Joseph Biden y su estrella que comienza a “brillar”

Los primeros cien días en el mandato de todo presidente son una referente sobre lo que hará durante su administración. Lo anterior tuvo su origen durante el gobierno de Franklin D. Roosevelt quien aprobó 15 proyectos de gran relevancia en poco tiempo. Sin embargo a veces solo necesita unos cuántos días para demostrarlo. Tal es el caso del actual presidente de los EEUU, Joshep Biden que en su toma de protesta, pronunció un discurso inaugural llamando a la “unidad” y firmó 17 órdenes ejecutivas en su primer día de mandato.

Entre lo más relevantes, ha ordenado detener todas las deportaciones de inmigrantes durante 100 días; detener la construcción del muro en su frontera sur; fortalecer la protección a los llamados soñadores (jóvenes que entraron ilegalmente en EEUU siendo niños en compañía de sus padres); modificar la gestión de la pandemia; evitar la salida de la OMS; reincorporar a EEUU en el Acuerdo de París, así como evitar la discriminación en el puesto de trabajo en función de la “orientación sexual” o “identidad de género”.

El Acuerdo de París, más allá de un supuesto combate al cambio climático, establece que los países promoverán la “igualdad de género” y el “empoderamiento de la mujer”, promueve el aborto y la anticoncepción a través de los términos “salud sexual y reproductiva” y los “derechos reproductivos”. Donald Trump adujo en su momento que dicho acuerdo traía problemas al desarrollo económico de su nación, dada la enormidad de recursos que se destinarían para el “combate al cambio climático”.

Cabe recordar que en sus primeros días, Donald Trump cortó fondos a la multinacional del aborto Planned Parenthood, con la restauración de la llamada Política de Ciudad de México y la Enmienda Hyde. Ante las preguntas de la prensa respecto a la posición de Joshep Biden sobre estas medidas contra el aborto, Jen Psaki respondió: “Creo que tendremos más que decir de la Política de Ciudad de México en los próximos días. Pero aprovecharé la oportunidad para recordarles que (Biden) es un católico devoto. Comenzó el día asistiendo a la iglesia con su familia”.

Los medios de comunicación e incontables analistas afirman que Donald Trump polarizo a la sociedad de EEUU, mientras que Joshep Biden llama a la unidad, pero ¿en qué sentido esto es cierto? Mientras el primero sin ser católico tomo medidas que protegían la vida del no nato en el mundo; el segundo es abiertamente abortista contraviniendo la enseñanza de la Iglesia Católica. Pero ¿Qué más da si es abortista mientras “proteja” nuevamente a los migrantes? Joshep Biden se enfocó prácticamente en aquellos temas que al grueso de católicos progresistas o estultos gusta sin molestarse en ver más allá: migración, muro fronterizo, cambio climático, cortesía, “unidad” etcétera.

No era casualidad cuando afirmo lo siguiente sobre la administración de Donald Trump: “Tendremos la enorme tarea de reparar el daño que él ha hecho”. Solo espero que a estas alturas muchos se den cuenta del “daño” al que se refiere el actual presidente de los EEUU: el aborto es un negociado a nivel mundial. Cuando escuche decir que su administración ha sido la “peor” deténgase un momento al menos para discernir. Desde luego, esto también nos lleva a conocer a muchos:

¿Cuántos católicos aplauden ahora a Joshep Biden por medidas “a favor» de los migrantes, desconociendo o sabiendo (e importándoles muy poco) todo lo que hará respecto al asesinato en el vientre materno e ideología de género? Incluso lo llaman el segundo presidente católico de EEUU y aplauden su llamado a la “unidad”.

¿Cuántos católicos odiaron a Donald Trump por el tema de los migrantes y el muro fronterizo importándoles un bledo las acciones a favor de la vida del no nato a nivel mundial?

Poco importo que Donald Trump no iniciará ninguna guerra; no le perdonan que hiciera la guerra la gigante del aborto y de pronto nos recordara cuáles debieran ser las prioridades de un católico. Todos ansiamos la unidad en nuestras naciones, la pregunta es ¿A qué costo? ¿Valen más las remesas y un “insultante” muro fronterizo que la vida del no nato? Tenga claro que en todo hay jerarquías (más no exclusiones) y la protección de la vida en el vientre materno ocupa el primer lugar de todos.

No han faltado comunicadores diciendo que la estrella de Joshep Biden comienza a brillar mientras que la de Donald Trump se apaga, ¿De verdad? ¿Así de absurdos somos? ¿Cómo es posible que un político católico y abiertamente abortista haya llegado a la presidencia? No se trata de idolatrar a nadie, de antipatías o simpatías; sino simplemente de ver en su justa dimensión a quién tenemos por presidente, porque es un fiel reflejo de los ciudadanos que hay en una nación…

Corea del Sur y su guerra más sanguinaria: el aborto

“Los hombres no pueden mejorar la sociedad prendiéndole fuego: deben buscar sus viejas virtudes y traerlas de nuevo a la luz” Russell Kirk

En 1945 al término de la Segunda Guerra Mundial, Corea fue ocupada por fuerzas estadounidenses y soviéticas, cuyas zonas estaban separadas por el paralelo 38. Tres años después los comunistas habrían de proclamar una república popular en la zona norte que ellos ocupaban. Más tarde, en 1950 la zona norte atacaría sorpresivamente a la zona sur, dado que los comunistas querían dominar la totalidad de la península. Corea se vería hundida en una guerra sangrienta y dolorosa por tres largos años.

Al terminar ésta, Corea del Sur promulgaría un Código Penal que prohibía el aborto bajo cualquier circunstancia; quedaba claro que la perdida de incontables vidas había afectado profundamente a la nación; no podían permitirse más perdidas humanas. Sin embargo, en 1973, a través de la Ley de Salud Materna e Infantil se permitió realizar abortos en situaciones tales como enfermedad genética, violación, incesto o poner en riesgo la vida de la madre. El país asiático abría así, la rendija a la cultura de la muerte. Esa fractura en la defensa de la vida sería algo que tarde o temprano reflejaría sus consecuencias.

