El aborto terapéutico y sus engaños

Mucho se ha dicho respecto de esta iniciativa del gobierno, defendida en no pocos casos con slogans y consignas que se pretenden verdaderos dogmas. Es por eso que resulta difícil hacer entender con hechos y razonamientos (no con argumentos religiosos) a algunos que en el fondo, no quieren ni pretenden entender.

Vamos a los hechos. Se dice que el aborto terapéutico disminuiría la mortalidad materna. Falso: Chile tiene la segunda tasa más baja de mortalidad materna de América (superado sólo por Canadá), proceso que comienza desde 1989, precisamente cuando se eliminó el aborto terapéutico. Reponerlo no hará sino aumentar esta cifra, sencillamente, porque el aborto es una intervención peligrosa también para la madre (y obviamente para el hijo, el gran ausente en este debate). Esto sin perjuicio de los casos lícitos, practicados y documentados, de abortos indirectos, producidos involuntaria pero inevitablemente, al combatir el mal que aqueja a la madre, no eliminando directamente al no nacido.

La violación: aun siendo una situación espantosa, es muy raro que resulte un embarazo de una violación esporádica; suele ocurrir cuando ella es una situación reiterada. Permitir el aborto no sólo agrega al trauma de la violación uno nuevo (el síndrome post aborto), sino que además, permite perpetuar la situación de abuso, pues el violador será el más interesado en que se aborte.

Por otro lado, la noción de “violación” está comenzando a hacerse cada vez más amplia, y se exigen menos requisitos para probarla, con lo que al final, se abre una peligrosa puerta para el aborto a voluntad.

La inviabilidad del feto: además del síndrome post aborto, el problema es que con este argumento se está realizando una eutanasia intrauterina, sin perjuicio de los posibles errores de diagnóstico y de eventuales laxitudes respecto de la “viabilidad” del no nacido.

Finalmente, si tanta importancia se da actualmente al genoma humano, viendo en él la explicación para todo lo que nos ocurre o podría ocurrirnos, llama poderosamente la atención que en el caso del recién concebido, dicho genoma –que aparece con toda claridad– sea ignorado como dato de la causa, llegando incluso algunos a dudar –curiosamente, se insiste– en su pertenencia a la especie humana.

Y es este el aspecto verdaderamente importante: qué es (o mejor, quién es) el concebido, cuya puesta en duda resulta más llamativa hoy, que tanto se alega contra la discriminación arbitraria. Ello, porque no hay nada más arbitrario que desconocerle su calidad a alguien. De este modo, por muchos intereses o buenos deseos que existan, no podemos ni tenemos nunca derecho a matar a un ser humano inocente.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

El Monstruo de la Comodidad en la FIL 2013

La Universidad Anáhuac tuvo a El Monstruo de la Comodidad dentro de sus NOVEDADES en la FIL

La Universidad Anáhuac tuvo a El Monstruo de la Comodidad dentro de sus NOVEDADES en la FIL

La Mtra. Alejandra Diener académico de la Facultad de Humanidades de la Universidad Anáhuac, autora del libro El Monstruo de la Comodidad, de Editorial Panorama estuvo en la Feria Internacional del Libro, en Guadalajara presentando su más reciente publicación.

La Feria del Libro más importante de Iberoamérica tuvo como país invitado a Israel y en este evento que durante la semana del 29 de noviembre al 8 de diciembre de 2013 se llevó a cabo, también la Universidad Anáhuac estuvo presente en donde en el stand se podía ver a El Monstruo de la Comodidad, así como en el de Nostra Ediciones y en el de la editorial que lo publicó.

