Señales contrarias

Interesante y cambiante la información económica en todo el mundo. Cosas que pueden cambiar el rumbo del mercado en Estados Unidos son: presiones inflacionarias, un reporte de empleo y creación del mismo decepcionante y una posible reforma fiscal que impactaría a los mercados y al consumo. La semana pasada fue también muy controversial las declaraciones encontradas entre Janet Yellen y Jerome Powell. Ella afirma que hay suficientes presiones inflacionarias que pronto podrían justificar el alza de tasas y él ha tratado varias veces de calmar a los mercados con declaraciones en el otro sentido. La señora Yellen es una voz autorizada y que pesa en los mercados. Fue la presidente de la FED y ahora es secretaria del tesoro. El Sr Powell es el actual presidente, de ahí, que este encontronazo haya hecho ruido. En mi opinión, aunque tenga razón la hoy secretaria, no debe opinar. Sólo hace ruido y ya no es su trabajo. Seguro alguien se lo pidió y creo que no volverá a ocurrir, cada quien a lo suyo. La creación de empleo sorprendió a la baja, se esperaban cerca de un millón y no llegaron a 200,000. Esto no impactó de manera negativa gracias a que un débil reporte contribuye a que la FED no suba tasa pronto, y justo eso provocó calma. Las bolsas después de este mal dato, subieron. Además, se espera que después de un mal mes, pueda venir uno muy bueno.

En México no es muy diferente la historia en cuanto a la inflación. Se publicó la semana pasada y sorprendió de nuevo al alza y la cifra anual se ubica en 6.08%, más de 2% arriba de la meta en su parte superior que es de 4%. Esta es una señal de preocupación porque las inflaciones fuera de la meta, cuando hay recuperación económica, pleno empleo y consumo, no es mal recibida, pero al ser un momento tan complicado de la economía nacional, tener una inflación alta es otro mal síntoma. Por más que pensemos que es temporal y que poco a poco irá convergiendo hacia el objetivo, hay cosas que cambiarán. ¿Qué va a cambiar si esta inflación sigue alta? De entrada, la política monetaria. Banco de México que se pensaba podría bajar la tasa dos o tres veces en el año, ya no lo hará. Esa tasa de referencia que hoy se ubica en 4% y que podría llegar al 3.25%, se quedará fija hasta que no empiece a mostrar una clara tendencia de baja. Un efecto colateral positivo es que al mantenerse alta la tasa, sobre todo con respecto a EEUU, el tipo de cambio permanecerá relativamente estable. Las tasas altas retienen la salida de capitales, aunque como lo he venido diciendo, siempre y cuando se mantenga la disciplina fiscal y el grado de inversión.

Esta semana hay junta de gobierno en Banxico y seguramente el jueves no moverá la tasa. Lo interesante será el comunicado posterior a dicha decisión. El lenguaje que utilice, así como lo que ve hacia adelante será muy relevante.

Se abre una nueva ventana de oportunidad con el tipo de cambio, que desde mi punto de vista vuelve a ser atractivo para la inversión en esa moneda. La selección de activos y el momento es importante ya que muchas de las acciones favoritas han seguido subiendo y pienso seguirán, pero hacerlo cuando venga un ajuste es recomendable.

Esta semana siguen los reportes de las empresas que cotizan en bolsa y debe mantenerse el optimismo y los resultados “mejor a lo esperado” en general. La volatilidad seguirá presente y seguro muchos inversionistas ante esta ola positiva decide tomar utilidades.

