Prevenir en vez de curar

La creciente ola de escándalos sexuales de todo tipo que se han denunciado en el último tiempo (parece que por ahora sólo se salvan los animales…), refleja una realidad incómoda pero bastante extendida en varias de nuestras sociedades: una creciente sexoadicción.

Obviamente, en una época como esta, que busca alcanzar el máximo de libertad individual y autonomía, y que no concibe que alguien pueda ser obligado a realizar una conducta contra su voluntad, la sola posibilidad de sufrir una insinuación, por leve o ambigua que sea que pudiese acarrear una vulneración de su libertad sexual, resulta intolerable.

Lo anterior es evidente, ya que en un ámbito tan íntimo como el de la sexualidad, el uso de la violencia o de la amenaza nunca debieran darse. De ahí que existan severas sanciones para quienes atenten contra ella, máxime si involucra a menores de edad. Sin embargo, y sin dejar de sostener y apoyar lo anterior, la situación descrita muestra una de las muchas inconsistencias y contradicciones de nuestra época.

En efecto, al margen de las sanciones –muy necesarias, reiteramos–, tal vez el mayor problema de este fenómeno sean las múltiples causas que lo motivan. Ello, porque las sanciones son, como suele decirse en Derecho, la “ultima ratio”, es decir, el remedio final que se tiene ante una situación lamentable ya producida y que por lo mismo, sólo puede intentar reparar con mayor o menor éxito un mal ya causado.

Dicho de otra manera: la sanción o castigo entra en escena tarde, cuando los hechos que se querían evitar se han consumado, con lo cual el sistema de prevención, de haberlo, falló en su intento de evitar la conducta indeseada y solo queda castigar.

Es por eso que el verdadero foco de atención debieran ser las causas, no las sanciones. Ahora bien, no hay que ser demasiado suspicaz –ni tampoco muy pacato– para poder constatar sin mucho esfuerzo, que actualmente nos encontramos en una sociedad tremendamente erotizada, en que los mensajes con connotación sexual, solaparos o explícitos, sobran: desde los medios de comunicación hasta varios ideales de vida que muchos proponen, pasando por los planes de educación sexual –que llaman a un destape total–, o la moda, el bombardeo de sensualidad es incesante y no respeta ni grupos ni edades.

En consecuencia, parece algo ingenuo pensar que, imbuidos en un ambiente hipererotizado, ello no pueda tener efectos en la conducta de quienes se alimentan, más aún, viven dentro del mismo, lo quieran o no. Dicho de otra manera: puesto que somos seres tremendamente receptivos a los estímulos del exterior (lo saben muy bien las agencias de publicidad), creer que este bombardeo erótico no tendrá efectos en algunos sujetos sería bastante estúpido. Lo anterior no pretende quitar responsabilidad ni justificar lo que ahora se está denunciando. Pero resulta claro que todo tiene sus causas y consecuencias, y tanta sensualidad no puede salirnos gratis ni por ende, no incidir en nuestro modo de vivir.

Por tanto, habría que comenzar atacando las causas, que aunque resulte impopular, apuntan al menos a moderar este constante bombardeo sexual. De no hacerlo, no nos extrañemos después de las nefastas consecuencias que ahora comienzan a salir a la luz.

 

Max Silva Abbott
Doctor en Derecho
Profesor de Filosofía del Derecho
Universidad San Sebastián

Corrompiendo menores

Escandaloso (polémico es poco) es el ya famoso libro “100 preguntas sobre sexualidad adolescente”, elaborado bajo los auspicios de la Municipalidad de Santiago. Se advierte al lector que se dirán algunas cosas fuertes en esta columna, así que puede no seguir leyendo.

Hay que decirlo muy claro: con el pretexto de “informar” sobre diversas dudas acerca de la sexualidad, en el fondo este “manual” pretende corromper a los menores que tengan la desgracia de toparse con él. Y digo corromper, porque el texto adscribe claramente a la ideología de género, que concibe la sexualidad como algo completamente plástico y subjetivo, donde todo vale. Por tanto, lejos de contestar inquietudes (de manera bastante incompleta y unilateral, dicho sea de paso, al dejar fuera, entre otras cosas, la afectividad y el amor), el libro está incitando a probarlo todo, colocando posibilidades insospechadas ante jóvenes en plena formación de su personalidad. Obviamente estas posibilidades hoy son asequibles vía internet, pero aquí claramente se está facilitando enormemente el camino.
Además, trata a los adolescentes casi como si fueran animales, que no pueden controlarse y que son pura pulsión sexual. Y como todo vale, cualquier cosa que la imaginación conciba es “enseñada” por este libro, siendo el parámetro rector (y mil perdones por lo que voy a decir) cualquier parte del cuerpo que pueda ser objeto de penetración. Todo vale, todo está al mismo nivel, la cosa es “pasarlo bien”. Desde esta perspectiva (y otra vez pido perdón), hay que dar gracias por tener los oídos pequeños, pues en caso contrario, seguramente se hablaría de las bondades del “sexo auditivo”. Por iguales motivos, tal vez lo único que le faltó fue un capítulo dedicado a la zoofilia.

Además, se supone que para el actual gobierno son malos o nocivos (¿realmente lo son?) el embarazo adolescente, las enfermedades de transmisión sexual, el aborto y los variados delitos de connotación sexual; y con un poco de buena voluntad, también las separaciones de las parejas (no hablemos de divorcios, pues es pedir demasiado para esta visión) y la delicada situación en que quedan los hijos.

Ahora bien, a la luz del librito en comento: ¿contribuye el mismo a evitar o al menos a disminuir estos y otros problemas de nuestras actuales sociedades? Claramente no, pues al incitar tan precozmente a probar todo tipo de experiencias sexuales, por simple lógica, todos estos problemas aumentarán.

Sin embargo, al menos el libro tiene una virtud: mostrar muy claramente las intenciones de sus promotores y su verdadera concepción del hombre y la sociedad. Es, pues, momento de despertar.

