Reportes, pandemia, empleo, encuestas y remesas

Esta semana van a seguir siendo protagonistas del rumbo del mercado los reportes de las empresas que cotizan en bolsa en EEUU, el seguimiento de la pandemia y su manejo, el viernes la publicación de la generación de empleos en EEUU, inflación en México y decisiones del Banco Central de Inglaterra y Brasil.

Los reportes trimestrales en general han sorprendido para bien, hay tres cosas que han pasado; los que han salido menos peor a lo esperado, los que han sorprendido positivamente y que tienen un gran peso en los índices (Apple, Amazon, Netflix, Google, Facebook, Microsoft) y las que se esperaba que salieran pésimo y simplemente se ha confirmado. Pues es tal el peso de las tecnológicas que se puede decir que han “arrastrado” a los mercados a una corriente positiva.

Esto no quiere decir que haya acciones muy rezagadas, castigadas y sumamente baratas. El caso de México es distinto, el índice esta bajísimo y se podría decir que está barato, no coincido. Algo es barato cuando no está en precio y es percibido como una oportunidad, pero al final es algo que tiene una buena perspectiva hacia adelante y parece ser una buena oportunidad.

En México, hay muchas acciones baratas, el problema es que la perspectiva de país es negativa y con ello el momento u oportunidad aún están en duda. Es por eso que la Bolsa Mexicana no me gusta. En cambio, hay quienes dicen o perciben a los de EEUU como caros, pero si siguen creciendo y mejorando las utilidades, todavía pueden dar más.
Esta semana se conocerá la creación de empleos en EEUU, un dato que pesa mucho en el ánimo del mercado y de la economía global.

Después de haberse destruido más de 30 millones de empleos se espera por tercer mes consecutivo un dato arriba del millón de empleos, pero aún así la deuda en el mercado laboral es enorme, mas de 24 millones por crear para regresar a niveles pre pandemia. Lo normal de ahora en adelante es que la creación de fuentes de trabajo sea grande y el reto es ver en cuánto tiempo se reponen.

Esta semana hay reuniones de Bancos Centrales en Inglaterra y en Brasil, en donde no se esperan grandes cambios, en Brasil, hay margen todavía para bajar las tasas un poco.

En México no hay buenas noticias, la contracción de la economía es históricamente alta y las encuestas están pronosticando un -9.9% del PIB para todo el año, la inflación terminaría por arriba de la meta en 3.6%, la tasa de interés de referencia de nuestro banco central va a seguir bajando hacia el 4%, actualmente está en 5% y el tipo de cambio en un escenario moderado, podría cerrar también sobre $22.6 pesos por dólar.

Nos tratan de vender malas noticias como buenas; comento un par de ellas. El superávit de balanza comercial. No es buena noticia porque México históricamente ha presentado déficits cuando la economía marcha bien. Este superávit lo que significa es que exportamos más porque en el exterior, EE.UU., las cosas mejoran y las importaciones son muy pequeñas porque el mercado interno está muy débil.

La otra y que me llama tremendamente la atención, son las remesas (dinero que mandan mexicanos trabajando en EE.UU. a sus familiares en el país), que han aumentado con respecto al año pasado y que lo lógico, ante la difícil situación global, sería que bajaran y no es una buena noticia porque al final son paisanos que tuvieron que emigrar ante la falta de oportunidades en el país.

Es un ingreso hoy indispensable para el país y que no podríamos prescindir de él, pero no es un dato para presumir. Por lo pronto a seguir aguantando y sobreviviendo en el 2020, ese, es el reto.

@juansmusi​​​​​​

Ante la adversidad, hay oportunidad

Los rebrotes de Covid están siendo el centro de la atención de la humanidad y de los mercados. Las nuevas medidas anunciadas según los países y lugares donde se presentan implican golpes económicos, cierres, confinamiento y restricciones que vuelven a impactar a la productividad y a esta lenta recuperación.

Como lo he comentado, esta asumido el riesgo sanitario y se está buscando como de lugar reactivar.

Los reportes de las empresas que cotizan en bolsa se esperaban malos por obvias razones. Lo que ha sorprendido y de hecho impulsado a las bolsas es que han venido, en su mayoría, menos malos a lo que se esperaban. Aún faltan muchas empresas importantes por reportar y que pesan mucho en los índices, pero de seguir esta tendencia, la fiesta podría continuar.

