Bazar Navideño del Colegio Alemán

Fue todo un éxito este BAZAR, felicidades a todos los participantes y gracias a todos los que compraron mi libro «VESTIGIOS. COMENTARIOS DE LA VIDA» que ustedes me están ayudando a hacer la diferencia. No dejen de promover el libro que así lograré dar un mayor donativo a las labores sociales de la Fundación Mazahua. Ya fue la presentación oficial, fue todo un éxito y próximamente subiré fotos de esa noche tan especial.

VESTIGIOS ya está a la venta en la Librería EL ARCA, en la Librería POLANCO, en el SÓTANO de Miguel Ángel de Quevedo, en la Librería PORRÚA del Centro y en muchas más, y obvio aquí solicita tu ejemplar!!!

Nos leemos pronto para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

 

Vestigios. Comentarios de la Vida.

«Vestigios. Comentarios de la Vida» es un libro para reflexionar.

Es una herramienta para pensar acerca de la muerte a partir de leyendas, moralejas y vivencias personales, para considerar cómo ayudar en la pobreza que padece nuestro país que se traduce en la impotencia de esta nación.

Asimismo, ayuda a entender a la pareja y a la familia, a la mujer y sobre todo, orienta para saber reaccionar antes las cosas de la vida. Vestigios son recuerdos, me dije debía de compartir para que todo aquél que los quiera revisar pueda mejorar e intentar hacer la diferencia.

Comprando el libro me ayudarás a ayudar a un sector muy marginado de nuestro país; Los Mazahuas. ¡Únete a la Causa! Gracias.

Alejandra Diener

Pedidos a: alejandradiener@gmail.com, y en librerías y tiendas de prestigio.

Corriendo bajo la Lluvia

Este fin de semana en el que el horario de verano llegó a su fin, he presenciado y vivido en la Ciudad de México el mejor ejemplo de unión cívica, de apoyo mutuo y de respeto a las normas.

En tan solo unas horas con una intensa lluvia, se reunieron alrededor de 14000 personas con varios propósitos en común pero reinaban dos en particular; el deporte y correr por un México seguro.

La carrera de diez kilómetros que organizó la mega empresa NIKE, fue inusual, primero que nada porque comenzó a las siete de la noche y segundo porque fue con la idea de apoyar a la causa del señor Alejandro Martí quien fundó el Sistema de Observación por la Seguridad Ciudadana (SOS).

Todos los corredores nos enfundamos en nuestras camisetas rojas que de manera impresa ya portaban nuestro número. El 10334 fue el que a mí me tocó, me organicé con otras cuatro personas más con quienes desde hace varias semanas estamos comentando el tema del entrenamiento y picándonos los unos a los otros a la expectativa de a quién le iría mejor aquella tan esperada noche.

Una mancha roja eterna se reunió en la calle de Missisipi frente a la Diana Cazadora, una gran nube nos cubrió y sin amenazar nos empapó. Infinidad de conductores, fotógrafos, músicos, animadores hicieron que esta noche fuera algo muy especial.

La hora estimada se acercaba cuando la tensión se dejaba sentir entre las miles de personas que nos rodeaban. Era impresionante que hombro con hombro, tennis con tennis, y Ipod con Ipod, todos en armonía concentrados nos disponíamos a competir contra nosotros mismos. Letreros que sostenían los organizadores según la oleada que correspondiera, avisaban si podíamos avanzar o debíamos parar. Como por arte de magia, todos respondíamos ante tales instrucciones. Perfecto era todo, al unísono los pasos se dejaban escuchar, y la lluvia no dejaba de mojar.

Pero ¿creerán que no nos preocupaba? Todos nos mojábamos físicamente, pero la mente la teníamos seca, perfectamente enfocada en nuestro propósito. La instrucción de AVANZA se dejó ver nuevamente y era el momento en que nos acercábamos a la línea de salida.

El inicio era inminente, la adrenalina subía y el agua no dejaba de caer. Al acercarnos al arco que iniciaba el cronómetro que todos traíamos en las agujetas de nuestros zapatos, en un templete se encontraba el Sr. Martí hablando por el micrófono pronunciando las palabras: “¡Acabemos con la corrupción!” “¡Que se den cuenta que estamos unidos por la seguridad de nuestro México!” y más frases que combinadas con la concentración que me inundaba retumbaban en mis oídos y me hacían pensar cuán unidos estamos los mexicanos, y a su vez qué poco nos interesa el bienestar de nuestro país. Porque por un lado, en el día a día estamos siempre a la defensiva, esperando que algo salga mal. Con miedo en las calles, inseguros, sin calidad de vida. Sin servicios, sin instituciones que funcionen, con leyes que protegen a los malhechores, con políticos que todos sabemos corruptos, pero que todos dejamos continuar con sus fechorías,.