Una novela que como principal tema aborda los temas de bioética que más aquejan a la humanidad;

 

  • Tres meses a la venta y ya está disponible la segunda reimpresión .
  • Ha sido el libro más vendido en Sanborns en el género literario de Autoayuda.
  • El 8 de diciembre se presentó Diener en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. (Salón C área internacional, Expo Guadalajara 12pm)

“Qué valiente [Alejandra Diener] en decir todo esto […] en esta dictadura del relativismo todo está permitido y ella escribe lo contrario.” Esteban Arce

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En el stand de Nostra Ediciones Alejandra Diener

“Excelente libro, por fin algo que vale la pena” “Son contados los libros que tratan temas importantes en la vida, con un lenguaje directo y sencillo.” Alexa Tovar

“Tu libro El Monstruo de la Comodidad me ha asombrado, puedo decir que es de los mejores que he leído en mi vida, es oro puro.” @MexSoul

“Ayer leí El Monstruo, te felicito lo que escribes nos atañe a todos y nos hace conciencia de todo lo que perdemos si nos instalamos en la comodidad. Gracias por escribirlo, ¡Qué orgullo!” Gabriela Oria

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Para más información

Mtro. María de Jesús Nazaro

contacto@infromandoyformando.org

Más FOTOS:

Universidad de Guadalajara entrevistando a Alejandra Diener.

Universidad de Guadalajara entrevistando a Alejandra Diener.

Parada presentó, Alejandra Diener a su Monstruo.

Parada presentó, Alejandra Diener a su Monstruo.

NaProTechnology y Fertilidad, se abre la primera clínica en México

  • Nueva tecnología ofrece alternativas a problemas de infertilidad
  • La clínica combina la atención y el control de la reproducción con el cuidado ginecológico de la mujer

Moralmente aceptable y técnicamente posible

México D.F., Julio 2013.- Hoy en día, el fenómeno de la infertilidad es un asunto importante para hombres y mujeres en edad reproductiva. Las causas que la generan son multifactoriales y van desde conductas, hábitos y patologías específicas, hasta la cada vez más frecuente postergación de la maternidad de la mujer en aras de su desarrollo profesional.

En este contexto, se abre en México la primera clínica de NaProTechnology (Tecnología de la Procreación Natural) dedicada al control, mantenimiento de la reproducción y atención ginecológica de la mujer. “Hoy en día muchas mujeres desconocemos el estado de nuestra salud ginecológica, asumiendo que si nuestros ciclos menstruales son ´normales´ nuestra fertilidad está sana –comenta la Dra. Karen Jiménez, socia fundadora de la clínica y colaboradora de TAD (THINK · ACTION · DEVELOPMENT). Lo que hacemos es enseñar a las mujeres, y en su caso a las parejas, a conocer su cuerpo mediante la observación del ciclo menstrual, lo que nos permite conocer el estado de salud e identificar cualquier alteración ginecológica que pueda estar generando patologías que inhiben la fertilidad”.

Con el uso de esta tecnología se ofrecen soluciones reales  a problemáticas como el Síndrome de ovarios poliquísticos, la endometriosis, la depresión postparto, alteraciones en el ciclo menstrual e infertilidad; situaciones médicas lamentablemente muy comunes en las mujeres. Los métodos utilizados en esta nueva clínica – pionera en Latinoamérica- son naturales, seguros, precisos y personalizados, ya que se adaptan a las necesidades específicas de cada mujer; “además no son sólo efectivos para espaciar un embarazo, también resultan una herramienta importante para que el médico identifique oportunamente cualquier problema ginecológico y reproductivo”, comenta la especialista en fertilidad y salud sexual.

Esta novedosa tecnología ofrece a las parejas que tienen problemas de infertilidad, una alternativa real para lograr un embarazo sin la necesidad de recurrir a técnicas artificiales invasivas y mucho más costosas. “En la clínica le ofrecemos a la mujer la oportunidad de conocer y comprender las causas de los síntomas que sufren. Por eso recomendamos a las parejas que viven con problemas de infertilidad que,  antes de tomar la decisión de someterse a algún tipo de tratamiento para lograr embarazo, se realice los estudios pertinentes para obtener un diagnóstico preciso de las causas que generan en su cuerpo la imposibilidad de procrear: embarazarse puede ser más sencillo de lo que parece”, puntualiza la doctora  Natural Family Planing  Medical Consultant y Fertilitycare Practitioner (contacto@napro.mx).

