Caída libre

Ni los reportes corporativos de empresas que cotizan en bolsa (el 80% lo han hecho mejor a lo esperado), ni los datos de creación de empleo en México y Estados Unidos, ni la recuperación económica post Covid han podido parar la caída libre en la que se encuentra el mercado.
¿Cuáles son las razones más importantes que provocan esta baja tan fuerte? Sin duda la primera responsable es la inflación. Una inflación más cruel que la normal. La inflación suele presentarse ante la demanda de bienes y servicios cuando hay crecimiento económico y el círculo virtuoso de la economía trae consigo poder adquisitivo…pero en esta ocasión no es así.
Esta inflación resulta de una oferta muy limitada como producto de la pandemia, y la interrupción en la cadena de suministro y los cierres de fábricas y puertos. Pero como si lo anterior no fuera suficiente, se suma el conflicto geopolítico que saca de la ecuación de producción global de energéticos, granos y agropecuarios a Rusia y Ucrania.
Otro ingrediente previo a la pandemia, que viene desde 2008: el exceso de impresión de dinero, los excesos en ayudas por desempleo y programas sociales. Era obvio que tanta liquidez eventualmente cobraría factura. También hay quienes piensan que los excesos de los bancos centrales en torno a la creación de dinero se acompañaron de una reacción demasiado tardía. En pocas palabras, se tardaron mucho en actuar, subir tasas y disminuir la cantidad de circulante.
Desafortunadamente no se ve hasta cuando prevalezca esta adversa situación y los 3 grandes temas -Covid (sobre todo en China), inflación global y conflicto armado- no terminarán por resolverse en el corto plazo. Con tanta baja y descuento, creo que la paciencia no se debe agotar y, pronto, si no es que ya, considerar entrar y comprar a estos precios. Ser muy selectivos y escoger empresas que estructuralmente están sanas, baratas y con una buena perspectiva hacia adelante.
Esta semana tenemos decisión de política monetaria en México, en la que pido dos cosas: un incremento congruente, de 50 puntos base, y la continuidad en la autonomía del Banco de México.
La inflación anual está en 7.68% y no hay más que actuar frontalmente en contra de ella. Me preocupa que ya hubo un comentario y petición para que Banxico no suba la tasa. Recordemos que además de pegarle al crédito y por ende al crecimiento económico, le pega al costo del servicio de la deuda al gobierno federal.
Hay que luchar contra la inflación y lo que se espera es que tal y como lo hizo la FED y el Banco de Inglaterra la semana pasada, lo haga también nuestro Banco Central. No creo que los paquetes anunciados para combatir a la inflación con el compromiso de sectores de la economía contribuyan en bajarla.
La inflación es global, es importada, y por tanto, es muy poco lo que se puede hacer localmente. Los productores no pueden absorber un choque externo fuerte y tampoco hay recursos públicos que se puedan emplear para subsidios.
Como consecuencia lógica del alza de tasa en Estados Unidos, el dólar se ha fortalecido y no obstante lo anterior, el peso ha seguido bastante fuerte. En niveles cercanos a $20 me parece atractivo para la construcción de portafolios de inversión.
@juansmusi​​​​​​​​

