La Marihuana: ¿Una droga inofensiva?

Algunos legisladores de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, que pertenecen al PRD, así como otras conocidas personalidades, han solicitado que de nuevo se someta a debate el consumo de marihuana y que se apruebe legalmente.

El Senador Alejandro Encinas afirmó que la capital de México “está preparada para la legalización y cuenta con la madurez suficiente para ello”. En cambio, la diputada Federal Lizbeth Rosas comentó, con acierto, que aprobar esta droga “significaría quitar los  controles para desatar un caos de violencia nacional” (“El Universal”, Sección “Metrópoli”, 25-VII-2013, pág. 2).

Ante este hecho, no cabe duda que un testimonio vale más que mil palabras o demasiadas disquisiciones. A continuación narro una experiencia personal: tuve un amigo cercano –pongámosle el seudónimo de Luis (para cuidar su derecho a la privacidad y anonimato)- durante la secundaria y preparatoria. En un principio, fue un buen estudiante, obediente y cariñoso con sus padres y hermanos, con gran capacidad para hacer amigos; no era muy deportista, pero le gustaba mucho el ajedrez y leer Literatura y artículos sobre cuestiones científicas. Tenía una novia y frecuentaba las fiestas y, había un detalle de su personalidad en que destacaba: su cortesía,  urbanidad y corrección para tratar a todos, particularmente a las chicas y personas mayores.

Al inicio del bachillerato, comenzó a fumar marihuana. El numeroso grupo de amigas y amigos que habíamos espontáneamente formado, le hacíamos ver que esa conducta no estaba bien, que le estaba afectando. Y Luis, invariablemente nos daba esta respuesta:

-Yo dejaré la marihuana cuando quiera porque no me considero un adicto y su consumo es completamente inofensivo, no causa mayores trastornos y me paso  ratos realmente placenteros.

Como él y yo nos teníamos bastante confianza, recuerdo que en diversas  ocasiones, le señalé aspectos concretos donde observaba notables cambios en su modo de actuar. En primer lugar, su rendimiento como estudiante había bajado drásticamente: de estar con un promedio superior a 8.5, pasó a tener promedios mensuales de calificaciones alrededor de  5 ó 6.5. Ello lo condujo a  que reprobara un año escolar.

Le hice ver que su capacidad de concentración y de  memorizar se había afectado bastante. Que ya no le interesaba ni estudiar ni la lectura. También que hablaba sumamente lento y que no hilaba bien las  ideas. Que muchas veces no sabía en qué día de la semana estábamos o perdía la noción del tiempo. Tenía una gran dificultad para pensar y resolver los pequeños problemas de un estudiante. De igual forma, que se había vuelto mucho más susceptible, y ante comentarios sin importancia, los tomaba como agravios personales.

Se volvió bastante rebelde con sus padres. Continuamente se quejaba de que no lo comprendían porque él quería sentirse completamente libre. Cada vez más, le fue exigiendo más dinero a su padre para sus gastos personales porque –yo lo sabía muy bien- era para comprar más marihuana y alcohol.

Recuerdo que en las fiestas, en las que habitualmente se presentaba elegantemente vestido y con la loción de moda. Ahora asistía de manera desaliñada: con una vieja y rota playera roja, unos jeans sin lavar, zapatos con meses de no darles grasa, y sobre todo, sin asearse, ni peinarse y menos el rasurarse. En vez de sentarse en sillas para platicar con las chicas o con sus amigos, se acostaba en el pasto y desde esa incómoda posición conversaba. A todos nos resultaba una actitud extraña, pero decía que todo eso lo hacía sentirse más libre y auténtico y que no aceptaba los convencionalismos sociales.

Al terminar la Preparatoria, ingresó a la Facultad de Medicina y reprobó prácticamente todas las materias. Se convenció que le faltaba capacidad de concentración, de memoria y, sobre todo, de constancia. Así que buscó otra carrera más sencilla, como Psicología, en la “típica universidad patito” y, a duras penas, pasó el examen de admisión. Un par de veces repitió de año.

Al terminar su carrera, se dedicó a dar clases en  bachilleratos e instaló  su consultorio. Gracias a que su padre tenía bastante dinero, se lo financió durante un año, pero lo tuvo que cerrar por falta de pacientes y por la sencilla razón de que daba consejos desorientadores y fuera de la realidad a quienes iban a consultarlo.

Se casó muy pronto y me acuerdo que organizó una boda fastuosa. Pero después de su “Luna de Miel”, los recién casados comenzaron a tener, cada vez más,  conflictos conyugales, al punto, que en menos de dos años terminaron divorciándose. La causa principal fue que él continuaba fumando marihuana y era frecuente que se pusiera agresivo o se inclinara más por la holganza, en vez de trabajar para sacar adelante los gastos familiares.

Este suceso del divorcio, le produjo una gran amargura, sensación de culpabilidad y de soledad. Se agudizó su tendencia hacia el alcohol y las drogas. Luego comenzó a experimentar con drogas más fuertes como la cocaína, la heroína, el peyote…siempre mezclándolas con licores.

¿Cuál fue el resultado? Orgánicamente se vino abajo; se encontraba muy afectada su salud; se volvió introvertido y se fue segregando de las reuniones sociales. Bajó mucho de peso y no mostraba interés por su entorno ni por su profesión. Cuando se reunía con “amigos” (en realidad era vagos, sin oficio alguno), era exclusivamente para consumir  drogas y alcohol. Naturalmente pagando siempre él, o mejor dicho, con el dinero de su padre.  Nunca quiso escuchar consejos ni de sus progenitores ni de sus hermanos o amigos.

Un día se le inflamó el páncreas y el médico le dijo que había  que operarlo de emergencia, pero que esa intervención quirúrgica no representaba mayor riesgo. El hecho es que tuvo un paro respiratorio durante la operación a la edad de treinta años. A muchos conocidos les tomó por sorpresa su fallecimiento, pero los que éramos sus amigos más cercanos, sabíamos que, desde hacía mucho tiempo, su salud  física y psíquica iban paulatinamente empeorando.

Luis tenía un brillante futuro por delante porque su padre era un rico empresario y, desde hacía tiempo, quería que su hijo tomara las riendas del negocio pero a él nunca le interesó trabajar en esa rama de la industria automotriz.

Siempre he pensado que Luis lo tenía todo para ser feliz: una buena esposa y una lujosa residencia; heredaría un negocio bastante productivo; tenía el cariño y aprecio de sus familiares y amigos; la capacidad de formar una familia, y en general, el ser un hombre de bien y de provecho.

Pero aquella insistente frase suya de que “el día que yo quiera dejaré la marihuana”, nunca llegó. Y perdió lamentablemente la batalla contra sus adicciones cuando apenas comenzaba su vida y su desarrollo profesional.

En otro orden de ideas, añado que científicamente están comprobados todos los daños orgánicos y psíquicos que causa esta droga. Recomiendo el portal del “National Institute on Drug Abuse” o basta con poner en www.google.com: “Efectos dañinos de la marihuana” y se sorprenderán de la larga lista de trastornos emocionales y físicos que causa.

Así que animaría a esos legisladores que están promoviendo la legalización del consumo de la marihuana en el Distrito Federal, que primero estudien las aportaciones que nos brindan numerosas investigaciones científicas y médicas que se pueden localizar mediante libros y ensayos bien documentados; conversar con psiquiatras honestos y serios, con muchos años de experiencia en psicoterapia sobre las adicciones y, también, enterarse sobre las importantes conclusiones a las que han llegado en centros de investigación de prestigiadas universidades de Estados Unidos y Europa.

Otro enfoque a tomar en cuenta, son las trágicas consecuencias sociales, principalmente entre los jóvenes, de países que han legalizado la marihuana, como ha ocurrido en Holanda, Inglaterra, Bélgica, Suecia, Alemania, Suiza y varios estados de la Unión Americana…. El gobierno de Holanda, en concreto, no ha tenido más remedio que acotar en número de antros  donde se puede consumir marihuana, y con estrecha vigilancia policiaca, debido al notable incremento de  actos delictivos.

