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Crimen y castigo

El gran escritor ruso Fedor Mijaelovitch Dostoyevsky, escribe este extraordinario libro y hace todo un cuestionamiento, de lo que somos, porque lo hacemos y luego no podemos vivir con ese peso.

Raskolnikov así se llama el personaje de esta historia, está en San Petersburgo en esos momentos la capital de Rusia.

Cómo hemos visto a través de la pintura y la música, la vida de la mayoría de estos genios fue muy pobre, llena de carencias, la vida veces nos fuerza a tener ideas, cometer actos tremendos y justificarlos, es interesante como el escritor describe estas particulares circunstancias y a lo que se puede llegar.

Este personaje nacido de la imaginación y pluma de uno de los más importantes escritores rusos es muy interesante y difícil, lo que nos resulta increíble es que haya seres dotados de dones especiales capaces de romper con esquemas y tradiciones.

En esos momentos Freud no había aparecido y este personaje llega a lo que después se consideraría un psicoanálisis, ya que todo lo que hacemos y pensamos, tiene una respuesta a largo o corto plazo en nuestras vidas. Tomar decisiones tan poco humanas, soberbias y llenas de odio, llevan finalmente a cometer actos terribles en contra de los demás y por supuesto sin darnos cuenta de nosotros mismos.   Hoy tenemos tantos medios a nuestro alcance y vemos todos los días noticias tremendas, de seres que hacen cosas horribles sólo por odio, ignorancia y dinero.

Es muy interesante ver como este genial escritor, nos dice que no podemos llegar a tan fuertes conclusiones que debemos tener cuidado con lo que pensamos, ya que el peor enemigo puede ser nuestra mente.

Anímense a leer algo interesante y profundo y tengan en cuenta en la época que se escribió, cómo algunos seres como en la pintura o en la música, cambian nuestra forma de ver y entender al ser humano y sus grandes tropiezos. Vivimos una época diferente, avanzada en muchos aspectos y retrasada en los más esenciales, ya que a pesar o quizás por todos los medios que tenemos a nuestra disposición nos volvemos perezosos no leemos sólo escuchamos noticias y cada vez le damos menos importancia a todo lo que no sea material. Triste es ver que estamos perdiendo algo esencial, que es la dignidad que deben tener para nosotros todos los seres humanos.

Hasta las últimas consecuencias

Diversos medios de comunicación, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, han estado divulgando de manera profusa, todo tipo de informaciones respecto de las recientes elecciones en ese país, que van desde quienes afirman que todo ha sido normal y ejemplar, a aquellos que señalan la existencia de diversas irregularidades, hasta los que directamente, hablan del mayor fraude electoral de su historia. Y, cual serie de suspenso, la trama sigue y sigue, con noticias sorprendentes casi a diario, en espera del vencimiento de los plazos prestablecidos, tanto para un cambio de gobierno, como para la prolongación del actual, igualmente con varios mecanismos de acción, según cuál sea el veredicto final. Con todo, hay que reconoce que como siempre, la realidad supera ampliamente a la ficción.

            Sea como fuere, lo importante a nuestro juicio, es llegar hasta las últimas consecuencias de este verdadero melodrama político. No tanto para saber quién es el ganador (pues hasta donde sabemos, ningún organismo del país del norte ha declarado oficialmente vencedor a nadie, si bien se ha dado inicio al proceso de transición, pese a que las demandas continúan su curso y se ha dicho que se presentarán más), sino por la integridad misma del sistema democrático, no solo –nuevamente– de ese país, sino en el mundo entero.

            Lo anterior no obedece a teorías conspirativas ni a nada que se le parezca, sino a la simple observación de los hechos: si se han realizado acusaciones tan serias respecto del proceso eleccionario vivido, con múltiples demandas presentadas (varias de las cuales han sido rechazadas, por cierto), todo esto hace que al menos caiga una sombra de duda sobre el particular. Y esto es justamente lo que de forma obligatoria debe aclararse, al margen de quién resulte ganador. Pues si en el país más poderoso del planeta, que posee una de las democracias más ejemplares e ininterrumpidas del mundo se plantea una situación semejante (hasta donde sabemos, de lejos la más seria de su historia), ¿qué queda para las democracias menos saludables? ¿Cómo evitar también tener sospechas a su respecto?

            Porque en el fondo, estamos ante dos posibilidades: o esta pugna judicial de quienes alegan la existencia de un fraude en esta elección, ha sido llevada a cabo haciendo gala de una irresponsabilidad y temeridad sin precedentes (lo que debiera ser adecuadamente sancionado), o –peor aún– nos encontraríamos ante el mayor fraude político de la historia estadounidense, todo lo cual obligaría a revisar el funcionamiento de las elecciones no sólo en ese país, sino en el mundo entero.

