¿Cuál es el legado de Desmond Tutu?: El estiércol

«El estiércol es útil, lo importante es no usarlo de alimento». Nicolás Gómez Dávila

 

El obispo anglicano Desmond Tutu falleció el 26 de diciembre de 2021. La nota de un periódico lo llamó «referente moral» de Sudáfrica. Aunque tal aseveración resulta hilarante, es real; tan solo ver la ruina moral en que ha dejado en al país africano, ahora “libre”. Puede usted hallar innumerables frases suyas en las redes sociales, artículos ensalzándolo, políticos alabándolo y católicos colocándolo como ejemplo de paz. Así que ¿por qué no hablar de la famosa paz por la que trabajo Desmond?

*Muchos lo conocen por su batalla contra el apartheid que sucumbió 1994; fue el sistema de segregación racial en aquel país, pero ignoran que al terminar éste, se desató el racismo más agresivo y fue en contra de los blancos. Las torturas y asesinatos de granjeros de esta raza son particularmente brutales y ello va de la mano con las expropiaciones forzadas de sus granjas y el robo de ganado: hablamos del genocidio bóer. Aquellos que apoyan la expropiación de tierras a granjeros blancos, para que pase a propiedad de negros, parte de que los primero las obtuvieron de manera ilegítima, algo totalmente absurdo.

Desmond Tutu encabezo la Comisión de la Verdad y Reconciliación que desvelo los abusos del sistema apartheid. ¿Cuándo fue que este obispo se manifestó en contra del genocidio bóer? Jamás. No hay un Comisión que investigue tales crímenes en contra de los ciudadanos de raza blanca. Sudáfrica vive hoy una segregación a la inversa, un genocidio que no tiene cobertura mediática, porque el racismo vende solo si la gente blanca es la agresora, nunca si es la víctima.

*Sudáfrica tiene una de las leyes más agresivas del aborto, que fue liberalizado durante el gobierno de Nelson Mandela en 1997, primer país africano en hacerlo, todo con la anuencia de Desmond que lo promovía activamente. Alguien que promueve la paz no apoyaría jamás el asesinato en el vientre materno, bajo ninguna circunstancia. Y la punta de lanza para su introducción fue Nelson Mandela y Desmond Tutu.

*Apoyo a la agenda LGBT: Impulso el «matrimonio» homosexual, el cual fue legalizado en el país africano, único en hacerlo en ese continente. Desmond presento en 2013 una campaña en “defensa” de los derechos LGBT. Manifestó que para él, el apartheid y los “derechos” de los homosexuales estaban al “mismo nivel”, una falacia, dado que los derechos de una persona nada tienen que ver con conductas intrínsecamente desordenadas como la práctica homosexual que daña a la persona y a la sociedad en su conjunto.

*Apoyo la eutanasia: Desmond decía que las personas deben tener derecho a solicitar legalmente una dosis letal de medicamentos. No se podía esperar menos de quien, apoyando el aborto, fuera ahora sobre “el derecho a morir” de un paciente, cuando es por demás sabido que lo que se necesita es cuidados paliativos que lo ayuden a sobrellevar su enfermedad.

*Perteneció al grupo The Elders, fundado por Nelson Mandela en 2007; formado por líderes mundiales que “trabajan por la paz, la justicia y los derechos humanos”. La agrupación promueve los “derechos reproductivos” y la “salud sexual y reproductiva”, términos usados para promover anticoncepción, aborto, homosexualismo y educación sexual; sus fines están alejados totalmente de la verdadera salud del ser humano. Aunado a ello, se dedican a forzar un cambio en las “religiones tradicionales” invitándolos a unirse a la lucha para promover y proteger la “igualdad de género”. No pretenden dejar nada en pie.

Así que si va a citar al obispo anglicano Desmond Tutu, que sea para marcar el daño que hizo a su nación y al mundo. Un premio Nobel de la Paz (1984) que combatía férreamente la vida en el vientre materno, racista recalcitrante y promotor de desórdenes morales. ¿Cómo podría nadie llamarlo un símbolo de paz? Desmond Tutu cometió más crímenes contra su propia nación que todo el apartheid junto. La “libertad” de Sudáfrica tuvo un precio muy alto: matar a sus propios hijos, enfermar y enfrentar a su población, sumirla en el desorden moral hasta verla convertida en lo que hoy es: esclava.

Dicho sea de paso, no se impresione con tan poco lodo, no habla bien de usted…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *