Atentos a la FED

La semana pasada volvimos a decepcionarnos, después de haber construido muchas expectativas positivas en cuanto a una inflación que podría ceder y empezar a mostrar una trayectoria descendente. El mercado, antes de la publicación de inflación de Estados Unidos, subió por 5 días consecutivos y pensábamos que las noticias buenas justificarían esos movimientos. Pues resulta que no, que la inflación salió mal y que todas esas expectativas y buenos días que habíamos tenido a partir del martes, resultó un desastre. La expectativa de que las cosas mejoraran vino de la caída de los precios de los energéticos que, como sabemos, se han venido ajustando a la baja. Pero no fue suficiente: hay más componentes en la canasta que siguieron subiendo, y el esperado -0.1% fue +0.1% y de nuevo la cifra anual de inflación se ubica en 8.3%. Cabe mencionar que los datos económicos volvieron a mostrar fortaleza (y se dio esta paradoja de la que hablé la semana pasada), en la que ante buena información la recesión podría ser más leve, pero la inflación sigue presionándose. La baja en los mercados fue tan fuerte y tan negativo el sentimiento de los inversionistas, que se llegó a especular que esta semana la FED podría subir hasta 1 punto porcentual en vez de 0.75%. Me pareció una reacción exagerada del mercado y esta especulación hacia finales de la semana, se volvió a ubicar en un aumento de 0.75%.

Y sí, la Fed este miércoles va a actuar y subirá 0.75%, démoslo por descontado. El tema central después de dicho aumento, serán las palabras o discurso de Jerome Powell. ¿Qué dirá? ¿Mostrará preocupación, o calmará a los inversionistas? ¿Dará detalles o será más ambiguo? Y es justo este el evento más importante de esta semana, su discurso, más allá que el aumento esperado.

También esta semana será muy activa en política monetaria: Japón, Inglaterra, Brasil y Turquía, por mencionar algunos. De manera general se espera que las alzas continúen globalmente.

La recesión global como consecuencia del alza de tasas o encarecimiento del costo del dinero es la consecuencia más lógica una vez que la inflación ceda. ¿Será una recesión con un aterrizaje suave, o será una recesión profunda? ¡Vaya ciclo de 3 o 4 años que nos ha tocado vivir desde que empezó la pandemia!

En el frente de la invasión rusa a Ucrania las noticias son “alentadoras” para Ucrania, que ha recuperado algunos territorios ocupados, pero “triste” que el conflicto parece no tener fin, nadie ve a Putin rendirse o retroceder.

Localmente será muy importante el jueves, cuando se publique la cifra de inflación en México para la primera quincena de septiembre, cifra que servirá de guía para Banco de México en su decisión de política monetaria de la siguiente semana.

El mercado seguirá errático y el principal atributo que debemos conservar es la paciencia. Estoy seguro de que, a largo plazo, con buenos activos, y los precios actuales baratos, son una oportunidad.

Sé que llevamos mucho tiempo así, pero hasta que no termine por cambiar su trayectoria la inflación, su comportamiento seguirá siendo volátil. Hartarse y vender o no participar, sería un error si no necesitas el dinero; porque nada se va a recuperar como el propio mercado cuando enderece su rumbo.

La paradoja del Mercado

Estamos en un punto en el que mientras la inflación no ceda, hasta los buenos datos pueden ser mal interpretados.


La semana pasada estuvo dividida en una paradoja de lunes y martes, que cambió a partir del miércoles, pues resulta que a principios de semana y conforme se iba conociendo información económica favorable, el mercado bajaba. Es decir, salía fuerte el empleo, el consumo, índices de manufactura y servicios, etc.; pero en vez de ser interpretados de manera positiva, estos buenos datos implicaban que la inflación no aflojaría. O sea, que el mercado quería debilidad en cifras económicas, para que la inflación cediera.

Esta paradoja dio un giro a partir del miércoles, y el pensamiento cambió a que, si los datos son buenos a pesar de que los bancos centrales están subiendo tasas, al llegar una desaceleración o recesión sería más leve…y solo así cambió de sentido, y los mercados subieron por tres días consecutivos.

