Revolución rusa, 100 años después

Luis-Fernando Valdés

    ¿Por qué ha sido tan poco festejado el centenario de la revolución que marcó la historia del siglo XX? ¿Qué lección se encierra en este silencio?

     1. Las dos revoluciones de 1917. La primera ocurrió, después de la derrota del ejército del Zar en la primera Guerra Mundial, cuando Nicolás II abdicó el 12 de marzo, tras largas movilizaciones sociales de protesta.

    La segunda y más conocida aconteció el 25 de octubre, cuando los bolcheviques encabezados por Trotsky, Lenin y Stalin conquistaron el poder, al derrocar al jefe del gobierno provisional, Alexander Kerensky. Entonces el sóviet de Petrogrado se quedó con el poder del Estado, y Lenin empezó la persecución a la Iglesia ortodoxa rusa. (Cfr. El País, 11 abr. 2017)

      La historia posterior es larga y compleja: una guerra civil entre los bolcheviques y los contrarrevolucionarios (1918-1921), la Segunda Guerra Mundial (1939) y la dictadura de Stalin, la Guerra Fría (desde 1945 hasta 1989, con la caída del muro de Berlín). Una amarga historia de atropellos a la libertad y de millones de muertos.

     2. Un centenario poco celebrado. Un artículo del New York Times explicaba que este aniversario se redujo a una conmemoración académica, sin mayores celebraciones populares, porque, según algunos funcionarios del Kremlin, historiadores y analistas, el presidente Vladimir Putin detesta la idea de revolución.

     “Conocemos bien las consecuencias que pueden tener estas convulsiones históricas”, afirmó Putin en diciembre pasado, durante su discurso del Estado de la federación. “Desafortunadamente, en el siglo XX nuestro país sufrió muchas de estas convulsiones y sus consecuencias”, sostuvo. (N. Macfarquhar, NTY, 13 mar. 2017)

      3. El lado obscuro del Comunismo. La Revolución rusa buscaba implantar las ideas de Karl Marx: la imponer la Dictadura del Proletariado, donde los hombres pudieran vivir iguales, sin propiedad privada, en un mundo sin pobres ni ricos.

      Sin embargo, la Revolución se transformó en una auténtica dictadura, en la que no había un dictador, sino una ideología totalitaria, con una visión histórica materialista y atea. Fue la dictadura de todo un sistema político y económico, que persiguió cruelmente a las religiones, especialmente a la cristiana. (Cfr. S. Aragonés, Aleteia, 16 oct. 2017)

      La obra titulada “El libro negro del comunismo: crímenes, terror y represión” (1997), escrita por un grupo de profesores universitarios e investigadores europeos, estima que el número de muertos bajo los diversos regímenes comunistas (China, Rusia, Corea del Norte, etc.) “se acerca a la cifra de cien millones”. (Cfr. Aleteia.org, 21 abr. 2017)

     4. La historia atrás de la historia. El biógrafo de Juan Pablo II, George Wiegel, formula una pregunta muy importante sobre el modo pacífico de la caída del muro de Berlín, que marcó el final del comunismo mundial.

     Pregunta Weigel: “¿Qué fue lo que hizo que «1989» no implicara derramamiento de sangre y violencia masivos, los dos métodos habituales del siglo XX para efectuar un gran cambio social?” (Aleteia, 30 ene. 2014)

     Y responde que esa revolución pacífica fue posible gracias a Juan Pablo II, el Papa polaco que durante sus años como obispo de Cracovia tuvo que lidiar con el régimen comunista, pues este Pontífice fue el que encarnó la “revolución de la conciencia moral” que llama al mal por su nombre, y que por eso fue capaz de aglutinar a pensadores y políticos que dieron lugar al cambio: Vaclav Havel, Ronald Reagan, etc.

     Epílogo. No se puede celebrar una ideología que destruye al hombre. Aunque la inquietud por defender a los trabajadores y a los pobres sigue siendo válida, el Comunismo no fue capaz de darle una respuesta, porque el afán de poder que lo sustentaba conllevaba cancelar todas las libertades y matar a sus millones de opositores.

    La gran lección de este centenario es que cuando el ser humano abandona los principios morales, destruyendo la libertad individual y la libertad religiosa, el hombre se convierte en el depredador del hombre. Entonces, la gran revolución de hoy consiste en conservar la conciencia moral como guía para solucionar los grandes problemas sociales de nuestro tiempo.

@FeyRazon lfvaldes@gmail.com
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El puño levantado y el católico

Desde aquel día de la tragedia ocurrida el 19 de septiembre apareció la imagen del puño levantado, que se dice, significa «silencio» ante un posibilidad de hallar a alguien con vida. Diversos medios divulgaron esto al lado de la frase «México está de pie» o el ya conocido «Fuerza México».

No sin que me envíen al gulag, diré que jamás en la historia de la humanidad el puño cerrado ha tenido el significado que ahora en mi país se le da. La verdad es que escuchar aquel día que estábamos de pie me resulto un poco soberbio, por favor, no me mal entiendan, pero que ni abatidos pudiéramos decir que estábamos de rodillas, significa mucho, nada bueno. Y esto no tiene que ver con ser positivo o negativo, no se trata de un estado de ánimo.

Los que son observadores saben que el puño levantado significa violencia, más no fuerza, egoísmo más no hermandad, protesta más no esperanza. Algunos me dirán que lo que importa es la intención con la que se hace, vamos, lo que viene del corazón, qué si aún yo tuviera razón, ésta es la mejor oportunidad para cambiarle el significado,… creo firmemente que esto es imposible, la historia misma nos lo dice, cuesta trabajo ser objetivos, pero este gesto es bien conocido por los comunistas, masones, el feminismo radical, izquierdismo, indigenismo.

