Lo que hay que vigilar

A pesar de la pandemia y del duro efecto sobre la economía, los mercados financieros en términos generales tuvieron un buen año y en EEUU los índices S&P 500 y Nasdaq, espectaculares. Gran parte de este éxito fue por grandes empresas que durante la pandemia no solo no cayeron, sino que se fortalecieron y la pandemia les ayudó.
Hoy esas empresas que muchos identifican como “tecnológicas” pesan tanto en los índices que los arrastraron a un gran año. En esos mismos índices hay empresas muy golpeadas y rezagadas y que ahora con el surgimiento de la vacuna seguramente se recuperarán, aerolíneas, hoteles, cruceros, petroleras, parques de entretenimiento, espectáculos, etc.
La Bolsa Mexicana solo rindió el 1.21% en el año y creo que independientemente de su valuación, que para muchos es barata, obedece a la falta de apetito por el país. Una perspectiva negativa de país no anima a los inversionistas a comprar su bolsa de valores. El peso mexicano se depreció solo 5.63% y digo solo porque la expectativa en general era de una mayor caída, sin embargo, la depreciación generalizada del dólar contribuyó a esta sorpresa y también ayudó que no hubo un deterioro de las finanzas públicas y por ende se mantuvo la salud fiscal y financiera.
Las remesas (dinero que envían mexicanos que trabajan y residen en EEUU a familiares en México) volvieron a tener un crecimiento importante con respecto al año anterior. Otra sorpresa que a pesar del desempleo y el encierro haya crecido y no disminuido como se esperaba. El precio del petróleo también sorprendió, ya que cerró el WTI (West Texas Intermediate) cerca de los $50 dólares, un nivel no visto desde febrero del 2020.
Los rubros que más nos benefician y más nos gustarían ver crecer, disminuyeron, y me refiero a la inversión pública y privada, que, de nuevo, ante un entorno negativo y poco confiable prefirieron otros activos u otros países. La inflación va a terminar en un rango muy aceptable, ligeramente arriba del 3%y la tasa de referencia también acabó en un nivel esperado de 4.25%. Y a nadie sorprenderá también ver una cifra final del PIB cercana al -9%.
Estas variables habrá que vigilarlas para el año en curso. Un año que tiene un componente diferente, elecciones intermedias. Y aunque este es un asunto más político que económico, si tiene una incidencia directa sobre estas variables por la asignación de los recursos públicos. En pocas palabras, gran parte de la recaudación, tendrá fines electorales y lo más popular es hacerle llegar dinero a la gente de manera directa a través de los programas sociales para ganarse el voto.
Esto puede ser relevante más adelante porque dicha asignación de recursos no beneficia al desarrollo y crecimiento económico y si puede deteriorar las cifras macroeconómicas y con ello puede venir un deterioro en las finanzas públicas y por ende en la calificación crediticia del país.
Recordemos que ya los fondos de emergencia se agotaron y de ahí que la inventiva o creatividad de muchos ignorantes con poder los ha llevado a sugerir o exigir el uso de las reservas del Banco Central o bien utilizarlo para lavar dinero captando dólares en efectivo. Esto, sin importar la autonomía del Banco de México. Si esto progresa en el algún momento, las consecuencias serán catastróficas.
Es muy probable tener un año de crecimiento positivo entre el 3% y 4%, que viniendo de un -9% no es nada bueno, pero es mejor. También si se cuidan las finanzas públicas como se ha hecho hasta ahora, muchos de los indicadores que se comportaron bien durante el 2020, se puedan mantener similares en el 2021, especialmente el tipo de cambio. Aquí lo interesante será ver cómo se comporta la moneda norteamericana ya bajo la gestión de Biden, que en principio supone no habría cambios drásticos.
Yo sigo prefiriendo invertir en dólares y escoger bien los activos en esa divisa ante un frágil entorno y una perspectiva nada halagüeña de nuestro país.
@juansmusi ​​​​​​​​

