LA POLÍTICA EN EEUU Y REPORTES

Esta semana estará marcada por el desempeño que tengan las campañas de Joe Biden y Donald Trump, en donde el primero ha seguido ampliando su ventaja, pero son solo encuestas y no hay que confiarse hasta el día de la elección. Las encuestas la vez pasada se equivocaron con Hillary y también se equivocaron con el Brexit, por lo tanto, esto no se acaba hasta el martes 3 de noviembre, en tres semanas.
Están pasando muchas cosas en los mercados y algo explicaba la vez pasada en donde si hay una preferencia republicana en Wall Street, pero a la hora de medir los resultados, resulta que han sido históricamente superiores los periodos demócratas. Wall Street prefiere la visión pro Mercado y laxa de los republicanos en donde la regulación y supervisión se relaja. Pero al final el desempeño del Mercado está mucho más ligado al desempeño o al ciclo económico.
Lo que es un hecho es que hoy está influyendo y de manera importante, la posibilidad de triunfo de Biden en el mercado y en el dólar.
Otro factor que está influyendo en el mercado de EEUU y en el dólar es la falta de acuerdos en ese congreso y por ende la no aprobación del plan de estímulos. Recientemente leía un análisis serio de un grupo financiero global que sugería la venta de dólares y la compra de pesos mexicanos y otras monedas emergentes. Difiero, México y muchos países emergentes la tenemos mucho más complicada para salir de los efectos negativos de la pandemia y además estamos lidiando con regímenes locales que no están contribuyendo a la mejoría de la economía.
Veo en términos generales una recuperación, pero los sectores están mostrando una mayor mejoría, son aquellos que tienen un vínculo con EEUU, concretamente los sectores que exportan. Además, no tenemos la misma riqueza que los países desarrollados y capacidad de generarla, menos con las políticas populistas.
Estoy seguro que este debilitamiento del mercado, esta fragilidad del dólar, es transitoria. Obedece a hechos concretos que aportan a esta inestabilidad y creo que es temporal y coyuntural. Hoy con el tipo de cambio en donde está y habiendo las empresas que están allá, no dudaría proteger mi patrimonio y dormir tranquilo. Lo veo como una oportunidad y si de pronto el peso se aprecia más como el resto de las monedas, no será por un periodo prolongado.
Un ingrediente que aporta más incertidumbre es la manifiesta no aceptación de la derrota de Trump. No dudo que eso vaya a ser su discurso al perder, no lo acepto y hubo fraude, pero creo que por encima de ese berrinche y esa ala radical que lo sigue, están las instituciones y son muy sólidas. Después de lo que vimos que ha ocurrido con el tema racial, no descarten ver de nuevo brotes de violencia por esta polarización que provoca el liderazgo populista.
Por otro lado, inicia la temporada de reportes de empresas que cotizan en bolsa y creo que de ser en general “mejores a lo esperado” podrían contribuir a aminorar este mal momento norteamericano. La recuperación es un hecho que se está descontando, el tema es ver que tan rápido lo están haciendo los diferentes sectores de la economía.
Sigo viendo un mercado sólido y con oportunidades y que en lo fundamental se ve bastante bien. Eso, no lo exenta de la volatilidad por las adversidades económicas y políticas que se vayan presentando.
En México la inflación cede un poco y eso podría suponer que, de continuar la tendencia, Banco de México bajará las tasas este año una vez más para ponerla en 4%.
@juansmusi​​​​​​​