El 30 de diciembre del año pasado, mientras todos volteábamos hacia Argentina por la legalización del aborto hasta la semana 14 de gestación e incluso hasta los 9 meses en casos específicos; en Corea del Sur sucedía lo mismo a partir del 1o de enero de este año. Una noticia sumamente dolorosa, tanto más si nos enteramos de que en Corea del Sur existe la particularidad de contar la edad de una persona sumando los 9 meses de gestación (cerrándolo a 1 año). Daba cuenta de la importancia de la vida del bebé en el vientre materno.

Este país es hoy uno de los gigantes de la tecnología, convirtiéndose en una de las economías más grandes del mundo; han exportado al mundo la llamada “ola coreana” que incluye sus producciones televisivas; sus grupos juveniles de música pop conocida como el K-pop, su gastronomía, cultura tradicional, literatura, afecto por su idioma; sus producciones cinematográficas que a últimos años ha concentrado los reflectores logrando ganar el premio Oscar en 2019 con la nefasta película “Parásitos” etcétera. La industria ha sabido vender al mundo un rostro atractivo de la cultura coreana.

La otra cara de la moneda es que esta entre los países con menor tasa de natalidad. A ello se suma que para reducir los abortos selectivos, el gobierno promulgo en 1988 una ley que prohibía a los doctores dar a conocer el sexo del bebé en gestación, dada la enorme diferencia de nacimientos de niñas con respecto a niños (en aquel entonces 116.5 niños por cada 100 niñas); su eslogan fue “Una hija vale por diez hijos”. Que en la industria del entretenimiento, los casos de abusos sexuales son cada vez más comunes; que los suicidios han aumentado entre las estrellas de la música y de la televisión.

De haber padecido la humillante ocupación y represión japonesa el siglo pasado; de conocer los horrores de una guerra entre hermanos; de haber renacido de entre las cenizas y convertirse en un país fuerte, Corea del Sur se dirige hoy con paso firme hacia la destrucción de su sociedad mediante el asesinato en el vientre materno. El país asiático es el mejor ejemplo del estado denigrante al que puede llegar una nación otrora sojuzgada y ahora tan orgullosa y pagada de sí misma. A estas alturas apenas nada podría diferenciarla de su hermana comunista Corea del Norte que tanta aversión causa al mundo occidental. He aquí al Capitalismo y Comunismo aniquilando por igual naciones enteras.

Cuando se deslumbre por el estilo de vida de una sociedad, por su tecnología, por su cultura, gastronomía, cinematografía o música, procure tomar en cuenta antes el aspecto más importante: el humano. Porque en el trato dado a los más inocentes es que se decide el futuro de una nación. Vale la pena preguntarse ¿Qué vamos a hacer? Seremos conocidos como la generación más genocida de la historia; la que teniendo antepasados que sobrevivieron guerras y pestes, hoy en plena paz contamina sociedades enteras; la que llevo la guerra a sus propios hogares mediante el asesinato en el vientre materno.

¿Hay alguna solución que nos salve de un nefasto destino? Sí, dejar de matar a nuestros propios hijos; solo así recuperaremos nuestra alma y lo demás vendrá por añadidura…

Donald Trump, Joseph Biden y la delicada sensibilidad del católico

“Los desafíos que se nos presentan exigen una instrucción amplia y sana en la verdad de la fe. Pero requieren cultivar también un modo de pensar, una “cultura” intelectual que sea auténticamente católica, que confía en la armonía profunda entre fe y razón, y dispuesta a llevar la riqueza de la visión de la fe en contacto con las cuestiones urgentes que conciernen el futuro de la sociedad americana” SS Benedicto XVI – Homilía 17 de abril de 2008

Los medios de comunicación locales e internacionales se han apresurado a declarar a Joseph Biden como el nuevo presidente de los Estados Unidos. Las felicitaciones no se han hecho esperar, políticos de diferentes partes del mundo han externado su beneplácito por la “victoria”. En la contienda electoral Donald Trump reaccionó al conteo de votos declarando que hubo un fraude y que él había conseguido la victoria. Dicha declaración despertó la evidente molestia en muchos, uno de ellos el P. José Antonio Fortea.

Cabe mencionar que si bien, está visto que el todavía presidente de Estados Unidos es sumamente polémico; comparado con Joseph Biden desde luego que el primero representa un mal en un grado menor. Pero cuando ignoramos la historia, tendemos a alabar aquello que ha esclavizado al hombre e ido en contra del reinado social de Cristo. Baste con saber que las «grandes democracias» de las que habla el P. José Antonio Fortea son las que nos tienen en éste punto donde no hay retorno. Es la democracia el medio por el que se introduce el mal en una nación.

El sacerdote en cuestión habla sobre lo importante que es Donald Trump para el «bando provida». Debo decir que la causa provida no es un lío entre bandos, bloques o partidos políticos; la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural es algo que está perfectamente señalado en la doctrina social de la Iglesia y el católico tiene el deber de conocer y practicar en la vida pública. Por tanto hablar como si se tratara de un tema que nada tiene que ver con nosotros es un yerro y en el caso particular de los sacerdotes implica un yerro mayor al ser los primeros obligados a tratar el tema con suma delicadeza y darle la importancia debida

El sacerdote está en el deber de evangelizar desde el púlpito, supervisar e instruir diligentemente a aquellos que imparten la catequesis en su parroquia, a los acólitos, coro, asociaciones y cofradías. La doctrina católica ilumina el intelecto en algo tan importante como una votación que afectara al mundo entero. Si los católicos lo tuviéramos presente, no veríamos semejante situación en la que un político católico apoya el aborto y tampoco habría millones más votando por él en aras de que las libertades individuales están por encima de todo.

