Continuidad y ratificación

Considero positiva la noticia de que Jerome Powell se quede al frente de la FED por otro término más de 4 años -recordemos que al banquero central lo designó Trump- pero no sólo por venir de la oposición, todo es malo; también hay reconocimiento e institucionalidad. ¿Por qué Biden, que también había nominado a Lael Brainard, se queda con Powell? Creo que la respuesta es muy sencilla: porque hace bien su trabajo.
Habrá quien diga que Powell no ha hecho bien su trabajo porque la inflación está fuera de control; pero eso no habla de su trabajo como banquero central; hoy la inflación está alta en prácticamente todo el mundo occidental y en algunos países en Asia.
El señor Powell ha sido institucional, autónomo y jugó un papel decisivo en la gestión de la pandemia, en donde los apoyos y la impresión de dinero jugaron un rol muy importante. Biden señaló que con el liderazgo de la FED y su gobernador, la economía de EU estará fuerte y sólida, incluso más que antes de la pandemia.
La certeza de que un respetado banquero central continúe, es una buena noticia para el mercado. Recuerden que ya la primera acción de bajar el volumen de recompras de bonos mensuales empieza, disminuyendo $15 mil millones de dólares al mes (unos $120 mil millones de dólares mensuales) y podría concluir entre abril y julio del 2022.
En cuanto a la política monetaria y el alza de tasas, prácticamente toda la junta de gobierno de la FED, que integran los demás vicegobernadores, han estado de acuerdo en no subir la tasa de referencia hasta que no termine el programa de recompra de bonos.
Con lo anterior, podríamos pensar que en la segunda mitad del 2022 vendría el primer movimiento. Esta semana se publican las minutas de la FED, del Banco Central Europeo y del Banco de México.
Y hablando de continuidad y ratificaciones, la semana pasada también se dio una buena noticia en el plano nacional: la calificadora Moody´s nos confirmó la calificación de México en “Baa1 con perspectiva negativa”, es decir, ratificó el actual nivel por arriba del grado de inversión, pero advirtió que, si se aprueba la reforma energética, la podría disminuir.
Esta ratificación desde mi punto de vista se sintetiza en lo siguiente: México ha hecho una buena labor de continuidad en las finanzas públicas y en la disciplina fiscal, pero ha ahuyentado mucho a la inversión y provocado un desinterés local y global por el país.
La cancelación de diferentes proyectos de infraestructura y el posible cambio en materia energética podría llevarnos a perder el grado de inversión a pesar del buen manejo económico.
Esta semana empieza la temporada de compras navideña, el jueves con el día de acción de gracias y el viernes con el “Black Friday” y luego el lunes con el “Cyber Monday”. Este es sin duda el periodo de compras y consumo más importante del año.
Los reportes del último trimestre de las empresas que reportan en bolsa, siempre son muy interesantes por este gran ímpetu en el consumo navideño. Además, se miden los datos de consumo y gasto, y desde luego es un período de gasto y endeudamiento importante.
El tipo de cambio se ha presionado mucho y considero que puede bajar hacia adelante. La principal razón de la depreciación es la nueva ola de contagios de Covid, que podría traer con ello medidas de confinamiento. Alemania y Bélgica ya han anunciado algunas medidas preventivas y de cierres parciales; en esta última, provocó protestas y alborotos sociales.
Tendremos una semana corta en materia de mercados porque en Estados Unidos el jueves y viernes son inhábiles.
@juansmusi​​​​​​​