@juansmusi​​​​​​

Con visión de estado

Seguimos en temporada de reportes y continúan las sorpresas positivas. En general las empresas exceden las expectativas. Las grandes o gigantes tecnológicos han reportado de manera impresionante. Apple, Amazon, Google, Facebook, Microsoft, etc.
En el caso de Netflix, como era de esperarse y después de salir del encierro, los reportes fueron menos buenos. Lo he venido comentando, esto, más una campaña de vacunación agresiva y los estímulos monetarios, ponen a Estados Unidos en una situación privilegiada, pero también complicada.
Lo privilegiado tiene que ver con estar a un ritmo de 6% de su producto interno bruto. Lo complicado, con una situación de inflación que puede complicarse o prolongarse y poner en jaque a la FED y eventualmente a la propia recuperación.
Lo que viene es responsabilidad fiscal y muy probablemente movimientos fiscales impopulares. Vienen de regreso los impuestos que Trump bajó a las empresas, el tema es ver hasta que nivel y también a las personas físicas con ingresos mayores. Esto, además de impopular tendrá seguramente un impacto en los mercados bursátiles.
Sin embargo, por muchas razones, creo que es indispensable esta responsabilidad fiscal; el déficit de los Estados Unidos, la cantidad de circulante impreso y esto eventualmente se traducirá en menos consumo, menos inflación y probablemente un fortalecimiento del dólar. Pero el fin más importante de estas medidas es financiar un gigantesco plan de infraestructura que podría valer 4 trillones de dólares.
La economía número uno del mundo si quiere seguir en ese lugar de privilegio debe implementar a la brevedad la medicina impositiva.
La agenda de acontecimientos seguirá siendo muy importante. En el plano local, México recibe al cierre del primer trimestre la impresionante cantidad de $10.6 miles de millones de dólares en remesas. Vamos sin duda hacia otro año récord.
Es impresionante como este fuerte flujo ayuda también a mantener el equilibrio cambiario entre otras cosas. Los indicadores IMEF manufactureros y no manufactureros ya en zona de expansión, ambos por arriba de los 50 puntos, eso es una buena noticia.
Las calificadoras Moody´s y HR ratifican la calificación crediticia a México, ambas en zona de estabilidad, pero con perspectiva negativa. Aquí lo positivo es seguir manteniendo lo más posible el grado de inversión. La perspectiva negativa indica que podría complicarse hacia adelante la actual situación de finanzas públicas y con ello podría venir una baja, que aún así nos mantendría en grado de inversión.
En el plano global seguirá la temporada de reportes y destacan muchas decisiones de política monetaria de bancas centrales. Las más importantes: Inglaterra, Australia, Tailandia, Malasia, Turquía y Brasil.
Este último es el único que se espera suba las tasa hasta 0.75% mientras que todos los demás la dejen sin cambio. ¿Qué está pasando en Brasil para que se tenga que tomar esta medida? La inflación esta muy por arriba de la meta y decidirán de manera contundente enfrentarla. Así su tasa de referencia subiría de 2.75% a 3.50%.
Por último, este viernes se publica la nómina no agrícola en EEUU, o sea la creación de empleos en ese país durante el mes de abril. Se espera un dato cercano al millón de nuevas plazas y que con ello podría confirmarse este increíble dinamismo de la economía.
Por lo pronto arrancamos la semana con un fortalecimiento del dólar hacia los $20.20 pesos. Creo que es momento para detener las compras de esa divisa y volver a aprovechar más adelante.
@juansmus

El rumbo de México

Muchos nos preguntamos. ¿A dónde vamos? ¿Cuál es el destino de nuestro país en el corto y mediano plazo? De nuevo y volviendo al tema de dar respuestas realistas veo que México sigue mandando al mundo señales equívocas de porque somos un destino olvidado para la inversión.
La cancelación de proyectos, la asignación no prioritaria de recursos a proyectos, las consultas a mano alzada, las iniciativas de ley que van desde tocar reservas de Banxico para otros fines, recepción de efectivo, cancelación de la aplicación de la reforma energética, regresar el monopolio a CFE a PEMEX y hasta prolongar la extensión en la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, todas ellas señales negativas para invertir en México.
Creo que mucho es distracción, desviar la atención de lo realmente importante. Es caer en la trampa de centrar la agenda en lo que se dice diario en vez de la situación económica del país, la inversión, generación de empleo, recaudación, nivel de endeudamiento y por supuesto el manejo de la pandemia. Si todas las ideas e iniciativas que he comentado ya se hubieran aprobado el destino del país ya estaría definido y sin duda la situación actual sería peor.
Muchas de ellas siguen “vivas” y por eso no canto victoria, pero lo que si es claro es que han inhibido y asustado inversión. No solo no ha llegado y fluido si no que también se ha retirado. Tener hoy, un tipo de cambio a $19.85 es algo que pocos creíamos posible. Pero también hay que decirlo, el peso no está fuerte, es el dólar que está débil. ¿Qué ha hecho México para fortalecer su moneda?
Estructuralmente nada, es más bien una debilidad global de la divisa norteamericana ante tanta impresión de dinero nuevo, fundamentalmente por los apoyos Covid; más de 2 trillones de dólares de oferta monetaria. De ahí que también se esté experimentando alta inflación. ¿Qué más ha ayudado al peso?
Las remesas de nuestros paisanos, que cada año rompen récord con respecto al anterior, el precio del petróleo que ha subido y el superávit comercial. Este último no es necesariamente una buena noticia porque cuando México crece y su economía está trabajando bien lo normal es ver déficit comercial, es decir importamos más de o que exportamos.
Hoy el superávit lo explica una demanda externa mucho más fuerte que la interna, exportamos más porque EEUU está recuperándose e importamos poco porque el mercado interno está sumamente débil.
Predecir que estas variables macroeconómicas pueden mantenerse igual si seguimos tres años más ahuyentando inversión, mandando señales negativas, perdiendo el grado de inversión y aumentando el nivel de deuda vs PIB, se antoja muy complicado.
Sin ser catastrofista o negativo suena a que una buena protección puede venir de invertir una parte del patrimonio aprovechando esta coyuntura cambiaria.
Esta semana continúan los reportes de las empresas que cotizan en bolsa en EE.UU. y México. Semana crucial con los reportes de Tesla, Apple, Google, Facebook y Amazon desde el cierre del lunes hasta el cierre del jueves. Se espera en términos generales buenos reportes y que excedan las expectativas.
También hay decisión de política monetaria en la FED y el Banco de Japón. En ambos casos sin esperar cambios en la política monetaria, pero si atentos a lo que comenten al término de las juntas los Banqueros Centrales. Mientras todo esto ocurre Biden invita al mundo a vacunarse a su país.
Imaginen la derrama y beneficio que esta estrategia ha traído a su país. Capitalizó lo que muchos países no supieron implementar.
@juansmusi​​​​​​​​