Y por el otro, en un evento como el de la HUMAN RACE DE NIKE, nos unimos miles de personas sin entorpecernos, sin faltarnos al respeto, corriendo bajo la lluvia y sintiéndonos seguros en la noche dentro del Bosque de Chapultepec. ¡Qué ironía! Porque el recorrido era una belleza, pudimos disfrutar de nuestra ciudad de manera organizada y perfectamente bien ordenada.

Corríamos con unos reflectores enormes que nos ayudaban a ver los charcos y a nuestros contrincantes, pero sobre todo nos dejaban ver, cual ejército soviético, una mancha roja que decía en cada una de las espaldas de los atletas “Corro por un Mexico Seguro”. Te encrespaba la piel. Dimos cuenta que no basta con querer competir, o querer participar en una carrera. Sino que es necesaria la voluntad de querer convivir para que todo salga bien.

Sin esa voluntad no habría salido esta carrera tan perfectamente. Y yo me pregunto ¿Por qué no tenemos la misma voluntad para con los asuntos de nuestro país? ¿Por qué permitimos que los políticos sigan haciendo de las suyas? ¿Por qué dejamos al vecino que deje a su perro defecar en las banquetas sin hacerse cargo del desecho? ¿Por qué tiramos la basura en la calle? ¿Por qué conducimos a altas velocidades? ¿Por qué aceptamos a aquellos que sabemos se han enriquecido ilícitamente? ¿Por qué, por qué, por qué? Será porque no creemos en nosotros mismos, y necesitamos de algún líder que nos organice. O porque ya nos acostumbramos a vivir así y pues “ya qué”.

El deporte es una disciplina que se recomienda para la formación de los seres humanos hacia el éxito, hacia el trabajo en equipo. Yo recuerdo hace 20 años que competí en una carrera por primera vez en la capital, no había ni la mitad de competidores que estuvieron este pasado fin de semana. Lo que quiere decir es, que la gente ya se interesa más por el deporteísmo. O al menos por el trabajo en equipo.

Algo que me da ánimo, pues veo un pequeño resplandor allá muy al fondo del túnel, que me da esperanza de que algún día nos levantaremos y nos uniremos como una sola nación y quitaremos a quienes no nos cumplan. No basta con marchas silenciosas, hay que pronunciarnos. No es suficiente con una carrera al año, hay que hacerlas más seguido. No es suficiente con quejarse día a día, hay que intentar hacer la diferencia desde la trinchera que nos tocó vivir. Porque sólo así, ni la lluvia, ni las inclemencias del tiempo, ni ningún corrupto, delincuente y demás, nos detendrá.

Nos leemos pronto para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

 

La primera relación sexual

mujerLas mujeres por lo general, y sobre todo en países como el nuestro, nos han metido en la cabeza que debemos ser sumisas, aguantarnos todo y ser puras.

Esto a diferencia de lo que a los hombres les han inculcado. A ellos se les festeja y se les aplauden muchas fechorías que son consideradas signos de virilidad, con frases como “el hombre llega hasta donde la mujer quiere”, dejándolo libre de toda responsabilidad.

Las mujeres, en cambio, tenemos que morir apedreadas con el rechazo, la crítica, la incomprensión y la marginación. Este miércoles quise tocar el tema de la primera relación sexual. Antes hablar de esto era un tabú, hoy en día ya no lo es, sino que más bien se volvió algo normal, un tema común que a su vez se ha tomado a la ligera. Muchas cosas han influido para que los jóvenes se lancen a la vida sin temor y busquen cosas que satisfagan sus anhelos de libertad y de felicidad.

En esta búsqueda, y sobre todo en materia de sexualidad, por desgracia, muchos de ellos piensan poco, sólo desean obtener pronto lo que se les antoja. Las consecuencias… ¿qué son las consecuencias? Ya habrá tiempo para preocuparse de ellas. Esto aunado a la falta de información auténticamente sana y orientada a ayudar a los jóvenes hacia su felicidad, conduce a éstos a fracasos a veces irremediables.