Transitoria

Fue la palabra que utilizó la Reserva Federal en Estados Unidos para describir a la inflación. Por transitoria se entiende que sería temporal y que no llegaría para quedarse. Estamos a la mitad del onceavo mes del año y la FED sigue afirmando lo mismo. Allá, la inflación anual está en el 6.2%, muy por arriba de la meta de 2% más menos uno. A proporción es mucho mas alta en ese país a lo que está siendo en otras partes del mundo, incluido México.
Jerome Powell (quien en febrero próximo termina su primer ciclo y podría quedarse o salir) en todas las oportunidades que ha tenido ha buscado tranquilizar al mercado y ya empezó a hacer cosas para buscar disminuir el aumento de precios. Ya comenzó el “tapering”, la disminución en la recompra de bonos por $15 mil millones de dólares mensuales. Donde han sido muy enfáticos es en la política monetaria y siguen diciendo que las tasa no aumentarán hasta el 2023.
La verdad esto último sin que sea transitoria la inflación, veo difícil que se cumpla. Creo que, de seguir así, la FED tendrá que aumentar tasas en 2022. No extraña nada, ni a nadie que, si todos padecemos de inflaciones altas, allá sea más grave el problema por la cantidad de dinero que se ha impreso.
En México para responder a este problema, Banco de México resolvió subir la tasa a 5% el jueves pasado. La junta de gobierno por 4 votos a 1 decidió aumentar 0.25%. De nuevo Gerardo Esquivel fue el voto disidente. De verdad no entiendo que puede estar viendo para votar en contra. Veo en estos momentos más oportuno subir 0.50% que decidir no mover la tasa de referencia.
Todavía queda una junta más en diciembre y dada la situación en donde también estamos al 6.1% la inflación anual, nuestro Banco Central seguro aumenta la tasa a 5.25%.
Que difíciles años, 2020 por la pandemia, 2021 por ser un año de recuperación, pero con innumerables complicaciones de logística, abasto y satisfacción de la demanda. Esperemos que 2022 sea menos rudo con la clase trabajadora y emprendedora, así como para la mayoría de las empresas. Lo realista será pensar que puede ser un poco mejor, pero no mucho.
En materia financiera será muy interesante porque pueden seguir aumentando tasas y empezar en los países industrializados este proceso alcista. Los entornos de aumento de tasa suelen ser complicados, encarecimiento del crédito, fortaleza del dólar, ajustes en bolsas y una paulatina desaceleración económica y que trae consigo una baja en la demanda y con ello, baja la inflación.
Con todo lo anterior el tipo de cambio ha seguido presionado y podría tener un movimiento de apreciación pequeño si el mercado asimila esta alza y la que podría venir. El precio del petróleo seguirá alto y también es importante para la relación peso-dólar y lo que más ayudaría sería ver empezar ceder a la inflación en Estados Unidos y que el discurso de Powell sobre la transitoriedad haga sentido.
Se reúnen Xi Jinping y Joe Biden, vale la pena ver que tanto se puede rescatar esta relación que en muchos sentidos rompió Trump.
@juansmusi​​​​​​​

El valor de nuestra reputación

La semana pasada volvimos a cerrar con una nota positiva: la creación de empleos en octubre que, en Estados Unidos, se esperaba entre 350 y 400,000 pero la cifra real superó las 531,000 nuevas plazas. También mejora la tasa de desempleo ubicándose en 4.6%; un nivel adecuado y cercano a donde se ubicaba antes de la pandemia.
Así como he comentado que las cosas de la economía real que tienen sustento siguen alentando el desempeño positivo de los mercados, los reportes trimestrales y el empleo son fundamentales.
Esta semana será clave en materia de inflación, ya que se dará a conocer la de China, Estados Unidos, Brasil, Alemania y México. Aquí es clave si es “transitoria”, como dice la FED, o si llegó para quedarse un rato. Cada vez que sale una nueva quincena alta, el efecto de temporal se quita y se prolonga más el hecho de que en este 2021 el mundo tendrá inflaciones muy por arriba de lo esperado.
En el corto plazo, con los precios de las materias primas, la OPEP sin aumentar la oferta de petróleo ignorando el clamor mundial y todos los problemas que conocemos en cadenas de suministro, no parece que ésta vaya a bajar pronto.
El próximo jueves 11 tenemos reunión de política monetaria del Banco de México. Todo parece indicar por lo ya expuesto en materia inflacionaria, que la tasa subirá a 5%, aumentando 0.25% nuevamente. Creo que lo anterior era previsible; no hay sorpresa, ni tampoco mayores repercusiones, más allá de algunos pocos centavos de apreciación en el tipo de cambio.
El tipo de cambio que se ha ubicado gran parte de este sexenio por debajo de $20, se ha mantenido gracias a las remesas de nuestros paisanos, al superávit en la balanza comercial (que es consecuencia de la crisis por la pandemia, pues normalmente somos deficitarios), las ventas de petróleo con los precios actuales por arriba de $80 dólares el barril del West Texas Intermediate, la poca inversión extranjera directa que hay y desde luego en contra, está toda la salida de inversión en bonos o financiera por cuenta de nacionales y extranjeros a quienes no les han gustado algunas decisiones de esta administración que han afectado sobre todo la reputación del país en materia de certeza y confianza.
En un análisis realizado por el Instituto Internacional de Finanzas a 34 países emergentes en el comportamiento de la inversión financiera, resulta que México encabeza la salida de inversión de portafolio. En lo que va del año son cerca de $14 mil millones de dólares negativos, más los que ya habían salido en los dos años anteriores.
De esta lista de 34 países, sólo 10 tienen saldos negativos y quien encabeza las entradas es China con un saldo positivo de $81 mil millones de dólares. Cuesta mucho esfuerzo y requiere muchos años construir una reputación favorable y positiva; en contraste, toma muy poco destruirla. Creo que estamos todavía a tiempo de revertir este hostigamiento a la inversión privada, a la llegada de inversión productiva y a la certeza que le podemos dar a los capitales.
No podemos seguir basando nuestra estabilidad en Estados Unidos, en su poderío, cercanía y dinamismo económico. Es una gran suerte tenerlos de vecinos y que ello nos ayude a fortalecer nuestra economía, pero sin ese mercado y sin las remesas, estaríamos en la misma circunstancia de muchos países de Latinoamérica.
Quedarnos en esta zona de confort -e incluso ahuyentarlos de nuevos proyectos e inversiones- podría eventualmente llevarnos a perder el grado de inversión. Sigo creyendo que a estas alturas del sexenio construir inversión y posiciones debajo de $20.20 es adecuado.
@juansmusi