Fuente: www.1tad.net

«Matrimonio» de gays …ya nos sugiere el sentido común de personas civilizadas

Gaymonio

Autor: José María Macarulla | Fuente: www.iespana.es

Como biólogo, el autor, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la UPV, ilustra de forma conveniente lo que ya nos sugiere el sentido común de personas civilizadas

Hace 68 años me enseñaron que 2 y 2 son 4 y jamás creí que iba a llegar un momento en que eso – tan evidente – se pondría en tela de juicio y habría que demostrarlo. Pues bien, a eso vamos: ¿Pueden casarse dos gays? En el día de hoy muchos «progresistas» tienden a tergiversar y prostituir los conceptos clave de todas las culturas y sociedades que siempre han considerado que «el matrimonio es la unión permanente de un hombre y una mujer para constituir una familia». La misma palabra matrimonio deriva de los vocablos latinos «matrix» y «munium» que significan oficio de madre. Así pues, según su etimología, el matrimonio es una unión que tiene como primer objetivo «engendrar y educar a los hijos» que es justamente lo que hacen las madres y eso no lo pueden hacer los gays.

Las diversas vertientes (biológica, social, jurídica, espiritual,…) son coincidentes y complementarias y vienen a reafirmar el significado etimológico del matrimonio. Los gays nunca podrán constituir un verdadero matrimonio. Los Estados podrán reconocer una estabilidad y conceder unos derechos a los gays o lesbianas que «se asocien de por vida», pero deberán inventar o adaptar una fórmula diferente, por ejemplo, Sociedades Anónimas, Limitadas, De Seguros Mutuos, Fraternidades u otras, pero deben respetar y dejar en paz a la verdadera familia, a la que ya Cicerón definía como «Pincipium urbis et quasi seminarium reipublicae», es decir, «unidad básica de la sociedad y del estado».

Como biólogo voy a aducir conceptos e ideas englobados en nuestra disciplina y que pueden ilustrar de forma conveniente lo que ya nos sugiere el sentido común de personas civilizadas. ¿Qué dice pues la Biología? El hombre, como los demás seres vivos, debe desarrollar tres funciones fundamentales, a saber, las de relación, nutrición y reproducción.

¡Veámoslas con orden! La función de relación nos permite integrarnos en el entorno en que vivimos y comportarnos correctamente tanto con nuestros semejantes como con las demás especies vivas. Para un desarrollo equilibrado, esta relación empieza dentro de la familia y se complementa en una sociedad bien estructurada. Están documentados múltiples casos de clamorosos errores en el desarrollo humano. Recuerdo el de un niño-gacela, de 18 años, capturado en Irak, que jamás «pudo ser recuperado para nuestra especie». Vivió hasta su muerte como una gacela: sólo comía hierba, cuando se escapaba corría a cuatro patas y a 60 km/hora, y nunca llegó a hablar o razonar como un hombre. En la India fueron capturados dos hermanitos-lobo, criados por una jauría de esos cánidos, que sólo comían carne cruda, se comunicaban mediante aullidos, jamás aceptaron vestirse, etc., y sólo se les pudo detectar un aspecto humano: al morir uno de ellos, al otro se le saltaron dos lágrimas (esto no es propio de los lobos). Con estos precedentes ¿qué cabe esperar de un niño educado por una pareja estable de gays? ¿Podrá alcanzar un desarrollo armónico si en su ambiente no conoce siquiera lo qué es una verdadera madre?

La función de nutrición tiene por objetivo alimentar correctamente al individuo, para lograr un desarrollo equilibrado y una vida saludable. Se puede atentar contra esa función tanto por defecto como por error o por exceso. Por defecto podrían situarse las huelgas de hambre y muchas dietas de adelgazamiento o sesgadas (por ejemplo, vegetarianas estrictas). Tampoco se puede sustituir habitualmente la comida que alimenta por un sucedáneo o placebo que engaña y no nutre (por ejemplo, la famosa papilla de bario, ingerida como contraste en las radioscopias gástricas). Por exceso, la gula y los atracones que conlleva pueden conducir a indigestiones o bien a estados patológicos (por ejemplo, borracheras con cirrosis al final, enfermedades derivadas de la hipercolesterolemia, etc…). A veces, un único error puede destruir de modo irreversible toda una vida ordenada (por ejemplo, la ingestión de setas venenosas).