Max Silva Abbott
Doctor en Derecho
Profesor de Filosofía del Derecho
Universidad San Sebastián

«El sexo salvaje y el «género» buscan destruir la familia y crear un nuevo orden mundial»

Entrevista con la tenaz socióloga alemana, escritora y conferencista, Gabriele Kuby: «A través de la revolución sexual global la élite del poder ataca el orden de la creación y, al hacerlo, a la humanidad entera»

La alemana Gabriele Kuby, nacida en Constanza el año 1944, madre de tres hijos, es una socióloga de profesión y autora de ensayos relacionados con la educación y la sexualidad. Su largo compromiso con el movimiento estudiantil alemán surgió el año sesenta y ocho. Luego Gabriele Kuby se convirtió y entró en la Iglesia católica recibiendo el sacramento del bautismo el 12 de enero de 1997, fiesta del Bautismo de Jesús. Su primer libro ( Mein Weg zu Maria – Von der Kraft lebendigen Glaubens , Mi camino hacia María – Por la fuerza de la fe en la vida) fue un best -seller.

Como analista centra su atención en los callejones sin salida visibles en la sociedad moderna, señalando una vía abierta hacia una nueva conciencia de la experiencia cristiana. Su único libro publicado en Italia es La Revolución de Género. Con Relativismo en acción (Cantagalli, 2008) lanzó un grito de alarma a los Estados miembros de la Unión Europea: en todo ámbito de la vida pública debe ser reconocida como fundamento de la familia, la diferencia sexual entre hombre y mujer. Su último libro publicado en Alemania hace un año atrás, “La revolución sexual global”, da el contexto a la entrevista que presentamos. En él la socióloga alemana establece reflexión sobre la destrucción de la libertad en nombre de la libertad.

Iniciando su entrevista con Tempi (Italia) señala: «El 31 de septiembre 2012 tuve el privilegio de entregar personalmente una copia del libro al Papa Benedicto XVI, y para mí fue un gran estímulo oírle decir «Agradecemos a Dios por lo que dice y escribe»».

Sra. Kuby, comencemos con la denuncia de su último libro “La revolución sexual global”: ¿Cuál es la razón que le ha llevado a escribirlo?

Constatar que la liberalización de las normas sexuales es hoy la primera línea de lucha cultural. Yo pertenezco a la generación del ‘68, y participé activamente en aquel movimiento. Pero después de mi conversión cayó la venda de mis ojos. Después del libro publicado el 2006, dedicado a la revolución del «género», continué recogiendo material y en ese momento sentí la necesidad de exponer la evolución de esta ideología, porque todo el mundo está sintiendo los efectos de la inversión de valores, como la destrucción de la familia. Pero son pocos los que están conscientes de que detrás (de la ideología) se esconde una estrategia de la élite del poder, que opera desde las Naciones Unidas, la Unión Europea y las altas finanzas.

Concretamente, ¿cuál es el mensaje que intenta transmitir?

La desregulación de las normas sexuales conduce a la destrucción de la cultura. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 dice que la familia es el núcleo de la sociedad y que para permitir su existencia, es necesaria una regulación moral. Pero hoy con todas las agresiones que los niños reciben a través de los medios de comunicación, Internet y el tipo de educación sexual obligatoria que se imparte en las escuelas, es difícil que puedan convertirse en adultos maduros, capaces de asumir la responsabilidad de ser madres y padres.

¿Por qué en el subtítulo del libro acentúa la libertad y la destrucción que en nombre de ella se hace?

La exaltación filosófica del individualismo proviene desde la Ilustración y en el siglo XX nos imponen la dictadura de considerar la libertad, o más bien la libertad absoluta, como el valor más importante; sin embargo, en nuestro mundo, que está condicionado por los límites, eso no existe. La desregulación de las normas sexuales se le presenta al ser humano como una parte de esa libertad. ¿Pero qué sucede realmente cuando el impulso sexual está fuera de control?… Que el otro es considerado simplemente como un objeto de la propia gratificación sexual. Los datos señalando que en nuestra sociedad una de cada cuatro niñas y uno de cada diez niños son agredidos sexualmente, muestran lo que ocurre como resultado del hecho de que ya no se enseña el autocontrol. El caos social resultante exige un constante mayor control por parte del Estado… Lo indicó Platón,hace 2.400 años, que esta situación conduce a la tiranía.

¿Por qué en el libro se refiere tanto a la novela de Aldous Huxley publicada el año 1930, Un mundo feliz?

Es fascinante leer hoy esa obra profética, en la que los hombres son productos de laboratorio y formados a través de los medios de comunicación y los psicofármacos para ser felices; donde los niños se entretienen con el sexo a la par de los adultos y donde todo está controlado por «Ford», «nuestro Señor». Originalmente Huxley había pensado que su «fantasía» ocurriría 600 años después, pero ya en 1949 ese futuro se había reducido a un centenar de años. Sin embargo no era aún posible todo lo que está permitido hoy (selección prenatal, maternidad subrogada, la manipulación genética, progenitor 1 y progenitor 2); pero Huxley era muy consciente de que la verdadera revolución ocurre en el corazón y la mente de la persona.

¿Cuáles son en su opinión las razones de la crisis de nuestra civilización?

La diferencia decisiva se produjo con la Revolución Cultural de los setenta. Promovida por estudiantes, hijos de la burguesía, la rebelión se basó en tres impulsos: los jóvenes se sintieron atraídos por las teorías marxistas (a pesar del muro de Berlín y los tanques soviéticos en Praga, en contra de la democracia); en segundo lugar estuvo el feminismo radical, que buscaba liberar a las mujeres de la «esclavitud de la maternidad» (éstas son las palabras utilizadas por Simone de Beauvoir ); el tercer impulso fue el de la «liberación sexual». Las palabras de moda en este sentido fueron: Cuando tu sexualidad sea “liberada”, habrás derrumbado cualquier tipo de condicionamiento moral, entonces se podrá construir una sociedad libre de la opresión. Esa generación, la mía, falló en el intento de involucrar al «proletariado», realizando una verdadera «carrera dentro las instituciones». Tanto es así que lo que antes era un movimiento de oposición, hoy es la política oficial de las grandes organizaciones internacionales, de muchos gobiernos nacionales, no sólo de la izquierda. Y los medios, que marcan pauta, siguen esta «agenda».

