#Chile Una gran responsabilidad

Los graves y lamentables incidentes ocurridos el domingo con motivo de la instauración de la Convención Constitucional deben llamar a una profunda reflexión, dada la mayúscula importancia que su labor tendrá para nuestro país, pues sin lugar a dudas, estamos viviendo un momento histórico.

            En efecto, la tarea que recae sobre los hombros de sus integrantes debe ser tomada con la máxima responsabilidad y competencia, dadas sus mayúsculas repercusiones a mediano y largo plazo. Sin embargo, situaciones como la vivida no hacen más que manchar el proceso, pues de nada sirve haber sido elegidos por una parte de la ciudadanía (pues debe recordarse que hubo una gran abstención), si la violencia, la prepotencia y las descalificaciones van a estar a la orden del día.

            En realidad, con una actitud semejante, un flaco favor se le está haciendo a este proceso. De hecho, lo lógico es que se dé un debate con altura de miras, con argumentos, no ideologizado, que sea realista con lo que el país y su ciudadanía pueden aportar, pues lo peor sería terminar dando origen a una especie de “Constitución quimera”, o sea, un texto imposible de cumplir, fantasioso, que lejos de solucionar nuestros problemas los ahondará, al generar más tarde o más temprano decepción y descontento.

            Por iguales razones, este debate tiene que ser hecho sin presiones. De ahí que nuevamente se le quitaría gran parte, sino toda la legitimidad a este proceso, si existiera permanentemente una amenaza y una presión indebida hacia los constitucionales, que infunda miedo en unos y un envalentonamiento abusivo en otros. En realidad, si al final se terminara “acordando” una Carta Fundamental impulsada por la violencia y el temor, de nada habría valido el proceso de elección previo y el resultado no tendría ninguna legitimidad

             Es algo parecido a lo que en Derecho Civil se llaman los “vicios de la voluntad”, esto es, aquellas situaciones en que alguno de los contratantes no ha consentido de manera libre, sino –entre otras posibilidades– por temor (o como dice la ley, por existir una “fuerza” que lo provoca). En este caso, para la ley ese contrato es nulo, pues existe un vicio del consentimiento. Por eso, extrapolando esta situación a la labor de nuestros constitucionales, sería lamentable, además de ilegítimo, que se siguiera un camino semejante.

            En el fondo, pensamos que una de las claves es darse cuenta que esta tarea no hace a los convencionales dueños del país, ni tampoco se les ha entregado una carta ni una hoja en blanco, ni mucho menos. Por eso también sería inaceptable que se arrogaran más poderes de los que les fueron encomendados. Igualmente, es fundamental darse cuenta que este país no comienza su historia con ellos, sino que son ellos parte de nuestra historia. O si se prefiere, que su labor no puede partir de cero.

            En el fondo, lo que debe quedar absolutamente claro, es que ellos son realmente servidores de nuestro país, en quienes parte de la ciudadanía ha depositado su confianza. Todo esto podría tirarse por la borda, si el proceso se convierte en una batalla campal que la ciudadanía no necesita ni merece. El país exige que se esté a la altura de las circunstancias.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

Mejoran las cosas

Arrancamos una nueva semana, corta, por el feriado del lunes en EE.UU., sin embargo, hay información muy relevante que se conocerá a lo largo de la misma.

El ánimo que prevalece es de optimismo, la semana anterior cerramos en una nota positiva en el tema laboral, ya que los empleos creados en el mes de junio excedieron la expectativa de 750,000 nuevas plazas a 850,000 que fue la cifra oficial.

El tema laboral es fundamental para darle solidez y credibilidad a la economía norteamericana, que ha visto tanta impresión de dinero a través de programas de recompras y los estímulos por desempleo, así como las ayudas por COVID.

La recuperación del mercado laboral es fundamental y aunque se está avanzando en este tema, la deuda por los 11 millones de empleos que se perdieron en la pandemia sigue siendo de 6 millones de vacantes.

En la semana confirmaron el buen paso de la economía también varios indicadores de consumo, actividad industrial y en el mercado inmobiliario, los precios de las viviendas, que por cierto en muchos estados ya rebasan máximos históricos, así como la construcción de casas nuevas que se encuentran en niveles muy altos.

Esta semana conoceremos el paso de la economía en el sector servicios y todo indica que el dato será favorable también.

El presidente Biden no llegó a su objetivo de vacunar al 70% de habitantes y se quedó corto por 4%. Lo anterior no fue por falta de vacunas, es inminente que muchos, ya no se quieren vacunar.

A México todos estos indicadores le favorecen y además de continuar recibiendo una cantidad impresionante de remesas, el rebote económico de nuestro vecino, también significa una mejora en las exportaciones. Y así, los datos lo confirman y por ello el rebote económico este año podría superar el 6% del crecimiento del PIB.

Después de las elecciones lo que si bajó de manera dramática fue la campaña de vacunación. Ante la política mexicana, ya no es tan importante vacunar a la población.

Esta semana se publican el miércoles las minutas de la FED y el jueves las minutas de Banco de México. Ambos son documentos muy interesantes que nos permitirán ver con más claridad el rumbo de la política monetaria. Allá, buscaremos pistas para ver si es que las alzas empiezan en el 2023 o también se van a anticipar.

