Lo relevante ocurre afuera

Ante la ausencia de noticias buenas que puedan mejorar el ambiente local, el foco de los mercados y del tipo de cambio, están afuera, en lo global e internacional. De alguna forma lo que se asume es que la agenda local no cambiará, no seremos fuente de buenas nuevas y por tanto gran parte del rumbo de estas variables ya descuenta que aquí la cosa seguirá igual.

Es así como estamos pendientes primero del pleito entre China y EEUU. Hostilidades que van y vienen y que parece que detonó el presidente Trump ante intromisiones de China en bases de datos y en temas tecnológicos que el gigante asiático ha tomado por sorpresa y se ha adelantado a la economía número uno. La respuesta del presidente Trump es boicotear, obligar a vender y censurar lo que venga de allá. La guerra comercial ha tomado un nuevo giro y ya no sólo se habla de impuestos.

El paquete económico en EEUU por otro billón de dólares que puede darle más brío a la economía y mercado está atorado políticamente, y con las elecciones en puerta va a ser todavía más complicado. Los republicanos quieren sacarlo lo más pronto posible y los demócratas además de ser de oposición cuestionan el seguir llevando a tal nivel la deuda, un tema que puede traer consecuencias negativas. Las encuestas siguen favoreciendo a Biden y la diferencia, que es amplia, se mantiene.
Los reportes de las empresas que cotizan en el mercado de EE.UU. están por concluir y se mantiene la tendencia positiva.

Los reportes han sido menos peor a lo esperado y las grandes empresas tecnológicas que pesan demasiado, han reportado de manera muy positiva porque en muchos casos la pandemia no solo no las afectó, las benefició. El gran tema hacia adelante es como ante la reapertura no hay grandes señales de recuperación. En julio muchos indicadores mostraron una recuperación fuerte y en agosto no han continuado con ese mismo ímpetu.

La pandemia ha seguido cobrando vidas y contagios que aumentan en países donde la misma necesidad económica obliga a reabrir y relajar. Hay varias cosas que parecen estar claras y ya no hay vuelta para atrás. La reapertura, no va nadie a un confinamiento total como en el pasado. El protocolo de actuación ha mejorado. Detectado a tiempo y actuando, la tasa de mortandad ha bajado considerablemente, cada día se sabe un poco más. Poco a poco se irá caminando hacia una realidad en donde, aunque no haya vacuna o tratamiento, el uso del tapabocas, gel, distancia y conciencia harán que todo mejorare.

Por último, parece estar cada vez más cerca la vacuna, y el optimismo que esto genera, también puede contribuir a una mejor economía.

Estando a $22 o ligeramente debajo de esa barrera me preguntan mucho si es momento para comprar, la respuesta rotunda es si. ¿Puede bajar más? Si, pero no mucho más. ¿Qué lo puede hacer bajar más internamente? Acciones y señales que aquí no van a suceder, no van a pasar, porque no van a cambiar. Lo que lo puede hacer bajar más es justo aquello de lo que he hablado en este artículo.

Si la relación China vs EEUU, mejora, si se aprueba el paquete económico de ayuda en EEUU, si continúan los reportes siendo buenos y si se descubre tratamiento o vacuna. Hay más factores que podrían beneficiar al peso, como el alza de los precios del petróleo y una mejora en la economía local.

Hay que seguir vigilando muy de cerca las finanzas públicas y la disciplina fiscal, que esto es lo único que ha permitido que el peso no se desplome aún más.

@juansmusi​​​​​​​​

 

19 de agosto de 2020.

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