“Nos cayó como anillo al dedo” Quédate en casa, apaga la TV y emancípate del Estado

El anuncio de la Secretaría de Educación Pública que hizo la semana pasada, era ya esperado, sin embargo, nos cayó igualmente como balde de agua fría. No habrá clases presenciales en este nuevo año escolar. Las familias se sacudieron una vez más, pues hay varias aristas que se verán aún más afectadas con esta instrucción. Los padres de familia que sí irán a trabajar físicamente a sus empleos deberán de dejar a sus hijos en casa estudiando a través de un monitor.

Cabe señalar, que aunado al anuncio de la SEP también se celebró con bombo y platillo el hecho que las televisoras que tienen concesiones serán el medio para que se transmitan los cursos el periodo que está por comenzar a finales de agosto.

Es decir, no solamente los padres de familia dejarán a sus hijos solos en casa, sino que los encargarán con la televisión. Principalmente los estudiantes de las escuelas públicas, pues llevarán los cursos que marca la SEP. Sin embargo, me pregunto, si tengo tres hijos en distintos niveles escolares, y una sola televisión ¿a qué hora transmitirán las materias del hijo A, del hijo B y del C? Y ¿Cuántas horas por año escolar? Pues si recordamos nuestra vieja normalidad, nuestros hijos van al colegio en promedio siete a ocho horas.

Otro gran problema que generó el anuncio de la dependencia gubernamental es el ahogamiento total de la industria escolar. Al cierre de 2019-2020 operaban 46 mil 642 escuelas particulares (SEP) pero para este año ante la reducción en la inscripción de nuevos alumnos y la elevada deserción de otros, se estima que sólo sigan operando 27 mil 985 unidades, siendo principalmente preescolar y primaria los niveles. Cabe mencionar que entonces estamos hablando del 40% de las escuelas privadas podrían cerrar en México.

Papelerías, librerías y establecimientos afines al sector se están viendo afectados por las medidas tomadas por parte del Gobierno Federal con relación al COVID – 19. Han anunciado los distintos sectores que ante la falta de liquidez para sostenerse y por falta de apoyos y financiamiento accesible, tendrán que cerrar.

Es una realidad que México tiene un sistema educativo muy deficiente, principalmente el público y ahora con la situación que vengo relatando, se estima un rezago aun mayor en la educación de los niños y jóvenes. Las familias que no pueden seguir pagando escuela privada, los matricularán en el nuevo modelo de enseñanza por TV, en donde inmiscuirán sin chistar toda la ideología que pretende sexualizar a la juventud.

Por eso la pandemia les “cayó como anillo al dedo”, ideologizar a la sociedad nunca ha sido tan sencillo, tronando al sector educativo y volviendo cautivos a todos sus disidentes. Atraparlos en la cultura de la muerte haciendo creer lo que invariablemente en las conferencias de Gatell han repetido; “[…] es fundamental garantizar derechos de la mujer y de la persona recién nacida, atención centrada en la persona, acceso al aborto seguro como servicio esencial […]”. Lo que demuestra y prueba que han relativizado a su conveniencia lo que es y lo que no es esencial.

El aborto por sentido común y por conocimiento basado en evidencia, no es esencial, en cambio la educación, el apoyo económico a los negocios escolares, el financiamiento a las familias que se han quedado desempleadas, el acompañamiento de éstas ante casos de emergencia como puede ser violencia, estrés, y otros problemas causados por el virus que tiene al mundo de cabeza, eso es esencial.

No me cabe más que seguir incentivando a las familias a que apaguen la televisión, se adhieran a los programas de escuela en casa que ya tienen una figura legal en nuestro país, que hagan el gran sacrificio de organizarse con sus vecinos y que volvamos a ser la familia tradicional que trabajaba, estudiaba y convivía en el hogar. Si reflexionamos, tal vez es a nosotros que esta pandemia nos cayó como anillo al dedo, ya que, si la aprovechamos, podemos dejar de ser parte del sistema totalitario que se mete como humedad en nuestras familias.

ESI: Educación sexual integral

Casi como impulsado por un frenesí obsesivo, ha seguido avanzando en el congreso el polémico proyecto de Ley de Educación Sexual Integral (ESI), que busca, como su nombre indica, incluir este tema en la formación de nuestros niños desde la más tierna infancia.

            Además de darse a momentos la impresión que para sus promotores, esta fuera la primera y más urgente necesidad de los menores –a una edad en que están claramente interesados en otras cosas–, lo que produce verdadera indignación, es el sentido u orientación que pretende darse a esta mal llamada “educación”, al punto que en no pocos casos, podría hablarse directamente de corrupción de menores.

            En efecto, incentivar a la fuerza la sexualidad en nuestros niños y niñas casi desde que abren los ojos a este mundo, no sólo busca adelantar artificialmente un proceso que despertará años después, sino además, implica, literalmente, robarles su niñez e inocencia.

            Por otro lado, se habla insistentemente que gracias a esta nefasta legislación, los menores estarían en condiciones de reclamar “sus” derechos “sexuales y reproductivos”, lo cual no puede menos que llamar la atención, ya que hasta donde todo el mundo sabe, antes de la pubertad, los niños y niñas no pueden reproducirse.

            Pero además, el proyecto ESI va de la mano de otras ideas, como el controvertido concepto de “autonomía progresiva”, que en el fondo, pretende privar a los padres de su legítimo e irrenunciable derecho a criar y educar a sus hijos de acuerdo a sus propias convicciones. Por tanto, todo este proceso equivale a una especie de “expropiación” de nuestros niños. Sin embargo, de manera más profunda, muestra que algunos legisladores confían más en el Estado que en los padres, y estiman que a través de sus funcionarios, organismos y reglas, este Estado cuidará mejor a los menores que sus propios progenitores.

            De esta manera, se pretende que los menores tengan una autonomía absoluta en relación a su sexualidad (autonomía que curiosamente, no les permite impedir ser adoctrinados de forma dictatorial por el Estado en esta materia), lo que incide, entre otras polémicas y peligrosas cosas, en la edad necesaria para el consentimiento sexual. Así, se busca por vía legal, homologar en este asunto a menores y adultos, con lo cual no hay que ser demasiado suspicaz para darse cuenta del enorme campo que surge para el abuso a su respecto. Ello, pues por mucho que la ley pretenda imponer una ficción (es decir, algo que no es cierto), en este caso, la madurez del menor en esta materia, los adultos tendrán una enorme ventaja en este escenario. Incluso abre las puertas a la pedofilia, justificada aquí por la decisión supuestamente libre y madura del menor.

            Evidentemente, siempre pueden sacarse a colación ejemplos dramáticos de progenitores desalmados y de menores en situaciones inaceptables. Mas, si se van a buscar casos límite para justificar esta inadmisible ley, convendría indagar en cómo le ha ido a las instituciones del Estado en su labor subsidiaria de formar a nuestros niños, las que como se sabe, se encuentran en un proceso de profunda revisión, dado el verdadero infierno que se vivía en su interior. Por tanto, llegado el momento de comparar, el Estado sale perdiendo sin apelación posible. ¿Le entregaremos así algo tan preciado como nuestros niños?

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

La formación de los hijos a través de las buenas lecturas

Con la invasión de las tecnologías digitales en jóvenes y niños, es fundamental que los padres de familia no pierdan de vista la prioridad que entraña el fomentar el hábito de las buenas lecturas. Y pongo énfasis en llamarlas “buenas lecturas” porque hay libros que resultan perniciosos y desorientadores en la formación de los chicos.