En sus conclusiones realiza una referencia interesante al libro del erudito belga Marguerite A. Peeters, La globalización de la revolución cultural occidental…

No sólo interesante, sino fundamental, porque me abrió los ojos. Por mi parte, me he centrado en el núcleo de esa revolución: la desregulación de las normas morales sobre la sexualidad. La revolución sexual global está promovida por las élites en el poder. Ya he mencionado a la ONU y la Unión Europea, pero al hablar de estas hay que referirse también a toda una impenetrable red de otras organizaciones ocultas: las que forman parte de los grupos industriales globalizados, las grandes fundaciones como la Rockefeller y Guggenheim, la gente muy rica como Bill y Melinda Gates, Ted Turner y Warren Buffett, o las organizaciones no gubernamentales de gran tamaño como la Federación Internacional de Planificación de la Familia (Planned Parenthood Federation) y la Unión Internacional de lesbianas y gays (ILGA). Todos estos individuos trabajan en los niveles superiores de la sociedad disponiendo para ello de enormes recursos económicos. Y todos tienen un interés común: reducir el crecimiento de la población en este planeta. El aborto, el control de la natalidad a través de los anticonceptivos, la destrucción de la familia: todo esto sirve para el propósito de crear un nuevo orden mundial.

¿Cuál es entonces el papel de «La perspectiva de género» en este contexto «revolucionario» globalizado?

El concepto de «Género» presupone que cualquier orientación sexual -heterosexual, homosexual, bisexual y transexual- es equivalente y debe ser aceptada por la sociedad. El objetivo es la superación de la «heterosexualidad forzada» y la creación de un hombre nuevo, que se permita la libertad de elegir y disfrutar su identidad sexual, con independencia de su sexo biológico. Cualquier persona que se opone a esto, individuos o estados, se les discrimina rotulándolos como «homofóbico”. Se trata de un ataque mundial contra el orden de la creación y, así, a toda la humanidad. Esto destruye las bases de la familia, entregando al déspota de turno a la persona que ya no es capaz de reconocer si es hombre o mujer.

En su último libro usted ataca fuerte a la pornografía y a quienes la toleran.

Sí, porque la pornografía es una droga y, como tal, es adictiva. Una droga que destruye la capacidad de amar y de asumir la responsabilidad de ser padre y madre. Además constituye un plano inclinado en el que es fácil caer hacia el abismo de la criminalidad sexual… que termina por involucrar también a los niños y a los jóvenes. Al respecto, en Alemania las cifras son alarmantes: el 20 por ciento de los adolescentes entre 12 y 17 años «consumen» a diario pornografía, el 42 por ciento por lo menos una vez a la semana. ¿Qué personas se pueden formar en estas condiciones? Y es difícil entender el por qué la Unión Europea ha demostrado ser tan agresiva contra el tabaquismo, pero no hace nada para evitar el embrutecimiento que causa la pornografía.

En esta situación de «revolución sexual global», ¿cuál es la tarea de los cristianos?

Esto es obviamente un asunto que nos concierne a todos. Nos guste o no, lo primero es poner orden en nuestra propia vida sexual, pues la vocación humana se eleva en el amor verdadero, el amor que da la felicidad. De lo contrario usted ni siquiera podrá encontrar la motivación para hacer frente a una batalla como ésta, que es por la dignidad humana, por la familia, por nuestros hijos, por el futuro.

Fuente: portalluz.org

Qué solos se quedan los enfermos de VIH

1,333 Palabras. Tiempo de lectura 5:00 minutos aproximadamente.

Mi querido amigo Pablo, que está infectado con el VIH, se encuentra totalmente abandonado por sus familiares y amigos. Vive aislado de la sociedad. Sólo le atiende su madre, la cual en ningún momento le ha abandonado, muy en contra de la opinión de otros familiares cercanos. Su madre está tan llena de amor a su hijo, que no le importa estar continuamente a su lado. Deja su vida privada por atenderle. También le visitan con alguna frecuencia los voluntarios de la Parroquia de su vecindad.

Cuando no estaba infectado, tenía una vida plena de amistades, un buen trabajo, era querido y aceptado por todo el mundo, dada su simpatía, entrega a los demás, enorme humildad y su cercanía con los más desfavorecidos. Esas son algunas de las virtudes que dicen sus familiares y amigos. Hoy, además del dolor que le produce la enfermedad, injustamente, ha perdido el trabajo, la familia, los amigos y un sitio en la sociedad.

Precisamente cuando más necesita el apoyo, el cariño y el cuidado de sus familiares, es cuando se han visto claramente mermadas su salud, su fuerza mental y sus facultades físicas, aunque mantiene a trompicones su Fe.

Ahora, esos mismos familiares y amigos le tienen estigmatizado, porque le achacan que se juntó a otras personas irresponsables, dedicándose a una vida loca, relacionada con las drogas y el sexo. Nadie quiere reconocer que su situación, pudo ser producto de una desgraciada transfusión de sangre, que le hicieron después de un accidente de moto. Eso nadie lo sabrá con certeza.

Para los familiares y amigos es mucho más fácil echarle la culpa de su infección, a la supuestamente mala vida que dicen que llevó, y por lo tanto, descartarle del trato familiar y amistoso, que podría ayudarle a sobrellevar su enfermedad. Incluso le impiden que vea a sus sobrinos pequeños, a los que él quería y mimaba con locura.

Le han aislado de tal manera, que incluso sus mejores amigos, le han eliminado de las redes sociales, donde anteriormente se comunicaba, pues le han hecho como un juicio social condenándole por su comportamiento, e incluso sin darle ni el beneficio de la duda.

Además de los dolores físicos de su enfermedad, tiene que soportar los dolores psicológicos del desprecio familiar y social. Sólo le queda refugiarse en su religión y pedirle ayuda a Dios, para que pueda soportar esas dolencias. El dolor de la soledad y de la indiferencia, es mucho más profundo y desgarrador que el físico.

