Falsa liquidez

Seguimos viviendo circunstancias extremadamente complicadas. La inflación sigue alta en todos lados, la escasez de algunos insumos y la demanda post pandemia pone en una situación muy difícil a muchos sectores de la economía global y local. La pérdida en el poder adquisitivo es el mayor golpe a la población.
Estábamos acostumbrados a que después de una crisis el despertar y evolución solían ser mejores y menos adversos. Salir y sobrevivir la pandemia para ahora enfrentar escasez, inflación y problemas de suministro, suenan a la peor pesadilla post encierro. Así es como fabricantes no logran resistir todos los aumentos y complicaciones logísticas, y de aquí que el proveedor y el cliente -hasta llegar al consumidor final-, tengan que poner de su parte y sacrificar margen.
En muchos casos es el consumidor final quien paga todo completo, ya que en el punto de venta final el precio termina por absorber dichos sobrecostos. La paradoja es que hay mucha liquidez, mucho dinero nuevo en el mundo: una situación provocada por los principales bancos centrales que permite que se viva una situación “falsa” en cuanto a la situación real de la economía.
Con tanto estímulo, apoyos, programas de recompra y seguros por desempleo, existe una condición artificial que ha provocado, desde mi punto de vista, el alza desbordada de muchos activos nuevos e incluso de algunos inventos que me parece que en algún momento pueden reventar. La liquidez de dinero es como el agua, que siempre encuentra caminos nuevos.
Los precios de los artículos y ropa de lujo, los buenos restaurantes y hoteles y el esparcimiento no hacen más que subir, y la gente los sigue pagando. La creatividad en los mercados financieros ha encaminado liquidez a cosas sin sentido; desde empresas quebradas que a través de plataformas digitales y redes sociales suben como la espuma, hasta otro tipo de activos que mucha gente ni entiende y otros que no saben explicar, también han escalado de manera desproporcional.
Habrá quien me diga (por la misma razón) que han subido muchas acciones del mercado de valores, y sí, hay muchas que tampoco justifican su precio actual. De ahí la importancia de seleccionar muy bien los activos que uno quiere tener en su portafolio para cuando llegue la siguiente crisis que, cuando llegue, todo se va a ajustar y todo podría incluso bajar de manera exagerada. Lo recomendable es aguantar con esa selección en donde sí hay valor, solidez en su situación financiera, y una mejor perspectiva.
Es importante que esta falsa situación no se siga prolongando. Aunque a todo el mundo (literalmente) le duela, se tiene que dejar de imprimir tanto dinero, disminuir y acabar con apoyos a gente que lleva mucho tiempo desempleada (sobre todo en el primer mundo, donde se ha generado una situación de confort y la gente no busca empleo porque no tiene incentivos para hacerlo), así como los bancos centrales tienen que disminuir su hoja de balance, o sea, reducir la base monetaria o circulante. Todo esto debe hacerse de manera paulatina, pero se tiene que empezar ya.
Mejora en algo el contexto global. Primero por la situación de Evergrande que de momento ha podido cubrir algunos pagos de intereses, pero vienen más. La empresa parece decidida a realizar ventas de activos para hacerse de liquidez y con ello hay una percepción de mejora en el escenario de riesgos.
En Estados Unidos la temporada de reportes del tercer trimestre vuelve a ser muy buena –esta semana es crucial, pues reportan muchas grandes que pesan mucho en los índices. Sigue atorado el plan de infraestructura de Biden. El gasto de gobierno se autorizó hasta diciembre, o sea que en breve volveremos a oír negociaciones sobre el techo de la deuda.
En México se vino una fuerte desaceleración en el IGAE (Indicador Global de Actividad Económica) y en el empleo, explicado por esta complicada situación que he descrito y a la cuarta ola de COVID.
@juansmusi

