Reactivación económica

Me pidieron hacer una recomendación para lograr una reactivación económica de corto plazo. La verdad es que dadas las circunstancias y en el contexto de nuestro país lo que nos puede ayudar mucho es continuar con una campaña de vacunación pronta y eficiente, así como seguir concientizando a la sociedad del Covid, los cuidados y prevención.
Esto, evitaría restricciones que puedan volver a tener un impacto en la economía. Es tal nuestra dependencia de Estados Unidos, que lo mismo aplica para que ese país continúe con la recuperación y siga demandando productos, servicios y mano de obra mexicana. Es más, sin nuestro vecino del norte me costaría trabajo pensar en reactivación.
El gobierno no tiene de donde echar mano a recursos para hacer algún plan estructural que le permita detonar beneficios inmediatos. Lo que si puede hacer es tener un plan de mediano y largo plazo para detonar un mayor crecimiento y con ello una economía más próspera.
Lo primero que tiene que pasar es que se tiene que mantener la estabilidad macroeconómica. Si se sale de control la inflación, si se pierde el grado de inversión y si se sigue perdiendo inversión y no atraemos nuevas, la recuperación o reactivación no se puede dar.
Asumamos que medianamente se mantiene esta condición actual y que las variables no se mueven. Lo primero qué hay que hacer es recuperar la confianza. Detonar y reactivar proyectos de infraestructura atractivos que permitan a los inversionistas públicos, privados, nacionales y extranjeros recuperar su inversión con confianza y rendimientos atractivos. Promover las ventajas en el extranjero de la gran mano de obra y situación geográficas de invertir en México.
Esto requiere de talento y de gente preparada, además de presupuesto. Detonar una reforma fiscal que grave el consumo y que permita mejorar los ingresos y con ello la situación financiera del país y Pemex. Un plan de infraestructura nacional, que de prioridad a necesidades de conexión, carretera, puertos, aeropuertos y también de infraestructura tecnológica, de conectividad para beneficio de poblaciones marginadas.
Trabajar con un objetivo, con rumbo y planeación ayuda a orientar y evolucionar con crecimiento. Hoy improvisamos y resolvemos sobre la marcha.
Una mayor asignación de gasto a la promoción turística. Hemos perdido lugares en esta área en donde año tras año se mejoraba. La derrama por turismo beneficia a muchos sectores de la economía y tenemos un gran producto, un país que tiene todo.
Hoy el tipo de cambio se mantiene estable y atractivo gracias a factores que rápidamente pueden cambiar, una debilidad generalizada del dólar por tanta impresión de dinero, un diferencial de tasa amplio entre países, una balanza comercial superavitaria, que generalmente es deficitaria, el precio alto del petróleo y las remesas que siguen siendo históricas con respecto a ejercicios anteriores.
México tiene todo para una reactivación económica, empezando por la vecindad con la potencia número uno. Pero, para crecer sin dependencias y desinstalar de la pobreza al 50% de la población se requieren de cambios que al principio duelen, son impopulares y no los veo ocurriendo en esta administración. Si bien nos va, lo único que puede sentar las bases para en algún momento detonar el cambio es no perder la salud financiera y la estabilidad macroeconómica.
@juansmusi

