Transitoria

Fue la palabra que utilizó la Reserva Federal en Estados Unidos para describir a la inflación. Por transitoria se entiende que sería temporal y que no llegaría para quedarse. Estamos a la mitad del onceavo mes del año y la FED sigue afirmando lo mismo. Allá, la inflación anual está en el 6.2%, muy por arriba de la meta de 2% más menos uno. A proporción es mucho mas alta en ese país a lo que está siendo en otras partes del mundo, incluido México.
Jerome Powell (quien en febrero próximo termina su primer ciclo y podría quedarse o salir) en todas las oportunidades que ha tenido ha buscado tranquilizar al mercado y ya empezó a hacer cosas para buscar disminuir el aumento de precios. Ya comenzó el “tapering”, la disminución en la recompra de bonos por $15 mil millones de dólares mensuales. Donde han sido muy enfáticos es en la política monetaria y siguen diciendo que las tasa no aumentarán hasta el 2023.
La verdad esto último sin que sea transitoria la inflación, veo difícil que se cumpla. Creo que, de seguir así, la FED tendrá que aumentar tasas en 2022. No extraña nada, ni a nadie que, si todos padecemos de inflaciones altas, allá sea más grave el problema por la cantidad de dinero que se ha impreso.
En México para responder a este problema, Banco de México resolvió subir la tasa a 5% el jueves pasado. La junta de gobierno por 4 votos a 1 decidió aumentar 0.25%. De nuevo Gerardo Esquivel fue el voto disidente. De verdad no entiendo que puede estar viendo para votar en contra. Veo en estos momentos más oportuno subir 0.50% que decidir no mover la tasa de referencia.
Todavía queda una junta más en diciembre y dada la situación en donde también estamos al 6.1% la inflación anual, nuestro Banco Central seguro aumenta la tasa a 5.25%.
Que difíciles años, 2020 por la pandemia, 2021 por ser un año de recuperación, pero con innumerables complicaciones de logística, abasto y satisfacción de la demanda. Esperemos que 2022 sea menos rudo con la clase trabajadora y emprendedora, así como para la mayoría de las empresas. Lo realista será pensar que puede ser un poco mejor, pero no mucho.
En materia financiera será muy interesante porque pueden seguir aumentando tasas y empezar en los países industrializados este proceso alcista. Los entornos de aumento de tasa suelen ser complicados, encarecimiento del crédito, fortaleza del dólar, ajustes en bolsas y una paulatina desaceleración económica y que trae consigo una baja en la demanda y con ello, baja la inflación.
Con todo lo anterior el tipo de cambio ha seguido presionado y podría tener un movimiento de apreciación pequeño si el mercado asimila esta alza y la que podría venir. El precio del petróleo seguirá alto y también es importante para la relación peso-dólar y lo que más ayudaría sería ver empezar ceder a la inflación en Estados Unidos y que el discurso de Powell sobre la transitoriedad haga sentido.
Se reúnen Xi Jinping y Joe Biden, vale la pena ver que tanto se puede rescatar esta relación que en muchos sentidos rompió Trump.
@juansmusi​​​​​​​

