EL AMOR A LA PATRIA

Ya estamos en septiembre, el mes dedicado a la Patria. Todos recordamos aquellos lunes en que en el colegio se realizaban los Honores a la Bandera y cantábamos el Himno Nacional. Esto se hacía con el fin de fomentarnos el amor patrio.

Pero, ¿qué es la Patria? Es el lugar, ciudad o país donde se ha nacido, que abarca todas sus cosas materiales e inmateriales; su gente, su folklore, sus costumbres, así como su historia pasada y presente.

Los ciudadanos patriotas cuidan del bien común; buscan ayudarse fraternalmente y de tener espíritu solidario y de servicio para abocarse a las necesidades materiales y espirituales de sus connacionales, migrantes e inmigrantes.

En lo personal, me sorprende cómo en México han proliferado las asociaciones con fines filantrópicos por toda la geografía nacional que -sin recibir nada a cambio- buscan atender las necesidades de los mexicanos. Por ejemplo, “VIFAC” (VIDA Y FAMILIA, A.C.) que presta una ayuda invaluable a las madres solteras.

Tienen sus albergues por muchas ciudades del país y las jóvenes al ingresar, se encuentran en un ambiente de hogar porque son tratadas con afecto y cariño. Reciben alimentación, atención médica, formación en valores y virtudes.

Hay algunas madres solteras necesitan orientación sexual. Entonces, un médico Ginecólogo les explica cómo se inicia la vida y pueden ver en su vientre el desarrollo de su bebé mediante un ultrasonido

En definitiva, se les enseña a que amen y aprecien la vida humana desde el momento de la concepción hasta su muerte natural.

De igual forma, se les anima a que aprendan computación, corte y confección, las habilidades necesarias para trabajar en un salón de belleza, cocina y repostería, etc., todo ello con el objetivo de que aprendan a valerse económicamente por sí mismas. Se trata que estén bien capacitadas para cuando den a luz a su bebé y salgan del albergue.

Un aspecto importante es la atención psicológica, ya sean muchachas trabajadoras o jóvenes profesionistas, que han sufrido mucho porque el novio que las abandonó o en su familia o en su empresa se les presionaba tremendamente para que abortaran, sufriendo violencia intrafamiliar o laboral. Así que se trata de ayudarles a que superen esos fuertes traumas.

He sido testigo de cómo pasados algunos meses, se despiden felices de esos albergues con sus bebés, muy agradecidas por toda la formación y atenciones que recibieron.

Otra asociación que conozco es “M. A. S.” (Medicina y Asistencia Social). Son un grupo de médicos que voluntariamente se unen para operar de cataratas en zonas rurales. Por supuesto que a los pacientes no se les cobra nada porque son personas que viven en extrema pobreza. Algunos bajan de la sierra de Oaxaca o de Guerrero, y otros muchos, de diversos lugares con la esperanza de poder ver.

Me conmovió el caso de un anciano que vivía en un apartado pueblo de Oaxaca. Tenía cataratas en ambos ojos. Su hija, que se enteró de la existencia de esta institución filantrópica, fue a avisarle a su padre que se animara a operarse. Así que el anciano se trasladó en camión, desde la sierra. A continuación, fue operado y vio con un ojo.

Un año después, volvió a bajar de ese pueblito de Oaxaca y se le operó del otro ojo. Cuando ya pudo ver en plenitud, estaba feliz y emocionado. Les dijo a los médicos que no sabía con qué pagarles ese par de operaciones y los galenos le dijeron que no les debía nada y que lo habían hecho por un afán de servir. Antes de retirarse, los médicos le pidieron que rezara por esta Institución, ya que funciona a base de donativos.

Otra Institución de Asistencia Privada se llama “Fundación Educa, A. C.” y tiene el objetivo de orientar en la educación Integral y de calidad para los niños de México. De igual forma, “Fundación Becar, I. A. P.” busca apoyar económicamente a niños y jóvenes que requieren de recursos para realizar sus estudios.

“Redes” (Restitución de Derechos Sociales, A. C.) tiene como objetivo brindar un acompañamiento integral para las personas que necesitan de asesoría jurídica, psicológica y trabajo social. También hay fundaciones que se ocupan de niños ciegos o sordomudos. Lo mismo instituciones que se centran en colaborar para que las personas de la tercera edad tengan una mejor alimentación y atención médica y un largo etcétera.

En la medida que me fui enterando de la enorme cantidad de instituciones filantrópicas y de ayuda social que funcionan en nuestro país, sin afanes de lucro, porque la gran mayoría de ellas funcionan a base de apoyos económicos de los mismos mexicanos, no salía de mi asombro y admiración del corazón generoso de miles o quizá millones de personas.

Llegué a la conclusión de que somos una gran nación integrada por ciudadanos que se ocupan del bien común y desean trabajar por un México mejor y que demuestran con hechos su amor a la Patria.

Shia LeBouf: La conversión en medio del abismo

“Antes que nada, debes humillarte ante Dios más bien que hundirte en el desánimo, si Él te reserva los sufrimientos de su Hijo y te quiere hacer experimentar tu propia debilidad; debes dirigirle la oración de la resignación y de la esperanza…” San Pío de Pietrelcina

Shia LeBouf nació en Los Ángeles, California en 1986, hijo de madre judía Shayna Saide y de Jeffrey Craig, veterano de guerra de Vietnam, criado en el judaísmo. En su adolescencia fue conocido por su participación en el programa Even Stevens. Después de unos años protagonizó películas como Transformers, la secuela Transformers: la venganza de los caídos y Disturbia. El actor californiano ha tenido una vida personal caótica con arrestos por fumar en lugares prohibidos, comportamiento problemático, demanda por agresión sexual y períodos en rehabilitación para tratar su adicción al alcohol. Su comportamiento problemático le cerró las puertas a proyectos grandes en la industria de Hollywood.

Hace unos días el actor californiano dio una entrevista al Obispo Robert Barron para su programa Word on Fire Catholic Ministries. La entrevista fue difundida en los principales medios de la unión americana. En ella el actor toco diversos temas como su relación con las armas, el sufrimiento padecido, el ego, su conversión al catolicismo, la Santa Misa Tridentina, su relación con el Rosario, la Eucaristía; la reconciliación con su madre y su nueva película en la que interpreta a San Pío de Pietrelcina, la cual será estrenada en el Festival Internacional de Cine de Venecia a realizarse en septiembre. El protagónico lo obtuvo después de que el actor William Dafoe lo sugiriera al director Abel Ferrara quien lo contactó para ofrecerle el papel. El actor manifestó que considero dicha propuesta como un milagro.

