#HablemosAlGrano La ‘tierna’ oposición y su obsesión por los #Hashtags

Al menos antes y después de sus 100 primeros días de gobierno, el actual Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, le seguirá restregando en la cara a los autollamados opositores que poco pueden hacer frente a sus más de 30 millones de votantes que lo llevaron al gobierno, el tsunami electoral con el que ganó de manera insultante y la creciente aceptación de su popularidad, ¡vaya, una luna de miel! que parece le durará todavía un buen rato y no se ve que las cosas vayan a cambiar en el corto plazo.

El tema no es si hace lo que quiere, como las 100 puntos de su plan de gobierno, que hasta la fecha señala un día y otro también, si no que no hay una voz seria a la que se le pueda considerar «contrapeso» u oposición necesariamente real y realista, muy a pesar de la necesidad de contar con voces lo suficientemente sólidas para, efectivamente, considerarlas o contrastarlas frente a lo que AMLO y su gobierno puedan señalar.

La realidad de estos suspirantes a la lista de verdaderos contrapesos, es que su actuación se desdibuja por su falta de argumentos contundentes o sus argumentos lo suficientemente irreales que al presentarlos y ponerlos en el crisol del «México Real», de alguna forma se pierden y terminan en el mejor de los casos como frases para titular una noticia o los tan recurrentes «hashtags».

No se diga si particularmente se ponen frente a no más de dos minutos de las abarrotadas conferencias de prensa «mañaneras» de AMLO para que éste los despedace, al grado de llamarlos «ternuritas» y los manda a «no hacer el ridículo». Algo así como esto que dijo el pasado 26 de febrero, cito textual:

ANDRES MANUEL LÓPEZ OBRADOR: «¿Qué sucede? Que están atravesando una crisis y se están precipitando, pensando que de la noche a la mañana pueden crear un grupo.

No. Tienen que formar cuadros, no sacar la nota, no. Ya se reunieron y van a hacer contrapeso, pero eso es muy ficticio, pues es como para decirles ‘ternuritas’».

Con esa franqueza, que esta vez deberían aprender a escuchar las recomendaciones de un viejo lobo de mar, como AMLO, habrá que ampliarles algunas otras, a ver:

Particularmente para aquellos líderes, estos que tiran la piedra (y esconden la mano y se desdicen, deslindan, aclaran y dicen que ellos siempre o nunca han sido así) un día y al otro le aplauden, deberían saber que efectivamente es con argumentos, o con un poquito de más conocimiento de administración pública, por ejemplo, y no con sus publicaciones programadas en su «feis» y twitter, como dejarán de jugarle al «opositor que México espera».

Porque eso sí, han aprendido en lo público a envolverse en la bandera (claro, por unas horas) y autoproclamándose opositores (de cafecito o comidas -dependiendo su agenda-) y en privado correr al primer chasquido gubernamental a «reunirse para mantener un diálogo» con los «altas autoridades» a las que según ellos le explican sus fallidos argumentos genuinamente opositores, que terminan desvaneciéndose en el siguiente «tweet» o publicación rimbombante, en el que incluso agradecen la oportunidad de reunirse y elogian su disposición al diálogo y hasta tomarse la #fotopalfeis enalteciendo su compromiso y visiones gubernamentales.

Una oposición seria, informada, argumentada no se desvive y obsesiona por lograr seguidores en las redes sociales «metiéndole» pautas y bloqueando opositores o ponerse #palafoto, «convocando» a grupos afines (que a la primera de cambios o los silencian o desconocen) cuando así les conviene.

Estas «ternuritas opositoras» hoy viven de piratearse, en el discurso, mensajes históricos de personajes como Maquío o que se creen su cuento de asumir una inexistente tradición de «congruencia», que presumen a sus bases y a aquellos que se creen los pies de foto, mensajes de redes, el uso, recreación y las más de las veces abuso de «frases matonas», como dice el Doctor César Lozano.

