Inflación imparable

La semana pasada vimos que la inflación sigue siendo el gran tema. Pongámoslo así: estamos enfrentado de manera global la peor inflación en 4 décadas; por diversos factores como pandemia, guerra, y sobre todo, por una ausencia en la oferta (a diferencia de lo normal, que es cuando hay un exceso de demanda y poder adquisitivo).

La delgada línea entre lo que los bancos centrales “tienen” que hacer y lo que las economías pueden soportar antes de entrar en una fase de recesión.

Por primera vez desde el 2011, el Banco Central Europeo se anima a subir su tasa de referencia 50 puntos base -que no lo había hecho para amortiguar los efectos tan nocivos en el continente por el conflicto entre Rusia y Ucrania-.

También conocimos la nueva cifra de la inflación en México de la primera quincena de julio y alcanzamos un nuevo máximo de 8.16% en la cifra anual. Pero si todos los problemas que ya tiene el mundo fueran pocos, también ha contribuido a este complicado entorno la ola de calor que azota a muchas regiones del mundo.

La sequía complica las actividades agropecuarias y el consumo/escasez de agua en muchos países también es un problema. El calor también obliga a utilizar más energía para enfriar y los precios han aumentado.
Esta semana es importante y destacan tres eventos que tendrán mucha repercusión en los mercados.

Por un lado, la decisión de política monetaria de la FED en donde se espera que la tasa se aumente 0.75% para llevarla a un nuevo nivel de 2.50%. Este nuevo movimiento podría acelerar la llegada de la recesión.

El aumento en el costo del dinero ha propiciado una caída muy fuerte en la solicitud de hipotecas y por ende una baja importante en los precios de la vivienda. Además, toda actividad productiva financiada por créditos reduce sus márgenes y propicia también una disminución en la solicitud de financiamiento, impactando al círculo virtuoso de la economía.

El otro evento al que refiero, son los reportes corporativos que continúan y la buena noticia es que, hasta ahora, más del 70% de las empresas que lo han hecho, han sorprendido para bien.

Esta semana reportan Apple, Microsoft, Google, Amazon y Meta (Facebook) entre otras –es quizá la semana más importante por el peso de estas empresas en la bolsa. De más está decir que, si éstas sorprenden para bien, el movimiento alcista que vimos la semana pasada debe continuar; pero si la mayoría de ellas decepciona, volveremos a ver movimientos a la baja.


El tercer evento que puede tener mucha repercusión es la publicación del dato del PIB en Estados Unidos del segundo trimestre. Aquí es importante recordar que el dato del primero fue negativo y si éste mostrara contracción también, técnicamente estarían en recesión, porque con dos trimestres consecutivos negativos, ya es recesión.


El tipo de cambio ha oscilado entre $20.50 y $20.70 pesos por dólar. Creo que independientemente del aumento que hará la FED, ya está descontado en su precio y lo que lo puede mover más, es el sentido en el que vaya el mercado después de los reportes de estas emblemáticas empresas y el crecimiento económico.
He empezado a construir posiciones en torno a empresas que pienso pueden recuperar al publicar sus resultados, pues para ganar y recuperar hay que estar adentro.

Es claro que hay todavía incertidumbre y que son muchos los temas que hay que resolver; sin embargo, muchas empresas a pesar de todo están estructuralmente sanas y sus números lo deben confirmar.


@juansmusi

El dólar y el euro

El mundo no puede creer que el euro esté a la par del dólar norteamericano. Y si, la noticia impacta porque la memoria es de corto plazo y a muchos se les olvida que esta divisa de la Unión Europea que debuta en enero del 2002 empezó su historia abajo del dólar a 0.87 euros por un dólar.

No fue mucho tiempo después que fue ganando terreno a la moneda norteamericana y para marzo del 2008 logró su cotización máxima, un euro valía $1.57 dólares. Más adelante y después de la crisis hipotecaria empezó a bajar de manera sustancial cuando el dólar se empezaba a fortalecer frente al mundo y logró estabilizarse en un rango entre $1.15 y $1.30 dólares por euro. Es más reciente, de 2 años para acá, que se haya situado por debajo de $1.15 y estuvo operando en un rango entre $1.05-$1.15 dólares por euro. Y la semana pasada logra estar a la par, a un nivel que llegó hace 20 años.

