Epidemia, Trump y Banxico

Seguimos sin saber si lo peor del Coronavirus ya pasó, lo que si sabemos es que el número de muertes supera las 1,000, ya son más que aquellas que provocó el SARS en 1998, y los infectados superan los 44,000. En la provincia de Hubei, ya fueron cesadas autoridades sanitarias por supuestos malos manejos y decisiones en la crisis de la epidemia.

Además, muchos países del mundo desconfían del manejo que se le ha dado, así como de la veracidad de la información. La parte más importante y sensible es la humana, es la verdadera prioridad. En cuanto a la parte económica, hasta ahora ya se habla que este problema ya le pueda impactar a China hasta en un 1% de su PIB, es decir, si China iba a crecer 6% en el 2020, podría bajarse a 5%, esto, si la crisis no empeora.

El impacto es enorme en billones de dólares, y no solo a China, al mundo entero le puede afectar. Hoy China significa cerca de un tercio del crecimiento global. Vamos a suponer que es cierto el 1% de baja en China, ¿cómo impactaría en el PIB de algunos países? Los más afectados son: Corea del Sur con un impacto de 0.35% de su PIB, le siguen con un 0.30% Hong Kong, Tailandia y Malasia y con un 0.20% Japón, Vietnam, Singapur, Filipinas, Australia y Sudáfrica.

En Europa los más perjudicados son Alemania y la parte que corresponde a Rusia, en América le pega un poco más a Canadá 0.11% que a México 0.10% y en tercer lugar a EE.UU. con un 0.06%. De hecho, a este último lo ha lastimado más la guerra comercial. A todo esto, el mercado se ha comportado muy raro. Han sido pocos los días en los que se preocupa demasiado y han sido más en los que la economía de EE.UU. y del mundo, que marchan bien, que se han sobrepuesto a la incertidumbre del virus.

Los reportes de las empresas públicas continúan y la tendencia a reportar mejor a lo esperado, también en su mayoría han sido mejores. De hecho, recientemente volvimos a ver máximos históricos. El ciclo económico de crecimiento y expansión continúa. Como es lógico, las utilidades han disminuido, pero la parte dura y fundamental, sigue siendo el principal sustento y motor del alza.

La semana pasada ha sido la mejor semana para Donald Trump desde que es presidente. No lo cesaron del cargo, el ridículo lo hizo Nancy Pelosi al romper su discurso y los demócratas en su proceso interno tuvieron caída de sistema y sorpresas en los resultados de sus elecciones en los que Buttigieg se pone a la cabeza.

Eso no es bueno porque los divide más y aún no se sabe quien será el “Gallo o Gallina” que pueda vencer a un hombre que salió fortalecido del “Impeachment” y que culminó la semana con un dato espectacular en la creación de nuevos empleos. La economía está bien y eso es lo que más va a pesar para reelegirlo.

Mañana toma su decisión de política monetaria en su primera reunión del año Banco de México. Al parecer, todos los elementos están puestos para ver una nueva disminución en la tasa de referencia y lo más probable es que se baje de 7.25% a 7%, o sea una reducción de 0.25%. Cuando digo todos los elementos son: inflación en una zona cómoda, tipo de cambio estable y la necesidad de contribuir con algo a que la baja de tasa apoye a la economía local.

Además, un cuarto de punto menos que pagamos al servicio de la deuda. Pienso que eso es lo prudente y que, de darse así, veríamos una muy ligera depreciación de entre 10 y 15 centavos en el tipo de cambio y que no necesariamente sería definitiva. Será muy interesante ver que tan dividida esta la opinión y el comunicado del Banco Central acerca de su perspectiva y opinión de la economía y riesgos del país.

@juansmusi

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