Héroes empresarios

Ser empresario siempre ha sido una labor difícil, emprender es atreverse y en la mayoría de los casos, arriesgando capital. La tasa de supervivencia de nuevos negocios y empresas después de 2 o 3 años de operación es baja, y la recuperación de la inversión inicial muchas veces tarda más de 5 años.
Ser empresario en cualquier parte del mundo es admirable por todo lo que esto implica. Primero por tener la visión, segundo, por arriesgar patrimonio y también por todo lo que requiere ser un líder: armar el equipo, reclutar, definir funciones y lograr que todos trabajen como, y en equipo, ya que también muchas veces existe rivalidad entre sí.
Los empresarios del mundo han lidiado ya con casi 2 años de pandemia. Primero se trató de sobrevivir el encierro, muchos no lo lograron. Después, poco a poco salir de una situación de muy poca venta y con todos desde casa para poder empezar a reactivar.
Una vez que vino la reactivación trajo grandes problemas con los insumos y las materias primas, con una inflación desbordada y haciendo muy difícil costear en un mercado en el que los aumentos eran válidos para una semana, pero la próxima ya no. Hoy el petróleo cotiza en su nivel más alto desde hace 7 años y con él, muchos productos derivados.
De la mano con esta situación vinieron serios problemas de logística y los costos de los fletes subían también como la espuma, ¡más de 5 veces su valor original! Al aumento de materias primas y fletes le siguió un problema de desabasto. No solo era carísimo poner en México los insumos, ahora ya no hay.
Además de todo lo aquí descrito, vino una política monetaria en muchos países restrictiva, o sea que los bancos centrales empezaron a aumentar tasas de interés para responder a la inflación y con ello el empresario comenzó a pagar más por los créditos.
También en este proceso muchas monedas se han depreciado frente al dólar y con ello el costo de muchos de estos insumos que cotizan en dólares, se encarecen. Muchos dirán que es tan fácil como repercutir en el precio todas las variables que lo afectan, pero no es así: no siempre el consumidor final puede absorber todo el impacto y lo que acaba ocurriendo es que muchos empresarios reducen su margen.
Hasta aquí la problemática ha sido global, pero en México hay que agregar algunas más. Muchos de los contenedores “caros” por producto y flete llegan a México y no pueden llegar a su destino final porque las vías del tren están bloqueadas, o bien, tienen que ir resguardados por carretera porque se los pueden robar; otros tienen que pagar cuotas al crimen organizado para que su vida no corra peligro, y otros tantos tienen que lidiar con sindicatos exprimidores.
La falta de estado de derecho y todo lo aquí señalado son más costos para el empresario mexicano. Al final la mayoría del empleo en nuestro país es generado por pequeñas y medianas empresas que cada vez encuentran más difícil hacer negocio. Hoy los empresarios necesitan del apoyo del gobierno para poder garantizar su supervivencia y con ello millones de empleos. Mi más amplio y admirado reconocimiento a todos los que hacen empresa en México.
Esta semana lo principal es estar atentos a la situación de Evergrande en China que pronto deberá pagar intereses de la deuda emitida, y en Estados Unidos los reportes trimestrales de las empresas que cotizan en bolsa. Empezaron bien y se espera que sea una buena la temporada, sin embargo, esta difícil situación de empresa que describo podría manifestarse en los reportes de muchas de ellas.
En México, el viernes tenemos la publicación de inflación de la primera quincena de octubre. En la agenda local seguirá el ruido y discusión de la reforma eléctrica y la legalización de los autos “chocolate”.
@juansmusi​​​​​​

Más malas señales.

