La cuarta edad. Un Proyecto de Vida en 26 consejos.

En la cuarta edad, el propósito de vida más importante es conseguir llegar a la quinta edad, llenos de entusiasmo, salud física y mental y plenitud de vida interior. Para ello es muy importante conocer y practicar las virtudes y valores humanos, mantener unas costumbres y hábitos saludables, tener actitudes positivas, etc.

Cuando lleguen los achaques propios de cada edad, aceptarlos, enfrentarlos y no pretender ganarlos, salvo que sea posible con medios normales. La lucha contra algo predecible y normal, suele frustrar a muchas personas de las terceras, cuartas o quintas edades.

La tercera edad, supuestamente comienza a los 65 años. Estadísticamente quedan por delante unos 20 años de esperanza de vida.

La cuarta edad, supuestamente comienza a los 80 años. Estadísticamente quedan muy pocos años de esperanza de vida. Por eso hay que prepararse y realizar un buen Proyecto de Vida, para esos años que quedan, intentando romper al alza las estadísticas que nos desanimen.

La quinta edad, supuestamente comienza a los 100 años. El que llegue a esa edad, que ya no se preocupe de nada, pues “muy pocos se mueren después”. Esto mismo se puede aplicar también, a los de la cuarta edad.

La edad biológica es lo que mide el pasado de las personas, el futuro se mide por las perspectivas de cumplir los Proyectos de Vida que se tienen. Es muy duro pero reconfortante, estar luchando día a día contra la edad, ya que hay muchos que ya no pueden seguir luchando. El privilegio de unos pocos, es poder luchar para cumplir los Proyectos de Vida. Dicen los sabios que hay más pieles de cordero, que de carnero.

La cuarta edad es la nueva vejez o la vejez nueva. Es la revolución de la longevidad, que nos ha dejado como obsequio el siglo XX, para las afortunadas nuevas generaciones. La esperanza de vida va creciendo poco, debido al esfuerzo de unos cuantos profesionales y del nuestro.

Cuando se llega a la cuarta edad, es cuando más hay que esforzarse, en plantear cuántas y cuáles son las asignaturas pendientes de estudiar, realizar y aprobar, y cuáles de estas se pueden cumplir con los medios físicos, económicos, familiares, sociales y de entorno que se tienen.

En la cuarta edad tienen que hacerse desaparecer los conceptos de “el día de mañana”, pues ese día puede ser hoy. Debemos saber que lo que no hayamos hecho, cuando teníamos otras energías, ya no queda tiempo para hacerlo. Hay que repasar y poner en orden las cosas que estaban desordenadas, por ejemplo: Las religiosas, las familiares con los que no sobrevivirán, las económicas, las sociales, los testamentos civiles y vitales, etc.

Este es el momento de examinar el Proyecto de Vida que se tenía, para complementarlo con las cosas que no se han llevado a efecto o se han llevado defectuosamente, fuera de lo previsto. Hay que atar todos los cabos pendientes y prepararse para los momentos finales, que pueden ser tan plenos o más que los anteriores.

Es cuando ya se tiene una buena experiencia acumulada hasta la tercera edad, y se debe revisar el plan de vida que se estaba llevando, después de la jubilación. Para las decisiones, hay que mirar con más detalle, por el amplio parabrisas del coche de la vida, pero sin olvidar el pequeño retrovisor, para ver el pasado.

Siempre hay que buscar un nuevo hito, para replantear lo que se está haciendo y lo que no se está haciendo. Es hora de aparcar el ayer de la jubilación y prepara un Proyecto de Vida para el mañana, que siempre empieza hoy mismo. Compaginando la vida actual, con los Proyectos de Vida futuros, expresados en plazo corto, medio y largo.

La vida siempre tiene un propósito, o hay que dárselo, máxime en la cuarta edad. Cuanto más lo hayamos preparado, estudiado y analizado, mucho mejor podremos cumplirlo.

A determinadas edades hay más cosas que hacer, que tiempo para hacerlas. Elegir una, implica dejar de hacer otras, para eso se tienen que elegir con mucho cuidado las prioridades, presentes y futuras, analizando qué es lo que les suma y qué es lo que les resta. Intentando equivocarse lo justo, ya que no suele haber muchas horas de repuesto, para enmendar, ni rehacer las cosas.

La cuarta edad también puede llegar a cualquier edad. Lo normal es que llegue por vejez natural, pero también puede llegar a cualquier edad, debido a un accidente que tenga graves consecuencias físicas o mentales, por una enfermedad incurable, por un deterioro prematuro, etc. En ese momento nos pueden predecir, dadas las estadísticas, que aproximadamente nos queda un día, un mes, un año de vida, etc. Durante ese plazo dado, podremos estar con o sin deterioramiento progresivo o lineal. Nadie está a salvo de lo que puede ocurrir. Esas situaciones también son momentos especiales o hitos, para preparar un buen Proyecto de Vida para esa cuarta edad, ya avisada, aunque no sea aceptada.

Las cuatro cosas más importantes de la cuarta edad:

· Tener salud: Equivalente a saber llevar bien los achaques propios de la edad, tratando que sean los menos posibles.

· Trabajo: Equivalente a tener ocupaciones lúdicas que den satisfacción y a poder ser, que sirvan para transmitir a otros la experiencia acumulada.