La solución es la vacuna

Lunes para el olvido. El arranque de una nueva semana en donde vuelve a ser el actor principal el COVID. La variante Delta esta cobrando con mucha fuerza nuevos infectados en todo el mundo, empezando por Asia, Estados Unidos, Europa y desde luego el resto del mundo. Es increíble ver como muchos siguen negándose a la aplicación de la vacuna, está científicamente comprobado que te puedes infectar de COVID y esta nueva variante ya vacunado, pero las posibilidades de supervivencia son dramáticamente mayores al de alguien que no lo está.
Sin buscar convencer a nadie y dar argumentos me parece muy atinado el actuar de Emmanuel Macron y espero muchos lideres del mundo lo sigan. Si quieres salir, comer fuera, viajar y acudir a eventos, es obligatorio estar vacunado. Las consecuencias de que esta nueva variante crezca y se expanda de manera exponencial, ya las conocemos, sanitariamente y económicamente puede volver a ser desastroso.
Esta semana y ayer, podría predominar este sentimiento y lo único que puede cambiar el rumbo de nuevo es que siga creciendo el número de vacunados y no las medidas de cierre y confinamiento.
Hoy los países más afectados son Singapur, Tailandia y Japón, en donde paradójicamente arrancan las olimpiadas este viernes. La decisión de no tener público ante esta nueva amenaza y la negación de muchos para vacunarse parece ser atinada.
En países subdesarrollados la velocidad por vacunar también ha disminuido, y parece que en el nuestro no es la excepción. Pasaron las elecciones y con ellas el interés por inmunizar a la población.
En otros temas, la inflación también sigue en el centro de las preocupaciones, tanto en México, como en EE.UU. las recientes cifras siguen sin mostrar una desaceleración o una caída como quisieran ver los bancos centrales.
La FED sigue optimista y pensando que es temporal y que pronto cederá. Entiendo que allá puedan esperar y seguir pensando en que los aumentos de tasa llegarán hasta finales de 2022 o principios de 2023, lo que no entiendo es porque no disminuyen los estímulos monetarios, los programas de recompra, que al final son altamente inflacionarios y que sirvieron en su momento para contrarrestar los efectos de la pandemia. Banco de México es más pesimista al menos en su lenguaje y piensa que será más difícil enfrentarla.
Este jueves se publica la inflación de la primera quincena de julio. Para la FED los aumentos de tasa serán una constante en las siguientes reuniones y rebasar el 5% parece inminente en este 2021. Los bancos centrales de Canadá, Nueva Zelanda, Sudáfrica y China también muestran más preocupación que la FED.
Una buena noticia para el mundo y para la inflación es que los 23 países que integran la OPEP finalmente lograron a partir de agosto un incremento en 400 mil barriles diarios de manera mensual a partir de agosto hasta llegar a 2 millones diarios en el mes de diciembre. Esta noticia de manera inmediata repercute en el precio del West Texas Intermediate que por primera vez en muchos meses baja de los $80 dólares y llega hasta $66.
Esto beneficia a los precios de la gasolina, derivados de petróleo, costo de transportes, fletes e innumerables materias primas. El peso regresa arriba de $20, esperado después del lunes negro, creo que seguirá errático y de momento me mantengo neutral, sin comprar o vender. Y si esta corrección del mercado se prolonga, puede ser atractivo entrar a comprar más.
@juansmusi​​​​​​​​

Diferentes visiones, misma preocupación

Biden encontró apoyo en el G-20 y prospera la idea de gravar a las empresas grandes que tienen su domicilio fiscal fuera de Estados Unidos. Esta es una medida que busca recaudar billones de dólares que hoy no se pagan y que deberán pagar por lo menos el 15% a partir del 2023.
Esta, es solo una de las medidas de la presente administración que busca también regresar la tasa corporativa al 30% después de que Trump la bajara al 21%. Por último, también buscarían subir la tasa a las personas y familias con grandes ingresos. Desde luego que para financiar su plan de infraestructura y no seguir aumentando el gigantesco déficit, son medidas que urgen.
Hubo un contraste muy interesante la semana pasada con las minutas del Banco Central norteamericano y mexicano. La FED, siguió con un tono optimista. Reafirmando que la inflación es transitoria y uso un lenguaje más suave que en minutas anteriores.
Siguen hablando de subir las tasas hasta el año 2023, cosa que me cuesta trabajo creer. Lo que me asombra es que no le bajen al programa de recompra de bonos, que al final es impresión de dinero que contribuye a los procesos inflacionarios.
Los seguros por desempleo, los cheques de ayuda por COVID, en muchos casos se están utilizando para comprar artículos de moda o lujo y no para comprar necesidades o bajar las deudas. En el caso de Banco de México, las minutas fueron más pesimistas, se utilizó un lenguaje más duro y que deja ver preocupación.
Derivado de lo anterior hay muchos analistas que pensamos que la tasa de referencia este año podría rebasar el 5% desde el 4.25% que actualmente se encuentra. Hay quienes ven que podría llegar a 5.50% a finales de año.
Esta semana será de nuevo muy interesante porque se publicará hoy la inflación en Estados Unidos y veremos que tan creíble es esta baja preocupación de Jerome Powell y la FED, y también es la semana en la que empiezan a reportar las empresas que cotizan en bolsa. Esta semana destacan las del sector financiero.
De nuevo, se espera una temporada de reportes favorable, que seguirá promoviendo máximos en los índices y que superaría las expectativas en su gran mayoría.
También, el día 15 veremos la llegada del nuevo Secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, que sustituye a Arturo Herrera, quien ocupará a partir del 2022 la Gerencia General del Banco de México. Lo he comentado anteriormente y lo ratifico, los cambios no me preocupan siempre y cuando:
1.- Las finanzas públicas sigan siendo sanas y ordenadas, cosa que en su momento hizo bien Carlos Urzúa, luego Herrera y deberá continuar de la O.
2.- Que nuestro Banco Central mantenga su carácter de autónomo y que no se vulnere su institucionalidad y su ley. En ambos casos me mantengo optimista porque al que más le conviene que estas cosas no cambien es al Presidente de la República. Cualquier alteración en estas variables podría descomponer lo macro y que incluso con la agenda altamente social, desordena y desestabiliza.
De nuevo el tipo de cambio rebasa los $20 y con tranquilidad vuelve a los $19.80, una volatilidad ocasionada por el diferencial tan grande de tasa entre Estados Unidos y México y que sigue manteniendo un equilibrio gracias a este orden que refiero, a las remesas, a las exportaciones y también al alto precio del petróleo, que, por cierto, sigue la OPEP sin alcanzar acuerdos y por ende sigue subiendo hacia los $80 dólares por barril.
@juansmusi ​​​​​​​