Lo anterior, además, porque de acuerdo a los demandantes, en esta última situación se encontrarían también involucrados otros países, interesados en influir en las elecciones estadounidenses. Y si está poderosa nación puede eventualmente ser saboteada por potencias extranjeras, nuevamente resulta lícito preguntarse qué podría ocurrir con las democracias más jóvenes y débiles.

            Es por eso que –se insiste–, no puede quedar ningún margen de duda sobre el particular. El futuro global de la democracia como institución y modo de vida de nuestro tiempo, y en el fondo, la legitimidad misma de la política a nivel global, exigen llegar hasta las últimas consecuencias en esta investigación.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

Coyuntura temporal

Seguimos viendo un tipo de cambio favorable y adecuado gracias a una debilidad del dólar que sigo creyendo es temporal y coyuntural. Los factores de que esta moneda esté débil han sido los siguientes: tasas de interés muy bajas, pegadas al 0% y provocando que flujos busquen alternativas de inversión en otros mercados del mundo.
Año electoral, que, aunque ya está definido el ganador no es oficial y el actual presidente sigue sin reconocerlo, pero peor aún, que no está habiendo una transición ordenada y cambio de estafeta como debiera. El paquete de estímulos sigue sin aprobarse y con la transición que comentaba y la hostil relación en las cámaras probablemente no pase este año.
Me encantaría comentarles que el peso se está apreciando por recepción de flujos extranjeros, pero tristemente no es así, en lo que va del año el flujo es negativo y no hemos atraído inversión.
Los indicadores en su mayoría son negativos y en prácticamente todos los rubros a causa de la desaceleración que ya empezaba en 2019 y la pandemia, la contracción es mayor. Obviamente va a caer fuertemente el PIB, el empleo, la inversión extranjera directa, la inversión fija bruta y todos los rubros que tienen que ver con la creación de empleo, crecimiento y desarrollo económico.
Sin ser alarmante o muy negativo, la inflación está por arriba del objetivo y si bien nos va, pudiera cerrar ligeramente arriba o debajo del 4%.
En el frente positivo comentaba yo la semana pasada sobre la ratificación de la calificación crediticia que nos dio Fitch, pero también es importante comentar que las reservas en Banco de México han aumentado. Ha vuelto a surgir la tremenda ignorancia que ofende, de algunos legisladores sugiriendo el uso de ellas para pago de la deuda de Pemex.
Ojalá alguien les pueda explicar que ese dinero es del Banco Central y que no puede ser etiquetado o utilizado para nada que el Banco no estime pertinente. Son sus reservas y el Banxico es autónomo. Pero esto que es obvio y deberían saberlo, no lo saben y solo alarman y preocupan a la población y mandan señales negativas, lo subrayo de nuevo, por ignorantes.
Siguiendo en la línea de noticias positivas, el Fondo Monetario Internacional nos ha ratificado y extendido la línea de crédito contingente, que es algo que no queremos usar, pero es bueno saber que adicionalmente a las reservas, contamos con ella.
Una que es muy complicada de explicar o entender es la de las remesas, que si bien es cierto es mucho dinero que llega a hogares mexicanos. No es algo digno de presumir. Las remesas hoy son el ingreso más importante del país, por arriba de las ventas de petróleo y de la inversión extranjera directa.
Han sido muy importantes para mantener a muchos millones de mexicanos. En un año tan duro, no bajaron, incrementaron. Esto quiere decir que nuestros paisanos que trabajan y generan en EEUU mandaron más dinero a lo largo del año, respondiendo a la emergencia económica que se vive a causa de la pandemia.
Al final, estos millones de mexicanos que nos mandan tantos recursos nos ayudan muchísimo y hoy son imprescindibles, pero lo que no podemos presumir o sentirnos orgullosos es olvidando el origen de estas remesas. Son decenas de millones de mexicanos que tuvieron que arriesgarlo todo ante la falta de oportunidad en nuestro México.
Por último, vale la pena comentar que ahora el mayor reto para muchos laboratorios es distribución y temperatura en la vacuna contra el COVID, además de la eficiencia. Y también será un reto que la gente se decida a actuar y se la aplique.
@juansmusi​​​​​​​

Dos psiquiatras: la felicidad se construye día con día

Dice el proverbio: “Sonríe y los demás te sonreirán”. Cuando una persona lucha por ver el lado positivo de la vida; es amable, cordial, alegre y deja de lado las visiones trágicas o negativas, lo lógico es que las personas instintivamente acudan a ella porque les hace ver lo divertido de la existencia humana, aún en los detalles más pequeños. Así, por ejemplo, en una reunión social son los más frecuentados porque a todos nos gusta ver caras alegres a nuestro alrededor.

