La inflación se asoma

La nueva fuente de incertidumbre en el mercado es la inflación en EEUU. Se teme a que venga un repunte por varias razones fundamentales que lo justifican. Los reportes de las empresas que cotizan en bolsa volvieron a sorprender para bien.
En su mayoría fueron mejor a lo esperado por el mercado. La información económica de los últimos días también muestra una mejora en el crecimiento y el consumo, así como en la confianza. Los apoyos para la pandemia podrían decirse que están aprobados y pronto habrá en circulación más de $1.9 trillones de dólares norteamericanos en la masa monetaria.
Todo esto habla de una economía en vías de recuperación y supone que esto pueda presionar a la inflación mucho antes de lo previsto. Llegó a tal nivel el nerviosismo que hubo repercusiones en las tasas de interés en los bonos del tesoro. Vimos al de diez años pasar el nivel de 1.60%, una tasa no vista ahí en años. Pasó además muy rápido de niveles debajo del 1%.
En ese bono y ese mercado esa alza es muy importante. Fue necesario que hablara Jerome Powell, cabeza de la Reserva Federal para tranquilizar un poco las cosas y se podría decir que lo logró parcialmente. El bono de diez años regresó algo y se ubicó al final de la semana en 1.40%.
Es lógico este movimiento porque explica que la inflación empuja a las tasas para arriba para que los inversionistas tengan más retornos y por otro lado se asume que las bancas centrales pronto empezarían a actuar subiendo las tasas de interés para luchar contra la inflación. Powell dijo, y le creo, que, para eso, falta y mucho. Que no ve en el corto plazo a la FED subiendo tasas y que esta recuperación que empezamos a ver va para largo.
Pero junto con este movimiento vienen otras consecuencias. Los inversionistas empiezan a salirse de activos de riesgo, como las acciones y provocan bajas en los mercados bursátiles.
También los inversionistas institucionales y globales empiezan a salir de mercados de mayor volatilidad, como los emergentes. Por lo tanto, se fortalece el dólar y se debilitan el resto de las monedas, razón por la cual el peso se depreció hasta $21 después de haber estado mucho tiempo sólido abajo de $20.
El razonamiento de todo esto es: Prefiero refugiarme en activos de bajo riesgo o en efectivo (como los bonos del tesoro o simplemente en chequera) y en una moneda sólida (como el dólar norteamericano). ¿Para qué estar en bolsa y en monedas volátiles si puedo obtener mejores retornos en activos de mucho menor riesgo?
A este fenómeno o migración se le conoce como “fly to quality”. Sin embargo, en este episodio mucho del dinero que se vendió de tasas bajas, de bonos emergentes y de bolsa se fue a efectivo y con ello presionaron a la tasa. Desde mi punto de vista una nueva acción coordinada parta tener como pretexto la inflación y subir las tasas de interés.
Todo lo anterior ha presionado al tipo de cambio y tiene ya muchos días cotizando arriba de $20. Pienso esperar porque creo que puede regresar debajo de ese nivel para volver a entrar. A mucha de la gente que asesoro, les consta, los apuraba debajo de $20 para convertir sus pesos a acciones y bonos en dólares.
Al final el mercado es mas de largo plazo que de “timing”, ya que muchas veces el estar buscando o esperando el nivel de precio del activo que sea, puede tardar mucho y perder otro movimiento, que es la plusvalía natural de ese activo.
Mientras tanto en México seguimos retrocediendo y buscando centralizar el poder de la administración y de CFE. Echando abajo leyes de energías limpias y apostándole a los hidrocarburos. De llevarse a cabo, seguimos provocando perder el grado de inversión mucho antes de lo previsto y desviando billones de dólares y ahuyentando la inversión en México. Pegarle así a la confianza de los inversionistas daña estructuralmente al país.
@juansmusi​​​​​