La función de reproducción garantiza la continuidad de la especie. A diferencia de la nutrición, esta no resulta esencial para cada individuo, pero sí lo es para la comunidad. Determinadas personas, si eligen, por ejemplo, el celibato apostólico, pueden desentenderse de la reproducción aunque no de la relación y la nutrición. Así como la alimentación, por designio divino (para que no nos olvidemos de comer), va acompañada de ciertos placeres, también la reproducción conlleva un placer propio, puesto que su inicio suele ir seguido por una colección de sacrificios ulteriores y las personas egoístas jamás lucharían de forma altruista por el porvenir de la especie. También desvincular deliberadamente la actividad sexual del objetivo reproductivo es una aberración tan antinatural como pretender comer sin alimentarse y así morir de hambre.

La necesidad de una familia verdadera y armónica se puede justificar por mil razones biológicas. Diré sólo alguna: el hombre es el mamífero con una infancia más larga. Mientras que en un perro o un gato al infancia abarca la vigésima parte de sus vidas, el hombre depende de sus padres la cuarta parte de la suya. Y esto se debe a que posee menos instinto y sus conocimientos dependen más del aprendizaje. Hasta el idioma materno ha de aprenderlo (aprovechemos para enseñar inglés a nuestros hijos durante la infancia, porque así lo aprenderán mejor y para siempre). Cuanto más elevada es la cultura de un pueblo tanto más larga es la infancia de sus jóvenes.

Algunos afirman que el reconocer como matrimonio a las asociaciones temporales (parejas de hecho) o a pares de gays o de lesbianas no perjudica para nada a las familias tradicionales. ¡Y esto es totalmente erróneo! ¿Ustedes creen que poner en circulación montones de monedas falsas no perjudica a la moneda verdadera? Al contrario, la devalúa y puede llegar a hundir la economía del país. Así, por ejemplo, al existir más «familias» cada una recibirá menos ayudas económicas (el presupuesto estatal siempre es limitado) y sobre todo las verdaderas verán disminuida la posibilidad de adoptar niños al tener que competir con las fraudulentas.

En resumen, no somos los dueños absolutos de nuestra vida, nuestra salud, nuestra sexualidad o de nuestros hijos, sino simplemente somos administradores de todos esos bienes, al servicio del bien común. Al final deberemos dar cuenta, a Dios y al mundo, de nuestras actuaciones. Cuando un hombre y una mujer se casan debe ser para toda la vida, «en salud o enfermedad, en riqueza o en pobreza,….» Lo contrario origina inseguridad y temor ante la vejez, la invalidez, la enfermedad, la precariedad de medios,….Ir contra naturam siempre acarreará desgracias a los individuos y a la sociedad que fomente tales aberraciones que repugnan hasta a la misma biología.

Ser irreprochables es hablar por los más débiles

Durante más de dos años me dediqué a leer, a estudiar, a repasar para los exámenes que me darían el grado del que ahora gozo; Maestra en Ciencias de la Familia. Biología celular, antropología, bioética, teología, pedagogía, psicología, filosofía y derecho familiar son las ramas que tuve que comprender a la perfección para obtener el título que hoy poseo.

Entendí la diferencia entre el medio y el fin, la importancia de la persona humana, la relevancia de advertir la necesidad de ver por el bien superior de la mayoría. Me di cuenta que es imprescindible encontrar una coherencia intrínseca y sobre todo pensar primero en los demás. No obstante, constaté que si uno no se conoce a sí mismo y se autodetermina, todo lo demás no funciona puesto que se relativiza.

