El desamor fruto de un capricho

Por: Alejandra Diener

Una paternidad responsable implica que los padres de los hijos sean personas que respondan ante las adversidades que puedan presentarse en el cuidado y crianza, de manera enaltecida. Sin evadirse, sino enfrentando sus compromisos al haberse convertido en padres de los vástagos.

La autoridad que se emplee en la educación de los niños, tiene que venir acompañada de su etimología, es decir, augere ayudar a ser mejor persona a quien tiene menos edad y experiencia, a quien carece de competencias en los distintos campos de la vida. En este caso, la vida misma es una ventaja para los padres y por ello los hijos deben de someterse a su guía, por el bien de su desarrollo emocional y evolutivo.

El amor, que es lo que surge de manera natural en una relación paterno filial, es lo que dará vida a la paternidad responsable y a la autoridad. El amor que implica el sentido ágape, el no esperar nada a cambio. Dejar de comer para que ellos coman, dejar de dormir para que ellos descansen. El amor que busca manifestarse en enseñar a amar para saberse amados, para saciar la necesidad innata humana de amar y ser amados. El amor, que es motivado por ver a los más pequeños, vulnerables y delicados hijos, crecer con autoestima, con libertad y con sentido de pertenencia. El amor que motiva a los padres a entregarse a ellos incondicionalmente.

En la actualidad, la familia se ha visto atacada por ideologías de distinta índole que han trastocado violentamente la verdadera situación de los padres en su desarrollo para encaminar y ayudar a ser mejores personas a sus hijos. El progresismo equivocado que ha confundido que todo tiene que ser redefinido para lograr el progreso, sin considerar que muchos conceptos y sobre todo, muchas instituciones no requieren redefinirse ya que funcionan por su naturaleza.

El matrimonio, por ejemplo, una institución que tiene una función específica y que en resumen es proteger a la prole legalmente y darles estabilidad a los integrantes de  ésta, principalmente a los esposos, funciona por su objeto. Pero falla por ser manoseada y relativizada. Bombardeada en primera instancia por el machismo inherente en el ser humano, que sobaja a la mujer y la devalúa simplemente porque es la progenitora que gesta a los hijos en su vientre, quien amamanta, quien se desvela y se entrega a todos sin esperar nada.

Por el contrario, el varón ensombrecido del machismo antes mencionado, se aprovecha de su condición de fuerza y de proveedor. ¡Sin él no comemos! ¡Sin él no tenemos techo! Y sin él no hay bienestar. Este pensamiento primitivo, pero tan aceptado, aún en este siglo de progresismo equivocado, ha provocado la destrucción de la familia, de los matrimonios, de los hijos, ha roto el tejido social.

La familia, atacada primeramente por medio del matrimonio, ahora está siendo atacada por medio de sus menores de edad. Está emancipando y volviendo a relativizar a los hijos, haciéndolos libres para algunas cosas y prisioneros para otras. Han logrado confundir la diferenciación biológica, permitiendo y promoviendo que los jóvenes y niños que transitan por una etapa de falta de identidad propia de su edad, crean que pueden cambiarse de sexo, como se le ha acuñado “cambiarse de género”. Pero a su vez son prisioneros pues no se les permite comer frituras, ni consumir tabaco, alcohol, ni conducir. Se les permite abortar a sus hijos pero no casarse, se les permite decidir si no quieren vivir ya con alguno de sus progenitores, pero no pueden trabajar por ser menores de edad.

Esta confusión, así como la que se generó con el matrimonio, con el machismo, luego con el justificado feminismo, hoy es el divorcio de los hijos de los padres por tener derechos que sobrepasan los inalienables y se les crean nuevos que los empoderan y provocando así que menosprecien a sus progenitores. Peor aún, con el feminismo radical se ningunean a papás que seguramente son loables, pero que sus madres han decidido por despecho desprestigiarlos. El machismo, a su vez ningunea a las progenitoras, apoyando a los hijos diciendo que son unas “locas” “autoritarias”, “intransigentes”. Machismo que el mismo feminismo fortaleció al querer imponer una igualdad entre los sexos, hasta el grado de desaparecerlos y denominarlos géneros.

El amor, que inicialmente llevó a la humanidad a propagarse, a reproducirse y a querer formar familias, hoy es un desamor que lejos de enseñar a los hijos a amar para ser amados, los ha educado a ser despechados, a violentar a sus padres con apoyo de alguno de ellos. Mostrando que si se desea odiar a alguno, es permitido sin justificación lógica y real. El desamor que viene principalmente por ese deterioro del tejido social, es lo que se vive en este siglo caótico y desastroso.

Que como resultado, dejaremos personas que odian y son vengativas, que son alentadas a destruir a sus propios padres y que se les incita a tomar decisiones tan graves como querer mutilarse el cuerpo, destrozar otro cuerpo o inclusive quitarse el apellido de alguno de sus progenitores por un simple capricho hoy avalado por la comunidad.

Capricho que sutilmente disfraza una violencia agresiva y constante, terrible y desafiante que las políticas públicas inspiradas por ideologías destructivas, pero que a simple vista soban el ego y engrandecen el orgullo humano, han propiciado que la familia, desde el matrimonio y ahora desde las decisiones de los hijos, se desintegre y desvanezca por el desamor en donde esposos utilizan armas letales que contienen como balas a sus propios hijos.