Parece una encomienda no mandar señales positivas y no incentivar la inversión en México. Ahora viene una iniciativa para reformar el sector eléctrico. Destaca la búsqueda de que, de nuevo, CFE tenga preponderancia en el sector, la cancelación de permisos de generación y contratos del sector privado.
También se busca que el litio y otros minerales estratégicos se establezcan como dominio de la nación y el estado sea el único facultado para su extracción. Esta reforma requiere de 2/3 partes de ambas cámaras y más del 50% de las legislaturas estatales, es decir, 17 de 32. Lo anterior puede ocurrir, ya que -políticamente hablando- basta que el PRI se sume para que Morena que tiene mayoría, logre este objetivo.
Recordemos que el dinero y la inversión buscan certeza y confianza. Es imposible captar recursos cuando las señales que uno manda son negativas y se trata de nuevo, de echar para atrás contratos y proyectos que ya se habían aceptado y firmado; y no solo eso, en los que ya se había comprometido e invertido mucho dinero. Imposible no pensar en el NAIM.
No soy experto en materia energética, pero no se necesita serlo para saber que en la mayoría de los países la inversión en esta materia tiene que ser conjunta: países industrializados y de primer mundo tienen modelos exitosos en donde se dio como una consecuencia natural, porque el estado no tenía los recursos para ser el único generador y almacenador de energía.
En estos rubros ya hay mucho dinero comprometido de empresas extranjeras, echar para atrás esto podría, además, traer demandas y litigios en instancias internacionales que nos pondría en el aparador por malas razones. También ya hablaron las calificadoras acerca de una baja en la calificación de la deuda soberana en caso de aprobarse esta reforma a la ley.
Supongamos que se aprueba, que nos bajan la calificación y que trae consecuencias macroeconómicas de alto impacto, lo que sigue son las demandas y litigios, que, si también nos basamos en experiencias pasadas, perderíamos como Argentina, cuando expropió Yacimientos Petrolíferos. ¿Qué logró Argentina con esta pésima decisión? Sembrar pánico y desconfianza, al final les echaron para abajo la expropiación y ahora nadie quiere invertir en ese país.
Ojalá y no progrese esta iniciativa que podría hacer mucho daño y más razones para que el extranjero no busque hacer negocios con México.
En la agenda semanal, las cosas mejoran ligeramente porque EEUU “patea” el problema del techo de la deuda a principios de diciembre, lo cual es un alivio temporal, pero podría traer de nuevo complicaciones al cierre de año.
También mejora la perspectiva del problema de Evergrande en China, que ha empezado a realizar participaciones en inversiones para poder pagar a los deudores. Donde se sigue atorado es en la reforma de infraestructura de Biden, que trae consigo cambios fiscales; ahí no hay avance.
Esta semana empiezan de nuevo los reportes corporativos, se espera que de nuevo sean mayoritariamente favorables. También se publicarán las minutas de Banco de México y el miércoles se publica la inflación de septiembre en Estados Unidos.
El dólar sigue fuerte contra todas las divisas y si el entorno mejora, podría regresar un poco. Ver niveles debajo de $20 se antoja cada vez más complicado por razones externas, y de aprobarse la reforma en cuestión, más.
@juansmusi​​​​​​

Fuerzas externas

Ha sido increíble ver el tipo de cambio y su fortaleza a lo largo de esta administración. Nadie que yo conozca vaticinaba esta situación de un peso que, a tres años de haber comenzado este gobierno, siguiera por debajo de 20 pesos por dólar.
Surgen muchas preguntas: ¿si se ha salido todos los años inversión financiera o de portafolio, si la inversión extranjera directa decrece, si las ventas de petróleo por precio y por volumen han bajado, si el turismo también ha caído y la confianza y certidumbre en países emergentes latinoamericanos y en México también han bajado, por qué el dólar no ha subido más?
Lo único que ha subido es la entrada de dólares por las remesas. Estamos hablando de un promedio en tres años de 48 billones de dólares y que este año rebasará esa marca, y hoy, por mucho y de lejos, es el ingreso de divisas más importante. Desde mi punto de vista es una gran noticia y un gran alivio tener este dinero.
Ha sido una gran medicina y un alivio social contar con estos recursos que activan la economía local, pero ¿es algo de lo que debamos estar orgullosos? No. El origen de este ingreso es la falta de oportunidad en México, y de ahí la penosa necesidad de emigrar sin nada, en busca de “lo que sea” con nuestro vecino del norte.
La tasa de interés muy por arriba de la tasa de EU evita que se salga más de lo mucho que ha salido. Este año ya superamos los 11 billones de dólares de salidas, pero lo que más ayuda es la disciplina fiscal, el orden en las finanzas públicas sanas y esta práctica neoliberal y conservadora de mantener un equilibrio financiero.
Recuerden que una moneda siempre que se aprecia o deprecia frente al dólar tiene dos razones o fuerzas principales: lo que pasa en ese país (México, Brasil, Europa, etc.), es decir, razones internas, y el entorno global o exterior, es decir, fuerzas externas. Cuando las razones son internas podemos decir, en nuestro caso, que el peso se fortalece o debilita.Cuando las fuerzas son ajenas al país, es el dólar el que se aprecia o debilita.
¿Podemos mantener esta condición hasta el fin del sexenio? No lo creo, y ya lo empezamos a ver. Mantener la fortaleza y estabilidad financiera local es algo que sí se puede dar y esperemos que así siga y con ello mantener el grado de inversión; además, es la que está en nuestras manos, la que podemos controlar nosotros.
Pero ahora, por factores externos, el peso retrocede y el dólar se fortalece. Se han juntado una serie de noticias negativas que fortalecen al dólar. La aversión al riesgo y fuga de capitales reciente que provoca Evergrande, empresa china que puede quebrar y empezar por no cumplir con sus tenedores de bonos.
En Estados Unidos: 1. El discurso ya más duro y preocupado de la Reserva Federal. 2. La advertencia de que pronto se van a disminuir los estímulos monetarios también por parte de la Fed. 3. La posibilidad de cierre de oficinas de gobierno por no lograr una autorización de incremento del déficit o techo de la deuda y 4. La incapacidad de lograr acuerdos para el plan de infraestructura del presidente Joe Biden.
A la pregunta: ¿Juan, el tipo de cambio va a regresar debajo de 20 pesos? Yo respondo que sí puede si mejoran sobre todo las noticias del exterior y nosotros seguimos haciendo nuestra tarea de cuidar la disciplina fiscal y el orden en las finanzas públicas.
Ahora bien, si de aquí en adelante la Fed corta estímulos (que es algo que debe hacer ya), pronto empieza a subir tasas y además la crisis en China por esta empresa se acentúa, difícilmente.
Recuerden que en todo hay ciclos y si con esto estamos cada vez más cerca del ciclo de alza de tasas en EU, pues comenzará de nuevo el ciclo de apreciación del dólar, donde lo único que puede ayudar para contrarrestar es lo bien o mal que se hacen las cosas en el país en cuestión.
@juansmusi