No basta la disciplina fiscal

Siempre he pensado que el mejor presidente que México ha tenido en la historia reciente es Ernesto Zedillo. No sólo recibió a un país en caos, sustituyendo a un candidato asesinado, un México roto con Ejército Zapatista y una ola de secuestros, crímenes políticos, etc. Recibió un México quebrado.
En aquel entonces no era público cuánto había en Banco de México y tampoco estaba claro cuánto había en vencimientos de deuda. El tipo de cambio era fijo y justo cuando le entregan al país se mueve la banda de flotación que, en pocas palabras, se deja flotar. El tipo de cambio fijo es un error y era insostenible.
Hoy solo China mantiene su régimen cambiario fijo y lo puede hacer porque tiene más de tres trillones de dólares en reservas y le alcanza. Sólo a China. Por ahí hay otros pequeños países que han logrado mantener un régimen cambiario fijo, pero a un costo muy alto.
Pues cuando Zedillo llega, truena todo, caos total, devaluación al 100%, tasas de interés arriba del 100%, hipotecas impagables y un país con $6 mil millones de dólares en reservas y vencimientos en el siguiente trimestre por más de $25 mil. Tuvo que salir al quite Bill Clinton y darnos un paquete de ayuda, o sea un crédito por $30 mil millones de dólares. Esto no podía seguir así. Y es entonces que Zedillo decide implementar algo muy costoso y doloroso, pero que hasta hoy conservamos y que ha marcado una diferencia en nuestro país: La disciplina fiscal. ¿Qué es la disciplina fiscal? Es gastarse lo que se recauda y no mucho más. En nuestro caso es: gastar lo poco que se recauda ya que tenemos una pésima estructura fiscal.
A veces nos gastamos un poco más y a eso se le conoce cómo déficit. Pero siendo pequeños, son manejables y permiten a un país mantener la salud financiera o lo que se conoce como Finanzas Públicas sanas. Pues esto que empezó Zedillo, mejor o peor lo mantuvo Fox, Calderón, Peña y hasta el momento lo que va de López Obrador. La relación de deuda vs el Producto Interno Bruto desde que existen finanzas públicas sanas ha oscilado entre el 30% y 50%. Lo anterior hace que la calificación crediticia del país sea buena y la gente tenga apetito por invertir en México.
Lo que quiero decir con todo esto es que si, es fundamental mantener la disciplina fiscal y las finanzas públicas sanas, eso nos ha dado estabilidad en la parte macroeconómica y nos ha permitido tener transiciones tranquilas. También nos ha permitido captar inversión extranjera directa, a largo plazo. Dinero que llega a generar empleos, riqueza y crecimiento económico.
Que la gente que encabece la Secretaria de Hacienda y el Banco Central mantenga esta disciplina, esta institucionalidad del manejo de ambas y que comprendan que esto no se puede tocar, cambiar o arriesgar será fundamental. Pero todo lo anterior tiene que venir acompañado de mensajes y directrices, así como de una visión congruente.
Recaudar poco y gastarlo en gasto social, no nos endeuda, pero no aporta crecimiento, el dinero se gasta y se interrumpe un circulo virtuoso en donde también la recaudación se invierte en proyectos de infraestructura y en apoyos a los sectores productivos para generar empleos y bienestar.
Pero además de no invertirse y gastarse estamos mandando señales de desconfianza y de incertidumbre: NAIM, plantas cerveceras, cancelación de proyectos de inversión en la parte energética, amenazas de tocar las reservas del Banco Central, recepción de efectivo, una pésima estrategia de vacunación etc.
Por más disciplina fiscal que tengamos, si esta no viene acompañada de una serie de acciones y visiones congruentes, puede ser insuficiente y provocar una pérdida en la calificación crediticia y eventualmente el grado de inversión.
@juansmusi​​​​​​​​

