Parto por cesárea y Julio César

LucasPor: Lucas Montojo*

Fuente: Revista Galenus

En algunas publicaciones científicas, muchas de ellas redactadas por eminentes doctores en medicina, se asevera que la palabra cesárea proviene del nacimiento de Julio César, asegurando que vino al mundo mediante esta intervención. Otros autores, entre los que se cuentan historiadores, añaden que fue el emperador la primera persona en la historia que nació mediante cesárea. Ambas afirmaciones, como voy a exponer a continuación, son absurdas.

Desconocemos si el nacimiento de Julio César, allá por el año 101 a. C., fue o no complicado, pero podemos asegurar que de ninguna manera a su madre se le practicó la cesárea –que por aquel entonces se llamaba secto cesarea–, por la sencilla razón de que ella falleció contando con más de 60 años de edad. Se sabe que en aquellos tiempos la rudimentaria cirugía que se practicaba hacía que las madres sometidas a una cesárea fallecieran. Por eso, recién en el año 1888 encontramos el primer caso documentado en el que la madre vivió tras dar a luz por este procedimiento ginecológico.

La cesárea es una intervención tan antigua como la Lex Caesarea, de Numa Pompilio, que gobernó del 715 al 653 a. C. Esta ordenaba que a toda mujer que falleciera en la fase final de su embarazo o durante el parto se le extrajese el vástago por un corte (caesura) abdominal, a fin de que el niño tuviera oportunidad de vivir.

La coincidencia entre el nombre familiar de la dinastía Julio-Claudia–Caesar– y el nombre de la intervención se debe, probablemente, a que algún antepasado de Julio César vino al mundo mediante este procedimiento ginecológico. Esto adquiere sentido si se conoce que esta manera de nacer era vista por los romanos como augurio de buena suerte y, por tanto, resulta lógico que la palabra se utilizara orgullosamente como timbre de honor para toda una dinastía. Tanto es así que, doscientos años más tarde, Diocleciano “resucitó” el nombre familiar de la dinastía Julio-Claudia para utilizarlo como título de los subemperadores de Oriente y Occidente. La palabra César dejó entonces de referir tanto a una forma extraordinaria de venir al mundo como a una dinastía, y pasó a ser sinónimo de emperador, como puede comprobarse en su derivación eslava Csar o Zar.

Una vez aclarado que Aurelia –la madre de Julio César – no trajo al mundo al emperador mediante cesárea y, mucho menos, que fuera este alumbramiento el primero de la historia realizado de esta manera, resulta imposible no hacer una reflexión final. Puede ser triste, cuanto menos, que allá por el año 600 a. C. la vida de un bebé aún no nacido tuviera una importancia tan grande –como se refleja en la Lex Caesarea de Pompilio– y que en nuestros días esto muchas veces no se valore así.

*Licenciado en Historia

Universidad Complutense de Madrid

lucasmontojo@gmail.com

¿Qué es una Doula?

La Doula es, básicamente, tu asistente personal durante el parto y la labor de parto. Se trata de una mujer con experiencia y conocimiento sobre el nacimiento que se encarga de brindarte apoyo emocional, atender tus necesidades, contestar tus preguntas y ayudarte en el momento de dar a luz.

Una Doula no es ni partera, ni enfermera, y tampoco reemplaza a tu obstetra. No tiene la capacidad médica para realizar el parto, atender emergencias de ginecología u obstetricia, o brindar servicios perinatales o de neonatología. Sin embargo, para quienes cuentan con una Doula en el parto, pueden ser la diferencia entre “disfrutar” o “sufrir” la experiencia del parto.

Si bien una enfermera o tu equipo médico es responsable de tu bienestar durante tu labor de parto, ellos suelen tener varias pacientes a su cargo y otras responsabilidades. En un parto normal, las enfermeras y médicos visitan tu habitación cuando es necesario, pero la mayoría del tiempo la pasas a solas con tu acompañante. Una Doula, en cambio, se dedica 100% a ti y está a tu lado durante toda la labor de parto.