Adiós 2020

Este año ha sido muy difícil y para la mayoría y muy malo en muchos sentidos. Pero si nos centramos en lo económico la mayoría coincidirá que fue difícil, y en términos generales peor que años anteriores. Como en todo hay excepciones, Amazon, Apple, Microsoft, Netflix, Peloton, Zoom y algunas otras empresas han tenido un año extraordinario. Pero insisto, la gran mayoría ha experimentado un ejercicio de supervivencia y en muchos casos el reto sería ese, cruzar la barrera y esperar por mejores cosas.
Y fue en esta difícil dinámica que muchos aprendimos a trabajar desde casa, que muchas empresas tuvieron que buscar formas de ser más eficientes y con ello recortar personal o recortar los ingresos de sus empleados, y muchas otras, no lo lograron y tuvieron que cerrar. Y es que, en México, la pandemia fue especialmente dura, porque la supervivencia fue de cada quien, sin ningún tipo de apoyo, mientras que en otros países las ayudas y paquetes gubernamentales fueron muy cuantiosos.
Cerramos mejor que como estábamos hace 6 o 7 meses. Hoy hay una vacuna y con ella llega la esperanza de que las cosas mejoren. Hoy el reto es la distribución y aplicación a billones de habitantes. Que paradoja estar esperando este momento y tener tanta esperanza en ella y hoy muchos decidirían no aplicársela porque es muy nueva o muy pronto. Desde mi punto de vista correrán un riesgo mayor, que es contraer el virus y no parar la cadena de contagio.
Y es así como en EEUU también el año cierra mejor porque el fin de semana se dio por aprobado un nuevo paquete de estímulos para las familias norteamericanas. Más dinero fabricado que traerá más adelante consecuencias, inflacionarias por un lado y la más visible últimamente ha sido la pérdida de valor del dólar.
Se aprobaría de último minuto también el BREXIT. Un acuerdo para gradualmente ir resolviendo asuntos de cuotas, migración y desde luego que de impuestos entre el Reino Unido y la Eurozona. Hay optimismo y se piensa que los 27 países miembros de la Unión Europea podrían unánimemente votar a favor de un acuerdo para las partes y también el parlamento británico.
Enero debe estar marcado por la continuidad a la aplicación de la vacuna y su seguimiento, los acuerdos en Europa en torno al Reino Unido y una toma presidencial en EEUU que debe transcurrir sin ningún contratiempo. Biden llega a la oficina oval y al mando de la economía más importante del mundo. Seguramente vienen cambios drásticos en la política y en los liderazgos a los que Trump renunció.
Las relaciones diplomáticas en términos generales deben mejorar. En la parte económica no espero grandes cambios recién llegue. Sin embargo, si pueden volver cosas como el seguro popular (Obamacare) que tiene implicaciones importantes en el presupuesto. También vendrá una mayor regulación en materia financiera y ojalá y venga también una mayor recaudación a las clases más privilegiadas.
Aprovecho para desearles a todos un mejor 2021 y mucho ánimo, que, si bien será menos complicado que el actual, será difícil. Tardaremos más de un año en regresar a niveles pre pandemia, y esto implica que seguiremos luchando por sobrevivir.
La prudencia y la disciplina en un año así son esenciales. No hay esperanza alguna de que puedan llegar apoyos y esperemos que durante el 2021 se pueda mantener la calificación crediticia y las finanzas públicas sanas en México. También deseo que no vengan ocurrencias e imprudencias de la clase política que dañen la autonomía del Banco Central, ni nada que pueda deteriorar el estado actual de la economía.
@juansmusi​​​​​​