¿Qué tiene que ver y por qué es tan importante la sana doctrina católica? Porque una sólida formación católica le da fuerza a la lucha por la vida, el más fundamental de los derechos; una verdadera comprensión de la fe católica le permitiría al católico discernir y diferenciar la gravedad de una declaración polémica de Donald Trump al calor de una contienda electoral, de la suma gravedad que implica las acciones y la plataforma política que el candidato “católico” Joseph Biden pretende llevar a cabo de salir ganador.

En lugar de que nuestra delicada sensibilidad se vea ofendida por una declaración de Donald Trump, deberíamos sentir pena de que alguien que ni siquiera es católico haya hecho más en cuatro años por la protección de la vida en el vientre materno que miles de católicos juntos, llámese sacerdotes católicos, políticos católicos, empresarios católicos y feligreses en general, durante toda su vida. Las acciones a favor de la vida que el presidente Donald Trump ha realizado durante su mandato son un reproche constante a la propia consciencia; así que resulta más sencillo criticarlo como lo hacen los medios masivos de comunicación que ponernos a trabajar en lo que deberíamos.

Algo está muy claro: No podemos pretender que un católico que apoya el aborto y la ideología de género llegue a la presidencia de cualquier nación, máxime cuando sabemos que esta nación arrastrara al mundo entero en su destino…

¿Hacia el infanticidio?

La Asamblea Nacional francesa, acaba de aprobar hace algunos días, un proyecto de ley que permitiría a las mujeres abortar, incluso hasta antes del nacimiento del niño, bajo la excusa del ambiguo y generoso concepto de “angustia psicosocial”, siempre que sea avalada por un médico. La desgraciada moción deberá ahora ser revisada por el Senado (el otro órgano que conforma el equivalente a nuestro Congreso en ese país), lo que posiblemente ocurrirá a fines de este año, para que eventualmente –esperamos que no– se convierta en ley.

            Tal vez la única virtud de un proyecto como este, sea que muestra el verdadero rostro de muchos de los que defienden y luchan por el aborto, al punto de llegar a considerarlo un “derecho humano”. Es decir, que en varios casos, las tres causales típicas que inicialmente se invocan para legitimar esta práctica, son solo un primer paso para llegar a su liberalización total, idealmente financiada por el Estado. En este sentido, debiera hacer despertar y despabilarse a quienes creen que el este debate termina al aprobarse dichas causales, como ha ocurrido en Chile.

            Ahora bien, más allá de lo terrible de esta mentalidad, que en atención al proyecto mencionado es capaz incluso de matar a un niño perfectamente viable, que podría haber sido sacado del vientre materno antes de su eliminación y vivir perfectamente, esta nueva frontera abre variadas e inquietantes interrogantes, dos de las cuales mencionamos aquí.

            La primera, es qué procedimiento habrá que llevar a cabo para abortar a estos niños cuando ellos sean capaces de vivir por sus propios medios fuera del vientre maternos. Mal que mal, si se los elimina luego de nacidos, estaríamos no frente a un aborto, sino a un infanticidio, situación que al menos por ahora, está penalizada. Ello hace suponer que para evitarlo, primero habría que matar al niño dentro de su madre (poniéndola en riesgo también a ella, dado su tamaño) y luego extraer el cadáver. O también, para recordar una dantesca práctica (creada precisamente para no cometer infanticidio), de proceder al llamado “aborto por nacimiento parcial”. En este caso, se hace salir al niño del claustro materno comenzando por los pies, deteniendo el procedimiento cuando se llega al cuello, para luego perforar el cráneo y succionar el cerebro, y finalmente terminar de expulsarlo ya muerto, evidentemente. De ahí su nombre –“aborto por nacimiento parcial”–, pues técnicamente, no ha nacido por completo, sino solo en parte, con lo cual estaríamos técnicamente ante un aborto.

            La segunda y tal vez más inquietante reflexión, es qué diferencia sustancial existe entre un niño de 8 meses de gestación y uno ya nacido; tan sustancial, que haga lícito matarlo impunemente en el primer caso y no en el segundo. Sin embargo, más allá de este absurdo –y precisamente por eso, por tratarse de un absurdo–, nada impide que con esta lógica, se termine legitimando el mismo infanticidio, con lo cual ni siquiera habiendo superado la “prueba” del nacimiento, nuestros niños estarían a salvo, pues se podría disponer de ellos libremente, quién sabe hasta qué etapa de su crecimiento.

            Una prueba más de lo que ocurre cuando sin ningún derecho, nos arrogamos la decisión de determinar quién vive y quién no, motivada por nuestros caprichos o intereses. El problema es que esta frontera, una vez traspasada, puede correrse –como de hecho se ha ido haciendo–, notable y peligrosamente.

 

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

La estupidez de Ashton Kutcher y Black Lives Matter

“Si eres una mujer negra en Estados Unidos, es estadísticamente más seguro abortar que llevar el embarazo a término o dar a luz” (Planned Parenthood Black Community)

Ante la reciente muerte de George Floyd se han desatado manifestaciones y actos vandálicos en diferentes ciudades de EEUU. A este respecto, el movimiento “Black Lives Matter” (BLM) apareció nuevamente exigiendo justicia. A ello se han sumado artistas como Shawn Mendes, Ariana Grande, Paris Jackson, entre otros, han apoyado protestas “antirracistas”.

