#Economía Suerte Joe Biden

Hoy arranca el mandato del presidente 46 en la historia de los Estados Unidos de Norteamérica. Primero que nada, se espera una transición complicada, ya que a diferencia de las anteriores los equipos del saliente y del entrante trabajan en una entrega ordenada, cosa que en esta ocasión no sucedió.
Con esto, habrá muchos detalles en muchas áreas de gobierno que de haberse juntado y trabajado desde el año pasado se ahorrarían mucho tiempo y con ello la transición será menos eficiente. Esto traerá costos sin duda. Lo bueno, es que el presidente Biden y su agenda tienen ya muy definida la agenda de prioridades y con ello su plan de estímulos a la economía por $1.9 trillones de dólares norteamericanos.
Vale la pena comentar en que consiste este plan que es muy ambicioso y en sus consecuencias en la economía del país y del mundo. Lo primero es que llegarán a los hogares de la gente que trabaja cheques por $1,400 dólares, adicionales a los $600 que recibieron en diciembre. Esto totaliza una ayuda de $2,000 dólares en poco más de 2 meses.
Pero este plan además tiene muchos más aristas y áreas de apoyo. Contempla mejorar los apoyos a los desempleados y que reciban más beneficios, apoyos a préstamos en todos los niveles para educación, desde kínder hasta la educación superior, apoyos a pequeñas empresas y empresarios, un plan de vacunación muy ambicioso y también se destinarán fondos a pruebas de Covid.
Es una maravilla de plan en primera instancia y da envidia ver lo que se hace en el primer mundo, en países ricos, por contrarrestar los efectos negativos de la pandemia. Ahora, como todo en la vida, este paquete tiene efectos negativos. Esto genera deuda y todo este dinero se tiene que imprimir y eventualmente puede generar inflación, que es el impuesto más caro para toda la población y también podría generar una burbuja todo este exceso de liquidez.
La consecuencia más natural de estos estímulos será una mejora en el consumo, con ello los mercados deben seguir un buen paso y también las tasas de interés se mantendrían bajas o pegados al 0% por mucho tiempo. Otra consecuencia será un dólar débil, lo cual supone que el peso se mantendría razonablemente estable por esta condición global. Ojo, la estabilidad del peso es atribuible a la condición global y no a ningún mérito local.
Es decir, el peso es fuerte, como todas las demás monedas. Todo esto me hace pensar que podríamos tener un 2021 con mucha estabilidad, pero vulnerable y frágil. Es posible cerrar el año en niveles de $20.50, pero si aquí progresan las iniciativas nocivas en contra de la autonomía del Banco Central o si bien tocan las reservas del mismo para otro fin, así como la desaparición de instituciones como el INAI, podrían acelerar la baja en la calificación crediticia y con ello perder el grado de inversión. Sigo pensando que con pesos y las tasas en el nivel en el que están, duermo más tranquilo invertido en empresas norteamericanas y en dólares.
Suerte a Joe Biden, que seguramente hará muchos cambios y que en algunos acertará y en otros se equivocará. Lo importante es que sean más los certeros y que a su país le vaya bien, porque al mundo le va bien, pero sobretodo a México, por ser el destino del 90% o más de nuestras exportaciones.
Esta semana empiezan los reportes de las empresas del sector financiero, las siguientes dos vienen los reportes de las más significativas. En general se esperan reportes positivos porque el 4º trimestre es el periodo decembrino y el gasto y consumo son mayores que en el resto del año.
@juansmusi

Ayudemos, falta menos

Que difícil ha sido vivir la pandemia en todos sentidos, a todas las edades y en todos los segmentos socioeconómicos. No hay grupo de edad que se escape de consecuencias sociales y psicológicas que han venido junto con el Covid.

Ha sido ya mucho tiempo y la realidad es que aún ya con la vacuna, en cuestión de contagios y decesos la cosa está peor que nunca y vamos a tardar mucho en empezar a ver el beneficio y la interrupción de la cadena de contagio por la velocidad a la que se están aplicando las vacunas. Hay muchas incongruencias y desde luego que también hay mucha falta de empatía.

El comportamiento y la forma de vivir esta pandemia no es más que responsabilidad de cada uno. Mientras unos viven terribles momentos de tensión y de tristeza por fallecimientos y situaciones de gravedad, muchos hacen su vida como si nada. Hay una falta de empatía tremenda que yo no puedo ni juzgar, ni analizar.

