Mejoran las cosas

Arrancamos una nueva semana, corta, por el feriado del lunes en EE.UU., sin embargo, hay información muy relevante que se conocerá a lo largo de la misma.

El ánimo que prevalece es de optimismo, la semana anterior cerramos en una nota positiva en el tema laboral, ya que los empleos creados en el mes de junio excedieron la expectativa de 750,000 nuevas plazas a 850,000 que fue la cifra oficial.

El tema laboral es fundamental para darle solidez y credibilidad a la economía norteamericana, que ha visto tanta impresión de dinero a través de programas de recompras y los estímulos por desempleo, así como las ayudas por COVID.

La recuperación del mercado laboral es fundamental y aunque se está avanzando en este tema, la deuda por los 11 millones de empleos que se perdieron en la pandemia sigue siendo de 6 millones de vacantes.

En la semana confirmaron el buen paso de la economía también varios indicadores de consumo, actividad industrial y en el mercado inmobiliario, los precios de las viviendas, que por cierto en muchos estados ya rebasan máximos históricos, así como la construcción de casas nuevas que se encuentran en niveles muy altos.

Esta semana conoceremos el paso de la economía en el sector servicios y todo indica que el dato será favorable también.

El presidente Biden no llegó a su objetivo de vacunar al 70% de habitantes y se quedó corto por 4%. Lo anterior no fue por falta de vacunas, es inminente que muchos, ya no se quieren vacunar.

A México todos estos indicadores le favorecen y además de continuar recibiendo una cantidad impresionante de remesas, el rebote económico de nuestro vecino, también significa una mejora en las exportaciones. Y así, los datos lo confirman y por ello el rebote económico este año podría superar el 6% del crecimiento del PIB.

Después de las elecciones lo que si bajó de manera dramática fue la campaña de vacunación. Ante la política mexicana, ya no es tan importante vacunar a la población.

Esta semana se publican el miércoles las minutas de la FED y el jueves las minutas de Banco de México. Ambos son documentos muy interesantes que nos permitirán ver con más claridad el rumbo de la política monetaria. Allá, buscaremos pistas para ver si es que las alzas empiezan en el 2023 o también se van a anticipar.

Aquí en México veremos las razones más detalladas de la sorpresiva decisión de elevar la tasa a 4.25% y también buscaremos indicios de hasta donde pueden llevar la tasa de referencia en lo que resta del año. Hay analistas que piensan que fácilmente cerraremos el año con una tasa superior al 5%. Y hablando de ello, el mismo jueves se publica la inflación de la segunda quincena de junio, veremos si es que ya empieza a ceder y podemos bajar la cifra anual del 6% o si bien se sigue presionando.

Esta semana seguirá el debate en la OPEP para tratar de bajar los precios del petróleo que hoy se ubican alrededor de los $75 dólares por barril, a través del incremento conjunto en la producción. La tarea es convencer a los Emiratos Árabes, que ya llevan dos intentos fallidos.

También sigue progresando la idea de la fiscalización global y parece alcanzar el 90% de apoyo del PIB mundial, representado por 130 países. El objetivo es fiscalizar a las grandes empresas que establecen su domicilio fiscal fuera del país de origen para bajar o no pagar impuestos. Se habla de una tasa del 15% y que podría entrar en vigor en el año 2023.

@juansmusi​​​​​​​

Inesperado ¿pero necesario?

La semana pasada nos sorprendió Banco de México con un alza de tasa de 4% a 4.25%, literalmente nadie, lo veía venir. Ese mismo día, el jueves temprano se publicó el dato de la inflación de la primera quincena de junio y el dato fue malo.

La cifra anual de inflación regresa arriba del 6% cuando el objetivo máximo del Banco Central es 4%. Evidentemente esto preocupa y no es una buena noticia. La inflación nunca es buena noticia, pero es mejor recibida cuando hay demanda, poder de compra y desde luego crecimiento económico.

Lo preocupante además del incremento de precios, que literalmente es un impuesto para toda la población y una pérdida real en el poder adquisitivo, es el momento en el que llega. Veamos en contraste con nuestro vecino, Estados Unidos también tiene una inflación muy alta, no vista hace muchos años y arriba del 5%.

Sin embargo, ahí la recuperación económica y las causas de la misma tienen que ver con un rebote económico que es más percibido por un amplio sector de la población. No es bueno y no deja de ser preocupante para ellos y para la Reserva Federal, pero ahí ha habido estímulos fiscales, monetarios, recompra de bonos, seguros por desempleo, etc. Cosas que aquí no ha habido.