Allí se ha quedado sólo, sin que nadie le invite a nada, olvidado, esperando una palabra de aliento, que alguien le ofrezca su compañía, aunque nada más sea para compartir un ratito. Un tiempo para poder sincerarse o para disfrutar de una sana diversión, ver una película, oír música acompañado, leerle un libro, etc. Algo que le haga la vida más llevadera, algo que él necesita, que no tenga, y que a los demás nos sobra.

Los infectados, la enfermedad del VIH en español, y HIV en inglés, se quedan totalmente solos. Sus familiares y amigos desaparecen y nadie quiere ni pasar un minuto con ellos. La sociedad los estigmatiza, como si fueran los leprosos de la antigüedad. Ignorando que el VIH tiene cura a través de las actuales pero complicadas medicinas, que si bien ayudan a que no prospere, hacen muy difícil llevar la enfermedad.

Invita al que está solo, al olvidado, al que espera una palabra de aliento, y ofrécele tu compañía. Comparte con él un rato de descanso, de sana diversión, entretenimiento para hacerle la vida más llevadera. Intenta dar parte de tu tiempo a esa persona que sabes que te necesita.

Los amigos no quieren reconocer, que un día estuvieron llevando la misma vida que ellos, buena o mala, y que por cuestiones del destino en un momento determinado se infectaron. Posiblemente incluso haciendo las mismas cosas que ellos.

Tampoco quieren considerar, que no siempre la infección es por culpa de los enfermos, pues una maldita transfusión de sangre, motivada por accidente o una trasmisión hereditaria, puede infectarles y arruinarles la vida que les queda.

La sociedad en general tiene temores injustificados sobre el posible contagio si van a visitar a los enfermos o si les tocan por algún motivo. Eso no es cierto y si tienen algún amigo o familiar en esa situación, pueden consultarlo con su médico. El VIH se transmite a través de los fluidos corporales. Con estos sí que hay que tener cuidado.

Los infectados del VIH tienen un doble dolor. El propio de la enfermedad, que cada vez les va consumiendo más y más deprisa, y el aislamiento al que le someten sus familiares, amigos y la sociedad.

Nadie les quiere ver ni de lejos. Pierden sus trabajos, sus familias y sus amigos. Es cierto que podrían hacer una vida relativamente normal, si entre todos nos dispusiéramos a ayudarles evitando su marginación. Se sienten frustrados por sus familiares y amigos. La frustración es una célula más del envejecimiento y tan agresiva, que no se detiene hasta sorber la ilusión y la alegría de vivir.

Lo positivo es que la infección por este virus, actualmente ya no es una infección mortal, sino una enfermedad crónica, tratable con una terapia antirretroviral, que pueda ser decisiva para salvarles la vida. Pero nadie quiere oír hablar de que no tienen que tener miedo al contagio, si utilizan las instrucciones que los profesionales les han dado, junto al sentido común, que hay que tener cuando se relaciona con los enfermos.

No soy médico y por lo tanto no puedo opinar profesionalmente. Me han asegurado que si se tiene precaución, con el contacto de los fluidos humanos, no existe el riego de infección. Darle la mano a un enfermo, no lleva ningún riesgo de infección, salvo que haya una herida en las manos. Y desde luego, un abrazo, ropa con ropa, no tiene riesgo. También me han dicho que el virus VIH no se puede curar, pero que aunque los tratamientos que reciben los pacientes, ninguno mata al virus, sí ralentizan su multiplicación, en un punto específico de su ciclo de vida.

Hay cuidados paliativos especializados, humanizados e integrales, para procurar con mucho cariño el mejor trato posible, el que sea adecuado a la nueva situación del familiar enfermo. Con el fin de que su calidad de vida no empeore, controlando los síntomas y dolores que le hacen sufrir.

Los familiares, son parte muy importante del bienestar del enfermo. Deben aprender a adaptarse, asumir y sobrellevar la situación del enfermo y a transmitirle su fuerza. También a los otros familiares y amigos, que no le hayan abandonado. A todos los enfermos graves, hay que inculcarles la sensación de que, como todo el mundo, van a acabar una etapa y que pueden dejar todos sus asuntos cerrados y en paz.

Los voluntarios, familiares, amigos o desconocidos, que cuidan y se interesan por los enfermos, deben prepararse muy bien, para evitar que incluso por su buena voluntad, produzcan un daño irreversible al enfermo, bien con palabras, hechos, alimentos incorrectos, información inadecuada, etc. Su cariño, dedicación, sonrisa y conversación, son unas de las medicinas más apreciadas e imprescindibles.

Los voluntarios, familiares, amigos o desconocidos que ayudan a los enfermos, se entregan a los demás, sacando lo mejor de sí mismos, por la satisfacción del deber cumplido y tratar de que su ejemplo, sea un estímulo para todos los demás. Al final son éstos, los más beneficiados, que pese a la tristeza de ver el sufrimiento, reciben la alegría de ayudar. Son verdaderos héroes, los que se interesan por los enfermos con VIH abandonados, aunque a otros no les importen.

francisco@micumbre.com

La pornografía: El vicio que puede afectar a padres e hijos

1,261 Palabras. Tiempo de lectura 5:00 minutos

El vicio de la pornografía es una epidemia, que se está convirtiendo en pandemia, la cual enferma gravemente a la sociedad, por lo que hay que luchar contra ella y sanar a las víctimas. Está lleno de obscenidad, impudicia, indecencia, deshonestidad, impureza, inmundicia, inmoralidad, lujuria, lascivia, etc. En la pornografía están incluidos, tanto los que se presta a exhibirse, como los que la producen, los que la venden, los que la compran y los que la visualizan.