El riesgo de jugarle a ser opositor de día y aliado de noche es que en esos síndromes de gatitos con complejo de león realmente se la crean dando «la gran lucha ideológica», «histórica» en «redes sociales» o pagando desplegados y en su simulación «mediática» haya quien les compre (y pague) su juego.

Hacen falta contrapesos, pero no de hoy ni de hace un año, o dos o tres, que brillen por su congruencia, no por su apertura (y simulado diálogo) con todo tipo de grupos que realmente trabajan en sus diversos espacios no para ser la nueva oposición, sino por un país que requiere de buenas ideas, buenos argumentos y buenos ciudadanos que no venden intenciones para tomarse «la foto de unidad» mientras están los medios.

Hace falta una oposición que no pague desplegados en los medios para que los reconozcan como tales, sino parafraseando los textos bíblicos, los conozcan y reconozcan por sus obras, no por sus «hashtags”.

#DATOALGRANO
Hablando de oposición, desde este espacio le deseamos éxito al nuevo espacio digital #LaNacionTV, evolución de la revista La Nación, que dirige a comunicadora Maricarmen Rizo. Es momento de abrirnos a nuevas plataformas con ideas y contenido que fortalezcan el debate en los medios de comunicación y los actores públicos.

AMLO, se acabó la campaña

Hemos vivido más de 20 días «del nuevo gobierno», ese que logró capitalizar las preferencias del enojo mexicano, del coraje, de la indignación por tantos gobiernos que terminaron por sólo saber ser corruptos, ineptos o insuficientes para dar los resultados a una sociedad que se complace a ratos por ser exigente con sus gobiernos.

El dicho tan recurrente de esta época fue «si el PAN no pudo con el cambio, si el PRI nos decepcionó, por qué no darle chance a éste que siempre ha querido».

La lógica del voto, quizá simplista, quizá sin más fundamentos, logró capitalizarse en votos que le dieron el triunfo a urnas donde no había candidatos.

Luego de veintitantos días, el candidato presidencial ganador ya asume retos, manda cartas, tira línea, planea, presenta cuadros, promete, acusa y reta, gana agenda como sólo él sabe hacerlo, como parece que lo intentará durante su gobierno.

Sin embargo, se adelanta a lo que tendrá que ser su turno, su estilo, su verdadero plan, no ya ocurrencias de candidato, eso se acabó con las campañas y ahora deberá aprender que, en su momento como gobierno, lo que diga, lo que haga o deje de hacer o la riegue, tendrá consecuencias que todavía no imagina.

Sin embargo lo entiende, o pareciera entender, más le vale que así sea porque las expectativas en su gobierno son muy altas y el tiempo de paciencia es más corto que las posibilidades reales de cambiar el rumbo de lo que no funciona.

Y si bien el tiempo de efervescencia del nuevo gobierno apenas comienza (o todavía no), el desgaste al que se enfrentará a partir del 1 de diciembre será más grande precisamente porque buena parte de su triunfo se ha fundado en la desesperación, en el enojo, en las frustraciones en otros gobiernos.

Quienes votaron por él no tienen tanta paciencia, no les interesa aquello de «Roma no se hizo en un día», pedirán resultados, cambios rápidos, casi milagrosos, yo diría imposibles, al menos para la administración pública.

Por eso el margen será corto, vivirá el riesgo del “desgaste de gobierno” más rápido, incluso a ritmos más acelerados de lo que fuera aquel «gobierno de cambio» de Vicente Fox, del que quiso hacer ahora su versión 2.0.

Hoy ya no habrá «mafia detractora», o al menos que esté en el poder, ya no habrá gobiernos o «políticos de siempre» que quieran bloquearlo, hoy en la soledad de la silla presidencial tendrá que tomar decisiones con consecuencias y con un único responsable sin falla o no convence, él mismo.

En el fondo todos pedimos que le vaya bien porque tendría ese efecto, técnicamente, de que nos vaya bien a todos, pero cada decisión, cada acción, cada frase será como nunca observada, analizada y en su momento duramente criticada o como le ha pasado a al menos los últimos 3 gobierno federales «cargado de memes», de burlas o de decepción y para el México de hoy la única respuesta no serán las excusas, sino los resultados.