Esta semana en EEUU estarían buscando los republicanos pasar su plan de ayuda por un billón de dólares (Trillón norteamericano), para contrarrestar los efectos de la pandemia. Pero se espera una larga batalla entre ellos y los demócratas, ya que estamos en franca carrera electoral para las presidenciales de noviembre, en donde, Joe BIden, ha seguido ampliando su ventaja.

También esta semana se dará la reunión y decisión de política monetaria de la FED. No creo que haya ningún cambio en las tasas, pienso que permanecerán en 0.00% a 0.25%.

Lo interesante será ver el comunicado de la reserva en cuanto a su visión de la economía y los riesgos hacia adelante por la pandemia.

Se presenta una paradoja en el mercado. El oro ha estado haciendo un movimiento alcista importante que ya ubica a la onza por arriba de los $1,930 dólares. Algo que sucede normalmente en entornos adversos económicos o geopolíticos.

El oro es un refugio seguro en tiempos difíciles y de incertidumbre. Este nivel de precios no se veía desde hace un poco más de 9 años. El conflicto China vs EEUU es la principal razón.

En México después de conocer malas cifras en el empleo, actividad industrial y servicios con una contracción máxima histórica, seguimos viendo un complicado entorno en el manejo de la crisis económica y sanitaria. Vimos también una inflación por arriba de lo esperado que se ubica en 3.7% y un superávit comercial que también es una mala noticia por ser un país que tradicionalmente opera con déficit cuando la actividad económica se normaliza.

¿Qué nos dice este superávit? Que hay demanda externa y estamos exportando y que las importaciones son mucho menores ante un mercado interno muy débil.

La administración pública federal sigue con una agenda distinta y alejada de las prioridades. Buscando distraer del Covid, la economía y la inseguridad. Trayendo políticos y con conferencias de prensa en el hangar presidencial y logrando el cometido de desviar la atención.

En este entorno nacional complicado se da una debilidad del dólar que esta semana nos pone de nuevo una oportunidad. Comprar dólares e invertir en esa moneda debajo de $22 pesos por dólar. Me sigue pareciendo atractivo, oportuno y defensivo invertir en esa moneda, por su solidez y porque la recuperación y perspectiva en ese destino, también es más sólido.

Recomiendo seguir siendo prudente con el gasto, asignarlo a prioridades y aquellos que tengan liquidez, entender el momento como atractivo, hay buenas oportunidades con tanta oferta y en nichos en donde muchos están padeciendo, aquellos que estén sanos podrían aprovechar para invertir y capitalizarlo.

En el mediano plazo me sigue preocupando y mucho la posible degradación que lleve a México a perder el grado de inversión y con ello las dolorosas consecuencias.

@juansmusi ​​​​​​​

El segundo trimestre debe ser el peor

El momento de mayor impacto, cierre, confinamiento y responsabilidad coordinada mundial se dio en el segundo trimestre de 2020. El golpe económico más fuerte y el período más crítico fue a partir de la mitad de marzo y hasta junio. Por necesidad e ignorando cuestiones sanitarias el mundo, desarrollado y emergente prefirió arriesgarse a contagiarse de Covid que a quebrar económicamente.

Y es justo ahora cuando las empresas que cotizan en Bolsa, en EEUU y aquí, que están presentando sus reportes. Aquí el mercado no se pregunta como vienen la mayoría de estos reportes, es sabido que vendrán mal. Cuando vienen mejor a lo esperado o menos peor, los mercados se animan y cuando vienen peor a lo esperado, sucede lo contrario. Sin embargo, la gran paradoja se da cuando uno ve el resultado de el sector tecnológico.

Un sector que hoy tiene mayor peso específico que cualquier otro y que sumados nombres como Apple, Amazon, Google, Microsoft y Facebook, por mencionar las más destacadas, pesan más que índices accionarios de países muy importantes de Europa y Asia y en algunos casos su valor combinado es incluso superior a los PIB de muchos países del mundo. Pues es justamente por ello, que lo mercados a pesar de la dificultad y complejidad económica siguen subiendo y es por ello que mis clientes están muy satisfechos con sus inversiones porque las tienen en el portafolio y después del bajón ya se recuperaron y siguen subiendo.

Y si, han subido mucho, pero decir que ya están caras y que ya no pueden subir más me parece superficial. Estas empresas antes, durante y después de la pandemia han mejorado su desempeño, incluida Apple y Microsoft que han tenido que volver a cerrar sus tiendas. También me han gustado los bancos norteamericanos y en su mayoría los reportes han excedido los estimados. En fin, sigamos viendo como salen los reportes de otros sectores y sin duda habrá sorpresas.