La verdad no me extraña mucho y existen razones muy obvias que explican este fenómeno. Empecemos por la dificultad de valuar una moneda que es comunitaria, que tiene a 19 países con economías muy diferentes, productos internos brutos, balanzas comerciales y políticas fiscales entre otras cosas, muy diversas.

Quizá algo que ayude a entender mejor esto es que Alemania y Grecia utilizan la misma moneda. Claramente Alemania aportaría para la revaluación, mientras que Grecia a la devaluación. Y es así como esta moneda mantiene un equilibrio o trata de, entre economías y países tan diferentes.

Esta es una de tantas razones por las cuales muchos países, principalmente Inglaterra, no le quiso entrar a la moneda y siempre mantuvo a la libra esterlina. Si a esto le agregamos que Europa tiene una situación económica más compleja que la de Estados Unidos y tiene una guerra en curso, tenemos como resultado a un Banco Central Europeo que no ha querido o podido subir las tasas de interés mientras todo mundo las aumenta.

La delicada situación del conflicto armado pone en jaque al organismo central y ha decidido, hasta ahora, no mover las tasas y dejarlas en 0.15%.

Por cierto, este jueves hay decisión de política monetaria y es muy probable que hagan su primer movimiento, cosa que podría apreciar temporal y marginalmente al euro. Pero la FED se reúne a finales de julio y seguro aumentará por lo menos 0.75% y muy probablemente regrese la paridad 1 a 1 o incluso caiga por debajo de 1. Cuando la gente me pregunta si me gusta el euro como inversión, prefiero al dólar. La situación de Europa es más compleja en todos sentidos y con la política monetaria de la FED pensaría que es mejor inversión el dólar. El dólar en los últimos dos años le ha ganado terreno al euro, 15%, a la libra esterlina, 16% y al yen japonés, 20%. Y curiosamente al peso mexicano y al real brasileño entre el 3% y 4%. La razón más importante detrás de esto es que nuestras tasas de referencia se ubican en 7.75% y 13.25% respectivamente.

Esta semana es muy importante por lo que acontece en Europa, también hay decisión de política monetaria en Turquía y Japón. Hay publicación de inflación en Europa y México. También será importante los reportes de la bolsa en EU, en donde los bancos han estado mixtos, pero Citi, Goldman Sachs y Bank of America han sorprendido para bien.

Esta semana destacan los reportes de Netflix, Twitter y Tesla, que bien pueden seguir contribuyendo a las alzas de los últimos días o regresar la volatilidad y movimientos negativos.

@juansmusi

Shinzo Abe: estratega y divergente

Empiezo con mucho pesar y asombro por el asesinato de Shinzo Abe, quien fuera funcionario público y ex primer ministro de Japón. Fue también presidente del partido democrático y el más longevo en el cargo de primer ministro.

Un hombre que destacó por el manejo económico de su país, por la estrategia, los estímulos y la reactivación económica a través de muchas formas creativas, que lo llevaron a tener mucho éxito y popularidad, no solo en Japón, sino a nivel mundial; al punto de que su manejo económico trascendió bajo el nombre de “Abenomics”.

Una pena y un hecho que poco se ve en el mundo desarrollado. Descanse en paz Shinzo A

La semana pasada fue muy importante por varias razones y noticias. La primera es que los principales índices y más el Nasdaq, registraron alzas todos los días, en el caso de este último, 6 jornadas consecutivas de alza.

No es el fin de la volatilidad o la crisis, pero sí es una señal buena dentro de un entorno tan negativo. También se dieron a conocer las minutas de la FED y de Banco de México. Minutas que dejan ver a detalle lo que piensan los miembros de las respectivas juntas y que se parecían mucho.

El lenguaje era muy similar, el tono “hawkish”, en clara alusión al halcón y a una política monetaria dura. En ambos casos el enemigo a vencer es la inflación, y la señal positiva que mandaron a los inversionistas fue esa determinación para buscar bajarla.

Lo que viene son más aumentos de tasa, muy probablemente en el orden de 0.75% cada quien. Banxico se puede ir en agosto a 8.50% y la FED en julio a 2.50%.

