Covid eternizado en China

Cuando creíamos que el COVID ya era cosa del pasado y una batalla ya librada, tres años después sigue siendo un tema relevante y que sigue afectando –aunque en menor escala-, a la salud y a la economía. Y es que China, siendo tan relevante para el mundo como proveedor de materias primas y productos, no lo termina de superar: los contagios siguen siendo un tema de preocupación que, a pesar de la numerosa población y que en proporción son mínimos, pero es la política de cero tolerancias la que mantiene a muchas provincias y ciudades confinadas; afectando la producción y abastecimiento al mundo.

Hay optimismo y un buen sentimiento que hoy tiene dos vertientes, el primero tiene que ver con la inflación y que (aparentemente) ya pasó lo peor, y con ello los bancos centrales han moderado su actuar. Ya las subidas no son de 0.75% y empiezan a ser de 0.50%. Los bancos centrales que se tardaron en subir y reaccionar por considerarla en un principio un fenómeno “transitorio”, no se pueden dar el lujo de volverse a equivocar y ahora subir tanto y tan pronto, que nos lleven a una recesión fuerte. La segunda razón que mantiene un tono positivo es que las cifras económicas publicadas en muchas regiones del mundo muestran contracción, pero han salido mejor a lo esperado; en resumen, mostrando que viene menor crecimiento económico y viene una recesión, pero al parecer no será muy fuerte.

La semana pasada fue el arranque del período de compras y consumo más fuerte asociado con diciembre, el famoso “Black Friday”, y esta semana con el “Cyber Monday” que, al parecer, serán mejores al del año anterior.

Esta semana está marcada por eventos que pueden tener mucha repercusión en el mercado. Por un lado, el dato del empleo que se publicará el viernes, donde se espera una cifra cercana a los 200 mil nuevos empleos creados en noviembre y que confirmaría la fortaleza del mercado laboral y un entorno recesivo menos adverso y, por otro lado, conoceremos el dato del PIB, también de Estados Unidos. Hablarán muchos miembros de la FED y del Banco Central Europeo; seguramente estos discursos tendrán repercusiones en los mercados y estas opiniones podrían confirmar lo que aquí exponía en cuanto a la inflación mejorando y políticas monetarias menos agresivas.

El tipo de cambio sigue debajo de $19.40, niveles que nadie pensaba ver a estas alturas. Sigo pensando que es un nivel muy atractivo para comprar y conformar portafolios de inversión en esa moneda. México sigue con finanzas públicas sanas, con muchos ingresos por remesas, ventas de petróleo, turismo, y un gran diferencial de tasa con nuestro vecino. El riesgo de que siga bajando es muy discreto en contraste con que pueda subir ante cualquier evento desfavorable. Hay que observar de cerca la relación bilateral en cuanto a temas relacionados al TMEC, controversias y paneles internacionales que podrían afectar la relación y, por ende, el intercambio comercial.

@juansmusi

Inflación y sorpresa

Hubo dos eventos clave la semana pasada. Por un lado, el dato de inflación en Estados Unidos del mes de octubre, y el aparente resultado de las elecciones intermedias. Con respecto al primero, lo más importante fue recibir una buena noticia parcial, un dato mejor a lo esperado que pudiera indicar que la inflación empieza a ceder y que ubica por primera vez en el año la cifra por debajo del 8%; pero no podemos confirmar o pensar que esto es un hecho: fue solo un dato y no es tendencia o algo que marque una trayectoria descendente. Ya nos pasó que en agosto fue bueno y luego septiembre fue malo; como dice el dicho, una golondrina no hace verano. Por lo pronto, el mercado se puso eufórico y tuvo una buena y parcial recuperación el jueves y se extendió más moderado el viernes. Si volvemos a ver un buen dato de la inflación en noviembre, entonces sí podría tener más sustento la idea de que lo peor ya pasó. En México, la historia fue muy similar, también se publicó un dato mejor a lo esperado en la segunda quincena de octubre y las cosas podrían ir en el mismo sentido; pero de lo contrario, si hubiera una lectura negativa en noviembre, claramente esto no termina aún. Banco de México hizo lo que tenía que hacer, subió la tasa de referencia el jueves por 4 votos a 1 (de nuevo, Gerardo Esquivel volvió a ser el disidente votando por subir 0.50%) y la junta de gobierno resolvió subir 0.75% para ubicar la tasa de referencia en 10%. Si las cosas van bien, se espera -ahora sí- que en la reunión de diciembre suban 0.50% y cerremos el año en 10.50%, y en el mismo tenor, que la FED aumente también 0.50% y cierre el año en 4.50%.