Por otro lado, en Europa se aprueba un nuevo paquete de estímulos por €750 mil millones de euros para toda la Unión, para contrarrestar los efectos negativos de la pandemia. Dicho paquete ha sido aprobado por unanimidad. En Australia también aprobaron un plan de $14 billones con el mismo fin.

Existe un optimismo que ha ayudado a los mercados también por el eventual descubrimiento y lanzamiento de una vacuna contra el Coronavirus. Pero esto sigue siendo especulativo y todavía no es real o 100% probado. Habrá que ver cuándo suceda, cuánto costará y cuánto tiempo tardará en llegar a nuestro país. Parecen ser buenas noticias, pero a seguir cuidándonos y pacientes. Al final no hay precisión en la vacuna y tratamiento.

En nuestro país la cosa no cambia de rumbo, seguimos mal y de malas. Incrementó la inflación, la producción industrial cayó más de lo esperado y el Indicador Global de Actividad Económica (IGAE) también salió peor. La pandemia tampoco cede y la inseguridad sigue incrementando. Parece que no cambiará de parecer esta administración y que transitaremos lentamente o quizá no tan lento, a una degradación de la calificación crediticia que nos llevará eventualmente a la pérdida del grado de inversión.

Este evento, si será muy dañino y tendrá grandes repercusiones en las finanzas públicas y en las variables macroeconómicas y de no enderezar el rumbo podría ocurrir tan pronto como en 2021, y no sólo lo digo yo, ya hay varios analistas, instituciones crediticias nacionales e internacionales y calificadoras que lo señalan.

Me sigo sintiendo cómodo comprando dólares debajo de $22.50 e invirtiendo en el mercado de EE.UU.

@juansmusi​​​​​​

Impacto y recuperación retardada

En términos de muertes y contagios, las cosas siguen muy complicadas en EEUU, México, Brasil, India, Rusia, Perú y Chile. Lo peor no se puede afirmar que ya quedó atrás. Y es que a pesar de esto los mercados financieros y los indicadores económicos mejoran en el mundo y no así en México. ¿Porqué? Yo creo que hay muchas razones externas que desafortunadamente no se replican en nuestro país.

Algunos ejemplos. El índice de mortandad ha bajado. Sin haber encontrado vacuna o remedio 100% eficiente los protocolos empleados en el mundo en una fase temprana del COVID parecen altamente efectivos. Hay menos muertes y si los pacientes no tienen otras complicaciones, parecen en su mayoría, que pueden salir adelante.

Otro ejemplo es que los indicadores económicos en una economía desarrollada, parecen haber dejado atrás lo peor, el desempleo, las ventas al menudeo, las ventas de autos nuevos, casas, indicadores de producción industrial y manufacturas. La explicación es que son economías más dinámicas, responden con mayor velocidad y lo reflejan inmediatamente.

En el mundo sub desarrollado los impactos negativos llegan más tarde y para recuperarnos, nos tardamos más. La mala noticia es que los indicadores locales y la economía nacional siguen empeorando. La probabilidad de una mayor caída del PIB, sigue latente, los números de desempleo también pueden empeorar.

La buena es que nuestro principal socio comercial y vecino, ya empezó a solicitar más bienes, productos y servicios de México. En pocas palabras el 50% de la economía nacional es dependiente de las exportaciones a ese país y el otro 50% es manufactura, consumo, gasto público y servicios nacionales.

Todo lo anterior y la posibilidad de ver ya la luz al final del túnel es siempre y cuando no volvamos a un confinamiento absoluto.

La expectativa de crecimiento para México ya es de -10%, el promedio del mundo estaría por debajo de -6% y China, que es de donde es originaria la pandemia, crecerá positivo 1%.

Lo que no veo es señales alentadoras a nivel nacional. Ahora que el tipo de cambio regresa a los rangos de $22.5 vuelvo a recomendar acumular inversiones en esa moneda y comprando selectivamente empresas que van a seguir creciendo a pesar del entorno adverso y que a pesar de lo difícil de los tiempos ofrecen una protección patrimonial y un rendimiento positivo.

No descarto la posibilidad de una mayor apreciación en el corto plazo y por eso hace sentido hacerlo promediando.

Tampoco es un mal momento para aprovechar y tomar oportunidades en estas épocas de crisis y con un horizonte a mediano y largo plazo capitalizarlas. No se nos puede olvidar que cuando nadie quiere invertir en un lugar y “apesta”, los pocos que se atreven a hacerlo, pueden capitalizarlo.

