Organismo de la ONU incluye a niños de diez años en definición de conducta homosexual

Fuente: C-Fam

By Rebecca Oas, Ph.D

NUEVA YORK, 23 de octubre (C-Fam) El organismo de planificación familiar de la ONU (UNFPA, por sus siglas en inglés) se deslizó más hacia territorio polémico con un nuevo informe sobre VIH e infecciones de transmisión sexual entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (y niños).

El informe del UNFPA sugiere que la promiscuidad y las prácticas sexuales de riesgo son parte dominante de la vivencia homosexual masculina, acusación que el despacho jurídico Southern Poverty Law Center tildaría de «odio» si proviniera de una agrupación cristiana conservadora. Al mismo tiempo, el informe hace caso omiso al hecho de que tener múltiples parejas sexuales, en especial varias parejas simultáneas, aumenta en gran medida el riesgo de infección. El consejo que brinda para modificar la conducta sexual se limita al uso de condones y lubricantes.

El UNFPA comienza con una definición de los HSH como «hombres que tienen sexo con hombres» y que «debe entenderse que incluye a hombres jóvenes, es decir, aquellos que están en el rango etario comprendido entre los 10 y los 24 años». Aunque generalmente se considera que HSH es una conducta más que una identidad, el UNFPA incluye a aquellos «que sienten atracción sexual hacia el mismo sexo».

Esta definición parece crear una «comunidad» basada en un comportamiento o inclinación común, pese al hecho de que algunos hombres que son arrastrados dentro de este grupo pueden no identificarse como pertenecientes a él. En reiteradas ocasiones el UNFPA habla de fortalecer los sistemas «comunitarios» y potenciar a los grupos para promover la aceptación cultural de la conducta homosexual.

El UNFPA escribió el informe en coautoría con varias agrupaciones, entre ellas, la Organización Mundial de la Salud, Usaid y Pepfar (programas estadounidenses de ayuda exterior y para el VIH/Sida). Aunque el informe aparentemente apunta a prevenir la diseminación de enfermedades, en cambio procura convertir conductas de alto riesgo en una «comunidad» que abarca a niños de diez años que son abusados o vendidos por sexo y personas que eligen no obrar conforme a la atracción que sienten.

El UNFPA y sus colaboradores se valen de interpretaciones que defensores de los derechos sexuales hacen de las normas de derechos humanos, citando un programa de desarrollo de la ONU que exige la despenalización de la prostitución y del comportamiento homosexual, y los Principios de Yogyakarta, documento elaborado por agrupaciones no gubernamentales.

El informe nota el «considerable predominio de la violencia íntima de pareja entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres» y admite que «son más propensos al consumo de alcohol y drogas [ilegales] que otros adultos de la población general». Asegura que se drogan y se alcoholizan para «superar inhibiciones sociales y aumentar la confianza en la búsqueda de parejas sexuales», así como para «proporcionar una intensificación psicológica de las experiencias sexuales, [lograr] la capacidad de tener relaciones sexuales por períodos más prolongados y disminuir las inhibiciones sexuales». Las drogas «pueden ayudarles a hacer frente a un diagnóstico de VIH y escapar del temor de rechazo debido a su condición de VIH positivo».

Respecto de las conductas vinculadas con los HSH, el Fondo de Población dice que «se requiere más investigación sobre el uso de enemas y fisting anal, en especial para elaborar directrices». Evita calificarlas de «prácticas culturales dañinas», concepto que a menudo se denuncia en documentos de la ONU.

Gran parte del informe se dedica a la prevención y gestión del VIH mediante fármacos antirretrovirales, la profilaxis pre-exposición (PrEP, por sus siglas en inglés), que son muy costosos, así como la diseminación generalizada de condones y lubricantes.

El UNFPA menciona la terapia de reorientación solo para desestimarla por haber «demostrado someter a los hombres que tienen relaciones con otros hombres a un trauma emocional y psicológico extra».

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano

¿Convencionales o naturales?

El reciente y dividido fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos (5 contra 4), que obliga a todos sus Estados miembros a aceptar el matrimonio homosexual de manera independiente a lo decidido por muchos de ellos en votaciones populares, sin duda traerá varios conflictos en relación con otros derechos, como la libertad de conciencia o de educación. Sin embargo, quisiera llamar la atención sobre otro punto: el fundamento de los derechos humanos.

En efecto, para muchos este fundamento es convencional, esto es, proviene del acuerdo de los propios interesados, ya se trate de una votación popular, parlamentaria o de un Estado en el caso de un tratado internacional. Así, los obligados por ellos sólo lo estarían por propia voluntad, en virtud de su autonomía. De ahí que estos sectores sean alérgicos a esa otra concepción que estima que los derechos humanos provienen de una realidad objetiva y natural –la inherente y universal dignidad humana– y que por ello, poseen un núcleo inderogable y sobre todo, que deben ser descubiertos, ojalá por todos, no inventados o creados por un acuerdo.

Este asunto es de la máxima importancia, pues si son convencionales, cada comunidad política tendría plena libertad de decidir, en virtud de su autodeterminación, qué considerará derechos y qué no, sin perjuicio de poder cambiar de parecer en el futuro. Y por lo mismo, aunque esté en desacuerdo con lo decidido por otras comunidades políticas, dadas estas premisas, no cabría más que respetar su decisión, tal como exige que se respete la propia. Esa es la razón por la cual, volviendo al fallo aludido, en varios Estados miembros se habían realizado votaciones populares para decidir sobre el controvertido tema del matrimonio homosexual, con resultados dispares.

Sin embargo, con su fallo, la Corte Suprema estadounidense pareciera colocar el fundamento de estos derechos en un nivel distinto, y desde su óptica, superior al meramente convencional, pues en caso contrario, sería una opinión –la suya– contra otra –la popular–. Si considera que todos los Estados miembros deben instaurarlo, es porque para ella se trataría de un derecho evidente; tan evidente, que no podría ser desconocido por ningún acuerdo, por muy democrático que fuese. Con lo cual, además, termina con cualquier debate a este respecto.

