Paz y la humillante esclavitud de ser hijo de su tiempo…

“La mejor defensa contra la mala literatura es una experiencia plena de la buena; así como para protegerse de los bribones es mucho más eficaz intimar realmente con personas honestas que desconfiar en principio de todo el mundo” C.S. Lewis

Octavio Paz escribió en 1974 en su libro “Los hijos del limo” que si la sociedad no evoluciona y se estanca, estalla una revolución; indicaba también que de las tres grandes revoluciones (revolución francesa, revolución estadounidense y revoluciones hispanoamericanas), si bien las dos primeras habían tenido resultados fructíferos, las nuestras marcaron el inicio de la desolación que ha sido nuestra historia hasta la actualidad.

Respecto a los resultados fructíferos, sin duda esta idea es compartida por muchos escritores e historiadores; una “verdad” incluida en nuestros libros de texto gratuitos. Lo que nunca se dice es que la Revolución llevo a cabo políticas para descristianizar a Francia, entre las que se encuentra la Constitución del Clero y el llamado “Culto a la razón” con influencia claramente masónica y cuyo objetivo era la sustitución del culto católico. Aunado a ello se cometieron todo tipo de atrocidades: la abolición de las órdenes religiosas, la ejecución de sacerdotes refractarios, la laicización del matrimonio, instauración del divorcio, las profanaciones, la destrucción de iglesias. El asesinato del rey Luis XVI de Francia fue planeado con antelación por la francmasonería. La Revolución francesa fue la rebelión del hombre contra Dios, es decir la liberación de toda potestad divina.

Por lo que se refiere a la revolución estadounidense, la masonería estuvo implicada, contando entre sus filas a George Washington, Thomas Jefferson y Benjamín Franklin. La Declaración de Independencia tiene la marca del Enciclopedismo (que proclamo la superioridad de la razón frente a la tradición y la fe), así como la huella de la Ilustración (la descristianización a través de la “autonomía del pensamiento”, separándola de la fe católica).  Huelga decir que la masonería estuvo detrás de las independencias y revoluciones hispanoamericanas; emancipar a las provincias de España era esencial para el dominio político y comercial; inicia aquí la desolación y miseria (no causada por España sino por la masonería); lo que  había sido el imperio español y católico, fue desmembrado y convertido en repúblicas bananeras.

Regresando al poeta mexicano, se unió en su juventud a la causa de la República española; viajo en 1937 a aquel país, invitado a un congreso de escritores en defensa de la cultura, mostrando su apoyo a la República. ¿Y qué  sucedía en aquel país mientras tanto? Había estallado la Guerra Civil española y la Segunda República donde se gestó la persecución religiosa: fueron asesinados obispos, sacerdotes, frailes y monjas, así como católicos víctimas del odio a la religión católica, debiendo vivir en absoluta clandestinidad. Y el poeta afirmaba que España le había enseñado el significado de la palabra “fraternidad”.

Paz escribió con férrea convicción sobre las revoluciones. Y su rebelión juvenil tenía raíces profundas; la experiencia nos dice que nada tan grande sucede de pronto: en una entrevista concedida a Rita Guibert para el libro “Siete voces” (1974) dijo: Un buen día, al salir de la iglesia, comprobé una vez más que la Comunión no me había producido ningún efecto. Estaba tan caído de la mano de Dios después de la Comunión como antes. Escupí en el suelo como si quisiera devolver la hostia, bailé sobre mi escupitajo, dije dos o tres maldiciones y reté a Dios. Desde ese día, aunque sin decírselo a nadie, profesé un antideísmo beligerante».

En 1990 durante una entrevista concedida a Carlos Castillo Pereza, al preguntarle éste el por qué había roto con el catolicismo, Paz respondió: “Para mí el cristianismo era el orden y la burguesía. Soy hijo de mi siglo y mi rebelión juvenil tenía que ser obra de demolición”.

Recordemos que la lectura es siempre alimento indispensable, todo radica en separar la literatura buena de la mala, la verdad de la mentira, evitando con ello que varias inteligencias y corazones se pierdan. ¿Qué importa si un escritor ha ganado un premio Nobel si con sus obras transmite el espíritu liberal y su antideísmo? El mérito literario no implica que haya que leer y aplaudir a un poeta sin importar lo que escribe; antes bien, ha de tenerse con reservas y reprobarle siempre que sea necesario.

