Escenarios a mitad del año.

Culminó una semana muy intensa y muy negativa. Con lo que hizo la FED la semana pasada, subir 0.75% para llevar a la tasa a un límite superior de 1.75%, fue en principio bien visto por los inversionistas, pero al mismo tiempo trajo consigo más miedo hacia los escenarios futuros. Un alza de esta magnitud no se veía en Estados Unidos desde 1994. Y es que lo que hoy preocupa -como si las preocupaciones que ya teníamos fueran pocas- es cuándo llegará la recesión.
Los más pesimistas piensan que este mismo año, y los más optimistas piensan que podría ser un “aterrizaje suave” hacia finales del 2023. Pero en medio también hay muchos escenarios posibles: uno que contempla estanflación, es decir, estancamiento con inflación, o uno recesivo que pudiera provocar una baja de tasas en el 2023, para salir lo más pronto de la recesión.
Personalmente me inclino por una recesión en la primera mitad del 2023, que pueda agarrarnos mejor parados en materia inflacionaria. En Estados Unidos es muy probable ver una nueva alza en julio de 0.75%, que llevaría la tasa a 2.50% y se estima que a finales de año se aumente en las reuniones que quedan 1% más, para llegar a finales del mismo a 3.50%.
Esperemos que el “pico” de la inflación ya haya sido éste que vimos llegar a 8.6% y dependerá mucho del petróleo y otras materias primas en donde la pandemia y la guerra han seguido perjudicando. La semana pasada y al arranque de ésta, se estabiliza y modera un poco el barril del West Texas Intermediate alrededor de los $110 dólares. También en la semana que concluyó vimos alzas en todo el mundo; las bancas centrales de Inglaterra, Suiza, Brasil y Hong Kong, aumentaron su tasa de referencia.
Esta semana la empezamos con un feriado en EU, por el Día de la Emancipación (Juneteenth National Independence Day), que es un día en el que se conmemora la liberación de los esclavos de origen africano.
Para nosotros, sin duda, el día más importante de la semana será el jueves, pues temprano conoceremos el dato de inflación de la primera quincena de junio y más tarde veremos la decisión de política monetaria de Banco de México. Se espera que aumente 0.75% para llevar la tasa a 7.75%. Si se da este movimiento y además la FED aumenta 0.75% en julio, para fin de año estaría por arriba del 9%.
Los mercados siguen complicados y seguramente sin ver soluciones de corto plazo. Me preguntan mucho qué se debe hacer, y yo lo que veo es que hay tres grupos de inversionistas:
1.- El que lleva ya invertido más de 2 años y vio rendimientos muy buenos y esto solo le ha bajado las utilidades. Este grupo ahora no debe hacer nada.
2.- El que entró recientemente y va negativo. Estos también deben esperar, porque si la selección de activos que traen son empresas grandes y sanas, esto será transitorio porque no han podido ser ajenos a lo que les ha pasado a todas las demás acciones; es una clase de activo adecuada, aunque de momento estén golpeadas.
3.- Los que quieren entrar. Como hoy la liquidez es más prudente, pueden invertir de un día a otro en valores gubernamentales y esperar dos cosas, que el tipo de cambio regrese un poco y que las acciones estén más cercanas a su piso. Entrar ahora tampoco me molesta nada para los inversionistas sofisticados y a largo plazo: estoy seguro de que no se van a equivocar.
@juansmusi​​​​​​

