Las mujeres son grandes líderes en todo el mundo

Actualmente se vive una desigualdad de género en todo el mundo, diversos autores han hablado sobre esta situación que sigue incomodando a cientos de personas, en el artículo realizado por Am J Health-Syst Pharm “Women in leadership and the bewildering glass ceiling” elaborado en el 2017, explica que hoy en día las mujeres a pesar del gran esfuerzo que realizan siguen siendo menospreciadas ya que, aunque se ha exigido igualdad de género las mujeres siguen viviendo discriminación en diferentes aspectos, uno de ellos es el ámbito laboral.

De acuerdo con el artículo, es muy extraño que las mujeres lleguen a tener puestos altos en las empresas, así como, también suelen pagarles menos que a los hombres, lo preocupante de todo esto, es que las cifras son bastante altas. Es importante que como sociedad se tenga la postura correcta para ver esta situación y poder generar el cambio que tanto se ha buscado.

De igual forma, en el artículo explican que existen diferentes barreras que impiden a las mujeres lograr alcanzar estos éxitos a lo largo de su carrera, una de las barreras que considero es de las más representativas de esta situación es el mandato de masculinidad propuesto por Rita Segato.

Es un mandato de crueldad, dominación y poder, los hombres son victimas de este mandato porque son los mismos hombres los que ejercen humillación y crueldad sobre sus compañeros de género, buscando demostrar su hombría. Esto comienza en la familia y genera una frustación sobre el hombre atacado que lo hace infeliz y por eso también busca demostrarle tanto a hombres como a mujeres lo mismo, sin embargo, debido a la frustación no se dan cuenta del daño que hacen.

Por otro lado, cuando Rita Segato explica que las mujeres responden al mandato de masculinidad, se refiere a que existen mujeres que al igual que a los hombres les gusta el poder, son violentas y están en búsqueda del reconocimiento.

A pesar de que los hombres son las primeras victimas, considero interesante utilizar esta tesis para explicar que la sociedad tiene una manera errónea de ver el feminismo y luchar por la igualdad que las mujeres merecen.

Evidentemente la sociedad está haciendo algo mal, ya que a pesar de las luchas que se han llevado acabo en todo el mundo esto sigue existiendo, no sólo la discriminación laboral hacia las mujeres, como lo menciona el artículo “Women in leadership and the bewildering glass ceiling”, sino en muchos aspectos más, como los feminicidios y en general la violencia de género.

Es importante resaltar que las mujeres también son grandes líderes, de acuerdo con lo que dice el artículo se ha demostrado que cuando las mujeres están liderando algún proyecto o equipo, éste ha mejorado significativamente en diversos ámbitos, así como el crecimiento de la empresa, el ámbito económico, entre otras cosas.

De acuerdo con Boatman en Am J Health-Syst Pharm (2017) “Tener un mejor equilibrio de mujeres en puestos de liderazgo puede significar un equipo más diverso de líderes con perspectivas diferentes y una mayor capacidad para aportar nuevas ideas” (traducción propia).

De acuerdo con lo anterior, se infiere que las mujeres también traen beneficios a las empresas en las que les dan oportunidad de liderar un equipo, como se menciona en el artículo, generan muchas más oportunidades ya que, debido a sus distintos puntos de vista logran mejorar el ambiente y las condiciones de trabajo.

Concluyo invitando a la reflexión del tema, ya que a pesar de las distintas luchas que se han hecho por la igualdad de género, sigue siendo un problema para las mujeres poder aspirar a llegar a ser líderes de proyectos y compañías, pues aún falta un largo camino que recorrer para erradicarlo.

El mandato sólo podrá frenarse si los hombres son conscientes que son las primeras victimas de éste, ya que debe luchar contra el mandato por si mismo. Es por eso, que es importante estar informados e investigar sobre el tema para hacer una reflexión a profundidad y tener una postura correcta sobre el mismo, y así alcanzar la igualdad y respeto que merecen las mujeres, de esta manera se podrá llegar a la liberación del mandato de masculinidad para lograr que existan muchas más mujeres liderando en el mundo.

Kiara V. Rubio Sánchez.

Bioética y responsabilidad social en México: Guía bioética de covid-19

María Santillana 1

Doctora en Bioética (Candidata)

UNIVERSIDAD ANÁHUAC, MÉXICO-NORTE

1 mariaeugenia.santillana@gmail.com

Universidad Anáhuac, México-Norte

https://www.anahuac.mx/

Ciudad de México, México

Palabras clave: bioética, responsabilidad y derechos humanos.
En una pandemia es imprescindible la Bioética

       Cada sociedad se dota de un conjunto de valores que definen lo que la gente cree que está bien y mal, y que se reflejan en las conductas que se aceptan y rechazan. Todo ello se plasma en unas leyes que definen lo que se puede y no se puede hacer, y en un código penal que determina las consecuencias que deberá afrontar quien infrinja esas normas.

       Con frecuencia aparecen conflictos que hay que resolver, cuando confrontamos dos hechos que están bien pero entran en conflicto. En ese caso debemos optar por uno de ellos. Estos dilemas son los que resuelve la ética, que analizará las circunstancias que hay detrás de cada uno, sus posibles beneficios y riesgos asociados y la legislación. Así emitirá un juicio razonado y una recomendación sobre el camino a seguir.

       La evaluación ética es una reflexión crítica sobre la moralidad, un marco al que acudir para tomar la mejor decisión posible con nuestra escala de valores y con las normas existentes. Cuando los dilemas a debatir tienen que ver con las ciencias de la vida y la salud hablamos de Bioética.

     La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) expresó su preocupación ante el documento denominado «Guía Bioética de Asignación de Recursos de Medicina Crítica», elaborada por integrantes del Consejo de Salubridad General para la emergencia de COVID-19, la cual plantea cómo resolver casos extremos en los que no haya equipos suficientes de terapia intensiva.

         De manera particular contiene criterios que ejercen una discriminación indirecta hacia las personas mayores, y las pone en desventaja en el acceso a los recursos de medicina crítica, lo que vulnera su derecho a la salud, a la vida y a la dignidad de la persona. La CNDH alertó que se trata de un documento en borrador, hasta donde se ha dicho, pero que tiene muchas posibilidades de instrumentarse ante el tamaño de la exigencia que le impondrá la pandemia a nuestros servicios de salud.

     Ante las implicaciones de decisiones bioéticas de emergencia como las que plantea un escenario de sobresaturación de servicios médicos asociada al COVID-19, la CNDH llama la atención para que se tomen en cuenta cuestiones tales como la de saber si desde la perspectiva del bloque de constitucional, la eventual aplicación de esta Guía violaría los derechos humanos de quienes no recibieran atención urgente debido a las circunstancias extremas de no disponer de recursos suficientes.

     A partir del análisis desde el bloque constitucional de derechos humanos, es importante precisar que la Guía es  contraria a disposiciones sobre el derecho a la salud vinculantes para México, tanto en el Sistema Universal como en el Sistema Regional de protección de los derechos humanos, ya que es un documento que justifica que el Estado Mexicano no garantice el acceso efectivo a los bienes de salud a todos los pacientes con COVID-19, en este caso a los recursos de medicina crítica.