Mas, esta postura resulta irreconciliable con la idea de la convencionalidad (o si se prefiere, artificialidad) de los derechos humanos. Si realmente fueran convencionales, la sentencia debería haber reconocido la autonomía de cada Estado miembro para decidir.
Por tanto, ¿en qué quedamos? ¿Son convencionales o naturales?

*Max Silva Abbott
Doctor en Derecho
Profesor de Filosofía del Derecho
Universidad San Sebastián

#LOVE… ¿WINS? (el amor ¿gana?)

#LoveWins (el amor gana), fue la tendencia mundial de la semana pasada en redes sociales… acompañada de una bandera con los colores del arco iris. Este movimiento global se dio como consecuencia del fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos de América en favor del matrimonio entre personas del mismo sexo como derecho constitucional, acontecido el pasado 26 de junio.

Por supuesto como hubo propuestas a favor, también las hubo en contra. El dilema moral se centró en el ojo de este movimiento. ¿Es un avance? ¿es un retroceso? ¿es igualdad? ¿es ideología?

Yo sólo puedo decir que la unión entre un hombre y una mujer es el fundamento del matrimonio y la base de una familia. Esto no quiere decir que sea homofóbico, retrógrada o fanático religioso. Cualquiera de estos adjetivos serían tan reduccionistas como la promoción del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Cabe aclarar que la promoción y la defensa (en estos tiempos) del matrimonio entre una mujer y un hombre no es una postura que esté en contra de personas homosexuales, sino que se fundamenta en entender y proteger una institución: el matrimonio.

El debate no está (o no debería) centrado en la persona sino en la institución (el matrimonio). Y la institución del matrimonio nace y se fundamenta en la unión de un hombre y una mujer con el fin de la procreación. Es cierto, no todos los matrimonios llegan a procrear, sin embargo las casos específicos no podrán definir el fundamento.

¿Por qué la procreación es el fundamento de un matrimonio? Me permitiré responder yendo al otro extremo. ¿Qué pasaría si no lo fuera? Entonces podríamos justificar que el fundamento del matrimonio sería darle una figura y un soporte jurídico a las relaciones afectivas. En ese sentido ¿qué impediría que el matrimonio fuera unión entre dos o más personas (poligamia)? ¿qué impediría que el matrimonio fuera entre un hombre y una infante (pedofilia)?¿qué impediría que el matrimonio fuera entre una persona y un animal (zoofilia)?

Es por es que el debate no debe centrarse en la supuesta discriminación a personas homosexuales (lo cual es claramente condenable), el asunto trasciende este aspecto. Llámenme exagerado, pero cuando se le cambia el fundamento a una institución para abrirla irracional o emocionalmente a otras personas que no tienen acceso a ella, en ese momento la institución deja de ser lo que es.

Todos tenemos la misma dignidad y los mismos derechos, lo comprendo, lo acepto, lo anhelo y procuro trabajar todos los días por este fin. Lo que no podemos hacer es modificar instituciones para otorgar derechos que en sí mismos y por la naturaleza de la persona y del matrimonio, que no son concordantes.

Repito, no es homofobia ni intolerancia. Debo decir que tengo familiares y amigos con atracción hacia el mismo sexo, los acepto y sobre todo los estimo y los amo por quiénes son y no por su atracción sexual, porque precisamente es el amor el que debe ganar.

¿El amor ganó el pasado 26 de junio? Yo pienso que ampliar los derechos a personas homosexuales es reduccionismo peligroso. En primer lugar por la distorsión del matrimonio (el cual ya desarrollé), pero sobre todo por reducir la tolerancia, el respeto y el amor a una sola característica humana.

El amor debe ganar y ganará el día en que nos aceptemos y nos amemos tal cual somos, a pesar de nuestra forma de pensar, a pesar de las diferencias raciales, a pesar de nuestra religión, a pesar de nuestra raza, a pesar de las carencias humanas que todos tenemos. Ese día el amor ganará.

Juan Antonio López Baljarg
@Juanlbaljarg

Ante la Jurisprudencia de la #SCJN que respalda los matrimonios homosexuales

Manuel Ocampo Ponce
Universidad Panamericana.

Hoy tenemos la Jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ha respaldado a los matrimonios homosexuales considerando inconstitucionales los códigos civiles de aquellos estados donde el matrimonio sólo es la unión de un hombre con una mujer para procrear, pues considera que vincular los requisitos del matrimonio con las preferencias sexuales y la procreación es discriminatorio en cuanto excluye a las parejas homosexuales. La jurisprudencia a publicarse se creó a partir de todos los fallos en los que los ministros resolvieron en favor de los derechos de la población homosexual. Esto abre la puerta para que en todas las entidades se reconozca el “matrimonio” igualitario entre personas del mismo sexo como una lucha por proteger y visibilizar los derechos fundamentales de todas las personas.

Ante esto, el Episcopado ha reiterado su convicción basada en razones científicas, sociales y religiosas afirmando que la definición tradicional de matrimonio no es discriminatoria y que no compete a la Suprema Corte crear formas de matrimonio porque ya no sería matrimonio sino otro tipo de unión.

Al respecto cabe mencionar que esta jurisprudencia de ninguna manera beneficia a los homosexuales, a quienes sólo se utiliza con fines e intereses internacionales de corte político y económico que nada tienen que ver con una auténtica promoción de los verdaderos derechos de las personas con atracción por el mismo sexo.

Estas iniciativas, lejos de ayudar, sólo denigran a las personas exhibiéndolas inmoralmente frente a la sociedad y promoviendo acciones que dañan profundamente su dignidad y los valores más altos de toda persona y de toda sociedad.

Por eso es importante reiterar que lejos de orientar y de ayudar adecuadamente a las personas, buscando una contribución social que se ha demostrado pueden realizar en aras del verdadero bien de la sociedad, se les utiliza y degrada promoviendo actividades que van en contra de la realidad y de sus mismos intereses y beneficios.