La semana pasada también se caracterizó por haber tenido mucha información procedente de miembros de la Reserva Federal -incluido Jerome Powell- y todos fueron discursos muy “hawkish” haciendo referencia al halcón, muy enérgicos en contra de la inflación, y por lo tanto anticipando que la FED subiría de nuevo 0.75% en su reunión del 21 de este mes.

También destacó la noticia de la muerte de la reina Isabel, quien fuera reconocida por su actuar en la vida política del Reino Unido y por ser una figura muy querida, no solo en ese país, sino prácticamente en todo el mundo.


Y hablando de inflación, hoy es un día crucial porque se da a conocer el dato de la inflación en EU, que será vital para ver el rumbo de la misma. Recordemos que en julio salió abajo de lo esperado; y si agosto vuelve a salir a la baja, será muy positivo porque ya no es solo un dato, sino una tendencia, y por el contrario, si el dato es malo, julio se verá como un dato aislado y volveremos a ver bajas fuertes y volatilidad.


También fue importante ver cómo todos los Bancos Centrales que se reunieron subieron su tasa de referencia, destacando el Banco Central Europeo que subió 0.75% por segunda vez consecutiva.


Esta semana además del crucial dato que ya mencioné, en EU se publicará la confianza al consumidor, inventarios de petróleo y solicitudes de desempleo.

En Europa también se publicarán muchos datos económicos, entre los que destaca la publicación de la inflación en Alemania.
Por lo pronto el mercado sigue recuperando y anticipando que podría conocer buenas noticias, y por lo pronto ya hila 4 jornadas consecutivas de alza.


El tipo de cambio regresa a un nivel atractivo y debajo de $19.80 me gusta para el armado de portafolios.


En México se presentó el paquete económico 2023 y lo resumiría en que es muy optimista en cuanto a la estimación del PIB, la recaudación y la inflación.

Me gusta que se mantiene la disciplina fiscal a pesar de un alto contenido social en el gasto, y me deja tranquilo que podamos mantener las calificaciones actuales y con ello mantener el grado de inversión, al menos, un año más.

@juansmusi

Paciencia, la cura del paciente

Desafortunadamente no hay novedades respecto a la complicada situación de la economía global y del comportamiento del mercado.

En resumen, la inflación sigue siendo el tema de mayor preocupación y el actuar de la FED y los Bancos Centrales. Si la inflación no cede, los bancos no dejarán de subir las tasas y, si eso ocurre, se activa un freno de mano al desarrollo económico.

El encarecimiento del costo del dinero o el crédito tiene consecuencias negativas en el bienestar. Pensemos en los hogares que tienen financiamiento, las empresas y empresarios, que deben destinar más recursos para cumplir con las obligaciones crediticias, y menos para el gasto y consumo; las utilidades se hacen más pequeñas, las hipotecas suben de precio, y el círculo virtuoso de la economía se deteriora.

El diagnóstico es claro, el mal lo conocemos y las razones también; y si te preguntas cuándo podremos salir de este complicado momento, la respuesta es cuando la inflación empiece a cambiar su trayectoria, primero se estabilice y luego baje.

En ese momento las tasas dejan de subir y los bancos centrales empiezan a suavizar su política monetaria. Esto suena que podría ocurrir hacia mediados o un poco después del 2023. Sin embargo, en esta tormenta de malas noticias -Covid, Ucrania vs Rusia, China vs Estados Unidos, desaceleración, y un largo etcétera- hay indicadores de que esto puede ser una recesión, pero menos fuerte que lo esperado.

Los reportes y resultados de las empresas públicas son mayoritariamente buenos, el empleo está fuerte, los indicadores económicos muestran desaceleración, sí, pero no un crack. El mundo es un paciente enfermo de inflación, el remedio se está implementando y lo conocemos; es doloroso y costoso, pero el doliente finalmente se va a curar.

Las razones de porqué estamos hoy así las venimos arrastrando desde la crisis hipotecaria, que orilló al mundo a imprimir un exceso de liquidez, continuó con las ayudas de desempleo y apoyos Covid, pero eso es historia y esas son las razones, ahora hay que enfocarnos en las soluciones, aunque no haya una inmediata.