Las redes sociales no podían ser menos; un mensaje de Ashton Kutcher apoyando al movimiento Black Lives Matter fue respondido con un mensaje de que todas las vidas importan (All lives matter). El actor contesto que la gente que respondía así no debía ser silenciada, sino solo educada. Debido a una anécdota de familia; mientras su esposa y él acostaban a sus pequeños hijos, decidió decir lo siguiente casi entre lágrimas:

“Lo que tienen que entender toda esa gente que responde All Lives Matter al Black Lives Matter es que ahí fuera hay muchas personas que creen que la vida de la población negra no importa. Quizás cuando dicen que todas las vidas son importantes lo hacen con toda la buena intención, pero recuerden siempre esto: para mucha gente la vida de los afroamericanos no importa nada

Es posible que Ashton haya tenido la mejor intención, sin embargo ésta no se sostiene por ningún lado; antes bien sus palabras se vuelven contra él. Veamos lo que el actor ha ignorado:

-Black Lives Matter apoya y promueve el aborto y la ideología de género entre la gente de raza negra. En su comunicado titulado “Lo que creemos”, manifiestan que las vidas de los negros son importantes, independientemente de la identidad sexual real o percibida, la identidad de género, la expresión de género, el estado económico, la capacidad, la discapacidad, las creencias o incredulidades religiosas.

-En 1994 se acuño el término “justicia reproductiva” por un grupo de mujeres de raza negra, para expresar la conexión que hay entre la justicia social y la lucha por los  “derechos reproductivos” (aborto, métodos anticonceptivos, fecundación in vitro, etc.). Vinculan los sistemas de opresión al mundo de la reproducción. Dicho término es usado por BLM y por GIRE (en México). Aunque “justicia reproductiva” tiene conexión con la salud sexual y derechos sexuales; implica un contexto más amplio al vincularlo a la “justicia social” y la opresión; es decir, no queda en el ámbito privado, sino en el laboral, político y socioeconómico.

-Alicia Garza, cofundadora de BLM declaró que la “justicia reproductiva” está al interior de este movimiento, que no solo se trata del derecho de las mujeres a determinar, cuándo, cómo y dónde quieren formar una familia sino también el derecho a ser capaz de criar niños para convertirse en adultos; algo que se ve obstaculizado por la violencia por parte de las fuerzas del orden u otras fuerzas estatales (¿?), por crisis a través de la pobreza, la falta de acceso a los recursos y la falta de acceso a comunidades de salud que sean seguras y sostenibles. Aseguró que BLM y la “justicia reproductiva” van de la mano. Ahí lo tiene.

-Los centros de aborto de Planned Parenthood están ubicados a una corta distancia de barrios negros; como es de esperarse, las mujeres negras abortan hasta cinco veces más que las mujeres de otras razas. Ello responde al deseo de su fundadora, Margaret Sanger, de exterminar a la población negra, algo que no debía saberse jamás. Desde luego BLM apoya a Planned Parenthood.

¿Cómo es que Ashton pasa por alto tales ataques a la vida y dignidad de los negros por parte de quienes dicen luchar por ellos como BLM?

¿Dónde está la indignación y las lágrimas de Ashton por todos aquellos bebés de raza negra asesinados en el vientre de sus madres en sus propios barrios?

¿Dónde estaba Ashton y sus vídeos cuando su esposa Mila Kunis donó recursos al gigante del aborto, Planned Parenthood fingiendo ser el vicepresidente de los EEUU?

El problema de que un adulto jamás haya madurado y desarrollado su inteligencia es que termina siendo torpe de entendimiento, alguien a quien es muy fácil manipular. El sentimentalismo y la estupidez desbordados no permiten que la razón actué, no hay discernimiento sobre aquello que nos rodea. Cualquiera puede tomar su teléfono celular y grabar un vídeo mostrando su indignación ante una situación, incluso derramando lágrimas; pero no todos querrán ver un panorama más completo y real de lo que sucede; menos aún actuar en consecuencia.

Si usted es padre de familia, no olvide que uno de sus deberes es ayudar a que sus hijos desarrollen sus capacidades motrices e intelectuales, desarrollar las virtudes; inculcarles valores morales, ayudarlos a discernir el acontecer diario, en lugar de heredarles la estulticia y la estupidez. Quizá un buen día muchos por fin entendamos que todas las vidas importan. Solo así actuaremos como es debido, defendiendo la vida desde el vientre materno hasta la muerte natural, defendiendo el matrimonio y la familia, sin distinción de razas; simplemente porque toda vida humana es valiosa. Por último diré que solo puedo estar de acuerdo en una cosa con Ashton Kutcher: Para mucha gente la vida de los afroamericanos no importa nada. Y eso, irónicamente lo incluye a él…

Una madre y “muchas madres”…

 “Llegara el día en que será preciso desenvainar una espada por afirmar que el pasto es verde” Gilbert Keith Chesterton

Recientemente en el día de las madres, en conferencia de prensa, el Dr. Hugo López Gattell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud presento un vídeo titulado “Muchas madres” compartido por Nadine Gasman, producido por Inmujeres.

A este respecto, conviene hacer algunas observaciones:

El video tendencioso trata de ganarse la simpatía de mujeres incautas al hacerles creer que la felicitación del 10 de mayo solo es para aquellas madres perfectas que son el estereotipo inalcanzable de la sociedad: falaz mentira. Cuando felicitamos a alguien no es porque sea perfecto; una felicitación no depende de ese modelo; los felicitamos por el afecto, la estima o admiración que les tenemos, con sus yerros y aciertos. Al tratarse de nuestra madre es natural hacerlo por amor a aquella mujer que nos ha dado la vida.

Cuando dicen “Muchas madres” no hablan de las madres de Suecia, de Madrid o de San Petersburgo o la suma de todas ellas; “diversas formas” no se refiere a las habilidades que cada una desarrolla en su maternidad o a su forma de ser; no. “Muchas madres” y “diversos tipos de madre” se refiere a los modelos que están imponiendo a la sociedad mediante la ideología de género: situaciones múltiples en las que sea lo mismo una mujer-madre a un hombre vestido de mujer, queriendo ocupar el lugar de una madre.