En cambio, los que habitualmente se están quejando de sus enfermedades o de sus problemas; de lo mal que está la situación económica y social; de los pormenores de los avances de esta tremenda pandemia; de la corrupción en la política, etc. y que no aportan ninguna idea constructiva, se convierten en personalidades agotadoras para escuchar por un largo tiempo y de los que, por desgracia, todo el mundo huye.

Tenía un conocido mucho mayor que yo, que ya falleció, y participó en la cruenta Guerra Civil Española (1936-1939). Tanto en el bando republicano como en el nacional ocurrieron numerosos asesinatos a sangre fría, graves injusticias, fusilamientos sumarios, personas ahorcadas y colgadas en los árboles, el terror a los bombardeos aéreos, numerosos templos y conventos incendiados y profanados, etc. Muchos perdieron a sus padres, hermanos, familiares y amigos. En general, causó severas divisiones y odios, así como profundas heridas morales. Generó un fuerte trauma en la mayoría de los ciudadanos.

Y este amigo me contaba que, cuando la Guerra terminó en 1939, cada quien tenía una larga lista de tragedias que había sufrido y presenciado. Así que por “salud mental”, en las reuniones sociales, cuando alguien comenzaba a rememorar sucesos terroríficos de la guerra, enseguida los demás lo frenaban en seco con una frase que se hizo popular: “No me cuentes, que te cuento”. Como diciendo: “Cambia de tema de conversación porque no conduce a ningún lado y a todos nos deprime más”.

Por ello, el Psiquiatra Enrique Rojas escribe que “una persona que no puede cerrar sus heridas, puede convertirse en una persona agria, amargada, resentida y echada a perder”. Es decir, su mente está como intoxicada y vuelve una y otra vez a sus rencores y resentimientos y es incapaz de ser nuevamente feliz”.

Debido a esto, el especialista recomienda vivamente, en el sentido positivo y sano de la expresión, “tener mala memoria”, porque sólo así se cierran las heridas internas (Leer: “Todo lo que tienes que saber sobre la vida”, Espasa Libros, 2020).

También sugiere el sacar experiencia de los golpes duros que la vida proporciona y verlos como un aprendizaje, como “un capítulo de mi vida que me dejó esta o aquella lección”.

Su hija, Marian Rojas, también es Psiquiatra y, en fecha reciente publicó un exitoso libro, titulado: “Cómo hacer que te pasen cosas buenas” (Editorial Diana, 2019). Ella subraya este concepto: “La felicidad consiste en vivir instalado de forma sana en el presente, habiendo superado las heridas del pasado y mirando con ilusión al futuro. (…) La felicidad no es lo que nos pasa, sino cómo interpretamos lo que nos pasa”.

Insiste mucho en que los pacientes maduran bastante cuando son generosos y se ocupan en servir y ayudar a los demás. Una persona obtiene más felicidad cuando se da así misma que cuando recibe.

Es importante vencer los miedos, las angustias e inseguridades y que las personas confíen en sí mismas. ¿Y si vienen los fracasos ante una decisión determinada? Serán aprendizajes con la finalidad de buscar la solución en otra dirección.

Los Psiquiatras norteamericanos afirman que la mejor forma de perder los miedos es “Exposure”, o sea, tomar una firme determinación, actuar y correr con las consecuencias. De esta manera, esa angustia infundada desaparece, se desvanece.

También recomienda que nos enfoquemos –mientras descansamos o antes de dormir- en algo alegre, positivo, que nos haya pasado o que nos haga sonreír. Introducir mucha ilusión en cada actividad que realizamos. Es provechoso pensar en que al día siguiente ocurrirá algo que nos traerá alegría y optimismo.

Dicho en otras palabras, Marian Rojas está proporcionando al lector la clave para mantener lejos cualquier pensamiento autodestructivo, que produzca angustia, ansiedad o estrés. Esto último es causa de innumerables enfermedades orgánicas o mentales. En cambio, si se sabe disfrutar del “hoy y ahora” –aunque sea lo más cotidiano de la realidad- recuperaremos la capacidad de asombro que tienen los niños, con interés, con los ojos nuevos.

Hay que saborear el tiempo presente. ¿Qué es lo que a cada uno le gusta? ¿La música? ¿Las buenas películas? ¿Los libros interesantes? ¿algún deporte? Pues hay que hacerlos (“Just do it”!, como se dice en inglés).  Sin miedo a “hacer el ridículo” o por temor a lo que piensen los demás. Marian Rojas concluye que hay que aprender a tomar las riendas de la vida, con empuje y entusiasmo. El resultado lógico será que se tenga una vida plena y feliz que compartiremos con nuestros seres queridos.