¿Qué es lo que activa en el cerebro el despertar la afición por las lecturas? En primer lugar, hay que tomar en cuenta que la inteligencia tiene una capacidad asombrosa de aprender fechas, lugares, historias de personajes, anécdotas, etc. Si los hijos no la ejercitan es similar a cuando se tiene un coche de carreras Fórmula 1, con un motor imponente, y se prefiere guardarlo en la cochera, quedando la mente entelarañada y perezosa. 2) En cambio, cuando se practica la lectura se tiene una participación muy activa dentro de la trama, ya que el lector va hilvanando ideas y conceptos y sacando sus propias conclusiones. 3) Las lecturas contribuyen a expresarse mejor, a mejorar la sintaxis y la ortografía. 4) También avivan la creatividad, el ingenio y la imaginación, herramientas claves para el posterior desarrollo académico. 5) Es notorio que cuando un chico no lee, se manifiesta en que le falta lógica en su discurso y no discurre con facilidad. 6) Y, finalmente, carece de un bagaje cultural tan necesario en el desempeño profesional.

¿Qué lecturas básicas recomiendo? Me he dado a la tarea de elaborar un elenco de lecturas formativas y recomendables. Comencemos por la Literatura Clásica: “La Ilíada” y “La Odisea” de Homero; “La Eneida” de Virgilio; “Historia de Roma” de Tito Livio, “Los Diálogos” de Platón.

Sobre la Literatura de la Edad Media: “La Divina Comedia” de Dante Alighieri, “Los Milagros de Nuestra Señora” de Gonzalo de Berceo, “Las Cantigas” de Alfonso X, el Sabio. Escritores españoles del siglo XVI-XVII: “Naufragios” de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, “Cartas de Relación” de Hernán Cortés, “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, “La Vida es Sueño” de Calderón de la Barca.

Lecturas recomendables del siglo XIX: “Oliver Twist” y “David Copperfield” de Charles Dickens; “Moby Dick” de Herman Melville, “La Isla del Tesoro” de Robert Louis Stevenson, “La Dama de Blanco” de Wilkie Collins; “Los Hermanos Karámazov”, “El Jugador”, “Crimen y Castigo” de Fiódor Dostoyevski; “La Guerra y la Paz” y “Cuentos Escogidos” de León Tolstói, “Narraciones Extraordinarias” de Edgar Allan Poe; “Las Aventuras de Sherlock Holmes” de Arthur Conan Doyle; las obras completas de Julio Verne y Emilio Salgari.

Libros interesantes del siglo XX: “El Principito” de Antonio de Saint-Exupéry; “1984” y “Rebelión en la Granja” de George Orwell; “Don Camilo” de Giovanni Guareschi; “Un día en la vida de Iván Denísovich”, “Pabellón de Cáncer” y “Cuentos en Miniatura” de Alexandr Solzhenitsyn; “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury, “Matar a un Ruiseñor” de Harper Lee, las obras completas de Agatha Christie, “El Viejo y el Mar” de Ernest Hemingway, “La Tierra Baldía” de Thomas S. Eliot; “El Señor de los Anillos” de J. R. R. Tolkien; “El Diario de Ana Frank” de Anne Frank; “La Sombra del Ciprés es Alargada”, “La Señora de Rojo sobre Fondo Gris” y “El Príncipe Destronado” de Miguel Delibes.

La lista se podría extender mucho más, pero me parece que con estas obras célebres de la Literatura Universal que he mencionado, podrían contribuir a despertar en los hijos el hábito por las buenas lecturas.

¿Por qué se dice que ser padres engloba muchas capacidades?

Cierto día me vino a ver al colegio, una madre de varios alumnos –tenía dos en la primaria y dos en la secundaria-. Con toda sencillez y franqueza, me hizo esta pregunta al terminar mi clase, mientras los jóvenes salían del salón:

-Profesor, ¿por qué unos hijos nacen como “árboles torcidos” y otros, en cambio, crecen como “árboles derechitos”?

Le hice ver que no había una sola respuesta para su pregunta. Que dependía del temperamento, del carácter, de la inteligencia, de la docilidad y fuerza de voluntad de cada hijo para poner por obra lo que iba aprendiendo…

 Entonces, ¿es muy difícil educar bien a los hijos? –agregó.

-Desde luego que es una tarea compleja –le contesté-, más aún en esta época en   que se propagan conceptos nocivos que los desorientan y van en contra de una  acertada formación. Pero buena parte de la eficacia depende de la dedicación,  empeño y buen ejemplo que pongan los padres.

Por encima de la misma actividad profesional, por más destacada y absorbente que sea, está la obligación que tienen los progenitores de darles la oportuna formación a sus hijos. Se deben de percatar que en esta tarea absolutamente nadie los puede sustituir. Ni siquiera los profesores ni los preceptores o asesores académicos ni las empleadas del hogar.

A veces se suele escuchar está expresión:

-¡Este niño qué majadero es! ¿En qué escuela estudia?

Desde luego se trata de una falsa apreciación porque los buenos modales en el hablar, en las normas de urbanidad, en la conducta, se aprenden prioritariamente en el hogar.

Para ello es necesaria una actitud cariñosa y vigilante por parte de los padres para orientar cuando haga falta.

Si hacemos memoria de nuestra infancia, ¿cuántas veces no recibimos de nuestros padres este tipo de comentarios:

-¿Por qué traes esa cara? A ver cuéntame qué te pasó… O bien: -¿Qué te pasa? ¿Te sientes mal? ¿Estás enfermo?

Y es que los padres suelen ser los que mejor conocen a los hijos. En su importante papel se convierten en pedagogos, psicólogos, médicos o enfermeras, maestros, orientadores, consejeros…

Por otra parte, en mi experiencia magisterial, ¡cuántos trastornos psicológicos tienen su raíz y origen en un ambiente cargado de frecuentes fricciones, tensiones y conflictos entre los esposos en el seno del hogar!

Por ello se recomienda que los cónyuges resuelvan sus diferencias a solas, sin estar en presencia de los hijos porque emocionalmente les puede afectar. Y una vez que cada parte expuso sus quejas e inconformidades, hacer enseguida las paces. Porque de que los esposos permanezcan siempre unidos, depende la felicidad de los hijos.

Y es que esa educación de los hijos depende fundamentalmente del ambiente que se respire en el hogar que debe ser reflejo del cariño entre los esposos, de la mutua comprensión y entendimiento.

La virtud del orden en la formación de los hijos

Si se entiende el orden en la familia como algo necesario para conseguir la convivencia adecuada entre padres e hijos, es muy diferente que considerarlo como una especie de manía obsesiva y escrupulosa de los papás.

El desarrollo del orden nunca debe alcanzar unos límites en que no cabe la vida espontánea de amor; en que cada uno de los hijos se sienta en un clima de libertad y comprensión (Cfr. David Isaacs, “La Educación de las virtudes humanas y su evaluación”).

Si se pide a los miembros de una familia que cuiden una serie de detalles de orden, deben entender que, ante todo, se trata de una virtud que les ayudará a mejorar como seres humanos. Y que, con el tiempo, repercutirá en su rendimiento académico y, después, en su futuro desempeño profesional.

Esta virtud la considero como la base de las demás virtudes, ya que el orden de la persona repercute en:
a) Su armonía; b) Su equilibrio interior; c) La moderación; d) El autodominio, es decir, el desarrollo de la fuerza de voluntad y en la forja de un carácter firme y determinado.

Además, existen otra serie de virtudes relacionadas con el orden:

1) La austeridad; 2) La serenidad; 3) La higiene y limpieza personal; 4) El sentido de economía y del ahorro (Cfr. Gerardo Castillo, “Los Adolescentes y sus problemas”).

