Ante la adversidad, hay oportunidad

Los rebrotes de Covid están siendo el centro de la atención de la humanidad y de los mercados. Las nuevas medidas anunciadas según los países y lugares donde se presentan implican golpes económicos, cierres, confinamiento y restricciones que vuelven a impactar a la productividad y a esta lenta recuperación.

Como lo he comentado, esta asumido el riesgo sanitario y se está buscando como de lugar reactivar.

Los reportes de las empresas que cotizan en bolsa se esperaban malos por obvias razones. Lo que ha sorprendido y de hecho impulsado a las bolsas es que han venido, en su mayoría, menos malos a lo que se esperaban. Aún faltan muchas empresas importantes por reportar y que pesan mucho en los índices, pero de seguir esta tendencia, la fiesta podría continuar.

Esta semana en EEUU estarían buscando los republicanos pasar su plan de ayuda por un billón de dólares (Trillón norteamericano), para contrarrestar los efectos de la pandemia. Pero se espera una larga batalla entre ellos y los demócratas, ya que estamos en franca carrera electoral para las presidenciales de noviembre, en donde, Joe BIden, ha seguido ampliando su ventaja.

También esta semana se dará la reunión y decisión de política monetaria de la FED. No creo que haya ningún cambio en las tasas, pienso que permanecerán en 0.00% a 0.25%.

Lo interesante será ver el comunicado de la reserva en cuanto a su visión de la economía y los riesgos hacia adelante por la pandemia.

Se presenta una paradoja en el mercado. El oro ha estado haciendo un movimiento alcista importante que ya ubica a la onza por arriba de los $1,930 dólares. Algo que sucede normalmente en entornos adversos económicos o geopolíticos.

El oro es un refugio seguro en tiempos difíciles y de incertidumbre. Este nivel de precios no se veía desde hace un poco más de 9 años. El conflicto China vs EEUU es la principal razón.

En México después de conocer malas cifras en el empleo, actividad industrial y servicios con una contracción máxima histórica, seguimos viendo un complicado entorno en el manejo de la crisis económica y sanitaria. Vimos también una inflación por arriba de lo esperado que se ubica en 3.7% y un superávit comercial que también es una mala noticia por ser un país que tradicionalmente opera con déficit cuando la actividad económica se normaliza.

¿Qué nos dice este superávit? Que hay demanda externa y estamos exportando y que las importaciones son mucho menores ante un mercado interno muy débil.

La administración pública federal sigue con una agenda distinta y alejada de las prioridades. Buscando distraer del Covid, la economía y la inseguridad. Trayendo políticos y con conferencias de prensa en el hangar presidencial y logrando el cometido de desviar la atención.

En este entorno nacional complicado se da una debilidad del dólar que esta semana nos pone de nuevo una oportunidad. Comprar dólares e invertir en esa moneda debajo de $22 pesos por dólar. Me sigue pareciendo atractivo, oportuno y defensivo invertir en esa moneda, por su solidez y porque la recuperación y perspectiva en ese destino, también es más sólido.

Recomiendo seguir siendo prudente con el gasto, asignarlo a prioridades y aquellos que tengan liquidez, entender el momento como atractivo, hay buenas oportunidades con tanta oferta y en nichos en donde muchos están padeciendo, aquellos que estén sanos podrían aprovechar para invertir y capitalizarlo.

En el mediano plazo me sigue preocupando y mucho la posible degradación que lleve a México a perder el grado de inversión y con ello las dolorosas consecuencias.

@juansmusi ​​​​​​​

Los medios de comunicación, la libertad y el discernimiento

“Ningún hombre sano y constructivo puede aceptar que la verdad y el error sean indiferentes y tengan iguales derechos” Alfonso Junco

El cine, la televisión y la radio son poderosos medios de comunicación. A través de ellos se hace llegar a las masas un mensaje y la propaganda que deseemos.

Si bien hoy tenemos una amplia gama de opciones tales como los portales en internet de películas y música, conectarnos a una inmensa cantidad de emisoras en todo el mundo; la televisión, el cine y la radio convencionales, siguen teniendo su impacto en la vida hogareña. Si el mensaje que se transmite es todo menos limpio, los medios deberán manipular la forma en que lo presentan para que permeé en nosotros.

Llegamos a un punto importante: en la difusión de series, películas, programas y música, se alega la libertad de expresión para justificar el que una producción lleve consigo un mensaje dañino. Programas tipo “Como dice el dicho” no solo promociona el estilo de vida homosexual, también promociona las relaciones sexuales fuera del matrimonio o el adulterio. Programas que no hubiéramos pensado que verían la luz del día, hoy son transmitidos en horario familiar. ¿Qué deberíamos hacer? ¿Bastaría con cambiarle de canal?