Donde puede haber más empatía y si me toca contribuir es con la economía y con algunos sectores que están sufriendo mucho más por estar de nuevo cerrados y en semáforo rojo. Podemos ser y debemos apoyar a ese familiar o amigo que sabemos que la está pasando fatal porque es dueño de un restaurante, cafetería o tienda y su negocio además es fuente de empleo de otros tantos.

En México a diferencia de muchos países, las ayudas no vienen del gobierno y es la sociedad misma la que se tiene que organizar y ayudar. Actuar como comunidad y buscar apoyar pidiendo a domicilio, aunque sea una vez por semana o comprando esos insumos a gente que conocemos y queremos. Se presenta otro problema y es el poder de compra de los consumidores que también está mermado y que muchos también han perdido su empleo.

Es un círculo vicioso. Pero quienes afortunadamente pueden, deben continuar apoyando e iniciando el círculo virtuoso de la economía. Si tú eres de esos privilegiados que en la pandemia sólo han disminuido tus ingresos, pero no está en riesgo tu negocio, tu subsistencia y tus finanzas solo se han ajustado un poco, puedes y debes contribuir a apoyar una o más veces a ese amigo o familiar que la está pasando mal.

La economía es un círculo virtuoso que hoy está siendo interrumpido por cuestiones sanitarias y que pone en riesgo a miles de negocios y de empleos. Ojalá como sociedad podamos contribuir a salvar los que más podamos. Comercios que antes no vendían en línea y hoy si lo hacen también los podemos ayudar.

Los dueños de locales o plazas comerciales extender o condonar los pagos de la renta, quien lo haga, verá los frutos de esta ayuda, quienes no, simplemente desalojarán sus propiedades y tardarán mucho en volver a encontrar un inquilino rentable. Lo que es un hecho es que cada vez falta menos.

El año ha empezado turbulento en materia política y social en EEUU y desde mi punto de vista destituir a Trump a estas alturas hace sentido para que no se le ocurra una situación de emergencia nacional o algún tema involucrando los códigos nucleares. Pero lo más importante de este nuevo intento de “impeachment” es impedirle que contienda por la presidencia en el 2024.

En mercados financieros estos eventos no deben tener impacto o relevancia alguna, es un tema político. Lo que si debe impactar y hasta ahora me ha llamado la atención es la conformación de las cámaras, alta y baja en EEUU que quedaron con mayoría demócrata, o sea, todo azul.

De fondo el tema no me encanta porque siempre son buenos los contrapesos, pero la lectura positiva puede ser que muchas cosas que Biden pueda impulsar la política no las atore y con mayoría progresen. Desde luego esperando que sean propuestas y reformas sensatas. Esto, sin duda, tendrá impacto en los mercados.