La incertidumbre del poder

El mundo está al pendiente del estado de salud del presidente más poderoso del mundo, y lo que hay que ver con frialdad es justo eso, que es un cargo con responsabilidad y poder que trasciende al mundo.
La preocupación es por la investidura y no por la persona de Donald Trump, y aunque todo parece indicar que él sale pronto o ya salió del hospital, la reacción inicial de los mercados fue de baja y de preocupación por la incertidumbre.
El presidente es un hombre de 74 años de edad y con problemas de sobrepeso, eso lo hace muy vulnerable ante el COVID, pero teniendo una atención de primera e incluso tratamientos experimentales parece ser que saldrá bien librado.
Por otro lado, creo que lo alcanzó el karma, fue irresponsable y arrogante frente a la pandemia y cayó. Todavía en el vergonzoso debate se volvió a burlar de Biden y del tamaño del tapabocas, quien iba a decir que horas más tarde daría positivo. Otra duda o teoría de muchos era sobre la veracidad de la noticia y de si realmente estaba contagiado, conociendo al presidente muchos no dudaron que fuera “inventado”.
No lo creo, en este momento el contraer Covid ante su manejo y lo criticado que ha sido, es una mala noticia. Además, en la recta final de su campaña, quisiera estar sano y fuerte y viajando en vez de estar en un hospital. En fin, todo parece indicar que la historia de Trump y su Coronavirus pronto termina y que el presidente a mediados de semana podría reincorporarse a una vida casi normal y ya fuera de peligro y del hospital.
Lo que es un hecho es que los mercados no afrontaban una crisis de incertidumbre ocasionada por un evento de salud de esta magnitud desde el ataque a Ronald Reagan en 1981.
Este miércoles tendremos oportunidad de ver en principio un debate de mayor nivel entre los vicepresidentes, Kamala Harris por el lado Demócrata Y Mike Pence por el lado Republicano. Ojalá y los temas, las propuestas y las preocupaciones de los electores puedan ser expuestas de mejor manera.
Ante la duda de quién ganó el primer debate creo que ganó Biden ya que las tendencias o diferencias en las encuestas lo siguen favoreciendo con el mismo margen, no se movieron. Y para mi gusto perdió el pueblo norteamericano y se confirma la ausencia de liderazgo global en una grave crisis política, también global. Sugerencia para el siguiente debate: Apaguen el micrófono cuando no les toque hablar.
El dólar sigue perdiendo terreno frente a la canasta de divisas del mundo por todo lo que ya mencioné y por la falta de acuerdos y aprobación de un nuevo paquete de estímulos para contrarrestar los efectos negativos de la pandemia en la economía. A los niveles actuales y con la perspectiva negativa de nuestro país lo veo sumamente atractivo y más para invertir en activos norteamericanos, es una oportunidad de compra.
No puedo mencionar mucho de México porque desafortunadamente no veo puntos trascendentales ni de fondo que merezcan la pena ser comentados y mucho menos los temas triviales y distractores de la agenda mañanera. Se anuncia un nuevo plan de inversión que, si se lleva a cabo, porque es el cuarto o quinto que se menciona en esta administración, pero a la hora de la hora, no arrancan.
Todo proyecto de inversión es bueno y bienvenido, pero este es demasiado pequeño para hacer los grandes cambios de los que está urgido el país. El jueves tenemos dato de inflación en septiembre y veremos si esta empieza a ceder y ayuda a que el Banco Central pueda disminuir otra vez la tasa 0.25% para ubicarla en 4%.
@juansmusi​​​​​

Biden o Trump

Como ustedes saben soy analista financiero y económico, no político. Pero desde mi especialidad pensé que valía la pena hacer un análisis en el que podemos o no estar de acuerdo, pero que al final lo estoy viendo desde el punto de vista de la relación económica y comercial.
Partiendo de ahí, Trump ha demostrado ser una persona muy inestable e impredecible. Esto, le pesa a los EE.UU. y al mundo. Vale la pena recordar que ese país sigue siendo la potencia económica número uno y casi el 30% del PIB mundial.
Las malas decisiones, las políticamente incorrectas, las hostilidades y errores de un presidente de México, se quedan en México y por supuesto repercuten en la confianza y certidumbre del país y de los inversionistas locales y extranjeros. En el caso de EEUU, los errores, desatinos, desaciertos y hostilidades tienen repercusiones globales. Veamos el asunto con China; este ambiente hostil y de pleito comercial y diplomático ha tenido repercusión es en las economías de los dos gigantes y del resto del mundo.
Los mercados financieros llevan ya casi 4 años moviéndose en gran medida dependiendo el estatus de esta relación. Trump es un hombre impulsivo, lo haces enojar con un asunto migratorio y lo mezcla con un asunto comercial. Recordemos cuando las caravanas migrantes de centro y Sudamérica pasaban por nuestra frontera y nos amenazó con desmantelar el TMEC antes TLCAN.
¿Cuándo en la historia por un asunto migratorio se podía romper un tratado comercial? Peor aún, se enoja y twittea asuntos que tienen repercusiones en bolsas, tasas y monedas y que dan lugar a dudas sobre el beneficio propio que podría estar sacando utilizando con el poder de una simple declaración a favor o en contra de un país o un tema en particular.
Trump polariza y su discurso divide y confronta. Este es un tema social, pero que al final también tiene implicaciones económicas. Los temas raciales y la difícil relación con México se han deteriorado. Las prácticas populistas promueven que un amplio sector de los votantes estará con él pase lo que pase.
Cuando te bajan impuestos, regalan dinero y te dicen un discurso sencillo y repetitivo que te llega al corazón, aunque sea mentira, te tienen de manera incondicional.
A favor tiene que es un hombre pro mercado y además los republicanos también tienen mejor relación e historia con Wall Street. La razón más evidente de esta buena relación tiene que ver con que son más abiertos a prácticas de mercado abierto, menos estrictos en la regulación y más relajados con los bancos, su capitalización y sus prácticas.
Al momento que entrego este artículo desconozco el resultado del debate, pero estoy seguro que serán fundamentales para que Biden logre afianzarse o pierda. El Demócrata llega con ventaja. Una ventaja que se considera holgada, pero similar a la que tenía Hillary en su momento.
Creo que la clave con los populistas es no caer en la trampa de la confrontación, ya que es ahí donde mejor se desenvuelven y te pueden destrozar. Nada está escrito y hoy se antoja probable un 50/50 de posibilidades para ambos.
Desde mi personal punto de vista y de manera objetiva, sin meterme en su personalidad, su educación y discurso, le conviene más a México y al mundo un presidente más predecible y menos confrontador.
Un hombre más equilibrado y que pueda respetar tratados y acuerdos y que no se rompan de un tweetazo. Joe Biden debería de ser un mejor presidente de la nación más importante del mundo. Y si vuelve a ganar Trump, no lo veo trágico, pero tendremos lo que ya mencioné y le conocemos 4 años más.
@juansmusi​​​​​​​

