Gabriela Mistral

Escribir sobre mujeres que dejaron huella en el mundo de la poesía y escritura, es tema difícil, ya que desgraciadamente aún en este siglo, no son muy conocidas, ni siquiera en sus propios países. Eso también pasa con los escritores pues ahora, con los medios actuales cada vez se lee menos.

Gabriela Mistral fue una escritora y poetisa chilena que recibió el premio nobel de literatura en 1945. Cosa casi impensable en esa época, pero siempre ha habido seres que han seguido su vocación y se entregan a ella, a pesar de los avatares del momento.

Su nombre era Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy, pero todos la conocemos como Gabriela Mistral.

Colabora en una revista de Rubén Darío y con sus sonetos de muertos y obtiene el premio nacional de Chile, después se traslada a México y trabaja con José Vasconcelos, ahí publica lecturas para mujeres y en Barcelona sus mejores poesías.

Unos años después en 1925 es nombrada Secretaria General del Instituto de Cooperación Internacional, en Ginebra, Suiza. Luego trabajó en Madrid y en Roma y el primero de diciembre de 1945 recibe el Nobel de Literatura.

Como siempre digo cuando hay verdadera vocación e interés, no hay ni habrá forma de detenerlos. Hemos visto a través de estos pequeños artículos como a pesar de tradiciones, épocas donde las mujeres solo tenían que ser madres y cuidar familia, la educación no importaba, pero como hemos visto, cuando hay vocación y talento, nada ni nadie las puede detener, se lanzan al mundo con la esperanza de poder alcanzar o simplemente dedicarse a lo que les apasiona, afortunadamente para todos nosotros.

Hoy tenemos la facilidad de poder adquirir alguno de sus libros y maravillarnos al ver que verdaderamente lo que hace falta es tener talento y luego valor para entrar a un mundo, que en aquellos momentos era muy difícil para ellas.

Lean algo de este extraordinario personaje y como ya he comentado en diferentes ocasiones, cuando hay inteligencia interés y valor, nada las pudo detener y fue maravilloso el legado que nos dejaron.

Jane Austen

Últimamente he escrito sobre escritores famosos y voy a terminar con esto y empezar a nombrar a mujeres que en diferentes momentos se dedicaron a la escritura y ahora las consideramos verdaderos genios, ya que en su época no se aceptaba se dedicaran a estos menesteres.

Mujeres que desde niñas ya estaban marginadas, pues no recibían ninguna clase de educación, no les enseñaban ni siquiera a leer; increíble y maravilloso que a pesar de los difíciles momentos que les tocó vivir, lo hayan superado, aprendiendo lo más elemental y que poco a poco lo escribieran y hoy se consideran como grandes escritoras del mundo. Una de ellas es la sorprendente Jane Austen.

Orgullo y Prejuicio, hoy es uno de los clásicos de la literatura inglesa.

Qué maravilla que estos seres marginados por una sociedad, que consideraba el único fin de una mujer era casarse y tener hijos, se atrevieran a romper con su momento. No tenían que estudiar ni saber nada solamente por el hecho de ser mujeres, sin embargo, siempre hubo seres masculinos y femeninos que superaron esos momentos y se adelantaron y escribieron sobre el momento que les tocó vivir.

Es una de las obras más importantes de su época, pues cómo ya mencioné en esos momentos esto era algo imposible, pero cuando hay vocación y talento esa palabra no existe.

Esta obra fue llevada al cine y hoy se conoce como una de las obras más importantes de la literatura inglesa.

Cuando se pone a escribir sólo tenía veinte años, algo sorprendente en esa época, su padre comprensivo y viendo el talento de su hija lleva el escrito a un editor, que lo rechaza.

En fin, en estos mini artículos, no pretendo decir de que se trata esta novela, ya que con los medios actuales que hoy tenemos, lo podéis hacer vosotros en minutos, mi intención es que investiguen, lean a estos personajes haciendo cosas impensables en su época, pero cuando hay vocación y talento, no hay fuerza que los pare.

Anímense a leer si no lo han hecho este genial, divertido e interesante libro, sobre los que se puede hacer cuando hay seres valientes y decididos, a pesar de que su país no era el propicio para tales novedades, nada ni nadie las pudo parar.

LA LITERATURA TRAGICÓMICA DE CAMILO JOSÉ CELA

Al finalizar la Guerra Civil Española, esta nación sufría una acentuada crisis económica. En ese contexto tan grave, prácticamente no había creación literaria. Pero para sorpresa de muchos, surgió un escritor que, poco a poco, se fue abriendo paso. Me refiero a Camilo José Cela.

Cuando leí su primera novela “La Familia de Pascual Duarte”, con un realismo tan escabroso y cruel, me hizo recordar al escritor norteamericano, William Faulkner, con su novela “El Ruido y la Furia”, en que uno de los personajes es retrasado mental y otro sufre de una neurosis crónica. Estos protagonistas, pertenecientes a una familia sureña. Se atacan brutalmente e incluso se llegan a herir. En esta novela de Camilo José Cela, también, ocurren sucesos increíbles, iniciando así la corriente denominada “El Tremendismo”, con influencia Existencialista.

