LA POLÍTICA EN EEUU Y REPORTES

Esta semana estará marcada por el desempeño que tengan las campañas de Joe Biden y Donald Trump, en donde el primero ha seguido ampliando su ventaja, pero son solo encuestas y no hay que confiarse hasta el día de la elección. Las encuestas la vez pasada se equivocaron con Hillary y también se equivocaron con el Brexit, por lo tanto, esto no se acaba hasta el martes 3 de noviembre, en tres semanas.
Están pasando muchas cosas en los mercados y algo explicaba la vez pasada en donde si hay una preferencia republicana en Wall Street, pero a la hora de medir los resultados, resulta que han sido históricamente superiores los periodos demócratas. Wall Street prefiere la visión pro Mercado y laxa de los republicanos en donde la regulación y supervisión se relaja. Pero al final el desempeño del Mercado está mucho más ligado al desempeño o al ciclo económico.
Lo que es un hecho es que hoy está influyendo y de manera importante, la posibilidad de triunfo de Biden en el mercado y en el dólar.
Otro factor que está influyendo en el mercado de EEUU y en el dólar es la falta de acuerdos en ese congreso y por ende la no aprobación del plan de estímulos. Recientemente leía un análisis serio de un grupo financiero global que sugería la venta de dólares y la compra de pesos mexicanos y otras monedas emergentes. Difiero, México y muchos países emergentes la tenemos mucho más complicada para salir de los efectos negativos de la pandemia y además estamos lidiando con regímenes locales que no están contribuyendo a la mejoría de la economía.
Veo en términos generales una recuperación, pero los sectores están mostrando una mayor mejoría, son aquellos que tienen un vínculo con EEUU, concretamente los sectores que exportan. Además, no tenemos la misma riqueza que los países desarrollados y capacidad de generarla, menos con las políticas populistas.
Estoy seguro que este debilitamiento del mercado, esta fragilidad del dólar, es transitoria. Obedece a hechos concretos que aportan a esta inestabilidad y creo que es temporal y coyuntural. Hoy con el tipo de cambio en donde está y habiendo las empresas que están allá, no dudaría proteger mi patrimonio y dormir tranquilo. Lo veo como una oportunidad y si de pronto el peso se aprecia más como el resto de las monedas, no será por un periodo prolongado.
Un ingrediente que aporta más incertidumbre es la manifiesta no aceptación de la derrota de Trump. No dudo que eso vaya a ser su discurso al perder, no lo acepto y hubo fraude, pero creo que por encima de ese berrinche y esa ala radical que lo sigue, están las instituciones y son muy sólidas. Después de lo que vimos que ha ocurrido con el tema racial, no descarten ver de nuevo brotes de violencia por esta polarización que provoca el liderazgo populista.
Por otro lado, inicia la temporada de reportes de empresas que cotizan en bolsa y creo que de ser en general “mejores a lo esperado” podrían contribuir a aminorar este mal momento norteamericano. La recuperación es un hecho que se está descontando, el tema es ver que tan rápido lo están haciendo los diferentes sectores de la economía.
Sigo viendo un mercado sólido y con oportunidades y que en lo fundamental se ve bastante bien. Eso, no lo exenta de la volatilidad por las adversidades económicas y políticas que se vayan presentando.
En México la inflación cede un poco y eso podría suponer que, de continuar la tendencia, Banco de México bajará las tasas este año una vez más para ponerla en 4%.
@juansmusi​​​​​​​

Los héroes del coronavirus

En medio de la actual pandemia en que han fallecido cientos y cientos de personas en muchos países y muchos otros se encuentran bastante graves de salud, han surgido verdaderos héroes o heroínas que han puesto en riesgo sus vidas por atender a los que sufren de esta severa enfermedad.

Hay casos verdaderamente admirables de médicos, sacerdotes y enfermeras que han dado sus vidas generosamente por salvar a los pacientes.

Ahora mismo recuerdo el caso de unas enfermeras que se iban bajando de una ambulancia con un enfermo de covid, en situación ya muy delicada, y un reportero de la televisión les preguntó que cómo se sentían. Una de ellas tomó la palabra y comentó:

  • Llevamos una semana trabajando tanto de día como de noche. A menudo no nos da tiempo de desayunar ni de comer. Pero comprendemos que es un urgente deber nuestro el salvar vidas humanas.

Muchos otros médicos comentan lo mismo. Incluso llegan a añadir que no le tienen miedo a la muerte. Que lo importante es el bien de sus pacientes; que para eso estudiaron la Carrera de Medicina y es su obligación como galenos. “Es nuestra misión”, concluyen.

Pero también en el ámbito familiar han ocurrido hechos ejemplares. Mi amigo Juan Ramón, en un principio, no le dio mucha importancia a esta pandemia. Continuaba viajando, teniendo sus reuniones de trabajo, yendo a restaurantes con sus clientes, etc.

Hasta que un día amaneció con mucho agotamiento físico y mental; dolores musculares; cuerpo cortado; fuertes jaquecas; molestias en las articulaciones. En un principio pensó que se trataba de una gripe normal pero luego comenzó con mucha tos, sentía que se ahogaba y comenzó a escupir sangre.