El pudor, la dignidad de la mujer y el valor del matrimonio como sólida base para la familia, son temas que ya no se toman en cuenta, ya que son considerados anticuados y pasados de moda porque hacen a la mujer ser más vulnerable que el hombre. Siendo esto, a mi manera de ver, equivocado ya que tanto los varones como las mujeres deben de considerar la castidad y la fidelidad ante todo. Muchas lágrimas que pudieron evitarse son derramadas cuando todo lo que queda es una dignidad hecha pedazos, un desengaño y a veces un embarazo que no estaba planeado.

En estas situaciones, la que normalmente carga con toda la responsabilidad casi siempre es la mujer y no sólo ella, sino que en caso de que se haya producido un embarazo, se llega a una realidad que no puede ofrecer a un nuevo ser la seguridad y el calor de un hogar estable, el amor de unos padres que le amarán. Una vez dadas las circunstancias, muchos gritan, estúpidamente y sin pensar que la única solución es el aborto…

Mejor hay que usar la cabeza y buscar las causas de estos desórdenes para proponer soluciones que puedan evitar estas cosas antes de que ocurran. Sabemos que en la mayoría de las revistas de hoy en día, así como en las películas, libros, etcétera, de lo único que hablan es de sexo, pero con morbo. Jamás se habla del sexo con toda su carga de belleza espiritual, de potencial humana que capacita a la persona para amar. Nunca se les habla a los jóvenes de la posibilidad de convertirse en esposos y padres, ni se les dan consejos prácticos para ello.

Pienso que mientras el sexo se reduzca siempre al placer de un momento, los jóvenes no se podrán hacer ilusiones de que amarán y de que serán amados. Ya que esta reacción es únicamente una respuesta a los instintos.

La primera relación sexual es importantísima, todos lo sabemos, pero primero hay que preguntarse si tenemos la vocación de convertirnos en pareja y en padres. No podemos permitir que ésta se convierta en un trauma. Hay que pensar que debemos prepararnos muy bien para el momento de entregar todo nuestro ser al hombre o a la mujer de nuestra vida, pero no buscando satisfacer a nuestro egoísmo.

No nos dejemos llevar como “borregos” por todo lo que dicen los demás. Sólo en la medida en que aprendas a valorarte en tu sexualidad y en toda tu persona podrás convertirte en un hombre o en una mujer feliz.

Nos leemos la semana que entra para que no quedarnos atrás y ver hacia delante.

 

Las Piedras Grandes

Cierto día, un motivador experto estaba dando una conferencia a un grupo de profesionistas.

Para dejar en claro un punto utilizó un ejemplo que los profesionales jamás olvidarán. De pie frente al auditorio de gente muy exitosa dijo: -«Quisiera hacerles un pequeño examen» – de debajo de la mesa sacó un jarro de vidrio, de boca ancha y lo puso sobre la mesa frente a él.

Luego, sacó una docena de rocas del tamaño de un puño y empezó a colocarlas una por una en el jarro. Cuando el jarro estaba lleno hasta el tope y no podía colocar más piedras, preguntó al auditorio:- ¿Está lleno este jarro? – Todos los asistentes dijeron que sí. Entonces dijo:- ¿Están seguros? – Y sacó de debajo de la mesa un balde con piedras pequeñas de construcción.

Echó un poco de las piedras en el jarro y lo movió haciendo que las piedras pequeñas se acomodaran en el espacio vacío, entre las grandes. Cuando hizo esto, preguntó una vez más:- ¿Está lleno este jarro? – Esta vez el auditorio ya suponía lo que vendría y uno de los asistentes dijo en voz alta:- ¡Probablemente no!. «Muy bien» contestó el expositor.

Sacó de debajo de la mesa un balde lleno de arena y empezó a echarlo en el jarro. La arena se acomodó en el espacio entre las piedras grandes y las pequeñas. Una vez más preguntó al grupo:- ¿Está lleno este jarro? Esta vez varias personas respondieron a coro: ¡No! Una vez más el expositor dijo: ¡Muy bien! Luego sacó una jarra llena de agua y echó agua al jarro hasta que estuvo lleno, hasta el borde.

Cuando terminó, miró al auditorio y preguntó:- ¿Cuál creen que es la enseñanza de esta pequeña demostración? Uno de los espectadores levantó la mano y dijo: -La enseñanza es que ¡no importa qué tan lleno esté tu horario, si de verdad lo intentas, siempre podrás incluir más cosas! – ¡No! Replicó el expositor, ¡Esa no es la enseñanza! La verdad es, que esta demostración nos enseña lo siguiente: «Si no pones las piedras grandes primero, no podrás ponerlas en ningún otro momento.

¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida? ¿Un proyecto que tu deseas hacer funcionar? ¿Tiempo con tu familia? ¿Tu fe, tu educación o tus finanzas? ¿Alguna causa que desees apoyar? ¿Enseñar lo que sabes a otros? Recuerda poner estas piedras grandes primero o luego no encontrarás un lugar para ellas.

Así que hoy en la noche o mañana al despertar, cuando te acuerdes de esta pequeña anécdota, pregúntate a ti mismo cuáles son las piedras grandes en tu vida y corre a ponerlas primero en tu jarro.

Recuerda: «Muchos sueños se pierden por miedo a afrontar el Buen Combate».

Siento que es una bonita historia que nos puede ayudar a todos, simplemente hay que meditarla y deducir qué es lo que queremos hoy para que mañana no sea demasiado tarde.

Nos leemos pronto para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

 

Superemos el malinchismo

Nuestro bello país, México, con siglos y siglos de historia, por donde han pasado distintas culturas que se han maravillado con sus riquezas naturales y su belleza.

México, país al que se conquistó y se sublevó, al que unos cuantos lo derrotaron en tan solo cien días. Un puñado de hombres que por traer mejor tecnología por puritita suerte, lograron vencer a un ejército de Aztecas. “Indios” fueron bautizados, ellos que vivían como sedentarios que tenían su sistema de gobierno, que tenían una organización.

Ellos, que se mezclaron con los españoles, que dieron sus vidas por ellos (Tlaxcaltecas), que traicionaron a su propia sangre (La Malinche). Hoy, siglo veintiuno sigue habiendo es “malinchismo”, los habitantes de nuestro país seguimos despreciando a nuestra propia raza. Un insulto: ¡indio!, una realidad: Son los únicos que no se meten con nadie. Más bien los utilizan como pretexto para ir en contra del sistema, para explotarlos y para aprovecharse de sus tierras (Tarahumaras).

Carlos Fuentes escribió la novela “La región más transparente” en donde nos presenta un México dividido en dos, siendo que hoy en día es una triste y decepcionante realidad. “Tu que gritas los pescados y las legumbres, tu que arrastras los pies en el cabaret…tú que corres lejos a cruzar el río granizado de plomo y a arrancar las naranjas vecinas, tú, tú tameme, que no supiste ni cuándo, que sientes a los hijos salir chupados y negros, que buscas qué comer, que duermes en los portales, que viajas de mosca en los camiones, que no sabes hablar del dolor, tú que nada más te aguantas, tú que esperas en cuclillas, tú que ya sientes las ganas, tú que te quedaste sólo en una barriada donde hay que defenderse, tú que no tienes zapatos, que te llenas de fritangas y aguardiente, tú que te fuiste y llegaste y te volviste a ir sin que nadie pronunciara la palabra de bienvenida o de adiós”.

Éstos son los pobres, los abandonados, la mayoría de nuestro México. Son los que son recluidos, los que son despreciados. “Ustedes que fueron los contados, los elegidos del reino de la tuna, ustedes que viajan y van y vienen y poseen un nombre y un destino claro… que construyen carreteras y altos hornos y sociedades económicas y consorcios industriales y comparten su consejo de administración con míster aquiteinvierto… y ustedes que van del jockey al versalles al amba al folclore al club de yates al penthouse de don lameculo… y ustedes que ancho es el mundo y ustedes con bidet y lociones y ustedes que tienen su nombre, su nombre”.

Éstos otros son los ricos, los que discriminan a los pobres, los que insultan a aquellos que no les complacen diciéndoles “indios”. Yo me pregunto ¿por qué somos así? Los pobres indios lo único que quieren es estar en paz, tranquilos en sus tierras, trabajarlas y trabajar para vivir, no vivir para trabajar. Sin embargo, desgraciadamente en nuestro país como en la mayoría de los de Latinoamérica, los gobiernos han decidido forzar a estas comunidades a transformarse en citadinos. Les quieren cambiar sus costumbres, cuando ellos en realidad no están de acuerdo.