Pienso que lo primero que hay que pedirles a los hijos es que tengan un horario definido, un plan de sus actividades diarias y semanales, que contemple:

1) Horas de clases; 2) Horas de estudio y de realizar trabajos manuales o de investigación; 3) Tiempo de convivencia familiar; 4) Tiempo de esparcimiento y deporte; 5) Encargo material en la casa.

Para los niños, o incluso los preadolescentes (de 10 a 13 años), es fácil inculcarles la idea de que ser ordenado puede convertirse en un juego divertido o entretenido.

Recuerdo que me conmovió la humildad de mi amigo Reynaldo, cuando me comentó que cierto día les dijo a sus hijos:

-“Los felicito porque todos están luchando con empeño por cuidar el orden en sus habitaciones y en las zonas comunes de la casa. Pero, habrán visto que la ropa de mi closet no está bien ordenada. Por favor, díganmelo con claridad, porque yo también quiero luchar en este importante tema”. Y les añadía: “¡Ustedes son mis mejores aliados para crecer en esta virtud!”

Claro está que cuando los hijos observan esta actitud sencilla y humilde de su padre o de su madre, se ganan el respeto y la admiración de ellos. Y lo consideran como un miembro más de la familia que está luchando, con naturalidad, por mejorar cada día como persona.

¿Cómo pasar unas vacaciones divertidas y formativas?

Habitualmente las vacaciones escolares son muy esperadas por los alumnos. En cambio, con los padres de familia, no siempre ocurre lo mismo. Se suelen preguntar: ¿Y qué vamos a hacer con nuestros hijos con tantos días sin clases? ¿Cómo vamos a conseguir el suficiente dinero para que se diviertan y mantenerlos entretenidos?

Lo primero que hay que decir sobre las vacaciones es que son unas semanas para aprovecharlas bien, para tener un enriquecimiento como personas. Y para lograr eso, no se requiere gastar “una fortuna” sino de tener ingenio y creatividad.

Pienso que los padres deben de tomar la iniciativa y proponer a sus hijos planes interesantes, divertidos, constructivos, y, a la vez, que les ilusionen. A continuación, sugiero algunas propuestas concretas:

1. Actividades deportivas. El ejercitar un deporte fortalece la voluntad de los hijos; acrecienta el espíritu de sacrificio; facilita la convivencia y el conocimiento de los mismos miembros de la familia y sus amigos. Resultan bastante formativos los paseos y excursiones al campo, para que entren los pequeños en contacto con la naturaleza. Existen muchos sitios donde se pueden levantar tiendas de campaña y pasar varios días de intensa convivencia. Esto integra mucho a la familia. Además, normalmente es una opción que suele ser económica y en la que los hijos desarrollan otras habilidades como aprender a nadar, a subir pequeños montes, a conocer animales, a pescar en un río, a pasear en bicicleta, etc.

2. Visitar ciudades y pueblos interesantes. Nuestro país tiene una gran tradición histórica y cultural. Los niños y jóvenes pueden visitar Centros Históricos de la Ciudad de México y de hermosas ciudades coloniales como Querétaro, Puebla, Morelia, San Miguel de Allende, San Luis Potosí, o también pueblos pintorescos a los que se les ha denominado como “Pueblos Mágicos”.

3. Otras posibilidades son: visitar museos, exposiciones de pintura, de escultura, casas de la cultura, bibliotecas, librerías… con la finalidad de que los hijos entren en contacto con el mundo cultural.

4. Juegos infantiles y lecturas. Se puede pensar en conseguir juguetes educativos, de acuerdo a las edades. También es importante aficionar a los hijos a los buenos libros y a los Clásicos de la Literatura Universal.

Precisamente en nuestro tiempo, en que muchos niños y adolescentes emplean demasiado tiempo viendo videos y películas a través de su iPad o tablet, navegando por internet, escuchando música con sus ephones o interactuando con su celular, es interesante cultivarles el gusto por la lectura es adentrarles y descubrirles un mundo insospechado y maravilloso donde intelectualmente desarrollan su inteligencia, su memoria, su imaginación y su creatividad. Hay muchas librerías que ofrecen, a precios módicos, excelentes libros para los hijos o se pueden obtener a precios módicos para la tablet o a la iPad en formato ebook.

5. Aficionarlos por el arte: que tomen clases de algún instrumento musical, de pintura, de dibujo, de baile, de canto, de oratoria, etc.

6. Trabajos manuales. Es formativo también que los hijos adquieran destrezas en el manejo de las herramientas. Les puede servir que realicen pequeños trabajos de carpintería, de pintura, de arreglos materiales dentro de la casa, jardinería…Eso, sin duda, contribuye a desarrollar en ellos otras habilidades.

7. Hay, también, quienes se interesan en tomar cursos intensivos de algún idioma o por integrarse a campamentos infantiles o juveniles. También constituye una buena forma de aprovechar bien las vacaciones.

8. En materia de TV, DVD, archivos en USB y aparatos cibernéticos: sugiero que en vez de estar entretenidos simplemente lo que se les vaya ocurriendo o “lo que aparezca en la pantalla” y estar continuamente cambiando de canales, a la TV se le puede dar un empleo positivo y los padres pueden planear el ver en familia, por ejemplo, programas sobre historia, biografías de personajes célebres, sobre geografía, de carácter científico o cultural, que resultan –sin duda- más formativos, y a continuación, comentarlos con los hijos para subrayar las ideas claves y que vayan aprendiendo nuevos conocimientos.

9. Actividades del espíritu. Las vacaciones son también un tiempo en el que podemos tener un mayor acercamiento a Dios, meditando y leyendo los Evangelios, algún buen libro de lectura espiritual, vidas de santos. El cultivo de la presencia de Dios en la familia ayuda a fortalecer los valores espirituales.

10. La convivencia familiar. Las vacaciones son un tiempo estupendo para hacer mayor amistad con los hijos, para conocerlos más a fondo. También para tener más cercanía con los abuelos, los tíos, los primos…

11. Realizar obras de servicio social. También ayuda mucho a los hijos el visitar a un orfelinato, un asilo de ancianos, el visitar a un familiar enfermo y llevarle un rato de compañía y de alegría. ¡No cabe duda que se aprende más dándose a los demás, con generosidad, que organizando planes pensando únicamente en pasarla bien!

En conclusión, las vacaciones pueden ser una magnífica oportunidad para tener un mayor crecimiento como personas; un tiempo de formación cultural; de desarrollo de nuevas actividades o destrezas; de realizar labores solidarias por el bien de la comunidad y de grata convivencia familiar.

¿Cómo mejorar en la formación de los hijos?

Hoy en día se habla y se escribe mucho acerca que los padres deben de cumplir mejor sus responsabilidades para formar mejor a sus hijos ya que se observa en el entorno social que, en no pocos casos, jóvenes de las actuales generaciones adolecen de una educación familiar adecuada, con serias “lagunas” en su formación y ello se refleja en su desorientada actuación.

Los principales aspectos de esa formación son:

1. Educar en la fe. Las instituciones escolares no pueden suplir la enseñanza en la fe. De allí la importancia que tienen los padres de animar a los hijos a que aprendan, de acuerdo a su edad, las oraciones fundamentales y brindarles una esmerada formación cristiana.

2. Educar a los hijos en valores y virtudes para que sean, en primer lugar, estudiantes responsables y dedicados y, luego, participativos ciudadanos; mujeres y hombres de bien. Esta tarea no se improvisa. Hay que pensar con detalle cómo dar buen ejemplo y formar acertadamente a los hijos, combinando fortaleza con cariño.