El amor paterno filial debe de fortalecerse, no redefinirse. Las leyes se escriben para darnos estabilidad, fundadas en los derechos y obligaciones inalienables. Como sociedad, debemos de estar conscientes, que el daño moral y social que se está generando a costa del progresismo, se nos demandará en el futuro a partir de la deformación de personas criadas en el desamor. A causa de padres y madres que dejaron un vacío, delegando su paternidad, su autoridad y el amor a un sistema corrompido de poder.

El hombre vulgar, la mirada y las palabras

“Siempre que uno desea algo fuera de orden, inmediatamente pierde la tranquilidad del alma.
De manera que la paz verdadera del alma no se consigue cediendo a las pasiones, sino resistiéndoles. Por eso, no está en paz el alma del hombre carnal, ni tampoco la del hombre entregado a las cosas exteriores; pero sí está la del hombre fervoroso y espiritual».  Beato Tomás de Kempis

Hace algunos años leía el testimonio de una mujer al hablar sobre el impacto que había tenido en su vida el darse cuenta a corta edad, de que su padre veía pornografía; lo sensible que se ella se había vuelto para percibir incluso las miradas que él dirigía a otras mujeres en la calle; cuánto esfuerzo le había llevado confiar en un hombre y lograr que su matrimonio funcionara. Un testimonio doloroso sin duda, pero ella había logrado superarlo.

He escuchado a más de un hombre decir que la mirada es natural, refiriéndose al hecho de ver a una mujer cuando va por la calle. Pero ¿Es esto cierto? ¿Cuándo deja de ser natural la mirada para convertirse en lasciva o intimidatoria? ¿Cuántos hombres han dirigido miradas insanas a una mujer? La excusa será el hecho de que ella es atractiva. Sin embargo, esto no se sostiene cuando hay hombres que miran insistentemente desde pre-adolescentes hasta mujeres maduras; y esto es algo doloroso e indignante: hombres de 30-40-50 años mirando sin tapujos a niñas de 13-16 años. O aquellos que al ir en compañía de su novia o esposa, voltean a hurtadillas para ver a otra mujer como si en ello les fuera la vida. Esto sin duda es característico del hombre vulgar.

Cabe aclarar que no me refiero a los hombres en general, solo a los hombres vulgares que cada día se encuentran por doquier, con novia, esposa y/o familia; hombres que no sabiendo controlar sus sentidos y sus pasiones, tienen como algo natural ver maliciosamente a una mujer so pretexto de que a nadie hacen daño. No basta que una relación esté ordenada al sexo complementario de ambos, hombre-mujer; el orden abarca también la edad y desde luego las intenciones limpias. Si ahondamos un poco, no es difícil darse cuenta de las costumbres adquiridas a lo largo de su vida: lecturas sensuales, revistas pornográficas, visitar lugares insanos, portar imágenes de desnudos en el teléfono celular, vocabulario vulgar, poca o nula vida interior, etcétera.

Algo similar sucede con las palabras. Varios parecen no darse cuenta del modo en que se relacionan,  por ejemplo: no saben (o no quieren) dirigirse con propiedad a una mujer de mayor rango en el trabajo, buscando con ello nulificar la distancia propia de puestos de diferente jerarquía en el ámbito laboral; ser incapaces de mostrar respeto cuando ven a una mujer en la calle, murmurando o a viva voz diciendo bajezas; enviar mensajes privados fuera de lugar vía red social o mediante aplicaciones de mensajería, etcétera. Y tales hombres no hacen distinciones: lo han dirigido por igual a pre adolescentes, a la mujer joven o madura, guapa o no, arreglada o no.

El vulgar es capaz de enlodar desde un simple saludo hasta las palabras más dulces. Pocos reparan en lo nauseabundo que resulta el que un varón así pronuncie siquiera el nombre, porque la mala intención se percibe tan sólo con el tono usado. No importa si el hombre en cuestión tiene un nivel educativo alto; si habla varios idiomas; si posee una fortuna; si es un simple trabajador, último en la jerarquía de una empresa; si es guapo o no: la vulgaridad y la actitud nauseabunda siempre es propia del aquel que no ha sabido y no ha querido dominarse a sí mismo. Y contrario a lo que afirman algunos justificándose en que la mujer dice que “si el hombre es guapo es halago y si es feo es acoso sexual”, noticia: a infinidad de mujeres nos produce la misma repulsión venga de quien venga.

Estimado varón, es probable que nadie te  haya enseñado modales, que tus padres jamás te hayan hablado del respeto propio y a la mujer, que alguna fémina te haya tratado mal o te haya rechazado con poco tacto, que solo tengas amistades vulgares y podridas, que nadie te haya dicho jamás todo lo bueno que puedes ser. Tratando de entender dicha situación y ante tales circunstancias, podemos decir que lo vivido afecta nuestro modo de ser, pero en nuestras manos está cambiar aquello que nos lacera. Has de decidirte y dar los pasos para cambiar; tan solo puedo esbozarte algunas acciones:

Respeta las jerarquías y dirígete con propiedad y la debida distancia a tus iguales y superiores, sean hombres o mujeres, sea en el trabajo o en la vida social. Nada hay tan repulsivo como aquel varón que se toma libertades que no se le han permitido e intenta traspasar límites al entrar en contacto particularmente con mujeres.

Limpia tu pensamiento, al hacerlo se limpiara tu mirada y tu rostro será otro. Ten por seguro que los actos pueden engañar; puedes fingir ser un hombre de bien, pero la mirada y los gestos reflejan nuestras intenciones. Las emociones, pensamientos y acciones moldean nuestras facciones, así que vigila que todo lo que veas, oigas y hagas sea bello, bueno y verdadero. Los ojos son el espejo del alma.