Lo dicho por Paz y otros tantos escritores sudamericanos, me trae a la memoria las demoledoras y siempre actuales palabras de Gilbert Keith Chesterton:

«Solo la Iglesia Católica puede salvar al hombre de la destructora y humillante esclavitud de ser hijo de su tiempo»…

Los censores del mundo

Si se miran con atención los hechos de violencia que se han registrado en nuestro país desde hace ya varios años, pero en particular desde octubre pasado, sus devastadoras secuelas, su mantención e incluso recrudecimiento en algunos sectores y, en particular, la imposibilidad del Estado y de sus autoridades para restablecer –y eventualmente mantener– el orden público, se puede apreciar que la gran piedra de tope para solucionar este problema han sido los actuales “derechos humanos”.

            En efecto, los actuales “derechos humanos” han estado en el meollo de nuestra presente crisis político-social (y ahora económica) desde dos perspectivas complementarias: primero, legitimando en buena medida los hechos de violencia que nos aquejan hasta hoy; y segundo, impidiendo que la fuerza pública pueda restablecer el orden y la paz social, imprescindibles para cualquier convivencia democrática y Estado de Derecho.

            Respecto de la violencia, ella ha sido ampliamente justificada por los actuales “derechos humanos”, al considerarla legítima, en atención a exigir o a defender ciertos derechos que se consideran fundamentales, tanto, que incluso se mira con buenos ojos a quienes usan la violencia para luchar por ellos.

            En cuanto a la verdadera neutralización de la fuerza pública que hoy nos aqueja, los actuales “derechos humanos” consideran que quienes participan en estas manifestaciones violentas, por el hecho de estar defendiendo estos derechos, se encuentran escudados por ellos, de tal forma que cualquier respuesta que se dé a su agresión, es considerada ilegítima y será duramente sancionada, como de hecho ha ocurrido frecuentemente.

            Sin embargo, los actuales “derechos humanos” no toman en cuenta para nada los derechos de quienes sufren graves daños en su persona o bienes, como consecuencia de estas protestas violentas que han sido sacralizadas en su nombre: el resto de la población y las fuerzas de orden del país. Al parecer, estos últimos no tendrían importancia desde la perspectiva de los actuales “derechos humanos”, debiendo plegarse sumisamente a sus exigencias. Con lo cual, ya no seríamos todos iguales, pues los actuales “derechos humanos” protegen solamente a ciertos grupos, aquellos que están de su lado, evidentemente.

            Ahora bien, ¿cómo se ha llegado a una situación semejante? En parte, ello se debe a la conquista y al auténtico monopolio que se ha producido en la composición de los organismos internacionales encargados de determinar cuáles son estos derechos y quiénes los cumplen o no. De esta manera, lo que surgió como un gran avance en el proceso civilizador de la humanidad (cuya acta de nacimiento fue la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948), hoy se encuentra completamente ideologizado por la izquierda más radical, que paso a paso, ha vaciado a los verdaderos derechos humanos de su genuino sentido, y los ha reemplazado por los actuales “derechos humanos”, usándolos como dóciles instrumentos para sus propios fines, usufructuando del prestigio que aún mantienen.

            Todo lo cual muestra el enorme poder que conlleva haberse erigido en una especie de “censor internacional”, que determina a su arbitrio qué es correcto e incorrecto a nivel global y quiénes se encuentran en el lado correcto de esta visión.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

DIMITRI SHOSTACOVICH

Compositor y pianista ruso que se atreve y mete en la tradicional música de ese país, corrientes muy diferentes que llegaron de occidente. Cosa que le causó serios problemas, pues mientras a un muy pequeño grupo le parecía interesante, a otro mucho más grande le parecía decadente y reaccionario.

En su etapa inicial es fuertemente influenciado por Prokofiev y Stravinsky, y después sus grandes influencias fueron Mahler y Mussorsky y esto le lleva a crear una música muy personal, difícil de aceptar al principio, pero como hemos visto a través de estos pequeños artículos, siempre aparece un genio que decide componer y mezclar sonidos de forma diferente y se convierte en uno de los grandes músicos del siglo XX.

Nace en San Petersburgo, este gran músico de familia judía y un abuelo polaco católico.

Este singular personaje empieza a tocar el piano cuando todavía es un niño. Cuando acaba de cumplir los trece años, entra al conservatorio de San Petrogrado dirigido por otro grande, Alexander Glazunov quien le ayudó en su desarrollo. Participa en varios conciertos y obtiene mención honorífica en un concurso internacional de piano Chopin en Varsovia.