Felipe Galindo @galindoenlinea
galindoenlinea@gmail.com

#HablemosAlGrano/¿Hasta dónde dividimos el país?

Francamente me sumo a los miles, quizá millones de mexicanos que cuando escuchamos el tema de «Las Elecciones», ¿quién va a ganar?, ¿y tú ya sabes por quién vas a votar?, hago una mueca de hartazgo, respiro hondo y digo «ahí vamos otra vez».

Debo confesarles que incluso las mesa a la que amablemente me invitó Jesús Caudillo los martes y jueves a las 21:00 horas en su página de Facebook para hablar junto con el experto Guillermo Torres fue algo que acepté porque efectivamente es un ejercicio honesto de análisis y crítica.

Nadie tiene que convencerme de lo importante que es elegir a quien quiere gobernar mi país los próximos 6 años o a quienes quieren ser alcaldes, gobernadores o diputados locales o federales, senadores, sin embargo deben saberlo: estamos hartos de las campañas políticas.

Parte del hartazgo tiene que ver que efectivamente que por ejemplo entre amigos cercanos bromeamos incluso con decir que por ahora bloquearemos a tal o cual amigo por su defensoría a ultranza a tal o cual candidato en redes sociales (en Facebook yo mismo he evitado debatir y pelearme acaloradamente) de hecho hay quien me han confesado que el 2 de Julio, gane quien gane, buscarán a nuestros respectivos amigos para decirles que ya todo pasó y que dejemos atrás esta contienda tan tóxica que nos ha tocado. La división, la radicalización de posturas está peor que nunca.

A veces la prudencia y tolerancia parecen no ser suficientes cuando se da estos acalorados debates entre partidarios de uno y otro grupos políticos en espacios ahora tan recurrentes como los grupos de WhatsApp (que debo reconocer que también alucino a ratos).

Incluso en las mismas redes sociales, ahora invadidas por las campañas políticas es increíble como en «esa supuesta libertad de expresión» de la que nos ufanábamos, sólo hace falta decir algo a favor o en contra de algún partido para que de menos nos digan que somos parte de «la mafia del poder» o que alguien paga nuestras opiniones, vaya libertad de expresión en pleno que vivimos en un espacio que se supone nació para generar libertad de opiniones. Pero eso habrá que danos tiempo para analizarlo a fondo.

Y para qué le sigo en las recurrentes mesas con amigos o familia cuando el tema llega, hablar de «Las Elecciones» es lo mismo que armar una batalla campal y radicalizar una división que nos está dejando mucho odio, resentimiento y una absurda distancia entre amigos y no se diga entre familiares. Nos la estamos tomando muy en serio y eso no le hace bien a nadie.

Hasta dónde esta guerra electoral nos seguirá arrastrando. Es una invasión irracional las encuestas de unos y otros, los pésimos spots, mensajes, críticas y hoy el cúmulo de acusaciones de un candidato en particular por la guerra sucia en su contra, las supuestas movilizaciones de empresarios para que no voten por él, los «acuerdos» que asegura hay entre los otros candidatos» para hacerlo perder, nos deja un mal sabor o de un mal perdedor o de alguien que ya nos recetó la película de rumores, fake news, teorías de conspiración y demás que al menos en el 2012 terminó con frases como «al diablo las instituciones» y la toma de Paseo de la Reforma.

Insisto, no me interesa en este espacio manifestarme por unos o por otros. Será en la boleta cuando en conciencia votaré por lo que creo le conviene a mi país y me conviene a mí y a los míos.

Lo que creo que es fundamental rescatar es la obligación de elegir, de dejar de echar culpas y de revisar quién puede estar a la altura del país que somos, que queremos y que exigimos.