@juansmusi

Lo que hay que vigilar

A pesar de la pandemia y del duro efecto sobre la economía, los mercados financieros en términos generales tuvieron un buen año y en EEUU los índices S&P 500 y Nasdaq, espectaculares. Gran parte de este éxito fue por grandes empresas que durante la pandemia no solo no cayeron, sino que se fortalecieron y la pandemia les ayudó.
Hoy esas empresas que muchos identifican como “tecnológicas” pesan tanto en los índices que los arrastraron a un gran año. En esos mismos índices hay empresas muy golpeadas y rezagadas y que ahora con el surgimiento de la vacuna seguramente se recuperarán, aerolíneas, hoteles, cruceros, petroleras, parques de entretenimiento, espectáculos, etc.
La Bolsa Mexicana solo rindió el 1.21% en el año y creo que independientemente de su valuación, que para muchos es barata, obedece a la falta de apetito por el país. Una perspectiva negativa de país no anima a los inversionistas a comprar su bolsa de valores. El peso mexicano se depreció solo 5.63% y digo solo porque la expectativa en general era de una mayor caída, sin embargo, la depreciación generalizada del dólar contribuyó a esta sorpresa y también ayudó que no hubo un deterioro de las finanzas públicas y por ende se mantuvo la salud fiscal y financiera.
Las remesas (dinero que envían mexicanos que trabajan y residen en EEUU a familiares en México) volvieron a tener un crecimiento importante con respecto al año anterior. Otra sorpresa que a pesar del desempleo y el encierro haya crecido y no disminuido como se esperaba. El precio del petróleo también sorprendió, ya que cerró el WTI (West Texas Intermediate) cerca de los $50 dólares, un nivel no visto desde febrero del 2020.
Los rubros que más nos benefician y más nos gustarían ver crecer, disminuyeron, y me refiero a la inversión pública y privada, que, de nuevo, ante un entorno negativo y poco confiable prefirieron otros activos u otros países. La inflación va a terminar en un rango muy aceptable, ligeramente arriba del 3%y la tasa de referencia también acabó en un nivel esperado de 4.25%. Y a nadie sorprenderá también ver una cifra final del PIB cercana al -9%.
Estas variables habrá que vigilarlas para el año en curso. Un año que tiene un componente diferente, elecciones intermedias. Y aunque este es un asunto más político que económico, si tiene una incidencia directa sobre estas variables por la asignación de los recursos públicos. En pocas palabras, gran parte de la recaudación, tendrá fines electorales y lo más popular es hacerle llegar dinero a la gente de manera directa a través de los programas sociales para ganarse el voto.
Esto puede ser relevante más adelante porque dicha asignación de recursos no beneficia al desarrollo y crecimiento económico y si puede deteriorar las cifras macroeconómicas y con ello puede venir un deterioro en las finanzas públicas y por ende en la calificación crediticia del país.
Recordemos que ya los fondos de emergencia se agotaron y de ahí que la inventiva o creatividad de muchos ignorantes con poder los ha llevado a sugerir o exigir el uso de las reservas del Banco Central o bien utilizarlo para lavar dinero captando dólares en efectivo. Esto, sin importar la autonomía del Banco de México. Si esto progresa en el algún momento, las consecuencias serán catastróficas.
Es muy probable tener un año de crecimiento positivo entre el 3% y 4%, que viniendo de un -9% no es nada bueno, pero es mejor. También si se cuidan las finanzas públicas como se ha hecho hasta ahora, muchos de los indicadores que se comportaron bien durante el 2020, se puedan mantener similares en el 2021, especialmente el tipo de cambio. Aquí lo interesante será ver cómo se comporta la moneda norteamericana ya bajo la gestión de Biden, que en principio supone no habría cambios drásticos.
Yo sigo prefiriendo invertir en dólares y escoger bien los activos en esa divisa ante un frágil entorno y una perspectiva nada halagüeña de nuestro país.
@juansmusi ​​​​​​​​

Adiós 2020

Este año ha sido muy difícil y para la mayoría y muy malo en muchos sentidos. Pero si nos centramos en lo económico la mayoría coincidirá que fue difícil, y en términos generales peor que años anteriores. Como en todo hay excepciones, Amazon, Apple, Microsoft, Netflix, Peloton, Zoom y algunas otras empresas han tenido un año extraordinario. Pero insisto, la gran mayoría ha experimentado un ejercicio de supervivencia y en muchos casos el reto sería ese, cruzar la barrera y esperar por mejores cosas.
Y fue en esta difícil dinámica que muchos aprendimos a trabajar desde casa, que muchas empresas tuvieron que buscar formas de ser más eficientes y con ello recortar personal o recortar los ingresos de sus empleados, y muchas otras, no lo lograron y tuvieron que cerrar. Y es que, en México, la pandemia fue especialmente dura, porque la supervivencia fue de cada quien, sin ningún tipo de apoyo, mientras que en otros países las ayudas y paquetes gubernamentales fueron muy cuantiosos.
Cerramos mejor que como estábamos hace 6 o 7 meses. Hoy hay una vacuna y con ella llega la esperanza de que las cosas mejoren. Hoy el reto es la distribución y aplicación a billones de habitantes. Que paradoja estar esperando este momento y tener tanta esperanza en ella y hoy muchos decidirían no aplicársela porque es muy nueva o muy pronto. Desde mi punto de vista correrán un riesgo mayor, que es contraer el virus y no parar la cadena de contagio.
Y es así como en EEUU también el año cierra mejor porque el fin de semana se dio por aprobado un nuevo paquete de estímulos para las familias norteamericanas. Más dinero fabricado que traerá más adelante consecuencias, inflacionarias por un lado y la más visible últimamente ha sido la pérdida de valor del dólar.
Se aprobaría de último minuto también el BREXIT. Un acuerdo para gradualmente ir resolviendo asuntos de cuotas, migración y desde luego que de impuestos entre el Reino Unido y la Eurozona. Hay optimismo y se piensa que los 27 países miembros de la Unión Europea podrían unánimemente votar a favor de un acuerdo para las partes y también el parlamento británico.
Enero debe estar marcado por la continuidad a la aplicación de la vacuna y su seguimiento, los acuerdos en Europa en torno al Reino Unido y una toma presidencial en EEUU que debe transcurrir sin ningún contratiempo. Biden llega a la oficina oval y al mando de la economía más importante del mundo. Seguramente vienen cambios drásticos en la política y en los liderazgos a los que Trump renunció.
Las relaciones diplomáticas en términos generales deben mejorar. En la parte económica no espero grandes cambios recién llegue. Sin embargo, si pueden volver cosas como el seguro popular (Obamacare) que tiene implicaciones importantes en el presupuesto. También vendrá una mayor regulación en materia financiera y ojalá y venga también una mayor recaudación a las clases más privilegiadas.
Aprovecho para desearles a todos un mejor 2021 y mucho ánimo, que, si bien será menos complicado que el actual, será difícil. Tardaremos más de un año en regresar a niveles pre pandemia, y esto implica que seguiremos luchando por sobrevivir.
La prudencia y la disciplina en un año así son esenciales. No hay esperanza alguna de que puedan llegar apoyos y esperemos que durante el 2021 se pueda mantener la calificación crediticia y las finanzas públicas sanas en México. También deseo que no vengan ocurrencias e imprudencias de la clase política que dañen la autonomía del Banco Central, ni nada que pueda deteriorar el estado actual de la economía.
@juansmusi​​​​​​