UNAS BUENAS

Por fin y con mucho gusto puedo hablar de una buena noticia en nuestro país. Se trata de que la calificadora Fitch, que además es quien más cerca nos tiene de perder el grado de inversión, un escalón arriba, nos reitera la calificación BBB- con perspectiva estable. Es muy oportuna y llega en un gran momento cuando todo lo relacionado a la pandemia y economía es negativo. En términos generales el comunicado no habla de buenas perspectivas y mucho menos un futuro alentador, pero si habla de estabilidad en las variables macroeconómicas y ven de manera sostenible la salud de las finanzas públicas.
Es importante señalar que este escenario puede cambiar rápidamente, pero por lo pronto como este anuncio mandamos una señal de confianza a inversionistas locales y extranjeros en el corto plazo. En el caso de las dos calificadoras restantes, Standard and Poor’s y Moody’s no hay comunicados recientes y como comentaba ellos nos tienen dos niveles arriba del grado de inversión, por lo cual, si viniera una baja o downgrade estarían empatando el nivel en el que nos tiene Fitch.
Uno de mis mayores temores en el corto o mediano plazo es justo este, perder el grado de inversión. Para perderlo se requiere que 2 de ellas nos tengan por debajo, es decir que Fitch nos baje un escalón y que cualquiera de las otras dos nos baje 2 escalones.
Y es justo en este marco de buenas noticias locales que Banco de México nos sorprende no bajando la tasa de referencia. Prácticamente todos esperábamos este movimiento hacia 4% y sorpresivamente la deciden dejar en 4.25%. Hay 5 miembros en la junta que votan y solo uno, votó por bajarla. Nos sorprende porque a pesar de que la inflación está por arriba de donde debe estar, 4.09%, la economía está urgida de estímulos y de dinero más barato.
La contracción del PIB para este año puede ser mayor al 10% y apuntalar abaratando el costo del dinero era lo que la mayoría pensábamos haría el Banco. Sin embargo, fue ortodoxo y en apego a su mandato de combatir a la inflación, la deja sin cambio. Todavía hay una oportunidad más para hacerlo en diciembre 17, así es que veremos la evolución de la inflación para entonces.
Y dentro también de un ambiente de mejora ya nadie o muy pocos le hacen caso al perdedor de la elección y el mundo, casi todo, reconoce a Joe Biden como futuro presidente de los EEUU.
Por último, señalo el optimismo temporal por el que atraviesa el mercado gracias a que Pfizer da esperanza para la entrega de la vacuna para el Covid. Sin embargo, por tiempos y capacidad de producción es necesario el que otros laboratorios logren también la entrega de la misma.
Entiendo que son dosis dobles y por más que aceleren la producción, la capacidad de aplicación a la población mundial en el caso de este laboratorio solamente alcanzaría para 1 billón de habitantes en los siguientes 14 meses. Una séptima parte de la población mundial. Así es que las afectaciones sanitarias y económicas seguirán estando presentes.
Termino comentando sobre lo que he venido señalando, la ventana de oportunidad con el tipo de cambio en los niveles actuales para proteger nuestro patrimonio. Una debilidad del dólar coyuntural, digna de aprovechar.
@juansmusi ​​​​​​

Deportividad, constancia y fortaleza

En los últimos fines de semana, he estado yendo a caminar alrededor del Lago de Chapultepec (segunda sección) un promedio de una hora. Tenía tiempo de no hacerlo y he observado notables mejorías materiales que se han hecho en toda esta área.

En primer lugar, prácticamente se han cerrado los accesos para automóviles                    –abriendo numerosos estacionamientos- y dejando esa amplia zona en un lugar privilegiado para correr, caminar, circular en bicicletas (de todos los tamaños), y con amplios jardines para que los niños y las familias convivan cordialmente y en paz. Me parece una acertada determinación de las autoridades.

En segundo lugar, la tradicional pista para correr a mayor velocidad, popularmente denominada “El Sope”, también ha sido remozada con luz eléctrica, arreglo de la gran pista a la que se da mantenimiento periódicamente, mejor vigilancia, sistema de drenaje en los carriles de la pista, etc.

Me da un gusto enorme observar cómo los niños y adolescentes se han animado a practicar más el deporte y el atletismo. Hoy veía a una niña de escasos 8 años que, vestida con tenis y pants, corría a buena velocidad por una pista; otras chicas de 13, 14 y 15 años me daban ejemplo de empeño y dedicación de correr con ánimo y sin desfallecer.