Aún los bien intencionados podrán afirmar con vehemencia, una y otra vez que cada quien es “libre de ver lo que quiera”, que no somos nadie para imponer a otros nuestras creencias y gustos, etc. Esa forma de pensar es lo que más desean los medios que promueven el homosexualismo, la ideología de género y el aborto en el mundo: que cerremos la boca y volteemos hacia otro lado para que el producto llegué a las masas. Solo así seremos considerados como “amables y respetuosos”.

Pero usted simplemente no se quedaría tranquilo si alguien le ofreciera a un niño un plato con estiércol a la derecha y un plato con ensalada de frutas a la izquierda. Entonces ¿por qué mirar hacia otro lado cuando les presentan a su hijo y a los hijos de otros, conductas desordenadas como si fueran buenas? Afirmar que el estilo de vida homosexual es dañino al individuo como a la sociedad en su conjunto no es intolerancia u homofobia, es un hecho.

Los productores de tales programas no solamente pretenden que aceptemos los actos homosexuales, sino que los respaldemos, so pena de acusarnos de intolerantes u homofóbicos; irónicamente ellos no toleran ningún disenso. Entonces ¿dónde está la supuesta libertad de la que hablan? Es inexistente; hablamos de una dictadura del relativismo. Y caemos en un relativismo moral al pensar que aquello que está bien y mal es algo que cada persona determina por sí misma.

Tenga presente que lo que hace que un programa sea bueno o malo no es la opinión de la gente; lo hace bueno o malo si promueve los valores, o si por el contrario, los vulnera. Nuestro deber es sin duda alguna, denunciar tales programas a la execración común, no por odio –como algunos fautores argumentaran- sino por el bien común. Sencillamente no se le puede enseñar a nadie –especialmente a niños y adolescentes- que los actos homosexuales sean moralmente lícitos.

Desde luego ha de respetarse a aquellos que practican la homosexualidad, haciéndoles ver las consecuencias de tales actos que niegan la diferencia y complementariedad existente entre un hombre y una mujer. En ese orden, la difusión de programas mostrando la practica homosexual como algo bueno y plausible es el mayor timo a la sociedad. Conformarse con cambiar de canal solo es aplicable entre programas limpios, sean de su agrado o no, pero jamás entre programas que promueven los valores y otros que promueven conductas desordenadas. 

Pretender buscar el bien común opinando al mismo tiempo que cada quien haga lo que quiera en aras de una libertad mal entendida, no es en absoluto querer el bien de otros, sino asumir una actitud cómoda cuando vemos cómo se intenta derrumbar a la familia. La razón por la que la ideología de género ha avasallado es precisamente porque hemos guardado silencio y lo hemos hecho tan bien que aseguramos que lo bueno y lo malo tiene el mismo derecho y deber de exhibirse ante la sociedad.

Pero uno simplemente no aseguraría jamás que da lo mismo comer una ensalada de frutas que estiércol… ¿no le parece?

Impacto y recuperación retardada

En términos de muertes y contagios, las cosas siguen muy complicadas en EEUU, México, Brasil, India, Rusia, Perú y Chile. Lo peor no se puede afirmar que ya quedó atrás. Y es que a pesar de esto los mercados financieros y los indicadores económicos mejoran en el mundo y no así en México. ¿Porqué? Yo creo que hay muchas razones externas que desafortunadamente no se replican en nuestro país.

Algunos ejemplos. El índice de mortandad ha bajado. Sin haber encontrado vacuna o remedio 100% eficiente los protocolos empleados en el mundo en una fase temprana del COVID parecen altamente efectivos. Hay menos muertes y si los pacientes no tienen otras complicaciones, parecen en su mayoría, que pueden salir adelante.

Otro ejemplo es que los indicadores económicos en una economía desarrollada, parecen haber dejado atrás lo peor, el desempleo, las ventas al menudeo, las ventas de autos nuevos, casas, indicadores de producción industrial y manufacturas. La explicación es que son economías más dinámicas, responden con mayor velocidad y lo reflejan inmediatamente.

En el mundo sub desarrollado los impactos negativos llegan más tarde y para recuperarnos, nos tardamos más. La mala noticia es que los indicadores locales y la economía nacional siguen empeorando. La probabilidad de una mayor caída del PIB, sigue latente, los números de desempleo también pueden empeorar.

La buena es que nuestro principal socio comercial y vecino, ya empezó a solicitar más bienes, productos y servicios de México. En pocas palabras el 50% de la economía nacional es dependiente de las exportaciones a ese país y el otro 50% es manufactura, consumo, gasto público y servicios nacionales.

Todo lo anterior y la posibilidad de ver ya la luz al final del túnel es siempre y cuando no volvamos a un confinamiento absoluto.

La expectativa de crecimiento para México ya es de -10%, el promedio del mundo estaría por debajo de -6% y China, que es de donde es originaria la pandemia, crecerá positivo 1%.

