El aborto terapéutico

Chile tiene el índice de mortalidad materna más baja, inclusive que EUA y tiene el aborto terapéutico prohibido.

Como era de esperar, el caso de Belén sigue levantando polémica, pese a que ella ha decidido tener a su bebé. Con todo, da la impresión que para algunos, sólo se ejerce la libertad si se decide eliminar al no nacido, la otra víctima, completamente inocente, de este lamentable hecho.

Este asunto tiene muchas aristas, lo que obliga hablar sólo de algunas de ellas, todas no religiosas, por cierto:

En primer lugar, se ha dicho que el cuerpo de Belén no estaría preparado para dar a luz. Con todo, se olvida que Chile tiene el segundo índice de mortalidad materna más bajo de América (incluso sobre Estados Unidos, superado sólo por Canadá), el cual ha disminuido sobre todo desde la derogación del aborto terapéutico en 1989, según demuestra un notable estudio del Dr. Koch y otros, de hace un par de años, entre otras cosas, porque el aborto es un procedimiento peligroso también para la mujer.

Es así como por ejemplo, hace algunos años hubo un caso de una mujer muy pequeñita (una “enanita”, se diría de forma vulgar), que quedó embarazada y se vaticinaron todo tipo de males –produciéndose una polémica parecida a la actual, aunque menos intensa–, aconsejándose el aborto. Al final, tuvo a su bebé y como si fuera poco, ¡a los pocos años tuvo otro más!

Desde otra perspectiva –y es algo que se ha dicho poco–, si se permite el aborto en caso de violación, se puede dar el trágico hecho que el violador obligue a su víctima a abortar, con lo cual no sólo quedaría en la impunidad, sino que podría continuar perpetrando su abuso indefinidamente. La prohibición del aborto facilita así descubrir al delincuente.

Con todo, uno de los aspectos fundamentales que hay que tener en cuenta en todo esto, es que para muchos, cualquier aborto es “terapéutico”, pues el concepto de “salud” de la madre se hace omnicomprensivo, y en el fondo, el no nacido es tratado, aunque cueste creerlo, como una enfermedad de transmisión sexual. Igualmente, debe tenerse en cuenta que a nivel internacional se está produciendo una peligrosa ampliación de lo que se entiende por “violación”.

También existen múltiples estudios que prueban los nefastos efectos del “síndrome post-aborto”, lo que sólo viene a empeorar la situación de la madre víctima, que ya tiene bastante con superar el trauma de la violación.

Por último –a mi juicio lo más importante–, entre otros argumentos, debe recordarse que la “solución” que se pretende es matar a un ser humano, el no nacido, quien no tiene culpa alguna de nada de lo ocurrido y seguramente es el más inocente en toda esta situación. Lo mínimo que se puede exigir es que se lo respete y se lo deje vivir. Ya verá la madre si lo cría ella o lo entrega en adopción.

En fin, hay varias razones más para defender la vida del no nacido, ninguna de ellas “religiosa”, como muchos dicen.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

Bachelet y su paso por ONU Mujer

Michelle Bachelet

Fuente: http://www.chileb.cl/

«Las principales áreas focales en las que se ha centrado ONU Mujer en estos dos años han sido: violencia contra la mujer, empoderamiento económico y político, y derechos sexuales y reproductivos»

Michelle Bachelet en marzo 2013 puso término a su agitada agenda como Directora Ejecutiva de ONU Mujer, cargo que la llevó a recorrer el mundo para difundir los aspectos que la institución tiene como pilares: el empoderamiento económico y político, la violencia contra la mujer, y los derechos sexuales y reproductivos del género femenino.

“Voy a volver a mi país”. Con esta frase Michelle Bachelet dio una nueva, y potente señal, de lo que hace tiempo se viene hablando. Que la ex presidenta dejaría su cargo de directora ejecutiva de ONU Mujer para regresar a nuestro país y aventurarse nuevamente en una carrera presidencial.