Funciones de la Doula

La Doula se encarga de brindar apoyo emocional a la madre durante su labor de parto. Sus funciones principales son:

  • Ayudar a la madre a manejar el dolor por medio de métodos naturales, como respiración, masajes, movimiento, cambios de posición y técnicas de relajación.
  • Mantener a la madre y al padre informados sobre el avance del parto, sus opciones de tratamiento y medicamentos, sus riesgos y sus beneficios.
  • Servir como lazo de comunicación entre el equipo médico y la madre y el padre. Parte de esta función es la de “traducir” el lenguaje médico y contestar preguntas o dudas que pueda tener la pareja.
  • Acompañar a la madre en todo momento durante la labor de parto y el nacimiento del bebé.
  • Atender las necesidades de la madre, desde traerte hielo hasta dejar que aprietes su mano durante las contracciones.
  • Asistir con el conteo de las contracciones, tiempos, movimientos del bebé y otros controles durante la labor de parto.
  • Ofrecer un punto de enfoque y guía a la hora del nacimiento. Esto ayuda a la mujer a concentrarse en su esfuerzo a pujar, mejorar su respiración y procurar una posición óptima para un rápido nacimiento, evitar desgarres y sufrimiento fetal.
  • Si contratas a la Doula antes de tu fecha probable de parto, ella te puede ayudar a escribir un plan para el parto, establecer tus prioridades (por ejemplo, si no quieres utilizar anestesia epidural), contestar tus preguntas, recomendar clases de preparación para el parto y ayudarte a planificar los pequeños detalles que implica un nacimiento (como las necesidades del bebé y cómo preparar a los hermanos mayores para la llegada del bebé).

Doulas posparto

Después del nacimiento de tu bebé, una Doula posparto se convierte en esa figura maternal –o, en este caso, la antigua abuela– quien llega a ayudarte después de dar a luz. Su objetivo es colaborar en tu transición a la vida como madre y puede permanecer contigo unos días o varias semanas, según lo necesites. Estas son algunas de sus funciones:

  • Enseñarte sobre cuidados básicos del bebé.
  • Atender tus necesidades posparto, como el cuidado de heridas y atención emocional.
  • Ayudarte a establecer el apego materno.
  • Informarte y colaborar con la lactancia materna, su frecuencia, posiciones y aclarar tus dudas.
  • Ayudar con el cuidado del bebé para que tú descanses.
  • Ayudar la atención de los hermanos mayores.
  • Colaborar un poco con las labores de la casa.
  • Brindarte información básica sobre el desarrollo normal del bebé y sus necesidades para que tú tomes decisiones.

Por más conocimiento que tengas de la maternidad, la ayuda de una mujer con experiencia le cae bien a cualquier madre durante el posparto. La necesidad es mayor si:

  • Tienes un fuerte interés en la lactancia materna y deseas el apoyo para asegurar su éxito.
  • Necesitas ayuda con los cuidados básicos del bebé, su alimentación, técnicas para apaciguarlo, establecer su rutina o ayudarle a dormir.
  • Debes quedarte sola en casa con un recién nacido y tienes otras obligaciones que atender.
  • No cuentas con la ayuda de un familiar.
  • Es tu primer bebé y quieres la guía de una mujer con experiencia.
  • Tienes otros hijos en casa y deseas ayuda para brindarles la atención que necesitan.
  • Tuviste un parto por cesárea y necesitas ayuda para cuidar de tu herida y del bebé.

¿Cómo contratar una doula?

Seleccionar una doula es una decisión que no debes tomar a la ligera. El primer paso es hablarlo con tu obstetra o partera y solicitar recomendaciones. Puedes acudir también a tu hospital o maternidad, o a otras amistades que hayan utilizado los servicios de una Doula.

Hoy su vida esta en tus manos.

Informando y Formando Organización actualmente preparando mujeres Mazahua y a sus parejas para tener un parto humanizado. Es un proyecto totalmente altruista que será impartido en la comunidad de Toxi, Edo. Mex. ¿Cómo puedes ayudar?.

Dando donativo en especie o en dinero. Necesitamos pañales de recién nacido, ropita para recién nacido y para las mamás, toallas sanitarias de posparto.

Estamos ya terminando de adquirir el material para impartir los cursos pero aún nos faltan algunas cosas.

Escríbenos a contacto@informandoyformando.org y dinos cómo puedes hacer la diferencia.

Micro Birth «El calentamiento global de nuestra especie»

«MICROBIRTH» es un largometraje documental que mira al nacimiento en una forma totalmente nueva , a través de la lente de un microscopio.

La película explora las últimas investigaciones científicas sobre los sucesos microscópicos que se producen durante e inmediatamente después del nacimiento.