Que cierre tan complicado

Parece que a estas alturas del año deberíamos estar radicalmente en otro lugar al que estamos. Todos pensamos que para este mes además de vacuna, la situación estaría bajo control. Y es que muchos comparamos lo vivido en 2009 con el H1N1 en la “Influenza Mexicana” con el Covid 19. Y no, nada que ver en ningún sentido. Hoy, el mundo entero está con más contagios, muertes y problemas de saturación en los sistemas de salud.
Es increíble como nadie la ha librado y la única diferencia es que unos están menos peor que otros por la manera en la que han orientado a su población y como los han dirigido. Cuando el ejemplo ha sido desde el inicio de tomarse las cosas en serio y se ha fomentado la cultura del tapabocas y esto viene desde arriba, hay sin duda un menor descontrol.
También en los países en los que se advirtió sobre la seriedad del virus y su capacidad de acabar con la población vulnerable, hoy se encuentran menos mal.
Cuando la cabeza, el mayor líder, la mayor autoridad, lo han desacreditado, no se lo han tomado en serio e incluso no promueven la cultura de la prevención, las consecuencias son desastrosas, en la salud y en la economía.
Para muchos giros de negocios el mejor mes es diciembre y es justo ahora que ante la incontrolable y caótica situación se regresa al rojo, al confinamiento. Negocios relacionados con Navidad, juguetes, comida, tiendas que ofrecen mercancía para regalos, restaurantes y muchos otros giros, cerrados y en muchos casos dando el puntillazo final.
La salud y la vida se deben anteponer a la economía, sin duda, el problema es cuando llevas 10 meses padeciendo en materia económica y por supervivencia tienes que salir. Insisto, estamos a tiempo de que el líder moral más popular hoy de México predique con el ejemplo, use el tapabocas y en esa oportunidad diaria que tiene de comunicarse con el pueblo, lo haga de manera certera y oriente con la seriedad y la aceptación de la situación en la que estamos.
El hubiera no existe y hoy habrá que pensar en la mejor estrategia hacia adelante.
De nuevo las proyecciones económicas se afectarán y el pesimismo volverá. Los últimos meses las estimaciones del PIB, tipo de cambio, inflación y tasas de interés se veían afectados de manera positiva, pues este cierre y nuevo confinamiento podría ayudar a volver a un menor PIB y un mayor tipo de cambio. La inflación y la tasa no se modificarían gran cosa.
Mientras unos hacen fiestas, reuniones y posadas, y además las presumen en redes, muchos millones hoy pagan las consecuencias de esta irresponsable e insensible actitud.
El mundo centra la atención en cuatro temas para el cierre de este terrible año:
1.- El posible surgimiento de una nueva cepa más contagiosa en el Reino Unido.
2.- El seguimiento, efectividad, distribución y aplicación de la vacuna.
3.- El acuerdo del paquete económico en EEUU para ayudar a aliviar la economía por la pandemia.
Este acuerdo atraviesa por un momento de optimismo y aunque es menor al paquete original de $1.4 trillones, podría salir por $900 billones (cifras en cantidades norteamericanas) y 4.- Negociaciones del BREXIT. – al igual que el punto anterior, atraviesa por un momento de optimismo y se piensa que puede haber acuerdo de última hora y evitar el “Brexit duro”. La fecha se ha venido posponiendo y el nuevo límite es el 31 de diciembre.
@juansmusi​​​​​​​

2021

Cuando muchos me preguntan, ¿Cómo ves el 2021? Lo primero que me viene a la mente es que mejor que el 2020, pero esto no es necesariamente muy bueno porque el presente año ha sido muy malo y extremadamente difícil.
Quizá una forma objetiva de explicar las dificultades y retos que traerá el próximo año sea partiendo de las expectativas que publicó Banco de México en su más reciente encuesta.
PIB. – El crecimiento para 2021 podría estar en un rango de 3.3% a 3.8%. Cuando vienes de una contracción de -9%, crecer al 3% o 4% no es muy bueno. Y lo quiero explicar de la siguiente forma: si en el 2018 crecimos 2% y veníamos de un 2017 en el que se creció 2% pensábamos que era mediocre, pero era sobre un producto interno bruto mayor. Una empresa que vende $100, si el siguiente año crece 2%, vende $102. Si esa empresa se contrae 9% vende $91 y al siguiente año crece al 4%, vendería $93.6, muy por debajo de los $102.
Explicado así, el 2021 sería de $93.6 contra un 2018 de $102, o sea muy lejano. Pensemos que crecemos a ese ritmo, tomaría hasta 2023 regresar a los niveles que estábamos en 2018.
Inflación. – Aquí la noticia es positiva tanto para el 2020, como la expectativa del 2021. En 2020 podríamos terminar con 3.6% y la expectativa para el próximo año es de 3.5%. Son cifras ligeramente arriba de una meta de 3%, pero no son preocupantes. El tema importante aquí es que un ahorrador no gana tasas reales positivas, es decir en cetes no le ganas ni a la inflación.
Tasa de referencia. – Banco de México hoy tiene a la tasa en 4.25%. Queda una reunión en este año el día 17 del presente mes. La mayoría pensamos que ya no se mueve la tasa y cierra en este nivel el 2020. Para 2021 sin precisar en que momento, la tasa se bajaría únicamente una sola vez, para ubicarse en 4%. Esta es una buena noticia para la economía, relajar más la política monetaria y abaratar el costo del dinero para quienes tienen créditos, sobretodo el sector productivo de la economía, sin embargo, sería mejor que bajara más. Para los ahorradores no es una buena noticia, porque los réditos o rendimientos se reducen aún más.
Tipo de Cambio. – Aquí es sin duda donde más sorprendidos estamos todos, porque es la variable que más se ha movido y además en un sentido que no lo esperábamos. Insisto, es más una debilidad del dólar contra todas las divisas, que una fortaleza del peso mexicano. La expectativa de cierre según esta encuesta para el 2020 es de $20.50, que hoy me parece ya alta y yo lo ubicaría más cercano a $20 y para el cierre del año 2021 es de $21.20. De darse estas cifras esto quiere decir que solo por revaluación del dólar en un año se podría uno ganar el 6%.
En términos de la economía real y respondiendo a como pinta 2021, creo que será un año menos malo que este, pero aún muy difícil.
Debemos cuidar nuestra fuente de ingreso, priorizar y ser prudentes. El surgimiento de una vacuna y la posibilidad de que cada vez más sectores de la economía regresen a un mejor ritmo, me hace suponer que la mejora es inminente.
Un par de buenas noticias para México provienen de las agencias calificadoras Fitch y Standard & Poors que ratifican su calificación a nuestro país y que alejan momentáneamente el fantasma de la degradación y con ello el perder el grado de inversión.
El mérito de esta noticia radica en la prudente administración de los recursos públicos que es conocida como responsabilidad o disciplina fiscal. Sin embargo, es muy vulnerable porque cada año es más complicado mantenerla bajo la actual estructura fiscal y con la ausencia de crecimiento y desarrollo.
@juansmusi​​​​​​​