Y es que al legalizar cualquier droga se forma de inmediato una espiral de perversión y de violencia porque comúnmente los adictos sin dinero –con tal de conseguir su droga- son capaces de robar, asaltar, prostituirse, secuestrar, matar… para satisfacer su ansiosa necesidad por consumir esos estupefacientes, de los cuales se encuentran esclavizados y muchas veces terminan, a temprana edad, truncando trágicamente sus vidas, como el caso de mi amigo Luis. (Fuente: www.yoinfluyo.com)

La necesidad de tener un Plan de Vida Familiar


Un Plan de Vida Familiar es la intención reflejada en un modelo o proyecto
, elaborado anticipadamente y plasmado por escrito. Tiene que estar bien pensado y estudiado, para poder llevar a cabo una vida ordenada, dirigida y encauzada hacia un fin determinado. También debe ser realista, coherente, conciso, claro y centrado. Debe tener bien definidos los tiempos, objetivos, medios a emplear, forma de analizar los resultados parciales y totales, los rumbos que va tomando y la forma de hacer las correcciones necesarias. Es visualizar el futuro y poner los medios necesarios, para alcanzar los objetivos propuestos.

El Plan de Vida Familiar debe abarcar los aspectos familiares, sociales, profesionales, intelectuales, religiosos, físicos, económicos, etc., y los elementos fundamentales de las virtudes y valores humanos, que deben presidir la vida familiar, tales como: Ahorro, austeridad, ayuda, bien común, coherencia, colaboración, comunicación, cooperación, compromiso, confianza, control, dialogo, disciplina, educación, ejemplo, esfuerzo, fidelidad, generosidad, honradez, justicia, lealtad, orden, organización, puntualidad, responsabilidad, sinceridad, verdad, etc.

El Plan de Vida Familiar debe ser realizable, dinámico, revisable, medible y adaptable, según las circunstancias de cada momento, pero sin perder nunca su esencia, ni el norte. Tienen que estar claramente definidos los objetivos, la forma de controlarlos, de medirlos y de analizarlos, para poder cumplirlos. Tiene que tener metas reales, no metas idealizadas, aunque haya que irlas ajustando, en función de las circunstancias, pero sin perder los objetivos propuestos. En algunos casos, hay que practicar la fórmula de, “acierto y error” y volver a empezar.

El Plan de Vida Familiar produce muy buenos resultados, si se practica con el sistema denominado “Plan 125”. Es decir hacer un Plan de Vida Familiar, con lo que se espera hacer y obtener a 1, 2 y 5 años vista, ya que permite encontrar los caminos a seguir, para asegurarse dónde se quiere estar, en los próximos 1, 2 y 5 años, e ir comprobando parcialmente, los resultados que se habían proyectado. Adecuándolo anualmente cada 1, 2 y 5 años con las modificaciones necesarias y en su  caso, modificando las metas u objetivos previstos, las acciones realizadas y los medios de control empleados.

Este mismo Plan de Vida Familiar 125, debe hacerse también anualmente en sentido inverso, es decir, analizando dónde se estaba y qué es lo que se hacía u omitía hace 1, 2 y 5 años, y como se está ahora. Para darse cuenta, de la evolución o retraso experimentado y de los errores o aciertos realizados. Examinándolo con detalle, se pueden tomar las precauciones necesarias para el futuro.

El Plan de Vida Familiar debe ser diseñado por los cónyuges, y si es necesario con la ayuda de profesionales de cada materia, para intentar obtener, un futuro deseable, que se pueda considerar óptimo y viable, para toda la familia. A ser posible, debe prepararse cuanto antes, mucho mejor empezar a esbozarlo y concretarlo de recién casados o durante el noviazgo, pues es cuando se comienza de cero y así, se podrán formar las bases para el futuro. Cuanto más tarde se haga, más difícil será de cumplir, además que se producirán más errores y mucho más grandes. Algunos errores podrían haberse evitados y los que no se pudieran evitar, costarán mucho más, sufrirlos o corregirlos.

El Plan de Vida Familiar debe hacerse siempre, incluso cuando ya se lleven muchos años de matrimonio, con la llegada de los hijos o cuando estos entran en la pubertad o adolescencia. Cualquier hito que ocurra en la familia, es un buen motivo para reconsiderar algunas de las cosas, que no estén funcionando bien, y que podrían o deberían mejorarse. Es muy conveniente que los hijos, también participen en todo o en algunas partes de la preparación, seguimiento y adaptación del Plan de Vida Familiar.

Todos los Planes de Vida Familiar son diferentes, aunque haya unas normas generales, que ayuden a crearlos y a cumplirlos. Son como mapas y brújulas, para guiarnos en el desarrollo de la vida, en función de la personalidad y circunstancias familiares, tanto en los buenos momentos, como en los malos, en el presente y para el futuro.

Nadie discute, que todas las empresas tienen o deben tener, un  Plan deNegocios, donde abarquen los principales conceptos de su desarrollo. Si se hace en las empresas, cuanto más no debería hacerse en la familia, que es lo más importante que tenemos. En la empresa pudiera ser discutible, si se hace bajo el modelo de 125 o si se emplean otros modelos adecuados a determinados proyectos, negocios, productos, países, etc. Pero un Plan siempre tiene que haber, para que la empresa sepa a dónde va y pueda tener éxito.

¿Cómo es mi vejez y cómo me gustaría que fuera? Para que sea una vejez, como la que mentalmente se ha deseado, hay que empezar, cuanto antes mejor, a hacer unPlan de Vida Familiar. Visualizándose en el futuro a medio y largo plazo, dentro de los objetivos fijados, sobre lo que me gustaría que ocurriera, cuando llegue a la vejez y que haya detallado, lo que se debe hacer para alcanzarlos.

Los 10 objetivos personales que me gustaría ver cumplidos en la vejez: Si no se hace desde muy pronto, un buen Plan de Vida Familiar, es muy posible que no se puedan alcanzar estos objetivos.

1.      Una familia que me quieran y que les quiera, con la que pueda compartir las experiencias dulces y amargas de cada día. Y que siempre me traten con cariño, respeto y satisfacción.

2.      Unas amistades que me respeten y que las respete, con las que pueda compartir y disfrutar los ratos de ocio.

3.      Una situación económica, relacionada con la planificación realizada de ahorros y pensión, donde prime el dicho: Quiero poco, y lo poco que quiero, lo quiero poco.

4.      Una buena salud, compatible con la edad, sin pretender evitar los achaques y las limitaciones, propias de los años. Atendida con una asistencia médica, asequible e integral.

5.      Una posibilidad de disfrutar de la vida, con cosas sencillas, como: La lectura, la música, los paseos, los conciertos, la belleza, el arte, etc.

6.      Una buena relación religiosa, que me llene espiritualmente y que trascienda.

7.      Una capacidad intelectual con sabiduría, sensatez, experiencia, gusto, etc. al nivel de las personas que me rodean.

8.      Un carácter alegre y contagioso, para hacer felices a los demás.

9.      Una vivienda cómoda, que sirva también como centro de reunión, para familiares y amigos, en una ciudad segura, limpia y con buen sistema médico.

10.   Un legado para dejar que trascienda a las siguientes generaciones,soportado con un buen comportamiento personal, familiar y social. Unas memorias escritas, con  las experiencias personales, dejada a las siguientes generaciones, etc.

Para conseguir que cuando se llega a la vejez, se cumplan estos 10 objetivos personales, hay que tenerlos en mente, al hacer desde muy pronto, el Plan de Vida Familiar y en todas las modificaciones, que a lo largo de los años se vayan realizando. Si este Plan no se pone al frente, de todas las decisiones, podremos equivocarnos y carecer en la vejez, de esas cosas tan importantes.

El Plan de Vida Familiar, con sus aciertos y errores medidos, objetivos cumplidos y pendientes, produce una gran seguridad, respeto y conocimiento personal, sobre la realidad de las cosas y situaciones, lo que permitirá saber, qué hacer y no hacer, y cómo, dónde y cuándo hacerlo o no hacerlo.

Los 10 desgloses de un Plan de Vida Familiar:

1.      El trabajo, la familia, la formación y el descanso. Cuánto tiempo se dedica al  trabajo, cuánto a la familia, cuánto a la formación, cuánto al descanso y cuánto se debería dedicar a cada concepto.

2.      La economía familiar. Planificar bien los ingresos, gastos, ahorros, inversiones, testamento de últimas voluntades, etc.