Señales encontradas

El entorno sigue adverso, los problemas inflacionarios, las cadenas de suministro y las complicaciones para salir adelante siguen al orden del día. Esta semana tendrán juntas de política muchas bancas centrales en el mundo, destacan la Fed y el Banco de Inglaterra.
En el caso de la Fed es probable que no haya cambios en la tasa, pero ya es un hecho que vendrán noticias sobre el tapering (el programa que disminuye la compra mensual de bonos y como consecuencia la disminución en la impresión de dinero nuevo).
También es esperado un discurso benévolo en inflación, sobre la transitoriedad de la misma y no como algo que llegó para quedarse. Esto tranquiliza, pero no es garantía de que así es y será. Esto puede traer consecuencias en los mercados accionarios que contarán con menos recursos ante una paulatina y eventual menor liquidez.
En el caso de Inglaterra tampoco se esperan cambios, pero sí acciones similares a la Fed. El Banco de Inglaterra, el de Japón, el de Europa y la Fed son los responsables desde 2008 de esta expansión monetaria y son ellos quienes anunciarán medidas al respecto antes de subir tasas.
Otro anuncio importante será la creación de empleos en EU, que ha tenido un fuerte repunte y está muy cerca de recuperar todas las plazas perdidas con la pandemia. Este viernes será bien visto por el mercado si la creación de empleo supera los 350 mil en octubre.
El entorno global es adverso. No es extraño ver el actual tipo de cambio cuando se suman menores crecimientos en el tercer trimestre en EU, China, Europa, y en México fue negativo. Este dato ha traído revisiones al crecimiento de nuestro PIB ya por debajo de 6%.
El petróleo avanza y la cotización del WTI está arriba de 84 dólares. El jueves hay reunión de la OPEP y veremos si hay algún acuerdo que permita una mayor oferta para quitar presión al precio. Los recientes intentos han fracasado.
Lo único que sigue favorable son los reportes de las empresas que cotizan en bolsa en EU, pues 80% excede las expectativas. Esto le da sustento a un mercado que para muchos está inflado, pero la realidad es que muchas de estas empresas y sus precios están sustentadas por resultados sólidos y favorables.
Sigo pensando que el cuidado e inversión patrimonial están bien en dólares y en activos bien seleccionados en esa moneda. No creo que el tipo de cambio se quede en ese nivel, pero sí debajo de $20.20 se vuelve a tornar atractivo. Los posibles cambios a la ley eléctrica me ponen negativo con la perspectiva nacional.
@juansmusi