Falta petróleo

Los recientes anuncios de la OPEP para incrementar la producción diaria de barriles de petróleo, de 432 mil a 648 mil, fueron insuficientes; ya que aunque en términos porcentuales es mucho (50%), comparado con la oferta global no lo es. Y es que la cantidad de embargos y sanciones sobre Rusia ponen fuera de circulación una cantidad mucho más importante que este último “esfuerzo” de la OPEP. Resulta que el precio del West Texas Intermediate (WTI) pasó de $116 a $120 dólares. El incremento en los precios el último año ha sido mayor a 60%, y cada vez más países se suman a las sanciones en Rusia y se niegan a pagar en rublos como lo ha establecido Putin. La oferta tiene que subirse mucho más para poder contribuir a que baje de manera significativa.
La semana pasada conocimos la inflación en la eurozona: sigue por arriba del 8% y aún el Banco Central Europeo no ha subido o modificado la tasa de referencia, situación que tiene que cambiar pronto. Los aumentos en energéticos y alimentos son los principales responsables. En esa región especialmente por el conflicto bélico es todavía más crítico.
Al fin hay una mejora en la situación del COVID, en China se empieza a relajar el encierro y los contagios bajan dramáticamente. Esta noticia es positiva para China y el mundo, que volvían a ver interrupciones en las cadenas de suministro.
En Estados Unidos conocimos los datos del empleo el viernes pasado y de nuevo el mercado laboral muestra fortaleza. La creación de empleos vuelve a exceder las expectativas y contribuye a apoyar la teoría de que una recesión no es inminente ni siquiera en el corto plazo, aunque esta fortaleza en la economía sí provocó una baja en los mercados accionarios, porque se interpreta que la FED no ablanda su postura en la subida de tasas y con ello el mercado de bonos sube.
En el mundo ya se da por descontado que la Reserva Federal en su reunión del 15, aumentará 50 puntos base más. Esto de manera implícita presiona a Banco de México a hacer lo mismo en su reunión del 23, o sea, 8 días después. Y hablando de Banxico, la semana pasada redujo su estimación de crecimiento para el 2022 de 2.4% a 2.2% y para el 2023 de 2.9% a 2.4%. En materia de inflación consideran que el pico se hizo en el segundo trimestre de este año y podríamos empezar a verla descender en la segunda parte del año.
Esta semana conoceremos las cifras de inflación en EU y en México, además, se conocerá el sentimiento de los consumidores en EU y el Banco Central Europeo tendrá decisión de política monetaria.
El tipo de cambio sigue en un rango de $19.45-$19.75, apoyado por movimientos coyunturales de flujo hacia países que tienen una tasa negativa menor a la de los países desarrollados. Ayer Amazon hizo un split de 20 a 1, es decir, se hace más barata y con ello más fácil comprar un título de esa acción, y el mercado lo ve con buenos ojos, porque se hace más “comprable” o “bursátil”: antes tenías un título a $2,480 dólares, hoy tienes 20 títulos a $124 dólares.
Sigo insistiendo en que ante la situación actual no hay que desesperarse o precipitarse vendiendo en este momento en el que algunos índices pierden más del 25%, o salirse al tipo de cambio actual si estás invertido en dólares. Sé paciente y recuerda que la inversión es un proyecto a largo plazo y como he venido diciendo, se recuperará y sabrá premiar a los ahorradores.
@juansmusi​​​​​​​​