3. Educarles en el carácter y en sus diversas manifestaciones. Quizá ahora más que nunca se impone el dedicar tiempo a los hijos para forjarlos en la virtud de la fortaleza, en la fuerza de voluntad, en el dominio de sí mismos, en su capacidad de plantearse ideales generosos en sus vidas y encauzarles bien los sentimientos para que no se generen esos “hijos-amorfos” -desadaptados e insociables- o “hijos-problema”, con bajo rendimiento escolar y actitudes incongruentes, hoscas o violentas.

4. Educarlos en la sexualidad. Es conveniente tener oportunas conversaciones padre-hijo y madre-hija -en forma individual- en el que aclaren sus dudas, cuestiones y preguntas sobre esta delicada materia. Más vale llegar antes, que lamentarse después. Y para ello se requiere en los padres se documenten bien para resultar claros y convincentes.

5. Invertir tiempo en los hijos. Propiciar conversaciones íntimas y de confianza, de tal manera que se cree un entorno en el que puedan preguntar sobre los tópicos que escuchan en la escuela, los que comentan sus amistades, ven en los medios de comunicación o se divulgan en las redes sociales: la drogadicción, el alcoholismo, el noviazgo, el matrimonio, las sectas, la trata de personas, la violencia, la corrupción, la pornografía…

6. Enseñarles a razonar los asuntos y sus problemas, sin imponerles una conducta de manera violenta. Sería un error decirle a un hijo, por ejemplo: “¡Me tienes que obedecer porque soy tu padre y te callas!”. Nunca debe ser así, sino de buen modo, de manera pedagógica, constructiva, positiva y, sobre todo, ¡paciente! Dice el dicho: “Con una gota de miel se obtiene más que con un barril de hiel”. De esto se desprende que ellos deben de vivir una libertad responsable, en la que sean ellos mismos quienes den cuenta cabal de sus propios actos.

7. Aprender a encauzar sus pequeñas inconformidades, molestias, rebeldías… Hacer un esfuerzo por “ponerse en sus zapatos” y comprenderlos a fondo porque a veces tienen razón, parcial o totalmente.

8. Mostrarles confianza y cariño -aunque alguna vez fallen a esa confianza otorgada- y, al mismo tiempo, es importante que aprendan a obedecer con inteligencia y por propia convicción. Por ejemplo, que ellos mismos tengan el criterio suficiente para pensar y tomar decisiones de este tipo: “No me conviene ver la pornografía que contiene esta película o mirar en este portal de internet porque deforma una realidad noble en el ser humano como es la sexualidad y terminaré viendo a las mujeres de una manera errónea, como meros objetos de placer”.

9. Si los padres de familia dan un buen testimonio como esposos y papás, poniendo por delante su personal lucha por mejorar, su propio ejemplo, entonces se generará un referente, un modelo atractivo a seguir.

Son muchas más las virtudes a vivir en el hogar, pero sólo he querido mencionar las que me parecen fundamentales para lograr que en cada familia realmente se respire un ambiente grato, amable, de mutua confianza y sea una auténtica escuela de virtudes y valores, vividos con naturalidad.

Los nuevos SíSí, que Sí estudian y Sí trabajan

Estos SíSí, jóvenes y mayores, son los que trabajan y además estudian, opuestos a los NiNi, que ni estudian, ni trabajan. Son los nuevos modelos de comportamiento social. Para esta élite, hay un plus de esfuerzo y un plus de recompensa, por adecuar sus perfiles profesionales, a las necesidades de las empresas.

Sorprende que hoy en día, trabajar sea un privilegio que conlleva la necesidad, y en muchos casos la obligación, de seguir estudiando, para estar al día y así poder mantener el trabajo. Ese privilegio puede perderse en cualquier momento, basta con que el empresario, decida que necesita que el trabajador tenga los conocimientos profesionales más actualizados, o que contraten a otro trabajador más puesto al día.

Casi todos los trabajos, cambian continuamente dentro de un proceso de mejora, hacia la automatización. El que no se adapta a las nuevas técnicas, se queda retrasado y tiene muchas probabilidades, de perder el privilegio de trabajar. A plazo medio, y para muchas profesiones, valdrán más los certificados profesionales, que algunas de las carreras genéricas.

La mayoría de los fracasos profesionales, son consecuencia de querer retrasar, por pereza o ignorancia, el momento de las oportunidades, que se buscan o se presentan. La suerte es la meta, el lugar donde la inspiración, la preparación y la dedicación, se juntan con la oportunidad.

Los triunfadores a medio y corto plazo, están llevando a la práctica un nuevo concepto de vida, duro pero muy rentable. Ya no se puede trabajar, sin tener un proyecto de formación profesional continua. No tenerlo es muy peligroso, de muy poca visión del futuro y puede suponer un suicidio profesional.

También es peligros el estar estudiando y no intentar trabajar a la misma vez, compaginando los estudios con algún trabajo, remunerado o no, que esté relacionado con los propios estudios, para que pueda ayudar a alcanzar la profesión que se quiere adquirir.

Las excepciones a esta dualidad pueden ser: A) Ser heredero de una sólida fortuna. B) Tener la capacidad de trabajar, pero no la de seguir formándose. C) No tener aspiraciones de mejora profesional. D) No temer a perder los ascensos. E) No importar el despido.

Antes la discusión era que, si una vez conseguido un trabajo, ya no era necesario formarse más, pues el trabajo era para toda la vida. Pero hemos entrado en la nueva era del trabajo, más el aprendizaje continuado, para mantener el empleo y poder ascender y prosperar.

En muchos trabajos actuales y cada vez más en el futuro inmediato, se trabajará por horas, días, semanas, proyectos concretos, etc. Sin contratos laborales, solamente con contratos mercantiles, donde los trabajadores pagarán sus propios seguros, pensiones, etc. Es la época de decir adiós al empleo fijo y tiempo completo, pues ha llegado a sustituirlo el trabajo temporal, fijo – discontinuo, el de los contratistas independientes y el de los auto-empleados.

¿Qué es lo que hay que seguir estudiando? Lo que el mercado condicione, lo que la capacidad personal considere aceptables y lo que se vea, que puede producir mejores oportunidades profesionales. Muchos de estos estudios, pueden ser realizados en línea a través del Internet, desde cualquier parte del mundo, seleccionando los que ofrezcan los estudios más cualificados, sin ser obligatorio el tener que asistir a la universidad presencial.

Continuamente la ciencia crea nuevos conceptos y servicios, y las empresas se adaptan a ellos. Los cambios de profesiones, empresas, ciudades y países, están a la orden del día. Las estadísticas sobre la movilidad profesional, lo indican.

Las empresas están aumentando la demanda de modernos tipos de perfiles profesionales, que hoy todavía, algunos ni se han diseñado, aunque seguramente no los van a poder cubrir completamente, ante la falta de candidatos bien formados. La demanda de trabajos especiales, está muy por encima de la oferta.

El desajuste existente, entre las necesidades empresariales y la oferta profesional del mercado laboral, hace que cada vez, sean más los profesionales que deciden continuar con su formación, para no quedarse fuera del mercado de trabajo.

La tecnología avanza y se desarrolla muy rápidamente, y las empresas que no se adapten a esos avances, sucumbirán, y con ellas los empleados que no hayan sabido saltar del barco, antes de su hundimiento, porque no estaban preparados profesionalmente. Además, al quedarse sin empleo y no tener los nuevos conocimientos, se quedaran fuera del mercado laboral.

Este diferencial, existente entre las necesidades empresariales y la oferta profesional del mercado laboral, se ha traducido en un aumento notable de profesionales que, a pesar de disponer de un empleo, están estudiando para obtener las habilidades que demanda el mercado.