Que cierre tan complicado

Parece que a estas alturas del año deberíamos estar radicalmente en otro lugar al que estamos. Todos pensamos que para este mes además de vacuna, la situación estaría bajo control. Y es que muchos comparamos lo vivido en 2009 con el H1N1 en la “Influenza Mexicana” con el Covid 19. Y no, nada que ver en ningún sentido. Hoy, el mundo entero está con más contagios, muertes y problemas de saturación en los sistemas de salud.
Es increíble como nadie la ha librado y la única diferencia es que unos están menos peor que otros por la manera en la que han orientado a su población y como los han dirigido. Cuando el ejemplo ha sido desde el inicio de tomarse las cosas en serio y se ha fomentado la cultura del tapabocas y esto viene desde arriba, hay sin duda un menor descontrol.
También en los países en los que se advirtió sobre la seriedad del virus y su capacidad de acabar con la población vulnerable, hoy se encuentran menos mal.
Cuando la cabeza, el mayor líder, la mayor autoridad, lo han desacreditado, no se lo han tomado en serio e incluso no promueven la cultura de la prevención, las consecuencias son desastrosas, en la salud y en la economía.
Para muchos giros de negocios el mejor mes es diciembre y es justo ahora que ante la incontrolable y caótica situación se regresa al rojo, al confinamiento. Negocios relacionados con Navidad, juguetes, comida, tiendas que ofrecen mercancía para regalos, restaurantes y muchos otros giros, cerrados y en muchos casos dando el puntillazo final.
La salud y la vida se deben anteponer a la economía, sin duda, el problema es cuando llevas 10 meses padeciendo en materia económica y por supervivencia tienes que salir. Insisto, estamos a tiempo de que el líder moral más popular hoy de México predique con el ejemplo, use el tapabocas y en esa oportunidad diaria que tiene de comunicarse con el pueblo, lo haga de manera certera y oriente con la seriedad y la aceptación de la situación en la que estamos.
El hubiera no existe y hoy habrá que pensar en la mejor estrategia hacia adelante.
De nuevo las proyecciones económicas se afectarán y el pesimismo volverá. Los últimos meses las estimaciones del PIB, tipo de cambio, inflación y tasas de interés se veían afectados de manera positiva, pues este cierre y nuevo confinamiento podría ayudar a volver a un menor PIB y un mayor tipo de cambio. La inflación y la tasa no se modificarían gran cosa.
Mientras unos hacen fiestas, reuniones y posadas, y además las presumen en redes, muchos millones hoy pagan las consecuencias de esta irresponsable e insensible actitud.
El mundo centra la atención en cuatro temas para el cierre de este terrible año:
1.- El posible surgimiento de una nueva cepa más contagiosa en el Reino Unido.
2.- El seguimiento, efectividad, distribución y aplicación de la vacuna.
3.- El acuerdo del paquete económico en EEUU para ayudar a aliviar la economía por la pandemia.
Este acuerdo atraviesa por un momento de optimismo y aunque es menor al paquete original de $1.4 trillones, podría salir por $900 billones (cifras en cantidades norteamericanas) y 4.- Negociaciones del BREXIT. – al igual que el punto anterior, atraviesa por un momento de optimismo y se piensa que puede haber acuerdo de última hora y evitar el “Brexit duro”. La fecha se ha venido posponiendo y el nuevo límite es el 31 de diciembre.
@juansmusi​​​​​​​