El otro evento fue la elección intermedia en Estados Unidos, que sorprendió, pues se esperaba que ganaran los republicanos la cámara baja por amplia diferencia y que ganaran apretado el senado; pero aparentemente (y sin poder concluir porque sigue el conteo), los republicanos ganaron con estrecho margen la cámara de diputados, y los demócratas ganarían el senado. La otra sorpresa es que Trump pierde mucho terreno en su carrera presidencial, ya que las figuras claves que lo apoyarían a un segundo término, perdieron. Esto coloca a Ron DeSantis en una posición más sólida para ser el candidato del partido.

¿Es bueno este resultado electoral? Se podría decir que sí, porque al mercado le gustan los contrapesos y el hecho de no tener mayoría el presidente y su partido, es bien visto. Por otro lado, tiene una lectura negativa, pues se podría decir que no trascenderán los cambios y reformas importantes propuestas por Biden. Ahora, ¿Es mejor DeSantis que Trump para México? -Esta respuesta no es mía, es de politólogos que saben- y el consenso es que se trata de un tipo muy duro y radical, más que Trump, ¡esperemos que no!

Esta semana la atención seguirá puesta en reportes corporativos en Estados Unidos, en intervenciones de miembros de la FED que darán su punto de vista de la inflación y la política monetaria; y también en los datos económicos e inflación en Europa.

Hay reunión del G20 esta semana, y lo más deseable es una tregua y una restauración de la relación entre las dos potencias mundiales, Estados Unidos y China.

Para las inversiones, sigo pensando que vale la pena hacerlo en dólares y empresas AAA que están baratas, a largo plazo. La volatilidad aún no termina y el horizonte tiene que ser largo, conscientes de que hasta que no ceda la inflación, la recuperación no será inminente ni inmediata.

@juansmusi​​​​​​​

Un grande en aprietos

Es impresionante ver el caos que es hoy el Reino Unido. El desastre era evidente desde aquella fatal decisión de David Cameron de hacer un referéndum para preguntar a la población si querían o no salir de Europa -el famoso Brexit- que sí ocurrió. Desde entonces la serie de descalabros y perjuicios a la nación han sido innumerables. La dimisión de Cameron, la llegada de Boris Johnson, la dimisión de este último, la llegada de Liz Truss, su dimisión tras menos de dos meses en el poder, y ahora la llegada de Rishi Sunak, de origen indio y apenas 42 años.

Las facturas más recientes: bajo crecimiento económico, salida de inversiones, inflaciones que por momentos han superado el 20%, y una libra esterlina (que llegó a cotizar hasta $1.70 dólares) que hoy vale $1.12, y llegó a $1.06 en su peor momento. Cabe señalar que a principios de año valía $1.35 dólares por libra. Es una pena ver a una potencia caer tanto en tan poco tiempo, y los retos hacia adelante son inmensos; fuera del acuerdo arancelario, devaluación histórica, precio de la deuda alta y poco apetito por financiarlos. Toma años, décadas, construir una gran nación…pero muy poco destruirla.

Esta semana será importante en materia de información económica y financiera. La inflación de la primera quincena de octubre en México fue publicada, y se ajustó de 8.64%, quedando en 8.53%, viene la publicación del PIB en Estados Unidos del tercer trimestre; y yo espero un buen dato en torno al 2%, que ayudaría a ver que la desaceleración no es tan fuerte, pero que podría preocupar por presiones inflacionarias. Seguirá habiendo declaraciones de miembros de la FED y con ello se podrá deducir hacia dónde va la Reserva Federal.