Posible oportunidad a la vista

Siempre habrá temas de que hablar y sin duda en este 2021 los principales hasta ahora son: inflación en muchos países del mundo, apoyos COVID en EE.UU., avance en la vacunación, auge de las criptomonedas y reportes corporativos de las empresas públicas en EE.UU.
Sobre la inflación ya lo había explicado la semana pasada que en esencia las presiones en los precios de energéticos y agropecuarios por la recuperación o rebote en las economías estaría presionando las tasas de los bonos, con ello algo de salida de los mercados accionarios para aprovechar que con menos riesgos se pueden mejorar los rendimientos.
A este respecto quiero pensar que como ya lo dijo Jerome Powell es transitorio y de corto plazo, pero de todas formas la cifra anual de inflación y creo es el caso de México, termine por arriba del objetivo.
Los países ricos han podido apoyar de diversas maneras para contrarrestar los efectos de la pandemia, pero el de mayor impacto para México es lo que han hecho los gobiernos de EEUU mandando cheques a trabajadores por $2,000 dólares. (Trump $400 y Biden $1,600)
Impresionante como se mueve la economía, muchos lo gastan para comer y cumplir necesidades y también muchos, para comprar artículos de lujo, bolsas, zapatos, ropa, que, aunque parece superfluo, también echan a andar el círculo virtuoso de la economía. Pues estos apoyos le generan a México un volumen de exportaciones a ese país por más de 50 billones de dólares.
La vacunación que también en el caso de nuestro vecino y principal socio comercial ya rebasa los 200 millones de vacunados. Gran estrategia para tener un retorno a la vida y una actividad económica normal lo más pronto posible. Impresionante el turismo de vacunas aprovechando los descuidos de otros países. Ellos, a cambio de la vacuna están dispuestos a recibir a millones de turistas que tendrán que quedarse 21 días o bien regresar a la segunda dosis, dejando una derrama que es bienvenida.
Demasiado bueno para ser cierto el alza de las Cripto. Toda esta liquidez ha encontrado un nuevo camino para la diversificación y hay un auge impresionante en un mercado volátil, de alto riesgo y que muy pocos sabemos si está barato o a punto de reventar la burbuja. Puede venir una mayor regulación y fiscalización que las afecte.
Arranca de nuevo la temporada de reportes trimestrales. Y enfocándome de nuevo en EEUU pienso que será otra vez una temporada favorable que excederá las expectativas en términos generales. El rebote, la vacunación, los apoyos y el retorno paulatino a la normalidad arrojará un buen primer trimestre de 2021.
Mientras todo esto ocurre, coyunturalmente y hasta cierto punto previsible el dólar se deprecia contra todas las monedas. Es claro que México y el peso no han hecho nada estructural para estar fuerte. Debajo de $20 y más a $19.80 me parece oportuno construir portafolios de inversión en esa moneda.
Creo que en el largo plazo la fortaleza del peso es muy cuestionable por todo lo que ocurre en nuestro país, finanzas públicas deteriorándose, la deficiente estructura fiscal y el bajo crecimiento económico, aunado a un ambiente incierto y de desconfianza sobre la inversión que puede terminar en la degradación de la calificación crediticia.
Pienso que esta ventana de oportunidad con el tipo de cambio se debe aprovechar, y recuerden, no hay que sacar los recursos para hacerlo.
@juansmusi​​​​​​​