Hay organizaciones, como la ONG www.genesyswork.com que se encargan de formar, a los jóvenes estudiantes calificados de los últimos cursos, para que conozcan cómo es el trabajo en las empresas, lo que les permitirá disminuir el choque, entre la vida escolar y la profesional. También negocia con las empresas, para que les faciliten un trabajo a tiempo parcial a los estudiantes, de forma que pueda combinar, después del horario de trabajo, la asistencia a los estudios en la universidad. Así aprenden a compaginar el trabajo con los estudios y los estudios con el trabajo.

Hay que querer, apasionarse y desear trabajar, estando continuamente, formándose profesionalmente cara al futuro, pues “camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”.

13 Conceptos que debo analizar con expertos, antes de empezar la formación profesional, continúa:

1. Conocer y examinar en el mercado laboral, las tendencias o proyecciones hacia las nuevas profesiones o hacia variantes de las mismas, relacionadas con mi trabajo, conocimientos y estudios realizados.
2. Analizar lo que se quiere, lo que se puede y lo que se debe estudiar, mientras se trabaja, sin descartar una nueva avenida formativa, diferente a la que se ha empezado. Ejemplo: Un abogado que después estudia ingeniería, para especializarse en patentes industriales.
3. Examinar rigurosamente el pasado, el presente y posible futuro profesional y personal, junto a las obligaciones familiares.
4. Considerar y sopesar, los factores con los que hay que enfrentarse: El tiempo y costos necesarios que hay que invertir, para conseguir determinada formación. La movilidad geográfica. El retorno a la inversión que haya que hacer, en los nuevos estudios. La posible calidad de vida. El lucro cesante, durante el periodo de formación.
5. Investigar si la formación profesional que se necesita adquirir, se puede obtener en línea o en un centro presencial, para tratar de conseguir la mejor compatibilidad con el tiempo libre. Sus costos y duración.
6. Estudiar cuales son los sectores relacionados, con la profesión que haya más demanda y mejor pagada.
7. Evaluar si se está sufriendo acoso laboral (bullying), motivado por la propia ignorancia profesional, que impide seguir las normas y los procesos de la empresa, lo que dificultan el trabajo en equipo.
8. Examinar las capacidades personales y entorno familiar, para crear un negocio propio.
9. Asesorarse de los profesionales especializados en la formación continua, sobre la propia situación laboral y formación. Los cazadores de talentos (Head Hunters), son los profesionales adecuados para empezar las consultas.
10. Consultar a los expertos, si tiene futuro el trabajo que realizo en la empresa, o si necesita adaptarse al mercado, y si el futuro de ese trabajo, quedará obsoleto a plazo medio o largo.
11. Averiguar con los expertos, si mis actuales estudios, están bien desarrollados en el trabajo que realizo, cuál es la actualización necesaria o si están infrautilizados.
12. Reconocer mis capacidades personales de adaptación, a las posibles nuevas realidades.
13. Estudiar con los profesionales, si con mis actuales conocimientos, ya he llegado al techo de mis posibilidades en la empresa y si para ascender, debería cambiar de sector, industria, actividad profesional o añadirle algunos conocimientos complementarios.
14. Hay que reconocer las propias fortalezas y debilidades, a través del autoexamen del propio conocimiento, buscando ser proactivo e inconformistas, explorando nuevas oportunidades, donde esas cualidades puedan ser valoradas. Tratar de no estar esperando, a que alguien llegue a descubrirme.

En los avances tecnológicos y en la imprescindible formación continua profesional, donde unos ven problemas, otros ven oportunidades. La inteligencia artificial creará cada día nuevas aplicaciones y por lo tanto, nuevas profesiones. Hoy en día, nadie sabe que es lo que va a tener que estudiar, para poder utilizar esos adelantos tecnológicos y su aplicación en el mercado laboral. Una cosa son las invenciones de los productos, servicios y sistemas, y otra es la formación imprescindible para trabajarlos y sacarles el mejor rendimiento.

Las nuevas tecnologías con estudios en (Ciencias, tecnología, ingeniería, matemáticas, digitalización, etc.) van eliminando muchos empleos tradicionales, en todas las categorías, incluso los que requieren titulaciones universitarias. Para algunas nuevas tecnologías, los nuevos productos y servicios que desarrollan y sus aplicaciones en el mercado, se requieren nuevos trabajos, con certificaciones técnicas especializadas, adecuadas a las nuevas circunstancias. Muchos de los conocimientos anteriores de los trabajadores, no encajarán en los nuevos sistemas, como hay engranajes nuevos, que no encajan con los antiguos ya desgastados, siempre hay que adecuarlos.

Los robots llamados exoesqueletos, son los que se adaptan exteriormente al cuerpo, permiten a los usuarios, eliminar prácticamente los esfuerzos físicos laborales. En su fabricación, mantenimiento y reposición, crean muchos puestos de trabajos, no los eliminan, e incluso mejoran las condiciones físicas laborales, eliminando accidentes.

No siempre las nuevas tecnologías, eliminan los trabajos de los menos preparados laboralmente, aunque se estén creando nuevos puestos de trabajo, mucho más técnicos. También hay nuevas tecnologías, que ayudan a los trabajadores menos cualificados, a hacer el trabajo con menos esfuerzo físico y con más seguridad, disminuyendo las horas de hospital que conllevan, muchos de los trabajos no cualificados.

En esta era, el conocimiento es poder, si se empieza a trabajar de peón de albañil o de ingeniero, pero no se fomenta la formación continua profesional, hay muy pocas probabilidades de ascender en el trabajo. Llegarán a la jubilación en la misma categoría profesional, con la que empezaron. Los ascensos ya no se consiguen por la antigüedad, sino demostrando el aumento del conocimiento y de la experiencia adquirida. Estos ascensos, si no se pueden conseguir en la misma empresa, hay que buscarlos cambiando a otras, en el mismo sector o en otro, que los sepan apreciar, incluso cambiando de ciudad o de nación.

También se asciende, se desciende o se consolida en el trabajo, en función de la ley de oferta y demanda del conocimiento. Cada vez hay más demanda, de trabajadores especializados y bien formados en las nuevas técnicas, pero no hay tanta oferta de trabajadores preparados, como para suplir las necesidades de las empresas. Por eso, aunque en algunas naciones hay un alto índice de desempleo, también hay muchos puestos de trabajo, que no se cubren por diversas causas, como: Adecuación de conocimientos a las necesidades empresariales, nuevas tecnologías, descolocaciones geográficas, falta de incentivos profesionales, costos de vida altos e ingresos bajos, diferencias climáticas extremas, etc.

Compaginar el empleo con la formación continua profesional, bien actualizándola o consiguiendo una diferente, no es solamente para los jóvenes, que quieren mantenerse a flote en la subida o bajada de la ola de su empleo. Las personas mayores, también tienen que hacerlo, si quieren que no les sustituyan por su inadaptabilidad técnica profesional o por no saber adecuarse, a las nuevas demandas del mercado laboral, que se crean con los avances tecnológicos. Después no valen los lamentos.

Los techos emocionales de acero que algunos trabajadores, voluntariamente, se ponen encima de sus cabezas, para no avanzar en la formación continua profesional, les impide crecer en su futura proyección laboral. Suelen ponerse, principalmente, por la falta de confianza, la ausencia de autoestima, el miedo al fracaso en los nuevos estudios, “el qué dirán”, el estereotipo del “sabelotodo”, etc. Solamente se pueden romper esos techos, analizando los propios obstáculos internos y externos, y actuando en consecuencia, para revertir los resultados negativos profesionales, que pudiera haber en el presente y en el futuro.