Quien gane, quien alcance el voto de la mayoría tendrá que gobernar para todos, por un país que hoy gracias a estas campañas llenas de odio está dividido, está intoxicado, y no se si eso les sirva a los políticos que han escuchado a sus «sesudos estrategas» que ya les han vendido la segunda parte de las campañas de odio, por si pierden.

Cómo regresar a la unidad, hasta dónde seguiremos dividiendo el país y compraremos su visión partida de México de la mezquindad política, yo ya no quiero escucharlos, ya tengo demasiado de ellos. Ojalá que esto acabe pronto, tan pronto como para dejar atrás estas campañas que han hecho de todo, menos despertar nuestro interés por el país que nos ofrecen. Vaya campañas, vaya candidatos.

#HablemosAlGrano Netflix, el regreso a la espera clásica con un ‘clásico’

Con el éxito de la Serie sobre Luis Miguel, que ahora está por todos lados anunciada y comentada, socializada como dicen ahora, se cumple un ciclo que hasta hace unos años (no más de 10) sucedía con la Televisión, ese monstruo manipulador de las décadas pasadas a las que más de un trasnochado ha augurado su muerte, destrucción o desaparición. Pero vamos por partes.

La Serie «autorizada» y por la que tuvo a bien el cantante Luis Miguel darle su bendición se transmite, no, se «sube» semana a semana capítulo a capítulo a partir de los domingos a las 21:00 horas, con esa novedosa espera ansiosa de los consumidores de contenido sobre demanda de esta plataforma que hoy nos trae a cuento.

Hablemos de su novedosa forma de mantener la espera y capitalizar su atención. Vamos en el cuarto capítulo y quienes se suman por miles, consumen a veces de un jalón las series, fenómeno que reportaba como plus la exitosa plataforma Netflix, hoy resulta que regresó al cicló básico de mantener el interés: estrenar un capítulo semana a semana.

Para los que o han dejado de ver la televisión, como la hemos conocido o para los que aseguran nunca haberla visto (los hay) deberán saber que esto de presentar un capítulo semanal era de lo más común en la TV y de hecho las series más exitosas así sobrevivieron por años sin que nadie discutiera el modo de alargar los 12 o más capítulos que podrían esperar de manera cotidiana.

Decía que hoy Netflix parece haber descubierto este «formato tradicional» de presentar sus capítulos para mantener la atención de un público hábido de consumir cualquier cantidad de contenidos de un jalón.

He escuchado a usuarios que dicen que esperarán que se junten 4 o 5 capítulos para ver de jalón la serie porque «no aguantan tanto tiempo».

Habrá que decir que seguramente Televisa, una televisora que de manera natural pudo haber producido esta historia, seguramente se da de topes porque una de sus creaciones, el cantante Luis Miguel logró juntar a las nuevas y no tan nuevas generaciones en lo que se niegan a nombrar como un formato tradicional de TV.

Ya habrá tiempo de analizar cómo esta historia ha venido a «mejorar» la imagen de un cantante que hasta hace unas semanas logró brincar del rechazo y crucifixión de sus seguidores y los que no se acreditan como tales, con un buen programa de relaciones públicas apareciendo amable, sonriente y sumamente cercano con sus fans en esas historias «de repente» en elevadores, restaurantes, «la calle», tiendas exclusivas y demás cuando hace no más de un año cancelara sus conciertos y su reputación se viera afectada y para variar se dijera de todo de él.

Sin duda es un buen fenómeno de consumo de contenidos, de relaciones públicas y de relanzamiento de un cantante que seguramente tiene con esta serie su versión 2.0, habrá que ver cómo sigue acaparando la atención semana a semana y nos sigue revelando en el formato más tradicional de telenovela, la historia nunca contada de Luis Miguel (y su tan odiado papá, Luisito Rey).

Gracias Maestro!!!

La noche de este domingo fue particularmente difícil porque se juntaron muchos sentimientos.

Decirle obligadamente adiós a alguien nunca será fácil. La muerte cuando llega es así, como un chingadazo que solo duele y te recuerda que todo lo que vives, haces, dices o te callas simplemente pasan o se quedan y todavía no me queda claro cuánto de alguien, cuánto de ti se queda en los demás o muere con ellos y tú con ellos.