Coyuntura temporal

Seguimos viendo un tipo de cambio favorable y adecuado gracias a una debilidad del dólar que sigo creyendo es temporal y coyuntural. Los factores de que esta moneda esté débil han sido los siguientes: tasas de interés muy bajas, pegadas al 0% y provocando que flujos busquen alternativas de inversión en otros mercados del mundo.
Año electoral, que, aunque ya está definido el ganador no es oficial y el actual presidente sigue sin reconocerlo, pero peor aún, que no está habiendo una transición ordenada y cambio de estafeta como debiera. El paquete de estímulos sigue sin aprobarse y con la transición que comentaba y la hostil relación en las cámaras probablemente no pase este año.
Me encantaría comentarles que el peso se está apreciando por recepción de flujos extranjeros, pero tristemente no es así, en lo que va del año el flujo es negativo y no hemos atraído inversión.
Los indicadores en su mayoría son negativos y en prácticamente todos los rubros a causa de la desaceleración que ya empezaba en 2019 y la pandemia, la contracción es mayor. Obviamente va a caer fuertemente el PIB, el empleo, la inversión extranjera directa, la inversión fija bruta y todos los rubros que tienen que ver con la creación de empleo, crecimiento y desarrollo económico.
Sin ser alarmante o muy negativo, la inflación está por arriba del objetivo y si bien nos va, pudiera cerrar ligeramente arriba o debajo del 4%.
En el frente positivo comentaba yo la semana pasada sobre la ratificación de la calificación crediticia que nos dio Fitch, pero también es importante comentar que las reservas en Banco de México han aumentado. Ha vuelto a surgir la tremenda ignorancia que ofende, de algunos legisladores sugiriendo el uso de ellas para pago de la deuda de Pemex.
Ojalá alguien les pueda explicar que ese dinero es del Banco Central y que no puede ser etiquetado o utilizado para nada que el Banco no estime pertinente. Son sus reservas y el Banxico es autónomo. Pero esto que es obvio y deberían saberlo, no lo saben y solo alarman y preocupan a la población y mandan señales negativas, lo subrayo de nuevo, por ignorantes.
Siguiendo en la línea de noticias positivas, el Fondo Monetario Internacional nos ha ratificado y extendido la línea de crédito contingente, que es algo que no queremos usar, pero es bueno saber que adicionalmente a las reservas, contamos con ella.
Una que es muy complicada de explicar o entender es la de las remesas, que si bien es cierto es mucho dinero que llega a hogares mexicanos. No es algo digno de presumir. Las remesas hoy son el ingreso más importante del país, por arriba de las ventas de petróleo y de la inversión extranjera directa.
Han sido muy importantes para mantener a muchos millones de mexicanos. En un año tan duro, no bajaron, incrementaron. Esto quiere decir que nuestros paisanos que trabajan y generan en EEUU mandaron más dinero a lo largo del año, respondiendo a la emergencia económica que se vive a causa de la pandemia.
Al final, estos millones de mexicanos que nos mandan tantos recursos nos ayudan muchísimo y hoy son imprescindibles, pero lo que no podemos presumir o sentirnos orgullosos es olvidando el origen de estas remesas. Son decenas de millones de mexicanos que tuvieron que arriesgarlo todo ante la falta de oportunidad en nuestro México.
Por último, vale la pena comentar que ahora el mayor reto para muchos laboratorios es distribución y temperatura en la vacuna contra el COVID, además de la eficiencia. Y también será un reto que la gente se decida a actuar y se la aplique.
@juansmusi​​​​​​​