Ignorancia e irresponsabilidad

Es alarmante como se maneja nuestro país. Cómo alguien influyente puede dictar el rumbo del país e incluso meterse con temas intocables como el Banco de México. Y es que al parecer por intereses particulares alguien puede presionar a un senador como Ricardo Monreal a que modifique la ley del Banco de México para que este, acepte dólares en efectivo para resolver una problemática particular. El senador se aprovecha de dos cosas en el senado y en el congreso, de tener mayoría y de la ignorancia.
Pasan muchas cosas si nuestro Banco Central acepta efectivo, pero por mucho la más delicada es poder modificar su ley y con ello sentar el precedente para futuras reformas y acabar utilizando a esta prestigiada institución como les de la gana. Hoy es aceptar efectivo y mañana podría ser utilizar las reservas para lo que ellos decidan, cambiar la junta de gobierno y el Banco de México en muy poco tiempo deja de ser autónomo y con ello se convierte en la caja del gobierno federal y el Banquero Central en un empleado del presidente.
Banco de México ha sido impecable, ha realizado y cumplido su mandato de manera consistente y desde que hay disciplina fiscal y finanzas públicas sanas, esta institución es un pilar de nuestra fortaleza económica y buena calificación crediticia, sin duda un elemento muy importante en contar con el grado de inversión.
El mandato se ha cumplido, controlar el aumento de los precios y buscar mantener baja la inflación. La política monetaria, los miembros que integran la junta de gobierno y su actuar en épocas de crisis o volatilidad ha sido acertado y completamente desvinculado de los intereses del presidente o de cualquier partido político. Es decir que ha actuado y actúa sin conflicto de interés y en apego a su mandato.
Recibir efectivo es gravísimo por muchas razones que voy a enlistar a continuación, pero reitero, lo más delicado es vulnerar y cambiar la ley de esta institución y abrir la puerta para hacer cuantas más convenga.
Recibir efectivo pone al Banco en riesgo de ser una “lavadora de dinero”.
Podría recibir dinero que no ha pagado impuestos, dinero del crimen organizado y también de organizaciones y personas con prácticas ilícitas. Una vez ingresado ese dinero al banco, se convierte en un pasivo para el banco, ya que los depósitos eso son en la hoja de balance.
El tema reputacional es terrible, porque esta práctica aumentaría la percepción internacional de riesgo para el Banco y para el sistema financiero. Al ingresar este dinero a las reservas habría dudas sobre el manejo de las mismas y también nos comprometería las líneas de crédito y financiamiento. El propio Banco de México y casi todos los grupos financieros han manifestado su preocupación y total desacuerdo a este cambio.
Espero esta iniciativa no progrese y tanta ignorancia e intereses de minorías no nos lleven a lugares indeseables. El peor error de esta y cualquier administración es tener a gente poco o mal preparada en puestos de alta relevancia.
Esta semana hay anuncios de política monetaria en EEUU, Japón, Inglaterra y Banco de México. No se esperan grandes cosas o cambios en la política monetaria. En el caso de México podría bajar la tasa a 4%, es decir, 0.25% aunque la mayoría de los analistas piensan que no habrá cambios y cerrará el año en 4.25%. La inflación está baja y disminuir la tasa desde el punto de vista estricto y ortodoxo está plenamente justificado.
A pesar de que el tipo de cambio se ha presionado últimamente, sigo pensando que vale la pena invertir en esa moneda y en acciones norteamericanas. Viene el periodo decembrino y con ello, muchas de estas acciones debieran tener un buen reporte en enero.
@juansmusi​​​​​​​​

