Bachelet y su paso por ONU Mujer

Michelle Bachelet

Fuente: http://www.chileb.cl/

«Las principales áreas focales en las que se ha centrado ONU Mujer en estos dos años han sido: violencia contra la mujer, empoderamiento económico y político, y derechos sexuales y reproductivos»

Michelle Bachelet en marzo 2013 puso término a su agitada agenda como Directora Ejecutiva de ONU Mujer, cargo que la llevó a recorrer el mundo para difundir los aspectos que la institución tiene como pilares: el empoderamiento económico y político, la violencia contra la mujer, y los derechos sexuales y reproductivos del género femenino.

“Voy a volver a mi país”. Con esta frase Michelle Bachelet dio una nueva, y potente señal, de lo que hace tiempo se viene hablando. Que la ex presidenta dejaría su cargo de directora ejecutiva de ONU Mujer para regresar a nuestro país y aventurarse nuevamente en una carrera presidencial.

EL 14 de septiembre de 2010 Bachelet asumió esta institución a instancias de Ban Ki Moon, Director de la Organización de Naciones Unidas. La misión encomendada consistía, principalmente, en echar a andar una nueva entidad que coordinaría cuatro instituciones que funcionaban de manera separada previamente: la División para el Adelanto de la Mujer (DAW), el Instituto Internacional de Investigación y Capacitación para la Promoción de la Mujer (INSTRAW), el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) y la Oficina de la Asesora Especial en Cuestiones de Género y Adelanto de la Mujer (OSAGI). Todas estas, organizaciones con poco impacto y poco presupuesto, según la opinión que se entregó al interior de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer el año 2010, en que participan diversas organizaciones feministas y de promoción de los derechos femeninos.

ONU Mujer exigía para poder funcionar, un presupuesto mínimo de U$ 500 millones, cifra superior al doble del presupuesto combinado de las cuatro instituciones previas.

Las principales áreas focales en las que se ha centrado ONU Mujer en estos dos años han sido: violencia contra la mujer, empoderamiento económico y político, y derechos sexuales y reproductivos.

Violencia contra la mujer y empoderamiento

Según el estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), seis de cada diez mujeres sufren violencia física o sexual. ONU Mujer ha buscado combatir esta situación a raíz de lo que institucionalmente considera la base del problema: la desigualdad de género. Esto lleva a la segunda área focal, que tiene que ver con el empoderamiento de la mujer, fundamentalmente en los ámbitos económico y político.

Conforme a las conclusiones sobre la Eliminación y Prevención de todas las Formas de Violencia contra las Mujeres y las Niñas, extraídas en la 57ª Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, “la violencia contra las mujeres y las niñas tiene sus raíces en una desigualdad histórica y estructural en las relaciones de poder entre mujeres y hombres, y persiste en todos los países del mundo como una violación generalizada del disfrute de los derechos humanos”.

De igual manera, se extrajo como conclusión en la Comisión que “la violencia contra las mujeres y las niñas se caracteriza por el uso y el abuso de poder y control en las esferas pública y privada, y está intrínsecamente relacionada con los estereotipos de género que subyacen y perpetúan este tipo de violencia, así como otros factores que pueden aumentar la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas a este tipo de violencia”.

Como una manera de solucionar la violencia se plantea la necesidad de que las mujeres accedan a espacios de poder. Según se indica en el documento Progreso de las mujeres en el mundo: en la búsqueda de la justicia, “el empleo de las mujeres en la primera línea de la prestación de servicios en la el sistema judicial puede ayudar a aumentar el acceso de las mujeres a la justicia. Los datos muestran que existe una correlación entre la presencia de mujeres policías y las denuncias de asalto sexual”, lo que cobra importancia si se considera que, según un estudio realizado en Europa el año 2009, sólo el 14% de los reportes de violación terminan en encarcelación, cayendo esta cifra a 5% en algunos países.

Por otra parte, según ONU Mujer, cerca de 600 millones de mujeres, más de la mitad de las que trabaja, están en“empleos vulnerables, atrapadas en trabajos inseguros, así como fuera del alcance de las leyes laborales”. Además, la relación salarial media entre la mujer y el hombre es de 10 a 30.Otra de las conclusiones de la Eliminación y Prevención de todas las Formas de Violencia contra las Mujeres y las Niñas busca “promover la participación plena de las mujeres en la economía formal, en particular en las decisiones económicas y la igualdad de acceso al empleo pleno y el trabajo decente; empoderar a las mujeres en el sector informal, y garantizar que mujeres y hombres gocen de igualdad de trato en el lugar de trabajo, así como igual salario por igual trabajo o por trabajo de igual valor, la igualdad de acceso al poder y la toma de decisiones, y promover el intercambio del trabajo remunerado y no remunerado”.