Acaparan China y EU

Las noticias sobre el posible default o no pago de Evergrande seguirá acaparando la atención de los inversionistas. Una empresa con una deuda mayor a 300 mil mdd que hará todo lo posible por salvarse en una primera instancia sin recibir un apoyo o rescate del gobierno. Dudo que se mantenga así, pues para salvarse requiere apoyo gubernamental.
La semana pasada, sin darle dinero de forma directa, el gobierno dotó de liquidez al mercado para no desestabilizar y buscar tranquilidad. La empresa pagó algo de los compromisos locales que vencían el jueves y dejó pendientes 83 mdd de intereses fuera de China y tiene un periodo de gracia hasta el 23 de octubre, 30 días después del vencimiento original.
Confío en que esto no será de proporciones gigantes y que el gobierno hará algo para evitarlo. China lleva más de cuatro décadas sin crisis y creo que tratará de seguir así. Seguro aportará volatilidad y seguiremos tocando el tema por un tiempo. Y justo ahora deciden prohibir operaciones con criptomonedas en cualquier plataforma relacionada, al punto de declararlas operaciones ilegales y con posibles sanciones legales y penales a quién desobedezca. Esto ha provocado una nueva baja en estos activos.
Gran parte del entorno adverso viene de EU, donde muchos temas provocan inestabilidad, incertidumbre y volatilidad. Primero, una Fed más pesimista, con un lenguaje más duro y menos tranquilizador. Una Fed que contempla reducir el programa de recompra de bonos, sin precisar cuándo. Segundo, el techo de la deuda, para mí es más un escenario político adverso que han enfrentado los últimos presidentes, donde el Senado debe aprobar ampliarlo más allá del 30 de septiembre. En pocas palabras es autorizar el déficit de ese país para pagar los compromisos de deuda y nómina del sector público.
De no aprobarse el 30 de septiembre viene el paro o shutdown, donde dejan de pagar nómina a algunos sectores públicos. Esto ya ocurrió en la historia reciente y tiene más fines políticos que económicos. Es un periodo en el que se desprestigia a la administración y al presidente, y al final, después de algunos días, se aprueba y ni le dejan de pagar a acreedores ni a servidores públicos.
Por último, está atorado el plan de infraestructuras de Biden, cuya propuesta más reciente es gravar a los multimillonarios en las ganancias de capital; se argumenta que es menos la tasa impositiva a los más privilegiados que a los trabajadores de clase baja y media.
En Alemania hubo elecciones y el resultado tranquiliza a los mercados. Por un margen muy ligero lideran los sociales demócratas por encima del partido de Merkel, los conservadores. Se cree que se llevarán un tiempo en formar gobierno, pero se completará de forma satisfactoria.
En México destaca la comparecencia del secretario de Hacienda para defender ante el Senado los tres proyectos insignia de esta administración: tren, refinería y aeropuerto. Argumentó la conveniencia de llevarlos a cabo por lo ya invertido y por la señal de confianza que manda a los mercados locales e internacionales (los mismos argumentos que se tenían para defender el NAIM).
Este jueves hay decisión de política monetaria y con la inflación alta pienso que subirán de nuevo la tasa a 4.75%, es decir, 25 puntos base más. Esta alza puede apreciar el tipo de cambio; a pesar de que han salido 11 mil mdd en inversiones de portafolio o financieras, se mantiene nuestra moneda estable.
@juansmusi

¿Demasiado grande para quebrar?

