La fuerza del mercado

Ahora le tocó a un dictador cuya soberbia y arrogancia le hizo pensar que podía ser o era más fuerte que el mercado; hablo de Recep Tayyip Erdogan, actual Presidente de Turquía, que ante el miedo y la incertidumbre de lo que podrían traer las elecciones municipales de su país el fin de semana pasado, decidió instaurar un control de cambios, es decir acotar y limitar las operaciones con la lira turca, según él para evitar una devaluación importante. Una vez que anunció esta medida la devaluación fue peor a lo que esperaba o imaginaba, y también peor a que si la hubiera dejado flotar libremente. En ese exceso de poder, soberbia y arrogancia, no sólo se deja de escuchar al mercado y a los especialistas pero de la misma manera y seguramente a miembros importantes del gabinete, se cree estar por encima de todos y también saberlo y poderlo todo y consecuentemente vienen las tonterías. Al mercado no lo puedes engañar, manipular y mucho menos limitar; en todos esos casos, te la cobra. Lo sano es tener una moneda que flote libremente, sujeta a oferta y demanda, que en el caso de Turquía seguramente hubiera observado volatilidad, pero menor a lo que ocurrió. Esta breve narrativa va para aquellos que creen saberlo todo,  embriagados y cegados por el poder.

La única divisa importante que no flota libremente es el Yuan Chino, y la razón más importante para sustentar la fortaleza de esa divisa, que no es una equivocación o un accidente, ha sido el de mantener estable a China y el poder adquisitivo de su población; también a conservar un equilibrio en las exportaciones (no quieren continuar haciéndose más baratos) e importaciones; pero de manera más importante y sustentando todo lo anterior, porque tienen con qué, son el país con más reservas y más rico del mundo, exceden 3 trillones de dólares.

Cualquier otro intento de manipular a una moneda, ha fracasado rotundamente.

Por todo lo anterior, cuando lleguen calificadoras e inversionistas y le pidan tanto al país como a las empresas importantes planes razonables para la mejora de sus finanzas, lejos de descalificar e increpar, hay que actuar en consecuencia; puede más el mercado de valores que cualquier autoridad política, el libre mercado es sin lugar a dudas, la mejor práctica.

Es importante seguir monitoreando la disciplina fiscal y los planes para sanear a Pemex, el año apenas culmina su primer trimestre y no podemos aflojar. En un documento de pre criterios de crecimiento económico para 2019 y 2020, la Secretaria de Hacienda reduce el rango y estimación para 2019 y para 2020; en 2019 baja el rango de 1.5%-2.5% a 1.1%-2.1% y para el 2020 lo baja de 2.1%-3.1% a 1.4%-2.4%; no son buenas noticias, pero me parece correcto el ubicarlo en rangos realistas y no seguir con el cotorreo de que podemos crecer al 4%, algo imposible en el corto plazo.

Delicado, y deben atenderse con pinzas, las nuevas amenazas de Trump en torno al cierre de fronteras; es un asunto político que puede trascender en lo económico, conociendo al Presidente de EEUU, puede incluso mezclar y condicionar lo ya avanzado en materia del TMEC.

El Brexit sigue siendo un desastre y el final es impredecible, continúan fracasando los intentos por hacerlo de manera ordenada; cualquier camino, incluso nuevas elecciones, dimisión de Theresa May o nuevo referendúm están sobre la mesa.

Sigo pensando que el ahorro y el patrimonio deben mantener la mezcla de 70% en pesos y 30% en dólares; el monto en pesos debe seguir aprovechando las altas tasas de interés y en dólares podría seguir invertido una parte en acciones, adicionalmente de la cobertura cambiaria, ante tanta incertidumbre política y económica.

 

    @juansmusi

  Abril 3, 2019

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