Y Vittorio Messori hablaba con toda verdad y razón sobre ello: «Muchos no saben lo que significa el grito con el puño izquierdo cerrado levantado hacia arriba. Es el gesto adoptado por los comunistas y socialistas. Este gesto era bien conocido en la cultura antigua como símbolo de Prometeo que, en nombre del hombre, se rebeló contra los dioses. Por eso, levantar el puño cerrado contra el cielo era para las culturas antiguas, y no sólo para la cultura grecorromana, amenazar al cielo; era como señal de la lucha del hombre contra Dios. Era una blasfemia a la cual el hombre religioso contraponía, como exorcismo, el puño cerrado para abajo como para amenazar a los infiernos. Por eso, como dan testimonio los frescos de las catacumbas, la señal del cristiano era levantar las manos abiertas hacia lo alto para estar disponibles a acoger al Espíritu Santo, es decir, aceptar la voluntad de Dios… Que Dios perdone a aquellos que levantan el puño cerrado a lo alto, porque muchos no saben lo que hacen»

Ahora bien, si a este gesto le agregamos el conocido minuto de silencio, tenemos todo menos una expresión cristiana, desde el mutismo absoluto hasta el gesto externo.

¿Y si invitamos a rezar el Santo Rosario? Los que puedan, hacerlo de rodillas, otros de pie según las posibilidades físicas. ¿Parece difícil? No todos somos católicos me dirán… pero entonces ¿Cuándo habremos de llevar nuestro cristianismo al mundo? Tenemos el ejemplo de Polonia, un país de mayoría católica (como México) que este 7 de octubre, en la celebración de la Virgen del Rosario, un millón de polacos rezó el Santo Rosario en sus fronteras, las imágenes son elocuentes e inspiradoras. Polonia sabe y tiene claro lo que el Papa San Pío X expresaba: “Dénme un ejército que rece el Rosario y vencerá al mundo».
Cuan contrastante es el puño levantado y el silencio con el tomar entre nuestras manos el Rosario y empezar a rezarlo, encomendando a Dios nuestra patria, nuestras familias, nuestros difuntos y pedir por aquellos que en la tragedia del 19 de septiembre lo perdieron todo.

Recordemos que el cristiano no es de este mundo, su patria es el cielo y que con cada gesto podamos decir: “Non nobis Domine non nobis sed Nomini Tuo da gloriam” Salmo 113b (115)

Alexa Tovar alexatovar2017@yahoo.com.mx

La voluntad y heroicidad en nuestros días…

Es consabida la tragedia ocurrida el 19 de septiembre en la Ciudad de México y otros estados a causa del sismo de magnitud 7.1. Pronto, el país revivía el dolor de 32 años antes, el golpe de realidad aparecía en las noticias, mi patria era noticia mundial.

Es verdad que nuestra oración y la ayuda material al prójimo está presente en una tragedia, nuestra reacción muy humana, nos arranca de nosotros mismos para prestar ayuda a aquellos que lo necesitan.

Hace escasos días veía una publicación en la red social respecto a gente que había expresado que no ayudaría más puesto que ya lo había hecho una vez. Lo anterior puede obedecer a dos razones principales: recursos limitados o reacción pasajera ante la tragedia. En la primera es entendible dadas las dificultades económicas que se puedan tener. Mención aparte merece la segunda.

Cuando la ayuda material y la oración están en función del estado de ánimo, (especialmente el miedo o la angustia) éstas suelen ser desbordadas pero no duraderas. Gobernarse de acuerdo a las emociones da frutos pasajeros. Es la voluntad y no la sensibilidad la que debe decidir, una voluntad que, forjada a través del tiempo produce frutos sólidos y permanentes.

La falta de voluntad es dañina porque nos mantiene en la pasividad, nos lleva a los actos de omisión. Aparentemente ayudando una vez, ya cumplimos pero ¿realmente es así? Pensamos que acallamos la propia conciencia, nos conformamos con ver desde lejos, somos mudos testigos ante la tragedia ajena.

Ahora bien siendo objetivos y no sensibles:

¿Somos héroes si hacemos lo correcto? No

¿Somos héroes si oramos por nuestros semejantes? No

¿Somos héroes si ayudamos materialmente al prójimo? No

Estamos cumpliendo con las obras de misericordia que la Iglesia nos marca, la reacción que han tenido varios, deberíamos tenerla todos a lo largo de nuestra vida. Digo esto porque es muy fácil irnos por el lado emocional y ver la situación como la ve el mundo, llamando heroísmo al cumplimiento de nuestros deberes, para luego tener por héroes a unos perros (a los que, por si fuera poco, les hemos atribuido cualidades solo inherentes al ser humano) y más tarde pedirles parques exclusivos. ¿Se dan cuenta como deviene todo cuando perdemos objetividad?

Tomemos las riendas como es debido, forjemos la voluntad, cumplamos con nuestros deberes, hagamos lo que tenemos que hacer y más allá, como los que siguen ayudando cada día como si la tragedia hubiera ocurrido ayer, como las personas que teniendo infinidad de actividades y trabajo, aún así han encontrado la forma y el tiempo para hacer llegar la ayuda humanitaria a diferentes estados, como aquellos que han redoblado la oración por el alma de los fallecidos y por sus respectivas familias.

Cuando creemos que hemos hecho suficiente por el prójimo, basta que seamos honestos para darnos cuenta de que no hemos ni siquiera empezado…

Alexa Tovar alexatovar2017@yahoo.com

«Cuando nos conformamos con el lodo»

En nuestros días está muy difundido alcanzar el bienestar personal, ese estado de armonía que anhela tenerse en la vida cotidiana, acompañado de un supuesto tipo de espiritualidad que nos haga sentir bien.

Con frecuencia vemos publicaciones de no pocos católicos respecto a mensajes muy espirituales de personalidades que son tan parte del pensamiento católico como lo sería el agua y el aceite.