Esta semana esta llena de reuniones de Bancos Centrales, en Europa y Japón, hay juntas de la OPEP y del Consejo Europeo y también empieza la temporada de reportes corporativos de empresas que cotizan en la bolsa de EEUU. Sin duda este último será el mayor tema ya que las cifras vendrán en su mayoría muy mal.

De hecho, el segundo trimestre del año deberá ser el peor. Veremos que tan “descontado” lo tendrá el mercado, como siempre, habrá sorpresas positivas y negativas, que van a influir en el desempeño de las bolsas del mundo. Por lo pronto a seguir siendo prudentes y sensatos con el manejo de la pandemia y de la economía.

@juansmusi​​​​ 

La necesidad y la oportunidad

El mundo entero ha optado por salir antes de que logremos controlar la pandemia. Es un hecho que la necesidad económica apremia y hace que este comportamiento sea irracional y desobedezca al sentido común y a la salud. Los países ricos no pueden continuar con el encierro y confinamiento por razones políticas, es el caso de EEUU y en el caso de los países emergentes o pobres es el vivir al día que nos impide continuar confinados.

Y esto lo entiendo, pero lo que queda claro es que lo han manejado muy mal. Cerramos tarde, minimizamos la gravedad, ignoramos lo que pasaba en otros países, no experimentamos en cabeza ajena, y hoy, que rompemos récords de contagios y defunciones nos tenemos que relajar y ser más laxos y permisivos. Pero lo peor de todo esto es que nos mienten y no nos dicen las cosas como son, decir la verdad ayudaría a que la gente creyera y se cuidará aun teniendo que salir.

El ejemplo de las autoridades sería clave. El manejo y estrategia de la pandemia falló y seguirá fallando mientras no sean claros. La información y la verdad ayudan a planear y a diseñar estrategias. Hoy pesa más la posible caída del producto Interno Bruto arriba del 10% y la caída en la inversión y las manufacturas arriba de 30%. Y es entendible, no se puede seguir así porque las cosas pondrán a más mexicanos en situación de pobreza, la economía será más informal y la situación de inseguridad peor cada día. Insisto, hay que salir, hay que trabajar, pero con estrategia y con información veraz.

Y en esta locura y pésimo manejo no estamos solos. Vean a EEUU, que tiene mucho más dinero y educación, se les dio libertad y no la supieron manejar, las cifras hoy también son alarmantes.

La vida no puede y no va a regresar a la normalidad hasta que no se descubra un tratamiento y eventualmente una vacuna y cada día que pasa tendremos que ser más bien nosotros responsables por nuestro actuar y el de los nuestros. Como cabezas de familia y como líderes de negocios la responsabilidad de permear la conciencia de lo que se debe y puede hacer, buscar parar los contagios y de verdad empezara ver un descenso en contagios y defunciones. La pandemia nos ha enseñado a muchos que se puede ser muy eficiente trabajando desde casa, que podemos cuidar a los más vulnerables y que la vida cambiará para siempre.

Hay una oportunidad enorme en aquellos que desde su profesión y especialidad logren transformar su vida y negocio a la post pandemia. Aún encontrando cura y vacuna para el Covid, la vida no será igual, y en todos los negocios y actividades en adelante debemos identificar que ajustes hacer a nuestra vida diaria y negocio, y no me refiero solo a sanitizar y a darnos distancia, va mucho más allá. Identificar áreas de oportunidad y visualizar a la vida cotidiana y laboral en 2 o 3 años. No hay respuestas únicas porque cada quién deberá adaptarse a lo que sabe hacer y optimizarlo.

Lo que, si es inminente y lo reflejan los mercados, es que estar bien posicionado en la parte tecnológica e invertir en ello hace sentido.

Esta semana el centro de la atención estará en la visita de nuestro presidente a Trump. No sabremos si lo obligaron, si esto traerá consecuencias positivas porque en la parte energética lo podrían obligar a respetar los contratos, acuerdos y licitaciones pasadas y en materia de comercio el no hacer enojar a Trump mantiene al TMEC intacto.

Si pierde el actual presidente y gana Biden como quedaremos parados con la nueva administración y los demócratas será una incógnita que se conocerá a finales de año.

@juansmusi​​​​​​​

Bienvenido TMEC

Empezamos una nueva era en materia de comercio, un tratado con EE.UU. y Canadá que costó sangre y que al final se logró aceptando ciertos temas en los que no se debió ceder, pero estando Trump de por medio podríamos decir que fue la mejor versión posible.