    Es delicado que la Guía proponga que el triaje funcione como un órgano decisorio, que no esté supervisado y/o acompañado por un Comité de Bioética, que le permita tomar decisiones que involucren vidas humanas; asimismo, que sus criterios de integración del equipo de triaje, deban de aplicarse «idealmente», lo cual no garantiza la adecuada decisión en el respecto y garantía de los derechos humanos los pacientes con COVID-19.

    La Guía Bioética referida no posee una adecuada fundamentación, a pesar de que el mismo documento dice, en una nota al pie de página, sustentarse en “lo ordenado por el artículo 73, fracción XVI secciones 1ª. 2ª. y 3ª (sic)” de la Constitución.

      Se trata de una fundamentación errónea, con la que se pretende validar, y hacer vinculante, lo que en términos legales solo son una serie de recomendaciones, que no cuentan con el consenso de todos los miembros del Consejo, y que en algunos casos pueden generar responsabilidades jurídicas para los médicos que las sigan.

     De hecho, las irregularidades del documento incluyen una invasión de facultades que le corresponden exclusivamente al Poder Judicial de la Federación, pues el Consejo de Salubridad General, también en nota al pie, dice que “en caso de que se soliciten suspensiones por vía de amparo respecto de las decisiones tomadas con apego a la presente guía, las mismas deberán ser denegadas”. Como mencionábamos anteriormente, el CSG no solo pretende que la “Guía Bioética de Asignación de Recursos de Medicina Crítica” sea obligatoria para todas las autoridades administrativas del país, sino que -ilegalmente- también intenta normar el criterio de los jueces y magistrados, violentando la independencia del Poder Judicial de la Federación.

     La Guía Bioética publicada por el CSG apunta que, ante la posible saturación del sistema de salud, los recursos de la medicina crítica, como lo son los respiradores mecánicos, deberán utilizarse siguiendo el criterio de “salvar la mayor cantidad de vidas-por-completarse (sic)”. “Lo anterior se traduce en que las y los pacientes que tienen mayor probabilidad de sobrevivir con la ayuda de la medicina crítica son priorizados sobre los pacientes que tienen menor probabilidad de sobrevivir”. Es decir, si solo hay un respirador mecánico y dos pacientes lo necesitan, los galenos tendrían que elegir primero al enfermo que tiene mayores posibilidades de recuperarse, y de vivir más tiempo tras ello. Siguiendo ese criterio, primero debería atenderse a quien no tenga comorbilidades serias como diabetes, obesidad o hipertensión; en seguida a quienes aun teniendo esos padecimientos pueden tener una supervivencia a largo plazo, en tanto que en último lugar estarían los pacientes que tienen una “alta probabilidad de muerte dentro de un año”, afirma la guía.

      Estamos ante decisiones bioéticas que no están exentas de generar responsabilidades jurídicas, por lo que, en ese tenor, para evitarse problemas, los médicos deben seguir primero lo estipulado en la Constitución y en la Ley General de Salud. Al trabajar en una institución pública, los galenos están obligados a proteger la vida de todas las personas, derechos humanos que deben privilegiarse, independientemente de las recomendaciones del Consejo de Salubridad General.

     En caso de que se tenga que elegir a quién atender primero, si el sistema de salud pública llegara a saturarse con la actual pandemia de COVID-19, el profesional de la salud debe considerar lo que mandatan nuestras normas, y lo que la buena práctica médica estipula (lex artis). En este punto es importante señalar que los médicos no pueden ser sancionados si deciden no obedecer la Guía Bioética del Consejo de Salubridad General, pues esta, además de no contar con una fundamentación jurídica adecuada, no es obligatoria, por lo que tampoco genera responsabilidad alguna en caso de no seguirse.

     Considerando nuestro sistema jurídico, las decisiones médicas -por difíciles que sean- deben regirse, en primera instancia, por lo que señala la ley, enseguida vienen los criterios éticos que rigen el adecuado desempeño de la profesión. Las valoraciones subjetivas sobre lo que se considera justo o injusto son juicios de valor que no necesariamente son compartidos por una mayoría.

     Lamentablemente, la “Guía Bioética de Asignación de Recursos de Medicina Crítica” del Consejo de Salubridad General no sigue estas pautas, adolece de la fundamentación legal adecuada, e incluye el calificativo de “injusto” para ejemplificar algunas situaciones que pudieran presentarse con la pandemia de coronavirus. Esto último es una muestra más de la deficiente elaboración del documento, el cual, por cierto, ya fue rechazado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

     “La Universidad Nacional se deslinda de los términos y del contenido del referido documento”, pues ni esa casa de estudios, ni su rector, Enrique Graue Wiechers, fueron convocados para la eventual aprobación de dicha guía, a pesar de que Graue, quien por cierto también es médico, es uno de los vocales titulares del Consejo de Salubridad General, aseveró la UNAM en un comunicado.

     Al respecto, no debemos olvidar que lo que es justo para algunos no necesariamente es legal, y lo que suele estar en las normas jurídicas no siempre responde a lo que cada persona considera como justicia. Por ello, antes de introducir este tipo de valoraciones, la obligación de todas las autoridades es acatar la ley, pues vivimos en un Estado de derecho, a pesar de las deficiencias que este presenta en México. Como autoridad sanitaria, el Consejo de Salubridad General no puede exceptuarse de este cumplimiento.

     El derecho a la salud es un derecho humano que salvaguarda el mayor bienestar físico, psicológico y social para todas las personas. Los sucesos que han derivado de la aparición de este nuevo coronavirus han mostrado que el alcance de ese bienestar implica muchos factores, como los ya anteriormente mencionados, y probablemente muchos más, por lo que, queda pendiente una redefinición interseccional de la salud desde una perspectiva de derechos humanos.

  Siempre se espera que a partir de las crisis surjan nuevos elementos que puedan mejorar las condiciones de vida vigentes. Esta pandemia ha sacado a relucir muchas carencias, desigualdades y rezagos que, muy probablemente, en otros momentos, no serían de gran relevancia. El mundo no volverá a ser el mismo una vez que se retomen las actividades cotidianas y comience a girar a la misma velocidad vertiginosa que solía hacerlo. Sin embargo, cuando se intente restablecer es el momento de replantear muchos aspectos partiendo desde la bioética social, herramienta que propicia el debate plural, ético y político, el respeto a los derechos humanos, la interdisciplinaridad, la libertad de pensamiento, la toma de decisiones centradas en el individuo y su contexto y aspira al desarrollo social en equilibrio con el entorno social, cultural y ambiental.

   Toda pandemia supone enormes retos a nivel social, sanitario y económico. Para una respuesta adecuada a esta emergencia, es imprescindible disponer de un marco ético de referencia para la planificación y toma de decisiones Por el momento, quedémonos con este simple mensaje: no nos olvidemos de la bioética.

La Alianza de Dios con Moisés.

Manuel Ocampo Ponce
Universidad Panamericana, Guadalajara.