Fortaleza fundamentada

Seguimos muchos asombrados del comportamiento del tipo de cambio, y no es para menos. Y tampoco se necesita ser experto en análisis económico o financiero de profesión para tener dudas del comportamiento de la moneda, pero en el caso del peso mexicano que flota libremente, este, está explicado y fundamentado correctamente.
Una moneda con tipo de cambio fijo, no obedece a nada, solo se fija por instrucción de un gobierno y se financia con recursos su paridad. Cuando en el pasado tuvimos esto, fracasó y el fracaso venía acompañado de duros golpes a los recursos, hasta el punto que el país en 1994 se quedó prácticamente sin reservas y fuertes devaluaciones.
Hoy China sigue siendo la única economía importante que mantiene un régimen de tipo de cambio fijo en donde el propio gobierno lo financia y permite deslices y apreciaciones. China tiene más de tres trillones de dólares y en principio es más que suficiente para mantener este régimen de tipo de cambio fijo.
Es mucho más sano tener un régimen de libre flotación que no es más que dejarlo a oferta y demanda.
Lo que extraña y mucho, es que, bajo las circunstancias actuales del país, tengamos un tipo de cambio en torno a los $20 pesos por dólar. Dicho en otras palabras, hay una crisis profunda y tenemos una moneda fuerte, esto, es muy inusual. Pero, así como es inusual, está bien fundamentado y lo voy a explicar.
La explicación rápida es, si el dólar ha bajado de $24 a $20 es porque han entrado más dólares de los que han salido. Y si, es así en un régimen de libre flotación y aunque resulte difícil de creer se juntan muchas razones fundamentales que explican esta entrada de recursos al país.
Si se acuerdan comenté y esto sigue siendo vigente, que la inversión financiera de extranjeros en el año se ha reducido, hemos perdido más de $12 mil millones de dólares. También la inversión extranjera directa (la de empresas y firmas que llegan a establecerse en el país) ha disminuido y por último las ventas de crudo que también han bajado con respecto a los años anteriores.
Pues resulta que aún y con estos indicadores negativos en los últimos meses se ha incrementado la entrada de dólares al país producto del debilitamiento del dólar, algo del flujo de extranjeros ha regresado a bonos y a bolsa, nuestros paisanos que mandan remesas y estas si han incrementado de manera importante y también algo inusual es el amplio superávit comercial que tenemos en donde típicamente y cuando la economía funciona, hemos sido más bien deficitarios.
Esto es necesario entenderlo porque explica en mucho la apreciación y no es necesariamente una buena noticia. Cuando México crece al 2% o arriba de este mediocre promedio histórico somos deficitarios, es decir importamos más de lo que exportamos. Y no es malo porque lo que esto quiere decir es que el mercado local demanda más de lo que se exporta, es decir hay poder de compra y una demanda por encima de lo que demanda el mercado externo.
En este evento salen más dólares de los que entran. Ahora que somos ampliamente superavitarios estamos exportando más de lo que importamos, o sea, el mercado interno es muy débil y a pesar de lo débil también de las exportaciones hay más demanda externa. En este evento entran más dólares de los que salen y aprecian la moneda.
Con todo lo anterior y atípico que es, está fundamentada y explicada esta fortaleza temporal, que desde mi punto de vista se puede sostener algunos meses y no descarto que pueda ir hacia $19.50. Pero aún así y sin la certeza de que esto pueda ocurrir, yo sigo pensando que en una protección patrimonial sigue haciendo mucho sentido invertir en dólares y mantenerlos.
No sé cuándo y de verdad espero estar equivocado, pero este país no está tomando las decisiones correctas hacia adelante y muy pronto estas variables pueden cambiar, también el dólar con la recuperación económica puede apreciarse y mandar el tipo de cambio de nuevo hacia $21.50 o $22. Es cuestión de tiempo.
@juansmusi​​​​​​