Algunos conceptos que se deben fomentar, para triunfar laboral y socialmente: La autoexigencia, el trabajo en equipo, las virtudes y valores humanos, la capacidad de sacrificio frente a las adversidades sociales y profesionales, el esfuerzo, los principios familiares, laborales y sociales, la lucha y la humildad, la igualdad, el desarraigo de la ignorancia, la ecología, la sostenibilidad, la seguridad en el sentido más amplio, el rechazo al conformismo, etc.

francisco@micumbre.com

Ni Juniors, ni NiNis

Al ver a los hijos pequeños, hermosos, cariñosos, vulnerables y totalmente dependientes de nosotros, quisiéramos por un momento, en un deseo secreto egoísta, que nuestros hijos nunca crecieran y que estuvieran con nosotros para siempre. ¿Pero realmente queremos eso?

El deseo real de todo papá y mamá es que sus hijos crezcan, que sean independientes, que tengan un buen trabajo, y que sean felices.

El Informe Panorama de la Educación 2015 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos revela que en México, el 22.3% de jóvenes ni estudian ni trabajan.

En otra nota periodística de “El Universal”, los especialistas comentan que los jóvenes de 30 años no logran las condiciones para independizarse, por lo que salir del “nido”, es decir, de la casa de sus padres, ya no es tan atractivo. Prefieren seguir disfrutando de las comodidades que tienen con papá y mamá.

Cuando veo esas cifras, se me parte el corazón de pensar en todos esos talentos y potencialidades que nunca se desarrollaran, que están enterrados tal vez en las buenas intenciones, o muy dentro de un corazón que no ha sido descubierto. Esto nos hace preguntar, ¿Qué fue lo que pasó? Cómo padres, ¿qué fue lo que hicieron mal?

En pláticas o talleres con papás que he impartido, al hablarles a los padres de como el éxito está relacionado con hacer que los niños asuman sus responsabilidades es común escuchar frases de los padres como “yo no puedo ver llorar a mi hijo, por eso le doy lo que me pide” o “yo le quiero dar todo en charola de plata para que no sufra lo que yo”, sin tomar conciencia que precisamente ese “sufrimiento” entendido como esfuerzo, es lo que llevo a las personas a forjar su carácter y a ser exitosas. Ese “sufrimiento” es imprescindible para la formación del carácter de cualquier persona.

Como padres de familia se puede lograr que los hijos logren el éxito y la independencia. Para alcanzarlo es importante no sobreproteger ni anticiparse a las acciones del niño, es decir, no hacer las cosas por ellos, sino ayudarlos a actuar por ellos mismos. Los niños tienen un deseo innato de demostrar que son grandes en todo momento, y podemos aprovechar las actividades diarias en la casa, en el colegio o en la guardería para desarrollar su independencia y autonomía.

Y ahora viene la pregunta del millón, ¿y yo como padre como puedo lograrlo?

Merrilee Boyack en su libro, “Teaching Your Children To Fly” ofrece un plan de responsabilidades diarias que los niños pueden hacer en casa para lograr su autonomía, fortalecer su autoestima, construir confianza y desarrollar habilidades sociales que les ayudarán a lo largo de su vida.

Aunque podría parecer un poco extremo, Al explicarlo a los padres, los primeros que “saltan” son ellos mismos, al decir “es que esto es una locura, no puede hacerlo, está muy chiquito”. Sin embargo, la realidad es que está probado que los niños pueden lograr estas actividades. A veces los primeros que no dejamos crecer somos nosotros mismos con nuestras creencias limitantes sobre nuestros hijos o nuestra sobreprotección, de que no pueden hacer las cosas. Claro está, si nosotros creemos que ellos no pueden, nuestros hijos también lo creerán.

La siguiente es una lista de responsabilidades sugeridas que los niños son capaces de hacer, diferenciada por edades que establece la autora. El cómo hacerlo, depende de cada padre y madre que con su ejemplo, dedicación, atención, enseñanza, paciencia y repetición lograrán incentivar a sus hijos para realizarlas. No es necesario que a la primera lo hagan a la perfección, pero si es importante que los niños se esfuercen por hacerlo lo mejor que puedan.

0-3 años
-Vestirse solo
– Ya debe de estar entrenado para ir al baño
-Lavarse los dientes
-Recoger los juguetes
-Saber datos personales
-Decir sus oraciones antes de dormir
-Decir: si papá, si mamá
-Obedecer a papás

4 años
-Hacer la cama
-Hacer su desayuno sencillo
-Hacer sándwiches
-Empezar limpieza de algún cuarto
-Limpiar mesas
-Aprender modales
-Tener domingo o mesada

5 años
-Arreglar su cuarto
-Poner la mesa
-Memorizar teléfonos
-Recoger la mesa
-Preparar su almuerzo para el kínder
-Combinar su ropa

6 años
-Bañarse
-Sacudir la mesa
-Poner los trastes en el lavabo
-Limpiar lavabo
-Usar teléfono
-Empezar planes personales

7 años
-Leer y comprender
-Lavar trastes
-Aprender nutrición y cuidado del cuerpo
-Limpiar baño
-Tener ahorros y manejar dinero
-Levantarse con el despertador
– Tener modales en la mesa

9 años
-Trapear
-Hornear galletas
-Estar preparado para emergencias
-Saber un poco sobre primeros auxilios
-Lavar carro
-Limpiar interiores carro
-Cocinar verduras con precaución

11 años
-Limpiar el refrigerador
-Acomodar cajones
-Acomodar closets
-Hornear un pastel o pay
-Planear comidas
-Planchar
-Usar cámara fotográfica
-Saber tejer

12 años
-Leer el periódico
-Hablar en público
-Hacer citas
-Ordenar algo por teléfono
-Ordenar por correo
-Pintar paredes
-Cuidar niños (poco tiempo)
-Remendar
-Limpiar ventanas
-Revisar aceite auto

13 años
-Planear una fiesta
-Clases de cocina
-Hacer lista de súper y comprar
-Presupuesto para útiles escolares o libros
-Pagar servicios de la casa
-Utilizar teclado sin verlo
-Saber cómo usar cajero automático
-Defensa personal
-Planchar

14 años
-Decoración interiores básica
-Guardar el súper
-Acompañar a los padres a votar
-Saber cómo o que hacer para cambiar una llanta
-Mecánica básica
-Limpiar cochera

16 años
-Tener licencia de manejar
-Pagar su celular
-Tener un trabajo, aunque sea pequeño
-Tener y administrar una cuenta en el banco
-Hacerse cargo de su coche si es que tiene

17 y 18 años
-Concentrarse en el estudio, trabajo y la misión de la vida. Ya está oficialmente entrenado para ser exitoso en el mundo real.

Estas tareas podrían parecer difíciles, pero más difícil es entrenar para el mundo real a un hombre al que no se le entreno de pequeño a ser autosuficiente. El mundo necesita hombres y mujeres completos que desarrollen todas sus potencialidades, que sean felices y que aporten todo lo que solo ellos en su unicidad pueden ser capaces de aportar. Tú como padre de familia, tienes la responsabilidad de saber sacar lo mejor de cada uno de tus hijos. No desaproveches ese regalo y responsabilidad que se depositó en tus manos, y ayúdalo a ser independiente. Tu hijo, tu familia, tu comunidad y sociedad te lo agradecerán. El mayor acto de amor que podemos hacer a una persona que amamos no es darle todo en charola de plata, sino ayudarle para que consiga las cosas por sí mismo. Amarlo y acompañarlo a crecer.