Paradójicamente, este actuar decidido -que va a terminar frenando a la economía a través de subir tasas y encarecer a los créditos-, le dio confianza al mercado.

También trascendió la semana pasada que dos calificadoras de valores movieron la perspectiva de la calificación de la deuda soberana de México. Lo que hicieron en un caso fue mejorarla y en otro empeorarla, pero nada para festejar o para preocuparse: lo que hicieron ambas, Moody´s y Standard and Poor’s, fue ponerlas en un nivel equivalente. Dicho de otra manera, con estos movimientos ambas nos colocan en el mismo peldaño.

También la semana pasada salió mejor a lo esperado el dato del empleo, y como estamos en una situación compleja fue bien visto porque, por un lado, se generaron más empleos a lo esperado y esto significaría que la recesión es más lejana, y por otro lado, calientan a la inflación.

El sentimiento sobre este dato positivo fue mixto. Yo siempre celebro la creación de fuentes de trabajo.
Esta semana es muy importante sobre todo por dos eventos que destacan.

El miércoles se da a conocer la inflación de junio en Estados Unidos y la gran pregunta es, ¿qué trayectoria sigue? Es muy probable que aún en ese frente las noticias no sean buenas y que sigamos por arriba del 8.5% en la cifra anual.

El otro evento relevante es el inicio, desde el martes, de la nueva temporada de reportes de las empresas que cotizan en bolsa. Los inversionistas ya dan por hecho que no va a ser un trimestre bueno y eso ya lo tienen en el precio castigado la mayoría de las acciones, lo que puede ser bueno es que, si vienen menos mal, puede venir un movimiento alcista, y si vienen peor, bajar un poco más. Pienso que ante tal situación los que ya estamos dentro debemos esperar y los que están fuera no es descabellado comprar a largo plazo. El momento de estar dentro se acerca y ante la imposibilidad de atinarle al punto exacto hay que participar pronto. Hoy lo que no me encanta es comprar dólares a $20.70, más adelante podemos volver a ver un mejor tipo de cambio.

Lo que también es cierto es que, ante el alza en EU, el dólar de mediano y largo plazo, estará fuerte.
@juansmusi

El peor semestre en 50 años

Así cerramos a mitad de año en materia de indicadores bursátiles. Al cierre de junio, el balance de los principales índices e indicadores se ve así: Nasdaq -29.51%, Standard & Poors -20.58%, Dow Jones -15.31%, Bolsa Mexicana -10.79%; y respecto al tipo de cambio, el peso se ha apreciado 1.63%. Dicho lo anterior, tengo plena seguridad que a la vuelta de 1 o 2 años nos referiremos a esta época y los actuales precios como una ganga y seguro diremos, ¡cómo no le metí en ese momento! –aunque creo que el mejor momento para entrar, vendrá en el tercer trimestre. Ahora en la segunda quincena de julio vienen los reportes corporativos, y muy probablemente viene otro “sentón” ante reportes débiles o por debajo de expectativas. Ojalá me equivoque, pero todo indica que estos reportes ya resienten la política monetaria, o sea, el incremento de tasa ya le está impactando a la economía y, por ende, a las empresas. Es muy probable que la FED en julio vuelva a subir 0.75% y esto contribuya a seguir impactando el crecimiento económico y apurando la llegada de una posible recesión. Hay muchos analistas que piensan que llegará en los siguientes 12 a 18 meses, y en ese sentido, Standard & Poors anticipó que no ve una recesión en el 2022.
Esta semana será muy importante en materia de información económica: el dato que más pesa será el del empleo en Estados Unidos, que se publica el viernes y se espera una creación de 290,000 nuevos empleos. El miércoles la FED publica sus minutas y siempre es un documento que ve muy de cerca el mercado y analiza a detalle. Será interesante saber qué piensan los miembros del comité abierto. La atención estará centrada en dos cosas; la visión sobre la inflación, y la visión o comentarios respecto a la economía, es decir, si ven pronto -o no- una recesión.
Impresionante el dato de remesas que envían nuestros paisanos que trabajan en Estados Unidos, ya que en mayo volvieron a romper récord y enviaron $5,172 millones de dólares, una cifra que, de ser anualizada, superaría los $60 mil millones anuales, ¡casi 3 veces más que las ventas por petróleo, y también casi 3 veces más que la inversión extranjera directa! Tristemente es por mucho el mayor ingreso de dólares en nuestro país.
En México la agenda también será nutrida y se publicarán muchos indicadores, también el jueves habrá minutas de Banxico e inflación de la segunda quincena de junio. Es muy probable que con este nuevo dato, la inflación anual se ubique por arriba del 8%.
Esta semana inicia con un lunes muy flojo por el feriado del 4 de julio, y arrancamos el mes y segunda mitad del año con un alza el viernes pasado. Seguramente la volatilidad continuará; la paciencia y permanencia no se deberán agotar y algo que podemos estar monitoreando es el tipo de cambio que podría volver a romper los $20, un nivel que considero atractivo.
De darse un incremento fuerte en julio en Estados Unidos en la tasa, será muy factible una decisión extraordinaria en Banco de México que ponga la tasa en 8.25% (y digo extraordinaria porque podría ser antes de la decisión programada hasta el 11 de agosto). En julio no hay anuncio de política monetaria. Esperemos que la segunda mitad sea mejor que la que acabamos de concluir.