Entre tanta información y literatura, ante tan prestigiado cuerpo docente entendí la diferencia entre la paternidad responsable y el control de población. Vislumbré que la dignidad humana es única y que no da saltos cualitativos, que la persona humana en cualquiera de sus estadios es merecedora de respeto, y que el meollo de todo es el desarrollo natural de todas las cosas.

Constaté y me convencí que no todo lo técnicamente posible es moralmente aceptable y confirmé que la ley del más fuerte es la perdición de la humanidad, que en el momento que el hombre abusa de su libertad, se destruye a sí mismo.

Por ello, ahora que han pasado un par de años que me gradué de maestra, lejos de haber dejado el título colgado en una pared, he llevado a la práctica todo aquello que aprendí, que descubrí y que ahora defiendo y principalmente comparto. Siendo inquieta por naturaleza, ahora curso la Especialidad en Educación Perinatal para ayudar a los matrimonios a vivir un embarazo sano, a tener partos humanizados y un puerperio inolvidable. Parte de ésta incluye la práctica en el campo hospitalario y en eso me encuentro hoy, voy a un hospital materno infantil del gobierno del Distrito Federal para acompañar a las mamás que van a dar a luz.

Llegan nerviosas, solas, con miedo y mucho dolor. Yo las recibo, me presento y les pido me digan su nombre, su historia y les doy mi mano. Las acaricio y las consiento, las hago sentirse amadas, asistidas y sobre todo busco que recobren la seguridad en sí mismas.

Hasta el momento pienso que lo he logrado, me lo han dicho al terminar el alumbramiento: “Gracias por estar conmigo”- El pago más cuantioso que una Doula puede recibir, palabras de agradecimiento y una gran sonrisa. Ver a sus bebés nacer, animarlas y ayudarlas a dar vida es algo que nunca imaginé llegaría a hacer, pero es una forma de trascender en los demás, de vivir la caridad en el prójimo de forma desinteresada.

Asimismo he vivido momentos difíciles, he tenido que hablar, he tenido que llevar a la realidad todo aquello que aprendí en esos años de intenso estudiar, he sido coherente no callando y hablando por la persona humana. Me ha tocado escuchar cómo se le dice a la madre angustiada que su bebé tiene taquicardia y que tendrá que ser sometida a una cesárea. Se le habla de forma brusca y seca, ella llora y siento mi mano apretujada por el miedo y la incertidumbre de esta mujer. A su vez la ginecóloga le propone en la misma frase, que aproveche la intervención para operarse, para mutilarse sus órganos reproductores y ya no tener más hijos –Ya con este es tu tercer hijo, para qué quieres más-.

Los libros, las teorías, las hipótesis tomaron vida. Todo lo estudiado se hizo realidad en ese instante. En ese momento en que sentada en la cama del hospital, tomada de la mano de una madre, a quien yo consolaba secándole las lágrimas, a quien no conocía pero que en ese minuto la sentía muy mía, la sangre me comenzó a hervir. -¡Es cierto! ¡El control de población está a la orden del día!- Qué desatino, qué falta de ética, qué tristeza saber que la medicina hecha para curar, en la actualidad busque mutilar una parte sana del cuerpo porque se considera que “ellas no piensan” o “ya somos muchos”.

No se les habla con la verdad, nunca se les dan alternativas ni los riesgos, se aprovechan de su vulnerabilidad y esto pisotea su dignidad. Se olvidan de que tratan con personas, y casi mecánicamente de forma totalmente deshumanizada las esterilizan con argumentos falaces y truculentos. Por ello, me pronuncié y dije, una vez que controlé el hervor de mi sangre, que no consideraba prudente proponerle lo anterior a esta mujer, ya que se encontraba en estado de shock ante tan angustiante noticia.

Estar ayudando a personas a dar vida, ha sido una de las mejores experiencias de la aventura que desde hace 38 años comenzó. Me ha sensibilizado, me ha humanizado, me ha hecho querer hacer más por la humanidad, pero sobre todo me ha hecho darme cuenta que para ser “irreprochables” como nos propone S.S. Francisco, debemos de ser coherentes e intolerantes ante un mundo tibio.