Esta atractivo descubrimiento de la ciencia, que está por estrenarse está comenzando a indicar que si el proceso natural del parto se interviene,  podría tener consecuencias devastadoras para la salud a largo plazo de nuestros niños.

Para ser claro, esta película no está pidiendo que se ponga fin a las intervenciones  que son esenciales y que puede salvar la vida, pero a medida que esta nueva ciencia avanza está  indicando que, el uso de oxitocina sintética para inducir o acelerar el parto (oxitocina/ Syntocinon ), los antibióticos, la cesárea, la separación de rutina de la madre y el bebé inmediatamente después del nacimiento y la alimentación de fórmula, podría elevar significativamente el riesgo de que nuestros hijos desarrollen enfermedades graves en el futuro.

En este sentido,  la película muestra que  la medicalización del parto incluso podría estar contribuyendo a una posible catástrofe humana mundial que podría desatarse para el año 2030. Dicha catástrofe podría tener un impacto devastador para el futuro de nuestra especie.

El cuento chino de la circular de cordón

Hace unos meses escribí  La milonga de la placenta vieja y La batallita del líquido escaso. Con la entrada que hoy dedico a la circular de cordón cierro una trilogía. La placenta, el líquido amniótico y el cordón umbilical acompañan al feto y son causas frecuentes de miedo atávico en la embarazada, así como exóticos motivos para finalizar una gestación sin indicación.

I.- ¿Cómo es un cordón umbilical ?

Cordon 1El cordón umbilical une el feto con la placenta. Al final del embarazo suele medir unos 50 cm, tiene un grosor entre 1.5-2.5 cm. Su color es blanco opalino y mayoritariamente lo forma tejido de sostén llamado gelatina de Wharton. Por el interior del cordón discurren normalmente tres vasos, dos arterias umbilicales -que llevan sangre venosa, ya utilizada por el bebé hacia el útero materno-, y una vena umbilical, que transporta sangre arterial, más oxigenada, desde territorio materno al feto. Las funciones del cordón son principalmente respiratoria y nutricional.

Cordon 2II.- El cordón umbilical da miedo.  El cordón es una término que genera, de la misma manera que la placenta vieja  o el líquido escaso  sentimientos de temor en la población de gestantes y en sus familias, en particular el término circular al cuello. El cordón, como verdadero oleoducto del feto, es un elemento que hace vulnerable al bebé, es cierto. Pero sin embargo, los accidentes debidos al cordón, también llamados funiculares, son tremendamente aislados, muchísimo menos presentes de lo que la intuición nos puede dictar.

Esos 50-60 cm de cordón de cada feto están expuestos al movimiento del tronco del propio feto, a la compresión de las extremidades fetales contra la pared uterina durante cada minuto de sus nueve meses de vida intrauterina. El feto se mueve con entera libertad dentro del líquido amniótico y estira muchísimas veces el cordón o lo aprieta con frecuencia sin ninguna consecuencia.  Es muy frecuente encontrarnos en el parto circulares de cordón, bien alrededor del cuello, o en bandolera, como ahora comentaremos.

La percepción social del cordón como realidad vulnerable del feto es altamente desproporcionada con la realidad diaria en la obstetricia.

No debemos confundir la circular al cuello, con el nudo verdadero de cordón. Este último es muchísimo mas raro, de difícil diagnóstico ecográfico, y salvo los rarísimos casos de nudos verdaderamente prietos tampoco son causa de fatalidad. La longitud del cordón, la estructura de su gelatina y el líquido amniótico circundante protegen a los vasos umbilicales. El recorrido imprevisible del cordón durante el embarazo no debe generar especial ansiedad a la gestante, pues el feto no vive amenazado por el cordón, sino alimentado y oxigenado gracias a él.

EmbriónIII.- ¿ Quién aprieta a quién?

Nuestra vida es aérea, y por eso  nos cuesta pensar que un feto tiene un entorno acuático. Respirar para nosotros es un fenómeno de hinchar nuestros pulmones  y sentir aire dentro, pero en puridad es un fenómeno celular de acepción de electrones por el oxígeno. El feto vive sumergido, acuáticamente. Lo sabemos teóricamente, pero no lo pensamos en el fondo. Por eso con la circular de cordón la población comete este error  que ahora explico: Ningún feto se ahogaría porque el cordón al cuello no le deje respirar. La laringe no es relevante dentro del útero para la respiración del feto. Cuando un feto tiene una o varias circulares de cordón al cuello está más expuesto a que al descender en el canal del parto, su cuerpo apriete al cordón. Es decir no es que el cordón ahogue al feto; más bien el riesgo teórico consistiría en que el feto colapsara al cordón al descender y la gelatina de Wharton no pudiera impedir el colapso de los vasos umbilicales. Sin embargo, ese riesgo teórico tampoco es una realidad en la práctica. Vamos a ver por qué.

