Realismo y objetividad

Mucha gente me dice que ya le da miedo leerme. La verdad es que trato de ser lo más objetivo posible y soy, quien me conoce, un optimista de naturaleza. Sin embargo, el ser optimista es una característica de mi personalidad.

Llevado a mi tema profesional y a lo que me dedico, no puedo ni debo ser optimista, debo ser realista, objetivo y buscar estar lo mejor informado posible para la toma de decisiones y para seleccionar los valores en los que invertiré el dinero de mis clientes y el mío.

En mi vida profesional no hay buenas o malas latidas, no creo en los “tips” y tampoco en la suerte. No se debe involucrar el sentimiento. En resumen, entre más informados estemos y más objetivos seamos, mejor.

Dicho lo anterior cuando uno ve lo que pasa en México y hacia donde vamos, mi optimismo sirve para no llorar, y seguir luchando, pero a la hora de tomar decisiones he preferido voltear a ver a Estados Unidos y empresas en su mayoría de esa nacionalidad, y desde luego al dólar norteamericano.

Con esa misma objetividad que vemos a las inversiones quiero decirles que no veo un México, como muchos creen, que se convertirá en Argentina o Venezuela. Simplemente creo que muchas de las cosas que están pasando y que están cambiando nos están rezagando unos cuantos años.

No tengo una bola de cristal, ni sé en donde va a parar la cadena de malas decisiones y eventualmente como terminará el sexenio y quien sucederá al actual gobierno. Viendo encuestas y leyendo sobre los comicios de junio todo parece indicar que Morena mantendrá la mayoría y sus actuales aliados PVEM y PT contribuirán a que sigan arriba del 60% en la cámara de diputados.

Sobra decir que quienes no estén contentos con esto deben votar el 6 de junio. También hay muchas gubernaturas en juego, y también la mayoría, de acuerdo a las encuestas, las van a ganar. Aquí mi optimismo me dice que la participación será mayor y que las encuestas se van a equivocar como ya ha pasado y no necesariamente ocurrirá lo que ya describí.

Objetivamente es muy probable que Morena retenga la mayoría y gane más estados. En mi último artículo un amigo me argumentaba que históricamente el gasto social con respecto al PIB se mantenía muy similar en los últimos 30 años. Y es cierto, la única diferencia es que hoy es sobre un PIB más chico o castigado y con PEMEX quebrada, antes era ella quien ayudaba con los ingresos federales. ¿Pero porqué si el gasto social es similar hoy se percibe que es mayor y la popularidad del presidente sigue tan alta? Porque este presidente se comunica y conecta mucho mejor con el pueblo. Porque hay más empatía y a pesar de que quitó guarderías, estancias, seguro popular y por la situación global y local se han perdido millones de empleos.

Esta administración pública federal vio contracción del PIB en 2019, 2020 y con el “rebote” de 5% de este año tomaría quizá otros dos para regresar a un terreno positivo y para tener un PIB similar al del 2018, quizá hasta el 2023 o 2024. La inseguridad, peor, la corrupción, peor, la inversión en mínimos, el manejo de la pandemia, fatal, 3er lugar de mortandad mundial, etc.

Y aún así hay un buen nivel de aceptación y de popularidad, insisto, es un gran comunicador y la percepción después de tanto desencanto, es positiva. Marca agenda desde la mañanera y le habla todos los días al pueblo, ya sea desde palacio nacional o echando macanazos en un parque de béisbol. Me da la impresión que a este ritmo también retendrán la presidencia, por lo que ya comenté y porque no hay oposición.

Pero creo que su sucesor, seguirá con la misma proporción de gasto social y será un hombre que también tome en cuenta la agenda que el sector empresarial y productivo necesite para crecer el empleo y por ende el bienestar. Ojalá y alguien que, priorizando estos temas, empezando por el fiscal, el más beneficiado, será el sector más marginado.