UNAS BUENAS

Por fin y con mucho gusto puedo hablar de una buena noticia en nuestro país. Se trata de que la calificadora Fitch, que además es quien más cerca nos tiene de perder el grado de inversión, un escalón arriba, nos reitera la calificación BBB- con perspectiva estable. Es muy oportuna y llega en un gran momento cuando todo lo relacionado a la pandemia y economía es negativo. En términos generales el comunicado no habla de buenas perspectivas y mucho menos un futuro alentador, pero si habla de estabilidad en las variables macroeconómicas y ven de manera sostenible la salud de las finanzas públicas.
Es importante señalar que este escenario puede cambiar rápidamente, pero por lo pronto como este anuncio mandamos una señal de confianza a inversionistas locales y extranjeros en el corto plazo. En el caso de las dos calificadoras restantes, Standard and Poor’s y Moody’s no hay comunicados recientes y como comentaba ellos nos tienen dos niveles arriba del grado de inversión, por lo cual, si viniera una baja o downgrade estarían empatando el nivel en el que nos tiene Fitch.
Uno de mis mayores temores en el corto o mediano plazo es justo este, perder el grado de inversión. Para perderlo se requiere que 2 de ellas nos tengan por debajo, es decir que Fitch nos baje un escalón y que cualquiera de las otras dos nos baje 2 escalones.
Y es justo en este marco de buenas noticias locales que Banco de México nos sorprende no bajando la tasa de referencia. Prácticamente todos esperábamos este movimiento hacia 4% y sorpresivamente la deciden dejar en 4.25%. Hay 5 miembros en la junta que votan y solo uno, votó por bajarla. Nos sorprende porque a pesar de que la inflación está por arriba de donde debe estar, 4.09%, la economía está urgida de estímulos y de dinero más barato.
La contracción del PIB para este año puede ser mayor al 10% y apuntalar abaratando el costo del dinero era lo que la mayoría pensábamos haría el Banco. Sin embargo, fue ortodoxo y en apego a su mandato de combatir a la inflación, la deja sin cambio. Todavía hay una oportunidad más para hacerlo en diciembre 17, así es que veremos la evolución de la inflación para entonces.
Y dentro también de un ambiente de mejora ya nadie o muy pocos le hacen caso al perdedor de la elección y el mundo, casi todo, reconoce a Joe Biden como futuro presidente de los EEUU.
Por último, señalo el optimismo temporal por el que atraviesa el mercado gracias a que Pfizer da esperanza para la entrega de la vacuna para el Covid. Sin embargo, por tiempos y capacidad de producción es necesario el que otros laboratorios logren también la entrega de la misma.
Entiendo que son dosis dobles y por más que aceleren la producción, la capacidad de aplicación a la población mundial en el caso de este laboratorio solamente alcanzaría para 1 billón de habitantes en los siguientes 14 meses. Una séptima parte de la población mundial. Así es que las afectaciones sanitarias y económicas seguirán estando presentes.
Termino comentando sobre lo que he venido señalando, la ventana de oportunidad con el tipo de cambio en los niveles actuales para proteger nuestro patrimonio. Una debilidad del dólar coyuntural, digna de aprovechar.
@juansmusi ​​​​​​