¿Cuántas veces no habremos dado like a frases “bonitas de paz y amor” del Dalai Lama ignorando que éste apoya el aborto en ciertas situaciones?

¿Cuántos libros no se habrán leído de Paulo Coelho ignorando o teniendo total conocimiento de que es un autor de la nueva era, incompatible con la religión católica?

¿Cuántas veces se han compartido en las redes sociales publicaciones del budismo, hinduismo, gnosticismo, mantras, pero se detienen antes de publicar algo sobre la religión católica?

Todo lo anterior quizá esté bien para muchos pero no para el católico. Alguien dirá que no hay nada de malo en tomar lo que vale la pena de tal o cual religión, de tal o cual escritor, de tal o cual pensamiento, porque finalmente somos humanos, la cuestión es que alimentarse del pensamiento del mundo antes que nutrirse del pensamiento y razonamiento católico hace caer en un sincretismo galopante, trae consigo el desarrollo de cierta estulticia y en casos más delicados el paulatino alejamiento de la fe católica. Y cuando hablo de ello, no necesariamente me refiero al abandono de la religión, pues, los hay perfectamente capaces de continuar asistiendo a misa pero que han dejado de creer en la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo en la Sagrada Eucaristía, asisten a cursos bíblicos pero practican el reiki, son catequistas pero creen en la angeologia, de tal suerte que hablamos de algo que no hay que tomar a la ligera.

Esto, por desgracia no es privativo de simples publicaciones en las redes sociales, una situación similar se presenta en librerías católicas plagadas de literatura de la nueva era, de yoga, reiki, niños índigo, de autores como Dalai Lama, Antonio de Mello, Paulo Coelho, Ansel Grün, Dan Brown. ¿Qué hace un católico con semejante literatura en sus manos? ¿Qué sucedió con la sana lectura de vida y obra de los santos? La espiritualidad en la Iglesia Católica no es la que llama a sentir bonito mientras no molestemos al prójimo, es la que llama a una conversión a Dios ordenando la propia vida mediante la oración, práctica de las virtudes cristianas y por supuesto la práctica de los sacramentos particularmente la Sagrada Eucaristía, teniendo como objetivo llegar a ser santos.

Como católicos estamos en el deber de discernir lo que leemos, lo que vemos en la pantalla lo que escuchamos y lo que compartimos en las redes sociales. Nunca es tarde para empezar, para fortalecer nuestra fe católica, nadie es perfecto, pero todos somos perfectibles. La Iglesia Católica tiene en su haber 33 doctores con vastas obras, entre los que se encuentran San Agustín, San Ambrosio, Santo Tomás de Aquino, tiene obras de pensadores católicos como Hilaire Belloc, Gilberth Keith Chesterton, Louis Veuillot, entre otros.

Así que para fortuna nuestra, la Iglesia Católica siempre ha tenido el remedio que evita el impresionarnos con tan poco barro… o lodo.

 

Alexa Tovar

alexatovar2017@yahoo.com

Los creyentes y la educación sexual en México según la SEP

Autor: Carlos Alberto Jardón

Católico por convicción y teólogo de profesión. Padre de familia y amante de la pizza.

@Elnivel2

Fuente: liderazgo, teología, creatividad, evangelización

Frente a las recientes iniciativas del gobierno federal en el tema de matrimonios igualitarios y algunas menciones que ha hecho el mismo gobierno sobre “derechos sexuales” de niñas y niños han surgido una gran cantidad de memes y de artículos bastante reaccionarios (de parte de padres preocupados, creyentes y no creyentes) que se basan en lo que ha ocurrido en otros países o en informaciones parciales. No estoy defendiendo las políticas del gobierno (ni me pagan por ello ni me interesa) trato de hacer un llamado a los padres de familia (sobre todo a los creyentes) a tomar cartas en el asunto y a inyectarle grandes dosis de sentido común y razón al tema, a fin de cuentas lo que está en juego es la formación de las siguientes generaciones que puedan sacar a este país adelante y asegurarse un futuro.

Sugiero estas tres acciones concretas que los padres de familia podemos hacer para formar a nuestros hijos (que es lo que nos interesa de verdad):

1. Informarse sobre lo que ocurre realmente

En nuestro país existe todavía el sistema de libros de texto gratuitos que se utilizan en todas las escuelas públicas y en la mayoría de las escuelas privadas incorporadas a la Secretaría de Educación Pública (SEP). Lo primero que hay que hacer es revisar los libros y su contenido. Los temas de sexualidad se tratan en la materia de Educación Cívica y Ética. Obviamente esto exige formación de parte de los padres para saber discernir si ese contenido atenta de verdad contra las convicciones espirituales de la familia o, peor aún, contra la dignidad de la persona.

Pero más allá de los libros de texto y su contenido, los maestros de primaria de la SEP reciben formación sobre estos temas de parte de la Dirección General de Formación Continua de Maestros en Servicio, de la Subsecretaría de Educación Básica. Existe un Educación Integral de la Sexualidad. Formación para maestras y maestros de Educación Básica (disponible aquí), en el que, afortunadamente, todavía no se cuela la ideología de género en su versión más radical. El manual está más bien cargado a prevenir la violencia y el abuso. Se nota todavía la unidad del aspecto emocional y el genital en el fundamento teórico, incluso se subraya que la sexualidad tiene muchas dimensiones que se deben educar (no sólo la genitalidad). Explica con bastante firmeza que en la edad escolar la identidad sexual está bastante bien definida por lo que sugiere a los maestros, entre las cosas que hay que evitar:
Explicación de teorías infundadas y parciales respecto al origen de la orientación sexual (p. 115)
Comentarios que sugieren que no es posible contar con claridad respecto a la orientación sexual en la infancia (p. 115).