3.      La educación y desarrollo de los hijos. Teniendo en cuenta sus diferentes edades, conocimientos y aptitudes de cada uno de ellos, siempre en función de sus posibilidades, presentes y futuras.

4.      La formación continua. Cuánto tiempo, costos y energía hay que estar dispuestos a gastar, para estar al día y así, disminuir los riesgos de fracaso profesional y aumentar las posibilidades de éxito.

5.      La formación y práctica religiosa. Haciendo un programa completo, con un buen método, para reformar y mantener la vida y lograr ser una nueva persona. No es fácil, pues requiere de una buena técnica y de unas bien pensadas herramientas, que solamente las pueden facilitar los sacerdotes, pastores, rabinos o imanes, según la religión que se practique.

6.      La profesión. Dónde estoy en el trabajo y hasta dónde quiero y puedo llegar, teniendo en cuenta, mis conocimientos, las posibilidades de mejorarlos y el entorno.

7.      La salud. Presente y futura realizando los ejercicios, dietas, dominio de la voluntad, exámenes médicos periódicos, etc. que hayan recomendado. El testamento vital.

8.      La vida social. Cuánto tiempo dedico o debo dedicar, a las relaciones sociales y cuánto a la familia.

9.      Los estudios. Hasta dónde he llegado y hasta dónde debería llegar, si quiero mejorar en beneficio de la familia, del trabajo y de la sociedad.

10.   Los otros conceptos familiares. Están desarrollados en el cuerpo del artículo.

El Plan de Vida Familiar completo, debe estar ensamblado con los planes parciales y personales, que se suelen hacer. Es muy bueno planificar los estudios, las finanzas, las inversiones, etc. pero planificar lo que debe ser la familia completa, debería ser el objetivo principal de los padres, alrededor del cual, tiene que girar todo el quehacer familiar. Aquí deben estar presentes siempre los conceptos: Qué, cuándo, cómo, dónde, para qué, por qué, etc. Para hacerlo, hay que valerse de, por, con y desde todos los  medios, para que quede lo mejor posible.

El mejor método para cumplir los objetivos, previstos en el Plan de Vida familiar, es la unión incondicional entre todos sus miembros, pues la sinergia que producen, les permitirá más fácilmente cumplir el rumbo, la misión, la visión y las funciones, metas y valores establecidos.

            El plan de vida familiar es como viajar por la vida con mapa y brújula, o actualmente con un GPS. Ayuda a corregir los errores y en su caso, a desandar el camino realizado, pues conlleva unas claras y concretas reglas de juego, por lo que los padres e hijos, saben de antemano cómo comportarse.

El Plan de Vida Familiar, intelectualmente, es un ejercicio muy estimulante, pues al hacerlo, como proyecto en común, cada uno de los cónyuges pone lo mejor de sí, a disposición del otro, llegando a negociaciones, acuerdos y compromisos donde los dos estén ha gusto y unidos, en los buenos y en los malos momentos que seguramente les tocará vivir.

Aunque ya existan las ideas del Plan de Vida Familiar, rondando en las cabezas de los cónyuges, incluso se vaya llevando a cabo, poco a poco en la práctica diaria, conviene hacerlo por escrito, sin premuras, con calma, consensuado y con buena disposición, para anualmente examinarlo, corregirlo y renovarlo, si hubiera diferencias importantes.

Los 10 conocimientos imprescindibles para elaborar el Plan de Vida Familiar:

1.      Conocimiento de la relación matrimonial y su análisis general, teniendo en cuenta las debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas.

2.      Conocimiento de lo que cada uno tiene que hacer, particular y conjuntamente, para conseguir elaborar y cumplir el Plan de Vida Familiar.

3.      Conocimiento de lo que hay que negociar, si no se está de acuerdo totalmente. Por ejemplo: Las prioridades, particularidades, proyectos, objetivos, etc. de cada uno, para finalmente construir un Plan de Vida Familiar, basado en el mutuo acuerdo.

4.      Conocimiento de lo que hay que proteger, evitar y eliminar en la familia,para su crecimiento moral, social e intelectual.

5.      Conocimiento de los medios y tiempos necesarios, para conseguir llegar, controlar y modificar los objetivos propuestos.

6.      Conocimiento de que en una familia, uno más uno, suman mucho más que dos, al aprovechar la sinergia de ambos.

7.      Conocimiento de que se debe intentar hacer un Plan de Vida Familiar, que sea un  ganar/ganar para todos, sin dejar a nadie en desventaja, sin expectativas o marginado.

8.      Conocimiento del entorno social donde se vive, para aceptarlo o rechazarlo parcial o totalmente, asumiendo las consecuencias negativas y positivas.

9.      Conocimiento propio y del cónyuge, los gustos, deseos, miedos, habilidades, debilidades, capacidades, limitaciones, posibilidades, virtudes, defectos, etc.

10.   Conocimientos profundo de los hijos, si los hubiera, teniendo en cuenta sus capacidades físicas y mentales, para determinar las virtudes y valores que hay que transmitirles. El estilo de autoridad que se va a ejercer, la forma de llegar a acuerdos familiares, cómo trasmitirles las normas de convivencia y la forma de cumplirlas, etc.

Hacer un Plan de Vida familiar, es el camino para poder sacar tiempo, para todo, aunque hay muchos que dicen, que no tienen tiempo para nada, a pesar de que tengan como todos, 24 horas diarias. Unos las aprovechan y otros las desperdician. Nadie, por mucho que se agobie, puede añadir una hora a su vida. Cuando se tiene un por qué para vivir, se acaba encontrando el cómo. Nunca ha habido tantas personas, sin tiempo para nada, incluyendo a los jubilados, los desempleados y hasta los que están de vacaciones, que no tienen tiempo ni para descansar, debido a su falta de planificación. Para lo único que no hay tiempo, es para volver al tiempo pasado, ni para recuperar el tiempo perdido.

Dentro del Plan de Vida Familiar, tiene que haber un plan específico de horarios para todos, negociado con una disciplina voluntaria, principalmente en las personas mayores, pues en los jóvenes suele haber, una disciplina impuesta inmisericordemente por los padres, los estudios, los trabajos, etc. Es imposible llevar a cabo un Plan de Vida Familiar e intentar conseguir los objetivos previstos, si no se tiene disciplina en los horarios, ya que éstos suelen ser los ejes, sobre los que se sostienen la vida familiar.

El problema surge y es de muy mala solución, cuando las personas mayores, ya no tienen o creen que no tienen, la fuerza de voluntad, para cumplir los horarios, ni nadie que les obligue a hacerlo. Pero siempre se están quejando, de que el tiempo no les llega para nada, cuando en realidad no hacen nada. Casi siempre es por alguna o varias de estas causas: Su propio desorden, su inseguridad mental, su pereza, su apatía, su desprecio a realizar lo que han proyectado o porque están enfermos y no lo quieren admitir.

El Plan de Vida Familia, si se lleva con orden, ayuda a multiplicar el tiempo. Nunca es monótono, si se valoran los objetivos y se pone interés en ellos. Es como una batalla llevada diariamente, pero analizando los resultados periódicamente. Hacerlo y mantenerlo, es una grave obligación y responsabilidad ante la familia. No hace falta ser un héroe para llevarlo, es suficiente hacer lo que se debe hacer, y estar en lo que se debe estar, procurando no dispersarse de los objetivos propuestos, ni con las cosas que lo interfieran o distraigan.

Los objetivos del Plan de Vida Familiar no tienen por qué hacerse, para obtener inmediatamente, altas y perfectas metas, ni resultados exactos. Para no frustrarnos, es muy conveniente irlos planteando poco a poco, con calma, pero con firmeza, sin prisa, pero sin pausa, siempre con pasos intermedios asequibles y coherentes, y con un espíritu de visión, adaptación y perseverancia, para no gastar las energías innecesariamente.

Siempre hay que planear bien las metas y los caminos, que nos llevarán a ellas,así como prever los problemas y circunstancias, que pudieran salir a impedir que podamos cumplir con nuestros objetivos, para no tener que vivir a la deriva, no desmotivarse, ni sentirse fracasado. “Ningún viento es bueno para los navegantes, si no saben a dónde van”. Hay que visualizar lo que se desea, cómo se quiere o puede conseguir, y hacia donde se quiere ir.

