Cuidando el patrimonio

Vivir en México, tener un negocio, tener bienes inmuebles, generar pesos y pagar impuestos aquí no está peleado con invertir en dólares y proteger lo que tanto costó acumular. Además, tener todo el riesgo de lo primero en pesos tampoco está pelado con la diversificación del ahorro.
El rumbo que toma el país, podría llevarnos a una eventual pérdida del grado de inversión, además se podría comprometer la situación de las finanzas públicas. Pemex y su terrible problema y todo lo que ha promovido desinversión y desconfianza podrían llevarnos a una devaluación. No sé en que proporción, pero al final, una depreciación.
Cuando tienes ya un riesgo suficiente en pesos, creo que en la parte financiera hace más sentido diversificar. En renta fija o instrumentos de deuda en pesos los rendimientos en términos netos no superan la inflación. Esto en el resto del mundo es prácticamente aplicable. En ningún lugar en este momento el premio excede la inflación.
Lo qué hay es la protección de una moneda más sólida como el dólar. Un cálculo sencillo es: aún no ganando intereses en dólares hoy a $20.20 si se sube el tipo de cambio a $21.20 el rendimiento por ese desliz de la moneda equivale a 4.95%. Y desde luego no estoy planteando solo convertir a dólares, estoy planteando invertir en esa moneda, una parte en deuda y una parte importante en acciones. Lo que pretendo es tener tranquilidad ante la posibilidad de lo que le puede pasar al peso y ya en esa moneda generar rendimientos.
Lo anterior no requiere sacar el dinero de México, esto se puede hacer perfectamente en nuestro país. Mucha gente me pregunta que tan seguro es y mi respuesta hoy es, tan seguro como tenerlo en EEUU.
Otros me dicen, acuérdate que ya vivimos una mex-dolarización. Pues si, pero era en cuentas de cheques en dólares en bancos nacionalizados, es decir, eran propiedad del gobierno. En esto que planteo se invierte directamente en títulos de gobierno y empresas de EEUU, imposible convertir a dólares al antojo de un presidente. Además, como lo veo es que uno sigue contribuyendo aquí en la parte impositiva. Es seguro, eficiente y fiscalmente transparente.
En cuanto a mercados lo que sobresale es de nuevo optimismo, primero por la exitosa aplicación y distribución de la vacuna en países muy importantes del mundo, segundo, por un dato sobresaliente del empleo en EEUU, más de 900,000 empleos creados en marzo, una cifra que excede las expectativas, pero que sigue quedando a deber con todo lo que se perdió durante la pandemia, más de 11 millones de plazas.
También hay un acuerdo para incrementar los niveles de producción de petróleo y liberado el canal del Suez algunas mercancías regresan a sus precios normales.
En el ámbito nacional destaca las más reciente encuesta de Banxico que ubican a la inflación por arriba del 4%, el crecimiento económico de nuestro país en 4.5% y el tipo de cambio en $20.50
Sigo pensando que el momento más oportuno para entrar con pesos a comprar dólares puede estar cerca de $20 ligeramente arriba o ligeramente abajo. Creo que está cerca. En cuanto al mercado accionario en EEUU esperaría un ajuste, todo este optimismo ha traído un movimiento alcista que se puede ajustar también pronto y ahí entrar.
@juansmusi

Realismo y objetividad

Mucha gente me dice que ya le da miedo leerme. La verdad es que trato de ser lo más objetivo posible y soy, quien me conoce, un optimista de naturaleza. Sin embargo, el ser optimista es una característica de mi personalidad.

Llevado a mi tema profesional y a lo que me dedico, no puedo ni debo ser optimista, debo ser realista, objetivo y buscar estar lo mejor informado posible para la toma de decisiones y para seleccionar los valores en los que invertiré el dinero de mis clientes y el mío.

En mi vida profesional no hay buenas o malas latidas, no creo en los “tips” y tampoco en la suerte. No se debe involucrar el sentimiento. En resumen, entre más informados estemos y más objetivos seamos, mejor.

Dicho lo anterior cuando uno ve lo que pasa en México y hacia donde vamos, mi optimismo sirve para no llorar, y seguir luchando, pero a la hora de tomar decisiones he preferido voltear a ver a Estados Unidos y empresas en su mayoría de esa nacionalidad, y desde luego al dólar norteamericano.

Con esa misma objetividad que vemos a las inversiones quiero decirles que no veo un México, como muchos creen, que se convertirá en Argentina o Venezuela. Simplemente creo que muchas de las cosas que están pasando y que están cambiando nos están rezagando unos cuantos años.