Test de resiliencia

No me cabe la menor duda de que eso ha definido a la humanidad, a todas las edades, y cada quien con sus complicaciones y cambio de vida: desde el 2020 hemos sido sometidos a una serie de pruebas, que, una tras otra, han probado nuestra resiliencia.
Termina otro mes malo en materia de inflación, mercados, guerra y por si fuera poco, Covid en China. El Nasdaq perdió en abril 13.3%, y en lo que va del año pierde 21.1%. El Standard & Poors 500 pierde 8.8% y 13.3% respectivamente, y el Dow Jones pierde 4.9% y 9.2% también respectivamente. Para el Dow y el S&P se trata del peor arranque de año desde 1970, y para el Nasdaq, desde el año 2000.
No parece que esto se vaya a componer pronto y simplemente debemos seguir siendo pacientes. Los activos de inversión han tomado un gran castigo y aunque en la temporada de reportes (hasta ahora lo han hecho aproximadamente el 35% de las empresas listadas) 79% lo han hecho mejor a lo esperado, los mercados siguen sufriendo; y en nada ayudó el hecho de que Apple y Amazon no reportaran bien.
En ambos casos los precios objetivos de cierre de año siguen siendo muy buenos y en estas valuaciones lucen atractivas. Para Apple el precio objetivo de cierre de año es de $200 dólares (hoy alrededor de $155 dólares), y para Amazon el objetivo de cierre de año se ubica en $4,000 (hoy cotiza en $2,410 aproximadamente).
Esto no quiere decir que dichos pronósticos se cumplirán, pero es lo que dicen análisis de bancos y casas de bolsa muy serias en Estados Unidos. Otra señal de que con los recientes descuentos el mercado es atractivo, es que Warren Buffet ha distribuido la friolera de $41 billones de dólares norteamericanos a comprar títulos de diferentes empresas.
Esta semana es muy relevante en cuanto a información de mercados. Mañana se conoce la decisión de política monetaria de la FED. Se espera sin duda un incremento de 0.50%; en esta ocasión y con la inflación tan alta, no debe tocarse el corazón como lo hizo en la pasada reunión que solo subió 0.25% por el inicio de la invasión rusa. También hay reunión del Banco Central Europeo y se espera que suba 0.25%. Hay muchas bancas centrales subiendo tasas esta semana, entre ellas Brasil, Chile y Polonia. A Banco de México le toca el próximo jueves 12, y seguramente también subirá 0.50%.
También esta semana, el viernes, se conocerá el dato del empleo en Estados Unidos y se espera la creación de 390,000 nuevos puestos en abril que, de darse, este dato podría confirmar que, a pesar de un dato del PIB no muy alentador -y contaminado por grandes inventarios en el primer trimestre-, la economía norteamericana mantiene su buen ritmo.
Esperemos que China logre controlar la pandemia, pues los recientes confinamientos vuelven a impactar en cadenas de suministro, abasto de partes, precios, y por ende en la inflación. China aún prevé crecer 5.5% este año.
El dólar fuerte prácticamente contra todas las monedas, sumado a que esta semana la FED sube tasas. El rango de operación contra el peso estará entre $20.30 y $20.70 pesos por dólar. El dólar frente al euro ya cotiza en niveles de $1.04 dólares por euro.
Esperando un mejor nivel en el tipo de cambio y también ser muy selectivo y mayor concentración en las compras.
@juansmusi​​​​​​​​