Las 10 recomendaciones para hacer un Plan de Vida Familiar que tenga éxito:

1.      Analizar bien los recursos y características personales y familiares, para sacarles el máximo provecho posible, trabajando con lo que se tiene y no pasarse el día suspirando, por lo que no se tiene y gustaría tener.

2.      Conocerse, aceptarse y superarse, que junto a la práctica de las virtudes y valores humanos, son las claves para que el Plan de Vida Familiar tenga éxito.

3.      Enfocarse en lo que se va haciendo y lo queda por hacer, evitando que los objetivos no conseguidos, sirvan de escusa o desaliento.

4.      Hacer un compromiso formal con uno mismo, la familia y con todos los que estén involucrados. Como el compromiso tiene que estar escrito, es un buen recordatorio para todos en cualquier momento. Aunque sea fácil plasmarlo, requiere una técnica, unas herramientas y mucha constancia.

5.      Hacer un inventario real, de los diferentes recursos que se necesitan, para hacer el Plan de Vida Familiar, analizando los que se van gastando y los que se van añadiendo.

6.      Revisar periódicamente los resultados del Plan de Vida Familiar, para hacer los cambios que sean necesarios y cuando sean necesarios.

7.      Ser realista poniendo objetivos concretos y tangibles, para no sentirse frustrado si no se consiguen.

8.      Tener una flexibilidad calculada, con los objetivos y sus fechas parciales y totales, de forma que no sean estresantes.

9.      Tener una visión general pero sin dispersiones, para poder abarcar todos los objetivos propuestos, aplicando en cada uno, las energías que se deban o puedan.

10.   Tomar las decisiones personales y familiares, de acuerdo con el Plan de Vida Familiar establecido, sin agobios ni angustias. Lo que no se pueda hacer hoy, se hará mañana, si hay firme voluntad de conseguir los objetivos.

Si queremos ser diferentes y tener una familia diferente, no podemos ser indiferentes, a las ventajas que tiene el hacer y seguir un Plan de Vida Familiar.

Las Normas ISO 9000 de la familia y el consiguiente control y mejora de su calidad.

Estoy recopilando información para escribir un artículo o varios, sobre este tema. Me gustaría escribir una especie de “manual” que sea el compendio, de lo que tiene que hacer una familia, en el día a día, para sus relaciones matrimoniales, hijos, familiares, etc. Muchas familias quieren comportarse lo mejor posible, y piden un manual que esté ordenado por conceptos, objetivos y soluciones concretas y medibles, sobre asuntos reales de la vida diaria, para que les sirva de guía, en la búsqueda de su perfeccionamiento. Debería ser una aplicación práctica e integral de la ESCUELA PARA PADRES.

Comprendo que alguien pensará que es una deformación profesional, la de querer convertir a la familia, en una medición con las Normas ISO 9000, pero hay muchos padres, que quieren siempre lo mejor para sus familias. Si la idea les parece descabellada, no se preocupen. La mayoría de las cosas buenas que hoy disfrutamos, empezaron siendo ideas descabelladas, que poco a poco fueron tomando forma.

Todas las empresas, productos y servicios importantes, están normalizados y estandarizados. Se puede comprobar a través de los diferentes sellos o logotipos, que lo acreditan y les acreditan. ¿Por qué no puede tenerlo también la familia?

a)     ¿Cómo se puede crear un control de calidad de la familia?

b)     ¿Por qué no hacerlo, aunque sea privadamente, sobre las actuaciones de la familia?

c)     ¿Cómo saben las familias, que están haciendo bien algunas cosas, pero que hay otras, que deberían también hacerlas?

d)     ¿Tienen que estar inventando y corrigiendo sus actuaciones las familias,cuando ya está todo inventado y ensayado, en los diferentes tipos de familias?

e)     ¿Tiene que esperar a los resultados finales, para saber si acertaron o se equivocaron, con las decisiones que tomaron hace tiempo?

Si me pueden ayudar con sus ideas, escríbame, se lo agradeceré.

Si tiene algún comentario general, por favor escriba a francisco@micumbre.com

Si quiere leer otros artículos complementarios, visite www.micumbre.com 

 

El egoísmo explicado a los hijos

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El egoísmo es la condición personal de los que tienen un desmedido, inmoderado y excesivo amor a sí mismo y a sus propios intereses, descuidándose de los demás. No han descubierto que disfruta más el que da, que el que recibe.

Los egoístas siempre van a lo suyo, son incapaces de sentir las necesidades del prójimo. Prefieren encerrarse en su propia torre de marfil, sin querer darse cuenta, ni comprender nada, para no tener que aceptar su propio egoísmo. En el prójimo solamente ven peldaños para ir subiendo, u objetos para utilizarlos en su propio beneficio, sin darse cuenta que ser desprendido y ayudar a los demás, produce más satisfacciones, que todos los actos de egoísmo juntos.

El egoísta no es generoso, es soberbio, inseguro, auto consentido y mal educado. Le falta carácter y es incapaz de rectificar su camino, porque siempre soslaya el deber. No quiere aceptar que su pobre y relativa felicidad artificial, no será duradera, si no lucha contra su egoísmo personal.

El egoísmo está soportado en el vicio de la avaricia, incluso en la distribución de las herencias, en la participación en los gastos comunes familiares, en la ayuda a los padres ancianos u otros familiares necesitados,

etc. Desgraciadamente, estos casos de egoísmo extremos, suelen terminar en graves discusiones, enfados y riñas entre los familiares.

No es difícil reconocer a las personas egoístas y sus actitudes. Es cuestión de fijarse en su comportamiento ante los demás, o hablar un rato con ellos. No vale la disculpa, de que quieren cerrarse y concentrase en sus propios problemas. Pero para calificarlos como egoístas, debemos seguir el refrán: Ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. A cualquiera, no se le puede calificar de poco generoso, avaricioso, ambicioso, tacaño, etc. Hace falta darse cuenta y cerciorarse de su egoísmo.

A todos nos gustaría, que todo el mundo dejara a un lado su egoísmo y se comportara con altruismo, generosidad, caridad, filantropía, desinterés, abnegación, sacrificio, humildad, sencillez, solidaridad, etc. Pero cada uno debemos comenzar a practicar esas virtudes y valores humanos, para que así cunda el buen ejemplo y desaparezca el egoísmo.

Todos somos un poco egoístas con nosotros mismos, pero algunos incluso, nos esforzamos en demostrarlo continuamente ante los demás. Nos gustaría no ser egoístas, pero no nos esforzamos lo suficiente en ello, es muy duro pensar primero en el prójimo, antes que en uno mismo. Las alternativas entre dar y tener, muchas veces hoy las consideramos irreconciliables. De ahí viene la práctica del egoísmo.

Hay una raya muy sutil, entre lo que es egoísmo, lo que es supervivencia y lo que es mejor para todos. Algunos padres no pueden hacer todo lo que desearían hacer para todos, por lo que deciden hacer las cosas lo mejor posible, intentando que sean en beneficio de todos. Incluso pueden tener que beneficiarse ellos mismos a corto plazo, para que haya en el futuro, un mejor futuro para todos. Puede no ser egoísmo, dedicar mucho esfuerzo y horario al trabajo, si con ello se supone que está sembrando, para que todos disfruten de la cosecha.

Ser padres para enseñar las virtudes y valores humanos y practicarlos, dando así ejemplo, es mucho más complicado, que aplicar cuatro teorías psicopedagógicas y esperar el milagroso resultado. Ser padres supone formarse profesional y familiarmente, querer, proteger, mimar, poner límites, educar, acompañar, servir de sparring, aconsejar, ordenar, crear un ámbito cálido de convivencia, sugerir, castigar, orientar, animar, empujar, consolar, servir de modelo, cuestionar, asentir, disentir, comprender, perdonar, resistir, etc.

El egoísta siempre está aislado en su soledad, solamente se cuida de él mismo. Su egoísmo va creciendo continuamente, hasta quedarse solo y volverse un traidor para la familia, los amigos y la sociedad. El que se aísla en su egoísmo, acaba perdiéndose en su auto exclusión, directamente con su comportamiento, despide a los de su alrededor, incluso a los que le quieren.