DEMASIADAS INCÓGNITAS

La semana pasada hablaba yo de lo conveniente que sería comprar dólares por debajo o cerca de $21. Vimos como muy fácilmente puede rebotar por razones internas y externas. Tan pronto como el viernes pasado perdió 20 centavos, el lunes otros 40 centavos y el martes anduvo sobre $21.69.
Así como también comenté que el dólar se había debilitado contra todas las monedas, desde el viernes, se ha fortalecido. ¿Qué está pasando ahora? Veo dos cosas pesando mucho. Un resurgimiento de casos de COVID en Europa y escándalos sobre algunos bancos muy importantes que recibieron dinero de posible procedencia ilícita.
El resurgimiento del COVID trae consigo preocupaciones de mayor incertidumbre y daño económico. Además de que los ensayos para la vacuna han encontrado complicaciones en el camino.
En cuanto a los bancos, la preocupación de que estos recursos sean “sucios”, provocan la caída del precio de la acciones del sector y agudizan la baja del sector tecnológico que hoy pesa tanto.
Frentes de incertidumbre global hay muchos: la guerra comercial y de propiedad intelectual entre EEUU y China, las elecciones en EEUU, la falta de aprobación de un nuevo paquete económico también en EEUU, el fallecimiento de la jueza Ruth Bader Ginsburg que pospone ciertos temas de la agenda nacional y que están a la espera de una nueva nominación por parte del presidente.
El BREXIT, tema que pasó a segundo plano a partir del surgimiento de la pandemia y que está latente la posibilidad de una salida sin acuerdo que sería desastrosa, ese posible escenario se llama “Hard Brexit”.
La semana pasada los cuatro bancos centrales en sus respectivas juntas decidieron no hacer nada, la tasa se queda igual y sin cambios en EEUU, Japón, Brasil y Reino Unido. El común denominador es que todos sus comunicados expresan un lenguaje muy acomodaticio y suave y una gran preocupación por la evolución económica ante las difíciles circunstancias.
En México hay junta mañana del Banco Central y coincide con que más temprano conoceremos la inflación de la primera quincena de septiembre. Lo que se espera es que la tasa de referencia que actualmente está en 4.50% podría bajar a 4.25%. No hay que olvidar que la inflación está por arriba del 4% y también por arriba del rango que quisiera el Banco, por lo tanto, bajar 0.50% lo veo muy poco probable.
En conclusión, veo un escenario volátil que pone temporalmente al dólar fuerte y que los ajustes en las bolsas pueden ser sanos y sigue sin haber una razón fundamental que pueda agudizar este comportamiento negativo. La semana pasada hubo ofertas primarias de nuevas empresas tecnológicas que acapararon recursos y atención.
Veo muy positivo los contrapesos políticos y si bien hoy ningún partido político lo puede lograr, este frente y la sociedad empiezan a manifestarse. El problema que veo es que se tienen que unir para verdaderamente hacer oposición y contrapeso. Si surgen líderes de la IP, ex candidatos, políticos de otros partidos y cada uno de ellos por su cuenta, no se va a lograr nada.
La participación de la sociedad y la empatía por salir a votar en las intermedias puede ser una buena noticia para la segunda mitad del término presidencial. Mi mayor preocupación sigue siendo la ausencia de crecimiento económico y la nula visión y planeación por tenerlo. Esta situación de prolongarse vulnera las finanzas del país y eventualmente la calificación crediticia. Sigo pensando que proteger el patrimonio es imperativo y que se tiene que actuar en consecuencia.
@juansmusi