@juansmusi

La pobreza no está peleada con la confianza

Es necesario e imperativo reducir la brecha tan amplia que hay en un país como el nuestro. La desigualdad y la inequitativa distribución de la riqueza nos hacen hoy un país que sigue teniendo a más de la mitad de su población en pobreza. Sin duda, en 2018, con el nuevo gobierno, muchos pensamos que el cambio era para bien y aunque implicara sacrificios valdría la pena. A todos nos sacudió la abrumadora mayoría con la que llegaron al poder y era de sentido común concluir que ya lo mismo no funcionaba, había que arriesgarse y optar por alguien que siempre había prometido atender la desigualdad e injusticia.
El problema es que el costo ha sido enorme y los cambios no han ido en el sentido que debieran. El modelo altamente socialista y basado en dádivas es un sistema probado, fracasado y cuyo final ya se conoce. Esta experiencia México la vivió en los 70 y 80 y no terminó bien. Y eso que en aquel entonces Pemex no solo era rentable, daba para mantener un gasto social excesivo, hoy no solo no da, pierde, y mucho.
Hay que reducir la brecha, buscar formas para que este sea un país más justo, y eso empieza por dar más oportunidades. Educación de calidad es lo que más urge para que esas personas puedan aspirar a un mejor nivel de vida.
Con lo que hoy se tiene, y como estamos, lo que más necesitamos es dar certidumbre y confianza. Parece que estos mensajes al pueblo bueno y sabio están enfrentados o confrontados con dar certeza, cuando no deben y no tienen porque estar peleados. Dirigir el mensaje, priorizar en la agenda el gasto social y la comunicación con esa inmensa mayoría no está peleado con mandar señales positivas a la inversión nacional y extranjera.
Estoy seguro que el error más grande de esta administración fue cancelar el aeropuerto de Texcoco. Y no por la obra o por los empleos directos e indirectos cancelados, o por pagar deuda de algo que no se hizo, fue el peor error por la forma en la que se canceló, con lo que se manda un mensaje de incertidumbre total.
Pensé que con eso bastaría para que una vez cometido el error se pudiera corregir el rumbo, y no fue así. Se sigue priorizando el mensaje político y el camino a la elección en menos de tres meses. Es más importante seguir regalando dinero del poco que queda que atender con urgencia y transformar a Pemex.
Seguimos cancelando proyectos de inversión con consultas a mano alzada, seguimos peleando con las calificadoras y sugiriendo que son innecesarias cuando el mundo de las inversiones les presta atención e invierten su capital tomando en cuenta a la calificación otorgada por ellas.
Estamos deteriorando nuestra imagen haciendo modificaciones para priorizar energías limpias y un mejor sector energético que beneficiaría con tarifas más bajas al pueblo por proteger y seguir monopolizando a CFE. No solo modificaron la Ley de la Industria Eléctrica —que está suspendida de momento—, ignoraron y faltaron a contratos y capital ya comprometido, incluso violando al T-MEC. Y si esta suspensión otorgada por jueces continúa, están dispuestos ahora a modificar la Constitución.
El pésimo manejo de la pandemia y la lenta vacunación, aunado a los problemas de inseguridad, también nos han hecho caer a niveles nunca vistos el turismo. Nos urgen ingresos, inversión, proyectar confianza, que eventualmente eso signifique más dinero para el país y para los que menos tienen. ¿Porqué empeñarnos en mandar señales de desconfianza cuando los más afectados somos nosotros y los más pobres?
@juansmusi

Impopular pero necesario

Hay muchas prioridades en la agenda de Joe Biden. Muchas de ellas tienen que ver con cosas que destruyó o deshizo su antecesor. No todo lo que hizo fue malo, pero si creo que hizo mucho daño y que en muchos aspectos rezagó a su país. China y Rusia lograron aprovechar o capitalizar esto.
El rezago cuesta mucho tiempo recuperar y muchas veces el costo político para que esto ocurra en el menor tiempo posible es también muy alto. Biden, muy pronto estará haciendo modificaciones importantes en la estructura fiscal. Recordemos que una de las medidas populistas que implementó Trump fue una disminución a las empresas a la tasa corporativa y la bajó del 30% al 21% y también en los diferentes niveles de ingreso promovió bajas generalizadas a las personas físicas.
Estados Unidos tiene un enorme déficit y aunque el mundo hoy no lo observe con preocupación y lo siga financiando a pesar de su altísimo apalancamiento, es algo que puede cambiar. Y Biden, está preocupado y consciente de ello.
Es por eso, que muy pronto promoverá un alza de impuestos en muchos sentidos. Aparentemente su reforma fiscal tiene 4 ejes.
1.- Aumentar impuestos federales, estos no se han modificado desde 1993. Esto se haría con el objetivo de pagar un plan económico de largo plazo.
2.- El impuesto corporativo aumentarlo de nuevo al 28%. Un alza considerable de 7 puntos porcentuales que puede traer un impacto positivo a la recaudación y quizá negativo al mercado accionario. Recuerden que un gran impulso en su momento a las bolsas fue justo la reducción de este impuesto.
3.- Subir la tasa impositiva a los que tienen grandes ingresos. Sin poder precisar en este momento a partir de cuanto, pero es muy probable que aquellos hogares o individuos que tengan percepciones por arriba de $400,000 dólares pagarán más. En este punto tiene que hacer algo con las deducibilidades y consolidación de resultados en grupos o corporativos. Son muchos los que se aprovechan de estas estrategias para tener cuantiosos ingresos y pagar poco o cero impuestos. El mejor ejemplo de esto es el propio Donald Trump o el mismo Warren Buffet que admite que lo que paga de impuestos es irrisorio frente a lo que gana.
4.- Subir la tasa de las ganancias de capital. Actualmente también hay un tabulador que dependiendo la ganancia va del 0% al 15% o bien 20%. La tasa se calcula en función al ingreso que se obtiene entre la diferencia del precio al que se compra un activo y venderlo a un precio mayor. Este es un impuesto que se genera hasta realizarlo y no mientras se tiene el activo, aunque suba de precio. Este punto es una de las razones por las que Wall Street es más republicano que demócrata.
Parece que estos 4 puntos vienen pronto y seguramente pasarán, habrá que ver en detalle como quedan.
Mientras tanto aquí en México la estructura fiscal sigue siendo alarmantemente mala. Pocos pagando mucho y muchos que no pagan. Recuerden que aquí la economía informal es mayor a la formal. Lo que ya nos advirtieron es que después de las elecciones del 6 de junio vienen cambios fiscales, llámese una “miscelánea fiscal”.
Vienen después de las elecciones porque serán impopulares y no pueden arriesgar antes de ella nada del capital político. Lo lamentable de todo esto y que puedo sintetizar en muy pocas palabras es que vienen cambios para cobrar más a la base cautiva y nada nuevo para tener más contribuyentes, que es lo que se necesita.
El gasolinazo podrá no gustarnos, pero es una forma de captar impuestos de muchos informales, aún mejor sería gravar el consumo, pero eso, en esta administración no va a ocurrir.
@juansmusi​​​​​​​​

