¿Tatuajes? ¡Dios nos agarre confesados!

Por Carlos Jardón*

*Católico por convicción y teólogo de profesión. Padre de familia y amante de la pizza.

¡Qué Dios me agarre confesado! Lo digo porque sé que al escribir lo que pienso de los tatuajes me voy a volver menos popular y se me va a acusar de mundano, pos-moderno, light, licuado (así nos dicen a los que, según ciertos entes, mezclamos la fe), perverso, etc. y puede ser que hasta alguno piense que soy un espía de alguna secta new age o satanista, tratando de infiltrarme en la iglesia católica… en fin, como me confesé hace poco, espero salir bien librado del apedreamiento colectivo de los «expertos en el tema» y de los «super católicos».

Cuando era pequeño los tatuajes eran cosa de estrellas de rock, de soldados, de pandilleros y de maleantes. Hoy en día los tatuajes son algo común: según un estudio reciente el 36% de los jóvenes estadounidenses entre 18 y 25 años y un 40% de los que tienen entre 26 y 40 años tienen alguna parte de su cuerpo marcada con tinta. Pienso que en mi país, o por lo menos en mi ciudad, los porcentajes no deben ser distintos (basta que te des una vuelta por el famoso Museo Universitario del Chopo en el Distrito Federal).

BIBLIA Y MAGISTERIO

Uno de los pasajes favoritos de los anti tatuajes es Levítico 19, 28: «No se harán incisiones por un difunto ni tampoco tatuajes. Yo soy el Señor.»

Dicen los que saben que «que un texto, sin contexto, es un simple pretexto». El contexto de este versículo famoso son las leyes ceremoniales y de pureza ritual que el Señor le da a Israel: Dios no quería que los israelitas se grabaran los nombres o símbolos de los dioses de los pueblos vecinos o de sus muertos, es decir, no quería que participaran en los rituales fúnebres de los paganos que no sólo incluían tatuajes sino auto mutilaciones (ve el comentario de la Biblia de Jerusalén).

En el Nuevo Testamento no hay ninguna prohibición de los tatuajes. Levítico 19, 28 no es vinculante ni obliga a los cristianos (Hebreos 11, 12). De hecho ningún pasaje de las leyes ceremoniales o de pureza ritual obliga a los cristianos, a menos que coincida con la ley moral o la ley natural, y este no es el caso. Si así lo fuera, estaríamos obligados a seguir las prescripciones de todo el capítulo y sólo podríamos comer ciertas frutas cada cuatro o cinco años, no podríamos comer morcillas (moronga le dicen en mi país) y los monjes medievales, que rapaban su cabellera en forma de círculo, estarían en pecado (Levítico 19, 23-27).

Otro de los pasajes que se usan para ir en contra del body art es 1 Corintios 3, 16-17: «¿No saben que son santuario de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguien destruye el santuario de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el santuario de Dios, que son ustedes, es sagrado». El principio que se nos enseña aquí es que nuestro cuerpo ya no nos pertenece sino que le pertenece al Señor, y que debemos glorificar al Señor con nuestro cuerpo. Sin embargo, este pasaje no se refiere a los tatuajes (Pablo no había visitado el «Museo del Chopo de Corinto» -chiste local-) sino a las relaciones sexuales fuera del matrimonio, como lo muestra el contexto en 1 Corintios 6, 18-19 donde repite la misma idea. En todo caso hay que aplicar este pasaje a todo aquello que hacemos con nuestro cuerpo y que nos hace más daño que los tatuajes: tomar Coca Cola, bebida azucaradas y alimentos procesados, fumar, dormir poco, etc.

La Biblia nos dice que debemos ir contracorriente y que no debemos amar al mundo (Romanos 12, 1; 1 Juan 2, 15). Entonces, si la Biblia prohíbe tatuarse debemos decirlo (aunque tatuarse sea una práctica cada vez más popular), pero si la Biblia no dice nada al respecto debemos decirlo con mucha claridad también (aunque los super católicos no estén de acuerdo) ¿Entonces qué dice la Biblia? La respuesta es simple: la Biblia NO prohíbe hacerse tatuajes. Y como la Biblia no lo prohíbe, la Iglesia Católica tampoco: no vas a encontrar un sólo documento del Magisterio de la Iglesia que prohíba tatuarse y en los escritos de los Padres de la Iglesia no hay grandes comentarios ni homilías importantes sobre Levítico 19, 28, este versículo ni siquiera viene citado en el Catecismo de la Iglesia Católica ¡Esperen chicos no se emocionen todavía y menos vayan a ir a retar a sus papás! Sigan leyendo por favor.

SANTOS TATUAJES

Pensándolo bien en la Biblia si se habla de algunas marcas visibles en la piel ¡En sentido positivo! Por ejemplo en Ezequiel 9, 1-6 aparece un personaje celestial, enviado por Dios, que marca (o tatúa) en la frente con la letra Tau a los que hacen penitencia por los pecados del pueblo. Este signo le encantaba a San Francisco: se sentía espiritualmente, junto con sus frailes, como aquellos hombres «tatuados» que hacen penitencia.

En Isaías 49, 16 dice la Biblia que Dios nos tiene «tatuados» en la palma de sus manos, ya sé que esto es un antropomorfismo, pero, si los tatuajes fueran algo horrible y satánico ¡Dios no hubiera comparado su amor o el amor humano, verdadero y apasionado, con un tatuaje! (Cantares 8, 6).