El Powerful Peso

La semana pasada fue menos mala en términos de mercados; de hecho, fue la primera semana positiva en los últimos 3 meses, aunque las cosas no se van a enderezar y componer en el corto plazo. Lo he venido diciendo: los tres principales problemas que aquejan al mundo y a los mercados podrían enderezarse en algunos meses, pero no de la noche a la mañana.
El tema del Covid es el que mejor va, pero no se puede descartar que haya una quinta o sexta ola; recordemos que China y su confinamiento siguen siendo un problema hoy. Igualmente, con la guerra, nada cambia drásticamente. La inflación también será un tema que podría empezar a bajar en la segunda mitad o a finales de año.
En resumen, no hay certeza de que las bajas ya acabaron, y aunque quienes van perdiendo no tienen de otra, sí sabemos que, estando invertidos en buenos nombres, la recuperación se dará -no sabemos qué tan pronto- pero se dará. Adicionalmente hoy los inversionistas en dólares tienen un problema más, que es el tipo de cambio; y yo le diría a quien hoy se asuste, desespere o precipite su salida, que deberá estar dispuesto a tomar una pérdida que difícilmente podrá recuperar.
La única manera de recuperarse es permanecer adentro y esperar… no solo a recuperar, sino también a obtener un premio adicional. En este caso, los ciclos o bien la historia, claro que se repite.
En cuanto al tipo de cambio, explicaré por qué la coyuntura actual obedece a lo siguiente, de una manera sencilla. Citaré este ejemplo: los retornos o tasas de interés en Estados Unidos están al 0.50%, la inflación arriba del 7%. La tasa negativa es de 6.50% para efectos de este ejemplo. En México los cetes te pagan el 6.50% y la inflación también está arriba del 7%. La tasa negativa es alrededor del 1%.
En Europa las tasas a los depósitos son negativas y la tasa de inflación cercana al 8%, igualmente negativa, ronda el 8%. Ante esta coyuntura los inversionistas globales han decidido temporalmente poner recursos en mercados emergentes, en donde la tasa es mayor y al medirse frente a la inflación, la tasa negativa resulta menor. Esto ha traído flujo de divisas y por ende fortalece al peso.
Otra razón que fortalece a nuestra moneda, es la lenta actividad económica y el débil mercado interior que nos ha traído superávit en vez del déficit comercial que normalmente tenemos. Los precios del petróleo también contribuyen a fortalecer nuestra moneda. No se nos puede olvidar agregar a esta lista de factores el impacto positivo de las remesas, o sea, el dinero que mandan nuestros paisanos, que muy pronto puede llegar a los $60 mil millones de dólares anuales.
No vaticino ni deseo una devaluación abrupta, pero sí creo que esta fortaleza es coyuntural y que estos niveles son atractivos. Creo que el dólar se va a fortalecer hacia adelante frente al alza de tasas que está llevando a cabo la FED.
Esta semana arrancó con un día festivo en EU (Día de los Caídos), y el resto estará tranquila en cuanto a información financiera, por lo que lo más relevante serán los datos económicos que se conocerán en Europa y China, así como el empleo en EU. Estos datos pueden ayudar a fortalecer la idea de que no hay una recesión en puerta.
Localmente conoceremos los indicadores de actividad económica del IMEF. Confianza al consumidor y la más reciente encuesta de Banxico.
@juansmusi​​​​​​​​

Aprender de la historia

Las cosas siguen difíciles, los tres grandes temas siguen siendo el centro de la agenda.
Respecto a la inflación, que por cierto hoy conoceremos la de la primera quincena de mayo en México, veremos si se empieza a ver un cambio de tendencia. En cuanto a la invasión rusa a Ucrania, las cosas ahí siguen igual y mal, no se ve una solución de corto plazo y complica la situación de Europa y del mundo. La pandemia, que en China arroja buenas noticias, disminuyendo contagios y empezando a relajar medidas que contribuyen a una mejora en la cadena de suministro global y la economía.
Quiero darles datos que contribuyen a citar la historia, recordarla, ser pacientes y aplicarla. Hablemos del índice más importante, el Standard & Poor’s 500, que ya bajó el 20% este año. Esta baja es en los últimos 70 años considerada una de las más fuertes e incluso se puede identificar como “Bear Market” (El oso representa a las bajas y el toro al alza). En este lapso de 7 décadas ha habido 12 momentos muy negativos, en donde el peor ha llegado a ser de un ajuste del 38%.
En todos estos eventos, una vez que se ha tocado fondo, 12 meses después se ha recuperado lo perdido y el alza promedio ha llegado a ser del 41%. Esto no quiere decir ni que las bolsas pueden bajar 18% más, ni que seguro rebotarán más de 40%; pero lo que sí quiere decir y se ha repetido siempre, es que, con el tiempo, por mal y oscuras que se vean las cosas, los mercados se recuperan.
Es cuestión de tiempo y la única forma de capturar el alza ante la imposibilidad de ver el momento exacto del rebote, es estando invertido, estando dentro. De esto estoy seguro y no me preocupa, lo que me preocupa es que mis clientes estén intranquilos y agobiados: lo entiendo, es humano -somos compañeros del mismo dolor- pero debemos recordar estos hechos históricos para tranquilizarnos y saber que estamos haciendo lo correcto. Todos los grandes inversionistas y manejadores de fondos ven y aprovechan este momento para comprar y no para vender.
Esta semana está llena de información económica. Conoceremos cifras ajustadas de crecimiento económico, índices de manufacturas, servicios, construcciones de casas nuevas y algunas reuniones de Bancas Centrales. Jerome Powell, presidente de la FED, tendrá también intervenciones. También inicia el foro de Davos en Suiza, que después de 2 años regresa a su formato presencial. Otro documento importante que conoceremos el miércoles es la perspectiva de crecimiento global y por países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), que seguramente traerá en la mayoría de los casos reducciones.
En México se darán a conocer las minutas del Banco Central y que servirán de guía para su próxima reunión de política monetaria el 23 de junio. Es muy probable que por lo menos se vuelva a aumentar 50 puntos base para llevarla a 7.50%.
Cerrando de nuevo con una buena noticia; Fitch Ratings ratifica la calificación de México BBB- estable; esto quiere decir que en el corto plazo no se ve una reducción en la misma. El tipo de cambio del dólar debajo de $20 (que se ha debilitado contra todas las monedas), me gusta mucho para construcción de portafolios.
@juansmusi​​​​​