Más o menos ese era el título de un libro y película que narraba la historia de la crisis de 2008, aquella que fue detonada por un otorgamiento de crédito irresponsable y que luego comercializaron para vender paquetes de esos créditos hasta el punto que gran parte del mundo tenía en su cartera hipotecas sin ningún sentido.
Le daban crédito a quien fuera y, sin hacer un estudio o análisis previo, esa persona adquiría dos o tres inmuebles –además de quien lo habitaba. Esas hipotecas malas se metieron a paquetes, las calificadoras las evaluaron bien, y muchos vieron un default en sus inversiones. Compañías de seguros, bancos, empresas automotrices, fondos de pensiones e inversionistas individuales vieron cómo esos activos se devaluaron.
El gobierno norteamericano tuvo que salir al rescate y en esta historia a la cual hago referencia en mi título, se ve cómo Lehman Brothers quiebra ante múltiples intentos de rescate, pero que después de mucha arrogancia y desacuerdo del entonces director general y presidente del consejo, logra desquiciar a quienes le ofrecían rescatar…hasta que la dejan quebrar.
Cuando el mundo ve que Lehman Brothers quiebra, el racional fue que todo puede quebrar. El efecto negativo o dominó que produjo esta quiebra no tuvo precedente y solo era comparable con aquella tremenda crisis del año 1929.
Cuando el gobierno norteamericano y la FED ven el desastre y el pánico, se dedican a rescatar todo y a salvar empresas emblemáticas y con mucha historia al punto de rescatar algunas que estaban peor que Lehman Brothers. Y esta historia que se titula como mi columna, se basa en que AIG (una aseguradora gigantesca), también es rescatada sobre todo por el pánico que implicaba verla morir, y entonces el mayor argumento para no volver a generar una crisis de confianza fue que ‘es demasiado grande para quebrar’. (Too big to fail)
Y refiero a este evento porque seguramente esta semana y en lo sucesivo tendremos mucho ruido en torno a esta empresa -enorme desarrolladora inmobiliaria en China-, denominada Evergrande; que tiene altas probabilidades de presentar un evento de no pago, o como lo conocemos en mercados, un default. Evergrande tiene una deuda que asciende a $300 mil millones de dólares.
Aquí hay varias consideraciones: la primera es que China es un sistema comunista mixto, no puro, y esto hace que el gobierno controle mucha información y muchas veces nos quita visibilidad de la verdadera situación de las empresas, el sistema financiero y muchos otros sectores. Otra consideración es que, en términos de reservas, China es el país más rico del mundo con más de tres trillones de dólares norteamericanos, así es que también se tiene la capacidad financiera para rescatarla, si fuera necesario.
En una primera instancia el gobierno afirmó que no lo haría. Si vemos hacia atrás esto es lógico: crecimientos de dos dígitos durante tanto tiempo, son insostenibles y un ajuste y una corrección es necesaria y consecuente a este auge tan impresionante. Yo creo que sí va a haber ruido en el mercado y que el evento puede traer ajustes, mismos que aprovecharía para entrar y comprar. También creo que dependiendo del tamaño del evento y contagio, pudiera reaccionar el gobierno.
Esta semana se reúne la FED y pienso que, para entonces, concretamente mañana, podrá hacer también algo para apoyar a que el contagio de este evento chino no sea mayor. ¿Cómo? Dejando para más tarde el corte de los estímulos o recompra de bonos, con un discurso benévolo.
@juansmusi​​​​​​​