Falsa liquidez

Seguimos viviendo circunstancias extremadamente complicadas. La inflación sigue alta en todos lados, la escasez de algunos insumos y la demanda post pandemia pone en una situación muy difícil a muchos sectores de la economía global y local. La pérdida en el poder adquisitivo es el mayor golpe a la población.
Estábamos acostumbrados a que después de una crisis el despertar y evolución solían ser mejores y menos adversos. Salir y sobrevivir la pandemia para ahora enfrentar escasez, inflación y problemas de suministro, suenan a la peor pesadilla post encierro. Así es como fabricantes no logran resistir todos los aumentos y complicaciones logísticas, y de aquí que el proveedor y el cliente -hasta llegar al consumidor final-, tengan que poner de su parte y sacrificar margen.
En muchos casos es el consumidor final quien paga todo completo, ya que en el punto de venta final el precio termina por absorber dichos sobrecostos. La paradoja es que hay mucha liquidez, mucho dinero nuevo en el mundo: una situación provocada por los principales bancos centrales que permite que se viva una situación “falsa” en cuanto a la situación real de la economía.
Con tanto estímulo, apoyos, programas de recompra y seguros por desempleo, existe una condición artificial que ha provocado, desde mi punto de vista, el alza desbordada de muchos activos nuevos e incluso de algunos inventos que me parece que en algún momento pueden reventar. La liquidez de dinero es como el agua, que siempre encuentra caminos nuevos.
Los precios de los artículos y ropa de lujo, los buenos restaurantes y hoteles y el esparcimiento no hacen más que subir, y la gente los sigue pagando. La creatividad en los mercados financieros ha encaminado liquidez a cosas sin sentido; desde empresas quebradas que a través de plataformas digitales y redes sociales suben como la espuma, hasta otro tipo de activos que mucha gente ni entiende y otros que no saben explicar, también han escalado de manera desproporcional.
Habrá quien me diga (por la misma razón) que han subido muchas acciones del mercado de valores, y sí, hay muchas que tampoco justifican su precio actual. De ahí la importancia de seleccionar muy bien los activos que uno quiere tener en su portafolio para cuando llegue la siguiente crisis que, cuando llegue, todo se va a ajustar y todo podría incluso bajar de manera exagerada. Lo recomendable es aguantar con esa selección en donde sí hay valor, solidez en su situación financiera, y una mejor perspectiva.
Es importante que esta falsa situación no se siga prolongando. Aunque a todo el mundo (literalmente) le duela, se tiene que dejar de imprimir tanto dinero, disminuir y acabar con apoyos a gente que lleva mucho tiempo desempleada (sobre todo en el primer mundo, donde se ha generado una situación de confort y la gente no busca empleo porque no tiene incentivos para hacerlo), así como los bancos centrales tienen que disminuir su hoja de balance, o sea, reducir la base monetaria o circulante. Todo esto debe hacerse de manera paulatina, pero se tiene que empezar ya.
Mejora en algo el contexto global. Primero por la situación de Evergrande que de momento ha podido cubrir algunos pagos de intereses, pero vienen más. La empresa parece decidida a realizar ventas de activos para hacerse de liquidez y con ello hay una percepción de mejora en el escenario de riesgos.
En Estados Unidos la temporada de reportes del tercer trimestre vuelve a ser muy buena –esta semana es crucial, pues reportan muchas grandes que pesan mucho en los índices. Sigue atorado el plan de infraestructura de Biden. El gasto de gobierno se autorizó hasta diciembre, o sea que en breve volveremos a oír negociaciones sobre el techo de la deuda.
En México se vino una fuerte desaceleración en el IGAE (Indicador Global de Actividad Económica) y en el empleo, explicado por esta complicada situación que he descrito y a la cuarta ola de COVID.
@juansmusi