No nos callemos, hablemos y defendamos al más débil. Nos leemos la semana que entre para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

Eduquemos para el día “antes”, es más “seguro” que adiestrar para el “día después”

Durante años se discutió en nuestro país la posibilidad de distribuir gratuitamente la Píldora del Día Después (PDD), incluso a menores de 14 años sin el conocimiento y/o consentimiento de los padres. Finalmente después de muchas “idas y venidas” se aprobó definitivamente su distribución. La discusión fue monopolizada por los aspectos sanitarios (eventual aumento explosivo de embarazos no deseados y abortos), científicos (¿es o no abortiva?), y jurídicos (potestad del tribunal para resolver este tipo de casos, etc.). Sin embargo, poco se habló de otra dimensión del problema, a saber: la antropológica y por extensión ética. Dicho de otro modo,sobre el “día después” se debatió mucho, pero acerca del “día antes”, muy poco. Leer más

«No votaremos por quienes no apoyen el aborto terapeútico» afirma @claudiadides

El pasado 7/02/2013 nuevamente la vocera del Movimiento para la Interrupción Legal del Embarazo, Claudia Dides, aparece en un foro público, revindicando el aborto como una «deuda histórica de la democracia chilena».

Inmediatamente a continuación pone la legalización del aborto junto a temas que si convocan a una mayoría ciudadana, tales como la gratuitad de la educación, utilidades de isapres, temas ambientalistas diversos, lucro indebido en la educación superior y una variopinta lista de temas que tuvieron auge mediático durante 2012.

Es comprensible que la autora se «cuelgue» de dichos movimientos sociales circunstanciales para pivotear su propia causa que no es capaz de levantar movilizaciones, ni remotamente parecidas, y que carece de apoyo en un país que tiene profundo apego a la maternidad y  respeto por la vida de nuestros hijos por nacer.

En su texto Dides dispara al bulto; no explica qué entiende por aborto «terapeútico», no señala la fecha que propone para terminar con la vida del «producto», tampoco los métodos a utilizar para abortar ni mucho menos quién pagará por dichos procedimientos. Obviamente ni menciona el tema de la humanidad del embrión.

Las quejas de Dides.

Dides sostiene firmemente que «…la democratización ha dado paso a plantear las demandas silenciosas de los movimientos de mujeres diversos, que  nadie quiso escuchar durante 20 años, la necesidad de la despenalización del aborto. ¿Por qué las mujeres tienen que vivir en la clandestinidad un aborto por razones terapéuticas? ¿Por qué se imponen verdades absolutas, generalmente religiosas, en un Estado laico? ¿Por qué somos unos de los tres países de Latinoamérica en los que no se permite abortar bajo ninguna circunstancia? Son preguntas válidas si existe la libertad de pensamiento.»

La extensa apología de la autora a la práctica del aborto, insiste en una pretendida «deuda democrática», como si la eliminación del art 119 en el Codigo Sanitario fuera «per se» intolerable y abusiva sólo por haberse concretado bajo el gobierno de Pinochet. Dicha aseveración es simplemente majadera y simplona al dejar sin analizar la verdadera condición sanitaria nacional donde, a la fecha, ya venía bajando la mortalidad materna inclusive la incidencia por aborto, sino que tras su eliminación siguió bajando al punto que tenemos la tasa de mortalidad materna más baja del continente y con el aborto completamente prohibido. Tal como lo demostró la investigación del premiado científico de la Universidad de Chile Dr. Elard Koch. Lo anterior sepulta el manoseado como falaz slogan del «aborto seguro y legal para salvar vidas de mujeres»

Por lo tanto, «no existe ninguna necesidad de despenalizar el aborto por razones terapeúticas». Tal como indicara el actual Min de Salud en el Senado de la República «… la situación de incompatibilidad entre la vida del hijo y de la madre está resuelto en nuestra práctica médica», en su alocución al Senado de la República en 2012 durante la discusión de 3 proyectos que intentaban legalizar supuestos abortivos diferentes.