@juansmusi

Escenarios a mitad del año.

Culminó una semana muy intensa y muy negativa. Con lo que hizo la FED la semana pasada, subir 0.75% para llevar a la tasa a un límite superior de 1.75%, fue en principio bien visto por los inversionistas, pero al mismo tiempo trajo consigo más miedo hacia los escenarios futuros. Un alza de esta magnitud no se veía en Estados Unidos desde 1994. Y es que lo que hoy preocupa -como si las preocupaciones que ya teníamos fueran pocas- es cuándo llegará la recesión.
Los más pesimistas piensan que este mismo año, y los más optimistas piensan que podría ser un “aterrizaje suave” hacia finales del 2023. Pero en medio también hay muchos escenarios posibles: uno que contempla estanflación, es decir, estancamiento con inflación, o uno recesivo que pudiera provocar una baja de tasas en el 2023, para salir lo más pronto de la recesión.
Personalmente me inclino por una recesión en la primera mitad del 2023, que pueda agarrarnos mejor parados en materia inflacionaria. En Estados Unidos es muy probable ver una nueva alza en julio de 0.75%, que llevaría la tasa a 2.50% y se estima que a finales de año se aumente en las reuniones que quedan 1% más, para llegar a finales del mismo a 3.50%.
Esperemos que el “pico” de la inflación ya haya sido éste que vimos llegar a 8.6% y dependerá mucho del petróleo y otras materias primas en donde la pandemia y la guerra han seguido perjudicando. La semana pasada y al arranque de ésta, se estabiliza y modera un poco el barril del West Texas Intermediate alrededor de los $110 dólares. También en la semana que concluyó vimos alzas en todo el mundo; las bancas centrales de Inglaterra, Suiza, Brasil y Hong Kong, aumentaron su tasa de referencia.
Esta semana la empezamos con un feriado en EU, por el Día de la Emancipación (Juneteenth National Independence Day), que es un día en el que se conmemora la liberación de los esclavos de origen africano.
Para nosotros, sin duda, el día más importante de la semana será el jueves, pues temprano conoceremos el dato de inflación de la primera quincena de junio y más tarde veremos la decisión de política monetaria de Banco de México. Se espera que aumente 0.75% para llevar la tasa a 7.75%. Si se da este movimiento y además la FED aumenta 0.75% en julio, para fin de año estaría por arriba del 9%.
Los mercados siguen complicados y seguramente sin ver soluciones de corto plazo. Me preguntan mucho qué se debe hacer, y yo lo que veo es que hay tres grupos de inversionistas:
1.- El que lleva ya invertido más de 2 años y vio rendimientos muy buenos y esto solo le ha bajado las utilidades. Este grupo ahora no debe hacer nada.
2.- El que entró recientemente y va negativo. Estos también deben esperar, porque si la selección de activos que traen son empresas grandes y sanas, esto será transitorio porque no han podido ser ajenos a lo que les ha pasado a todas las demás acciones; es una clase de activo adecuada, aunque de momento estén golpeadas.
3.- Los que quieren entrar. Como hoy la liquidez es más prudente, pueden invertir de un día a otro en valores gubernamentales y esperar dos cosas, que el tipo de cambio regrese un poco y que las acciones estén más cercanas a su piso. Entrar ahora tampoco me molesta nada para los inversionistas sofisticados y a largo plazo: estoy seguro de que no se van a equivocar.
@juansmusi​​​​​​