Bien allá, mal aquí

Esta semana será muy importante para los mercados financieros porque se conocerá la inflación en EEUU. Si la cifra sale por arriba de lo esperado el mercado seguirá muy nervioso y se seguirá justificando el alza en las tasas de los bonos. Si la tasa sale en línea con lo esperado, podrá tranquilizarse y si sale por debajo podríamos ver una semana favorable y más calma en general.
Lo que hemos visto hasta ahora a pesar de tener buenas cifras en las empresas y buenos números en la economía en general ha sido una distorsión ocasionada por este temor a la inflación que ha justificado el alza de tasas, caídas en los mercados bursátiles y un fortalecimiento del dólar contra todas las monedas. Otra buena noticia y que se aprobó este fin de semana fue el paquete de $1.9 trillones a los hogares norteamericanos, los cheques por $1,400 dólares que estaban pendientes desde la pasada administración.
Independientemente a la inflación hay algo que los bancos centrales pueden hacer y que concretamente la FED podría tranquilizar a los mercados, y es a través de recomprar bonos para bajar la presión en los plazos en los que existe esta distorsión.
Pero no solo la economía en ese país va bien, hay muchos avances y buenas noticias en menos de dos meses de gobierno de Joe Biden. Una campaña de vacunación exitosa que esta semana podría estar rebasando los 100 millones de vacunados y que antes de que termine el año podría completarse.
El presidente también está recomponiendo, restableciendo y reconciliando. Regresan al acuerdo de Paris en el tema de calentamiento global, regresan a la Organización Mundial de la Salud, frenó la construcción del muro, está mandando una iniciativa para legalizar a 11 millones de indocumentados y está apoyando a la moratoria de pagos de deuda de hipotecas y de estudiantes como consecuencia de la pandemia.
Este hombre que llegó a trabajar y no a culpar el pasado tiene hoy un 70% de aprobación. A partir del momento en el que se distribuyan los cheques podríamos empezar a ver una depreciación del dólar ante ese incremento de la oferta monetaria, al final, es dinero nuevo que se imprimirá.
En materia de manejo de patrimonio me ocupo y analizo la viabilidad de comprar dólares de nuevo para invertirme en las acciones que me gustan en Estados Unidos y creo que vale la pena esperar. Es decir, a un tipo de cambio arriba de $21 prefiero tener paciencia.
Como lo he venido comentando el dólar está fuerte ante el alza de las tasas y esto ha provocado un regreso de flujos que lo fortalecen. Esta coyuntura al normalizarse el mercado y al fluir está liquidez que ciertamente puede provocar inflación, debería depreciarlo algo.
Sin embargo, el peso ha perdido más que muchas monedas y sin duda creo que tiene que ver con lo siguiente:
1.- Una mayor salida de flujos ante la mejora de rendimientos en EEUU. Ha salido más dinero de México que de otros países. La combinación riesgo-rendimiento se sigue deteriorando.
2.- Modificación a la ley de la industria eléctrica. Por mayoría le dan para atrás a inversiones y compromisos en energías limpias y concentran la generación y poder en CFE, contra cíclico, ilógico, arcaico y carente de visión. Sin embargo, falta ver que pasa porque este asunto llevará a muchos a amparos, y a pedirle a la Suprema Corte una resolución ante tal aberración. Empresas nacionales, internacionales, Canadá y Estados Unidos entre otros se inconformarán.
3.- Cancelación de los servicios de calificación a FITCH a PEMEX, una nefasta ocurrencia con el falso argumento de ahorrar $350,000 dólares que no traen beneficio alguno. Fitch es necesaria para PEMEX y no al revés. No habrá acceso a inversión o financiamiento barato si no hay calificación. ¿Quién pierde? PEMEX, que tendrá que financiarse a tasas más altas al estar en la categoría de “Bono Basura”.
@juansmusi