Mi principal motivación de escribir este artículo fue ver un México y un mundo con millones de talentos desperdiciados. Con muchos ninis que son un estrago para la sociedad, pero principalmente para ellos mismos, porque no se conocen, ni otros tienen la fortuna de conocerlos, no saben lo valiosos que son, ni todo lo que son capaces de aportar. ¿Te imaginas si todos fuéramos lo que tenemos que ser? Como diría Santa Catalina de Siena, y que luego adopto Juan Pablo II; prenderíamos fuego al mundo.

Conclusiones
• Para asegurar la independencia de los hijos es importante no sobreproteger ni anticiparse a las acciones de los niños, sino ayudarlo a actuar por sí solo.
• Educar a los hijos en el esfuerzo es imprescindible para la formación del carácter.
• Es responsabilidad del padre o madre de familia ayudar a descubrir lo mejor de cada uno de los hijos

Por Violeta Hinojosa Almanza

Violeta Hinojosa es Orientadora familiar. Actualmente imparte talleres para adultos y padres de familia. Es locutora de radio del programa “La Sobremesa” desde el año 2010, que se transmite en Amplitud Modulada en la cd. De Monterrey, Nuevo León y la puedes escuchar todos los sábados a las 4 de la tarde, hora de México en www.mujer1310.com

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Elegir entre la escuela pública, la escuela privada o la escuela en línea (Homeschooling)

2,516 Palabras. Tiempo de lectura 9 minutos aproximadamente.

Las tres principales opciones que tienen los padres, si se plantean o no, el defender su derecho y obligación irrenunciable, de cumplir la obligación de elegir la mejor forma de educación escolar para sus hijos.

La escuela pública “gratuita”.

No existe la gratuidad escolar, es una falacia y sofisma, puesto que se paga con los impuestos de todos los ciudadanos, incluso con los impuestos de los que llevan a sus hijos, a colegios privados. Si cada padre tuviera que pagar lo que verdaderamente cuesta la escuela pública gratuita que consume, ya se encargaría de que esta se mejorara, poniendo la presión del mercado con la oferta y demanda, que elimina a los peores. La sensación es que lo que no se paga, no se valora. Mientras crean que no le cuesta nada y que el pago sale de los impuestos generales, ni apreciará lo que tiene, ni lo aprovechará, ni exigirá orden ni calidad.

Decisión de los padres para llevar a sus hijos a la escuela pública:

· Si los padres honradamente, consideran que cumple con todas las condiciones para proveer a sus hijos de la mejor educación posible, de acuerdo con sus posibilidades económicas.
· Si no tienen otra alternativa por cuestiones económicas, sociales, distancias o por la falta de ofertas escolares.
· Si no quieren hacer algunos sacrificios personales o económicos, para poder pagar un colegio privado.
· La escuela pública es un monopolio estatal que le sirve, entre otras cosas, para adoctrinar a los alumnos y en algunos casos crear un ejército de perdedores.
· La escuela pública, en algunos segmentos de la población, desgraciadamente son “tuberías de conducción hacia las prisiones”, pues es muy difícil salirse del entorno y sistema que las envuelve.
· La escuela pública tiene la ventaja de que sirve de guardería gratuita durante las horas de clase, si es que los padres tienen que ir a trabajar.
· Hay muy buenos maestros, pero algunas veces no pueden desempeñar sus funciones como quisieran, debido a las presiones de los sindicatos, a tener que cumplir con las leyes que les ordena el gobierno, a las intromisiones y enfrentamientos de los padres y la falta de autoridad que pueden ejercer sobre los alumnos.
· En la decisión de algunos padres, ya se produce una primera selección de alumnos. Los hijos de los padres que pudiendo llevar a los colegios privados, no lo quieren hacer y prefieren ahorrar ese dinero, y gastarlo en otros beneficios familiares o personales.

Decisión de los padres para llevar a sus hijos a los colegios privados:

· Si los padres consideran que la escuela pública gratuita, que legalmente les corresponde por su lugar de vivienda, no supone la opción preferible para poder cumplir con su obligación de dar la mejor educación a sus hijos.
· Si los padres voluntariamente eligen pagar los costos de los colegios privados, aunque ya hayan pagado con sus impuestos, el derecho a llevar a sus hijos a la escuela pública.
· Si los padres asumen que esto les puede suponer un sacrificio económico, presente y futuro, o privarse de otros placeres consumistas.
· Si entienden que la diferencia en la calificación profesional, actualización y comportamiento de los maestros, de la enseñanza privada y de la pública tiene grandes diferencias, ya que unos son trabajadores por cuenta ajena y los otros son funcionarios públicos, lo que se refleja, en el aprendizaje de los alumnos.
· Si consideran que las enseñanzas morales, religiosas, sociales y políticas, son muy diferentes en la escuela pública y en la familia.
· Tiene la ventaja de que también sirve de guardería, pero pagando, durante las horas de clase, si es que los padres tienen que ir a trabajar.
· Los extremistas de la educación pública, alegan que los padres que no quieran llevar a sus hijos a la escuela pública y que prefieran llevarlos a los colegios privados, que lo hagan y que lo paguen. No quieren aceptar que los padres, tienen el derecho y la obligación de escoger para sus hijos el sistema educativo que más les convenga, sin tener que aceptar obligatoriamente lo que enseñan en las escuelas del monopolio del estado.

La escuela en línea. (Homeschooling)

· Como alternativa a la escuela pública y al colegio privado. Esta opción es gratuita, patrocinada y controlada por el Estado.
· Este sistema puede ser la mejor forma de ejercer el derecho de dar a los hijos la educación deseada, de acuerdo con las posibilidades y creencias de los padres. Así se aseguran que sus hijos, van a recibir una buena información escolar y la educación familiar, que los padres quieran darles.
· También vigilan que los hijos aprendan, que lo que está bien, está bien y lo que está mal, está mal. Y no que lo que está mal, está bien y lo que está bien, está mal. como ocurre en algunas escuelas públicas que tienen que enseñar lo que el Estado les obligue.
· Asimismo podrán aprender de los padres a que no deben admitir, lo del relativismo actual, de que cualquiera puede pensar lo que quiera y cambiar los términos a su criterio.
· Tiene el inconveniente de que no sirve de guardería, durante las horas de clase, si es que los padres tienen que ir a trabajar fuera de casa, ya que tienen que dedicar muchas horas a atender a los hijos, durante las clases y en los tiempos de socialización con otros niños.
· Las ventajas e inconvenientes de la enseñanza escolar y universitaria en línea, lo complementaré en otro artículo.

Las asignaturas a enseñar y la profundidad de ellas, puede que sean iguales en los tres sistemas. Varía la exigencia del comportamiento de los alumnos, los resultados escolares, la disciplina educativa, la forma de la enseñanza, la educación que aportan los alumnos y la participación, presión y autoridad de los padres y maestros.

Los padres tienen el pleno derecho a opinar, sobre las ventajas e inconvenientes que tienen cada uno de los sistemas escolares, pero sin olvidar que el futuro de sus hijos, va a depender en gran medida, del distrito postal donde vivan.

Los alumnos casi todos tienen los mismos medios de información social, que les permite estar enterados de lo que es la cultura social, de cada uno de los segmento de la población. Las diferencias suelen estar, en la educación que cada segmento de alumnos recibe en el hogar.

Las estadísticas del absentismo escolar, abandono escolar, graduación y entrada en la universidad, varían enormemente en cada sistema escolar, de los tres mencionados, ya que influye mucho la participación e integración, en los mismos objetivos de los alumnos, padres y profesores. Dependiendo también de cada segmento social.

Los alumnos y los padres, están metidos cada uno en sus propias burbujas educativas, sociales y de intereses particulares, pero los temas de información general, desinformación social y política, son muy similares en todas las burbujas, ya que suelen ser de dominio público, pues van y vienen a través de las redes sociales y medios de comunicación.