Cuidando el patrimonio

Vivir en México, tener un negocio, tener bienes inmuebles, generar pesos y pagar impuestos aquí no está peleado con invertir en dólares y proteger lo que tanto costó acumular. Además, tener todo el riesgo de lo primero en pesos tampoco está pelado con la diversificación del ahorro.
El rumbo que toma el país, podría llevarnos a una eventual pérdida del grado de inversión, además se podría comprometer la situación de las finanzas públicas. Pemex y su terrible problema y todo lo que ha promovido desinversión y desconfianza podrían llevarnos a una devaluación. No sé en que proporción, pero al final, una depreciación.
Cuando tienes ya un riesgo suficiente en pesos, creo que en la parte financiera hace más sentido diversificar. En renta fija o instrumentos de deuda en pesos los rendimientos en términos netos no superan la inflación. Esto en el resto del mundo es prácticamente aplicable. En ningún lugar en este momento el premio excede la inflación.
Lo qué hay es la protección de una moneda más sólida como el dólar. Un cálculo sencillo es: aún no ganando intereses en dólares hoy a $20.20 si se sube el tipo de cambio a $21.20 el rendimiento por ese desliz de la moneda equivale a 4.95%. Y desde luego no estoy planteando solo convertir a dólares, estoy planteando invertir en esa moneda, una parte en deuda y una parte importante en acciones. Lo que pretendo es tener tranquilidad ante la posibilidad de lo que le puede pasar al peso y ya en esa moneda generar rendimientos.
Lo anterior no requiere sacar el dinero de México, esto se puede hacer perfectamente en nuestro país. Mucha gente me pregunta que tan seguro es y mi respuesta hoy es, tan seguro como tenerlo en EEUU.
Otros me dicen, acuérdate que ya vivimos una mex-dolarización. Pues si, pero era en cuentas de cheques en dólares en bancos nacionalizados, es decir, eran propiedad del gobierno. En esto que planteo se invierte directamente en títulos de gobierno y empresas de EEUU, imposible convertir a dólares al antojo de un presidente. Además, como lo veo es que uno sigue contribuyendo aquí en la parte impositiva. Es seguro, eficiente y fiscalmente transparente.
En cuanto a mercados lo que sobresale es de nuevo optimismo, primero por la exitosa aplicación y distribución de la vacuna en países muy importantes del mundo, segundo, por un dato sobresaliente del empleo en EEUU, más de 900,000 empleos creados en marzo, una cifra que excede las expectativas, pero que sigue quedando a deber con todo lo que se perdió durante la pandemia, más de 11 millones de plazas.
También hay un acuerdo para incrementar los niveles de producción de petróleo y liberado el canal del Suez algunas mercancías regresan a sus precios normales.
En el ámbito nacional destaca las más reciente encuesta de Banxico que ubican a la inflación por arriba del 4%, el crecimiento económico de nuestro país en 4.5% y el tipo de cambio en $20.50
Sigo pensando que el momento más oportuno para entrar con pesos a comprar dólares puede estar cerca de $20 ligeramente arriba o ligeramente abajo. Creo que está cerca. En cuanto al mercado accionario en EEUU esperaría un ajuste, todo este optimismo ha traído un movimiento alcista que se puede ajustar también pronto y ahí entrar.
@juansmusi

Realismo y objetividad

Mucha gente me dice que ya le da miedo leerme. La verdad es que trato de ser lo más objetivo posible y soy, quien me conoce, un optimista de naturaleza. Sin embargo, el ser optimista es una característica de mi personalidad.

Llevado a mi tema profesional y a lo que me dedico, no puedo ni debo ser optimista, debo ser realista, objetivo y buscar estar lo mejor informado posible para la toma de decisiones y para seleccionar los valores en los que invertiré el dinero de mis clientes y el mío.

En mi vida profesional no hay buenas o malas latidas, no creo en los “tips” y tampoco en la suerte. No se debe involucrar el sentimiento. En resumen, entre más informados estemos y más objetivos seamos, mejor.