Lo que no veo es señales alentadoras a nivel nacional. Ahora que el tipo de cambio regresa a los rangos de $22.5 vuelvo a recomendar acumular inversiones en esa moneda y comprando selectivamente empresas que van a seguir creciendo a pesar del entorno adverso y que a pesar de lo difícil de los tiempos ofrecen una protección patrimonial y un rendimiento positivo.

No descarto la posibilidad de una mayor apreciación en el corto plazo y por eso hace sentido hacerlo promediando.

Tampoco es un mal momento para aprovechar y tomar oportunidades en estas épocas de crisis y con un horizonte a mediano y largo plazo capitalizarlas. No se nos puede olvidar que cuando nadie quiere invertir en un lugar y “apesta”, los pocos que se atreven a hacerlo, pueden capitalizarlo.

Esta semana esta llena de reuniones de Bancos Centrales, en Europa y Japón, hay juntas de la OPEP y del Consejo Europeo y también empieza la temporada de reportes corporativos de empresas que cotizan en la bolsa de EEUU. Sin duda este último será el mayor tema ya que las cifras vendrán en su mayoría muy mal.

De hecho, el segundo trimestre del año deberá ser el peor. Veremos que tan “descontado” lo tendrá el mercado, como siempre, habrá sorpresas positivas y negativas, que van a influir en el desempeño de las bolsas del mundo. Por lo pronto a seguir siendo prudentes y sensatos con el manejo de la pandemia y de la economía.

@juansmusi​​​​ 

Clive Staples Lewis: El escritor que dejó una profunda huella

Clive Staples Lewis, mejor conocido como C. S. Lewis, fue un célebre escritor inglés, apologista cristiano, destacado novelista y crítico literario. Nació en Belfast, Irlanda, en 1898 y falleció en Oxford, Inglaterra, en 1963.

Su familia era de religión Anglicana. En su casa paterna existía una amplia biblioteca y se aficionó a la lectura fantástica. A los nueve años falleció su madre de cáncer y con el paso de los años su fe se fue enfriando. Luego se interesó por la mitología nórdica y griega, así como por el ocultismo.

Participó activamente en la Primera Guerra Mundial y resultó herido en combate.  Este suceso, junto con la temprana pérdida de su madre le forjaron una personalidad pesimista, solitaria y melancólica.

Lewis estudió en la Universidad de Oxford donde conoció a J. R. R. Tolkien, autor de “El Señor de los Anillos”, quien influyó notablemente en su acercamiento a la fe. Cuando se publicaron los libros de Tolkien constituyeron un éxito editorial y sus películas resultaron taquilleras. Como buen amigo, Tolkien retroalimentó mucho a Lewis sobre la estructura y contenido de sus libros.

Originalmente C. S. Lewis se declaraba ateo, luego agnóstico. Pero poseía una admirable inteligencia y sorprendente capacidad de análisis.

Con las lecturas de las obras de Gilbert Keith Chesterton se percató de que el cristianismo tenía mucho de “lógica” y de ser bastante razonable, como por ejemplo en “El Hombre Eterno”. Es decir, Chesterton le mostró que no existía un choque frontal entre la fe y la razón sino que ambos conceptos se complementan y perfeccionan mutuamente. De esta manera se fue apartando de sus dudas existenciales.

A raíz de sus cambios profundos escribió “Sorprendido por la alegría”, “Crónicas de Narnia”, “El mero Cristianismo”, “Cartas del diablo a su sobrino”, “El problema del dolor” (1940).

En 1956 se casó con la poetisa norteamericana Helen Joy Davidman, a quien había conocido cuatro años antes. Vivieron felices una corta temporada. Inesperadamente a Helen le fue detectado un cáncer en el fémur. Le hicieron varias operaciones y su sufrimiento fue largo. Finalmente falleció en 1960, después de un corto viaje de este matrimonio por Grecia. Gracias a Lewis, ella también se convirtió al cristianismo. Con ocasión de esta experiencia escribió su libro “Una pena Observada” (1961).

Sobre la vida de C. S. Lewis se filmó la espléndida película “Tierra de penumbras” protagonizada por Anthony Hopkins. En años anteriores, Lewis era conocido como el eterno profesor soltero de la Universidad de Oxford que pasaba su tiempo debatiendo con sus colegas. Aunque parecía poco interesado en el amor, Lewis acepta casarse con Joy Gresham, ya que la escritora buscaba asegurar su ciudadanía británica. Su original acuerdo legal, termina por convertirse en un romance y, cuando Joy descubre que tiene cáncer, su lazo se hace aún más fuerte.

Con ocasión de este suceso, escribe algunas luminosas consideraciones sobre el dolor. Dice que cuando experimentamos el placer y todo lo deleitable a los sentidos es una forma en la que el Señor nos habla en voz baja sobre las grandezas de su Bondad y su Creación.

Pero en cambio ese dolor grita en nuestro corazón, en nuestra mente y en todo nuestro cuerpo, se transforman en el altavoz que Él usa para hacer despertar a un mundo sordo e indiferente. Afirma: “Sin duda, el dolor ‘duele’ “. Por eso, todo dolor –bien enfocado- se puede convertir en una ocasión de amar más a Dios.