· Estar en Gracia de Dios: Equivalente a tener la maleta preparada, llena de obras buenas y vacía de faltas, de las que ya me debería haber arrepentido seriamente, previamente a que sea muy tarde el hacerlo.

· Estar todos juntos: Equivalente a estar rodeado de las personas queridas, familiares y amigos, para que me ayuden a disfrutar de la transición de la cuarta, a la quinta edad.

En la cuarta edad hay diversos achaques, propios de nuestro paulatino deterioro, hay que saber llevarlos y aceptarlos con dignidad y deportividad, sabiendo controlarlos y haciendo caso a los consejos médicos, pero principalmente, escuchando a nuestro cuerpo, que es nuestro mejor médico.

De la cuarta y quinta edad, cada vez hay más personas. Deberíamos participar en los clubs de los de tercera, cuarta y quinta edad, pues tenemos el mérito, no propio, de haber conseguido llegar a disfrutarla. La experiencia de la vida da seguridad. Ese club puede ser de forma física, en el lugar donde vivimos o de forma virtual, con amigos en cualquier parte del mundo. El Internet es un extraordinario medio de conocer y comunicarse con los nuevos amigos, o con los de siempre.

El sofá o butaca de la casa, normalmente situado en el mejor sitio, es un objeto criminal, que mantenemos y cuidamos, como si fuera nuestro cuidador más virtuoso. Él es el culpable de muchos de nuestros achaques, falta de movilidad o enfermedades. Hay que cansarse antes de ponerse a descansar, pero muchas veces, nos ponemos a descansar sin habernos cansado, y eso, no es bueno para la salud en la cuarta edad.

El verdadero descanso no es sentarse y no hacer nada, sino cambiar de actividad, como por ejemplo hacer Proyectos de Vida, leer, escribir, pintar, comunicarse con los amigos, etc. Si tenemos tiempo libre para estar sentados, también podemos tener actividades religiosas, intelectuales, culturales o sociales, mucho más beneficiosas para nuestra salud. Cualquier cosa menos estar inactivos mental y físicamente.

Se tiene que evitar la fatídica combinación del sedentarismo, más la inactividad mental. Hay que tratar de conseguir con mucha creatividad, una ocupación que sea acorde con las posibilidades, capacidades gustos y preferencias de cada persona. Los muy listillos emplean la creatividad, para encontrar disculpas para no hacer nada.

26 Consejos a las personas de la cuarta edad.

1- Hay que administrar muy bien el tiempo diario, sin perder ni un minuto, pues cada uno que se pierde, supone un porcentaje muy grande del tiempo que nos queda. Para ello es imprescindible tener una agenda, que marque las prioridades, el orden, los tiempos y los horarios para cumplir el Proyecto de Vida. Pero la agenda no debe ser rígida, se debe poder cambiar según las conveniencias, para hacer la vida más agradable.

2- Hay que buscar y encontrar las motivaciones, para hacer y seguir los Proyectos de Vida que nos hayamos planteado. La pereza es el peor enemigo de los propósitos y de los Proyectos de Vida.

3- Hay que buscarse formas sanas y creativas de divertirse, a poder ser con la familia y los amigos. Intentado evitar las diversiones, que los medios de comunicación nos dan enlatadas, abstrayéndonos del mundo real que vivimos.

4- Hay que cumplir con los consejos de los médicos y visitarlos con la frecuencia necesaria, sin esperar a estar enfermos para visitarlos. Los cuidados médicos preventivos, son la mejor arma para estar en buena salud. Dicen que al médico hay que ir cuando se está bien, pues cuando se está mal, ya se encarga alguien de llevarnos.

5- Hay que decidir si en la vida restante, vamos a ser pastor que conduce el rebaño que se deja pastorear. Llevando la delantera o dejando que los acontecimientos y las circunstancias nos arrastren.

6- Hay que definir con claridad lo que me gustaría hacer, lo que no me gustaría hacer, lo que se hacer y lo que no puedo hacer.

7- Hay que definir las prioridades del tiempo, que supuestamente queda de nuestra vida.

8- Hay que enfocarse muy bien en las obligaciones pendientes de resolver, en la dedicación a la familia, tratando también de recuperar los afectos y las relaciones sociales perdidas, con los amigos y conocidos.

9- Hay que estar muy atentos para no sentarse a esperar, a que pasen los días y llegue la incapacidad o la muerte.

10- Hay que examinar el carácter personal y sus consecuencias, en nuestra vida cotidiana y en la de los demás que nos rodean, tratando de cambiarlo o mejorarlo, para evitar las explosiones incontroladas de mal humor o agresividad, algunas veces consentidas por el buenismo de otras personas.

11- Hay que examinar las prácticas religiosas, internas y externas, pues estas son las que dan la fuerza suficiente para discernir, mediante la oración y la meditación, las situaciones reales internas y externas, propias de la cuarta edad. Mucho mejor si están acompañadas, por los sabios consejos de un director espiritual.

12- Hay que hacer lo que se debe hacer, y estar en lo que se hace, para estar alegres y felices, realizando nuestro Proyecto de Vida, viviendo nuestros objetivos, plasmándolos en cada una de nuestras acciones.