Dicho lo anterior cuando uno ve lo que pasa en México y hacia donde vamos, mi optimismo sirve para no llorar, y seguir luchando, pero a la hora de tomar decisiones he preferido voltear a ver a Estados Unidos y empresas en su mayoría de esa nacionalidad, y desde luego al dólar norteamericano.

Con esa misma objetividad que vemos a las inversiones quiero decirles que no veo un México, como muchos creen, que se convertirá en Argentina o Venezuela. Simplemente creo que muchas de las cosas que están pasando y que están cambiando nos están rezagando unos cuantos años.

No tengo una bola de cristal, ni sé en donde va a parar la cadena de malas decisiones y eventualmente como terminará el sexenio y quien sucederá al actual gobierno. Viendo encuestas y leyendo sobre los comicios de junio todo parece indicar que Morena mantendrá la mayoría y sus actuales aliados PVEM y PT contribuirán a que sigan arriba del 60% en la cámara de diputados.

Sobra decir que quienes no estén contentos con esto deben votar el 6 de junio. También hay muchas gubernaturas en juego, y también la mayoría, de acuerdo a las encuestas, las van a ganar. Aquí mi optimismo me dice que la participación será mayor y que las encuestas se van a equivocar como ya ha pasado y no necesariamente ocurrirá lo que ya describí.

Objetivamente es muy probable que Morena retenga la mayoría y gane más estados. En mi último artículo un amigo me argumentaba que históricamente el gasto social con respecto al PIB se mantenía muy similar en los últimos 30 años. Y es cierto, la única diferencia es que hoy es sobre un PIB más chico o castigado y con PEMEX quebrada, antes era ella quien ayudaba con los ingresos federales. ¿Pero porqué si el gasto social es similar hoy se percibe que es mayor y la popularidad del presidente sigue tan alta? Porque este presidente se comunica y conecta mucho mejor con el pueblo. Porque hay más empatía y a pesar de que quitó guarderías, estancias, seguro popular y por la situación global y local se han perdido millones de empleos.

Esta administración pública federal vio contracción del PIB en 2019, 2020 y con el “rebote” de 5% de este año tomaría quizá otros dos para regresar a un terreno positivo y para tener un PIB similar al del 2018, quizá hasta el 2023 o 2024. La inseguridad, peor, la corrupción, peor, la inversión en mínimos, el manejo de la pandemia, fatal, 3er lugar de mortandad mundial, etc.

Y aún así hay un buen nivel de aceptación y de popularidad, insisto, es un gran comunicador y la percepción después de tanto desencanto, es positiva. Marca agenda desde la mañanera y le habla todos los días al pueblo, ya sea desde palacio nacional o echando macanazos en un parque de béisbol. Me da la impresión que a este ritmo también retendrán la presidencia, por lo que ya comenté y porque no hay oposición.

Pero creo que su sucesor, seguirá con la misma proporción de gasto social y será un hombre que también tome en cuenta la agenda que el sector empresarial y productivo necesite para crecer el empleo y por ende el bienestar. Ojalá y alguien que, priorizando estos temas, empezando por el fiscal, el más beneficiado, será el sector más marginado.