Su esposa se le explicó al médico de cabecera la situación de Juan Ramón. De inmediato, éste expuso su situación a otro médico Neumólogo y no dudaron que se trataba del coronavirus. Su esposa lo subió al coche como pudo (porque él pesa muchos más kilos que ella) y se lo llevó hasta el hospital ese mismo día por la tarde. Ahí lo esperaban otros doctores y enfermeras. Cuando arribó, su situación fue empeorando rápidamente. Al llegar a su habitación le colocaron un respirador con oxígeno.

Juan Ramón me comentó que toda esa noche no pudo dormir porque tenía la sensación que “sus pulmones se quemaban” –según me relató-. Así continuó por varios días y continuaba su proceso de debilitamiento general hasta el punto que un día se despidió de su familia –a distancia, como es obvio- porque le parecía que ya no amanecería al día siguiente.

Pero paulatinamente se fue recuperando y estuvo alrededor de un mes con oxígeno y medicamentos en su casa, con los atentos cuidados de su mujer y sus hijos. Ella también dio positivo en esta enfermedad, pero su caso no fue tan severo como el de Juan Ramón.

También es enorme la cantidad de sacerdotes que han muerto en hospitales atendiendo a pacientes del covid tanto en América Latina como en Europa y muchas otras naciones. Recuerdo el caso de un presbítero, el Padre Agustín, muy simpático que les contaba chistes y anécdotas divertidas a los que la estaban pasando muy mal. En cierta ocasión, se topó con un paciente ateo, que le dijo:

-Yo de “curitas” no quiero saber nada. ¡Bastante fastidio es llevar esta enfermedad tan dolorosa!

Pero en el pasillo se encontraba su hija y le preguntó:

-¿Qué cosa le gusta a tu papá?

Ella le respondió:

-La música de Andalucía.

Y como el Padre Agustín sabía tocar la guitarra y cantar esa música flamenca, entró en su habitación cantando ese tipo de canciones. Y desde entonces este señor, ya entrado en años, cambió radicalmente de actitud.

Y así continuó haciendo muchas amistados y brindando palabras de esperanza y aliento para con todos.

En varias ocasiones, le comentaron algunos médicos y enfermeras:

-Padre, usted ya ha hecho mucho por ellos y, además, es mayor de edad. ¿Por qué no se retira a su parroquia y mejor reza por ellos?

Y él contestaba con seguridad y aplomo:

-Porque considero que mi deber es estar con los que más me necesitan. Si me enfermo del covid, lo dejo en las manos de Dios.

Y así fue, poco tiempo después, se puso grave y falleció. A su funeral asistieron doctores, enfermeras y personal sanitario, dejando una huella imborrable entre sus pacientes y amigos.

Casos no menos admirables son las personas que reúnen medicamentos y alimentos, o bien, que dan generosos donativos para los enfermos de esta pandemia.

Hemos vivido casos ejemplares de actitudes solidarias y fraternas, que son dignas de imitación. Como dice el dicho: “Siempre se puede sacar  bien del mal aparente”.

La incertidumbre del poder

El mundo está al pendiente del estado de salud del presidente más poderoso del mundo, y lo que hay que ver con frialdad es justo eso, que es un cargo con responsabilidad y poder que trasciende al mundo.
La preocupación es por la investidura y no por la persona de Donald Trump, y aunque todo parece indicar que él sale pronto o ya salió del hospital, la reacción inicial de los mercados fue de baja y de preocupación por la incertidumbre.
El presidente es un hombre de 74 años de edad y con problemas de sobrepeso, eso lo hace muy vulnerable ante el COVID, pero teniendo una atención de primera e incluso tratamientos experimentales parece ser que saldrá bien librado.
Por otro lado, creo que lo alcanzó el karma, fue irresponsable y arrogante frente a la pandemia y cayó. Todavía en el vergonzoso debate se volvió a burlar de Biden y del tamaño del tapabocas, quien iba a decir que horas más tarde daría positivo. Otra duda o teoría de muchos era sobre la veracidad de la noticia y de si realmente estaba contagiado, conociendo al presidente muchos no dudaron que fuera “inventado”.
No lo creo, en este momento el contraer Covid ante su manejo y lo criticado que ha sido, es una mala noticia. Además, en la recta final de su campaña, quisiera estar sano y fuerte y viajando en vez de estar en un hospital. En fin, todo parece indicar que la historia de Trump y su Coronavirus pronto termina y que el presidente a mediados de semana podría reincorporarse a una vida casi normal y ya fuera de peligro y del hospital.
Lo que es un hecho es que los mercados no afrontaban una crisis de incertidumbre ocasionada por un evento de salud de esta magnitud desde el ataque a Ronald Reagan en 1981.
Este miércoles tendremos oportunidad de ver en principio un debate de mayor nivel entre los vicepresidentes, Kamala Harris por el lado Demócrata Y Mike Pence por el lado Republicano. Ojalá y los temas, las propuestas y las preocupaciones de los electores puedan ser expuestas de mejor manera.
Ante la duda de quién ganó el primer debate creo que ganó Biden ya que las tendencias o diferencias en las encuestas lo siguen favoreciendo con el mismo margen, no se movieron. Y para mi gusto perdió el pueblo norteamericano y se confirma la ausencia de liderazgo global en una grave crisis política, también global. Sugerencia para el siguiente debate: Apaguen el micrófono cuando no les toque hablar.
El dólar sigue perdiendo terreno frente a la canasta de divisas del mundo por todo lo que ya mencioné y por la falta de acuerdos y aprobación de un nuevo paquete de estímulos para contrarrestar los efectos negativos de la pandemia en la economía. A los niveles actuales y con la perspectiva negativa de nuestro país lo veo sumamente atractivo y más para invertir en activos norteamericanos, es una oportunidad de compra.
No puedo mencionar mucho de México porque desafortunadamente no veo puntos trascendentales ni de fondo que merezcan la pena ser comentados y mucho menos los temas triviales y distractores de la agenda mañanera. Se anuncia un nuevo plan de inversión que, si se lleva a cabo, porque es el cuarto o quinto que se menciona en esta administración, pero a la hora de la hora, no arrancan.
Todo proyecto de inversión es bueno y bienvenido, pero este es demasiado pequeño para hacer los grandes cambios de los que está urgido el país. El jueves tenemos dato de inflación en septiembre y veremos si esta empieza a ceder y ayuda a que el Banco Central pueda disminuir otra vez la tasa 0.25% para ubicarla en 4%.
@juansmusi​​​​​