En México el mayor apoyo por la pandemia que ha habido es el efecto del rebote en las remesas, que este año podrían llegar a $50 mil millones de dólares y que son el ingreso de divisas más grande del país y que desde luego mucho de ese dinero va a hogares y es utilizado para gasto.

¿Era necesario subir la tasa de referencia? ¿Actuaron de manera prematura? No hay una respuesta correcta, a muchos les gustó esta decisión y a muchos le molestó. Cabe señalar que no fue una decisión unánime, la votación fue 3 a 2 y también cabe señalar que la FED no ve estas acciones en el corto plazo porque siguen pensando que este efecto inflacionario es coyuntural y de corto plazo y que poco a poco se va a corregir o mejorar.

Yo siempre he pensado que los miembros de la junta de Banxico tienen mucha más información que incluso los analistas más profundos y respetados. No tomaron esta decisión sólo porque salió mal el dato en la mañana. Fue un factor sin duda, pero la decisión se tomó porque ven tal vez, que el fenómeno no sea transitorio o de corto plazo y a esta preocupación mayor, hay que aplicarle una medicina mayor.

La parte negativa de subir la tasa es sin duda encarecer el costo del dinero, que insisto, en este momento tan delicado aún de la economía duele mucho. El crédito barato en estos momentos es crucial.

La parte positiva es buscar controlar la inflación con el aumento de los rendimientos de los bonos e instrumentos de deuda del gobierno y del sector privado y como consecuencia atraen flujos del extranjero que aprecian temporalmente a nuestra moneda. De ahí la nueva “fortaleza” del peso. Podemos estar a favor o en contra de la decisión, pero confiando en nuestro banco y su autonomía, es lo que nuestro banco central considera oportuno hacer, con independencia de lo que piense el poder ejecutivo, el sector empresarial o si es popular o impopular.

El próximo viernes se publica el dato del empleo en Estados Unidos y se espera un dato por arriba de los 700,000 empleos creados durante el mes de junio. Es un dato siempre importante, pero más ahora, un momento crucial para medir que tan real es la recuperación económica.

@juansmusi​​​​​​​​

Elecciones desde la perspectiva de mercados

Antes que nada, felicitar a todos aquellos que salieron a votar, ejercer tu derecho, elegir y también ratificar o no las personas que nos representan, te da derecho a exigir, pedir y también a quejarte.

Creo qué hay luz y sombra, agrio y dulce y positivos y negativos.

La participación fue la más alta registrada en las intermedias, una tasa del 52% contra el 48% que se había registrado en el 2015. Es positivo que sea mayor, pero no se ustedes, yo pienso que fue muy bajo sólo incrementar el 4%. Es increíble pero esta apatía sigue decidiendo y favoreciendo a las fuerzas políticas mayoritarias. La frase “Los pueblos tienen el gobierno que se merecen” es muy precisa y cierta.

A continuación, un resumen con cifras preliminares y no oficiales:

En el Congreso, que, de hecho, creo que es lo más importante, el resultado fue positivo. El resultado más temido era que Morena tuviera mayoría calificada y con ello pudiera cambiar las leyes y modificar la constitución. Eso, no ocurrió. Gana la mayoría simple y con ello tendrá que negociar las cuestiones y cambios estructurales.

En las gubernaturas se puede decir que como era previsto, arrasaron, Morena y aliados se llevan 11 o 12 de las 15. La buena noticia es que, en los congresos locales, también hay un equilibrio de fuerzas y servirá de contrapeso.

En la CDMX si hay un revés fuerte, solo 6 alcaldías permanecerían con Morena. 10 estarán en manos de la oposición.

Insisto, no soy politólogo y mi opinión es solo relacionada con los impactos económicos y financieros que puedan tener estos resultados. Y cómo ya lo comenté, los mercados y la economía, la inversión y el dinero prefieren equilibrios y contrapesos.

La reacción del tipo de cambio ante lo que ocurre en el congreso es positiva y de nuevo la ventana de entrada y de oportunidad se abre. Inversión en dólares abajo de $19.80 me parece muy atractiva y que hace todo el sentido del mundo.