Aquí en México veremos las razones más detalladas de la sorpresiva decisión de elevar la tasa a 4.25% y también buscaremos indicios de hasta donde pueden llevar la tasa de referencia en lo que resta del año. Hay analistas que piensan que fácilmente cerraremos el año con una tasa superior al 5%. Y hablando de ello, el mismo jueves se publica la inflación de la segunda quincena de junio, veremos si es que ya empieza a ceder y podemos bajar la cifra anual del 6% o si bien se sigue presionando.

Esta semana seguirá el debate en la OPEP para tratar de bajar los precios del petróleo que hoy se ubican alrededor de los $75 dólares por barril, a través del incremento conjunto en la producción. La tarea es convencer a los Emiratos Árabes, que ya llevan dos intentos fallidos.

También sigue progresando la idea de la fiscalización global y parece alcanzar el 90% de apoyo del PIB mundial, representado por 130 países. El objetivo es fiscalizar a las grandes empresas que establecen su domicilio fiscal fuera del país de origen para bajar o no pagar impuestos. Se habla de una tasa del 15% y que podría entrar en vigor en el año 2023.

@juansmusi​​​​​​​

La dimensión humana en el trabajo profesional

Me parece que todos hemos visto esa graciosa película de Charles Chaplin, titulada: “Tiempos Modernos” en la que hace una sátira de la sociedad altamente tecnológica, pero que se está deshumanizando.

Chaplin trabajaba en una gran industria como obrero. Su trabajo era sumamente elemental. Recuerdo que se encontraba frente a una banda sin fin y pasaban multitud de tuercas y, con un par de herramientas, las iba ajustando. Pero se tenía que poner listo y apurarse porque de lo contrario la banda avanzaba más rápido y no alcanzaba a apretar todas las tuercas

Era lo único que hacía durante todo el día. De manera que, al concluir su larga jornada laboral, le quedaba un acentuado tic de mover sus manos sin parar, como si estuviese apretando y apretando más tuercas imaginarias.

No pasa de ser una broma, pero pienso en muchas personas que acuden a su trabajo cotidiano con aburrimiento o monotonía; o bien, tensos, con estrés, nerviosos y no acaban de encontrar el lado amable, sino que lo consideran un mero quehacer fastidioso. Y están contando las horas para que termine e irse cuanto antes a cualquier otro sitio.

Lo primero que hay que decir es que todos debemos encontrar los aspectos que nos entusiasmen e ilusionen, de manera que todos los días vayamos a trabajar con optimismo y planteándonos metas concretas. Muchas veces en los detalles pequeños se encuentran cosas que debemos descubrir porque nos alegran, nos dan buen humor, paz y serenidad.

No hay que olvidar que un trabajo profesional bien hecho y a conciencia, nos ayuda a crecer en virtudes, como: orden, aprovechamiento de tiempo, constancia, fortaleza, creatividad, ingenio.

Es decir, mientras que producimos algo bien elaborado, a la vez nos está impulsando a mejorarnos a nosotros mismos como personas en nuestros valores y virtudes.

En cierta ocasión, visité la ciudad de Oaxaca y fui a observar con unos amigos cómo elaboraran las ollas y otros objetos con el famoso barro negro y me di cuenta que el alfarero realizaba verdaderas obras maestras. Lo felicité por su labor.

Él me contestó:

“- Como vengo al trabajo con gusto e ilusión, todo sale mucho mejor.”-dijo sonriente.

Otro aspecto, no menos importante es contagiar a los colegas del trabajo con esa misma alegría y buscar servir a los demás en lo que se les ofrezca.

En otras ocasiones, hay que aconsejar a los colegas o subalternos que no dramaticen los normales problemas del quehacer diario ni se estén continuamente quejando, sino enseñarles a ver lo positivo y aprovechable de cada situación. Incluso de los errores y equivocaciones se puede aprender y sacar una lección.

A veces nos hemos topado con compañeros de trabajo que “todo lo ven negro”, son pesimistas. Se llenan de amargura, están crispados y tienden a ser ácidos o sarcásticos ante los defectos de los demás. De sobra sabemos que esa clase de personas terminan con gastritis, colitis, piedras en la vesícula biliar o problemas del hígado.

Con el buen ejemplo y una sonrisa se puede ayudar a esas personas que sufren inútilmente. Se les puede enseñar a ver –como dicen los ingleses- “el lado luminoso de la nube”. A no criticar ni caer en la murmuración, que no conduce a nada, sino a generar mal ambiente laboral. También en toda empresa hay que tener espíritu de competitividad y afán de superación, pero es fundamental no meterse mutuamente zancadillas –por celos o envidias- ni desprestigiar a nadie.

Otro elemento clave en el trabajo es luchar contra el excesivo individualismo y la hostilidad hacia los demás, creando un grupito separado como un quiste aislado del conjunto. Todos trabajamos por el bien común de la empresa y, por tanto, debe de existir ese ambiente de confianza y camaradería. Para ello, hay que saber comprender, perdonar y disculpar los pequeños defectos que todos tenemos. En otras palabras, ser amables y sociables con todos, sin excluir a nadie, lo mismo que tener capacidad de adaptarse a todos los caracteres.

Considero esencial respetar la dignidad humana que cada persona tiene, en especial, lo relativo a los valores éticos. Fomentar virtudes, como: honradez, honestidad, templanza, solidaridad para con todos, etc.