Lo ideal hubiera sido actualizar y adecuar a los tiempos a un tratado que ya tenía 26 años de edad. EL TLC era más parejo e igualitario para los tres. Sin embargo, el presidente de los EE.UU. decía en campaña: El TLC es el peor tratado de la historia. Y prometió cambiarlo al mejor. Una tomada de pelo, porque se parecen mucho, son casi idénticos y donde metió mano y ganó no es radicalmente distinto a su versión original.

La base que lo apoya si cree de verdad que este tratado evitará lo que Trump identifica como grandes males y que hoy conocemos como globalización. Los líderes que hoy están al frente promueven dos cosas, políticas populistas y medidas proteccionistas. Hoy la globalización y sus bondades son malas, neoliberales y promotoras de la desigualdad, yo, no lo veo así.

La globalización ha permitido tener acceso a gente que antes no podía a productos y a activos. Bajar los costos ayudó a hacer más competitivas a las empresas y abrir a la inversión del mundo mejoró las finanzas y las condiciones macroeconómicas sobre todo de los países emergentes, como México. Darle para adelante al tratado era un tema incuestionable, nuestro país exporta el 90% a EE.UU. y por ello era insustituible.Celebremos y saquemos provecho en adelante de la extensión del tratado y aprovechemos que la relación China – EE.UU. no atraviesa su mejor momento. Hoy el gigante asiático es el único país más importante que nosotros en materia de exportaciones.

Algo de lo que se ha castigado vía aranceles nos debe beneficiar. Idealmente debería haber una oficina de gobierno, como en su momento Pro México, que ayudara a identificar estas áreas de oportunidad y que además apoyará con financiamiento a desarrollar exportadores mexicanos.Gane Donald Trump o gane Joe Biden este asunto tan importante como se dice coloquialmente “ya está planchado”. Y eso, es una muy buena noticia en medio de tantas malas.

Lo anterior me lleva a hacer una reflexión con respecto al posible resultado electoral en EE.UU. en donde creo que México es lógico que se pregunte: ¿Quién nos conviene más? Mi opinión es que nos conviene Biden. Creo que es un hombre más preparado, más predecible y más decente que su opositor. Cuando Biden fue vicepresidente en los términos de Obama la relación fue cordial. Trump, nos tira de un tuitazo un tratado y con otro tuitazo nos pone impuestos por encima de acuerdos y también es un presidente que mezcla asuntos migratorios con asuntos comerciales y diplomáticos.

También creo que Biden es un hombre menos visceral que entiende mejor al mundo y es menos proteccionista que Trump. El rasgo característico de ver siempre por ellos y no les importe los demás, ese no se les quitará jamás.Terminamos la primera mitad del año y el segundo trimestre, que en teoría debe ser el peor del año. Todos los escenarios y proyecciones hacia adelante contemplan una mejora y también incorporan que no vamos de nuevo a un confinamiento igual.

La reapertura está trayendo de nuevo una ola de contagios exponencial y queda demostrado que no sabemos manejar la libertad, que esto aun no acaba y que, aunque económicamente las cosas no puedan ir peor, en materia de salud, si. Atentos mañana al dato del empleo en EE.UU. que debe ser un número grande y positivo considerando que en la pandemia se perdieron 40 millones de empleos. El viernes no hay mercados por el feriado del 4 de julio.

@juansmusi​​​​​​​​

Culpando a la pandemia

Resulta que culpar a la pandemia es lo más fácil. Si, estamos mal y las cosas no van como las habíamos planeado y por lo tanto la culpa no es nuestra, se atravesó el Coronavirus y miren que desastre. Diría cualquier funcionario del actual gobierno. Pues no es así, es cierto que el mundo y México están sufriendo mucho y en materia económica el daño de la pandemia es enorme, pero aquí, antes de este desastre ya habíamos empezado a regarla.

No puedo dejar de mencionar el aeropuerto, su cancelación y escándalo mediático. Más allá del daño patrimonial a los mexicanos por pagar y tirar algo que no se hizo, el daño fue reputacional, mandó un mensaje terrible y desde ahí empezamos a decir a gritos, México no es terreno fértil para la inversión.