@juansmusi

La pobreza no está peleada con la confianza

Es necesario e imperativo reducir la brecha tan amplia que hay en un país como el nuestro. La desigualdad y la inequitativa distribución de la riqueza nos hacen hoy un país que sigue teniendo a más de la mitad de su población en pobreza. Sin duda, en 2018, con el nuevo gobierno, muchos pensamos que el cambio era para bien y aunque implicara sacrificios valdría la pena. A todos nos sacudió la abrumadora mayoría con la que llegaron al poder y era de sentido común concluir que ya lo mismo no funcionaba, había que arriesgarse y optar por alguien que siempre había prometido atender la desigualdad e injusticia.
El problema es que el costo ha sido enorme y los cambios no han ido en el sentido que debieran. El modelo altamente socialista y basado en dádivas es un sistema probado, fracasado y cuyo final ya se conoce. Esta experiencia México la vivió en los 70 y 80 y no terminó bien. Y eso que en aquel entonces Pemex no solo era rentable, daba para mantener un gasto social excesivo, hoy no solo no da, pierde, y mucho.
Hay que reducir la brecha, buscar formas para que este sea un país más justo, y eso empieza por dar más oportunidades. Educación de calidad es lo que más urge para que esas personas puedan aspirar a un mejor nivel de vida.
Con lo que hoy se tiene, y como estamos, lo que más necesitamos es dar certidumbre y confianza. Parece que estos mensajes al pueblo bueno y sabio están enfrentados o confrontados con dar certeza, cuando no deben y no tienen porque estar peleados. Dirigir el mensaje, priorizar en la agenda el gasto social y la comunicación con esa inmensa mayoría no está peleado con mandar señales positivas a la inversión nacional y extranjera.
Estoy seguro que el error más grande de esta administración fue cancelar el aeropuerto de Texcoco. Y no por la obra o por los empleos directos e indirectos cancelados, o por pagar deuda de algo que no se hizo, fue el peor error por la forma en la que se canceló, con lo que se manda un mensaje de incertidumbre total.
Pensé que con eso bastaría para que una vez cometido el error se pudiera corregir el rumbo, y no fue así. Se sigue priorizando el mensaje político y el camino a la elección en menos de tres meses. Es más importante seguir regalando dinero del poco que queda que atender con urgencia y transformar a Pemex.
Seguimos cancelando proyectos de inversión con consultas a mano alzada, seguimos peleando con las calificadoras y sugiriendo que son innecesarias cuando el mundo de las inversiones les presta atención e invierten su capital tomando en cuenta a la calificación otorgada por ellas.
Estamos deteriorando nuestra imagen haciendo modificaciones para priorizar energías limpias y un mejor sector energético que beneficiaría con tarifas más bajas al pueblo por proteger y seguir monopolizando a CFE. No solo modificaron la Ley de la Industria Eléctrica —que está suspendida de momento—, ignoraron y faltaron a contratos y capital ya comprometido, incluso violando al T-MEC. Y si esta suspensión otorgada por jueces continúa, están dispuestos ahora a modificar la Constitución.
El pésimo manejo de la pandemia y la lenta vacunación, aunado a los problemas de inseguridad, también nos han hecho caer a niveles nunca vistos el turismo. Nos urgen ingresos, inversión, proyectar confianza, que eventualmente eso signifique más dinero para el país y para los que menos tienen. ¿Porqué empeñarnos en mandar señales de desconfianza cuando los más afectados somos nosotros y los más pobres?
@juansmusi

Impopular pero necesario

Hay muchas prioridades en la agenda de Joe Biden. Muchas de ellas tienen que ver con cosas que destruyó o deshizo su antecesor. No todo lo que hizo fue malo, pero si creo que hizo mucho daño y que en muchos aspectos rezagó a su país. China y Rusia lograron aprovechar o capitalizar esto.
El rezago cuesta mucho tiempo recuperar y muchas veces el costo político para que esto ocurra en el menor tiempo posible es también muy alto. Biden, muy pronto estará haciendo modificaciones importantes en la estructura fiscal. Recordemos que una de las medidas populistas que implementó Trump fue una disminución a las empresas a la tasa corporativa y la bajó del 30% al 21% y también en los diferentes niveles de ingreso promovió bajas generalizadas a las personas físicas.
Estados Unidos tiene un enorme déficit y aunque el mundo hoy no lo observe con preocupación y lo siga financiando a pesar de su altísimo apalancamiento, es algo que puede cambiar. Y Biden, está preocupado y consciente de ello.
Es por eso, que muy pronto promoverá un alza de impuestos en muchos sentidos. Aparentemente su reforma fiscal tiene 4 ejes.
1.- Aumentar impuestos federales, estos no se han modificado desde 1993. Esto se haría con el objetivo de pagar un plan económico de largo plazo.
2.- El impuesto corporativo aumentarlo de nuevo al 28%. Un alza considerable de 7 puntos porcentuales que puede traer un impacto positivo a la recaudación y quizá negativo al mercado accionario. Recuerden que un gran impulso en su momento a las bolsas fue justo la reducción de este impuesto.
3.- Subir la tasa impositiva a los que tienen grandes ingresos. Sin poder precisar en este momento a partir de cuanto, pero es muy probable que aquellos hogares o individuos que tengan percepciones por arriba de $400,000 dólares pagarán más. En este punto tiene que hacer algo con las deducibilidades y consolidación de resultados en grupos o corporativos. Son muchos los que se aprovechan de estas estrategias para tener cuantiosos ingresos y pagar poco o cero impuestos. El mejor ejemplo de esto es el propio Donald Trump o el mismo Warren Buffet que admite que lo que paga de impuestos es irrisorio frente a lo que gana.
4.- Subir la tasa de las ganancias de capital. Actualmente también hay un tabulador que dependiendo la ganancia va del 0% al 15% o bien 20%. La tasa se calcula en función al ingreso que se obtiene entre la diferencia del precio al que se compra un activo y venderlo a un precio mayor. Este es un impuesto que se genera hasta realizarlo y no mientras se tiene el activo, aunque suba de precio. Este punto es una de las razones por las que Wall Street es más republicano que demócrata.
Parece que estos 4 puntos vienen pronto y seguramente pasarán, habrá que ver en detalle como quedan.
Mientras tanto aquí en México la estructura fiscal sigue siendo alarmantemente mala. Pocos pagando mucho y muchos que no pagan. Recuerden que aquí la economía informal es mayor a la formal. Lo que ya nos advirtieron es que después de las elecciones del 6 de junio vienen cambios fiscales, llámese una “miscelánea fiscal”.
Vienen después de las elecciones porque serán impopulares y no pueden arriesgar antes de ella nada del capital político. Lo lamentable de todo esto y que puedo sintetizar en muy pocas palabras es que vienen cambios para cobrar más a la base cautiva y nada nuevo para tener más contribuyentes, que es lo que se necesita.
El gasolinazo podrá no gustarnos, pero es una forma de captar impuestos de muchos informales, aún mejor sería gravar el consumo, pero eso, en esta administración no va a ocurrir.
@juansmusi​​​​​​​​