La realidad es que no sólo tenemos una excelente condición sanitaria para la madre embarazada, sino que un cada vez más amplio espectro de beneficios y apoyos en el desempeño de su rol materno. A saber entre otros:

protección al termino de los estudios secundarios para la madre adolescente establecido por Ricardo Lagos, entrega de ajuares al niño nacido por Michelle Bachellet y el programa Chile Crece Contigo que considera al niño desde la fecundación y un postnatal mundialmente alabado de 6 meses, convertido en ley por Sebastián Piñera.

Queda claro entonces, que en Chile no están muriendo nuestras mujeres por aborto y no es el aborto un problema de salud pública. El único lugar donde esto es un tema pendiente, es en las agendas de organismos internacionales, transnacionales que proveen servicios de aborto y las mentes de sus activistas que propagan equívocos, no sólo el mito de la muerte materna sino la cantidad de abortos.  

Ejemplo de ello es la sobrestimación del aborto en México. Human Rights Watch, que asume el discurso de las asociaciones abortistas, hablaba en su web en 2006 de entre medio millón y un millón de abortos al año en México justo un año antes de su legalización, en circunstancias que para 2012 los abortos practic
ados allí han sido casi 78.000 (exactamente, 77.919 a lo largo de estos cinco años)
.

Dides se pregunta ¿Por qué somos unos de los tres países de Latinoamérica en los que no se permite abortar bajo ninguna circunstancia?

La respuesta surge clara de todo lo anterior. Chile ha tomado el camino correcto para la protección de la vida de la madre y de su hijo por nacer.  Mientras en todos los países donde se ha legalizado el aborto (por cualquier supuesto) su práctica ha aumentado sostenidamente e inclusive se han verificado aumentos en sus tasas de mortalidad materna, tal como Guyana, que ha permitido el aborto casi sin restricción alguna desde 1995 y ha visto aumentar su tasa de mortalidad materna a más de 30 veces la de Chile. Podemos afirmar con satisfacción que Chile es el lugar más seguro para nacer en toda latinoámerica.

El aborto no representa ninguna mejoría para la mujer. Muy por el contrario, la instalación del aborto en la cultura no solo empobrece la capacidad de una nación para acoger a sus hijos, sino que daña gravemente la salud de la mujer al desencadenar síndromes post traumáticos, tanto físicos como psicológicos.  Lo que es peor aún, cuando estamos tratando de eliminar toda forma de violencia y discriminación contra la mujer, estos intentos por despenalizar el aborto son una nueva forma de violencia machista, ahora en lo más íntimo de su ser, promoviendo la discriminación en su condición materna y dando patente al varón para que se desentienda en su responsabilidad legal y moral como cocreador de la vida del hijo o hija por nacer.

Dides, también olvida los tratados internacionales firmados y vigentes (Pacto DDHH o de San José, la Convención de los Derechos del Niño) donde no sólo se consagra el derecho a la vida sino que se reconoce que ésta comienza en la fecundación.

Tales acuerdos internacionales recogen la certeza científica que la embriología nos entrega respecto al inicio de una nueva vida humana desde el estado primigenio y son concordantes con la piedra angular de los derechos humanos, tal es el derecho a la vida.

Dides afirma que «Son preguntas válidas si existe la libertad de pensamiento.»

Sin duda que sí. En una sociedad democrática es lícito y recomendable que las teorías y divagaciones de la autora sean no solo permitidas, sino que difundidas para que de la misma manera puedan ser rechazadas y adquieran la justa medida que les corresponde. Lo perjudicial es cuando asumen actitudes autoritarias e intentan imponerse como verdades a partir de ignorar los hechos y manipular los conceptos para confundirnos.