El gran debate es si va por 0.75% en noviembre y 0.50% en diciembre, o bien, por 0.50% en noviembre y 0.50% en diciembre: este último sería el escenario más deseado. La clave hoy radica en que el “apretón” no sea tan fuerte que pueda hundir a la economía en una fuerte recesión. Seguirá la guerra entre la OPEP y Estados Unidos por buscar estabilizar los precios del petróleo; a los primeros les interesa subirlo y a los segundos, bajarlo. Unos recortan y otros liberan reservas estratégicas. Al mundo le conviene que bajen, a la OPEP y a Putin, que suban. Habrá también decisiones de Bancas Centrales, el BCE (Banco Central Europeo) y el COPOM (Uruguay).

Seguramente seguiremos viendo incrementos, aunque el BCE ha sido más cauteloso para tratar de disminuir el efecto tan fuerte de la guerra en la región.

En materia de reportes es una semana cargada de empresas importantes y de gran tamaño, destacan los reportes de META (Facebook), Alphabet (Google), Microsoft y Apple. Sin duda la combinación de estos reportes influirá en el comportamiento del mercado en octubre. Reitero lo que he venido diciendo: el dólar debajo de $20 y los precios de las acciones actuales, constituyen a largo plazo una gran ventana de oportunidad.

Por último, quiero comentar algo que publicó un prestigioso banco la semana pasada en torno al peso previendo una devaluación en el próximo año de hasta el 20%; yo no lo creo, porque lo encuentro carente de argumentos y si bien pudiéramos devaluarnos algo, calculo que puede ser alrededor de un 7% al 9%.

@juansmusi​​​​​​

Cifras impactantes

Hasta el cierre de septiembre, lo que ha ocurrido en términos de mercados financieros no ocurría desde los inicios de la pandemia en marzo del 2020. Hagamos una revisión de lo que ha ocurrido con algunas monedas e índices bursátiles.

Frente al dólar norteamericano, las siguientes monedas presentan este comportamiento:

Libra Esterlina -20.7%, Yen japonés -20.5%, Won de Corea del Sur -16.4%, Euro -15.6%, Peso Chileno -13.7%, Dólar Australiano -11.4%, Yuan Chino -11.3%, Peso Mexicano +0.7% y Real Brasileño +3.6%, por mencionar algunos. Al respecto, llaman la atención dos cosas; el nivel de devaluación de todas estas monedas de países desarrollados y economías fuertes frente al dólar, y la apreciación de dos monedas de países emergentes, algo totalmente atípico e inusual. En el caso de algunos países emergentes como México y Brasil ayuda el nivel y diferencial de tasa -que es muy grande- con respecto a Estados Unidos, y una salud financiera que se mantiene a pesar de la situación en sus finanzas públicas. En el caso de China, la moneda no flota libremente y es controlada por la autoridad monetaria: una devaluación muy bien pensada para no restarle competitividad a la potencia asiática.

En materia de índices, la historia es también muy complicada, pues al cierre de septiembre el Dow Jones acumula una pérdida de 21%, el Standard & Poor’s 500 de 24% y el Nasdaq de 32%; también los mercados emergentes han sido más resilientes y la Bolsa Mexicana baja, a la fecha, un 16%.

Con estas cifras no puedo más que reiterar lo que he venido diciendo: paciencia y largo plazo, esta situación se va revertir, los mercados se recuperan y vender ahorita es absurdo, es mal baratear.  Lo que sí sería prudente y en línea a como hacen los grandes capitales, es invertir en los puntos bajos. Vender e irse a otra clase de activo solo confirma la pérdida y asegura la no recuperación. Quienes han invertido a largo plazo, sólo están por debajo de máximos históricos. Esta película se repite y se seguirá repitiendo. Son ciclos del mercado.

Esta semana será muy relevante porque se publican indicadores económicos en Europa de actividades manufactureras; y de la economía de servicios, se prevé que las cifras salgan en zona de contracción por debajo de los 50 puntos.  Europa con el tema de la guerra y sus consecuencias la tiene particularmente complicada. Hay que sumarle la muy difícil situación política de Gran Bretaña y el triunfo de un gobierno populista en Italia.