Shostakovich continúa con éxitos y conciertos y directores de orquesta muy importantes, como Bruno Walter y Stokowsky dirigen varias de sus obras y entonces decide hacer un viaje a los Estados Unidos  donde, está poco tiempo, su vida sigue fuertemente ligada a su patria Rusia, en el terrible momento en que Stalin es el temido dictador ruso.  Shostacovich por supuesto está en contra del terrible personaje y del fuerte momento que está pasando su país. Escribe revoluciona y crea una forma de sentir e interpretar la  música, tan audaz personal y magistral que le convierten en uno de los grandes músicos del siglo XX.

A pesar del éxito y fama que tiene en occidente, Rusia el país donde nació y se hizo le atrae y finalmente ahí vive y permanece hasta el final de sus días.

Músico no querido por Stalin pero que se adhiere al partido comunista.

Es difícil aceptar que una persona creativa, arriesgada, que rompe con esquemas preciosos y aceptados, se una a un partido como ese, pero así es la vida y aunque nos cueste sentir muchas veces su obra, me pasa a mi es un personaje que rompe con lo que admirábamos y sin embargo se une a un partido, donde en esos momentos no tenía la libertad que debería.

Pero la vida es así a veces, algunos tienen que pasar por momentos muy fuertes y hacer algo sólo para ser tomados en cuenta o simplemente sobrevivir, tremendo  pero así es.

Quieren oír algo diferente y muy interesante, puede que les resulte difícil, pero tenemos que abrirnos y ver lo que algunos seres logran, cuando rompen barreras y se atreven a seguir un camino, el suyo.

Reportes, pandemia, empleo, encuestas y remesas

Esta semana van a seguir siendo protagonistas del rumbo del mercado los reportes de las empresas que cotizan en bolsa en EEUU, el seguimiento de la pandemia y su manejo, el viernes la publicación de la generación de empleos en EEUU, inflación en México y decisiones del Banco Central de Inglaterra y Brasil.

Los reportes trimestrales en general han sorprendido para bien, hay tres cosas que han pasado; los que han salido menos peor a lo esperado, los que han sorprendido positivamente y que tienen un gran peso en los índices (Apple, Amazon, Netflix, Google, Facebook, Microsoft) y las que se esperaba que salieran pésimo y simplemente se ha confirmado. Pues es tal el peso de las tecnológicas que se puede decir que han “arrastrado” a los mercados a una corriente positiva.

Esto no quiere decir que haya acciones muy rezagadas, castigadas y sumamente baratas. El caso de México es distinto, el índice esta bajísimo y se podría decir que está barato, no coincido. Algo es barato cuando no está en precio y es percibido como una oportunidad, pero al final es algo que tiene una buena perspectiva hacia adelante y parece ser una buena oportunidad.

En México, hay muchas acciones baratas, el problema es que la perspectiva de país es negativa y con ello el momento u oportunidad aún están en duda. Es por eso que la Bolsa Mexicana no me gusta. En cambio, hay quienes dicen o perciben a los de EEUU como caros, pero si siguen creciendo y mejorando las utilidades, todavía pueden dar más.
Esta semana se conocerá la creación de empleos en EEUU, un dato que pesa mucho en el ánimo del mercado y de la economía global.

Después de haberse destruido más de 30 millones de empleos se espera por tercer mes consecutivo un dato arriba del millón de empleos, pero aún así la deuda en el mercado laboral es enorme, mas de 24 millones por crear para regresar a niveles pre pandemia. Lo normal de ahora en adelante es que la creación de fuentes de trabajo sea grande y el reto es ver en cuánto tiempo se reponen.

Esta semana hay reuniones de Bancos Centrales en Inglaterra y en Brasil, en donde no se esperan grandes cambios, en Brasil, hay margen todavía para bajar las tasas un poco.

En México no hay buenas noticias, la contracción de la economía es históricamente alta y las encuestas están pronosticando un -9.9% del PIB para todo el año, la inflación terminaría por arriba de la meta en 3.6%, la tasa de interés de referencia de nuestro banco central va a seguir bajando hacia el 4%, actualmente está en 5% y el tipo de cambio en un escenario moderado, podría cerrar también sobre $22.6 pesos por dólar.

Nos tratan de vender malas noticias como buenas; comento un par de ellas. El superávit de balanza comercial. No es buena noticia porque México históricamente ha presentado déficits cuando la economía marcha bien. Este superávit lo que significa es que exportamos más porque en el exterior, EE.UU., las cosas mejoran y las importaciones son muy pequeñas porque el mercado interno está muy débil.