Reviste, también, gran relevancia el estar abiertos y convivir amigablemente con los demás. De este modo, se combaten las tendencias hurañas y los egoísmos. Algo que se agradece mucho en toda convivencia es evitar los resentimientos, las actitudes altaneras, despectivas; el ser autoritarios, complicados, o bien, no convertirnos en los típicos “aguafiestas” cuando alguien ha conseguido un logro y merece ser felicitado o animado.

Si se es directivo, es necesario aprender a motivar al personal y saber compartir metas comunes para que se ilusionen todos los colaboradores. Como decía Tomás Moro: “Hay que aprender a tener corazón”, tomando en cuenta que los demás no son máquinas ni robots y agradecen todas las delicadezas y atenciones humanas.

En conclusión, si una persona se encuentra relajada, a gusto y contenta con su trabajo, toma buenas decisiones y obtiene mejores resultados. Trabajando todos de esta manera, en un cualquier trabajo, se logra mayor productividad, a la vez que una mejor eficacia.

Las dramáticas experiencias del Psiquiatra Viktor Frankl

Acabo de leer “Las Memorias de Víktor Frankl” y me resultó un texto impresionante. ¿Por qué? Porque este Psiquiatra vienés, discípulo del Fundador del Psicoanálisis, Sigmund Freud (1856-1939), estuvo en un campo de concentración nazi y nos narra sus dramáticas experiencias en los que sus padres y varios familiares suyos fueron enviados a la cámara de gas. Su esposa Tilly también falleció -justo cuando las tropas inglesas liberaron otro campo de concentración donde se encontraba-, debido a su extrema debilidad física por falta de alimento.

Como era de esperarse, toda esta serie de desgracias le afectaron mucho al joven psiquiatra. Le confesaba a un amigo que fue muy duro perder en tan poco tiempo a tantos seres queridos y observar ese horrendo dolor y crueldad en dichos campos de exterminio.

“- ¿Sabes por qué sobreviví? -le confesaba con lágrimas-. Porque le di un sentido profundo a mi dolor y sufrimiento. Concluí que había que descubrir el “para qué” de esa desgarradora situación y, como tengo una visión trascendente de la vida humana, aprendí a descubrir que todo tiene un sentido, crecí en fortaleza, esperanza e incluso ayudé a muchos judíos de mi raza a que encontraran también un sentido dentro de esas tremendas condiciones”.

“- Observaba que muchos se suicidaban al ver tanta masacre y desprecio de los nazis hacia la existencia humana. Otros caían en un severo estado depresivo. Así que decidí hacer un esfuerzo por servir a los demás, practiqué mi profesión y aprendí muchas lecciones de valores humanos en situaciones límite”.

“ –  El día que llegaron las tropas norteamericanas a liberarnos de Auschwitz, yo me encontraba sumamente delgado, casi cadavérico, por falta de alimento; con mis pies hinchados, con llagas reventadas y padecía un frío insoportable. Los médicos y las enfermeras se percataron de mi estado de salud y, mediante sus auxilios médicos, lograron salvarme la vida, lo mismo que a muchos otros judíos que también se encontraban en ese lamentable estado de inanición”.

Cuando este Psiquiatra volvió a Viena a continuar con su actividad profesional, quiso narrar lo acontecido y escribió un libro, titulado: “Un Psiquiatra en un Campo de Concentración” que de inmediato se convirtió en un éxito editorial. Posteriormente lo tituló: “El Hombre en Busca de Sentido” y del que se han difundido millones de ejemplares en el mundo entero.

Pero, ¿quién fue Víktor Frankl? Fue un neurólogo, psiquiatra y filósofo austriaco nacido en 1905 y fallecido en 1997. Fue el Fundador de la Logoterapia y del Análisis Existencial. En un principio fue discípulo del fundador del Psicoanálisis, Dr. Sigmund Freud, pero pronto abandonó esa escuela psicológica de pensamiento porque consideró que la persona humana no podía reducirse al instinto, a un mero impulso sexual y buscar las raíces de los traumas psicológicos de los pacientes únicamente en el factor erótico. Después siguió la escuela de Alfred Adler (1870-1937) quién fundó la corriente psiquiátrica llamada: “La Psicología Individual”, pero tampoco le convenció.

De esta manera decidió iniciar su propia Escuela de pensamiento: la Logoterapia, que es una psicoterapia que propone que “la voluntad de sentido” es la motivación primaria del ser humano, una dimensión psicológica inexplorada en comparación con las corrientes psicoterapéuticas anteriores y consideraba que la atención clínica a ella era un elemento esencial para la recuperación integral del paciente.

Además del libro ya mencionado, otras publicaciones suyas son: “Fundamentos y Aplicaciones de la Logoterapia”, “La Presencia Ignorada de Dios”, “A pesar de todo, decir sí a la vida”, “Psicoanálisis y Existencialismo”, “Psicoterapia y Humanismo”, “Ante el Vacío Existencial: Hacia una Humanización de la Psicoterapia”, “Teoría y Terapia de las Neurosis”, “El Ser Humano ante la Muerte”, entre muchos otros.