Aquello de “Muchas madres” va de la mano con “tipos de familia”, términos que buscan hacer del concepto de madre y de familia algo tan elástico que termine por destruirse. No les importa que haya muchas madres, sino que no haya ninguna. ¿Le parece absurdo? Vea lo que ha sucedido con el matrimonio que ha sido despedazado y reducido a la nada: a la unión entre personas del mismo sexo, le siguió el “matrimonio igualitario”, luego la poligamia, después exigir la unión entre personas y animales y la legalización de la pedofilia; al matrimonio se le disuelve mediante el divorcio exprés.

Diré que jamás he estado de acuerdo con aquella frase que es la bandera de las mamás solteras: “mujeres que son padre y madre al mismo tiempo”. Naturalmente es de alabar el sacar adelante a los hijos a pesar de hallarse solas. Sin embargo suponer o asegurar que se puede sustituir al padre o a la madre, es por decir lo menos, irresponsable. Padre y madre son insustituibles, pues cada uno de ellos aporta cualidades distintas al hijo. En ese orden, dos mujeres no hacen un padre y dos hombres no hacen una madre. Un hombre vestido de mujer, incluso con genitales mutilados, no es una madre.

Ahora bien, es menester hacer una diferencia entre una madre con defectos y virtudes, que está tratando de formar a sus hijos lo mejor posible a pesar de las adversidades, a una madre desobligada con su familia y que lo ha tomado como un hábito (no se sorprenda, lo mismo aplica para el padre). Pero es muy conveniente para la campaña de la ideología de género el que usted piense que es válido homologar tales situaciones. Pero ¡Todos cometemos errores! Desde luego, nadie es perfecto, sin embargo hay una diferencia abismal entre tener yerros y convertir éstos en una forma de vida.

Por otro lado, pareciera que cometieron un error al haber dicho en el vídeo “tú que decidiste abortar”, admitiendo con ello que la mujer embarazada ya es madre. Lejos de ser un error, es a mí parecer, el siguiente paso en la batalla del aborto: de negar la vida en el vientre materno, de no llamarle como era debido usando el término “derecho a decidir”, han pasado a no sentir vergüenza por promover un asesinato y normalizar su uso en la sociedad llamándole con todas sus letras. Buscan hacer del aborto una opción más, como el tener o no un sobrino o un perro. Cuanto más rápido la mujer deje de tener consciencia sobre la vida que lleva en sus entrañas, valiéndose del lenguaje, más pronto avanzará el aborto.

¿Y sabe que argumentan todos los que promueven la destrucción del matrimonio, de la familia, de los padres y la vida en el vientre materno?: que lo hacen por “amor”. Sin embargo, estimado lector, usted y yo sabemos que el amor del que hablan está muy lejos de ser el amor ágape muy propio de las hermosas madres. Por ello es tan peligroso llamar a cualquier cosa amor.

No se deje llevar por el mensaje contenido en dicho vídeo, pretenden que usted empatice con las situaciones expuestas, sin importar si son válidas o en detrimento de la mujer y madre. Solo no olvide una verdad fundamental: lo único que puede destruir a la ideología de género es la existencia de la familia, padre, madre e hijos. Gilbert Keith Chesterton decía que  la cosa más extraordinaria del mundo es un hombre común, su mujer común y sus hijos comunes. Así es y no solo su existencia misma sino que la gente entendamos que la familia y cada uno de sus integrantes es insustituible.

Tenga por seguro esto: no hay “muchas madres” sino una madre…

Jueces, leyes y democracia

En un reciente fallo, la Corte Suprema de Kansas, Estados Unidos, declaró que existe el “derecho natural” de la mujer a abortar, en razón de su libertad, establecida de manera bastante genérica en el preámbulo de su constitución federal. De esta forma, pretende que ningún interés ajeno a dicha libertad pueda poner en jaque esta decisión de la madre.

            Ahora bien, al margen del consabido problema de estar acabando con otro ser humano inocente, a quien se le está quitando arbitrariamente su calidad de persona, pero que posee igual dignidad que la madre (o incluso más, al tratarse de un ser indefenso que merece mayor protección), la sentencia de este máximo tribunal federal es un botón de muestra más, del creciente y en buena medida incontrolado poder que están adquiriendo los jueces en muchos países, quienes mediante la “interpretación” de los textos que supuestamente los limitan, terminan imponiendo su propia voluntad.

            En efecto, tanto a nivel nacional como internacional, el activismo judicial está haciendo que uno se pregunte, sinceramente, de qué sirve tener leyes, constituciones o tratados, si llegado el momento de aclarar su sentido y aplicarlos, el intérprete se convierte en un auténtico demiurgo de los mismos, que los puede trastocar completamente.

            De nada sirve la a veces meridiana claridad del texto a analizar; a tanto llega el poder de este verdadero creador de derechos. Es cosa de recordar la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que establece en su art. 4.1 que el derecho a la vida se protege desde la concepción y que persona es todo ser humano (art. 1.2). Pese a ello, la Corte Interamericana determinó que el no nacido no es una persona (casos Artavia Murillo vs. Costa Rica, de 2012, y Gómez Murillo vs. Costa Rica, de 2016).

            En por eso que la situación anterior podría compararse con aquel estudioso que, al analizar una partitura, la modifica, introduciendo nuevas notas musicales. De esta manera, no existe ninguna claridad ni previsibilidad sobre cuál podría ser el producto final que saldrá de su inspiración.

            Pero más allá de metáforas, lo peligroso de una situación semejante es que si los jueces tienen casi total libertad para modificar como les plazca el texto que interpretan, la pregunta hecha más arriba vuelve a inquietarnos: ¿para qué tenemos entonces leyes, constituciones y tratados? Ello, porque se supone que la escrituración de las normas jurídicas, hace ya milenios, significó un gran avance, precisamente, para evitar las arbitrariedades que se cometían en su aplicación, cuando ellas eran solo transmitidas por la costumbre. El paso desde la tradición oral a la escrituración, tenía precisamente el objetivo de dejar claro lo establecido por estas normas, darles fijeza, publicidad y terminar con estos abusos.