Héroes empresarios

Ser empresario siempre ha sido una labor difícil, emprender es atreverse y en la mayoría de los casos, arriesgando capital. La tasa de supervivencia de nuevos negocios y empresas después de 2 o 3 años de operación es baja, y la recuperación de la inversión inicial muchas veces tarda más de 5 años.
Ser empresario en cualquier parte del mundo es admirable por todo lo que esto implica. Primero por tener la visión, segundo, por arriesgar patrimonio y también por todo lo que requiere ser un líder: armar el equipo, reclutar, definir funciones y lograr que todos trabajen como, y en equipo, ya que también muchas veces existe rivalidad entre sí.
Los empresarios del mundo han lidiado ya con casi 2 años de pandemia. Primero se trató de sobrevivir el encierro, muchos no lo lograron. Después, poco a poco salir de una situación de muy poca venta y con todos desde casa para poder empezar a reactivar.
Una vez que vino la reactivación trajo grandes problemas con los insumos y las materias primas, con una inflación desbordada y haciendo muy difícil costear en un mercado en el que los aumentos eran válidos para una semana, pero la próxima ya no. Hoy el petróleo cotiza en su nivel más alto desde hace 7 años y con él, muchos productos derivados.
De la mano con esta situación vinieron serios problemas de logística y los costos de los fletes subían también como la espuma, ¡más de 5 veces su valor original! Al aumento de materias primas y fletes le siguió un problema de desabasto. No solo era carísimo poner en México los insumos, ahora ya no hay.
Además de todo lo aquí descrito, vino una política monetaria en muchos países restrictiva, o sea que los bancos centrales empezaron a aumentar tasas de interés para responder a la inflación y con ello el empresario comenzó a pagar más por los créditos.
También en este proceso muchas monedas se han depreciado frente al dólar y con ello el costo de muchos de estos insumos que cotizan en dólares, se encarecen. Muchos dirán que es tan fácil como repercutir en el precio todas las variables que lo afectan, pero no es así: no siempre el consumidor final puede absorber todo el impacto y lo que acaba ocurriendo es que muchos empresarios reducen su margen.
Hasta aquí la problemática ha sido global, pero en México hay que agregar algunas más. Muchos de los contenedores “caros” por producto y flete llegan a México y no pueden llegar a su destino final porque las vías del tren están bloqueadas, o bien, tienen que ir resguardados por carretera porque se los pueden robar; otros tienen que pagar cuotas al crimen organizado para que su vida no corra peligro, y otros tantos tienen que lidiar con sindicatos exprimidores.
La falta de estado de derecho y todo lo aquí señalado son más costos para el empresario mexicano. Al final la mayoría del empleo en nuestro país es generado por pequeñas y medianas empresas que cada vez encuentran más difícil hacer negocio. Hoy los empresarios necesitan del apoyo del gobierno para poder garantizar su supervivencia y con ello millones de empleos. Mi más amplio y admirado reconocimiento a todos los que hacen empresa en México.
Esta semana lo principal es estar atentos a la situación de Evergrande en China que pronto deberá pagar intereses de la deuda emitida, y en Estados Unidos los reportes trimestrales de las empresas que cotizan en bolsa. Empezaron bien y se espera que sea una buena la temporada, sin embargo, esta difícil situación de empresa que describo podría manifestarse en los reportes de muchas de ellas.
En México, el viernes tenemos la publicación de inflación de la primera quincena de octubre. En la agenda local seguirá el ruido y discusión de la reforma eléctrica y la legalización de los autos “chocolate”.
@juansmusi​​​​​​

Más malas señales.