EL 14 de septiembre de 2010 Bachelet asumió esta institución a instancias de Ban Ki Moon, Director de la Organización de Naciones Unidas. La misión encomendada consistía, principalmente, en echar a andar una nueva entidad que coordinaría cuatro instituciones que funcionaban de manera separada previamente: la División para el Adelanto de la Mujer (DAW), el Instituto Internacional de Investigación y Capacitación para la Promoción de la Mujer (INSTRAW), el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) y la Oficina de la Asesora Especial en Cuestiones de Género y Adelanto de la Mujer (OSAGI). Todas estas, organizaciones con poco impacto y poco presupuesto, según la opinión que se entregó al interior de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer el año 2010, en que participan diversas organizaciones feministas y de promoción de los derechos femeninos.

ONU Mujer exigía para poder funcionar, un presupuesto mínimo de U$ 500 millones, cifra superior al doble del presupuesto combinado de las cuatro instituciones previas.

Las principales áreas focales en las que se ha centrado ONU Mujer en estos dos años han sido: violencia contra la mujer, empoderamiento económico y político, y derechos sexuales y reproductivos.

Violencia contra la mujer y empoderamiento

Según el estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), seis de cada diez mujeres sufren violencia física o sexual. ONU Mujer ha buscado combatir esta situación a raíz de lo que institucionalmente considera la base del problema: la desigualdad de género. Esto lleva a la segunda área focal, que tiene que ver con el empoderamiento de la mujer, fundamentalmente en los ámbitos económico y político.

Conforme a las conclusiones sobre la Eliminación y Prevención de todas las Formas de Violencia contra las Mujeres y las Niñas, extraídas en la 57ª Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, “la violencia contra las mujeres y las niñas tiene sus raíces en una desigualdad histórica y estructural en las relaciones de poder entre mujeres y hombres, y persiste en todos los países del mundo como una violación generalizada del disfrute de los derechos humanos”.

De igual manera, se extrajo como conclusión en la Comisión que “la violencia contra las mujeres y las niñas se caracteriza por el uso y el abuso de poder y control en las esferas pública y privada, y está intrínsecamente relacionada con los estereotipos de género que subyacen y perpetúan este tipo de violencia, así como otros factores que pueden aumentar la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas a este tipo de violencia”.

Como una manera de solucionar la violencia se plantea la necesidad de que las mujeres accedan a espacios de poder. Según se indica en el documento Progreso de las mujeres en el mundo: en la búsqueda de la justicia, “el empleo de las mujeres en la primera línea de la prestación de servicios en la el sistema judicial puede ayudar a aumentar el acceso de las mujeres a la justicia. Los datos muestran que existe una correlación entre la presencia de mujeres policías y las denuncias de asalto sexual”, lo que cobra importancia si se considera que, según un estudio realizado en Europa el año 2009, sólo el 14% de los reportes de violación terminan en encarcelación, cayendo esta cifra a 5% en algunos países.

Por otra parte, según ONU Mujer, cerca de 600 millones de mujeres, más de la mitad de las que trabaja, están en“empleos vulnerables, atrapadas en trabajos inseguros, así como fuera del alcance de las leyes laborales”. Además, la relación salarial media entre la mujer y el hombre es de 10 a 30.Otra de las conclusiones de la Eliminación y Prevención de todas las Formas de Violencia contra las Mujeres y las Niñas busca “promover la participación plena de las mujeres en la economía formal, en particular en las decisiones económicas y la igualdad de acceso al empleo pleno y el trabajo decente; empoderar a las mujeres en el sector informal, y garantizar que mujeres y hombres gocen de igualdad de trato en el lugar de trabajo, así como igual salario por igual trabajo o por trabajo de igual valor, la igualdad de acceso al poder y la toma de decisiones, y promover el intercambio del trabajo remunerado y no remunerado”.