Para su interpretación debió vivir en un monasterio de capuchinos. Shia dirá más tarde: “Ya estaba ahí y no tenía a dónde ir. Sentía que esta era la última parada del tren. No había lugar adonde ir en todos los sentidos. Ahora sé que Dios estaba usando mi ego para atraerme hacia Él y para alejarme de los deseos mundanos. Los dos hechos estaban sucediendo simultáneamente. Pero no habría tenido ningún impulso para subirme a mi auto, conducir hasta el monasterio si no hubiera pensado ‘Oh voy a salvar mi carrera’”. Como era de esperarse, su conversión ha inundo los medios de información católicos, sorprendiendo a propios y extraños, no es para menos, una vida sumamente caótica y con heridas profundas encuentra a Dios en el abismo.

Pero el Señor obra milagros en los sitios más inesperados. La conversión supone un cambio en el corazón del hombre arrepentido, una conversión que al ser autentica tiende a manifestarse en varias áreas de nuestra vida pues todo aquello que llevamos en el interior tiende a manifestarse exteriormente. Uno de los frailes capuchinos refiere que Shia asiste a la Santa Misa los domingos y reza habitualmente el Santo Rosario. No hay más que sentir beneplácito por su conversión, esperando en Dios que persevere, sin olvidar que cada conversión como el tiempo que dure el proceso es distinto en cada persona. Recordemos lo que decía San Pío de Pietrelcina:

“Un solo acto de amor a Dios en tiempos de aridez vale más que cien en momentos de ternura y consuelo”.

LA CASA GRANDE DE LOS ABUELOS

Raúl Espinoza Aguilera 

El próximo domingo 28 de agosto se conmemora “EL DÏA DE LOS ABUELOS”: Esa celebración me trae a la memoria gratos recuerdos porque de mis abuelos aprendí numerosas cosas.

La casa grande de mis abuelos -que en mi infancia así me parecía, luego cuando crecí me di cuenta que era más pequeña- no era tanto por sus dimensiones, sino porque era el punto de encuentro de mis once tíos y decenas de primos. Algunos simplemente pasaban para saludarlos y tomar una buena taza de café de Coatepec. Y de la casa salían a realizar sus actividades cotidianas.

Mis abuelos me dedicaban tiempo y eran buenos conversadores. Me formaron en muchos aspectos, me corrigieron, me ayudaron y, sobre todo, me transmitieron experiencias. Recuerdo que la casa de mis abuelos tenía un jardín en la entrada y luego un porche con poltronas. Al entrar se encontraba una sala amplia y cómodos sillones. A mano derecha estaba la oficina de mi abuelo. Y en la parte izquierda se tenía el comedor para los festejos importantes. Había algunas habitaciones, tanto en la planta baja como en la planta alta, porque fueron once hermanos. Claro está que en algunas se colocaron dos camas. 

En la cocina había un comedor pequeño que era el de todos los días. El jardín de atrás era enorme: tenía una huerta, un almacén para guardar costales con diversas semillas. De igual forma, tenía una zona para arreglar tractores ya que mi abuelo era agricultor. Y, sobre todo, muchos perros que eran la fascinación de mi abuela. Dentro de la casa había un pequeño perrito “pequinés”, el favorito de la abuela, que le llamaba “Fifiro”. Que era amigable y un buen compañero de todos en la casa. Ese cariño de mi abuela por los animales se traducía también en unas grandes jaulas, junto a la sala, con muchos pajarillos de diferentes lugares del país. 

Sobre todo, amaba profundamente la vida humana. Se sabía de memoria los nombres de todos sus numerosos nietos y bisnietos. Había una pequeña sillita color crema, a la que le tenía especial cariño. Me comentaba con nostalgia: “Aquí se sentaron y jugaron todos tus tíos cuando eran niños, luego vinieron ustedes, mis nietos y mis bisnietos. Ahora, no sabes con qué ilusión espero que llegue ¡mi primer tataranieto! Eso lo decía cuando ya pasaba de los 90 años. Siempre me admiró su espíritu de laboriosidad, aunque le ayudaba una cocinera. No paraba de trabajar preparando los alimentos, poniendo la mesa, solicitando que la empleada del hogar le trajera una serie de productos del mercado, atendiendo a las visitas, etc. y todo con una sonrisa amable llena de serenidad y buen humor.

Por su parte mi abuelo fue ganadero, agricultor y granjero. Se levantaba a las cinco de la mañana y tomaba dos tazas de café bien cargado para no deshidratarse con los fuertes calores que suele hacer en Sonora, donde vivíamos. Uno de mis tíos le ayudaba en estas faenas. Mi abuelo era un hombre de carácter firme y bien determinado. Tenía una voz gruesa y potente que se oía por toda la casa. Un día recuerdo que llegó indignado por las ocho columnas de un periódico vespertino que decía: “Anciano de 60 años arrollado en la vía pública porque le fallaron los reflejos”. “No estoy para nada de acuerdo -nos decía molesto- con este titular ¡porque yo paso de los sesenta y me siento con mucho vigor físico, salud, con la mente ágil y clara!” Y era verdad.

A mí me dedicaba mucho tiempo porque me encantaba escuchar sus relatos de su vida pasada. Por ejemplo, le tocó todo el ambiente inmediatamente previo a la Revolución. Le llamaron mucho la atención las ideas francamente novedosas en los discursos de Francisco I. Madero, de Venustiano Carranza, de Adolfo de la Huerta, de Álvaro Obregón y de muchos otros generales que hablaron en la plaza central de la población y se percató que los tiempos estaban cambiando y que el gobierno del General Porfirio Díaz tenía los días contados.

También me relató cómo se inició en la agricultura y que fue Presidente Municipal en Navojoa, Sonora. Algunos años antes, compró un rancho que se llama “Capetamaya” y en el que se sembraban algunas tierras, tenía vacas y ganado. De igual forma, tenía terrenos agrícolas en Villa Juárez. También puso una granja en un poblado llamado “El Quiriego”. A sus casi 70 años, en su pick up”, diariamente continuaba atendiendo todos esos negocios.

Fue un hombre visionario y audaz. Cuando lo visitó Don Manuel Espinosa Iglesias para comenzar “Bancomer” en el Estado. Mi abuelo le reunió a un selecto grupo agricultores, empresarios y ganaderos para que aportaran dinero y arrancar la primera sucursal de “Bancomer” en Navojoa y en otras partes de la Entidad. En efecto, ese plan arrancó con éxito y Don Manuel quedó muy agradecido con mi abuelo.

Pero todo esto me lo detallaba en sus relatos -tan agradables y amenos- con la finalidad de que aprendiera la forma de iniciar negocios y, pasados los años, para que fuera también un buen emprendedor. Y reflexionaba: “Mi abuelo me está transmitiendo sus experiencias de vida. Es como si fuera ‘mi otro yo’ que ya recorrió el camino de su existencia”.  Y concluía: “Debo de tratar de aprovechar al máximo todas esas memorias suyas que son tan valiosas”.

Sin duda, cada uno de los lectores podría contar su propia experiencia con sus abuelos y comprobaremos la gran ayuda que supusieron en nuestras vidas. En mi caso, pienso que mis abuelos -junto con de mis padres- me formaron en numerosas virtudes y valores y me dejaron un legado espiritual imborrable. 