Pronto se convirtió en una celebridad mundial e impartió numerosas conferencias en Estados Unidos, México y muchos otros países. A partir de 1961, Frankl mantuvo cinco cátedras como profesor en los Estados Unidos en las Universidades de Harvard, Stanford, Dallas, Pittsburg y San Diego.

En su vida personal, fue siempre un apasionado escalador de montañas y le gustaba pilotear avionetas. Tenía un enorme sentido de humor y lo desarrolló particularmente en los campos de concentración en los que estuvo y hacía reír a sus compañeros de prisión, debido a que lo consideraba como terapia para pensar en positivo, con alegría y olvidar tanta amargura.

Frankl enseñó en la Universidad de Viena hasta los ochenta y cinco años con asombrosa constancia, entusiasmo e ilusión.

Falleció el 3 de septiembre de 1997 de un paro cardiaco en Viena, Austria, dejando a su segunda esposa, Eleonore y a una hija, la Doctora Gabriela Frankl-Vesely.

Consideraba que la sociedad actual padecía de un nihilismo por su falta de valores y de interés por los asuntos trascendentes y que sólo le interesaba la obtención de bienes materiales y la afanosa búsqueda de los placeres efímeros (hedonismo), por ello se vivía en una especie de “neurosis colectiva” que les conducía sin remedio a un vacío existencial.

Su legado a la humanidad es inconmensurable. Recibió en vida muchos reconocimientos por sus valiosas aportaciones a la Psiquiatría Moderna, entre ellas, la Condecoración Austriaca de las Ciencias y las Artes.

Víktor Frankl es considerado como uno de los gigantes del espíritu humano que se enfrentó con valentía y determinación a las visiones reduccionistas del hombre y le proporcionó a la Psiquiatría una dimensión trascendente.

Inesperado ¿pero necesario?

La semana pasada nos sorprendió Banco de México con un alza de tasa de 4% a 4.25%, literalmente nadie, lo veía venir. Ese mismo día, el jueves temprano se publicó el dato de la inflación de la primera quincena de junio y el dato fue malo.

La cifra anual de inflación regresa arriba del 6% cuando el objetivo máximo del Banco Central es 4%. Evidentemente esto preocupa y no es una buena noticia. La inflación nunca es buena noticia, pero es mejor recibida cuando hay demanda, poder de compra y desde luego crecimiento económico.

Lo preocupante además del incremento de precios, que literalmente es un impuesto para toda la población y una pérdida real en el poder adquisitivo, es el momento en el que llega. Veamos en contraste con nuestro vecino, Estados Unidos también tiene una inflación muy alta, no vista hace muchos años y arriba del 5%.

Sin embargo, ahí la recuperación económica y las causas de la misma tienen que ver con un rebote económico que es más percibido por un amplio sector de la población. No es bueno y no deja de ser preocupante para ellos y para la Reserva Federal, pero ahí ha habido estímulos fiscales, monetarios, recompra de bonos, seguros por desempleo, etc. Cosas que aquí no ha habido.

En México el mayor apoyo por la pandemia que ha habido es el efecto del rebote en las remesas, que este año podrían llegar a $50 mil millones de dólares y que son el ingreso de divisas más grande del país y que desde luego mucho de ese dinero va a hogares y es utilizado para gasto.

¿Era necesario subir la tasa de referencia? ¿Actuaron de manera prematura? No hay una respuesta correcta, a muchos les gustó esta decisión y a muchos le molestó. Cabe señalar que no fue una decisión unánime, la votación fue 3 a 2 y también cabe señalar que la FED no ve estas acciones en el corto plazo porque siguen pensando que este efecto inflacionario es coyuntural y de corto plazo y que poco a poco se va a corregir o mejorar.

Yo siempre he pensado que los miembros de la junta de Banxico tienen mucha más información que incluso los analistas más profundos y respetados. No tomaron esta decisión sólo porque salió mal el dato en la mañana. Fue un factor sin duda, pero la decisión se tomó porque ven tal vez, que el fenómeno no sea transitorio o de corto plazo y a esta preocupación mayor, hay que aplicarle una medicina mayor.

La parte negativa de subir la tasa es sin duda encarecer el costo del dinero, que insisto, en este momento tan delicado aún de la economía duele mucho. El crédito barato en estos momentos es crucial.

La parte positiva es buscar controlar la inflación con el aumento de los rendimientos de los bonos e instrumentos de deuda del gobierno y del sector privado y como consecuencia atraen flujos del extranjero que aprecian temporalmente a nuestra moneda. De ahí la nueva “fortaleza” del peso. Podemos estar a favor o en contra de la decisión, pero confiando en nuestro banco y su autonomía, es lo que nuestro banco central considera oportuno hacer, con independencia de lo que piense el poder ejecutivo, el sector empresarial o si es popular o impopular.

El próximo viernes se publica el dato del empleo en Estados Unidos y se espera un dato por arriba de los 700,000 empleos creados durante el mes de junio. Es un dato siempre importante, pero más ahora, un momento crucial para medir que tan real es la recuperación económica.