El valor de nuestra reputación

La semana pasada volvimos a cerrar con una nota positiva: la creación de empleos en octubre que, en Estados Unidos, se esperaba entre 350 y 400,000 pero la cifra real superó las 531,000 nuevas plazas. También mejora la tasa de desempleo ubicándose en 4.6%; un nivel adecuado y cercano a donde se ubicaba antes de la pandemia.
Así como he comentado que las cosas de la economía real que tienen sustento siguen alentando el desempeño positivo de los mercados, los reportes trimestrales y el empleo son fundamentales.
Esta semana será clave en materia de inflación, ya que se dará a conocer la de China, Estados Unidos, Brasil, Alemania y México. Aquí es clave si es “transitoria”, como dice la FED, o si llegó para quedarse un rato. Cada vez que sale una nueva quincena alta, el efecto de temporal se quita y se prolonga más el hecho de que en este 2021 el mundo tendrá inflaciones muy por arriba de lo esperado.
En el corto plazo, con los precios de las materias primas, la OPEP sin aumentar la oferta de petróleo ignorando el clamor mundial y todos los problemas que conocemos en cadenas de suministro, no parece que ésta vaya a bajar pronto.
El próximo jueves 11 tenemos reunión de política monetaria del Banco de México. Todo parece indicar por lo ya expuesto en materia inflacionaria, que la tasa subirá a 5%, aumentando 0.25% nuevamente. Creo que lo anterior era previsible; no hay sorpresa, ni tampoco mayores repercusiones, más allá de algunos pocos centavos de apreciación en el tipo de cambio.
El tipo de cambio que se ha ubicado gran parte de este sexenio por debajo de $20, se ha mantenido gracias a las remesas de nuestros paisanos, al superávit en la balanza comercial (que es consecuencia de la crisis por la pandemia, pues normalmente somos deficitarios), las ventas de petróleo con los precios actuales por arriba de $80 dólares el barril del West Texas Intermediate, la poca inversión extranjera directa que hay y desde luego en contra, está toda la salida de inversión en bonos o financiera por cuenta de nacionales y extranjeros a quienes no les han gustado algunas decisiones de esta administración que han afectado sobre todo la reputación del país en materia de certeza y confianza.
En un análisis realizado por el Instituto Internacional de Finanzas a 34 países emergentes en el comportamiento de la inversión financiera, resulta que México encabeza la salida de inversión de portafolio. En lo que va del año son cerca de $14 mil millones de dólares negativos, más los que ya habían salido en los dos años anteriores.
De esta lista de 34 países, sólo 10 tienen saldos negativos y quien encabeza las entradas es China con un saldo positivo de $81 mil millones de dólares. Cuesta mucho esfuerzo y requiere muchos años construir una reputación favorable y positiva; en contraste, toma muy poco destruirla. Creo que estamos todavía a tiempo de revertir este hostigamiento a la inversión privada, a la llegada de inversión productiva y a la certeza que le podemos dar a los capitales.
No podemos seguir basando nuestra estabilidad en Estados Unidos, en su poderío, cercanía y dinamismo económico. Es una gran suerte tenerlos de vecinos y que ello nos ayude a fortalecer nuestra economía, pero sin ese mercado y sin las remesas, estaríamos en la misma circunstancia de muchos países de Latinoamérica.
Quedarnos en esta zona de confort -e incluso ahuyentarlos de nuevos proyectos e inversiones- podría eventualmente llevarnos a perder el grado de inversión. Sigo creyendo que a estas alturas del sexenio construir inversión y posiciones debajo de $20.20 es adecuado.
@juansmusi

Señales encontradas

El entorno sigue adverso, los problemas inflacionarios, las cadenas de suministro y las complicaciones para salir adelante siguen al orden del día. Esta semana tendrán juntas de política muchas bancas centrales en el mundo, destacan la Fed y el Banco de Inglaterra.
En el caso de la Fed es probable que no haya cambios en la tasa, pero ya es un hecho que vendrán noticias sobre el tapering (el programa que disminuye la compra mensual de bonos y como consecuencia la disminución en la impresión de dinero nuevo).
También es esperado un discurso benévolo en inflación, sobre la transitoriedad de la misma y no como algo que llegó para quedarse. Esto tranquiliza, pero no es garantía de que así es y será. Esto puede traer consecuencias en los mercados accionarios que contarán con menos recursos ante una paulatina y eventual menor liquidez.
En el caso de Inglaterra tampoco se esperan cambios, pero sí acciones similares a la Fed. El Banco de Inglaterra, el de Japón, el de Europa y la Fed son los responsables desde 2008 de esta expansión monetaria y son ellos quienes anunciarán medidas al respecto antes de subir tasas.
Otro anuncio importante será la creación de empleos en EU, que ha tenido un fuerte repunte y está muy cerca de recuperar todas las plazas perdidas con la pandemia. Este viernes será bien visto por el mercado si la creación de empleo supera los 350 mil en octubre.
El entorno global es adverso. No es extraño ver el actual tipo de cambio cuando se suman menores crecimientos en el tercer trimestre en EU, China, Europa, y en México fue negativo. Este dato ha traído revisiones al crecimiento de nuestro PIB ya por debajo de 6%.
El petróleo avanza y la cotización del WTI está arriba de 84 dólares. El jueves hay reunión de la OPEP y veremos si hay algún acuerdo que permita una mayor oferta para quitar presión al precio. Los recientes intentos han fracasado.
Lo único que sigue favorable son los reportes de las empresas que cotizan en bolsa en EU, pues 80% excede las expectativas. Esto le da sustento a un mercado que para muchos está inflado, pero la realidad es que muchas de estas empresas y sus precios están sustentadas por resultados sólidos y favorables.
Sigo pensando que el cuidado e inversión patrimonial están bien en dólares y en activos bien seleccionados en esa moneda. No creo que el tipo de cambio se quede en ese nivel, pero sí debajo de $20.20 se vuelve a tornar atractivo. Los posibles cambios a la ley eléctrica me ponen negativo con la perspectiva nacional.
@juansmusi