La otra y que me llama tremendamente la atención, son las remesas (dinero que mandan mexicanos trabajando en EE.UU. a sus familiares en el país), que han aumentado con respecto al año pasado y que lo lógico, ante la difícil situación global, sería que bajaran y no es una buena noticia porque al final son paisanos que tuvieron que emigrar ante la falta de oportunidades en el país.

Es un ingreso hoy indispensable para el país y que no podríamos prescindir de él, pero no es un dato para presumir. Por lo pronto a seguir aguantando y sobreviviendo en el 2020, ese, es el reto.

@juansmusi​​​​​​

Ante la adversidad, hay oportunidad

Los rebrotes de Covid están siendo el centro de la atención de la humanidad y de los mercados. Las nuevas medidas anunciadas según los países y lugares donde se presentan implican golpes económicos, cierres, confinamiento y restricciones que vuelven a impactar a la productividad y a esta lenta recuperación.

Como lo he comentado, esta asumido el riesgo sanitario y se está buscando como de lugar reactivar.

Los reportes de las empresas que cotizan en bolsa se esperaban malos por obvias razones. Lo que ha sorprendido y de hecho impulsado a las bolsas es que han venido, en su mayoría, menos malos a lo que se esperaban. Aún faltan muchas empresas importantes por reportar y que pesan mucho en los índices, pero de seguir esta tendencia, la fiesta podría continuar.

Esta semana en EEUU estarían buscando los republicanos pasar su plan de ayuda por un billón de dólares (Trillón norteamericano), para contrarrestar los efectos de la pandemia. Pero se espera una larga batalla entre ellos y los demócratas, ya que estamos en franca carrera electoral para las presidenciales de noviembre, en donde, Joe BIden, ha seguido ampliando su ventaja.

También esta semana se dará la reunión y decisión de política monetaria de la FED. No creo que haya ningún cambio en las tasas, pienso que permanecerán en 0.00% a 0.25%.

Lo interesante será ver el comunicado de la reserva en cuanto a su visión de la economía y los riesgos hacia adelante por la pandemia.

Se presenta una paradoja en el mercado. El oro ha estado haciendo un movimiento alcista importante que ya ubica a la onza por arriba de los $1,930 dólares. Algo que sucede normalmente en entornos adversos económicos o geopolíticos.

El oro es un refugio seguro en tiempos difíciles y de incertidumbre. Este nivel de precios no se veía desde hace un poco más de 9 años. El conflicto China vs EEUU es la principal razón.

En México después de conocer malas cifras en el empleo, actividad industrial y servicios con una contracción máxima histórica, seguimos viendo un complicado entorno en el manejo de la crisis económica y sanitaria. Vimos también una inflación por arriba de lo esperado que se ubica en 3.7% y un superávit comercial que también es una mala noticia por ser un país que tradicionalmente opera con déficit cuando la actividad económica se normaliza.

¿Qué nos dice este superávit? Que hay demanda externa y estamos exportando y que las importaciones son mucho menores ante un mercado interno muy débil.

La administración pública federal sigue con una agenda distinta y alejada de las prioridades. Buscando distraer del Covid, la economía y la inseguridad. Trayendo políticos y con conferencias de prensa en el hangar presidencial y logrando el cometido de desviar la atención.

En este entorno nacional complicado se da una debilidad del dólar que esta semana nos pone de nuevo una oportunidad. Comprar dólares e invertir en esa moneda debajo de $22 pesos por dólar. Me sigue pareciendo atractivo, oportuno y defensivo invertir en esa moneda, por su solidez y porque la recuperación y perspectiva en ese destino, también es más sólido.

Recomiendo seguir siendo prudente con el gasto, asignarlo a prioridades y aquellos que tengan liquidez, entender el momento como atractivo, hay buenas oportunidades con tanta oferta y en nichos en donde muchos están padeciendo, aquellos que estén sanos podrían aprovechar para invertir y capitalizarlo.

En el mediano plazo me sigue preocupando y mucho la posible degradación que lleve a México a perder el grado de inversión y con ello las dolorosas consecuencias.

@juansmusi ​​​​​​​

En la pandemia: Películas para cargarse de optimismo

Las películas con valores resultan ser un poderoso vehículo para transmitir ideas e invitan a reflexionar sobre temas profundos. Adjunto algunas de ellas a modo de ejemplo.

1.Bella- Eduardo Verástegui, Tammy Blanchard, Manny Pérez, Angélica Aragón.