Después de la llamada de Dios a Abraham, vino una nueva intervención divina con el fin de consolidar su descendencia como pueblo elegido. Esto fue por medio de una alianza que, en esa ocasión, se constituyó con todo el pueblo. Recordemos que los descendientes de Abraham tuvieron que emigrar a Egipto empujados por el hambre y la sequía. Emigraron a la tierra fértil del Nilo en donde se establecieron. El problema fue que su vocación les impidió asimilar las costumbres egipcias y acabaron sometidos a la realización de trabajos forzados que les produjeron grandes dolores físicos y espirituales. De hecho, fueron los esclavos que construyeron las ciudades de Pitón y Ramsés (Ex 1,1). La situación de injusticia y de dolor llegó a tal grado que, durante el reinado de Ramsés II (1290-1223 a.C.), lo que vivían clamaba al cielo. Es en ese contexto que Dios llamó a Moisés para salvar a su pueblo.

Recordemos que Moisés había sido recogido del río Nilo y para ese entonces gozaba de una situación privilegiada en la corte de Egipto. Pero esto no duró mucho porque, no tuvo otra salida que matar a un capataz que estaba tratando muy mal a los israelitas, y no le quedó más remedio que huir al desierto en donde sucedió un hecho insólito: Dios se le presentó como el Dios de sus padres (Ex 2, 4-6) y le reveló su nombre: El que es. “Dirás: Yo Soy me envía a vosotros” (Ex 3, 14-15). De modo que el nombre que Dios reveló a Moisés significa: Él es.

Respecto a ese nombre, en la tradición de los setenta intérpretes, se ha subrayado la trascendencia del Ser absoluto de Dios. Se trata de alguien que no se puede definir porque no puede ser delimitado por la mente humana. Sin embargo, algo que nos puede ayudar a comprenderlo mejor su nombre, es el hecho de que en otros pasajes bíblicos Dios se había presentado como “yo digo lo que digo” (Ez 12, 25); yo hago gracia a quién hago gracia (Ex 33, 19), que también exaltan la soberanía y la independencia de Dios. Si leemos detenidamente los pasajes bíblicos, Dios también nos hace ver la necesidad de considerar la eficacia de su existencia en sus obras (Ex 7, 5; 9, 14; 14, 4). Dios revela su nombre que significa que es el Ser Absoluto, es decir, el único Dios; pero también el único Salvador que siempre estará presente porque ha elegido a Israel como su aliado.

Es hermoso reflexionar en el texto donde Yahvé dice a Moisés: “El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto además la opresión con que los egipcios los oprimen. Ahora, pues, ve; yo te envío al faraón para que saque a mi pueblo (los israelitas) de Egipto” (Ex 3, 9-10). “Yo estaré contigo” (Ex 3, 12). La belleza de la reflexión radica en la promesa que Dios hace de ayudar a sus enviados para que superen todas sus adversidades sin abandonarlos jamás.

Durante el éxodo del pueblo de Israel, después del enfrentamiento de Moisés al faraón, las diez plagas acreditaron a Moisés como el enviado de Dios. Esa acreditación consistió en la forma, duración e intensidad en que se presentaron las plagas y los acontecimientos. Los milagros fueron tan portentosos que tanto el faraón como los egipcios y, aun los mismos israelitas, quedaron convencidos de la obra que Yahvé estaba realizando a través de Moisés (Ex 14, 31). El acto culminante fue el paso por el Mar Rojo que, aunque al igual que las plagas coincidió con fenómenos naturales de la región, la forma milagrosa como se presentó provocó la consolidación de la religión yavhista. A nadie quedó duda de que hubo una intervención sobrenatural de Yahvé.

Lo importante que nosotros hemos de recoger de esta reflexión, es que la revelación divina se realiza como una acción a partir de palabras y obras, que se realizan en la historia. Es por eso que los acontecimientos son recordados siempre en el culto que expresa, reitera el hecho y lo exalta, otorgando fundamento y soporte a la fe del pueblo de Israel. Se trata de una garantía de la ayuda salvífica de Yahvé que se va renovando en el presente y hacia el futuro. Dios obró por medio de pruebas, señales, prodigios y guerra, con mano fuerte y tenso brazo, por grandes terrores (Dt 4,34). En el pueblo de Israel, el milagro es invocado durante toda la historia del profetismo, para distinguir los verdaderos de los falsos profetas. Como ejemplo podemos ver el relato de Elías que resucita al hijo de la viuda Sarepta (1 Re 18, 37-39).

En suma, Dios, Señor de la naturaleza y de la historia habla a su pueblo por medio de los profetas y confirma sus palabras por medio de signos, de modo que el primer credo de Israel es una confesión de las grandes maravillas que Dios ha realizado en su historia (Dt 26, 5-9). Como podemos ver, este mensaje es de suma importancia para la vida interior de todo cristiano, porque nos muestra quién es Dios y su modo de obrar en la historia.

Lo que hay que saber sobre la revelación de Dios en la historia.

Manuel Ocampo Ponce
Universidad Panamericana, Guadalajara.

En el cristianismo, Dios tiene un plan de salvación para el hombre que ha manifestado en Cristo y que es dado a conocer a las naciones por medio de la predicación de la Iglesia. Es una verdad de la fe cristiana, que el hombre no puede acceder al plan de salvación de Dios si no es por la revelación. Por eso es fundamental para los cristianos, saber bien que el cristianismo es la religión revelada por Dios. El cristiano debe comprender que Cristo es Dios mismo en persona que se revela al hombre. Porque eso coloca al cristianismo en un lugar único en el contexto de las religiones. Es muy importante para los cristianos saber que la religión cristiana es la única religión cuya revelación se encarna en una Persona que se presenta como nuestro Salvador. (Hech 4, 12).

El cristiano ha de tener muy claro que Cristo no es un simple fundador de una religión más entre muchas, sino Dios mismo que se revela. El problema es que el hombre actual es un hombre que ha caído en la apostasía o negación de la fe, en el ateísmo, en la indiferencia, en la ignorancia y en la confusión. Es lo que se ha denominado el hombre pos-cristiano, que por eso ha caído en el vacío y en el sinsentido. El hombre pos-cristiano no quiere pensar para no enfrentarse a su vacío y se llena de cosas, de metas y de actividades para tapar su vacío. No tiene tiempo para saber de Dios ni para escucharlo.

Sin embargo, aunque el hombre no quiera verlo, es un hecho que sólo en Cristo, el hombre puede encontrar la plenitud y el sentido venciendo el mal y la muerte. Cristo es la única respuesta que puede sanar al hombre de su vacío existencial. Y es que, aunque todas las religiones surgen de la religiosidad intrínseca que forma parte del hombre, porque el ser humano naturalmente busca al Dios trascendente; el cristianismo no es una religión más, porque sólo el cristianismo es fruto de la intervención de Dios que sale al encuentro del hombre para salvarlo. Cristo libra al hombre del pecado y de la muerte y le otorga la filiación divina. Por eso sólo en Cristo el nombre puede encontrar la plenitud de su existencia.