Falsa liquidez

Seguimos viviendo circunstancias extremadamente complicadas. La inflación sigue alta en todos lados, la escasez de algunos insumos y la demanda post pandemia pone en una situación muy difícil a muchos sectores de la economía global y local. La pérdida en el poder adquisitivo es el mayor golpe a la población.
Estábamos acostumbrados a que después de una crisis el despertar y evolución solían ser mejores y menos adversos. Salir y sobrevivir la pandemia para ahora enfrentar escasez, inflación y problemas de suministro, suenan a la peor pesadilla post encierro. Así es como fabricantes no logran resistir todos los aumentos y complicaciones logísticas, y de aquí que el proveedor y el cliente -hasta llegar al consumidor final-, tengan que poner de su parte y sacrificar margen.
En muchos casos es el consumidor final quien paga todo completo, ya que en el punto de venta final el precio termina por absorber dichos sobrecostos. La paradoja es que hay mucha liquidez, mucho dinero nuevo en el mundo: una situación provocada por los principales bancos centrales que permite que se viva una situación “falsa” en cuanto a la situación real de la economía.
Con tanto estímulo, apoyos, programas de recompra y seguros por desempleo, existe una condición artificial que ha provocado, desde mi punto de vista, el alza desbordada de muchos activos nuevos e incluso de algunos inventos que me parece que en algún momento pueden reventar. La liquidez de dinero es como el agua, que siempre encuentra caminos nuevos.
Los precios de los artículos y ropa de lujo, los buenos restaurantes y hoteles y el esparcimiento no hacen más que subir, y la gente los sigue pagando. La creatividad en los mercados financieros ha encaminado liquidez a cosas sin sentido; desde empresas quebradas que a través de plataformas digitales y redes sociales suben como la espuma, hasta otro tipo de activos que mucha gente ni entiende y otros que no saben explicar, también han escalado de manera desproporcional.
Habrá quien me diga (por la misma razón) que han subido muchas acciones del mercado de valores, y sí, hay muchas que tampoco justifican su precio actual. De ahí la importancia de seleccionar muy bien los activos que uno quiere tener en su portafolio para cuando llegue la siguiente crisis que, cuando llegue, todo se va a ajustar y todo podría incluso bajar de manera exagerada. Lo recomendable es aguantar con esa selección en donde sí hay valor, solidez en su situación financiera, y una mejor perspectiva.
Es importante que esta falsa situación no se siga prolongando. Aunque a todo el mundo (literalmente) le duela, se tiene que dejar de imprimir tanto dinero, disminuir y acabar con apoyos a gente que lleva mucho tiempo desempleada (sobre todo en el primer mundo, donde se ha generado una situación de confort y la gente no busca empleo porque no tiene incentivos para hacerlo), así como los bancos centrales tienen que disminuir su hoja de balance, o sea, reducir la base monetaria o circulante. Todo esto debe hacerse de manera paulatina, pero se tiene que empezar ya.
Mejora en algo el contexto global. Primero por la situación de Evergrande que de momento ha podido cubrir algunos pagos de intereses, pero vienen más. La empresa parece decidida a realizar ventas de activos para hacerse de liquidez y con ello hay una percepción de mejora en el escenario de riesgos.
En Estados Unidos la temporada de reportes del tercer trimestre vuelve a ser muy buena –esta semana es crucial, pues reportan muchas grandes que pesan mucho en los índices. Sigue atorado el plan de infraestructura de Biden. El gasto de gobierno se autorizó hasta diciembre, o sea que en breve volveremos a oír negociaciones sobre el techo de la deuda.
En México se vino una fuerte desaceleración en el IGAE (Indicador Global de Actividad Económica) y en el empleo, explicado por esta complicada situación que he descrito y a la cuarta ola de COVID.
@juansmusi