La inflación se asoma

La nueva fuente de incertidumbre en el mercado es la inflación en EEUU. Se teme a que venga un repunte por varias razones fundamentales que lo justifican. Los reportes de las empresas que cotizan en bolsa volvieron a sorprender para bien.
En su mayoría fueron mejor a lo esperado por el mercado. La información económica de los últimos días también muestra una mejora en el crecimiento y el consumo, así como en la confianza. Los apoyos para la pandemia podrían decirse que están aprobados y pronto habrá en circulación más de $1.9 trillones de dólares norteamericanos en la masa monetaria.
Todo esto habla de una economía en vías de recuperación y supone que esto pueda presionar a la inflación mucho antes de lo previsto. Llegó a tal nivel el nerviosismo que hubo repercusiones en las tasas de interés en los bonos del tesoro. Vimos al de diez años pasar el nivel de 1.60%, una tasa no vista ahí en años. Pasó además muy rápido de niveles debajo del 1%.
En ese bono y ese mercado esa alza es muy importante. Fue necesario que hablara Jerome Powell, cabeza de la Reserva Federal para tranquilizar un poco las cosas y se podría decir que lo logró parcialmente. El bono de diez años regresó algo y se ubicó al final de la semana en 1.40%.
Es lógico este movimiento porque explica que la inflación empuja a las tasas para arriba para que los inversionistas tengan más retornos y por otro lado se asume que las bancas centrales pronto empezarían a actuar subiendo las tasas de interés para luchar contra la inflación. Powell dijo, y le creo, que, para eso, falta y mucho. Que no ve en el corto plazo a la FED subiendo tasas y que esta recuperación que empezamos a ver va para largo.
Pero junto con este movimiento vienen otras consecuencias. Los inversionistas empiezan a salirse de activos de riesgo, como las acciones y provocan bajas en los mercados bursátiles.
También los inversionistas institucionales y globales empiezan a salir de mercados de mayor volatilidad, como los emergentes. Por lo tanto, se fortalece el dólar y se debilitan el resto de las monedas, razón por la cual el peso se depreció hasta $21 después de haber estado mucho tiempo sólido abajo de $20.
El razonamiento de todo esto es: Prefiero refugiarme en activos de bajo riesgo o en efectivo (como los bonos del tesoro o simplemente en chequera) y en una moneda sólida (como el dólar norteamericano). ¿Para qué estar en bolsa y en monedas volátiles si puedo obtener mejores retornos en activos de mucho menor riesgo?
A este fenómeno o migración se le conoce como “fly to quality”. Sin embargo, en este episodio mucho del dinero que se vendió de tasas bajas, de bonos emergentes y de bolsa se fue a efectivo y con ello presionaron a la tasa. Desde mi punto de vista una nueva acción coordinada parta tener como pretexto la inflación y subir las tasas de interés.
Todo lo anterior ha presionado al tipo de cambio y tiene ya muchos días cotizando arriba de $20. Pienso esperar porque creo que puede regresar debajo de ese nivel para volver a entrar. A mucha de la gente que asesoro, les consta, los apuraba debajo de $20 para convertir sus pesos a acciones y bonos en dólares.
Al final el mercado es mas de largo plazo que de “timing”, ya que muchas veces el estar buscando o esperando el nivel de precio del activo que sea, puede tardar mucho y perder otro movimiento, que es la plusvalía natural de ese activo.
Mientras tanto en México seguimos retrocediendo y buscando centralizar el poder de la administración y de CFE. Echando abajo leyes de energías limpias y apostándole a los hidrocarburos. De llevarse a cabo, seguimos provocando perder el grado de inversión mucho antes de lo previsto y desviando billones de dólares y ahuyentando la inversión en México. Pegarle así a la confianza de los inversionistas daña estructuralmente al país.
@juansmusi​​​​​