Simplemente quieren tener salud y servicios para poder sobrevivir, pero no nos quieren imitar. Son buenos y no nos damos cuenta. Muchos los utilizan como estandartes para excusar sus proyectos millonarios, pero los últimos en ser beneficiados son los pobres indios. Ser indio no es algo por lo cual hay que avergonzarse, son un grupo de personas que tienen costumbres distintas a las nuestras, no queriendo decir que éstas estén mal ni bien ni que nosotros estemos en lo correcto.

Simplemente somos distintos y compartimos un mismo territorio. En nosotros está educar a nuestros hijos a no discriminar a las personas por su color, ni por su posición social.

Seamos un ejemplo a seguir y no insultemos a nuestro prójimo con una palabra malinchista, porque los indios, les aseguro no harían cochinadas e irregularidades, esos, esos que las cometen son los nacos.

 

El Preservativo no es la Solución

Parece que hay competencia por atacar al Papa y a la Iglesia últimamente. Ya casi cualquier excusa es buena (la excomunión levantada a los obispos lefebvrianos, el caso Williamson… y ahora el tema de los preservativos). Y todo por decir lo que la Iglesia (junto con muchos expertos y gente sensata) siempre ha afirmado: que los preservativos no son la solución para el SIDA.

El Papa no dijo nada nuevo. Medios de comunicación, gobiernos, organizaciones… le han criticado por no reconocer el problema real del SIDA ni querer afrontarlo directamente. Y yo me pregunto, ¿es que han leído lo que dijo Benedicto XVI? La respuesta fue completa y directa. El problema del SIDA es doble: por una parte, cómo evitar la difusión de esta enfermedad, que en algunos países es galopante; por otra parte, la atención a los que sufren esta enfermedad.

El Papa dio una solución para ambas problemáticas: a la primera, humanizar la sexualidad (y aquí venía su crítica a los preservativos); a la segunda, la cercanía, amor y cuidado de todos los que sufren. Y en ambos campos, la Iglesia es pionera y punta de lanza. Con estas respuestas, el Papa demostró que conoce muy bien la realidad del SIDA, mejor incluso que aquellos que le critican.

Es un hecho que el mayor factor para la difusión del SIDA es la promiscuidad sexual. Los preservativos no pueden ser la solución, pues además de no ser 100% seguros contra la transmisión de enfermedades venéreas, promueven la promiscuidad, elevando así el riesgo de contagio.

La Organización Mundial de la Salud informaba hace algunos años que la proporción de fallo del condón para la transmisión del SIDA oscila entre el 10 y el 30%, dependiendo de si se emplea de manera consistente y correcta o no. Nótese que, incluso utilizándolo de manera correcta, hay siempre un riesgo nada despreciable de contagio. Con estos datos, la Dra. Helen Singer-Kaplan, de la Universidad de Cornell, concluía que «confiar en los preservativos es coquetear con la muerte». Por su parte, el Harvard’s Center for Population and Development Studies llegó a la siguiente conclusión en un estudio realizado sobre este tema: tras veinte años de experiencia, no hay ninguna prueba de que los preservativos ayuden a disminuir el SIDA; más bien parece lo contrario. Es obvio: la mejor forma para detener el contagio es la abstinencia. Y esto no sólo lo demuestra la lógica más evidente, sino también los hechos. Tenemos el ejemplo de Uganda, donde el SIDA avanzaba de modo imparable con los planes de reparto masivo de condones, hasta que el presidente optó por cambiar estrategia e impulsó la educación en la castidad: promoviendo la abstinencia sexual antes del matrimonio y luego la fidelidad conyugal, se lograron reducir en un 65% las relaciones sexuales “casuales”, disminuyendo así la prevalencia del virus HIV en un 75% entre los jóvenes de entre 15 y 19 años, en un 60% entre los de 20 y 24 y en un 54% en el conjunto de la población.

Los hechos hablan por sí mismos. Pero a menudo, cuando se habla del SIDA, se olvida a los enfermos que lo sufren. El Papa no les ha olvidado y la Iglesia tampoco.

Me gustaría saber qué hacen todos aquellos que dicen que la Iglesia no hace nada para combatir el SIDA: a cuántos enfermos han ido a visitar, consolar, animar, ayudar… ¿No están realmente preocupados por ellos? Esto sí lo hace la Iglesia.