El cine y la sexualización de los niños

“A fuerza de verlo todo, se termina por soportarlo todo. A fuerza de soportarlo todo, se termina por tolerarlo todo. A fuerza de tolerarlo todo, terminas aceptándolo todo. A fuerza de aceptarlo todo, finalmente lo aprobamos todo”. San Agustín de Hipona

Los niños cuya edad era de 3 a 5 años, se hallaban “peleando por amor”, un par besándose en la boca y hablando como adultos; alguno por ahí desvistiéndose mientras bailaba y otros lo veían; la mayoría usando únicamente pañales con enormes seguros, haciendo poses sugerentes. Todo ello fue filmado, no hubo escándalo en los medios de comunicación, no hubo demandados, ni mujeres feministas desgarrándose las vestiduras; no. Esto sucedió, ante los mirada impávida de la sociedad hace 88 años: se estrenaba en EEUU la saga de ocho capítulos llamada “Baby burlesque” protagonizada por la pequeña Shirley Temple con otros infantes.

No ha faltado quien se queja de que veamos con ojos “actuales” un programa hecho hace casi un siglo. No es paranoia, no es exageración; la pedofilia y la podredumbre ha existido desde hace mucho tiempo. Resulta obvio por tanto, que la industria cinematográfica dirija producciones a ese tipo de público. Tal abuso con la pequeña actriz siguió en sus largometrajes donde es coestrella siempre al lado de hombres con los que sostiene un trato muy cercano y sugerente. Aquellos fueron también los años de la caricatura “Betty Boop” con características abiertamente sexuales y que se vendió en nuestro país como si fuera para niños, cuando resultaba obvio que estaba dirigida a adultos.

Es probable que si la sociedad de hace un siglo hubiese alzado la voz y exigido que “Baby burlesque” se suspendiera, se habría detenido de algún modo el abuso de esos infantes y el posterior abuso a Sherley Temple. Se habría quizá evitado ver  la sexualización de Natalie Portman y Jodie Foster en películas como “León: el profesional” y “Taxi driver” respectivamente; se habrían evitado  producciones en las que hombres sostienen relaciones “amorosas” y sexuales con menores de edad, tratando de normalizar al mismo tiempo la homosexualidad y la pedofilia/pederastia a los ojos del público.

El objetivo es precisamente sexualizar a los niños, la destrucción del ser humano desde la más temprana edad, disfrazar de amor algo que no lo es y pedir tolerancia. Debemos cuidar a los hijos, lo que ven, lo que hacen, con quién están, los lugares que frecuentan, las amistades que forjan, los maestros que les imparten enseñanza, los familiares que están cerca de ellos, etcétera. Para ello es necesario que los adultos y padres se tomen en serio su papel protectores de la familia.  No podemos darnos el lujo de parpadear cuando se trata del cuidado de los hijos.

Pero ayer como hoy, no presentamos la resistencia que deberíamos a todo aquello que nos llega a través de la televisión, el cine, el internet, los portales de películas y los medios impresos. Y cada concesión que hacemos es una batalla que se pierde; nos tienen arrinconados con aquello de la “libertad de expresión” para que traguemos toda la podredumbre que antes debía permanecer en la clandestinidad pero hoy es puesta en la comodidad de nuestra sala sin que apenas nos demos cuenta, ya sea por indiferencia, negligencia o estupidez.

¿Y usted qué tipo de producciones permite que vean en su casa?

El tiempo de la vida es breve

El tiempo es un tesoro que se posee, pero es sumamente fugaz. Se nos escapa como agua entre las manos; transcurre de una manera casi imperceptible. Escribía el poeta Gustavo Adolfo Bécquer: “Al brillar un relámpago, nacemos y aún dura su fulgor, cuando morimos: ¡Tan corto es el vivir!”