Los grandes temas permanecen

Los tres grandes temas que dejan como consecuencia mercados financieros tristes y a la baja, no han cambiado mucho en los últimos días. Es difícil definir cuál es más importante; más bien creo que los tres tienen todavía un gran impacto. El primer tema es la FED, que la semana pasada a través de sus minutas y las diferentes intervenciones de sus miembros, incluido Jerome Powell, siguen viendo una preocupante y prolongada situación con altas inflaciones.
En particular la FED habla de -y por- Estados Unidos, pero realmente la preocupación es global. La visión es “hawkish” (halcón), que hace referencia al endurecimiento de la política monetaria y a que la actuación de los bancos centrales será mucho más dura y determinante, elevando más veces y de manera más agresiva la tasa de interés: esto siempre impacta a los mercados bursátiles y provoca que la gente migre de activos de mayor riesgo (como las acciones) a la renta fija o instrumentos de deuda.
Lo que haga la FED impactará a todos los bancos centrales del mundo y en concreto al Banco de México, al Banco Central Europeo, al de Inglaterra y al de Japón, entre otros.
El segundo gran tema es la invasión a Ucrania, que también le está costando mucho a Rusia y al mundo en términos de crecimiento económico; también contribuye al alza de precios y concretamente a los energéticos y alimentos. Sigue también sin haber soluciones de corto plazo.
El tercer tema es la pandemia, que sigue causando estragos económicos ahora en China, de nuevo con cierres, confinamientos, complicaciones en puertos, interrupción en la cadena de suministro, etc.
Pero también hay contrapesos y cosas buenas que vale la pena mencionar. La temporada de reportes bursátiles en Estados Unidos, que vuelve a ser positiva, e incluso a superar expectativas (cerca del 77% de los reportes hasta hoy han sido mejor a lo esperado).
Esta semana es bien importante porque reportan gigantes como Coca Cola, Google, Amazon, Facebook, Amazon y Apple. El triunfo de Emmanuel Macron en Francia es algo positivo para Francia, la región y el mundo. Ahora que el mundo se ha polarizado tanto y tiene a tantos líderes extremistas, populistas y dictatoriales, es de gran ayuda que esta potencia europea tenga estabilidad política. Fuera de China, también la pandemia se ha comportado de manera favorable, con contagios y mortalidad a la baja.
En México conocimos de nuevo la inflación de la primera quincena de abril y volvimos a ver un mal dato. La cifra sale por arriba de lo esperado y la anual se ubica en 7.72%, la más alta desde enero del 2001.
El rendimiento del bono de 10 años en Estados Unidos se ha acercado al 3%, presionando a las tasas en toda la curva y fortaleciendo al dólar; de ahí que el tipo de cambio esté consistentemente arriba de $20, y por momentos arriba de $20.30.
Sigo pensando que de momento no hay mucho por hacer, más allá de seleccionar buenas empresas y permanecer invertido ante un posible rebote de mercados muy golpeados y negativos. La única forma de capturar el rebote, es manteniendo las inversiones.
@juansmusi​​​​​​​​

También hay buenas noticias

Hay que celebrar que hay oposición, que hay contrapesos. No pertenezco -y aclaro- no tengo afiliación, preferencia o militancia política alguna; mi comentario es desde el punto de vista estrictamente económico y financiero.
Lo que ocurrió el domingo en el congreso es positivo. Gana la oposición y se respeta una reforma que involucra mucha inversión, muchas empresas, muchos países, y desde mi punto de vista, lo más importante, ganan los consumidores.
El seguir manteniendo monopolios en manos del estado, solo garantiza falta de competitividad en precios y con la actual situación del país no hay recursos para invertir en el desarrollo, exploración, explotación y modernización del sector. Además, celebro que haya contrapesos para que las reformas, tratados y acuerdos internacionales brinden certeza jurídica y con ello siga habiendo apetito por invertir en nuestro país. También genera confianza.
La semana pasada se reunió el Banco Central Europeo y sorprende que es de los pocos Bancos Centrales que continúa sin subir las tasas de interés. Siendo también una gran preocupación la inflación, deciden posponer el alza viendo las serias afectaciones económicas que tiene en Europa el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, que, dicho sea de paso, sigue sin encontrar una solución de corto plazo. Putin dice que de momento están en “un callejón sin salida”.
Hoy publica el FMI nuevas proyecciones de crecimiento para el mundo. Es sabido que las proyecciones vienen con revisiones a la baja, detonadas por el conflicto.
El precio del petróleo de referencia, el West Texas Intermediate, sigue alto, cotizando cercano a los $110 dólares por barril. Éste y otras materias primas se mantienen caros y, por ende, las presiones inflacionarias no ceden.
La que también es una buena noticia, es que hasta ahora los reportes trimestrales de las empresas que cotizan en bolsa en EU han sido en su mayoría positivos, o mejores a lo esperado. Hasta ahora la mayoría han sido empresas financieras, que por cierto al venir un entorno de alza de tasas, deben ampliar o mejorar sus márgenes.
Con la presión que hay de que las tasas seguirán aumentando y la FED será más enérgica –las hipotecas en ese país ya se acercan en algunos casos al 5%.
Esta semana seguiremos viendo como principales noticias las siguientes: El estado del conflicto bélico y su evolución, los reportes corporativos de las empresas en EU y esta semana también empieza México; hay varios países que publicarán cifras de inflación (entre ellos México este viernes), los diferentes discursos e intervenciones que puedan tener funcionarios de la FED y por último el estado de la pandemia, que como sabemos aún no termina y en China está teniendo fuertes implicaciones.
El tipo de cambio de nuevo opera debajo de $20, nivel atractivo para pensar en hacer posiciones de largo plazo.
@juansmusi​​​​​​​​