El tema de la homosexualidad en las redes sociales

«El peor tipo de hereje es el que mientras enseña la verdadera doctrina católica añade una palabra de herejía, como una gota de veneno en una taza de agua». SS León XIII

En diferente tiempo se ha hecho apología de conductas desordenadas que, a la luz de la fe católica son pecado. Tal situación no tendría mayor trascendencia de no ser porque ahora los apologetas resultamos ser los mismos católicos, particularmente en las redes sociales. Se defiende lo que no tiene defensa posible o se defiende terriblemente mal lo que la madre Iglesia manda. Tal es el caso de la práctica homosexual, tema en el que laicos y sacerdotes han salido al paso para defenderla o excusarla. Algunos tendrán buena intención, pero al ser ignorantes caen en graves errores; otros, sabiendo que es pecado grave, actúan con dolo contaminando a muchos diciendo que Dios nos ama tal cual fuimos hechos

Pero basta diferenciar lo que ha sido creado por Dios, de aquello que es el pecado introducido en la naturaleza humana a través del pecado original. Dios nos creo a Su imagen y semejanza, pero no creo el pecado de la homosexualidad, lo mismo que no creo el pecado del adulterio. El Catecismo de la Iglesia Católica es muy claro al indicar que la inclinación homosexual es objetivamente desordenada y las prácticas homosexuales son pecados gravemente contrarios a la castidad. Ciertamente Dios nos ama pero aborrece el pecado por cuanto nos aleja de Él. Por tanto, el discurso falaz de no pocos sacerdotes en las redes sociales al salir en defensa de las personas homosexuales con el pecado de sodomía incluido es contrario a la doctrina católica.

Y esta practica como todo pecado de comisión, puede ser mediante hechos, pensamientos o palabra, por tanto, es contraria a la castidad que guarda precisamente la pureza del cuerpo, la del pensamiento y corazón. La madre Iglesia invita a los homosexuales a ordenarse, están llamados, como los otros cristianos a vivir la castidad. Aunado a ello un error deliberado difundido por varios sacerdotes en las redes sociales, es que el orgullo LGBT tiene que ver con la «dignidad» de los homosexuales, cuando realmente tiene que ver con el orgullo de la práctica homosexual que es un pecado que clama al cielo. La sodomía es el Non serviam contra el Fiat voluntas tua.

Una persona con atracción hacia el mismo sexo hará bien en alejarse de aquellos que aplauden su práctica so pretexto de que le aman. Esto le será muy duro ciertamente, viviendo en la era de llamar amor a lo que sea y de llamar amigo a cualquiera. Deberá discernir que quienes le aplauden, no le quieren, porque ¿Quién que le ame puede ocultarle que dicho pecado clama al Cielo? Ocultarle que puede ordenarse y convertirse a Dios es verdaderamente un crimen. Si busca sinceramente a Dios es preciso que procure a aquellos que sabiendo su inclinación desordenada, le acogen y le invitan a la conversión para salvación de su alma.

La misión de todo católico es precisamente llevar el mensaje de salvación, no de hacer del pecado un modo de vida. Tan solo recordar: “Cuando yo le diga al malvado: “¡Vas a morir!”, si tú no le adviertes que cambie su mala conducta, el malvado morirá por su pecado, pero a ti te pediré cuentas de su sangre. Si por el contrario adviertes al malvado y él no se aparta de su maldad y de su mala conducta, morirá él por su culpa, pero tu habrás salvado tu vida” (Ezequiel 3:18-19). Sendas cuentas habremos de dar a Dios por el alma de los demás, no nos quepa la menor duda. La pregunta es ¿qué le vamos a decir al Señor cuando nos llame ante su presencia?:

¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?

Animalismo: Peter Singer y la degradación del hombre

“Tras el ideal de tratar a los animales como si fuesen seres humanos, se esconde el secreto anhelo de tratar a los seres humanos como si fueran animales”. Gilbert Keith Chesterton

La principal característica del animalismo es elevar a los animales al nivel de los seres humanos, dotándolos de “derechos” inexistentes que no han hecho sino rebajar al género humano a la condición de tiranos y bestias. Este movimiento existe desde hace décadas y ha contaminado a la sociedad, el cual se ha erigido sobre la premisa de “protección y amor” a los animales. Peter Singer, hijo de judíos austriacos, profesor de derecho y filosofía en la Universidad de Monash, escribió en 1975 “Liberación animal”, a la cual se le adjudica el comienzo del “movimiento en defensa de los derechos de los animales”. En el aniversario 30 de su libro, Singer habló de que incluso en España que tiene una cultura alrededor de las corridas de toros, muchos animales son mejor cuidados que en EEUU, mostrando con ello que en Europa se ha adquirido mayor “consciencia” del cuidado animal, (esto desde luego a la par de la prohibición del espectáculo taurino en ciudades españolas). Pero el animalismo es el desprecio por la vida humana, tan solo mirar a Peter Singer.

Entre sus principales ideas Singer ve un paralelismo en los derechos de la mujer y los derechos de los animales. Expone el abandono de consumo de “animales no humanos”; se opone al especismo que es la discriminación de un ser vivo, dado que para él, “la diferencia entre especies no es una base éticamente defendible para tener menos consideración por los intereses de un ser sensible que los que damos a intereses similares de un miembro de nuestra propia especie”. Singer, un utilitarista que opina que los argumentos a favor del aborto deben estar basados en el cálculo utilitario que sopese preferencias de la madre por sobre las preferencias del feto, advirtiendo que los recién nacidos carecen de características esenciales para ser considerados humanos. Defiende que los padres deban tener posibilidad de matar a los bebés con discapacidad grave “El infanticidio debe ser excepcional y estrictamente controlado de forma legal pero no se debería excluir, como no se excluye el aborto”. Defensor del infanticidio eugenésico, ni más, ni menos.

Es preocupante encontrar gente bienintencionada que comulga con el animalismo, afirmando al mismo tiempo el no tener nada qué ver con ese movimiento. Y si no ven problema alguno en coincidir es por el desconocimiento de sus raíces y las ideas que se erigen a la par de “la defensa de los animales” que dicen defender y toda la agenda eugenésica que conlleva. Por tanto, dada la gravedad del tema, es preciso respetar a las personas pero no las ideas que promueven y que son contrarias al bien común. James Jarper, escritor y sociólogo, afirmó que los filósofos sirvieron de parteros para los movimientos por los derechos de los animales en la última parte de la década de 1970, el caso de Peter Singer sin duda. Pero estas ideas absurdas expuestas por “filósofos y gente intelectual o científica” no encontrarían eco en la sociedad y en sus leyes si las personas estuvieran atentas a todo el panorama, porque, lo que se necesita para que tales ideas permeen es: profunda ignorancia y políticos legislando para introducir leyes antinaturales.

Por ejemplo, en la Ciudad de México cuya nueva constitución entro en vigor en 2018, su artículo 13, Inciso B, reconoce a los animales como “seres sintientes”, debiendo recibir trato digno. Por su naturaleza son sujetos de “consideración moral”. Indica que la ley determinará medidas de protección a los animales en espectáculos públicos, así como en otras actividades de acuerdo a su naturaleza, características y vínculos con la persona. Sintiente significa tener experiencias positivas o negativas de algo, equivale a decir que es consciente de ello, algo que no tienen los animales. Los animales no sufren, tienen dolor; el sufrimiento es un tema inherente al ser humano, dado que se debe tener raciocinio, consciencia, algo de lo que carecen los animales. La decadente legislación actual pregona –lea usted bien- que el derecho ha evolucionado hacia “entender lo que sienten los animales”, por ello son “seres sintientes” y tienen derechos. Adviértase el lenguaje introducido y las premisas falsas. 

Y así, vemos a legisladores en contubernio con ONG animalistas como Animal Héroes, AC., logrando la prohibición de animales en circos que jamás contempló el trato posterior que recibirían, muriendo en su mayoría. Esta asociación asesoró a la bancada animalista que presento iniciativas para prohibir las corridas de toros, algo que lograron el mes pasado cuando se ordenó la suspensión definitiva del espectáculo taurino en la Monumental Plaza de Toros México. Animal Héroes AC se presenta en protestas y performances de la mano de PETA Latino, de la cual Peter Singer es integrante en su estatus internacional. Este miserable “filósofo” utilitarista dio también dio su flamante opinión respecto a la zoofilia al decir que mientras el sexo entre especies no es normal, ni natural, no constituiría una transgresión de nuestro estatus como seres humanos, porque “somos animales, más específicamente grandes simios”. Nauseabundo.

Es entendible la ignorancia, pero no es disculpable en ciertos temas que atañen al bien común. No importa cuánto aluda usted al bienestar de los animales, observe que quienes lo promueven son gente que promueve el aborto, la zoofilia, el infanticidio, la eugenesia, la ideología de género, todo, absolutamente todo en un mismo frente. De tal suerte que aunque usted se diga provida, si comulga con las ideas de los animalistas, créame, ya ha perdido. Porque ¿acaso cree que todo terminara con la prohibición de animales en circos y las corridas de toros? No, seguirán las charrerías, la regulación de mascotas, la prohibición de ganaderías o el consumo de carne, su venta y distribución. El impacto es brutal en todos los aspectos y en ninguno de ellos importó jamás el animal y, usted y su familia, tampoco. Estamos en una espiral descendente que no tiene fin, por las ideas inmundas paridas de las mentes más viles que causan estragos en el mundo. 

Así que, permítame no respetar su ignorancia vencible (y que por holgazanería no ha vencido) cuando manifiesta horror a las corridas de toros, cuando manifiesta su adhesión al veganismo o su apoyo al feminismo, lobby homosexual o al aborto en ciertos casos o aborto libre, entre otros ejemplos; porque ello es aprovechado por gente como Peter Singer, Margaret Sanger, John Money e infinidad de políticos que usan esa ignorancia para contaminar a la sociedad e impulsar las leyes más insultantes. Ordene su sensibilidad y permita que la razón tome las riendas. Conozca sus raíces culturales, absténgase de apoyar lo que esta de moda, antes bien infórmese y fórmese en aquello que dude. No hay tema secundario. En lugar de seguir la corriente al mundo, forjemos hombres y mujeres sensatos que puedan hacer frente a la aplanadora de la ideología de género, que protejan la vida y la familia en cada aspecto.

Ya lo decía Chesterton: “Todos nosotros vamos en un mismo barco sobre un mar borrascoso. Nos debemos los unos a los otros una enorme lealtad”…

Ricky Martín: pedofilia, abuso y desordenes que envuelven la práctica homosexual

Enrique Martín Morales mejor conocido como Ricky Martín, fue denunciado a principios del mes de julio, por su sobrino en los cargos de violencia doméstica. El muchacho afirma haber mantenido una relación sentimental de meses con el cantante y haberse dado la ruptura hace un par de meses. Trasciende que dicho familiar era, además, menor de edad; víctima de acoso, razón por la cual la jueza Raiza Cajigas emitió una orden de protección contra el cantante. La primera audiencia se llevo a cabo el 21 de julio, en la cual el afectado desistió de continuar con la demanda. ¡Inocencia! No, con la acusación retirada, únicamente se evitó ir a juicio, el caso fue archivado. El cantante no ganó nada. Lo justo a una mentira es una demanda por difamación, pero tampoco la hay.

Muchos de los que apoyan a Ricky Martín en su reciente escándalo de abuso a su sobrino y menor de edad, argumentan que el abuso existe también en las familias naturales y que, solo por tratarse de un homosexual es que los medios de comunicación “se ensañan”. Este argumento lo hacen dolosamente porque le defienden desde el estiércol que es el abuso y estupro. Todo ello no es defendible en ningún caso. La lógica que usan es que una persona que practica la homosexualidad también ama y por ello tiene derecho a formar una familia. Pero la familia y los hijos no son un derecho. Debe tenerse claro que las “familias” que forman los homosexuales existen por haber manipulado la naturaleza, los medios de comunicación, las leyes y la ciencia. Se erigen sobre aquello roto: heridas profundas, traiciones, amores abandonados, promiscuidad, abuso, responsabilidades evadidas. El cantante como el lobby homosexual defiende todo desorden.

Pero cualquiera con un poco de cordura no puede llamar al abuso y al estupro, amor. Ambos muy presentes en las relaciones homosexuales cuando tantos jovencitos son iniciados por hombres adultos de edad madura. Philippe Ariño intelectual franco español que practicó la homosexualidad, refiere que, el 90% de las personas homosexuales han tenido problemas con sus padres, sea por conflicto o ausencia de relación. Así mismo indica que en el ambiente homosexual hay mucha violencia y tiene 90 amigos homosexuales que fueron violados en ese medio ya de por sí, promiscuo. Un medio en el que la violación se disfraza de amor y muchas veces no se ve. Refiere que al tener parejas de menor edad se excusan diciendo que sus novios jóvenes son muy maduros para su edad, pero la realidad es otra ya que niegan la diferencia de sexos y niegan la diferencia generacional. Es por ello que la diferencia de edad en las parejas homosexuales es mucho más notable que en las parejas hombre-mujer. Y no es raro que muchos descubran su inclinación desordenada en un contexto de pedofilia.