La cualidad de Estados Unidos

Nuevo fracaso para destituir a Trump. Esto puede salir muy caro de cara al 2024, en pocas palabras lo dejaron vivo y puede llegar con más fuerza. En fin, falta mucho y lo que más debe pesar de cara a esa nueva elección es el desempeño del presidente Joe Biden y por supuesto el estado en el que llegue la economía.
Hoy, pareciera inminente la aprobación del nuevo paquete de estímulos por $1.9 trillones de dólares y es justo esto que merece pensarse y actuar bien. Imprimir dinero, no es así de fácil. Hay consecuencias, sin embargo, Estadios Unidos tiene una condición única que no tenemos en el resto del mundo. La capacidad de crear y destruir liquidez, así como de administrar un déficit gigantesco.
Esto se puede gracias a la hegemonía que ese país tiene históricamente. El mundo lo sigue y seguirá financiando. Hasta ahora no importa el déficit y la creación de dinero, que seguimos viéndolos como un refugio seguro, los dólares y los bonos del tesoro a tasa cero siguen siendo la mejor alternativa global al “fly to quality” vuelo hacia la calidad, literalmente.
Esto quiere decir que el mundo prefiere dólares a euros, yenes, yuanes, libras, etc. Crear dinero de nuevo para mandar cheques a los hogares norteamericanos tiene también sus riesgos, y aunque mantengan esa hegemonía, el principal enemigo es la inflación.
Y justo el fin de semana Biden llamó a su capaz y brillante secretaria del tesoro para discutir el tema y sobre todo tenerlo presente. Janet Yellen, quien fuera la cabeza de la Reserva Federal, sabe y conoce de esto y seguramente fue a alertar al presidente acerca de las ventajas y desventajas. Que maravilla estar rodeado de gente así de capaz y experta en la materia. Delegar según la especialidad y como líder saber y reconocer a cada quien en su área de conocimiento. Al mejor en cada una de las áreas. Sentido común que no es tan común en muchos países del mundo.
Pues, aunque ya le haya o vayan a encontrar la forma a la distribución de la ayuda y a la impresión de más billetes, están preparados para afrontar las consecuencias y tratar de prevenir una lógica y probable inflación cuando venga la recuperación económica.
Estados Unidos hoy sigue siendo la referencia y la capacidad de salir delante de episodios de crisis y la velocidad a la que lo logran hoy solo puede ser comparada con China, con un modelo completamente diferente de país, empezando porque China es todavía muy cerrada al mundo en muchos aspectos y a diferencia de los Estados Unidos, se ha autofinanciado y hoy es el país con más reservas, que, por cierto, también están en su mayoría invertidos en dólares.
La recuperación económica hoy es muy fácil de entender y se explica como la capacidad de vacunar a la mayor gente posible diario. Cosa que están haciendo muy bien en la mayoría de los países desarrollados. No es muy difícil de entender, pero, entre más rápido y más gente esté vacunada, esa economía saldrá adelante antes.
En el plano local, ocurre lo esperado, Banco de México decide bajar las tasas de interés al 4%. Este pareciera ser el primer movimiento bajista de varios que se esperan en el año. Es muy probable que, para la mitad de año, vayamos a tener un par de movimientos hacia el 3.50%. La segunda mitad del año, dependiendo el estado de la economía, que anticipo no será muy bueno, vea una o dos más, para acabar el año en 3.25% o 3%.
Después de 20 días vemos de nuevo romper al dólar la barrera de los $20 y es muy probable que en el corto plazo se aprecie más. Dicho esto, podría ser muy pronto oportuno volver a construir posiciones en esa moneda.
@juansmusi​​​​​​​​

Disrupción financiera

Muchos de ustedes han leído o escuchado sobre lo recientemente acontecido en mercados financieros en donde literalmente se vive una guerra entre dos prácticas controversiales. Aquí yo no me voy a pronunciar ni a favor ni en contra, simplemente trataré de explicar de manera sencilla que está pasando y que creo que va pasar al final de la historia.
Pues lo primero que hay que entender son las ventas en corto. ¿Qué son? Vender en corto es vender algo que no tienes, lo pides prestado y si baja, ganas. Supongamos que yo sé que GameStop, que es la principal involucrada va a bajar. Baso mi expectativa en que es un negocio en decadencia y no hay manera que suba, y así pienso en algunas otras que durante la pandemia también sé que van a bajar: Cruceros, gimnasios, cines, hoteles, etc.
Regresando a mi ejemplo, vendo GameStop en corto. Alguien que tiene acciones de la empresa me las presta y valen $20, si se van a $14, yo las vendo y se las regreso al que me las prestó. Él pierde $6 y yo me gano $6. En resumen, vender en corto es apostarle a ganar a la baja. Esta práctica está permitida hace muchos años y no es mal vista.
El mercado es libre y se puede ganar para arriba y para abajo. En algunos momentos de crisis de la historia se han llegado a prohibir por cortos periodos de tiempo. En el 2008 en muchos países se prohibieron porque se sabía que la única dirección en la que irían era negativa y esta práctica profundizaba las caídas y por ende las crisis.
Recuerdo a Angela Merkel que de manera determinada ordenó la prohibición de las ventas en corto temporalmente. Volviendo a lo que ocurre hoy en los mercados y esta operación denominada “Short squeeze”, también considero oportuno explicar que es. Un estrangulamiento de posiciones cortas es provocar un incremento fuerte en el precio de una acción atribuible a fenómenos técnicos y no a fundamentales. Y he aquí el peligro.
Un grupo de plataformas de compras y ventas en internet, en su mayoría jóvenes y fundadas también por gente joven se reunieron para todos vender en corto GameStop, inmediatamente venderlas y comprarlas normalmente, o sea se fueron largos y provocaron masivamente un alza artificial.
Los fondos de cobertura o “Hedge funds” (fondos que traen posiciones cortas) de grandes empresas trasnacionales y manejadores de dinero se veían obligados a también comprarlas para minimizar sus pérdidas en las posiciones cortas y así generar una demanda exagerada que provocó que esta acción en solo una semana se subiera de $19 a $483 dólares!! Ayer lunes estaba a $232 dólares.
El mercado de valores sube de precio por muchas razones, pero la más importante es por razones fundamentales y soportado por ventas, utilidades, una situación sana de la empresa y una buena perspectiva a futuro. Yo solo compro acciones que cumplen esos criterios y que suben por razones de fondo o fundamentales.
Lo de GameStop es una guerra de una generación disruptiva que reta al mundo y a Wall Street, que cree en lo poco convencional, entre otras cosas en las Criptomonedas (ya hablaré de ellas en otro artículo) y que con este fenómeno está probando que por un lado ellos pueden organizarse para ganar billones y que otros, en este caso los fondos de cobertura, los pierdan.
¿Han visto esa ilustración de un cardumen de peces en forma de megalodonte persiguiendo a un tiburón blanco? Esa ilustración lo describe perfecto de manera gráfica. El megalodonte son millones de inversionistas pequeños haciendo el “short squeeze” y el tiburón blanco son los “hedge funds”. Pero esta historia no acaba aquí.
Falta ver el desenlace. Estoy seguro que cuando las aguas tomen su nivel, esos billones que ganaron, también los van a perder, ellos u otros, ¿porqué? Porqué es un alza artificial, técnica y manipulada y los fundamentales siempre acaban mandando.
@juansmusi