Sostén conversaciones limpias ya sea con tus familiares, compañeros de trabajo o amigos. Nada hay tan dañino como la conversación nauseabunda y materialista; del mismo modo, nada hay tan reparador y que ayude a la superación como la conversación limpia, profunda y ordenada hacia Dios. Busca personas que te ayuden a mejorar; rompe o al menos limita el trato con los que no aportan nada bueno a tu vida.

Frecuenta lecturas que nutran tu inteligencia, adquiere libros con contenido sólido (desde luego evita autores liberales y obscenos), mira películas con un mensaje no solo positivo sino ante todo moral y esperanzador. Procura ver los testimonios de varones que lograron cambiar una vida de aparente éxito pero miserable a una vida llena de Dios mediante la vida interior y la vida sacramental.

Los malos hábitos adquiridos desde temprana edad y jamás combatidos, son los más difíciles de erradicar en la edad adulta. Será más denigrante y doloroso para ti y para aquellos que te rodean cuanto más te obstines en una conducta propia de un animal y no de un hombre verdadero. ¿Te parece difícil? En efecto lo es, porque todo aquello que vale la pena requiere sacrificios.

Y puedes estar seguro de que vale la pena ser el hombre que todo padre desea para su hija…

La importancia de los padres en la formación de sus hijos

Acaba de pasar el “Día del Padre”. Esta fecha me ha hecho recordar que durante 15 años estuve dando clases en una primaria y secundaria llamada “Educar, A.C.”, en el municipio de Ixtapaluca (Estado de México). Me parece que aprendí de los alumnos, profesores y de sus padres mucho más que lo que yo pude haberles enseñado. Por su alegría, testimonios de vida de sacrificio en el trabajo cotidiano y de entrega responsable en sus deberes como padres.

Los papás seguían muy de cerca la formación académica y humana de sus hijos. Y ellos mismos participaban en convivencias especialmente destinadas a proporcionarles cursos para que desempeñaran mejor su labor como padres y esposos.

Tengo muy grabada una frase de uno de ellos quien, al final de una de esas convivencias, me comentó: “¡Muchas gracias por darnos estos cursos tan necesarios! ¡Es que nadie nace sabiendo cómo ser un buen padre!”

En otra ocasión, les pedí a los alumnos de primero de secundaria que dibujaran cómo era el ambiente de sus casas. Me llamó la atención que, uno de ellos, dibujó únicamente una gran televisión y abajo una frase: “Me gustaría ser un aparato de televisión”.

Como no capté el sentido de su dibujo ni de su mensaje e intuí que algo le ocurría al muchacho, al final de la clase lo llamé aparte y le pregunté por el significado de su dibujo. “Sí, profesor. Es muy sencillo: mi papá está poco tiempo en la casa. Y cuando llega, enseguida prende la televisión y no platica ni conmigo ni con mis hermanos. Le pregunto algo y ni me contesta o como que se molesta. Cuando llega el domingo, invita a sus compadres a ver el futbol. Sólo habla conmigo para pedirme que vaya a la tienda a comprarle cervezas. Por eso es que me gustaría ser televisión: para que me mire, platique y se interese por mí.

Al poco tiempo, cité a este padre de familia al colegio. Le mostré el dibujo y la relaté la conversación que había tenido con su hijo. Le recordé amablemente algunos de los conceptos explicados en los cursos de capacitación familiar. Y su respuesta fue magnífica porque me dijo que no era consciente de su teleadicción en detrimento de la atención y formación de cada uno de sus hijos e hizo el propósito de corregirse en este punto y algunos otros.

En otra ocasión, se les pidió a los alumnos de sexto año que elaboraran, con cartón y otros materiales, edificios como hospitales, aeropuertos, multifamiliares, etc. Me impresionó que, desde muy temprano, aparecieron las mamás y los papás                    –acompañando a sus hijos- con ese trabajo escolar ya que se les había dicho que habría un concurso y se entregarían premios para los tres mejores proyectos. Los padres, muy solidarios, estaban tan interesados como los alumnos.

Finalmente, un tema recurrente para conversar con los papás era que se plantearan ambiciosas metas profesionales para con sus hijos. En ese tiempo, principios de los años noventa, la mayoría eran agricultores o ganaderos. Sé que muchas familias hicieron ahorros e importantes sacrificios para enviar a sus hijos a la universidad. Y, a la vuelta de los años, da mucho gusto comprobar que ahora son destacados ingenieros, abogados, administradores de empresas, pedagogos, etc.

Sin duda, el mérito es tanto de los padres como de las madres y, por supuesto, de los alumnos por su empeño y dedicación. Los padres les han brindado una educación esmerada y un cariño manifestado con obras, que se han quedado grabados para siempre en las mentes agradecidas de sus hijos.