Tan fue así que eso aceleró las bajas en las calificaciones de PEMEX, en la deuda soberana, de ahí vinieron medidas para cancelar, posponer y prorrogar licitaciones en materia energética, cancelaciones y pausa a contratos ya licitados a empresas extranjeras y con ello vino una inminente fuga de capitales. Más adelante vinieron consultas absurdas que impidieron la realización de proyectos productivos generadores de inversión, empleo y bienestar.

A lo anterior agréguenle calificadoras, todas observando y sugiriendo como encauzar los recursos de Pemex y del gobierno federal ante la complicada situación y estas, fueron además de ignoradas, descalificadas. También antes de la pandemia vinieron las ocurrencias de algunos diputados iletrados que lejos de contribuir a mayor estabilidad y confianza, desestabilizaron y continuaron mandando señales negativas y de desconfianza.

Gente en puestos clave, con mucha responsabilidad y poder sin experiencia, una estrategia de sueldos y prestaciones que corrió a funcionarios preparados y valiosos y todos bajo un poder completamente centralizado. Todo lo anterior promovió una devaluación del peso mayor a la de la canasta de monedas frente al dólar. Es cierto que todos nos hemos depreciado frente a esa divisa, pero el peso más. Les recuerdo que en marzo todavía cotizábamos a $18.60.

Después vino la pandemia, pero el daño ya estaba hecho, el crecimiento negativo de 2019, las malas expectativas al 2020 eran pre-pandémicas.
Al llegar la pandemia todo empeoró y a la fecha no tenemos la certeza si en el 2020 decreceremos a uno o dos dígitos, a estas alturas es todavía incierto porque el peor momento de la epidemia es cada nueva semana, a pesar de ya estar en la fase de reapertura.

Aún en la pandemia ha habido oportunidades de rectificar errores, de mostrar voluntad y con humildad remendarlos, y no, no ha sido así. Somos de los países que menos dinero ha destinado a contrarrestar los efectos negativos de la situación y también seguimos asignando recursos a proyectos que en este momento no son prioridad.

Nos marcan la agenda de la semana distrayendo con problemas menores dictados desde palacio en la mañanera y los temas de verdad importantes que son dos, no se tocan: La situación sanitaria en México y la economía nacional. Quienes dábamos el beneficio de la duda al cambio no solo no hemos visto cambio, las cosas hoy están peor.

La inseguridad es mayor, la corrupción no baja y los políticos de hoy están igualmente envueltos en escándalos que antes ellos criticaban y con la impunidad que siempre nos ha caracterizado.

Amo a este país y tengo fe que somos mucho más fuertes que un gobierno, que un sexenio y que el populismo. Requiere de mucho esfuerzo de los que aquí seguimos y seguiremos, requiere de empatía y participación.

@juansmusi

Con las Afores no

Si ustedes pudieran revisar el orden del día todos los días, morirían de un susto de las iniciativas que más bien yo llamaría ocurrencias que pasan por nuestro congreso. No darían crédito lo que supuestamente gente letrada y preparada propone. Las más recientes y sonadas ideas de nuestros legisladores son aquellas que proponían el uso de las reservas del Banco de México para otros fines, presupuesto, combatir a la pobreza, etc.

No se vale que un legislador no sepa que las reservas del Banco no son del gobierno, que el Banco es autónomo y que las reservas son para los fines que el Banco y su junta de gobierno estimen pertinentes. También insólito que no supiera que el ejecutivo tampoco tiene injerencia sobre esos recursos.

También muy sonada, una iniciativa para indagar a fondo el nivel de riqueza de los hogares mexicanos, ante la actual situación de inseguridad, también fue motivo de preocupación y escándalo.

Pero más reciente y más preocupante que estén sugiriendo el tocar a las Afores. Esto si rebasa cualquier ocurrencia y acto. Esto sería verdaderamente preocupante. La única referencia cercana que tengo de algún país que lo haya hecho, fue Argentina y vaya desastre que provocaron. Las Afores son administradoras privadas, son empresas que pertenecen a la iniciativa privada y que tienen dueños distintos al gobierno federal.

El sistema se privatizó y puede ser perfectible y puede seguir mejorando, de hecho, la principal mejora debería de venir de descontar más porcentaje del ingreso a dicho fin, pero si están amenazando con tocarlas, nadie querría depositar más. El modelo de las afores ha sido muy exitoso en Chile, país del cual las copiamos. Ellos, han hecho más de 3 reformas para incrementar la participación del ingreso de los trabajadores y eso ha permitido que ellos tengan un retiro mucho más digno en función de su último sueldo.

