Ignorancia e irresponsabilidad

Es alarmante como se maneja nuestro país. Cómo alguien influyente puede dictar el rumbo del país e incluso meterse con temas intocables como el Banco de México. Y es que al parecer por intereses particulares alguien puede presionar a un senador como Ricardo Monreal a que modifique la ley del Banco de México para que este, acepte dólares en efectivo para resolver una problemática particular. El senador se aprovecha de dos cosas en el senado y en el congreso, de tener mayoría y de la ignorancia.
Pasan muchas cosas si nuestro Banco Central acepta efectivo, pero por mucho la más delicada es poder modificar su ley y con ello sentar el precedente para futuras reformas y acabar utilizando a esta prestigiada institución como les de la gana. Hoy es aceptar efectivo y mañana podría ser utilizar las reservas para lo que ellos decidan, cambiar la junta de gobierno y el Banco de México en muy poco tiempo deja de ser autónomo y con ello se convierte en la caja del gobierno federal y el Banquero Central en un empleado del presidente.
Banco de México ha sido impecable, ha realizado y cumplido su mandato de manera consistente y desde que hay disciplina fiscal y finanzas públicas sanas, esta institución es un pilar de nuestra fortaleza económica y buena calificación crediticia, sin duda un elemento muy importante en contar con el grado de inversión.
El mandato se ha cumplido, controlar el aumento de los precios y buscar mantener baja la inflación. La política monetaria, los miembros que integran la junta de gobierno y su actuar en épocas de crisis o volatilidad ha sido acertado y completamente desvinculado de los intereses del presidente o de cualquier partido político. Es decir que ha actuado y actúa sin conflicto de interés y en apego a su mandato.
Recibir efectivo es gravísimo por muchas razones que voy a enlistar a continuación, pero reitero, lo más delicado es vulnerar y cambiar la ley de esta institución y abrir la puerta para hacer cuantas más convenga.
Recibir efectivo pone al Banco en riesgo de ser una “lavadora de dinero”.
Podría recibir dinero que no ha pagado impuestos, dinero del crimen organizado y también de organizaciones y personas con prácticas ilícitas. Una vez ingresado ese dinero al banco, se convierte en un pasivo para el banco, ya que los depósitos eso son en la hoja de balance.
El tema reputacional es terrible, porque esta práctica aumentaría la percepción internacional de riesgo para el Banco y para el sistema financiero. Al ingresar este dinero a las reservas habría dudas sobre el manejo de las mismas y también nos comprometería las líneas de crédito y financiamiento. El propio Banco de México y casi todos los grupos financieros han manifestado su preocupación y total desacuerdo a este cambio.
Espero esta iniciativa no progrese y tanta ignorancia e intereses de minorías no nos lleven a lugares indeseables. El peor error de esta y cualquier administración es tener a gente poco o mal preparada en puestos de alta relevancia.
Esta semana hay anuncios de política monetaria en EEUU, Japón, Inglaterra y Banco de México. No se esperan grandes cosas o cambios en la política monetaria. En el caso de México podría bajar la tasa a 4%, es decir, 0.25% aunque la mayoría de los analistas piensan que no habrá cambios y cerrará el año en 4.25%. La inflación está baja y disminuir la tasa desde el punto de vista estricto y ortodoxo está plenamente justificado.
A pesar de que el tipo de cambio se ha presionado últimamente, sigo pensando que vale la pena invertir en esa moneda y en acciones norteamericanas. Viene el periodo decembrino y con ello, muchas de estas acciones debieran tener un buen reporte en enero.
@juansmusi​​​​​​​​

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