Volviendo al caso, el cantante en días pasados criticaba a los padres de familia que no llevaban a sus hijos a ver la película Lightyear producida por Disney y Pixar en la que se muestra a dos mujeres dándose un beso: “Esa gente que piensa que sus hijos se van a volver gays por ver Lightyear, póngales documentales de Einstein a ver si también se les pega la inteligencia que no adquirieron por genética”. El cantante cometió lo que se conoce como falacia de falsa equivalencia que es un argumento lógico erróneo que consiste en asumir que dos elementos son iguales o equivalentes. Aclaremos simplemente que la inteligencia es la capacidad que tenemos de razonar, aprender y tomar decisiones a partir del conocimiento que se adquiere. Pero la homosexualidad es una conducta en la que el sujeto rechaza el sexo con el que nació para adoptar una conducta contraria a su identidad biológica. Y como conducta, la homosexualidad puede influenciar a los niños y adolescentes. 

Y esa burla a los padres de familia viene del mismo que dijo que le gustaría que sus hijos fuesen homosexuales y que, independiente de si pagó o no a las mujeres que los llevaron en su vientre y los parieron, las utilizó. Justo oigo a muchos católicos decir en su defensa: «¡Los heterosexuales también alquilan vientres para traer a sus hijos!». Por desgracia así es, matrimonios que en su afán por tener hijos han caído en ese grave error y desde ya deberían saber la inmoralidad del acto y el pecado grave que implica la manipulación de la vida humana. Ricky Martin contribuye a la explotación del ser humano que convierte a los bebés en objeto de compra-venta, eligiendo sus características físicas, sexo, inteligencia y salud; contribuye a un nuevo estilo de prostitución y tráfico de personas, explotando a las mujeres por su capacidad reproductiva. Todo ello en contubernio con la “ciencia” a través de la fecundación in vitro que supone la eliminación de seres humanos en estado embrionario. Un negociado millonario. 

Muchos piensan que es exageración decir que los homosexuales buscan pervertir a los niños y jóvenes cuando «todo lo que quieren es una familia» porque «love is love». Pero es verdad que el lobby homosexual busca adoctrinar a los niños, desde exponerlos tempranamente a la convivencia entre homosexuales, llevarlos a marchas LGBTI, imponer las clases con Drag Queens, ver películas infantiles donde se muestra este afecto desordenado, hasta encaminarles a tener esas inclinaciones. Es aquí donde el adulto que sabe lo que es correcto y no, debe actuar; no se puede enseñar a los niños que los actos homosexuales son moralmente lícitos como no se les enseñaría que esta bien comer estiércol. Debemos hablar con la verdad, que el amor complementario entre hombre y mujer es lo normal. Al dejar la vía libre a la ideología de género, se llevan a cabo las peores aberraciones contra la familia, los niños y la vida humana; una ideología que tiene por ícono a este cantante puertorriqueño que las ha puesto en práctica.

Las relaciones homosexuales, la violencia, el estupro, la promiscuidad, la pedofilia, la fecundación in vitro, los vientres de alquiler, la homosexualización de la niñez, y el orgullo presente en todo ello, en modo alguno puede ser llamado Amor…

LA FAMILIA Y ASPECTOS VITALES QUE HAY QUE CUIDAR

                                                      Por: Raúl Espinoza Aguilera

Ante los continuos ataques a la familia (hombre-mujer-hijos), hoy más que nunca conviene difundirla y promoverla. La familia es el ámbito en el cual cada miembro se siente amado y aprende a amar a los demás.

No hay que olvidar que las familias están integradas por seres humanos, de carne y hueso. Todas las familias tienen “sus altas y sus bajas”, momentos conflictivos y períodos de armonía y paz. 

Se debe apreciar a todos los integrantes de una familia y quererlos de todo corazón. En ese ejercicio cotidiano, hay que aprender a perdonar, comprender y disculpar. Esto se dice fácil, pero en muchas ocasiones, hay que hacer un esfuerzo particular para lograr ese objetivo.

Las generaciones jóvenes miran a los matrimonios como un ejemplo a seguir. De ahí la importancia de enseñarles cómo se debe querer a la esposa, a los hijos y demostrarles -con hechos- de que sí es posible ser fieles hasta la muerte. El buen ejemplo y la alegría, sin duda, son muy persuasivos para los jóvenes..

La familia es, entonces, una sociedad con características muy peculiares porque los fines del matrimonio son: 1) la procreación de los hijos y, a continuación, 2) la esmerada formación de cada uno de esos niños y, luego, jóvenes. 

No hay dos hijos iguales, sino que a cada uno a hay que formarlo de acuerdo a su carácter, a sus facultades y virtudes, a sus ideales en la vida, etc. En cierta ocasión, estaba jugando frontón con un amigo y participaban varios miembros de su familia. Se me ocurrió decirle: “¡Cómo se parecen Luis y Juan Pablo!” Y de inmediato me respondió: “No es así, cada hijo tiene sus propias ‘cadaunadas ‘”. La frase me hizo gracia, pero meditándola despacio, mi amigo tenía mucha razón.

La labor de ser padres o madres es una verdadera vocación para lo cual hay que formarse. Por ejemplo, tomando cursos de orientación familiar. Ahora también está de moda tomar cursos de superación familiar “en línea” (por internet). 

Hace unos días me comentaba un amigo que tiene varios hijos y un buen número de nietos que tomó ese curso y que le ha servido bastante. Se llama: “Educar en positivo”. ¿De qué trata en esencia? De que muchas veces los padres se vuelven coléricos con los hijos y casi todo funciona a base de regaños, de gritos, de castigos. Claro está que los hijos terminan teniendo miedo a ese “ogro” en que se ha convertido su padre. Pero debe de ser todo lo contrario, la madre y el padre es muy conveniente que sean “los mejores amigos de sus hijos”. Con quienes compartir anhelos, inquietudes y poderles hacer preguntas de carácter confidencial, por ejemplo: sobre sexualidad, noviazgo, drogas, etc. Todo esto, junto con hacer planes juntos -por ejemplo- practicar deportes, conlleva a un mayor acercamiento. Conozco a matrimonios que se han propuesto tener conversaciones cercanas: la madre con las hijas y el padre con los varones. Claro está, sin hacer acepción de personas. Van juntos al cine, a tomar un helado o un café y platican serenamente y a solas. Esos acercamientos han resultado exitosos. También durante los fines de semana la familia entera sale a andar en bicicleta o hacer gimnasia. O bien, a practicar un deporte como el basquetbol o el voleibol. También salen para hacer un picnic en el campo, o a visitar un museo. De esta manera los padres intervienen directamente en la formación de sus hijos.

¿Cómo se puede progresar en esa conveniencia? Sugiriendo en ellos la práctica de una serie de pequeñas, pero determinantes virtudes para convertir el hogar en un lugar agradable y donde se antoje estar ahí, porque cada miembro de la familia colabora para lograr ese mismo fin. Para ello es necesario que cada uno salga de esa esfera de comodidad que se tiende a crear, aislándose en su propia habitación mediante el celular, el iPad o su lap top. Hay que hacerles ver a los hijos de que tienen que estar pendientes de los demás; de interesarse por sus gustos y aficiones; de querer con los que convivimos tal y como son y no como nos gustaría que fueran; de ofrecerse con los padres a realizar algunos encargos ellos requieren. A la vez, animarlos a socializar con amigos y chicas y asistir a fiestas y reuniones.