15 Efectos de la pornografía en los hombres:

1. Aceptar la violación con más eximentes y atenuantes, alegando la imposibilidad de frenar los instintos sexuales exacerbados.
2. Acometer actitudes de promoción y aceptación de la promiscuidad.
3. Adormecer la conciencia para auto creerse, un estado de bienestar falso.
4. Anular o debilitar la propia voluntad.
5. Aumentar las posibilidades y probabilidades del divorcio.
6. Convertirse en adictos, teniendo que recurrir a profesionales, para salir de la adicción.
7. Desarrollar la infidelidad dentro del noviazgo o del matrimonio, practicándola y aceptándola.
8. Desconectar de la realidad de la vida y sustituirla, por una falsa realidad virtual.
9. Desinteresarse por querer llegar al matrimonio y formar una familia.
10. Deteriorar la capacidad de relación entre familiares y amigos.
11. Dificultar las relaciones personales, al fracturar el amor y la capacidad de entrega.
12. Eludir la realidad para huir hacia una ficción peligrosa.
13. Empezar una escalada sin fin, de actividades sexuales pervertidas.
14. Perder la sensibilidad y responsabilidad ante las mujeres, más débiles emocionalmente, más desprotegidas o más indefensas.
15. Producir la retroalimentación de la ansiedad y de la depresión.

La creciente demanda del consumo de pornografía, está rompiendo matrimonios y las sanas relaciones entre los novios y amigos. Los usuarios la encuentran muy fácilmente a través de los avances tecnológicos, los medios de comunicación y las redes sociales, que aunque ellas sean en sí mismas, una magnifica herramienta para el desarrollo de la sociedad, también lo es, por su extensión, velocidad y capacidad de almacenamiento, una herramienta para fomentar la pornografía.

Hay varios niveles de adicción, en cada una de las segmentaciones de la pornografía. Las principales son: La lujuria solitaria, la masturbación, la fantasía erótica en pensamientos y deseos, el romance sexual imaginario, el voyerismo, el ser objeto fotográfico, la fornicación, las conversaciones eróticas, (personales, telefónicas o de chateo), el sexo gratis o pagando, la adicción a la prostitución, la iniciación a los comportamientos homosexuales, el exhibicionismo, el fetichismo, el froteurismo, la pedofilia, el masoquismo sexual, el sadismo sexual, el travestismo, etc.

El consumo de la pornografía está asociado, con muchos resultados negativos a la salud, tanto emocionales, como psicológicos y físicos, como depresión, ansiedad, comportamiento erróneo y violento, debut sexual a menor edad, promiscuidad sexual, riesgo creciente de embarazos adolescentes y una manera distorsionada de concebir las relaciones entre hombres y mujeres.

Los padres tienen que tener en cuenta, los retos que la pornografía plantea para su propia familia, tanto en los padres, como en los hijos. Contra sus efectos negativos, no pueden luchar solos, sin utilizar los caminos y las herramientas ya probadas, que cuenta la Iglesia y la sociedad sana.

La lucha con ella no debe terminar solamente, condenándola, este es el principio. Los padres tienen que avivar su concienciación y tener un compromiso formal y coherente, para hacerle frente, principalmente con su propio ejemplo de rechazo, fomentando la educación religiosa, explicando los problemas y daños irreversibles que produce, en el matrimonio y en la familia en su conjunto, pero especialmente en los hijos.

Algunos padres cargan con una gran culpa, al no haber sabido convencer a sus hijos de los graves peligros que supone, la producción y el consumo de la pornografía. Dado el fácil acceso a los medios de comunicación, la pornografía se va introduciendo, sibilinamente, en la sociedad. Empieza con un desprecio total, hacia las virtudes de la honestidad, la moralidad, la pureza, la castidad, la decencia, etc. y termina aceptando las condiciones que impone la pornografía, en la sociedad. Los padres tienen que estar muy vigilantes, sobre las redes sociales que sus hijos utilizan.

Los hombres consumen mucha más pornografía que las mujeres, pero ellas producen mucha más, para atraer a los hombres. A nadie le deberían sorprender, las nefastas consecuencias que algunas originan, con su indecencia sexual, ya que algunas provocan situaciones pornográficas agresivas, que podrían haberlas evitado, si hubieran sido más decentes en sus vestidos, posturas, gestos y conversaciones, evitando así, el fomento del consumo de pornografía en los hombres.

Por eso los padres, tienen que hablar muy claro con los hijos e hijas, para que sepan que, queriendo o sin querer, están produciendo pornografía, al enviarse fotografías muy personales, que nadie sabe dónde terminan.

La pandemia de la pornografía y sus devastadores efectos en los niños, en los jóvenes, en las familias y en la sociedad, cada vez es examinada con más inquietud por los médicos y los religiosos. Se basan en las pruebas científicas de destrucción, que originan las evidencias de este gran daño, que continúa acumulándose. Primero se toma como costumbre, después como habito y posteriormente como vicio, y entonces es muy difícil la salida.

Los padres deben poner presión a los maestros, visitando las escuelas de sus hijos, para comprobar los libros y programas de estudios, con los que están enseñando a sus hijos. Si no lo hacen, no valen lamentaciones, ni escusas, por no haberse involucrado con los profesores, en la educación moral y académica de sus hijos.

Los niños son las primeras víctimas de la pornografía, pues la van viendo inconscientemente, como una cosa normal y luego cuando crecen, ya es tarde para darse cuenta, que se han quedado enganchados a ese vicio, que en su día vieron como normal. Una vez que las imágenes y los comentarios entran en sus cerebros, es muy difícil, si no es, casi imposible, borrarlos de su cerebro.

Los padres tienen que estar muy vigilantes con sus hijos, pues la pornografía la tienen a su disposición inmediata, gratuita e interminable en las redes sociales. Hay muchas opciones y medios, tanto para proteger a la niñez de ver pornografía, como para el tratamiento de individuos y familias, que sufren de sus efectos negativos.

El adicto a la pornografía busca cada vez mayor placer, al punto de ir aumentando sus actividades sexuales, la frecuencia e intensidad de éstas, y el ir agregando otro tipo de actividades y niveles con mayores riesgos. Piensa que un placer tiene que ser mayor que el anterior, lo que es insostenible, ya que todo tiene un límite. La conducta sexual aditiva y compulsiva, es muy peligrosa también, por el riesgo de aceptar las graves posibilidades de contraer y difundir enfermedades de transmisión sexual.