Lamentablemente, las personas con esa inclinación, acaban siendo carne de cañón de esos intereses políticos, económicos y de colonización ideológica manipulándolos indiscriminadamente. A lo cual hay que añadir que muchas personas en esa situación no están de acuerdo con las iniciativas ya que además, las personas siempre se han asociado bajo distintas figuras de asociación, por lo que no viene al caso llamar “matrimonio” que hasta nominalmente viene de matriz que significa fecundidad, a asociaciones que no tienen nada que ver con el matrimonio.

¡No más lavado de cerebro en Noruega! Desmontan el mito de la ideología de género

Nuria-ChinchillaPor: Nuria Chinchilla*

Fuente: IESE 

Recientemente ha habido un golpe devastador para la “Ideología de Género”curiosamente en los países pioneros de esta teoría. El Consejo Nórdico de Ministros (Consejo Intergubernamental de Cooperación Nórdico: Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca e Islandia) ha decidido cerrar el Instituto de género nórdico NIKK.

El dato empírico a nivel mundial es que hay una gran desigualdad en número de mujeres y hombres al comparar los estudiantes de carreras de ingeniería y técnicas, donde las mujeres son una minoría, con las carreras de derecho, enfermería o magisterio donde los hombres son una minoría.

Ante estas desigualdad en los números, la ideología de género pretende eliminar los estereotipos y la educación de roles para compensar la elección de las carreras hasta que llegue a haber la mitad de hombres y de mujeres en todas las profesiones. Este es un objetivo importante a batir por los organismos responsables de la igualdad de género en vez de centrarse en la igualdad de oportunidades y derechos y la libertad de escoger. Según dicha ideología, elser hombre o mujer no es una cuestión biológica, sino cultural. Son roles que se adquieren y se deciden influidos por la cultura, la educación y el entorno, es decir, que no se “nace” hombre o mujer, sino que uno se “hace” hombre o mujer.

NIKK había sido el promotor de la “Ideología de Género” y proporcionaba la base “científica” a las políticas sociales y educativas que, a partir de 1970, contribuía a que los países nórdicos fueran  más “sensibles al género”. La decisión de cerrar el Instituto fue tomada después de que la televisión estatal noruega emitiera un documental en el que se expone el carácter absolutamente anticientífico de la NIKK y su “investigación”.

El productor de estos documentales es Harald Eia, un presentador noruego que trabaja de forma similar a Jordi Évole en España, y que ha adquirido cierta popularidad en Noruega. Eia, que también tiene una licenciatura en ciencias sociales, estaba intrigado por el hecho de que, a pesar de todos los esfuerzos de los políticos e ingenieros sociales para eliminar los “estereotipos de género“, las chicas seguían optando por profesiones “femeninas” (por ejemplo, enfermeras, profesoras, etc), mientras que los chicos seguían siendo atraídos por“carreras masculinas” (por ejemplo, la de ingenieros, técnicos, trabajadores de la construcción, etc.). Las políticas de “igualdad de género”  aplicadas desde hace décadas, en vez de ayudar, habían hecho que la tendencia fuese incluso más acentuada.

En su documental, Eia realiza algunas preguntas inocentes a los principales investigadores y científicos de la NIKK. Luego transmite las respuestas a los científicos  del mundo, sobre todo Reino Unido y EE.UU., lo que provoca risas e incredulidad entre la comunidad científica internacional, porque esta ideología no viene apoyada por ninguna investigación empírica. Eia, después de filmar esas reacciones, regresa a Oslo, y se las muestra a los investigadores de NIKK que se quedan sin habla, totalmente incapaces de defender sus teorías.

La falsedad de la “ideología de género” quedó en evidencia y dejó en ridículo al Instituto ante la audiencia televisiva. Los ciudadanos nórdicos empezaron a preguntarse por qué era necesario financiar con 56 millones de euros de los contribuyentes una ideología basada en una “investigación” que no teníaninguna credencial científica.

En conclusión, unas pocas preguntas inocentes fueron suficientes paradesmontar el mito de la ideología de género en una TV noruega. Esperemos que se aprenda la lección en otros países, empezando por España, la UE y la ONU, donde esta ideología domina las estrategias políticas de igualdadentre hombres y mujeres, en lugar de partir de las diferencias entre sexos, de su complementariedad y sinergias y, sobre ellas, construir sociedades más humanas, más ricas y más sostenibles.

Una ramificación de esta ideología (la de la discriminación positiva privilegiada para gays, lesbianas, transexuales y bisexuales) está estos días batallando por ganar en algunos parlamentos autonómicos de España. Lo peor de esta teoría política que se está imponiendo de manera dictatorial con rotunda censura a los que la critiquen, no es que sea mala en sí, es que sea falsacomo demostró este documental. Porque entonces no sólo no habrá nadie verdaderamente beneficiado, sino que se perderá mucho tiempo, esfuerzo y dinero, sin contar el coste de los aprendizajes negativos que minan el sentido común y tienen efectos duraderos.
Aquí tenéis un buen artículo que contra argumenta la conveniencia de esas leyes.

*Nuria  Chinchilla  es  doctora  en  Ciencias  Económicas  y
Empresariales por la Universidad de Navarra, Licenciada en
Derecho  por  la  Universidad  de  Barcelona,  diplomada  en
Harvard Business School y en Standford Graduate School of
Management, Master en Economía y Dirección de Empresas
y  Doctora  por  el  IESE  Business  School.

Curriculm Vitae

Y aquí el documental de Harald Eia:

Lavado de Cerebro

Lavado de Cerebro parte 2

Preguntas y respuestas a la Academia Americana de Pediatría

Con relación a la publicación que hace la AAP sobre las Preferencias Sexuales de las Minorías Jóvenes  la Dra. Miriam Grossman deja a reflexión el siguiente cuestionario (traducido al español)

1. Ustedes afirman que un adolescente que cuestiona si es hombre o mujer, o que quiere que sus genitales sean removidos, es «normal, simplemente diferente.»

