El dólar y el euro

El mundo no puede creer que el euro esté a la par del dólar norteamericano. Y si, la noticia impacta porque la memoria es de corto plazo y a muchos se les olvida que esta divisa de la Unión Europea que debuta en enero del 2002 empezó su historia abajo del dólar a 0.87 euros por un dólar.

No fue mucho tiempo después que fue ganando terreno a la moneda norteamericana y para marzo del 2008 logró su cotización máxima, un euro valía $1.57 dólares. Más adelante y después de la crisis hipotecaria empezó a bajar de manera sustancial cuando el dólar se empezaba a fortalecer frente al mundo y logró estabilizarse en un rango entre $1.15 y $1.30 dólares por euro. Es más reciente, de 2 años para acá, que se haya situado por debajo de $1.15 y estuvo operando en un rango entre $1.05-$1.15 dólares por euro. Y la semana pasada logra estar a la par, a un nivel que llegó hace 20 años.

La verdad no me extraña mucho y existen razones muy obvias que explican este fenómeno. Empecemos por la dificultad de valuar una moneda que es comunitaria, que tiene a 19 países con economías muy diferentes, productos internos brutos, balanzas comerciales y políticas fiscales entre otras cosas, muy diversas.

Quizá algo que ayude a entender mejor esto es que Alemania y Grecia utilizan la misma moneda. Claramente Alemania aportaría para la revaluación, mientras que Grecia a la devaluación. Y es así como esta moneda mantiene un equilibrio o trata de, entre economías y países tan diferentes.

Esta es una de tantas razones por las cuales muchos países, principalmente Inglaterra, no le quiso entrar a la moneda y siempre mantuvo a la libra esterlina. Si a esto le agregamos que Europa tiene una situación económica más compleja que la de Estados Unidos y tiene una guerra en curso, tenemos como resultado a un Banco Central Europeo que no ha querido o podido subir las tasas de interés mientras todo mundo las aumenta.

La delicada situación del conflicto armado pone en jaque al organismo central y ha decidido, hasta ahora, no mover las tasas y dejarlas en 0.15%.

Por cierto, este jueves hay decisión de política monetaria y es muy probable que hagan su primer movimiento, cosa que podría apreciar temporal y marginalmente al euro. Pero la FED se reúne a finales de julio y seguro aumentará por lo menos 0.75% y muy probablemente regrese la paridad 1 a 1 o incluso caiga por debajo de 1. Cuando la gente me pregunta si me gusta el euro como inversión, prefiero al dólar. La situación de Europa es más compleja en todos sentidos y con la política monetaria de la FED pensaría que es mejor inversión el dólar. El dólar en los últimos dos años le ha ganado terreno al euro, 15%, a la libra esterlina, 16% y al yen japonés, 20%. Y curiosamente al peso mexicano y al real brasileño entre el 3% y 4%. La razón más importante detrás de esto es que nuestras tasas de referencia se ubican en 7.75% y 13.25% respectivamente.

Esta semana es muy importante por lo que acontece en Europa, también hay decisión de política monetaria en Turquía y Japón. Hay publicación de inflación en Europa y México. También será importante los reportes de la bolsa en EU, en donde los bancos han estado mixtos, pero Citi, Goldman Sachs y Bank of America han sorprendido para bien.

Esta semana destacan los reportes de Netflix, Twitter y Tesla, que bien pueden seguir contribuyendo a las alzas de los últimos días o regresar la volatilidad y movimientos negativos.

@juansmusi

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