Que sirva esto para mejorar a México más en 3 años. Que la participación sea mayor, no solo 4%, mucho más. Que los partidos entiendan que la gente preparada es los que más se necesita, que las campañas y las propuestas no se hacen con actores, futbolistas y niños que les cargaban los palos de Golf a sus papás, y menos bailando.

Que la oposición para serlo, se tiene que unir, poner a un candidato como a una ex Miss Universo y no acordar uno de oposición, no jala, así se pierde Baja California. Que si no hay coaliciones pueden seguir ganando las hijas de los que no pudieron contender por tener demandas de violación.

No tengo nada en contra de la hija del candidato, pero improvisar y sacarse de la manga que ella sea la candidata y gane, inaudito. Donde se unieron de verdad y hubo coaliciones con acuerdos, compitieron de cerca y en muchos casos, ganaron.

Gana México con los equilibrios, gana México con el INE como institución y autoridad máxima electoral y ganan los ciudadanos que a través del voto buscan tener un mejor país.

Ayer llegó la vicepresidente de EEUU, Kamala Harris, la agenda es migratoria, pero ojalá también se toquen otros. Fortalecer la relación bilateral, basado en el cumplimiento de las leyes, instituciones, reformas y tratados sería algo extraordinario.

@juansmusi

Ojalá y sea temporal

La política monetaria, las proyecciones y los diferentes pronósticos acerca de los principales indicadores económicos a nivel global se han visto afectados y sin duda modificados hacia adelante. Los escenarios en su mayoría, estaban elaborados pensando aún en una lenta recuperación económica y con bancos centrales muy blandos y prácticamente buscando como coadyuvar para salir de la tragedia económica desatada por la pandemia.

En muchos casos los estímulos monetarios continúan y los programas de recompra de bonos también. Estados Unidos, Europa, Reino Unido y Japón destacan por ser grandes intervencionistas en los mercados. Lo que nadie vio venir es que todo lo anterior, aunado a los paquetes de ayuda de los diferentes gobiernos y un rebote en los precios de las materias primas ante este “abrupto despertar” provocaría inflación y con ello el peor impuesto a la población, la pérdida del poder adquisitivo.

Y si pudiéramos resumir en una idea central la creación de los bancos centrales el común denominador sería que están para mantener el control de precios, o sea, para mantener baja la inflación. Estímulos monetarios, recompra de bonos y rebote en los precios después de un largo periodo de recesión hacían muy obvio que la inflación aparecería.

Lo que nadie vimos es que llegaría tan rápido y tan alta. Veamos dos casos: Estados Unidos con la mayor cifra de hace 13 años y al doble del objetivo del 2% y México, también al doble del objetivo de 3%. Allá la inflación supera el 4% y aquí el 6%.

La mala noticia es que los bancos no solo no deban continuar con las ayudas, si no que pudieran empezar a subir el costo del dinero a través de la tasa de interés. A esto se le conoce como endurecer la política monetaria. Al subir las tasas los mercados accionarios se verían afectados y los precios de los bonos también. Pero la afectación más directa es al crédito y al financiamiento, que se encarece.

La buena noticia puede ser que esto solo sea transitorio, ya lo dijo Jerome Powell, que estemos cerca del máximo y que poco a poco la inflación vaya bajando de aquí en adelante. En el caso de Banco de México el comunicado era de mayor preocupación y de un escenario de riesgo hacia adelante que en pocas palabras podría llevar pronto a subir la tasa una o dos veces en ves de bajarla hacia el 3%. De manera que el año podría ver su tasa de referencia en 4.50% o 4.75% si la inflación no cede. En Estados Unidos por el lenguaje y la seguridad con la que el Sr. Powell se expresa de momento está descartado un aumento en la tasa de referencia que hoy se ubica en 0.25%.

Lo que si se deben estar cuestionando y de manera importante es si deben bajar o interrumpir las recompras. En nuestro país vecino es impresionante ver cómo las ayudas por desempleo, los cheques otorgados por Biden y Trump y las condonaciones o quitas tienen en una zona de comfort a millones de desempleados que no solo no buscan trabajo, si no que gastan y contribuyen a este nuevo problema. También será necesario analizar hasta que punto continuar con estas ayudas que promueven la inactividad.