Una luz al final del túnel

Desde 1994 empecé a trabajar en esto que me apasiona. Mi debut fue en un año duro: recordarán aquel diciembre en el que un México sostenido por alfileres era recibido por quien, a mi gusto, ha sido de los mejores presidentes que hemos tenido, Ernesto Zedillo.
En ese primer año de gobierno vimos uno de los peores cracks bursátiles, y vimos al tipo de cambio irse al doble. ¡Imagínense que, de un día para el otro, el dólar se fuera a $40 pesos! Las tasas de interés llegaron al 100%, una verdadera locura. Y fue ante esa gran crisis que se sentaron las bases para tener finanzas públicas sanas y se instaurara la disciplina fiscal, o sea, que no nos gastemos mucho más de lo que recaudamos. También en ese momento -de no ser por la ayuda de EEUU con Bill Clinton-, México podría haber tenido su primer default.
Esta fue una crisis local que también tuvo efecto en algunos otros países de América; y los daños a esas otras economías se conoció como el “efecto tequila”. Luego vino en el 2000 un auge, una burbuja que se detonó por las empresas punto com (o dot com), es decir, proliferaron las páginas de internet y se construyeron castillos en el aire que no eran más que buenas ideas, de las que pocas se aterrizaron y menos subsistieron; vino también un gran crack en el mercado y -aquí sí- la afectación fue global.
El valor de muchas de estas empresas se hizo cero. Ocho años después vino la crisis hipotecaria, un evento global de consecuencias inimaginables. Estados Unidos, su industria de bienes y servicios quebrada y toda la deuda que los bancos emitieron se colocó en manos de inversionistas de todo el mundo llevándonos al peor crack de la historia, solo similar a “la gran depresión” de 1929.
Después de este evento que nos llevó a muchos excesos (sobre todo de liquidez), impresión de dinero y programas y ayudas al desempleo, no había venido un episodio tan fuerte en los mercados como el que estamos viendo ahora. Ni en la pandemia con el confinamiento se afectaron tanto todos los sectores de la economía.
A este episodio lo podríamos bautizar como el crack de la post pandemia o el crack de la inflación. Y es que este crack todavía tiene efectos de pandemia y sus consecuencias, inflación alta por choque de oferta y bancos centrales actuando agresivamente, y por si todo esto fuera poco, la guerra de Rusia contra Ucrania. Finalmente, ¿Por qué recuerdo estos episodios? Porque en todos y cada uno de ellos, los inversionistas se han recuperado y ganado: solo es cuestión de tiempo e históricamente después del punto más bajo, a la vuelta de un año, ya te recuperaste.
Es en episodios como éste que la historia sirve y es bueno recordar. No es fácil y no sabemos cuánto falta, pero lo que sí sabemos es que ya falta menos. Esta semana en Estados Unidos seguirán los reportes y seguramente continuará la tendencia positiva de reportes mejor a lo esperado. También habrá intervenciones de Jerome Powell y se publicarán datos de ventas al menudeo, índices de manufacturas, producción industrial e inicios de casas.
También se publicará el PIB del primer trimestre en Japón y la Eurozona. La semana pasada no hubo sorpresas y Banco de México subió tasas al 7% en un muy esperado movimiento de 0.50%. El dólar cotiza debajo de $20.10, nivel adecuado para armar portafolios.
@juansmusi​​​​​​​​