En el libro del Apocalipsis leemos que Juan tiene una visión de Jesús resucitado y poderoso y ¿adivina qué? ¡Jesús lleva un gran tatuaje en el muslo! (Apocalipsis 19, 16)

Básicamente hacer un tatuaje es pintarse de color la piel, de manera superficial o profunda. Hay tatuajes permanentes y temporales ¿Cuál es la diferencia entre el maquillaje de una mujer, los tatuajes para niños que a veces vienen en las cajas de cereal y los tatuajes caros y permanentes del body art? La única diferencia estaría en la intención de quien se tatúa, en ese caso, no creo que un cristiano que se tatúe una cruz o un pez esté pensando en darle culto a dioses paganos o en hacer rituales fúnebres. ¡Llegaría a ser moralmente reprobable que lo hiciera por simple rebeldía en contra de sus padres! Pero entonces el problema no es el tatuaje en sí, sino la intención.

Prohibir los tatuajes hoy en día porque tienen origen pagano, o porque los satanistas, los hinduistas o los monjes budistas se los hacen, es como prohibir usar el logo de Wolkswagen o juntar la VW porque esos autos y esa marca tuvieron su origen con los nazis ¡Quién utiliza un auto VW no tiene la intención de apoyar el Tercer Reich o de ser antisemita!

Hoy en día te puedes encontrar alguno que otro tatuado que vive una intensa vida espiritual ¡Los santos de hoy no tienen que lucir como los de hace 200 años! Y no sólo algunos músicos y pastores de Hillsong Church están tatuados, en la abadía benedictina de Mount Angel en Saint Benedict (Oregon, EE.UU.) es probable que te encuentres al Hermano André, un monje tatuado en pies y cuello, quien ingresó al monasterio con algunas rastas y sus tatuajes (llamándose Bobby Love). Cuando preguntó al Abad si debía quitarse los tatuajes para ser monje, el abad le dijo que era su decisión pero que él sugería que no lo hiciera y no por conservar un «recuerdo de su vida pasada» sino por que son parte de lo que es, según lo cuenta el mismo Hermano André.

En países donde hay persecución contra los cristianos o islamización forzada, es común que nuestros hermanos se tatúen como signo de identidad, de pertenencia a Cristo e incluso como signo de resistencia. Los cristianos coptos son famosos por tatuarse una pequeña cruz en la muñeca derecha ¡Incluso tatúan a los bebés como parte del sacramento del bautismo! Y no hay queja de parte de los jóvenes, al contrario, muchos de ellos muestran con orgullo su «tatuaje cristiano» a quienes los persiguen. Los 21 mártires coptos que fueron asesinados hace poco por ISIS, y que han sido proclamados santos por la Iglesia Ortodoxa, tenían su respectivo tatuaje. En Croacia son las mujeres cristianas, sobre todo las católicas, las que lucen con orgullo sus tatuajes en medio de las presiones para convertirse al islam ¡Y son las abuelas las que mejor los lucen y pasan de generación en generación las técnicas y los dibujos para los tattoos cristianos!

Concepción Cabrera de Armida, una gran mística y madre de familia mexicana, fundadora de las Obras de la Cruz, nos cuenta cómo se tatuó el pecho (a la mexicana):

«Por fin de ruegos conseguí el permiso de mi director para marcar el monograma en mi pecho el día del Dulce Nombre de Jesús, 14 de enero de 1894. Corté el pecho formando letras grandes con la navaja, J H S en esta forma; luego que lo hice sentí como si una fuerza sobrenatural me arrojara al suelo y con la frente en la tierra, en los ojos las lágrimas y el fuego en el corazón le pedía al Señor con vehemencia, con un celo devorador la salvación de las almas: ¡JESUS, SALVADOR DE LOS HOMBRES, SALVALOS, SALVALOS!» (Diario espiritual de una madre de familia)

Tan importante es este tatuaje que hasta la fecha los Misioneros del Espíritu Santo y las Religiosas de la Cruz bordan el monograma de Cristo, en color rojo (por la sangre claro está), en sus respectivos hábitos.

¡Todavía no salgan corriendo a tatuarse por favor y menos vayan a decir que van porque tuvieron una experiencia mística! Muchas cosas que hicieron los santos son más admirables que imitables, pero este ejemplo nos ayuda para discernir que no todo tatuaje es malo o está relacionado con el diablo.

CONCLUSIÓN

Aunque la Biblia y el Magisterio de la Iglesia no prohíben expresamente tatuarse tampoco es un mandamiento (y sale muy caro). En este como en otros temas, habrá que aplicar algunos principios para que cada uno decida, en su propia conciencia si se tatúa o no.

Ten en cuenta los argumentos en contra de los tatuajes (hay muchos sitios web por ahí dedicados a eso). El hecho de que la Iglesia no prohíba los tatuajes no significa que debas salir corriendo a tatuarte.

A pesar de que a los cristianos ya no nos obligan las leyes de pureza ritual, todavía estamos obligados por la ley moral; que incluye el mandamiento de honrar al padre y a la madre (Éxodo 20, 12). Si todavía no eres adulto, es necesario respetar y obedecer a tus padres en las decisiones que tomes, especialmente si vives todavía con ellos. Tienes que preguntarte: ¿Qué opinan tus papás sobre el asunto? ¿Les has pedido permiso para tatuarte?