Teniendo en cuenta que las diferencias físicas entre hombres y mujeres, son más significativas que entre las diferentes razas, supongamos que una adolescente afroamericana está convencida de que es realmente europea, también sería «normal, simplemente diferente?» Por lo tanto, ¿su pediatra debería de refrendar su creencia, y apoyarla para que se realice una cirugía facial y se haga blanqueamiento de la piel?

2. Si mi hijo piensa que es una chica, me recomiendan que encuentre un terapeuta que respete y afirme su creencia.

Pero si mi hijo se siente atraído por los chicos, y aún así se siente incómodo con la atracción y angustiado, aún así me aconsejan que busque un terapeuta que le diga «esto es lo que eres, acéptalo.»

Honestamente, ¿eso tiene sentido?

3. Están haciendo un llamando a todos los pediatras para luchar contra la homofobia y el heterosexismo. No obstante, el FBI ha hecho público que los crímenes de odio motivados por prejuicios de orientación sexual es similar a los motivados por prejuicios religiosos.

Entonces ¿ La AAP pedirá a sus miembros que luchen en contra del odio irracional de la sociedad hacia las personas que creen y aman a Dios?

El «matrimonio homosexual» en debate

Fuente: www.aciprensa.com

El IVAF nos ofrece 13 consideraciones que cada uno debe ponderar antes de asumir una posición sobre la equiparación legal de las uniones homosexuales con el matrimonio. «Matrimonio» homosexual. Los niños tienen derecho a una familia y a un matrimonio normal

Autor: Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares (IVAF) www.ivaf.org

Desde hace un tiempo los medios de opinión se esfuerzan en deslegitimar cualquier intento de oponerse por razones científicas y sociales a la ideología del homosexualismo y lo que representa; sobre todo el matrimonio y adopción por homosexuales. No son pocos los que defienden que la sociedad progresa y que tiene un compromiso con el avance social manifestado en la superación de las barreras discriminatorias contra los homosexuales. Los defensores de estas posturas han tratado de difamar a los que defendemos el derecho de los niños a la mejor familia posible y el derecho de la sociedad proponer el matrimonio como unión de un hombre y una mujer diciendo que imponemos nuestras creencias religiosas a los demás y que impedimos el reconocimiento de derechos civiles para todos. No es verdad. Estamos a favor de que las personas homosexuales registren públicamente sus amistades íntimas como uniones de hecho en el marco de la protección de la seguridad social; pero insistimos que el reconocimiento de esas uniones como matrimonio va contra el bienestar público y de forma particular contra el equilibrio y el desarrollo afectivo de nuestros hijos. Las personas homosexuales deben de ser respetadas y protegidas como personas pero su estilo de vida no debe de ser propuesto a los niños como una inocua opción de vida. Antes de formar tu propia opinión al respecto, considera, por favor, estas reflexiones.

1.-Los homosexuales, como todos, pueden casarse y no es discriminatorio que muchos prefieran no hacerlo. Los homosexuales pueden casarse con los mismos derechos y obligaciones que los heterosexuales. Es decir, sólo con otra persona y sólo del sexo opuesto y que tenga cierta edad y dé su consentimiento. Que un homosexual se queje de discriminación porque no le dejan casarse con alguien del mismo sexo es como si un polígamo se queja de discriminación porque no le dejan casarse con varias mujeres, o un promiscuo con varios y varias a la vez. No hay discriminación: la ley es igual para todos y la sociedad tiene un modelo de matrimonio que ha demostrado su eficacia durante siglos.

2.-Casar homosexuales es un experimento social inédito. Casar personas del mismo sexo es un experimento social que nunca antes se ha intentado. Ninguna civilización ha implantado el matrimonio homosexual. Incluso sociedades que permitían la homosexualidad y hasta la fomentaban en ciertas edades y clases sociales, como los griegos antiguos, entendían claramente el matrimonio como la unión estable entre un hombre y una mujer abiertos a tener hijos. Una cosa eran las prácticas sexuales de los ciudadanos y otra muy distinta la familia y la generación y educación de hijos. La homosexualidad ha adoptado muchas formas en distintas sociedades, pero nunca se le ha relacionado con el matrimonio. Experimentar con el modelo social es irresponsable y peligroso, sin embargo muchos defienden esa experimentación por razones ideológicas de rechazo a la familia y no por razones científicas y ni siquiera de demanda social (la inmensa mayoría de la población mundial está en contra).

3.- No existe el gen homosexual. El homosexual no nace, se hace. No se ha podido demostrar científicamente que la homosexualidad esté ligada a la herencia genética o que la tendencia a ser homosexual esté determinada desde el nacimiento. Sí que se ha demostrado y es defendido por un amplio y respetable sector científico que la prevalencia de la tendencia homosexual obedece a factores ambientales y está condicionada por la propia psicología y la educación. Cualquiera puede realizar actos homosexuales si quiere y cualquiera puede también dejar de realizarlos. Por eso la mayoría de los homosexuales puede dejar de serlo, como la terapia clínica ha demostrado. El homosexualismo insiste en el carácter innato de la homosexualidad para defender que se trata de un hecho natural, sin embargo la ciencia nos dice que la homosexualidad es humana no porque sea genética sino porque es influenciable por el ambiente y por las propias decisiones. Un ambiente proclive a la homosexualidad aumenta el número de homosexuales en ese ambiente, mientras que en un ambiente donde la homosexualidad se tolere pero no se proponga disminuye el número de homosexuales.

4.- Para evitar abusos contra /entre homosexuales o el desamparo legal no hace falta aprobar el matrimonio homosexual. Casi todos los beneficios de un matrimonio a nivel de herencias, transmisión de bienes, propiedades compartidas, etc., pueden regularlo dos (o más) personas con acuerdos legales ante notario, independientemente de que tengan relaciones sexuales. De hecho, las pocas parejas homosexuales realmente interesadas en estos temas ya han establecido acuerdos así. El problema aquí es muchas veces otro: la inestabilidad de estas relaciones hace que muchas de las previsiones relativas al matrimonio no sean aptas para las uniones homosexuales, por esa inestabilidad. Si un homosexual varón tiene como media relaciones con 39 personas a lo largo de su vida, ¿con cuantas se casará? ¿de cuantas se divorciará? ¿cuáles de ellas tendrán esos derechos legales, puesto que con todas, o algunas, ha estado casada? Y cuando se haya hartado de casarse, ¿no tendrán las parejas de hecho posteriores esos mismos derechos?