Por otra parte, sus libros “Cartas del diablo a su sobrino” y “El diablo propone un brindis” tuvieron un éxito arrollador porque se logra imaginar cómo discurre el maligno: El público, además de leer sus libros, le pide numerosas conferencias.

Señala, con agudeza, un aspecto revelador: el demonio no ataca en forma abierta o descarada, sino que su táctica habitual es hacerlo de una manera sutil y disimulada. Por ejemplo, en una familia normal y feliz o en un ambiente laboral agradable, va sembrando envidias, resentimientos, discordias, divisiones, traiciones y, en poco tiempo, genera un clima de odio, venganzas y rencores. Todo comienza con menudencias, con cosas pequeñas. Y partiendo de ahí, busca llegar a agresiones mayores.

Escribe estos libros de forma magistral y sus admiradores le pedían más y más libros y conferencias. Hasta que Lewis declaró en forma tajante: “¡Basta, ya no escribiré más sobre ese tema! ¿No se dan cuenta que es agotador redactar y hablar tal y como piensa el demonio? La naturaleza humana está hecha para realizar el bien y no para pensar siempre en cómo causar mal al prójimo.

Con el paso de los años, el serial de sus “Crónicas de Narnia” se convirtieron en un libro favorito de niños y adolescentes. En 2005 se llevaron a la pantalla “El León, La Bruja y el Armario”; en 2008, “El Príncipe Caspián” y ”La Travesía del Viajero del Alba”, en 2010. Estas películas confirmaron su difusión y popularidad. Cuando falleció, en 1963, había escrito más de 60 libros e interactuado con los grandes pensadores de su época. Sin duda, C. S. Lewis es uno de escritores que se leen con gusto, divierten y ayudan a reflexionar.

La necesidad y la oportunidad

El mundo entero ha optado por salir antes de que logremos controlar la pandemia. Es un hecho que la necesidad económica apremia y hace que este comportamiento sea irracional y desobedezca al sentido común y a la salud. Los países ricos no pueden continuar con el encierro y confinamiento por razones políticas, es el caso de EEUU y en el caso de los países emergentes o pobres es el vivir al día que nos impide continuar confinados.

Y esto lo entiendo, pero lo que queda claro es que lo han manejado muy mal. Cerramos tarde, minimizamos la gravedad, ignoramos lo que pasaba en otros países, no experimentamos en cabeza ajena, y hoy, que rompemos récords de contagios y defunciones nos tenemos que relajar y ser más laxos y permisivos. Pero lo peor de todo esto es que nos mienten y no nos dicen las cosas como son, decir la verdad ayudaría a que la gente creyera y se cuidará aun teniendo que salir.

El ejemplo de las autoridades sería clave. El manejo y estrategia de la pandemia falló y seguirá fallando mientras no sean claros. La información y la verdad ayudan a planear y a diseñar estrategias. Hoy pesa más la posible caída del producto Interno Bruto arriba del 10% y la caída en la inversión y las manufacturas arriba de 30%. Y es entendible, no se puede seguir así porque las cosas pondrán a más mexicanos en situación de pobreza, la economía será más informal y la situación de inseguridad peor cada día. Insisto, hay que salir, hay que trabajar, pero con estrategia y con información veraz.

Y en esta locura y pésimo manejo no estamos solos. Vean a EEUU, que tiene mucho más dinero y educación, se les dio libertad y no la supieron manejar, las cifras hoy también son alarmantes.

La vida no puede y no va a regresar a la normalidad hasta que no se descubra un tratamiento y eventualmente una vacuna y cada día que pasa tendremos que ser más bien nosotros responsables por nuestro actuar y el de los nuestros. Como cabezas de familia y como líderes de negocios la responsabilidad de permear la conciencia de lo que se debe y puede hacer, buscar parar los contagios y de verdad empezara ver un descenso en contagios y defunciones. La pandemia nos ha enseñado a muchos que se puede ser muy eficiente trabajando desde casa, que podemos cuidar a los más vulnerables y que la vida cambiará para siempre.

Hay una oportunidad enorme en aquellos que desde su profesión y especialidad logren transformar su vida y negocio a la post pandemia. Aún encontrando cura y vacuna para el Covid, la vida no será igual, y en todos los negocios y actividades en adelante debemos identificar que ajustes hacer a nuestra vida diaria y negocio, y no me refiero solo a sanitizar y a darnos distancia, va mucho más allá. Identificar áreas de oportunidad y visualizar a la vida cotidiana y laboral en 2 o 3 años. No hay respuestas únicas porque cada quién deberá adaptarse a lo que sabe hacer y optimizarlo.

Lo que, si es inminente y lo reflejan los mercados, es que estar bien posicionado en la parte tecnológica e invertir en ello hace sentido.