También es fundamental, como dice el dicho, “Ponerse en los zapatos de los demás”. Para “sentir” lo que ocurre en el corazón de los demás e ir logrando el desarrollo armónico de su personalidad. Por ejemplo, si una hija tiene una gran sensibilidad artística, no se le puede tratar de la misma forma que al hijo adolescente aficionado a los deportes extremos, con un carácter un tanto brusco, pero noble.

Otro elemento que considero fundamental, es echar en el baúl “del nunca jamás” todos los rencores y resentimientos y enterrarlos para siempre. Hay que fomentar en el hogar la alegría, el optimismo, el entusiasmo, el trato cordial, fraterno y el buen humor. Nada hay más agradable que mantener el gozo y aprender a ver el lado divertido de la vida cotidiana. Aunque, en ocasiones, no se esté de humor, o se padezca una ligera enfermedad. Es entonces cuando hay que añadir un pequeño “plus”, es decir, un esfuerzo adicional para sonreír y estar amables. 

En conclusión, la institución familiar es la escuela de valores por excelencia. Como escribía el filósofo y político inglés, Sir John Bowring: “La familia feliz no es sino un Paraíso anticipado”.

LA LITERATURA TRAGICÓMICA DE CAMILO JOSÉ CELA

Al finalizar la Guerra Civil Española, esta nación sufría una acentuada crisis económica. En ese contexto tan grave, prácticamente no había creación literaria. Pero para sorpresa de muchos, surgió un escritor que, poco a poco, se fue abriendo paso. Me refiero a Camilo José Cela.

Cuando leí su primera novela “La Familia de Pascual Duarte”, con un realismo tan escabroso y cruel, me hizo recordar al escritor norteamericano, William Faulkner, con su novela “El Ruido y la Furia”, en que uno de los personajes es retrasado mental y otro sufre de una neurosis crónica. Estos protagonistas, pertenecientes a una familia sureña. Se atacan brutalmente e incluso se llegan a herir. En esta novela de Camilo José Cela, también, ocurren sucesos increíbles, iniciando así la corriente denominada “El Tremendismo”, con influencia Existencialista.

Este autor nació en Iria Flavia, La Coruña en mayo de 1916. Pertenecía a una familia acomodada. Sobre su infancia cuenta: “Tuve una niñez dorada, suave. Viví épocas con mis abuelos, en Galicia, en el campo. Mi madre era inglesa. Me dieron una educación rígida, al estilo victoriano. Esto marcó mi carácter” (Trulock era su apellido materno). Su bisabuelo tuvo una importante fábrica de velas en Inglaterra. Cela ingresó a la universidad y eligió la Facultad de Derecho, pero sus estudios se vieron bruscamente truncados con el estallido de la guerra civil.

A partir de 1941 inicia su producción literaria cuando dio a conocer su libro de poemas: “Pisando la dudosa luz del día”. Pero volviendo a su novela, “La Familia de Pascual Duarte”, con su publicación retornó al realismo tradicional y crítico, costumbrista y fantástico. Este texto tiene una intención satírica; se trata de una provocación social y una clara protesta contra las estructuras socioeconómicas del país. 

El personaje central es anárquico, primario, que no ha tenido formación moral, desconocedor de los principios del bien y del mal, pero también es extrañamente real, auténtico y sincero. A veces, Pascual Duarte da la impresión de ser como un animal acorralado en su jaula, que se ve obligado a sobrevivir en un mundo pobre y desfavorable. Con esto, el autor hace una especie de radiografía social de esa España olvidada, con pinceladas satíricas y amargas, impregnadas de humor negro. Mostraba un ambiente imbuido en la barbarie debido a la cercanía de una guerra, recién terminada. Cela poseía una aguda y asombrosa capacidad de observación tanto en los pequeños detalles materiales como en los retratos psicológicos de sus personajes.

En su novela “La Colmena” (1951). Recibió la influencia literaria del escritor norteamericano John Dos Passos. Propiamente en esta novela no hay protagonistas, sino que muestra a una sociedad sinsentido, en la que sus habitantes carecen de significado en sus vidas. Los hechos son futilidades e intrascendencias y los sucesos, a menudo, carecen de lógica y de sentido común.

Este hecho recuerda al escritor existencialista, Albert Camus, con su novela “El Extranjero” (1942) y otras novelas más que escribió, quien recibió la influencia de los filósofos Arthur Schopenhauer, Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger. Así se inicia la “Literatura del Absurdo”. En la que sobresale, entre otros muchos escritores, Eugéne Ionesco, uno de los principales dramaturgos del “Teatro del Absurdo”. 

Pero no se piense que toda la obra de Cela fue “Tremendista”. Gozaba de excelente sentido de humor. Durante su larga vida fue escribiendo sus “Escenas Matritenses”: Un serial de pequeñas historias sobre los personajes de las calles madrileñas que venden diversos artículos o realizan los más variados oficios en la vía pública. El escritor, entre otros aspectos, recoge sus costumbres y la característica manera de hablar de algunos madrileños. Esta obra, sin duda, es jocosa y divertida. 

También escribió entretenidos relatos sobre sus travesías, como: “Viaje a la Alcarria” (1948), obra con la que, en lo personal, disfruto mucho por su narrativa y prosa tan agradable y sencilla. Son sucesos que se desenvuelven en la vida cotidiana, y esas menudencias, Cela las convierte en ocurrencias graciosas. Otra es “Del Miño al Bidasoa” (1952), “Vagabundo por Castilla” (1955); “Judíos, Moros y Cristianos: Notas de un vagabundaje por Ávila, Segovia y sus tierras” (1956), que continúan con ese mismo estilo tan ameno.

De igual forma tiene cuentos sumamente divertidos como: “Las orejas del niño Raúl”. El niño Raulito es el personaje central de un conocido cuento, quién tenía la enorme preocupación de que una oreja le estaba creciendo mucho más que otra. Entonces, con sus manos, se las medía en forma continua y constante y era tanta su obsesión, que llegó a la conclusión de que, en efecto, una oreja era notablemente mayor que la otra. Otros cuentos son: “El Gallego y su cuadrilla”, “El bonito crimen del carabinero y otras invenciones”, “Esas nubes que pasan”, “Santa Balbina 37, gas en cada piso”, “Timoteo, el incomprendido”, etc. Publicó muchas obras más: “San Camilo, 1936”; “Papeles de Son Amadans”, “La Catira, Historias de Venezuela” “Mrs. Caldwell, habla con su hijo”, “Tobogán de hambrientos”, etc. Sin embargo, existen algunas obras de Cela que giran obsesivamente en torno al aparato reproductor, que resultan desconcertantes y de mal gusto. También escribía en varios periódicos, como: “ABC”, “La Vanguardia Española, “Arriba” y en las revistas “Juventud”, “Revista para la Mujer”, “Cuentos para Medina”, “Fotografías de Pardo Bazán, etc. 