@juansmusi​​​​​​​​

Lucía Alarcón y la deformada libertad de expresión

“¿Se puede curar de la homosexualidad? Si se admite con humildad que el deseo homosexual es el signo de una herida identitaria y amorosa, si se cree que Dios lo puede todo y que tiene los medios para curar incluso nuestras heridas más profundas, yo pienso que SÍ”. Philippe Ariño

Hace unos días Lucía Alarcón, editora en jefe de la revista de moda Harpers Bazaar México, publicó un tweet que tituló: ¡Jesús cambia vidas!, contenía un video de testimonios de personas que practicaron la homosexualidad y lograron ordenar su vida: “Former LGBTQers Testify: If You No Longer Want to Be Gay or Transgender, You Don’t Have to Be”. La publicación se hizo viral provocando la ira y las reacciones de odio hacia su persona, llegando al linchamiento mediático.

La aplanadora homosexual se le ha ido con todo, así como periodistas y comunicadores. Entre la gente que le increpa se hallan cuentas verdaderamente nauseabundas que le exigen su renuncia y que se “eduque”. Ellos publican -lea bien- videos y fotos de actos homosexuales y orgías, promoción de sitios de servicios sexuales. Twitter no restringe el acceso a estas cuentas, cualquiera puede acceder enseguida a ese contenido y nadie pide su censura, nadie reacciona y todos se escudan en la mal llamada “libertad de expresión”, la cual para ser verdadera debe estar circunscrita dentro de la moral.

Lucía solía publicar sobre el derecho a la vida del no nato, sobre el conflicto en Palestina, algo sobre religión y política, entre otros temas, nada contrario al bien común. Los que publican y promueven el estiércol son los que piden su cabeza a tal grado que ella ha presentado una disculpa diciendo que tomará cursos sobre diversidad y agradece a quienes la han «orientado». Sería sencillo hablar de su falta de firmeza, pero ¿acaso sabemos con qué la han presionado? ¿El cierre de la editorial? ¿Pérdida de empleos además del suyo? Y ¿Cómo podríamos hablar de cobardía cuando muchos no somos capaces de publicar nada sobre los verdaderos valores en nuestras redes sociales?

Comunicadores como Mónica Garza le pidieron reconsiderar su postura, porque “se trata de la vida y la estabilidad emocional de ya demasiadas víctimas”. Sin embargo no la veo exigiendo la suspensión de las cuentas abiertamente pornográficas e inmorales donde se cosifica precisamente a los homosexuales que dice defender. ¿Percibe el insulto a la inteligencia y la hipocresía de nuestros flamantes medios de comunicación? Censuramos a quien promueve el bienestar común, mientras que aquel que promueve el estercolero tiene abierta licencia. Todos hablan de la “plenitud” de la practica homosexual, de que no hay nada que curar, pues bien, veamos que tiene que decir Philippe Ariño:

“Lo que me gustaría es que las personas homosexuales se den cuenta de que la gente que les aplaude no las ama, porque en realidad no las conoce y cierra los ojos ante sus sufrimientos, ante su deseo erótico”.

Por otro lado, estamos a veces tan inmersos en nuestra cotidianeidad y nuestros asuntos -yo la primera- que no vemos lo que sucede a nuestro alrededor; somos muchos a favor de los valores cristianos, pero sucede que los vivimos tan privadamente que apenas se nota que somos católicos; y de las redes sociales, diríase que vivimos eternamente en la burbuja de fantasía mientras la ideología de género avanza a pasos agigantados. Vivimos tan separados unos de otros que al estar dispersos (física, intelectual y espiritualmente) difícilmente lograremos algo que contrarreste a la aplanadora de la ideología de género.

Ellos trabajan día y noche, en las redes sociales, en la vida pública sin la menor vergüenza de lo que promueven; manejan los medios de comunicación, modifican las leyes a su arbitrio logrando atrincherar al primero que se le ocurra decir que alguien que practica la homosexualidad puede cambiar y vivir plenamente. No les importa la disculpa, no les importa la dignidad o la vida de los homosexuales; lo que ellos buscan es imponer una mordaza a todo aquel que disienta del discurso políticamente correcto. La pregunta es ¿Dónde estamos cuando eso ocurre? ¿O acaso usted se traga aquel argumento de “discurso de odio” por parte de Lucía? No le creo tan estulto.

Su caso pone de manifiesto hasta qué punto hemos deformado el concepto de libertad de expresión; muchos reirán de cómo lograron doblarla, de cómo es que no ha “quedado bien” con nadie. Donde otros ven una derrota yo veo el valor y el mérito de una mujer que promovía los valores siendo una figura pública. Más nos valdría caminar y tropezar que permanecer cómodamente sentados en la tranquilidad de nuestra casa… cobardemente. No le faltaba razón a Juan Donoso Cortés cuando decía que había que unirnos, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos. Y entre más tardamos la aplanadora homosexualista y abortera se adueña de todo…

Tips para mejorar la convivencia en familia

Estamos recorriendo “El Año de la Familia”. Para lograr una mayor integración de todos sus miembros es necesario cuidar una serie de detalles fundamentales para que esa convivencia no se convierta en algo monótono, rutinario o aburrido.

Con la proliferación en los hogares de celulares, ipads, iphones, lap tops y las redes sociales ciertamente se corre el peligro de que cada hijo construya su mundo aparte, que viva aislado, que esté viendo las películas que le interesan o escuchando su música favorita. Desde luego, eso es lo más cómodo para el niño o el joven, pero rompe con la unidad familiar y se desentiende lo que ocurre a su alrededor.