#Economía Suerte Joe Biden

Hoy arranca el mandato del presidente 46 en la historia de los Estados Unidos de Norteamérica. Primero que nada, se espera una transición complicada, ya que a diferencia de las anteriores los equipos del saliente y del entrante trabajan en una entrega ordenada, cosa que en esta ocasión no sucedió.
Con esto, habrá muchos detalles en muchas áreas de gobierno que de haberse juntado y trabajado desde el año pasado se ahorrarían mucho tiempo y con ello la transición será menos eficiente. Esto traerá costos sin duda. Lo bueno, es que el presidente Biden y su agenda tienen ya muy definida la agenda de prioridades y con ello su plan de estímulos a la economía por $1.9 trillones de dólares norteamericanos.
Vale la pena comentar en que consiste este plan que es muy ambicioso y en sus consecuencias en la economía del país y del mundo. Lo primero es que llegarán a los hogares de la gente que trabaja cheques por $1,400 dólares, adicionales a los $600 que recibieron en diciembre. Esto totaliza una ayuda de $2,000 dólares en poco más de 2 meses.
Pero este plan además tiene muchos más aristas y áreas de apoyo. Contempla mejorar los apoyos a los desempleados y que reciban más beneficios, apoyos a préstamos en todos los niveles para educación, desde kínder hasta la educación superior, apoyos a pequeñas empresas y empresarios, un plan de vacunación muy ambicioso y también se destinarán fondos a pruebas de Covid.
Es una maravilla de plan en primera instancia y da envidia ver lo que se hace en el primer mundo, en países ricos, por contrarrestar los efectos negativos de la pandemia. Ahora, como todo en la vida, este paquete tiene efectos negativos. Esto genera deuda y todo este dinero se tiene que imprimir y eventualmente puede generar inflación, que es el impuesto más caro para toda la población y también podría generar una burbuja todo este exceso de liquidez.
La consecuencia más natural de estos estímulos será una mejora en el consumo, con ello los mercados deben seguir un buen paso y también las tasas de interés se mantendrían bajas o pegados al 0% por mucho tiempo. Otra consecuencia será un dólar débil, lo cual supone que el peso se mantendría razonablemente estable por esta condición global. Ojo, la estabilidad del peso es atribuible a la condición global y no a ningún mérito local.
Es decir, el peso es fuerte, como todas las demás monedas. Todo esto me hace pensar que podríamos tener un 2021 con mucha estabilidad, pero vulnerable y frágil. Es posible cerrar el año en niveles de $20.50, pero si aquí progresan las iniciativas nocivas en contra de la autonomía del Banco Central o si bien tocan las reservas del mismo para otro fin, así como la desaparición de instituciones como el INAI, podrían acelerar la baja en la calificación crediticia y con ello perder el grado de inversión. Sigo pensando que con pesos y las tasas en el nivel en el que están, duermo más tranquilo invertido en empresas norteamericanas y en dólares.
Suerte a Joe Biden, que seguramente hará muchos cambios y que en algunos acertará y en otros se equivocará. Lo importante es que sean más los certeros y que a su país le vaya bien, porque al mundo le va bien, pero sobretodo a México, por ser el destino del 90% o más de nuestras exportaciones.
Esta semana empiezan los reportes de las empresas del sector financiero, las siguientes dos vienen los reportes de las más significativas. En general se esperan reportes positivos porque el 4º trimestre es el periodo decembrino y el gasto y consumo son mayores que en el resto del año.
@juansmusi

Ayudemos, falta menos

Que difícil ha sido vivir la pandemia en todos sentidos, a todas las edades y en todos los segmentos socioeconómicos. No hay grupo de edad que se escape de consecuencias sociales y psicológicas que han venido junto con el Covid.