De modo que, el cristiano debe saber que la revelación cristiana es histórica y progresiva y tiene su punto culminante en la encarnación del Verbo. Se trata de la historia de Dios que interviene para salvar y va expresando al hombre su designio de salvación. (Concilio Vaticano II DV 2). La revelación se hace a través de los testigos que son los profetas, Cristo y los apóstoles conectando íntimamente los hechos y las palabras que explican el sentido salvífico de los mismos hechos. (DV 2). Por eso se trata de una revelación progresiva, que comienza cuando Dios rompe el silencio con la elección de Abraham y culmina en Cristo (Hb 1,1). El cristiano debe tener muy claro que Cristo es la plenitud de la revelación de modo que la revelación es el misterio de Dios que se comunica al hombre en Cristo. De aquí que, dentro de la formación cristiana, el cristiano debe conocer dos cosas: el misterio de la salvación y la credibilidad de la intervención de Dios en la historia. O sea:

   1. La revelación en sí misma, considerando su contendido, sus etapas y sus modalidades, es decir, la naturaleza de la comunicación de Dios al hombre, que consiste en la teología de la palabra de Dios que se encuentra en las fuentes de la revelación, que son: la Sangrada Escritura y la Tradición tal como la Iglesia la presenta.

    2. La credibilidad de esa revelación que consiste en establecer y demostrar, antes que nada, que Cristo es el Hijo de Dios y fundador de la Iglesia que nos presenta el dogma y decreta los libros que son inspirados.

Como vemos estas dos cosas que el cristiano debe conocer, son una dogmática y otra apologética y, por lo tanto, requieren dos metodologías distintas. La primera que es la dogmática consiste en profundizar en la revelación, tal y como aparece en la Tradición y en la Sagrada Escritura interpretadas por la Iglesia (Esta presupone la fe en Cristo y en la Iglesia). Y la segunda, analiza la credibilidad de la revelación en Cristo y la fundación de la Iglesia desde una perspectiva histórico-crítica que prescinde de la fe y que funda la fe a partir de la razón histórica. O dicho de modo más sencillo, esta segunda, demuestra que Dios es el que ha revelado y por eso el cristiano cree en todo eso que ha revelado.

De modo que la fe es un don de Dios que se recibe por la gracia. Pero no se trata de una fe irracional, sino de una fe fundada en que la Iglesia demuestra que Dios es el Autor de la revelación. Y de ese modo, los cristianos creemos en todo lo que Dios ha revelado porque recibimos el don de la fe y porque sabemos que es el mismo Dios el que lo revela.

Algo sobre la tiranía

Manuel Ocampo Ponce
Universidad Panamericana, Guadalajara.

La democracia, es el gobierno de las mayorías generalmente no son los más preparados ni los mejores y por esa razón frecuentemente desemboca en tiranía. Esto sucede porque la tiranía suele instalarse en el régimen de muchos y malos. Es por eso que de la democracia suele seguir la tiranía. Y es que el abuso del poder democrático degenera en demagogia y la demagogia consiste en decir lo que el pueblo quiere escuchar, pero no cumplir nada de lo que se promete. También las monarquías suelen acabar en tiranías debido al egoísmo y a la debilidad humana. Es así como El mundo ha vivido históricamente bajo el yugo de distintos poderes tiránicos que explotan y que impiden el bien común.

La tiranía sucede porque cuando una persona ambiciosa y empoderada, no tiene autoridad natural, la única forma de mantener el poder es la tiranía. El problema es que el tirano, al no tener autoridad natural, ni profesional, ni moral, no le queda otro recurso más que el autoritarismo por la coacción y la fuerza. Por eso podemos decir que la tiranía es la encarnación de todos los vicios en una sola persona. Entre las medidas que son propias de un tirano está el hecho de quitar lo mejor para dejar lo peor. Por eso el tirano acaba reduciendo a todos a la pobreza. Con toda seguridad podemos afirmar que el régimen tiránico es el peor en cuanto erradica las virtudes e instala todos los vicios. Porque, además de lo que hemos dicho, el tirano abruma y oprime a los súbditos para saciarse con los bienes que codicia. Si el tirano tiene sed de riquezas, confisca los bienes de los súbditos. Si tiene sed de ira hace derramar sangre por futilezas.

Pero, además, el régimen tiránico no sólo afecta los bienes temporales sino también los bienes espirituales. El tirano trata de arruinar todo progreso y todo orden en los súbditos recelando cualquier excelencia de los súbditos. Es muy triste porque bajo el régimen tiránico son pocas las virtudes que se pueden desplegar en el pueblo. El tirano desbanca de sus puestos a los virtuosos y trata de impedir que las personas lleguen a ser virtuosas. Por esa razón, los pueblos que han vivido mucho tiempo bajo tiranos son incapaces de realizar grandes empresas. Los hombres se alejan del tirano como de alguien que es peor que las bestias salvajes, porque estar sujetos al tirano es equivalente a ser presas de la peor bestia voraz.

El tirano no soporta a los buenos porque considera un peligro para él que los hombres desarrollen la virtud. Trata de desbaratar la magnanimidad de los súbditos y siembra la desconfianza para que no se puedan organizar en su contra. Fomenta discordias, prohíbe las reuniones y asambleas y todo lo que pueda engendrar entre los hombres familiaridad, amistad y confianza. Por todo esto, las personas que han crecido bajo la tiranía degeneran en un servilismo que les hace cobardes para emprender obras buenas.

Actualmente, el poder tiránico se impone con el control del dinero, de la educación y de los medios de comunicación. El tirano o dictador, se caracteriza por sacrificar el bien común en aras de su beneficio o el beneficio de unos cuantos que lo adulan. Como lo hemos dicho antes, el tirano o dictador ha de evitar a toda costa la virtud y, sobretodo, la reflexión en los ciudadanos para conservar el poder. Y es que el tirano no sabe hacer las cosas ni quiere hacerlas, por eso tiraniza al que puede hacérselas, obligándolo a que las haga.

Por último, quiero agregar que las tiranías son muy convenientes para los imperios o gobiernos liberales ambiciosos que quieren enriquecerse a costa de los demás, porque lo que respalda la moneda en los sistemas materialistas, sean liberales o sean marxistas, es la mano de obra esclava y el tirano prepara al pueblo para terminar siendo esclavo de otros países imperialistas. La injusticia, la anarquía (falta de gobierno), el desorden y la inmundicia, son los indicadores de que un pueblo está viviendo bajo regímenes políticos falsos como la tiranía. Por eso Santo Tomás de Aquino decía que la corrupción de lo óptimo es la peor de las corrupciones, porque ya vemos que la corrupción de jerarcas y autoridades es tremendamente destructiva. Mientras la ignorancia y la pobreza son caldo de cultivo para la tiranía, la mejor vacuna contra ella es la religión, la educación, y la cultura.

El reto de la felicidad en una sociedad apóstata.

Manuel Ocampo Ponce
Universidad Panamericana, Guadalajara.