Con una visión amplia

Sinceramente nadie sabía y nadie veía, analista, banco o casa de bolsa el tipo de cambio donde está. Me incluyo. Pero tampoco nadie sabía que esta cotización peso-dólar, estaría así por el debilitamiento de la moneda norteamericana.
Estoy convencido de que todos los que han comprado dólares en torno a los $22 no se van a equivocar. Esto es temporal y hay que mantener la calma. Estados Unidos con nuevo presidente, con poderes equilibrados (cámara de representantes demócrata y senado republicano) además de una transición tranquila y que abra la puerta a que EEUU regrese a varios liderazgos a los que Trump renunció, podrían contribuir a una mejora en la moneda.
También se va a retomar la negociación del paquete de estímulos que quedó pendiente y que, ya habiendo pasado la elección, tendrá una mayor posibilidad de éxito. El dólar también se fortalecerá cuando llegue mayor responsabilidad fiscal, tema que impactaría temporalmente a Wall Street, pero que ayuda a reducir un déficit enorme. A los mercados no les va a gustar el alza en la tasa impositiva, pero también es temporal. La mejora en las relaciones con China, Europa y varios países del mundo también ayudará.
Estoy seguro que proteger el patrimonio en una moneda dura pagará dividendos, es solo cuestión de tiempo. Pero tristemente lo que más me preocupa es lo local, además de que el dólar se fortalecerá eventualmente, el peso se debilitará. Y la debilidad del peso vendrá de la ausencia de crecimiento, del deterioro de las finanzas públicas y de la falta de visión y planeación. De la asignación de los pocos recursos a proyectos con baja prioridad.
En este momento quienes tienen dólares los deben conservar e invertir, y los que no, se les vuelve a abrir una ventana de oportunidad.
Asumamos que el tema de la elección termina bien, Trump acepta y no hay disturbios e impugnaciones y que el tema del paquete fiscal se aprueba después del 20 de enero. ¿Cómo llega nuestro país a mayo del 2021? ¿Cómo estarán las finanzas públicas? Lo anterior me hace pensar que el dólar se aprecia y el peso se debilita.
Espero estar equivocado, pero lo que quiero aquí plasmar es que lo que estamos viendo es coyuntural y de temporalidad de corto plazo. Los que están bien invertidos y en dólares pueden estar tranquilos y deben estar viendo la película completa y no la coyuntura de corto plazo.
La inflación vuelve a subir en México y la cifra sale por arriba de lo esperado, para ubicar la cifra anual en 4.09%. Es en este contexto de inflación alta que Banco de México tenga que decidir el jueves sobre la tasa de referencia. Pienso que a pesar de la adversa situación y aprovechando el nivel del dólar, Banxico bajará las tasas a 4%, reduciendo 25 puntos base.
En México tendremos un año cercano a -10% y estaremos cerrando la inflación en torno a 4%, el tipo de cambio podría cerrar el año debajo de $21 o ligeramente arriba. Para como esta al mundo y cómo imaginábamos estar a estas alturas, no son cifras desalentadoras.
Que bueno que ganó Biden y que la corriente populista empieza a caer, ojalá y sea el primero de muchos. Una noticia que considero positiva para los EE.UU. y para el mundo.
@juansmusi​​​​​​​

Seguir y aguantar

La semana será regida y movida por la elección. Las encuestas de salida y las casas de apuesta apuntan a un triunfo de Biden, pero hasta que no se consume no se puede asegurar. La volatilidad va a estar presente seguramente independiente al resultado.
Ya lo comentaba la semana pasada que, gane Biden o gane Trump, habrá momentos de incertidumbre. Seguramente un escenario en el que Trump reconozca su derrota sería menos turbulento, pero no veo a Trump en ese papel. De hecho, con independencia del resultado es justo eso lo que más temo, un escenario de no aceptación e incluso que pudiera traer revueltas y temas sociales de mayor impacto.
EEUU también está enojado y dividido y lo han demostrado. Cuando las protestas de George Floyd se desvirtuó por completo el motivo y la violencia y los saqueos estuvieron muy fuertes. El enojo y la división es una característica del populismo y de los discursos de los líderes. Ojalá y gane quien gane, se acepte y las instituciones hagan su trabajo.
Hay más dudas hacia adelante, el rebrote del Covid a nivel mundial y las consecuencias que pueda traer en términos de salud y por supuesto económicas. Difícilmente se podrá ver un confinamiento total y en los términos en los que lo vivimos en marzo y hasta julio.
En agosto por necesidad económica y agotamiento psicológico el mundo se empezó a relajar y en algunos países incluso han vuelto a clases. Es en estos últimos en donde el resurgimiento de la pandemia se ha exacerbado. Económicamente es insostenible un nuevo confinamiento y literalmente nadie lo aguanta. Pero si las autoridades regresan a semáforo rojo, poco se podrá objetar y el deterioro económico regresará.
Parece que hoy lo más viable es usar el sentido común y cuidarse recordando todas las medidas personales de higiene.
En términos globales el BREXIT será también un gran tema. Hay posibilidades de que este ocurra sin acuerdo con el resto de la Unión Europea y eso, será también muy costoso para demasiados países. Pensaría que, aunque sea de último minuto algo acordarán, pero esa incógnita también está en el aire.
Algo que me ha llamado la atención es la temporada de reportes en EEUU, en donde los reportes han sido de nuevo mejor a lo esperado en términos generales, pero eso no ha bastado para contrarrestar las bajas. Algunas empresas han incluso reportado muy bien y los mercados sólo piensan en la elección y la pandemia. Y hasta cierto punto es natural, porque los mercados ven hacia adelante y se anticipan a lo que viene.
Al final creo que estamos ante un momento de oportunidad en el mercado norteamericano en dos sentidos, las bajas constituyen una nueva oportunidad de entrada, más barato. Y el tipo de cambio, que sin duda creo que está también atractivo. Los que están fuera del mercado deberían considerar entrar y los que ya están centro, seguir y aguantar.
En México me sigo sintiendo negativo. No ocurre nada que me haga sentir lo contrario. El país se contrae, la recaudación baja y los recursos para emergencias se han agotado.
El próximo año será muy complicado y el gran reto será mantener el grado de inversión a pesar de la situación global y local. Los recursos son escasos, la situación de Pemex complicada y el contexto en general no ayuda a que esto cambie dramáticamente.
Todo parece indicar que el sector exportador y principalmente nuestro vecino y socio comercial, ayude a paliar esta difícil situación.
@juansmusi ​​​​​​​