Ha sido ya mucho tiempo y la realidad es que aún ya con la vacuna, en cuestión de contagios y decesos la cosa está peor que nunca y vamos a tardar mucho en empezar a ver el beneficio y la interrupción de la cadena de contagio por la velocidad a la que se están aplicando las vacunas. Hay muchas incongruencias y desde luego que también hay mucha falta de empatía.

El comportamiento y la forma de vivir esta pandemia no es más que responsabilidad de cada uno. Mientras unos viven terribles momentos de tensión y de tristeza por fallecimientos y situaciones de gravedad, muchos hacen su vida como si nada. Hay una falta de empatía tremenda que yo no puedo ni juzgar, ni analizar.

Donde puede haber más empatía y si me toca contribuir es con la economía y con algunos sectores que están sufriendo mucho más por estar de nuevo cerrados y en semáforo rojo. Podemos ser y debemos apoyar a ese familiar o amigo que sabemos que la está pasando fatal porque es dueño de un restaurante, cafetería o tienda y su negocio además es fuente de empleo de otros tantos.

En México a diferencia de muchos países, las ayudas no vienen del gobierno y es la sociedad misma la que se tiene que organizar y ayudar. Actuar como comunidad y buscar apoyar pidiendo a domicilio, aunque sea una vez por semana o comprando esos insumos a gente que conocemos y queremos. Se presenta otro problema y es el poder de compra de los consumidores que también está mermado y que muchos también han perdido su empleo.

Es un círculo vicioso. Pero quienes afortunadamente pueden, deben continuar apoyando e iniciando el círculo virtuoso de la economía. Si tú eres de esos privilegiados que en la pandemia sólo han disminuido tus ingresos, pero no está en riesgo tu negocio, tu subsistencia y tus finanzas solo se han ajustado un poco, puedes y debes contribuir a apoyar una o más veces a ese amigo o familiar que la está pasando mal.

La economía es un círculo virtuoso que hoy está siendo interrumpido por cuestiones sanitarias y que pone en riesgo a miles de negocios y de empleos. Ojalá como sociedad podamos contribuir a salvar los que más podamos. Comercios que antes no vendían en línea y hoy si lo hacen también los podemos ayudar.

Los dueños de locales o plazas comerciales extender o condonar los pagos de la renta, quien lo haga, verá los frutos de esta ayuda, quienes no, simplemente desalojarán sus propiedades y tardarán mucho en volver a encontrar un inquilino rentable. Lo que es un hecho es que cada vez falta menos.

El año ha empezado turbulento en materia política y social en EEUU y desde mi punto de vista destituir a Trump a estas alturas hace sentido para que no se le ocurra una situación de emergencia nacional o algún tema involucrando los códigos nucleares. Pero lo más importante de este nuevo intento de “impeachment” es impedirle que contienda por la presidencia en el 2024.

En mercados financieros estos eventos no deben tener impacto o relevancia alguna, es un tema político. Lo que si debe impactar y hasta ahora me ha llamado la atención es la conformación de las cámaras, alta y baja en EEUU que quedaron con mayoría demócrata, o sea, todo azul.

De fondo el tema no me encanta porque siempre son buenos los contrapesos, pero la lectura positiva puede ser que muchas cosas que Biden pueda impulsar la política no las atore y con mayoría progresen. Desde luego esperando que sean propuestas y reformas sensatas. Esto, sin duda, tendrá impacto en los mercados.