Aunque tiene también sus deficiencias, hay algunas afirmaciones de este manual que me parecen bastante positivas y que, lejos de atentar contra las convicciones o el derecho de los padres cristianos a formar a sus hijos, pueden ser de utilidad, a los que son padres, para reivindicar este derecho y protestar con bases en caso de que se quiera cambiar de forma radical este manual (las negritas son mías).

“Los padres de familia, y las familias mismas tienen un papel fundamental en la construcción de aspectos muy importantes de la identidad sexual y las relaciones sociales de sus hijos e hijas. Las escuelas y las instituciones educativas en las que los niños y las niñas pasan gran parte de sus vidas son un ambiente adecuado para aprender acerca de la vida sexual, las relaciones interpersonales, el VIH y otras infecciones de trasmisión sexual. Cuando estas instituciones funcionan bien, los niños, niñas y jóvenes adquieren los valores, habilidades y conocimiento para tomar decisiones informadas y responsables en sus vidas sociales y sexuales. Los maestros y maestras deben ser proveedores de información y apoyo de calidad y confiables para las niñas, niños y jóvenes. En la mayoría de los casos, los padres y madres de familia son quienes más apoyan los programas de educación de la sexualidad en las escuelas.” (p. 123)

“Las recomendaciones internacionales sobre educación de la sexualidad subrayan la importancia de involucrar y construir apoyo entre los líderes culturales de una comunidad dada. Personajes críticos como los líderes religiosos deben ser incluidos en el desarrollo de estos esfuerzos. Sin embargo, las recomendaciones internacionales también señalan la necesidad de cambio en algunas normas sociales y prácticas peligrosas que se opongan a los derechos humanos o que pongan en riesgo y vulnerabilidad, especialmente a las niñas y las mujeres jóvenes.” (p. 123)

“Los mecanismos tradicionales para preparar a la niñez y la juventud para la vida sexual y las relaciones interpersonales están sufriendo cambios y estragos en muchos lugares, con frecuencia nada suple a esos mecanismos. La educación de la sexualidad reconoce el papel primordial de los padres y la familia como fuente de información y apoyo en la formación de un enfoque saludable a la sexualidad y las relaciones sexuales. Los gobiernos y los ministerios de educación, las escuelas, los maestros y las maestras deben apoyar y complementar el papel de los padres y la familia brindando un ambiente de aprendizaje de apoyo y seguro, así como las herramientas y materiales para proporcionar educación de la sexualidad de alta calidad.” (p. 123)

“Las recomendaciones internacionales están realizadas con el principio de gradualidad en el diseño de los objetivos de aprendizaje que siempre son adecuados a la edad. También se recomienda tomar en cuenta los contextos comunitarios. La educación de la sexualidad no se limita a las relaciones sexuales, sino que incluye habilidades para entender el cuerpo, el reconocimiento de relaciones interpersonales, el conocimiento de los principios de la reproducción humana, aspectos de seguridad y desarrollo de la confianza. Esto se va construyendo gradualmente de acuerdo con el desarrollo infantil.” (p. 124)

2. Formarse (leer) en el Magisterio de la Iglesia sobre estos temas

Tal vez nunca tuviste una formación cristiana o por lo menos integral en cuanto a la sexualidad. No importa, si eres católico, es hora de que te pongas las pilas, dejes un rato el Facebook, y te pongas a leer y estudiar lo que opina el Magisterio de la Iglesia sobre el tema de la sexualidad (aunque si eres cristiano no católico puedes aprovechar la doctrina bíblica que ofrece el Magisterio católico sobre el tema y tal vez descubras que los cristianos de cualquier trasfondo estamos bastante sincronizados al respecto).

Un principio básico que no se debe olvidar es el de que los cristianos formamos a nuestros hijos para el amor (no sólo para el ejercicio de su genitalidad), como enseñó alguna vez S. Juan Pablo II:

«La educación para el amor como don de sí mismo, constituye también la premisa indispensable para los padres, llamados a ofrecer a los hijos una educación sexual clara y delicada. Ante una cultura que «banaliza» en gran parte la sexualidad humana, porque la interpreta y la vive de manera reductiva y empobrecida, relacionándola únicamente con el cuerpo y el placer egoísta, el servicio educativo de los padres debe basarse sobre una cultura sexual que sea verdadera y plenamente personal. En efecto, la sexualidad es una riqueza de toda la persona —cuerpo, sentimiento y espíritu— y manifiesta su significado intimo al llevar la persona hacia el don de sí misma en el amor» (Familiaris Consortio 37)

Por lo menos habría que leer lo siguiente, para formarnos y formar a nuestros hijos (no es una lista exhaustiva ni académica, sino una lista de lecturas que te sugiero y que me han ayudado a mí):
Orientaciones educativas sobre el amor humano. Pautas de educación sexual (Sagrada Congregación para la Educación Católica).

Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales (Congregación para la Doctrina de la Fe).
La verdad del amor humano. Orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar (Conferencia Episcopal Española).
Familiaris Consortio (Juan Pablo II).
Deus Caritas Est (Benedicto XVI).
Amoris Laetitia (Francisco).
Los cinco lenguajes del amor (Gary Chapman).
Sexo como Dios manda (Ksawery Knotz).
Sexo: un motivo para amar (Mónica de Aysa)

3. Orar por nuestros hijos y por nosotros

Hay líderes cristianos que opinan que estamos en medio de una guerra cultural, tienen su parte de razón. La guerra cultural requiere formación pero también oración. Es necesario orar a Dios para pedir dirección en la formación de nuestros hijos y de nuestras familias. Es necesario también orar por ellos para que conozcan y amen a Cristo, tanto o más que nosotros. Si los formamos y oramos con y por ellos podremos equiparlos para ser libres y sobre todo para amar a todos y todas. El amor es capaz de vencer cualquier batalla.