Dólar débil

Esta semana tendrá como característica las reuniones de 4 bancos centrales, la FED , siendo la que más atención acapara, pero también hay el mismo evento en Brasil, Japón y Reino Unido. La tasa es ya muy poco factible que la muevan hacia abajo, salvo en Brasil, en donde la tasa de referencia está al 2%.
En el resto de los casos la tasa está en 0%, muy cerca de ese nivel o incluso negativa como el caso de Japón, en donde la tasa es -0.10%. Sin embargo, estos niveles de tasa, tienen ya al mundo en tasas reales negativas. Me explico, si bien hay países como México que tenemos tasas arriba de cero, al quitarle la retención de impuestos y medirla contra la inflación, la tasa real también es negativa.
Caso concreto: hoy la tasa en México es del 4.5%, la retención de ISR del 1.45%, esto nos arroja un neto de 3.05% y la inflación está al 4.05%, por lo tanto, el resultado es 1% negativo. O sea, mi dinero no está ni siquiera ganándole a la inflación o bien no está conservando su valor en el tiempo. Y es justo esta condición, que provoca muchas cosas, pero entre otras lo que busca es la reactivación económica a través de inversionistas aburridos de perder y que están dispuestos a arriesgar más. Veamos el caso de EEUU.
Las tasas están prácticamente pegadas al 0% y la inflación está rondando el 2%. Ahí un inversionista está perdiendo 2 puntos porcentuales si solo invierte en bonos. Sin embargo, muchos inversionistas no se quedan ahí y por eso invierten mucho de su capital en acciones, un mercado más volátil y con más riesgo, pero que les da la posibilidad de ganar más y por mucho a la inflación.
Y es justo por esa razón que últimamente el dólar se ha debilitado. Inversionistas aburridos de no ganar, buscan otras inversiones y su apetito al riesgo incrementa. Y es ahí en donde los flujos de dólares fluyen a países con más riesgo, pero que ofrecen más tasa. Se venden dólares y se compran pesos, euros, dólares canadienses, reales brasileños, pesos colombianos, etc.
De nuevo planteo un ejemplo numérico. Un inversionista vende dólares a $23, invierte al 3% neto y vuelve a comprar sus dólares a $21, ganó además del interés mayor a 0%, un 10% de utilidad cambiaria, corrió el riesgo que se le moviera a $24 y fuera al revés, en donde hubiera perdido.
Ahora que vemos al dólar en niveles de $21 muchos me preguntan ¿porqué está tan fuerte el peso? Y la respuesta es, el peso no está fuerte, está débil el dólar. De finales de 2019 a marzo de este año el peso fue de las monedas más devaluadas o perdedoras y de marzo a la fecha es el peso de las más ganadoras, pero al final el movimiento ha sido en línea con las demás monedas, cuando perdíamos, perdíamos más, y ahora que nos estamos apreciando todas, nos apreciamos también un poco más.
En el acumulado desde diciembre de 2019, somos más perdedora que ganadora en la canasta de monedas.
Al dólar lo esta afectando la tasa en 0%, la falta de acuerdos en las cámaras para un nuevo paquete de estímulos, la situación complicada con China y una elección en noviembre que hoy pone a Biden delante de Trump en las preferencias electorales.
Como conclusión, esta debilidad del dólar yo la aprovecharía para comprar e invertir en esa moneda, y si, en el corto plazo se puede bajar más, pero yo creo que esta debilidad es temporal y desafortunadamente no veo razones locales, razones mexicanas para que el peso pueda verse fuerte hacia adelante.
@juansmusi​​​​​

El paquete económico 2021

Ayer se entregó al congreso el paquete que contiene la información sobre el ejercicio de los ingresos y los gastos de la administración pública federal para el próximo año. No soy nada optimista y no me gusta llevar ya tanto tiempo sin serlo con México, pero es que mi trabajo es ser objetivo y no optimista.