Falta petróleo

Los recientes anuncios de la OPEP para incrementar la producción diaria de barriles de petróleo, de 432 mil a 648 mil, fueron insuficientes; ya que aunque en términos porcentuales es mucho (50%), comparado con la oferta global no lo es. Y es que la cantidad de embargos y sanciones sobre Rusia ponen fuera de circulación una cantidad mucho más importante que este último “esfuerzo” de la OPEP. Resulta que el precio del West Texas Intermediate (WTI) pasó de $116 a $120 dólares. El incremento en los precios el último año ha sido mayor a 60%, y cada vez más países se suman a las sanciones en Rusia y se niegan a pagar en rublos como lo ha establecido Putin. La oferta tiene que subirse mucho más para poder contribuir a que baje de manera significativa.
La semana pasada conocimos la inflación en la eurozona: sigue por arriba del 8% y aún el Banco Central Europeo no ha subido o modificado la tasa de referencia, situación que tiene que cambiar pronto. Los aumentos en energéticos y alimentos son los principales responsables. En esa región especialmente por el conflicto bélico es todavía más crítico.
Al fin hay una mejora en la situación del COVID, en China se empieza a relajar el encierro y los contagios bajan dramáticamente. Esta noticia es positiva para China y el mundo, que volvían a ver interrupciones en las cadenas de suministro.
En Estados Unidos conocimos los datos del empleo el viernes pasado y de nuevo el mercado laboral muestra fortaleza. La creación de empleos vuelve a exceder las expectativas y contribuye a apoyar la teoría de que una recesión no es inminente ni siquiera en el corto plazo, aunque esta fortaleza en la economía sí provocó una baja en los mercados accionarios, porque se interpreta que la FED no ablanda su postura en la subida de tasas y con ello el mercado de bonos sube.
En el mundo ya se da por descontado que la Reserva Federal en su reunión del 15, aumentará 50 puntos base más. Esto de manera implícita presiona a Banco de México a hacer lo mismo en su reunión del 23, o sea, 8 días después. Y hablando de Banxico, la semana pasada redujo su estimación de crecimiento para el 2022 de 2.4% a 2.2% y para el 2023 de 2.9% a 2.4%. En materia de inflación consideran que el pico se hizo en el segundo trimestre de este año y podríamos empezar a verla descender en la segunda parte del año.
Esta semana conoceremos las cifras de inflación en EU y en México, además, se conocerá el sentimiento de los consumidores en EU y el Banco Central Europeo tendrá decisión de política monetaria.
El tipo de cambio sigue en un rango de $19.45-$19.75, apoyado por movimientos coyunturales de flujo hacia países que tienen una tasa negativa menor a la de los países desarrollados. Ayer Amazon hizo un split de 20 a 1, es decir, se hace más barata y con ello más fácil comprar un título de esa acción, y el mercado lo ve con buenos ojos, porque se hace más “comprable” o “bursátil”: antes tenías un título a $2,480 dólares, hoy tienes 20 títulos a $124 dólares.
Sigo insistiendo en que ante la situación actual no hay que desesperarse o precipitarse vendiendo en este momento en el que algunos índices pierden más del 25%, o salirse al tipo de cambio actual si estás invertido en dólares. Sé paciente y recuerda que la inversión es un proyecto a largo plazo y como he venido diciendo, se recuperará y sabrá premiar a los ahorradores.
@juansmusi​​​​​​​​