Empresas, empresarios, personas…todos, debemos seguir siendo pacientes y resistentes. Estoy seguro de que, con paciencia, los resultados serán fantásticos. Ante los precios actuales y yendo a largo plazo, no nos vamos a equivocar.


Esta semana inicia con poca actividad debido al feriado por el día del trabajo en Estados Unidos. Sin embargo, hay eventos importantes que debemos seguir de cerca para ver sus repercusiones en los mercados.

Destaca en la agenda la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo en donde se espera que haya un incremento en la tasa de referencia 0.75%, también hay decisión de política monetaria en Australia, Canadá, Polonia, Malasia y Perú.

Es muy probable que en mayor o menor medida todos aumenten. Europa, lo he comentado, la tiene más difícil; el conflicto bélico impacta más y hay crisis políticas en muchos países. De hecho, en Gran Bretaña esta semana la líder del parlamento Lizz Truss, asumirá el cargo de primer ministro que dejó Boris Johnson, quien fue un fuerte promotor del “Brexit”.

Además, la empresa más grande de energía, Gazprom, cerró el gasoducto Nord Stream por mantenimiento. Tendremos también la publicación de varios indicadores económicos en EU.

En México destaca la publicación de inflación de agosto. Se espera todavía un dato negativo que podría llevar la inflación del 8.15% a un nivel de 8.6%. Razón suficiente para pensar que Banco de México seguirá con su programa de alzas en su reunión del 29 del presente mes.

@juansmusi

La guerra de todos los días

Es muy triste ver cómo nos hemos “acostumbrado” a vivir con una guerra. Ya es parte de nuestro día a día saber que miles de vidas se pierdan en el conflicto entre Ucrania y Rusia.

La parte más dura sin duda es esa; la tragedia humana, la pérdida de vidas. Y como en todos los conflictos está la parte colateral; que es el daño económico y eventualmente la crisis que un evento así puede desatar.

Hay inflación, desabasto de materias primas, energéticos, alimentos y muchas afectaciones que padecen las naciones en cuestión; luego Europa y también el resto del mundo. Digamos que después de la pandemia y el choque que hubo en la oferta, lo que menos necesitábamos era una guerra que agravara los problemas ya existentes.

El conflicto no acaba, y no parece llegar a una solución; miles de muertes, millones de desplazados y ahora la amenaza nuclear de estar bombardeando una zona que podría traer consecuencias catastróficas.

Estados Unidos y muchos países siguen mandando ayuda, principalmente armas. También el mundo busca sancionar y castigar a Rusia para tratar de arrinconarla y hacerla retroceder, pero nada ha tenido éxito hasta el momento. ¿Qué podemos hacer hoy tú y yo por este conflicto? Nada, excepto rezar porque termine.

Cuando la inflación podría parecer que empieza a mejorar, también puede empeorar por varias razones: la desaceleración China, la llegada de un invierno crudo que requiera de muchos energéticos, los cierres parciales en oleoductos y gasoductos por mantenimientos, el recrudecimiento del conflicto, y la OPEP recortando la oferta diaria.

Muchas de estas posibilidades contribuirían de nuevo al alza en el precio e impactarían directo a la inflación. El temor a una recesión más profunda en Europa cada vez es mayor.


Volvimos a ver mercados y reportes mixtos la semana pasada, la volatilidad sigue siendo parte de la ecuación. Vimos al dólar aproximarse a $20.30 y bajar a $19.97, también vimos al dólar por arriba del euro, a $0.99 centavos por un euro.


En donde por obvias razones se ve una desaceleración muy importante es en Estados Unidos, en el mercado inmobiliario e hipotecario. Y es que, con el alza de tasas, el apetito por créditos y compra de inmuebles lógicamente disminuye.


En México conocimos la cifra de inflación de la primera quincena de agosto y las noticias no son buenas: la cifra anual pasa del 8.14% al 8.62%, los principales incrementos se dieron en cebolla, refrescos, tortillas, vivienda, loncherías y educación.