Bien allá, mal aquí

Esta semana será muy importante para los mercados financieros porque se conocerá la inflación en EEUU. Si la cifra sale por arriba de lo esperado el mercado seguirá muy nervioso y se seguirá justificando el alza en las tasas de los bonos. Si la tasa sale en línea con lo esperado, podrá tranquilizarse y si sale por debajo podríamos ver una semana favorable y más calma en general.
Lo que hemos visto hasta ahora a pesar de tener buenas cifras en las empresas y buenos números en la economía en general ha sido una distorsión ocasionada por este temor a la inflación que ha justificado el alza de tasas, caídas en los mercados bursátiles y un fortalecimiento del dólar contra todas las monedas. Otra buena noticia y que se aprobó este fin de semana fue el paquete de $1.9 trillones a los hogares norteamericanos, los cheques por $1,400 dólares que estaban pendientes desde la pasada administración.
Independientemente a la inflación hay algo que los bancos centrales pueden hacer y que concretamente la FED podría tranquilizar a los mercados, y es a través de recomprar bonos para bajar la presión en los plazos en los que existe esta distorsión.
Pero no solo la economía en ese país va bien, hay muchos avances y buenas noticias en menos de dos meses de gobierno de Joe Biden. Una campaña de vacunación exitosa que esta semana podría estar rebasando los 100 millones de vacunados y que antes de que termine el año podría completarse.
El presidente también está recomponiendo, restableciendo y reconciliando. Regresan al acuerdo de Paris en el tema de calentamiento global, regresan a la Organización Mundial de la Salud, frenó la construcción del muro, está mandando una iniciativa para legalizar a 11 millones de indocumentados y está apoyando a la moratoria de pagos de deuda de hipotecas y de estudiantes como consecuencia de la pandemia.
Este hombre que llegó a trabajar y no a culpar el pasado tiene hoy un 70% de aprobación. A partir del momento en el que se distribuyan los cheques podríamos empezar a ver una depreciación del dólar ante ese incremento de la oferta monetaria, al final, es dinero nuevo que se imprimirá.
En materia de manejo de patrimonio me ocupo y analizo la viabilidad de comprar dólares de nuevo para invertirme en las acciones que me gustan en Estados Unidos y creo que vale la pena esperar. Es decir, a un tipo de cambio arriba de $21 prefiero tener paciencia.
Como lo he venido comentando el dólar está fuerte ante el alza de las tasas y esto ha provocado un regreso de flujos que lo fortalecen. Esta coyuntura al normalizarse el mercado y al fluir está liquidez que ciertamente puede provocar inflación, debería depreciarlo algo.
Sin embargo, el peso ha perdido más que muchas monedas y sin duda creo que tiene que ver con lo siguiente:
1.- Una mayor salida de flujos ante la mejora de rendimientos en EEUU. Ha salido más dinero de México que de otros países. La combinación riesgo-rendimiento se sigue deteriorando.
2.- Modificación a la ley de la industria eléctrica. Por mayoría le dan para atrás a inversiones y compromisos en energías limpias y concentran la generación y poder en CFE, contra cíclico, ilógico, arcaico y carente de visión. Sin embargo, falta ver que pasa porque este asunto llevará a muchos a amparos, y a pedirle a la Suprema Corte una resolución ante tal aberración. Empresas nacionales, internacionales, Canadá y Estados Unidos entre otros se inconformarán.
3.- Cancelación de los servicios de calificación a FITCH a PEMEX, una nefasta ocurrencia con el falso argumento de ahorrar $350,000 dólares que no traen beneficio alguno. Fitch es necesaria para PEMEX y no al revés. No habrá acceso a inversión o financiamiento barato si no hay calificación. ¿Quién pierde? PEMEX, que tendrá que financiarse a tasas más altas al estar en la categoría de “Bono Basura”.
@juansmusi