Esta semana el centro de la atención estará en la visita de nuestro presidente a Trump. No sabremos si lo obligaron, si esto traerá consecuencias positivas porque en la parte energética lo podrían obligar a respetar los contratos, acuerdos y licitaciones pasadas y en materia de comercio el no hacer enojar a Trump mantiene al TMEC intacto.

Si pierde el actual presidente y gana Biden como quedaremos parados con la nueva administración y los demócratas será una incógnita que se conocerá a finales de año.

@juansmusi​​​​​​​

La generación de 1898

En el siglo XVI, cuando el imperio español estaba en su esplendor tenía territorios en los cinco continentes. En tiempos del Emperador Carlos V (rey de 1519 a 1556), se puso de moda la frase “El Imperio en el que nunca se pone el sol”.

Con el paso de los siglos, España fue perdiendo territorios y hubo un año dramático, 1898, en el que acabó de perder sus últimos dominios de ultramar: Filipinas, Puerto Rico y Cuba. Con estas derrotas, España mostró que no tenía un ejército moderno y bien equipado.

Intelectuales, periodistas, pensadores, científicos, políticos, catedráticos de la península ibérica mostraron su gran pesar y se creó “La Generación de 1898” con un ansia renovadora.

Surgieron literatos, pedagogos y filósofos como Miguel de Unamuno, Ramiro de Maeztu, José Martínez Ruiz (“Azorín”), Pío Baroja, Antonio Machado entre otros muchos.

¿Qué planteaban? Que España tenía que modernizarse y entrar en el progreso económico, industrial, tecnológico, agrícola, ganadero, minero; fomentar las exportaciones comerciales con el resto de Europa y otras naciones.

Antonio Machado sostenía que había que “contraponer la frívola España de la charanga y la pandereta que muere, con la laboriosa España del cincel y del martillo”.

Miguel de Unamuno (1864-1936) repetía la frase: “Me duele España” como una preocupación patriótica al considerar el atraso de su país frente al empuje y desarrollo del resto de Europa. Y animaba a sus conciudadanos a ponerse en marcha para mejorar esa deplorable situación de pobreza, atraso e ignorancia. Sus obras más conocidas son: “El Cristo de Velázquez”, “Rosario de Sonetos Líricos”, “Teresa” y su magnífico ensayo “Vida de Don Quijote y Sancho”.

Algunos como Ramiro de Maeztu (1875-1936) propusieron “la defensa de la Hispanidad” con la finalidad de exaltar los valores tradicionales, crear un orgullo por la Patria y depositar más fe en su futuro. Son conocidos sus ensayos sobre “La Celestina, “Don Juan”, “Don Quijote”.

“Azorín” (1873-1967) recomendó cuidar más el lenguaje y volver a los clásicos de la Literatura Española. Creó un lenguaje sencillo y llano. Su estilo consiste en frases cortas, separadas por el punto y como o el punto. Sus obras en las que describe, por ejemplo, a los pueblos son una delicia para el lector y un modo de aprender a redactar mejor el castellano.

A modo de ejemplo, se encuentran sus obras “Castilla”, “Los pueblos”, “Don Juan”, “Doña Inés”, “Félix Vargas”. En teatro son conocidas sus obras: “La Muerte en lo Invisible”, “El Tiempo en Angelita” y “Ensueño en Cervantes o la Casa Encantada”.

Algunas novelas de Pío Baroja (nacido en 1872) son de carácter psicológico en las que estudia cuidadosamente el pensamiento de algunos personajes que reflejan las ideas del novelista. Por ejemplo, “Camino de Perfección” y “El Árbol de la Ciencia”.

En sus novelas históricas, que tienen una clara influencia de su antecesor, Benito Pérez Galdós (1843-1920), tratan de episodios de la historia de España, desde la Guerra de Independencia hasta la fecha en que fallece en 1956. Es famosa su novela “Memorias de un hombre de Acción”.

Antonio Machado (1875-1939) es el llamado “Poeta de Castilla”. Fue catedrático de los institutos en Soria, Baeza y Madrid.

Escribe con sobrios y bellos versos. Su paisaje es descrito con los más adecuados matices.

Su estilo poético es grave y reflexivo. No busca la perfección externa, sino la sinceridad y la emoción. En su poesía gusta de filosofar, utilizando muchas veces proverbios y dichos populares. Sus pensamientos, que pone en boca de “Juan de Mairena” se expresan a veces en prosa y alcanzan una notable profundidad ideológica.

A Machado no le interesa el “preciosismo” de la forma que tanto buscan sus contemporáneos, los poetas modernistas. Por el contrario, es un poeta meditabundo y grave que canta el paso del tiempo en la vida humana y busca la transparencia en su expresión y no los primores de estilo.