Por supuesto que los jóvenes son mayoría tanto en las bicicletas como en las carreras. Pero también, personas mayores –de ambos sexos- corren con la misma ilusión. Se ha vencido el temor a “hacer el ridículo” como se pensaba antes, cuando una señora obesa decidía practicar este ejercicio y reducir su peso.

Paseando a lo largo del Lago se aprenden numerosos valores de la gente. Por ejemplo, miraba a un entrenador que llamaba la atención a un corredor que se había “desinflado”, interrumpió su carrera y se sentó entre un nutrido grupo de jóvenes.

El entrenador la daba la siguiente lección:

“-¡Jamás detengas tu carrera! Tienes que ejercitar la fuerza de voluntad y fortaleza para llegar a la meta que nos hemos trazado. Ese es el lema en los maratones: “Nunca hay que detenerse. Hay que continuar, cueste lo que cueste”.

Y a continuación le dijo enfáticamente:

  • ¡Ánimo, ponte de pie! Vamos a continuar corriendo aunque estés algo cansado. Esto no lo olvides.

En otras partes observaba a padres de familia enseñando a sus niños a andar en bicicleta o en patines. Si se caían, de inmediato, venían las palabras de aliento para la chiquilla o el niño que querían comenzar a llorar:

“-¡Ves, no te pasó nada! Levántate y síguele dando a tus patines (o a la bici).

También pensaba que son recuerdos imborrables en las mentes infantiles porque nunca olvidarán que aprendieron a andar en bicicleta con la ayuda de sus papás.

Más adelante, se aprecian a niños dándoles de comer trozos de “galletas de animalitos” a los peces dentro del agua, en compañía de sus padres. Por las caras de asombro y de gozo de algunos pequeñines se intuía que era la primera vez que lo hacían.

Por todo el Lago se observan a familias unidas, conversando, riéndose, ya sea en las bancas o debajo de la sobra de los abundantes árboles, dispuestos a realizar un picnic comiendo sus tortas y, luego, a jugar voleibol o una “cascarita” de futbol en la que participa toda la familia.

En las pistas aledañas jovencitas y jóvenes corrían varios kilómetros con constancia y esfuerzo. Hace poco escuchaba en la pista de “El Sope” que algunos atletas han llegado a ser seleccionados para los Juegos Panamericanos. Incluso comentaban de algunos que estaban ahí que ganaron algunas medallas.

Tengo un amigo, profesor, que -junto con otros profesionistas-, todos los días corren de madrugada en esta pista un par de horas y se van preparando para el Maratón de la Ciudad de México de agosto. Han logrado importantes récords personales, no obstante que ya pasan de los 40 años. Y, por si fuera poco, los fines de semana, suben a montañas circundantes de la capital. Me decía el líder de este grupo de amigos: “Querer es poder. Porque muchas veces no se tienen ganas o tienes un músculo algo adolorido, o bien, está lloviendo y hace frío, pero el vencer esas adversidades templa bastante el carácter y así se animan otros a ser más deportistas.

Y concluía:

-Es que haciendo deporte es donde más amigos he hecho porque te das cuenta cuando las personas tienen afán de superación, manifiestan deseos de mejorar en valores y virtudes.

-Luego, como soy profesor, les planteo darles breves charlas sobre valores humanos como fortaleza, constancia, superación personal, sobriedad, templanza, perseverancia en las metas, el crecer en la fuerza de voluntad, etc. y aceptan de buena gana.

En conclusión, podríamos decir que con el espíritu deportivo se incrementan esos valores como la fortaleza y la constancia y se logran magníficos resultados en la vida personal y familiar de cada persona.