            Mas, si de manera creciente todo o casi todo depende del intérprete, de nada vale tener estas normas escritas, pues los juegos con la semántica han llegado ya a límites intolerables.

            Sin embargo, de manera más profunda, si todo o casi todo queda en las manos del juez, ¿de qué vale la labor de los órganos que emiten estas normas, los más importantes de los cuales han surgido del voto popular? La democracia misma queda en entredicho, al punto que tal vez sería mejor hablar del gobierno de los jueces, o incluso de “jurisdocracia”.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del DerechoUniversidad San Sebastián

Un día sin nosotras es darnos un balazo en el pie

Pareciera que se avecina un huracán de ideología. Las mentes de la humanidad llevan años siendo atacadas por las ideas, principalmente las que destruyen la moralidad, la estabilidad familiar y peor aún, la vida. La vida humana. Es aberrante la agresividad con que la ola feminista radical está embistiendo las instituciones que funcionan, bajo la bandera de los derechos de la mujer cobijados por los tergiversados derechos humanos.

Lo curioso queridos amigos, es que en la Constitución Mexicana, la vida humana se constituye en el derecho por excelencia, sin el cual no tienen cabida los demás derechos fundamentales, es un presupuesto lógico. Sin vida humana, ¿para qué necesitamos derechos los humanos?

No sé si recordarán, pero no fue sino hasta el año 2005 que se quitó la pena de muerte en México. Sí, así como lo leen, todavía se permitía por ciertas causas la pena mortal a quien infringiera la ley. Bueno, ahora se reformó el artículo 22 de la Carta Magna diciendo que “ningún ser humano puede tener el derecho de disponer de la vida de un semejante…” y una condición necesaria para que haya derechos humanos es el derecho a la vida o garantía individual.

Sólo un ser humano con vida puede ser titular de los demás derechos, esto es lo que es el principio denominado pro-homine. Entonces ¿Todo mexicano tiene derecho a ser protegido por la ley? ¿Inclusive el concebido no nacido?

La respuesta está en el Código Civil Federal en el TITULO PRIMERO – De las Personas Físicas Artículo 22. Nos dice que “La capacidad jurídica de las personas físicas se adquiere por el nacimiento y se pierde por la muerte; pero desde el momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección de la ley y se le tiene por nacido para los efectos declarados en el presente Código.” Es decir que el individuo humano concebido mexicano tiene derecho a la protección del Estado. A heredar, por ejemplo, si su padre muriera antes de que el concebido naciera, los bienes de su papá automáticamente son para este último, porque el Estado Mexicano lo reconoce con derechos.

La ola feminista radical nos ataca ahora con el pretexto del día internacional de la mujer, que se celebra desde hace más de un siglo en casi todo el mundo los días ocho de marzo. Irónicamente, lejos de lo que inició este movimiento, que era la lucha legítima por la participación de la mujer en la política, en el sufragio y el mercado laboral, se convirtió en un movimiento que busca el sometimiento del hombre. Un activismo, que busca que la mujer sea como el hombre, y para lograrlo, entre otras cosas se ha posicionado el aborto como bandera para el igualitarismo. Portadas de  revistas para “mujeres”, como Marie Claire Latinoamérica, presentan este mes a modelos como la muy comentada mexicana Yalitza Aparicio, de la película ROMA, queriendo imponer a como dé lugar el aborto en México. Así como mujeres que conducen programas televisivos que visten el pañuelo verde, que en la actualidad simboliza el apoyo al aborto, u hombres famosos, como Ricky Martín quien es abiertamente una persona con Atracción Hacia el Mismo Sexo y que ha usado a mujeres para alquilarles su vientre y poder tener hijos, están incitando a la violencia.

Literal como lo lees, pero ante tanta suciedad e inconsistencias en las leyes, ¿por qué nadie sanciona a las revistas, a los conductores, celebridades…? ¿Sabían que está penado en México incitar la violencia?

Código Penal Federal Artículo 208 “Al que provoque públicamente a cometer un delito, o haga la apología de éste o de algún vicio, se le aplicarán de diez a ciento ochenta jornadas de trabajo en favor de la comunidad, si el delito no se ejecutare; en caso contrario se aplicará al provocador la sanción que le corresponda por su participación en el delito cometido. Dichas penas se impondrán a las personas relacionadas o adscritas a cualquier institución, asociación, organización o agrupación de carácter religioso, cultural, deportivo, educativo, recreativo o de cualquier índole y tengan conocimiento de la comisión de los delitos a que se refiere el primer párrafo del presente artículo,…”

Se está incitando a asesinar al concebido no nacido en el vientre materno, violando sus derechos protegidos por la ley en el artículo 22 del Código Civil.

La marcha del ocho y el Paro del nueve, están inspirados en esta incitación. Se busca principalmente exigir “el derecho a decidir sobre tu cuerpo”, (frase falaz, puesto que hay un concebido no nacido que no es parte de ese cuerpo) y quien porte una insignia que incite a dicho delito, debe de ser sancionado. Esto si la ley se cumpliese.

Mujeres que aparte quieren demostrar que sin ellas el PIB caería, lo cual no es necesario simular desestabilizando, pues basta con una simple regresión econométrica y proyectar una variable de mujeres Económicamente Activas ausente durante una jornada, y así no necesitaríamos darnos un balazo en el pie. Por otro lado, hay quienes argumentan que UN DÍA SIN NOSOTRAS les demostrará la falta que hacemos, pues quién suplirá a la secretaria, a la cajera, etcétera. Pero se olvidan que en casa cuando de hijos y marido se trata, ahí a pesar de que no se remunere monetariamente, se puede medir nuestra ausencia muy fácil, basta con ver la descomposición del tejido social. Hicimos el ejercicio en el momento que quisimos salir a competir con el varón y dejamos a nuestros hijos a merced de la comida chatarra, la televisión, las mafias y los gobiernos.