Páginas web formativas y recomendables para leer en tiempos del coronavirus

 

  1. www.mercatornet.com : MercatorNet es, sin duda, uno de los portales mejor documentados, que profundiza y da continuidad a temas claves sobre nuestra cultura: matrimonio, familia, promoción de la vida, formación de los hijos, educación y magisterio, libertad religiosa, etc. Y orienta a los padres de familia sobre asuntos importantes: drogadicción, sexualidad, pornografía, uso acertado del internet, etc.
  2. www.bioedge.org : El portal BioEdge trata temas como eutanasia y suicidio asistido, aborto, fecundación artificial (homóloga y heteróloga), la experimentación con embriones humanos, el genoma humano y sus diversas problemáticas, las manipulaciones genéticas y otros temas sobre la vida humana, que actualmente se están planteando tanto en el campo científico como en los medios de comunicación.
  3. www.aceprensa.com : uno de los portales de mayor calidad periodística, con medio siglo de actividad ininterrumpida, que aborda temas de palpitante actualidad sobre Economía, estudios estadísticos, política, Literatura, nuevos fenómenos sociales, reseñas de libros y películas, etc. Su contenido, en general, resulta bastante orientador y brinda criterios claros.
  4. www.lafamilia.info : portal que aborda temas de matrimonio, relación y convivencia entre los cónyuges, educación de los hijos y las problemáticas actuales que enfrenta la familia. Recomienda magníficos libros sobre la convivencia entre los cónyuges y la orientación familiar.
  5. www.sexoseguro.org : portal que dirige la Dra. en Bioética, Rosario Laris. Aborda la sexualidad humana en sus diversas facetas, la natalidad y los métodos naturales y artificiales, noviazgo, matrimonio. Es un portal cuyo contenido es eminentemente científico, pero a la vez, asequible al gran público con abundantes textos, videos y conferencias. Además, se brinda orientación confiable a las personas que lo requieran, particularmente entre los jóvenes.
  6. www.conoze.com : portal donde escriben algunos especialistas y catedráticos con un enfoque didáctico sobre los temas de mayor debate en la opinión pública. Esta página web les ha sido de mucha utilidad para personas agnósticas, ateas o con dudas de fe.
  7. www.ideasrapidas.org : prontuario sobre cómo argumentar acerca de los temas más en boga. Se trata de un valioso esfuerzo por resumir materias de suyo complejas para presentarlas de modo asequible al gran público.
  8. www.arvo.net : artículos y videos, que incluyen conferencias y cursos sobre Antropología, Filosofía, Ética y Teología.
  9. www.interrogantes.net : Blog elaborado por el Catedrático Alfonso Aguiló, quién brinda respuestas a los principales interrogantes de la existencia humana.
  10. www.arguments.es: portal orientado a la catequesis de niños y adolescentes. Resulta muy útil y didáctico para formar en ideas básicas sobre nuestra fe.
  11. www.encuentra.com: videos, cursos y artículos sobre Antropología, Filosofía, Moral, Teología, etc. Este portal cuenta con un buen número de años de experiencia y millones de visitantes. Incluso, en este portal se pueden cursar materias a distancia y se concede su validación académica oficial a través de una reconocida universidad.
  12. www.fluvium.org : portal elaborado por el Padre Luis de Moya sobre el valor de la vida humana, la familia y el sentido último de la existencia humana, así como otros temas doctrinales y espirituales.
  13. www.informandoyformando.org : conducido por la Mtra. en Ciencias de la Familia, Alejandra Diener. Presenta información sobre la familia, orientación sexual, modas juveniles y la educación de los hijos.
  14. www.yoinfluyo.com : Contiene asuntos relativos a la promoción de la familia, los niños no nacidos, los valores perennes de la sociedad, la libertad religiosa, con criterios bien enfocados sobre la ideología de género, etc. Han creado, recientemente, un interesante “micrositio” dentro del portal, titulado: “Vox Fides” con información sobre temas morales, eclesiales y religiosos. Con la aclaración que los comentarios de los editorialistas que escriben sobre: política, economía y diversos asuntos sociales, son opinables y de la exclusiva responsabilidad de sus autores.
  15. www.delibris.com: portal elaborado especialmente para recibir orientación en las lecturas. En esta página web se recomiendan libros formativos y entretenidos. Puede ser una herramienta muy útil y aprovechable para los profesores, orientadores familiares, padres de familia y sus hijos.
  16. www.interaxiongroup.org: Se trata de una página web formativa y enfocada al uso correcto de Internet y las tecnologías digitales. Ofrece: A) cursos en línea para niños y jóvenes, con temas como: dependencia de los celulares; la adicción a la pornografía; modos provechosos de usar estas tecnologías; B) Artículos y bibliografía para padres de familia pedagogos y orientadores familiares; C) noticias sobre novedades digitales. Su novedoso contenido ha sido elaborado por un grupo de expertos en Comunicación de diversos países.

El admirable valor de la constancia

Durante muchos años fui profesor de un instituto de enseñanza media en el municipio de Ixtapaluca, Estado de México. Me admiraba que muchos colegas profesores tomaran el turno matutino y el vespertino, dando clases, en otra escuela porque requerían de obtener más medios económicos. Suponía un esfuerzo extra pero lo hacían con perseverancia.

Recuerdo a un maestro en particular que deseaba ser licenciado por la Universidad Pedagógica Nacional. Pero para ello, viviendo en Tlalmanalco –población cercana al Popocatépetl- era necesario que se saliera de su casa a las 4:00 a.m. y tomar los medios colectivos de transporte hasta llegar hasta la universidad ubicada a espaldas de TV Azteca.

Posteriormente se trasladaba a esta escuela de Ixtapaluca atendiendo a sus alumnos hasta las 2:00 p.m. Luego daba algunas clases por la tarde y finalmente volvía a tomar su camino rumbo a la Pedagógica. Me comentaba que regresaba a su domicilio entre 10:30 y 11:00 p.m. Y a esa hora se tenía que poner a estudiar y sacar adelante tareas de la licenciatura o corregir exámenes de sus alumnos.

Un día abiertamente le pregunté:

– ¿Y este intenso ritmo de trabajo no te cansa?

– ¡Por supuesto! -me respondió.