Cordon 4IV.- ¿Es muy frecuente la circular de cordón ? ¿ Hay que tener alguna conducta preventiva? ¿ Qué dicen los artículos científicos ?

En un estudio realizado con 13.895 partos  se afirmaba que  en el 29 % en gestaciones a término existe circular de cordón al cuello, sin aumentarse el riesgo de muerte fetal anteparto.

No existe asociación con CIR, parto prematuro o peor desarrollo neurológico. Un gran estudio retrospectivo de 166.000 partos que incluía 24.000 fetos con circulares al cuello comparando distintos parámetros mostraba que no empeoraban los resultados perinatales. Otro estudio realizado con más de 11.000 gestaciones a término y post-término no encuentra diferencias en resultados perinatales, aunque existan algunas diferencias en la gasometría; en ese artículo se desaconseja la evaluación anteparto de la existencia o no de circular de cordón. Existe bastante bibliografía al respecto, y toda ella apunta en la misma dirección; os añado otro artículo relacionado.

Es muy fácil soltar un cuento chino sobre el riesgo de una circular de cordón al cuello y hacer una cesárea por el artículo treinta y tres. ¡ Qué buen médico es Don Fulanito que me  diagnosticó una circular al cuello del feto, y salvó a mi hijo (?!) Eso existe a veces en algún tipo de -llamémosla- práctica medica.

Es difícil para el obstetra informar de la existencia de una circular de cordón al hacer una ecografía, pues la alarma sociofamiliar es a veces considerable. De hecho, el  American Institute of Ultrasound in Medicine considera que la evaluación de la circular de cordón no debe formar parte de la exploración ecográfica estándar y tampoco debe formar parte habitual de los informes ecograficos puesto que se considera un hallazgo normal que sólo aumentaría el intervencionismo médico. Si la gestante pregunta al respecto debemos darle información tranquilizadora y comentarle las sólidas evidencias científicas.

V.- Conclusiones a Recordar

Cordon 5El feto se mueve con libertad en el útero y es muy frecuente que el cordón se enrolle a alguna parte de su cuerpo: cuello, brazo, pie, o como una banda.

El cordón umbilical está fisiológicamente preparado para el contacto del feto y la manipulación que puede recibir por él; no es un tejido frágil amenazado durante nueve meses.

Existe circular de cordón en el 15-35 % de los partos.

Puede diagnosticarse con ecografía prenatalmente al menos en un 70% de los casos.

Las circulares de cordón al cuello no tienen repercusión pues la longitud del cordón es suficiente y la estructura de gelatina del propio cordón evita que se constriñan los vasos del mismo; en muchísimos partos normales descubrimos la existencia de la propia circular al ver al bebé nacer pues ningún dato del monitor cardiotocográfico nos lo hacía sospechar previamente.

El momento más vulnerable para el cordón tiene lugar en el parto durante el descenso de la cabeza por el canal del parto, pero este fenómeno es conocido, y observable en el registro cardiotocográfico; no es una amenaza imprevisible. De hecho la compresión del cordón es detectada con gran exactitud por el registro de la frecuencia cardiaca fetal, que responde como un reflejo variándose la FCF sin requerir ninguna actuación.

En muy pocos partos, si las compresiones de cordón son reiteradas y severas pueden obligar al obstetra a comprobar la normalidad del equilibrio ácido-base, y actuar según el resultado del pH.

Las guías clínicas internacionales desaconsejan hacer un screening ecográfico de la circular de cordón pues solo aumentaría la ansiedad materna y yatrogenia (intervencionismo médico) sin estar demostrados mejores resultados perinatales.

La información que debemos dar los profesionales a la gestante que nos pregunta y tiene una circular de cordón ha de ser tranquilizadora sobre la base de ser un hallazgo de elevada frecuencia y no demostrados efectos deletéreos.

Por último, un consejo señora gestante: No permita que le realicen una inducción de parto ni una cesárea programada porque el feto tenga una circular de cordón al cuello.