Aclaro que yo uso todas esas tecnologías y me resultan muy útiles en mi oficio de comunicador y escritor. Pero quizá sea la queja y preocupación más frecuente de los padres de familia. Con expresiones que me comentan, como: “Véalo, vive como embobado con su celular”, “prefiere retirarse y estar en ‘su cueva’ “ ( su habitación), “ha bajado mucho su promedio escolar porque se desvela hasta bastante tarde viendo cosas y no hace bien sus tareas”.

Sin duda, cada asunto tiene su propio lugar. Para un estudiante, es prioritario dedicar suficiente tiempo a estudiar y sacar adelante sus tareas escolares. También conviene que los chicos hagan deporte, que tengan lecturas formativas, que aprendan a socializar en familia y con sus amistades.

¿Qué pasa si en una familia se conversa animadamente –cara a cara- sin estar mirando de continuo los celulares? Los integrantes se van conociendo más y mejor; los padres les dedican tiempo a sus hijos; se está pendiente si alguien está enfermo o tiene una preocupación; se sabe y se prevé cuándo son sus cumpleaños o santos; se comparten las buenas noticias –pequeñas grandes- de cada uno. De esta forma; todos contribuyen a crear un hogar más humano y alegre y se vence el fantasma de la indiferencia.

Un principio esencial es “Ponerse en los zapatos de los demás”. Ese “sentir” lo que cada uno “siente” para lograr tener más corazón e interesante auténticamente por los demás. Sin este elemento, puede haber “apariencia de familia” pero resulta un mero “formalismo”. Porque a la gente se le tiene que querer tal y como es y no como nos gustaría que fueran; vencer todo tipo de antipatías o prejuicios.

Hacer poco fui a una farmacia a comprar una medicina. Me llamó la atención que había nuevo personal. Le pregunté a la chica de la caja que si esa era la política de la empresa y me dio una respuesta que me resultó lamentable: “Lo que pasa es que nosotras (la mayoría son jovencitas) tenemos entre nosotras muchos roces, fricciones y diferencias. Entonces a los dueños no les queda más remedio que estarnos rotando cada cierto tiempo.

Ése es otro concepto fundamental: el saber comprender, perdonar, disculpar y pasar por alto los defectos de los demás. De lo contrario se generan rencores, resentimientos, aversiones e incluso verdaderos odios.

En una familia hemos de tener un corazón grande donde quepan todos, independientemente de que algunos nos caigan mejor que otros. Y esta norma de conducta la deben de vivir, en primer lugar, los mismos padres para que los hijos aprendan de ese buen ejemplo.

“Vivir en familia” significa aprender a “ceder ante los propios caprichos” y pensar primero que es lo que hace feliz a los demás. Muchas veces a un padre se le puede antojar ver un partido de tenis y al hijo, el futbol. Pero si la mamá convoca a todos a un plan conjunto, por ejemplo, salir a dar un paseo toda la familia, entonces se dejan de lado esos proyectos particulares y se piensa en el bien común. Como puede ser unirse al plan general para lograr enriquecer y hacer más grata esa convivencia.

No olvidar que “convivir” ante todo significa “servir” a los demás para que la pasen lo mejor posible. Aunque muchas veces cada uno tenga que sacrificar sus planes originales. Otro aspecto del hecho de “servir” es darse generosamente a los demás, con olvido de sí mismo.

Recuerdo que unas vecinas me comentaban -como un grato recuerdo de su infancia que les venía a la memoria- sobre un tío ya fallecido que invariablemente los invitaba a todos los sobrinos, algunos vecinos y amigos a salir de paseo los domingos. De esta manera fueron conociendo muchos lugares agradables en el campo, en el bosque; museos, el centro de la ciudad; exposiciones pictóricas; ferias del libro; kermeses con bailables, rifas y concursos. Y todo porque al tío Luis le gustaba que los chiquillos salieran a pasear y pasarla bien. A todos les quedó un recuerdo imborrable y un gran aprecio por este familiar.

En toda convivencia es clave aprender a sonreír, estar alegres y añadir detalles de buen humor. Tengo una hermana que es capaz de pasarse más de una hora contando chistes buenísimos. Claro está que las demás hermanas, primas, sobrinas y sus amistades la invitan a todos los festejos de la familia o convivios para escucharla y reírse a gusto. Y le piden que vuelva a contar, aunque sea los mismos chistes y bromas. Ella se percata que es una forma de hacer agradable la vida a las demás, por ello pone su mejor esfuerzo.

La alegría, por tanto, es el aceite que hace mucho más agradable nuestra cotidiana convivencia. De ahí nace una profunda alegría, aún en medio de penas, sufrimientos y contradicciones, que nunca faltan. Todo ello contribuye a mejorar la convivencia en familia.

#Chile Otro paso más hacia el totalitarismo

Hace pocos días y pese a la enorme polémica que ha generado, terminó aprobándose en la Cámara de Diputados, el proyecto de ley de Garantías de la Niñez, gracias al cual el Estado podrá imponer, de llegar a convertirse en ley, una visión única no solo respecto de la sexualidad, sino más profundamente, de la concepción del ser humano, haciendo tabula rasa con las convicciones de los padres –religiosas o no–, su derecho preferente para educar a sus hijos, la libertad de enseñanza y la libertad de conciencia, entre otros derechos fundamentales que han sido borrados de un plumazo con esta nueva legislación.