Esta reflexión me venía con ocasión que hemos entrado en el último trimestre del año. Sin duda, un año especial por la pandemia.

Cuando miramos las fotografías de nuestra infancia y adolescencia con compañeros de la escuela y la universidad, notamos el paso irreversible del tiempo. Y tenemos que aceptar la edad con todas sus consecuencias.

Esto no lo digo para poner una nota dramática o negativa sobre esta realidad, sino para asumir plenamente este hecho y llegar a una conclusión: aprender a aprovechar bien el tiempo y sacaremos frutos jugosos.

Decía sabiamente el filósofo Séneca: “Apresúrate a vivir bien y piensa que cada día es, por sí solo, una vida”.  En este mismo sentido el pensador Gregorio Marañón escribía: “La vida es nueva cada día”.

Dicho en otras palabras, es importante aprender a vivir con optimismo y ojos llenos de ilusión cada día que vivimos. Siempre existen asuntos interesantes qué aprender, metas valiosas para ponernos y luchar cada día por mejorar, aunque sea en puntos concretos y pequeños.

El inolvidable Presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, quien lanzó el “New Deal” (“El Nuevo Trato”) una serie de medidas muy específicas para buscar soluciones viables frente a la tremenda crisis económica, después de la caída de la bolsa de 1929, Además, tenía una aprovechable convicción personal: “En la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada”. Y fue un Mandatario que se enfrentó a muchas incomprensiones y críticas, pero él siguió adelante. Le tocó la difícil decisión de que su país entrara en la Segunda Guerra Mundial a pesar de la frontal oposición ciudadana y de muchos otros políticos.

Recuerdo que tenía a un maestro en la Universidad de Navarra que habitualmente estaba de buen humor, además de ser un erudito en su especialidad, era amiguero, extrovertido y practicaba el excursionismo y otros deportes. Con frecuencia me decía: “Vivir es algo maravilloso; no te la crees de tantas posibilidades que tenemos para ser muy felices”. Y ésta fue siempre su norma de vida.

Me viene a la memoria aquella célebre frase del pensador norteamericano Ralph W. Emerson: “Graben esto en su corazón: cada día es el mejor del año”. Considero que no le faltaba razón.

Tenía un tío de mediana edad -que ya falleció-, mientras que yo era un adolescente, me decía muy convencido:

-¡Ya verás cómo se te pasa la vida! Primero te parecen largas las semanas y los meses. Años después, te parecerá que las semanas se deslizan como un cuchillo sobre la mantequilla; los meses y los años como un puñado de días. Luego te das cuenta que la vida se te fue.

Y yo le decía:

-Con todo respeto, tío, ¿no estarás exagerando o dramatizando?

Me respondía:

–Ya lo comprobarás por ti mismo. Sólo deja que pasen algunas décadas. ¿Cuánto tiempo hace que me casé con tu tía? Y ahora todas tus primas se han casado o están por casarse y pronto seré abuelo. ¡Me parece increíble!

Cuando estudié Literatura y, dentro del Siglo de Oro Español, estudiamos los textos de Calderón de la Barca, en su conocida obra de teatro: “La Vida es Sueño”, me parecía desmesurado su planteamiento de considerar la existencia humana como una ilusión, una fantasía, un efímero sueño. Pero con el paso de los años le ido concediendo la razón.

El libro del Eclesiastés afirma con claridad, en Lengua Latina: “Tempus breve est” (“El tiempo es breve”). Y esta realidad nos ayuda a espolearnos y escudriñar bien el tiempo para sacarle el mejor provecho. Y concluyo con esta frase de un conocido pensador de nuestros días: “Nadie lo hará tan bien como tú, si tú no lo haces”.