Y mientras tanto en México

La semana pasada salieron las minutas de la FED y de Banco de México. Ambas muy similares con un discurso y preocupación en común, la inflación que no cede. En ambos casos la inflación es la más alta en décadas, en EEUU ha llegado a niveles cercanos al 8% y en el caso de México 7.45%. ¿Qué sigue? ¿Cómo actuar o responder al respecto? Pues tristemente la medicina ya la conocemos, subir la tasa de interés, encarecer el costo del dinero y con ello desincentivar el consumo y que los precios se presionen más.
Los bancos centrales del mundo que pensaban subir las tasas pocas veces y poco a poco, podrían optar por subir más veces y de manera más contundente. La inflación no parece bajar y menos en el corto plazo. Este impuesto generalizado que nos resta poder adquisitivo a todos se convierte en enemigo común.
El problema de Rusia con Ucrania sigue siendo también un tema de daño económico global, sin dejar de ver lo más importante, las vidas que se pierden de ambos lados. El mundo, liderado por Estados Unidos sigue imponiendo sanciones a Rusia y con ello buscan doblegar a Vladimir Putin, hasta el momento, no se ha logrado. Zelensky, presidente de Ucrania, ha pedido a sus ciudadanos y habitantes de regiones estratégicas como el Dombás, que abandonen ante la presunción de que serán atacadas fuertemente. Tristemente nos estamos acostumbrado a vivir con este conflicto y no se ve un cese al fuego pronto.
El COVID sigue siendo parte de nuestras vidas, en China los contagios siguen subiendo y el confinamiento, cierres de fábricas y puertos, pueden traer de nuevo presiones inflacionarias adicionales.
Y en México seguimos mandando señales de desconfianza a inversionistas locales y extranjeros. Ahora, la Suprema Corte de Justicia de la Nación concluyó que no puede declarar inconstitucional la Ley de la Industria Eléctrica que se aprobó en marzo de 2021.
De manera que se otorgarán amparos que quedarían a criterio del juez competente y podrían incluso llegar a la SCJN. No me gusta la resolución por el mensaje que manda, por poner en duda y comprometer miles de millones de inversión de la iniciativa privada en parques eólicos y solares.
Es un retroceso por todos lados, no estamos apostando a energías limpias y renovables cuando todo el mundo lo está haciendo y le estamos devolviendo el poder absoluto y el monopolio a la Comisión Federal de Electricidad. Al igual que el aeropuerto de Texcoco que seguro habría cosas turbias y corregibles, pero que valía la pena limpiar y continuar y no cancelar y “tirar a la basura” por completo.
Viene un segundo reto y debate que me preocupa: La Reforma Energética. Que en principio no contaría con la mayoría, pero en política nunca se sabe. Vienen elecciones de gubernaturas y los partidos que pierden muchas de ellas podrían vender su voto. Esta me preocupa mucho porque si podría poner en riesgo mucho más dinero, muchas más áreas de inversión en el propio sector energético, concretamente gas, petróleo, gasolina, exploración, explotación, etc. Podría complicar el TMEC y podría comprometer mucho la relación con Estados Unidos y Canadá, así como otros países del mundo que también han destinado recursos a estos proyectos.
Esta semana destaca porque de nuevo marca el inicio de la temporada de reportes, inicia con el sector financiero, los grandes bancos. También se conocerá la cifra de inflación para el mes de marzo en Estados Unidos.
Sigo pensando igual, paciencia y estar invertidos en activos que puedan darnos rendimientos reales positivos, acciones de empresas AAA que como todo hoy, están con minusvalías pero que, ante una mejora, regresarán a sus niveles.
@juansmusi​​​​​​​​

¿Recesión a la vista?