Si ya eres adulto, hay que aplicar la norma «… tengan cuidado no sea que esa libertad se convierta en tropiezo para los débiles» (1 Corintios 8, 9). Aquí San Pablo usa la palabra «débiles» para referirse a los que todavía no tienen una conciencia formada por ser nuevos en la fe ¿En qué medio te mueves tu o realizas tu apostolado?

Si todavía estás en la escuela, pregunta ¿cuál es su política sobre los tatuajes? (que lleves una copia impresa de este artículo al prefecto no te garantiza que se te permita tatuarte). Lo mismo aplica si trabajas en una oficina.

Las imágenes que uses no deben ser inmorales, como sexo explícito, símbolos satánicos u ocultistas, o imágenes opuestas a las verdades y enseñanzas del cristianismo. Sé prudente.

Y POR ÚLTIMO

Aunque muchos hermanos siguen a algunos predicadores católicos que basan su autoridad en haber sido «ex pastores» o «ex new age» o simplemente «expertos» en estos temas, de mi lado prefiero ir al ritmo del Magisterio de la Iglesia (ni un paso atrás ni un paso adelante y en asuntos discutibles tener entera libertad de conciencia). Este post mío es mi humilde aportación al debate sobre este asunto. Mi opinión personal no es Magisterio de la Iglesia.

Creo que deberíamos ser honestos y decir: «esto no me gusta» pero no andar condenando a otros o, peor, buscar justificaciones supuestamente científicas o teológicas, para seguir rechazando y no amar a los que deberíamos amar y servir. Es una tristeza ver cómo entre cristianos nos peleamos y faltamos a la caridad por este tipo de asuntos que la Biblia y el Magisterio de la Iglesia no condenan. Como dijo un amigo mío lleno de tatuajes: «Estar tatuado no te hace ni más ni menos santo».

Quiero hacer una confesión: cuando tuve mi encontronazo con Jesús, siendo adolescente, me moría de ganas de tatuarme en el brazo la palabra ICTUS en griego, rodeada del famoso pez (como la que trae mi amigo Omar) pero no contaba con los recursos y escuchaba muchas predicaciones de católicos y evangélicos que satanizaban a los tatuadores y a los tatuados. Hoy en día no me tatuaría, aunque contara con los recursos, por dos razones muy personales que no tienen nada que ver con que los tatuajes sean malos o buenos. En primer lugar mi cuerpo ya no es mío sino de mi esposa (eso dice la Biblia) y por otra parte quiero estar siempre disponible para donar sangre a mi familia, a mis hijos o a mis amigos mientras el cuerpo me lo permita.

Por otro lado hay que pensar en aquellos a los cuales debemos amar y servir, es muy probable que estén llenos de tatuajes o que el asunto de los tatuajes sea un obstáculo para que se acerquen a la fe y mucho más si viene cargado de condenación de nuestra parte ¿Qué habría hecho Jesús?

Fuente: El Nivel 2

“El poder no corrompe”

“El poder no corrompe, solo exhibe las carencias de quien las tenía escondidas porque aun no tenía el poder.” Salvador Abascal

Es muy interesante esta frase que don Salvador Abascal mencionó en un evento de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos (CMDH) previo a las elecciones. Y resulta muy reflexiva considerando que la opinión pública, en general, considera a la política como un espacio precisamente de corrupción y degradación de valores.

El enunciado que realiza don Salvador nos abre un nuevo enfoque sobre el ejercicio de la política. Nos podría dar también bases para comprender e incluso actuar en el ámbito público.

El ejercicio de la política lamentablemente ha sido desprestigiado. En primer lugar por las malas prácticas de muchas personas que han incursionado en este ambiente, pero también porque ha faltado que las personas de buena voluntad se involucren en el ámbito público, porque precisamente está muy devaluada la figura de la política y del político. Esto es claramente un círculo vicioso que lleva a la degradación del ejercicio político y sus objetivos.

Considerar que el poder no corrompe es un paso muy importante, ya que la virtud o el vicio de la política no está en el ejercicio en si, sino en quién lo ejerce, es decir, en el ser y no en el hacer.

Nadie que entre al ámbito de la política está “condenado” a desvirtuarse, sin embargo cualquier persona carente de virtudes y enfundado en vicios es claramente candidato a demostrar públicamente sus carencias al entrar al ejercicio de la política.

Es por eso que como ciudadanos debemos observar y participar en lo público. También debemos conocer y elegir a las personas indicadas para tomar los cargos públicos. Y por supuesto, no descartar la idea de ser nosotros mismos los actores públicos que necesita nuestra sociedad.

Ya han pasado las elecciones, hemos elegido a las personas que nos gobernarán 3 o 6 años, según cada entidad. Todos estos actores se enfrentarán al poder, el cuál puede ser un medio para servir a la sociedad o como bien lo dijo don Salvador, una ventana que exhiba los vicios de personas que ven a la política con un medio para servirse y no para servir.

Nosotros como ciudadanos tenemos el derecho y la obligación de observar el ejercicio de nuestras autoridades, de exigir buenas prácticas en el ejercicio de la política y de denunciar acciones incorrectas que beneficien a particulares y/o afecten al bien común.