Esta será una semana crucial en ese país ya que Biden estará cabildeando su plan de infraestructura que excede los 4 trillones y que deberá ser financiado por un alza de impuestos a empresas y a personas que tienen ingresos muy altos. Medidas impopulares después del populismo fiscal que en su momento promovió la administración pasada.
En México el tipo de cambio se mantiene estable en gran medida por este diferencial de tasa que se mantiene amplio por las citadas razones. Este efecto temporal de poder comprar abajo de $19.90 me vuelve a parecer atractivo.
Estamos a 20 días de un evento muy relevante en nuestro país y que con independencia a la política, vería con muy buenos ojos un equilibrio o contrapeso en las fuerzas y partidos políticos. Las mayorías absolutas y la falta de contrapeso pueden en muchos casos ser peligrosas.

@juansmusi​​​​​​

Señales contrarias

Interesante y cambiante la información económica en todo el mundo. Cosas que pueden cambiar el rumbo del mercado en Estados Unidos son: presiones inflacionarias, un reporte de empleo y creación del mismo decepcionante y una posible reforma fiscal que impactaría a los mercados y al consumo. La semana pasada fue también muy controversial las declaraciones encontradas entre Janet Yellen y Jerome Powell. Ella afirma que hay suficientes presiones inflacionarias que pronto podrían justificar el alza de tasas y él ha tratado varias veces de calmar a los mercados con declaraciones en el otro sentido. La señora Yellen es una voz autorizada y que pesa en los mercados. Fue la presidente de la FED y ahora es secretaria del tesoro. El Sr Powell es el actual presidente, de ahí, que este encontronazo haya hecho ruido. En mi opinión, aunque tenga razón la hoy secretaria, no debe opinar. Sólo hace ruido y ya no es su trabajo. Seguro alguien se lo pidió y creo que no volverá a ocurrir, cada quien a lo suyo. La creación de empleo sorprendió a la baja, se esperaban cerca de un millón y no llegaron a 200,000. Esto no impactó de manera negativa gracias a que un débil reporte contribuye a que la FED no suba tasa pronto, y justo eso provocó calma. Las bolsas después de este mal dato, subieron. Además, se espera que después de un mal mes, pueda venir uno muy bueno.

En México no es muy diferente la historia en cuanto a la inflación. Se publicó la semana pasada y sorprendió de nuevo al alza y la cifra anual se ubica en 6.08%, más de 2% arriba de la meta en su parte superior que es de 4%. Esta es una señal de preocupación porque las inflaciones fuera de la meta, cuando hay recuperación económica, pleno empleo y consumo, no es mal recibida, pero al ser un momento tan complicado de la economía nacional, tener una inflación alta es otro mal síntoma. Por más que pensemos que es temporal y que poco a poco irá convergiendo hacia el objetivo, hay cosas que cambiarán. ¿Qué va a cambiar si esta inflación sigue alta? De entrada, la política monetaria. Banco de México que se pensaba podría bajar la tasa dos o tres veces en el año, ya no lo hará. Esa tasa de referencia que hoy se ubica en 4% y que podría llegar al 3.25%, se quedará fija hasta que no empiece a mostrar una clara tendencia de baja. Un efecto colateral positivo es que al mantenerse alta la tasa, sobre todo con respecto a EEUU, el tipo de cambio permanecerá relativamente estable. Las tasas altas retienen la salida de capitales, aunque como lo he venido diciendo, siempre y cuando se mantenga la disciplina fiscal y el grado de inversión.

Esta semana hay junta de gobierno en Banxico y seguramente el jueves no moverá la tasa. Lo interesante será el comunicado posterior a dicha decisión. El lenguaje que utilice, así como lo que ve hacia adelante será muy relevante.

Se abre una nueva ventana de oportunidad con el tipo de cambio, que desde mi punto de vista vuelve a ser atractivo para la inversión en esa moneda. La selección de activos y el momento es importante ya que muchas de las acciones favoritas han seguido subiendo y pienso seguirán, pero hacerlo cuando venga un ajuste es recomendable.

Esta semana siguen los reportes de las empresas que cotizan en bolsa y debe mantenerse el optimismo y los resultados “mejor a lo esperado” en general. La volatilidad seguirá presente y seguro muchos inversionistas ante esta ola positiva decide tomar utilidades.