El egoísmo de conciencia, impide tener un sentido comunitario, que debería llevar a la práctica de las relaciones con el prójimo, empezando por los más cercanos. El egoísta nunca da, siempre dice: “A cuanto toca, sin poner nada”. Siempre termina mal, los demás se dan cuenta y le aíslan.

20 Situaciones donde más se practica el egoísmo:

1. Cuando en las familias, aunque sobren o falten las cosas, se ignora y desprecia las necesidades de los más próximos: Padres, hermanos y familiares.

2. Cuando hay injusticias en los repartos de herencias, beneficios familiares, trabajos, ayudas o gastos a realizar.

3. Cuando todos en la familia quieren tener la razón y se producen graves discusiones, enfados y riñas.

4. Cuando en los negocios se practica la política del “todo vale”, para obtener el máximo beneficio posible, caiga el que caiga.

5. Cuando se va contra el Décimo Mandamiento de Ley de Dios, encadenado a otros, como: La codicia, la usura, la ambición desmedida, la lujuria, la gula, la deslealtad, el soborno, la traición, la estafa, el robo, la violencia, el engaño, la simonía, la corrupción, la tacañería, el egoísmo, la mezquindad, la avidez, etc.

6. Cuando predomina el egoísmo y falta el amor humano y religioso entre la familia, los amigos y la sociedad.

7. Cuando los cónyuges desprovistos de amor, basan su vida en el egoísmo personal, sin adaptarse al cónyuge y esperando siempre obtener ganancias.

8. Cuando cada uno, creyéndose el centro del universo, quiere las cosas para sí mismo, anteponiendo sus caprichos, a las necesidades de su propia familia.

9. Cuando alguno de los cónyuges, goza de una buena posición económica y social, disfrutándola egoístamente, sin compartir los beneficios con la familia.

10. Cuando pudiendo ayudar con tiempo, dinero o conocimiento, a quienes menos tienen, no hacen absolutamente nada por su prójimo, Estando en una situación, en que debería hacerse.

11. Cuando solamente se piensa en acumular, para sentirse seguro o poderoso, quedándose con todo, sin darse cuenta de que ayudar o compartir, brinda un beneficio espiritual, social y económico mucho más profundo que lo imaginado.

12. Cuando en el matrimonio, no hay entrega ni adaptación completa del uno al otro, pensando solamente en el beneficio propio, sin dar nada a cambio.

13. Cuando en la familia, no hay solidaridad con todos los componentes y solamente, hay indiferencias hacia los demás.

14. Cuando las acciones están llenas de arrogancia, desentendiéndose de los problemas e inquietudes de los demás, mirando para otro lado, para no verlos.

15. Cuanto no se dan cuenta que dando más, a cambio, se recibe más.

16. Cuando los hijos se olvidan de todo lo que los padres les dieron y estos necesitan ayuda material, emocional o económica.

17. Cuando los hijos una vez conseguidos los bienes de los padres, que podrían dejarles en herencia, se deshacen de ellos y los mandan a un asilo o los abandonan solos en sus casas.

18. Cuando se es impuntual, por el hecho de ser egoísta con los propios gustos, tiempos, caprichos o conveniencias.

19. Cuando el egoísmo se utiliza, como músculo destructivo o limitante del matrimonio, hasta conseguir anular la vida del otro cónyuge.

20. Cuando los padres, para ganarse la incondicional sumisión de los hijos, les ofrecen injustificados o excesivos premios.

Los padres tiene que enseñar a sus hijos, primero con el ejemplo y después con instrucciones claras y concretas, sobre la relación que tiene el egoísmo, con el resto de los pecados capitales. El egoísta es posesivo, egocéntrico, narcisista, presumido, ególatra, inhibicioncita, tacaño, etc.

El egoísmo híbrido, lo manifiestan en el consumo y en otros aspectos de la vida, los que no escatiman nada y derrochan, cuando se trata de satisfacer sus caprichos o necesidades, pero contrarrestan ese egoísmo personal, cuando tienen que decidir sobre cosas sin importancia o baratas. Entonces quieren demostrar que son esplendidos. Suelen ser muy elocuentes cuando gastan para ellos y muy parcos, cuando lo hacen para otros. Compra las cosas buenas y caras para él, pero compra lo más barato y peor para su familia, siempre con interés emocional, personal o social.

Este ejemplo se refleja en los cónyuges, que retienen para sí la parte más importante de los ingresos familiares, y el resto lo entregan a la familia, para que se arreglen como puedan, sin importarles las necesidades

familiares.

Los egoístas no se sacrifican por los demás, Primero yo, después yo y siempre yo. Piensan que cuando les toque la hora de los sufrimientos, alguien les ayudará, pues para eso están los familiares, amigos o la sociedad. Se suelen olvidar de los sacrificios que otros hicieron por ellos, y que lógicamente, si no fueran tan egoístas, ahora tendrían ellos que corresponder. ¡Que me den y que me den! ¡A cuanto tocamos sin poner nada!

Cuántas personas están pidiendo a gritos, aunque muchas veces silenciosamente, que alguien les quiera, que alguien les diga una palabra amable, que alguien se sienta satisfecho por ellos. Pero el egoísmo impide ver lo que sucede alrededor, pues solamente quieren escapar emocionalmente, para satisfacer su egoísmo. Buscan ser felices, sin saber muy bien ni dónde, ni cómo, ni con quién. En esa desesperada huida, para satisfacer su egoísmo, se van a lo aparentemente más fácil, buscando compensaciones, huidas y placeres.

Se lucha contra el egoísmo impulsando, arrastrando o volcándose con el prójimo que nos necesita. Ya que tirando de los demás, consciente o inconscientemente, se mejora uno mismo y se produce y consolida la amistad y el amor a los demás, aunque la compensación no sea inmediata, pero sí real y eficaz. Cuando se busca el bien del prójimo, con cariño y naturalidad y servirle sin contraprestaciones, los hijos lo ven y aprenden a tener, menos problemas personales o a solucionárselos. Dándose a los demás, no necesitan de falsas evasiones y escapismos, para sentirse satisfechos.

Yo, y primero yo, es el principal fruto del egoísmo, que suele producir la búsqueda peligrosa y desordenada de placer y la necesidad imperiosa, de evasión física y mental. Algunos tratan de conseguirla, dañándose cada vez más, ignorando inconscientemente su debilidad o anemia emocional y, las formas de salir de ella.

La familia tiene un papel fundamental, en la lucha contra el egoísmo. El amor al prójimo, enseñado en la familia, es la mejor medicina preventiva, el ámbito natural, en el que los hijos deben aprender a amar. El mayor regalo que pueden hacer los padres, es dando su propio testimonio de amar bien al prójimo, empezando por los hermanos, familiares y amigos. Los padres tienen que ser un modelo auténtico de amor, y enseñar a los hijos desde pequeños, que el horizonte o punto de mira, no son ellos mismos, sino los otros.

El egoísta es la antítesis del filantrópico, pues este da todo lo que puede, basado siempre en las 3 T’s (Tiempo. Talento y Tesoro). Con generosidad, pone su experiencia, conocimiento y pasión, al servicio de los demás. El egoísmo también se refleja en las personas, empresas o asociaciones. Los padres tienen que enseñar a sus hijos, a dar generosamente, no solamente cuando es fruto de un impulso, emoción o simpatía.

Tienen que aprender a adquirir el conocimiento, para hacerlo dentro de una estrategia de su plan de vida. La idea de dar, debe ir más allá de un regalo o donativo, pues debe hacerse, intentando que las personas y el mundo sean mejores.

Los que quieran eliminar o disminuir su egoísmo, deben saber que, uniéndose a otras personas o grupos altruistas, encontrarán muchas razones, para poder mejorar su forma de convivencia con la sociedad. La

unión hace la fuerza, incluso para cambian los defectos propios. Consúltelo como hacerlo con un experto sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que practique y él le ayudará. Pasar de egoísta a dadivoso no es tan difícil.

El egoísmo en algunas personas no tiene límites, lo quieren todo para sí y nada para los demás, la avaricia les puede. No se quieren da cuenta, de las necesidades que hay delante de sus ojos y siguen queriendo más cosas para ellos, aunque ya lo tengan casi todo, incluyendo lo que no necesitan y lo que les estorba. No se enteran, de que son unos privilegiados y siguen queriendo más y más, incluso aunque no hayan hecho ningún mérito, ni esfuerzo, para conseguir las cosas que tienen.