Esta sociedad la construiremos nosotros, juntos.

Juan Antonio López Baljarg
@Juanlbaljarg

Ante la Jurisprudencia de la #SCJN que respalda los matrimonios homosexuales

Manuel Ocampo Ponce
Universidad Panamericana.

Hoy tenemos la Jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ha respaldado a los matrimonios homosexuales considerando inconstitucionales los códigos civiles de aquellos estados donde el matrimonio sólo es la unión de un hombre con una mujer para procrear, pues considera que vincular los requisitos del matrimonio con las preferencias sexuales y la procreación es discriminatorio en cuanto excluye a las parejas homosexuales. La jurisprudencia a publicarse se creó a partir de todos los fallos en los que los ministros resolvieron en favor de los derechos de la población homosexual. Esto abre la puerta para que en todas las entidades se reconozca el “matrimonio” igualitario entre personas del mismo sexo como una lucha por proteger y visibilizar los derechos fundamentales de todas las personas.

Ante esto, el Episcopado ha reiterado su convicción basada en razones científicas, sociales y religiosas afirmando que la definición tradicional de matrimonio no es discriminatoria y que no compete a la Suprema Corte crear formas de matrimonio porque ya no sería matrimonio sino otro tipo de unión.

Al respecto cabe mencionar que esta jurisprudencia de ninguna manera beneficia a los homosexuales, a quienes sólo se utiliza con fines e intereses internacionales de corte político y económico que nada tienen que ver con una auténtica promoción de los verdaderos derechos de las personas con atracción por el mismo sexo.

Estas iniciativas, lejos de ayudar, sólo denigran a las personas exhibiéndolas inmoralmente frente a la sociedad y promoviendo acciones que dañan profundamente su dignidad y los valores más altos de toda persona y de toda sociedad.

Por eso es importante reiterar que lejos de orientar y de ayudar adecuadamente a las personas, buscando una contribución social que se ha demostrado pueden realizar en aras del verdadero bien de la sociedad, se les utiliza y degrada promoviendo actividades que van en contra de la realidad y de sus mismos intereses y beneficios.

Lamentablemente, las personas con esa inclinación, acaban siendo carne de cañón de esos intereses políticos, económicos y de colonización ideológica manipulándolos indiscriminadamente. A lo cual hay que añadir que muchas personas en esa situación no están de acuerdo con las iniciativas ya que además, las personas siempre se han asociado bajo distintas figuras de asociación, por lo que no viene al caso llamar “matrimonio” que hasta nominalmente viene de matriz que significa fecundidad, a asociaciones que no tienen nada que ver con el matrimonio.

De misterio a producto

Un aspecto que pocas veces se menciona a propósito de la legalización del aborto, por muy acotadas que en un principio sean sus causales (y que siempre aumentarán luego), es el profundo cambio de mentalidad que se produce respecto de lo que constituye un hijo, o si se prefiere, de la real dimensión de lo que significa la posibilidad de dar vida a otro.

En efecto, tal vez una de las experiencias más profundas que pueden tenerse sea haber engendrado a otro, pues pese a nuestros muchos defectos y limitaciones, de alguna manera misteriosa, tenemos la increíble capacidad de regalar vida, tal como a nosotros nos la regalaron en su momento; y desde una perspectiva sobrenatural, de ser cocreadores con Dios.

De esta manera, y al margen de las creencias de cada uno, al estar ante un acontecimiento de tal magnitud (el surgimiento de una nueva vida humana), parece imposible no ver ese hecho como un gran misterio –el gran misterio de la vida–, incluso si ella se ha originado en condiciones dramáticas.

Todo lo anterior tiene como una de sus consecuencias, que la vida sea vista como un don y por lo mismo, como una realidad que merece un irrestricto respeto.

Sin embargo, esta concepción de la vida y de su dignidad queda totalmente mancillada cuando irrumpe la mentalidad abortista, ya que ella deja de ser vista como un don y un misterio, y pasa a ser entendida como un producto, como un resultado tangible y concreto (y por ello, medible y cuantificable) de un mecanismo, por muy complejo y maravilloso que sea. En suma, es imposible no acabar viendo el surgimiento de la vida como un simple proceso productivo, sometido a sus mismas reglas de calidad y oportunidad y por tanto, como algo que se puede dominar a voluntad.

Pero además, resulta inevitable que esta visión no solo afecte a quien mira las cosas desde esta perspectiva, sino también, y muy especialmente, a quien es observado desde la misma: ¿cómo acabará sintiéndose aquel hijo que ya no es visto como un don, reforzado por el misterio que rodea a su génesis, sino como un simple producto planificado a voluntad y por ello, que al menos estuvo en potencia de ser desechado? Cuando la mentalidad abortista se instala, toda nueva vida está en duda de antemano, pues su respeto no es incuestionable, sino que se encuentra supeditado a sus condiciones y circunstancias.

Es por eso que además del genocidio que sufren las miles de vidas segadas antes de nacer y de las incontables mujeres que padecen las secuelas de esta práctica, la introducción del aborto hiere lo más profundo de una sociedad: la forma de vernos y de relacionarnos entre nosotros mismos.