@juansmusi​​​​​​

Posible oportunidad a la vista

Siempre habrá temas de que hablar y sin duda en este 2021 los principales hasta ahora son: inflación en muchos países del mundo, apoyos COVID en EE.UU., avance en la vacunación, auge de las criptomonedas y reportes corporativos de las empresas públicas en EE.UU.
Sobre la inflación ya lo había explicado la semana pasada que en esencia las presiones en los precios de energéticos y agropecuarios por la recuperación o rebote en las economías estaría presionando las tasas de los bonos, con ello algo de salida de los mercados accionarios para aprovechar que con menos riesgos se pueden mejorar los rendimientos.
A este respecto quiero pensar que como ya lo dijo Jerome Powell es transitorio y de corto plazo, pero de todas formas la cifra anual de inflación y creo es el caso de México, termine por arriba del objetivo.
Los países ricos han podido apoyar de diversas maneras para contrarrestar los efectos de la pandemia, pero el de mayor impacto para México es lo que han hecho los gobiernos de EEUU mandando cheques a trabajadores por $2,000 dólares. (Trump $400 y Biden $1,600)
Impresionante como se mueve la economía, muchos lo gastan para comer y cumplir necesidades y también muchos, para comprar artículos de lujo, bolsas, zapatos, ropa, que, aunque parece superfluo, también echan a andar el círculo virtuoso de la economía. Pues estos apoyos le generan a México un volumen de exportaciones a ese país por más de 50 billones de dólares.
La vacunación que también en el caso de nuestro vecino y principal socio comercial ya rebasa los 200 millones de vacunados. Gran estrategia para tener un retorno a la vida y una actividad económica normal lo más pronto posible. Impresionante el turismo de vacunas aprovechando los descuidos de otros países. Ellos, a cambio de la vacuna están dispuestos a recibir a millones de turistas que tendrán que quedarse 21 días o bien regresar a la segunda dosis, dejando una derrama que es bienvenida.
Demasiado bueno para ser cierto el alza de las Cripto. Toda esta liquidez ha encontrado un nuevo camino para la diversificación y hay un auge impresionante en un mercado volátil, de alto riesgo y que muy pocos sabemos si está barato o a punto de reventar la burbuja. Puede venir una mayor regulación y fiscalización que las afecte.
Arranca de nuevo la temporada de reportes trimestrales. Y enfocándome de nuevo en EEUU pienso que será otra vez una temporada favorable que excederá las expectativas en términos generales. El rebote, la vacunación, los apoyos y el retorno paulatino a la normalidad arrojará un buen primer trimestre de 2021.
Mientras todo esto ocurre, coyunturalmente y hasta cierto punto previsible el dólar se deprecia contra todas las monedas. Es claro que México y el peso no han hecho nada estructural para estar fuerte. Debajo de $20 y más a $19.80 me parece oportuno construir portafolios de inversión en esa moneda.
Creo que en el largo plazo la fortaleza del peso es muy cuestionable por todo lo que ocurre en nuestro país, finanzas públicas deteriorándose, la deficiente estructura fiscal y el bajo crecimiento económico, aunado a un ambiente incierto y de desconfianza sobre la inversión que puede terminar en la degradación de la calificación crediticia.
Pienso que esta ventana de oportunidad con el tipo de cambio se debe aprovechar, y recuerden, no hay que sacar los recursos para hacerlo.
@juansmusi​​​​​​​