            Debe advertirse que el carácter totalitario de este y de otros intentos del Estado de imponer una visión “oficial” en materias amplia y legítimamente discutibles, incluso en áreas o ambientes privados y hasta íntimos de las personas, conlleva otorgarle un enorme poder, al permitirle por esta vía moldear la mente de sus ciudadanos. Es por eso que pocas cosas hay más nefastas para una sociedad, que el afán del Estado por meterse y regularlo todo.

            De nada vale que exista o no un régimen democrático que en teoría, avale esta ilegítima intromisión. A fin de cuentas, este sistema político es sólo un mecanismo para elegir a sus gobernantes y para la toma de sus decisiones, pero no garantiza de suyo que dichas decisiones sean justas. Ello, porque el mero procedimiento o ritualidad no convierte en correctos sus resultados, pues tanto el bien como el mal pueden haber sido fruto de un arduo y meticuloso trabajo. Es a esto a lo que se ha llamado también “falacia procedimentalista”.

            Otro argumento usualmente utilizado para imponer esta y otras conductas totalitarias del Estado, consiste en justificar dicho proceder señalando que se están protegiendo diversos “derechos humanos”, sea lo que fuere que se entienda por los mismos. En realidad, es tanto el prestigio que aún posee este concepto, pese a lo manoseado que se encuentra, que su sola evocación genera una casi automática legitimación de lo que se pretenda lograr a su sombra, lo que podría llamarse un “efecto talismán” de los derechos humanos.

            El problema es que en la actualidad, estos derechos no son una realidad a descubrir sino a inventar, a crear mediante decisiones supuestamente consensuadas por los Estados mediante tratados internacionales. Pero al final, terminan dependiendo en los hechos de la interpretación más que antojadiza que hacen de estos tratados los comités y tribunales encargados de tutelarlos, gracias a lo cual han acabado en no pocos casos completamente deformados y alejados de su sentido original. Ello explica además que los mismos problemas (y por tanto, análogas aspiraciones totalitarias) se estén dando en la actualidad en muchísimos países al mismo tiempo, lo cual evidentemente no puede ser casualidad.

            En consecuencia, lo importante entre otras cosas, es el fundamento y el resultado de las políticas y decisiones que se adoptan, sea a nivel nacional (exista o no una democracia) como internacional, y no tanto la manera en que se decidan, o si se prefiere, el camino que se siga para implantarlas.

            Avanzamos así hacia un Estado cada vez más totalitario, que no contento con la dictadura sanitaria que ha impuesto desde casi un año y medio y del colapso económico global que esto está produciendo, pretende también ir cercenando cada vez más y más libertades. ¿Hasta dónde llegará?

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

Cuidado con lo que deseas

Este jueves le toca decidir a Banco de México el rumbo de la política monetaria. Es impresionante ver como los Bancos Centrales y en el caso concreto de la FED como mueve a los mercados. Sin duda este año se ha tratado sobre la recuperación económica, la campaña de vacunación y con ello la inflación que este rebote ha traído. Venimos del encierro, del confinamiento y de la oferta excesiva. Cuando se empieza a reabrir, la demanda excede la oferta y sobre todo en países en donde ha habido estímulo monetario este fenómeno se intensifica.

La Reserva Federal llevaba ya muchos años deseando tener inflaciones más altas, y como dice el dicho: “Ten cuidado con lo que deseas, que puede hacerse realidad”. Hoy la mayor incógnita en muchos países del mundo es justo hacia donde y que tanto puede alejarse la inflación de su objetivo. Ya lo había comentado en editoriales pasados, lo que ocurra hacia adelante en materia de precios es de total relevancia para todos los estimados y proyecciones que rápidamente se podrían modificar.

Por ejemplo, las tasas de interés que por todos lados están bajas o pegadas a cero, incluso en países como Alemania, son negativas, podrían subir, antes de lo previsto y a mayor velocidad. Con tasas de interés al alza los mercados accionarios se ven perjudicados y aún con proyecciones favorables sobre los resultados de las empresas se verían afectadas.

Es de esperarse que en un entorno de tasas al alza se vea una fuerte corrección en las bolsas. Y justamente la FED la semana pasada hablaba de acelerar el proceso de alza, que empezaría en el 2023, y simplemente por decir algo que ocurriría un año y medio después los mercados bajaron. Otra variable que se vería afectada sería el tipo de cambio. Ya que en una primera reacción el dólar norteamericano se fortalece.

La razón, mayores tasas en esa moneda llaman flujos de inversión que estaban en otros países y con ello el dólar se fortalece y el resto del mundo se deprecia. Basta ver como se subió mas de 80 centavos la semana pasada, y reitero, por algo que todavía no ocurre, pero empieza a mover todo.

Un aspecto muy importante del alza de tasas es la repercusión que tiene sobre el costo del dinero, es decir el costo de los créditos. La subida de tasas encarece los créditos y con ello empresas y personas tienen que destinar más al pago de sus obligaciones, con ello hay menos dinero para gastar y se combate de forma eficiente la demanda y el consumo exagerado.

La repercusión en términos de crecimiento económico es muy importante, ya que un país con tasas altas y crédito o dinero caro, crece menos por tener menos acceso al financiamiento competitivo.