¿Necesitamos más pruebas? Pruebas de la verdad hay muchas, que puedo respaldar legalmente, filosóficamente, económicamente, antropológicamente, pero hoy por hoy está por encima la ideología que es efímera y carece de sustento. La premisa es sencilla, pero para hacer un sofisma, nos hemos vuelto expertos. Por eso #YoNoParo.

Nos leemos pronto, para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

“El 9 ninguna se mueve”, los ignorantes y zánganos

“Los hombres no pueden mejorar una sociedad prendiéndole fuego. Deben buscar sus viejas virtudes y traerlas de vuelta”. Russell Kirk

Recientemente el colectivo “Las brujas del mar” convoco a marcha y paro nacional “El 9 ninguna se mueve” que se realizará los días 8 y 9 de marzo respectivamente. Lo hacen bajo la bandera de protestar sobre la violencia contra la mujer y los homicidios cometidos las últimas semanas que acapararon los medios de comunicación. Para ello piden que no haya mujeres en las calles, en las escuelas, en el trabajo, en las universidades o haciendo compras.

Así que, varios “provida”, “conservadores”, la “derecha política” y autoridades eclesiásticas (los últimos merecen una especial y posterior mención) se han sumado a la convocatoria argumentando que es perfectamente válida pues se exige seguridad para las mujeres, usando la conocida frase “nos están matando”. Lo que no quieren ver –o aun viéndolo les importa poco- es que se busca apuntalar el aborto en todo el país; luego ¿acaso no es absurdo apoyar una marcha y un paro por la “seguridad” de las mujeres y al mismo tiempo exigir el derecho a matar al bebé (independientemente de su sexo) en el vientre materno?

Es increíble que el grueso de la gente pase por alto que el paro esta promocionado por abortistas que, como es obvio no les importa nadie, ni la mujer. ¿Cómo es esto posible? El feminismo radical ha sabido capitalizar la indignación de la gente respecto a la violencia que se vive en el país, así como la falta de seguridad y justicia.

Han logrado embaucar a mujeres ignorantes. Ahora bien, cuando digo ignorantes no me refiero a analfabetas; la ignorancia anida en personas sumamente preparadas, prueba de ello son las mujeres con cargos políticos, empresarias y  profesionistas de diversas áreas que están sumándose al paro nacional; incluso cuando parecía que varias apoyaban la vida en el vientre materno.

Como suele decirse, ignorantes ha habido siempre, pero ahora salen de las universidades, tienen maestrías y doctorados. Cabe mencionar que todos somos ignorantes en cierto sentido, pero hay que superarlo viendo más allá de una convocatoria; no solo se trata de estar plagados de información, sino de formarse; saber discernir el acontecer diario. Tenga por seguro que unirse a un paro que aprovecha la situación actual de violencia para promover el aborto y el libertinaje sexual no será jamás una opción para mejorar las cosas. Nadie necesita el odio de aquellos que dicen defender a la mujer pero promueven su degradación, arrastrando con ello a toda la sociedad.

Es verdad, no todos los que participen en la marcha o el paro nacional están a favor del aborto, pero es un hecho que todos los que tomarán parte en ese evento le hacen el flaco favor –les guste o no- a los abortistas, apuntalando la ideología de género en este país.

Varios hemos sido víctimas de la delincuencia, el punto es ¿qué hacer con lo que nos sucede? Por ejemplo:

Las cosas materiales, su auto, su celular, su dinero ¿valen la pena como para exigir la imposición del asesinato masivo de ancianos?

Si asesinan a sus hijos adolescentes o a su cónyuge ¿exigiría que mataran a los niños de cinco años o menos, so pretexto de que es el mal menor para garantizar justicia para usted y otros?

¿Le parece absurdo el planteamiento? Lo es; tal y como ahora lo es el hecho de que infinidad de mujeres y hombres de bien (pero terriblemente estultos) se unirán al paro nacional exigiendo justicia para las mujeres negándose a  ver que lo que ahí se exigirá será el asesinato en el vientre materno. Se encuentran apoyando lo que nunca hubieran apoyado de haber estado realmente formados, porque sabrían que la seguridad de unos no está en función de la matanza de inocentes, ni de la destrucción de la familia.

La reacción ante la situación actual de violencia es tan simple y llana que, o nos unimos a los que promueven un crimen nefando, a los que fomentan el odio para mitigar nuestra indignación aprovechándose de ello; o luchamos por el bien común desde el lugar en el que estamos, empezando por nuestra familia. Parece fácil pero es el trabajo más exigente de todos.

No se necesitan zánganos exigiendo no laborar, se necesitan hombres y mujeres dispuestos a trabajar cada día de su vida por un mundo más justo y más humano…

No paro ante el Caballo de Troya

Un paro detiene algo. Detener el desarrollo de algo para demostrar algo, es lo que se busca en el del próximo nueve de marzo. Parar la economía que producimos las mujeres. Con el propósito de que se sienta nuestra ausencia asemejándola a que si todas fuéramos asesinadas, el motor económico se desaceleraría.

Si bien es cierto, no es necesario esta simulación para entenderlo, basta con ver las cifras económicas y comprender que efectivamente las mujeres somos parte importante del PIB nacional. Y también es preciso notar que muchas tienen salarios inferiores por trabajos iguales a los de sus homólogos hombres. Este tema es puramente económico y se debe de tratar justamente desde esa disciplina. No es un asunto de discriminación, sino de costo beneficio que desde hace décadas debió de haber solventado la industria y el gobierno a través de políticas públicas que faciliten una verdadera conciliación entre el trabajo y la familia.