Coyuntura temporal

Seguimos viendo un tipo de cambio favorable y adecuado gracias a una debilidad del dólar que sigo creyendo es temporal y coyuntural. Los factores de que esta moneda esté débil han sido los siguientes: tasas de interés muy bajas, pegadas al 0% y provocando que flujos busquen alternativas de inversión en otros mercados del mundo.
Año electoral, que, aunque ya está definido el ganador no es oficial y el actual presidente sigue sin reconocerlo, pero peor aún, que no está habiendo una transición ordenada y cambio de estafeta como debiera. El paquete de estímulos sigue sin aprobarse y con la transición que comentaba y la hostil relación en las cámaras probablemente no pase este año.
Me encantaría comentarles que el peso se está apreciando por recepción de flujos extranjeros, pero tristemente no es así, en lo que va del año el flujo es negativo y no hemos atraído inversión.
Los indicadores en su mayoría son negativos y en prácticamente todos los rubros a causa de la desaceleración que ya empezaba en 2019 y la pandemia, la contracción es mayor. Obviamente va a caer fuertemente el PIB, el empleo, la inversión extranjera directa, la inversión fija bruta y todos los rubros que tienen que ver con la creación de empleo, crecimiento y desarrollo económico.
Sin ser alarmante o muy negativo, la inflación está por arriba del objetivo y si bien nos va, pudiera cerrar ligeramente arriba o debajo del 4%.
En el frente positivo comentaba yo la semana pasada sobre la ratificación de la calificación crediticia que nos dio Fitch, pero también es importante comentar que las reservas en Banco de México han aumentado. Ha vuelto a surgir la tremenda ignorancia que ofende, de algunos legisladores sugiriendo el uso de ellas para pago de la deuda de Pemex.
Ojalá alguien les pueda explicar que ese dinero es del Banco Central y que no puede ser etiquetado o utilizado para nada que el Banco no estime pertinente. Son sus reservas y el Banxico es autónomo. Pero esto que es obvio y deberían saberlo, no lo saben y solo alarman y preocupan a la población y mandan señales negativas, lo subrayo de nuevo, por ignorantes.
Siguiendo en la línea de noticias positivas, el Fondo Monetario Internacional nos ha ratificado y extendido la línea de crédito contingente, que es algo que no queremos usar, pero es bueno saber que adicionalmente a las reservas, contamos con ella.
Una que es muy complicada de explicar o entender es la de las remesas, que si bien es cierto es mucho dinero que llega a hogares mexicanos. No es algo digno de presumir. Las remesas hoy son el ingreso más importante del país, por arriba de las ventas de petróleo y de la inversión extranjera directa.
Han sido muy importantes para mantener a muchos millones de mexicanos. En un año tan duro, no bajaron, incrementaron. Esto quiere decir que nuestros paisanos que trabajan y generan en EEUU mandaron más dinero a lo largo del año, respondiendo a la emergencia económica que se vive a causa de la pandemia.
Al final, estos millones de mexicanos que nos mandan tantos recursos nos ayudan muchísimo y hoy son imprescindibles, pero lo que no podemos presumir o sentirnos orgullosos es olvidando el origen de estas remesas. Son decenas de millones de mexicanos que tuvieron que arriesgarlo todo ante la falta de oportunidad en nuestro México.
Por último, vale la pena comentar que ahora el mayor reto para muchos laboratorios es distribución y temperatura en la vacuna contra el COVID, además de la eficiencia. Y también será un reto que la gente se decida a actuar y se la aplique.
@juansmusi​​​​​​​

UNAS BUENAS

Por fin y con mucho gusto puedo hablar de una buena noticia en nuestro país. Se trata de que la calificadora Fitch, que además es quien más cerca nos tiene de perder el grado de inversión, un escalón arriba, nos reitera la calificación BBB- con perspectiva estable. Es muy oportuna y llega en un gran momento cuando todo lo relacionado a la pandemia y economía es negativo. En términos generales el comunicado no habla de buenas perspectivas y mucho menos un futuro alentador, pero si habla de estabilidad en las variables macroeconómicas y ven de manera sostenible la salud de las finanzas públicas.
Es importante señalar que este escenario puede cambiar rápidamente, pero por lo pronto como este anuncio mandamos una señal de confianza a inversionistas locales y extranjeros en el corto plazo. En el caso de las dos calificadoras restantes, Standard and Poor’s y Moody’s no hay comunicados recientes y como comentaba ellos nos tienen dos niveles arriba del grado de inversión, por lo cual, si viniera una baja o downgrade estarían empatando el nivel en el que nos tiene Fitch.
Uno de mis mayores temores en el corto o mediano plazo es justo este, perder el grado de inversión. Para perderlo se requiere que 2 de ellas nos tengan por debajo, es decir que Fitch nos baje un escalón y que cualquiera de las otras dos nos baje 2 escalones.
Y es justo en este marco de buenas noticias locales que Banco de México nos sorprende no bajando la tasa de referencia. Prácticamente todos esperábamos este movimiento hacia 4% y sorpresivamente la deciden dejar en 4.25%. Hay 5 miembros en la junta que votan y solo uno, votó por bajarla. Nos sorprende porque a pesar de que la inflación está por arriba de donde debe estar, 4.09%, la economía está urgida de estímulos y de dinero más barato.
La contracción del PIB para este año puede ser mayor al 10% y apuntalar abaratando el costo del dinero era lo que la mayoría pensábamos haría el Banco. Sin embargo, fue ortodoxo y en apego a su mandato de combatir a la inflación, la deja sin cambio. Todavía hay una oportunidad más para hacerlo en diciembre 17, así es que veremos la evolución de la inflación para entonces.
Y dentro también de un ambiente de mejora ya nadie o muy pocos le hacen caso al perdedor de la elección y el mundo, casi todo, reconoce a Joe Biden como futuro presidente de los EEUU.
Por último, señalo el optimismo temporal por el que atraviesa el mercado gracias a que Pfizer da esperanza para la entrega de la vacuna para el Covid. Sin embargo, por tiempos y capacidad de producción es necesario el que otros laboratorios logren también la entrega de la misma.
Entiendo que son dosis dobles y por más que aceleren la producción, la capacidad de aplicación a la población mundial en el caso de este laboratorio solamente alcanzaría para 1 billón de habitantes en los siguientes 14 meses. Una séptima parte de la población mundial. Así es que las afectaciones sanitarias y económicas seguirán estando presentes.
Termino comentando sobre lo que he venido señalando, la ventana de oportunidad con el tipo de cambio en los niveles actuales para proteger nuestro patrimonio. Una debilidad del dólar coyuntural, digna de aprovechar.
@juansmusi ​​​​​​