Parece una encomienda no mandar señales positivas y no incentivar la inversión en México. Ahora viene una iniciativa para reformar el sector eléctrico. Destaca la búsqueda de que, de nuevo, CFE tenga preponderancia en el sector, la cancelación de permisos de generación y contratos del sector privado.
También se busca que el litio y otros minerales estratégicos se establezcan como dominio de la nación y el estado sea el único facultado para su extracción. Esta reforma requiere de 2/3 partes de ambas cámaras y más del 50% de las legislaturas estatales, es decir, 17 de 32. Lo anterior puede ocurrir, ya que -políticamente hablando- basta que el PRI se sume para que Morena que tiene mayoría, logre este objetivo.
Recordemos que el dinero y la inversión buscan certeza y confianza. Es imposible captar recursos cuando las señales que uno manda son negativas y se trata de nuevo, de echar para atrás contratos y proyectos que ya se habían aceptado y firmado; y no solo eso, en los que ya se había comprometido e invertido mucho dinero. Imposible no pensar en el NAIM.
No soy experto en materia energética, pero no se necesita serlo para saber que en la mayoría de los países la inversión en esta materia tiene que ser conjunta: países industrializados y de primer mundo tienen modelos exitosos en donde se dio como una consecuencia natural, porque el estado no tenía los recursos para ser el único generador y almacenador de energía.
En estos rubros ya hay mucho dinero comprometido de empresas extranjeras, echar para atrás esto podría, además, traer demandas y litigios en instancias internacionales que nos pondría en el aparador por malas razones. También ya hablaron las calificadoras acerca de una baja en la calificación de la deuda soberana en caso de aprobarse esta reforma a la ley.
Supongamos que se aprueba, que nos bajan la calificación y que trae consecuencias macroeconómicas de alto impacto, lo que sigue son las demandas y litigios, que, si también nos basamos en experiencias pasadas, perderíamos como Argentina, cuando expropió Yacimientos Petrolíferos. ¿Qué logró Argentina con esta pésima decisión? Sembrar pánico y desconfianza, al final les echaron para abajo la expropiación y ahora nadie quiere invertir en ese país.
Ojalá y no progrese esta iniciativa que podría hacer mucho daño y más razones para que el extranjero no busque hacer negocios con México.
En la agenda semanal, las cosas mejoran ligeramente porque EEUU “patea” el problema del techo de la deuda a principios de diciembre, lo cual es un alivio temporal, pero podría traer de nuevo complicaciones al cierre de año.
También mejora la perspectiva del problema de Evergrande en China, que ha empezado a realizar participaciones en inversiones para poder pagar a los deudores. Donde se sigue atorado es en la reforma de infraestructura de Biden, que trae consigo cambios fiscales; ahí no hay avance.
Esta semana empiezan de nuevo los reportes corporativos, se espera que de nuevo sean mayoritariamente favorables. También se publicarán las minutas de Banco de México y el miércoles se publica la inflación de septiembre en Estados Unidos.
El dólar sigue fuerte contra todas las divisas y si el entorno mejora, podría regresar un poco. Ver niveles debajo de $20 se antoja cada vez más complicado por razones externas, y de aprobarse la reforma en cuestión, más.
@juansmusi​​​​​​

Fuerzas externas

Ha sido increíble ver el tipo de cambio y su fortaleza a lo largo de esta administración. Nadie que yo conozca vaticinaba esta situación de un peso que, a tres años de haber comenzado este gobierno, siguiera por debajo de 20 pesos por dólar.
Surgen muchas preguntas: ¿si se ha salido todos los años inversión financiera o de portafolio, si la inversión extranjera directa decrece, si las ventas de petróleo por precio y por volumen han bajado, si el turismo también ha caído y la confianza y certidumbre en países emergentes latinoamericanos y en México también han bajado, por qué el dólar no ha subido más?
Lo único que ha subido es la entrada de dólares por las remesas. Estamos hablando de un promedio en tres años de 48 billones de dólares y que este año rebasará esa marca, y hoy, por mucho y de lejos, es el ingreso de divisas más importante. Desde mi punto de vista es una gran noticia y un gran alivio tener este dinero.
Ha sido una gran medicina y un alivio social contar con estos recursos que activan la economía local, pero ¿es algo de lo que debamos estar orgullosos? No. El origen de este ingreso es la falta de oportunidad en México, y de ahí la penosa necesidad de emigrar sin nada, en busca de “lo que sea” con nuestro vecino del norte.
La tasa de interés muy por arriba de la tasa de EU evita que se salga más de lo mucho que ha salido. Este año ya superamos los 11 billones de dólares de salidas, pero lo que más ayuda es la disciplina fiscal, el orden en las finanzas públicas sanas y esta práctica neoliberal y conservadora de mantener un equilibrio financiero.
Recuerden que una moneda siempre que se aprecia o deprecia frente al dólar tiene dos razones o fuerzas principales: lo que pasa en ese país (México, Brasil, Europa, etc.), es decir, razones internas, y el entorno global o exterior, es decir, fuerzas externas. Cuando las razones son internas podemos decir, en nuestro caso, que el peso se fortalece o debilita.Cuando las fuerzas son ajenas al país, es el dólar el que se aprecia o debilita.
¿Podemos mantener esta condición hasta el fin del sexenio? No lo creo, y ya lo empezamos a ver. Mantener la fortaleza y estabilidad financiera local es algo que sí se puede dar y esperemos que así siga y con ello mantener el grado de inversión; además, es la que está en nuestras manos, la que podemos controlar nosotros.
Pero ahora, por factores externos, el peso retrocede y el dólar se fortalece. Se han juntado una serie de noticias negativas que fortalecen al dólar. La aversión al riesgo y fuga de capitales reciente que provoca Evergrande, empresa china que puede quebrar y empezar por no cumplir con sus tenedores de bonos.
En Estados Unidos: 1. El discurso ya más duro y preocupado de la Reserva Federal. 2. La advertencia de que pronto se van a disminuir los estímulos monetarios también por parte de la Fed. 3. La posibilidad de cierre de oficinas de gobierno por no lograr una autorización de incremento del déficit o techo de la deuda y 4. La incapacidad de lograr acuerdos para el plan de infraestructura del presidente Joe Biden.
A la pregunta: ¿Juan, el tipo de cambio va a regresar debajo de 20 pesos? Yo respondo que sí puede si mejoran sobre todo las noticias del exterior y nosotros seguimos haciendo nuestra tarea de cuidar la disciplina fiscal y el orden en las finanzas públicas.
Ahora bien, si de aquí en adelante la Fed corta estímulos (que es algo que debe hacer ya), pronto empieza a subir tasas y además la crisis en China por esta empresa se acentúa, difícilmente.
Recuerden que en todo hay ciclos y si con esto estamos cada vez más cerca del ciclo de alza de tasas en EU, pues comenzará de nuevo el ciclo de apreciación del dólar, donde lo único que puede ayudar para contrarrestar es lo bien o mal que se hacen las cosas en el país en cuestión.
@juansmusi