Este autor nació en Iria Flavia, La Coruña en mayo de 1916. Pertenecía a una familia acomodada. Sobre su infancia cuenta: “Tuve una niñez dorada, suave. Viví épocas con mis abuelos, en Galicia, en el campo. Mi madre era inglesa. Me dieron una educación rígida, al estilo victoriano. Esto marcó mi carácter” (Trulock era su apellido materno). Su bisabuelo tuvo una importante fábrica de velas en Inglaterra. Cela ingresó a la universidad y eligió la Facultad de Derecho, pero sus estudios se vieron bruscamente truncados con el estallido de la guerra civil.

A partir de 1941 inicia su producción literaria cuando dio a conocer su libro de poemas: “Pisando la dudosa luz del día”. Pero volviendo a su novela, “La Familia de Pascual Duarte”, con su publicación retornó al realismo tradicional y crítico, costumbrista y fantástico. Este texto tiene una intención satírica; se trata de una provocación social y una clara protesta contra las estructuras socioeconómicas del país. 

El personaje central es anárquico, primario, que no ha tenido formación moral, desconocedor de los principios del bien y del mal, pero también es extrañamente real, auténtico y sincero. A veces, Pascual Duarte da la impresión de ser como un animal acorralado en su jaula, que se ve obligado a sobrevivir en un mundo pobre y desfavorable. Con esto, el autor hace una especie de radiografía social de esa España olvidada, con pinceladas satíricas y amargas, impregnadas de humor negro. Mostraba un ambiente imbuido en la barbarie debido a la cercanía de una guerra, recién terminada. Cela poseía una aguda y asombrosa capacidad de observación tanto en los pequeños detalles materiales como en los retratos psicológicos de sus personajes.

En su novela “La Colmena” (1951). Recibió la influencia literaria del escritor norteamericano John Dos Passos. Propiamente en esta novela no hay protagonistas, sino que muestra a una sociedad sinsentido, en la que sus habitantes carecen de significado en sus vidas. Los hechos son futilidades e intrascendencias y los sucesos, a menudo, carecen de lógica y de sentido común.

Este hecho recuerda al escritor existencialista, Albert Camus, con su novela “El Extranjero” (1942) y otras novelas más que escribió, quien recibió la influencia de los filósofos Arthur Schopenhauer, Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger. Así se inicia la “Literatura del Absurdo”. En la que sobresale, entre otros muchos escritores, Eugéne Ionesco, uno de los principales dramaturgos del “Teatro del Absurdo”. 

Pero no se piense que toda la obra de Cela fue “Tremendista”. Gozaba de excelente sentido de humor. Durante su larga vida fue escribiendo sus “Escenas Matritenses”: Un serial de pequeñas historias sobre los personajes de las calles madrileñas que venden diversos artículos o realizan los más variados oficios en la vía pública. El escritor, entre otros aspectos, recoge sus costumbres y la característica manera de hablar de algunos madrileños. Esta obra, sin duda, es jocosa y divertida. 

También escribió entretenidos relatos sobre sus travesías, como: “Viaje a la Alcarria” (1948), obra con la que, en lo personal, disfruto mucho por su narrativa y prosa tan agradable y sencilla. Son sucesos que se desenvuelven en la vida cotidiana, y esas menudencias, Cela las convierte en ocurrencias graciosas. Otra es “Del Miño al Bidasoa” (1952), “Vagabundo por Castilla” (1955); “Judíos, Moros y Cristianos: Notas de un vagabundaje por Ávila, Segovia y sus tierras” (1956), que continúan con ese mismo estilo tan ameno.

De igual forma tiene cuentos sumamente divertidos como: “Las orejas del niño Raúl”. El niño Raulito es el personaje central de un conocido cuento, quién tenía la enorme preocupación de que una oreja le estaba creciendo mucho más que otra. Entonces, con sus manos, se las medía en forma continua y constante y era tanta su obsesión, que llegó a la conclusión de que, en efecto, una oreja era notablemente mayor que la otra. Otros cuentos son: “El Gallego y su cuadrilla”, “El bonito crimen del carabinero y otras invenciones”, “Esas nubes que pasan”, “Santa Balbina 37, gas en cada piso”, “Timoteo, el incomprendido”, etc. Publicó muchas obras más: “San Camilo, 1936”; “Papeles de Son Amadans”, “La Catira, Historias de Venezuela” “Mrs. Caldwell, habla con su hijo”, “Tobogán de hambrientos”, etc. Sin embargo, existen algunas obras de Cela que giran obsesivamente en torno al aparato reproductor, que resultan desconcertantes y de mal gusto. También escribía en varios periódicos, como: “ABC”, “La Vanguardia Española, “Arriba” y en las revistas “Juventud”, “Revista para la Mujer”, “Cuentos para Medina”, “Fotografías de Pardo Bazán, etc. 