No espero grandes cosas ni grandes cambios, porque no hay de donde sacar recursos y tampoco veo grandes cambios o decisiones que puedan revertir lo visto en los últimos dos años. En primer lugar, espero que sea realista.

El punto de partida de este paquete son los ingresos, la recaudación fiscal y esu justo aqí en donde no se podrán hacer milagros. La recaudación proviene de una estructura fiscal, que en nuestro caso y ya lo he comentado es pésima, somos muy pocos pagando y muchos en la informalidad y el segundo componente es el crecimiento económico, que después del 2020, podría venir un rebote, pero nada espectacular.

Aparte de la recaudación y sus diferentes conceptos, IVA, ISR, IEPS, etc. están las ventas de petróleo. Aquí de nuevo habrá que ver con qué realismo se proyectan, uno, en cantidad de barriles y dos, el precio de la mezcla mexicana. Pues una vez contando con esta información conoceremos los ingresos y de ahí viene la asignación al gasto.

Independientemente del costo de manutención del gobierno, trabajadores y servidores públicos, mantenimiento de infraestructura, etc. La asignación del gasto a diferentes programas y secretarias y es ahí en donde no espero grandes cosas.

En resumen: Los programas sociales se mantienen intactos y los recortes llegan a todos los demás rubros. La mira hoy esta puesta en las elecciones intermedias del 2021 y por eso no se puede abandonar el asistencialismo.

Aquellos que podrían aportar crecimiento económico, como gasto de inversión e infraestructura también serán recortados y solo se mantienen los tres proyectos del presidente: La refinería, el aeropuerto y el tren. Con tan poco dinero sería muy positivo ver que estos se pospusieran y se asignara ese dinero a proyectos prioritarios, no va a ser así desafortunadamente.

Me preocupa y mucho hasta donde llegará la deuda, aunque digan que no se van a endeudar, el PIB se está haciendo chico y la deuda con respecto a él pasará del 44% al 59%. Este deterioro de las finanzas públicas podría acelerar procesos de baja de calificación de las agencias calificadoras. No veo que en el corto plazo el paquete incida para bien o para mal en el tipo de cambio y tampoco el apetito por México.

También es importante recordar que la situación de PEMEX es complicada y demandará muchos recursos. Sigo pensando que invertir en dólares y comprar empresas norteamericanas por el momento son una buena idea. Invertir en pesos en instrumentos de deuda de momento no es rentable. En tasa neta se puede aspirar máximo a 3% en instrumentos gubernamentales y la inflación está cercana al 4%, el rendimiento real es negativo.

En los mercados accionarios en EE.UU. veo una corrección sana de un mercado sobre comprado y sobretodo en la parte tecnológica. No veo razones fundamentales o de fondo que puedan llevar a descuentos mucho mayores. De vez en cuando estos ajustes y depuraciones hacen sentido, al final creo que para muchos que estaban fuera vale la pena entrar y los que ya están dentro aguantar y en otros casos comprar para promediar mejores costos.

@juansmusi​​​​​

Nunca más oportuno

Se veía venir este complicado momento para México y muchos hasta hace poco nos dimos ya por enterados que la agenda no va a cambiar. Hoy nuestro país tiene un déficit fiscal por cerca de 500 mil millones de pesos que difícilmente se puede cubrir si no es con más recaudación o con más deuda.

Los 500 mil millones en teoría saldrían de combatir a la corrupción, recuerdo muy bien que eso se decía en campaña y en los debates. Además, se combatiría el huachicol y se tendrían ingresos extraordinarios por ese concepto también.

Pues resulta que la recaudación no ha aumentado desde que esta administración pública federal comenzó porque la estructura fiscal es la misma y el crecimiento económico en 2019 fue -0.10% y menos lo será en 2020 que puede llegar a ser de -10%.

Los ingresos petroleros no van a crecer sustancialmente por dos factores, el primero y más importante no depende de nosotros y es el precio bajo del energético por un periodo largo, ya que el crecimiento global y la demanda no estarán ahí.