El dato más relevante que se publica en Estados Unidos será el viernes, la creación de empleo. Se esperan 270,000 nuevos empleos para el mes de septiembre. Un dato por arriba sigue presionando a la inflación, y uno por abajo, la recesión. Lo más deseable es que venga en línea.

En el caso de México se publicarán los ingresos de remesas, los envíos de dinero de nuestros paisanos, que sigue siendo muy importante y grande la cifra; y el viernes la publicación de la segunda quincena de inflación de septiembre.

Vimos la semana pasada hacer a Banxico lo que se esperaba: subió la tasa 0.75% y la nueva tasa de referencia se ubica en 9.25%. Quedan dos reuniones más de política monetaria, en noviembre y diciembre. Si la inflación no cede, la tasa puede finalizar arriba del 10% sin ningún problema. De nuevo, el peso cotizando por debajo de $20 (después de haber superado los $20.50), abre una nueva ventana de oportunidad.

@juansmusi

¿Y ahora…?

Sabíamos que la semana pasada estaría llena de alzas generalizadas; todos los bancos centrales exceptuando el de Japón, subieron la tasa de interés, y quien más destacó fue la FED. Más importante que la decisión (todos ya sabíamos qué iba a suceder), era el discurso posterior. Fue muy duro o “hawkish”; se prevé que la autoridad monetaria siga aumentando la tasa de interés y se establece un nuevo estimado de hasta dónde puede llegar, moviéndolo de 4.20% hasta 4.60% en el curso del 2023. Además, se prevé que aumente un par de veces más en este año, pudiendo llegar al 4% en diciembre.

Este discurso promueve la aversión al riesgo, es decir, los inversionistas se salen de activos de riesgo y se refugian en bonos, aunque sea a tasa negativa. Esta semana habrá muchas intervenciones de miembros de la FED, y desde mi perspectiva, creo que será lo que más pese en términos de mercados. Adicionalmente se publicará el PIB del primer semestre de Estados Unidos y localmente tenemos decisión del Banco de México el jueves. Lo más probable en dicha reunión será un nuevo incremento de 0.75% para llevar la tasa al 9.25%. También -y de no aflojar la inflación- es muy probable que esa tasa cierre el año arriba, o en 10%.

La libra esterlina cotiza en su nivel más bajo frente al dólar $1.08, y el euro por debajo del dólar en $0.96 centavos; esto intensifica la presión a los mercados.

Tres acciones para no perder: 1.- No vendas cuando todos venden, las inversiones son a largo plazo. Si no necesitas el dinero, no vendas en el punto bajo. Analogías hay mil, pero quizá una muy fácil es la del edificio de 4 departamentos en el que 3 están ya a la venta. Tú eres dueño del cuarto, y si lo quieres vender tienes que mal baratearlo. 2.- Mantener: las acciones, la calma y la paciencia. Cuando todo baja, no tiene sentido desesperarse o preocuparse pensando que esto es definitivo. La historia se repite y estos ciclos ya los hemos visto, siempre se recuperan y con creces. Salirte ahora implicaría la siguiente pregunta: ¿En qué invierto que me dé mejor rendimiento y además que me recupere lo que ya se bajó? No hay alternativa que me devuelva lo que ya se bajó, es decir, lo único que me devolverá (y más), es mantener las mismas acciones, por lo que debo mantenerme invertido pues no hay mejor activo que me devuelva lo que ya se bajó. 3.- Comprar más. Sí, aunque suene irónico, no lo es. Comprar barato es el razonamiento. Te ayuda a promediar tus costos y es cierto que estás comprando barato. Así razonan los grandes inversionistas y entre otras cosas por eso son millonarios, compran cuando los “mortales” venden y ellos se quedan con todo el beneficio.

Si estás bien invertido y asesorado, solo es cuestión de tiempo. Hemos sido resilientes y pacientes ante una situación global sumamente adversa; hay que pensar que ya falta menos. Hoy, aunque el precio sea bajo, lo más importante es tener activos de calidad, que, sin duda, se van a recuperar.