Derechos de salud sexual y reproductiva

Una de las principales misiones que tuvo la ex mandataria en ONU mujer fue recordar a los Estados Miembros de la Naciones Unidas el compromiso que habían adquirido con los documentos finales de las Plataformas para la Acción de El Cairo y Beijing, que estipulan entre otras cosas la defensa a la salud sexual y reproductiva, incluyendo el abordaje del aborto inseguro y la prevención del VIH/SIDA

ONU Mujer en la 57ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer plantea que “la mujer tenga plenos derechos reproductivos, sin que la costumbre, tradición o religión sean un impedimento. Promover y proteger el derecho a tener control y decidir libre y responsablemente sobre las cuestiones de la sexualidad libre de coerción, discriminación y violencia (…), su derecho a salud, incluidos los sexuales y la salud y los derechos reproductivos”.

ONU Mujer, al igual que la ONU en general, debe dejar mucho espacio a la interpretación en cada una de las medidas que toma o propone, debido a que de otra forma es muy posible que choquen con las legislaciones vigentes de los diferentes países en que intentan implementarlas.

Según la Sub-directora de la ONG para la Investigación, Formación y Estudios de la Mujer (ISFEM) Carmen Croxatto “ONU mujer no presiona a los estados para implementar las recomendaciones que emite, pero sí las organizaciones que están detrás y realizan grandes aportes a esta institución, como el Banco Mundial”.

Como explica Teresa Valdés, miembro del Consejo Asesor para ONU Mujer de América Latina y el Caribe, “nunca se menciona en la ONU el aborto, porque estos son acuerdos políticos, y como tales utilizan un lenguaje en el que quepan todas las situaciones específicas nacionales”. De otra forma, explica Valdés, “no habría acuerdo. Se habla de derecho sexuales y reproductivos, pero no se mencionan aquellas palabras que son conflictivas. [El aborto] está para los que quieran entender que está”.

Pero las excepciones siempre existen. En el documento “Progreso de la Mujeres en el Mundo: En Búsqueda de la Justicia”, elaborado por el organismo que encabezaba Michelle Bachelet, se manifiesta que en “61 países todavía se restringen severamente los derechos de las mujeres al aborto”, situando la restricción como un retroceso a los derechos femeninos, ya que la legalización del aborto permitiría prevenir la mortalidad materna. “Es inaceptable que sigamos hablando de muertes que se pueden prevenir. Lo que realmente está en juego es el derecho a la vida, el derecho de la mujer a la vida” señalaba la ex Presidenta Bachelet durante una gala organizada en el Centro de Derechos Reproductivos de la Mujer en Nueva York, uno de los principales promotores del aborto en EE.UU.

Según una investigación realizada por el Institute of Molecular Epidemiology (MELISA), las muertes maternas por aborto en Chile disminuyeron en un 99% en 50 años. Incluso, desde la entrada en vigencia de la ley que prohibía el “aborto terapéutico” en 1989, la baja continuó. Según el Dr Elard Koch esto “confirma que esta ley era absolutamente fútil para reducir la mortalidad materna o para afrontar casos excepcionales en los que pueda existir un riesgo inminente para la vida de la madre”.

Frente a este escenario, diversas voces se han alzado señalando que Michelle Bachelet volvería al país con una actitud y una agenda muy distintas de las que fue posible ver durante su mandato presidencial, entre 2006 y 2010. Si bien la ex mandataria no se ha referido a este ni a otros temas, Teresa Valdés, quien es parte del círculo cercano de Bachelet, afirma que “si hay fuerzas dispuestas a debatir [el aborto terapéutico], ella sí va a abrir los espacios para que se debata. Si va a mandar un proyecto de ley o no es difícil de decir, porque depende de la coalición que la apoye (…). Ella no va a llegar a imponer, va a llegar a escuchar los movimientos sociales”.

Sin embargo, pese a todas las especulaciones que puedan surgir, habrá que esperar a que Bachelet vuelva a Chile, escuchar qué es lo que tiene que decir, para averiguar qué tanto ha influido, y qué cambios ha generado en su agenda su paso por ONU Mujer.

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