Inesperado ¿pero necesario?

La semana pasada nos sorprendió Banco de México con un alza de tasa de 4% a 4.25%, literalmente nadie, lo veía venir. Ese mismo día, el jueves temprano se publicó el dato de la inflación de la primera quincena de junio y el dato fue malo.

La cifra anual de inflación regresa arriba del 6% cuando el objetivo máximo del Banco Central es 4%. Evidentemente esto preocupa y no es una buena noticia. La inflación nunca es buena noticia, pero es mejor recibida cuando hay demanda, poder de compra y desde luego crecimiento económico.

Lo preocupante además del incremento de precios, que literalmente es un impuesto para toda la población y una pérdida real en el poder adquisitivo, es el momento en el que llega. Veamos en contraste con nuestro vecino, Estados Unidos también tiene una inflación muy alta, no vista hace muchos años y arriba del 5%.

Sin embargo, ahí la recuperación económica y las causas de la misma tienen que ver con un rebote económico que es más percibido por un amplio sector de la población. No es bueno y no deja de ser preocupante para ellos y para la Reserva Federal, pero ahí ha habido estímulos fiscales, monetarios, recompra de bonos, seguros por desempleo, etc. Cosas que aquí no ha habido.

En México el mayor apoyo por la pandemia que ha habido es el efecto del rebote en las remesas, que este año podrían llegar a $50 mil millones de dólares y que son el ingreso de divisas más grande del país y que desde luego mucho de ese dinero va a hogares y es utilizado para gasto.

¿Era necesario subir la tasa de referencia? ¿Actuaron de manera prematura? No hay una respuesta correcta, a muchos les gustó esta decisión y a muchos le molestó. Cabe señalar que no fue una decisión unánime, la votación fue 3 a 2 y también cabe señalar que la FED no ve estas acciones en el corto plazo porque siguen pensando que este efecto inflacionario es coyuntural y de corto plazo y que poco a poco se va a corregir o mejorar.

Yo siempre he pensado que los miembros de la junta de Banxico tienen mucha más información que incluso los analistas más profundos y respetados. No tomaron esta decisión sólo porque salió mal el dato en la mañana. Fue un factor sin duda, pero la decisión se tomó porque ven tal vez, que el fenómeno no sea transitorio o de corto plazo y a esta preocupación mayor, hay que aplicarle una medicina mayor.

La parte negativa de subir la tasa es sin duda encarecer el costo del dinero, que insisto, en este momento tan delicado aún de la economía duele mucho. El crédito barato en estos momentos es crucial.

La parte positiva es buscar controlar la inflación con el aumento de los rendimientos de los bonos e instrumentos de deuda del gobierno y del sector privado y como consecuencia atraen flujos del extranjero que aprecian temporalmente a nuestra moneda. De ahí la nueva “fortaleza” del peso. Podemos estar a favor o en contra de la decisión, pero confiando en nuestro banco y su autonomía, es lo que nuestro banco central considera oportuno hacer, con independencia de lo que piense el poder ejecutivo, el sector empresarial o si es popular o impopular.