Con una visión amplia

Sinceramente nadie sabía y nadie veía, analista, banco o casa de bolsa el tipo de cambio donde está. Me incluyo. Pero tampoco nadie sabía que esta cotización peso-dólar, estaría así por el debilitamiento de la moneda norteamericana.
Estoy convencido de que todos los que han comprado dólares en torno a los $22 no se van a equivocar. Esto es temporal y hay que mantener la calma. Estados Unidos con nuevo presidente, con poderes equilibrados (cámara de representantes demócrata y senado republicano) además de una transición tranquila y que abra la puerta a que EEUU regrese a varios liderazgos a los que Trump renunció, podrían contribuir a una mejora en la moneda.
También se va a retomar la negociación del paquete de estímulos que quedó pendiente y que, ya habiendo pasado la elección, tendrá una mayor posibilidad de éxito. El dólar también se fortalecerá cuando llegue mayor responsabilidad fiscal, tema que impactaría temporalmente a Wall Street, pero que ayuda a reducir un déficit enorme. A los mercados no les va a gustar el alza en la tasa impositiva, pero también es temporal. La mejora en las relaciones con China, Europa y varios países del mundo también ayudará.
Estoy seguro que proteger el patrimonio en una moneda dura pagará dividendos, es solo cuestión de tiempo. Pero tristemente lo que más me preocupa es lo local, además de que el dólar se fortalecerá eventualmente, el peso se debilitará. Y la debilidad del peso vendrá de la ausencia de crecimiento, del deterioro de las finanzas públicas y de la falta de visión y planeación. De la asignación de los pocos recursos a proyectos con baja prioridad.
En este momento quienes tienen dólares los deben conservar e invertir, y los que no, se les vuelve a abrir una ventana de oportunidad.
Asumamos que el tema de la elección termina bien, Trump acepta y no hay disturbios e impugnaciones y que el tema del paquete fiscal se aprueba después del 20 de enero. ¿Cómo llega nuestro país a mayo del 2021? ¿Cómo estarán las finanzas públicas? Lo anterior me hace pensar que el dólar se aprecia y el peso se debilita.
Espero estar equivocado, pero lo que quiero aquí plasmar es que lo que estamos viendo es coyuntural y de temporalidad de corto plazo. Los que están bien invertidos y en dólares pueden estar tranquilos y deben estar viendo la película completa y no la coyuntura de corto plazo.
La inflación vuelve a subir en México y la cifra sale por arriba de lo esperado, para ubicar la cifra anual en 4.09%. Es en este contexto de inflación alta que Banco de México tenga que decidir el jueves sobre la tasa de referencia. Pienso que a pesar de la adversa situación y aprovechando el nivel del dólar, Banxico bajará las tasas a 4%, reduciendo 25 puntos base.
En México tendremos un año cercano a -10% y estaremos cerrando la inflación en torno a 4%, el tipo de cambio podría cerrar el año debajo de $21 o ligeramente arriba. Para como esta al mundo y cómo imaginábamos estar a estas alturas, no son cifras desalentadoras.
Que bueno que ganó Biden y que la corriente populista empieza a caer, ojalá y sea el primero de muchos. Una noticia que considero positiva para los EE.UU. y para el mundo.
@juansmusi​​​​​​​

Por imagen

A pesar que la gran mayoría de los medios de comunicación y de los gobiernos del mundo han dado por ganador al Joe Biden –si bien basándose en proyecciones, pues hasta ahora no ha sido proclamado oficialmente–, diversas y abundantes acusaciones de supuestas irregularidades, han empañado este proceso eleccionario y merecen atención.

            En efecto, existen varios indicios que al menos hacen atendible dicha posibilidad: desde aparentes discordancias anunciadas por diversas entidades, como Judicial Watch, entre el número total de votantes inscritos y los sufragios emitidos, hasta supuestos problemas con el conteo informático de votos, pasando por incidentes de todo tipo en muchos locales de votación (expulsión de observadores, llegada de boletas fuera de plazo, incluso de madrugada, acciones inapropiadas de vocales, etc.), entre otras. De hecho, en al menos siete estados (Nevada, Arizona, Wisconsin, Michigan, Pensilvania, Carolina del Norte y Georgia) el conteo de votos no ha terminado, o se está haciendo uno nuevo y en algunos de ellos, ya han intervenido sobre el particular, cortes federales o incluso la Corte Suprema.

            Con todo, debe recordarse que esta no es la primera vez que ocurre algo similar. Si bien a muchísima menor escala (pue solo aludía a Florida), pasó algo parecido en el año 2000, entre George W. Bush y Al Gore. En esa ocasión, luego de más de un mes de incertidumbre, y –aunque él mismo no lo hiciera– pese a que los medios también proclamaron a Gore como ganador, la Corte Suprema determinó que Bush era el real vencedor.

Por tanto, no es inédito que la Corte Suprema dirima quién es el vencedor en una elección presidencial en Estados Unidos, con la particularidad que el actual escenario parece bastante más grave que la de hace veinte años.

            Lo anterior amerita que esta situación deba ser investigada profundamente, sabiendo que el peso de la prueba sobre una supuesta irregularidad, recae totalmente sobre Trump, pues de acuerdo a las tendencias que hasta el momento se tienen, el ganador es Biden.

            Debe aclararse que lo anterior no se fundamenta solo en esta elección, sino en la integridad del sistema democrático en sí mismo, al darse en uno de los países en que dicho sistema se presenta de forma más sólida y que por su importancia, sirve de referencia para el resto del mundo. Es imperioso así, despejar toda duda razonable a este respecto.

            Además, también lo merecen los que votaron por Trump, que al final, resultaron ser una masa bastante mayor que la proyectada por las encuestas, que aseguraban una victoria fácil para Biden, lo que claramente no ocurrió.