Derechos de salud sexual y reproductiva

Una de las principales misiones que tuvo la ex mandataria en ONU mujer fue recordar a los Estados Miembros de la Naciones Unidas el compromiso que habían adquirido con los documentos finales de las Plataformas para la Acción de El Cairo y Beijing, que estipulan entre otras cosas la defensa a la salud sexual y reproductiva, incluyendo el abordaje del aborto inseguro y la prevención del VIH/SIDA

ONU Mujer en la 57ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer plantea que “la mujer tenga plenos derechos reproductivos, sin que la costumbre, tradición o religión sean un impedimento. Promover y proteger el derecho a tener control y decidir libre y responsablemente sobre las cuestiones de la sexualidad libre de coerción, discriminación y violencia (…), su derecho a salud, incluidos los sexuales y la salud y los derechos reproductivos”.

ONU Mujer, al igual que la ONU en general, debe dejar mucho espacio a la interpretación en cada una de las medidas que toma o propone, debido a que de otra forma es muy posible que choquen con las legislaciones vigentes de los diferentes países en que intentan implementarlas.

Según la Sub-directora de la ONG para la Investigación, Formación y Estudios de la Mujer (ISFEM) Carmen Croxatto “ONU mujer no presiona a los estados para implementar las recomendaciones que emite, pero sí las organizaciones que están detrás y realizan grandes aportes a esta institución, como el Banco Mundial”.

Como explica Teresa Valdés, miembro del Consejo Asesor para ONU Mujer de América Latina y el Caribe, “nunca se menciona en la ONU el aborto, porque estos son acuerdos políticos, y como tales utilizan un lenguaje en el que quepan todas las situaciones específicas nacionales”. De otra forma, explica Valdés, “no habría acuerdo. Se habla de derecho sexuales y reproductivos, pero no se mencionan aquellas palabras que son conflictivas. [El aborto] está para los que quieran entender que está”.

Pero las excepciones siempre existen. En el documento “Progreso de la Mujeres en el Mundo: En Búsqueda de la Justicia”, elaborado por el organismo que encabezaba Michelle Bachelet, se manifiesta que en “61 países todavía se restringen severamente los derechos de las mujeres al aborto”, situando la restricción como un retroceso a los derechos femeninos, ya que la legalización del aborto permitiría prevenir la mortalidad materna. “Es inaceptable que sigamos hablando de muertes que se pueden prevenir. Lo que realmente está en juego es el derecho a la vida, el derecho de la mujer a la vida” señalaba la ex Presidenta Bachelet durante una gala organizada en el Centro de Derechos Reproductivos de la Mujer en Nueva York, uno de los principales promotores del aborto en EE.UU.

Según una investigación realizada por el Institute of Molecular Epidemiology (MELISA), las muertes maternas por aborto en Chile disminuyeron en un 99% en 50 años. Incluso, desde la entrada en vigencia de la ley que prohibía el “aborto terapéutico” en 1989, la baja continuó. Según el Dr Elard Koch esto “confirma que esta ley era absolutamente fútil para reducir la mortalidad materna o para afrontar casos excepcionales en los que pueda existir un riesgo inminente para la vida de la madre”.

Frente a este escenario, diversas voces se han alzado señalando que Michelle Bachelet volvería al país con una actitud y una agenda muy distintas de las que fue posible ver durante su mandato presidencial, entre 2006 y 2010. Si bien la ex mandataria no se ha referido a este ni a otros temas, Teresa Valdés, quien es parte del círculo cercano de Bachelet, afirma que “si hay fuerzas dispuestas a debatir [el aborto terapéutico], ella sí va a abrir los espacios para que se debata. Si va a mandar un proyecto de ley o no es difícil de decir, porque depende de la coalición que la apoye (…). Ella no va a llegar a imponer, va a llegar a escuchar los movimientos sociales”.

