Ante la Jurisprudencia de la #SCJN que respalda los matrimonios homosexuales

Manuel Ocampo Ponce
Universidad Panamericana.

Hoy tenemos la Jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ha respaldado a los matrimonios homosexuales considerando inconstitucionales los códigos civiles de aquellos estados donde el matrimonio sólo es la unión de un hombre con una mujer para procrear, pues considera que vincular los requisitos del matrimonio con las preferencias sexuales y la procreación es discriminatorio en cuanto excluye a las parejas homosexuales. La jurisprudencia a publicarse se creó a partir de todos los fallos en los que los ministros resolvieron en favor de los derechos de la población homosexual. Esto abre la puerta para que en todas las entidades se reconozca el “matrimonio” igualitario entre personas del mismo sexo como una lucha por proteger y visibilizar los derechos fundamentales de todas las personas.

Ante esto, el Episcopado ha reiterado su convicción basada en razones científicas, sociales y religiosas afirmando que la definición tradicional de matrimonio no es discriminatoria y que no compete a la Suprema Corte crear formas de matrimonio porque ya no sería matrimonio sino otro tipo de unión.

Al respecto cabe mencionar que esta jurisprudencia de ninguna manera beneficia a los homosexuales, a quienes sólo se utiliza con fines e intereses internacionales de corte político y económico que nada tienen que ver con una auténtica promoción de los verdaderos derechos de las personas con atracción por el mismo sexo.

Estas iniciativas, lejos de ayudar, sólo denigran a las personas exhibiéndolas inmoralmente frente a la sociedad y promoviendo acciones que dañan profundamente su dignidad y los valores más altos de toda persona y de toda sociedad.

Por eso es importante reiterar que lejos de orientar y de ayudar adecuadamente a las personas, buscando una contribución social que se ha demostrado pueden realizar en aras del verdadero bien de la sociedad, se les utiliza y degrada promoviendo actividades que van en contra de la realidad y de sus mismos intereses y beneficios.

Lamentablemente, las personas con esa inclinación, acaban siendo carne de cañón de esos intereses políticos, económicos y de colonización ideológica manipulándolos indiscriminadamente. A lo cual hay que añadir que muchas personas en esa situación no están de acuerdo con las iniciativas ya que además, las personas siempre se han asociado bajo distintas figuras de asociación, por lo que no viene al caso llamar “matrimonio” que hasta nominalmente viene de matriz que significa fecundidad, a asociaciones que no tienen nada que ver con el matrimonio.

2 comentarios

  • Excelente artículo. Tema actual y brillante. Explicado con naturalidad y a su vez empapado de sana doctrina… felicidades portal por este tipo de publicaciones… el tema del matrimonio homosexual no deja de ser controversial, pero explicando los fundamentos y las consecuencias como acá, nos damos cuenta q hay un trasfondo y q las reacciones no se haran esperar.

  • Christian Eduardo Flores Valenzuela

    Muy estimado señor Ocampo, lamento profundamente su opinión ante esta situación que se presenta efectivamente en todo el mundo, soy homosexual y también soy profundamente católico, creo en el Salvador y su amor infinito, y justo por eso creo también en el hecho de que lo que menos ve Jesús y el Padre, es si dos hombres se aman cuando lo verdaderamente importante es el amor, habría que exponer tanto aquí, y aunque sé que habemos homosexuales que no hemos visto y disfrutado el amor de Dios, también sé que existen millones de heterosexuales que tampoco lo han hecho, nuestra labor sería entonces, mi estimado señor, proclamar el amor del Padre y no ponernos a dilucidar la semántica de la palabra matrimonio, finalmente lo que queremos es lo que todos deseamos, amar y ser amados. Que nuestro Dios bueno lo bendiga.

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