            Finalmente, esta situación también debe investigarse de cara a los electores de Biden, para que no se cuestione su eventual futuro gobierno. Además, si todo está en regla, no hay nada que temer (ni probar en principio), razón por la cual, no se ve una razón irrefutable para negarse a esta revisión. Quien nada oculta, nada teme, dice el refrán.

            En consecuencia, todo lo dicho hace que, por simple imagen ante el resto del mundo y ante sí mismos, dado que los indicios van mucho más allá de un simple chisme (y a fin de no parecer un país bananero), resulte imperioso investigar esta delicada y lamentable situación. Dada su importancia, esta elección no puede quedar manchada, siendo por ello necesario salir de toda duda a su respecto.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

La formación de valores en los hijos

Un error frecuente que recuerdo en mi adolescencia, cuando algún niño o joven, no tenía buena conducta, era que los mayores de inmediato preguntaban: “-¿En qué escuela estudia?”

Pienso que hay que remontarse a la formación que los chicos han recibido de sus padres, en su propio hogar.

La moderna Pedagogía habla de la “Formación Integral de los hijos”. Es decir, señala que debe de abarcar no sólo el aspecto académico para que obtengan buenas calificaciones sino, también y sobre todo, el inculcarles buenos hábitos, como por ejemplo: el orden, el aprovechamiento del tiempo, la sobriedad y la sinceridad, el esfuerzo en el estudio y el trabajo, la generosidad y la justicia, la obediencia y el compañerismo, la responsabilidad, la alegría y el optimismo, etc.

La familia es la primera y principal escuela de virtudes y valores. En la familia se consigue que los hijos crezcan en esos valores porque están motivados por el verdadero amor. Dicho en otras palabras, no crecen en esas virtudes por un mero “voluntarismo” como “cumplir el deber por el deber mismo”. Porque llega el momento en que el niño o el adolescente se hartan de que se le exijan cumplir algo que no entienden ni comprenden. De ahí la importancia de enseñarles a razonar. Que sepan que, por ejemplo, crecer en la virtud del orden redunda en su propio beneficio.

Recuerdo que cuando estaba en la Primaria, con la ayuda y asesoría de mis padres, procuraba hacer las tareas bien. Un día tras otro. En las materias de Geografía, Historia y Gramática, mi madre me ayudaba. Pero en los difíciles problemas de Matemáticas, esperaba a que llegara mi padre, un poco más tarde, para resolverlos acertadamente. Ya después en la Secundaria me valía por mí mismo porque se me había fomentado el hábito del estudio.

Otra norma o costumbre, era que mis seis hermanos y yo debíamos hacer, en primer lugar, las tareas escolares y después podríamos hacer un rato de deporte con los amigos o ver nuestro programa favorito en la televisión.

Cuando venía la temporada de exámenes trimestrales o finales, nos animaban a poner un particular esfuerzo para obtener buenas notas. Recuerdo la alegría que nos daba el pasar con buenas calificaciones al siguiente año escolar. Era la consecuencia lógica de ese esfuerzo mantenido.

Algunas veces recibíamos preceptoría académica de los profesores y, en otras ocasiones, conversaban privadamente con nuestros padres. De esta manera, se establecía un puente de comunicación “escuela-familia” para ayudarnos a mejorar también en la parte humana, además de la académica.

Otro aspecto fundamental es la formación en la fuerza de voluntad para conseguir las metas que se aspiran. Me refiero, por ejemplo, si una hija o un hijo quieren aprender a tocar un instrumento musical, practicar más un deporte para lograr incorporarse a la selección escolar o animarse a participar en un concurso de matemáticas, oratoria o poesía. La ayuda y el apoyo de los padres resultaba clave.

Me viene a la mente, cuando el hijo de un amigo mío mostró que tenía buen oído y particular habilidad para tocar el piano. Se le inscribió en una academia musical y, posteriormente, fue admitido en la orquesta del colegio. Esta orquesta de niños viajó por varias ciudades de Estados Unidos para dar conciertos. Tanto los padres como el hijo mostraban un gran gozo y satisfacción, además de que se crece en la virtud de la solidaridad y el compañerismo.

Todo ser humano está llamado a ser feliz. La superación personal, la autoestima, la alegría y la felicidad de las metas logradas forman un estrecho entramado que conducen a la autorrealización como personas.

Otro concepto fundamental es que los hijos deben sentirse queridos en cualquiera de las etapas de la vida en que se encuentren. A menudo ocurre que las manifestaciones de afecto se prodigan en la infancia, pero al llegar a la adolescencia, particularmente los padres, tienden a volverse más fríos y secos con sus hijos varones y eso es fuente de innumerable de traumas y resentimientos. Me contaba un amigo que no recordaba la última vez que su padre le había dicho que lo quería, sino cuando estaba agonizando. Y esto me lo contaba con lágrimas de dolor.