No basta la disciplina fiscal

Siempre he pensado que el mejor presidente que México ha tenido en la historia reciente es Ernesto Zedillo. No sólo recibió a un país en caos, sustituyendo a un candidato asesinado, un México roto con Ejército Zapatista y una ola de secuestros, crímenes políticos, etc. Recibió un México quebrado.
En aquel entonces no era público cuánto había en Banco de México y tampoco estaba claro cuánto había en vencimientos de deuda. El tipo de cambio era fijo y justo cuando le entregan al país se mueve la banda de flotación que, en pocas palabras, se deja flotar. El tipo de cambio fijo es un error y era insostenible.
Hoy solo China mantiene su régimen cambiario fijo y lo puede hacer porque tiene más de tres trillones de dólares en reservas y le alcanza. Sólo a China. Por ahí hay otros pequeños países que han logrado mantener un régimen cambiario fijo, pero a un costo muy alto.
Pues cuando Zedillo llega, truena todo, caos total, devaluación al 100%, tasas de interés arriba del 100%, hipotecas impagables y un país con $6 mil millones de dólares en reservas y vencimientos en el siguiente trimestre por más de $25 mil. Tuvo que salir al quite Bill Clinton y darnos un paquete de ayuda, o sea un crédito por $30 mil millones de dólares. Esto no podía seguir así. Y es entonces que Zedillo decide implementar algo muy costoso y doloroso, pero que hasta hoy conservamos y que ha marcado una diferencia en nuestro país: La disciplina fiscal. ¿Qué es la disciplina fiscal? Es gastarse lo que se recauda y no mucho más. En nuestro caso es: gastar lo poco que se recauda ya que tenemos una pésima estructura fiscal.
A veces nos gastamos un poco más y a eso se le conoce cómo déficit. Pero siendo pequeños, son manejables y permiten a un país mantener la salud financiera o lo que se conoce como Finanzas Públicas sanas. Pues esto que empezó Zedillo, mejor o peor lo mantuvo Fox, Calderón, Peña y hasta el momento lo que va de López Obrador. La relación de deuda vs el Producto Interno Bruto desde que existen finanzas públicas sanas ha oscilado entre el 30% y 50%. Lo anterior hace que la calificación crediticia del país sea buena y la gente tenga apetito por invertir en México.
Lo que quiero decir con todo esto es que si, es fundamental mantener la disciplina fiscal y las finanzas públicas sanas, eso nos ha dado estabilidad en la parte macroeconómica y nos ha permitido tener transiciones tranquilas. También nos ha permitido captar inversión extranjera directa, a largo plazo. Dinero que llega a generar empleos, riqueza y crecimiento económico.
Que la gente que encabece la Secretaria de Hacienda y el Banco Central mantenga esta disciplina, esta institucionalidad del manejo de ambas y que comprendan que esto no se puede tocar, cambiar o arriesgar será fundamental. Pero todo lo anterior tiene que venir acompañado de mensajes y directrices, así como de una visión congruente.
Recaudar poco y gastarlo en gasto social, no nos endeuda, pero no aporta crecimiento, el dinero se gasta y se interrumpe un circulo virtuoso en donde también la recaudación se invierte en proyectos de infraestructura y en apoyos a los sectores productivos para generar empleos y bienestar.
Pero además de no invertirse y gastarse estamos mandando señales de desconfianza y de incertidumbre: NAIM, plantas cerveceras, cancelación de proyectos de inversión en la parte energética, amenazas de tocar las reservas del Banco Central, recepción de efectivo, una pésima estrategia de vacunación etc.
Por más disciplina fiscal que tengamos, si esta no viene acompañada de una serie de acciones y visiones congruentes, puede ser insuficiente y provocar una pérdida en la calificación crediticia y eventualmente el grado de inversión.
@juansmusi​​​​​​​​