“El Maestro” fue eso todo el tiempo. Un Maestro que siempre tenía la mejor respuesta, una solución a casi todo, aún a las tristezas.

Hace más de una década que lo conocí, amén de las circunstancias de la cercanía o la distancia.

Gracias a él un día toqué dos nota en un acordeón y reí sorprendido… “Tú también puedes hacer música”, me dijo. Ese día le creí, sólo ese día… Muchos cumpleaños y fiestas me hizo cantar, hasta para sorpresa mía.

Quedó fascinado con ese Veracruz que le enseñé, ese donde crecí, ese a donde regreso por reservas para seguir siendo feliz. Ese que espero nunca se muera, aunque yo no esté.

De sonrisa franca, ideas sin medias tintas, inteligente, amigo, un día le dije que era como ese hermano mayor con el que sabía que contaba, aun ahora… Aún el viernes.

Creo que mis clases de piano «cada que nos viéramos» tendrán que esperar, aunque estoy seguro que las iba a aprender cómo aprendí a escucharlo, a seguirlo en sus largas charlas, siempre acompañado de una canción para el momento (y a veces un buen tequila).

Ayer mismo, en la tarde o en la noche iba a hablar del tema pero no me alcanzó, “las circunstancias” no lo permitieron. De hecho creo que fue peor de lo que pensaba. Pudo más la tristeza o la mezcla de emociones encontradas, que más bien parecía una mezcla de chingadazos, uno tras otro y solo quería dormir, así sin sueño y recordar lo mejor.

Sólo quería recordar que la vida, así como la tenemos, así como la conocimos un día, una noche no estará.

#HablemosAlGrano/Será suficiente con vivir nuestra realidad

Por @galindoenlinea

Todo surge por la película Ready Player One, el filme de ciencia ficción más reciente del director Steven Spielberg, que vale la pena señalar, fue escrita por Zak Penn y Ernest Cline, basada en la novela escrita por Cline y que lleva el mismo nombre.

A ratos, sobretodo al inicio, pareciera una extraña película para cierto público seguidor de filmes un tanto basados en exagerados argumentos de ficción y con la clásica historia «romántica» ya contada en otras ocasiones.

Sin embargo, siendo Spielberg el responsable de su destino, la historia toma rumbos que nos llevan a reflexiones precisamente muy ‘ac doc’ con la crisis que vive el multicitado y muchas veces visitado Facebook, a propósito de uno de los escándalos más recientes sobre robo de datos que presuntamente fueron utilizados para las elecciones en Estados Unidos y las graves pérdidas millonarias de la empresa, luego de que dicho escándalo todavía no nos queda claro, aún cuando la información insiste en un análisis de comportamiento y consumo que en el mundo «alguien» está haciendo desde Facebook.

Pero volviendo a Ready Player One, en donde la historia habla de avatares (esos como los que vimos obvio en Avatar) pero ya aplicados a un mundo «más real», ya desde una historia que plantea algo cotidiano para los personajes aunque ya con «nombres diferentes» o «NIC NAMES» demasiado realistas, nos plantea esa tentación de tener una vida virtual y esa otra tentación de «los avances tecnológicos» para generar una especia de «mundo paralelo», del que vemos día a día más ejemplos cotidianos.

Y es que hace falta, cuando uno deja por minutos también, de clavarse para «actualizar nuestras redes sociales» y/o contestar el tan recurrente WhatsApp, encontrarnos con esa vista cada vez más común de «estar pegados a la pantalla» como dicen algunos, clásicos «estando cerca del mundo» y lejanos del de al lado.

Alguien, más consciente que yo, me alcanzó a decir, «caramba pareces zombie», sin embargo el consumo de videos, de información, la resolución del problemas de la oficina, y otros «usos adoptados» nos han vuelto verdaderamente propensos a «estar conectados».