El segundo dependería de mayores ingresos por mayor extracción y esa tampoco esta ahí porque se interrumpió la reforma energética y PEMEX sola no tiene dinero para sacar de aguas profundas y mucho menos para hacer nuevas exploraciones.

También podría haber más ingresos si hubiera evidencia de que la ordeña clandestina bajó, pero tampoco hay nada claro y contundente y no hemos visto más que lo mismo de siempre, siguen detectando tomas a lo largo y ancho de la república y no caen las grandes organizaciones delictivas que tienen esta práctica.

Lo bueno y plausible y que esta administración ha continuado, hasta hoy, la disciplina fiscal instaurada por Zedillo, y eso, ha hecho que las finanzas públicas sean relativamente sanas. Esta disciplina y orden se pueden llevar a cabo más fácil si la estructura fiscal es adecuada y si el crecimiento económico esta presente.

Pues hoy, ni una, ni otra. La estructura fiscal es de las más deficientes del mundo y con 2 agravantes. Una, son pocos los contribuyentes y pagamos mucho y dos la economía informal es mayor a la formal, o sea, hay más dinero, productos, bienes y servicios que no pagan impuestos. La solución ya la sabemos, pero es una que se opone por completo a las ideologías socialistas y populistas. Gravar el consumo.

Esta, es la única forma de que muchos paguemos poco y que los informales, también paguen.

Nunca más oportuno para hacerlo que ahora porque este gobierno tiene la fuerza, el presidente es el mejor comunicador que haya ocupado la silla presidencial, lo cual haría más fácil comunicar esta dura pero indispensable medida y obviamente por la abrumadora mayoría que existe en el congreso.

Esto, hoy parece ser un sueño de opio, pero de verdad no queda otra más que endeudarse y con ello asumir las consecuencias del deterioro de la estructura de la deuda vs el PIB y obviamente la pérdida del grado de inversión, que esa, de todas formas, llegará.

Viene una campaña muy fuerte para asustar al contribuyente que se conoce como terrorismo fiscal, pero también es muy probable y ya está en la agenda de la legislatura nuevos impuestos a los que ya pagamos. Impuestos a la herencia y mayores gravámenes a los que mas perciben y tienen, son muy factibles.

El impuesto a la herencia no es una ocurrencia de MORENA, es algo que los países miembros de la OCDE, han incorporado y México parece ser el único que no. Algo seguro es que se recortará dinero del presupuesto de todos lados, menos de los programas sociales, malas noticias para el crecimiento económico que está urgido de inversión.

@juansmusi. ​​​​​

No todo es la tasa

Muchos se preguntan para que baja las tasas Banco de México si lo que necesitamos es atraer inversión y retener la que nos queda. Es cierto que mucho del atractivo de invertir en un país es el retorno que ofrece, pero no es el único ingrediente.

Siempre uno busca una relación atractiva de riesgo y de rendimiento. ¿Cuántos quisieran hoy invertir en Venezuela si te ofrecieran el 40%? ¿Cuántos quisieran invertir en EE.UU. en dólares si te ofrecieran el 0.30%? Banco de México ya puso la tasa en 4.50% y de esto la retención es de 1.45%. Si tu banco o casa de inversión no te cobrara nada de comisión (todos cobramos) tu rendimiento neto sería del 3.05% y con la inflación que tenemos al día de hoy de 3.99% tu rendimiento ya es negativo de 0.94%.

Como verán ya no solo es por tasa que uno busca como destino de inversión a México, es por esa combinación de riesgo rendimiento y también por lo que se puede ganar en el tipo de cambio, que también se puede perder si fuera en sentido contrario.

¿Porqué se mantiene esa inversión en México? Porque mucha de ella ya lleva mucho tiempo y ha mantenido una rentabilidad adecuada, porque el tipo de cambio al que se convirtió estaba por arriba del actual y sigue dando utilidad, porque México ofrece mejor rendimiento que muchos otros países que sus tasas son pegadas a cero y más negativas que las nuestras. Pero también muy importante, porque México sigue manteniendo grado de inversión.

Lo que un inversionista busca es justo un balance en donde el retorno compense el riesgo y viceversa. Algunos de mis clientes hoy me han preguntado si no es momento de migrar a activos de más riesgo y la respuesta es SI, pero bien medido y estudiado el riesgo. Por ejemplo, si a invertir en acciones en EE.UU. en sectores que van a seguir creciendo, un buen ejemplo es el tecnológico.