Max Silva Abbott
Doctor en Derecho
Profesor de Filosofía del Derecho
Universidad San Sebastián

El aborto es seguro, legal y «gratuito»

El 24 de abril del 2007 se despenalizó el aborto en el Distrito Federal hasta las 12 semanas de gestación sin necesidad de argumentar ninguna causa. Es decir que el día de hoy se cumplen 8 años de este acontecimiento que le ha costado la vida a 135 mil seres humanos, aproximadamente.

Justamente hace unos días hablaba sobre este tema en una entrevista para un programa radiofónico… y me causó mucha curiosidad como la locutora enfatizó en tres ocasiones la siguiente frase: “el aborto es seguro, legal y gratuito”.

Es curioso que esta frase (que es muy escuchada en diferentes medios) contenga tres adjetivos que en principio son buenos. El adjetivo “seguro” comunica certeza y confianza; la palabra “legal” supone protección y que es algo bueno; y que sea “gratuito” lo vuelve atractivo, a quién no le agradaría algo que sea gratis.

El aborto será “seguro” para la madre, considerando solo la parte física. Pero ¿qué hay de la parte emocional? Porque una de cada dos mujeres que aborta presenta síntomas de trastornos depresivos. Y será “seguro” para la madre… en el mejor de los casos, porque para el ser humano gestado, el aborto es letal.

El aborto será “legal” en el DF, sin embargo, las leyes deberían estar para proteger a las personas no para matarlas,. La ley no puede construir la realidad, por lo tanto no puede ni debería intentar definir cuando un ser en gestación se vuelve humano. Eso no es un asunto legal, sino médico. Y la medicina nos dice que la vida humana inicia en el momento de la fertilización.

El aborto será “gratuito” pero lo es porque es financiado de los impuestos de todos los capitalinos. Cada una de las personas productivas está pagando el asesinato de seres humanos en el vientre de su madre. Esto es altamente insensato sabiendo las carencias y necesidades que existen en el Distrito Federal y en donde podrían ocuparse mejor los recursos.

El aborto no es seguro, no debería ser legal ni tampoco gratuito.

El día de ayer fueron entregadas 142,900 firmas de personas que están en contra del aborto y a favor de la vida desde el momento de la fertilización. Y el día de la mañana miles de personas saldrán a la calle en la 4ta Marcha por la Vida para manifestarse a favor de la vida del ser humano en el vientre materno, de la mujer embarazada y de la maternidad y paternidad responsable.

La sociedad mexicana está alzando la voz, somos muchos los mexicanos que defendemos la vida. Son muchos las madres y padres de familia que día a día trabajan y luchan por la vida de sus hijos, son muchas las madres solteras que han sido valientes al defender la vida de sus hijos, son muchos los jóvenes indignados ante los peligros y consecuencias del aborto.

Hoy a ocho años de su legalización, la sociedad mexicana le dice NO al aborto. Las autoridades deben escuchar nuestra voz y tomar decisiones de acuerdo a la verdad.

Juan Antonio López Baljarg

@Juanlbaljarg

¿Es posible rehacer mi vida? Historias Impactantes

Libro RaúlPor: Alberto Rojas

La existencia humana presenta, en ocasiones, situaciones críticas que exigen cambiar radicalmente de rumbo. En esta publicación se ofrecen impactantes relatos que contribuyen a reflexionar y a tomar mejores decisiones vitales.

De acuerdo a los comentarios de su autor, Raúl Espinoza Aguilera -comunicador y escritor-, esta obra es fruto de varios años de investigación documental, conversaciones con profesores, padres de familia, jóvenes, orientadores familiares, psiquiatras, filósofos, expertos en Bioética…

Pero no concluye el comunicador con la publicación de un documento erudito. Centra, más bien, su interés y deseo en que esta lectura resulte sencilla y asequible a todo público, puesto que el contenido trata de verdades fundamentales de la existencia humana y es necesario que todas las personas tengan ideas claras y cristalinas. Por ello, los textos están redactados en forma de guión de telenovela. Cada capítulo contiene la historia de un personaje distinto. Se trata de personas muy cercanas a nuestra realidad cotidiana. Ésta es sin duda, la fuerza que tiene este escrito, que convence y atrapa al lector.

El escritor, inspirándose en diversos hechos reales que suelen difundirse en los medios de comunicación, así como en los sucesos que se dan a conocer en los entornos del mundo de los adolescentes, en las diversas clases sociales y variados ambientes profesionales y sociales, recrea en forma de ficción literaria, a los protagonistas de estas diez dramáticas historias. Va exponiendo, poco a poco, el núcleo central del conflicto, hasta llegar a un clímax con sus variados desenlaces, seguido de una reflexión final de los hechos, siguiendo el ya clásico método de análisis de casos.

Los sucesos aquí retratados contribuyen a reflexionar sobre la familia, sus vínculos y valores; la enorme trascendencia de la existencia humana, particularmente de los seres humanos que aún no nacen; la responsabilidad de los actos personales y la dignidad de la sexualidad; la dicha de la adopción plena y el profundo sentido del amor humano y de la familia. Al final de cada capítulo, se incluye la sección “Conceptos para pensar”, como una herramienta práctica de ayuda al lector y al educador para aprovechar la experiencia expuesta.

Como afirma la Mtra. Alejandra Diener en el prólogo: “…en el retorno a ‘la cultura de la vida’, en el amor y educación de los hijos y la vuelta al calor del hogar, se encuentran las claves donde se forjan sólidamente los valores de las mujeres y los hombres del presente y del mañana de esta gran familia humana”.