San Pablo de Tarso. Importancia jurídica de su pensamiento

*Dr. Carlos Leite Poletti.

Es esta una de las personalidades más extraordinarios del cristianismo y no en vano considerado como uno de los hombres más geniales. Fue escritor fecundo e inspirado, autor de las epístolas a los romanos, a los corintios, a los gálatas, a los efesios, a los filipenses, a los colosenses, a los de tesalonicences, a Timoteo, a Tito, a Filemón y a los hebreos.

De la primera de ella, La Epístola a los romanos, obtenemos su concepción acerca de la ley.

Cuatro son las distintas acepciones de la ley mencionadas en sus epístolas. La ley de Dios o ley eterna (Romanos: VII, 22-25) , la ley de la razón (Romanos II, 14-15), la ley como norma de conducta o concepto general de la ley positiva, y, por último, la ley del pecado (Romanos VI, 14).

La ley natural es un reflejo de la ley eterna, radicado en la naturaleza racional del hombre y perfectamente separable de la ley positiva o del Estado.

En el pensamiento de San Pablo y en la doctrina desarrollada en sus epístolas, se encuentran sin duda las raíces del nominalismo expuesto en la alta Edad Media.

San Pablo es un apóstol de la libertad absoluta inmotivada de Dios y esta afirmación que enseña que la voluntad de Dios no tiene otro fundamento que querer solamente, la sola circunstancia de que así lo quiere Él.

Es imposible con estas ideas pretende fundamentar una explicación intelectiva del obrar de Dios, es absurdo tratar siquiera de encontrar los cimientos valorativos del obrar divino. La justicia de Dios no tiene apoyos axiológicos susceptibles de humana ponderación, son decisiones inmotivadas cargadas de justicia, por la sola circunstancia de emanar de la voluntad divina.

Este primado de la voluntad, encuentra desarrollo en las doctrinas agustinianas y servirá más adelante de sostén a las corrientes franciscanas inglesas de la alta Edad Media, para fundamentar su posición de ataque al pensamiento de la escolástica aristotélica.

*Dr. en Derecho, Uruguayo y católico

Asesor en Bioética de la Universidad de Montevideo

¡Dichosa! Mujer estéril.

Por *Juan Alberto Echeverry

Sab 3,13 Dichosa la mujer estéril que se ha mantenido irreprochable y no ha tenido relaciones prohibidas: recibirá el premio merecido cuando el Señor venga a juzgar a los hombres!
14 ¡Dichoso también el castrado que nunca cometió ninguna maldad ni tuvo malos pensamientos contra el Señor: por su fidelidad recibirá una recompensa especial y un lugar muy agradable en el templo del Señor!

El anhelo de millones de mujeres y matrimonios en el mundo entero, es poder tener el don de ser padres, sin embargo, hay muchísimas mujeres que a pesar de ese anhelo ferviente, su vientre no se ha abierto a la vida, y con mucha razón sufren, lloran y mantienen una batalla interior. No obstante, también hay un camino de felicidad para quienes no han podido concebir un hijo.

Si acaso esa es tu situación, piensa con sensatez, que por algún motivo Dios o la vida no lo han permitido. Sin dejar de orar, clamar y trabajar por ese don, dedícate a buscar tu felicidad. Vuelca tu vida al servicio de Dios y de los demás, y tendrás la recompensa que Dios regala a sus hijos amados. Abraza tu realidad presente y esfuérzate por crecer en virtudes y conocimiento, recuerda que los tiempos que vivimos son cada vez más complicados moralmente y no vale la pena que ensucies tu vida con el pecado, o te la pases amargada(o) por aquello que no llega.

Ciertamente la maternidad es hermosa y sin embargo, cuántos padres sufren terriblemente por hijos enfermos, descarriados, asesinos, drogadictos, rebeldes y a veces, viven unos cuadros terriblemente dolorosos sin poder hacer nada por sus propios hijos.

Si te dedicas a dar de lo que tienes, a vivir la vida disfrutando sencillamente cada momento, a crecer espiritual e intelectualmente, te aseguro que encontrarás tu verdadera felicidad, y tal vez las obras que realices, se convertirán en muchos hijos amados, tal como lo ha prometido el Señor, en el siguiente texto bíblico. He sido testigo también de muchos hogares estériles, que ahora tienen cientos de hijos espirituales y son profundamente felices. Son personas que traen bendición a su familia, sobrinos, empleados, huérfanos y sociedad en general.

Isa 54,1 Da gritos de alegría, mujer estéril y sin hijos; estalla en cantos de gozo, tú que nunca has dado a luz, porque el Señor dice: “La mujer abandonada tendrá más hijos que la mujer que tiene esposo.”

Así que ánimo, levántate de la amargura, haz santamente lo que esté en tus manos por hacer, mira con otros ojos la esterilidad, pero no te agobies más, deja que Dios disponga el mayor bien en tu vida, y confía en su perfecto plan.

Oración: Dios Padre de amor: Una vez más vengo a tu presencia con el corazón compungido. Tú conoces el anhelo profundo de mi corazón por ser mamá (papá), pero si esto no es posible por algún motivo que yo desconozca, te pido que me regales la paz interior, la serenidad y la felicidad que mi corazón anhela. Te pido en el nombre de Jesús, que este anhelo no se convierta en mi vida en un ídolo que me esclaviza, sino más bien, confiando en tu amor eterno, pueda dedicar mi vida a servir a los demás con entrega absoluta, y a crecer espiritual e intelectualmente. Hoy declaro con todas las fuerzas de mi corazón que acepto tu perfecta voluntad en mi vida y me levanto en el nombre de Jesús a conquistar mi felicidad. Si por algún motivo llegare a tener el don de la maternidad (paternidad), la acogeré con el mismo a mor que vivo cada día de mi vida, porque el mayor regalo que me has dado, es poderte conocerte y amarte a Ti que eres el verdadero amor eterno. Hoy quiero interceder por todos los padres de familia del mundo entero, que sufren a causa de sus hijos. También oro por todos los huérfanos que han sido abandonados, carentes de amor o maltratados, para que encuentren verdaderos padres espirituales que los acojan y los amen. Oro por las mujeres que están pensando abortar, para que por tu misericordia, envíes gracias de conversión a sus corazones. Amén.