La cualidad de Estados Unidos

Nuevo fracaso para destituir a Trump. Esto puede salir muy caro de cara al 2024, en pocas palabras lo dejaron vivo y puede llegar con más fuerza. En fin, falta mucho y lo que más debe pesar de cara a esa nueva elección es el desempeño del presidente Joe Biden y por supuesto el estado en el que llegue la economía.
Hoy, pareciera inminente la aprobación del nuevo paquete de estímulos por $1.9 trillones de dólares y es justo esto que merece pensarse y actuar bien. Imprimir dinero, no es así de fácil. Hay consecuencias, sin embargo, Estadios Unidos tiene una condición única que no tenemos en el resto del mundo. La capacidad de crear y destruir liquidez, así como de administrar un déficit gigantesco.
Esto se puede gracias a la hegemonía que ese país tiene históricamente. El mundo lo sigue y seguirá financiando. Hasta ahora no importa el déficit y la creación de dinero, que seguimos viéndolos como un refugio seguro, los dólares y los bonos del tesoro a tasa cero siguen siendo la mejor alternativa global al “fly to quality” vuelo hacia la calidad, literalmente.
Esto quiere decir que el mundo prefiere dólares a euros, yenes, yuanes, libras, etc. Crear dinero de nuevo para mandar cheques a los hogares norteamericanos tiene también sus riesgos, y aunque mantengan esa hegemonía, el principal enemigo es la inflación.
Y justo el fin de semana Biden llamó a su capaz y brillante secretaria del tesoro para discutir el tema y sobre todo tenerlo presente. Janet Yellen, quien fuera la cabeza de la Reserva Federal, sabe y conoce de esto y seguramente fue a alertar al presidente acerca de las ventajas y desventajas. Que maravilla estar rodeado de gente así de capaz y experta en la materia. Delegar según la especialidad y como líder saber y reconocer a cada quien en su área de conocimiento. Al mejor en cada una de las áreas. Sentido común que no es tan común en muchos países del mundo.
Pues, aunque ya le haya o vayan a encontrar la forma a la distribución de la ayuda y a la impresión de más billetes, están preparados para afrontar las consecuencias y tratar de prevenir una lógica y probable inflación cuando venga la recuperación económica.
Estados Unidos hoy sigue siendo la referencia y la capacidad de salir delante de episodios de crisis y la velocidad a la que lo logran hoy solo puede ser comparada con China, con un modelo completamente diferente de país, empezando porque China es todavía muy cerrada al mundo en muchos aspectos y a diferencia de los Estados Unidos, se ha autofinanciado y hoy es el país con más reservas, que, por cierto, también están en su mayoría invertidos en dólares.
La recuperación económica hoy es muy fácil de entender y se explica como la capacidad de vacunar a la mayor gente posible diario. Cosa que están haciendo muy bien en la mayoría de los países desarrollados. No es muy difícil de entender, pero, entre más rápido y más gente esté vacunada, esa economía saldrá adelante antes.
En el plano local, ocurre lo esperado, Banco de México decide bajar las tasas de interés al 4%. Este pareciera ser el primer movimiento bajista de varios que se esperan en el año. Es muy probable que, para la mitad de año, vayamos a tener un par de movimientos hacia el 3.50%. La segunda mitad del año, dependiendo el estado de la economía, que anticipo no será muy bueno, vea una o dos más, para acabar el año en 3.25% o 3%.
Después de 20 días vemos de nuevo romper al dólar la barrera de los $20 y es muy probable que en el corto plazo se aprecie más. Dicho esto, podría ser muy pronto oportuno volver a construir posiciones en esa moneda.
@juansmusi​​​​​​​​