Es un hecho que el hombre experimenta una tendencia interna a la felicidad. Pero si somos observadores, la felicidad que ha buscado a lo largo de la historia, conlleva una tendencia hacia lo Infinito. Basta con ver cómo se comporta respecto a sus planes y proyectos en los que invierte grandes esfuerzos con el fin de alcanzar la plenitud de la paz. Pero pronto advierte, que una vez alcanzadas sus metas, su sed de felicidad no termina con lo que se ve obligado a buscar otras metas e ilusiones. Tarde o temprano, el hombre reflexivo cae en la cuenta de que no hay logro humano que le alcance el descanso total. Por eso, el hombre que vive de esas ilusiones siempre ha acabado experimentando una insatisfacción constante que le conduce a reflexionar en términos de algo más trascendente. Es así como el mundo pagano estuvo en adviento de recibir la fe.

El problema es que el hombre de hoy ya no es pagano sino en muchos casos hereje, apóstata y ha organizado las estructuras del mundo, bajo el engaño de que el ser humano es capaz de comprar la felicidad. Y de ese modo vemos proliferar los centros comerciales, los bares, los lugares de juego y diversión, las redes sociales, etc. Pero a medida que se ha ido llenando, de todas esas cosas, ha ido experimentando, un vacío interior que sólo puede sofocar consumiendo más. Lo que caracteriza al hombre actual es no querer pensar para no enfrentarse a los grandes cuestionamientos que debe enfrentar sobre todo en lo que se refiere al sentido último de la vida, por eso vive aturdiéndose con todo lo que tiene a su alcance.

Pero ha llegado al punto en que las dos grandes formas de organización secularista que son el comunismo y el capitalismo han fracasado y ya no se puede negar que el hombre actual es pragmático, superficial, permisivista e indiferente. Está vacío de sentido y su concepto de Dios y de lo trascendente es completamente ecléctico, sincrético y subjetivista. En pocas palabras nos encontramos con una humanidad inundada de relativismo con una religiosidad pervertida; en un mundo en gran medida ateo, pero, además, en muchos de los casos, apóstata porque habiendo recibido la fe, la ha rechazado o la ha ajustado a su medida. Se trata de un hombre que busca placer y bienestar, pero con otra peculiaridad que consiste en el triunfo profesional por el que es capaz de hacer cualquier cosa y que al final se queda solo.

A la par de este proceso vemos como proliferan fracasos matrimoniales, familiares y personales que han ido conduciendo al hombre a un vacío existencial que nada puede llenar. Nos encontramos con un hombre evasivo y adicto al éxito, a las compras, a las redes sociales a la vida y las relaciones virtuales y a toda clase de vicios con que lo único que hace es evadir su vacío interior. El problema de fondo es que el hombre se ha organizado pretendiendo una rectitud de vida al margen de Dios o con un dios construido a la medida; y ese modo de organización en la que está atrapada la humanidad, ha fracasado. Pero, además, se trata de un hombre que, en muchos casos, se siente recto porque según él no roba, no mata y no daña a nadie pero que está lleno de soberbia, de envidia, de pereza, de avaricia y de sinsentido.

Como prueba de esto tenemos las legislaciones que autorizan drogas, abortos, eutanasias, etc., y en cuestión de sexo pareciera que el mayor mal que hay que evitar es la enfermedad y el embarazo no deseado. La libertad se ha vuelto un fin en sí misma en lugar de ubicarse como un medio para alcanzar la unidad, la verdad, el bien y la belleza, todo se reduce a caprichos y este hombre que se siente bueno, desarrollado y tecnificado ha acabado justificando y legalizando infinidad de cosas que le destruyen y destruyen todo lo que le rodea.

Por todo esto veo importante volver a insistir en que al margen de Dios y de una visión trascendente de la vida humana resulta imposible fundamentar una moral y una vida de paz, justicia y felicidad. Porque reducidos a materia el único fin es nuestro deseo y nuestro capricho. De ahí que nos encontremos en un mundo vicioso al que le aterra el terrorismo, pero realiza millones de abortos al año sin sentir el más mínimo remordimiento. Nadie que reflexione un poco puede negar que el hombre al margen de Dios ha perdido la dimensión sagrada de su dignidad y ha quedado atado al mal, al vicio y al pecado. Por eso el problema de la muerte es totalmente evadido porque la muerte para el hombre apóstata y desacralizado no es más que el más rotundo fracaso que no puede enfrentar. Con la pérdida del carácter sagrado del hombre y de la vida, se ha perdido la sacralidad de la muerte y por eso ese tema se evade totalmente.

Para concluir esta breve reflexión y fundado en la esperanza cristiana, que nunca debemos perder, he pensado que uno de los caminos que podríamos seguir es volver a intentar hacerle ver al hombre apóstata, que la razón humana es capaz de demostrar que tiene un alma inmortal y que como compuesto de cuerpo y alma espiritual es portador de una dignidad sagrada que deber respetar absolutamente. Y si se abre un poco, también podríamos otorgarle los elementos para demostrar racionalmente la existencia de Dios. Para que una vez demostrado esto, se abra también la posibilidad de hacerle consciente de la cantidad de interrogantes que se derivan de los alcances de la razón humana y de este modo quede nuevamente a las puertas de la fe, para que, por medio de la gracia, sea capaz de volver a la necesidad de escuchar y aceptar lo que Dios le ha revelado. Otro recurso que creo importante recalcar, es no dejar de orar y participar en los sacramentos para mediante nuestra conversión constante podamos dar buen testimonio y no impedir que la gracia actúe para la conversión de la humanidad.

La importancia del estudio de Santo Tomás de Aquino hoy

Manuel Ocampo Ponce
Universidad Panamericana, Guadalajara.

El 28 de enero se celebra la fiesta de Santo Tomás de Aquino. Y por eso conviene recordar que Santo Tomás es un santo muy importante porque además de santo es doctor de la Iglesia. Su obra es tan importante que ha servido para aclarar prácticamente todas las cuestiones doctrinales acerca de la fe con una precisión sobrenatural, resolviendo problemas de todas las épocas de la Iglesia. Por eso además de Doctor Eucarístico ha sido llamado “el sol del mundo”.

Para inicios del siglo XIX, ante los movimientos anti-teológicos racionalistas, liberales, socialistas y críticos de la religión, la autoridad de la Iglesia resaltó el invaluable valor de Santo Tomás de Aquino para la formación católica. Como prueba de esto tenemos que, para la segunda mitad del siglo XIX, bajo el impulso de los Papas, se lograron varias ediciones de las obras de Santo Tomás entre las que se encuentra la edición leonina dispuesta por el Papa Leon XIII.

Para darnos un poco de idea de la importancia de Santo Tomás, es necesario saber que el Papa Leon XIII publicó la Encíclica Aeternis Patris el 4 de agosto de 1879, presentando a Santo Tomás como maestro de la Iglesia, instando a todos los teólogos a seguir su método (DS 3135-3140). Pero además de esto, el Código de Derecho Canónico de 1917 incluye la amonestación del mismo Papa Leon XIII de seguir el método de Santo Tomás como una ley obligatoria en la Iglesia (Canon 1366 parágrafo 2). Es preciso aclarar que tanto la Aeternis Patris como la prescripción canónica se refieren a la Filosofía y a la Teología de Santo Tomás.