Cuidando el patrimonio

Vivir en México, tener un negocio, tener bienes inmuebles, generar pesos y pagar impuestos aquí no está peleado con invertir en dólares y proteger lo que tanto costó acumular. Además, tener todo el riesgo de lo primero en pesos tampoco está pelado con la diversificación del ahorro.
El rumbo que toma el país, podría llevarnos a una eventual pérdida del grado de inversión, además se podría comprometer la situación de las finanzas públicas. Pemex y su terrible problema y todo lo que ha promovido desinversión y desconfianza podrían llevarnos a una devaluación. No sé en que proporción, pero al final, una depreciación.
Cuando tienes ya un riesgo suficiente en pesos, creo que en la parte financiera hace más sentido diversificar. En renta fija o instrumentos de deuda en pesos los rendimientos en términos netos no superan la inflación. Esto en el resto del mundo es prácticamente aplicable. En ningún lugar en este momento el premio excede la inflación.
Lo qué hay es la protección de una moneda más sólida como el dólar. Un cálculo sencillo es: aún no ganando intereses en dólares hoy a $20.20 si se sube el tipo de cambio a $21.20 el rendimiento por ese desliz de la moneda equivale a 4.95%. Y desde luego no estoy planteando solo convertir a dólares, estoy planteando invertir en esa moneda, una parte en deuda y una parte importante en acciones. Lo que pretendo es tener tranquilidad ante la posibilidad de lo que le puede pasar al peso y ya en esa moneda generar rendimientos.
Lo anterior no requiere sacar el dinero de México, esto se puede hacer perfectamente en nuestro país. Mucha gente me pregunta que tan seguro es y mi respuesta hoy es, tan seguro como tenerlo en EEUU.
Otros me dicen, acuérdate que ya vivimos una mex-dolarización. Pues si, pero era en cuentas de cheques en dólares en bancos nacionalizados, es decir, eran propiedad del gobierno. En esto que planteo se invierte directamente en títulos de gobierno y empresas de EEUU, imposible convertir a dólares al antojo de un presidente. Además, como lo veo es que uno sigue contribuyendo aquí en la parte impositiva. Es seguro, eficiente y fiscalmente transparente.
En cuanto a mercados lo que sobresale es de nuevo optimismo, primero por la exitosa aplicación y distribución de la vacuna en países muy importantes del mundo, segundo, por un dato sobresaliente del empleo en EEUU, más de 900,000 empleos creados en marzo, una cifra que excede las expectativas, pero que sigue quedando a deber con todo lo que se perdió durante la pandemia, más de 11 millones de plazas.
También hay un acuerdo para incrementar los niveles de producción de petróleo y liberado el canal del Suez algunas mercancías regresan a sus precios normales.
En el ámbito nacional destaca las más reciente encuesta de Banxico que ubican a la inflación por arriba del 4%, el crecimiento económico de nuestro país en 4.5% y el tipo de cambio en $20.50
Sigo pensando que el momento más oportuno para entrar con pesos a comprar dólares puede estar cerca de $20 ligeramente arriba o ligeramente abajo. Creo que está cerca. En cuanto al mercado accionario en EEUU esperaría un ajuste, todo este optimismo ha traído un movimiento alcista que se puede ajustar también pronto y ahí entrar.
@juansmusi

Realismo y objetividad

Mucha gente me dice que ya le da miedo leerme. La verdad es que trato de ser lo más objetivo posible y soy, quien me conoce, un optimista de naturaleza. Sin embargo, el ser optimista es una característica de mi personalidad.

Llevado a mi tema profesional y a lo que me dedico, no puedo ni debo ser optimista, debo ser realista, objetivo y buscar estar lo mejor informado posible para la toma de decisiones y para seleccionar los valores en los que invertiré el dinero de mis clientes y el mío.

En mi vida profesional no hay buenas o malas latidas, no creo en los “tips” y tampoco en la suerte. No se debe involucrar el sentimiento. En resumen, entre más informados estemos y más objetivos seamos, mejor.

Dicho lo anterior cuando uno ve lo que pasa en México y hacia donde vamos, mi optimismo sirve para no llorar, y seguir luchando, pero a la hora de tomar decisiones he preferido voltear a ver a Estados Unidos y empresas en su mayoría de esa nacionalidad, y desde luego al dólar norteamericano.

Con esa misma objetividad que vemos a las inversiones quiero decirles que no veo un México, como muchos creen, que se convertirá en Argentina o Venezuela. Simplemente creo que muchas de las cosas que están pasando y que están cambiando nos están rezagando unos cuantos años.

No tengo una bola de cristal, ni sé en donde va a parar la cadena de malas decisiones y eventualmente como terminará el sexenio y quien sucederá al actual gobierno. Viendo encuestas y leyendo sobre los comicios de junio todo parece indicar que Morena mantendrá la mayoría y sus actuales aliados PVEM y PT contribuirán a que sigan arriba del 60% en la cámara de diputados.

Sobra decir que quienes no estén contentos con esto deben votar el 6 de junio. También hay muchas gubernaturas en juego, y también la mayoría, de acuerdo a las encuestas, las van a ganar. Aquí mi optimismo me dice que la participación será mayor y que las encuestas se van a equivocar como ya ha pasado y no necesariamente ocurrirá lo que ya describí.

Objetivamente es muy probable que Morena retenga la mayoría y gane más estados. En mi último artículo un amigo me argumentaba que históricamente el gasto social con respecto al PIB se mantenía muy similar en los últimos 30 años. Y es cierto, la única diferencia es que hoy es sobre un PIB más chico o castigado y con PEMEX quebrada, antes era ella quien ayudaba con los ingresos federales. ¿Pero porqué si el gasto social es similar hoy se percibe que es mayor y la popularidad del presidente sigue tan alta? Porque este presidente se comunica y conecta mucho mejor con el pueblo. Porque hay más empatía y a pesar de que quitó guarderías, estancias, seguro popular y por la situación global y local se han perdido millones de empleos.