Hay muchas formas de encontrar la curación de ese vicio y de sus efectos derivados. Así podrá obtener la libertad de la conciencia, que ha sido atrapada por su consumo. Consúltelo con un sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que cada uno practique. Ellos le recomendarán algunos de los muchos recursos prácticos, que la Iglesia tiene disponibles, para las personas que quieren luchar contra la adicción a la pornografía: Planes concretos de acciones, las terapias de consejo, los grupos de apoyo, para los individuos o las familias, las oraciones, las lecturas especializadas, etc.

francisco@micumbre.com

¿Sujeto u objeto?

Hace unos días, científicos españoles y estadounidenses anunciaban que habían creado espermatozoides artificiales a partir de células de piel humana, aunque aún no eran aptos para concebir, lo cual consideraban un gran avance en pos de lograr la fertilidad universal.

Anteriormente ya se había logrado crear espermios y óvulos artificiales a partir de células madre embrionarias; sin embargo, aquí la novedad es que los gametos se han obtenido desde células adultas, mediante su reprogramación genética.

En realidad, esto podría considerarse un paso decisivo en la creación de vida completamente artificial. En efecto, hasta ahora –y al margen de sus connotaciones éticas y jurídicas–, lo que se había hecho era manipular la vida pero a partir de una base natural, al usar espermatozoides y óvulos reales que provenían de personas. Ahora, en cambio, el proceso de artificialización parece completarse, puesto que es previsible vaticinar que se los podría crear a partir de cualquier célula adulta mediante su reprogramación. De esta manera, se cortaría el último lazo que existía con la propia naturaleza y para sus partidarios sería una completa revolución en la forma de producir (ya no de concebir) seres humanos.

Ahora bien, al margen de la inquietud que pueda ocasionar una noticia como esta y el cúmulo de problemas y callejones sin salida de cara a sus ribetes morales y jurídicos, lo anterior también podría ser el paso definitivo para la cosificación del hombre a manos del mismo hombre.

En efecto, con la técnica en comento, ya no habría diferencia alguna entre la producción de objetos y la de ¿sujetos?, al depender todo de la libérrima manipulación de quien dirige el proceso, con lo cual la ya debilitada, aunque aún existente diferencia entre sujeto experimentador y objeto experimentado terminaría difuminándose.

Dicho de otro modo: hasta hace poco, el poder de dominación del hombre sobre la naturaleza, que ha cambiado tan radicalmente nuestras vidas, le había permitido un dominio sin par sobre el mundo que lo rodeaba; sin embargo, aún permanecía la diferencia entre el sujeto que manipulaba los cambios y la realidad que era alterada por éste. Ahora, por el contrario, mediante un proceso creciente y cual círculo vicioso, es el ser humano el que se manipula a sí mismo, con lo cual el sujeto pasa a ser objeto y el objeto a ser sujeto, en cierta medida.

¿Qué consecuencias puede tener lo anterior? Una que parece indudable de cara a la dignidad humana, es el dominio de los fuertes sobre los débiles, pues desde estas premisas, ¿por qué debería respetarse a quien es sólo un producto manipulado a voluntad?

Max Silva Abbott
Doctor en Derecho
Profesor de Filosofía del Derecho
Universidad San Sebastián

Avance en México en contra de la Explotación de Mujeres con Fines Reproductivos.

Fuente: Early Institute

26/04/2016 19:10 NOTIMEX
(Foto: Cuartoscuro)

El pleno del Senado de la República avaló reformas a la Ley General de Salud; estará permitida únicamente bajo estricta indicación médica, entre nacionales y sin fines de lucro

CIUDAD DE MÉXICO

El pleno del Senado de la República avaló reformas a la Ley General de Salud, las cuales contemplan cárcel de seis a 17 años de prisión para quienes participen o fomenten la maternidad subrogada con fines de lucro.

En la reforma aprobada por 71 votos a favor y uno en contra se define que la gestación subrogada es la práctica médica consistente en la transferencia de óvulos humanos fecundados en una mujer, producto de un espermatozoide y un óvulo de terceras personas.

Se indica que la gestación subrogada se realizará sin fines de lucro, habiendo un acuerdo entre las personas solicitantes y la mujer gestante, permitiendo la compensación de gastos médicos y otros derivados del embarazo, parto, post-parto y puerperio.

Asimismo se determina que estará permitida únicamente bajo estricta indicación médica, entre nacionales y sin fines de lucro, en los términos de esta ley, y sancionar los casos puntualmente establecidos en la legislación.

Con ello se establecen de seis a 17 años de cárcel a aquellas personas que entreguen a los menores derivados de la gestación subrogada a un individuo de nacionalidad distinta a la mexicana o se haga con fines de lucro.

La Secretaría de Salud regulará la maternidad subrogada, en las disposiciones jurídicas correspondientes.

Las reformas a la Ley General de Salud, fueron enviadas a la Cámara de Diputados para su análisis.

Directivo de la ONU renuncia a transparencia sobre fondos para salud reproductiva.

Fuente: C-Fam

NUEVA YORK, 15 de abril (C-Fam) El Secretario General de la ONU no presentó un informe anual que mantiene un registro de los fondos para la salud reproductiva, el cual sirvió como una importante herramienta de supervisión y rendición de cuentas por casi veinte años.

Ban Ki-moon se negó a presentarlo, pese a que es obligatorio, mencionando dificultades en el cálculo de los gastos para diferentes áreas de la salud reproductiva y su carácter cada vez más «integrado» (algo que el Secretario General ha estado impulsando en el transcurso de la última década).

Esta semana, Ban invitó a la Comisión de Población y Desarrollo a considerar un cambio en la metodología y en el enfoque del informe. Propuso la utilizada por el Fondo de Población y el Instituto Guttmacher en el documento «Sumando» que fue publicado dos años atrás, el cual recomienda desembolsar más dinero en planificación familiar a fin de evitar el gasto en la atención de la salud materna.