Con una visión amplia

Sinceramente nadie sabía y nadie veía, analista, banco o casa de bolsa el tipo de cambio donde está. Me incluyo. Pero tampoco nadie sabía que esta cotización peso-dólar, estaría así por el debilitamiento de la moneda norteamericana.
Estoy convencido de que todos los que han comprado dólares en torno a los $22 no se van a equivocar. Esto es temporal y hay que mantener la calma. Estados Unidos con nuevo presidente, con poderes equilibrados (cámara de representantes demócrata y senado republicano) además de una transición tranquila y que abra la puerta a que EEUU regrese a varios liderazgos a los que Trump renunció, podrían contribuir a una mejora en la moneda.
También se va a retomar la negociación del paquete de estímulos que quedó pendiente y que, ya habiendo pasado la elección, tendrá una mayor posibilidad de éxito. El dólar también se fortalecerá cuando llegue mayor responsabilidad fiscal, tema que impactaría temporalmente a Wall Street, pero que ayuda a reducir un déficit enorme. A los mercados no les va a gustar el alza en la tasa impositiva, pero también es temporal. La mejora en las relaciones con China, Europa y varios países del mundo también ayudará.
Estoy seguro que proteger el patrimonio en una moneda dura pagará dividendos, es solo cuestión de tiempo. Pero tristemente lo que más me preocupa es lo local, además de que el dólar se fortalecerá eventualmente, el peso se debilitará. Y la debilidad del peso vendrá de la ausencia de crecimiento, del deterioro de las finanzas públicas y de la falta de visión y planeación. De la asignación de los pocos recursos a proyectos con baja prioridad.
En este momento quienes tienen dólares los deben conservar e invertir, y los que no, se les vuelve a abrir una ventana de oportunidad.
Asumamos que el tema de la elección termina bien, Trump acepta y no hay disturbios e impugnaciones y que el tema del paquete fiscal se aprueba después del 20 de enero. ¿Cómo llega nuestro país a mayo del 2021? ¿Cómo estarán las finanzas públicas? Lo anterior me hace pensar que el dólar se aprecia y el peso se debilita.
Espero estar equivocado, pero lo que quiero aquí plasmar es que lo que estamos viendo es coyuntural y de temporalidad de corto plazo. Los que están bien invertidos y en dólares pueden estar tranquilos y deben estar viendo la película completa y no la coyuntura de corto plazo.
La inflación vuelve a subir en México y la cifra sale por arriba de lo esperado, para ubicar la cifra anual en 4.09%. Es en este contexto de inflación alta que Banco de México tenga que decidir el jueves sobre la tasa de referencia. Pienso que a pesar de la adversa situación y aprovechando el nivel del dólar, Banxico bajará las tasas a 4%, reduciendo 25 puntos base.
En México tendremos un año cercano a -10% y estaremos cerrando la inflación en torno a 4%, el tipo de cambio podría cerrar el año debajo de $21 o ligeramente arriba. Para como esta al mundo y cómo imaginábamos estar a estas alturas, no son cifras desalentadoras.
Que bueno que ganó Biden y que la corriente populista empieza a caer, ojalá y sea el primero de muchos. Una noticia que considero positiva para los EE.UU. y para el mundo.
@juansmusi​​​​​​​
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