Paquete económico y algo más

La semana pasada, el Secretario de Hacienda presentó el paquete económico para el año 2022. En términos generales podemos hablar de un paquete sin sorpresas y que la buena noticia es que prevalece el orden y la disciplina fiscal, y con ello las finanzas públicas sanas. Analizando el paquete con un poco más de detalle, se puede identificar lo siguiente: Las cifras de crecimiento económico proyectadas son optimistas (siempre lo son, y es algo normal en este tipo de proyecciones futuras).
Las cifras que suponen para el PIB del 2021 es de 6.3% contra el 6% del consenso, y en el caso del 2022 es todavía más optimista, pues suponen un 4.1% vs 2.9% del consenso. El crecimiento es sin duda, la variable más importante –y lo es porque en esta tasa se basa la proyección de los ingresos fiscales y de ahí su asignación.
Esa es la parte que me parece optimista. En la parte realista se supone un ligero incremento en el déficit, pero que no me preocupa y que me hace suponer que, de cumplirse, se puede mantener el grado de inversión. También y como siempre, el promedio utilizado en el precio de la mezcla mexicana de crudo es optimista, aunque se prevé una ligera caída en la producción.
Salvo pequeños detalles, se propone un incremento en la recaudación y sin grandes cambios, solo pequeñas modificaciones.
La inflación en agosto se moderó un poco y supongo que en septiembre, como es costumbre por la vuelta a clases, podría presionarse de nuevo. Lo anterior me hace suponer que en la reunión del 30 de este mes, el Banco de México volverá a subir la tasa 0.25% para llevarla a 4.75%.
Agosto también fue importante en materia de empleos formales: destacó la creación de muchos puestos de trabajo que nos van acercando poco a poco a los niveles pre pandemia. Acuérdense que el empleo formal y registros en el IMSS son menores frente a la creación de empleos informales.
Mientras tanto, en el mundo y los mercados internacionales la semana pasada fue negativa fundamentalmente por tres razones: A) Las preocupaciones por la variante Delta y posibles consecuencias económicas, 😎 Las presiones inflacionarias, que con la llegada de huracanes han empujado de nuevo a los precios del crudo y C) La retirada de estímulos monetarios.
En este último punto hay varias cosas importantes. La primera es que los beneficios por desempleo se deben empezar a bajar y que la impresión de dinero -sobre todo en Europa y EEUU- también comenzarán a disminuir. Ya la semana pasada la Banquera Central, Christine Lagarde, aseguró que empezarán en el último trimestre de este año, y aunque no precisó las cifras, aseguró que es una realidad necesaria; en ese mismo sentido se pronunció la FED, pero todavía no precisa los tiempos.
Desafortunadamente la administración de Biden y concretamente un grupo de legisladores demócratas, se vuelven a quedar cortos en cuanto a las proyecciones de recaudación para implementar el ambicioso plan de infraestructura. ¿Recuerdan que Trump bajó las tasas impositivas al principio de su administración?
En el caso de las ganancias de capital las bajó desde el 30% o más hasta un rango del 15% o 20% dependiendo los ingresos y la tasa corporativa la bajó desde el 30% hasta el 21%. Bueno, pues los legisladores demócratas proponen subir la primera a 25% y la segunda a 26.5%, cifras que se quedan cortas ante la necesidad de recaudar lo necesario para las ambiciones trillonarias de infraestructura.
El dólar se vuelve a debilitar y arrancamos la semana con un tipo de cambio por debajo de $19.90 que, como he comentado aquí, me parece muy adecuado para la construcción de portafolios de inversión.
@juansmusi​​​​​​​