Este abordaje cedería una función crucial de supervisión a los mismos grupos que tienen que ser controlados. Se vale del desacreditado indicador de «necesidad insatisfecha» de planificación familiar como justificación para reducir las erogaciones en salud materna y sostiene que la anticoncepción salvará la vida de los niños (la cual, irónicamente, evitará su misma existencia).

En este planteamiento, compartido por la iniciativa de Ban llamada «Cada mujer, cada niño», la salud materna se desatiende o se diluye cada vez más en favor de programas que financian la planificación familiar y la defensa del aborto, y, hace poco, incluso la defensa LGBT.

Desde 1997, el Secretario General prepara un informe que rastrea los fondos mundiales de ayuda exterior y recursos internos de financiamiento para planificación familiar, servicios básicos de salud reproductiva, que incluyen la salud materna, las enfermedades de transmisión sexual, las actividades de prevención del VIH/Sida, investigación básica y análisis de políticas sobre asuntos demográficos y de desarrollo. Aunque imperfecta, la información es muy útil y el informe ofrece una base para el control y la rendición de cuentas.

Los empleados del Secretario General calculaban los recursos necesarios para alcanzar las metas de la ONU en cada una de las cuatro áreas de interés del informe. Esto ayudaba a los países pobres a evaluar las prioridades de los países donantes y ajustar de acuerdo con esto sus posturas sobre la política de la ONU y sus pedidos de ayuda.

La presión por la «integración» en la salud reproductiva ha sido una estrategia para ocultar el aborto dentro de un programa sanitario más amplio y no polémico que cuenta con apoyo popular y político. Hace más difícil a los gobiernos detener el financiamiento del aborto sin entorpecer otras iniciativas que, aparte de eso, son positivas.

La estrategia va de la mano del actual ataque de las agrupaciones abortistas a las leyes estadounidenses que bloquean el financiamiento del aborto y de su defensa. Mientras que se encuentren vigentes prohibiciones a la subvención gubernamental del aborto como la Enmienda de Helms, las dichos grupos no pueden ocultar sus actividades bajo el título de «salud reproductiva» ni incluso de «salud materna».

Sin el informe, todo el dinero que fluye hacia la salud reproductiva será considerado dentro de un fondo común de «servicios integrados de salud sexual y reproductiva», pese a que las diversas áreas de la salud genésica requieren intervenciones y gastos distintos. Por ejemplo, la asistencia a la salud materna precisa personal calificado para el parto y atención obstétrica de emergencia, que son considerablemente más caros que la provisión de métodos de planificación familiar mediante trabajadores sociales con escasa capacitación y formación.

El hecho de negarse a presentar estos datos generará más confusión en cuanto a dónde están yendo los recursos. El gasto en ciertas áreas de la salud reproductiva ya es difícil de rastrear incluso en la contabilidad vigente.

La financiación de la asistencia sanitaria materna, que históricamente recibe fondos insuficientes a comparación de las políticas de reducción de la fecundidad, no se distingue de la salud reproductiva de forma más amplia en el actual sistema de contabilidad.

Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano

El Colegio Americano de Pediatras desacredita la ideología de género: «Hace daño a los niños»

Fuente: Relingionenlibertad

El Colegio de Pediatras de Estados Unidos ha dado a conocer una declaración, firmada por su presidenta y su vicepresidente y por uno de los más eminentes pediatras del país, titulada La ideología de género hace daño a los niños. (Ver abajo el texto completo traducido.) En ella urgen a «educadores y legisladores» a «rechazar todas las políticas que condicionen a los niños para aceptar como normal una vida de suplantación química o quirúrgica de su sexo por el sexo opuesto». «Son los hechos y no la ideología», afirman, «quienes determinan la realidad», esto es, que «la sexualidad es un rasgo biológico objetivo».

La declaración lleva fecha de 21 de marzo, cuatro días después de que la Asamblea de Madrid aprobase la Ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación, que camina en dirección exactamente opuesta a la que señalan con fundamentos científicos los tres firmantes del documento: la presidenta de la Asociación Americana de Pediatría, Michelle A. Cretella; su vicepresidente y endocrinólogo pediátrico,Quentin Van Meter; y el psiquiatra Paul McHugh, antiguo jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Johns Hopkins, uno de los más prestigiosos centros médicos de Estados Unidos tanto desde el punto de vista clínico como de investigación.

La publicación de esta importante declaración científica de los principales especialistas pediátricos norteamericanos coincide en el tiempo y en los criterios últimos con lasReflexiones pastorales de los obispos de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, y Getafe, Joaquín María López de Andújar y José Rico Pavés, sobre la citada ley madrileña. Se da así una coincidencia de los criterios científicos expuestos por la Asociación Americana de Pediatría con los criterios morales expuestos por los tres prelados. En última instancia, éstos declaraban la ley «injusta» y que «a nadie obliga en conciencia» precisamente por el perjuicio que señalan los científicos. (Fueron acusados de «transfóbicos» e incitadores al odio por el lobby LGTB, creándose en contrapartida un manifiesto de adhesión a los obispos.)

A continuación reproducimos, traducido al español, el texto completo de la declaración de la Asociación Americana de Pediatría sobre la ideología de género. Se trata, advierten, de «una declaración temporal con referencias» y anuncian para este verano una «declaración completa». Incluimos al final la relación completa de las referencias científicas citadas por los autores en respaldo de sus afirmaciones.

La ideología de género hace daño a los niños
El Colegio Americano de Pediatras urge a los educadores y legisladores a rechazar todas las políticas que condicionen a los niños para aceptar como normal una vida de suplantación química o quirúrgica de su sexo por el sexo opuesto. Son los hechos, y no la ideología, quienes determinan la realidad.