(1) ¿ES POSIBLE REHACER MI VIDA? HISTORIAS IMPACTANTES, Espinoza Aguilera, Raúl, Editorial Minos III Milenio, México, 2014. 344 páginas. Esta publicación se puede adquirir en ventas@minostercermilenio.com o en el 01-800-633-46-81 (Lada sin costo). En el Distrito Federal: 56-15-58-90; 56-15-66-62; 56-15-93-59 y en Guadalajara: (33) 3615-5766; 3615-4275; 3616-7451.

Entrevista a El Greco

Lucas y el Greco

El Greco recibe a La Revista de Sotogrande en su casa-palacio de Toledo para hablarnos de la celebración del IV centenario de su muerte. En el jardín, entre rosales, y con el sonido del agua de fondo, comenzamos la entrevista.

Antes de empezar quisiera agradecerle que nos haya recibido. Sabemos que no es usted amigo de las entrevistas.

[Sonríe] Gracias a usted por el interés. No es cuestión de amistad, dese cuenta que nací y viví en el siglo XVI y por aquel entonces un artista, por reconocido que fuera, no dejaba de ser un artesano. Aunque soy plenamente consciente que para nada soy un artesano, me sorprende la repercusión tan enorme que tiene mi pintura.

Permítame decirle que tiene usted una casa preciosa. Una gran casa.

Bueno, realmente esta no es mi casa. Mi casa-taller está muy cerca de aquí, pero es mucho más modesta. Desde que fallecí en 1614 se empeñaron en recrear en esta gran casa la mía propia.

[Interrumpo] ¿Y le molesta?

No, para nada. Ésta es mucho mejor y más grande. Aquí puedo recibir todas las visitas que quiera, que además este año están siendo muchas. [Ríe a carcajadas]

casa-museo-El Greco

Casa Museo de El Greco

Hablemos de su pintura: Nació en Creta, donde se dedicó a los iconos de estilo posbizantinos. A los 26 años marchó a Venecia, Italia, donde se imbuyó en el renacimiento e influyeron en usted las pinturas de Tiziano y Tintoretto. Además, por si fuera poco, estudió en Roma el manierismo de Miguel Ángel. Finalmente, en 1577, se estableció en Toledo donde vivió el resto de su vida. ¿Cómo influyen en su pintura todas estas etapas y vivencias?

Pues de una manera total, como puede usted imaginarse. Alguien dijo una vez que somos lo que somos porque fuimos lo que fuimos, y no hay nada más cierto. Todos somos un reflejo de nuestras propias vivencias y experiencias. La vida es un aprendizaje continuo, y ese aprendizaje lo reflejamos en aquello que hacemos.

¿Cómo un cretense acaba en España?

Por casualidad. En aquel momento el Monasterio de El Escorial estaba en construcción y Felipe II, que en paz descanse, hizo a un llamamiento a artistas italianos para decorarlo y, por este motivo, me contactaron para que viniera a pintar a España. Pese a no ser italiano de nacimiento, lo soy de formación. No quisiera parecer presuntuoso pero, como sabrá, por aquel entonces los artistas italianos estábamos a la vanguardia mundial. [Levanta el mentón y me mira de reojo]

Hablemos de Toledo, ¿De qué manera ha influido esta ciudad en su obra?

[Se esfuerza en hacer memoria. Entorna los ojos] Pintando en El Escorial conocí a Luis de Castilla, hijo de Diego de Castilla, Deán de la Catedral de Toledo. Le debió gustar lo que hacía y me encargó algunas obras. De esta manera, en 1576, me trasladé a Toledo. Yo tenía por aquel entonces 35 años, y fallecí a los 73. La mayor parte de mi obra la realicé en Toledo y mentiría si dijera que esta ciudad no me ha influido. Mi etapa de madurez, mi mejor etapa creadora, es plenamente toledana. Podría decir que la ciudad de Toledo ha sido, en gran medida, mi musa.

Toledo según El Greco

Toledo según El Greco

¿Qué opina de la celebración del IV centenario de su fallecimiento?

Hombre, que celebren el fallecimiento de uno puede no sentar bien a todo el mundo… Pero lo cierto es que a mí me ha sorprendido gratamente. Pese a no conseguir ser pintor de la corte de Felipe II, fui consciente de que mi pintura gustaba y tenía cierto éxito, pero lo que estos meses está pasando en Toledo me tiene completamente impresionado. Por lo visto han traído cuadros míos de muchas partes del mundo, hasta de Nueva York, ¡que ni existía cuando yo pintaba! Estoy muy contento y muy agradecido por este homenaje que se me ha hecho.

Don Doménikos, ha sido un placer. Espero que nos volvamos a ver pronto.

El placer ha sido mío. Nos vemos cuando quieran, ya saben donde tienen su casa. Tal vez me deje caer por Sotogrande una vez acabe el aniversario de mi muerte y esté un poco más libre. Me han dicho que es digno de pintar [Sonríe].

Le recibiremos con los brazos abiertos.