Estamos justo en ese momento en el que puede haber una inflexión o cambio de tendencia. Lo que ha venido diciendo la FED y muchos bancos centrales, incluido Banxico, quien por cierto se reúne el jueves y deberá dejar la tasa igual en el 4%, es que de aquí en adelante la inflación empezará a ceder y que, si bien no logrará su objetivo del año, las cosas empezarán a mejorar y el techo ya lo vimos.

Banco de México decide y aunque no mueva la tasa ahora, lo más importante será ver el apunte que al término de la junta hacen sobre su visión de las cosas. Al igual que FED, lo que el mercado estará evaluando y analizando es el lenguaje utilizado en donde entre líneas a veces se puede ver preocupación o certeza, riesgos subiendo o bajando y desde luego una visión objetiva del estado de nuestra economía tomando en cuenta los principales actores internos y externos.

@juansmusi​​​​​​​

Día del padre: su papel fundamental en la formación de los hijos

En cierta ocasión, saludé a una experimentada Psicóloga –madre de ocho hijos- y, tanto su esposo como ella, se dedican desde hace muchos años a la orientación familiar.

Conversando con ella sobre varios temas, me comentaba: “Nunca me ha gustado que en los anuncios publicitarios se ponga tanto énfasis en la importante función de la mamá en el hogar, por ejemplo, con ocasión del Día de la Madre”.

  • ¿En qué sentido lo dices? -le pregunté.
  • “Desde luego el papel de la mamá es fundamental, pero observo que con frecuencia se relega al padre a un segundo o tercer plano, como si importara menos o fuera muy secundario”.

Y añadía:

  • “Mi marido y yo hemos atendido a decenas y decenas de casos de chicas y chicos con trastornos emocionales por la ausencia de la figura paterna. En numerosos casos, incluso viviendo el papá en el mismo hogar. Porque resulta que él no se interesa por sus vidas, por sus estudios, sus novios, sus ilusiones, sus aficiones deportivas o culturales o qué carrera universitaria sueñan con estudiar”.

Me quedé reflexionando y pienso que tiene mucha razón. Porque en nuestra cultura “machista” es típico que el esposo piense: “Mi función es trabajar y traer dinero para sacar adelante los gastos de la familia. Lo demás le corresponde a mi mujer”.

Además de que en la actualidad la tendencia es que los dos cónyuges trabajen, el marido no se debe de colocar en esa actitud cómoda y quedarse al margen de sus responsabilidades.

¿Cómo rescatar la figura paterna?

  1. Padre es aquél que participa en todos los acontecimientos importantes de sus hijos y sabe cómo organizar bien sus horarios para llegar temprano a casa y acompañar a la esposa en resolver las tareas de los niños y en todo lo que haga falta.
  1. Se acerca a conversar con cada una y cada uno de ellos para que le cuenten privadamente sus inquietudes, sus pequeñas preocupaciones, sus tristezas, sus alegrías. Es copartícipe –paso a paso- de sus vidas desde que son niños, luego cuando pasan por la adolescencia y la juventud.
  2. Es una persona equilibrada y madura que está unido a su esposa y conversan sobre cómo ayudar mejor a cada uno de sus hijos.
  1. Sabe disfrutar de sus hijos en cualquier etapa en que se encuentren. Desde acompañarles en sus juegos infantiles, salir de paseo o en bicicleta. Que los hijos lo vean como su mejor amigo en quien pueden confiar todas sus pequeñas intimidades.
  1. Debe estar dispuesto a compartir las responsabilidades de la crianza: darles de comer, bañarlos; llevarlos al médico si están enfermos y seguirlos de cerca para que tomen los medicamentos indicados; asistir a las juntas de padres de familia en el colegio junto con su esposa; tratar de no fallar a los torneos deportivos o participaciones musicales de los hijos.
  1. Aprender a corregirles en el momento oportuno en plan positivo, amable y constructivo. Nunca a gritos ni con regaños y menos en frente de toda la familia o con extraños. De lo contrario, quedan dolidos, con resentimientos.
  1. Es decir, el padre no puede convertirse en el típico “ogro regañón” al que los hijos le tengan miedo y por ello se distancien de su presencia o le pierdan la confianza. Sería un grave error. Un buen papá debe ser tolerante y comprensivo. Que anima, que impulsa, que brinda sus consejos con una sonrisa y buen humor.
  1. El padre tiene que mostrar su cariño y ternura hacia cada uno de sus hijos. Esa conducta no le hace perder autoridad; todo lo contrario, muestra que tiene corazón y sentimientos afectuosos para con ellos. También es clave saber perdonar, comprender, disculpar.
  1. Organizar los festejos de los hijos, en compañía de su esposa. Sin miedos y con naturalidad, aprender a dar abrazos o un beso cuando la ocasión lo amerite. Me he encontrado con personas mayores que dolidas me comentan: “Mi padre nunca fue capaz de darme un abrazo y decirme que me quería. Sólo me lo comentó en su lecho de muerte, ¿por qué no me lo dijo en mi infancia o cuando era joven? Siempre me había quedado con la impresión de que no me quería”.

 En resumen, el padre debe de buscar los mejores momentos del día o del fin de semana para estar con sus hijos, con el objetivo claro de ser el mejor amigo de sus hijos (cfr. www.lafamilia.info).

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