No tengo una bola de cristal, ni sé en donde va a parar la cadena de malas decisiones y eventualmente como terminará el sexenio y quien sucederá al actual gobierno. Viendo encuestas y leyendo sobre los comicios de junio todo parece indicar que Morena mantendrá la mayoría y sus actuales aliados PVEM y PT contribuirán a que sigan arriba del 60% en la cámara de diputados.

Sobra decir que quienes no estén contentos con esto deben votar el 6 de junio. También hay muchas gubernaturas en juego, y también la mayoría, de acuerdo a las encuestas, las van a ganar. Aquí mi optimismo me dice que la participación será mayor y que las encuestas se van a equivocar como ya ha pasado y no necesariamente ocurrirá lo que ya describí.

Objetivamente es muy probable que Morena retenga la mayoría y gane más estados. En mi último artículo un amigo me argumentaba que históricamente el gasto social con respecto al PIB se mantenía muy similar en los últimos 30 años. Y es cierto, la única diferencia es que hoy es sobre un PIB más chico o castigado y con PEMEX quebrada, antes era ella quien ayudaba con los ingresos federales. ¿Pero porqué si el gasto social es similar hoy se percibe que es mayor y la popularidad del presidente sigue tan alta? Porque este presidente se comunica y conecta mucho mejor con el pueblo. Porque hay más empatía y a pesar de que quitó guarderías, estancias, seguro popular y por la situación global y local se han perdido millones de empleos.

Esta administración pública federal vio contracción del PIB en 2019, 2020 y con el “rebote” de 5% de este año tomaría quizá otros dos para regresar a un terreno positivo y para tener un PIB similar al del 2018, quizá hasta el 2023 o 2024. La inseguridad, peor, la corrupción, peor, la inversión en mínimos, el manejo de la pandemia, fatal, 3er lugar de mortandad mundial, etc.

Y aún así hay un buen nivel de aceptación y de popularidad, insisto, es un gran comunicador y la percepción después de tanto desencanto, es positiva. Marca agenda desde la mañanera y le habla todos los días al pueblo, ya sea desde palacio nacional o echando macanazos en un parque de béisbol. Me da la impresión que a este ritmo también retendrán la presidencia, por lo que ya comenté y porque no hay oposición.

Pero creo que su sucesor, seguirá con la misma proporción de gasto social y será un hombre que también tome en cuenta la agenda que el sector empresarial y productivo necesite para crecer el empleo y por ende el bienestar. Ojalá y alguien que, priorizando estos temas, empezando por el fiscal, el más beneficiado, será el sector más marginado.

@juansmusi

Impopular pero necesario

Hay muchas prioridades en la agenda de Joe Biden. Muchas de ellas tienen que ver con cosas que destruyó o deshizo su antecesor. No todo lo que hizo fue malo, pero si creo que hizo mucho daño y que en muchos aspectos rezagó a su país. China y Rusia lograron aprovechar o capitalizar esto.
El rezago cuesta mucho tiempo recuperar y muchas veces el costo político para que esto ocurra en el menor tiempo posible es también muy alto. Biden, muy pronto estará haciendo modificaciones importantes en la estructura fiscal. Recordemos que una de las medidas populistas que implementó Trump fue una disminución a las empresas a la tasa corporativa y la bajó del 30% al 21% y también en los diferentes niveles de ingreso promovió bajas generalizadas a las personas físicas.
Estados Unidos tiene un enorme déficit y aunque el mundo hoy no lo observe con preocupación y lo siga financiando a pesar de su altísimo apalancamiento, es algo que puede cambiar. Y Biden, está preocupado y consciente de ello.
Es por eso, que muy pronto promoverá un alza de impuestos en muchos sentidos. Aparentemente su reforma fiscal tiene 4 ejes.
1.- Aumentar impuestos federales, estos no se han modificado desde 1993. Esto se haría con el objetivo de pagar un plan económico de largo plazo.
2.- El impuesto corporativo aumentarlo de nuevo al 28%. Un alza considerable de 7 puntos porcentuales que puede traer un impacto positivo a la recaudación y quizá negativo al mercado accionario. Recuerden que un gran impulso en su momento a las bolsas fue justo la reducción de este impuesto.
3.- Subir la tasa impositiva a los que tienen grandes ingresos. Sin poder precisar en este momento a partir de cuanto, pero es muy probable que aquellos hogares o individuos que tengan percepciones por arriba de $400,000 dólares pagarán más. En este punto tiene que hacer algo con las deducibilidades y consolidación de resultados en grupos o corporativos. Son muchos los que se aprovechan de estas estrategias para tener cuantiosos ingresos y pagar poco o cero impuestos. El mejor ejemplo de esto es el propio Donald Trump o el mismo Warren Buffet que admite que lo que paga de impuestos es irrisorio frente a lo que gana.
4.- Subir la tasa de las ganancias de capital. Actualmente también hay un tabulador que dependiendo la ganancia va del 0% al 15% o bien 20%. La tasa se calcula en función al ingreso que se obtiene entre la diferencia del precio al que se compra un activo y venderlo a un precio mayor. Este es un impuesto que se genera hasta realizarlo y no mientras se tiene el activo, aunque suba de precio. Este punto es una de las razones por las que Wall Street es más republicano que demócrata.
Parece que estos 4 puntos vienen pronto y seguramente pasarán, habrá que ver en detalle como quedan.
Mientras tanto aquí en México la estructura fiscal sigue siendo alarmantemente mala. Pocos pagando mucho y muchos que no pagan. Recuerden que aquí la economía informal es mayor a la formal. Lo que ya nos advirtieron es que después de las elecciones del 6 de junio vienen cambios fiscales, llámese una “miscelánea fiscal”.
Vienen después de las elecciones porque serán impopulares y no pueden arriesgar antes de ella nada del capital político. Lo lamentable de todo esto y que puedo sintetizar en muy pocas palabras es que vienen cambios para cobrar más a la base cautiva y nada nuevo para tener más contribuyentes, que es lo que se necesita.
El gasolinazo podrá no gustarnos, pero es una forma de captar impuestos de muchos informales, aún mejor sería gravar el consumo, pero eso, en esta administración no va a ocurrir.
@juansmusi​​​​​​​​