@juansmusi​​​​​​

Atentos a la FED

La semana pasada volvimos a decepcionarnos, después de haber construido muchas expectativas positivas en cuanto a una inflación que podría ceder y empezar a mostrar una trayectoria descendente. El mercado, antes de la publicación de inflación de Estados Unidos, subió por 5 días consecutivos y pensábamos que las noticias buenas justificarían esos movimientos. Pues resulta que no, que la inflación salió mal y que todas esas expectativas y buenos días que habíamos tenido a partir del martes, resultó un desastre. La expectativa de que las cosas mejoraran vino de la caída de los precios de los energéticos que, como sabemos, se han venido ajustando a la baja. Pero no fue suficiente: hay más componentes en la canasta que siguieron subiendo, y el esperado -0.1% fue +0.1% y de nuevo la cifra anual de inflación se ubica en 8.3%. Cabe mencionar que los datos económicos volvieron a mostrar fortaleza (y se dio esta paradoja de la que hablé la semana pasada), en la que ante buena información la recesión podría ser más leve, pero la inflación sigue presionándose. La baja en los mercados fue tan fuerte y tan negativo el sentimiento de los inversionistas, que se llegó a especular que esta semana la FED podría subir hasta 1 punto porcentual en vez de 0.75%. Me pareció una reacción exagerada del mercado y esta especulación hacia finales de la semana, se volvió a ubicar en un aumento de 0.75%.

Y sí, la Fed este miércoles va a actuar y subirá 0.75%, démoslo por descontado. El tema central después de dicho aumento, serán las palabras o discurso de Jerome Powell. ¿Qué dirá? ¿Mostrará preocupación, o calmará a los inversionistas? ¿Dará detalles o será más ambiguo? Y es justo este el evento más importante de esta semana, su discurso, más allá que el aumento esperado.

También esta semana será muy activa en política monetaria: Japón, Inglaterra, Brasil y Turquía, por mencionar algunos. De manera general se espera que las alzas continúen globalmente.

La recesión global como consecuencia del alza de tasas o encarecimiento del costo del dinero es la consecuencia más lógica una vez que la inflación ceda. ¿Será una recesión con un aterrizaje suave, o será una recesión profunda? ¡Vaya ciclo de 3 o 4 años que nos ha tocado vivir desde que empezó la pandemia!

En el frente de la invasión rusa a Ucrania las noticias son “alentadoras” para Ucrania, que ha recuperado algunos territorios ocupados, pero “triste” que el conflicto parece no tener fin, nadie ve a Putin rendirse o retroceder.

Localmente será muy importante el jueves, cuando se publique la cifra de inflación en México para la primera quincena de septiembre, cifra que servirá de guía para Banco de México en su decisión de política monetaria de la siguiente semana.

El mercado seguirá errático y el principal atributo que debemos conservar es la paciencia. Estoy seguro de que, a largo plazo, con buenos activos, y los precios actuales baratos, son una oportunidad.

Sé que llevamos mucho tiempo así, pero hasta que no termine por cambiar su trayectoria la inflación, su comportamiento seguirá siendo volátil. Hartarse y vender o no participar, sería un error si no necesitas el dinero; porque nada se va a recuperar como el propio mercado cuando enderece su rumbo.

La paradoja del Mercado

Estamos en un punto en el que mientras la inflación no ceda, hasta los buenos datos pueden ser mal interpretados.


La semana pasada estuvo dividida en una paradoja de lunes y martes, que cambió a partir del miércoles, pues resulta que a principios de semana y conforme se iba conociendo información económica favorable, el mercado bajaba. Es decir, salía fuerte el empleo, el consumo, índices de manufactura y servicios, etc.; pero en vez de ser interpretados de manera positiva, estos buenos datos implicaban que la inflación no aflojaría. O sea, que el mercado quería debilidad en cifras económicas, para que la inflación cediera.

Esta paradoja dio un giro a partir del miércoles, y el pensamiento cambió a que, si los datos son buenos a pesar de que los bancos centrales están subiendo tasas, al llegar una desaceleración o recesión sería más leve…y solo así cambió de sentido, y los mercados subieron por tres días consecutivos.