Fue miembro de la Real Academia Española y además era un brillante catedrático. Fue nombrado Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de las Islas Baleares. En 1975, por su actividad periodística, se le entregó “El Premio Miguel de los Santos Oliver”. En 1989, este destacado escritor fue galardonado con “El Premio Nóbel de Literatura”. Dos años antes había recibido el “Premio Príncipe de Asturias de las Letras” y en 1995 le fue concedido “El Premio Cervantes”. En general sorprende que sea un autor tan prolífico abordando un abanico temático amplio y extenso: cuentos, novelas, poesías, artículos editoriales, crónicas, fábulas…  

El 17 de enero de 2002, a sus 85 años, falleció de una insuficiencia cardiaca. Fue enterrado en su pueblo natal, Iria Flavia, acompañado de sus seres queridos. Tomás Cavanna, director de la “Fundación Cela” comentó que “cuando escribía una obra la trabajaba hasta el final, con un enorme perfeccionismo”. Añadió que su obra “La Cruz de San Andrés”, le valió el “Premio Planeta” en 1994.

En definitiva, fue un reconocido personaje en la cultura española, que dejó una impronta en la Literatura Universal.

Revelaciones de un ex – comunista

En esta época en que se está debatiendo tanto sobre el Socialismo y el Comunismo, me pareció oportuno evocar el recuerdo de un líder que se decepcionó de esta ideología. Conocí a Don Eudocio Ravines en agosto de 1978. En su trato era amable y cordial. Tuve varios encuentros con él en los que -entre otros muchos temas- me hablaba de su vida pasada. Fue cuando me enteré que era político, escritor y periodista con gran prestigio en muchos países. Nació en Cajamarca, Perú en 1897 y falleció en circunstancias muy extrañas en enero de 1979. Unos periodistas sospechaban de los sandinistas de Nicaragua y otros pensaban que era una venganza de la izquierda internacional.

Don Eudocio militó en el comunismo, llegando a ser dirigente del Partico Comunista Peruano. Era de carácter apasionado y me contó cómo se inició el comunismo en su país y se unió al APRA (Alianza Popular Revolucionaria) y los esfuerzos que hizo para implantarlo en Chile. Me llamó mucho la atención cuando me dijo que las órdenes para su actuación política y de los demás compañeros las recibían directamente desde el Kremlin.

En su período de líder comunista influyó en su pensamiento el político, escritor, activista y periodista, José Carlos Mariátegui. Asistió a varios congresos internacionales comunistas, entre otros, en Berlín y Frankfurt, Alemania. Fundó el semanario “Vanguardia” desde donde criticó duramente al Presidente de la República, lo mismo que desde el diario “La Razón” y, a consecuencia de ello, fue expulsado del Perú.

Por esos años, el Kremlin lo invitó a conocer la U.R.S.S. (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas). Ahí le tenían organizado un viaje en sitios minuciosamente preparados para causarle una buena impresión. Pero, Don Eudocio, con gran sagacidad, logró que le autorizaran conocer el mundo agrícola e industrial de las ciudades de provincia con la excusa de que quería escribir un libro sobre Rusia y quería conocerla desde sus entrañas. Por aquellos años gobernaba ese enorme país, José Stalin.

Fue cuando se desencantó del comunismo, al observar que el colectivismo no funcionaba en absoluto. Me relató, por ejemplo, que en una fábrica de coches no podían salir al mercado porque las llantas, que otra industria les envió, no eran del tamaño de las que se necesitaba. Lo mismo sucedió con varias piezas que esperaban de otra industria para los coches, pero venían defectuosas e inservibles. El resultado fue que observó que decenas y decenas de coches estaban inmovilizados, con muy pocas esperanzas de resolver esa situación por la lentísima burocracia imperante.

Otro ejemplo que me contó fue que en algunos campos agrícolas colectivos (“Koljós”) que sembraban papas, al momento de la cosecha y comunicar la ciudad encargada que enviaran camiones a recogerlas para continuar con el ciclo de producción resulta que, por la burocracia, nunca llegaron dichos camiones y la cosecha entera de papas lamentablemente se perdía. Y eso se repetía constantemente. Me relató muchos otros increíbles ejemplos de los defectos del colectivismo. Por aquellos años gobernaba al enorme país, José Stalin.

Cuando concluyó su trabajo de investigación sobre la provincia rusa, no informó nada de las graves fallas que había encontrado. Simplemente comunicó a las autoridades del Kremlin que necesitaba suficiente tiempo para redactar y pulir su libro. Y que preferiría regresar a América.

Como lo consideraban un comunista de absoluta confianza, le permitieron regresar al Perú. Pero Don Eudocio, hizo unas triangulaciones en sus vuelos y arribó a Washington, D. C. Gracias a sus contactos, logró entrevistarse con una alta autoridad norteamericana y le explicó su desilusión del comunismo y que había anotado mucha información confidencial para dar a conocer a la opinión pública que el sistema soviético era un gran fracaso.

A continuación, esas autoridades le dieron amplias facilidades para que escribiera su libro. Además, le proporcionaron abundante material que ellos habían recabado. Es decir, a Don Eudocio le permitieron acceder a sus archivos y pudo redactar su interesante libro, titulado: “La Gran Estafa”. Publicado primero en inglés en 1951 y luego en español en 1952.