13- Hay que hacer un análisis de los activos, pasivos, ingresos, gastos programados e imprevistos, pero siempre con la ayuda de alguna persona especializada, Conocer con detalle la situación real financiera, permite tomar las decisiones convenientes, para cada situación presente y futura. Evita muchos disgustos y algunas veces da una tranquilidad, que de otro modo no existiría.

14- Hay que hacer un examen sobre lo que haríamos si: Si nos dieran solamente un día más de vida. Si nos dieran 10 años más de vida. Si nos dieran un millón de dólares. En estas circunstancias cómo, en qué y para qué, cambiaría nuestra vida y la de nuestro entorno.

15- Hay que hacer un mapa de carreteras por donde circular, para conseguir los objetivos propuestos.

16- Hay que ignorar las expectativas adversas sobre la vejez, casi siempre están basadas en la ignorancia o en premisas falsas.

17- Hay que intentar no ir detrás de las circunstancias, que anteriormente nos han ido marcando lo que tenemos que hacer y no hacer, si ir dos pasos por delante de ellas, para hacer nosotros lo que queremos, podemos y sabemos hacer: Cuándo, cómo, dónde y por qué lo queremos hacer.

18- Hay que intentar que el Proyecto de Vida, consista en marcarse unas metas alcanzables, para reforzar con tenacidad, alguno de los puntos débiles o mejorar, alguna de las cualidades.

19- Hay que mejorar el conocimiento, a través de la lectura, la escritura y escuchando a los que tengan algo bueno que decir. No cayendo en la tentación de estar mucho tiempo frente a la televisión, que nos da ya todo masticado, evitando que tengamos que ponernos a pensar, pues ante la televisión, las neuronas se paran y envejecen.

20- Hay que potenciar los deseos positivos de hacer cosas buenas, aunque sean difíciles y rechazar los deseos negativos, de estar sin hacer nada o solo de provecho para uno mismo y no para los demás.

21- Hay que preparar con la ayuda de familiares, amigos o profesionales, un programa de actividades agradables y sanas, para ir llenado la vida con cosas agradables y del propio gusto.

22- Hay que rechazar las rutinas que nos priven de la creatividad, para intentar hacer cosas nuevas, dentro de nuestras posibilidades.

23- Hay que seleccionar unos fines alcanzables, para disminuir o eliminar nuestros defectos, y mejorar el conocimiento y la práctica de las virtudes y valores humanos, eliminando los puntos débiles y mejorando los puntos fuertes.

24- Hay que tener muy claras las prioridades presentes y futuras, marcando si es posible una hoja de ruta, como guía de lo que debo y no debo hacer. Teniendo muy presente que lo que no sume al Proyecto de Vida, le resta.

25- Hay que tratar de encontrase y unirse con la religión, escuchar su voz, abrirle las puertas de su corazón, seguir sus instrucciones y ponerla como referente principal, para todas las acciones.

26- Hay que valorar positivamente nuestra situación, sin equivocaciones ni comparaciones engañosas. Saber valorar bien, es saber amar al prójimo y a lo que se tiene.

 28 Sentencias sobre la cuarta edad:

1. Si dicen que eres demasiado viejo para hacer una cosa, procura hacerla enseguida.

2. El arte de envejecer, es el arte de conservar alguna esperanza.

3. El elixir de la eterna juventud, está escondido en el único lugar, en donde a nadie se le ocurre buscar, en nuestro interior.

4. El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones.

5. El viejo no puede hacer lo que hace un joven, pero lo que hace, es mejor.

6. En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.

7. Envejecer es como escalar una gran montaña, mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena.

8. Envejecer no es nada; lo terrible es seguir sintiéndose joven.

9. Jamás un hombre es demasiado viejo, para recomenzar su vida y no hemos de buscar que lo que fue, le impida ser lo que es o lo que será.

10. La madurez del hombre es haber recobrado la serenidad, con la que jugaba cuando era niño.

11. La vejez comienza cuando el recuerdo, es más fuerte que la esperanza.

12. Las arrugas del espíritu, nos hacen más viejos que las de la cara.

13. Los árboles más viejos, dan los frutos más dulces.

14. Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos.

15. Los que en realidad aman la vida, son aquellos que están envejeciendo.

16. Los viejos desconfían de la juventud, porque han sido jóvenes.

17. Madurar tiene más que ver con lo aprendido de las experiencias, que con los años vividos.

18. Muchas personas no cumplen los ochenta, porque intentan durante demasiado tiempo quedarse en los cuarenta.

19. Nada nos hace envejecer con más rapidez, que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos.

20. Nadie es tan viejo que no pueda vivir un año más, ni tan joven, que hoy no pudiese morir.

21. No puede haber cosa más alegre y feliz, que la vejez pertrechada con los estudios y experiencias de la juventud.

22. Saber envejecer es la obra maestra de la vida, y una de las cosas más difíciles, en el arte dificilísimo de la vida.

23. Se es viejo cuando se tiene más alegría por el pasado, que por el futuro.

24. Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar.

25. Todos deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hayamos llegado.

26. Una bella ancianidad, es la recompensa de una bella vida.

27. Envejecer es bueno para la salud.

28. Envejecer es un 25% de procesos genéticos y 75% de nuestra forma de actuar, pensar o sentir.

francisco@micumbre.com

Mujer, ¡Recupera tu dignidad!