5.- Legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio comparativo con las personas que viven juntas sin relaciones sexuales. Dos ancianas que viven juntas, tres hermanos en una casa, cuatro amigos que comparten piso desde hace seis años…,tienen una relación con afectividad, compromiso y convivencia igual que puedan tener dos homosexuales. Sin embargo, se ven privadas de las ventajas legales del matrimonio gay porque no practican sexo entre ellos. El matrimonio gay en realidad premia a los practicantes de cierto tipo de sexo, privilegiándoles sobre otras convivencias afectivas y estables. Es evidente la diferencia con el matrimonio común, que premia la complementariedad hombre-mujer estable y está abierta a la generación y crianza de los hijos.

6.- Legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio comparativo con los polígamos… y con cualquier otra combinación numérica. Al contrario que el matrimonio homosexual, que nunca ha sido aceptado por ninguna civilización, la poligamia tiene una larga tradición en numerosos países y sociedades, incluso en nuestros días. Si casamos a dos hombres, ¿con qué argumentos impediremos a nuestros ciudadanos islámicos o de origen subsahariano que no se casen con dos o más mujeres? ¿Puede un emigrante pedir por reagrupación familiar que vengan sus tres esposas? Al menos, las uniones polígamas tradicionales tienen hijos y suelen ser estables, lo cual es un bien social. ¿Con qué argumento los defensores del matrimonio gay lo impedirían? En los ambientes homosexuales lo que ya se pide es la aprobación de la poligamia bisexual. Un famoso escritor lo ejemplificaba en un número de la revista homosexualista Zero: un amigo suyo está casado con una mujer, madre de sus hijos, y la quiere; pero es homosexual, y tiene una relación con un hombre. ¿Por qué esconderlo? ¿Por qué no casarse todos entre ellos? Así, los niños tendrían dos papás, que siempre es mejor que uno. Cuando el matrimonio deja de ser lo que es (un hombre y una mujer unidos en un acto de amor que puede generar nuevas vidas), entonces puede re-definirse para ser cualquier cosa.

7.-Legalizar el matrimonio gay debilita al matrimonio heterosexual, igual que la moneda falsa debilita la moneda verdadera. Muchas personas piensan que no les afecta en nada que los homosexuales se casen. Es lo mismo que pensar: «no me afecta en nada que haya gente que haga circular falsos billetes de 100 euros, yo soy honrado y no los usaría, de hecho casi nunca veo billetes de 100 euros». Sin embargo, es evidente que la circulación de moneda falsa nos afecta a todos, porque se pierde confianza en la moneda, la gente la usa con reticencias y prefiere usar otras monedas (dólares, por ejemplo) o no comerciar o no aceptar ciertos billetes y al final la economía de todos se resiente porque todo es más costoso. Lo mismo pasa cuando se hace circular un matrimonio falso como si fuese matrimonio. En los países nórdicos, donde a las uniones se les equipara al matrimonio, la mitad de los niños nacen fuera del matrimonio. Al darle a la unión homosexual la vitola de matrimonio se da el mensaje a la sociedad de que en realidad casarse no significa nada ni se contrae ninguna responsabilidad ante los hijos. Como consecuencia la gente no se casa y su compromiso es débil. Igual que la moneda falsa crea desconfianza en el sistema económico, el matrimonio falso crea desconfianza en el compromiso inter-personal y social. Una sociedad basada en la desconfianza, la desvinculación y la falta de compromiso nunca funcionará tan bien como una basada en familias estables, comprometidas de por vida por el bienestar de los cónyuges, hijos y parientes.

8.- En realidad, pocos homosexuales se casan; el objetivo del movimiento gay es destruir el matrimonio heterosexual. Lo han reconocido muchas veces los líderes homosexuales en España y en el resto del mundo. En realidad muy pocos de ellos quieren «casarse». Pero el movimiento del homosexualismo político se vuelca en la exigencia del matrimonio para cambiar la sociedad y eliminar una institución (el matrimonio monógamo y de por vida) en la que no creen. «Luchar por el matrimonio del mismo sexo y sus beneficios y entonces, una vez garantizado, redefinir la institución del matrimonio completamente, pedir el derecho de casarse no como una forma de adherirse a los códigos morales de la sociedad sino de desbancar un mito y alterar radicalmente una institución arcaica. […] La acción más subversiva que pueden emprender los gays y lesbianas […] es transformar por completo la noción de familia» [Michael Signorile, activista homosexual y escritor, citado en Crisis Magazine, 8 de enero de 2004] . El activismo homosexual no quiere formar «familias como las demás». Más bien, quiere llegar a que todas las familias sean como las suyas, para lo cual la clave es desmontar «conceptos arcaicos y caducos como fidelidad, monogamia, compromiso, fecundidad, paternidad/maternidad», etc.

9.- Legalizar el matrimonio homosexual significa legalizar la entrega de niños a homosexuales. Hay gente que dice «yo veo bien que los gays se casen pero no que adopten niños». Es un error pensar que se va a legalizar el matrimonio sin la adopción: si se legaliza el matrimonio incluirá siempre la adopción. Quien apoye una cosa estará apoyando, quiera o no, la otra porque nuestro derecho permite adoptar conjuntamente a los cónyuges: una vez casados, ya son cónyuges, y podrán adoptar Aunque algunas lesbianas tienen hijos de anteriores relaciones o los han buscado (mediante inseminación artificial o con la cooperación de un hombre) la adopción se plantea para que los homosexuales que, obviamente, no tienen niños, accedan a la educación de niños que, obviamente, eran de parejas heterosexuales. La adopción de homosexuales tiene diversas desventajas para la sociedad que la permita, empezando por que la escasez de niños hace que se traigan de China, Rusia y otros países… que no van a dar niños a países donde los homosexuales adopten. Así, el deseo de una minoría ínfima va a dificultar a miles de matrimonios que quieren adoptar. Pero el punto clave es que un niño tiene derecho a un padre y una madre, derecho conculcado si se le entrega a dos hombres o a dos mujeres. Dos personas del mismo sexo no son idóneos para la cría y educación de los niños, que carecerían de referente paterno/masculino (si son dos lesbianas) o materno/femenino (si son dos homosexuales).