Un botón de muestra:

“Converso con el hombre que siempre va conmigo / -quien habla solo, espera hablar a Dios un día; / un soliloquio es platica con este buen amigo / que me enseñó el secreto de la filantropía /. (…)

“Y cuando llegue el día del último viaje / y esté al partir de la nave que nunca ha de tornar, / me encontraréis a bordo, ligero de equipaje, / casi desnudo, como los hijos de la mar”. /

Los literatos de la “Generación de 1898” ejercieron una importante influencia en el pensamiento y en los escritores de los años posteriores y sembraron la conciencia de modernizar a España.

Un amor para recordar…

Hace unos años, me ponderaban lo maravilloso de la película “Diario de una pasión”; cómo era que unos jóvenes de diferentes clases sociales se habían enamorado; cómo habían superado tantas cosas y al final estar juntos hasta la ancianidad. Era el ejemplo de que el “amor real” existe, o bien, con el que muchas mujeres sueñan: pasión, diversión, dolor,… que se transformó en peleas, golpes, celos, promiscuidad, infidelidad.

La pregunta obligada es ¿realmente alguien querría algo así en su vida?

Mi respuesta a tal ejemplo fue recomendar la película “Un amor para recordar” protagonizada por Mandy Moore y Shawn West: Jamie es una estudiante sobresaliente, alegre, que viste con largos vestidos, ayuda a otros con tutorías, es servicial; escribió para el anuario escolar que deseaba presenciar un milagro, siendo esto último parte de un listado de cosas que deseaba hacer antes de morir. Landon es el típico galán popular de la escuela, fanfarrón y abusivo. Debido a su participación en una obra teatral, inician a duras penas una amistad que más tarde se transforma en amor.

¿Cuál es la novedad? ¿Qué puede ser interesante? Jamie ama los libros, más no vive encerrada en una biblioteca; posee un carácter apacible y alta autoestima; tiene una seguridad que muchas chicas de preparatoria invidiarían; su rostro y sonrisa irradian una belleza genuina. Sus estándares son altos en todos los aspectos, así que cuando entra en contacto con el rebelde Landon, ella jamás los abarata para agradarle; al contrario, es él quien eleva los propios al querer su amistad y más tarde su amor. He aquí que comenzará la dura transformación del muchacho.

Landon comienza a ayudar a otros, aprende a disculparse y se aleja de amigos que no le hacen bien. Admite que se ha equivocado; para salir con Jamie hace las cosas apropiadamente: pide permiso a su padre y la lleva a cenar a un lugar decente. Jamás intenta sobrepasarse, ni le propone nada deshonesto. Le ayuda a hacer realidad parte de su listado de cosas qué hacer. Después de tiempo y una dolorosa noticia, le propone matrimonio y se casan.  Toda esa trama fue el centro de aquella conversación: cuando la mujer se da a respetar, el hombre que desee estar con ella, deberá ordenarse para merecerla o tendrá que alejarse.

Esto jamás sucedió con Noah y Allie en “Diario de una pasión”, puesto que salen a hurtadillas y ella aceptaba el trato vulgar con tintes de “diversión” que él le dá y así es su relación; con muestras de pasión desbordada, viven en una montaña rusa, llena de altibajos emocionales, con gritos y hasta golpes. En un reencuentro, acaban teniendo relaciones sexuales, él es promiscuo y ella infiel a su prometido. Todo esto fue presentado al cinéfilo cómo “amor”.

Allie al tener estándares bajos, propicia que Noah tenga acceso a ella. No espero hasta el matrimonio, así que tomo un anticipo; no fue caballero en modo alguno y no le interesó proteger la castidad de la mujer que decía amar. No tiene nada que ver la clase social, sino el amor verdadero y el respeto. No tiene qué ver la cuna sino la forma en que vivimos y cuánto nos respetamos; ahí radica gran parte del éxito o fracaso de las relaciones humanas que sostenemos a lo largo de nuestras vidas.

No es raro pensar que ya no hay caballeros; creo sinceramente que además de la siempre importante formación moral en la familia, los hombres deben tener un ideal por el cual luchar y elevarse en todo sentido, así que la mujer ha de mostrárselo, comportándose de acuerdo al tipo de hombre que quiera en su vida. Si se comporta como Allie, es probable que el tipo sea divertido pero no un hombre respetable; si se comporta como Jamie, muchos se irán es cierto, pero quedará aquel que la respete y la ame. Lo mismo sucede a la inversa.

Desde luego el hombre que es realmente caballero, no solo respetará a la mujer que tiene estándares altos y se ama a sí misma; también lo será –muy particularmente- con aquellas mujeres que no saben respetarse a sí mismas, accediendo a tener relaciones sexuales si sus novios se lo piden o vistiendo de manera poco decorosa, entre otras cosas. Y si ellas no aprecian el gesto, solo alejarse, pero jamás aprovecharse. ¿Cuántas veces no hemos escuchado a hombres que se tenían a sí mismos por “caballeros”, decir “ella quería”? Absurda disculpa para salir bien librados de una mala relación, habiendo obtenido lo que querían.