 

 

Abortistas pierden terreno ante la ciencia

«Matar una tortuga marina o robar sus huevos puede costar al infractor más de 140 mil dólares de multa y hasta nueve años de cárcel en México, mientras en Cuba la pena son 200 dólares y en Costa Rica tres años de encierro», sin embargo en la Ciudad de México matar a un humano inútero es considerado legal, un derecho de las mujeres que pueden “interrumpir su embarazo”. Menciono el verbo interrupción entrecomillado puesto que está mal empleado, pero que es parte del plan para aligerar la conciencia de quienes confundidos piensan que el ser humano en gestación no siente, no se queja y puede ser asesinado sin culpa alguna.

Lo cierto es que el debate ya está desgastado, el debate ha sobrepasado cualquier razonamiento, puesto que después de que este año 2013 se cumplieran 40 años de la despenalización del aborto en Estados Unidos, los proabortistas han “ido perdiendo la lucha paulatinamente” mencionado en la portada del TIME Magazine. Se les ha debilitado su revuelta gracias a la ciencia que ha demostrado que un ser humano, es ser humano desde la concepción en el genoma humano, al escuchar el latido del corazón en el ultrasonido, al ver a una diminuta persona y gracias a la genética en general.

Ahora bien, habiéndose percatado de lo anterior, estos movimientos han ido jugando con la semántica y ya no hablan tanto de pro aborto o pro vida, sino de “justicia reproductiva” que incluye no sólo a las mujeres, que queriendo evitar su responsabilidad se les permite abortar, entonces incluyen al cabildeo LGBT (Lésbico Gay Transexual Bisexual …) para que más personas se sientan identificadas y la lucha retome su fuerza.

Se habla de “preferencias sexuales” y de una “educación sexual para evitar enfermedades de transmisión sexual (ETS) y/o embarazos”, ideas que han fascinado a la sociedad “moderna” ya que se les soba el orgullo y la sensualidad, otorgándoles libertinaje disfrazado de libertad y de derechos. Sin embargo, lo que no se menciona es que el aborto es el desenlace de un circulo de negocio millonario; sexualizan a los jóvenes (muy jóvenes desde los 10 años), esto hace que consuman pornografía, después lo que ven lo quieren experimentar y llevar a la realidad, entonces tienen sexo, pero sin responsabilidad, es decir, sin consecuencias por lo que consumen anticoncepción. Que según lo que hemos ido dando cuenta en las últimas décadas, “no es más segura que el destino” ya que cada vez hay más personas que padecen alguna ETS o se han embarazado y es ahí donde se grita ¡Aborta! ¡Es tu derecho!

Un negocio redondo que también trae consigue control de población, eugenesia y pragmatismo al por mayor. Pero como decía Adolf Hitler “Cuando se inicia y desencadena una guerra lo que importa no es tener la razón, sino conseguir la victoria” y a través de la manipulación de ideas y de palabras, muchos jóvenes ávidos de respuestas en las redes sociales siguen mencionando que “es injusto traer al mundo niños que van a sufrir”, argumentando que el aborto es más sencillo y que “ni cuenta se dan”. Hablan de derechos de la mujer y de que quienes defienden la vida solamente quieren meter a la cárcel a esas personas. No obstante apoyan que se encarcele a quienes matan o roban huevos de tortuga.

Lo curioso es que en la Ciudad de México matar a un ser humano en el vientre de su madre, sólo cuesta 2800 pesos y el reconocimiento de la ley como derecho. A lo que reflexionando en Facebook, Poncho Vargas comentaba de forma muy atinada que “las tortugas sí están protegidas desde la concepción…” -y agregaba: “y no sólo no está penalizado matar no natos, está subsidiado hacerlo en contra de la voluntad de los contribuyentes”. 

Locuras, incongruencia y panteísmo que no diferencia entre especie humana y especie animal. Personas poderosas que inmiscuyen ideas inadvertidas a través de medios de comunicación y movimientos heridos confundiendo a la humanidad. Esto es la realidad y la única manera de vencer la mentira es compartiendo la verdad.

Nos leemos la semana que entra para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

 

 

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