Sin embargo y solo haciendo un repaso de lo que yo mismo subo a las redes, habrá que echarnos un clavado a lo que hemos permitido que sea público y forme parte de las redes sociales, que por cercanas y recurrentes en ocasiones nos borra casi de manera inconsciente la cada vez más delgada línea de lo que hasta hace un tiempo identificábamos como vida privada, para mezclarse con lo que «literal» todo mundo puede ver, a partir de nuestros comentarios, nuestra cada vez más «ocurrente» idea de «compartir» reflexiones, frases, no se diga imágenes, vídeos, etc, etc.

Conste que no estoy en contra de las redes sociales, plataformas que tendrían que cumplir con una mejora y hasta la transformación de la manera en la que interactuamos con el mundo y «vamos contando nuestra historia» virtual, ideal, sumamente realista o qué se yo.

Cada quien hemos ido personalizando lo que hacemos y/o decimos en las redes, aunque esa realidad es «usada» por expertos en el manejo de lo que se conoce como DATA y que han permitido por ejemplo que Facebook interprete o nos ofrezca curiosamente temas, links, grupos y hasta anuncios y/o videos relacionados con lo que consciente o inconscientemente hemos «publicado» en esta red, y ya ni hablamos de las diversas aplicaciones del «dios» google, al que le hemos (hablo por mi) confiado prácticamente cualquier duda, cual bola de cristal…. lo peor de todo es que con cada vez más precisión perfecciona sus posibles respuestas.

Esta «vida virtual» en el fondo no deja de sorprenderme por los alcances de respuestas o de alcances en los beneficios que ha traído en temas como generar información, sin embargo y creo que será también tu caso, estimado lector, no nos queda muy claro lo que estos «eruditos» del DATA han hecho, hacen y seguirán haciendo, créeme que no será la primera vez que nos demos tiempo de seguir entendiendo y compartiéndote por supuesto lo que encontremos, con el fin efectivamente de darle un mejor uso a esas plataformas.

Con todo y creo que el filme de Spielberg me ayudó a retomar todavía, que siempre la realidad, lo real lo auténtico sigue siendo mejor, ojalá te des la oportunidad de darte una vuelta al cine para ver si coincidimos con ésta y más reflexiones que puede arrojarnos películas como Ready Player One.

#HablemosAlGrano/ Mujeres!!!

Lo he dicho más como una aspiración y de fondo un reclamo, ojalá que esta generación sea la última que hable de las mujeres como una bandera o una agenda pendiente.

Hoy vivimos el esfuerzo si de generaciones de mujeres, de organizaciones, de hombres, por supuesto de mujeres, de voces que hemos escuchado y de acciones que se concretan en leyes que a veces lucen como letra muerta, con todo ello es que se han visto avances, pero es un camino largo que alguna vez me gustaría ver, sólo ver, en libros de texto como una historia que finalmente se concluyó de manera exitosa.

El que las mujeres pudieran votar todavía sigue siendo una «novedad», a poco menos de un siglo de haberse logrado, sin embargo en temas como los laborales es un lastre pendiente y  totalmente reprochable, el que sepamos que una mujer gana menos que un hombre en empleos por su sola condición de mujer, ahí es donde me gustaría que esto también sólo fuera una historia negra de «un país en el que viví en alguna etapa de mi vida.

El talento, la capacidad, la fortaleza y la enseñanza de las mujeres en todos los ámbitos es algo que nos hace un mejor país y debemos entenderlo.

Hace algunos días se llevó a cabo en la Cámara de Diputados un foro en el que se hablaba de la vida laboral y familiar y el equilibro que parece que en los últimos años no sólo se ha roto, sino que se ha agravado hacia una mayor exigencia en horas laborales y malos sueldos y pone en peligro a la persona, a las personas y por supuesto a las familias.

El tema durante la administración de Vicente Fox lo llevó como una agenda importante la entonces Secretaría del Trabajo de Carlos Abascal, sin embargo en la administración de Felipe Calderón esos esfuerzos quedaron olvidados. El valor de darle a cada espacio su importancia, pero ese será tema de otra colaboración.