El próximo viernes se publica el dato del empleo en Estados Unidos y se espera un dato por arriba de los 700,000 empleos creados durante el mes de junio. Es un dato siempre importante, pero más ahora, un momento crucial para medir que tan real es la recuperación económica.

@juansmusi​​​​​​​​

Cuidado con lo que deseas

Este jueves le toca decidir a Banco de México el rumbo de la política monetaria. Es impresionante ver como los Bancos Centrales y en el caso concreto de la FED como mueve a los mercados. Sin duda este año se ha tratado sobre la recuperación económica, la campaña de vacunación y con ello la inflación que este rebote ha traído. Venimos del encierro, del confinamiento y de la oferta excesiva. Cuando se empieza a reabrir, la demanda excede la oferta y sobre todo en países en donde ha habido estímulo monetario este fenómeno se intensifica.

La Reserva Federal llevaba ya muchos años deseando tener inflaciones más altas, y como dice el dicho: “Ten cuidado con lo que deseas, que puede hacerse realidad”. Hoy la mayor incógnita en muchos países del mundo es justo hacia donde y que tanto puede alejarse la inflación de su objetivo. Ya lo había comentado en editoriales pasados, lo que ocurra hacia adelante en materia de precios es de total relevancia para todos los estimados y proyecciones que rápidamente se podrían modificar.

Por ejemplo, las tasas de interés que por todos lados están bajas o pegadas a cero, incluso en países como Alemania, son negativas, podrían subir, antes de lo previsto y a mayor velocidad. Con tasas de interés al alza los mercados accionarios se ven perjudicados y aún con proyecciones favorables sobre los resultados de las empresas se verían afectadas.

Es de esperarse que en un entorno de tasas al alza se vea una fuerte corrección en las bolsas. Y justamente la FED la semana pasada hablaba de acelerar el proceso de alza, que empezaría en el 2023, y simplemente por decir algo que ocurriría un año y medio después los mercados bajaron. Otra variable que se vería afectada sería el tipo de cambio. Ya que en una primera reacción el dólar norteamericano se fortalece.

La razón, mayores tasas en esa moneda llaman flujos de inversión que estaban en otros países y con ello el dólar se fortalece y el resto del mundo se deprecia. Basta ver como se subió mas de 80 centavos la semana pasada, y reitero, por algo que todavía no ocurre, pero empieza a mover todo.

Un aspecto muy importante del alza de tasas es la repercusión que tiene sobre el costo del dinero, es decir el costo de los créditos. La subida de tasas encarece los créditos y con ello empresas y personas tienen que destinar más al pago de sus obligaciones, con ello hay menos dinero para gastar y se combate de forma eficiente la demanda y el consumo exagerado.

La repercusión en términos de crecimiento económico es muy importante, ya que un país con tasas altas y crédito o dinero caro, crece menos por tener menos acceso al financiamiento competitivo.

Estamos justo en ese momento en el que puede haber una inflexión o cambio de tendencia. Lo que ha venido diciendo la FED y muchos bancos centrales, incluido Banxico, quien por cierto se reúne el jueves y deberá dejar la tasa igual en el 4%, es que de aquí en adelante la inflación empezará a ceder y que, si bien no logrará su objetivo del año, las cosas empezarán a mejorar y el techo ya lo vimos.

Banco de México decide y aunque no mueva la tasa ahora, lo más importante será ver el apunte que al término de la junta hacen sobre su visión de las cosas. Al igual que FED, lo que el mercado estará evaluando y analizando es el lenguaje utilizado en donde entre líneas a veces se puede ver preocupación o certeza, riesgos subiendo o bajando y desde luego una visión objetiva del estado de nuestra economía tomando en cuenta los principales actores internos y externos.