La semana pasada también se caracterizó por haber tenido mucha información procedente de miembros de la Reserva Federal -incluido Jerome Powell- y todos fueron discursos muy “hawkish” haciendo referencia al halcón, muy enérgicos en contra de la inflación, y por lo tanto anticipando que la FED subiría de nuevo 0.75% en su reunión del 21 de este mes.

También destacó la noticia de la muerte de la reina Isabel, quien fuera reconocida por su actuar en la vida política del Reino Unido y por ser una figura muy querida, no solo en ese país, sino prácticamente en todo el mundo.


Y hablando de inflación, hoy es un día crucial porque se da a conocer el dato de la inflación en EU, que será vital para ver el rumbo de la misma. Recordemos que en julio salió abajo de lo esperado; y si agosto vuelve a salir a la baja, será muy positivo porque ya no es solo un dato, sino una tendencia, y por el contrario, si el dato es malo, julio se verá como un dato aislado y volveremos a ver bajas fuertes y volatilidad.


También fue importante ver cómo todos los Bancos Centrales que se reunieron subieron su tasa de referencia, destacando el Banco Central Europeo que subió 0.75% por segunda vez consecutiva.


Esta semana además del crucial dato que ya mencioné, en EU se publicará la confianza al consumidor, inventarios de petróleo y solicitudes de desempleo.

En Europa también se publicarán muchos datos económicos, entre los que destaca la publicación de la inflación en Alemania.
Por lo pronto el mercado sigue recuperando y anticipando que podría conocer buenas noticias, y por lo pronto ya hila 4 jornadas consecutivas de alza.


El tipo de cambio regresa a un nivel atractivo y debajo de $19.80 me gusta para el armado de portafolios.


En México se presentó el paquete económico 2023 y lo resumiría en que es muy optimista en cuanto a la estimación del PIB, la recaudación y la inflación.

Me gusta que se mantiene la disciplina fiscal a pesar de un alto contenido social en el gasto, y me deja tranquilo que podamos mantener las calificaciones actuales y con ello mantener el grado de inversión, al menos, un año más.

@juansmusi

Paciencia, la cura del paciente

Desafortunadamente no hay novedades respecto a la complicada situación de la economía global y del comportamiento del mercado.

En resumen, la inflación sigue siendo el tema de mayor preocupación y el actuar de la FED y los Bancos Centrales. Si la inflación no cede, los bancos no dejarán de subir las tasas y, si eso ocurre, se activa un freno de mano al desarrollo económico.

El encarecimiento del costo del dinero o el crédito tiene consecuencias negativas en el bienestar. Pensemos en los hogares que tienen financiamiento, las empresas y empresarios, que deben destinar más recursos para cumplir con las obligaciones crediticias, y menos para el gasto y consumo; las utilidades se hacen más pequeñas, las hipotecas suben de precio, y el círculo virtuoso de la economía se deteriora.

El diagnóstico es claro, el mal lo conocemos y las razones también; y si te preguntas cuándo podremos salir de este complicado momento, la respuesta es cuando la inflación empiece a cambiar su trayectoria, primero se estabilice y luego baje.

En ese momento las tasas dejan de subir y los bancos centrales empiezan a suavizar su política monetaria. Esto suena que podría ocurrir hacia mediados o un poco después del 2023. Sin embargo, en esta tormenta de malas noticias -Covid, Ucrania vs Rusia, China vs Estados Unidos, desaceleración, y un largo etcétera- hay indicadores de que esto puede ser una recesión, pero menos fuerte que lo esperado.

Los reportes y resultados de las empresas públicas son mayoritariamente buenos, el empleo está fuerte, los indicadores económicos muestran desaceleración, sí, pero no un crack. El mundo es un paciente enfermo de inflación, el remedio se está implementando y lo conocemos; es doloroso y costoso, pero el doliente finalmente se va a curar.

Las razones de porqué estamos hoy así las venimos arrastrando desde la crisis hipotecaria, que orilló al mundo a imprimir un exceso de liquidez, continuó con las ayudas de desempleo y apoyos Covid, pero eso es historia y esas son las razones, ahora hay que enfocarnos en las soluciones, aunque no haya una inmediata.