Test de resiliencia

No me cabe la menor duda de que eso ha definido a la humanidad, a todas las edades, y cada quien con sus complicaciones y cambio de vida: desde el 2020 hemos sido sometidos a una serie de pruebas, que, una tras otra, han probado nuestra resiliencia.
Termina otro mes malo en materia de inflación, mercados, guerra y por si fuera poco, Covid en China. El Nasdaq perdió en abril 13.3%, y en lo que va del año pierde 21.1%. El Standard & Poors 500 pierde 8.8% y 13.3% respectivamente, y el Dow Jones pierde 4.9% y 9.2% también respectivamente. Para el Dow y el S&P se trata del peor arranque de año desde 1970, y para el Nasdaq, desde el año 2000.
No parece que esto se vaya a componer pronto y simplemente debemos seguir siendo pacientes. Los activos de inversión han tomado un gran castigo y aunque en la temporada de reportes (hasta ahora lo han hecho aproximadamente el 35% de las empresas listadas) 79% lo han hecho mejor a lo esperado, los mercados siguen sufriendo; y en nada ayudó el hecho de que Apple y Amazon no reportaran bien.
En ambos casos los precios objetivos de cierre de año siguen siendo muy buenos y en estas valuaciones lucen atractivas. Para Apple el precio objetivo de cierre de año es de $200 dólares (hoy alrededor de $155 dólares), y para Amazon el objetivo de cierre de año se ubica en $4,000 (hoy cotiza en $2,410 aproximadamente).
Esto no quiere decir que dichos pronósticos se cumplirán, pero es lo que dicen análisis de bancos y casas de bolsa muy serias en Estados Unidos. Otra señal de que con los recientes descuentos el mercado es atractivo, es que Warren Buffet ha distribuido la friolera de $41 billones de dólares norteamericanos a comprar títulos de diferentes empresas.
Esta semana es muy relevante en cuanto a información de mercados. Mañana se conoce la decisión de política monetaria de la FED. Se espera sin duda un incremento de 0.50%; en esta ocasión y con la inflación tan alta, no debe tocarse el corazón como lo hizo en la pasada reunión que solo subió 0.25% por el inicio de la invasión rusa. También hay reunión del Banco Central Europeo y se espera que suba 0.25%. Hay muchas bancas centrales subiendo tasas esta semana, entre ellas Brasil, Chile y Polonia. A Banco de México le toca el próximo jueves 12, y seguramente también subirá 0.50%.
También esta semana, el viernes, se conocerá el dato del empleo en Estados Unidos y se espera la creación de 390,000 nuevos puestos en abril que, de darse, este dato podría confirmar que, a pesar de un dato del PIB no muy alentador -y contaminado por grandes inventarios en el primer trimestre-, la economía norteamericana mantiene su buen ritmo.
Esperemos que China logre controlar la pandemia, pues los recientes confinamientos vuelven a impactar en cadenas de suministro, abasto de partes, precios, y por ende en la inflación. China aún prevé crecer 5.5% este año.
El dólar fuerte prácticamente contra todas las monedas, sumado a que esta semana la FED sube tasas. El rango de operación contra el peso estará entre $20.30 y $20.70 pesos por dólar. El dólar frente al euro ya cotiza en niveles de $1.04 dólares por euro.
Esperando un mejor nivel en el tipo de cambio y también ser muy selectivo y mayor concentración en las compras.
@juansmusi​​​​​​​​