Disrupción financiera

Muchos de ustedes han leído o escuchado sobre lo recientemente acontecido en mercados financieros en donde literalmente se vive una guerra entre dos prácticas controversiales. Aquí yo no me voy a pronunciar ni a favor ni en contra, simplemente trataré de explicar de manera sencilla que está pasando y que creo que va pasar al final de la historia.
Pues lo primero que hay que entender son las ventas en corto. ¿Qué son? Vender en corto es vender algo que no tienes, lo pides prestado y si baja, ganas. Supongamos que yo sé que GameStop, que es la principal involucrada va a bajar. Baso mi expectativa en que es un negocio en decadencia y no hay manera que suba, y así pienso en algunas otras que durante la pandemia también sé que van a bajar: Cruceros, gimnasios, cines, hoteles, etc.
Regresando a mi ejemplo, vendo GameStop en corto. Alguien que tiene acciones de la empresa me las presta y valen $20, si se van a $14, yo las vendo y se las regreso al que me las prestó. Él pierde $6 y yo me gano $6. En resumen, vender en corto es apostarle a ganar a la baja. Esta práctica está permitida hace muchos años y no es mal vista.
El mercado es libre y se puede ganar para arriba y para abajo. En algunos momentos de crisis de la historia se han llegado a prohibir por cortos periodos de tiempo. En el 2008 en muchos países se prohibieron porque se sabía que la única dirección en la que irían era negativa y esta práctica profundizaba las caídas y por ende las crisis.
Recuerdo a Angela Merkel que de manera determinada ordenó la prohibición de las ventas en corto temporalmente. Volviendo a lo que ocurre hoy en los mercados y esta operación denominada “Short squeeze”, también considero oportuno explicar que es. Un estrangulamiento de posiciones cortas es provocar un incremento fuerte en el precio de una acción atribuible a fenómenos técnicos y no a fundamentales. Y he aquí el peligro.
Un grupo de plataformas de compras y ventas en internet, en su mayoría jóvenes y fundadas también por gente joven se reunieron para todos vender en corto GameStop, inmediatamente venderlas y comprarlas normalmente, o sea se fueron largos y provocaron masivamente un alza artificial.
Los fondos de cobertura o “Hedge funds” (fondos que traen posiciones cortas) de grandes empresas trasnacionales y manejadores de dinero se veían obligados a también comprarlas para minimizar sus pérdidas en las posiciones cortas y así generar una demanda exagerada que provocó que esta acción en solo una semana se subiera de $19 a $483 dólares!! Ayer lunes estaba a $232 dólares.
El mercado de valores sube de precio por muchas razones, pero la más importante es por razones fundamentales y soportado por ventas, utilidades, una situación sana de la empresa y una buena perspectiva a futuro. Yo solo compro acciones que cumplen esos criterios y que suben por razones de fondo o fundamentales.
Lo de GameStop es una guerra de una generación disruptiva que reta al mundo y a Wall Street, que cree en lo poco convencional, entre otras cosas en las Criptomonedas (ya hablaré de ellas en otro artículo) y que con este fenómeno está probando que por un lado ellos pueden organizarse para ganar billones y que otros, en este caso los fondos de cobertura, los pierdan.
¿Han visto esa ilustración de un cardumen de peces en forma de megalodonte persiguiendo a un tiburón blanco? Esa ilustración lo describe perfecto de manera gráfica. El megalodonte son millones de inversionistas pequeños haciendo el “short squeeze” y el tiburón blanco son los “hedge funds”. Pero esta historia no acaba aquí.
Falta ver el desenlace. Estoy seguro que cuando las aguas tomen su nivel, esos billones que ganaron, también los van a perder, ellos u otros, ¿porqué? Porqué es un alza artificial, técnica y manipulada y los fundamentales siempre acaban mandando.
@juansmusi

#Economía Suerte Joe Biden

Hoy arranca el mandato del presidente 46 en la historia de los Estados Unidos de Norteamérica. Primero que nada, se espera una transición complicada, ya que a diferencia de las anteriores los equipos del saliente y del entrante trabajan en una entrega ordenada, cosa que en esta ocasión no sucedió.
Con esto, habrá muchos detalles en muchas áreas de gobierno que de haberse juntado y trabajado desde el año pasado se ahorrarían mucho tiempo y con ello la transición será menos eficiente. Esto traerá costos sin duda. Lo bueno, es que el presidente Biden y su agenda tienen ya muy definida la agenda de prioridades y con ello su plan de estímulos a la economía por $1.9 trillones de dólares norteamericanos.
Vale la pena comentar en que consiste este plan que es muy ambicioso y en sus consecuencias en la economía del país y del mundo. Lo primero es que llegarán a los hogares de la gente que trabaja cheques por $1,400 dólares, adicionales a los $600 que recibieron en diciembre. Esto totaliza una ayuda de $2,000 dólares en poco más de 2 meses.
Pero este plan además tiene muchos más aristas y áreas de apoyo. Contempla mejorar los apoyos a los desempleados y que reciban más beneficios, apoyos a préstamos en todos los niveles para educación, desde kínder hasta la educación superior, apoyos a pequeñas empresas y empresarios, un plan de vacunación muy ambicioso y también se destinarán fondos a pruebas de Covid.
Es una maravilla de plan en primera instancia y da envidia ver lo que se hace en el primer mundo, en países ricos, por contrarrestar los efectos negativos de la pandemia. Ahora, como todo en la vida, este paquete tiene efectos negativos. Esto genera deuda y todo este dinero se tiene que imprimir y eventualmente puede generar inflación, que es el impuesto más caro para toda la población y también podría generar una burbuja todo este exceso de liquidez.
La consecuencia más natural de estos estímulos será una mejora en el consumo, con ello los mercados deben seguir un buen paso y también las tasas de interés se mantendrían bajas o pegados al 0% por mucho tiempo. Otra consecuencia será un dólar débil, lo cual supone que el peso se mantendría razonablemente estable por esta condición global. Ojo, la estabilidad del peso es atribuible a la condición global y no a ningún mérito local.
Es decir, el peso es fuerte, como todas las demás monedas. Todo esto me hace pensar que podríamos tener un 2021 con mucha estabilidad, pero vulnerable y frágil. Es posible cerrar el año en niveles de $20.50, pero si aquí progresan las iniciativas nocivas en contra de la autonomía del Banco Central o si bien tocan las reservas del mismo para otro fin, así como la desaparición de instituciones como el INAI, podrían acelerar la baja en la calificación crediticia y con ello perder el grado de inversión. Sigo pensando que con pesos y las tasas en el nivel en el que están, duermo más tranquilo invertido en empresas norteamericanas y en dólares.
Suerte a Joe Biden, que seguramente hará muchos cambios y que en algunos acertará y en otros se equivocará. Lo importante es que sean más los certeros y que a su país le vaya bien, porque al mundo le va bien, pero sobretodo a México, por ser el destino del 90% o más de nuestras exportaciones.
Esta semana empiezan los reportes de las empresas del sector financiero, las siguientes dos vienen los reportes de las más significativas. En general se esperan reportes positivos porque el 4º trimestre es el periodo decembrino y el gasto y consumo son mayores que en el resto del año.
@juansmusi