Fue todo un acontecimiento la publicación de ese libro porque dio a conocer -de primera mano- muchos hechos que las naciones de Occidente desconocían. Don Eudocio tuvo la amabilidad de obsequiarme un ejemplar y cuando lo leí, pudimos conversar largamente sobre su contenido. La verdad es que yo no daba crédito a tantas y graves fallas en la Economía, en el Sector Agrícola e Industrial de la U.R.S.S. Porque, por esos años, el pueblo ruso sufría de una hambruna tremenda, como consecuencia de esa desorganización e ineficacia en el modo habitual de funcionar en el campo colectivo y en las empresas del Estado.

A partir de 1951 en que publicó su revelador libro. Fueron 18 largos años en que recibió continuas advertencias de muerte, sobre todo por teléfono y de modo anónimo.

Hacia 1978, Don Eudocio me comentó que estaba recibiendo muchas más amenazas de muerte porque con sus artículos de prensa criticaba duramente al Frente Sandinista de Liberación Nacional y notaba que los que le llamaban tenían el acento típico de esa tierra. Sin embargo, era un hombre valiente y no daba mayor importancia a esas tácticas intimidatorias.

Por aquellos años él trabajaba en “El Heraldo de México” y era el encargado de la sección de los antiguos télexs. Además, diariamente publicaba un artículo en las páginas editoriales de esta publicación. Estaba casado y había procreado un hijo. Vivía en los Multifamiliares de Tlaltelolco. Y fue ahí precisamente, un 25 de enero de 1979, cuando un coche lo arrolló en una de esas calles internas y poco transitadas. Con tantas amenazas telefónicas de los sandinistas, todos los que lo conocíamos y apreciábamos atribuimos ese crimen a los comunistas de Nicaragua.

Sin duda, Don Eudocio Ravines “murió en la trinchera” -como se dice- cumpliendo con su deber como periodista. Nunca temió a sus adversarios y es un ejemplo de un escritor valiente y comprometido con la verdad.

Sor Juana Inés de la Cruz

Vivo en una zona que ha estado en obras por más de dos años, finalmente, eso terminó y el otro día paseando por el parque me encuentro con una escultura donada por el pueblo de México a España de Sor Juana Inés de la Cruz.

Así que después de la sorpresa decidí escribir algo sobre esa gran escritora y poetisa mexicana.

Me puse a investigar y conocer a este gran personaje femenino que además se atreve a enjuiciar y criticar cosas que en esa época eran impensables.

Hombres necios….

Ahora eso nos puede parecer normal, el que una mujer se atreva a criticar al género masculino, pero en aquellas épocas era increíble.

Hija de un español y una mexicana que no sabía leer, pero de gran inteligencia, ya que manejaba la hacienda de su padre, o sea una mujer fuerte y decidida.

Sor Juana era mujer ambiciosa que no se resigna a ser una ignorante, así que una maestra le enseña a leer y más tarde aprende latín. Su confesor le dice que entre al convento de las Carmelitas descalzas, lo cual no pudo ser , así que se va a otra orden al convento de San Jerónimo.

Este personaje extraordinario  toca todos los temas,  con  una maestría y profundidad, que todavía nos conmueve y sorprende en nuestro siglo.

Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así siempre me causa más contento, poner riqueza en mi pensamiento.

Juana Inés de Asbaje escritora que va de lo religioso a lo profano y se convierte en su género en una ilustre escritora y poeta de su siglo.

Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis…

En fin esta gran escritora y monja mexicana lleva a la cumbre la literatura barroca, Los empeños de una casa y tantos otros que es imposible mencionarlos.

El sentido de estos mini artículos es que descubran personajes que en su época se atrevieron y desafiaron su mundo, ya que el feminismo era impensable. Mujer apasionada por la ciencia,  humanidades, drama, y poesía, en fin una religiosa que abarca todos los temas en ese difícil siglo.

Como siempre termino lean algo de ella y vean que no hay límites cuando existe inteligencia e interés por escribir nuestras experiencias,  creencias,  todos los temas, poesía, literatura, y lo relacionado con esto, como diría otro gran personaje cuando existe tal vocación e inteligencia no existe ningún poder que pueda sustituirlo.

¿Cuál es el legado de Desmond Tutu?: El estiércol

«El estiércol es útil, lo importante es no usarlo de alimento». Nicolás Gómez Dávila

 

El obispo anglicano Desmond Tutu falleció el 26 de diciembre de 2021. La nota de un periódico lo llamó «referente moral» de Sudáfrica. Aunque tal aseveración resulta hilarante, es real; tan solo ver la ruina moral en que ha dejado en al país africano, ahora “libre”. Puede usted hallar innumerables frases suyas en las redes sociales, artículos ensalzándolo, políticos alabándolo y católicos colocándolo como ejemplo de paz. Así que ¿por qué no hablar de la famosa paz por la que trabajo Desmond?

*Muchos lo conocen por su batalla contra el apartheid que sucumbió 1994; fue el sistema de segregación racial en aquel país, pero ignoran que al terminar éste, se desató el racismo más agresivo y fue en contra de los blancos. Las torturas y asesinatos de granjeros de esta raza son particularmente brutales y ello va de la mano con las expropiaciones forzadas de sus granjas y el robo de ganado: hablamos del genocidio bóer. Aquellos que apoyan la expropiación de tierras a granjeros blancos, para que pase a propiedad de negros, parte de que los primero las obtuvieron de manera ilegítima, algo totalmente absurdo.