1. La sexualidad humana es un rasgo biológico objetivo binario: XY y XX son marcadores genéticos saludables, no los marcadores genéticos de un trastorno. La norma del diseño humano es ser concebido como hombre o como mujer. La sexualidad humana es binaria por definición, siendo su finalidad obvia la reproducción y crecimiento de nuestra especie. Este principio es evidente por sí mismo. Los extraordinariamente raros trastornos del desarrollo sexual, entre ellos la feminización testicular [o síndrome de insensibilidad de los andrógenos, n.n.] y la hiperplasia suprarrenal congénita, son desviaciones de la norma sexual binaria, todas ellas médicamente identificables y directamente admitidas como trastornos del diseño humano. Los individuos con trastornos del desarrollo sexual no constituyen un tercer sexo{1}.

2. Nadie nace con un género. Todos nacemos con un sexo biológico. El género (la conciencia y sentimiento de uno mismo como hombre o mujer) es un concepto sociológico y psicológico, no un concepto biológico objetivo. Nadie nace con conciencia de sí mismo como hombre o mujer; esta conciencia se desarrolla con el tiempo y, como todos los procesos de desarrollo, puede desviarse a consecuencia de las percepciones subjetivas del niño, de sus relaciones y de sus experiencias adversas desde la infancia. Quienes se identifican como «sintiéndose del sexo opuesto» o como «algo intermedio» no con forman un tercer sexo. Siguen siendo hombres biológicos o mujeres biológicas{2},{3},{4}.

3. La creencia de una persona de que él o ella es algo que no es constituye, en el mejor de los casos, un signo de pensamiento confuso. Cuando un niño biológicamente sano cree que es una niña, o una niña biológicamente sana cree que es un niño, existe un problema psicológico objetivo en la mente, no en el cuerpo, y debe ser tratado como tal.

Estos niños padecen disforia de género. La disforia de género, antes denominada trastorno de identidad de género, es un trastorno mental así reconocido en la más reciente edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V){5}. Las teorías psicodinámicas y de aprendizaje social sobre la disforia de género o trastorno de identidad de género nunca han sido refutadas{2},{4},{5}.

4. La pubertad no es una enfermedad, y los bloqueadores hormnales pueden ser peligrosos. Reversibles o no, los bloqueadores hormonales inducen un estado de enfermedad -la ausencia de pubertad- e inhiben el crecimiento y la fertilidad en un niño que antes era biológicamente sano{6}.

5. Según el DSM-V, hasta un 98% de niños con género confuso y hasta un 88% de niñas con género confuso aceptan finalmente su sexo biológico tras pasar la pubertad de forma natural{5}.

6. Los niños que utilizan bloqueadores hormonales para reasignación de sexo necesitarán hormonas cruzadas al final de la adolescencia. Las hormonas cruzadas (testosterona y estrógenos) se asocian con riesgos para la salud, entre ellos hipertensión, coágulos de sangre, derrame cerebral y cáncer{7},{8},{9},{10}.

7. Las tasas de suicidio son veinte veces mayores entre los adultos que utilizan hormonas cruzadas y sufren cirugía de reasignación de sexo, incluso en Suecia, que se encuentra entre los países con mayor respaldo LGBT{11}. ¿Qué persona compasiva y razonable condenaría a ese destino a chicos jóvenes sabiendo que tras la pubertad hasta un 88% de las chicas y un 98% de los chicos aceptarán la realidad y alcanzarán un estado de salud física y mental?

8. Condicionar a los niños a creer que es normal estar toda la vida sustituyendo química y quirúrgicamente su propio sexo por el opuesto constituye un abuso infantil. Respaldar la discordancia de género como algo normal a través de la educación pública y de las políticas legales confundirá a hijos y padres, llevando a muchos niños a acudir a «clínicas de género» donde les administren fármacos bloqueadores hormonales. Esto, a su vez, virtualmente asegura que ellos «elegirán» recibir hormonas cruzadas cancerígenas o de un modo u otro tóxicas, y probablemente considerarán innecesariamente, cuando sean adultos jóvenes, la mutilación quirúrgica de sus órganos sanos.

Referencias:
{1} Consortium on the Management of Disorders of Sex Development, Clinical Guidelines for the Management of Disorders of Sex Development in Childhood, Intersex Society of North America, 25-3-2006.

{2} Kenneth J. Zucker y Susan J. Bradley, “Gender Identity and Psychosexual Disorders”, enFocus. The Journal of Lifelong Learning in Psychiatry, vol. III, nº 4, otoño de 2005 (págs. 598-617).

{3} Neil W. Whitehead, “Is Transsexuality biologically determined?”, en Triple Helix, otoño de 2000, págs. 6-8; véase también Neil W. Whitehead, “Twin Studies of Transsexuals” (descubre discordancias).

{4} Sheila Jeffreys, Gender Hurts: A Feminist Analysis of the Politics of Transgenderism, Routledge, Nueva York, 2014, págs.1-35.

{5} American Psychiatric Association, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5ª edición, Arlington (Virginia), American Psychiatric Association, 2013 (págs. 451-459). Véase a partir de la página 455 los índices de persistencia de la disforia de género. [La cita se refiere a la edición norteamericana. Para la edición española, pincha aquí.]

{6} Wylie C. Hembree et al, «Endocrine treatment of transsexual persons: an Endocrine Society clinical practice guideline», en The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism,2009 (94), 9, págs. 3132-3154.

{7} Michelle Forcier y Johanna Olson-Kennedy, “Overview of the management of gender nonconformity in children and adolescents”, en UpToDate, 4 de noviembre de 2015.

{8} Eva Moore, Amy Wisniewski y Adrian Dobs, “Endocrine treatment of transsexual people: A review of treatment regimens, outcomes, and adverse effects”, en The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 2003; 88(9), págs. 3467-3473.

{9} FDA (Federal and Drug Administration), comunicación sobre la seguridad de productos de la testosterona.

{10} Organización Mundial de la Salud, clasificación de los estrógenos como cancerígenos.

{11} Cecilia Dhejne et al, “Long-Term Follow-Up of Transsexual Persons Undergoing Sex Reassignment Surgery: Cohort Study in Sweden”, en PLoS ONE, 2011, 6(2). Trabajo del departamento de Neurociencia Clínica, división de Psiquiatría, Instituto Karolinska, Estocolmo.

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