*Facilitador católico Director de la FUNDACION CATÓLICA IMMAH

EDUCAR EN EL OPTIMISMO

Por Dra. Marian Rojas-Estapé

En una ocasión, un periodista le preguntó a Helen Keller que se había quedado ciega, muda y sorda a los diecinueve meses de edad:

-Srta. Keller, ¿Hay algo peor que ser ciego?

-Sí, es peor poder ver y no tener una visión, porque como vemos el futuro, determina cómo vivimos el presente.

La felicidad está íntimamente relacionada con el sentido que le damos a la vida, a nuestra existencia.Es una manera de enfrentarse a la vida. Hoy sabemos que ser felices es una garantía de longevidad para la salud. Las personas más felices tienen una genética privilegiada. Los telómeros son los manguitos que se encuentran en el extremo de los cromosomas y disminuyen a medida que envejecemos o enfermamos. Las personas más felices tienen los telómeros mas largos. La gran noticia es que hoy conocemos que existe la epigénetica, es decir, podemos modular y cambiar nuestros genes: nuestras propias experiencias pueden marcar el material genético.

¿Se puede aprender a ser optimista?

Definitivamente si. El psicólogo israelí Tal Ben Shahar imparte el curso más concurrido en la Universidad de Harvard en el que enseña a ser feliz. Podemos aprender a ser positivos. Es un trabajo lento pero lleno de satisfacción y de posibilidades para mejorar nuestra salud física y mental. El optimismo es una forma de capturar el instante presente ya que felicidad no es lo que nos sucede, sino como interpretamos lo que nos sucede. La gente que ha llegado más lejos en la vida poseía una visión optimismo del mundo de y las personas y sabían comunicarla a otros. El optimista sabe ver un proyecto mientras que el pesimista encuentra siempre una excusa para no empezar.

  • 1- Nuestro cerebro cuenta con gran neuroplasticidad. Puede ser entrenado. La ilusión es al cerebro lo que el ejercicio al musculo. La pasión por la vida aumentan las conexiones neuronales y producen un movimiento de neuronas hacia el hipocampo (zona de la memoria y del miedo). Decía Ramón y Cajal, premio Nobel y padre de la neurociencia, “todo ser humano si se lo propone puede ser escultor de su propio proyecto”.

2- Hay que aprender a descubrir lo que nos enseña cada circunstancia adversa. Hace falta paciencia y tiempo. En ocasiones hay que esperar para poder entender los acontecimientos negativos. Decía Winston Churchill, “el optimista ve una oportunidad en toda calamidad; el pesimista ve una calamidad en toda oportunidad”.

3- La desesperanza, la apatía y la desmotivación bloquean zonas de nuestro cerebro y nos impiden ver soluciones. Disminuyen el riego sanguíneo en zonas cerebrales básicas para la resolución de problemas. Debemos aprender a vivir con esperanza, que es la llave para la paz interior.

4- Goethe pensaba; “si tratas a una persona como es, permanecerá como es; pero si la tratas como si fuera lo que debe y puede ser; se convertirá en lo que puede y debe ser”. Esto funciona tanto con nosotros así como con las personas que nos rodean. Sueña en grande, actúa en pequeño.

5- Crecerse ante la adversidad. No desaparecer o desear desaparecer. Luchar con constancia. En mi trabajo observo vidas de personas que han salido adelante a pesar de haber sufrido enormemente, han podido levantarse y recomenzar. La derrota nos moldea, nos enseña aquello que el éxito nos impide ver.

6- Encontrar modelos, ejemplos que nos impulsen. “Si ves a un hombre bueno, imítale; si ves a un hombre malo: examínate a ti mismo” señalaba Confucio. Leer vidas de personas que han sabido seguir adelante a pesar de las dificultades. Nos inspiran para no desanimarnos o abrumarnos por las dificultades del instante presente.

La felicidad es una forma de ver la realidad por tanto la tarea de aprender a ser optimistas consiste en ejercitarse en mirar esa realidad, en mirar a las personas de forma amable y en mirar al mundo con esperanza e ilusión.

Como bien apuntaba Gilbert Keith Chesterton; “Optimista es el que mira a los ojos; pesimista, el que mira a los pies.”

Mujer, ¡Recupera tu dignidad!

Por Germán Ambrosio M.

Con motivo del reciente Sínodo de la Familia que ha concluido en días pasados, se suscitó una reflexión acerca de la necesidad de promover puntualmente que es ser familia, como una forma de re-valorizarla, y ponerla en el lugar primordial que tiene en la sociedad. Pensado en ello, opino que antes de que eso, será necesario recordarle a muchas mujeres el valor que tienen como tales, que sepan recuperar su dignidad perdida por circunstancias diversas y lamentables de la vida, y en muchos casos acompañadas y producto del propio consentimiento.

Se debe recordar que la mujer juega un papel muy importante como un pilar base de la familia, ya que es ella quien es el vínculo primario de los hijos desde temprana edad con el mundo exterior, dentro de un desenvolvimiento sano. Toda mujer debe saber valorar y defender su dignidad desde la niñez, tomando conciencia que con el ejemplo se enseña a sus niñas a hacerse respetar y a los niños a tratar a la mujer como se debe, con respeto y amor.