Lo anterior sugiere que Banco de México en su próxima reunión del 29 de septiembre subirá 0.75% y llevaría a la tasa de referencia a un nuevo nivel de 9.25%. A diferencia de Estados Unidos que ya tuvo un dato a la baja, aquí seguimos viendo datos arriba del estimado, o sea, la trayectoria no ha cambiado.


El tan esperado evento de Jackson Hole con la intervención de Jerome Powell resultó negativo. Hay preocupación y la reiterada frase de “actuaremos con determinación para detener a la inflación lastimando a la economía con alzas de tasas futuras”. Seguramente la FED tiene información de que la cifra de agosto no será buena como la de julio. Se bajó el mercado y creo que es oportunidad de compra y los que ya estamos dentro, debemos seguir aguantando.
Esta semana pondremos atención a muchos indicadores económicos en Estados Unidos, así como a varias intervenciones de miembros de la FED. El dato más importante vendrá el viernes, con la publicación de la creación de empleos durante agosto, en el que un dato bueno confirmaría la posibilidad de una recesión leve…pero un dato extraordinario podría traer presiones inflacionarias implícitas.


@juansmusi

Lo sabíamos

Sabíamos que la volatilidad y las complicaciones derivadas de la inflación no habían terminado.

Un dato en EU no puede de manera aislada suponer que este problema ya fue superado. La semana pasada borró las ganancias que el Nasdaq había logrado recuperar en las dos semanas previas.

Y es que las minutas de la FED, documento en el que se conoce a detalle la visión del Banco Central, no dejaron muy claro qué viene hacia adelante, y aunque un 65% de los analistas consideren que las alzas pueden disminuir su ritmo e ir de 0.50% en 0.50%, el mercado sigue escéptico y siente a la FED y a Powell más preocupados.

Esta semana habrá un simposio en Jackson Hole organizado por la FED de Kansas City. Será de jueves a sábado y la plática más destacada dentro de este evento será la del viernes, con la intervención de Jerome Powell, ya veremos si es un poco más claro y cómo lo interpretará el mercado.


Sigo pensando que hay cosas buenas y que, aunque técnicamente hay recesión en Estados Unidos, no es profunda ni preocupante en este momento.

El mercado laboral sigue fuerte: las ventas al menudeo y consumo siguen bien, y la producción industrial sorprendió al alza.

La temporada de reportes ha seguido siendo predominantemente buena, donde más de 75% de las empresas que lo han hecho, han sorprendido para bien.

Lo que evidentemente no ha ido bien y está siendo afectado, es el mercado inmobiliario y la solicitud de créditos hipotecarios, con el aumento de las tasas y por ende de los créditos. Era de esperarse.


Al final lo que más sigue pesando e incidiendo en los mercados es la inflación y lo que la FED siga haciendo hacia adelante; concretamente si va seguir su ritmo agresivo, o si lo puede moderar hacia adelante.


Esta semana continuarán los reportes corporativos que pueden seguir contribuyendo a una buena temporada. Destacan los resultados de Peloton, Zoom, Nvidia y Nordstrom.


En el plano internacional conoceremos las minutas del Banco Central Europeo y hay decisiones de política monetaria en Israel, Indonesia y Corea del Sur.

También el mercado estará pendiente de los precios de los energéticos por los conflictos geopolíticos y por el cierre del oleoducto de Gazprom a Alemania 3 días, a partir del 31 de este mes.

El tema es la necesidad de darle mantenimiento.
En México hay mucha información y destaca el miércoles la publicación de la inflación de la primera quincena de agosto.

Independientemente del dato que se dé, las alzas seguramente continuarán. Lo único que puede cambiar es el ritmo de las mismas, 0.75% o bien, 0.50% en su próxima reunión del 29 de septiembre.

El jueves se publicarán las minutas de Banxico y conoceremos el PIB al cierre de julio.


Con este ajuste que estamos viendo recientemente, puede ser interesante entrar otra vez a comprar. Los que ya estanos dentro debemos seguir y mantener.


El tipo de cambio se ha presionado, el dólar se ha fortalecido ante esta posibilidad de que la FED continúe su política monetaria agresiva.

Considero que para comprar dólares es prudente esperar y, como lo he venido comentando, debajo de $20 me parece un adecuado nivel de compra.