Si a empresas sólidas que hoy están castigadas por la circunstancia actual y que pensamos que van a salir de esta situación. No a empresas que ofrecen grandes tasas de interés porque están muy necesitadas y su supervivencia es cuestionada. No a empresas que están regaladas en precio y su perspectiva hacia adelante es cuestionable.

En pocas palabras hoy prefiero sacrificar rendimiento en renta fija y tenerlo seguro con rendimientos bajos y el riesgo y el rendimiento buscarlo en acciones que hagan sentido. Una estrategia muy conservadora en renta fija (bonos) y algo agresiva en renta variable (acciones). A todo lo anterior agregaría que lo haría en dólares, ya que veo muy vulnerable a nuestra moneda y el mercado accionario local poco atractivo.

La renta fija va a seguir bajando y a pesar de tener inflación casi en 4% Banco de México el 24 de septiembre bajará su tasa a 4.25% o incluso hasta 4% y si, algo más de dinero se saldrá de hoy a entonces y algo más después, pero que no se nos olvide que también por las condiciones de la economía global, bajar la tasa es lo que hace sentido para abaratar el costo del dinero y de los créditos.

Será interesante ver el resultado de las pláticas de Banqueros Centrales en Jackson Hole, que en esta ocasión será virtual y que el momento cumbre será mañana con la intervención de Jerome Powell. Lo que hace la FED dicta la política monetaria del mundo.

Será muy interesante la visión global desde la perspectiva de los banqueros centrales, sus acciones de política monetaria y demás mecanismos de apoyo a la crisis actual. Recordando que estas acciones son y han sido independientes a lo que han hecho o no, gobiernos centrales.

@juansmusi​​​​​​​

Lo relevante ocurre afuera

Ante la ausencia de noticias buenas que puedan mejorar el ambiente local, el foco de los mercados y del tipo de cambio, están afuera, en lo global e internacional. De alguna forma lo que se asume es que la agenda local no cambiará, no seremos fuente de buenas nuevas y por tanto gran parte del rumbo de estas variables ya descuenta que aquí la cosa seguirá igual.

Es así como estamos pendientes primero del pleito entre China y EEUU. Hostilidades que van y vienen y que parece que detonó el presidente Trump ante intromisiones de China en bases de datos y en temas tecnológicos que el gigante asiático ha tomado por sorpresa y se ha adelantado a la economía número uno. La respuesta del presidente Trump es boicotear, obligar a vender y censurar lo que venga de allá. La guerra comercial ha tomado un nuevo giro y ya no sólo se habla de impuestos.

El paquete económico en EEUU por otro billón de dólares que puede darle más brío a la economía y mercado está atorado políticamente, y con las elecciones en puerta va a ser todavía más complicado. Los republicanos quieren sacarlo lo más pronto posible y los demócratas además de ser de oposición cuestionan el seguir llevando a tal nivel la deuda, un tema que puede traer consecuencias negativas. Las encuestas siguen favoreciendo a Biden y la diferencia, que es amplia, se mantiene.
Los reportes de las empresas que cotizan en el mercado de EE.UU. están por concluir y se mantiene la tendencia positiva.

Los reportes han sido menos peor a lo esperado y las grandes empresas tecnológicas que pesan demasiado, han reportado de manera muy positiva porque en muchos casos la pandemia no solo no las afectó, las benefició. El gran tema hacia adelante es como ante la reapertura no hay grandes señales de recuperación. En julio muchos indicadores mostraron una recuperación fuerte y en agosto no han continuado con ese mismo ímpetu.

La pandemia ha seguido cobrando vidas y contagios que aumentan en países donde la misma necesidad económica obliga a reabrir y relajar. Hay varias cosas que parecen estar claras y ya no hay vuelta para atrás. La reapertura, no va nadie a un confinamiento total como en el pasado. El protocolo de actuación ha mejorado. Detectado a tiempo y actuando, la tasa de mortandad ha bajado considerablemente, cada día se sabe un poco más. Poco a poco se irá caminando hacia una realidad en donde, aunque no haya vacuna o tratamiento, el uso del tapabocas, gel, distancia y conciencia harán que todo mejorare.

Por último, parece estar cada vez más cerca la vacuna, y el optimismo que esto genera, también puede contribuir a una mejor economía.