Por Germán Ambrosio M.

Con motivo del reciente Sínodo de la Familia que ha concluido en días pasados, se suscitó una reflexión acerca de la necesidad de promover puntualmente que es ser familia, como una forma de re-valorizarla, y ponerla en el lugar primordial que tiene en la sociedad. Pensado en ello, opino que antes de que eso, será necesario recordarle a muchas mujeres el valor que tienen como tales, que sepan recuperar su dignidad perdida por circunstancias diversas y lamentables de la vida, y en muchos casos acompañadas y producto del propio consentimiento.

Se debe recordar que la mujer juega un papel muy importante como un pilar base de la familia, ya que es ella quien es el vínculo primario de los hijos desde temprana edad con el mundo exterior, dentro de un desenvolvimiento sano. Toda mujer debe saber valorar y defender su dignidad desde la niñez, tomando conciencia que con el ejemplo se enseña a sus niñas a hacerse respetar y a los niños a tratar a la mujer como se debe, con respeto y amor.

Es triste ver en la actualidad a la mujer permitir que se le denigre, viendo pisoteada su dignidad, donde por ejemplo podemos observar en diversos medios de comunicación y entretenimiento, mujeres que tienen como profesión la de ser actrices, cantantes, o conductoras de programa de tv, se dejan llevar por lo que las “modas” dictan, y visten en una forma donde el pudor “brilla por su ausencia” y poco dejan a la imaginación, viviendo inmersas en forma consentida en una cultura de la banalidad.

Algo parecido sucede cuando la mujer permite cosificarse, al aceptar lo que el papa Francisco llama “la influencia de las colonizaciones ideológicas”, donde se le propone a la mujer considerar un “derecho” que la hace libre, el dañar su cuerpo por medio de una mentalidad y unas prácticas anticonceptivas, y en otros casos haciendo un mal uso el don precioso de la maternidad que se le ha dado, por medio del ejercicio de la maternidad subrogada, siendo un vientre de alquiler en venta, y en el aborto, donde mata a su propio hijo por nacer, convirtiendo su vientre fértil en una tumba estéril.

Cuando la mujer permite situaciones de infidelidad y adulterio de su cónyuge, guardando silencio y haciéndose “de la vista gorda” con tal de que el esposo no se vaya y siga dando dinero para los gastos de la casa e hijos, termina perdiendo todo sentido de dignidad.

Dentro de este postmodernismo en que vivimos la mujer acepta tirar al bote de la basura su dignidad al tragarse la mentira que ofrece el feminismo radical, donde adopta una posición de lucha descarnada en contra del hombre, a quien debiera ver como su complemento y que en cambio considera el adversario a vencer, y todo por salir a buscar el éxito y el reconocimiento social, que al final la deja vacía y en soledad.

Decían las abuelitas: “Que el hombre llega hasta donde la mujer quiere” y parafraseando podríamos decir que, “la falta de respeto a la dignidad de la mujer llegará hasta donde ella misma lo permita”; la mujer ha querido para competir con el nombre, usar la estrategia equivocada de imitar no los rasgos positivos, sino los rasgos negativos y vicios de algunos hombres, convirtiéndose así, si es posible, en mujeres más borrachas que ellos, más promiscuas, más infieles, y ese es claramente el camino equivocado para la realización de la mujer como persona, y eso repercute en la familia y la sociedad.

El tirano dictador Lenin decía: “Si quieres dominar un país prostituye a sus mujeres”, si la dignidad de la mujer sigue siendo maltratada, toda sociedad estará condenada a la destrucción desde sus cimientos, en cuya base está la familia. Una mujer herida en su dignidad poco puede hacer para educar correctamente a sus hijos.

Recuerda mujer que no eres tan solo un número en una estadística, ni una posible víctima más, sino un ser humano con dignidad y que merece respeto. Las herramientas para recuperar tu dignidad son muchas solo necesitas buscarlas, hay instituciones especializadas en ayudarte en ese sentido, además de la importancia de que busques tener una vida de fe, en Dios.

Una mujer que tiene dignidad y la hacer respetar, es base de familias ejemplares que dan a la sociedad sentido de prosperidad.

Así pues, la tarea no es fácil, ni tampoco imposible: ¡Estas a tiempo mujer! de recuperar tu dignidad y asumir el papel único e insustituible para el cual fuiste creada, a partir de tu entorno familiar, ya sea como hija, madre o esposa, para formar ciudadanos de bien e hijos de Dios dignos, que se integren a la sociedad para formar un mundo mejor.

¿Soledad? ¡No te desesperes!

Por  *Juan Alberto Echeverry

Es usual deprimirnos, sentirnos abandonados y tristes, cuando nos sentimos solos en la vida, cuando no logramos conseguir una pareja o tener a alguien con quien pasar las horas o compartir nuestras alegrías y tristezas. Pero más allá de la soledad, hay una persona que nos alienta, que nos acompaña, nos abriga, nos abraza, y no nos descuida nunca. El llena nuestros vacíos y suple todas nuestras necesidades.

Isa 41,10 No tengas miedo, pues yo estoy contigo;
no temas, pues yo soy tu Dios.
Yo te doy fuerzas, yo te ayudo,
yo te sostengo con mi mano victoriosa.