Fue miembro de la Real Academia Española y además era un brillante catedrático. Fue nombrado Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de las Islas Baleares. En 1975, por su actividad periodística, se le entregó “El Premio Miguel de los Santos Oliver”. En 1989, este destacado escritor fue galardonado con “El Premio Nóbel de Literatura”. Dos años antes había recibido el “Premio Príncipe de Asturias de las Letras” y en 1995 le fue concedido “El Premio Cervantes”. En general sorprende que sea un autor tan prolífico abordando un abanico temático amplio y extenso: cuentos, novelas, poesías, artículos editoriales, crónicas, fábulas…  

El 17 de enero de 2002, a sus 85 años, falleció de una insuficiencia cardiaca. Fue enterrado en su pueblo natal, Iria Flavia, acompañado de sus seres queridos. Tomás Cavanna, director de la “Fundación Cela” comentó que “cuando escribía una obra la trabajaba hasta el final, con un enorme perfeccionismo”. Añadió que su obra “La Cruz de San Andrés”, le valió el “Premio Planeta” en 1994.

En definitiva, fue un reconocido personaje en la cultura española, que dejó una impronta en la Literatura Universal.

Gironella: el escritor que luchó contra toda esperanza

Me ha impresionado la biografía del literato José María Gironella. Escritor español que se enfrenó con muchas dificultades en su vida. Fue hijo de una familia muy humilde. De niño se dedicó a múltiples oficios debido a la pobreza extrema en que vivían en su familia. Trabajó como empleado en una farmacia, luego en una tienda de comestibles, como obrero en una fábrica de licores, como botones de un banco, etc.

Su abuelo era zapatero. Su padre era fabricante de tapones de corcho y padecía de profundas depresiones que aparentemente superaba, pero volvía a recaer. Todo parecía indicar que Gironella profesionalmente nunca podría destacar.

Este conocido autor nació en Gerona, Barcelona, España, en diciembre de 1917. Fundamentalmente fue un escritor autodidacta, porque carecía de medios económicos para estudiar en una universidad. Le sorprendió el estallido de la Guerra Civil Española (1936-1939) y se opuso a la ideología de los principales dirigentes de este movimiento, porque no estaba de acuerdo con la Segunda República que, primero fue moderadamente socialista, y luego, se fue radicalizando hasta convertirse en un gobierno de extrema izquierda (marxista). El político Francisco Largo Caballero, quien fuera por unos años Ministro de Defensa, se hacía llamar “el Lenin español”. El novelista debido a ello huyó a Francia y ingresó de nuevo por la zona nacionalista de Francisco Franco entrando a la ciudad de San Sebastián y se enlistó en las filas del ejército nacionalista.

Al observar de cerca los pormenores de esta contienda fratricida, concibe la idea de escribir una Trilogía de novelas sobre esta Guerra. Primero publicó “Los Cipreses Creen en Dios” (1953), que presenta todo el ambiente sociopolítico previo a esta conflagración. Al terminar la contienda, publica “Un millón de muertos” (1961) y en la posguerra envía a la editorial “Ha Estallado la Paz” (1966). Los tres volúmenes fueron un éxito editorial, particularmente “Los Cipreses Creen en Dios”. En 1986 publica otro gran éxito: “Los Hombres lloran Solos” (1986).

Este novelista tenía la característica de ser un hombre tosudo. perseverante y un voraz lector de Literatura. Influyó en su pensamiento Giovanni Papini con su “Historia de Cristo”, quien con su humanismo cristiano impregnó claramente en todas sus obras. También fue un ferviente admirador de Fiódor Dostoyevski.

Pero de forma inesperada le sobrevino una fuerte depresión. Tuvo que retirarse de su actividad literaria para recibir un tratamiento médico. Tuvo la impresión que ya no podría escribir jamás, por haber recibido como herencia paterna esta dura enfermedad. Comenzó a perder casi toda esperanza sobre su posible recuperación.

Pero comentábamos que este escritor tenía una gran fortaleza y tenacidad. Así que observó con cuidado las indicaciones del doctor, tomó puntualmente sus medicinas y pronto recuperó su capacidad de escribir.

Esta situación me hace recordar al célebre escritor inglés, Graham Green (1904-1991), quien fue galardonado con la Orden de Mérito del Reino Unido. Sufría de profundas y prolongadas depresiones. Y por increíble que parezca, confesaba que el hecho de irse a países con graves conflictos sociales y en esa zona a de peligro ponerse a redactar una novela particularmente truculenta y dramática, le hacía olvidar completamente su depresión y afirmaba que eso le servía como una eficaz terapia.

Graham Green en 1940 publicó su célere novela “El Poder y la Gloria”, sobre la persecución religiosa en el estado de Tabasco, México. El entonces gobernador, Tomás Garrido Canabal, estaba empeñado en aniquilar a la religión católica en esa entidad como consecuencia de la Guerra Cristera. Clausuró iglesias, quemó retablos e imágenes, prohibió que los curas celebraran Misas, etc. En la novela relata la historia de un sacerdote católico que se encuentra en ese estado durante la década de 1930. Y el gobernador se dedicaba a perseguirlo y hacerle la vida imposible, pero al final vence la ejemplar fe de este presbítero.

Por otra parte, Gironella, también publicó: “Los Fantasmas de mi cerebro” (1958), alusiva a su depresión. “Mujer, levántate y anda” (1962), “Personas, ideas, mares” (sobre sus viajes, 1963), al igual que “El Japón y su duende (1964), “China, una lágrima innumerable”, sobre la revolución de Mao-Tse-Tung”, “En Asia se muere bajo las estrellas” (1968).

La novela por la que recibió el “Premio Planeta” fue “Condenados a vivir” (1971). Además, un libro que tuvo particular éxito editorial fue “100 españoles y Dios” (1969). Publicó muchas otras obras de sus viajes y experiencias vitales, así como otras más novelas.

¿Por qué fueron exitosas las novelas de José María Gironella? Por su gran amenidad. Se documentaba rigurosamente para escribir sus obras. Tuvo una técnica realista tradicional y, dominaba el estilo directo, matizado a veces por el lirismo.  Se le considera como un escritor de “La Generación del ’50”.

Gironella contrajo matrimonio con Magdalena Castañer en 1946, a quien la amaba entrañablemente. Un año antes había publicado su libro de poemas “Ha llegado el invierno y tú no estás aquí”. En la que había dedicado muchos poemas a su novia Magdalena.