@juansmusi​​​​​​​

Elecciones y Finanzas

Las preguntas más recurrentes últimamente con respecto a lo que se nos viene el próximo fin de semana. ¿Se va a devaluar el peso? ¿Se caerán los mercados? ¿Será de nuevo un parteaguas la elección intermedia? ¿Cambio todo mi dinero a dólares? Etc.
Como en todas las proyecciones y análisis que hacemos hay tres escenarios posibles desde el punto de vista de mercados. Un escenario realista, un optimista y un pesimista.
1.- El escenario realista. – El partido dominante mantiene la mayoría y gana menos gubernaturas de las que se habían previsto. Es realista pensar que después de 3 años de gestión la popularidad ha bajado y la participación el 6 del presente equilibra más los poderes. Siguen siendo y teniendo mayoría, pero no calificada. En resumen, Morena sigue siendo la mayor fuerza, pero se equilibran congresos locales y federal y se reparten las gubernaturas. Este escenario no debería de tener mayor impacto en bolsas y tipo de cambio. Digamos que no sería factor de apreciación del peso o de un movimiento alcista importante de la bolsa mexicana.
2.- El escenario optimista. – Morena pierde mayoría y también la mayoría de los congresos estatales y gubernaturas. Este resultado podría favorecer a los mercados y al peso porque supone un mayor equilibrio de poder. Los contrapesos son mayores y las cuestiones de fondo y estructurales no son aprobadas a mano alzada o por decreto presidencial. Esta es una señal de certeza y de confianza. En ningún país del mundo está bien vista la concentración de poder y mucho menos las dictaduras.
3.- El escenario pesimista. – El gobierno mantiene la mayoría en el congreso, en los estatales y además arrasan en las gubernaturas. Este escenario no es deseable porque supone preservar la mayoría calificada y además aumentar la presencia estatal y gubernamental. Como comenté en el punto anterior, dar más poder al actual gobierno y menos contrapesos supone una concentración tal que el sistema se vuelve más Presidencialista y dependiente de una sola persona. Aquí el impacto al peso y al mercado accionario sería negativo, no me atrevo a decir que muy fuerte, pero negativo.
Es mucho más fuerte lo que le pueden a hacer a nuestro peso y la bolsa los inversionistas estadounidenses que cualquiera de estos escenarios. Somos mucho más sensibles y dependientes de los norteamericanos que de estas noticias locales.
Algo que no puedo pronosticar y si podría tener un efecto negativo considerable es si hubiera alborotos sociales, desmanes, protestas o no reconocimiento de las instituciones y de las autoridades competentes. Un supuesto fraude electoral y que esto incluso escalara en violencia es algo que no podemos calcular, pero que si puede impactar. Esperemos esto no suceda.
En resumen, creo que no va a haber un mayor impacto y que las preocupaciones a muchas de estas preguntas son exageradas. Sin embargo, antes de las elecciones si el tipo de cambio sigue debajo de $19.90, yo si me cubría invirtiendo en esa moneda. No comprando dólares en efectivo, pero si invirtiendo en bonos y acciones.
En la agenda global el dato más relevante de la semana será el viernes. Se publica la creación de empleo en Estados Unidos. Venimos de un mal dato en abril y si mayo viene como se espera, el dato será positivo y puede superar los 600,000 empleos.
Por lo pronto si quieres que México mejore, ve y vota el domingo, no hay nada más importante esta semana, este año y probablemente en los siguientes tres.
@juansmusi

Ojalá y sea temporal

La política monetaria, las proyecciones y los diferentes pronósticos acerca de los principales indicadores económicos a nivel global se han visto afectados y sin duda modificados hacia adelante. Los escenarios en su mayoría, estaban elaborados pensando aún en una lenta recuperación económica y con bancos centrales muy blandos y prácticamente buscando como coadyuvar para salir de la tragedia económica desatada por la pandemia.

En muchos casos los estímulos monetarios continúan y los programas de recompra de bonos también. Estados Unidos, Europa, Reino Unido y Japón destacan por ser grandes intervencionistas en los mercados. Lo que nadie vio venir es que todo lo anterior, aunado a los paquetes de ayuda de los diferentes gobiernos y un rebote en los precios de las materias primas ante este “abrupto despertar” provocaría inflación y con ello el peor impuesto a la población, la pérdida del poder adquisitivo.

Y si pudiéramos resumir en una idea central la creación de los bancos centrales el común denominador sería que están para mantener el control de precios, o sea, para mantener baja la inflación. Estímulos monetarios, recompra de bonos y rebote en los precios después de un largo periodo de recesión hacían muy obvio que la inflación aparecería.