La grandeza de la obra de Santo Tomás radica en su profundidad, en su precisión y en su perenne vigencia, por lo que, en esta segunda mitad del siglo XIX, florecieron numerosos pensadores católicos estudiosos de su pensamiento con gran profundidad y envergadura que dejaron un importante legado de artículos, libros científicos y manuales de Dogmática en distintos lugares y universidades de todo el mundo.

Entre estos frutos tenemos las 24 tesis tomistas que publicó la Congregación Romana de Estudios el 27 de julio de 1914 a raíz del Motu Proprio Doctoris Angelicus del Papa Pío X del 29 de junio del mismo año. Es así como a partir de los años de las guerras mundiales del siglo XX, la Filosofía de Santo Tomás ha sido un elemento seguro contra las desviaciones del pensamiento filosófico y teológico contemporáneo que se ha caracterizado por ser eminentemente relativista y nihilista. Esto se debe a que la Teología de Santo Tomás tiene una sólida fundamentación metafísica enfocada hacia la realidad y fundada en la capacidad cognoscitiva del hombre. De modo que la Teología de Santo Tomás no es una propuesta más en la historia de la Iglesia, y Santo Tomás no es un filósofo y teólogo más entre muchos. Otra prueba de ello radica en que, durante el Concilio de Trento, la Suma Teológica de Santo Tomás se colocó junto a la Biblia manifestando así, la importancia que tuvo durante el concilio. Además de esto terminando el Concilio en 1567, el Papa Pío V declaró a Santo Tomás Doctor de la Iglesia poniendo de relieve la importancia de la doctrina tomista para defender la verdad católica.

Como vemos, la obra de Santo Tomás no es cualquier obra, ni Santo Tomás es un pensador cristiano más en la historia. Porque hasta el día de hoy, su obra está muy por encima de cualquier otra obra cristiana que se haya ofrecido en la historia. Por eso el Papa Leon XIII con la Aeternis Patris y muchos Papas más lo han colocado como heredero genuino de la inteligencia cristiana, como guía por excelencia de la Teología y de la Filosofía y como patrono de las Universidades, Academias y Colegios.

Lo anterior no implica que el pensador tomista piense que la doctrina católica se reduce a la obra de Santo Tomás. Tampoco implica que no haya consciencia de que con Santo Tomás no ha terminado la explicitación de los contenidos de la revelación. Porque por naturaleza la Teología apunta al desarrollo de una Verdad que apunta a lo Infinito. Pero lo que sí tiene la doctrina de Santo Tomás es su aplicabilidad a la solución de toda clase de contextos y cuestionamientos y su total apertura en las conclusiones para el desarrollo de la ciencia. El verdadero tomista sabe que Santo Tomás nos ofrece un sistema totalmente cerrado en sus principios perennemente vigentes, en cuanto son los principios que rigen la realidad creada por Dios, pero abierto al infinito en sus conclusiones, en sus aplicaciones y en sus respuestas a toda clase de contextos y situaciones. Por eso, el verdadero discípulo de Santo Tomás jamás deja de investigar y de aportar.

Me atrevo a decir que los innumerables fracasos en la teología moderna y contemporánea, se deben al desprecio que los pensadores modernos han tenido de los grandes teólogos y pensadores de los tiempos pasados entre los que destaca Santo Tomás. Pero los que hoy se dicen formadores, no son conscientes del que el mismo Concilio Vaticano II amonestó a los estudiantes “a aprender e ilustrar los misterios de salvación y a penetrarlos profundamente mediante la especulación, conducidos por el magisterio de Santo Tomás.” Tampoco son conscientes o no quieren aceptar que, como lo mencionamos antes, el Código de Derecho Canónico reitera contundentemente que los estudiantes de Teología deben adentrarse en el estudio de la verdad revelada, teniendo especialmente como maestro a Santo Tomás. Pero además hoy se desconoce o no se acepta la declaración Gravissimum educationis de 1965 que trata sobre la educación cristiana en general y que destaca la importancia de Santo Tomás.

Lastimosamente, Santo Tomás es cada vez más desconocido, despreciado y hasta atacado en muchos ámbitos académicos y católicos. Y en los estudios de ciencias sagradas hay cada vez menos profesores que sepan enseñar a leer y a estudiar a Santo Tomás, al punto que su obra es para muchos prácticamente inalcanzable y desconocida. Las consecuencias de esto están a la vista: un modo irracional de proceder, que manifiesta un mundo volcado sobre sí mismo, que desprecia a Dios porque lo desconoce, o que se crea un Dios a la medida de cada conciencia y de cada pastor. Todo esto constituye un fracaso en la pastoral y más aún en la Evangelización de la Cultura.

Cfr. Y. Congar. Le moment “économique” et le moment “ontologique” dans la sacra doctrina (Revelation, Theólogie, Somme Théologique): M.D. Chenu (Paris 1967) 145-149 y 177.

Decreto Optatam totius 16.

3 CDE c.252, parágrafo 3.

Algunas reflexiones sobre la visita del Papa Francisco a Chile y Perú

Manuel Ocampo Ponce

Universidad Panamericana, Guadalajara.

Intensos días de la visita del Papa a Chile y Perú. Países con contextos políticos y religiosos difíciles por el bajo porcentaje de católicos cuyas tasas están por debajo del 50% y por las dificultades de un mundo secularizado y hasta apóstata que se ha ido generalizando en occidente las últimas décadas. En ese contexto el Papa Francisco, ha acudido como peregrino de la alegría del Evangelio a llevar un mensaje de esperanza, de fe y de paz sin descuidar la caridad y la misericordia sobre todo con los más pobres.

Dentro de los motivos que se pueden atribuir a la baja de católicos en la región, se pueden mencionar, además de la secularización y la vida consumista y materialista con sistemas políticos y educativos que van en contra de los valores del Evangelio, la falta de formación de los bautizados para poder comprender el misterio de la Iglesia peregrina en la Tierra y que es santa, porque su fundador es el mismo Cristo y está asistida por el Espíritu Santo, pero compuesta por pecadores, que peregrinan en este mundo en el que el católico está en camino de santidad.

Otro de los motivos en que diferentes medios insisten, son los constantes escándalos producidos por las fallas de los católicos, sean laicos o ministros, aunadas a los sistemas políticos, económicos y educativos anticristianos, que han sido la causa de la disminución en el número de personas que se manifiestan católicas. Pero hay que ser conscientes de que muchos católicos, aun cuando recibieron la fe, el hecho de no tener los elementos y la formación necesaria para madurar esa fe y comprender el sentido sobrenatural de la Iglesia que está por encima de cualquier escándalo. Ha provocado que su fe se vea afectada. Y es que cuando la fe no se fundamenta adecuadamente, y no se cimienta sobre elementos sólidos, es fácil que se deteriore frente a cualquier ventisca.