Sin embargo, pese a todas las especulaciones que puedan surgir, habrá que esperar a que Bachelet vuelva a Chile, escuchar qué es lo que tiene que decir, para averiguar qué tanto ha influido, y qué cambios ha generado en su agenda su paso por ONU Mujer.

Chile, Irlanda y el aborto

¿Qué poseen en común Chile e Irlanda en materia de salud materna y aborto? Tuve la valiosa oportunidad de participar como miembro del Comité de Excelencia en Salud Materna, que reunido en Dublín, analizó las experiencias de Irlanda, Chile y otros países con altos estándares de salud materna en el mundo y que se materializó en la Declaración de Dublín.

Ambos países se encuentran entre las naciones más seguras del mundo para ser madre en sus respectivos continentes. En el caso de Chile, excluyendo muertes por causas no obstétricas –también llamadas causas indirectas- el año 2010 ocurrieron 30 muertes con una razón de mortalidad de 11,9 por 100,000 nacidos vivos. Esto sitúa al país sólo tras Canadá en el continente americano y con más baja mortalidad materna que Estados Unidos. En Irlanda, el mismo año se registraron tres muertes maternas con 74.976 nacidos vivos y una razón de mortalidad de cuatro por 100,000 nacidos vivos, situando a ese país entre los cinco países con más baja mortalidad de Europa.

Lo interesante, es que ambos países cuentan con las legislaciones menos permisivas de aborto electivo en el mundo y poseen casi nula mortalidad por aborto, desafiando el mito según el cual, la restricción del aborto conduce a cientos o incluso miles de muertes por aborto: falso.

Las muertes por aborto en Chile disminuyeron 99% en 50 años. Más aún, desde la prohibición del “aborto terapéutico” en 1989, la disminución continuó, confirmando que esta ley era absolutamente fútil para reducir la mortalidad materna o para afrontar casos excepcionales en los que pueda existir un riesgo inminente para la vida de la madre. Este punto no es menor, pues es un argumento recurrente para promover la legalización del aborto en Irlanda, Chile y Latinoamérica en general.

En los años 60, cerca de 45% de las hospitalizaciones por aborto estaban relacionadas con abortos provocados. La reducción continua en la tasa de hospitalizaciones por cualquier tipo de aborto en Chile desde 1967, indica que la práctica del aborto inducido se redujo en paralelo con la caída de la mortalidad por aborto. De hecho, estimaciones publicadas hace pocos meses, muestran que sólo entre 10% y 19% de todas las hospitalizaciones por aborto en Chile se pueden asociar a complicaciones de abortos provocados en la última década.

La mayoría de los abortos inducidos en Chile, estarían ocurriendo hoy a través de la venta ilegal de misorpostol en el mercado negro, aparentemente, un negocio lucrativo sin mayor control a pesar de ser ilegal –algo que sin duda requiere la atención de la autoridad sanitaria y judicial, en especial, por los riesgos que implica.

En términos estadísticos, las tasas de aborto en Chile e Irlanda son en promedio 10 a 12 veces más bajas que las que ocurren en países con aborto legal como España, cuya tasa de abortos inducidos se ha incrementado 10 veces desde que fuese legalizado en 1985. En números absolutos, los abortos anuales en la región ibérica aumentaron desde 16.700 hasta casi 115.000 en la actualidad. Los abortos a repetición en una misma mujer aumentaron de 20% a más de 35%, sugiriendo que el aborto legal esta siendo utilizado como una suerte de método contraceptivo en España. En el caso de Chile, el intervalo de confianza estimado cae entre  8.270 y 20.675 abortos provocados por año en la última década, siendo el aborto repetido menos probable por razones obvias.

La explicación es lógica: mientras la permisión legal facilita el acceso e incrementa la incidencia del aborto electivo, la restricción legal dificulta el acceso y disminuye la incidencia del mismo.