Y añadió:

-Pero me quiero superar como profesor. He terminado mis estudios en la Normal, ahora estoy en la Licenciatura y, al terminarla, me hace mucha ilusión realizar mis estudios de Maestría.

– ¿Y no te da sueño durante el día?

– ¡Mucho! Así que aprovecho los largos trayectos en transporte para “cabecear” un poco y recuperarme. Además, ya me ido acostumbrando.

Y después me hizo otra consideración que me ayudó a reflexionar bastante y en la que mostraba su valía humana:

-Lo que vale la pena en esta vida se saca adelante con constancia, esfuerzo y tenacidad. ¡Nada nos viene regalado!

Otro caso edificante que recuerdo es el Don Rafa, conserje de una librería y casa editorial en la que me han publicado varios libros.

Don Rafa tiene 65 años, vive en un pueblo cercano a Otumba, Estado de México, pasando las Pirámides de Teotihuacán. A diario se traslada desde este poblado hasta el sur de la Ciudad de México. También se levanta alrededor de las 4:00 a.m. y debe llegar a la librería poco antes de las 7:00 a.m. para realizar una limpieza a fondo del inmueble, de manera, que cuando vaya llegando el personal que allí labora todo esté limpio, ventilado y presentable.

Durante el resto del día, desde esta casa editorial, Don Rafa hace labores de mensajería y muchos otros menesteres. Es el último en salir de la librería ya que  debe de cerrar bajo llave todas las puertas. Toma el camino de retorno a su pueblo y regresa a su domicilio al filo de las 11:00 de la noche.

Lo que más me llama la atención de esta persona es su alegría, su permanente sonrisa, su laboriosidad y espíritu de servicio.

Así que, también, en cierta ocasión le pregunté a Don Rafa:

-Me llama la atención que siempre esté de buen humor. ¿No llega el momento en que usted se cansa?

– Pues sí, pero “hay que darle duro a la chamba” – me respondió. Además, el trabajar cada día con ilusión es el sentido de mi vida.

Luego le volví a preguntar:

-Y al llegar tan tarde a su casa, no hay un momento en que le pasa por la cabeza decirles a sus familiares: “Lo siento, pero hoy vengo muy cansado y me voy a dormir”.

Y me respondió con firmeza:

-Eso jamás lo haría porque sé que mi esposa, mis hijos y mis nietos me esperan con mucho cariño y no puedo fallarles. Y nos quedamos platicando muy “sabroso” hasta ya tarde.

Esto que relato, no se trata de casos aislados, sino que millones y millones de mujeres y hombres en nuestro país realizan estos sacrificios y a base de constancia y empeño destacan en sus estudios y trabajos.

Comentando este admirable hecho cotidiano con un buen amigo, coincidíamos en señalar que se trata de “héroes anónimos”, de ésos que habitualmente no aparecen en los medios de comunicación –no son “noticia”, como se suele decir- pero son los que sacan adelante a sus hogares, sus trabajos y contribuyen eficazmente al progreso de nuestra Patria.

Sus hijos son sus hijos y la literatura barata

«El que regala un buen libro, ya ha ganado mérito incomparable ante Dios». San Juan Bosco

Hace muchos años, en una conversación, al preguntarle mi madre a un amigo de la familia sobre sus nietos, él exclamo: “¡Son seres libres! Uno no puede limitarlos”. Es curioso como aseveraciones tan simples han servido a infinidad de padres de familia para evadir las responsabilidades más primarias con los hijos.

¿No lo cree? En recientes días, sobre la polémica que generó el “pin parental” en España, infinidad de usuarios de las redes sociales mencionaron el famoso poema de Khalil Gibran de “Tus hijos no son tus hijos”. Naturalmente, un entendimiento limitado y negligente de las responsabilidades paternas, solo podía tener como bandera un poema que es parte de la literatura muy pobre que abunda por doquier; que saquea sus bolsillos, que ocupa un inmerecido espacio en su biblioteca y lo vuelve estulto para los temas más básicos.

El poema en cuestión, habla de que aunque los hijos estén con los padres, éstos no les pertenecen; pueden darles su amor, pero no sus pensamientos, pues ellos tienen los propios. En otras palabras, los padres han de mantenerlos pero no entrometerse en sus asuntos, ni educarlos ya que son seres independientes. Pero ¿qué clase de amor deja a su suerte a los hijos? Desde luego un amor falso predicado por un autor que mezclo en sus obras el panteísmo, ideas sufís y la Biblia.

Sin embargo, no debe subestimarse la mala literatura, ella permea en el pensamiento, envenenándolo todo. Siempre escuchamos que leer es importante; pero entonces, ¿cómo identificar una buena lectura provechosa? Nicolás Gómez Dávila lo describe a la perfección:

“Leer es recibir un choque, es sentir un golpe, es hallar un obstáculo. Es sustituir a la ductilidad pasiva y perezosa de nuestro pensamiento, los inflexibles carriles de un pensamiento ajeno, concluido y duro”.

En las obras de Khalil Gibran no hallara jamás ortodoxia, ni compromiso alguno, solo “libertad” y la nada; una espiritualidad si Dios, sin sacrificio y sin salvación ¿Quién quieres eso?

Ahora bien, los padres de familia deben entender que sus hijos son sus hijos; deben amarlos, formarlos y darles buen ejemplo; son su responsabilidad, les guste o no; deberán dar cuentas graves a Dios por ellos. Los padres han de esforzarse en amar realmente a los hijos, sin debilidad, sin egoísmo, sin predilecciones. Deben formar en el hijo tanto el cuerpo como el alma, lo primero para mantenerlos sanos físicamente y lo segundo, en la formación del alma, se halla la formación de la inteligencia (instrucción) y la formación moral (educación). Y dicho deber es de los padres y no del Estado.