@juansmusi

Luces entre sombras

En medio de un ambiente tenso y aún con muchos problemas, siguen saliendo buenas noticias que aminoran las dificultades que afrenta hoy el mundo.

Las buenas noticias son los reportes corporativos, ya que más del 70% de las empresas que han reportado, lo han hecho mejor a lo esperado. Otra muy positiva, es la que la inflación en Estados Unidos salió por debajo de lo esperado y la cifra anual baja desde 9.15% al 8.5%. La principal razón son los energéticos, la reciente baja en los precios del petróleo donde vimos al WTI desde $125 dólares a los $90 dólares.

Es solo un dato y no se puede afirmar que ya en adelante la trayectoria inflacionaria continuará a la baja –de hecho, es lo que muchos miembros de la FED han comentado para que nadie se confíe, y sigan atentos y luchando frontalmente contra ella.

Mientras tanto, los mercados lo han celebrado y la recuperación continúa. Hemos visto alzas en las acciones e índices, baja la presión sobre las tasas de interés y también una apreciación de las monedas frente al dólar norteamericano.

Esto último, debido a que los analistas suponen que la FED hacia adelante se puede ir más suave o menos agresiva, o sea, las alzas podrían ser de 0.50% en vez de 0.75%. Y es así que vimos de nuevo la cotización del dólar por debajo de $20 pesos.

Pero para que esto sea de verdad y pueda dar más seguridad, necesitamos ver más lecturas a futuro: por lo pronto la de agosto cuando se publique en el mes de septiembre.

Otra buena noticia es que, de momento, el conflicto entre China y Estados Unidos que revivió la reciente visita a la isla de Taiwán no ha escalado.


En México también la información económica, crecimiento del PIB y consumo, ha salido ligeramente arriba de lo pronosticado. Aquí es notorio el impacto de la política social del actual gobierno y las remesas que mejoran año con año.


También la semana pasada conocimos la inflación en México y la decisión del Banco de México. Con respecto al primer tema, la cifra fue por arriba de lo esperado y con ello, al Banco Central no le tembló la mano y decidió subir la tasa 0.75% y llevarla a 8.50%; decisión por unanimidad y un comunicado que abre la puerta a poder moderar este ritmo si la inflación lo permitiera.


Esta semana no hay mucha información, destaca la publicación de las minutas de la FED y continúan los reportes de las empresas de consumo, entre las que destacan Wal Mart, Target, Lowe’s, Macy’s y Home Depot. Estos reportes se esperan bastante regulares y que muestren una desaceleración en donde ya impacta la inflación y la política monetaria de ese país a los consumidores.


En China sorprendió el Banco Central bajando sus tasas 0.10%, para tratar de contrarrestar el bajo crecimiento. Es el único país que en este contexto de alzas, baja.


Otra buena nota tiene que ver con la recuperación del turismo en nuestro país, a pesar de los problemas de inseguridad y el contraste con años anteriores, en donde la pandemia seguía impactando fuertemente el turismo mundial.


Vuelve a ser atractiva la compra de dólares debajo de $19.90, y en cuanto a entrar a acciones yo esperaría de nuevo una corrección y ver qué tan sostenible es la inflación a la baja en el caso de Estados Unidos.

Desde luego que también influirán los conflictos geopolíticos, en los que no se ve hasta dónde puedan llegar y tampoco una solución en el corto plazo.
@juansmusi

Lo que nos faltaba

Lo que nos faltaba.

Como si no tuviéramos suficientes problemas ya, Estados Unidos, en la persona de Nancy Pelosi, líder de la cámara de representantes, decide hacer una visita de estado a Taiwán.

Lo anterior provocó la molestia y advertencia de China de que esto podría traer consecuencias militares; una amenaza muy fuerte que puso a temblar al mundo, ya que no se puede subestimar una fricción de ese tamaño entre las 2 potencias más importantes.

Es claro que las tensiones entre Taiwán y China son muy fuertes, y la visita de Pelosi para dar el espaldarazo al recién electo gobierno que incomoda al gigante asiático, fue tomado como una afrenta a China.