10.- Legalizar el matrimonio homosexual significa poner toda la maquinaria educativa y mediática del Estado al servicio del homosexualismo político. Si el matrimonio gay es legal, se enseñará en las escuelas. Los libros de texto de los niños explicarán la doctrina que las asociaciones homosexualistas hayan indicado: que la homosexualidad es normal, que es bueno tener dos papás y dos mamás, que los niños deben experimentar con su sexualidad para descubrir qué sexo les atrae más y que las personas que se oponen a la homosexualidad (como los papás de los niños cristianos) son intolerantes. Por supuesto, cada serie de televisión tendrá su pareja de homosexuales o lesbianas con niños, conviviendo felices para ejemplo y edificación de tantos matrimonios con problemas. De hecho, hay en España centros de scouts y de ocio infantil que activamente difunden ya esta ideología.

11.- Legalizar el matrimonio homosexual implicará a medio plazo multas y penas de cárcel para quien critique la actividad homosexual. En Suecia, donde hay uniones gay desde 1995 con adopción de niños desde 2002, se decretó pena de cárcel para un pastor luterano que se limitaba a predicar las palabras de San Pablo sobre la homosexualidad. Otro país donde criticar la homosexualidad ha significado multas y juicios es Canadá. El grado de respetabilidad de la relación gay (no ya de la persona, que obviamente es merecedora de respeto simplemente por ser persona) será extremo y su crítica punible. La libertad de expresión se verá recortada y probablemente también la libertad religiosa. Muchos de nuestros obispos y líderes cristianos acabarán en la cárcel.

12.- La legalización del matrimonio homosexual provocará un descenso de la calidad de vida. Los homosexuales tienen menor esperanza de vida y son más propensos a sufrir conflictos psicológicos y a manifestar tendencias suicidas. Muchos homosexuales viven la homosexualidad como sufrimiento. Las mismas publicaciones gays muestran el alto índice de incidencia de desórdenes afectivos y de patologías conductuales entre el colectivo homosexual. El sida, con ser uno de los factores más importantes, no es, desde el punto de vista de la salud, el que más incide en la disminución de la esperanza de vida gay. La homosexualidad va generalmente acompañada de adicciones no saludables y de trastornos como ansias neuróticas y, en la edad más adulta, de soledad. La propuesta generalizada de la homosexualidad como opción de vida saludable originaría un incremento de los gastos sanitarios para toda la sociedad

13.- Legalizando el matrimonio homosexual, España ensanchará su abismo con otras civilizaciones y la propia cultura occidental. Casar homosexuales y devaluar la familia no va a ayudar nada al diálogo Oriente-Occidente ni a mostrar las bondades de la democracia. Llamar «derechos humanos» al matrimonio homosexual va a servir para erosionar los verdaderos derechos humanos, para que el mundo no Occidental vea que Occidente impone una moral (o una inmoralidad, desde su punto de vista) no basada en la naturaleza común del ser humano sino en el individualismo, el materialismo y el hedonismo. Millones de musulmanes y de chinos (y la autoridad moral de Occidente) van a ser perjudicados por esta piedra en el camino de extender una auténtica democracia y derechos humanos para todos. Hay pues razones prácticas de convivencia internacional para que una sociedad responsable diga «no» al matrimonio entre homosexuales desde el respeto a estas personas. Ninguno de nuestros argumentos ha sido de índole religiosa. Permitir el matrimonio homosexual y la adopción de niños por homosexuales es atentar contra las familias y supone un grave daño a los niños y a la sociedad entera.

Finlandia vuelve a decir no al gaymonio

Por: JuanJo Romero

Fuente: Blog De Lapsis

Finlandia vuelve a decir no al gaymonio, ¿te sorprende? Si sólo te informas por medios convencionales tendrás la sensación de que la desnaturalización del matrimonio es un fenómeno universalmente aceptado, al menos, en Occidente. Y no es así, a pesar de propaganda,Tribunal de Derechos Humanos ha reiterado varias veces que ni el gaymonio es un derecho, ni negar la adopción discriminación.

Pero, ¿Finlandia? Pues sí, Finlandia ya ha rechazado el gaymonio varias veces. Aunque desde 2002 existe una ley de unión civil, no es matrimonio. Desde luego la legislación protege a la infancia: ni adopción, ni subrogación.

Ya en 2011 el lobby homosexualista lo intentó, y en marzo de 2013 la Comisión de Asuntos Legales del Parlamento de Finlandia votó en contra de la admisión a trámite de la ley por 9 a 8. Con incansable, y envidiable afán, los homosexualistas lo han vuelto a intentar vía Iniciativa Legislativa Popular, pero ayer la misma Comisión de Asuntos Legales volvió a votar en contra, esta vez 10 frente a 6.

Con esta progresión dan ganas de que sigan presentando iniciativas.

No faltan las presiones y las mentiras. No soy optimista, creo que al final lo conseguirán, pero es probable que no en esta legislatura. Aunque el Parlamento podría violentar la ley, es el modus operandi habitual del lobby, no parece probable a menos de medio año de elecciones. Entiendo el enfado de los homosexulistas, lo de vender la desnaturalización del matrimonio como algo moderno no termina de cuajar.

En cualquier caso me admira el arrojo y la falta de complejos de los legisladores finlandeses, hay que tener en cuenta que en este aspecto están aislados entre los países escandinavos. Ojalá los políticos en mi país tuviesen la misma pasta.