Suele pensarse que el amor cuando es real debe doler, incluso herir, debe ser tumultuoso y apasionado, o de lo contrario no es amor. Ese concepto tan equivocado debe erradicarse, porque puede llevar a muchos a vivir relaciones verdaderamente tormentosas, donde el amor y el respeto es lo único que no existe.

“Un amor para recordar” puede parecerle una película básica a muchos, no obstante muestra que la amistad y el amor, al ser ordenados en Dios, pueden transformar para bien la vida de las personas. Inclúyala en su vídeoteca familiar, vale mucho la pena…

La importancia de los padres en la formación de sus hijos

Acaba de pasar el “Día del Padre”. Esta fecha me ha hecho recordar que durante 15 años estuve dando clases en una primaria y secundaria llamada “Educar, A.C.”, en el municipio de Ixtapaluca (Estado de México). Me parece que aprendí de los alumnos, profesores y de sus padres mucho más que lo que yo pude haberles enseñado. Por su alegría, testimonios de vida de sacrificio en el trabajo cotidiano y de entrega responsable en sus deberes como padres.

Los papás seguían muy de cerca la formación académica y humana de sus hijos. Y ellos mismos participaban en convivencias especialmente destinadas a proporcionarles cursos para que desempeñaran mejor su labor como padres y esposos.

Tengo muy grabada una frase de uno de ellos quien, al final de una de esas convivencias, me comentó: “¡Muchas gracias por darnos estos cursos tan necesarios! ¡Es que nadie nace sabiendo cómo ser un buen padre!”

En otra ocasión, les pedí a los alumnos de primero de secundaria que dibujaran cómo era el ambiente de sus casas. Me llamó la atención que, uno de ellos, dibujó únicamente una gran televisión y abajo una frase: “Me gustaría ser un aparato de televisión”.

Como no capté el sentido de su dibujo ni de su mensaje e intuí que algo le ocurría al muchacho, al final de la clase lo llamé aparte y le pregunté por el significado de su dibujo. “Sí, profesor. Es muy sencillo: mi papá está poco tiempo en la casa. Y cuando llega, enseguida prende la televisión y no platica ni conmigo ni con mis hermanos. Le pregunto algo y ni me contesta o como que se molesta. Cuando llega el domingo, invita a sus compadres a ver el futbol. Sólo habla conmigo para pedirme que vaya a la tienda a comprarle cervezas. Por eso es que me gustaría ser televisión: para que me mire, platique y se interese por mí.

Al poco tiempo, cité a este padre de familia al colegio. Le mostré el dibujo y la relaté la conversación que había tenido con su hijo. Le recordé amablemente algunos de los conceptos explicados en los cursos de capacitación familiar. Y su respuesta fue magnífica porque me dijo que no era consciente de su teleadicción en detrimento de la atención y formación de cada uno de sus hijos e hizo el propósito de corregirse en este punto y algunos otros.

En otra ocasión, se les pidió a los alumnos de sexto año que elaboraran, con cartón y otros materiales, edificios como hospitales, aeropuertos, multifamiliares, etc. Me impresionó que, desde muy temprano, aparecieron las mamás y los papás                    –acompañando a sus hijos- con ese trabajo escolar ya que se les había dicho que habría un concurso y se entregarían premios para los tres mejores proyectos. Los padres, muy solidarios, estaban tan interesados como los alumnos.

Finalmente, un tema recurrente para conversar con los papás era que se plantearan ambiciosas metas profesionales para con sus hijos. En ese tiempo, principios de los años noventa, la mayoría eran agricultores o ganaderos. Sé que muchas familias hicieron ahorros e importantes sacrificios para enviar a sus hijos a la universidad. Y, a la vuelta de los años, da mucho gusto comprobar que ahora son destacados ingenieros, abogados, administradores de empresas, pedagogos, etc.

Sin duda, el mérito es tanto de los padres como de las madres y, por supuesto, de los alumnos por su empeño y dedicación. Los padres les han brindado una educación esmerada y un cariño manifestado con obras, que se han quedado grabados para siempre en las mentes agradecidas de sus hijos.

Economía y derechos humanos

Según hemos dicho en otras oportunidades, cuando se analiza el modo como hoy se conciben y exigen los derechos humanos, en particular los de segunda generación (los que conllevan prestaciones directas del Estado, como la salud o la educación), es imposible no preguntarse cómo se financiarán estos derechos cada vez más amplios y costosos.

            La pregunta, por mucho que algunos la rehúyan, es esencial, pues todas estas actividades requieren implementar una serie de medidas que, se quiera o no, conllevan recursos, y no pocos, dicho sea de paso. De hecho, cada año el erario del Estado se ve más y más comprometido, no solo para incorporar los nuevos y crecientes derechos que se reclaman como la cosa más natural, sino además, para mantener los ya existentes, que –no faltaba más– una vez adquiridos, obviamente no se pueden perder.