2. El Estudiante- Jorge Lavat.

3. Mente Brillante – Russel Crowe.

4. Tierra de Sombras- Anthony Hopkins (biografía de C. S. Lewis).

5. El Festín de Babette- Stéphane Audran, Bodil Kjer and Birgit Federspiel..

6. El Discurso del Rey- Colin Firth, Geoffry Rush. 

7. Al frente de la Clase -Jimmy Walk Treat Williams.

8. El Doctor- Willliam Hurt, Elizabeth Perkins.

9. Manos milagrosas- C. Gooding Jr. 

10. Mis tardes-Margueritte Gerard Depardieu.

11. De Dioses y de Hombres-Lambert Wilson. 

12. La última Cima- Pablo Domínguez.

13. A prueba de fuego, Kirk Cameron, Erin Bethea 

14. El Jardín Secreto. Kate Maberly, Heydon Prowse, Andrew Knott, Maggie Smith.

15. Perfume de Mujer – Al Pacino. 

16. El Salario del Miedo-. Ives Montand. 

17. Las Cronicas de Narnia, El León La Bruja y el Ropero-William Moseley, Anna Popplewell, Skandar Keynes and Georgie Henley.

18. Sueños de Abril-Miranda Richarson, Joan Plowrigth, Polly Walker, Alfred Molina, Jossie Lawrence.

19. Carros de Fuego- Ben Cross, Ian Chaleson, Ian Holm..

20. Ella y el Candidato-Rocio Vedeja, Damayanti Quintanar, Héctor Arredondo, Jorge Lavat..

21. El Violinista- Tang Yun Liu Peiui. 

22. Mente Indomable- Robin Williams, Matt Damon.

23. Las Bordadoras-Lola Naymark, Ariane Ascaride, Thomas Laroppe, Jackie Berroyer, Marie Félix

24. Cinema Paradiso-Guissepe Tornatore, Phillip Noiret.

25.. La sociedad de los Poetas Muertos- Robin Williams.

26. Casablanca- Humprey Borgard, Ingrid Bergman.

27. Reto Valientes. Alex Kendrick Ken Bevel.

28. Amigos- François Cluzet Omarzy. 

29. Los Coristas -Gerard Jugnot..

30. La Cristíada-Peter O´Toole, Andy García, Eduardo Verástegui.

31. El Inglés que subió la colina y bajo la montaña-Hugh Grant.

32. El chófer de la señora Daisy- Morgan Freeman Jessica Tandy .

33. Con ganas de triunfar-Edward James Olmos, Andy García.

34. Apóyate en mí-Morgan Freeman.

35. El Hombre de dos Reinos-Paul Scofield, Orson Wells (Ganadora de 6 Óscares).

36. Cyrano de Bergerac-Gerad Depardieiu, Anne Brochet.

37. Un Sueño Posible -Sandra Bullock..

38.. Sol de Media Noche-Mikail Barishnikov Gregory Hines 

39.Muerte en el Nilo-Peter Ustinov David Niven, Bette Davis, Angela Landsbury.

40. Nanny-McPhee Colin, Ema Thompson, Angela Landsbury.

41. El Camino del Guerrero- Nick Nolte Ryoko.

42. El Detective-Alec Guiness. 

43.. Profesor- Lazhar Mohamed, Fellag Sophie Nélisse.

Nuevamente sobre la educación sexual integral

Mientras todo el mundo está preocupado por los avances de la actual pandemia, el confinamiento forzado al que se nos ha obligado por su causa, o a la grave crisis económica ya presente y sobre todo futura como resultado de todo lo anterior, diversos proyectos de ley, de alto y polémico contenido valórico, siguen avanzando sigilosamente en el Congreso. En este sentido, el actual inmovilismo que afecta a nuestras sociedades, ha venido como anillo al dedo para los partidarios de estos proyectos, puesto que la ciudadanía no puede expresar su malestar como en tiempos normales, o al menos, generar la legítima y pacífica presión que es de la esencia de cualquier verdadera democracia.

            Según se comentaba en nuestra columna anterior, el proyecto de Educación Sexual Integral (ESI) busca que se imponga de manera global y al margen del querer de los padres, una determinada forma de entender la sexualidad a nuestros niños, desde la más tierna infancia. De esta manera, además de sexualizarlos de forma casi patológica, de aprobarse este proyecto, surgirán muchísimos problemas, tanto entre los padres y el Estado por medio de las entidades educacionales, como entre estos padres y sus propios hijos, pues como se ha dicho, se pretende adoctrinarlos de acuerdo a la perspectiva de género, de acuerdo a la cual, la sexualidad es una realidad completamente plástica y cambiable. Y sobre esta base impuesta, se buscará otorgarles una completa libertad y autonomía para llevarla a la práctica.