Biden o Trump

Como ustedes saben soy analista financiero y económico, no político. Pero desde mi especialidad pensé que valía la pena hacer un análisis en el que podemos o no estar de acuerdo, pero que al final lo estoy viendo desde el punto de vista de la relación económica y comercial.
Partiendo de ahí, Trump ha demostrado ser una persona muy inestable e impredecible. Esto, le pesa a los EE.UU. y al mundo. Vale la pena recordar que ese país sigue siendo la potencia económica número uno y casi el 30% del PIB mundial.
Las malas decisiones, las políticamente incorrectas, las hostilidades y errores de un presidente de México, se quedan en México y por supuesto repercuten en la confianza y certidumbre del país y de los inversionistas locales y extranjeros. En el caso de EEUU, los errores, desatinos, desaciertos y hostilidades tienen repercusiones globales. Veamos el asunto con China; este ambiente hostil y de pleito comercial y diplomático ha tenido repercusión es en las economías de los dos gigantes y del resto del mundo.
Los mercados financieros llevan ya casi 4 años moviéndose en gran medida dependiendo el estatus de esta relación. Trump es un hombre impulsivo, lo haces enojar con un asunto migratorio y lo mezcla con un asunto comercial. Recordemos cuando las caravanas migrantes de centro y Sudamérica pasaban por nuestra frontera y nos amenazó con desmantelar el TMEC antes TLCAN.
¿Cuándo en la historia por un asunto migratorio se podía romper un tratado comercial? Peor aún, se enoja y twittea asuntos que tienen repercusiones en bolsas, tasas y monedas y que dan lugar a dudas sobre el beneficio propio que podría estar sacando utilizando con el poder de una simple declaración a favor o en contra de un país o un tema en particular.
Trump polariza y su discurso divide y confronta. Este es un tema social, pero que al final también tiene implicaciones económicas. Los temas raciales y la difícil relación con México se han deteriorado. Las prácticas populistas promueven que un amplio sector de los votantes estará con él pase lo que pase.
Cuando te bajan impuestos, regalan dinero y te dicen un discurso sencillo y repetitivo que te llega al corazón, aunque sea mentira, te tienen de manera incondicional.
A favor tiene que es un hombre pro mercado y además los republicanos también tienen mejor relación e historia con Wall Street. La razón más evidente de esta buena relación tiene que ver con que son más abiertos a prácticas de mercado abierto, menos estrictos en la regulación y más relajados con los bancos, su capitalización y sus prácticas.
Al momento que entrego este artículo desconozco el resultado del debate, pero estoy seguro que serán fundamentales para que Biden logre afianzarse o pierda. El Demócrata llega con ventaja. Una ventaja que se considera holgada, pero similar a la que tenía Hillary en su momento.
Creo que la clave con los populistas es no caer en la trampa de la confrontación, ya que es ahí donde mejor se desenvuelven y te pueden destrozar. Nada está escrito y hoy se antoja probable un 50/50 de posibilidades para ambos.
Desde mi personal punto de vista y de manera objetiva, sin meterme en su personalidad, su educación y discurso, le conviene más a México y al mundo un presidente más predecible y menos confrontador.
Un hombre más equilibrado y que pueda respetar tratados y acuerdos y que no se rompan de un tweetazo. Joe Biden debería de ser un mejor presidente de la nación más importante del mundo. Y si vuelve a ganar Trump, no lo veo trágico, pero tendremos lo que ya mencioné y le conocemos 4 años más.
@juansmusi​​​​​​​

La necesidad de parámetros externos

Hace ya bastante tiempo que se ha ido imponiendo un dogma en materia política que se repite sin cesar –y que no se puede discutir–, aun cuando pareciera que por regla general, no se hayan calibrado adecuadamente sus reales y peligrosas implicancias: que el sistema democrático es el único posible, razón por la cual, nunca y bajo ninguna circunstancia podría optarse por otra forma de gobierno.

            Resulta evidente que la democracia ha sido una gran conquista de la humanidad, conquista que ha permitido convivir y progresar de manera pacífica a muchos pueblos y evitado conflictos graves, que de surgir, habrían cambiado notablemente nuestra historia. Sin embargo, ¿se entiende verdaderamente lo que significa el dogma recién mencionado?

            Si lo lleváramos a sus extremos, como muchos pretenden, significaría, en último término, que quienes dirigen un país –y de manera más general, la entera clase política–, tendrían una completa libertad para hacer, literalmente, lo que quisieran, siempre que se respetaran los cauces democráticos establecidos.

            Algunos podrán señalar, en parte con razón, que para eso existe la oposición y la alternancia en el poder, con lo cual la ciudadanía podría sancionar a quienes no logren hacer un gobierno mínimamente aceptable. Sin embargo, y siendo cierto en muchos casos, nuestro planteamiento va más allá: si de verdad la democracia resultara completamente inamovible ¿qué pasaría si la entera clase política se corrompiera y se pusiera de acuerdo para adueñarse de un país cambiando su institucionalidad, de tal modo de hacerse inexpugnables en el poder, sin dejar que surjan nuevas y reales alternativas? ¿Le daríamos este cheque en blanco?

            Con semejante situación, la alternancia en el poder no existiría realmente y el rol del gobierno y de la oposición se convertiría en una asquerosa parodia para aparentar la autodeterminación de un pueblo que en el fondo, sería esclavo de dicha clase política.

            Mas, de llegarse a una situación semejante, ¿qué diferenciaría en realidad a un régimen “democrático” de estas características de uno totalitario? A fin de cuentas, el pueblo sería un simple pelele de las decisiones de esta clase política, que sabiéndose invulnerable –al no poder sustituirse el sistema democrático por ningún otro–, tendría en el fondo, carta blanca para hacer lo que quisiera. Y si además cuenta con los suficientes aliados a nivel internacional que avalen su actuar, la tiranía puede hacerse peligrosamente posible.

            Todo lo anterior significa que la sola democracia, como forma de gobierno, es únicamente eso: una “forma”, o sea, un procedimiento, un mecanismo, un modo de obrar en política; pero por eso mismo, por ser un camino, es solo un medio, no un fin en sí misma.

            De ahí entonces, que el verdadero parámetro de legitimidad no pueda limitarse –ni empobrecerse– solo a un mero procedimiento, pues estaría abriendo las puertas a una posible tiranía, precisamente lo que la democracia busca evitar. Por eso, la democracia no puede legitimarse sólo a partir de sí misma, sin parámetros externos. Este parámetro debe ser material, de contenido: el real grado de libertad y de bienestar material y espiritual de su población.