Los padres que no son ingenuos y conocen la realidad escolar, si pueden, huyen de las escuelas deprimidas, ocasionadas por los malos resultados de sus sistemas, alumnos o profesores. Evitan llevar a sus hijos a las escuelas públicas o colegios privados, que tengan alumnos provenientes de segmentos de población problemáticos y conflictivos, sean por causas sociales, familiares o ambientales.

En las escuelas públicas, donde no les queda más remedio que aceptar a los alumnos despedidos de los colegios privados, se va desequilibrando el concepto de calidad de los alumnos. Cuantos más alumnos lleguen, despedidos de los colegios privados, mayor número será el de alumnos especiales. Las desgracias hacen iguales a los que las sufren.

Los colegios privados tienen reglamentos legales selectivos, para librarse de ese tipo de alumnado problemático, y como estos obligatoriamente tienen que terminar en la escuela pública, se produce un proceso de retroalimentación, con los alumnos problemáticos. En la escuela pública, a más niños problemáticos y conflictivos, más deseo de huir de ella. A más huida hacia los colegios privados, mayor porcentaje de niños problemáticos y conflictivos, se concentrarán en la escuela pública.

Los alumnos que van a los colegios privados tienen que seguir unas normas de comportamiento, escritas en los reglamentos. Si no las cumplen académica o socialmente, los padres son invitados a que los saquen del colegio y los lleven a otro sitio donde los admitan, y se lleven consigo las conductas que hasta ahora hayan observado. Esta salida de los colegios privados, origina otra selección de alumnos, donde sólo se quedan los alumnos con determinadas características, que cumplen con el reglamento del colegio privado. Si a los alumnos despedidos de los colegios privados, no los admiten en otros colegios privados, siempre les queda el derecho legal a inscribirse en una escuela pública.

Este tema tan complicado se basa en un concepto muy sencillo: Los padres que pueden y quieren, pueden decidir si dedican su dinero a la mejor educación posible para sus hijos y asumen los sacrificio que supone pagar un colegio privado, cuando podían tener la escuela pública gratis, la cual ya han pagado con sus impuestos.

Los padres que pagan un colegio privado, liberan o becan a los hijos de otros padres, que van a la escuela pública, pues el mismo presupuesto que tiene el estado, para la educación de todos, lo puede repartir entre menos alumnos, con los consiguiente ahorros en edificios, instalaciones, profesores, personal administrativo, libros, comidas, autobuses, policía, etc.

¿Qué pasaría, en el supuesto, que los padres de los alumnos que están en los colegios privados, decidieran conjuntamente enviar a sus hijos a las escuelas públicas, ejerciendo el derecho que tienen como ciudadanos? Supondría un colapso en las escuelas públicas y en los gastos del estado.

Cuantos más alumnos tengan los colegios privados, más beneficios tienen los alumnos de las escuelas públicas, pues con los mismos impuestos, que el estado recauda de todos los padres, les toca a más dinero a repartir por cada alumno público. Por lo que así pueden tener muchas más ventajas, que solamente el gobierno puede darles, pagadas con los impuestos de todos los contribuyentes, por ejemplo: Mayores espacios escolares y deportivos, más profesores, mejores medios educativos, etc.

Los padres que llevan a sus hijos a los colegios privados, presionan a los directores para que haya una muy buena calidad de enseñanza o de lo contrario pueden elegir sacar a sus hijos del colegio. La enseñanza privada es un mercado de oferta y demanda, no un monopolio. A mayor calidad de colegio (profesores, instalaciones, enseñanza, métodos, etc.) más alumnos y mejor precio pueden cobrar.

Llevar a los hijos a un colegio privado, es una necesidad y también es un signo externo de riqueza, pues así los padres se pueden codearse mejor con sus pares, no teniendo que convivir con padres que tengan otras formas de vida, debido a que en la enseñanza pública, todos son igualados con el mismo rasero social educativo.

Algunos factores que definen comparativamente a la enseñanza privada, con las escuelas públicas, reflejadas en las estadísticas:

· Las admisiones en las universidades y en la calidad de ellas, al final de los estudios escolares.
· La importancia en los currículos, cuando van a competir por un empleo.
· El número de alumnos que terminan los estudios.
· Absentismo escolar.
· Abandono escolar.
· La profundidad de la enseñanza de cada materia.
· Las relaciones de noviazgos con sus mismos pares.
· La creación de círculos de amistades muy clasificadas, por el tipo de centro escolar.

Tanto los alumnos que estudian en la escuela pública, como los que lo hacen en los colegios privados, viven en sus propias burbujas, totalmente aislados cultural, social y económicamente unos de otros. Cada uno de estos grupos, tiene sus propias opiniones basadas en hechos o suposiciones, totalmente diferentes y antagónicas. Nadie les ha puesto en perspectiva. Se convierten en excluyentes al criticarse la ignorancia de cada uno, en lo que sucede en la otra burbuja. Hay mucha leyenda urbana y mitos sin aclarar.

La tercera burbuja es la de los alumnos que asisten al Homeschooling o Escuela en Línea, que como son minorías, están ignorados por los componentes de las otras dos burbujas. Convendría que los padres de los alumnos de las tres burbujas, hicieran lo posible para aclarar a sus hijos las características, fortalezas y debilidades de cada una de los tres sistemas. Así habría más comprensión y se tendría menos diferencias, envidias y enfrentamientos.

La teoría del “estrés de la minoría” afirma que un miembro de una comunidad escolar, «marginada» o “difícil”, puede experimentar una total hostilidad, hacia las otras comunidades, por lo que necesitará un esfuerzo mayor, en todos los aspectos de su vida, para poderlas comprender.

Hay colegios privados para niños preescolares que cuestan anualmente $20.000 por niño. No es un problema de exclusiva localización, pues tienen a su lado escuelas públicas gratuitas, pero hay padres que prefieren gastar $20.000 anuales en el colegio de su hijo, en vez de llevarlos a la escuela pública gratuita.

Las razones que esgrimen esos padres, es que quieren socializar, alternar, convivir con otros padres, que tengan sus mismas características socio económicas. Para ellos es muy importante mantener, crear o fomentar, una sociedad con sus iguales, que hacerlo con los padres de los niños, que van a la escuela pública gratuita. Están invirtiendo ellos mismos, en sus propias carreras profesionales, imagen social o relaciones de negocios.

Los niños a esas edades pequeñas no se enteran de ninguno, de los beneficios que los padres obtienen de ese gasto, pues sus necesidades de educación y convivencia, son iguales en ambos segmentos de población. No hay razones que justifiquen una educación más cara, ni el alejamiento de amistades peligrosas, para evitar la violencia, ni fortalecer la ayuda de un futuro currículo, etc.

Los errores y aciertos escolares, circulan en la misma autopista de la educación. También los problemas y las oportunidades, por lo que hay que saber elegir el carril correcto. Los padres tienen que aprender a distinguir los errores y aciertos cometidos, con cada uno de los hijos, para poderlos trasladar a los otros. No deben educar a todos los hijos por igual.

El sistema escolar público y el privado, deberían tener un contrato social firmado, entre los padres y los centros escolares, donde quedaran reflejadas las obligaciones y derechos de ambas partes. El incumplimiento de alguna de ellas, debería conllevar consecuencias graves, pues ambos están jugando con el futuro de los hijos. En muchos casos las acciones de unos pocos padres, maestros o alumnos, contaminan al resto de ellos y a la sociedad.

Una de las acciones imprescindibles, para que se solucione el grave problema de las diferencias entre las calidades de la enseñanza y por lo tanto de los resultados, es la implantación general de los cheques escolares (Voucher).

francisco@micumbre.com

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