No basta la disciplina fiscal

Siempre he pensado que el mejor presidente que México ha tenido en la historia reciente es Ernesto Zedillo. No sólo recibió a un país en caos, sustituyendo a un candidato asesinado, un México roto con Ejército Zapatista y una ola de secuestros, crímenes políticos, etc. Recibió un México quebrado.
En aquel entonces no era público cuánto había en Banco de México y tampoco estaba claro cuánto había en vencimientos de deuda. El tipo de cambio era fijo y justo cuando le entregan al país se mueve la banda de flotación que, en pocas palabras, se deja flotar. El tipo de cambio fijo es un error y era insostenible.
Hoy solo China mantiene su régimen cambiario fijo y lo puede hacer porque tiene más de tres trillones de dólares en reservas y le alcanza. Sólo a China. Por ahí hay otros pequeños países que han logrado mantener un régimen cambiario fijo, pero a un costo muy alto.
Pues cuando Zedillo llega, truena todo, caos total, devaluación al 100%, tasas de interés arriba del 100%, hipotecas impagables y un país con $6 mil millones de dólares en reservas y vencimientos en el siguiente trimestre por más de $25 mil. Tuvo que salir al quite Bill Clinton y darnos un paquete de ayuda, o sea un crédito por $30 mil millones de dólares. Esto no podía seguir así. Y es entonces que Zedillo decide implementar algo muy costoso y doloroso, pero que hasta hoy conservamos y que ha marcado una diferencia en nuestro país: La disciplina fiscal. ¿Qué es la disciplina fiscal? Es gastarse lo que se recauda y no mucho más. En nuestro caso es: gastar lo poco que se recauda ya que tenemos una pésima estructura fiscal.
A veces nos gastamos un poco más y a eso se le conoce cómo déficit. Pero siendo pequeños, son manejables y permiten a un país mantener la salud financiera o lo que se conoce como Finanzas Públicas sanas. Pues esto que empezó Zedillo, mejor o peor lo mantuvo Fox, Calderón, Peña y hasta el momento lo que va de López Obrador. La relación de deuda vs el Producto Interno Bruto desde que existen finanzas públicas sanas ha oscilado entre el 30% y 50%. Lo anterior hace que la calificación crediticia del país sea buena y la gente tenga apetito por invertir en México.
Lo que quiero decir con todo esto es que si, es fundamental mantener la disciplina fiscal y las finanzas públicas sanas, eso nos ha dado estabilidad en la parte macroeconómica y nos ha permitido tener transiciones tranquilas. También nos ha permitido captar inversión extranjera directa, a largo plazo. Dinero que llega a generar empleos, riqueza y crecimiento económico.
Que la gente que encabece la Secretaria de Hacienda y el Banco Central mantenga esta disciplina, esta institucionalidad del manejo de ambas y que comprendan que esto no se puede tocar, cambiar o arriesgar será fundamental. Pero todo lo anterior tiene que venir acompañado de mensajes y directrices, así como de una visión congruente.
Recaudar poco y gastarlo en gasto social, no nos endeuda, pero no aporta crecimiento, el dinero se gasta y se interrumpe un circulo virtuoso en donde también la recaudación se invierte en proyectos de infraestructura y en apoyos a los sectores productivos para generar empleos y bienestar.
Pero además de no invertirse y gastarse estamos mandando señales de desconfianza y de incertidumbre: NAIM, plantas cerveceras, cancelación de proyectos de inversión en la parte energética, amenazas de tocar las reservas del Banco Central, recepción de efectivo, una pésima estrategia de vacunación etc.
Por más disciplina fiscal que tengamos, si esta no viene acompañada de una serie de acciones y visiones congruentes, puede ser insuficiente y provocar una pérdida en la calificación crediticia y eventualmente el grado de inversión.
@juansmusi​​​​​​​​