Desmond Tutu encabezo la Comisión de la Verdad y Reconciliación que desvelo los abusos del sistema apartheid. ¿Cuándo fue que este obispo se manifestó en contra del genocidio bóer? Jamás. No hay un Comisión que investigue tales crímenes en contra de los ciudadanos de raza blanca. Sudáfrica vive hoy una segregación a la inversa, un genocidio que no tiene cobertura mediática, porque el racismo vende solo si la gente blanca es la agresora, nunca si es la víctima.

*Sudáfrica tiene una de las leyes más agresivas del aborto, que fue liberalizado durante el gobierno de Nelson Mandela en 1997, primer país africano en hacerlo, todo con la anuencia de Desmond que lo promovía activamente. Alguien que promueve la paz no apoyaría jamás el asesinato en el vientre materno, bajo ninguna circunstancia. Y la punta de lanza para su introducción fue Nelson Mandela y Desmond Tutu.

*Apoyo a la agenda LGBT: Impulso el «matrimonio» homosexual, el cual fue legalizado en el país africano, único en hacerlo en ese continente. Desmond presento en 2013 una campaña en “defensa” de los derechos LGBT. Manifestó que para él, el apartheid y los “derechos” de los homosexuales estaban al “mismo nivel”, una falacia, dado que los derechos de una persona nada tienen que ver con conductas intrínsecamente desordenadas como la práctica homosexual que daña a la persona y a la sociedad en su conjunto.

*Apoyo la eutanasia: Desmond decía que las personas deben tener derecho a solicitar legalmente una dosis letal de medicamentos. No se podía esperar menos de quien, apoyando el aborto, fuera ahora sobre “el derecho a morir” de un paciente, cuando es por demás sabido que lo que se necesita es cuidados paliativos que lo ayuden a sobrellevar su enfermedad.

*Perteneció al grupo The Elders, fundado por Nelson Mandela en 2007; formado por líderes mundiales que “trabajan por la paz, la justicia y los derechos humanos”. La agrupación promueve los “derechos reproductivos” y la “salud sexual y reproductiva”, términos usados para promover anticoncepción, aborto, homosexualismo y educación sexual; sus fines están alejados totalmente de la verdadera salud del ser humano. Aunado a ello, se dedican a forzar un cambio en las “religiones tradicionales” invitándolos a unirse a la lucha para promover y proteger la “igualdad de género”. No pretenden dejar nada en pie.

Así que si va a citar al obispo anglicano Desmond Tutu, que sea para marcar el daño que hizo a su nación y al mundo. Un premio Nobel de la Paz (1984) que combatía férreamente la vida en el vientre materno, racista recalcitrante y promotor de desórdenes morales. ¿Cómo podría nadie llamarlo un símbolo de paz? Desmond Tutu cometió más crímenes contra su propia nación que todo el apartheid junto. La “libertad” de Sudáfrica tuvo un precio muy alto: matar a sus propios hijos, enfermar y enfrentar a su población, sumirla en el desorden moral hasta verla convertida en lo que hoy es: esclava.

Dicho sea de paso, no se impresione con tan poco lodo, no habla bien de usted…

Momento difícil

En medio de la facilidad que tenemos para comunicarnos gracias a los medios tecnológicos, me cuesta trabajo pensar, que algún autor o libro que proponga a través de estos breves artículos sea leído, pero por lo menos puedo favorecer el acercamiento a la literatura y de esa forma hacer que al menos se lea el resumen. De ahí espero puedan dar el paso, leerlo por completo.

Haría falta un retroceso y volver al original, pero sé lo difícil, que puede resultar hoy, esa marcha atrás.

No es fácil ya lo sé, pero no creo que estas maquinitas de las que ahora todos gozamos, puedan sustituir al espíritu humano y que a pesar del momento y a la pandemia seguiremos adelante, tratando de descubrir  a seres que vivieron momentos tremendos y que lograron plasmar en pensamientos y palabras lo que vivieron en aquella época.

Ojalá que estos años y digo años porque ya son casi dos los que llevamos con la pandemia, ayuden a que esto se convierta en crecimiento personal y nuevas formas de expresión.

Acérquense a escritores como Benito Pérez Galdós, Lope de Vega, Miguel de Cervantes Saavedra, cuya obra Don Quijote de la Mancha, es después de la Biblia, la obra más leída en el mundo, Calderón de la Barca, Ortega y Gasset y podría nombrar cien más y vean que el momento que a ellos les tocó, fue también difícil y no por eso se desanimaron, ni dejaron de hacer lo que les gustaba. Eso mismo es lo que tenemos que hacer nosotros: seguir investigando y asombrarnos de que este no ha sido el peor momento en la historia del mundo. Muchos pasaron por guerras, cárceles, enfermedades, muertes y a pesar de todo siguieron y nos dejaron  un legado maravilloso, de lo que el ser humano es capaz de hacer, cuando hay verdadera vocación y pasión.