            En caso contrario, se insiste, la democracia puede transformarse en una tiranía camuflada y en el fondo, en un dócil y soterrado instrumento de dominación.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

La importancia de la capacidad de reflexión

Vivimos en una cultura contemporánea en que lo que premia y valora es la inmediatez: “hoy, ahora y cuanto antes”. Y esto en todos los ámbitos, en el trabajo, en el estudio, en la toma de decisiones, etc. Pero esto no es una problemática sólo actual, sino que existe desde que el hombre habita en la faz de la tierra.

Todos sabemos que la prudencia una virtud capital en la que se analizan con calma los pros y los contras de una determinación; los convenientes e inconvenientes; recabar antecedentes de un asunto; pedir opinión a los expertos y especialistas. De esta manera hay menos probabilidades de equivocarse.

Hace poco vi una película titulada: “Lejos del mundanal ruido” basada en la novela clásica de Thomas Hardy, con actores destacados como Carey Mulligan, Matthias Schoenaerts, Michael Sheen y Tom Sturridge.

El argumento se centra dentro de la segunda mitad del siglo XIX en la era victoriana de la región campirana de Inglaterra. Una chica casadera es la protagonista principal. Como era atractiva, lista y acababa de recibir una jugosa herencia, no le faltaban pretendientes para contraer matrimonio.

Uno de ellos era un rico hacendado, buen hombre, con virtudes. Le declara su amor en varias ocasiones, pero ella invariablemente rechazaba su ofrecimiento.

Había otro granjero con algunas propiedades, de condición más bien modesta pero de buen corazón, que también le propone matrimonio, ella lo rechaza en forma tajante.

En un momento dado de la película, la protagonista afirma que no le interesa casarse, que prefiere quedarse soltera de por vida.

Pero el día menos esperado, aparece en el pueblo un soldado británico, apuesto y experto en el arte de amar y pronto la seduce con ciertos actos de audacia y le insiste que la ama apasionadamente.

Pocos se explican cómo aquella joven tan recatada y prudente, se pone de novia con aquel advenedizo soldado. De inmediato el granjero le advierte que tenga cuidado con el militar porque tenía antecedentes poco recomendables y que no le garantizaba un feliz matrimonio.

Ella no hace caso alguno porque está como embelesada por aquel apuesto galán. Pronto se ponen de novios y se casan en breve tiempo. Todos fueron actos precipitados.

Una vez como esposos, ella descubre desilusionada: 1) tenía una amante y un hijo natural; 2) el soldado no trabajaba y le sacaba el máximo dinero posible a la chica. 3) Apostaba en los juegos irresponsablemente y las deudas las tenía que pagar la   esposa; 4) era alcohólico, presumido y perezoso.

Lo que plantea el novelista es cómo esta mujer fue capaz de cometer un mayúsculo acto de imprudencia, perdiendo toda objetividad en sus actos, dejándose llevar por sus impulsos y pasiones, que, a fin de cuentas, la llenó de dolor y amargura.

Es importante considerar que cuando se pierde la capacidad de reflexión sobre los propios actos se llegan a cometer graves errores y equivocaciones. Pensaba en tantas mujeres que cometen el mismo error y pronto se separan del marido. O bien, en aquellos hombres de empresas que se lanzan a una aventura para invertir una fuerte suma de dinero en un negocio que no garantiza y luego viene la quiebra.

No es posible olvidar aquella crisis financiera de 2008 que se originó en Estados Unidos, tan grave como la de 1929. Los vendedores inmobiliarios comenzaron a ofrecer residencias, casas de campo, coches, etc. otorgando un cómodo sistema hipotecario. Sobre todo, a inmigrantes y personas de escasos recursos.

Esta problemática tuvo dos caras de una misma moneda. Por una parte, los que adquirieron esos bienes inmuebles no consideraron el monto global de su endeudamiento a largo plazo, que era por muchísimos años, ni los intereses mensuales que deberían de pagar, así que en muy poco tiempo adquirieron una deuda insostenible para su modesta economía. Desde luego fue un acto de imprudencia e incapacidad de reflexión acerca del compromiso que estaban adquiriendo.

Recuerdo una fotografía dramática, de unos inmigrantes que vivían en una lujosa residencia y, con ocasión de sus fuertes deudas, tuvieron que abandonarla e instalarse temporalmente en tiendas de campaña dentro de lo que era su jardín. Así que la pobreza prolifero rápidamente en miles de personas que se quedaron sin hogar.

Por el otro lado, fue lamentable que los que vendían esas casas, se conformaron con recibir sus comisiones por las ventas y no se interesaron del desastre económico que provocarían a nivel nacional e internacional. Cuando los expertos dieron la voz de alarma de esa burbuja financiera que se estaba viviendo, ni Wall Street ni los demás grandes bancos les dieron importancia alguna. ¿Cómo se explica esto? Por codicia, ambición de ganar más dinero a toda costa y una grave irresponsabilidad. Luego vinieron las medidas punitivas y se tipificaron como delitos penales dichos abusos.