Los grandes temas permanecen

Los tres grandes temas que dejan como consecuencia mercados financieros tristes y a la baja, no han cambiado mucho en los últimos días. Es difícil definir cuál es más importante; más bien creo que los tres tienen todavía un gran impacto. El primer tema es la FED, que la semana pasada a través de sus minutas y las diferentes intervenciones de sus miembros, incluido Jerome Powell, siguen viendo una preocupante y prolongada situación con altas inflaciones.
En particular la FED habla de -y por- Estados Unidos, pero realmente la preocupación es global. La visión es “hawkish” (halcón), que hace referencia al endurecimiento de la política monetaria y a que la actuación de los bancos centrales será mucho más dura y determinante, elevando más veces y de manera más agresiva la tasa de interés: esto siempre impacta a los mercados bursátiles y provoca que la gente migre de activos de mayor riesgo (como las acciones) a la renta fija o instrumentos de deuda.
Lo que haga la FED impactará a todos los bancos centrales del mundo y en concreto al Banco de México, al Banco Central Europeo, al de Inglaterra y al de Japón, entre otros.
El segundo gran tema es la invasión a Ucrania, que también le está costando mucho a Rusia y al mundo en términos de crecimiento económico; también contribuye al alza de precios y concretamente a los energéticos y alimentos. Sigue también sin haber soluciones de corto plazo.
El tercer tema es la pandemia, que sigue causando estragos económicos ahora en China, de nuevo con cierres, confinamientos, complicaciones en puertos, interrupción en la cadena de suministro, etc.
Pero también hay contrapesos y cosas buenas que vale la pena mencionar. La temporada de reportes bursátiles en Estados Unidos, que vuelve a ser positiva, e incluso a superar expectativas (cerca del 77% de los reportes hasta hoy han sido mejor a lo esperado).
Esta semana es bien importante porque reportan gigantes como Coca Cola, Google, Amazon, Facebook, Amazon y Apple. El triunfo de Emmanuel Macron en Francia es algo positivo para Francia, la región y el mundo. Ahora que el mundo se ha polarizado tanto y tiene a tantos líderes extremistas, populistas y dictatoriales, es de gran ayuda que esta potencia europea tenga estabilidad política. Fuera de China, también la pandemia se ha comportado de manera favorable, con contagios y mortalidad a la baja.
En México conocimos de nuevo la inflación de la primera quincena de abril y volvimos a ver un mal dato. La cifra sale por arriba de lo esperado y la anual se ubica en 7.72%, la más alta desde enero del 2001.
El rendimiento del bono de 10 años en Estados Unidos se ha acercado al 3%, presionando a las tasas en toda la curva y fortaleciendo al dólar; de ahí que el tipo de cambio esté consistentemente arriba de $20, y por momentos arriba de $20.30.
Sigo pensando que de momento no hay mucho por hacer, más allá de seleccionar buenas empresas y permanecer invertido ante un posible rebote de mercados muy golpeados y negativos. La única forma de capturar el rebote, es manteniendo las inversiones.
@juansmusi​​​​​​​​