El consejo por tanto, es que tomen las riendas en la formación de sus hijos, que nutran  la inteligencia con literatura valiosa. Si el estándar es muy bajo, terminaran leyendo a Khalil Gibran, Antonio de Mello, Paulo Coelho, José Antonio Pagola, étc. Y peor aún, tomándolos como bandera para defender las medidas que el Estado toma en contra de su autoridad paterna y en detrimento de sus hijos.

La importancia de leer buenos libros radica en que nuestro pensamiento se ve influenciado por el tipo de lecturas que frecuentamos. Un libro puede ayudarnos a acrecentar una virtud y el debido discernimiento o fomentar un vicio y envilecernos…

La formación en las virtudes de los hijos

Es frecuente escuchar en los padres de familia esta pregunta, ¿en qué virtudes debo de educar a mis hijos? La respuesta no se concreta en una sola virtud. Es preciso plantearles la ambición noble de que sus hijos luchen por crecer en todas las virtudes: fortaleza, generosidad, sinceridad, alegría, optimismo, constancia, espíritu deportivo, buen humor, etc. porque todas son importantes y mutuamente se complementan.

Pero hay que llevarles de la mano, por un plano inclinado, con paciencia, prudencia y haciéndoles ver que todo ello a la postre contribuirá en tener una personalidad fuerte -con temple y carácter- bien determinada.

Pero nunca los hijos deben de sentir como una “imposición” esa formación sino como una amable invitación, unas cariñosas sugerencias en un clima de libertad y yendo los padres por delante con el buen ejemplo.

A edad muy temprana los hijos observan y se fijan en todo. Y se les quedan grabados los buenos ejemplos. Tenía una tía muy generosa –ya falleció- que en cierta ocasión que la acompañé al supermercado llenó dos bolsas con alimentos suficientes para una semana porque tenía una familia numerosa. Al salir de las compras, una señora de escasos recursos le comentó que la estaban pasando bastante mal ella y su numerosa prole. De inmediato, esta tía le entregó estas dos bolsas grandes con alimentos y me pidió que regresáramos al supermercado para volver a hacer las compras. Lo que me llamó la atención es que la tía lo hizo como la cosa más normal, sin presumir y haciéndome ver que era su deber el ayudar a los más necesitados. Nunca he olvidado este ejemplo de generosidad.

En las temporadas de curso invierno en mi natal, Valle del Yaqui, con temperaturas bajo cero, con frecuencia mi padre nos levantaba temprano, a mi hermano y a mí, para que fuéramos a comprar a un almacén 300 ó 400 cobijas para distribuirlas entre personas menesterosas en colonias modestas que sabíamos que estaban pasando mucho frío. Son inolvidables esos rostros de agradecimiento que se me quedaron grabados al ir entregando esas mantas casa por casa. Pero la lección nos la dio nuestro padre cuando nos explicaba de madrugada: “No he podido conciliar sueño sabiendo que cientos de personas están pasando tanto frío”.

En muchos hogares se respira un ambiente de alegría, optimismo y buen humor pero no surge por “generación espontánea” sino por el esfuerzo cotidiano que ponen los padres para que, a pesar de las normales dificultades que la existencia nos presenta, el amor y el perdón siempre salgan victoriosos y eso lo asimilen sus hijos porque es la mejor herencia que se les deja para toda la vida.

Padres: ¿Dónde están?…

Hay infinidad de publicaciones y vídeos que hacen alusión al día del padre o hablan sobre el amor incondicional de ellos a sus hijos. Recuerdo haber visto hace tiempo el vídeo en el que un esposo y padre se levanta, se sienta a desayunar sin lavarse la cara, tocándose los genitales, pésimos modales en la mesa; cuida a su pequeña hija porque la mamá debe salir. Es incapaz no solo de ordenar la casa un poco, sino de él mismo ser limpio; peina “como puede” a la nena. Al llegar la esposa, se da cuenta del desastre pero sonríe al ver al esposo con la hija “peinada”, ergo, le disculpa todo porque “ha cuidado de la hija”.

En recientes días hallé una publicación con imágenes donde varios papas se encontraban en situaciones “hilarantes” con sus hijos. Un vídeo más donde el padre sostiene una “inocente y tierna” conversación con su pequeña hija y en una parte, en tono de juego él habla sobre casarse. Otro más arreglándose, vistiendo un traje y hablando de tener una cita, suponemos con una mujer, para terminar teniendo una cita con su nena, como una parejita; una vez más debo agregar el calificativo “inocente y tierno” acto del padre.

Los comentarios son de premio: inequívocamente hablan sobre lo “divertida” que esta la publicación, cuanta “ternura” destilan los padres, o lo “amorosos” que pueden ser; algunos incluso desean tener padres así o bien, serlo, etc. No hablo de los padres que saben guardar su papel de padres y jefes de familia, que juegan ordenadamente con sus hijos y saben divertirlos sanamente; a ellos mi total respeto y admiración. Por lo que se refiere a los papás que gustan de publicaciones como las que he mencionado deberían contestar con franqueza:

¿Qué padre le enseña el trasero a su hija mientras va conduciendo la bicicleta? ¿Qué padre se mete con todo y bebé a orinar al baño de hombres? ¿Qué padre le sujeta el cabello a su hija con un cincho? ¿Quién lame la cara de su bebé so pretexto de que ha de limpiarle la salsa cátsup que le cayó? Sea limpio, báñese diario, lávese las manos después de ir al baño, use cinturón, si eso no basta, usé tirantes, pero siempre debe estar bien fajado, evite situaciones “cómicas” con los pequeños hijos.