Hay una emergencia educativa, contra el egoísmo en las sociedades plagadas de consumismo, sin límites, y del culto al Yo y la práctica del Ego. Se necesita que los padres, primeros y principales educadores, con sus derechos y obligaciones, se den cuenta del problema de su difícil y hermosa responsabilidad, de educar a los hijos. También deben aunar sus esfuerzos, compartir experiencias y coordinar los objetivos y acciones, entre los diversos ámbitos: familia, escuela y sociedad. En orden a la transmisión de las virtudes y valores humanos, que son los únicos conceptos, que pueden contrarrestar la plaga del egoísmo actual.

Si tiene algún comentario, por favor escriba a francisco@micumbre.com

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Las Reformas y la Importancia de la Libertad Religiosa

Hace algunos años, un día vino de  Saltillo un amigo y me pidió que lo acompañara a la Embajada de  España para conseguir los permisos oficiales necesarios a fin de poder estudiar Filosofía y Teología en una universidad de la península ibérica. En ese entonces, él tenía 24 años, había estudiado Ingeniería Industrial y tenía deseos de realizar estudios de posgrado en carreras humanísticas.

En la ventanilla nos atendió una mujer mayor, de unos 65 años, enjuta, con el cutis notablemente arrugado y con un trato humano poco amable. Observó la documentación de mi amigo y de inmediato comentó:

-¡Usted va para cura! ¡Dígame la verdad!

– No es así, tengo interés en cursar esos estudios para ampliar mis conocimientos en otras áreas del saber que me interesan.

-No, usted a mi no me engaña, ¡así son todos los seminaristas!…

En vista de lo cual yo intervine, más bien molesto, y le dije:

-Mire, usted, en muchas universidades de Estados Unidos y de Europa, cada vez hay más alumnos que se interesan por estas carreras  porque desean tener mayor cultura y sin que necesariamente piensen ser sacerdotes o religiosos…

-¡Ustedes se han puesto de acuerdo; me doy perfecta cuenta! –replicó la funcionaria irritada.

Yo volví a la carga y le respondí:

-Y si acaso este joven pensara en ordenarse sacerdote o religioso, ¿cuál es el problema? ¿No sería algo beneficioso para la sociedad? ¿En qué le afecta a usted?

-¡Pues sepan que –en lo que a mí respecta- tendrán siempre la negativa para obtener este permiso!           –concluyó furiosa, dio media vuelta y se retiró.

A consecuencia de ello, tuvimos que hacer gestiones de más alto nivel para resolver esta cuestión. Y finalmente mi amigo logró irse a estudiar humanidades a España.

Me quedé reflexionando que era la primera vez que me tocaba tener trato cercano con una persona con una marcada aversión y odio hacia el catolicismo, con una actitud de revancha anticlerical, que me hizo recordar los duros años de la Guerra Civil Española (1936-1939) en los que hubo una abierta persecución religiosa y se cometieron asesinatos, atropellos y graves injusticias para acabar con la semilla de la fe cristiana.

De esta anécdota me acordé, ahora que se está deliberando en varios estados de la república las reformas a los artículos 24 y 40 constitucionales.

Aunque personalmente no me acaba de convencer toda la redacción propuesta para el artículo 24, tiene la enorme ventaja que por vez primera se dice expresamente que los mexicanos tenemos libertad de convicciones éticas, de conciencia y religión y también se menciona que se puede ejercer la libertad de culto tanto en forma individual, colectiva, en público o en privado.

Y es que ésta es una tendencia universal, de reconocer jurídicamente en todos los países y regiones, el derecho a profesar la propia religión, sin  restricciones ni amenazas de ningún tipo. Se trata de principios de moderna civilidad, apertura de mente y tolerancia para superar viejos prejuicios de siglos anteriores.

Esta reforma, por otra parte, beneficia no sólo al Catolicismo sino a otras religiones como a la religión Judía, a los Mormones, a las Iglesias Evangélicas, Adventistas, Bautistas, a la Ortodoxa e incluso a los no creyentes.

Se trata, en conclusión y en caso de aprobarse la reforma del 24 constitucional, de un notable avance en el Estado Mexicano de continuar avanzando hacia el pleno reconocimiento de la libertad religiosa y en plena sintonía con los progresos internacionales en esta materia, que resulta cada vez más urgente su actualización dentro de los derechos humanos prioritarios.

Pero, en forma paralela, la reforma del artículo 40 promueve que se defina al Estado mexicano como “laico”. A primera vista, todo parece muy bien y estamos de acuerdo en que Iglesia y Estado se manejan en ámbitos diferentes: el primero busca el bien espiritual y fin sobrenatural de sus fieles (la salvación de las almas) y, el segundo, el bien común de la sociedad.

Sin embargo, lo deseable es que trabajen armónica y conjuntamente buscando el bien integral de los ciudadanos. Pienso, por ejemplo, en las innumerables labores de asistencia social y en beneficio de los más necesitados que realizan las iglesias: orfanatorios, asilos de ancianos, hospitales, dispensarios médicos en zonas rurales, escuelas gratuitas o con facilidades de becas para los alumnos, comedores públicos y donativos de alimentos y medicinas para personas que viven en pobreza extrema, etc. Sin duda, son un gran apoyo para las tareas que debe de realizar el Estado.

Lo peligroso es que si, por presión de determinados grupos llamados laicistas, se rechazara el artículo 24 y sólo se aprobara la reforma del 40 constitucional, se podrían llegar a graves abusos e intolerancias, que sin duda constituiría un lamentable retroceso para México en materia de libertad religiosa. ¡Paradójicamente en un país donde el 96% de sus habitantes es practicante o pertenece a alguna tradición religiosa! (Confróntese el Censo de 2010).

Entonces, cualquier manifestaci
ón pública de desacuerdo, que coincidiera con verdades de cualquier Religión, bajo la discriminatoria  y rigurosa visión laicista,  podría ser considerada  como una “violación al Estado Laico”.

¡Y volveríamos de nuevo a los tiempos de Plutarco Elías Calles en que la Iglesia y los católicos no podían expresar con libertad sus puntos de vista, con el riesgo de ser encarcelados, exiliados, torturados o condenados a muerte! Como lo atestiguan tantas investigaciones históricas, libros, estudios, documentos, fotografías…

Sí, amigo lector, estamos ante una situación particularmente delicada y de enorme trascendencia para todos los mexicanos, porque –insisto- en caso de que, a nivel de los congresos estatales,  se rechace la reforma del artículo 24 constitucional y sólo se aprobara lo propuesto en el artículo 40, se limitaría, negaría o disminuiría en forma dramática la libertad religiosa, cuando resulta que la reciente reforma del artículo Primero constitucional de 2011 deja muy en claro que el Estado mexicano –así como los órganos legislativos de los estados- deben centrarse en proteger absolutamente todos los derechos humanos, en concordancia con los Tratados y Convenciones Internacionales.

¡No olvides que tu participación activa en este trascendental derecho puede favorecer a la libertad religiosa de todos los mexicanos de nuestro tiempo y de las futuras generaciones!

 

 

 

Rosario Camargo: Adiós a una gran humanista

“-¡Tengo muchos planes! ¡Se los tengo que contar!” –así solía iniciar Rosario Camargo sus amenas conversaciones conmigo y quien falleció en días pasados.

¿Quién fue Rosario Camargo Espriú? Estudió primeramente la carrera de Antropología y, después, Periodismo en la naciente Universidad de Navarra. Llegó a España a principios de los años cincuenta y conservó siempre un gran cariño por esta universidad, por sus profesores y compañeros de estudios.

La conocí hace cuarenta años, cuando ella trabajaba en la  revista “Gente” (ya desaparecida). Se trataba de una publicación que abordaba temas de actualidad: cultura,  arte,  música,  política,  literatura… Yo llevaba a la redacción mis primeros artículos y ella era ya muy conocida como excelente reportera y experimentada entrevistadora de figuras públicas y personajes reconocidos.

Recuerdo bien su sonrisa, su aire intelectual con aquellos lentes gruesos y su inseparable tarro de humeante café, mientras escribía con soltura en su máquina de escribir.