El Powerful Peso

La semana pasada fue menos mala en términos de mercados; de hecho, fue la primera semana positiva en los últimos 3 meses, aunque las cosas no se van a enderezar y componer en el corto plazo. Lo he venido diciendo: los tres principales problemas que aquejan al mundo y a los mercados podrían enderezarse en algunos meses, pero no de la noche a la mañana.
El tema del Covid es el que mejor va, pero no se puede descartar que haya una quinta o sexta ola; recordemos que China y su confinamiento siguen siendo un problema hoy. Igualmente, con la guerra, nada cambia drásticamente. La inflación también será un tema que podría empezar a bajar en la segunda mitad o a finales de año.
En resumen, no hay certeza de que las bajas ya acabaron, y aunque quienes van perdiendo no tienen de otra, sí sabemos que, estando invertidos en buenos nombres, la recuperación se dará -no sabemos qué tan pronto- pero se dará. Adicionalmente hoy los inversionistas en dólares tienen un problema más, que es el tipo de cambio; y yo le diría a quien hoy se asuste, desespere o precipite su salida, que deberá estar dispuesto a tomar una pérdida que difícilmente podrá recuperar.
La única manera de recuperarse es permanecer adentro y esperar… no solo a recuperar, sino también a obtener un premio adicional. En este caso, los ciclos o bien la historia, claro que se repite.
En cuanto al tipo de cambio, explicaré por qué la coyuntura actual obedece a lo siguiente, de una manera sencilla. Citaré este ejemplo: los retornos o tasas de interés en Estados Unidos están al 0.50%, la inflación arriba del 7%. La tasa negativa es de 6.50% para efectos de este ejemplo. En México los cetes te pagan el 6.50% y la inflación también está arriba del 7%. La tasa negativa es alrededor del 1%.
En Europa las tasas a los depósitos son negativas y la tasa de inflación cercana al 8%, igualmente negativa, ronda el 8%. Ante esta coyuntura los inversionistas globales han decidido temporalmente poner recursos en mercados emergentes, en donde la tasa es mayor y al medirse frente a la inflación, la tasa negativa resulta menor. Esto ha traído flujo de divisas y por ende fortalece al peso.
Otra razón que fortalece a nuestra moneda, es la lenta actividad económica y el débil mercado interior que nos ha traído superávit en vez del déficit comercial que normalmente tenemos. Los precios del petróleo también contribuyen a fortalecer nuestra moneda. No se nos puede olvidar agregar a esta lista de factores el impacto positivo de las remesas, o sea, el dinero que mandan nuestros paisanos, que muy pronto puede llegar a los $60 mil millones de dólares anuales.
No vaticino ni deseo una devaluación abrupta, pero sí creo que esta fortaleza es coyuntural y que estos niveles son atractivos. Creo que el dólar se va a fortalecer hacia adelante frente al alza de tasas que está llevando a cabo la FED.
Esta semana arrancó con un día festivo en EU (Día de los Caídos), y el resto estará tranquila en cuanto a información financiera, por lo que lo más relevante serán los datos económicos que se conocerán en Europa y China, así como el empleo en EU. Estos datos pueden ayudar a fortalecer la idea de que no hay una recesión en puerta.
Localmente conoceremos los indicadores de actividad económica del IMEF. Confianza al consumidor y la más reciente encuesta de Banxico.
@juansmusi​​​​​​​​