@juansmusi

Lo que hay que vigilar

A pesar de la pandemia y del duro efecto sobre la economía, los mercados financieros en términos generales tuvieron un buen año y en EEUU los índices S&P 500 y Nasdaq, espectaculares. Gran parte de este éxito fue por grandes empresas que durante la pandemia no solo no cayeron, sino que se fortalecieron y la pandemia les ayudó.
Hoy esas empresas que muchos identifican como “tecnológicas” pesan tanto en los índices que los arrastraron a un gran año. En esos mismos índices hay empresas muy golpeadas y rezagadas y que ahora con el surgimiento de la vacuna seguramente se recuperarán, aerolíneas, hoteles, cruceros, petroleras, parques de entretenimiento, espectáculos, etc.
La Bolsa Mexicana solo rindió el 1.21% en el año y creo que independientemente de su valuación, que para muchos es barata, obedece a la falta de apetito por el país. Una perspectiva negativa de país no anima a los inversionistas a comprar su bolsa de valores. El peso mexicano se depreció solo 5.63% y digo solo porque la expectativa en general era de una mayor caída, sin embargo, la depreciación generalizada del dólar contribuyó a esta sorpresa y también ayudó que no hubo un deterioro de las finanzas públicas y por ende se mantuvo la salud fiscal y financiera.
Las remesas (dinero que envían mexicanos que trabajan y residen en EEUU a familiares en México) volvieron a tener un crecimiento importante con respecto al año anterior. Otra sorpresa que a pesar del desempleo y el encierro haya crecido y no disminuido como se esperaba. El precio del petróleo también sorprendió, ya que cerró el WTI (West Texas Intermediate) cerca de los $50 dólares, un nivel no visto desde febrero del 2020.
Los rubros que más nos benefician y más nos gustarían ver crecer, disminuyeron, y me refiero a la inversión pública y privada, que, de nuevo, ante un entorno negativo y poco confiable prefirieron otros activos u otros países. La inflación va a terminar en un rango muy aceptable, ligeramente arriba del 3%y la tasa de referencia también acabó en un nivel esperado de 4.25%. Y a nadie sorprenderá también ver una cifra final del PIB cercana al -9%.
Estas variables habrá que vigilarlas para el año en curso. Un año que tiene un componente diferente, elecciones intermedias. Y aunque este es un asunto más político que económico, si tiene una incidencia directa sobre estas variables por la asignación de los recursos públicos. En pocas palabras, gran parte de la recaudación, tendrá fines electorales y lo más popular es hacerle llegar dinero a la gente de manera directa a través de los programas sociales para ganarse el voto.
Esto puede ser relevante más adelante porque dicha asignación de recursos no beneficia al desarrollo y crecimiento económico y si puede deteriorar las cifras macroeconómicas y con ello puede venir un deterioro en las finanzas públicas y por ende en la calificación crediticia del país.
Recordemos que ya los fondos de emergencia se agotaron y de ahí que la inventiva o creatividad de muchos ignorantes con poder los ha llevado a sugerir o exigir el uso de las reservas del Banco Central o bien utilizarlo para lavar dinero captando dólares en efectivo. Esto, sin importar la autonomía del Banco de México. Si esto progresa en el algún momento, las consecuencias serán catastróficas.
Es muy probable tener un año de crecimiento positivo entre el 3% y 4%, que viniendo de un -9% no es nada bueno, pero es mejor. También si se cuidan las finanzas públicas como se ha hecho hasta ahora, muchos de los indicadores que se comportaron bien durante el 2020, se puedan mantener similares en el 2021, especialmente el tipo de cambio. Aquí lo interesante será ver cómo se comporta la moneda norteamericana ya bajo la gestión de Biden, que en principio supone no habría cambios drásticos.
Yo sigo prefiriendo invertir en dólares y escoger bien los activos en esa divisa ante un frágil entorno y una perspectiva nada halagüeña de nuestro país.
@juansmusi ​​​​​​​​