El panorama no cambia mucho. Los principales temas siguen en la mesa y es justo eso lo que tiene a los mercados preocupados ante una posible recesión que se presente a tan solo 2 años de haber salido de una terrible, la de 2020. El conflicto entre Rusia y Ucrania continúa. Las sanciones a Rusia parecen no doblegar a Putin y se analiza ser más enérgicos y contundentes, sobretodo EEUU y Francia.
Alemania no puede ser más enérgico, ya que depende del abasto de gas ruso y no hay manera de satisfacer su demanda si no es así. Inclusive, la semana pasada salió Putin a obligar a pagar en rublos y en bancos rusos el consumo del mismo, matando dos pájaros de un tiro y obligando a no cerrar por completo el sistema internacional de pagos para apuntalar su moneda.
Las negociaciones de paz continúan, pero en el inter, los bombarderos y muertes a civiles no paran. Los precios internacionales del petróleo y muchos derivados del mismo cotizan caro debido a la presión. Ha ayudado que Estados Unidos libere reservas estratégicas, pero la OPEP no ha tomado acciones fuertes. Mientras tanto sigue el West Texas Intermediate (WTI) arriba de $100 dólares el barril.
A estas complicaciones hay que sumarle a China, que está lidiando con la variante Ómicron, y con ello ha confinado a Shanghai y otras ciudades importantes. Esto implica el cierre de fábricas y puertos, y con ello las cadenas de suministro, los fletes y algunas materias primas se encarecen, presionando a la inflación.
Lo he venido comentando: cuando la inflación proviene de estos orígenes -y no del consumo o del crecimiento económico-, los bancos centrales podrían ser todavía más agresivos en las alzas. Por eso tantos analistas hablan de recesión, pues hay un entorno de guerra, alza de precios y bajos crecimientos económicos; es decir, puede haber una recesión si estos problemas no se solucionan relativamente pronto.
Personalmente creo que no habrá en el 2022, pero si se complica la guerra, la pandemia, y se sale de control la inflación, dicha recesión podría llegar en 2023.
Esta semana es muy interesante en materia de minutas de bancos centrales; publicarán las de la FED, del Banco Central Europeo y Banxico. Lo que esperamos ver es la visión de cada uno de ellos en torno a si la inflación empieza a mostrar o no una tendencia a la baja. Creo que las noticias no serán buenas y todos hablarán de esta preocupación.
En concreto, lo que viene son acciones de política monetaria más enérgicas. La FED y Banco de México muy probablemente aumentarán 50 puntos base si la inflación no cede. La FED se reune el 4 y Banxico el 12 de mayo.
También conoceremos la inflación de la segunda quincena de marzo este jueves, y muy probablemente la cifra anual regresará en torno al 7.4%. Todo parece indicar que para todo el 2022 la cifra anual se ubicará entre 5.7% y 6%, en el mejor de los casos. Me gusta mucho el tipo de cambio del dólar, por debajo de $20, para armar portafolios en acciones y deuda.
@juansmusi​​​​​​​​