A lo largo de toda la existencia es sumamente importante aprender a reflexionar sobre los actos que se piensan realizar o que se han efectuado y sacar consecuencias prácticas. Por ejemplo: “Me he equivocado en esto y lo otro; en cambio, tuve estos buenos aciertos”. Y nunca olvidar esas experiencias de vida que son fundamentales en la madurez de la personalidad.

DEMASIADAS INCÓGNITAS

La semana pasada hablaba yo de lo conveniente que sería comprar dólares por debajo o cerca de $21. Vimos como muy fácilmente puede rebotar por razones internas y externas. Tan pronto como el viernes pasado perdió 20 centavos, el lunes otros 40 centavos y el martes anduvo sobre $21.69.
Así como también comenté que el dólar se había debilitado contra todas las monedas, desde el viernes, se ha fortalecido. ¿Qué está pasando ahora? Veo dos cosas pesando mucho. Un resurgimiento de casos de COVID en Europa y escándalos sobre algunos bancos muy importantes que recibieron dinero de posible procedencia ilícita.
El resurgimiento del COVID trae consigo preocupaciones de mayor incertidumbre y daño económico. Además de que los ensayos para la vacuna han encontrado complicaciones en el camino.
En cuanto a los bancos, la preocupación de que estos recursos sean “sucios”, provocan la caída del precio de la acciones del sector y agudizan la baja del sector tecnológico que hoy pesa tanto.
Frentes de incertidumbre global hay muchos: la guerra comercial y de propiedad intelectual entre EEUU y China, las elecciones en EEUU, la falta de aprobación de un nuevo paquete económico también en EEUU, el fallecimiento de la jueza Ruth Bader Ginsburg que pospone ciertos temas de la agenda nacional y que están a la espera de una nueva nominación por parte del presidente.
El BREXIT, tema que pasó a segundo plano a partir del surgimiento de la pandemia y que está latente la posibilidad de una salida sin acuerdo que sería desastrosa, ese posible escenario se llama “Hard Brexit”.
La semana pasada los cuatro bancos centrales en sus respectivas juntas decidieron no hacer nada, la tasa se queda igual y sin cambios en EEUU, Japón, Brasil y Reino Unido. El común denominador es que todos sus comunicados expresan un lenguaje muy acomodaticio y suave y una gran preocupación por la evolución económica ante las difíciles circunstancias.
En México hay junta mañana del Banco Central y coincide con que más temprano conoceremos la inflación de la primera quincena de septiembre. Lo que se espera es que la tasa de referencia que actualmente está en 4.50% podría bajar a 4.25%. No hay que olvidar que la inflación está por arriba del 4% y también por arriba del rango que quisiera el Banco, por lo tanto, bajar 0.50% lo veo muy poco probable.
En conclusión, veo un escenario volátil que pone temporalmente al dólar fuerte y que los ajustes en las bolsas pueden ser sanos y sigue sin haber una razón fundamental que pueda agudizar este comportamiento negativo. La semana pasada hubo ofertas primarias de nuevas empresas tecnológicas que acapararon recursos y atención.
Veo muy positivo los contrapesos políticos y si bien hoy ningún partido político lo puede lograr, este frente y la sociedad empiezan a manifestarse. El problema que veo es que se tienen que unir para verdaderamente hacer oposición y contrapeso. Si surgen líderes de la IP, ex candidatos, políticos de otros partidos y cada uno de ellos por su cuenta, no se va a lograr nada.
La participación de la sociedad y la empatía por salir a votar en las intermedias puede ser una buena noticia para la segunda mitad del término presidencial. Mi mayor preocupación sigue siendo la ausencia de crecimiento económico y la nula visión y planeación por tenerlo. Esta situación de prolongarse vulnera las finanzas del país y eventualmente la calificación crediticia. Sigo pensando que proteger el patrimonio es imperativo y que se tiene que actuar en consecuencia.
@juansmusi

El hombre vulgar, la mirada y las palabras

“Siempre que uno desea algo fuera de orden, inmediatamente pierde la tranquilidad del alma.
De manera que la paz verdadera del alma no se consigue cediendo a las pasiones, sino resistiéndoles. Por eso, no está en paz el alma del hombre carnal, ni tampoco la del hombre entregado a las cosas exteriores; pero sí está la del hombre fervoroso y espiritual».  Beato Tomás de Kempis

Hace algunos años leía el testimonio de una mujer al hablar sobre el impacto que había tenido en su vida el darse cuenta a corta edad, de que su padre veía pornografía; lo sensible que se ella se había vuelto para percibir incluso las miradas que él dirigía a otras mujeres en la calle; cuánto esfuerzo le había llevado confiar en un hombre y lograr que su matrimonio funcionara. Un testimonio doloroso sin duda, pero ella había logrado superarlo.

He escuchado a más de un hombre decir que la mirada es natural, refiriéndose al hecho de ver a una mujer cuando va por la calle. Pero ¿Es esto cierto? ¿Cuándo deja de ser natural la mirada para convertirse en lasciva o intimidatoria? ¿Cuántos hombres han dirigido miradas insanas a una mujer? La excusa será el hecho de que ella es atractiva. Sin embargo, esto no se sostiene cuando hay hombres que miran insistentemente desde pre-adolescentes hasta mujeres maduras; y esto es algo doloroso e indignante: hombres de 30-40-50 años mirando sin tapujos a niñas de 13-16 años. O aquellos que al ir en compañía de su novia o esposa, voltean a hurtadillas para ver a otra mujer como si en ello les fuera la vida. Esto sin duda es característico del hombre vulgar.