Después de la difusión ahora sigue el mutis: El caso de la Revista MIRA y la “homofobia”

Todo comenzó con un artículo publicado en la revista PROCESO que llevaba como encabezado “Colegio donde estudian los hijos de Peña difunde escritos contra la homosexualidad y las bodas gay”. Haciendo alusión al escrito que se publicó en la Revista MIRA del Colegio Miraflores que llevaba por título “Prevenir la homosexualidad ¡Sí se puede!”. En este sentido, la revista con tintes amarillistas, que citaba la publicación de la escuela, comenzaba relatando lo siguiente “Prevenir la homosexualidad ¡Sí se puede!”. Ése es el título de un artículo publicado en el número 86 de la revista Mira, del exclusivo Colegio Miraflores de México”.

Dicha publicación, no tardó en hacerse viral y llegó a las redes sociales sin recato alguno, en todos los muros se comentaba al respecto. Los estados de muchos usuarios tanto de Facebook como de Twitter eran de distinta índole, no obstante, aquellos que sintieron que era un artículo ofensivo y “homofóbico” comenzaron a ser un tanto agresivos.

Insultando en el muro de la revista y en especial a su Directora Editorial, Elena Goicoechea, a quien ofendieron y vilipendiaron sin ningún control. De igual manera, hicieron lo propio con quienes apoyamos la libertad de expresión argumentando que hablar de la reorientación sexual implica un acto de menosprecio (más allá de discriminación, diría yo que la palabra adecuada sería menospreciar a las personas que tienen Atracción Hacia el Mismo Sexo (AMS)), cuando en realidad es un derecho poder dar  una opinión basada en evidencia, relacionada a la AMS no querida (Unwanted Same Sex Atraction).

Ni tardos ni perezosos, los comentarios, que ya no sólo eran de activistas del movimiento LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual) sino que de ex alumnos del Colegio y también de familias que tienen amigos con AMS, consideraron que el artículo en cuestión era una “ofensa” y un grupo demandó a la Revista MIRA así como a Elena Goicoechea ante el CONAPRED (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación).

Siendo así, la preocupación de los agredidos no era menor y buscaron apoyo para poder defenderse ante la demanda que argumentaba “homofobia” (miedo a lo homo) por haber publicado dicho escrito, que mencionaba que quienes se sienten atraídos por su mismo sexo tienen la posibilidad de ser dueños de su voluntad, si así lo deciden.

El tiempo transcurrió, y justo antes del día Nacional de la Lucha en Contra la Homofobia que está por celebrarse por primera ocasión en México (DOF 21 de marzo 2014) la CONAPRED emitió su resolución, que en el muro de Facebook de Elena se pudo leer. Diciendo así:

“Quiero compartir con todos ustedes algo que me acaba de comunicar mi abogado:

El CONAPRED (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación) acaba de emitir una resolución con respecto a la denuncia interpuesta contra Revista Mira y contra mi persona, en la que concluye que no existió ningún acto discriminatorio en relación con la publicación de un artículo tiempo atrás, mismo que fue utilizado para ejercer una fuerte presión mediática y política por parte de ciertos grupos para intentar acotar la libertad de expresión y la libertad de prensa en algunos temas.

Un dictamen desfavorable habría sentado un precedente nefasto, de modo que esto no representa solo un triunfo para un medio como MIRA, sino para toda la sociedad, porque de quemar libros a quemar personas hay solo un paso que, como ya lo ha probado la historia en múltiples ocasiones, es preferible nunca dar.

Después de un largo silencio, quiero agradecer a todas las personas que nos apoyaron y dieron muestra de su solidaridad; incluso a las que no estando de acuerdo con aquel artículo, manifestaron su convicción de que la tolerancia y la libertad no pueden tener una sola dirección.” Fin de la cita.

Finalmente, como podemos leer, el caso llegó a ser viral gracias a la gran influencia que tiene la Revista MIRA y que la Revista PROCESO consideró que era un tema de “homofobia” “discriminación” y “retrograda”, pero por supuesto y con mayor impacto, fue gracias a las redes sociales que se dedicaron a difundirlo. Pero ahora me pregunto ¿Se hará viral la resolución de la CONAPRED? Digo, debería de hacerse ya que si estaban tan informados e interesados en el tema de la libertad de expresión y la “discriminación”, pues lo más lógico sería que dieron seguimiento al caso.

Lo dudo, ya que desde que tengo uso de razón, la comodidad siempre es intempestiva y no trasciende, lucha por la lucha y no logra nada mas que desestabilizar y peor aun, defender lo indefendible, ese es el problema del “Hombre Light” diría el Dr. Enrique Rojas.

Felicidades a la verdad que una vez más salió a la luz.

Nos leemos pronto para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

«Yo soy hijo de madres lesbianas. Este fue mi drama»

Robert Oscar López

Fuente: Portaluz.org

Más allá del avance de la dictadura de la ideología de género y del lobby LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual), más allá de las batallas por el matrimonio de parejas del mismo sexo y que estas puedan adoptar, al otro lado del debate y de la investigación científica, existe una situación real y dramática: A un número creciente de niños –al ser criados por padres homosexuales con sus parejas- se les ha robado injustamente una parte de sí mismos.

Lo afirma uno de ellos, Robert Oscar López, profesor de inglés en la Universidad Estatal de California, quien hasta la edad de 19 años fue criado por su madre y su pareja lesbiana. Robert pregunta a toda la sociedad: «¿Realmente necesitamos a un científico para decirnos y saber que todo niño tiene derecho a una madre y un padre? ¿O que nos confirmen que todos los niños tienen, por naturaleza, derecho a una madre y un padre?… Yo soy hijo de madres lesbianas. Este fue mi drama. Conceder a una pareja gay el poder casarse para que juntos sean felices no es razón suficiente para impedir a un niño tener una madre y un padre y decirle que debe ser feliz sin ellos».

Profesor López ¿Cómo fue su infancia y relación con sus padres?

Mi madre y mi padre se separaron cuando yo nací. Cuando yo tenía dos años de edad, mi madre comenzó una relación con una mujer, que duró hasta mis 19 años cuando falleció mi madre, a quien yo quería mucho. Mi padre nunca pudo tener un rol en mi crecimiento y de estas tres figuras «progenitoras» fui atado a la compañera de mi madre. Luego tuve que salir corriendo de la casa y para sobrevivir estuve forzado a buscarme una pseudo familia dentro de la comunidad LGBT, con unos amigos”.