No obstante, el Papa se presenta como mensajero de paz para reavivar la fe, que, aunque es un don que sólo Dios puede dar y que se recibe por medio del bautismo o por una gracia actual, la gracia de estado del pontífice y su buena disposición de reavivar la fe, son elementos importantes en la acción del Espíritu Santo sobre los bautizados y los llamados a reavivar su fe y llamados a la conversión. No podemos dejar de mencionar que, durante su pontificado, aunque el Papa Francisco ha sido muy contundente en no dejar impunes las agresiones de algunos fieles sobre todo ministros, a las víctimas de atropellos contra sus derechos humanos, no ha dejado de promover la necesidad de una formación en la Iglesia que recupere la importancia del perdón, la misericordia, la reconciliación y la vida de conversión como elementos fundamentales del cristianismo.

Por último, quisiera añadir, que para un análisis realmente objetivo de este contexto. Así como es importante reconocer las fallas de los bautizados de la Iglesia peregrina en camino de conversión y movernos hacia la promoción de una vida justa, también es preciso enfatizar que no todos los escándalos tienen un fundamento en la realidad, y que muchos de ellos son propiciados por personas que, aun cuando pueda parecer que tienen buena disposición, sus declaraciones difamatorias, injuriosas y en algunos casos hasta calumniosas, no siempre van con la intención de lograr la justicia y de favorecer y ayudar realmente a las víctimas y a los agresores, ni de evitar nuevas víctimas, sino a aprovechar el escándalo para agravar los problemas, destruir la labor evangelizadora de la Iglesia e incluso realizar la justicia por su propia mano por medio de actos de venganza, que destruyen la fe y la vida cristiana.

Esta es la razón por la que la Iglesia, que custodia la Verdad de Cristo y que has sido siempre promotora del verdadero bien del hombre y de sus derechos humanos, ha constituido un llamado constante a la conversión que consiste en el perdón y en la restitución del pecador para que vaya dando pasos por el camino de la santidad en lugar del camino de la marginación y la condenación. Porque es consciente de que Dios se vale de los más débiles y de los más pequeños para en su miseria mostrar la grandeza de su obra.

 

De la familia nace la paz

Muchas veces los católicos conocemos poco acerca de la gran riqueza de los documentos oficiales de la Iglesia, en los que vienen las verdades muy eficaces que todo católico debe saber. Además, en estos documentos se responde a infinidad de dudas y se ofrecen soluciones a multitud de situaciones que normalmente se nos presentan en el caminar de la vida.

El día de hoy me voy a centrar en un documento muy hermoso de San Juan Pablo II titulado “De la familia nace la paz”. Este documento fue escrito por el Santo Padre Juan Pablo II con motivo de la jornada mundial de la paz, y es muy oportuno en estos momentos y por siempre, porque el mismo documento afirma que el mundo anhela la paz ya que todos tenemos una necesidad urgente de paz (n.1).

Todos somos testigos de las guerras, los conflictos y la creciente violencia que constantemente produce mucha inestabilidad. También somos conscientes de las situaciones de injusticia y de pobreza en que vive la mayor parte de la humanidad. Todo esto, aunado al consumismo de los que más tienen y la devastación ambiental, hace que la paz nos parezca como algo utópico e incluso inalcanzable (n.1). Pero aun con todo este contexto, este documento es muy hermoso y esperanzador, porque nos exhorta a no resignarnos, ya que, a pesar de todo, la paz no es una utopía como podrían creerlo algunos, puesto que está inscrita en el proyecto divino originario. (n.1).

Otro aspecto muy importante, es que el Papa pone como uno de los protagonistas principales de la paz a la familia instituida por Dios. El Papa considera a la familia como el fundamento de la sociedad y su núcleo fundamental. La importancia de la familia es tan grande que en este documento el Papa nos hace reflexionar sobre la estrecha relación que existe entre la familia y la paz. Independientemente de todas las estructuras, gobiernos, asociaciones, instancias internacionales, etc., la paz no es posible sin la familia, y además la familia es insustituible en la construcción de la paz (n.1).

Y es que la familia es la comunidad educadora fundamental e insustituible que transmite los valores culturales y religiosos y que ayuda a la persona a desarrollar su propia identidad. (n.2). La familia es tan importante que de ella depende el porvenir de la sociedad, porque su papel es contribuir eficazmente a la paz, y el motivo es por el amor recíproco de los cónyuges que no es cualquier tipo de amor, desde el momento en que es un amor ordenado a una entrega y a una comunión de vida total y plena y que conlleva la principal responsabilidad de la educación de los hijos, especialmente en el respeto de la dignidad de cada persona y en los valores de la paz. (n.2). Y es que los valores se enseñan fundamentalmente por el testimonio en un amiente familiar en el que se vive el amor oblativo en el que se hacen partícipes los propios bienes.

En la educación para la paz y en la conformación de una identidad saludable para la paz, es indispensable que se vivan las virtudes domésticas que se basan en el respeto profundo de la vida y de la dignidad del ser humano. La paciencia, la comprensión, el mutuo estímulo y el perdón recíproco son lo que confiere a la persona su primera y fundamental experiencia de paz. (n.2). La familia es fundamental e insustituible para esto, porque fuera del contexto de relaciones de afecto y solidaridad recíproca y activa, las personas no se pueden autocomprender y su vida no puede encontrar sentido si no ha percibido ese amor que el ser humano debe experimentar y hacer propio. Y esto sucede porque el verdadero amor va acompañado siempre de la justicia que es necesaria para la paz que se define como la tranquilidad del orden justo. Además, ese amor de la familia es tan importante porque una vez recibido, se proyecta a aquellos que no tienen familia, a los niños privados de protección y afecto, así como a las personas solas y marginadas. (n.2).

El Papa reconoce que lamentablemente, en la actualidad, muchas familias han traicionado su vocación originaria de paz y se han convertido en lugar de tensiones, prepotencias, abusos y múltiples formas de violencia. La lejanía de los cónyuges por las exigencias del trabajo es un factor muy destructivo producido por el agobio de la supervivencia y por la pesadilla de un porvenir inseguro. (n.3). El hedonismo y el consumismo de sistemas políticos perversos producen riñas, exclusión de la prole, abandono y malos tratos a los menores comprometiendo la vida familiar hasta el punto de la ruptura y separación de los cónyuges siendo además conscientes de que los divorcios son una pandemia actual.

Por si fuera poco, la espiral de conflictos, han provocado que las familias queden privadas del principal miembro que las mantiene, o a migrar y desplazarse a lugares donde carecen de seguridad. A esto se añade la indiferencia de la sociedad internacional lo cual conduce, en muchas ocasiones, a las familias a la desesperación, a la venganza y a la incapacidad de buscar comportamientos de perdón y reconciliación. (n.3) Niños y jóvenes se encuentran implicados en una cultura de violencia en la que la vida parece no valer nada y ya el hecho de matar ni parece algo inmoral.

Cada vez más niños están privados del calor de una familia, porque los padres, movidos por otros intereses, abandonan a los hijos. En otras ocasiones la familia ni siquiera existe y los niños encuentran una muerte trágica, en muchas partes Inducidos a drogas, a prostitución y a organizaciones criminales. Y aunque el Estado pueda facilitar medios y estructuras de ayuda, la familia siempre será insustituible para garantizar el clima de seguridad y confianza para que las persona puedan ser un futuro de paz. (n.4).