La inflación se asoma

La nueva fuente de incertidumbre en el mercado es la inflación en EEUU. Se teme a que venga un repunte por varias razones fundamentales que lo justifican. Los reportes de las empresas que cotizan en bolsa volvieron a sorprender para bien.
En su mayoría fueron mejor a lo esperado por el mercado. La información económica de los últimos días también muestra una mejora en el crecimiento y el consumo, así como en la confianza. Los apoyos para la pandemia podrían decirse que están aprobados y pronto habrá en circulación más de $1.9 trillones de dólares norteamericanos en la masa monetaria.
Todo esto habla de una economía en vías de recuperación y supone que esto pueda presionar a la inflación mucho antes de lo previsto. Llegó a tal nivel el nerviosismo que hubo repercusiones en las tasas de interés en los bonos del tesoro. Vimos al de diez años pasar el nivel de 1.60%, una tasa no vista ahí en años. Pasó además muy rápido de niveles debajo del 1%.
En ese bono y ese mercado esa alza es muy importante. Fue necesario que hablara Jerome Powell, cabeza de la Reserva Federal para tranquilizar un poco las cosas y se podría decir que lo logró parcialmente. El bono de diez años regresó algo y se ubicó al final de la semana en 1.40%.
Es lógico este movimiento porque explica que la inflación empuja a las tasas para arriba para que los inversionistas tengan más retornos y por otro lado se asume que las bancas centrales pronto empezarían a actuar subiendo las tasas de interés para luchar contra la inflación. Powell dijo, y le creo, que, para eso, falta y mucho. Que no ve en el corto plazo a la FED subiendo tasas y que esta recuperación que empezamos a ver va para largo.
Pero junto con este movimiento vienen otras consecuencias. Los inversionistas empiezan a salirse de activos de riesgo, como las acciones y provocan bajas en los mercados bursátiles.
También los inversionistas institucionales y globales empiezan a salir de mercados de mayor volatilidad, como los emergentes. Por lo tanto, se fortalece el dólar y se debilitan el resto de las monedas, razón por la cual el peso se depreció hasta $21 después de haber estado mucho tiempo sólido abajo de $20.
El razonamiento de todo esto es: Prefiero refugiarme en activos de bajo riesgo o en efectivo (como los bonos del tesoro o simplemente en chequera) y en una moneda sólida (como el dólar norteamericano). ¿Para qué estar en bolsa y en monedas volátiles si puedo obtener mejores retornos en activos de mucho menor riesgo?
A este fenómeno o migración se le conoce como “fly to quality”. Sin embargo, en este episodio mucho del dinero que se vendió de tasas bajas, de bonos emergentes y de bolsa se fue a efectivo y con ello presionaron a la tasa. Desde mi punto de vista una nueva acción coordinada parta tener como pretexto la inflación y subir las tasas de interés.
Todo lo anterior ha presionado al tipo de cambio y tiene ya muchos días cotizando arriba de $20. Pienso esperar porque creo que puede regresar debajo de ese nivel para volver a entrar. A mucha de la gente que asesoro, les consta, los apuraba debajo de $20 para convertir sus pesos a acciones y bonos en dólares.
Al final el mercado es mas de largo plazo que de “timing”, ya que muchas veces el estar buscando o esperando el nivel de precio del activo que sea, puede tardar mucho y perder otro movimiento, que es la plusvalía natural de ese activo.
Mientras tanto en México seguimos retrocediendo y buscando centralizar el poder de la administración y de CFE. Echando abajo leyes de energías limpias y apostándole a los hidrocarburos. De llevarse a cabo, seguimos provocando perder el grado de inversión mucho antes de lo previsto y desviando billones de dólares y ahuyentando la inversión en México. Pegarle así a la confianza de los inversionistas daña estructuralmente al país.
@juansmusi​​​​​
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