Adiós 2020

Este año ha sido muy difícil y para la mayoría y muy malo en muchos sentidos. Pero si nos centramos en lo económico la mayoría coincidirá que fue difícil, y en términos generales peor que años anteriores. Como en todo hay excepciones, Amazon, Apple, Microsoft, Netflix, Peloton, Zoom y algunas otras empresas han tenido un año extraordinario. Pero insisto, la gran mayoría ha experimentado un ejercicio de supervivencia y en muchos casos el reto sería ese, cruzar la barrera y esperar por mejores cosas.
Y fue en esta difícil dinámica que muchos aprendimos a trabajar desde casa, que muchas empresas tuvieron que buscar formas de ser más eficientes y con ello recortar personal o recortar los ingresos de sus empleados, y muchas otras, no lo lograron y tuvieron que cerrar. Y es que, en México, la pandemia fue especialmente dura, porque la supervivencia fue de cada quien, sin ningún tipo de apoyo, mientras que en otros países las ayudas y paquetes gubernamentales fueron muy cuantiosos.
Cerramos mejor que como estábamos hace 6 o 7 meses. Hoy hay una vacuna y con ella llega la esperanza de que las cosas mejoren. Hoy el reto es la distribución y aplicación a billones de habitantes. Que paradoja estar esperando este momento y tener tanta esperanza en ella y hoy muchos decidirían no aplicársela porque es muy nueva o muy pronto. Desde mi punto de vista correrán un riesgo mayor, que es contraer el virus y no parar la cadena de contagio.
Y es así como en EEUU también el año cierra mejor porque el fin de semana se dio por aprobado un nuevo paquete de estímulos para las familias norteamericanas. Más dinero fabricado que traerá más adelante consecuencias, inflacionarias por un lado y la más visible últimamente ha sido la pérdida de valor del dólar.
Se aprobaría de último minuto también el BREXIT. Un acuerdo para gradualmente ir resolviendo asuntos de cuotas, migración y desde luego que de impuestos entre el Reino Unido y la Eurozona. Hay optimismo y se piensa que los 27 países miembros de la Unión Europea podrían unánimemente votar a favor de un acuerdo para las partes y también el parlamento británico.
Enero debe estar marcado por la continuidad a la aplicación de la vacuna y su seguimiento, los acuerdos en Europa en torno al Reino Unido y una toma presidencial en EEUU que debe transcurrir sin ningún contratiempo. Biden llega a la oficina oval y al mando de la economía más importante del mundo. Seguramente vienen cambios drásticos en la política y en los liderazgos a los que Trump renunció.
Las relaciones diplomáticas en términos generales deben mejorar. En la parte económica no espero grandes cambios recién llegue. Sin embargo, si pueden volver cosas como el seguro popular (Obamacare) que tiene implicaciones importantes en el presupuesto. También vendrá una mayor regulación en materia financiera y ojalá y venga también una mayor recaudación a las clases más privilegiadas.
Aprovecho para desearles a todos un mejor 2021 y mucho ánimo, que, si bien será menos complicado que el actual, será difícil. Tardaremos más de un año en regresar a niveles pre pandemia, y esto implica que seguiremos luchando por sobrevivir.
La prudencia y la disciplina en un año así son esenciales. No hay esperanza alguna de que puedan llegar apoyos y esperemos que durante el 2021 se pueda mantener la calificación crediticia y las finanzas públicas sanas en México. También deseo que no vengan ocurrencias e imprudencias de la clase política que dañen la autonomía del Banco Central, ni nada que pueda deteriorar el estado actual de la economía.
@juansmusi​​​​​​

Que cierre tan complicado

Parece que a estas alturas del año deberíamos estar radicalmente en otro lugar al que estamos. Todos pensamos que para este mes además de vacuna, la situación estaría bajo control. Y es que muchos comparamos lo vivido en 2009 con el H1N1 en la “Influenza Mexicana” con el Covid 19. Y no, nada que ver en ningún sentido. Hoy, el mundo entero está con más contagios, muertes y problemas de saturación en los sistemas de salud.
Es increíble como nadie la ha librado y la única diferencia es que unos están menos peor que otros por la manera en la que han orientado a su población y como los han dirigido. Cuando el ejemplo ha sido desde el inicio de tomarse las cosas en serio y se ha fomentado la cultura del tapabocas y esto viene desde arriba, hay sin duda un menor descontrol.
También en los países en los que se advirtió sobre la seriedad del virus y su capacidad de acabar con la población vulnerable, hoy se encuentran menos mal.
Cuando la cabeza, el mayor líder, la mayor autoridad, lo han desacreditado, no se lo han tomado en serio e incluso no promueven la cultura de la prevención, las consecuencias son desastrosas, en la salud y en la economía.
Para muchos giros de negocios el mejor mes es diciembre y es justo ahora que ante la incontrolable y caótica situación se regresa al rojo, al confinamiento. Negocios relacionados con Navidad, juguetes, comida, tiendas que ofrecen mercancía para regalos, restaurantes y muchos otros giros, cerrados y en muchos casos dando el puntillazo final.
La salud y la vida se deben anteponer a la economía, sin duda, el problema es cuando llevas 10 meses padeciendo en materia económica y por supervivencia tienes que salir. Insisto, estamos a tiempo de que el líder moral más popular hoy de México predique con el ejemplo, use el tapabocas y en esa oportunidad diaria que tiene de comunicarse con el pueblo, lo haga de manera certera y oriente con la seriedad y la aceptación de la situación en la que estamos.
El hubiera no existe y hoy habrá que pensar en la mejor estrategia hacia adelante.
De nuevo las proyecciones económicas se afectarán y el pesimismo volverá. Los últimos meses las estimaciones del PIB, tipo de cambio, inflación y tasas de interés se veían afectados de manera positiva, pues este cierre y nuevo confinamiento podría ayudar a volver a un menor PIB y un mayor tipo de cambio. La inflación y la tasa no se modificarían gran cosa.
Mientras unos hacen fiestas, reuniones y posadas, y además las presumen en redes, muchos millones hoy pagan las consecuencias de esta irresponsable e insensible actitud.
El mundo centra la atención en cuatro temas para el cierre de este terrible año:
1.- El posible surgimiento de una nueva cepa más contagiosa en el Reino Unido.
2.- El seguimiento, efectividad, distribución y aplicación de la vacuna.
3.- El acuerdo del paquete económico en EEUU para ayudar a aliviar la economía por la pandemia.
Este acuerdo atraviesa por un momento de optimismo y aunque es menor al paquete original de $1.4 trillones, podría salir por $900 billones (cifras en cantidades norteamericanas) y 4.- Negociaciones del BREXIT. – al igual que el punto anterior, atraviesa por un momento de optimismo y se piensa que puede haber acuerdo de última hora y evitar el “Brexit duro”. La fecha se ha venido posponiendo y el nuevo límite es el 31 de diciembre.
@juansmusi​​​​​​​