¿Qué hay de tierno en que un padre hable “inocentemente” sobre casarse con su pequeña hija y tener anillos de boda? ¿O en llamarle su novia y darle pequeños besos en la boca? ¿Acaso en su casa, su esposa habla sobre casarse con su pequeño hijo varón? ¿Su madre alguna vez le dijo que se iba a casar con usted? Tenga juegos y conversaciones limpias y ordenadas con sus hijos, especialmente con sus hijas. Usted no es su primer amor, ni su novio, ese lo será su futuro esposo. No confunda ternura con estupidez. Dicho sea de paso, no bese a sus hijos en la boca, por higiene y porque ese gesto está reservado a sus respectivos esposos.

¿Quiere tener una cita con su hija como si fueran pareja? Ordene sus afectos y tenga una cita con su esposa o novia, (sin amantes por favor, sea fiel), su hija tendrá más tarde edad para citas con sus amigos, con su futuro novio y esposo.

Tales publicaciones no se deben tomar a la ligera, particularmente con la cantidad de visitas y comentarios a favor, pero sobre todo, porque conocemos infinidad de padres que son todo lo contrario a lo que se muestra allí: son limpios, educados, viriles, fuertes, firmes, cercanos a Dios, así que en honor a ello, debe decirse lo que está mal. Muchos renuncian a ser papás de sus hijos para ser los bufones de la casa o sus amigos, tipo películas de Adam Sandler, Ben Stiller u Owen Wilson.

Sus hijos le necesitan hoy más que nunca, sea un guía confiable; ellos tendrán sus propios amigos, pero en la vida solo tendrán un padre, usted. Aprenderán de usted cómo comportarse, sus hábitos, su cultura, sus aficiones, procure que sean dignos de seguir y no de pena ajena. Abrácelos, hablé con ellos, corríjalos cuanto sea necesario, ame a su esposa, cuide su matrimonio, guíe a sus hijos hacia Dios Uno y Trino siempre, sea firme. Amelos en toda la extensión de la palabra. Deberá responder por ellos un buen día. Procure no presentarse ante Dios con las manos vacías…

“La paternidad es una vocación al servicio de Dios que no se debe tomar a la ligera o frívolamente, sino con la seria determinación de hombres serios.” Páter Lawrence Lovasik

La amplitud de mente en nuestros días…

«Amplitud de mente, cuando significa indiferencia entre el bien y el mal, termina siendo odio hacia lo que está bien. “ Mons. Fulton Sheen

Los escuchas hablar de forma amena, algunos con dulzura, sonríen, su conversación se torna interesante, cultos en varios aspectos, hasta que sale el tema de la naturaleza.

No falla nunca, el hombre o la mujer muy amante de la «Madre Tierra» y enamorados de la naturaleza y los animales, resultan ser abortistas y feministas, desde la forma más velada hasta la más recalcitrante. Es claro que tan sólo es la punta de un inmenso iceberg; si hurgamos un poco, nos daremos cuenta del lodazal:

Les encanta la espiritualidad de la India, Creen en vidas pasadas, en la reencarnación, en el horóscopo y en el universo conspirador, pero afirman que el católico es un fanático por aspirar a la salvación eterna, poniendo su confianza en Dios.

Tiene un brujo de cabecera o de “consulta esporádica”, practican la santería, van a las pirámides a “cargarse de energía”, creen en la angeología, en los chakras, se hacen limpias, pero dudan de la eficacia de la práctica sacramental y la omnipotencia de Dios.

Les repugna la conquista del Nuevo Mundo por los “españoles bárbaros”, pero no admiten que ésta se llevó a cabo en gran parte gracias a los tlaxcaltecas y aliados indígenas que estaban sojuzgados por la gran Tenochtitlán.

Les ofende la evangelización de América pero prefieren no hablar de los sacrificios humanos y del canibalismo que practicaban los indígenas en aquel entonces.

Hablan sobre el valor de los animales y les espanta la violencia contra ellos, abogan por su adopción, apoyan por los espacios “pet friendly”, pero son muy capaces de pedir una “zona libre de niños”.

Afirman que los animales tienen derechos, pero aseguran que el bebé en el vientre materno no es persona, que no tiene derechos y debe ser extirpado, ya sabe, “no hay espacio para futuros delincuentes y pordioseros”. Algunos se ufanan de apoyar el aborto solo en casos de violación, ¿es que desean un premio?

Están en contra del capitalismo explotador de recursos naturales, pero omiten que el socialismo/comunismo con el que sueñan ha destruido naciones enteras; ambos son las dos cabezas de un mismo monstruo que destruye la civilización día con día.

Apoyan el movimiento homosexual, llaman homofóbico a todo aquel que no piense como ellos, pero tienen por ídolo a Ernesto Che Guevara que torturaba y asesinaba homosexuales.

Son veganos, comen cosas orgánicas, pero consumen anticonceptivos hormonales que son verdaderas bombas para su cuerpo. Entérese, le llaman “anticonceptivos veganos” a los métodos naturales como el método Billings o el método del ritmo, asombroso.