Gracias a que no hubo una respuesta (hasta el momento), no hay que descartar que este asunto sigue vivo y pudiera pasar algo relevante. Si bien el lanzamiento de misiles cerca de las costas de Taiwán no ha escalado más, tampoco me parece poca cosa. Resulta difícil dar la razón a uno u otro país, simplemente cabe apuntar que el momento que eligió EU para esta visita parece muy inoportuno, así como también parece absurdo que China no reconozca un gobierno electo democráticamente.

La semana pasada volvió a cerrar con un balance positivo, y la razón principal de ello son los reportes corporativos que continúan siendo mejores a lo esperado en términos generales. La temporada de reportes continúa.

La cifra del empleo en EU también fue muy buena, pues está muy por arriba de lo esperado y confirma que el mercado laboral está fuerte y que la recesión en ese país podría ser más moderada.

Irónicamente, el dato tan bueno preocupó por lo que respecta a la inflación, ya que muchos economistas señalaron que la FED seguirá siendo enérgica y en lugar de moderar las alzas futuras, seguirá subiendo 0.75% en vez de 0.50%.
Esta semana es muy importante en materia de inflación, pues se publicarán las cifras en Estados Unidos, China, México y Brasil. Será muy interesante ver si en algunos de estos países la tendencia se empieza a moderar, cambiar, o si seguirá haciendo máximos.


El jueves se reunirá Banco de México y habrá decisión de política monetaria; pienso que volverán a subir 0.75 puntos base para llevar la tasa a 8.50%. Probablemente haya un voto de los 5, que se incline por solo subir 0.50%.


Otra buena noticia es la aprobación al plan del presidente Joe Biden: un paquete de impuestos, cambio climático y atención médica por más de $400 billones de dólares, que cristaliza un triunfo para esta administración que se tardó más de un año en aprobar.


Respecto al peso, creo que puede volver a acercarse a $20 si Banxico sube 0.75% y si los reportes continúan bien, y desde luego, si los conflictos geopolíticos no escalan.

El petróleo ha seguido bajando y el WTI ya cotiza por debajo de $90 dólares. Está 40% debajo de su máximo, y sin duda, esto puede contribuir a que se modere la inflación.


Es también probable que volvamos ver una corrección del mercado bursátil después del buen desempeño de julio y lo que va de agosto y, si esto ocurre, el momento de entrar se acerca.

@juansmusi

Al fin, ¡una buena semana!

La semana pasada estuvo llena de eventos muy importantes que tuvieron al final un impacto positivo en los mercados. Los reportes corporativos jugaron un papel clave.

Por un lado, algunas empresas reportaron menos mal que lo que se esperaba y eso alentó a los inversionistas; ese fue el caso de Google, Microsoft, y otras sorprendieron para bien, como los casos de Apple y Amazon.

Lo había yo comentado, ya es tal el peso de estas empresas, que (en términos de calendario de reportes) la convierten en la semana más importante. Además de estas compañías reportaron muchas otras más y al final hasta ahora, el balance ha sido positivo.


El otro evento clave fue la decisión de política monetaria de la FED. Aunque las noticias no son buenas, ocurrió lo que todos pensábamos y no hubo sorpresas: subieron la tasa por unanimidad 0.75% y se ubica en 2.50%.

Lo que animó al Mercado fue la certeza de que está pasando justamente lo que la propia FED decía, y por otro lado que el discurso de Jerome Powell fue también muy claro y habló de que están combatiendo frontalmente la inflación y que hacia adelante las alzas se podrían moderar y no ser tan altas, para evitar la llegada de una recesión profunda.

Y hablando de recesión, justo ese fue el tercer evento importante de la semana. Se dio a conocer el crecimiento del producto interno bruto de Estados Unidos, y por segundo trimestre consecutivo hubo contracción.

Técnicamente y por definición, están ya en una recesión. Funcionarios de la administración de Biden salieron muy pronto a decir que habría que ver la película completa y que no solo por la definición estamos ya en recesión; argumentando a su favor que el consumo sigue fuerte, que el mercado laboral está sano y sigue creando empleos, y que las empresas también están en una buena situación.