Acaparan China y EU

Las noticias sobre el posible default o no pago de Evergrande seguirá acaparando la atención de los inversionistas. Una empresa con una deuda mayor a 300 mil mdd que hará todo lo posible por salvarse en una primera instancia sin recibir un apoyo o rescate del gobierno. Dudo que se mantenga así, pues para salvarse requiere apoyo gubernamental.
La semana pasada, sin darle dinero de forma directa, el gobierno dotó de liquidez al mercado para no desestabilizar y buscar tranquilidad. La empresa pagó algo de los compromisos locales que vencían el jueves y dejó pendientes 83 mdd de intereses fuera de China y tiene un periodo de gracia hasta el 23 de octubre, 30 días después del vencimiento original.
Confío en que esto no será de proporciones gigantes y que el gobierno hará algo para evitarlo. China lleva más de cuatro décadas sin crisis y creo que tratará de seguir así. Seguro aportará volatilidad y seguiremos tocando el tema por un tiempo. Y justo ahora deciden prohibir operaciones con criptomonedas en cualquier plataforma relacionada, al punto de declararlas operaciones ilegales y con posibles sanciones legales y penales a quién desobedezca. Esto ha provocado una nueva baja en estos activos.
Gran parte del entorno adverso viene de EU, donde muchos temas provocan inestabilidad, incertidumbre y volatilidad. Primero, una Fed más pesimista, con un lenguaje más duro y menos tranquilizador. Una Fed que contempla reducir el programa de recompra de bonos, sin precisar cuándo. Segundo, el techo de la deuda, para mí es más un escenario político adverso que han enfrentado los últimos presidentes, donde el Senado debe aprobar ampliarlo más allá del 30 de septiembre. En pocas palabras es autorizar el déficit de ese país para pagar los compromisos de deuda y nómina del sector público.
De no aprobarse el 30 de septiembre viene el paro o shutdown, donde dejan de pagar nómina a algunos sectores públicos. Esto ya ocurrió en la historia reciente y tiene más fines políticos que económicos. Es un periodo en el que se desprestigia a la administración y al presidente, y al final, después de algunos días, se aprueba y ni le dejan de pagar a acreedores ni a servidores públicos.
Por último, está atorado el plan de infraestructuras de Biden, cuya propuesta más reciente es gravar a los multimillonarios en las ganancias de capital; se argumenta que es menos la tasa impositiva a los más privilegiados que a los trabajadores de clase baja y media.
En Alemania hubo elecciones y el resultado tranquiliza a los mercados. Por un margen muy ligero lideran los sociales demócratas por encima del partido de Merkel, los conservadores. Se cree que se llevarán un tiempo en formar gobierno, pero se completará de forma satisfactoria.
En México destaca la comparecencia del secretario de Hacienda para defender ante el Senado los tres proyectos insignia de esta administración: tren, refinería y aeropuerto. Argumentó la conveniencia de llevarlos a cabo por lo ya invertido y por la señal de confianza que manda a los mercados locales e internacionales (los mismos argumentos que se tenían para defender el NAIM).
Este jueves hay decisión de política monetaria y con la inflación alta pienso que subirán de nuevo la tasa a 4.75%, es decir, 25 puntos base más. Esta alza puede apreciar el tipo de cambio; a pesar de que han salido 11 mil mdd en inversiones de portafolio o financieras, se mantiene nuestra moneda estable.
@juansmusi