Con este pequeño artículo me despido del año, esperando que el próximo, nos traiga alegría y salud.

El socialismo: ¿”un paraíso terrenal”?

Es indudable que en nuestro país se está construyendo un “socialismo a la mexicana” con todas sus consecuencias. ¿Pero qué es el Socialismo? ¿Cómo ha evolucionado a lo largo de la historia?

En sus orígenes el Socialismo prometía un mundo de armonía y abundancia. Compartiendo la propiedad y realizando una distribución de forma equitativa. Esta teoría se propagó rápidamente por Europa y Estados Unidos. Planteando una utopía sobre un supuesto “Paraíso Terrenal”. Lo que a la postre, Karl Marx lo denominó “El Paraíso Rojo”. Existía la fe en progreso humano sin límites, fundamentado en la ciencia y el pensamiento racional y dejando fuera a la Religión.

Desde principios del siglo XIX, un empresario, filántropo y teórico socialista inglés, Robert Owen (1771-1858), quien fue considerado el padre del socialismo, difundió sus novedosas ideas, primero en su fábrica en Escocia y, luego, en 1828 en la Unión Americana donde fundó una colonia, “New Harmony” (Indiana), en la que pretendió concretar su experimento social basado en el cooperativismo y la fraternidad humana. Pero ese proyecto terminó fracasando rotundamente.

Sin embargo, su pensamiento influyó en Fiedrich Engels (1820-1895) filósofo, periodista y revolucionario alemán y otros filósofos franceses y alemanes. Engels publicaba un periódico donde difundía, a través de sus artículos, sus teorías socialistas. Karl Marx (1818-1883) filósofo y periodista alemán, se identificó de inmediato con Engels, entró en contacto con él y se hicieron amigos. Al punto que económicamente lo sostenía, le animó redactar su doctrina y le patrocinó la publicación del libro “El Capital” (primera parte). Tanto Engels como Marx desarrollaron el socialismo científico y el comunismo moderno porque coincidían en la doctrina de la alienación de la clase obrera, de la lucha de clases y la concepción materialista de la historia. En coautoría publicaron “El Manifiesto Comunista” que tuvo especial resonancia en Europa.

Esas ideas fueron calando en algunos intelectuales y líderes políticos, como Vladimir Lenin (1870-1924) revolucionario, teórico político, filósofo y líder comunista ruso. Pero detengámonos en el caso de Rusia por su particular trascendencia mundial. Por esos años, gobernaba en Rusia, el Zar Nicolás II (1868-1918), el último Emperador. Pero su desempeño político fue desafortunado tanto en el manejo de la  la economía como de la milicia. Empujó a su país a combatir en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) pero el ejército no contaba con la preparación adecuada ni con las armas modernas para derrotar a los alemanes. Reinaba en Rusia un clima de descontento generalizado hacia el Zar. Esta situación la supo aprovechar Lenin y en octubre de 1917 inició la revolución bolchevique en la que el Zar se vio obligado a dimitir. Pronto el Zar y toda su familia murieron fusilados.

Quedó al frente del Gobierno Provisional, Alejandro Kerensky. Pero en poco tiempo, Lenin se hizo con el poder total y gobernó desde 1917 a 1924. Aplicó a Rusia la doctrina de Karl Marx y fue lo que se llamó “el marxismo-leninismo”. Lenin gobernó con mano férrea para poder preservarse en el poder y con la ayuda de León Trosky y José Stalin lograron establecer un gobierno comunista. Así la revolución de fue extendiendo por muchos otros territorios vecinos. Constituyendo lo que posteriormente se denominaría como la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas de 1922 a 1991.

A la muerte de Lenin, le sustituyó José Stalin creando un gobierno del terror en el que murieron asesinadas más de 20 millones de personas. Muchos fueron a parar a cárceles inhumanas denominadas “Gulags”. Al término de la II Guerra Mundial (de 1945 a 1991), el Comunismo se extendió por Europa Central y del Este, y comenzó la llamada “Guerra Fría” contra Estados Unidos.

La consigna de Lenin era extender el comunismo por todo el orbe. Así tenemos los casos de China con Mao Tse Tung (Maoísmo), en Cuba con Fidel Castro, en Chile con Salvador Allende (1970-1973), en Nicaragua con Daniel Ortega, en Venezuela con Hugo Chávez y Nicolás Maduro (el “Chavismo”).

Pero el Comunismo en la U.R.S.S. se desmanteló ante el clamor popular de los rusos pidiendo libertad y respeto a los derechos humanos. Durante el gobierno de Mijail Gorvachov proclamó la “Perestroika” y la “Glasnot” (transparencia) para lograr tener una mayor apertura hacia los países del bloque occidental.