Pero por otro lado, continuando con el paro, el nueve se está realizando para detener la ola de asesinatos a mujeres que ha ido en aumento. Este incremento se relaciona directamente con la escasez de políticas públicas que atiendan, castiguen y prevengan, por ejemplo, la violencia en la pareja o para erradicar la discriminación por sexo que persiste en distintos espacios.

Hay una desigualdad natural entre varones y mujeres en el mercado laboral no sólo salarial sino también de costumbres, pues siguen existiendo ejemplos machistas que resultan adversos para la mujer como cuando se reúnen para cerrar negocios en tugurios de  bailarinas eróticas.

Asimismo, existe una crisis de seguridad más amplia, se requieren políticas que garanticen un control efectivo de armas; que impulsen la desmilitarización de la seguridad pública; y que fortalezcan a las instituciones civiles para que realmente sean capaces de responder a la violencia de manera inteligente, focalizada, transparente y justa, desde lo local y de la mano de la comunidad.

El paro no está proponiendo nada para revertir lo antes mencionado, por el contrario está queriendo detener los llamados “feminicidios” que dada su ambigüedad en la definición, la mayoría de la población considera que el asesinato de una mujer implica automáticamente un “feminicidio”. No obstante se ha querido definir que se relaciona con que el asesino sea varón y que mate a una mujer por el hecho de ser mujer (lo cual es muy complicado demostrar) sin embargo las estadísticas han arrojado datos interesantes: en 17 años por cada 100 mil habitantes se registraron en el año 2000, 19.8 asesinatos de hombres contra 2.6 de mujeres y en el 2017, 45.8 asesinatos de hombres contra 5.2 de mujeres por cada 100 mil habitantes. Y a su vez no podemos descartar el número de abortos que se realizan anualmente en nuestro país.

Es necesario incluir a la tasa de homicidios esta escalofriante cifra, en México hay más de 1 millón de abortos al año y si la tasa de abortos en México es tan elevada es porque más de la mitad del total de los embarazos son no planeados (es decir un millón 900 mil) de los cuales 54 por ciento terminan en un aborto inducido, 34 por ciento resultan en un nacimiento no planeado y 12 por ciento corresponde al aborto espontáneo.

Mujeres que se sienten abandonadas por su pareja y por la sociedad llegan a tomar la decisión de abortar, lo cual es un tipo de violencia sigilosa que no se quiere ver a simple vista.

El “feminicidio” es evidente, en promedio nacemos más mujeres que hombres lo que nos lleva a deducir que ha habido entonces más muertes de mujeres que hombres aunque haya sido antes de nacer. Muertes perpetradas por mujeres hacia un gran número de mujercitas. ¿Cómo tendría entonces que llamarse a este asesinato? ¿Infanticidio femenizado?

Vemos que el problema no es en sí el caso de Fátima, Ingrid, o quien haya sido vilmente asesinada, el problema radica en la raíz. La promiscuidad, la falta de compromiso real en las parejas,  las condiciones de pobreza y la vivienda que no es apta para un sano desarrollo psicológico aunado a la impunidad que hace pensar que es fácil matar y nadie te castiga, son los principales disparadores de la violencia en contra de la mujer.  El alcoholismo y la drogadicción que muchas personas padecen para evadir esa realidad, conlleva a la descomposición social actual. Aunado al consumo desmedido de pornografía que vuelve a la mujer en objeto sexual de dominio.  Asimismo, a la militarización y falta de control de armas que hay en México.

El paro del nueve es el resultado del hartazgo que legitima, cierto, la lucha por la justicia, pero no tiene un objetivo claro y específico que busque componer el tejido social. Más bien lo han replicado de movimientos similares llevados a cabo en Estados Unidos “Day without woman” auspiciado por ONG’s que buscan a partir del lamentable hecho comentado en este escrito, continuar gradualmente imponiendo el aborto como un derecho más de la mujer.

Se dice que la agrupación “Las Brujas del Mar” comenzó a darle vida al paro en México para llegar a movilizar las redes sociales y polarizar a la sociedad. En especial a las mujeres que apoyan la vida desde el vientre materno, pero que condenan la violencia femenina.

Muchos se están aprovechando de la situación de podredumbre, para sus fines perversos construyendo un Caballo de Troya que sin duda le costará a la sociedad. Pues a pesar de que el común denominador sea la defensa de la mujer, cohabitar con grupos de choque que ya han demostrado su violencia y furia contra las instituciones que funcionan, como el matrimonio y la familia o la figura de la maternidad, así como en contra de las iglesias, es delicado.

Potenciará el movimiento que busca demostrar que la mujer es víctima del hombre y que la igualdad implica ser como el hombre, entonces el aborto pertenece a la misma premisa, para que se dé en la lógica del feminismo revolucionario.

Si piensas participar, sugiero que te sirvas del movimiento para alzar la voz por las mujeres que no tienen voz. Que son las niñas que están por nacer y vistas de azul, pero que asumas las consecuencias cuando en su pliego petitorio, las organizadoras exijan aborto libre y seguro en México.

Hay que luchar por México, porque no haya más asesinatos, y que nadie quede impune. Luchar por una policía competente con salarios justos. Control de armas y ataque frontal al narcotráfico con estrategias de calidad.

Programas integrales para que las familias se solidifiquen, se acote la brecha de pobreza, campañas que prevengan y asistan las adicciones y reformas para regular la pornografía y su consumo.

Que no haya más Fátimas, Norbertos, Ximenas, universitarios muertos por la violencia. Que no haya más mexicanos inocentes asesinados en México. Que no haya más muertes violentas de hombres y mujeres.

Triste, ciertamente, México sangra pero sin objetivos claros, la marcha y el paro pueden resultar contraproducentes al  empoderar con tu presencia a las arquitectas del Caballo que está por envestir a las instituciones. Por eso no paro para seguir trabajando por México.

Nos leemos pronto para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

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