Fuerzas externas

Ha sido increíble ver el tipo de cambio y su fortaleza a lo largo de esta administración. Nadie que yo conozca vaticinaba esta situación de un peso que, a tres años de haber comenzado este gobierno, siguiera por debajo de 20 pesos por dólar.
Surgen muchas preguntas: ¿si se ha salido todos los años inversión financiera o de portafolio, si la inversión extranjera directa decrece, si las ventas de petróleo por precio y por volumen han bajado, si el turismo también ha caído y la confianza y certidumbre en países emergentes latinoamericanos y en México también han bajado, por qué el dólar no ha subido más?
Lo único que ha subido es la entrada de dólares por las remesas. Estamos hablando de un promedio en tres años de 48 billones de dólares y que este año rebasará esa marca, y hoy, por mucho y de lejos, es el ingreso de divisas más importante. Desde mi punto de vista es una gran noticia y un gran alivio tener este dinero.
Ha sido una gran medicina y un alivio social contar con estos recursos que activan la economía local, pero ¿es algo de lo que debamos estar orgullosos? No. El origen de este ingreso es la falta de oportunidad en México, y de ahí la penosa necesidad de emigrar sin nada, en busca de “lo que sea” con nuestro vecino del norte.
La tasa de interés muy por arriba de la tasa de EU evita que se salga más de lo mucho que ha salido. Este año ya superamos los 11 billones de dólares de salidas, pero lo que más ayuda es la disciplina fiscal, el orden en las finanzas públicas sanas y esta práctica neoliberal y conservadora de mantener un equilibrio financiero.
Recuerden que una moneda siempre que se aprecia o deprecia frente al dólar tiene dos razones o fuerzas principales: lo que pasa en ese país (México, Brasil, Europa, etc.), es decir, razones internas, y el entorno global o exterior, es decir, fuerzas externas. Cuando las razones son internas podemos decir, en nuestro caso, que el peso se fortalece o debilita.Cuando las fuerzas son ajenas al país, es el dólar el que se aprecia o debilita.
¿Podemos mantener esta condición hasta el fin del sexenio? No lo creo, y ya lo empezamos a ver. Mantener la fortaleza y estabilidad financiera local es algo que sí se puede dar y esperemos que así siga y con ello mantener el grado de inversión; además, es la que está en nuestras manos, la que podemos controlar nosotros.
Pero ahora, por factores externos, el peso retrocede y el dólar se fortalece. Se han juntado una serie de noticias negativas que fortalecen al dólar. La aversión al riesgo y fuga de capitales reciente que provoca Evergrande, empresa china que puede quebrar y empezar por no cumplir con sus tenedores de bonos.
En Estados Unidos: 1. El discurso ya más duro y preocupado de la Reserva Federal. 2. La advertencia de que pronto se van a disminuir los estímulos monetarios también por parte de la Fed. 3. La posibilidad de cierre de oficinas de gobierno por no lograr una autorización de incremento del déficit o techo de la deuda y 4. La incapacidad de lograr acuerdos para el plan de infraestructura del presidente Joe Biden.
A la pregunta: ¿Juan, el tipo de cambio va a regresar debajo de 20 pesos? Yo respondo que sí puede si mejoran sobre todo las noticias del exterior y nosotros seguimos haciendo nuestra tarea de cuidar la disciplina fiscal y el orden en las finanzas públicas.
Ahora bien, si de aquí en adelante la Fed corta estímulos (que es algo que debe hacer ya), pronto empieza a subir tasas y además la crisis en China por esta empresa se acentúa, difícilmente.
Recuerden que en todo hay ciclos y si con esto estamos cada vez más cerca del ciclo de alza de tasas en EU, pues comenzará de nuevo el ciclo de apreciación del dólar, donde lo único que puede ayudar para contrarrestar es lo bien o mal que se hacen las cosas en el país en cuestión.
@juansmusi