Lo que nadie vimos es que llegaría tan rápido y tan alta. Veamos dos casos: Estados Unidos con la mayor cifra de hace 13 años y al doble del objetivo del 2% y México, también al doble del objetivo de 3%. Allá la inflación supera el 4% y aquí el 6%.

La mala noticia es que los bancos no solo no deban continuar con las ayudas, si no que pudieran empezar a subir el costo del dinero a través de la tasa de interés. A esto se le conoce como endurecer la política monetaria. Al subir las tasas los mercados accionarios se verían afectados y los precios de los bonos también. Pero la afectación más directa es al crédito y al financiamiento, que se encarece.

La buena noticia puede ser que esto solo sea transitorio, ya lo dijo Jerome Powell, que estemos cerca del máximo y que poco a poco la inflación vaya bajando de aquí en adelante. En el caso de Banco de México el comunicado era de mayor preocupación y de un escenario de riesgo hacia adelante que en pocas palabras podría llevar pronto a subir la tasa una o dos veces en ves de bajarla hacia el 3%. De manera que el año podría ver su tasa de referencia en 4.50% o 4.75% si la inflación no cede. En Estados Unidos por el lenguaje y la seguridad con la que el Sr. Powell se expresa de momento está descartado un aumento en la tasa de referencia que hoy se ubica en 0.25%.

Lo que si se deben estar cuestionando y de manera importante es si deben bajar o interrumpir las recompras. En nuestro país vecino es impresionante ver cómo las ayudas por desempleo, los cheques otorgados por Biden y Trump y las condonaciones o quitas tienen en una zona de comfort a millones de desempleados que no solo no buscan trabajo, si no que gastan y contribuyen a este nuevo problema. También será necesario analizar hasta que punto continuar con estas ayudas que promueven la inactividad.

Esta será una semana crucial en ese país ya que Biden estará cabildeando su plan de infraestructura que excede los 4 trillones y que deberá ser financiado por un alza de impuestos a empresas y a personas que tienen ingresos muy altos. Medidas impopulares después del populismo fiscal que en su momento promovió la administración pasada.
En México el tipo de cambio se mantiene estable en gran medida por este diferencial de tasa que se mantiene amplio por las citadas razones. Este efecto temporal de poder comprar abajo de $19.90 me vuelve a parecer atractivo.
Estamos a 20 días de un evento muy relevante en nuestro país y que con independencia a la política, vería con muy buenos ojos un equilibrio o contrapeso en las fuerzas y partidos políticos. Las mayorías absolutas y la falta de contrapeso pueden en muchos casos ser peligrosas.