¿Demasiado grande para quebrar?

Más o menos ese era el título de un libro y película que narraba la historia de la crisis de 2008, aquella que fue detonada por un otorgamiento de crédito irresponsable y que luego comercializaron para vender paquetes de esos créditos hasta el punto que gran parte del mundo tenía en su cartera hipotecas sin ningún sentido.
Le daban crédito a quien fuera y, sin hacer un estudio o análisis previo, esa persona adquiría dos o tres inmuebles –además de quien lo habitaba. Esas hipotecas malas se metieron a paquetes, las calificadoras las evaluaron bien, y muchos vieron un default en sus inversiones. Compañías de seguros, bancos, empresas automotrices, fondos de pensiones e inversionistas individuales vieron cómo esos activos se devaluaron.
El gobierno norteamericano tuvo que salir al rescate y en esta historia a la cual hago referencia en mi título, se ve cómo Lehman Brothers quiebra ante múltiples intentos de rescate, pero que después de mucha arrogancia y desacuerdo del entonces director general y presidente del consejo, logra desquiciar a quienes le ofrecían rescatar…hasta que la dejan quebrar.
Cuando el mundo ve que Lehman Brothers quiebra, el racional fue que todo puede quebrar. El efecto negativo o dominó que produjo esta quiebra no tuvo precedente y solo era comparable con aquella tremenda crisis del año 1929.
Cuando el gobierno norteamericano y la FED ven el desastre y el pánico, se dedican a rescatar todo y a salvar empresas emblemáticas y con mucha historia al punto de rescatar algunas que estaban peor que Lehman Brothers. Y esta historia que se titula como mi columna, se basa en que AIG (una aseguradora gigantesca), también es rescatada sobre todo por el pánico que implicaba verla morir, y entonces el mayor argumento para no volver a generar una crisis de confianza fue que ‘es demasiado grande para quebrar’. (Too big to fail)
Y refiero a este evento porque seguramente esta semana y en lo sucesivo tendremos mucho ruido en torno a esta empresa -enorme desarrolladora inmobiliaria en China-, denominada Evergrande; que tiene altas probabilidades de presentar un evento de no pago, o como lo conocemos en mercados, un default. Evergrande tiene una deuda que asciende a $300 mil millones de dólares.
Aquí hay varias consideraciones: la primera es que China es un sistema comunista mixto, no puro, y esto hace que el gobierno controle mucha información y muchas veces nos quita visibilidad de la verdadera situación de las empresas, el sistema financiero y muchos otros sectores. Otra consideración es que, en términos de reservas, China es el país más rico del mundo con más de tres trillones de dólares norteamericanos, así es que también se tiene la capacidad financiera para rescatarla, si fuera necesario.
En una primera instancia el gobierno afirmó que no lo haría. Si vemos hacia atrás esto es lógico: crecimientos de dos dígitos durante tanto tiempo, son insostenibles y un ajuste y una corrección es necesaria y consecuente a este auge tan impresionante. Yo creo que sí va a haber ruido en el mercado y que el evento puede traer ajustes, mismos que aprovecharía para entrar y comprar. También creo que dependiendo del tamaño del evento y contagio, pudiera reaccionar el gobierno.
Esta semana se reúne la FED y pienso que, para entonces, concretamente mañana, podrá hacer también algo para apoyar a que el contagio de este evento chino no sea mayor. ¿Cómo? Dejando para más tarde el corte de los estímulos o recompra de bonos, con un discurso benévolo.
@juansmusi​​​​​​​
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