            Así, solo por poner algunos problemas sobre la mesa, ¿se imagina alguien las consecuencias que podría tener para las próximas generaciones el haber sido empujado a dar rienda suelta con su sexualidad desde párvulo y experimentar con ella a más no poder, probando todas las formas posibles a su respecto? ¿Existe algún estudio que advierta sobre las posibles secuelas que lo anterior podría tener para nuestros niños, secuelas que sin duda los afectarán durante toda su vida? O para mencionar problemas más concretos y medibles, ¿se imagina alguien la proliferación de enfermedades de transmisión sexual que podría producirse, fruto de forzar a ejercer una sexualidad sin límites? ¿O los abusos de que podrían ser objeto los niños, al postular su tempranísima “autonomía progresiva” en este ámbito?

            Lo anterior, sin perjuicio de la delicada pregunta de si el Estado tiene realmente el derecho de imponer su visión en esta materia, haciendo tabula rasa con las concepciones y la libertad de los padres. Ello, pues lo anterior equivale a un auténtico secuestro de nuestros niños, cuya formación pasa a depender casi exclusivamente del Estado. Más, ¿por qué habría que preferir a un funcionario público en vez de la familia natural para la formación de nuestros niños y jóvenes? ¿Es que los padres van a perder la tuición de sus propios hijos si no están de acuerdo con estas políticas? Incluso, ¿tienen los padres alguna función respecto de sus hijos o solo deben comportarse como obedientes borregos en lo que a su formación atañe, según los dictados del Estado?

            En fin, las preguntas e inquietudes pueden seguir acumulándose hasta el infinito. Sin embargo, un aspecto que pocas veces se señala, es que parece absolutamente contradictoria una legislación totalitaria como esta, dentro de un sistema democrático. De ahí que surjan razonables dudas de si realmente seguimos viviendo en un régimen semejante.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

El segundo trimestre debe ser el peor

El momento de mayor impacto, cierre, confinamiento y responsabilidad coordinada mundial se dio en el segundo trimestre de 2020. El golpe económico más fuerte y el período más crítico fue a partir de la mitad de marzo y hasta junio. Por necesidad e ignorando cuestiones sanitarias el mundo, desarrollado y emergente prefirió arriesgarse a contagiarse de Covid que a quebrar económicamente.

Y es justo ahora cuando las empresas que cotizan en Bolsa, en EEUU y aquí, que están presentando sus reportes. Aquí el mercado no se pregunta como vienen la mayoría de estos reportes, es sabido que vendrán mal. Cuando vienen mejor a lo esperado o menos peor, los mercados se animan y cuando vienen peor a lo esperado, sucede lo contrario. Sin embargo, la gran paradoja se da cuando uno ve el resultado de el sector tecnológico.

Un sector que hoy tiene mayor peso específico que cualquier otro y que sumados nombres como Apple, Amazon, Google, Microsoft y Facebook, por mencionar las más destacadas, pesan más que índices accionarios de países muy importantes de Europa y Asia y en algunos casos su valor combinado es incluso superior a los PIB de muchos países del mundo. Pues es justamente por ello, que lo mercados a pesar de la dificultad y complejidad económica siguen subiendo y es por ello que mis clientes están muy satisfechos con sus inversiones porque las tienen en el portafolio y después del bajón ya se recuperaron y siguen subiendo.

Y si, han subido mucho, pero decir que ya están caras y que ya no pueden subir más me parece superficial. Estas empresas antes, durante y después de la pandemia han mejorado su desempeño, incluida Apple y Microsoft que han tenido que volver a cerrar sus tiendas. También me han gustado los bancos norteamericanos y en su mayoría los reportes han excedido los estimados. En fin, sigamos viendo como salen los reportes de otros sectores y sin duda habrá sorpresas.

Por otro lado, en Europa se aprueba un nuevo paquete de estímulos por €750 mil millones de euros para toda la Unión, para contrarrestar los efectos negativos de la pandemia. Dicho paquete ha sido aprobado por unanimidad. En Australia también aprobaron un plan de $14 billones con el mismo fin.