Estas empresas contratan a personal especializado y de gran experiencia financiera para el manejo de los recursos, en pocas palabras, tu dinero está en manos de gente profesional que busca y toma las mejores decisiones para que tu ahorro para el retiro sea lo más rentable posible. Es gente que invierte a largo plazo y que busca proteger tu patrimonio a través de una sana diversificación. Invierten en deuda, en acciones, en certificados de desarrollo, en pesos, dólares, etc.

Desde el punto de vista del trabajador el mayor problema es que lo que ahí ahorres, no será suficiente para pensionarte de acuerdo a tu último ingreso, pero eso, no es culpa de las afores, eso como comenté es porque aportamos en promedio el 6% del ingreso anual, cuando en otros países supera al 10% y con aportaciones voluntarias supera el 20% como en EEUU.

Pretender tocar el ahorro para el retiro como recientemente lo han sugerido es transgredir una barrera que además de ser violatoria, manda un mensaje de desconfianza que podría y tendría un efecto dominó nocivo. Usar los recursos para los fines que el gobierno determine en vez de ser invertidos en mercados abiertos sienta un precedente negativo.

La señal que esto mandaría es tan mala que habría fuga de capitales, aumento del tipo de cambio, tasas de interés y más pronto de lo que creemos una degradación de la calificación de la deuda soberana que nos podría llevar a perder rápidamente el grado de inversión.

Además de que esos recursos utilizados se convertirían en más deuda para el gobierno federal. ¿Se imaginan que su dinero lo utilizaran para hacer aeropuertos, refinerías y trenes? ¿Qué rendimiento nos ofrecerían o decretarían?

Las afores son perfectibles, pero si el estado interviene y las tocan es una regresión terrible. Son propiedad privada y así se deben quedar. Me atrevo a afirmar, si algún día las tocan, saquen su dinero.


@juansmusi​​​​​​​​ 17 de junio de 2020.

Cuando la necesidad manda

Es un hecho que la actual crisis por la pandemia registra pocos casos de éxito. Son escasos los países que la han logrado manejar bien. Alemania, Corea del Sur, Singapur y mismo China. Pareciera que el común denominador es que hay dinero y que hay una autoridad determinada a actuar y si la población desobedeciera las medidas o consecuencias son muy importantes.

Otro común denominador es que hacen muchas pruebas, muchas. Todo lo anterior no se ha hecho en México, nada, y de ahí los resultados que estamos viendo. Cabe mencionar que la información oficial que tenemos es desastrosa y hace dudar a muchos de su veracidad. Lo que es un hecho es que estamos viendo un pico de en los contagios y en las muertes, estamos en lo peor o cerca de lo peor.

Expertos sugieren que lo peor aún está por llegar en junio y otros hablan de julio. Esto pasa cuando la información que se maneja no es oportuna, veraz y precisa y más cuando no se hacen pruebas. ¿Cómo planeas o solucionas algo si no conoces la verdad?

El punto es que aquí hay muchas diferencias contra todos estos países, el dinero, la educación, la autoridad y un punto muy importante, que, aunque somos un país mucho más pobre el porcentaje del PIB que el gobierno ha destinado para ayudar a los habitantes, empresas y empresarios es infinitamente menor al que se ha hecho en otros países. Algunos ejemplos de ayudas de gobierno como porcentaje del PIB: México 2%, Chile 6%, Brasil 7%, Corea del Sur 8%, Perú 8%, Canadá 12%, España 12%, EEUU 16%, Japón 22%, Alemania 33% (y Angela Merkel está solicitando más esta semana) e Italia 37%.

Por eso digo que, aunque si es un tema de países ricos y países pobres, también es un tema de asignación de prioridades. En este momento es mucho más prioritario rescatar a negocios y gente productiva que construir tres caprichos de campaña. Con ese dinero se podría subir el porcentaje de ayuda del gobierno a la iniciativa privada y mostrarse más empático y decidido a colaborar con una planta productiva que necesita, para crecer, desarrollarse y recaudar más.

Pues es así, en este contexto, que, cuando está la pandemia en un punto crítico, se empiezan a normalizar las actividades y el presidente sale de gira a hacer campaña, a buscar popularidad en medio de la pandemia, incitando a salir y a relajarse en un momento crucial. Es la necesidad y la falta de dinero, planeación y ayudas que nos obliga a salir a contagiarnos, a jugar una carta muy arriesgada que lleva de manera implícita el sacrificar vidas humanas a costa de la reactivación económica y la popularidad política.