Su sucesor, Boris Yeltsin se encargó de prohibir el Partido Comunista en Rusia y proclamar la autonomía e independencia de cada República. A partir de entonces, en Rusia y las otras repúblicas se respiraron nuevos aires de libertad y se han dedicado a impulsar su propia economía, con un sorprendente desarrollo y alto nivel de vida. El actual Presidente de Rusia Vladimir Putin ha impulsado el desarrollo económico y las libertades ciudadanas en este sufrido país, aunque se le acuse de ser un gobernante que se ha perpetuado en el poder. Fundamentalmente es criticado por los Estados Unidos por no someterse a su influencia y mantener su autonomía propia. Putin no ha permitido que se introduzca el “capitalismo salvaje” ni la ideología de género ni la pornografía ni los antivalores a través de la educación y los medios de comunicación.

Recibió gran influencia ideológica del escritor ruso Solzhenitsyn, Premio Nobel de Literatura 1970, quien le recomendó conservar los valores tradicionales y multiseculares de Rusia y no permitir que se vea influenciada por la innegable decadencia de Occidente.

En la U.R.S.S. la economía estatizada estaba prácticamente paralizada. Era como un “cadáver que había que enterrar”, en frase de Aleksandr Solzhenitsyn. Aquel “Paraíso Rojo” socialista, concebido por Marx y Lenin, había fracasado estrepitosamente. Esto es lo que le espera al “socialismo a la mexicana”.

Falsa liquidez

Seguimos viviendo circunstancias extremadamente complicadas. La inflación sigue alta en todos lados, la escasez de algunos insumos y la demanda post pandemia pone en una situación muy difícil a muchos sectores de la economía global y local. La pérdida en el poder adquisitivo es el mayor golpe a la población.
Estábamos acostumbrados a que después de una crisis el despertar y evolución solían ser mejores y menos adversos. Salir y sobrevivir la pandemia para ahora enfrentar escasez, inflación y problemas de suministro, suenan a la peor pesadilla post encierro. Así es como fabricantes no logran resistir todos los aumentos y complicaciones logísticas, y de aquí que el proveedor y el cliente -hasta llegar al consumidor final-, tengan que poner de su parte y sacrificar margen.
En muchos casos es el consumidor final quien paga todo completo, ya que en el punto de venta final el precio termina por absorber dichos sobrecostos. La paradoja es que hay mucha liquidez, mucho dinero nuevo en el mundo: una situación provocada por los principales bancos centrales que permite que se viva una situación “falsa” en cuanto a la situación real de la economía.
Con tanto estímulo, apoyos, programas de recompra y seguros por desempleo, existe una condición artificial que ha provocado, desde mi punto de vista, el alza desbordada de muchos activos nuevos e incluso de algunos inventos que me parece que en algún momento pueden reventar. La liquidez de dinero es como el agua, que siempre encuentra caminos nuevos.
Los precios de los artículos y ropa de lujo, los buenos restaurantes y hoteles y el esparcimiento no hacen más que subir, y la gente los sigue pagando. La creatividad en los mercados financieros ha encaminado liquidez a cosas sin sentido; desde empresas quebradas que a través de plataformas digitales y redes sociales suben como la espuma, hasta otro tipo de activos que mucha gente ni entiende y otros que no saben explicar, también han escalado de manera desproporcional.
Habrá quien me diga (por la misma razón) que han subido muchas acciones del mercado de valores, y sí, hay muchas que tampoco justifican su precio actual. De ahí la importancia de seleccionar muy bien los activos que uno quiere tener en su portafolio para cuando llegue la siguiente crisis que, cuando llegue, todo se va a ajustar y todo podría incluso bajar de manera exagerada. Lo recomendable es aguantar con esa selección en donde sí hay valor, solidez en su situación financiera, y una mejor perspectiva.
Es importante que esta falsa situación no se siga prolongando. Aunque a todo el mundo (literalmente) le duela, se tiene que dejar de imprimir tanto dinero, disminuir y acabar con apoyos a gente que lleva mucho tiempo desempleada (sobre todo en el primer mundo, donde se ha generado una situación de confort y la gente no busca empleo porque no tiene incentivos para hacerlo), así como los bancos centrales tienen que disminuir su hoja de balance, o sea, reducir la base monetaria o circulante. Todo esto debe hacerse de manera paulatina, pero se tiene que empezar ya.
Mejora en algo el contexto global. Primero por la situación de Evergrande que de momento ha podido cubrir algunos pagos de intereses, pero vienen más. La empresa parece decidida a realizar ventas de activos para hacerse de liquidez y con ello hay una percepción de mejora en el escenario de riesgos.
En Estados Unidos la temporada de reportes del tercer trimestre vuelve a ser muy buena –esta semana es crucial, pues reportan muchas grandes que pesan mucho en los índices. Sigue atorado el plan de infraestructura de Biden. El gasto de gobierno se autorizó hasta diciembre, o sea que en breve volveremos a oír negociaciones sobre el techo de la deuda.
En México se vino una fuerte desaceleración en el IGAE (Indicador Global de Actividad Económica) y en el empleo, explicado por esta complicada situación que he descrito y a la cuarta ola de COVID.
@juansmusi

Antonio Azorín: un escritor que dejó una profunda huella literaria

José Martínez Ruiz (1873-1967) fue conocido con el seudónimo de Antonio Azorín, o simplemente Azorín. He de reconocer que me identifico con él porque este célebre autor tuvo que superar el estilo oratorio, abigarrado y poco comprensible del largo período decimonónico (los discursos de Emilio Castelar, el teatro aparatoso de José Echegaray o el sentimentalismo de Ramón de Campoamor).