Existe un optimismo que ha ayudado a los mercados también por el eventual descubrimiento y lanzamiento de una vacuna contra el Coronavirus. Pero esto sigue siendo especulativo y todavía no es real o 100% probado. Habrá que ver cuándo suceda, cuánto costará y cuánto tiempo tardará en llegar a nuestro país. Parecen ser buenas noticias, pero a seguir cuidándonos y pacientes. Al final no hay precisión en la vacuna y tratamiento.

En nuestro país la cosa no cambia de rumbo, seguimos mal y de malas. Incrementó la inflación, la producción industrial cayó más de lo esperado y el Indicador Global de Actividad Económica (IGAE) también salió peor. La pandemia tampoco cede y la inseguridad sigue incrementando. Parece que no cambiará de parecer esta administración y que transitaremos lentamente o quizá no tan lento, a una degradación de la calificación crediticia que nos llevará eventualmente a la pérdida del grado de inversión.

Este evento, si será muy dañino y tendrá grandes repercusiones en las finanzas públicas y en las variables macroeconómicas y de no enderezar el rumbo podría ocurrir tan pronto como en 2021, y no sólo lo digo yo, ya hay varios analistas, instituciones crediticias nacionales e internacionales y calificadoras que lo señalan.

Me sigo sintiendo cómodo comprando dólares debajo de $22.50 e invirtiendo en el mercado de EE.UU.

@juansmusi​​​​​​

Los medios de comunicación, la libertad y el discernimiento

“Ningún hombre sano y constructivo puede aceptar que la verdad y el error sean indiferentes y tengan iguales derechos” Alfonso Junco

El cine, la televisión y la radio son poderosos medios de comunicación. A través de ellos se hace llegar a las masas un mensaje y la propaganda que deseemos.

Si bien hoy tenemos una amplia gama de opciones tales como los portales en internet de películas y música, conectarnos a una inmensa cantidad de emisoras en todo el mundo; la televisión, el cine y la radio convencionales, siguen teniendo su impacto en la vida hogareña. Si el mensaje que se transmite es todo menos limpio, los medios deberán manipular la forma en que lo presentan para que permeé en nosotros.

Llegamos a un punto importante: en la difusión de series, películas, programas y música, se alega la libertad de expresión para justificar el que una producción lleve consigo un mensaje dañino. Programas tipo “Como dice el dicho” no solo promociona el estilo de vida homosexual, también promociona las relaciones sexuales fuera del matrimonio o el adulterio. Programas que no hubiéramos pensado que verían la luz del día, hoy son transmitidos en horario familiar. ¿Qué deberíamos hacer? ¿Bastaría con cambiarle de canal?

Aún los bien intencionados podrán afirmar con vehemencia, una y otra vez que cada quien es “libre de ver lo que quiera”, que no somos nadie para imponer a otros nuestras creencias y gustos, etc. Esa forma de pensar es lo que más desean los medios que promueven el homosexualismo, la ideología de género y el aborto en el mundo: que cerremos la boca y volteemos hacia otro lado para que el producto llegué a las masas. Solo así seremos considerados como “amables y respetuosos”.

Pero usted simplemente no se quedaría tranquilo si alguien le ofreciera a un niño un plato con estiércol a la derecha y un plato con ensalada de frutas a la izquierda. Entonces ¿por qué mirar hacia otro lado cuando les presentan a su hijo y a los hijos de otros, conductas desordenadas como si fueran buenas? Afirmar que el estilo de vida homosexual es dañino al individuo como a la sociedad en su conjunto no es intolerancia u homofobia, es un hecho.

Los productores de tales programas no solamente pretenden que aceptemos los actos homosexuales, sino que los respaldemos, so pena de acusarnos de intolerantes u homofóbicos; irónicamente ellos no toleran ningún disenso. Entonces ¿dónde está la supuesta libertad de la que hablan? Es inexistente; hablamos de una dictadura del relativismo. Y caemos en un relativismo moral al pensar que aquello que está bien y mal es algo que cada persona determina por sí misma.

Tenga presente que lo que hace que un programa sea bueno o malo no es la opinión de la gente; lo hace bueno o malo si promueve los valores, o si por el contrario, los vulnera. Nuestro deber es sin duda alguna, denunciar tales programas a la execración común, no por odio –como algunos fautores argumentaran- sino por el bien común. Sencillamente no se le puede enseñar a nadie –especialmente a niños y adolescentes- que los actos homosexuales sean moralmente lícitos.