En esta agenda pendiente de México con las mujeres habrá que consolidar esa «cancha pareja» para que tengan las mismas oportunidades para desarrollarse en ámbitos como el profesional, el político, empresarial, de ciencias, en deportes, donde ellas y sus capacidades y ‘regaladas ganas’ las lleven sin ninguna limitante.

En este México hace falta retomar la complementariedad de hombres y mujeres para hacer una mejor convivencia, un país, una ciudad o una sociedad con más fortaleza, sin estigmas o ideas que han impedido «la cancha pareja».

Ojalá esta fuera la última conmemoración en la que habláramos de los retos que tenemos para ofrecer, generar y garantizar mejores condiciones de vida y desarrollo a las mujeres, a nuestras mujeres no como un sentido de propiedad sino de pertenencia a una sociedad que las impulsa. Que este camino hacia la equidad un día lo recordemos por los logros y no por lo que dejamos de hacer.

@galindoenlinea

Denuncian fraudes con tarjetas Si Vale

Usuarios de la empresa de Vales Si Vale denunciaron en redes sociales el fraude que ha sufrido con sus tarjetas, ante un presunto fraude por clonación.

A través de la red social Twitter, los usuarios han denunciado presuntos casos de clonación de tarjetas «Mi Bienestar» y «Juntos por tu Bienestar», tarjetas que son contratadas a Si Vale para dar la prestación de vales de despensa trabajadores mexicanos.

Sin embargo, la empresa no ha dado respuesta a cientos de usuarios que han recurrido a la denuncia en redes sociales, en la que ha comenzado a circular el Hashtag #SiValeRoba.

La situación ya ha generado consecuencias, ya que las tiendas Walmart emitieron el pasado 1 de abril un comunicado interno para que sus empleados no reciban las tarjetas Si Vale en tanto no se resulelva el problema de clonación que han presentado.

#PERCEPCIONES/La otra guerra contra las drogas.

Han comenzado a prepararse para enfrentar a las drogas, en su primera etapa estuvieron 6 meses en capacitación. Son 56 jóvenes, entre profesores y líderes sociales que han apostado a hablarle a los jóvenes en su propio lenguaje.

El reto es incrementar la percepción del riesgo real y generar conciencia entre sus pares de la forma en la que afecta el consumo de drogas, estén o no legalizadas.

El proyecto es coordinado y supervisado a detalle por el Centro de Estudios Superiores Monte Fénix en colaboración con la Universidad YMCA.

El escenario no es nada prometedor aunque si un área de oportunidad, sobretodo cuando según la última encuesta que se levantó en 2014 entre estudiantes, habla de que los jóvenes se han iniciado en el consumo de drogas a los 9 años.

La maestra Perla Vázquez Pérez, rectora del Centro de Estudios Superiores Monte Fénix asegura que los jóvenes que han comenzado el camino de las drogas comienzan a perderlo todo, la escuela, su desarrollo y sus posibilidades de futuro en todos los aspectos, incluyendo su propia vida.

«Con este programa estamos buscando llegar a la población juvenil, con jóvenes que ya se capacitaron para compartir lo que han aprendido y lograr que haya estrategias de prevención, nos da mucho gusto generar estas áreas de trabajo en poblaciones de niños y jóvenes en donde comienza el consumo de drogas a los 12, 13 o 15 años o incluso antes».

Este primer programa piloto busca impactar a más de mil 100 jóvenes de la comunidad YMCA de la Ciudad de México y está supervisada por profesionales de la materia tanto de la universidad como de Monte Fénix.

Los primeros resultados se verán en 24 meses que dura el proyecto, que sin duda permitirá ir mejorando la estrategia de largo alcance que se busca en esta guerra contra las drogas desde la prevención, un arma que sin duda traerá cada vez mayores resultados.