Sin duda, la mejor herencia que se puede dejar en los hijos es que tengan una mentalidad optimista y alegres frente al mundo y a la vida porque el ejemplo de los padres ayuda a educar bien. En cuanto a la generosidad, tengo muy grabado el recuerdo de un buen amigo mío que hacia el mes de noviembre, les decía a sus hijos:

“-En diciembre –como todos los años- vamos a repartir ropa, buenos juguetes y dulces a los niños huérfanos. Vayan separando todo lo que piensen que se podría regalar, pero ¡qué esté en buen estado! Y despréndase de algún juguete que les guste especialmente porque eso les ayudará mucho a ustedes y a todos. Efectivamente, llegando la fecha acordada y que sus hijos veían los rostros llenos de alegría de los pequeños huérfanos, comentaban:

-“¡Qué feliz me siento! –comentaba la más pequeña- porque entregué esa muñeca que tanto me gusta a una niñita”. Y otro hijo decía: “¡Regalé un buen balón de futbol a un pequeño que noté que nunca le habían regalado algo parecido y con su cara de felicidad me sentí más contento yo que él!”

En conclusión, la formación de los hijos es una tarea que no termina nunca y los frutos se aprecian y aquilatan a la vuelta de los años.

Seguir y aguantar

La semana será regida y movida por la elección. Las encuestas de salida y las casas de apuesta apuntan a un triunfo de Biden, pero hasta que no se consume no se puede asegurar. La volatilidad va a estar presente seguramente independiente al resultado.
Ya lo comentaba la semana pasada que, gane Biden o gane Trump, habrá momentos de incertidumbre. Seguramente un escenario en el que Trump reconozca su derrota sería menos turbulento, pero no veo a Trump en ese papel. De hecho, con independencia del resultado es justo eso lo que más temo, un escenario de no aceptación e incluso que pudiera traer revueltas y temas sociales de mayor impacto.
EEUU también está enojado y dividido y lo han demostrado. Cuando las protestas de George Floyd se desvirtuó por completo el motivo y la violencia y los saqueos estuvieron muy fuertes. El enojo y la división es una característica del populismo y de los discursos de los líderes. Ojalá y gane quien gane, se acepte y las instituciones hagan su trabajo.
Hay más dudas hacia adelante, el rebrote del Covid a nivel mundial y las consecuencias que pueda traer en términos de salud y por supuesto económicas. Difícilmente se podrá ver un confinamiento total y en los términos en los que lo vivimos en marzo y hasta julio.
En agosto por necesidad económica y agotamiento psicológico el mundo se empezó a relajar y en algunos países incluso han vuelto a clases. Es en estos últimos en donde el resurgimiento de la pandemia se ha exacerbado. Económicamente es insostenible un nuevo confinamiento y literalmente nadie lo aguanta. Pero si las autoridades regresan a semáforo rojo, poco se podrá objetar y el deterioro económico regresará.
Parece que hoy lo más viable es usar el sentido común y cuidarse recordando todas las medidas personales de higiene.
En términos globales el BREXIT será también un gran tema. Hay posibilidades de que este ocurra sin acuerdo con el resto de la Unión Europea y eso, será también muy costoso para demasiados países. Pensaría que, aunque sea de último minuto algo acordarán, pero esa incógnita también está en el aire.
Algo que me ha llamado la atención es la temporada de reportes en EEUU, en donde los reportes han sido de nuevo mejor a lo esperado en términos generales, pero eso no ha bastado para contrarrestar las bajas. Algunas empresas han incluso reportado muy bien y los mercados sólo piensan en la elección y la pandemia. Y hasta cierto punto es natural, porque los mercados ven hacia adelante y se anticipan a lo que viene.
Al final creo que estamos ante un momento de oportunidad en el mercado norteamericano en dos sentidos, las bajas constituyen una nueva oportunidad de entrada, más barato. Y el tipo de cambio, que sin duda creo que está también atractivo. Los que están fuera del mercado deberían considerar entrar y los que ya están centro, seguir y aguantar.
En México me sigo sintiendo negativo. No ocurre nada que me haga sentir lo contrario. El país se contrae, la recaudación baja y los recursos para emergencias se han agotado.
El próximo año será muy complicado y el gran reto será mantener el grado de inversión a pesar de la situación global y local. Los recursos son escasos, la situación de Pemex complicada y el contexto en general no ayuda a que esto cambie dramáticamente.
Todo parece indicar que el sector exportador y principalmente nuestro vecino y socio comercial, ayude a paliar esta difícil situación.
@juansmusi ​​​​​​​
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