Acaparan China y EU

Las noticias sobre el posible default o no pago de Evergrande seguirá acaparando la atención de los inversionistas. Una empresa con una deuda mayor a 300 mil mdd que hará todo lo posible por salvarse en una primera instancia sin recibir un apoyo o rescate del gobierno. Dudo que se mantenga así, pues para salvarse requiere apoyo gubernamental.
La semana pasada, sin darle dinero de forma directa, el gobierno dotó de liquidez al mercado para no desestabilizar y buscar tranquilidad. La empresa pagó algo de los compromisos locales que vencían el jueves y dejó pendientes 83 mdd de intereses fuera de China y tiene un periodo de gracia hasta el 23 de octubre, 30 días después del vencimiento original.
Confío en que esto no será de proporciones gigantes y que el gobierno hará algo para evitarlo. China lleva más de cuatro décadas sin crisis y creo que tratará de seguir así. Seguro aportará volatilidad y seguiremos tocando el tema por un tiempo. Y justo ahora deciden prohibir operaciones con criptomonedas en cualquier plataforma relacionada, al punto de declararlas operaciones ilegales y con posibles sanciones legales y penales a quién desobedezca. Esto ha provocado una nueva baja en estos activos.
Gran parte del entorno adverso viene de EU, donde muchos temas provocan inestabilidad, incertidumbre y volatilidad. Primero, una Fed más pesimista, con un lenguaje más duro y menos tranquilizador. Una Fed que contempla reducir el programa de recompra de bonos, sin precisar cuándo. Segundo, el techo de la deuda, para mí es más un escenario político adverso que han enfrentado los últimos presidentes, donde el Senado debe aprobar ampliarlo más allá del 30 de septiembre. En pocas palabras es autorizar el déficit de ese país para pagar los compromisos de deuda y nómina del sector público.
De no aprobarse el 30 de septiembre viene el paro o shutdown, donde dejan de pagar nómina a algunos sectores públicos. Esto ya ocurrió en la historia reciente y tiene más fines políticos que económicos. Es un periodo en el que se desprestigia a la administración y al presidente, y al final, después de algunos días, se aprueba y ni le dejan de pagar a acreedores ni a servidores públicos.
Por último, está atorado el plan de infraestructuras de Biden, cuya propuesta más reciente es gravar a los multimillonarios en las ganancias de capital; se argumenta que es menos la tasa impositiva a los más privilegiados que a los trabajadores de clase baja y media.
En Alemania hubo elecciones y el resultado tranquiliza a los mercados. Por un margen muy ligero lideran los sociales demócratas por encima del partido de Merkel, los conservadores. Se cree que se llevarán un tiempo en formar gobierno, pero se completará de forma satisfactoria.
En México destaca la comparecencia del secretario de Hacienda para defender ante el Senado los tres proyectos insignia de esta administración: tren, refinería y aeropuerto. Argumentó la conveniencia de llevarlos a cabo por lo ya invertido y por la señal de confianza que manda a los mercados locales e internacionales (los mismos argumentos que se tenían para defender el NAIM).
Este jueves hay decisión de política monetaria y con la inflación alta pienso que subirán de nuevo la tasa a 4.75%, es decir, 25 puntos base más. Esta alza puede apreciar el tipo de cambio; a pesar de que han salido 11 mil mdd en inversiones de portafolio o financieras, se mantiene nuestra moneda estable.
@juansmusi