Azorín estuvo mucho tiempo puliendo su estilo hasta que decidió escribir en forma sencilla con “sujeto-verbo-predicado (o complemento)”. Recuerdo que cuando escribía mis artículos para las páginas editoriales de algunos periódicos reconozco que lo hacía con párrafos muy largos y complejos de tal modo que el lector quedaba confundido sin llegar a una conclusión clara y precisa de lo que quería expresar.

Pero leyendo a Azorín con su prosa sencilla y transparente y decidí a imitarle, lo mismo que a Pío Baroja (1972-1956) y Antonio Machado (1875-1939). Todos ellos formaron parte de la llamada “Generación del ‘98” a quienes les afectó mucho que España perdiera los territorios de Filipinas, Puerto Rico y Cuba.  Miguel de Unamuno (1864-1937), líder de esta Generación, lo decía en frase gráfica “Me duele España”. Todos ellos tienen un afán europeizante; desearon que España progresara en todos los sentidos tanto económico como social.; tenían un ansia renovadora de romper con los viejos moldes e incursionar en la literatura moderna y dotar al castellano de nueva renovada belleza y eficacia.

Todos ellos buscaron con enorme pasión el modo de solucionar los grandes problemas de su Patria: unos participando activamente en la vida política, y otros, escribiendo en los principales diarios y revistas.

Azorín decidió establecerse en París donde recibió influencia del Romanticismo alemán, del Simbolismo y el Impresionismo francés. Sus primeras obras literarias consistían en trazar breves frases o pinceladas sobre su realidad circundante y la fidelidad a su percepción sensorial, tal y como lo hacían los pintores Claude Monet, Edgar Degas, Pierre Renoir, Paul Cézanne, Vincent van Gogh y muchos más.

Tiempo después, regresa a España y adopta ese estilo literario directo y sencillo en el que evoca con nostalgia paisajes de su tierra. Por ejemplo, Castilla (1912), los Pueblos (1905), Valencia (1941), El paisaje de España (1917), Río Frío de Ávila (1916), El Escritor (1942), Tiempo y Paisaje (1968), Tiempos y Cosas (1971). Se trata de una revalorización de los valores que su Patria tiene.

Todos ellos fueron sobresalientes estudiosos del Siglo de Oro Español, en particular de Miguel de Cervantes Saavedra, para beber en las fuentes de la riqueza literaria de los clásicos.

También Azorín escribió novelas, obras de teatro y numerosos ensayos en diversos periódicos de su Patria.

En su primera etapa, Azorín estudia Derecho y trabaja en un despacho de abogados. Luego comienza a escribir en periódicos como el “ABC”, “El Imparcial”, “El Globo” y otros más. Asiste con regularidad a las tertulias y reuniones literarias hasta que decide a entregarse por completo al quehacer literario.

Fue un profundo estudioso del estilo y el lenguaje castellanos, por ello, en 1924 fue elegido para formar parte de la Real Academia de la Lengua. Publicó más de cien libros.

He aquí la descripción de una pequeña ciudad castellana: “…Vienen todos a la ciudad; bajan ahora de las colinas y entran en la vega. Cruza la vega un río: sus aguas son rojizas y lentas (…) Crecen los árboles tupidos en el llano.  Una ancha vereda –parda entre la verdura-  parte de la ciudad y sube por la empinada montaña de allá lejos. Esa vereda lleva los rebaños del pueblo, cuando declina el otoño hacia las cálidas tierras de Extremadura. Ahora las mesetas vecinas, la llanada de la vega, los alcores (las colinas) que bordean el río, están llenos de blancos carneros que sobre las praderías forman como grandes copos de nieve. (…) Desde que quiebra el alba, la ciudad entra en animación; cantan los perailes (desenredadores del paño y que prepara lana para tejerla) los viejos romances de Blancaflor y del Cid; (…) ya tocan las campanillas cristalinas…”.

Ha ejercido bastante influencia en muchos otros autores como Camilo José Cela (1916-2002) sus primeras obras y sus viajes descriptivos como “Viaje a la Alcarria”; Miguel Delibes (1920-2010) “Cinco horas con Mario”, “La Hoja Roja”, “Señora de Rojo sobre Fondo Gris”; la escritora italiana Susana Tamaro (1957) (“Donde el corazón te lleve”, “Respóndeme”, “Cada palabra es una semilla”) y otros autores más. Curiosamente el escritor ruso Aleksandr Solzhenitsyn (1918-2008), Premio Nobel de Literatura 1970, tiene ese mismo estilo, como en sus obras “Breves Poemas en Prosa”, “Un día en la vida de Iván Denísovich”, “Por el bien de la causa”, “Primer Círculo”)

A las personas que deseen mejorar su estilo periodístico y literario, les recomiendo leer con calma las obras de Azorín, Antonio Machado, Miguel Delibes, Aleksandr Solzhenitsyn y Susana Tamaro. Considero que se puede aprender mucho de ellos por su sencillez y claridad narrativa.

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