Antes había sido fundadora de la  “Gaceta Universitaria”. Posteriormente fue directora de la revista “Giro”. Le encantaba presentar a los lectores facetas poco conocidas de las maravillas naturales que tiene México: playas, bosques, montañas, pueblos típicos, el mundo submarino…

También la traté con frecuencia cuando trabajó en “Fomento Cultural Banamex”, bajo la dirección de otra gran personalidad, Fernando Cuén. Eran los tiempos de la bonanza económica de nuestro país y había presupuesto suficiente para publicar verdaderas joyas de investigación de nuestro patrimonio histórico y cultural. Recuerdo, por ejemplo, un libro –con fotografías a todo color- sobre iglesias y conventos de la época de la Colonia; otro más, sobre el arte barroco novohispano. Y allí estaba Rosario aprovechando todos sus conocimientos de antropología, arte, cultura y periodismo para publicar libros de colección.

Lo mismo podemos decir,  en los años ochenta, cuando fue contratada en el Área de Comunicación de Banco del Atlántico, bajo la dirección del comunicador Ricardo Pasillas. Entre otras muchas actividades, y con la colaboración de otros periodistas, publicaban con periodicidad una revista y, cada año, un libro para regalar a los clientes del banco. Se me quedó grabado el  título de un libro que me gustó particularmente por su originalidad: “Cimas y simas de México”.  Eran publicaciones artísticas de excelente manufactura.

Por otra parte, cuando llegaban visitantes extranjeros, conocidos suyos, acostumbraba a llevarlos con entusiasmo al Museo de Antropología a mostrarles la grandeza de las diversas  culturas prehispánicas. De igual forma, a veces me la encontraba cerca del Zócalo, con un numeroso grupo de amigas, a las que les iba mostrando y dándoles verdaderas cátedras acerca de lo valioso de nuestro patrimonio en materia de arquitectura, pintura, ornamentación, escultura…

Un día me tocó visitarla en su oficina y me llamó la atención la considerable cantidad de libros que tenía de Antropología, figurillas prehispánicas, objetos de decoración de diversas regiones indígenas, etc. Y es que Rosario amaba profundamente a México, su cultura y todo lo relativo a nuestras tradiciones, costumbres, música y folklore.

Los años pasaban, iba envejeciendo, pero me asombraba su ímpetu y aliento por continuar escribiendo y colaborando en  diversas publicaciones, como: “México Desconocido”; un suplemento del periódico “El Heraldo de México”: “Feminísima” que lo dirigía su amiga, la  periodista Blanca Sevilla; la revista cultural “Istmo” -con Patricia Montelongo como directora-, publicación en la que continuó, hasta hace poco tiempo, escribiendo sus artículos y amenas reseñas de libros.

Cuando ya tenía más de setenta años, un día me la encontré en el jardín central de la Universidad Panamericana. Pensé que ya se había retirado de su actividad profesional. Pero no fue así, me abordó y sin más preámbulos, me dijo animosa con su consabida frase: “-¡Tengo muchos planes! ¡Se los tengo que contar!” Y a continuación me relató que había fundado un grupo de formación permanente para personas de la Tercera Edad y que era apasionante observar cómo se interesaban sus alumnas y alumnos por tantos temas culturales.

Y a continuación me invitó a dar unas conferencias acerca de algunos de mis libros. Por supuesto que con gusto acepté su amable propuesta. Reconozco que me edificó mucho su optimismo, su visión positiva, su ilusión por sus proyectos a desarrollar. Particularmente porque estaba enterado que había estado delicada de salud, pero Rosario no le daba mayor importancia y solía repetir:

-Son achaques propios de la edad y no hay que hacerles demasiado caso. Lo importante es seguir adelante, trabajando por sacar ¡tantas cosas interesantes que se pueden realizar!

Un significativo detalle que me llamaba la atención en su personalidad, era que siempre iba bien vestida, con elegancia y distinción. Hasta en este aspecto manifestaba su ilusión por vivir, no obstante el paso de los años.

Por si fuera poco, era poetisa. Publicó varios libros de poesía. Asistí a la presentación de su último libro, “Estreno sol cada día” (1), que le publicó “Editorial Minos”, y realmente me impresionó su enorme sensibilidad artística y las profundas metáforas que manejaba en sus textos literarios.

¿Cuál es el legado que nos deja esta gran humanista? En primer lugar, su infatigable laboriosidad que la llevó a continuar trabajando con ilusión hasta pasados los ochenta años. Su gran capacidad para innovar, crear y plantearse metas audaces en su quehacer profesional. Su valiosa aportación a la antropología
y al periodismo con sus investigaciones y abundantes escritos.

En el trato humano, supo ganarse a una gran cantidad de amistades. Nos deja su sonrisa, su buen humor, sus detalles amables y cordiales, su preocupación constante por buscar el bienestar de los demás, su permanente ejemplo por aprender cada día algo nuevo.

En definitiva, Rosario Camargo nos heredó una invaluable lección de cómo hay que enfocar la vida con sus retos y desafíos. Parafraseando el título de su último libro, podríamos afirmar que nos dejó una huella imborrable sobre cómo podemos buscar siempre el lado amable y positivo de nuestra existencia y así estrenar cada día la vida con una sonrisa en nuestro trabajo y en la convivencia cotidiana.

(1)Camargo Espriú, Rosario, “Estreno Sol cada día”, Editorial Minos Tercer Milenio, México, 2009, 101 páginas.

 

Conferencia: «El Encuentro: reconocerse como pareja, tu pareja es primero»

Este martes 29 de mayo a las 10am en la A. Maddox se llevará a cabo la conferencia «El Encuentro: reconocerse como pareja, tu pareja es primero» en el marco del Porgrama Ciclo de Conferencias «El Liderazgo de la Mujer» impartida por la Mtra. Alejandra Diener.

**Para bajar el material de apoyo es preciso solicitar la clave an la A. Maddox.

Semblanza:

Alejandra Diener es mamá de dos niñas, esposa desde hace diez años y defensora incansable de la familia, los valores y la vida. Es Maestra en Ciencia de la Familia por la U. Anahuac, es licenciada en Economía por la U. Iberoamericana, fue Directora Editorial del programa de Radio “Cúpula Empresarial” Radio Fórmula con Óscar Mario Beteta y fue especialista del programa “Edificando la Familia Mexicana” en Radio Centro 1030 AM, actualmente es productora y conductora del programa “Informando y Formando Radio” y de “Platicando con Ale Diener” en Neurona Digital Radio. Es maestra de formación humana en preparatoria y secundaria.

Ha impartido las conferencias magnas como “Cómo enfrentar la vida cuando fuiste violentado” en el “Evento de Hombre Nuevo” de Radio, “El Monstruo de la Comodidad” “Comunicación con Valores” y “El sacrificio de ser padre o madre no es sufrimiento sino entrega” en la Universidad de Celaya, asimismo los talleres de “Comunicación en Pareja”, de “Coherencia de Vida” y de “Sexualidad”, el curso sobre los “Siete Pecados Capitales y sus Remedios”, “Los Excesos en las Familias Destruyen” entre otros.

Ha publicado “Vestigios. Comentarios de la Vida” (Libro con causa; apoya a la Fundación Mazahua), más de 300 artículos en el periódico El Universal, la tesis de licenciatura “La crianza y el cuidado de los hijos; limitantes a la participación económica femenina”, basada en el Tratado de la Familia de Gary Becker, fue columnista de la revista “Tiempo Libre” y de la revista “IQ Magazine” y actualmente es columnista del portal YoInfluyo.com .

Fundadora y presidenta ejecutiva de Informando y Formando Organización, Miembro del consejo editorial del portal Yoinfluyo.com, así como del consejo directivo del Observatorio para la Mujer Construye de América Latina y el Caribe y miembro del patronato de la Asociación Iberoamericana de Endometriosis para una Vida Plena A.C. (ASIBEViP).
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Plática ONLINE de este 26 de marzo «Discriminación y Dignidad»

 

Esta tarde del 26 de marzo como parte del altruismo realizado en Informando y Formando Organización en una colonia popular, como todos los meses se impartió una plática sobre la DISCRIMINACIÓN Y LA DIGNIDAD HUMANA. Si no te diste de alta en el portal y nos enviaste un correo diciendo que ibas a participar en la plática a contacto@informandoyformando.org la puedes ver ahora aquí. Leer más

Proteger al Matrimonio ¿de qué? ¿de quiénes?