Que lo diga Banxico

Volvió a pasar lo que la mayoría de los analistas predijimos: Banco de México subió la tasa objetivo 0.50%. Lo que no vimos venir, fue que el presidente de la República sabía la decisión que se había tomado el miércoles (me comentan que como algunos saldrían a la convención de banqueros, adelantaron la reunión, y el Presidente, el anuncio).
Lo que siempre ocurre es que la decisión se da a conocer a la 1pm el día de la junta y no en la mañanera, pero en esta ocasión a las 8am ya el Mercado sabía qué iba a decir Banco de México o la junta de gobierno 5 horas más tarde. ¿Estuvo mal que esto sucediera así? Sí, por varias razones. 1. Le corresponde al banco central y concretamente al Gobernador anunciar lo que la junta decidió. 2. Le quitaron su lugar a ambos, tanto a la institución como a la persona. 3. No fue institucional y no es un asunto del gobierno federal -recordemos que el Banco es autónomo-. 4. Muchos me dijeron que es obvio que el presidente sabe siempre qué hará Banxico; sin embargo esto no es cierto, no siempre sucede, y no tendría por qué saberlo. 5. Si el Banco decide subir es asunto del Banco y no del presidente; además es información privilegiada con la que la gente allegada al presidente y él mismo podrían hacer mucho dinero.
Hay un claro conflicto de interés ya que sabiendo anticipadamente los movimientos de Banxico se puede hacer mucho dinero. Ahora, siendo objetivos, no hubo sorpresas y la junta de gobierno hizo lo que tenía que hacer: subir la tasa y de manera decidida. La inflación bajó un poco en la última quincena, pero sigue arriba del 7% y por eso la decisión fue la correcta y muy bien recibida por el mercado.
Lo que sí me sorprendió es que por primera vez hace muchas juntas, la decisión fue unánime; 5 votos a favor y cero en contra. Por fin, ya no hubo disidente.
Al final lo ocurrido no me gustó -y no estuvo bien-, pero lo importante pasó, y de la manera que se esperaba –preocupante sería no que el presidente lo anuncie, sino que interviniera.
Esta semana será interesante ver el desarrollo del conflicto bélico en Ucrania. Las cosas no mejoran mucho y hay muchas incongruencias. Hablan de estar más cerca de acuerdos, pero los bombazos y balazos siguen. El mundo y sobretodo EEUU le impone a Rusia dolorosas sanciones y busca que más países sean más enérgicos. Cerrar la llave al gas ruso por completo sigue siendo improbable, principalmente para Alemania que no tiene manera de abastecer a su país sin ellos.
La evolución de la pandemia sigue siendo algo que se tiene que monitorear porque sigue afectando a la salud y a la economía global. El próximo viernes se publica el dato del empleo de marzo en EEUU.
Llevamos dos semanas positivas en términos de mercados; todavía se pueden recuperar mucho más con respecto a sus niveles del año pasado y también llama la atención la fortaleza del peso que logró romper la barrera de los $20. De nuevo, un nivel muy atractivo para comprar y armar portafolios de inversión.
@juansmusi​​​​​​​​

La FED: a mayor claridad, mayor certeza.

Qué maravillosa la manera de comunicar de la FED, para tratar de quitarle incertidumbre a tiempos tan difíciles. Recuerdo cuando la encabezaba el señor Alan Greenspan que, era muy capaz, pero al mercado le costaba mucho entenderlo e interpretar sus comunicados. Muchas veces las interpretaciones de los comunicados resultaban opuestas, y dos personas después de leerlo, podrían llegar a conclusiones diferentes.
También es cierto que los comunicados eran ambiguos y no detallaban con precisión lo sucedido en esa junta y lo que seguiría. Después de Greenspan, vino Ben Bernanke, a quien le tocó la crisis hipotecaria del 2008. Fue increíble la determinación y el poder de la FED en mancuerna con el gobierno federal para sacar a los Estados Unidos de su peor crisis desde 1929. También los comunicados mejoraron y el señor Bernanke tenía mucha credibilidad. Más adelante vino la señora Janet Yellen, quien hoy es Secretaria del Tesoro, y después de tan complicado periodo hizo un relevo impecable.
Los comunicados de la FED bajo su gestión siguieron mejorando y el Banco Central continuó con esta estrategia de buscar darle claridad y certeza al mercado. La señora Yellen fue relevada luego de un solo periodo ya que no era la persona favorita de Donald Trump. Además de ser demócrata, no era la banquera central que quería tener el presidente a sus órdenes. Y es ahí cuando Trump propone al señor Jerome Powell para relevarla. Todos los presidentes buscan tener al frente del Banco Central a alguien de su entera confianza, y aunque sepan que la autonomía esta por encima de cualquier amistad o lealtad con el primer mandatario, es normal que el presidente en turno, al momento del relevo, quite a la cabeza del Banco Central, aunque su gestión haya sido impecable. Así pasó también aquí en México.
La clave de Powell fue cuando aun siendo el hombre designado por Donald Trump, no lo escuchaba en sus peticiones de cómo y qué hacer al frente de la FED: hacía lo que tenía que hacer con autonomía e institucionalidad. La enemistad llegó a tal nivel que el presidente lo llegó a llamar “traidor” y “un estúpido al frente del Banco Central”. Bueno, pues hoy, ese hombre sigue su gestión de manera exitosa en la administración de Joe Biden, y de manera muy acertada; tanto así que Biden lo propuso para 4 años más, en noviembre del año pasado.
Son tiempos muy difíciles y la inflación presenta un reto complicadísimo y qué mejor que tener de capitán del barco a alguien tan preparado. Es humano, se equivoca; y aquella transitoriedad de la inflación de la que hablaba, evidentemente tiene más un carácter de largo plazo y no transitorio. Es por ello que ahora se actuaría de manera más enérgica. Y cuando más decididos estaban a actuar con fuerza, empieza la invasión rusa en Ucrania, que evitó un incremento de 50 puntos base la semana pasada y por ello sólo aumentaron 25 puntos base.
Hablando de claridad, dijo que habría 6 aumentos en este 2022 y quizá otros 3 más en 2023. Lo más factible es que estos aumentos sean de 0.25, y para finales de 2023 la tasa podría llegar a 2.50% o 2.75%. Conclusión: entre más claro y preciso sea el Banco central, mejor y mayor certidumbre habrá.
El mercado seguirá de cerca la evolución del conflicto Rusia-Ucrania y también de la pandemia. La semana pasada fue positiva y ésta empieza de manera negativa. Ayer en EEUU pesaron muchas declaraciones precisamente de Powell expresando preocupación por la inflación.
@juansmusi​​​​​​​