Sal 68,6 (7) Dios da a los solitarios un hogar donde vivir,
libera a los prisioneros y les da prosperidad.

Sin embargo el mismo Dios nos invita a actuar en la misma soledad, a no dejarnos agobiar por la situación, sino luchar y construir la vida sobre la base de la confianza en Él, pero haciendo nuestros propios planes:
Lectura: La lectura nos llena de alegría y esperanza; nos hace crecer en el conocimiento y contribuye a nuestra estima. Nos aporta ideas para la acción y nos prepara para compartir tema con quienes se nos acerquen.

Deporte: Nos ayuda a oxigenar la sangre, revitalizar nuestro cuerpo, nos ayuda con pensamientos positivos y prepara nuestro cuerpo para un mejor vivir.

Oración: Nos ayuda a estar fuertes espiritual y psicológicamente. Nos ayuda a fortalecer nuestra relación con Dios y con nuestros hermanos. Nos aporta ideas para actuar en la vida y logra gracias sobrenaturales para nuestra vida.

Auto cuidado: Sin caer en la vanidad, nos hace crecer en la estima, nos hace crecer en el amor a nosotros mismos y nos prepara sanamente para aportar a los demás. Nos hace sentir saludables, especialmente al cuidarnos en la comida y en el deporte.

Servicio: Esta es una de las actividades más importantes en la rutina de la soledad, porque nos hace sentir que somos valiosos, nos ayuda a aportar a otros que sufren o están necesitados, nos ayuda a cumplir con el evangelio, nos ayuda a conocer personas valiosas y hace que nuestra vida tenga más sentido.

Actividad de aprendizaje intelectual o técnico: Participar de un curso, de un proyecto, de un grupo, etc.; nos permite crecer como seres humanos, nos da la posibilidad de conocer otras personas y relacionarnos mejor. Contribuye a nuestra estima y nos hace crecer como seres humanos.

Actividad lúdica: Nos distrae, nos hace reír, nos enseña y nos hace descansar de la rutina.

Dormir bien: Contribuye a todas las áreas de la vida, especialmente si tenemos un buen horario de sueño, que nos impida caer en el insomnio o en el desorden de horas de sueño que produce ansiedad y malos hábitos durante el día.

En el camino de la vida y en medio de una soledad saludable, con plena seguridad Dios proveerá la compañía perfecta para cada momento de tu vida, aunque muchas veces no la percibas con los sentidos de la carne.
¡No te desesperes, Dios siempre está contigo! ¡Sacúdete la soledad!

*Facilitador católico Director de la FUNDACIÓN CATÓLICA IMMAH
Laico Católico Colombiano, escritor y predicador

Prudencia

Por *Juan Alberto Echeverry

Sab 7,7 Por eso supliqué a Dios, y me concedió prudencia;
le pedí espíritu de sabiduría, y me lo dio.
8 La preferí a los cetros y los tronos;
en comparación con ella, tuve en nada la riqueza.

La prudencia es hija privilegiada de la sabiduría, y nos sirve para casi todos los caminos y las edades de la vida. Es necesaria a todos y cada uno de los seres humanos, y es una herramienta muy útil en todas las familias. De ella se desprende como fruto, todos los resultados exitosos en los proyectos que se emprenden y aún la leve pérdida en las derrotas que sin querer llegan a nuestras vidas.

• La prudencia al hablar, nos evita grandes sufrimientos, menos enemigos y menos chismes en los que nos puedan enredar.
• La prudencia al gastar, nos ayuda a mantener una economía estable, un ahorro permanente y un auxilio en los momentos de vacas flacas.
• La prudencia al invertir nos evita grandes catástrofes económicas y nos permite conciliar el sueño con tranquilidad.
• La prudencia al comprometerse nos ayuda a ser responsables en nuestros compromisos, y a salir airosos en nuestras relaciones de deber.
• La prudencia al comer, nos evita molestias al dormir y alarga nuestros años de bienestar físico y salud, sin dejar a un lado una silueta armónica.
• La prudencia al vestir, nos ayuda a que otros no caigan en pecado por culpa de nuestra desnudez, o nos ayuda a proyectar sensatez en diversos círculos sociales.
• La prudencia al relacionarnos con los demás nos hace ser estimados y obtener amistades sensatas, prudentes, duraderas y verdaderas; sin ser impertinentes o invasivos.
• La prudencia en las ocasiones de pecado, nos ayuda a salir airosos a la hora de mantenernos fieles a Dios, a la sociedad y a nuestros seres queridos. A mantener nuestra vida llena de bendición, y asegurar una eternidad bienaventurada.
• La prudencia al exponernos en el peligro, nos sirve para salvaguardar nuestra integridad en todos los aspectos, haciendo felices a quienes nos aman y evitando dolores futuros. Si nos amamos, nos cuidamos prudentemente.
• La prudencia al conducir, nos evita dolores de cabeza, accidentes y sobre todo, dañar a otros hermanos, que también necesitan ser protegidos.

En fin, la prudencia sirve para todo lo bueno en esta vida que se nos ha regalado, es como un maravilloso seguro de vida, como una lámpara en nuestro camino. No dejes de pedirla, buscarla y aplicarla en tu vida. No dejes de entrenarte y entrenar a tus hijos en ella. Es un tesoro que te hará conquistar altas cimas.