La cualidad de Estados Unidos

Nuevo fracaso para destituir a Trump. Esto puede salir muy caro de cara al 2024, en pocas palabras lo dejaron vivo y puede llegar con más fuerza. En fin, falta mucho y lo que más debe pesar de cara a esa nueva elección es el desempeño del presidente Joe Biden y por supuesto el estado en el que llegue la economía.
Hoy, pareciera inminente la aprobación del nuevo paquete de estímulos por $1.9 trillones de dólares y es justo esto que merece pensarse y actuar bien. Imprimir dinero, no es así de fácil. Hay consecuencias, sin embargo, Estadios Unidos tiene una condición única que no tenemos en el resto del mundo. La capacidad de crear y destruir liquidez, así como de administrar un déficit gigantesco.
Esto se puede gracias a la hegemonía que ese país tiene históricamente. El mundo lo sigue y seguirá financiando. Hasta ahora no importa el déficit y la creación de dinero, que seguimos viéndolos como un refugio seguro, los dólares y los bonos del tesoro a tasa cero siguen siendo la mejor alternativa global al “fly to quality” vuelo hacia la calidad, literalmente.
Esto quiere decir que el mundo prefiere dólares a euros, yenes, yuanes, libras, etc. Crear dinero de nuevo para mandar cheques a los hogares norteamericanos tiene también sus riesgos, y aunque mantengan esa hegemonía, el principal enemigo es la inflación.
Y justo el fin de semana Biden llamó a su capaz y brillante secretaria del tesoro para discutir el tema y sobre todo tenerlo presente. Janet Yellen, quien fuera la cabeza de la Reserva Federal, sabe y conoce de esto y seguramente fue a alertar al presidente acerca de las ventajas y desventajas. Que maravilla estar rodeado de gente así de capaz y experta en la materia. Delegar según la especialidad y como líder saber y reconocer a cada quien en su área de conocimiento. Al mejor en cada una de las áreas. Sentido común que no es tan común en muchos países del mundo.
Pues, aunque ya le haya o vayan a encontrar la forma a la distribución de la ayuda y a la impresión de más billetes, están preparados para afrontar las consecuencias y tratar de prevenir una lógica y probable inflación cuando venga la recuperación económica.
Estados Unidos hoy sigue siendo la referencia y la capacidad de salir delante de episodios de crisis y la velocidad a la que lo logran hoy solo puede ser comparada con China, con un modelo completamente diferente de país, empezando porque China es todavía muy cerrada al mundo en muchos aspectos y a diferencia de los Estados Unidos, se ha autofinanciado y hoy es el país con más reservas, que, por cierto, también están en su mayoría invertidos en dólares.
La recuperación económica hoy es muy fácil de entender y se explica como la capacidad de vacunar a la mayor gente posible diario. Cosa que están haciendo muy bien en la mayoría de los países desarrollados. No es muy difícil de entender, pero, entre más rápido y más gente esté vacunada, esa economía saldrá adelante antes.
En el plano local, ocurre lo esperado, Banco de México decide bajar las tasas de interés al 4%. Este pareciera ser el primer movimiento bajista de varios que se esperan en el año. Es muy probable que, para la mitad de año, vayamos a tener un par de movimientos hacia el 3.50%. La segunda mitad del año, dependiendo el estado de la economía, que anticipo no será muy bueno, vea una o dos más, para acabar el año en 3.25% o 3%.
Después de 20 días vemos de nuevo romper al dólar la barrera de los $20 y es muy probable que en el corto plazo se aprecie más. Dicho esto, podría ser muy pronto oportuno volver a construir posiciones en esa moneda.
@juansmusi​​​​​​​​