Fuente: Juan Martínez Uriarte

http://materfetal.blogspot.mx/2013/11/el-cuento-chino-de-la-circular-de-cordon.html

Ser irreprochables es hablar por los más débiles

Durante más de dos años me dediqué a leer, a estudiar, a repasar para los exámenes que me darían el grado del que ahora gozo; Maestra en Ciencias de la Familia. Biología celular, antropología, bioética, teología, pedagogía, psicología, filosofía y derecho familiar son las ramas que tuve que comprender a la perfección para obtener el título que hoy poseo.

Entendí la diferencia entre el medio y el fin, la importancia de la persona humana, la relevancia de advertir la necesidad de ver por el bien superior de la mayoría. Me di cuenta que es imprescindible encontrar una coherencia intrínseca y sobre todo pensar primero en los demás. No obstante, constaté que si uno no se conoce a sí mismo y se autodetermina, todo lo demás no funciona puesto que se relativiza.

Entre tanta información y literatura, ante tan prestigiado cuerpo docente entendí la diferencia entre la paternidad responsable y el control de población. Vislumbré que la dignidad humana es única y que no da saltos cualitativos, que la persona humana en cualquiera de sus estadios es merecedora de respeto, y que el meollo de todo es el desarrollo natural de todas las cosas.

Constaté y me convencí que no todo lo técnicamente posible es moralmente aceptable y confirmé que la ley del más fuerte es la perdición de la humanidad, que en el momento que el hombre abusa de su libertad, se destruye a sí mismo.

Por ello, ahora que han pasado un par de años que me gradué de maestra, lejos de haber dejado el título colgado en una pared, he llevado a la práctica todo aquello que aprendí, que descubrí y que ahora defiendo y principalmente comparto. Siendo inquieta por naturaleza, ahora curso la Especialidad en Educación Perinatal para ayudar a los matrimonios a vivir un embarazo sano, a tener partos humanizados y un puerperio inolvidable. Parte de ésta incluye la práctica en el campo hospitalario y en eso me encuentro hoy, voy a un hospital materno infantil del gobierno del Distrito Federal para acompañar a las mamás que van a dar a luz.

Llegan nerviosas, solas, con miedo y mucho dolor. Yo las recibo, me presento y les pido me digan su nombre, su historia y les doy mi mano. Las acaricio y las consiento, las hago sentirse amadas, asistidas y sobre todo busco que recobren la seguridad en sí mismas.

Hasta el momento pienso que lo he logrado, me lo han dicho al terminar el alumbramiento: “Gracias por estar conmigo”- El pago más cuantioso que una Doula puede recibir, palabras de agradecimiento y una gran sonrisa. Ver a sus bebés nacer, animarlas y ayudarlas a dar vida es algo que nunca imaginé llegaría a hacer, pero es una forma de trascender en los demás, de vivir la caridad en el prójimo de forma desinteresada.

Asimismo he vivido momentos difíciles, he tenido que hablar, he tenido que llevar a la realidad todo aquello que aprendí en esos años de intenso estudiar, he sido coherente no callando y hablando por la persona humana. Me ha tocado escuchar cómo se le dice a la madre angustiada que su bebé tiene taquicardia y que tendrá que ser sometida a una cesárea. Se le habla de forma brusca y seca, ella llora y siento mi mano apretujada por el miedo y la incertidumbre de esta mujer. A su vez la ginecóloga le propone en la misma frase, que aproveche la intervención para operarse, para mutilarse sus órganos reproductores y ya no tener más hijos –Ya con este es tu tercer hijo, para qué quieres más-.

Los libros, las teorías, las hipótesis tomaron vida. Todo lo estudiado se hizo realidad en ese instante. En ese momento en que sentada en la cama del hospital, tomada de la mano de una madre, a quien yo consolaba secándole las lágrimas, a quien no conocía pero que en ese minuto la sentía muy mía, la sangre me comenzó a hervir. -¡Es cierto! ¡El control de población está a la orden del día!- Qué desatino, qué falta de ética, qué tristeza saber que la medicina hecha para curar, en la actualidad busque mutilar una parte sana del cuerpo porque se considera que “ellas no piensan” o “ya somos muchos”.