La Iglesia sí se compromete con los que sufren. Basta ver a tantos misioneros, tantos religiosos y religiosas que lo han dejado todo (patria, familia, carrera, dinero, posibilidades de éxito…) para ir a cuidar, curar y acompañar a sidosos, leprosos, tuberculosos… poniéndose ellos mismos en riesgo de contagio, con el único deseo de llevar un poco de amor a esas personas que sufren tanto. Se calcula que el 25% de la atención mundial a enfermos de SIDA la ofrece la Iglesia Católica.

Ningún otro estado, gobierno o institución se acerca, ni de lejos, a este compromiso con el mundo del sufrimiento. Éstas son las soluciones que ha propuesto el Papa, soluciones que sí han sido y están siendo eficaces. No como el preservativo, que sólo sirve para que algunos hagan negocio. Ante los datos tan evidentes a este respecto, surge la pregunta sobre la intención de quienes promueven el uso de preservativos contra el SIDA: ¿se trata de ayudar a la sociedad africana o de aprovecharse de ella? Si se quiere ayudar, que se invierta más en educación, sistemas sanitarios, higiene y menos en condones.

Que se renueve y humanice la visión que occidente tiene de la sexualidad, y que haya un verdadero compromiso con los que sufren esta enfermedad.

Carlos Pí cpi@legionaries.org

 

Mujeres de regreso al hogar

mujeres-inteligentesSi las mujeres a partir de la segunda guerra mundial se dieron cuenta de que podían ser productivas y participar en el mercado laboral, ¿por qué es que hoy en día después de tantos adelantos alcanzados, se dice que la mujer debe de regresar al hogar? Es un tema controversial, sobre todo con respecto a aquellas mujeres que se dicen feministas y que de plano han querido cambiar a través de movimientos sociales, el concepto real de lo que es una mujer. Puesto que éstas lo que quieren hacer creer es que la mujer se esclaviza al ser madre y esposa, entre otras cosas mucho más graves, que han ocasionado que la mayoría de las mujeres, sabiéndose inteligentes y preparadas, se enrollen en este movimiento y olviden su verdadero papel en la vida.

Desde mediados del siglo pasado, el índice de divorcios a nivel mundial ha ido en aumento. Se podría decir, que a los albores de este nuevo milenio, más de la mitad de la población está divorciada. Lo cual es una situación que debe de alarmar a la sociedad en general. No es posible que la familia, cuyo pilar es el matrimonio, esté siendo destruida y a su vez destruya a personas indefensas como lo son los hijos.

Es un tema delicado, pero es digno de analizarse, porque a raíz de este fenómeno de separaciones matrimoniales al por mayor, se derivan muchos otros factores que están haciendo que nuestra sociedad haya perdido los valores, los principios y la formación de personas que a su vez, dirigirán sociedades, educarán a sus hijos y se llevarán entre las patas a todos aquellos que estén bajo sus cuidados.

Entonces, ¿será que todo se comenzó a caer como fichas de dominó a partir de esa inserción en la vida pública de la mujer? Porque no hay que negar que se alcanzaron grandes logros cuando la mujer comenzó a votar, cuando empezó a trabajar, sin embargo, los hijos se fueron delegando a los cuidados de otras personas que no fueron sus progenitoras y que no tienen el mismo interés natural de educarlos como lo haría la propia madre.

A su vez, el matrimonio, la unión entre el esposo y la esposa se fue debilitando porque ya no era importante mantener el interés en esa relación, ya que la mujer se siente ya autosuficiente y no considera que necesite del hombre para vivir.

El marido a su vez, se siente sublevado por esa mujer poderosa, importante, e imponente que tiene al mundo a sus pies. Lo que hace que ella esté mucho tiempo fuera de su casa, expuesta a cortejos extramaritales y como el esposo se siente menos (por naturaleza el hombre se tiene que sentir admirado) pierde seguridad en sí mismo, lo que lo hace menos atractivo a la esposa. Provocando así que ella le sea infiel con alguien que la admira y que se sabe importante, y él a su vez busque en otra mujer la admiración perdida en su hogar. Todo comenzó porque querían tener más comodidades, más cosas materiales, pero olvidaron que lo primero es su matrimonio.

Esa relación que mutuamente decidieron formar para procrear hijos, fruto de ese amor que los llevó a casarse. Hijos que padecen enormemente el descuido de sus padres, sobre todo de su madre. Maternaje indispensable para el desarrollo psicosocial y emocional del ser humano. El que una persona encargada del cuidado de los niños lo haga, no sustituye en forma óptima el papel tan increíble e irrefutable de la madre.