La reapertura en otros países se da en medio de un claro descenso en los contagios y las defunciones, y aún así, es muy arriesgada. Basta ver lo que está pasando en EE.UU. con las protestas por la brutalidad policiaca en donde los contagios pueden ser exponenciales, independiente a la reapertura paulatina de negocios.

Lo comenté la semana pasada y lo sigo pensando, es buen momento para acumular posiciones en dólares y para establecer coberturas en esa moneda. Las razones de la apreciación siguen siendo las mismas y son externas; debilitamiento del dólar por un mejor ánimo de los inversionistas y el alza en los precios del petróleo que ya ubica al West Texas por arriba de $36 dólares.

Lo que podría apreciarlo más, es lo que más adelante lo depreciará, una constante perspectiva negativa en un país que eventualmente volverá a ver una degradación en su calificación crediticia.

@juansmusi​​​​​​​​

¿Está barato el dólar?

Mucho se habla en esto días del tipo de cambio y me llama la atención, que incluso, muchos especialistas se han sorprendido por el nivel. Les recuerdo que en marzo todavía estábamos a $18.60 y que solo días después se alcanzó el nivel de $25.70. ¿Ver romper la barrera de los $23 es para alegrarnos y hacer una fiesta? Desde luego que no, tan no lo es, que no la ha presumido el presidente en la mañanera. Desafortunadamente el nivel de $22 si es de considerarse como un nivel oportuno de compra y voy a tratar de explicar porqué. Hay varios factores que determinan el valor del dólar,el principal es la oferta y demanda del mismo, pero yo hoy veo 3 factores muy claros que inciden en la cotización de la divisa verde.

1.- El coronavirus, la pandemia. – El caos que ha traído este virus no es nuevo, no requiere de mucha explicación. El encierro ha significado el cierre de las economías y con ello se ha venido una turbulencia financiera, que, entre otras cosas, ha fortalecido al dólar y golpeado a la canasta de monedas del mundo. La pandemia, ante la incertidumbre, ha obligado al mundo a buscar un refugio seguro, y ese refugio es comprar dólares. El optimismo que ha traído ahora la reapertura económica en EEUU y Europa, ha ayudado a todas las monedas frente al dólar. Una apreciación que está sujeta a que la reapertura funcione y no que nos lleve de nuevo al confinamiento. Por lo que hemos empezado a ver, el mundo esta siendo sumamente irresponsable y me cuesta trabajo pensar que va a salir bien.

2.- Los precios del petróleo. – Recientemente vimos, también por la pandemia, como se desploma este insumo vital de la economía. El West Texas Intermediate llegó a cotizar por debajo de los $5 dólares el barril y hoy se ubica en un rango de $33 dólares. Esta mejora sensible ayuda a las monedas de países productores de crudo, y ahí entra México. Y la mejora en la cotización va ligada al punto 1, en donde la idea de reabrir demandaría más energético.

El punto número tres lo voy a mencionar, pero quiero aclarar que no se ha dado y que por lo que veo, oigo, leo y pienso, ni se dará.

3.- Cambio de rumbo en el manejo y decisiones de México. – Si se viera que esto ocurre, no me queda la menor duda que el peso también podría apreciarse. Creatividad en los planes fiscales, priorización en la asignación de recursos en tiempos de pandemia, reforma fiscal, inversión en obras estructurales, colaboración con el empresariado y la creación de valor, riqueza, empleo, etc.

Habiendo dicho lo anterior quisiera decir que, si vale la pena empezar a comprar dólares los que no tienen, un 20% o 30%. ¿se puede apreciar más? Si. Y aquí voy a elaborar escenarios: si la pandemia mejora, porque encuentran tratamiento y luego vacuna, el peso puede fortalecerse hacia los $21. Si mejora la situación de los precios del petróleo y el WTI se va hacia los $60 dólares podríamos bajar de $21. Si México cambia de rumbo abruptamente y se hacen cosas que abonen a la confianza y a detener la salida de capitales y las degradaciones en Pemex y gobierno, podríamos romper los $20, pero reitero, este punto, no va ocurrir.

Hace sentido comprar dólares y con ellos invertir en acciones de EEUU, no para guardarlos en el colchón o para comprar bonos del tesoro que apenas nos pagarían un 0.3% anual.

Como ven, si hay espacio para la apreciación, pero hay mucha fragilidad, y por ende, también puede volver a los niveles ya vistos, y si los puntos 1, 2 y 3 vuelven a empeorar $25.70 no es descartable.

@juansmusi ​​​​​​​

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