Arranca con el pie derecho

Al mundo le vino como bálsamo la llegada de Joe BIden. Las formas de Trump y su peculiar estilo arrogante tenían cansados a muchos. Trump representaba a una corriente de lideres populistas y disruptivos que han llegado en muchos países del mundo a confrontar a los políticos de siempre y que han aprovechado el hartazgo generalizado para posicionarse. El cansancio, la ignorancia y la polarización son los comunes denominadores.
El discurso populista, tendencioso y divisor basado en repetir las mismas tres o cuatro mentiras parecía funcionar. Hoy el país más importante del mundo cambia de rumbo y solo le llevó 4 años a la potencia número uno, dar una vuelta de timón.
Arranca bien la transición, sin alborotos, desequilibrios y hasta con mercados alegres a pesar de la llegada de la “ola azul” completa. Cámara baja, alta y presidente demócrata; algo que no gusta al ser mayoría absoluta. A los mercados también les gustan los contrapesos.
Llega Biden y empieza a trabajar y a firmar órdenes ejecutivas: De regreso al Pacto de París, esta administración si cree en el calentamiento global y buscará de todas formas y en todos los rubros posibles reducir la emisión de contaminantes.
Energías verdes y renovables y formas eficientes de generación de energía y bajar abruptamente las emisiones que aceleran el cambio climático. Obligatorio el uso del tapabocas. Si el anterior líder no ponía el ejemplo y no creía en él, pues ahora se hace obligatorio. Un detalle tan simple que puede cambiar dramáticamente la ola de contagios.
Ni un dólar más al muro que divide nuestro país con ellos y revivir la posibilidad de los inmigrantes para permanecer y legalizar su estancia a través del programa DACA. Reinsertar a Estados Unidos en liderazgos históricos a los que Trump renunció: su importancia en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a muchas cosas más en donde pienso nos conviene lleve la batuta nuestro vecino y socio comercial más importante.
Los mercados están contentos con la vuelta a esta normalidad, pero también les gusta mucho más el agresivo plan contra el COVID que trae Biden. Reglas más estrictas para visitantes, pruebas, cuarentena y desde luego mucho dinero para distribuir más rápido y eficientemente la vacuna. Es más, están provocando un turismo de vacuna que es muy sensato. Más gente que vaya, que gaste, que se quede por periodos prolongados y que evite que siga la cadena de contagios.
Los mandatarios de países subdesarrollados cuya prioridad debería de ser la aplicación de la vacuna, primero por la salud y segundo por la economía han probado ser ineficientes y con ello están posponiendo la mejora.
Los mercados también festejan el plan de $1.9 trillones, que aún no es aprobado y que requiere del visto bueno de la mayoría demócrata más 10 senadores republicanos, no será fácil, pero se ve muy probable.
Están reportando las empresas norteamericanas que cotizan en bolsa un buen cierre de 2020, esta semana en particular puede seguir animando con los reportes de las gigantes tecnológicas y comerciales, las FAANG. (Facebook, Amazon, Apple, Netflix que ya reportó muy bien y Google)
Buenas noticias también de China, la segunda potencia económica, que tuvo un crecimiento del PIB al cierre del año mayor al esperado.
Lo único que ha cambiado en México en cuanto a lo macro es una pérdida de valor peso contra el dólar que pasó de los $19.70 a los $20.10. Yo sigo pensando que con las tasas en cero en EEUU y con más impresión de dinero, la estabilidad cambiaria continuará, pero también es digna de aprovecharse, es decir, debajo de $19.90, es muy buen nivel de compra.
@juansmusi​​​​​​​