Es bueno que a la mujer se le considere para la toma de decisiones en las sociedades, gobiernos, empresas, etcétera, sin embargo es de mayor importancia que se tome en cuenta el substancial e indispensable papel que la mujer representa en la sociedad como procreadora y cuidadora de las nuevas generaciones. Si se le toma como un mero contrato social, que se da por hecho, el que la mujer será madre y es como “no hacer nada”, y se le discrimina porque se dedica a su hogar, pues así con mayor razón, seguiremos buscando en la calle la autorrealización que nos permita sentirnos útiles.

Mientras la mujer no revierta esa mala fama que se ha creado al discriminarse ella misma cuando se dedica al hogar, no habrá vuelta atrás. La mujer en la familia es la pieza clave para la estabilidad de dicha institución. Lo que es un hecho es que la sociedad actual está muy mal, está invadida por miles de temas como el de la cultura de la muerte, el del homosexualismo, el del feminismo, entre otros que lo que hacen es inmiscuirse cada vez más en la vida de las familias rompiéndolas y acabando con ese pilar esencial para la sociedad.

Hay que prepararnos, no lo niego, hay que trabajar para el bienestar de la comunidad, sin embargo, hay que tener como prioridad a nuestro marido y a nuestros hijos.

Hacer valorar esa labor tan única e imprescindible, que es el ser mamá y la formadora de las futuras generaciones es el tema que debería de estar en boca de todos, y así promover que no está mal que la mujer regrese al hogar.

 

Adiós a la Inocencia

Lo más increíble de un niño es que tiene ilusiones y está lleno de inocencia, que tiene el alma limpia y que tiene una gran fantasía. Lo más bonito de la niñez es la ternura que refleja y el amor que inspira. Un niño es lo que todo el mundo quisiera ser cuando la vida se comienza a encrudecer. ¿Cuánto tiempo dura la niñez? Normalmente se decía que hasta la adolescencia, alrededor de los trece años en una mujer y a los quince en un hombre.

Pero esto no implica que estas criaturas tengan que perder su inocencia, aunque creo que esto ha ido cambiando con el paso de los años. ¿No es verdad que si platicas con un niño de diez años, su cabeza está totalmente revolucionada? Y ¿No es cierto que cuando nuestros padres eran niños, no tenían ni la mitad de las ideas que ahora tienen los chiquitos? Antes todo era un tabú, lo cual no era bueno, pero ahora todo está al desnudo ¿Sabes qué es lo que está pasando, por qué está todo cambiando tanto? A mi manera de ver te voy a plantear mi hipótesis a esta situación. ¿Qué opinas de las revistas?

Un ejemplo en concreto, “El Cosmopolitan”. Imagínate una de sus portadas, acuérdate cuáles son los títulos que aparecen junto a la modelo sensual de cada mes. Si quieres te doy una idea para que no te quemes el coco: “Cómo tener múltiples orgasmos” Ese es uno de los encabezados más comunes y dime si no te salta a la vista enseguida. Esta revista está destinada a jóvenes de diecisiete a treinta años, y te preguntarás ¿por qué tiene un rango de edad tan amplio? Pienso que se debe a que las mujeres de menos edad hoy en día se interesan más por ese tipo de temas.

Ahora acuérdate de la revista “ERES”, que ya lleva varios años en circulación y cuando salió por primera vez a la venta, yo tenía como quince años. No me la perdía, siempre la compraba y lo que más me gustaba era leer el horóscopo y hacerme los dichosos tests. Han pasado ya casi veinte años de que salió, y pues ya no la compro. La verdad mis gustos cambiaron un poco como era de esperarse, puesto que la ERES está destinada a chavos y chavas de los trece a los veintiún años.

Pero sin embargo, me encontré por ahí una de estas revistitas de las que salen ahora y me puse a leer la portada: Primero que nada sale (como desde hace mucho) una pareja conocida posando, la chava super sexy y sin problemas de ningún tipo, y el cuate pues ni se diga. Después comencé a leer y lo que primero llamó mi atención es el título que decía: “Estás embarazada, ¿Qué hacer?” WHAT! Me saqué de onda por completo, cómo puede ser que una revista de jóvenes (bastante jóvenes) tenga temas tan burdos.