Dentro del programa de capacitación para ejército de jóvenes se habla de desarrollar habilidades sociales, y cognitivas, que dicho de otra manera les da herramientas para tener buenas estrategias en su meta de ser asertivos y aprender a rechazar alguna invitación al consumo de alcohol, tabaco o de alguna otra sustancia y eso replicarlo a más jóvenes.

«Daremos un año a la implementación del programa y después volveremos a aplicar las estrategias para revisar cual fue el impacto y revisar si hubo cambios favorables en la disminución de riesgo en el consumo y la disminución del consumo de sustancias y del incremento en la percepción del riesgo en éste», advierte la maestra Gómez.

Independientemente de la legalización o no de cualquier droga los jóvenes deben estar con la suficiente información y argumentación de las consecuencias de su consumo.

La clave es precisamente que a cualquier joven le quede claro que aunque la droga esté a su disposición y cercanía deben tener la seguridad de saber cómo enfrentar la situación. La batalla apenas comienza.

#Percepciones/El clérigo del Rating

Foto: AlGranoMx

A la Iglesia Católica le uuuurge que la comunicación de la Primera Visita Pastoral del Papa Francisco a México quede ya en manos de la Santa Sede, o al menos de gente que si sabe el papel que juegan los medios de comunicación en una cobertura papal, luego de los tropiezos en esta materia de Monseñor Eugenio Lira, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Y es que el religioso tuvo la puntada de sugerirle a los medios que reporteen la visita del Papa Francisco desde su casa porque el par de emporios televisivo Televisa y TV Azteca ya se pusieron de acuerdo «para mandar su señal limpia» a quien lo necesite.

Su preocupación radica en que fueron más de 4 mil los medios de comunicación mexicanos y extranjeros que solicitaron su acreditación para la cobertura de la visita papal y que «definitivamente no podemos tener un evento con los cuatro mil medios, no podemos sacar a la gente para que ustedes lo cubran, ¿verdad?», habría dicho el representante de los obispos mexicanos.

Menuda bronca tiene en manos, sin embargo su protagonismo pareciera no ceder ante los expertos que si saben de la importancia de la relación y facilidades para los medios de comunicación.

Dentro de las cosas que seguramente los expertos en comunicación, que en México hay muchos y muy buenos, le dirían es que para los medios de todos los tipos, formas, plataformas y audiencias no les es suficiente replicar los boletines de prensa que emitan, ni repetir lo que la gente está viendo en cualquier televisión, sino simple y sencillamente dejar que los comunicadores hagan su trabajo, que es generar noticias y contenidos con todas las facilidades que requieren.

Sin embargo, pareciera que alguien le vendió la idea de que con los dos emporios televisivos unidos por una misma señal ya la libró y de paso queda bien con ellos.

Esperemos que su pésima idea cambie antes de que llegue el Papa Francisco, tiempo suficiente para que alguien le informe que por cierto hoy la televisión abierta, a la que es afecto cada vez más pierde una valiosa audiencia que asumimos le interesa a la Iglesia, los jóvenes.

Esta población, que a ratos parece no ser tan afecta a la religión católica y a sus representantes eclesiásticos, prefiere informarse a través de plataformas digitales, sitios de noticias, blogs, videos, Youtube, twitter, Facebook y todo aquello que al menos el equipo de comunicación del Papa Francisco si lo tiene más claro.

Veremos en qué termina esta ocurrencia que el representante de la CEM le ha comprado a alguien para implementar la estrategia de contención de los más de 4 mil medios que solicitaron su acreditación, o tendremos que esperar a que el propio Federico Lobardi venga a corregirles la plana.

Una visita tan esperada como la del Papa Francisco lo amerita, la grey católica y la no católica lo exige y sobretodo la gran mayoría de los medios que no tienen al frente a directivos de apellido Salinas Pliego o Azcárraga y que generan contenidos e información para el público que los sigue.

El clérigo del Rating tendrá que entenderlo, esperemos sea a tiempo, y como él mismo lo dijo, todavía tenemos un mes para que el Papa Francisco pise suelo mexicano.

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