@juansmusi​​​​​​

Con visión de estado

Seguimos en temporada de reportes y continúan las sorpresas positivas. En general las empresas exceden las expectativas. Las grandes o gigantes tecnológicos han reportado de manera impresionante. Apple, Amazon, Google, Facebook, Microsoft, etc.
En el caso de Netflix, como era de esperarse y después de salir del encierro, los reportes fueron menos buenos. Lo he venido comentando, esto, más una campaña de vacunación agresiva y los estímulos monetarios, ponen a Estados Unidos en una situación privilegiada, pero también complicada.
Lo privilegiado tiene que ver con estar a un ritmo de 6% de su producto interno bruto. Lo complicado, con una situación de inflación que puede complicarse o prolongarse y poner en jaque a la FED y eventualmente a la propia recuperación.
Lo que viene es responsabilidad fiscal y muy probablemente movimientos fiscales impopulares. Vienen de regreso los impuestos que Trump bajó a las empresas, el tema es ver hasta que nivel y también a las personas físicas con ingresos mayores. Esto, además de impopular tendrá seguramente un impacto en los mercados bursátiles.
Sin embargo, por muchas razones, creo que es indispensable esta responsabilidad fiscal; el déficit de los Estados Unidos, la cantidad de circulante impreso y esto eventualmente se traducirá en menos consumo, menos inflación y probablemente un fortalecimiento del dólar. Pero el fin más importante de estas medidas es financiar un gigantesco plan de infraestructura que podría valer 4 trillones de dólares.
La economía número uno del mundo si quiere seguir en ese lugar de privilegio debe implementar a la brevedad la medicina impositiva.
La agenda de acontecimientos seguirá siendo muy importante. En el plano local, México recibe al cierre del primer trimestre la impresionante cantidad de $10.6 miles de millones de dólares en remesas. Vamos sin duda hacia otro año récord.
Es impresionante como este fuerte flujo ayuda también a mantener el equilibrio cambiario entre otras cosas. Los indicadores IMEF manufactureros y no manufactureros ya en zona de expansión, ambos por arriba de los 50 puntos, eso es una buena noticia.
Las calificadoras Moody´s y HR ratifican la calificación crediticia a México, ambas en zona de estabilidad, pero con perspectiva negativa. Aquí lo positivo es seguir manteniendo lo más posible el grado de inversión. La perspectiva negativa indica que podría complicarse hacia adelante la actual situación de finanzas públicas y con ello podría venir una baja, que aún así nos mantendría en grado de inversión.
En el plano global seguirá la temporada de reportes y destacan muchas decisiones de política monetaria de bancas centrales. Las más importantes: Inglaterra, Australia, Tailandia, Malasia, Turquía y Brasil.
Este último es el único que se espera suba las tasa hasta 0.75% mientras que todos los demás la dejen sin cambio. ¿Qué está pasando en Brasil para que se tenga que tomar esta medida? La inflación esta muy por arriba de la meta y decidirán de manera contundente enfrentarla. Así su tasa de referencia subiría de 2.75% a 3.50%.
Por último, este viernes se publica la nómina no agrícola en EEUU, o sea la creación de empleos en ese país durante el mes de abril. Se espera un dato cercano al millón de nuevas plazas y que con ello podría confirmarse este increíble dinamismo de la economía.
Por lo pronto arrancamos la semana con un fortalecimiento del dólar hacia los $20.20 pesos. Creo que es momento para detener las compras de esa divisa y volver a aprovechar más adelante.
@juansmus

El rumbo de México

Muchos nos preguntamos. ¿A dónde vamos? ¿Cuál es el destino de nuestro país en el corto y mediano plazo? De nuevo y volviendo al tema de dar respuestas realistas veo que México sigue mandando al mundo señales equívocas de porque somos un destino olvidado para la inversión.
La cancelación de proyectos, la asignación no prioritaria de recursos a proyectos, las consultas a mano alzada, las iniciativas de ley que van desde tocar reservas de Banxico para otros fines, recepción de efectivo, cancelación de la aplicación de la reforma energética, regresar el monopolio a CFE a PEMEX y hasta prolongar la extensión en la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, todas ellas señales negativas para invertir en México.
Creo que mucho es distracción, desviar la atención de lo realmente importante. Es caer en la trampa de centrar la agenda en lo que se dice diario en vez de la situación económica del país, la inversión, generación de empleo, recaudación, nivel de endeudamiento y por supuesto el manejo de la pandemia. Si todas las ideas e iniciativas que he comentado ya se hubieran aprobado el destino del país ya estaría definido y sin duda la situación actual sería peor.
Muchas de ellas siguen “vivas” y por eso no canto victoria, pero lo que si es claro es que han inhibido y asustado inversión. No solo no ha llegado y fluido si no que también se ha retirado. Tener hoy, un tipo de cambio a $19.85 es algo que pocos creíamos posible. Pero también hay que decirlo, el peso no está fuerte, es el dólar que está débil. ¿Qué ha hecho México para fortalecer su moneda?
Estructuralmente nada, es más bien una debilidad global de la divisa norteamericana ante tanta impresión de dinero nuevo, fundamentalmente por los apoyos Covid; más de 2 trillones de dólares de oferta monetaria. De ahí que también se esté experimentando alta inflación. ¿Qué más ha ayudado al peso?
Las remesas de nuestros paisanos, que cada año rompen récord con respecto al anterior, el precio del petróleo que ha subido y el superávit comercial. Este último no es necesariamente una buena noticia porque cuando México crece y su economía está trabajando bien lo normal es ver déficit comercial, es decir importamos más de o que exportamos.
Hoy el superávit lo explica una demanda externa mucho más fuerte que la interna, exportamos más porque EEUU está recuperándose e importamos poco porque el mercado interno está sumamente débil.
Predecir que estas variables macroeconómicas pueden mantenerse igual si seguimos tres años más ahuyentando inversión, mandando señales negativas, perdiendo el grado de inversión y aumentando el nivel de deuda vs PIB, se antoja muy complicado.
Sin ser catastrofista o negativo suena a que una buena protección puede venir de invertir una parte del patrimonio aprovechando esta coyuntura cambiaria.
Esta semana continúan los reportes de las empresas que cotizan en bolsa en EE.UU. y México. Semana crucial con los reportes de Tesla, Apple, Google, Facebook y Amazon desde el cierre del lunes hasta el cierre del jueves. Se espera en términos generales buenos reportes y que excedan las expectativas.
También hay decisión de política monetaria en la FED y el Banco de Japón. En ambos casos sin esperar cambios en la política monetaria, pero si atentos a lo que comenten al término de las juntas los Banqueros Centrales. Mientras todo esto ocurre Biden invita al mundo a vacunarse a su país.
Imaginen la derrama y beneficio que esta estrategia ha traído a su país. Capitalizó lo que muchos países no supieron implementar.
@juansmusi​​​​​​​​