Claro que puede pasarle a cualquiera un embarazo inesperado, pero no crees que es un poco descarado el que una revista saque el tema tan a la ligera. Como diciendo, “bueno si te embarazas no pasa nada, aquí te decimos qué hacer”. Y déjenme decirles que la información no es amplia, ni concisa sino que solo llena páginas con texto. Bueno, mi propósito no es echarle tierra a ninguna revista en particular, sino que estoy observando los medios de comunicación.

No sólo las revistas traen infamación muy avanzada y descarada, sino que también las películas, las telenovelas mexicanas, las gringas, los anuncios espectaculares, en fin. Piensa un poco y seguramente a tu lado hay algo que habla de sexo, drogas o muerte, y tiene toda una explicación. ¿A qué quiero llegar? Me pongo a pensar que mis hijas y serán una especie de adultitos, ya que sabrán mucho más de lo que un niño debe de saber a una cierta edad.

Entonces yo como madre tendré que hablarles del orgasmo, del embarazo, de los homosexuales, de todos esos temas cuando apenas tengan ocho años. Seguramente estás pensando que es normal, que es lo mejor, y no estoy de acuerdo, ya que como lo mencioné “lo más bello de la niñez es la inocencia, ver la vida maravillosa, sin morbos”. De por sí, a mí ya me tocó estar bastante adelantada, imagínate a las futuras generaciones.

No creo que sea justo que una revista o una película se encargue de explicare a los niños las cosas que le tocan a los padres, ni mucho menos que lo hagan de una manera distorsionada. Pues ese es el peligro, no el hecho de que se enteren, ya que tarde que temprano lo sabrán, sino que la información que les llega es interpretada de diferentes formas. Tal vez estés pensando que cada familia debe de cuidar a sus hijos y no dejarlos leer ese tipo de revistas, ni ver esas películas, pero es imposible.

¿Cómo vas a controlar lo que llevan a la escuela? Cuando estén en casa de algún amigo, ¿cómo sabes que no verán películas que tú no dejarías que vieran? Creo que uno de los mejores ejemplos a todo esto es Inglaterra, en donde el porcentaje de adolescentes embarazadas es el más alto de Europa. Y el gobierno está desesperado por este hecho. Todo esto viene de que el Reino Unido no tiene censura de ningún tipo en ningún medio de comunicación.

Las matanzas que ha habido por parte de niños (ni siquiera de adolescentes, sino niños) es culpa de la gran información que sufre nuestra especie. Pero qué se puede hacer en contra de toda una mafia, si lo que les interesa es el poder y el dinero, y contra eso es casi imposible luchar.

Lo único que nos queda es hablar de estos temas con nuestros hijos, sacrificando su inocencia desde muy temprana edad, para que la información no les llegue distorsionada y por consiguiente no cometan errores que les afecten para toda la vida.

 

El Tazón de Madera

Semejanzas-entre-ancianos-y-niñosEl viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Se mudó de casa. Estaba solo y deseaba compartir en sus últimos días. Los años no pasaron en balde y ya las manos le temblaban.

La vista era torpe y los pasos no eran tan fuertes como hace unos años. Toda la familia comía junta en la mesa. Pero las manos temblorosas y la vista enferma del abuelito hacían del alimentarse un asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo y cuando intentaba tomar el vaso, no era difícil que se derramara la leche sobre el mantel.

El hijo y su esposa se cansaron de la situación:»Tenemos que hacer algo con el abuelo», dijo el hijo.»Ya he tenido suficiente y estoy muy harto de esta situación.»Derrama la leche; hace ruido al comer y tira la comida al suelo». Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor, pasaban los días y el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como había roto varios platos, su comida era servida en un tazón de madera.

De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado solo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía, eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.

El niño de cuatro años observaba todo en silencio. Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo. Le preguntó suavemente: «¿Que estas haciendo?» Con la misma dulzura el niño le contestó: «Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá, para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos. Sonrío y siguió con su tarea. Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Y aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer. Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guío de vuelta a la mesa de la familia.

Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa, parecían molestarse más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.

Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben. Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas. Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de sus hijos. Seamos instructores sabios y modelos a seguir.

Con los años he aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no estén contigo (triste pero muy cierto, además ellos fueron los que te tendieron la mano cuando caíste mientras aprendías a caminar, los que te atendieron cuando estabas enfermo…).

Asimismo, he aprendido que aún tengo mucho que aprender y que debo pasar esto a todos los que me importan, por eso decidí publicar este escrito, para todos ustedes.

Acuérdense siempre que la gente olvidará lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca como los hiciste sentir.

 

1 183 184 185 186