Obviamente, el efecto disuasivo de una ley menos permisiva no logra eliminar totalmente el problema pero si disminuirlo, tal como se pretende con leyes que restringen el consumo de drogas, alcohol o tabaco. Además, la sanción moral o el estigma social hacia el aborto provocado son más fuertes en países como Chile e Irlanda. Así, es razonable pensar que una importante proporción de mujeres que piensan en el aborto como una alternativa frente a un embarazo no intencionado, antes de exponerse a la clandestinidad, optan por llevar su embarazo a término.

Resulta increíble que hoy se insista una y otra vez en anacronismos que pretenden reinstalar una legislación de “aborto terapéutico” inútil, que incluso, se presta para abusos interpretativos. Por ejemplo, en un completo artículo publicado por The Clinic  (el artículo se titula “La vía chilena hacia el aborto” publicad
o en 2003) se documenta el caso del médico chileno Aníbal Faúndes y su equipo en el Hospital Barros Luco Trudeau en 1973. Por “aborto terapéutico” se entendía cualquier motivo, desde razones socioeconómicas hasta la simple elección. Miles de abortos electivos se practicaron amparados hipócritamente en aquella ley.

La experiencia chilena es valiosa y muestra que la ética médica es suficiente para resolver cada caso de aparente conflicto entre la vida de la madre y la vida del hijo o hija en gestación. Más aún, un recto razonamiento ético operando en conjunto con la ley actual, permite dinámicamente adaptarse al avance de la técnica y el conocimiento científico, promoviendo una sana praxis médica reflexiva y responsable, a su vez previniendo una malapraxis médica.

Finalmente, si el objetivo de naciones como Chile e Irlanda es mantener un alto estándar de salud materna, proteger simultáneamente la salud de la mujer, la vida en gestación, manteniendo a la vez una baja tasa de abortos provocados, el camino ciertamente, no pasa por modificar el estatus legal del aborto en estos países.

Elard Koch
Epidemiologo
Instituto de Epidemiologia Molecular (MELISA)
Concepción, Chile
www.melisainstitute.com

 

40 años de una mentira lastimosa; el Aborto

Este mes de enero se cumplen 40 años de la legalización del aborto en los Estados Unidos. En el famoso caso Roe contra Wade, en donde en 1970 las abogadas recién graduadas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas Linda Coffee y Sarah Weddington, presentaron una demanda en Texas representando a Norma L. McCorvey («Jane Roe«). McCorvey sostenía que su embarazo había sido producto de una violación. El Fiscal de distrito del Condado de Dallas, Texas, Henry Wade, representaba al Estado de Texas, que se oponía al aborto. El Tribunal de distrito falló a favor de Jane Roe, pero se negó a establecer una restricción en contra de las leyes sobre el aborto.

El caso fue apelado en reiteradas oportunidades hasta que finalmente llegó a la Corte Suprema de Justicia de los EE.UU, la que finalmente en 1973 decidió que la mujer, amparada en el derecho a la privacidad -bajo la “cláusula del debido proceso” de la “décimo cuarta enmienda”- podía elegir si continuaba o no con el embarazo, ese derecho a la privacidad se consideraba un derecho fundamental bajo la protección de la Constitución de los EEUU y por lo tanto no podía legislarse en su contra por ningún estado.

«Jane Roe» dio a luz a su hija mientras el caso aún no se había decidido. La bebé fue dada en adopción. Roe v. Wade, 410 U.S. 113 (1973) fue decidido finalmente por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, dando lugar a una decisión histórica en materia de aborto. Según esta decisión, la mayoría de las leyes contra el aborto en los Estados Unidos violaban el “derecho constitucional a la privacidad bajo la “cláusula del debido proceso” de la “décimo cuarta enmienda” de la Constitución. La decisión obligó a modificar todas las leyes federales y estatales que proscribían o que restringían el aborto y que eran contrarias con la nueva decisión.

Esta decisión de la Corte fue interpretada como la despenalización del aborto para los 50 estados de la Unión.