Lo que hay que vigilar

A pesar de la pandemia y del duro efecto sobre la economía, los mercados financieros en términos generales tuvieron un buen año y en EEUU los índices S&P 500 y Nasdaq, espectaculares. Gran parte de este éxito fue por grandes empresas que durante la pandemia no solo no cayeron, sino que se fortalecieron y la pandemia les ayudó.
Hoy esas empresas que muchos identifican como “tecnológicas” pesan tanto en los índices que los arrastraron a un gran año. En esos mismos índices hay empresas muy golpeadas y rezagadas y que ahora con el surgimiento de la vacuna seguramente se recuperarán, aerolíneas, hoteles, cruceros, petroleras, parques de entretenimiento, espectáculos, etc.
La Bolsa Mexicana solo rindió el 1.21% en el año y creo que independientemente de su valuación, que para muchos es barata, obedece a la falta de apetito por el país. Una perspectiva negativa de país no anima a los inversionistas a comprar su bolsa de valores. El peso mexicano se depreció solo 5.63% y digo solo porque la expectativa en general era de una mayor caída, sin embargo, la depreciación generalizada del dólar contribuyó a esta sorpresa y también ayudó que no hubo un deterioro de las finanzas públicas y por ende se mantuvo la salud fiscal y financiera.
Las remesas (dinero que envían mexicanos que trabajan y residen en EEUU a familiares en México) volvieron a tener un crecimiento importante con respecto al año anterior. Otra sorpresa que a pesar del desempleo y el encierro haya crecido y no disminuido como se esperaba. El precio del petróleo también sorprendió, ya que cerró el WTI (West Texas Intermediate) cerca de los $50 dólares, un nivel no visto desde febrero del 2020.
Los rubros que más nos benefician y más nos gustarían ver crecer, disminuyeron, y me refiero a la inversión pública y privada, que, de nuevo, ante un entorno negativo y poco confiable prefirieron otros activos u otros países. La inflación va a terminar en un rango muy aceptable, ligeramente arriba del 3%y la tasa de referencia también acabó en un nivel esperado de 4.25%. Y a nadie sorprenderá también ver una cifra final del PIB cercana al -9%.
Estas variables habrá que vigilarlas para el año en curso. Un año que tiene un componente diferente, elecciones intermedias. Y aunque este es un asunto más político que económico, si tiene una incidencia directa sobre estas variables por la asignación de los recursos públicos. En pocas palabras, gran parte de la recaudación, tendrá fines electorales y lo más popular es hacerle llegar dinero a la gente de manera directa a través de los programas sociales para ganarse el voto.
Esto puede ser relevante más adelante porque dicha asignación de recursos no beneficia al desarrollo y crecimiento económico y si puede deteriorar las cifras macroeconómicas y con ello puede venir un deterioro en las finanzas públicas y por ende en la calificación crediticia del país.
Recordemos que ya los fondos de emergencia se agotaron y de ahí que la inventiva o creatividad de muchos ignorantes con poder los ha llevado a sugerir o exigir el uso de las reservas del Banco Central o bien utilizarlo para lavar dinero captando dólares en efectivo. Esto, sin importar la autonomía del Banco de México. Si esto progresa en el algún momento, las consecuencias serán catastróficas.
Es muy probable tener un año de crecimiento positivo entre el 3% y 4%, que viniendo de un -9% no es nada bueno, pero es mejor. También si se cuidan las finanzas públicas como se ha hecho hasta ahora, muchos de los indicadores que se comportaron bien durante el 2020, se puedan mantener similares en el 2021, especialmente el tipo de cambio. Aquí lo interesante será ver cómo se comporta la moneda norteamericana ya bajo la gestión de Biden, que en principio supone no habría cambios drásticos.
Yo sigo prefiriendo invertir en dólares y escoger bien los activos en esa divisa ante un frágil entorno y una perspectiva nada halagüeña de nuestro país.
@juansmusi ​​​​​​​​