Esta administración pública federal vio contracción del PIB en 2019, 2020 y con el “rebote” de 5% de este año tomaría quizá otros dos para regresar a un terreno positivo y para tener un PIB similar al del 2018, quizá hasta el 2023 o 2024. La inseguridad, peor, la corrupción, peor, la inversión en mínimos, el manejo de la pandemia, fatal, 3er lugar de mortandad mundial, etc.

Y aún así hay un buen nivel de aceptación y de popularidad, insisto, es un gran comunicador y la percepción después de tanto desencanto, es positiva. Marca agenda desde la mañanera y le habla todos los días al pueblo, ya sea desde palacio nacional o echando macanazos en un parque de béisbol. Me da la impresión que a este ritmo también retendrán la presidencia, por lo que ya comenté y porque no hay oposición.

Pero creo que su sucesor, seguirá con la misma proporción de gasto social y será un hombre que también tome en cuenta la agenda que el sector empresarial y productivo necesite para crecer el empleo y por ende el bienestar. Ojalá y alguien que, priorizando estos temas, empezando por el fiscal, el más beneficiado, será el sector más marginado.

@juansmusi

Impopular pero necesario

Hay muchas prioridades en la agenda de Joe Biden. Muchas de ellas tienen que ver con cosas que destruyó o deshizo su antecesor. No todo lo que hizo fue malo, pero si creo que hizo mucho daño y que en muchos aspectos rezagó a su país. China y Rusia lograron aprovechar o capitalizar esto.
El rezago cuesta mucho tiempo recuperar y muchas veces el costo político para que esto ocurra en el menor tiempo posible es también muy alto. Biden, muy pronto estará haciendo modificaciones importantes en la estructura fiscal. Recordemos que una de las medidas populistas que implementó Trump fue una disminución a las empresas a la tasa corporativa y la bajó del 30% al 21% y también en los diferentes niveles de ingreso promovió bajas generalizadas a las personas físicas.
Estados Unidos tiene un enorme déficit y aunque el mundo hoy no lo observe con preocupación y lo siga financiando a pesar de su altísimo apalancamiento, es algo que puede cambiar. Y Biden, está preocupado y consciente de ello.
Es por eso, que muy pronto promoverá un alza de impuestos en muchos sentidos. Aparentemente su reforma fiscal tiene 4 ejes.
1.- Aumentar impuestos federales, estos no se han modificado desde 1993. Esto se haría con el objetivo de pagar un plan económico de largo plazo.
2.- El impuesto corporativo aumentarlo de nuevo al 28%. Un alza considerable de 7 puntos porcentuales que puede traer un impacto positivo a la recaudación y quizá negativo al mercado accionario. Recuerden que un gran impulso en su momento a las bolsas fue justo la reducción de este impuesto.
3.- Subir la tasa impositiva a los que tienen grandes ingresos. Sin poder precisar en este momento a partir de cuanto, pero es muy probable que aquellos hogares o individuos que tengan percepciones por arriba de $400,000 dólares pagarán más. En este punto tiene que hacer algo con las deducibilidades y consolidación de resultados en grupos o corporativos. Son muchos los que se aprovechan de estas estrategias para tener cuantiosos ingresos y pagar poco o cero impuestos. El mejor ejemplo de esto es el propio Donald Trump o el mismo Warren Buffet que admite que lo que paga de impuestos es irrisorio frente a lo que gana.
4.- Subir la tasa de las ganancias de capital. Actualmente también hay un tabulador que dependiendo la ganancia va del 0% al 15% o bien 20%. La tasa se calcula en función al ingreso que se obtiene entre la diferencia del precio al que se compra un activo y venderlo a un precio mayor. Este es un impuesto que se genera hasta realizarlo y no mientras se tiene el activo, aunque suba de precio. Este punto es una de las razones por las que Wall Street es más republicano que demócrata.
Parece que estos 4 puntos vienen pronto y seguramente pasarán, habrá que ver en detalle como quedan.
Mientras tanto aquí en México la estructura fiscal sigue siendo alarmantemente mala. Pocos pagando mucho y muchos que no pagan. Recuerden que aquí la economía informal es mayor a la formal. Lo que ya nos advirtieron es que después de las elecciones del 6 de junio vienen cambios fiscales, llámese una “miscelánea fiscal”.
Vienen después de las elecciones porque serán impopulares y no pueden arriesgar antes de ella nada del capital político. Lo lamentable de todo esto y que puedo sintetizar en muy pocas palabras es que vienen cambios para cobrar más a la base cautiva y nada nuevo para tener más contribuyentes, que es lo que se necesita.
El gasolinazo podrá no gustarnos, pero es una forma de captar impuestos de muchos informales, aún mejor sería gravar el consumo, pero eso, en esta administración no va a ocurrir.
@juansmusi​​​​​​​​