Urgen restricciones

El viernes pasado que salió el dato del empleo en EE.UU., pensé que hoy será un mal día en los mercados financieros con el pésimo dato en agosto. Se pronosticaba una creación de empleo de 733,000 y la cifra salió muy por debajo con apenas 235,000. Acto seguido, el mercado abre y continuó la jornada positiva y sin grandes sobresaltos. ¿Cuál es la explicación? Pues resulta que una posible es que, entre las ayudas de COVID y los beneficios por desempleo, el mal dato pasa a segundo plano.
Hay dinero, hay gasto, la economía se mueve y aunque haya desempleo y todavía empleos a recuperarse a niveles pre pandemia, nadie se preocupa por un dato deficiente. Eso está mal, muy mal. Lo que esto quiere decir es que hay condiciones artificiales que están propiciando un desempeño positivo –porque dinero hay, pero no es dinero generado a partir de procesos productivos o de inversión.
¿Qué incentivo puede tener una familia de nivel bajo o medio que recibe entre $2,000 y $5,000 dólares por desempleo y que recibió una cantidad similar por los apoyos del COVID? La respuesta es que para moverse, activarse y conseguir un trabajo tienes que tener necesidad, pero con tanto apoyo, no la hay. Tiene que venir muy pronto una restricción de liquidez, que hasta hoy ha tenido 3 grandes programas.
1.- Las ayudas por COVID, 2.- Los beneficios por desempleo y 3.- El Quantitative Easing (QE) que empezó desde la crisis hipotecaria y que hoy sigue arrojando una liquidez por $120,000 millones de dólares mensuales.
El punto número 1 en teoría ya se acabó, las ayudas de Trump y Biden ya acabaron y no hay anuncio de que pueda venir otra. El punto número 2 tiene que finalizar en un punto para alguien que cumple “x” meses desempleado, o bien, disminuir dramáticamente la cantidad. Y el punto número 3 que está en manos de la FED, comenzar la disminución de compra de activos; lo que se conoce como “Tapering”.
Lo que me queda claro es que esta situación artificial de liquidez tiene que tomar una acción pronto. Por eso, no es extraño estar enfrentando problemas inflacionarios. Y lo ideal sería empezar uno y después de un tiempo el segundo, es decir, no puede haber un recorte importante a los beneficios por desempleo y “Tapering”. Ojalá que pronto se vea una acción concreta.
Esta semana hay decisiones de Bancos Centrales como el de Australia, Canadá, algunos países de Europa y del propio Banco Central Europeo. Será también muy importante lo que anuncie esa institución que encabeza Christine Lagarde. Seguramente la tasa no la va a mover, pero también allá hay un programa de recompra de bonos y también ha habido apoyos COVID y por desempleo. Así que sin esperar grandes cambios sí podría venir alguna disminución en la recompra, o sea un “Tapering”.
Sigue habiendo una situación compleja en el abasto de partes, en los precios de las materias primas y en la logística y precios de fletes y entregas. Esta crisis en el sector automotriz, por ejemplo, con el desabasto de Chips, provocaron de nuevo una caída en la producción de agosto de casi 20%.
En México se publica la cifra de inflación el jueves, la correspondiente a la segunda quincena de agosto. De nuevo será interesante ver si sigue bajando poco a poco o si la presión al alza continúa y con ello vendría un mayor endurecimiento de la política monetaria. Por último, volvió a valer la pena esperar para entrar a las inversiones en dólares, que regresó por debajo de $19.90.
@juansmusi

Jackson Hole, Delta y lo que viene

La semana pasada culmina con el muy esperado evento de Banqueros Centrales en Jackson Hole, Wyoming. Un evento muy importante en cuanto a la asistencia y nivel de debate que en esta ocasión tuvo como tema central el problema inflacionario en un momento crítico del mundo.
Las intervenciones de muchas bancas centrales y lo que cada uno hace para enfrentarlo, seguro enriqueció a los asistentes. Es importante señalar que muchos bancos centrales tienen como mandato principal el combate a la inflación (es el caso de Banco de México) y otros que tienen un mandato doble, inflación y crecimiento económico (es el caso de la FED).
Esto de manera simplificada significa que cuando hay inflación y tu mandato es único, la política monetaria solo responde a esa variable, la inflación. Si es doble, tiene que considerar también el crecimiento económico, y el alza de tasa es un freno a la economía, ya que rompe el dinamismo económico al encarecer el dinero.
Pues al final no salió mucho de ese evento ya que Jerome Powell sólo comentó sin dar fechas precisas que el programa de recompra de bonos, que hoy es de $120 mil millones de dólares al mes podría disminuir antes de que termine el año. A esta disminución de recompra o liquidez se le conoce como “Tapering”.
Muchos miembros del comité de ese Banco Central han manifestado su posición y están presionando a Powell para que lo haga ya. Y también lo que comentó es que no hay prisa por subir las tasas y sólo dijo que “falta mucho” para pensar que eso pueda ocurrir.
Desde mi perspectiva, si la inflación no cede, la tasa en la segunda mitad del 2022 podría aumentar. Es cierto que la inflación se ha moderado en EE.UU. y en México, pero sigue alta.
La variante Delta sigue siendo una amenaza no solo en la parte sanitaria, pero en la parte económica. Ya hay muchos indicadores que se teme puedan mostrar un declive a partir de agosto. La realidad es que hasta finales de julio los indicadores han mostrado fortaleza y recuperación.
Es probable que en estos días algunos países de Europa que ya se habían relajado, anuncien nuevas medidas para cerrar sus fronteras y muy probablemente estas medidas incluyan a México. En Europa esta semana se darán a conocer cifras de empleo, ventas al menudeo e inflación.
En México destaca el informe de gobierno el día de mañana. ¿Espero algo importante? No. También esta semana se dará a conocer las cifras de remesas, que seguramente vendrá alto como se ha venido mostrando. Dato que sin presumirse contribuye al equilibrio del tipo de cambio y al consumo y crecimiento económico de México.
Este año debemos de volver a romper récord. También se dará a conocer la demanda y otorgamiento de crédito bancario, los indicadores del IMEF y la encuesta que realiza Banco de México a los intermediarios con expectativas de inflación, tasa, tipo de cambio y Producto Interno Bruto.
Sin ser un tema económico hoy, la crisis en Afganistán no ha terminado, tampoco el costo político y desenlace final que esta retirada traiga y que desde luego en un momento dado también podría tener repercusiones en mercados.
El tipo de cambio por todo lo aquí expuesto se ha mantenido arriba de $20. Creo que, si la inflación se sigue moderando, los indicadores económicos continúan mostrando fortaleza y el dato del empleo el viernes en EE.UU. sale arriba o en línea con 900 mil nuevos empleos, puede mejorar y volver a estar por debajo de $20.00 pesos por dólar.
@juansmusi​​​​​​​​​