El mercado ya sabía que el dato sería negativo y tampoco hubo sorpresas. Es así como después de muchas semanas, tuvimos un mercado positivo y la recuperación fue importante. Todavía lejos de los niveles en que estábamos, pero fue una buena semana.


La idea de que la FED pueda moderar las alzas hacia adelante porque la inflación empieza a ceder y la posibilidad de que la recesión sea muy leve, o no llegue, está en la mente de muchos inversionistas.


En México la semana también fue buena, tuvimos un mejor crecimiento al que se esperaba y hay pronósticos de que del 1.9% anual de crecimiento, podamos llegar hasta el 2.4%. Esta semana se publica la creación de empleos en Estados Unidos y se esperan unos 270,000 nuevos empleos en julio.

También sigue la temporada de reportes. En México hay mucha información económica y destaca la publicación de la cifra de remesas que, para no variar, sigue sorprendiendo y rompiendo récord.

El petróleo ha bajado considerablemente y eso ayuda a la inflación y por ende a la economía global. No estamos lejos de que pueda haber una recesión más fuerte, pero también estamos mucho mejor que hace algunos meses en los que la incertidumbre y la volatilidad eran más pronunciados.


Arranca el tipo de cambio debajo de $20.30. Banco de México resuelve si subir la tasa el 11 de este mes, y muy probablemente la subirán 0.75%. Pienso que esto puede fortalecer un poco más al peso y cerca de $20 o ligeramente abajo, me parece atractivo.

@juansmusi

Inflación imparable

La semana pasada vimos que la inflación sigue siendo el gran tema. Pongámoslo así: estamos enfrentado de manera global la peor inflación en 4 décadas; por diversos factores como pandemia, guerra, y sobre todo, por una ausencia en la oferta (a diferencia de lo normal, que es cuando hay un exceso de demanda y poder adquisitivo).

La delgada línea entre lo que los bancos centrales “tienen” que hacer y lo que las economías pueden soportar antes de entrar en una fase de recesión.

Por primera vez desde el 2011, el Banco Central Europeo se anima a subir su tasa de referencia 50 puntos base -que no lo había hecho para amortiguar los efectos tan nocivos en el continente por el conflicto entre Rusia y Ucrania-.

También conocimos la nueva cifra de la inflación en México de la primera quincena de julio y alcanzamos un nuevo máximo de 8.16% en la cifra anual. Pero si todos los problemas que ya tiene el mundo fueran pocos, también ha contribuido a este complicado entorno la ola de calor que azota a muchas regiones del mundo.

La sequía complica las actividades agropecuarias y el consumo/escasez de agua en muchos países también es un problema. El calor también obliga a utilizar más energía para enfriar y los precios han aumentado.
Esta semana es importante y destacan tres eventos que tendrán mucha repercusión en los mercados.

Por un lado, la decisión de política monetaria de la FED en donde se espera que la tasa se aumente 0.75% para llevarla a un nuevo nivel de 2.50%. Este nuevo movimiento podría acelerar la llegada de la recesión.

El aumento en el costo del dinero ha propiciado una caída muy fuerte en la solicitud de hipotecas y por ende una baja importante en los precios de la vivienda. Además, toda actividad productiva financiada por créditos reduce sus márgenes y propicia también una disminución en la solicitud de financiamiento, impactando al círculo virtuoso de la economía.

El otro evento al que refiero, son los reportes corporativos que continúan y la buena noticia es que, hasta ahora, más del 70% de las empresas que lo han hecho, han sorprendido para bien.

Esta semana reportan Apple, Microsoft, Google, Amazon y Meta (Facebook) entre otras –es quizá la semana más importante por el peso de estas empresas en la bolsa. De más está decir que, si éstas sorprenden para bien, el movimiento alcista que vimos la semana pasada debe continuar; pero si la mayoría de ellas decepciona, volveremos a ver movimientos a la baja.


El tercer evento que puede tener mucha repercusión es la publicación del dato del PIB en Estados Unidos del segundo trimestre. Aquí es importante recordar que el dato del primero fue negativo y si éste mostrara contracción también, técnicamente estarían en recesión, porque con dos trimestres consecutivos negativos, ya es recesión.