No basta la disciplina fiscal

Siempre he pensado que el mejor presidente que México ha tenido en la historia reciente es Ernesto Zedillo. No sólo recibió a un país en caos, sustituyendo a un candidato asesinado, un México roto con Ejército Zapatista y una ola de secuestros, crímenes políticos, etc. Recibió un México quebrado.
En aquel entonces no era público cuánto había en Banco de México y tampoco estaba claro cuánto había en vencimientos de deuda. El tipo de cambio era fijo y justo cuando le entregan al país se mueve la banda de flotación que, en pocas palabras, se deja flotar. El tipo de cambio fijo es un error y era insostenible.
Hoy solo China mantiene su régimen cambiario fijo y lo puede hacer porque tiene más de tres trillones de dólares en reservas y le alcanza. Sólo a China. Por ahí hay otros pequeños países que han logrado mantener un régimen cambiario fijo, pero a un costo muy alto.
Pues cuando Zedillo llega, truena todo, caos total, devaluación al 100%, tasas de interés arriba del 100%, hipotecas impagables y un país con $6 mil millones de dólares en reservas y vencimientos en el siguiente trimestre por más de $25 mil. Tuvo que salir al quite Bill Clinton y darnos un paquete de ayuda, o sea un crédito por $30 mil millones de dólares. Esto no podía seguir así. Y es entonces que Zedillo decide implementar algo muy costoso y doloroso, pero que hasta hoy conservamos y que ha marcado una diferencia en nuestro país: La disciplina fiscal. ¿Qué es la disciplina fiscal? Es gastarse lo que se recauda y no mucho más. En nuestro caso es: gastar lo poco que se recauda ya que tenemos una pésima estructura fiscal.
A veces nos gastamos un poco más y a eso se le conoce cómo déficit. Pero siendo pequeños, son manejables y permiten a un país mantener la salud financiera o lo que se conoce como Finanzas Públicas sanas. Pues esto que empezó Zedillo, mejor o peor lo mantuvo Fox, Calderón, Peña y hasta el momento lo que va de López Obrador. La relación de deuda vs el Producto Interno Bruto desde que existen finanzas públicas sanas ha oscilado entre el 30% y 50%. Lo anterior hace que la calificación crediticia del país sea buena y la gente tenga apetito por invertir en México.
Lo que quiero decir con todo esto es que si, es fundamental mantener la disciplina fiscal y las finanzas públicas sanas, eso nos ha dado estabilidad en la parte macroeconómica y nos ha permitido tener transiciones tranquilas. También nos ha permitido captar inversión extranjera directa, a largo plazo. Dinero que llega a generar empleos, riqueza y crecimiento económico.
Que la gente que encabece la Secretaria de Hacienda y el Banco Central mantenga esta disciplina, esta institucionalidad del manejo de ambas y que comprendan que esto no se puede tocar, cambiar o arriesgar será fundamental. Pero todo lo anterior tiene que venir acompañado de mensajes y directrices, así como de una visión congruente.
Recaudar poco y gastarlo en gasto social, no nos endeuda, pero no aporta crecimiento, el dinero se gasta y se interrumpe un circulo virtuoso en donde también la recaudación se invierte en proyectos de infraestructura y en apoyos a los sectores productivos para generar empleos y bienestar.
Pero además de no invertirse y gastarse estamos mandando señales de desconfianza y de incertidumbre: NAIM, plantas cerveceras, cancelación de proyectos de inversión en la parte energética, amenazas de tocar las reservas del Banco Central, recepción de efectivo, una pésima estrategia de vacunación etc.
Por más disciplina fiscal que tengamos, si esta no viene acompañada de una serie de acciones y visiones congruentes, puede ser insuficiente y provocar una pérdida en la calificación crediticia y eventualmente el grado de inversión.
@juansmusi​​​​​​​​
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