Recuerdo que cuando leí su novela “Los Cipreses Creen en Dios” me di cuenta que era una de esas obras que atrapan inmediatamente al lector. Presenta a los diversos grupos que actuaban en la zona nacionalista, como: los falangistas, los carlistas, los admiradores de José Antonio Primo de Rivera que fue un abogado y político español, primogénito del dictador Miguel Primo de Rivera y fundador de la Falange Española. Primo de Rivera fue un destacado representante del fascismo y tuvo muchos seguidores por su ideología. Murió al inicio de la Guerra Civil Española, fusilado por una supuesta “conspiración y rebelión militar contra el Gobierno de la Segunda República”.

Además, Gironella ambienta muy bien a las otras asociaciones y tendencias que surgieron en el frente nacionalista. Esta obra, sin duda, requirió de mucho trabajo de investigación y documentación.

Cuando leí “100 españoles y Dios” pude constatar la diversidad de opiniones en los ciudadanos españoles sobre el Ser Trascendente. A través de sus entrevistados el autor se plantea numerosas e importantes cuestiones, como: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Por qué existe la libertad en las personas, capaces de hacer mucho bien o mucho mal? ¿Por qué existen el dolor, las enfermedades y las guerras? ¿Cuál es la explicación de la presencia del mal en el mundo? ¿Por qué todas las personas necesariamente tendremos que morir? ¿cuál es la raíz última de la esperanza humana? Y así sucesivamente continúan sus vitales cuestionamientos.

Sin duda, José María Gironella ha dejado una honda huella en sus lectores y en el mundo literario de su época. Es admirable que teniendo tantas adversidades en su vida (pobreza extrema, la depresión de su padre, la suya propia, etc.), haya podido superarlas y convertirse en un destacado y brillante escritor.

Falleció en Arenys de Mar, provincia de Barcelona en enero de 2003., víctima de una embolia. Fue galardonado con el Premio Nadal y el Premio Nacional de Literatura. También fue miembro de Real Academia Europea de Doctores y recibió, a título póstumo, la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, por los méritos contraídos en los campos de la cultura e investigación.

La generación rota, atemorizada y sin ilusiones

 Por: *Ale Diener

A inicios de los años dos mil recuerdo que en la Ciudad de México (CDMX) se aprobó que se reconocieran las uniones de personas del mismo sexo como si fuera matrimonio.

Mis hijas aún niñas, estaban sentadas a la mesa conmigo y les expliqué que en México había salido una ley en donde esto se permitiría y verían cada vez más personas del mismo sexo como si fueran parejas.

Mi hija menor, entonces de 7 años de edad, me miró y me preguntó: Y ¿Cómo van a tener bebés? Una pregunta por más obvia -“Pues es imposible hija, tienes razón.” – Le dije, aclarando que hay técnicas de manipulación que están logrando fabricar bebés. El avance científico ha llegado a alcances impensados.

Así como esta plática, años antes, no muchos, les dije que en la CDMX se podía matar a los bebés en la panza de la mamá, pero que no por eso era correcto ni bueno hacerlo. Pusieron cara de horror.

Durante su niñez les hablé de sexualidad, siempre desde la perspectiva de la intimidad. Tus partes privadas son lo más especial que tienes y nadie puede estarte diciendo qué hacer con ellas ni tampoco es correcto estar mostrándolas. Protégete porque tú eres tu cuerpo y lo que le pase a tu cuerpo te pasa a ti en tu corazón. Fue siempre el mensaje.

Ahora ya son mayores y hacen lo que ellas creen deben hacer, lo que les dejé tatuado en su alma estoy segura no lo olvidarán. Pues durante la niñez los seres humanos vemos y oímos con especial atención. La niñez es tan objetiva que lleva a preguntar cosas tan lógicas como: Y ¿Cómo van a tener bebés?.

Dice Antoine de Saint-Exupéry en El Principito “«Y los hombres no tienen imaginación. Repiten lo que se les dice». Es decir, los seres humanos, particularmente cuando se hacen adultos, abandonan los juegos de la imaginación, y con frecuencia suelen ser poco críticos frente a las cosas. Prefieren adecuarse a las opiniones de la mayoría y repiten y repiten sus consignas. Y entre otras maravillas dice que «todas las personas grandes han sido niños antes. Pero pocas lo recuerdan». Lo que es una realidad, le damos tantas vueltas a las cosas que ya no entendemos lo que es correcto de lo que no lo es, y por el contrario repetimos para adecuarnos a la mayoría, lo que a mi entender es tibieza, falta de criterio.

La película de Disney que ahora tanto se ha platicado; atacado y defendido, Lightyear, tiene una trama en la que lo de menos es el beso lésbico, sino que relata la historia de unas mujeres que viven como si fueran pareja, como si fueran un matrimonio y tienen un bebé.

Los padres de familia que no quieren que sus hijos la vean es porque están protegiendo su intimidad, están guardando su niñez. No porque crean que se volverán gays como muchos dicen.

El hecho de que dos mujeres salgan como si fueran mamás de un niño confunde, ya que rompe con el orden natural impreso en nuestros corazones. A los niños se les debe de proteger porque es lo correcto. No es cuestión de tolerancias o de fobias, es cuestión de un desorden que en la actualidad se quiere imponer como correcto. Pero a fin de cuentas desorden, ya que se busca promover lo contrario a lo que está en la ley natural que todos tenemos grabada en nuestra esencia humana.

Forzar a una sociedad a aceptar a gente que no se acepta a sí misma, que se odia y que se victimiza y más aún, a que se le tenga que aplaudir para que no se traume, ante un hecho irrefutable que es la sexualidad humana (atributo natural que nadie da ni nadie quita), es quebrar a la sociedad y patologizarla.

«Las personas mayores (…) siempre se imaginan que ocupan mucho sitio» según con esta frase infiere El Principito, que las personas adultas son incrédulas y, además, se juzgan demasiado importantes como para ser pequeñas frente a la creación y la naturaleza.

Soberbia y orgullo es lo que impera cuando se quiere romper con el orden natural y esta película como toda la propaganda homosexualista es lo que quiere, quebrar a los más jóvenes para que su identidad sea incierta y les sea más complicado saber quiénes son para saber hacia dónde ir.

Pensemos bien, ¿Por qué actualmente las generaciones nuevas están sumidas en depresiones y son los grandes consumidores de fármacos y tecnología que los hacen evadir su realidad? ¿Por qué tanta duda en saber qué quieren hacer y tanto rechazo al matrimonio y a la paternidad?

Sólo se me ocurre que se debe a que sus vidas son tan miserables que no quieren compartir la vida con nadie. Hay tal bombardeo de ideas contrarias a lo que les dicta su corazón que mejor se quieren encerrar en sí mismos y no dejar nada para la posteridad. Evitar que nuestros hijos sean parte de esta generación rota, atemorizada y sin ilusiones es más que lógico, nadie quiere que sus hijos sufran y menos por una herida en el cerebro, que es la más difícil de curar.

*Alejandra Diener es Economista, Orientadora Familiar, Educadora Perinatal y Doctoranda en Bioética. Activista por la vida y la familia, fundadora de Nathum Vida A.C.

1 2 3 64