Adiós 2020

Este año ha sido muy difícil y para la mayoría y muy malo en muchos sentidos. Pero si nos centramos en lo económico la mayoría coincidirá que fue difícil, y en términos generales peor que años anteriores. Como en todo hay excepciones, Amazon, Apple, Microsoft, Netflix, Peloton, Zoom y algunas otras empresas han tenido un año extraordinario. Pero insisto, la gran mayoría ha experimentado un ejercicio de supervivencia y en muchos casos el reto sería ese, cruzar la barrera y esperar por mejores cosas.
Y fue en esta difícil dinámica que muchos aprendimos a trabajar desde casa, que muchas empresas tuvieron que buscar formas de ser más eficientes y con ello recortar personal o recortar los ingresos de sus empleados, y muchas otras, no lo lograron y tuvieron que cerrar. Y es que, en México, la pandemia fue especialmente dura, porque la supervivencia fue de cada quien, sin ningún tipo de apoyo, mientras que en otros países las ayudas y paquetes gubernamentales fueron muy cuantiosos.
Cerramos mejor que como estábamos hace 6 o 7 meses. Hoy hay una vacuna y con ella llega la esperanza de que las cosas mejoren. Hoy el reto es la distribución y aplicación a billones de habitantes. Que paradoja estar esperando este momento y tener tanta esperanza en ella y hoy muchos decidirían no aplicársela porque es muy nueva o muy pronto. Desde mi punto de vista correrán un riesgo mayor, que es contraer el virus y no parar la cadena de contagio.
Y es así como en EEUU también el año cierra mejor porque el fin de semana se dio por aprobado un nuevo paquete de estímulos para las familias norteamericanas. Más dinero fabricado que traerá más adelante consecuencias, inflacionarias por un lado y la más visible últimamente ha sido la pérdida de valor del dólar.
Se aprobaría de último minuto también el BREXIT. Un acuerdo para gradualmente ir resolviendo asuntos de cuotas, migración y desde luego que de impuestos entre el Reino Unido y la Eurozona. Hay optimismo y se piensa que los 27 países miembros de la Unión Europea podrían unánimemente votar a favor de un acuerdo para las partes y también el parlamento británico.
Enero debe estar marcado por la continuidad a la aplicación de la vacuna y su seguimiento, los acuerdos en Europa en torno al Reino Unido y una toma presidencial en EEUU que debe transcurrir sin ningún contratiempo. Biden llega a la oficina oval y al mando de la economía más importante del mundo. Seguramente vienen cambios drásticos en la política y en los liderazgos a los que Trump renunció.
Las relaciones diplomáticas en términos generales deben mejorar. En la parte económica no espero grandes cambios recién llegue. Sin embargo, si pueden volver cosas como el seguro popular (Obamacare) que tiene implicaciones importantes en el presupuesto. También vendrá una mayor regulación en materia financiera y ojalá y venga también una mayor recaudación a las clases más privilegiadas.
Aprovecho para desearles a todos un mejor 2021 y mucho ánimo, que, si bien será menos complicado que el actual, será difícil. Tardaremos más de un año en regresar a niveles pre pandemia, y esto implica que seguiremos luchando por sobrevivir.
La prudencia y la disciplina en un año así son esenciales. No hay esperanza alguna de que puedan llegar apoyos y esperemos que durante el 2021 se pueda mantener la calificación crediticia y las finanzas públicas sanas en México. También deseo que no vengan ocurrencias e imprudencias de la clase política que dañen la autonomía del Banco Central, ni nada que pueda deteriorar el estado actual de la economía.
@juansmusi​​​​​​

Que cierre tan complicado

Parece que a estas alturas del año deberíamos estar radicalmente en otro lugar al que estamos. Todos pensamos que para este mes además de vacuna, la situación estaría bajo control. Y es que muchos comparamos lo vivido en 2009 con el H1N1 en la “Influenza Mexicana” con el Covid 19. Y no, nada que ver en ningún sentido. Hoy, el mundo entero está con más contagios, muertes y problemas de saturación en los sistemas de salud.
Es increíble como nadie la ha librado y la única diferencia es que unos están menos peor que otros por la manera en la que han orientado a su población y como los han dirigido. Cuando el ejemplo ha sido desde el inicio de tomarse las cosas en serio y se ha fomentado la cultura del tapabocas y esto viene desde arriba, hay sin duda un menor descontrol.
También en los países en los que se advirtió sobre la seriedad del virus y su capacidad de acabar con la población vulnerable, hoy se encuentran menos mal.
Cuando la cabeza, el mayor líder, la mayor autoridad, lo han desacreditado, no se lo han tomado en serio e incluso no promueven la cultura de la prevención, las consecuencias son desastrosas, en la salud y en la economía.
Para muchos giros de negocios el mejor mes es diciembre y es justo ahora que ante la incontrolable y caótica situación se regresa al rojo, al confinamiento. Negocios relacionados con Navidad, juguetes, comida, tiendas que ofrecen mercancía para regalos, restaurantes y muchos otros giros, cerrados y en muchos casos dando el puntillazo final.
La salud y la vida se deben anteponer a la economía, sin duda, el problema es cuando llevas 10 meses padeciendo en materia económica y por supervivencia tienes que salir. Insisto, estamos a tiempo de que el líder moral más popular hoy de México predique con el ejemplo, use el tapabocas y en esa oportunidad diaria que tiene de comunicarse con el pueblo, lo haga de manera certera y oriente con la seriedad y la aceptación de la situación en la que estamos.
El hubiera no existe y hoy habrá que pensar en la mejor estrategia hacia adelante.
De nuevo las proyecciones económicas se afectarán y el pesimismo volverá. Los últimos meses las estimaciones del PIB, tipo de cambio, inflación y tasas de interés se veían afectados de manera positiva, pues este cierre y nuevo confinamiento podría ayudar a volver a un menor PIB y un mayor tipo de cambio. La inflación y la tasa no se modificarían gran cosa.
Mientras unos hacen fiestas, reuniones y posadas, y además las presumen en redes, muchos millones hoy pagan las consecuencias de esta irresponsable e insensible actitud.
El mundo centra la atención en cuatro temas para el cierre de este terrible año:
1.- El posible surgimiento de una nueva cepa más contagiosa en el Reino Unido.
2.- El seguimiento, efectividad, distribución y aplicación de la vacuna.
3.- El acuerdo del paquete económico en EEUU para ayudar a aliviar la economía por la pandemia.
Este acuerdo atraviesa por un momento de optimismo y aunque es menor al paquete original de $1.4 trillones, podría salir por $900 billones (cifras en cantidades norteamericanas) y 4.- Negociaciones del BREXIT. – al igual que el punto anterior, atraviesa por un momento de optimismo y se piensa que puede haber acuerdo de última hora y evitar el “Brexit duro”. La fecha se ha venido posponiendo y el nuevo límite es el 31 de diciembre.
@juansmusi​​​​​​​