Posible oportunidad a la vista

Siempre habrá temas de que hablar y sin duda en este 2021 los principales hasta ahora son: inflación en muchos países del mundo, apoyos COVID en EE.UU., avance en la vacunación, auge de las criptomonedas y reportes corporativos de las empresas públicas en EE.UU.
Sobre la inflación ya lo había explicado la semana pasada que en esencia las presiones en los precios de energéticos y agropecuarios por la recuperación o rebote en las economías estaría presionando las tasas de los bonos, con ello algo de salida de los mercados accionarios para aprovechar que con menos riesgos se pueden mejorar los rendimientos.
A este respecto quiero pensar que como ya lo dijo Jerome Powell es transitorio y de corto plazo, pero de todas formas la cifra anual de inflación y creo es el caso de México, termine por arriba del objetivo.
Los países ricos han podido apoyar de diversas maneras para contrarrestar los efectos de la pandemia, pero el de mayor impacto para México es lo que han hecho los gobiernos de EEUU mandando cheques a trabajadores por $2,000 dólares. (Trump $400 y Biden $1,600)
Impresionante como se mueve la economía, muchos lo gastan para comer y cumplir necesidades y también muchos, para comprar artículos de lujo, bolsas, zapatos, ropa, que, aunque parece superfluo, también echan a andar el círculo virtuoso de la economía. Pues estos apoyos le generan a México un volumen de exportaciones a ese país por más de 50 billones de dólares.
La vacunación que también en el caso de nuestro vecino y principal socio comercial ya rebasa los 200 millones de vacunados. Gran estrategia para tener un retorno a la vida y una actividad económica normal lo más pronto posible. Impresionante el turismo de vacunas aprovechando los descuidos de otros países. Ellos, a cambio de la vacuna están dispuestos a recibir a millones de turistas que tendrán que quedarse 21 días o bien regresar a la segunda dosis, dejando una derrama que es bienvenida.
Demasiado bueno para ser cierto el alza de las Cripto. Toda esta liquidez ha encontrado un nuevo camino para la diversificación y hay un auge impresionante en un mercado volátil, de alto riesgo y que muy pocos sabemos si está barato o a punto de reventar la burbuja. Puede venir una mayor regulación y fiscalización que las afecte.
Arranca de nuevo la temporada de reportes trimestrales. Y enfocándome de nuevo en EEUU pienso que será otra vez una temporada favorable que excederá las expectativas en términos generales. El rebote, la vacunación, los apoyos y el retorno paulatino a la normalidad arrojará un buen primer trimestre de 2021.
Mientras todo esto ocurre, coyunturalmente y hasta cierto punto previsible el dólar se deprecia contra todas las monedas. Es claro que México y el peso no han hecho nada estructural para estar fuerte. Debajo de $20 y más a $19.80 me parece oportuno construir portafolios de inversión en esa moneda.
Creo que en el largo plazo la fortaleza del peso es muy cuestionable por todo lo que ocurre en nuestro país, finanzas públicas deteriorándose, la deficiente estructura fiscal y el bajo crecimiento económico, aunado a un ambiente incierto y de desconfianza sobre la inversión que puede terminar en la degradación de la calificación crediticia.
Pienso que esta ventana de oportunidad con el tipo de cambio se debe aprovechar, y recuerden, no hay que sacar los recursos para hacerlo.
@juansmusi​​​​​​​
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