Estando a $22 o ligeramente debajo de esa barrera me preguntan mucho si es momento para comprar, la respuesta rotunda es si. ¿Puede bajar más? Si, pero no mucho más. ¿Qué lo puede hacer bajar más internamente? Acciones y señales que aquí no van a suceder, no van a pasar, porque no van a cambiar. Lo que lo puede hacer bajar más es justo aquello de lo que he hablado en este artículo.

Si la relación China vs EEUU, mejora, si se aprueba el paquete económico de ayuda en EEUU, si continúan los reportes siendo buenos y si se descubre tratamiento o vacuna. Hay más factores que podrían beneficiar al peso, como el alza de los precios del petróleo y una mejora en la economía local.

Hay que seguir vigilando muy de cerca las finanzas públicas y la disciplina fiscal, que esto es lo único que ha permitido que el peso no se desplome aún más.

@juansmusi​​​​​​​​

 

19 de agosto de 2020.

La difícil tarea de retener

A estas alturas del año hemos perdido cerca de $15 mil millones de dólares de inversión extranjera que ha decidido salir y buscar otra combinación de riesgo-rendimiento. Y es eso, precisamente lo que buscan las inversiones una buena y razonable combinación que pague una tasa de interés con un riesgo medible. México lleva muchos años siendo una muy buena opción.

Los rendimientos históricamente han sido buenos y nunca hemos dejado de pagar. En 1995 estuvimos cerca de incumplir, pero en aquel entonces, Bill Clinton y Ernesto Zedillo lograron ponerse de acuerdo para que recibiéramos un préstamo de EEUU y el impago no llegó.

Es justo a partir de Zedillo que comienza la disciplina fiscal. No gastar más de lo poco que recaudas, y es también a partir de ahí que las finanzas públicas mejoran y poco a poco fuimos ganando una mejor calificación crediticia y con ello nos hicimos de una gran reputación como destino de inversión.

La carrera por atraer flujos e inversión extranjera de 1995 en adelante fue en ascenso hasta prácticamente 2014, que la reserva federal en EEUU empezó a subir tasas de interés y provocó que algo de lo que había salido de ese país al mundo regresara, y por eso todas las monedas a partir de ese momento perdimos terreno frente al dólar.

Fue un fenómeno global y no tuvo nada que ver lo que localmente acontecía. Desafortunadamente a partir del 2018 la pérdida de valor del peso si ha tenido que ver con temas locales, malas decisiones y el envío de señales de desconfianza y un deterioro cada vez más profundo de Pemex que lleva ya muchos años mal.

Hoy la combinación riesgo-rendimiento México ha perdido atractivo. Seguimos siendo el país con grado de inversión que más rendimiento o tasa paga. Países con los que competimos por atraer inversión pagan menos de la mitad que nosotros, como Brasil, Chile, Colombia y nosotros seguimos ofreciendo un 5% que seguramente mañana se irá a 4.50% ya que hay junta en Banco de México y pienso que bajarán 0.50 puntos.

Aún pagando 4.50% seguimos siendo una tasa sumamente alta y atractiva, no así cuando se ve en conjunto y de ahí que sigan saliendo recursos en vez de llegando. Nos ayuda mucho seguir con el grado de inversión, y por eso más de $100 mil millones de dólares se mantienen en nuestro país. Otro elemento que consideran estos portafolios o inversiones globales es el tipo de cambio.

Por ejemplo, de que me sirve un rendimiento del 5% en pesos si el peso se devalúa 7%, acabo perdiendo 2%. La estabilidad de la moneda se toma mucho en cuenta porque al final el rendimiento está compuesto por la tasa y lo que le pueda ganarme también por apreciación. Alguien que aprovecha y cuando el dólar se sube a $25 vende, y con esos pesos invierte al 5% y luego de estar un tiempo así, recompra sus dólares a $22.50, además de la tasa habría ganado $2.5 pesos por cada dólar.

Mañana Banco de México bajará la tasa y si el país sigue teniendo una perspectiva negativa, perderemos más recursos. No podemos darnos el lujo de perder el grado de inversión, y esto está en riesgo de que ocurra en el 2021.

De darse, ni pagando el 15% podríamos retener decenas de miles de millones de dólares. Por eso, pase lo que pase, se continúe con una agenda populista, el grado de inversión no lo podemos perder. Si lo perdemos, perdemos todos, de eso estoy seguro.

@juansmusi​​​​​​​​

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