Los 47 jueces de Estrasburgo: “No existe el matrimonio gay”

Fuente: confamilia

Los 47 jueces, de los 47 países del Consejo de Europa, que integran el pleno del Tribunal de Estrasburgo -el tribunal de derechos humanos más importante del mundo- ha dictado una sentencia sorprendente el pasado jueves 9 de junio.

Por unanimidad, han aprobado la sentencia que establece que no existe el derecho al matrimonio homosexual.

Sustentan su decisión en el Artículo No. 12 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Dicho apartado equivale a los artículos de los tratados sobre derechos humanos firmados por México: No. 17 del Pacto de San José y al No. 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

En él se establece que “…el hombre y la mujer tienen derecho a casarse y a fundar una familia…”.

Si los legisladores hubieran querido decir que el matrimonio es también para hombres gays o mujeres lesbianas habrían escrito: las personas tienen derecho a casarse y a fundar una familia.

Pero no es así. Específicamente quisieron preservar la institución natural del matrimonio.

También han dicho que el Convenio Europeo de Derechos Humanos consagra “el concepto tradicional del matrimonio, a saber, la unión de un hombre y de una mujer” y que no impone a los gobiernos la “obligación de abrir el matrimonio a las personas de mismo sexo”.

En cuanto al principio de no discriminación, el Tribunal de Estrasburgo también afirma que no hay tal discriminación y dice que “…los Estados son libres de reservar el matrimonio únicamente a parejas heterosexuales…”.

La opinión unánime de 47 jueces de 47 diferentes países del Consejo de Europa deja claro que hay un grave error por parte del Presidente Enrique Peña Nieto y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en su interpretación de lo que es el matrimonio y en el significado de lo que es discriminar.

Con su interpretación, el Presidente y la SCJN violentan la realidad y corrompen el lenguaje.

Un comentario

  • Melissa Altamirano

    Muy enriquecedora este tipo de información, ya que nos abre más la visión de no es un tema meramente religioso o de Dios, si no que nosotros mismos podemos sopesar el valor de lo que es un matrimonio igualitario. Con esto no digo que este en contra o sea síntoma de homofobia, claro está que hay que respetar la ideología de la diversidad de las personas, y yo la respeto simplemente hay que sopesarla y viéndola desde el punto de vista de crear un mejor ambiente para nosotros mismos como para los que vienen más adelante.

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