*Facilitador católico Director de la FUNDACIÓN CATÓLICA IMMAH
Laico Católico Colombiano, escritor y predicador

¿Herramienta o Arma?

Por *Juan Alberto Echeverry

La única manera de construir un hermoso hogar, de hacerlo florecer como un jardín bien regado para poderse gozarse en él, es utilizar las palabras como una herramienta y no como un arma que destruye. Hay tantas cosas malsanas en nuestro interior, que hacen que cada palabra se convierta en un arma letal, y no en una herramienta que edifica y embellece:

• ¿Acostumbraste tu boca a la burla que hiere?, puedes cambiarla por la palabra que disimula con amor.

• ¿Callas sólo para vengarte y que sepan que estás molesto(a)?, ahora puedes hacer silencio, sólo cuando lo que vas a decir no edifica a nadie, pero no para vengarte ni lastimar.

• ¿Te has acostumbrado a señalar sólo el error en los que te rodean?, puedes ahora exaltar las virtudes para motivar a mejorar cada día a los que amas. Te sorprenderá lo que lograrás.

• ¿Usas un tono de voz que enciende peleas?, puedes decidir apaciguar la pasión en tus palabras, y suavizar tu voz con humildad, para conseguir mejores resultados.

• ¿Estás acostumbrado(a) a decir groserías y maldiciones? Es preciso que aprendas a cambiar tu repertorio, y comiences sólo a bendecir y pronunciar palabras edificantes. Las palabras atraen bendición o maldición, el mal solo atrae más mal. Las palabras groseras y agresivas solo traen una atmósfera negativa, tensionante y oscura.

• ¿Has acostumbrado tu vida a contar sólo historias tristes, oscuras, fatales y negativas? Es preciso que busques siempre historias que motiven, donde resaltes el futuro con esperanza en tus palabras. Así sembrarás para ese futuro bendecido en tu hogar.

• Acostúmbrate a escuchar a los que te rodean. No los interrumpas cuando hablen. Todos tienen algo importante qué decir, o expresar sus sentimientos. No apagues con tus palabras o gritos su voz. Convierte tus palabras en herramientas y no en armas, tú puedes lograrlo si te lo propones.

Pro 16,24 Las palabras dulces son un panal de miel: endulzan el ánimo y dan nuevas fuerzas.

Pro 18:21 La vida y la muerte dependen de la lengua; los que hablan mucho sufrirán las consecuencias.

Ef 4,29 No digan malas palabras, sino solo palabras buenas y oportunas que edifiquen la comunidad y traigan beneficios a quienes las escuchen.

Sg 1,19 Recuerden esto, queridos hermanos: todos ustedes deben estar listos para escuchar; en cambio deben ser lentos para hablar y para enojarse.

*Facilitador católico Director de la FUNDACIÓN CATÓLICA IMMAH
Laico Católico Colombiano, escritor y predicador

Admiración recíproca

Por *Juan Alberto Echeverry

Mat_8,10 Jesús se quedó admirado al oír esto, y dijo a los que le seguían: —Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe como este hombre.

Mar 9,15 Al ver a Jesús, todos corrieron a saludarlo llenos de admiración.

Todos necesitamos admirar a quienes conviven con nosotros, es parte de la naturaleza humana y es un ingrediente activo de la fe.

El esposo necesita admirar en algo a su esposa, la esposa al esposo, los padres a los hijos y los hijos a los padres. Es necesario admirar por el amor, por la sonrisa, por la servicio, por el físico, por la inteligencia, por la ternura, por la docilidad, por la obediencia, por la disciplina, por la constancia, por las destrezas, por la responsabilidad, por la humildad, por la fe, por el atuendo, etc.

Un ingrediente fundamental en toda relación humana es la admiración, y por ello, debemos trabajar en esforzarnos por mantener la admiración de los demás sin dejarla apagar, especialmente la de quienes nos rodean, pero preferiblemente, que sean cosas que perduren y no sólo lo material que pronto se acaba.

Cuando la admiración se pierde, entonces se cae en la monotonía, en la depreciación a todo nivel, y las personas llegan incluso a convertirse una carga difícil de llevar. Sería ideal que los que te rodean te admiren por una sumatoria de virtudes, y no sólo por el físico o la capacidad productiva. Eso construye relaciones profundas y duraderas. Te has preguntado ¿Por qué te admiran en tu hogar?, o mejor, ¿los que te rodean, qué admiran de ti?

*Facilitador católico Director de la FUNDACIÓN CATÓLICA IMMAH
Laico Católico Colombiano, escritor y predicador

Eres mi esposa…

Por *Juan Alberto Echeverry

Pro 5,18 ¡Bendita sea tu propia fuente!
¡Goza con la compañera de tu juventud,
19 delicada y amorosa cervatilla!
¡Que nunca te falten sus caricias!
¡Que siempre te envuelva con su amor!

Eres mi esposa, pero también quiero que seas mi amante, mi secretaria, mi confidente, mi socia, mi hermana, mi cómplice en las pequeñas diabluras, la madre de mis hijos, mi hija para cuidar y sobre todo, la luz para mis momentos de oscuridad, la mujer idónea para mí vida.