Una luz al final del túnel

Desde 1994 empecé a trabajar en esto que me apasiona. Mi debut fue en un año duro: recordarán aquel diciembre en el que un México sostenido por alfileres era recibido por quien, a mi gusto, ha sido de los mejores presidentes que hemos tenido, Ernesto Zedillo.
En ese primer año de gobierno vimos uno de los peores cracks bursátiles, y vimos al tipo de cambio irse al doble. ¡Imagínense que, de un día para el otro, el dólar se fuera a $40 pesos! Las tasas de interés llegaron al 100%, una verdadera locura. Y fue ante esa gran crisis que se sentaron las bases para tener finanzas públicas sanas y se instaurara la disciplina fiscal, o sea, que no nos gastemos mucho más de lo que recaudamos. También en ese momento -de no ser por la ayuda de EEUU con Bill Clinton-, México podría haber tenido su primer default.
Esta fue una crisis local que también tuvo efecto en algunos otros países de América; y los daños a esas otras economías se conoció como el “efecto tequila”. Luego vino en el 2000 un auge, una burbuja que se detonó por las empresas punto com (o dot com), es decir, proliferaron las páginas de internet y se construyeron castillos en el aire que no eran más que buenas ideas, de las que pocas se aterrizaron y menos subsistieron; vino también un gran crack en el mercado y -aquí sí- la afectación fue global.
El valor de muchas de estas empresas se hizo cero. Ocho años después vino la crisis hipotecaria, un evento global de consecuencias inimaginables. Estados Unidos, su industria de bienes y servicios quebrada y toda la deuda que los bancos emitieron se colocó en manos de inversionistas de todo el mundo llevándonos al peor crack de la historia, solo similar a “la gran depresión” de 1929.
Después de este evento que nos llevó a muchos excesos (sobre todo de liquidez), impresión de dinero y programas y ayudas al desempleo, no había venido un episodio tan fuerte en los mercados como el que estamos viendo ahora. Ni en la pandemia con el confinamiento se afectaron tanto todos los sectores de la economía.
A este episodio lo podríamos bautizar como el crack de la post pandemia o el crack de la inflación. Y es que este crack todavía tiene efectos de pandemia y sus consecuencias, inflación alta por choque de oferta y bancos centrales actuando agresivamente, y por si todo esto fuera poco, la guerra de Rusia contra Ucrania. Finalmente, ¿Por qué recuerdo estos episodios? Porque en todos y cada uno de ellos, los inversionistas se han recuperado y ganado: solo es cuestión de tiempo e históricamente después del punto más bajo, a la vuelta de un año, ya te recuperaste.
Es en episodios como éste que la historia sirve y es bueno recordar. No es fácil y no sabemos cuánto falta, pero lo que sí sabemos es que ya falta menos. Esta semana en Estados Unidos seguirán los reportes y seguramente continuará la tendencia positiva de reportes mejor a lo esperado. También habrá intervenciones de Jerome Powell y se publicarán datos de ventas al menudeo, índices de manufacturas, producción industrial e inicios de casas.
También se publicará el PIB del primer trimestre en Japón y la Eurozona. La semana pasada no hubo sorpresas y Banco de México subió tasas al 7% en un muy esperado movimiento de 0.50%. El dólar cotiza debajo de $20.10, nivel adecuado para armar portafolios.
@juansmusi​​​​​​​​

Caída libre

Ni los reportes corporativos de empresas que cotizan en bolsa (el 80% lo han hecho mejor a lo esperado), ni los datos de creación de empleo en México y Estados Unidos, ni la recuperación económica post Covid han podido parar la caída libre en la que se encuentra el mercado.
¿Cuáles son las razones más importantes que provocan esta baja tan fuerte? Sin duda la primera responsable es la inflación. Una inflación más cruel que la normal. La inflación suele presentarse ante la demanda de bienes y servicios cuando hay crecimiento económico y el círculo virtuoso de la economía trae consigo poder adquisitivo…pero en esta ocasión no es así.
Esta inflación resulta de una oferta muy limitada como producto de la pandemia, y la interrupción en la cadena de suministro y los cierres de fábricas y puertos. Pero como si lo anterior no fuera suficiente, se suma el conflicto geopolítico que saca de la ecuación de producción global de energéticos, granos y agropecuarios a Rusia y Ucrania.
Otro ingrediente previo a la pandemia, que viene desde 2008: el exceso de impresión de dinero, los excesos en ayudas por desempleo y programas sociales. Era obvio que tanta liquidez eventualmente cobraría factura. También hay quienes piensan que los excesos de los bancos centrales en torno a la creación de dinero se acompañaron de una reacción demasiado tardía. En pocas palabras, se tardaron mucho en actuar, subir tasas y disminuir la cantidad de circulante.
Desafortunadamente no se ve hasta cuando prevalezca esta adversa situación y los 3 grandes temas -Covid (sobre todo en China), inflación global y conflicto armado- no terminarán por resolverse en el corto plazo. Con tanta baja y descuento, creo que la paciencia no se debe agotar y, pronto, si no es que ya, considerar entrar y comprar a estos precios. Ser muy selectivos y escoger empresas que estructuralmente están sanas, baratas y con una buena perspectiva hacia adelante.
Esta semana tenemos decisión de política monetaria en México, en la que pido dos cosas: un incremento congruente, de 50 puntos base, y la continuidad en la autonomía del Banco de México.
La inflación anual está en 7.68% y no hay más que actuar frontalmente en contra de ella. Me preocupa que ya hubo un comentario y petición para que Banxico no suba la tasa. Recordemos que además de pegarle al crédito y por ende al crecimiento económico, le pega al costo del servicio de la deuda al gobierno federal.
Hay que luchar contra la inflación y lo que se espera es que tal y como lo hizo la FED y el Banco de Inglaterra la semana pasada, lo haga también nuestro Banco Central. No creo que los paquetes anunciados para combatir a la inflación con el compromiso de sectores de la economía contribuyan en bajarla.
La inflación es global, es importada, y por tanto, es muy poco lo que se puede hacer localmente. Los productores no pueden absorber un choque externo fuerte y tampoco hay recursos públicos que se puedan emplear para subsidios.
Como consecuencia lógica del alza de tasa en Estados Unidos, el dólar se ha fortalecido y no obstante lo anterior, el peso ha seguido bastante fuerte. En niveles cercanos a $20 me parece atractivo para la construcción de portafolios de inversión.
@juansmusi​​​​​​​​