A finales de los años 80 comenzó a asistir a la universidad, se declaró bisexual y entró al círculo LGBT: ¿Cómo lo impacto este mundo?…

En aquellos años la ideología gay estaba tomando forma en las universidades. En mi escuela había asumido un control prácticamente totalitario, donde no se aceptaba la ambigüedad: eras homosexual o eras heterosexual. Para alguien como yo, que en ese momento estaba muy confundido acerca de mi identidad sexual, precisamente por el entorno en el que crecí, se pueden imaginar toda la discriminación que recibí a lo largo del curso académico proveniente del grupo LGBT, no precisamente del lado de la «homofobia».

Pero su vida cambia a la edad de 30 años gracias a dos encuentros particulares…

En 1998, cuando tenía 27 años, me diagnosticaron un tumor: necesitaba una intervención de emergencia. En ese momento sentí la necesidad de llamar a mi padre. Tenía unas ganas tremendas de decirle: «¡Yo soy tu hijo y tú eres mi padre!» La emoción fue grande cuando pude decírselo en persona un poco más tarde, cuando vino a visitarme. Encontrar a mi padre cambió mi vida: me sentí una persona completa de nuevo. Una parte de mí que me habían robado, en ese instante volvió a ponerse en su lugar. Algún tiempo después conocí a quien se convertiría en mi esposa, una persona muy especial que me dio una hermosa niña. Estos dos encuentros han sido lo que ha curado mis heridas interiores permitiéndome re-encontrarme conmigo mismo.

Según su experiencia, ¿Cuál es la situación real de los niños que se encuentran viviendo en una  familia de padres del mismo sexo?

Estos niños tienen sobre sus hombros mucha más presión que nadie, porque son forzados a mantener en secreto las cosas negativas que suceden en su casa: a menudo tienen que seguir un guión. Se les priva del derecho a manifestar su sentirse enojados o sufrir por la falta de un padre, porque muy a menudo cuando expresan este sentimiento se encuentran con que deben lidiar con la ira y la oposición de los miembros de la familia, incluso psicólogos pro gay, profesores pro gay y la comunidad LGBT. Estos niños, sin embargo, son únicos en su sufrimiento, porque en su caso la pérdida de la conexión más importante -con uno de los padres-, fue causada por las mismas personas que dicen amarle más que a cualquier otra persona y que, sin embargo, les roban una parte de sí mismos. Además, mi madre y su amante eran una pareja muy inusual, ya que su relación continuó durante años, pero por lo general las parejas lesbianas tienen un 80% más de probabilidades de divorciarse que las parejas heterosexuales, y esto es claramente visible en los países escandinavos, donde las uniones homosexuales han sido durante mucho tiempo una realidad. Para parejas de hombres homosexuales se habla que tienen un 20% más de divorcios que las parejas heterosexuales… pero se silencia que en es normal en las parejas de hombre homosexuales el vivir ‘abiertos’ a tener relaciones sexuales con otros hombres. Sé que es políticamente incorrecto decirlo, pero estoy convencido de que este no es un entorno adecuado para criar a un niño.

Un hecho confirmado por estudios recientes…

Correcto. Por ejemplo, la investigación del Profesor Mark Regnerus de la Universidad de Texas, publicada en 2012. Se trata de un serio estudio que examina una gran parte de la población de América mediante el examen de las diferencias entre los niños criados en un hogar homosexual o lésbico y aquellos que crecieron en una familia natural con sus padres biológicos. Las cifras muestran que los niños criados por una pareja homosexual tienen, en comparación con aquellos criados por sus padres, una mayor tasa de suicidio, menos probabilidades de graduarse, una elevada tasa de desempleo ( sólo el 26 por ciento de los niños que crecen en parejas del mismo sexo tienen un trabajo estable, en comparación con el 60 por ciento de la media), más posibilidades de entrar en el mundo de las drogas, de contraer enfermedades de transmisión sexual y de requerir psicoterapia. Se trata de un estudio autorizado, pero agredido por la batalla de los datos científicos en curso donde en este tema la ciencia ya no busca la verdad, sino el consenso político. Y sé que el lobby LGBT dirá que se sienten ofendidos por palabras como estas… pero ¿consideran ellos cuán insultante es que un científico me mire y me diga que de acuerdo con sus estudios es justo que mi padre haya sido retirado de mi vida?

¿Qué hizo que usted salga a denunciar esta situación?

Por supuesto el ver una cantidad cada vez mayor de niños criados por parejas del mismo sexo. Al ver los constantes viajes de parejas homosexuales que viajan a países como la India, para que un óvulo donado de una mujer blanca se implante en el útero de una mujer pobre para tener un hijo blanco a un menor costo, justificando el procedimiento bajo la bandera de los derechos homosexuales, he dicho: ¡Suficiente! Dicho esto, pienso que el egoísmo se manifiesta en todos los adultos, independiente si son homo o hetero. Si usted pone a su hijo en una situación desfavorable para él para su propio beneficio, usted lo está utilizando y esto no es justo, porque el niño no es un muñeco, sus derechos están primero. En este sentido también el divorcio es un problema muy grande. En los Estados Unidos la situación es muy grave: uno de cada dos niños que nacen en familias en las que por diversas razones el papá o la mamá están ausentes. A todos quiero decirles que esto va a ser su futuro si no se suban las mangas y empiezan a hacer algo ahora.

¿Cómo actuar?

En primer lugar, usted necesita ver a cada persona como un ser humano y recordar que el silencio no es propio de la amistad: un amigo no se mantiene en silencio cuando sabe que una persona se está haciendo daño a sí misma. Siempre hay que amar a los demás porque todos somos hijos de Dios y todos somos pecadores… no olvidemos que hay una clara diferencia entre el lobby gay y la gente homosexual: la lucha es contra el lobby LGBT y sus planes, no es una batalla contra la persona homosexual.

1 2