Paquete económico y algo más

La semana pasada, el Secretario de Hacienda presentó el paquete económico para el año 2022. En términos generales podemos hablar de un paquete sin sorpresas y que la buena noticia es que prevalece el orden y la disciplina fiscal, y con ello las finanzas públicas sanas. Analizando el paquete con un poco más de detalle, se puede identificar lo siguiente: Las cifras de crecimiento económico proyectadas son optimistas (siempre lo son, y es algo normal en este tipo de proyecciones futuras).
Las cifras que suponen para el PIB del 2021 es de 6.3% contra el 6% del consenso, y en el caso del 2022 es todavía más optimista, pues suponen un 4.1% vs 2.9% del consenso. El crecimiento es sin duda, la variable más importante –y lo es porque en esta tasa se basa la proyección de los ingresos fiscales y de ahí su asignación.
Esa es la parte que me parece optimista. En la parte realista se supone un ligero incremento en el déficit, pero que no me preocupa y que me hace suponer que, de cumplirse, se puede mantener el grado de inversión. También y como siempre, el promedio utilizado en el precio de la mezcla mexicana de crudo es optimista, aunque se prevé una ligera caída en la producción.
Salvo pequeños detalles, se propone un incremento en la recaudación y sin grandes cambios, solo pequeñas modificaciones.
La inflación en agosto se moderó un poco y supongo que en septiembre, como es costumbre por la vuelta a clases, podría presionarse de nuevo. Lo anterior me hace suponer que en la reunión del 30 de este mes, el Banco de México volverá a subir la tasa 0.25% para llevarla a 4.75%.
Agosto también fue importante en materia de empleos formales: destacó la creación de muchos puestos de trabajo que nos van acercando poco a poco a los niveles pre pandemia. Acuérdense que el empleo formal y registros en el IMSS son menores frente a la creación de empleos informales.
Mientras tanto, en el mundo y los mercados internacionales la semana pasada fue negativa fundamentalmente por tres razones: A) Las preocupaciones por la variante Delta y posibles consecuencias económicas, 😎 Las presiones inflacionarias, que con la llegada de huracanes han empujado de nuevo a los precios del crudo y C) La retirada de estímulos monetarios.
En este último punto hay varias cosas importantes. La primera es que los beneficios por desempleo se deben empezar a bajar y que la impresión de dinero -sobre todo en Europa y EEUU- también comenzarán a disminuir. Ya la semana pasada la Banquera Central, Christine Lagarde, aseguró que empezarán en el último trimestre de este año, y aunque no precisó las cifras, aseguró que es una realidad necesaria; en ese mismo sentido se pronunció la FED, pero todavía no precisa los tiempos.
Desafortunadamente la administración de Biden y concretamente un grupo de legisladores demócratas, se vuelven a quedar cortos en cuanto a las proyecciones de recaudación para implementar el ambicioso plan de infraestructura. ¿Recuerdan que Trump bajó las tasas impositivas al principio de su administración?
En el caso de las ganancias de capital las bajó desde el 30% o más hasta un rango del 15% o 20% dependiendo los ingresos y la tasa corporativa la bajó desde el 30% hasta el 21%. Bueno, pues los legisladores demócratas proponen subir la primera a 25% y la segunda a 26.5%, cifras que se quedan cortas ante la necesidad de recaudar lo necesario para las ambiciones trillonarias de infraestructura.
El dólar se vuelve a debilitar y arrancamos la semana con un tipo de cambio por debajo de $19.90 que, como he comentado aquí, me parece muy adecuado para la construcción de portafolios de inversión.
@juansmusi​​​​​​​

Urgen restricciones

El viernes pasado que salió el dato del empleo en EE.UU., pensé que hoy será un mal día en los mercados financieros con el pésimo dato en agosto. Se pronosticaba una creación de empleo de 733,000 y la cifra salió muy por debajo con apenas 235,000. Acto seguido, el mercado abre y continuó la jornada positiva y sin grandes sobresaltos. ¿Cuál es la explicación? Pues resulta que una posible es que, entre las ayudas de COVID y los beneficios por desempleo, el mal dato pasa a segundo plano.
Hay dinero, hay gasto, la economía se mueve y aunque haya desempleo y todavía empleos a recuperarse a niveles pre pandemia, nadie se preocupa por un dato deficiente. Eso está mal, muy mal. Lo que esto quiere decir es que hay condiciones artificiales que están propiciando un desempeño positivo –porque dinero hay, pero no es dinero generado a partir de procesos productivos o de inversión.
¿Qué incentivo puede tener una familia de nivel bajo o medio que recibe entre $2,000 y $5,000 dólares por desempleo y que recibió una cantidad similar por los apoyos del COVID? La respuesta es que para moverse, activarse y conseguir un trabajo tienes que tener necesidad, pero con tanto apoyo, no la hay. Tiene que venir muy pronto una restricción de liquidez, que hasta hoy ha tenido 3 grandes programas.
1.- Las ayudas por COVID, 2.- Los beneficios por desempleo y 3.- El Quantitative Easing (QE) que empezó desde la crisis hipotecaria y que hoy sigue arrojando una liquidez por $120,000 millones de dólares mensuales.
El punto número 1 en teoría ya se acabó, las ayudas de Trump y Biden ya acabaron y no hay anuncio de que pueda venir otra. El punto número 2 tiene que finalizar en un punto para alguien que cumple “x” meses desempleado, o bien, disminuir dramáticamente la cantidad. Y el punto número 3 que está en manos de la FED, comenzar la disminución de compra de activos; lo que se conoce como “Tapering”.
Lo que me queda claro es que esta situación artificial de liquidez tiene que tomar una acción pronto. Por eso, no es extraño estar enfrentando problemas inflacionarios. Y lo ideal sería empezar uno y después de un tiempo el segundo, es decir, no puede haber un recorte importante a los beneficios por desempleo y “Tapering”. Ojalá que pronto se vea una acción concreta.
Esta semana hay decisiones de Bancos Centrales como el de Australia, Canadá, algunos países de Europa y del propio Banco Central Europeo. Será también muy importante lo que anuncie esa institución que encabeza Christine Lagarde. Seguramente la tasa no la va a mover, pero también allá hay un programa de recompra de bonos y también ha habido apoyos COVID y por desempleo. Así que sin esperar grandes cambios sí podría venir alguna disminución en la recompra, o sea un “Tapering”.
Sigue habiendo una situación compleja en el abasto de partes, en los precios de las materias primas y en la logística y precios de fletes y entregas. Esta crisis en el sector automotriz, por ejemplo, con el desabasto de Chips, provocaron de nuevo una caída en la producción de agosto de casi 20%.
En México se publica la cifra de inflación el jueves, la correspondiente a la segunda quincena de agosto. De nuevo será interesante ver si sigue bajando poco a poco o si la presión al alza continúa y con ello vendría un mayor endurecimiento de la política monetaria. Por último, volvió a valer la pena esperar para entrar a las inversiones en dólares, que regresó por debajo de $19.90.
@juansmusi