Pocas, pero hay buenas noticias.

Llevamos ya una racha negativa y con muy malas noticias, y me llama mucho la atención cuando mis lectores, clientes y amigos me dicen “¡Ya me da miedo leerte!” y la verdad es que busco ser realista y equilibrado. Tanto en mi vida diaria como en mi forma de ser, me defino optimista; pero el optimismo en mercados puede llevarme a perder la objetividad. Y es con ese realismo que hoy quiero platicarles una serie de buenas noticias que, por todo lo que ocurre hoy, pierden relevancia.
La agenda esta semana está nutrida. Habrá decisión de política monetaria el jueves por parte de la FED, y se espera un alza de 0.25%, que con la inflación más alta en 4 décadas y llegando al 7.9% en su cifra anual, seguramente se lleva a cabo. Lo bueno es que pudo haber sido de 0.50% y parece que la FED con todo lo que ocurre…prefiere irse lento. También hay junta de política monetaria en Japón, Inglaterra y Brasil.
Los dos últimos seguro suben tasas y Japón podría simplemente acelerar más la reducción de estímulos, es decir, menos liquidez para luchar contra el aumento de precios. Aparentemente habrá pláticas e intentos por llegar a un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania: hay optimismo de que se pueda lograr algo, pero en concreto no hay nada y los ataques rusos se han intensificado. Que Ucrania abandone los planes de pertenecer a la OTAN se ve posible, pero reconocer como Rusia a Crimea, Donetsk y Lugansk y su desmilitarización, es más complicado.
En China resurge El COVID; hay cierres y confinamiento, por lo pronto hasta el 20 de marzo los negocios no esenciales permanecerán cerrados y esto trae preocupaciones en abastos de partes, un buen ejemplo es el caso de un componente de productos Apple que le provee Foxconn, ubicada en Shenzhen.
Bueno, y como lo prometido es deuda, las buenas noticias son las siguientes:
1.- Las finanzas públicas en México se mantienen razonablemente estables, sí ha subido el apalancamiento, pero de momento no amenaza con que nos quiten el grado de inversión.
2.- Las reservas en Banco de México están arriba de $200 mil millones de dólares. Hasta ahora se mantiene autónomo nuestro banco central.
3.- La actividad económica en Estados Unidos nos va a seguir “jalando”.
4.- La entrada de divisas sigue siendo buena -es claro que podría ser mejor- pero con los precios actuales del petróleo, las remesas, la inversión extranjera directa (que no mejora, se mantiene y mucho es reinversión de compañías ya establecidas en México) y el superávit comercial (debido a la débil actividad económica), han bajado las importaciones. Normalmente aquí somos deficitarios.
Lo que hoy ocurre con los mercados es inevitable y en su mayoría son noticias globales que afectan las valuaciones de los portafolios. Es claro que hoy muchas acciones están muy por debajo de su valor y que, si no hay necesidad de liquidez, hay que mantener y esperar.
Hoy con pesos, prefiero estar líquido y buscar de nuevo un momento oportuno para comprar dólares. El nuevo rango de entrada me gusta debajo o en $20.50
@juansmusi​​​​​​​