            Y por supuesto, uno de los blancos preferidos de esta vorágine de derechos, es el modelo económico neoliberal, al cual suele culparse de prácticamente todos los males e injusticias, que los derechos humanos estarían llamados a reparar. Evidentemente, lo anterior no significa que no haya cosas que corregir del modelo, que como toda obra humana es perfectible y puede ser mal usada. Pero en muchos casos, la mirada de estos “derechohumanistas” apunta a su completa destrucción, pues como se ha dicho, sería el origen de todos los males, la peor maldición que ha caído sobre la faz de la tierra.

            Mas, si se consiguiera ese propósito, ¿de qué manera o por cuánto tiempo podrían mantenerse los enormes gastos que requieren estos derechos tan ardorosamente proclamados y exigidos? Porque si se atenta contra el mecanismo que permite la producción de la riqueza, se propina un golpe mortal a la misma fuente de donde surgen estos recursos –tan necesarios como olvidados– que les permiten existir. Sería como matar a la gallina de los huevos de oro.

            Lo anterior, por mucho que en un principio surja la apariencia de haber solucionado una “injusticia”, como por ejemplo, cuando se suben desmesuradamente algunos impuestos, se establecen precios máximos o se realizan expropiaciones estratégicas. En todos estos casos, se está generando pobreza, y la posibilidad de acceder a créditos internacionales o de iniciar una espiral inflacionaria tienen también un beneficio limitado que muy pronto se paga con creces, generando muchos más problemas que los que se buscó solucionar en un principio. Por eso, podría concluirse que es más lo que los derechos humanos dependen de la economía que lo contrario, aunque resulta obvio que ambos se influyen mutuamente.

            En consecuencia, si los derechos humanos requieren de una economía sana para poder solventarse, el mayor daño que puede hacerse a estos derechos, es atentar contra dicho sistema económico, pues proporciona uno de los elementos básicos para su existencia. Incluso podría hablarse del “derecho humano a una economía sana”, pues se insiste, atentar contra la misma es hacerlo contra los derechos humanos en su globalidad. Pocos o casi ningún derecho humano de los que actualmente se implementan continuaría existiendo, si volvemos una economía pastoril o si lo absorbiera todo el Estado.

            Por tanto, hay que andarse con bastante más cuidado al momento de criticar tanto al “modelo” en nombre de los derechos humanos –lo cual no obsta a perfeccionarlo–, pues con ello estamos atentando contra estos mismos derechos en su globalidad.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

Plácido Domingo voz, interpretación, pasión

Simpatía arrolladora, han hecho que Plácido Domingo haya sido y sea todavía, una de esas luces que traen alegría y que sin duda alguna enriquecieron de forma singular el mundo musical

En 1941, dos años después de haber terminado la terrible guerra civil española, con España dividida, hambrienta y herida, viene al mundo un niño: Plácido Domingo.

Plácido Domingo se convierte en la VOZ un tenor prodigioso que inunda de calidez y belleza al siglo XX. Sus interpretaciones, su entrega, la intensidad de sus actuaciones, ya sea ópera, zarzuela, coplas, lo que sea, nos emocionan, nos llega a todos, en fin, un dominio absoluto de todos los géneros, un gran conocimiento musical, que le ha hecho ser al mismo tiempo que cantante, único por su tesitura y dones de interpretación, un aclamado director de orquesta, y director de las óperas de los Ángeles y Washington.

Todo esto unido a su altruismo y carisma personal han hecho de él, una leyenda viviente, de lo que se puede lograr, pero que muy pocos logran, con tenacidad, mucho esfuerzo, trabajo y dedicación, y por su puesto con un instrumento maravilloso que ha sabido educar y cultivar su voz.

Plácido Domingo nos conmueve, nos hace llorar, nos ha dado alegría y verdadera emoción.  Hemos tenido momentos de tal intensidad y entrega, que han sido casi místicos. El arte cuando de verdad lo es,  lleva a ese estado de bienaventuranza. Por un momento nos olvidamos de todo, nos entregamos y eso ha sido y es, un alimento espiritual, sin el cual el ser humano, como diría Ortega es un ser inacabado. El arte forma parte esencial, importante y definitivo, en nuestro desarrollo, nos transmite, amor, pasión y verdaderos momentos de éxtasis.  

Que privilegio nacer con un don semejante y hacer el uso extraordinario que este tenor hace de él.

Creo que somos privilegiados de haber podido compartir el siglo donde vivió y triunfó y si a todo esto se le agrega, su cálida personalidad y su extraordinaria calidad humana, que más se puede decir. Es el tenor que más simpatías y admiración ha despertado.

 

Este gran artista es el fundador de un concurso de ópera Operalia , para dar a conocer a los grandes cantantes del futuro. Organizador de diversos eventos con fines no lucrativos y por encima de todo eso y creo es lo más importante, un gran ser humano. Ese derroche de emoción con una voz insuperable, han hecho del gran Domingo el tenor más importante del siglo XX.

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