Jackson Hole, Delta y lo que viene

La semana pasada culmina con el muy esperado evento de Banqueros Centrales en Jackson Hole, Wyoming. Un evento muy importante en cuanto a la asistencia y nivel de debate que en esta ocasión tuvo como tema central el problema inflacionario en un momento crítico del mundo.
Las intervenciones de muchas bancas centrales y lo que cada uno hace para enfrentarlo, seguro enriqueció a los asistentes. Es importante señalar que muchos bancos centrales tienen como mandato principal el combate a la inflación (es el caso de Banco de México) y otros que tienen un mandato doble, inflación y crecimiento económico (es el caso de la FED).
Esto de manera simplificada significa que cuando hay inflación y tu mandato es único, la política monetaria solo responde a esa variable, la inflación. Si es doble, tiene que considerar también el crecimiento económico, y el alza de tasa es un freno a la economía, ya que rompe el dinamismo económico al encarecer el dinero.
Pues al final no salió mucho de ese evento ya que Jerome Powell sólo comentó sin dar fechas precisas que el programa de recompra de bonos, que hoy es de $120 mil millones de dólares al mes podría disminuir antes de que termine el año. A esta disminución de recompra o liquidez se le conoce como “Tapering”.
Muchos miembros del comité de ese Banco Central han manifestado su posición y están presionando a Powell para que lo haga ya. Y también lo que comentó es que no hay prisa por subir las tasas y sólo dijo que “falta mucho” para pensar que eso pueda ocurrir.
Desde mi perspectiva, si la inflación no cede, la tasa en la segunda mitad del 2022 podría aumentar. Es cierto que la inflación se ha moderado en EE.UU. y en México, pero sigue alta.
La variante Delta sigue siendo una amenaza no solo en la parte sanitaria, pero en la parte económica. Ya hay muchos indicadores que se teme puedan mostrar un declive a partir de agosto. La realidad es que hasta finales de julio los indicadores han mostrado fortaleza y recuperación.
Es probable que en estos días algunos países de Europa que ya se habían relajado, anuncien nuevas medidas para cerrar sus fronteras y muy probablemente estas medidas incluyan a México. En Europa esta semana se darán a conocer cifras de empleo, ventas al menudeo e inflación.
En México destaca el informe de gobierno el día de mañana. ¿Espero algo importante? No. También esta semana se dará a conocer las cifras de remesas, que seguramente vendrá alto como se ha venido mostrando. Dato que sin presumirse contribuye al equilibrio del tipo de cambio y al consumo y crecimiento económico de México.
Este año debemos de volver a romper récord. También se dará a conocer la demanda y otorgamiento de crédito bancario, los indicadores del IMEF y la encuesta que realiza Banco de México a los intermediarios con expectativas de inflación, tasa, tipo de cambio y Producto Interno Bruto.
Sin ser un tema económico hoy, la crisis en Afganistán no ha terminado, tampoco el costo político y desenlace final que esta retirada traiga y que desde luego en un momento dado también podría tener repercusiones en mercados.
El tipo de cambio por todo lo aquí expuesto se ha mantenido arriba de $20. Creo que, si la inflación se sigue moderando, los indicadores económicos continúan mostrando fortaleza y el dato del empleo el viernes en EE.UU. sale arriba o en línea con 900 mil nuevos empleos, puede mejorar y volver a estar por debajo de $20.00 pesos por dólar.
@juansmusi​​​​​​​​​