Cabe aclarar que no me refiero a los hombres en general, solo a los hombres vulgares que cada día se encuentran por doquier, con novia, esposa y/o familia; hombres que no sabiendo controlar sus sentidos y sus pasiones, tienen como algo natural ver maliciosamente a una mujer so pretexto de que a nadie hacen daño. No basta que una relación esté ordenada al sexo complementario de ambos, hombre-mujer; el orden abarca también la edad y desde luego las intenciones limpias. Si ahondamos un poco, no es difícil darse cuenta de las costumbres adquiridas a lo largo de su vida: lecturas sensuales, revistas pornográficas, visitar lugares insanos, portar imágenes de desnudos en el teléfono celular, vocabulario vulgar, poca o nula vida interior, etcétera.

Algo similar sucede con las palabras. Varios parecen no darse cuenta del modo en que se relacionan,  por ejemplo: no saben (o no quieren) dirigirse con propiedad a una mujer de mayor rango en el trabajo, buscando con ello nulificar la distancia propia de puestos de diferente jerarquía en el ámbito laboral; ser incapaces de mostrar respeto cuando ven a una mujer en la calle, murmurando o a viva voz diciendo bajezas; enviar mensajes privados fuera de lugar vía red social o mediante aplicaciones de mensajería, etcétera. Y tales hombres no hacen distinciones: lo han dirigido por igual a pre adolescentes, a la mujer joven o madura, guapa o no, arreglada o no.

El vulgar es capaz de enlodar desde un simple saludo hasta las palabras más dulces. Pocos reparan en lo nauseabundo que resulta el que un varón así pronuncie siquiera el nombre, porque la mala intención se percibe tan sólo con el tono usado. No importa si el hombre en cuestión tiene un nivel educativo alto; si habla varios idiomas; si posee una fortuna; si es un simple trabajador, último en la jerarquía de una empresa; si es guapo o no: la vulgaridad y la actitud nauseabunda siempre es propia del aquel que no ha sabido y no ha querido dominarse a sí mismo. Y contrario a lo que afirman algunos justificándose en que la mujer dice que “si el hombre es guapo es halago y si es feo es acoso sexual”, noticia: a infinidad de mujeres nos produce la misma repulsión venga de quien venga.

Estimado varón, es probable que nadie te  haya enseñado modales, que tus padres jamás te hayan hablado del respeto propio y a la mujer, que alguna fémina te haya tratado mal o te haya rechazado con poco tacto, que solo tengas amistades vulgares y podridas, que nadie te haya dicho jamás todo lo bueno que puedes ser. Tratando de entender dicha situación y ante tales circunstancias, podemos decir que lo vivido afecta nuestro modo de ser, pero en nuestras manos está cambiar aquello que nos lacera. Has de decidirte y dar los pasos para cambiar; tan solo puedo esbozarte algunas acciones:

Respeta las jerarquías y dirígete con propiedad y la debida distancia a tus iguales y superiores, sean hombres o mujeres, sea en el trabajo o en la vida social. Nada hay tan repulsivo como aquel varón que se toma libertades que no se le han permitido e intenta traspasar límites al entrar en contacto particularmente con mujeres.

Limpia tu pensamiento, al hacerlo se limpiara tu mirada y tu rostro será otro. Ten por seguro que los actos pueden engañar; puedes fingir ser un hombre de bien, pero la mirada y los gestos reflejan nuestras intenciones. Las emociones, pensamientos y acciones moldean nuestras facciones, así que vigila que todo lo que veas, oigas y hagas sea bello, bueno y verdadero. Los ojos son el espejo del alma.

Sostén conversaciones limpias ya sea con tus familiares, compañeros de trabajo o amigos. Nada hay tan dañino como la conversación nauseabunda y materialista; del mismo modo, nada hay tan reparador y que ayude a la superación como la conversación limpia, profunda y ordenada hacia Dios. Busca personas que te ayuden a mejorar; rompe o al menos limita el trato con los que no aportan nada bueno a tu vida.

Frecuenta lecturas que nutran tu inteligencia, adquiere libros con contenido sólido (desde luego evita autores liberales y obscenos), mira películas con un mensaje no solo positivo sino ante todo moral y esperanzador. Procura ver los testimonios de varones que lograron cambiar una vida de aparente éxito pero miserable a una vida llena de Dios mediante la vida interior y la vida sacramental.

Los malos hábitos adquiridos desde temprana edad y jamás combatidos, son los más difíciles de erradicar en la edad adulta. Será más denigrante y doloroso para ti y para aquellos que te rodean cuanto más te obstines en una conducta propia de un animal y no de un hombre verdadero. ¿Te parece difícil? En efecto lo es, porque todo aquello que vale la pena requiere sacrificios.

Y puedes estar seguro de que vale la pena ser el hombre que todo padre desea para su hija…

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