Es triste ver en la actualidad a la mujer permitir que se le denigre, viendo pisoteada su dignidad, donde por ejemplo podemos observar en diversos medios de comunicación y entretenimiento, mujeres que tienen como profesión la de ser actrices, cantantes, o conductoras de programa de tv, se dejan llevar por lo que las “modas” dictan, y visten en una forma donde el pudor “brilla por su ausencia” y poco dejan a la imaginación, viviendo inmersas en forma consentida en una cultura de la banalidad.

Algo parecido sucede cuando la mujer permite cosificarse, al aceptar lo que el papa Francisco llama “la influencia de las colonizaciones ideológicas”, donde se le propone a la mujer considerar un “derecho” que la hace libre, el dañar su cuerpo por medio de una mentalidad y unas prácticas anticonceptivas, y en otros casos haciendo un mal uso el don precioso de la maternidad que se le ha dado, por medio del ejercicio de la maternidad subrogada, siendo un vientre de alquiler en venta, y en el aborto, donde mata a su propio hijo por nacer, convirtiendo su vientre fértil en una tumba estéril.

Cuando la mujer permite situaciones de infidelidad y adulterio de su cónyuge, guardando silencio y haciéndose “de la vista gorda” con tal de que el esposo no se vaya y siga dando dinero para los gastos de la casa e hijos, termina perdiendo todo sentido de dignidad.

Dentro de este postmodernismo en que vivimos la mujer acepta tirar al bote de la basura su dignidad al tragarse la mentira que ofrece el feminismo radical, donde adopta una posición de lucha descarnada en contra del hombre, a quien debiera ver como su complemento y que en cambio considera el adversario a vencer, y todo por salir a buscar el éxito y el reconocimiento social, que al final la deja vacía y en soledad.

Decían las abuelitas: “Que el hombre llega hasta donde la mujer quiere” y parafraseando podríamos decir que, “la falta de respeto a la dignidad de la mujer llegará hasta donde ella misma lo permita”; la mujer ha querido para competir con el nombre, usar la estrategia equivocada de imitar no los rasgos positivos, sino los rasgos negativos y vicios de algunos hombres, convirtiéndose así, si es posible, en mujeres más borrachas que ellos, más promiscuas, más infieles, y ese es claramente el camino equivocado para la realización de la mujer como persona, y eso repercute en la familia y la sociedad.

El tirano dictador Lenin decía: “Si quieres dominar un país prostituye a sus mujeres”, si la dignidad de la mujer sigue siendo maltratada, toda sociedad estará condenada a la destrucción desde sus cimientos, en cuya base está la familia. Una mujer herida en su dignidad poco puede hacer para educar correctamente a sus hijos.

Recuerda mujer que no eres tan solo un número en una estadística, ni una posible víctima más, sino un ser humano con dignidad y que merece respeto. Las herramientas para recuperar tu dignidad son muchas solo necesitas buscarlas, hay instituciones especializadas en ayudarte en ese sentido, además de la importancia de que busques tener una vida de fe, en Dios.

Una mujer que tiene dignidad y la hacer respetar, es base de familias ejemplares que dan a la sociedad sentido de prosperidad.

Así pues, la tarea no es fácil, ni tampoco imposible: ¡Estas a tiempo mujer! de recuperar tu dignidad y asumir el papel único e insustituible para el cual fuiste creada, a partir de tu entorno familiar, ya sea como hija, madre o esposa, para formar ciudadanos de bien e hijos de Dios dignos, que se integren a la sociedad para formar un mundo mejor.

Carta a mi amiga que odia las redes sociales (para la evangelización)

Por *Maria Josie Hernandez Cabrera

Querida amiga:

He estado pensando mucho en nuestra plática de ayer y me gustaría compartir algunas reflexiones contigo.

Hace varias semanas dediqué un programa al fenómeno de las redes sociales, en el que hablé de los alcances que pueden llegar a tener, ya sea que las usemos de manera positiva o negativa y concluía hablando de la gran importancia que tienen en la tarea evangelizadora de estos tiempos que nos ha tocado vivir, la famosa “era digital”.
El año pasado hubo en Roma una Conferencia sobre “Redes Sociales y Formación Religiosa” Mons. Jorge Patrón Wong, invitó a los fieles a compartir “sin miedo” la experiencia de la vida cristiana en las redes sociales.

Él dijo en una entrevista: “La vida del cristiano es una vida de trabajo, de oración, de alegría, también de tristeza, de vida, de seguimiento de Jesús, eso hay que transmitirlo y vivirlo también en la redes sociales, ¡no tener miedo!”,

Te escribo el siguiente fragmento del reportaje en forma textual: Mons. Patrón, que por cierto es muy activo en su perfil de Twitter, explica que la experiencia cercana con Jesús necesita ser comunicada por todos los medios. Dice que las redes sociales deben reflejar el testimonio y la vida interior de cada uno. También dijo que la vida de un cristiano es una experiencia personal con Jesús y “debemos comunicar esa experiencia como siempre lo hemos hecho, a través de las palabras, los gestos, el arte, y hoy Dios nos pide hacerlo a través de los medios digitales: a través de Facebook, de Twitter, y de todo el mundo de internet”.

¿Qué maravilloso no? ¡Nuestra santa madre Iglesia está en todo! Hasta en el tema de las redes sociales.

Y también dijo: “Si nuestro corazón es el corazón de Dios, ten la seguridad de que los medios de comunicación los podemos usar muy bien” ¿Qué te parece amiga?

El mismo San Juan Pablo II aprovechó su carisma y los medios de comunicación para llegar a muchísima gente, pero principalmente a los jóvenes. Fue el primer pontífice en aprovechar sus talentos en los medios de comunicación para transmitir el Evangelio. Y como él ha habido muchos, por ejemplo el Arzobispo Fulton Sheen que era toda una personalidad de la radio y la televisión y que acaba de ser beatificado. ¿Está mal el protagonismo de estos dos hombres de Dios? ¡Claro que no! Gracias a ellos y a través de ellos mucha gente conoció a Dios.