Ignorancia e irresponsabilidad

Es alarmante como se maneja nuestro país. Cómo alguien influyente puede dictar el rumbo del país e incluso meterse con temas intocables como el Banco de México. Y es que al parecer por intereses particulares alguien puede presionar a un senador como Ricardo Monreal a que modifique la ley del Banco de México para que este, acepte dólares en efectivo para resolver una problemática particular. El senador se aprovecha de dos cosas en el senado y en el congreso, de tener mayoría y de la ignorancia.
Pasan muchas cosas si nuestro Banco Central acepta efectivo, pero por mucho la más delicada es poder modificar su ley y con ello sentar el precedente para futuras reformas y acabar utilizando a esta prestigiada institución como les de la gana. Hoy es aceptar efectivo y mañana podría ser utilizar las reservas para lo que ellos decidan, cambiar la junta de gobierno y el Banco de México en muy poco tiempo deja de ser autónomo y con ello se convierte en la caja del gobierno federal y el Banquero Central en un empleado del presidente.
Banco de México ha sido impecable, ha realizado y cumplido su mandato de manera consistente y desde que hay disciplina fiscal y finanzas públicas sanas, esta institución es un pilar de nuestra fortaleza económica y buena calificación crediticia, sin duda un elemento muy importante en contar con el grado de inversión.
El mandato se ha cumplido, controlar el aumento de los precios y buscar mantener baja la inflación. La política monetaria, los miembros que integran la junta de gobierno y su actuar en épocas de crisis o volatilidad ha sido acertado y completamente desvinculado de los intereses del presidente o de cualquier partido político. Es decir que ha actuado y actúa sin conflicto de interés y en apego a su mandato.
Recibir efectivo es gravísimo por muchas razones que voy a enlistar a continuación, pero reitero, lo más delicado es vulnerar y cambiar la ley de esta institución y abrir la puerta para hacer cuantas más convenga.
Recibir efectivo pone al Banco en riesgo de ser una “lavadora de dinero”.
Podría recibir dinero que no ha pagado impuestos, dinero del crimen organizado y también de organizaciones y personas con prácticas ilícitas. Una vez ingresado ese dinero al banco, se convierte en un pasivo para el banco, ya que los depósitos eso son en la hoja de balance.
El tema reputacional es terrible, porque esta práctica aumentaría la percepción internacional de riesgo para el Banco y para el sistema financiero. Al ingresar este dinero a las reservas habría dudas sobre el manejo de las mismas y también nos comprometería las líneas de crédito y financiamiento. El propio Banco de México y casi todos los grupos financieros han manifestado su preocupación y total desacuerdo a este cambio.
Espero esta iniciativa no progrese y tanta ignorancia e intereses de minorías no nos lleven a lugares indeseables. El peor error de esta y cualquier administración es tener a gente poco o mal preparada en puestos de alta relevancia.
Esta semana hay anuncios de política monetaria en EEUU, Japón, Inglaterra y Banco de México. No se esperan grandes cosas o cambios en la política monetaria. En el caso de México podría bajar la tasa a 4%, es decir, 0.25% aunque la mayoría de los analistas piensan que no habrá cambios y cerrará el año en 4.25%. La inflación está baja y disminuir la tasa desde el punto de vista estricto y ortodoxo está plenamente justificado.
A pesar de que el tipo de cambio se ha presionado últimamente, sigo pensando que vale la pena invertir en esa moneda y en acciones norteamericanas. Viene el periodo decembrino y con ello, muchas de estas acciones debieran tener un buen reporte en enero.
@juansmusi​​​​​​​​
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