Desde luego ha de respetarse a aquellos que practican la homosexualidad, haciéndoles ver las consecuencias de tales actos que niegan la diferencia y complementariedad existente entre un hombre y una mujer. En ese orden, la difusión de programas mostrando la practica homosexual como algo bueno y plausible es el mayor timo a la sociedad. Conformarse con cambiar de canal solo es aplicable entre programas limpios, sean de su agrado o no, pero jamás entre programas que promueven los valores y otros que promueven conductas desordenadas. 

Pretender buscar el bien común opinando al mismo tiempo que cada quien haga lo que quiera en aras de una libertad mal entendida, no es en absoluto querer el bien de otros, sino asumir una actitud cómoda cuando vemos cómo se intenta derrumbar a la familia. La razón por la que la ideología de género ha avasallado es precisamente porque hemos guardado silencio y lo hemos hecho tan bien que aseguramos que lo bueno y lo malo tiene el mismo derecho y deber de exhibirse ante la sociedad.

Pero uno simplemente no aseguraría jamás que da lo mismo comer una ensalada de frutas que estiércol… ¿no le parece?

Impacto y recuperación retardada

En términos de muertes y contagios, las cosas siguen muy complicadas en EEUU, México, Brasil, India, Rusia, Perú y Chile. Lo peor no se puede afirmar que ya quedó atrás. Y es que a pesar de esto los mercados financieros y los indicadores económicos mejoran en el mundo y no así en México. ¿Porqué? Yo creo que hay muchas razones externas que desafortunadamente no se replican en nuestro país.

Algunos ejemplos. El índice de mortandad ha bajado. Sin haber encontrado vacuna o remedio 100% eficiente los protocolos empleados en el mundo en una fase temprana del COVID parecen altamente efectivos. Hay menos muertes y si los pacientes no tienen otras complicaciones, parecen en su mayoría, que pueden salir adelante.

Otro ejemplo es que los indicadores económicos en una economía desarrollada, parecen haber dejado atrás lo peor, el desempleo, las ventas al menudeo, las ventas de autos nuevos, casas, indicadores de producción industrial y manufacturas. La explicación es que son economías más dinámicas, responden con mayor velocidad y lo reflejan inmediatamente.

En el mundo sub desarrollado los impactos negativos llegan más tarde y para recuperarnos, nos tardamos más. La mala noticia es que los indicadores locales y la economía nacional siguen empeorando. La probabilidad de una mayor caída del PIB, sigue latente, los números de desempleo también pueden empeorar.

La buena es que nuestro principal socio comercial y vecino, ya empezó a solicitar más bienes, productos y servicios de México. En pocas palabras el 50% de la economía nacional es dependiente de las exportaciones a ese país y el otro 50% es manufactura, consumo, gasto público y servicios nacionales.

Todo lo anterior y la posibilidad de ver ya la luz al final del túnel es siempre y cuando no volvamos a un confinamiento absoluto.

La expectativa de crecimiento para México ya es de -10%, el promedio del mundo estaría por debajo de -6% y China, que es de donde es originaria la pandemia, crecerá positivo 1%.

Lo que no veo es señales alentadoras a nivel nacional. Ahora que el tipo de cambio regresa a los rangos de $22.5 vuelvo a recomendar acumular inversiones en esa moneda y comprando selectivamente empresas que van a seguir creciendo a pesar del entorno adverso y que a pesar de lo difícil de los tiempos ofrecen una protección patrimonial y un rendimiento positivo.

No descarto la posibilidad de una mayor apreciación en el corto plazo y por eso hace sentido hacerlo promediando.

Tampoco es un mal momento para aprovechar y tomar oportunidades en estas épocas de crisis y con un horizonte a mediano y largo plazo capitalizarlas. No se nos puede olvidar que cuando nadie quiere invertir en un lugar y “apesta”, los pocos que se atreven a hacerlo, pueden capitalizarlo.

Esta semana esta llena de reuniones de Bancos Centrales, en Europa y Japón, hay juntas de la OPEP y del Consejo Europeo y también empieza la temporada de reportes corporativos de empresas que cotizan en la bolsa de EEUU. Sin duda este último será el mayor tema ya que las cifras vendrán en su mayoría muy mal.

De hecho, el segundo trimestre del año deberá ser el peor. Veremos que tan “descontado” lo tendrá el mercado, como siempre, habrá sorpresas positivas y negativas, que van a influir en el desempeño de las bolsas del mundo. Por lo pronto a seguir siendo prudentes y sensatos con el manejo de la pandemia y de la economía.

@juansmusi​​​​ 

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