Nuestro agradecimiento al artista Pablo García Martínez por ilustrar esta entrevista. Lucas Montojo para La Revista de Sotogrande

Texto: Lucas Montojo Fotos: Varios

Fuente: www.indiasoccidentales.wordpress.com

Parto por cesárea y Julio César

LucasPor: Lucas Montojo*

Fuente: Revista Galenus

En algunas publicaciones científicas, muchas de ellas redactadas por eminentes doctores en medicina, se asevera que la palabra cesárea proviene del nacimiento de Julio César, asegurando que vino al mundo mediante esta intervención. Otros autores, entre los que se cuentan historiadores, añaden que fue el emperador la primera persona en la historia que nació mediante cesárea. Ambas afirmaciones, como voy a exponer a continuación, son absurdas.

Desconocemos si el nacimiento de Julio César, allá por el año 101 a. C., fue o no complicado, pero podemos asegurar que de ninguna manera a su madre se le practicó la cesárea –que por aquel entonces se llamaba secto cesarea–, por la sencilla razón de que ella falleció contando con más de 60 años de edad. Se sabe que en aquellos tiempos la rudimentaria cirugía que se practicaba hacía que las madres sometidas a una cesárea fallecieran. Por eso, recién en el año 1888 encontramos el primer caso documentado en el que la madre vivió tras dar a luz por este procedimiento ginecológico.

La cesárea es una intervención tan antigua como la Lex Caesarea, de Numa Pompilio, que gobernó del 715 al 653 a. C. Esta ordenaba que a toda mujer que falleciera en la fase final de su embarazo o durante el parto se le extrajese el vástago por un corte (caesura) abdominal, a fin de que el niño tuviera oportunidad de vivir.

La coincidencia entre el nombre familiar de la dinastía Julio-Claudia–Caesar– y el nombre de la intervención se debe, probablemente, a que algún antepasado de Julio César vino al mundo mediante este procedimiento ginecológico. Esto adquiere sentido si se conoce que esta manera de nacer era vista por los romanos como augurio de buena suerte y, por tanto, resulta lógico que la palabra se utilizara orgullosamente como timbre de honor para toda una dinastía. Tanto es así que, doscientos años más tarde, Diocleciano “resucitó” el nombre familiar de la dinastía Julio-Claudia para utilizarlo como título de los subemperadores de Oriente y Occidente. La palabra César dejó entonces de referir tanto a una forma extraordinaria de venir al mundo como a una dinastía, y pasó a ser sinónimo de emperador, como puede comprobarse en su derivación eslava Csar o Zar.

Una vez aclarado que Aurelia –la madre de Julio César – no trajo al mundo al emperador mediante cesárea y, mucho menos, que fuera este alumbramiento el primero de la historia realizado de esta manera, resulta imposible no hacer una reflexión final. Puede ser triste, cuanto menos, que allá por el año 600 a. C. la vida de un bebé aún no nacido tuviera una importancia tan grande –como se refleja en la Lex Caesarea de Pompilio– y que en nuestros días esto muchas veces no se valore así.

*Licenciado en Historia

Universidad Complutense de Madrid

lucasmontojo@gmail.com

¡No más lavado de cerebro en Noruega! Desmontan el mito de la ideología de género

Nuria-ChinchillaPor: Nuria Chinchilla*

Fuente: IESE 

Recientemente ha habido un golpe devastador para la “Ideología de Género”curiosamente en los países pioneros de esta teoría. El Consejo Nórdico de Ministros (Consejo Intergubernamental de Cooperación Nórdico: Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca e Islandia) ha decidido cerrar el Instituto de género nórdico NIKK.

El dato empírico a nivel mundial es que hay una gran desigualdad en número de mujeres y hombres al comparar los estudiantes de carreras de ingeniería y técnicas, donde las mujeres son una minoría, con las carreras de derecho, enfermería o magisterio donde los hombres son una minoría.

Ante estas desigualdad en los números, la ideología de género pretende eliminar los estereotipos y la educación de roles para compensar la elección de las carreras hasta que llegue a haber la mitad de hombres y de mujeres en todas las profesiones. Este es un objetivo importante a batir por los organismos responsables de la igualdad de género en vez de centrarse en la igualdad de oportunidades y derechos y la libertad de escoger. Según dicha ideología, elser hombre o mujer no es una cuestión biológica, sino cultural. Son roles que se adquieren y se deciden influidos por la cultura, la educación y el entorno, es decir, que no se “nace” hombre o mujer, sino que uno se “hace” hombre o mujer.

NIKK había sido el promotor de la “Ideología de Género” y proporcionaba la base “científica” a las políticas sociales y educativas que, a partir de 1970, contribuía a que los países nórdicos fueran  más “sensibles al género”. La decisión de cerrar el Instituto fue tomada después de que la televisión estatal noruega emitiera un documental en el que se expone el carácter absolutamente anticientífico de la NIKK y su “investigación”.

El productor de estos documentales es Harald Eia, un presentador noruego que trabaja de forma similar a Jordi Évole en España, y que ha adquirido cierta popularidad en Noruega. Eia, que también tiene una licenciatura en ciencias sociales, estaba intrigado por el hecho de que, a pesar de todos los esfuerzos de los políticos e ingenieros sociales para eliminar los “estereotipos de género“, las chicas seguían optando por profesiones “femeninas” (por ejemplo, enfermeras, profesoras, etc), mientras que los chicos seguían siendo atraídos por“carreras masculinas” (por ejemplo, la de ingenieros, técnicos, trabajadores de la construcción, etc.). Las políticas de “igualdad de género”  aplicadas desde hace décadas, en vez de ayudar, habían hecho que la tendencia fuese incluso más acentuada.