También hay buenas noticias

Hay que celebrar que hay oposición, que hay contrapesos. No pertenezco -y aclaro- no tengo afiliación, preferencia o militancia política alguna; mi comentario es desde el punto de vista estrictamente económico y financiero.
Lo que ocurrió el domingo en el congreso es positivo. Gana la oposición y se respeta una reforma que involucra mucha inversión, muchas empresas, muchos países, y desde mi punto de vista, lo más importante, ganan los consumidores.
El seguir manteniendo monopolios en manos del estado, solo garantiza falta de competitividad en precios y con la actual situación del país no hay recursos para invertir en el desarrollo, exploración, explotación y modernización del sector. Además, celebro que haya contrapesos para que las reformas, tratados y acuerdos internacionales brinden certeza jurídica y con ello siga habiendo apetito por invertir en nuestro país. También genera confianza.
La semana pasada se reunió el Banco Central Europeo y sorprende que es de los pocos Bancos Centrales que continúa sin subir las tasas de interés. Siendo también una gran preocupación la inflación, deciden posponer el alza viendo las serias afectaciones económicas que tiene en Europa el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, que, dicho sea de paso, sigue sin encontrar una solución de corto plazo. Putin dice que de momento están en “un callejón sin salida”.
Hoy publica el FMI nuevas proyecciones de crecimiento para el mundo. Es sabido que las proyecciones vienen con revisiones a la baja, detonadas por el conflicto.
El precio del petróleo de referencia, el West Texas Intermediate, sigue alto, cotizando cercano a los $110 dólares por barril. Éste y otras materias primas se mantienen caros y, por ende, las presiones inflacionarias no ceden.
La que también es una buena noticia, es que hasta ahora los reportes trimestrales de las empresas que cotizan en bolsa en EU han sido en su mayoría positivos, o mejores a lo esperado. Hasta ahora la mayoría han sido empresas financieras, que por cierto al venir un entorno de alza de tasas, deben ampliar o mejorar sus márgenes.
Con la presión que hay de que las tasas seguirán aumentando y la FED será más enérgica –las hipotecas en ese país ya se acercan en algunos casos al 5%.
Esta semana seguiremos viendo como principales noticias las siguientes: El estado del conflicto bélico y su evolución, los reportes corporativos de las empresas en EU y esta semana también empieza México; hay varios países que publicarán cifras de inflación (entre ellos México este viernes), los diferentes discursos e intervenciones que puedan tener funcionarios de la FED y por último el estado de la pandemia, que como sabemos aún no termina y en China está teniendo fuertes implicaciones.
El tipo de cambio de nuevo opera debajo de $20, nivel atractivo para pensar en hacer posiciones de largo plazo.
@juansmusi​​​​​​​​

Y mientras tanto en México

La semana pasada salieron las minutas de la FED y de Banco de México. Ambas muy similares con un discurso y preocupación en común, la inflación que no cede. En ambos casos la inflación es la más alta en décadas, en EEUU ha llegado a niveles cercanos al 8% y en el caso de México 7.45%. ¿Qué sigue? ¿Cómo actuar o responder al respecto? Pues tristemente la medicina ya la conocemos, subir la tasa de interés, encarecer el costo del dinero y con ello desincentivar el consumo y que los precios se presionen más.
Los bancos centrales del mundo que pensaban subir las tasas pocas veces y poco a poco, podrían optar por subir más veces y de manera más contundente. La inflación no parece bajar y menos en el corto plazo. Este impuesto generalizado que nos resta poder adquisitivo a todos se convierte en enemigo común.
El problema de Rusia con Ucrania sigue siendo también un tema de daño económico global, sin dejar de ver lo más importante, las vidas que se pierden de ambos lados. El mundo, liderado por Estados Unidos sigue imponiendo sanciones a Rusia y con ello buscan doblegar a Vladimir Putin, hasta el momento, no se ha logrado. Zelensky, presidente de Ucrania, ha pedido a sus ciudadanos y habitantes de regiones estratégicas como el Dombás, que abandonen ante la presunción de que serán atacadas fuertemente. Tristemente nos estamos acostumbrado a vivir con este conflicto y no se ve un cese al fuego pronto.
El COVID sigue siendo parte de nuestras vidas, en China los contagios siguen subiendo y el confinamiento, cierres de fábricas y puertos, pueden traer de nuevo presiones inflacionarias adicionales.
Y en México seguimos mandando señales de desconfianza a inversionistas locales y extranjeros. Ahora, la Suprema Corte de Justicia de la Nación concluyó que no puede declarar inconstitucional la Ley de la Industria Eléctrica que se aprobó en marzo de 2021.
De manera que se otorgarán amparos que quedarían a criterio del juez competente y podrían incluso llegar a la SCJN. No me gusta la resolución por el mensaje que manda, por poner en duda y comprometer miles de millones de inversión de la iniciativa privada en parques eólicos y solares.
Es un retroceso por todos lados, no estamos apostando a energías limpias y renovables cuando todo el mundo lo está haciendo y le estamos devolviendo el poder absoluto y el monopolio a la Comisión Federal de Electricidad. Al igual que el aeropuerto de Texcoco que seguro habría cosas turbias y corregibles, pero que valía la pena limpiar y continuar y no cancelar y “tirar a la basura” por completo.
Viene un segundo reto y debate que me preocupa: La Reforma Energética. Que en principio no contaría con la mayoría, pero en política nunca se sabe. Vienen elecciones de gubernaturas y los partidos que pierden muchas de ellas podrían vender su voto. Esta me preocupa mucho porque si podría poner en riesgo mucho más dinero, muchas más áreas de inversión en el propio sector energético, concretamente gas, petróleo, gasolina, exploración, explotación, etc. Podría complicar el TMEC y podría comprometer mucho la relación con Estados Unidos y Canadá, así como otros países del mundo que también han destinado recursos a estos proyectos.
Esta semana destaca porque de nuevo marca el inicio de la temporada de reportes, inicia con el sector financiero, los grandes bancos. También se conocerá la cifra de inflación para el mes de marzo en Estados Unidos.
Sigo pensando igual, paciencia y estar invertidos en activos que puedan darnos rendimientos reales positivos, acciones de empresas AAA que como todo hoy, están con minusvalías pero que, ante una mejora, regresarán a sus niveles.
@juansmusi​​​​​​​​