Piensa en algunos evangelizadores de nuestros tiempos. ¡Todos ellos están en las redes sociales, aprovechando los medios que nos ha dado Dios en esta época, para llegar a millones de personas! Todos tienen sitios webs, todos tienen seguidores, todos se comunican por Facebook y Twitter con ellos. ¿Está mal su protagonismo y su cercanía con la gente a través de los medios digitales? ¡Claro que no!

No solo somos espíritu, el mismo Dios se hizo como nosotros para ayudarnos a comprender muchas cosas. Él mismo dejó un sucesor humano para seguirnos guiando, un líder a quien podemos admirar e imitar, y que con su vida, su ejemplo y sus enseñanzas nos acerca al Reino de Dios.

Desde el punto de vista que me planteas, el papel del Papa Francisco en los medios de comunicación y en las redes sociales también es reprobable. Él mismo debería hacerse invisible, y sin embargo está hablándonos todo el tiempo a través de Facebook y Twitter que es donde todo el mundo se encuentra ahora, especialmente los jóvenes. Él mismo dice, que ahora hay que dejar a la única oveja que está en el redil y salir a buscar a las 99 y además dice que hay que salir de las periferias de la existencia, y que es preferible una Iglesia accidentada afuera, que enferma adentro, y tantas otras cosas. ¿No crees que se refiere a las redes sociales también?

Si tienes oportunidad te recomiendo que leas la Encíclica del Papa Pío XII, sobre los medios de comunicación Miranda Prorsus, donde te apuesto que si en su época ya hubieran existido las redes sociales, también estarían mencionadas ahí. Entre otras cosas dice que debemos contribuir al enriquecimiento espiritual de los demás, valiéndonos de las técnicas existentes.

Tú me decías que nosotros vamos a morir, que Dios es mucho más grande que nosotros, que Facebook o que la misma causa Provida, y que nuestro objetivo es inspirar a la gente y despertar ese amor a la Vida que todos llevamos dentro, y dejarle a Dios todo lo demás. Y debo decirte que estoy 100% de acuerdo contigo, en lo que difiero un poco es en el método.

Las pláticas y los testimonios pueden ser experiencias transformadoras y pueden mover a la acción, no me queda duda. Sin embargo, he aprendido que estos acercamientos con la gente son sólo el principio de una reflexión, es apenas sembrar una semilla. Si no les damos una referencia, si no les ayudamos con un ejemplo de vida, un compromiso, si no les damos una forma de comunicarse con nosotros, esa chispa puede apagarse pronto.

No podemos esperar la transformación total y contundente de un auditorio después de hablarles sobre el aborto 15 minutos, y dejarle a Dios lo demás. Nosotros debemos ser las manos, los pies y la voz de Cristo para los otros. Tenemos que hacernos presentes en la vida de esas personas, y hoy los medios sociales nos dan una oportunidad de oro para mantener ese contacto y seguir llamándolos a la acción, en una forma de liderazgo virtual. ¿Tiene algo de malo aspirar a este tipo de liderazgo? ¡Claro que no!

Admiro tus talentos para la evangelización. Tu deseo de pasar desapercibida es muy admirable también. Sin embargo, dice la palabra de Dios: “Vosotros sois la luz del mundo. No se enciende una candela para ponerla debajo del celemín, sino sobre un candelero, y (así) alumbra a todos los que están en la casa. Así brille vuestra luz ante los hombres, de modo tal que, viendo vuestras obras buenas, glorifiquen a vuestro Padre del cielo” (Mateo 5: 13-16)

En mi humilde opinión, si tu deseo es ser invisible para los demás, es muy respetable pero no debes esperar ese estilo evangelizador de todos. Si fuera así, entonces no habría comunicadores católicos, no existiría EWTN por ejemplo. Sólo las monjitas contemplativas tendrían mérito ante Dios.

¿Que corremos el riesgo de pecar de vanidad o de soberbia? ¡Por supuesto! Especialmente si llegamos a creer que los talentos que tenemos son mérito nuestro. Pero si somos los primeros en reconocer que vienen de Dios y que además Él nos los ha dado para multiplicarlos, entonces cuando tengamos que rendirle cuentas podremos decirle “te entrego diez denarios que me diste y diez más que gané con mi trabajo”. ¿O tú qué opinas?

¿Sabes de qué he hablado recientemente en los eventos que me han invitado? ¡De las redes sociales! De usarlas para bien, de ser testigos de la verdad y de la santidad de la vida a través de ellas y de no tener miedo a compartir nuestros testimonios, y de darnos cuenta a través de ellas de que no estamos solos, de que hay miles de personas como nosotros en todo el mundo dispuestos a defender la verdad y ser una luz para los demás.

Lamento que tengas una idea tan negativa de las redes sociales y de la forma en que tantos líderes de la evangelización han llegado a tanta gente. Por mi parte, creo que esta es una parte muy importante de la tarea que me ha encomendado Dios. En cada oportunidad, cuento mi hermosa experiencia con estos medios de comunicación y hablo sobre el sitio web que hemos hecho juntos mi esposo y yo, para hablar de nuestra familia, nuestras experiencias y nuestros apostolados y sobre todo para invitar a la audiencia a ver en mis redes sociales, la experiencia personal que me cambió la vida para siempre.

Que Dios te siga bendiciendo por toda tu labor y por tu amor a la causa de la VIDA.

Tú hermana en Cristo,

María

*Comunicóloga Bloggera, Traductora, Editora y Locutora, por ocurrencia de Dios
Defensora de la VIDA y la Familia por vocación

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