Test de resiliencia

No me cabe la menor duda de que eso ha definido a la humanidad, a todas las edades, y cada quien con sus complicaciones y cambio de vida: desde el 2020 hemos sido sometidos a una serie de pruebas, que, una tras otra, han probado nuestra resiliencia.
Termina otro mes malo en materia de inflación, mercados, guerra y por si fuera poco, Covid en China. El Nasdaq perdió en abril 13.3%, y en lo que va del año pierde 21.1%. El Standard & Poors 500 pierde 8.8% y 13.3% respectivamente, y el Dow Jones pierde 4.9% y 9.2% también respectivamente. Para el Dow y el S&P se trata del peor arranque de año desde 1970, y para el Nasdaq, desde el año 2000.
No parece que esto se vaya a componer pronto y simplemente debemos seguir siendo pacientes. Los activos de inversión han tomado un gran castigo y aunque en la temporada de reportes (hasta ahora lo han hecho aproximadamente el 35% de las empresas listadas) 79% lo han hecho mejor a lo esperado, los mercados siguen sufriendo; y en nada ayudó el hecho de que Apple y Amazon no reportaran bien.
En ambos casos los precios objetivos de cierre de año siguen siendo muy buenos y en estas valuaciones lucen atractivas. Para Apple el precio objetivo de cierre de año es de $200 dólares (hoy alrededor de $155 dólares), y para Amazon el objetivo de cierre de año se ubica en $4,000 (hoy cotiza en $2,410 aproximadamente).
Esto no quiere decir que dichos pronósticos se cumplirán, pero es lo que dicen análisis de bancos y casas de bolsa muy serias en Estados Unidos. Otra señal de que con los recientes descuentos el mercado es atractivo, es que Warren Buffet ha distribuido la friolera de $41 billones de dólares norteamericanos a comprar títulos de diferentes empresas.
Esta semana es muy relevante en cuanto a información de mercados. Mañana se conoce la decisión de política monetaria de la FED. Se espera sin duda un incremento de 0.50%; en esta ocasión y con la inflación tan alta, no debe tocarse el corazón como lo hizo en la pasada reunión que solo subió 0.25% por el inicio de la invasión rusa. También hay reunión del Banco Central Europeo y se espera que suba 0.25%. Hay muchas bancas centrales subiendo tasas esta semana, entre ellas Brasil, Chile y Polonia. A Banco de México le toca el próximo jueves 12, y seguramente también subirá 0.50%.
También esta semana, el viernes, se conocerá el dato del empleo en Estados Unidos y se espera la creación de 390,000 nuevos puestos en abril que, de darse, este dato podría confirmar que, a pesar de un dato del PIB no muy alentador -y contaminado por grandes inventarios en el primer trimestre-, la economía norteamericana mantiene su buen ritmo.
Esperemos que China logre controlar la pandemia, pues los recientes confinamientos vuelven a impactar en cadenas de suministro, abasto de partes, precios, y por ende en la inflación. China aún prevé crecer 5.5% este año.
El dólar fuerte prácticamente contra todas las monedas, sumado a que esta semana la FED sube tasas. El rango de operación contra el peso estará entre $20.30 y $20.70 pesos por dólar. El dólar frente al euro ya cotiza en niveles de $1.04 dólares por euro.
Esperando un mejor nivel en el tipo de cambio y también ser muy selectivo y mayor concentración en las compras.
@juansmusi​​​​​​​​
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