Ayudemos, falta menos

Que difícil ha sido vivir la pandemia en todos sentidos, a todas las edades y en todos los segmentos socioeconómicos. No hay grupo de edad que se escape de consecuencias sociales y psicológicas que han venido junto con el Covid.

Ha sido ya mucho tiempo y la realidad es que aún ya con la vacuna, en cuestión de contagios y decesos la cosa está peor que nunca y vamos a tardar mucho en empezar a ver el beneficio y la interrupción de la cadena de contagio por la velocidad a la que se están aplicando las vacunas. Hay muchas incongruencias y desde luego que también hay mucha falta de empatía.

El comportamiento y la forma de vivir esta pandemia no es más que responsabilidad de cada uno. Mientras unos viven terribles momentos de tensión y de tristeza por fallecimientos y situaciones de gravedad, muchos hacen su vida como si nada. Hay una falta de empatía tremenda que yo no puedo ni juzgar, ni analizar.

Donde puede haber más empatía y si me toca contribuir es con la economía y con algunos sectores que están sufriendo mucho más por estar de nuevo cerrados y en semáforo rojo. Podemos ser y debemos apoyar a ese familiar o amigo que sabemos que la está pasando fatal porque es dueño de un restaurante, cafetería o tienda y su negocio además es fuente de empleo de otros tantos.

En México a diferencia de muchos países, las ayudas no vienen del gobierno y es la sociedad misma la que se tiene que organizar y ayudar. Actuar como comunidad y buscar apoyar pidiendo a domicilio, aunque sea una vez por semana o comprando esos insumos a gente que conocemos y queremos. Se presenta otro problema y es el poder de compra de los consumidores que también está mermado y que muchos también han perdido su empleo.

Es un círculo vicioso. Pero quienes afortunadamente pueden, deben continuar apoyando e iniciando el círculo virtuoso de la economía. Si tú eres de esos privilegiados que en la pandemia sólo han disminuido tus ingresos, pero no está en riesgo tu negocio, tu subsistencia y tus finanzas solo se han ajustado un poco, puedes y debes contribuir a apoyar una o más veces a ese amigo o familiar que la está pasando mal.

La economía es un círculo virtuoso que hoy está siendo interrumpido por cuestiones sanitarias y que pone en riesgo a miles de negocios y de empleos. Ojalá como sociedad podamos contribuir a salvar los que más podamos. Comercios que antes no vendían en línea y hoy si lo hacen también los podemos ayudar.

Los dueños de locales o plazas comerciales extender o condonar los pagos de la renta, quien lo haga, verá los frutos de esta ayuda, quienes no, simplemente desalojarán sus propiedades y tardarán mucho en volver a encontrar un inquilino rentable. Lo que es un hecho es que cada vez falta menos.

El año ha empezado turbulento en materia política y social en EEUU y desde mi punto de vista destituir a Trump a estas alturas hace sentido para que no se le ocurra una situación de emergencia nacional o algún tema involucrando los códigos nucleares. Pero lo más importante de este nuevo intento de “impeachment” es impedirle que contienda por la presidencia en el 2024.

En mercados financieros estos eventos no deben tener impacto o relevancia alguna, es un tema político. Lo que si debe impactar y hasta ahora me ha llamado la atención es la conformación de las cámaras, alta y baja en EEUU que quedaron con mayoría demócrata, o sea, todo azul.

De fondo el tema no me encanta porque siempre son buenos los contrapesos, pero la lectura positiva puede ser que muchas cosas que Biden pueda impulsar la política no las atore y con mayoría progresen. Desde luego esperando que sean propuestas y reformas sensatas. Esto, sin duda, tendrá impacto en los mercados.

@juansmusi

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