San Juan Pablo II nos advierte que definitivamente la institución más inmediata a la naturaleza del ser humano es la familia y por eso sólo ella puede asegurar la continuidad y el futuro de la sociedad, y ser protagonista de la paz. De aquí que la familia exija todo el reconocimiento y el apoyo del Estado para realizar su misión. Porque por mucho que el Estado pueda implementar otras estructuras de apoyo, ninguna forma de institución o de unión que no sea la familia genuina, puede garantizar el sano desarrollo de los individuos y la paz social. Esto si además somos conscientes de que la educación corresponde, por derecho natural, primordialmente a los padres. Por eso, el Estado ha de crear las condiciones por las cuales las familias puedan satisfacer sus necesidades primarias conforme a la dignidad humana. Por todo esto, también, nadie puede sentirse tranquilo mientras el problema de la pobreza que afecta a familias e individuos, no haya encontrado una solución adecuada. La paz siempre estará en peligro mientras haya personas y familias que se vean obligadas a luchar por su misma supervivencia (n.5). Porque hay que reconocer que a estas alturas la sociedad no ha encontrado formas políticas y económicas verdaderas y justas.

Por todo lo anterior San Juan Pablo II termina este valiosísimo documento exhortando a las familias a ser lo que son haciendo referencia a la Exhortación Apostólica Familiaris consortio. A ser una íntima comunidad de vida y amor conyugal, llamada a dar a mor y a transmitir la vida. Se dirige a los padres y su responsabilidad de formar y educar a sus hijos para ser personas de paz; a los hijos para que aprecien el don de la familia preparándose para construirla y promoverla según sus vocaciones; y a los abuelos y demás parientes para que aporten generosamente su experiencia y testimonio para unir el pasado con el futuro en un presente de paz.

Por último, les recuerda a todas esas personas que se sienten sin familia, que la Iglesia es casa y familia para todos, y que los abandonados y solos son los hijos predilectos de Dios, cualquiera que sea su edad, sus aspiraciones, dificultades y esperanzas. (n.11).

Como vemos, este documento está lleno de riqueza y de esperanza cristiana que no debemos dejar de lado y sobre el que todos debemos reflexionar y luchar para que el plan de Cristo que en esas sabias líneas viene plasmado, se pueda realizar.

Manuel Ocampo Ponce
Guadalajara, México.

1 Cfr. Encíclica Redemptor hominis 10. Apud. Juan Pablo II. Acta De la familia nace la Paz ne.2.
2 Cfr. Gaudium et spes. n. 47.
3 Cfr. Familiaris consortio n. 17.

Revolución rusa, 100 años después

Luis-Fernando Valdés

    ¿Por qué ha sido tan poco festejado el centenario de la revolución que marcó la historia del siglo XX? ¿Qué lección se encierra en este silencio?

     1. Las dos revoluciones de 1917. La primera ocurrió, después de la derrota del ejército del Zar en la primera Guerra Mundial, cuando Nicolás II abdicó el 12 de marzo, tras largas movilizaciones sociales de protesta.

    La segunda y más conocida aconteció el 25 de octubre, cuando los bolcheviques encabezados por Trotsky, Lenin y Stalin conquistaron el poder, al derrocar al jefe del gobierno provisional, Alexander Kerensky. Entonces el sóviet de Petrogrado se quedó con el poder del Estado, y Lenin empezó la persecución a la Iglesia ortodoxa rusa. (Cfr. El País, 11 abr. 2017)

      La historia posterior es larga y compleja: una guerra civil entre los bolcheviques y los contrarrevolucionarios (1918-1921), la Segunda Guerra Mundial (1939) y la dictadura de Stalin, la Guerra Fría (desde 1945 hasta 1989, con la caída del muro de Berlín). Una amarga historia de atropellos a la libertad y de millones de muertos.

     2. Un centenario poco celebrado. Un artículo del New York Times explicaba que este aniversario se redujo a una conmemoración académica, sin mayores celebraciones populares, porque, según algunos funcionarios del Kremlin, historiadores y analistas, el presidente Vladimir Putin detesta la idea de revolución.

     “Conocemos bien las consecuencias que pueden tener estas convulsiones históricas”, afirmó Putin en diciembre pasado, durante su discurso del Estado de la federación. “Desafortunadamente, en el siglo XX nuestro país sufrió muchas de estas convulsiones y sus consecuencias”, sostuvo. (N. Macfarquhar, NTY, 13 mar. 2017)

      3. El lado obscuro del Comunismo. La Revolución rusa buscaba implantar las ideas de Karl Marx: la imponer la Dictadura del Proletariado, donde los hombres pudieran vivir iguales, sin propiedad privada, en un mundo sin pobres ni ricos.

      Sin embargo, la Revolución se transformó en una auténtica dictadura, en la que no había un dictador, sino una ideología totalitaria, con una visión histórica materialista y atea. Fue la dictadura de todo un sistema político y económico, que persiguió cruelmente a las religiones, especialmente a la cristiana. (Cfr. S. Aragonés, Aleteia, 16 oct. 2017)

      La obra titulada “El libro negro del comunismo: crímenes, terror y represión” (1997), escrita por un grupo de profesores universitarios e investigadores europeos, estima que el número de muertos bajo los diversos regímenes comunistas (China, Rusia, Corea del Norte, etc.) “se acerca a la cifra de cien millones”. (Cfr. Aleteia.org, 21 abr. 2017)

     4. La historia atrás de la historia. El biógrafo de Juan Pablo II, George Wiegel, formula una pregunta muy importante sobre el modo pacífico de la caída del muro de Berlín, que marcó el final del comunismo mundial.

     Pregunta Weigel: “¿Qué fue lo que hizo que «1989» no implicara derramamiento de sangre y violencia masivos, los dos métodos habituales del siglo XX para efectuar un gran cambio social?” (Aleteia, 30 ene. 2014)

     Y responde que esa revolución pacífica fue posible gracias a Juan Pablo II, el Papa polaco que durante sus años como obispo de Cracovia tuvo que lidiar con el régimen comunista, pues este Pontífice fue el que encarnó la “revolución de la conciencia moral” que llama al mal por su nombre, y que por eso fue capaz de aglutinar a pensadores y políticos que dieron lugar al cambio: Vaclav Havel, Ronald Reagan, etc.

     Epílogo. No se puede celebrar una ideología que destruye al hombre. Aunque la inquietud por defender a los trabajadores y a los pobres sigue siendo válida, el Comunismo no fue capaz de darle una respuesta, porque el afán de poder que lo sustentaba conllevaba cancelar todas las libertades y matar a sus millones de opositores.

    La gran lección de este centenario es que cuando el ser humano abandona los principios morales, destruyendo la libertad individual y la libertad religiosa, el hombre se convierte en el depredador del hombre. Entonces, la gran revolución de hoy consiste en conservar la conciencia moral como guía para solucionar los grandes problemas sociales de nuestro tiempo.

@FeyRazon lfvaldes@gmail.com
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