El tipo de cambio ha oscilado entre $20.50 y $20.70 pesos por dólar. Creo que independientemente del aumento que hará la FED, ya está descontado en su precio y lo que lo puede mover más, es el sentido en el que vaya el mercado después de los reportes de estas emblemáticas empresas y el crecimiento económico.
He empezado a construir posiciones en torno a empresas que pienso pueden recuperar al publicar sus resultados, pues para ganar y recuperar hay que estar adentro.

Es claro que hay todavía incertidumbre y que son muchos los temas que hay que resolver; sin embargo, muchas empresas a pesar de todo están estructuralmente sanas y sus números lo deben confirmar.


@juansmusi

El dólar y el euro

El mundo no puede creer que el euro esté a la par del dólar norteamericano. Y si, la noticia impacta porque la memoria es de corto plazo y a muchos se les olvida que esta divisa de la Unión Europea que debuta en enero del 2002 empezó su historia abajo del dólar a 0.87 euros por un dólar.

No fue mucho tiempo después que fue ganando terreno a la moneda norteamericana y para marzo del 2008 logró su cotización máxima, un euro valía $1.57 dólares. Más adelante y después de la crisis hipotecaria empezó a bajar de manera sustancial cuando el dólar se empezaba a fortalecer frente al mundo y logró estabilizarse en un rango entre $1.15 y $1.30 dólares por euro. Es más reciente, de 2 años para acá, que se haya situado por debajo de $1.15 y estuvo operando en un rango entre $1.05-$1.15 dólares por euro. Y la semana pasada logra estar a la par, a un nivel que llegó hace 20 años.

La verdad no me extraña mucho y existen razones muy obvias que explican este fenómeno. Empecemos por la dificultad de valuar una moneda que es comunitaria, que tiene a 19 países con economías muy diferentes, productos internos brutos, balanzas comerciales y políticas fiscales entre otras cosas, muy diversas.

Quizá algo que ayude a entender mejor esto es que Alemania y Grecia utilizan la misma moneda. Claramente Alemania aportaría para la revaluación, mientras que Grecia a la devaluación. Y es así como esta moneda mantiene un equilibrio o trata de, entre economías y países tan diferentes.

Esta es una de tantas razones por las cuales muchos países, principalmente Inglaterra, no le quiso entrar a la moneda y siempre mantuvo a la libra esterlina. Si a esto le agregamos que Europa tiene una situación económica más compleja que la de Estados Unidos y tiene una guerra en curso, tenemos como resultado a un Banco Central Europeo que no ha querido o podido subir las tasas de interés mientras todo mundo las aumenta.

La delicada situación del conflicto armado pone en jaque al organismo central y ha decidido, hasta ahora, no mover las tasas y dejarlas en 0.15%.

Por cierto, este jueves hay decisión de política monetaria y es muy probable que hagan su primer movimiento, cosa que podría apreciar temporal y marginalmente al euro. Pero la FED se reúne a finales de julio y seguro aumentará por lo menos 0.75% y muy probablemente regrese la paridad 1 a 1 o incluso caiga por debajo de 1. Cuando la gente me pregunta si me gusta el euro como inversión, prefiero al dólar. La situación de Europa es más compleja en todos sentidos y con la política monetaria de la FED pensaría que es mejor inversión el dólar. El dólar en los últimos dos años le ha ganado terreno al euro, 15%, a la libra esterlina, 16% y al yen japonés, 20%. Y curiosamente al peso mexicano y al real brasileño entre el 3% y 4%. La razón más importante detrás de esto es que nuestras tasas de referencia se ubican en 7.75% y 13.25% respectivamente.

Esta semana es muy importante por lo que acontece en Europa, también hay decisión de política monetaria en Turquía y Japón. Hay publicación de inflación en Europa y México. También será importante los reportes de la bolsa en EU, en donde los bancos han estado mixtos, pero Citi, Goldman Sachs y Bank of America han sorprendido para bien.

Esta semana destacan los reportes de Netflix, Twitter y Tesla, que bien pueden seguir contribuyendo a las alzas de los últimos días o regresar la volatilidad y movimientos negativos.

@juansmusi

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