No se les habla con la verdad, nunca se les dan alternativas ni los riesgos, se aprovechan de su vulnerabilidad y esto pisotea su dignidad. Se olvidan de que tratan con personas, y casi mecánicamente de forma totalmente deshumanizada las esterilizan con argumentos falaces y truculentos. Por ello, me pronuncié y dije, una vez que controlé el hervor de mi sangre, que no consideraba prudente proponerle lo anterior a esta mujer, ya que se encontraba en estado de shock ante tan angustiante noticia.

Estar ayudando a personas a dar vida, ha sido una de las mejores experiencias de la aventura que desde hace 38 años comenzó. Me ha sensibilizado, me ha humanizado, me ha hecho querer hacer más por la humanidad, pero sobre todo me ha hecho darme cuenta que para ser “irreprochables” como nos propone S.S. Francisco, debemos de ser coherentes e intolerantes ante un mundo tibio.

No nos callemos, hablemos y defendamos al más débil. Nos leemos la semana que entre para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

Está embarazada, no enferma

“El parto nunca cambia. Como un proceso corporal humano, la reproducción no ha cambiado mucho a través de los milenios de la de existencia humana.” Cita un documento titulado “La Experiencia de la Maternidad en la Vida de la Mujer” elaborado por Penny Simkin, escrito que nos recuerda que el embarazo es algo natural y de alguna manera, aunque no lo expresa el documento como tal, esencial para la continuidad del género humano.

“A través de la historia, cada grupo sociocultural ha dado gran importancia al nacimiento como un acontecimiento principal en la vida, un rito de transición reforzado según reglas específicas, rituales, y tabúes diseñados para salvaguardar la seguridad de madre y feto.” Dice Simkin con respecto a la normalidad que también implica el embarazo en sí. Algo que podría sonar absurdo, pero sin embargo es preciso aclarar ya que pareciera que en la actualidad un embarazo es equiparado con una enfermedad.

A decir, me explico desde dos perspectivas. La primera sería lo irrisorio que hoy por hoy pareciera cuando una mujer llega al hospital para dar a luz a su hijo, de inmediato se le interviene de rutina como si se tratara de una enferma. Se le turba y de forma casi inmediata se le priva de poder escuchar la ¨sabiduría¨ de su cuerpo. Al controlar su desarrollo natural, se le impide al cuerpo en trabajo de parto, pueda hacer su función de forma óptima, lo que de alguna manera puede incidir en que la probabilidad de una cesárea sea más alta.

El dolor, que es necesario para que las mujeres no tengamos hijos en los supermercados, o en cualquier lugar sin previa advertencia, actualmente es manipulado porque así como el embarazo es tratado como una ¨enfermedad, el dolor es considerado ¨dañino¨, cuando es necesario durante el trabajo de parto y en otras circunstancias en las que sin dolor la vida no sabría igual. El dolor nos da humildad, nos recuerda el valor de la vida y nos hace apreciar lo que logramos una vez que se controla. El parto es una experiencia emocional y sin embargo los profesionales obstetras en repetidas ocasiones, siendo que estudiaron para prevenir enfermedades y reaccionar ante complicaciones, olvidan que el embarazo es natural y es más sencillo de lo que parece.

La segunda perspectiva, se relaciona con las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Así como lo leen, a parte de que comúnmente la embarazada es intervenida, como ya lo mencioné, como si estuviera enferma, el embarazo es equiparado con las ETS. Recuerden anuncios que promuevan condones como muy seguros, si tienen buena memoria, sabrán que cuando anuncian el látex dicen que es (en el caso de México) 99% seguro para prevenir embarazos y ETS. Es decir, que suponen que el plastiquito es tan poderoso que protege tanto de un espermatozoide como del virus de inmunodeficiencia humana, que cabe destacar es 500 veces más pequeño que un esperma. A parte suponen, ya que dicho porcentaje lo presentan de forma general, que el uso es típico (consistente y constante) y que es usado de forma vaginal. En este sentido, reflexionando sobre el embarazo, nos podemos percatar que lamentablemente, independientemente como lo veamos, el maravilloso e inexplicable don de la vida es actualmente considerado una enfermedad; ya que lo comparan o con una infección o con una incapacidad que debe de ser tratada de rutina al ingresar al hospital.

Yo recomiendo reconsiderar lo anterior y dejar de satanizar una nueva vida, porque aunque suene obvio, pero es preciso recalcar, sin mujeres embarazadas el mundo se va a acabar.

Nos leemos la semana que entra para no quedarnos atrás y ver hacia delante.