Poca visibilidad

Desafortunadamente no se ve solución en el corto plazo al conflicto Rusia vs Ucrania, o sea, a la invasión rusa, propiamente dicho. Saber hasta dónde puede llegar, si esto va a escalar o complicarse más, o bien, solucionarse pronto, hoy es imposible. Y es esa incertidumbre precisamente la que tiene de nuevo a los mercados en cifras negativas desde la semana pasada y en la apertura de ésta que comienza.
Las acciones de empresas que están sanas; incluso superando expectativas de ventas a nivel global y que no tienen nada que ver con la guerra, también bajan, ¿por qué? Pues porque ante tal miedo, los inversionistas prefieren refugiarse en otra clase de activos que no ofrecen rendimiento, pero que sirven de refugio.
El instrumento más común para este tipo de circunstancia es el bono del tesoro norteamericano denominado en dólares; y es también por esa razón que el dólar se ha fortalecido contra todas las monedas al punto de cotizar cerca de los $21.30. Era de esperarse. Lo he venido diciendo –desde antes de que llegara a $20 el tipo de cambio- y lo vuelvo a repetir: estar invertidos en dólares en acciones de empresas AAA, me parece la clase de activo correcta en la que hay que invertir.
Hay que ser pacientes, aguantar la volatilidad y definitivamente esperar a que el precio regrese a los niveles que estaban, soportados por sus fuertes cimientos y su baja o nula correlación a lo que pase en la guerra. La correlación que sí existe y de manera directa, es que al ser acciones y haber una guerra, bajan. Las posturas de ambas partes siguen siendo muy firmes y polarizadas, por eso no se ve un acuerdo pronto. ¿Deben salir ahora quienes ya están invertidos? No lo recomiendo porque, aunque traigas o no utilidad acumulada, vender ahora es malbaratar y si no estás invertido, cuando regrese el alza no la vas a capturar y es imposible atinarle a ese preciso momento. En este sentido, creo que el que quería comprar dólares, a este nivel no debe hacerlo. En el frente inflacionario las noticias tampoco son buenas, pues Rusia y Ucrania son grandes productores de trigo, metales, energéticos y otros alimentos.
Con las sanciones impuestas a Rusia, el petróleo WTI ya rebasó los $120 dólares por barril; hasta el momento la OPEP sigue sin modificar por esta extraordinaria situación la oferta diaria que ya habían acordado. Valdría la pena que lo hicieran. Los precios de alimentos y muchas materias primas también están aumentando considerablemente.
La semana pasada en el frente económico las noticias en Estados Unidos fueron positivas; los reportes corporativos siguen confirmando que 76% de las empresas tuvieron utilidades y cifras superiores a las esperadas. También el dato del empleo de febrero fue positivo, ya que se esperaban 423,000 pero se crearon 678,000 nuevas plazas.
Esta semana es bien importante en materia de inflación, México da a conocer la de la segunda quincena de febrero mañana y Estados Unidos el jueves, también publicarán su inflación Brasil, China y Alemania. Es muy probable que todavía no reflejen un comportamiento a la baja o estable, por lo dicho anteriormente.
También hay reuniones de política monetaria del Banco Central Europeo, Polonia, Hungría y Perú. Por su parte la FED y Banco de México tendrán sus decisiones de política monetaria más adelante, la FED la siguiente semana y Banxico en dos semanas. Hay que tener calma, paciencia, esperanza, y evitar tomar decisiones precipitadas.
@juansmusi​​​​​​​​
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