¿Les parece increíble o absurdo? ¿Qué esperaban de alguien que abraza árboles y cree que la Tierra es su “madre”? Piensan que los animales son sus hermanos a proteger y el género humano el enemigo a liquidar en todos los sentidos: en el físico mediante el asesinato en el vientre materno, el infanticidio y la eutanasia; en el moral mediante conductas intrínsecamente desordenadas como la promiscuidad o el homosexualismo; en el sentido intelectual porque socava la inteligencia y el discernimiento incluso en los temas más básicos; en el sentido religioso mediante la promoción de prácticas paganas y contrarias a Dios Uno y Trino, atacando sin tregua a la fe verdadera.

¿Tiene solución esta decadencia? Sí, mediante la restauración de las cosas temporales, ordenándolas hacia Dios. Amar y promover lo que es bello, bueno y verdadero; dando soluciones de vida y no promoviendo el aborto; promover la castidad y no la promiscuidad, dándole a los animales su justo lugar en la Creación y nunca por encima de un ser humano, menos aún de un niño; procurándose lecturas que alimenten su inteligencia en lugar de deteriorarla, buscar la Verdad y no espiritualidades que son una obvia falsedad y un insulto a la inteligencia. En una palabra, busquemos la restauración del orden cristiano. Ya lo decía Peter Kreef:

«En la era del relativismo, la única rebeldía posible es la ortodoxia.»

Hombres: No solo les hace falta ver más box…

«El hombre culto tiene la obligación de ser intolerante.»

(Nicolás Gómez Dávila)

Hace tiempo, un hombre con alto grado de estudios me decía que el reggaetón es música y cultura y debíamos escucharlo como tal. En otra ocasión escuchaba yo una hermosa pieza de un compositor polaco de bandas sonoras, Abel Korzeniowski; la cual fue tachada por alguien más, como “música fea”; acto seguido, le invite a recomendarme algo mejor, así que supuse que saldría el nombre de Palestrina, Brahms, Mozart, Chopin, Haendel, Schubert, compositores evidentemente superiores; sin embargo, su ejemplo de buena música fue nada más y nada menos que Alex Lora; no, no es broma, ¡el hombre hablaba en serio! es decir, para él, aquella hermosa composición de Korzeniowski, era muy inferior al ruido ensordecedor de una batería y gritos de un cantante anciano. Por allá, otro hombre, padre de familia al que no le importa si su hija canta una canción de reggaetón en una fiesta infantil, “¿Qué tiene? ¡Los niños quieren cantar la canción del momento!”. Vaya, lo que hay que ver.

Mi asombro no solo es que consientan el escuchar con ahínco tal “música”, sino el hecho de que no sepan diferenciar la calidad y la dificultad intelectual que conlleva una composición. Es muy posible que usted y yo tengamos un concepto diferente de lo que es la buena música, es entendible hasta cierto punto; pero estoy casi segura de que el sentido común nos impele a reconocer una realidad: el reggaetón y la música de banda son el mejor ejemplo de lo podrida que puede estar la inteligencia humana, sumida en la más abyecta inmundicia.

¿Por qué importa lo que escuchamos o lo que leemos? Porque afecta la inteligencia y el discernimiento. Que el reggaetón ya no sea gusto exclusivo de hombres limitados en su educación, sino ahora también  de hombres con alto grado académico, es alarmante. Incluso hoy, en un diario alguien escribió que “no importa que oigas a Mozart, Maluma o Lady Gaga, escuchar música no vuelve más inteligente a nadie”; difiero: toda la música que escuchamos conlleva cierta dificultad intelectual, cuando nuestro estándar es muy bajo, nuestra inteligencia se ve afectada; podemos estar consumiendo basura y no darnos cuenta; baste con ver los modales de aquellos que escuchan este ruido: modales precarios, sin respeto alguno por sus vecinos, suponen que a todos nos gusta su nefasto ruido; partidarios del  escándalo en todas partes, sin tema serio por el cual conversar y cuando éste se da, son totalmente ajenos al desastre en que vivimos y en el cual se está arrastrando a la familia.

En cuanto a literatura, (si acaso leen), optan por lo comercial y lo que exige poco esfuerzo mental: creen conocer a la Iglesia Católica por leer a Dan Brown; de espiritualidad por leer a Paulo Coelho; de cultura por leer a Elena Poniatowska y a Carlos Monsiváis; de historia por leer a Eduardo Galeano; de libertad de expresión por leer a Eduardo del Río “Rius”, etc.

En resumidas cuentas: muchos hombres no se alimentan de nada sólido; créanlo, no sirve de mucho vestir impecablemente, tener un doctorado, verse varoniles o tener un buen auto, si no hay nada en el cerebro. Se pierde coeficiente intelectual con la mala música, las malas lecturas, las malas conversaciones y la mala compañía.

Hombres: No solo les hace falta ver más box, les hace falta elevar sus estándares en cuanto a música, literatura, cinematografía, arte, historia; en resumidas cuentas: aspiren a superarse cada día; ni siquiera el haber nacido en cuna humilde es pretexto para no autoformarse. Y cuando se decidan a hacerlo, evítense caer en el lodo del gnosticismo, el ateísmo, el liberalismo, el comunismo, la masonería, o la ideología de género, (porque ya veo corriendo a miles, tratando ahora de ser muy intelectuales u “open mind”), créanme, ya hay suficientes animales y estultos en el mundo como para que ustedes pasen a engrosar sus filas, respétense.

 “El fin de tener una mente abierta, como el de una boca abierta, es llenarla de algo valioso”  (Gilbert Keith Chesterton)

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