2021

Cuando muchos me preguntan, ¿Cómo ves el 2021? Lo primero que me viene a la mente es que mejor que el 2020, pero esto no es necesariamente muy bueno porque el presente año ha sido muy malo y extremadamente difícil.
Quizá una forma objetiva de explicar las dificultades y retos que traerá el próximo año sea partiendo de las expectativas que publicó Banco de México en su más reciente encuesta.
PIB. – El crecimiento para 2021 podría estar en un rango de 3.3% a 3.8%. Cuando vienes de una contracción de -9%, crecer al 3% o 4% no es muy bueno. Y lo quiero explicar de la siguiente forma: si en el 2018 crecimos 2% y veníamos de un 2017 en el que se creció 2% pensábamos que era mediocre, pero era sobre un producto interno bruto mayor. Una empresa que vende $100, si el siguiente año crece 2%, vende $102. Si esa empresa se contrae 9% vende $91 y al siguiente año crece al 4%, vendería $93.6, muy por debajo de los $102.
Explicado así, el 2021 sería de $93.6 contra un 2018 de $102, o sea muy lejano. Pensemos que crecemos a ese ritmo, tomaría hasta 2023 regresar a los niveles que estábamos en 2018.
Inflación. – Aquí la noticia es positiva tanto para el 2020, como la expectativa del 2021. En 2020 podríamos terminar con 3.6% y la expectativa para el próximo año es de 3.5%. Son cifras ligeramente arriba de una meta de 3%, pero no son preocupantes. El tema importante aquí es que un ahorrador no gana tasas reales positivas, es decir en cetes no le ganas ni a la inflación.
Tasa de referencia. – Banco de México hoy tiene a la tasa en 4.25%. Queda una reunión en este año el día 17 del presente mes. La mayoría pensamos que ya no se mueve la tasa y cierra en este nivel el 2020. Para 2021 sin precisar en que momento, la tasa se bajaría únicamente una sola vez, para ubicarse en 4%. Esta es una buena noticia para la economía, relajar más la política monetaria y abaratar el costo del dinero para quienes tienen créditos, sobretodo el sector productivo de la economía, sin embargo, sería mejor que bajara más. Para los ahorradores no es una buena noticia, porque los réditos o rendimientos se reducen aún más.
Tipo de Cambio. – Aquí es sin duda donde más sorprendidos estamos todos, porque es la variable que más se ha movido y además en un sentido que no lo esperábamos. Insisto, es más una debilidad del dólar contra todas las divisas, que una fortaleza del peso mexicano. La expectativa de cierre según esta encuesta para el 2020 es de $20.50, que hoy me parece ya alta y yo lo ubicaría más cercano a $20 y para el cierre del año 2021 es de $21.20. De darse estas cifras esto quiere decir que solo por revaluación del dólar en un año se podría uno ganar el 6%.
En términos de la economía real y respondiendo a como pinta 2021, creo que será un año menos malo que este, pero aún muy difícil.
Debemos cuidar nuestra fuente de ingreso, priorizar y ser prudentes. El surgimiento de una vacuna y la posibilidad de que cada vez más sectores de la economía regresen a un mejor ritmo, me hace suponer que la mejora es inminente.
Un par de buenas noticias para México provienen de las agencias calificadoras Fitch y Standard & Poors que ratifican su calificación a nuestro país y que alejan momentáneamente el fantasma de la degradación y con ello el perder el grado de inversión.
El mérito de esta noticia radica en la prudente administración de los recursos públicos que es conocida como responsabilidad o disciplina fiscal. Sin embargo, es muy vulnerable porque cada año es más complicado mantenerla bajo la actual estructura fiscal y con la ausencia de crecimiento y desarrollo.
@juansmusi​​​​​​​
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