Empresas, empresarios, personas…todos, debemos seguir siendo pacientes y resistentes. Estoy seguro de que, con paciencia, los resultados serán fantásticos. Ante los precios actuales y yendo a largo plazo, no nos vamos a equivocar.


Esta semana inicia con poca actividad debido al feriado por el día del trabajo en Estados Unidos. Sin embargo, hay eventos importantes que debemos seguir de cerca para ver sus repercusiones en los mercados.

Destaca en la agenda la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo en donde se espera que haya un incremento en la tasa de referencia 0.75%, también hay decisión de política monetaria en Australia, Canadá, Polonia, Malasia y Perú.

Es muy probable que en mayor o menor medida todos aumenten. Europa, lo he comentado, la tiene más difícil; el conflicto bélico impacta más y hay crisis políticas en muchos países. De hecho, en Gran Bretaña esta semana la líder del parlamento Lizz Truss, asumirá el cargo de primer ministro que dejó Boris Johnson, quien fue un fuerte promotor del “Brexit”.

Además, la empresa más grande de energía, Gazprom, cerró el gasoducto Nord Stream por mantenimiento. Tendremos también la publicación de varios indicadores económicos en EU.

En México destaca la publicación de inflación de agosto. Se espera todavía un dato negativo que podría llevar la inflación del 8.15% a un nivel de 8.6%. Razón suficiente para pensar que Banco de México seguirá con su programa de alzas en su reunión del 29 del presente mes.

@juansmusi

La guerra de todos los días

Es muy triste ver cómo nos hemos “acostumbrado” a vivir con una guerra. Ya es parte de nuestro día a día saber que miles de vidas se pierdan en el conflicto entre Ucrania y Rusia.

La parte más dura sin duda es esa; la tragedia humana, la pérdida de vidas. Y como en todos los conflictos está la parte colateral; que es el daño económico y eventualmente la crisis que un evento así puede desatar.

Hay inflación, desabasto de materias primas, energéticos, alimentos y muchas afectaciones que padecen las naciones en cuestión; luego Europa y también el resto del mundo. Digamos que después de la pandemia y el choque que hubo en la oferta, lo que menos necesitábamos era una guerra que agravara los problemas ya existentes.

El conflicto no acaba, y no parece llegar a una solución; miles de muertes, millones de desplazados y ahora la amenaza nuclear de estar bombardeando una zona que podría traer consecuencias catastróficas.

Estados Unidos y muchos países siguen mandando ayuda, principalmente armas. También el mundo busca sancionar y castigar a Rusia para tratar de arrinconarla y hacerla retroceder, pero nada ha tenido éxito hasta el momento. ¿Qué podemos hacer hoy tú y yo por este conflicto? Nada, excepto rezar porque termine.

Cuando la inflación podría parecer que empieza a mejorar, también puede empeorar por varias razones: la desaceleración China, la llegada de un invierno crudo que requiera de muchos energéticos, los cierres parciales en oleoductos y gasoductos por mantenimientos, el recrudecimiento del conflicto, y la OPEP recortando la oferta diaria.

Muchas de estas posibilidades contribuirían de nuevo al alza en el precio e impactarían directo a la inflación. El temor a una recesión más profunda en Europa cada vez es mayor.


Volvimos a ver mercados y reportes mixtos la semana pasada, la volatilidad sigue siendo parte de la ecuación. Vimos al dólar aproximarse a $20.30 y bajar a $19.97, también vimos al dólar por arriba del euro, a $0.99 centavos por un euro.


En donde por obvias razones se ve una desaceleración muy importante es en Estados Unidos, en el mercado inmobiliario e hipotecario. Y es que, con el alza de tasas, el apetito por créditos y compra de inmuebles lógicamente disminuye.


En México conocimos la cifra de inflación de la primera quincena de agosto y las noticias no son buenas: la cifra anual pasa del 8.14% al 8.62%, los principales incrementos se dieron en cebolla, refrescos, tortillas, vivienda, loncherías y educación.

Lo anterior sugiere que Banco de México en su próxima reunión del 29 de septiembre subirá 0.75% y llevaría a la tasa de referencia a un nuevo nivel de 9.25%. A diferencia de Estados Unidos que ya tuvo un dato a la baja, aquí seguimos viendo datos arriba del estimado, o sea, la trayectoria no ha cambiado.