Intervencionismo o no

Si se meten, malo; si se salen, malo. El caso es que Estados Unidos con la política intervencionista era muy criticado y ahora el retiro paulatino de tropas de muchos países, en su momento Irak, y ahora Afganistán también está siendo criticado. Y es que, ¿quién puede arreglar o enderezar lo que, desde su punto de vista está bien? -hablo del Talibán o ISIS-. ¿Cómo puede Biden solucionar lo que pasa en estos regímenes extremistas? Lo cierto es que el plan de 20 años fracasó.
No logran quitar a los Talibanes y no solo eso, los aliados afganos no llevan a cabo el plan y arman y ceden el poder al régimen que quería quitar Estados Unidos. El retiro de tropas empezó con Obama, siguió Trump y lo terminó Biden. ¿Solo el último cargará con la culpa? Pero esto no me toca analizarlo a mí, porque va mucho más allá de lo económico y su repercusión en mercados.
Estos son temas complejos, con mucha historia y que difícilmente un tercero podrá conciliar. Lo que repercute en mercados es si esta situación en ese país afecta y cómo a los diferentes países del mundo. Hoy China y Rusia manifiestan apoyo y simpatía por razones económicas y estratégicas. Afganistán tiene un gran territorio, muchos recursos naturales, una buena posición geográfica y con puertos y salidas al Golfo Pérsico, que eventualmente pueden conectar con oleoductos.
El comercio internacional y las exportaciones de los países del mundo han elegido dos destinos naturales, Estados Unidos y China. Y como se dice coloquialmente, China le ha comido el mandado muy fuerte a Estados Unidos: muchos países que antes solo trataban con la potencia americana, hoy lo han cambiado por China; es el caso de Brasil, Argentina, casi todo África, España, Suecia y Noruega, entre otros. Y no es que ya no exporten o importen a EE.UU., es que el volumen de su comercio internacional con el gigante asiático es mucho mayor.
Hasta hoy lo que estamos viendo en mercados financieros y el desempeño negativo de las bolsas, desde mi perspectiva hoy no incorpora el tema. El fortalecimiento del dólar y el comportamiento errático del mercado obedece más bien a la tercera y cuarta ola de la variante Delta, que conlleva consigo preocupaciones de una desaceleración económica, a la baja de los precios del crudo, que después de haber llegado a $75 el WTI, regresa a $63 -esto le pega duro al peso- y a la posibilidad de que la FED retire los estímulos monetarios antes de lo previsto.
Va a ser muy interesante lo que se verá en la reunión tradicional de Banqueros Centrales en Jackson Hole, Wyoming, del 26 al 28 de este mes. El tema principal a tratar es el grave problema inflacionario que enfrentan muchos países del mundo en un entorno muy complicado de recuperación económica. Dicho de manera simple, inflación cuando apenas estamos asomando la nariz.
La política monetaria lo que manda en estos casos es un endurecimiento a través de alza de tasas de interés, algo muy doloroso para empresas y empresarios que requieren de financiamiento y éste se tiene que encarecer. Por otro lado, los ahorradores dejan recursos invertidos ante la mejora en los rendimientos y le bajan al gasto, promoviendo un menor dinamismo económico.
Desde mi perspectiva este momento no es propicio para comprar dólares y ante la mejora de este escenario incierto podríamos volver a ver el tipo de cambio debajo de $20 y un buen desempeño de acciones selectas hacia adelante. Aún incorporando un endurecimiento de las bancas centrales y un impacto negativo por la variante Delta, hay oportunidades, y más aun después de los recientes descuentos.
@juansmusi
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