Intervencionismo o no

Si se meten, malo; si se salen, malo. El caso es que Estados Unidos con la política intervencionista era muy criticado y ahora el retiro paulatino de tropas de muchos países, en su momento Irak, y ahora Afganistán también está siendo criticado. Y es que, ¿quién puede arreglar o enderezar lo que, desde su punto de vista está bien? -hablo del Talibán o ISIS-. ¿Cómo puede Biden solucionar lo que pasa en estos regímenes extremistas? Lo cierto es que el plan de 20 años fracasó.
No logran quitar a los Talibanes y no solo eso, los aliados afganos no llevan a cabo el plan y arman y ceden el poder al régimen que quería quitar Estados Unidos. El retiro de tropas empezó con Obama, siguió Trump y lo terminó Biden. ¿Solo el último cargará con la culpa? Pero esto no me toca analizarlo a mí, porque va mucho más allá de lo económico y su repercusión en mercados.
Estos son temas complejos, con mucha historia y que difícilmente un tercero podrá conciliar. Lo que repercute en mercados es si esta situación en ese país afecta y cómo a los diferentes países del mundo. Hoy China y Rusia manifiestan apoyo y simpatía por razones económicas y estratégicas. Afganistán tiene un gran territorio, muchos recursos naturales, una buena posición geográfica y con puertos y salidas al Golfo Pérsico, que eventualmente pueden conectar con oleoductos.
El comercio internacional y las exportaciones de los países del mundo han elegido dos destinos naturales, Estados Unidos y China. Y como se dice coloquialmente, China le ha comido el mandado muy fuerte a Estados Unidos: muchos países que antes solo trataban con la potencia americana, hoy lo han cambiado por China; es el caso de Brasil, Argentina, casi todo África, España, Suecia y Noruega, entre otros. Y no es que ya no exporten o importen a EE.UU., es que el volumen de su comercio internacional con el gigante asiático es mucho mayor.
Hasta hoy lo que estamos viendo en mercados financieros y el desempeño negativo de las bolsas, desde mi perspectiva hoy no incorpora el tema. El fortalecimiento del dólar y el comportamiento errático del mercado obedece más bien a la tercera y cuarta ola de la variante Delta, que conlleva consigo preocupaciones de una desaceleración económica, a la baja de los precios del crudo, que después de haber llegado a $75 el WTI, regresa a $63 -esto le pega duro al peso- y a la posibilidad de que la FED retire los estímulos monetarios antes de lo previsto.
Va a ser muy interesante lo que se verá en la reunión tradicional de Banqueros Centrales en Jackson Hole, Wyoming, del 26 al 28 de este mes. El tema principal a tratar es el grave problema inflacionario que enfrentan muchos países del mundo en un entorno muy complicado de recuperación económica. Dicho de manera simple, inflación cuando apenas estamos asomando la nariz.
La política monetaria lo que manda en estos casos es un endurecimiento a través de alza de tasas de interés, algo muy doloroso para empresas y empresarios que requieren de financiamiento y éste se tiene que encarecer. Por otro lado, los ahorradores dejan recursos invertidos ante la mejora en los rendimientos y le bajan al gasto, promoviendo un menor dinamismo económico.
Desde mi perspectiva este momento no es propicio para comprar dólares y ante la mejora de este escenario incierto podríamos volver a ver el tipo de cambio debajo de $20 y un buen desempeño de acciones selectas hacia adelante. Aún incorporando un endurecimiento de las bancas centrales y un impacto negativo por la variante Delta, hay oportunidades, y más aun después de los recientes descuentos.
@juansmusi
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