¿Recesión a la vista?

El panorama no cambia mucho. Los principales temas siguen en la mesa y es justo eso lo que tiene a los mercados preocupados ante una posible recesión que se presente a tan solo 2 años de haber salido de una terrible, la de 2020. El conflicto entre Rusia y Ucrania continúa. Las sanciones a Rusia parecen no doblegar a Putin y se analiza ser más enérgicos y contundentes, sobretodo EEUU y Francia.
Alemania no puede ser más enérgico, ya que depende del abasto de gas ruso y no hay manera de satisfacer su demanda si no es así. Inclusive, la semana pasada salió Putin a obligar a pagar en rublos y en bancos rusos el consumo del mismo, matando dos pájaros de un tiro y obligando a no cerrar por completo el sistema internacional de pagos para apuntalar su moneda.
Las negociaciones de paz continúan, pero en el inter, los bombarderos y muertes a civiles no paran. Los precios internacionales del petróleo y muchos derivados del mismo cotizan caro debido a la presión. Ha ayudado que Estados Unidos libere reservas estratégicas, pero la OPEP no ha tomado acciones fuertes. Mientras tanto sigue el West Texas Intermediate (WTI) arriba de $100 dólares el barril.
A estas complicaciones hay que sumarle a China, que está lidiando con la variante Ómicron, y con ello ha confinado a Shanghai y otras ciudades importantes. Esto implica el cierre de fábricas y puertos, y con ello las cadenas de suministro, los fletes y algunas materias primas se encarecen, presionando a la inflación.
Lo he venido comentando: cuando la inflación proviene de estos orígenes -y no del consumo o del crecimiento económico-, los bancos centrales podrían ser todavía más agresivos en las alzas. Por eso tantos analistas hablan de recesión, pues hay un entorno de guerra, alza de precios y bajos crecimientos económicos; es decir, puede haber una recesión si estos problemas no se solucionan relativamente pronto.
Personalmente creo que no habrá en el 2022, pero si se complica la guerra, la pandemia, y se sale de control la inflación, dicha recesión podría llegar en 2023.
Esta semana es muy interesante en materia de minutas de bancos centrales; publicarán las de la FED, del Banco Central Europeo y Banxico. Lo que esperamos ver es la visión de cada uno de ellos en torno a si la inflación empieza a mostrar o no una tendencia a la baja. Creo que las noticias no serán buenas y todos hablarán de esta preocupación.
En concreto, lo que viene son acciones de política monetaria más enérgicas. La FED y Banco de México muy probablemente aumentarán 50 puntos base si la inflación no cede. La FED se reune el 4 y Banxico el 12 de mayo.
También conoceremos la inflación de la segunda quincena de marzo este jueves, y muy probablemente la cifra anual regresará en torno al 7.4%. Todo parece indicar que para todo el 2022 la cifra anual se ubicará entre 5.7% y 6%, en el mejor de los casos. Me gusta mucho el tipo de cambio del dólar, por debajo de $20, para armar portafolios en acciones y deuda.
@juansmusi​​​​​​​​
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