Por: Luis Fernández Cuervo                                               luchofcuervo@gmail.com

Desde el Salvador

Estoy muy de acuerdo con que se apruebe la reforma de los artículos 32, 33 y 34 según los textos acordados. Razones y experiencias hay de sobra. He leído mucho de lo que dicen unos y otros pero hay un vacío en todas las declaraciones. Hay que defender el matrimonio, si, de acuerdo, pero defenderlo ¿de qué o de quienes? Al parecer es tabú nombrar el peligro  o los agresores concretos.

Yo voy a decirlo. No me gustan los tabús, ni las mentiras disfrazadas de justicia. Estoy al final de mi vida y lo que más me importa es el juicio de Dios sobre mi conducta y mis palabras.

Hay que defender el matrimonio y los derechos de los hijos de ese poder imperial, monstruo de mil cabezas y de financiación millonaria, bien llamado como cultura de la muerte. Eso ya corrompió la cultura cristiano-occidental cuando introdujo el libertinaje sexual, desde la niñez, como un derecho y el aborto legal como una liberación de la mujer. El árbol se conoce por sus frutos y sus frutos están a la vista y en aumento: violencia, social y familiar, enfermedades de transmisión sexual, Sida, drogas, delincuencia juvenil, maras, crímenes, suicidios, ¡infelicidad!

La campaña del poder homosexual, el lobby LGBT, es sólo una etapa más de lo mismo. Sus pasos son:

1°.-  Victimismo. Que no se los insulte, que no se les persiga. Que se acepten sus nombres respetables de gays y de lesbianas. Y eso se acepta sin problemas porque la mayoría de la gente es pacífica y amigable. O porque es egoísta y no afecta su pequeña burbuja donde vive.

2°.- Que se los vea como normales, agradables, simpáticos y pacíficos. En esto el cine y la televisión juegan el mayor papel de la propaganda. Y se procura que no se difundan hecho reales  (Paris, España, Argentina, etc.) de sus desfiles burlándose de los cristianos con insultos, blasfemias, y asaltando y manchando templos.

3°.- Una vez que se les acepta como normales, piden igualdad de derechos: que sus uniones estables sean calificadas de matrimonios y el derecho a adoptar niños. El abogado Felipe González, jefe del primer gobierno español socialista dijo: “no hay peor injusticia que calificar de igual lo que es desigual”. Deberían meditarlo los socialistas salvadoreños. La unión estable de dos homosexuales –cosa que no interesa al 99% de ellos- nunca es un matrimonio. Tampoco nadie tiene derecho a adoptar niños, ni los matrimonios ni las parejas heterosexuales. Es el niño huérfano el que tiene derecho a encontrar un hogar estable con un papá y una mamá adoptivos. Ningún niño en su sano juicio quiere tener como papás a dos hombres o dos mujeres.

4°.- Una vez que se acepta la práctica de la homosexualidad como una alternativa sexual normal –antes o después de la legalización de sus “matrimonios”- es lógico que empiece a exigirse en los colegios, dentro de la asignatura mal llamada de educación sexual –píldoras anticonceptivas y condones- la unión física homosexual como una alternativa válida y saludable. Naturalmente ello produce rechazo de algunos padres que se niegan a esa enseñanza para sus hijos. Pero ya existen casos, en varios países,  donde esos padres han sufrido juicios penales o han ido a la cárcel.

5°.- Llegado a este punto, si ya se han conquistado la mente de personajes importantes, la aceptación de medios y de opinión pública, jueces,  intelectuales, etc. y se han silenciado a otros muchos con presiones, chantajes o beneficios económicos, entonces llega el momento de la imposición totalitaria de esa ideología. Los que se oponen, aunque sea con serenas y justas razones, adquieren la categoría de enemigos de la democracia, la tolerancia y la paz pública y se les castiga de distintas maneras. Son discriminados en sus puestos de trabajo, en sus escritos, en sus asociaciones y los más insumisos llevados a los tribunales. Ya han vencido.

 

¿Qué hacer ante un berrinche?

¿Qué padre de familia no ha vivido un berrinche de uno de sus hijos? ¿Qué padre o madre no ha sentido que pierde la batalla ante una pataleta de uno de sus hijos? Si eres papá o mamá seguramente sabes de lo que estoy hablando, cuando de pronto se ponen a bailar el “jarabe tapatío” en medio de un centro comercial, o que se tiran en el piso como si estuvieran haciendo brake dance. Si has ejercido tu paternidad también estoy segura te has enfrentado a la frustración al no saber qué hacer cuando pierdes el control ante un berrinche de uno de tus hijos.

Y como quedamos esta semana, voy a dar algunos consejos para que estos episodios puedan ser más llevaderos pero sobre todo controlados y lograr evitarlos en tu vida. Primero que nada te pido que NO hagas tú también un berrinche, es imprescindible que alguien guarde la cordura y es deseable que el adulto sea quien la resguarde. La coherencia es sumamente importante ante un hecho como es el berrinche.

No le grites, no se vale pedir que deje de gritar cuando tú estás haciendo exactamente lo mismo que pides que cese. No trates de razonar, porque no te va a poner atención, está enloquecido y ni caso te hará. En cuarto lugar no le vayas a pegar, (aunque a veces funciona un pellizco de pulga) mejor no lo hagas porque lo más seguro es que el berrinche se empeorará. En quinto lugar no lo vayas a imitar o a remedar, eso seguramente lo enfurecerá y perderás el control total.

El mejor consejo ante este espectáculos, sobre todo si es en público (y es cuando más se da porque quieren intimidarte ante la gente) es que dejes que se calme, solamente contrólalo si quiere pegarle a alguien, pegarte a ti o romper algo. Pero deja que se apague solito. Los niños son tiranos y si les damos poder haciendo caso inmediato ante sus berrinches, créeme que la tiranía se evidenciará de manera constante. Si es necesario sacarlo del lugar para que no moleste a los demás, hazlo pero cárgalo sin arrastrarlo como maleta porque aunque el público presente no entiende y más bien despotrique contra tuya, pensará lo peor de ti si parece que lo estás “violentando”.

Tienes que ser objetivo y darte cuenta la hora que es, puesto que muy posiblemente ha pasado su hora de la siesta, no ha comido, no durmió bien, etcétera, lo que en pocas palabras, rompió con su estructura y es lo que lo hace estar de mal humor y como no sabe controlarse pues se desencadena en berrinches. No se vale sufrir por algo que puedes evitar perfectamente. Respetarle sus horarios podría ser uno de los mejores consejos, un niño que sabe qué esperar y que eso que espera siempre llega, es lo que le dará mayor tranquilidad, y por ende nos dará un hijo mejor portado sin arranques enloquecedores y vergonzosos.

Nunca le des lo que quiere cuando te lo pide de un modo incorrecto, si lo haces habrás caído en su juego y provocarás que su tiranía aflore y se aproveche de tu baja tolerancia a la frustración. Tienes que aprender a esperar, a ser paciente y a cumplir con las reglas para predicar con el ejemplo. Porque como sabes los niños son esponjas y como ya lo hemos mencionado en artículos anteriores, los chiquitos aprenden por imitación. Para lograr la coherencia, es importante que primero te conozcas y que sometas tus debilidades porque si ni eso sabes menos podrás controlar a tu pequeño ante un ataque de ira.

Entonces ya sabes; no hagas berrinches tú, no pegues, no grites, no cedas, no te dé miedo, siéntete seguro, predica con el ejemplo, sé coherente, conócete a ti mismo, respeta los horarios de tus hijos y estoy segura que casi no verás berrinches en tu familia.

Nos leemos la semana que entra para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

¿Estás consciente del genocidio mexicano? Por: José de Jesús Castellanos

 

El Siglo XX ha pasado a la historia como el siglo de los genocidios. Dos son los más llamativos y se encuentran enmarcados por el nacimiento del totalitarismo: el del nazismo y el del comunismo soviético. Hay otros menos recordados en Turquía, en África y en Asia, pero también son muestras de la barbarie de la que somos capaces los humanos. Leer más

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