Pero por ningún motivo quiero que seas mi madre; y no es que ella sea mala, sino que siento que muchas veces eres quien quiere controlarlo todo, la que se vive quejando, la que cada vez quiere más y exige más; la que no reconoce mis esfuerzos, la que se olvida que también soy frágil y necesito abrigo y cariño. No quiero que seas el policía que me persigue, ni el dedo acusador que sólo señala mis errores. Quiero que seas mi verdadera esposa, mi ángel, mi amada, mi ternura.

Quiero amarte con toda mi transparencia, porque eres más que mi esposa, eres el alimento de mí vida, el abrigo para mis momentos de frío, eres la razón en este mundo para conquistar mis mejores metas, eres la alegría de mí corazón. Contigo deseo saciar mis más loables apetitos.

Ef 5,25 Esposos, amen a sus esposas como Cristo amó a la iglesia y dio su vida por ella.

Col 3,19 Esposos, amen a sus esposas y no las traten con aspereza.

Cant 4,10 ¡Qué gratas son tus caricias,
hermanita, novia mía!
¡Son tus caricias más dulces que el vino,
y más deliciosos tus perfumes
que todas las especias aromáticas!

*Facilitador católico Director de la FUNDACION CATÓLICA IMMAH

10 Cosas que los padres deben hacer para prevenir el consumo de drogas de los hijos

Me presentaron a un padre, que estaba totalmente destrozado mental y sicológicamente porque su hijo de 16 años, acababa de morir, víctima de una sobredosis del maldito y famoso “cheese”, la droga compuesta por heroína Tylenol PM, de similares efectos a las drogas de diseño, como el Éxtasis y las derivadas de las anfetaminas. Estaba destrozado porque tenia conciencia, de que no había hecho lo suficiente para prevenir y en su caso alejar a su hijo de las drogas.

Esta nueva peste negra que esta asolando las jóvenes comunidades escolares y que no respeta ni a pobres ni a ricos, niños o adolescentes la han introducido arteramente, principalmente a través del sistema escolar, sin que padres, maestros, ni la policía se hayan dado cuenta de su penetración, hasta que ya se ha instalado. Hay muy pocas posibilidades de erradicarla.

Este adolescente salio de casa para “dar una vuelta” con sus amigos y ya no volvió, fue llevado cadáver al hospital. La policía lo encontró muerto en una casa vacía, donde se reunía periódicamente con sus amigos para consumir drogas, alcohol, fumar marihuana, etc.

Según la policía, no era la primera vez que se reunía en aquella casa y no era tampoco, la primera vez que consumía drogas.

Los narcotraficantes han encontrado un nicho de mercado muy rentable. Venden la dosis de “Cheese” a dos dólares, lo que les acerca a infinidad de prospectos y clientes. Los vendedores son los mismos estudiantes, que están amparados por su minoría de edad y muy disimulados entre la población estudiantil.

En muchos casos han gozado por parte de los maestros de la permisividad, “vista gorda” motivada por el miedo a las represalias. Sabían quienes eran los vendedores de la droga en su escuela, pues éstos lo anunciaban con etiquetas en sus mochilas. Pero ni los maestros, ni los alumnos, ni sus padres informaban a la policía, ni a nadie. Así se ha generado este monstruo policéfalo que ya no hay quien lo detenga.

Los padres tienen la grave e irrenunciable obligación, de proteger a sus hijos, contra los peligros que les acechan en la sociedad, máxime cuando estos peligros, provienen subrepticiamente de quienes los jóvenes menos esperan.

Para prevenir o corregir esta situación, los padres deben:

Hablar muy claro entre los esposos y con los hijos desde muy temprana edad, de los peligros, tanto físicos, mentales, económicos, religiosos y sociales, que suponen todas las drogas: denominadas blandas y duras, alcohol, tabaco, juego, apuestas, etc. En todas las adicciones se entra fácilmente, casi jugando y ya no se puede salir. Las conversaciones con los hijos tienen que estar llenas de amor en la forma de expresarse y firmeza en el contenido, de manera que permitan la sinceridad y apertura por parte de los hijos, para contar las situaciones vividas en sus días escolares. También deben ofrecerles alternativas, para que su tiempo libre lo dediquen a su sano esparcimiento y formación social y religiosa. Hay muchas actividades, donde los hijos pueden aprender a desarrollar los valores humanos y religiosos, que les ayudarán a estar prevenidos, contra los problemas que le acechan.

Mantenerse muy alerta, revisando periódicamente y al azar los bolsillos, mochila, libros, habitaciones y posibles escondites de los hijos, para determinar si hay rastros de posesión o consumo de drogas. El olfato y los signos externos físicos, también deben usarse. Vigilar el apetito, los horarios de entradas y salidas de la casa. Preguntar por la procedencia de objetos desacostumbrados y caros para su economía, encontrados entre sus pertenecías. Analizar los ingresos y gastos del dinero de los hijos.

Examinar periódicamente, las llamadas recibidas y enviadas en los teléfonos privados de los hijos y en el de la casa, pues ahí quedan reflejados, los números de las personas con los que mas contacto tienen. En función de esas llamadas, pedir las aclaraciones pertinentes, sobre las personas con las que se relacionan. Esta disciplina por parte de los padres, choca frontalmente con el concepto tan extendido, sobre todo en esta sociedad, de la privacidad a la que se creen que tienen derecho los jóvenes. Pero los padres deben entender y hacerlo entender, que por encima de la privacidad de los hijos, está su bienestar y el de toda la familia, además del riesgo de responsabilidad civil que adquieren los padres con los hijos.