Este 2013, las activistas llamadas “pro-choice” o pro-aborto estarán festejando a nivel mundial y analizarán los resultados que se han cosechado desde aquella decisión, que sin lugar a dudas ha influido en las políticas públicas de las distintas naciones. Y más aún, en las mentes de las mujeres que se han dejado influenciar con la ideología que contraria a la verdad y a la ciencia, ha convencido a muchas personas que el cuerpo de la mujer está por encima del cuerpo del niño no nacido. Lo anterior se decide simplemente por la viabilidad o no de forma natural del ser humano gestante fuera del útero, ya que según el contenido central de Roe v. Wade es que el aborto debe de permitírsele a la mujer, por cualquier razón, hasta el momento en que el feto se transforme en “viable, es decir, sea potencialmente capaz de vivir fuera del útero materno, sin ayuda artificial. La viabilidad se coloca cerca de los siete meses (28 semanas) pero puede ocurrir antes, incluso en las 24 semanas. Después de esta “línea de la viabilidad”, la Corte sostuvo que el aborto debe de permitirse cuando sea necesario para proteger la salud de la mujer, que la Corte definió ampliamente en otro caso significativo de la época Doe v. Bolton.

Pero más allá de temas legales y de juegos de palabras, es preciso decir, que así como en pleno siglo XXI se ha confundido y engañado a las mujeres principalmente haciéndolas creer que “por derecho” pueden matar a su propio hijo, si así lo deciden, en su útero, desde aquél 1973 hubo engaños que llegaron a lo que hoy conocemos. Resulta que en 1987, McCorvey admitió que en realidad no había sido violada por pandilleros, tal como sostuvo durante la audiencia del caso. No obstante, Sarah Weddington, la abogada que litigó el caso Roe vs. Wade en el Tribunal Supremo, explicó en un discurso en el Instituto de Ética de la Educación, en Oklahoma, por qué utilizó los falsos cargos de violación, hasta llegar al Tribunal Supremo: «Mi conducta pudo no haber sido totalmente ética. Pero lo hice por lo que pensé fueron buenas razones.» Por otro lado, el recién casado, octogenario Hugh Hefner, fundador de Playboy, reconoció su financiamiento para el juicio; «Probablemente Playboy estuvo más involucrada en Roe vs. Wade que cualquier otra compañía. Nosotros aportamos los fondos para esos primeros casos y además escribimos el amicus curiae (expresión latina utilizada para referirse a presentaciones realizadas por terceros ajenos a un litigio, que ofrecen voluntariamente su opinión frente a algún punto de derecho u otro aspecto relacionado, para colaborar con el tribunal en la resolución de la materia objeto del proceso.)

Entonces, finalmente con datos históricos como los que en esta ocasión comparto con ustedes, podemos corroborar que la industria del aborto viene ligada a la pornografía, a la ideología y a la manipulación de la población. Mentiras y más mentiras, que como son tan recurrentes ya suenan a verdades, verdades que cuarenta años después han salido a la luz para recordar que se ha dañado a millones de mujeres y hombres, pero sobre todo a pequeños inocentes que ahora nos miran desde el cielo.

Nos leemos la semana que entra para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

 

 

Ciudadano y habitante


Todos los mexicanos somos habitantes de este territorio extenso llamado el Cuerno de la Abundancia. Todos somos por el simple hecho de poblar una extensión de tierra llamada México. Por el contrario, no todos los habitantes, son ciudadanos. ¿Por qué razón? Porque los ciudadanos cuando éstos son excluidos de los derechos que la Constitución les otorga, dejan de ser ciudadanos. Un ciudadano es miembro de una comunidad política, lo que conlleva a esa persona a una serie de deberes y una serie de derechos. Entre los más importantes deberes es la participación política, mediante el derecho al voto que es la seña de identidad de las democracias representativas, predominantes en el mundo.

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