El tan esperado evento de Jackson Hole con la intervención de Jerome Powell resultó negativo. Hay preocupación y la reiterada frase de “actuaremos con determinación para detener a la inflación lastimando a la economía con alzas de tasas futuras”. Seguramente la FED tiene información de que la cifra de agosto no será buena como la de julio. Se bajó el mercado y creo que es oportunidad de compra y los que ya estamos dentro, debemos seguir aguantando.
Esta semana pondremos atención a muchos indicadores económicos en Estados Unidos, así como a varias intervenciones de miembros de la FED. El dato más importante vendrá el viernes, con la publicación de la creación de empleos durante agosto, en el que un dato bueno confirmaría la posibilidad de una recesión leve…pero un dato extraordinario podría traer presiones inflacionarias implícitas.


@juansmusi

Lo sabíamos

Sabíamos que la volatilidad y las complicaciones derivadas de la inflación no habían terminado.

Un dato en EU no puede de manera aislada suponer que este problema ya fue superado. La semana pasada borró las ganancias que el Nasdaq había logrado recuperar en las dos semanas previas.

Y es que las minutas de la FED, documento en el que se conoce a detalle la visión del Banco Central, no dejaron muy claro qué viene hacia adelante, y aunque un 65% de los analistas consideren que las alzas pueden disminuir su ritmo e ir de 0.50% en 0.50%, el mercado sigue escéptico y siente a la FED y a Powell más preocupados.

Esta semana habrá un simposio en Jackson Hole organizado por la FED de Kansas City. Será de jueves a sábado y la plática más destacada dentro de este evento será la del viernes, con la intervención de Jerome Powell, ya veremos si es un poco más claro y cómo lo interpretará el mercado.


Sigo pensando que hay cosas buenas y que, aunque técnicamente hay recesión en Estados Unidos, no es profunda ni preocupante en este momento.

El mercado laboral sigue fuerte: las ventas al menudeo y consumo siguen bien, y la producción industrial sorprendió al alza.

La temporada de reportes ha seguido siendo predominantemente buena, donde más de 75% de las empresas que lo han hecho, han sorprendido para bien.

Lo que evidentemente no ha ido bien y está siendo afectado, es el mercado inmobiliario y la solicitud de créditos hipotecarios, con el aumento de las tasas y por ende de los créditos. Era de esperarse.


Al final lo que más sigue pesando e incidiendo en los mercados es la inflación y lo que la FED siga haciendo hacia adelante; concretamente si va seguir su ritmo agresivo, o si lo puede moderar hacia adelante.


Esta semana continuarán los reportes corporativos que pueden seguir contribuyendo a una buena temporada. Destacan los resultados de Peloton, Zoom, Nvidia y Nordstrom.


En el plano internacional conoceremos las minutas del Banco Central Europeo y hay decisiones de política monetaria en Israel, Indonesia y Corea del Sur.

También el mercado estará pendiente de los precios de los energéticos por los conflictos geopolíticos y por el cierre del oleoducto de Gazprom a Alemania 3 días, a partir del 31 de este mes.

El tema es la necesidad de darle mantenimiento.
En México hay mucha información y destaca el miércoles la publicación de la inflación de la primera quincena de agosto.

Independientemente del dato que se dé, las alzas seguramente continuarán. Lo único que puede cambiar es el ritmo de las mismas, 0.75% o bien, 0.50% en su próxima reunión del 29 de septiembre.

El jueves se publicarán las minutas de Banxico y conoceremos el PIB al cierre de julio.


Con este ajuste que estamos viendo recientemente, puede ser interesante entrar otra vez a comprar. Los que ya estanos dentro debemos seguir y mantener.


El tipo de cambio se ha presionado, el dólar se ha fortalecido ante esta posibilidad de que la FED continúe su política monetaria agresiva.

Considero que para comprar dólares es prudente esperar y, como lo he venido comentando, debajo de $20 me parece un adecuado nivel de compra.

@juansmusi

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