En su documental, Eia realiza algunas preguntas inocentes a los principales investigadores y científicos de la NIKK. Luego transmite las respuestas a los científicos  del mundo, sobre todo Reino Unido y EE.UU., lo que provoca risas e incredulidad entre la comunidad científica internacional, porque esta ideología no viene apoyada por ninguna investigación empírica. Eia, después de filmar esas reacciones, regresa a Oslo, y se las muestra a los investigadores de NIKK que se quedan sin habla, totalmente incapaces de defender sus teorías.

La falsedad de la “ideología de género” quedó en evidencia y dejó en ridículo al Instituto ante la audiencia televisiva. Los ciudadanos nórdicos empezaron a preguntarse por qué era necesario financiar con 56 millones de euros de los contribuyentes una ideología basada en una “investigación” que no teníaninguna credencial científica.

En conclusión, unas pocas preguntas inocentes fueron suficientes paradesmontar el mito de la ideología de género en una TV noruega. Esperemos que se aprenda la lección en otros países, empezando por España, la UE y la ONU, donde esta ideología domina las estrategias políticas de igualdadentre hombres y mujeres, en lugar de partir de las diferencias entre sexos, de su complementariedad y sinergias y, sobre ellas, construir sociedades más humanas, más ricas y más sostenibles.

Una ramificación de esta ideología (la de la discriminación positiva privilegiada para gays, lesbianas, transexuales y bisexuales) está estos días batallando por ganar en algunos parlamentos autonómicos de España. Lo peor de esta teoría política que se está imponiendo de manera dictatorial con rotunda censura a los que la critiquen, no es que sea mala en sí, es que sea falsacomo demostró este documental. Porque entonces no sólo no habrá nadie verdaderamente beneficiado, sino que se perderá mucho tiempo, esfuerzo y dinero, sin contar el coste de los aprendizajes negativos que minan el sentido común y tienen efectos duraderos.
Aquí tenéis un buen artículo que contra argumenta la conveniencia de esas leyes.

*Nuria  Chinchilla  es  doctora  en  Ciencias  Económicas  y
Empresariales por la Universidad de Navarra, Licenciada en
Derecho  por  la  Universidad  de  Barcelona,  diplomada  en
Harvard Business School y en Standford Graduate School of
Management, Master en Economía y Dirección de Empresas
y  Doctora  por  el  IESE  Business  School.

Curriculm Vitae

Y aquí el documental de Harald Eia:

Lavado de Cerebro

Lavado de Cerebro parte 2

Las nuevas técnicas de poder

Por: Guillermo Pedro Manrique Pardo
Académico Jaliciense

Insistir en la queja contra quienes detentan el poder, es como querer regresar el torrente de un río.

En el devenir de los tiempos, las técnicas para el manejo del poder se han hecho mas efectivas. Ya no usan la fuerza de las armas sino las fuerza de la dialéctica y de los ordenamientos jurídicos.
Y estas eficiencias se han fincado en el perfecto desarrollo y aprovechamiento de los vicios humanos. El mas poderoso de estos vicios es la «Falsa FE».

Sin un ápice de cambio vivimos corregidos y aumentados los mismos problemas que enfrentaron nuestras sociedades de antaño.

Creer en que un grupo de personas, que se han autonombrado «buenas» nos van a hacer «el bien» de una manera desinteresada. Van a cuidar de nuestras pertenencias en consonancia con los ordenamientos «constitucionales». Van a crear empleos dignos, etc etc.

Sexenio a sexenio, trienio a trienio, comprobamos que después de haber triunfado en esa competencia por ofrecer «amor jurídico», «amor institucional», «misericordia partidista» solo tenemos un real deterioro de las condiciones sociales.

La condición de POBREZA, no responde únicamente a las carencias de bienestar económico, la pobreza es una condición «natural» de los que nos vemos azotados por las desavenencias creadas por los que desean someternos a una esclavitud consensada. La pobreza es una oportunidad para amar. Permitir que la miseria nos domine es un vergonzoso pecado.

La condición de pobreza nos obliga a reconocer que el camino no es luchar contra los profesionales del poder, sino reunirnos en una acción y oración comunitaria que incluya implorar la ayuda a Dios y ayudarnos en lo que nuestras posibilidades lo permitan.

En síntesis, necesitamos aceptar los dones que Dios nos ofrece de manera permanente y compartirlos en una comunión diaria.

¿Y cuales son los dones que Dios nos ofrece de manera permanente?

Los económicos que provienen de darnos lo suficiente para vivir como podemos comprobarlo a través de la historia de la salvación; en síntesis nuestro esfuerzo abonado por la providencia divina. Los espirituales provenientes precisamente del Espíritu Santo. Los morales que están escritos en el decólogo. Los sociológicos que fueron instituidos por Jesús en las bienaventuranzas.

Parece muy poco comparado con las frondosas promesas de los profesionales de la política, pero comparados en términos de paz son infinitamente superiores.

La evangelización por la que pugna el Papa Francisco, contiene una planeación eficaz para gozar de nuestra pobreza, en la comunidad de una Iglesia que hoy hay que reconstruir.

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