Repetir constantemente, que una de las fuentes mas importantes de captación, para hacer miembros de las pandillas y para la venta de drogas, es el Internet. Vigilar las direcciones de las personas, con las que se han puesto en conversación a través de los Chats, las páginas que han sido visitadas y los correos recibidos y enviados. Esto es fundamental, para conocer el tipo de relaciones que mantienen los hijos.

Preguntar por los orígenes, dedicación y características de los amigos más frecuentados. Si es posible, intentar conocer a sus familiares, para hablar con éllos sobre estos mismos conceptos, de mantener el estado de alerta permanente, que tienen que tener los padres con sus hijos. En caso necesario, convencer a los hijos que deben eliminar las relaciones con determinados amigos, que aparentemente estén llevando una vida difícil de conocer.

Pedir ayuda a los profesionales, maestros, médicos, sicólogos, sacerdotes y autoridades escolares o policiales, ante la menor sospecha, del comienzo de una desviación hacia las drogas o hacia las pandillas. Si ve o siente que están sus hijos siendo acosado por los vendedores de drogas o por los pandilleros, es imprescindible informar a la policía de lo que le está sucediendo. Se tiene que intentar tener la suficiente confianza con los hijos, como para que éstos cuenten a los padres, quienes venden la droga y cómo lo hacen. Es conocida la presión que los vendedores ponen a los jóvenes para que compren la droga, infiriéndoles incluso amenazas físicas y verbales, en el caso de que no quieran comprar la droga para consumirla o revenderla.

Deben hablar con los maestros, de la situación que sus hijos ven en las clases o de lo que los padres han observado en el comportamiento familiar. Los maestros, en combinación con los padres y la policía, pueden hacer una gran labor de prevención y erradicación de las drogas, tomando medidas en la escuela, el hogar y la calle respectivamente.

Al detectar el problema en uno de los hijos, es muy posible que los otros hermanos, también se vean acosados por la misma situación. Entonces la gravedad empieza a agrandarse y las soluciones son más difíciles de tomar y de mayor envergadura. Es muy posible que los padres, tengan que plantearse el tener que cambiar de escuela, pues algunas escuelas, están infectadas de narcotraficantes y pandilleros, por lo que no seria lógico permanecer ni un minuto más enfrentándose a esa guerra, consentida por otros, y la cual nunca va a ser ganada. Cuando existen causas justificadas, los distritos escolares tienen mecanismos legales, para procesar y aprobar las solicitudes de cambio de escuela. Seguramente se tendrán que enfrentar a la resolución de otros problemas, como son el transporte de los hijos a las otras escuelas y algunas cosas relacionadas con los libros y el costo de las comidas, pero no se puede dejar que el problema de las drogas, arruine la vida de sus hijos o determine que el porvenir de ellos sea el hospital o la cárcel.

Las medidas de prevención imprescindibles que tienen que realizar los padres, tienen que estar soportadas porque los padres estén muy unidos, aunque se de la paradoja de que estén divorciados, y que continuamente estén dando un buen ejemplo de comportamiento entre éllos y ante sus hijos. Los padres, no pueden exigir la sinceridad de los hijos, ni que cumplan con las reglas de la disciplina, si ellos no dan previamente un buen ejemplo de convivencia familiar, religiosa y social.

Las excusas más usadas por los padres, para no involucrarse en la educación de sus hijos, ni para preocuparse de las soluciones descritas anteriormente, son las siguientes:

No quiero inmiscuirme en la vida privada o intima de mis hijos, ejerciendo control sobre sus actividades. Tengo que dejarles que hagan lo que quieran en su tiempo libre y con su dinero, con tal de que vayan bien en sus estudios. Tengo que darles la completa libertad para que sean dueños y responsables de sus actos.

Desconozco el manejo del Internet (Chats) y de los sistemas modernos de los teléfonos (Mensajes). Nunca los he usado y ya soy muy mayor para empezar a conocerlos. Ellos los utilizan cómo, cuándo y con quién quieren.

Debido al excesivo trabajo que realizo para poder mantener dignamente la familia, no tengo tiempo de dedicarme a las cosas de mis hijos. Cuando llego a casa estoy demasiado cansado como para pensar en lo que han hecho los hijos. La educación de éllos la dejo en manos de los maestros, que para éso les pago.

No se inglés para entender las conversaciones que mantienen entre ellos, ni con sus amigos, que libremente han escogido, ellos sabrán si les convienen o no, es su libertad.

Responsabilidad civil. Los padres no se deben olvidar, que si la policía detiene a sus hijos menores de edad, en una redada antidrogas o consumiéndolas, es muy posible que los lleven a la cárcel juvenil o los entreguen provisionalmente a una familia, incluso lo pueden hacer también con sus otros hijos, que vivan en la casa.

Los padres son responsables subsidiariamente, de todos los cargos económicos que sus hijos cometan en atropellos, choques de automóviles, robos, daños materiales y físicos en las propiedades o personas. Hasta podrían perder sus casas u otras propiedades, por tener que responder de su responsabilidad civil.

Si tiene algún comentario no deje de escribir a francisco@micumbre.com