Volatilidad habrá de cualquier manera

Ahora que falta tan poco para las elecciones en EE.UU. pensé que valdría la pena hacer una reflexión de los escenarios con los diferentes resultados y creo que las posibilidades son tres:
1.- Gana Joe Biden. – las encuestas, todas, lo dan por favorito. Las casas de apuestas, también con un momio que le favorece. De confirmarse este, que es el escenario más probable, habrá volatilidad. A pesar de que ya los mercados se han anticipado a este resultado y por ello el dólar se ha debilitado y los mercados han estado negativos, sin ser este el único factor. ¿Qué es lo que no gusta o preocupa de Biden? Que los demócratas son más pro a la regulación y la supervisión financiera y también ya ha anticipado una propuesta para aumentar impuestos a las personas y empresas que más ganan. Preocupa también algunas personas con ideas socialistas muy cercanas a él, incluido Bernie Sanders.
2.- Gana Donald Trump. – aunque los mercados y Wall Street lo prefieren, por ser republicano, yo lo sostengo, Trump ha hecho mucho daño a EE.UU. y al mundo, no es un líder que le convenga a nadie. Es cierto que es pro mercados, pro economía, pero eso no basta. Ha sido irresponsable con el tema fiscal, muchos ricos incluso han externado su pensamiento al respecto aludiendo a que es lo que se tendría que hacer, que los que más tienen, más paguen. Con este tema el más irresponsable y el que peor ejemplo pone es Trump, pagó $750 dólares de impuestos por el ejercicio 2019. La volatilidad se hace presente con un hombre que cambia de parecer, que no respeta acuerdos y que con el estómago maneja su cuenta de Twitter para mover mercados con amenazas. La volatilidad por la guerra comercial con China, el posible conflicto con Corea del Norte, los impuestos a la Unión Europea y el terrible y tortuoso camino para renovar el tratado de libre comercio, son solo algunas de los episodios de volatilidad que generó el hoy presidente. A la larga lo peor será como ha dividido y polarizado.
3.- Gana Joe Biden y Trump no lo reconoce. – De hecho, ya lo dijo varias veces. Pero de confirmarse e imputar y peor aún llamar a la gente a las calles podría ser un escenario también que provocaría caos, desorden y volatilidad. De darse este supuesto yo creo que durará poco y las instituciones norteamericanas lo resolverán.
Preparémonos para días complicados bajo cualquiera de estos tres supuestos, al final creo que el mercado y la economía norteamericana están bien y sin problemas fundamentales y que podrían librar esta situación temporal.
Esta semana es muy interesante porque la volatilidad puede mejorar o empeorar si se dan dos cosas. Si se aprueba o no el paquete de estímulos que siguen negociando el tamaño y el momento. Republicanos y Demócratas debieron haber llegado a un acuerdo la semana pasada y decidieron extender el plazo sin poner un límite definido hasta el momento. El otro tema es que esta semana reportan las grandes empresas que cotizan en la bolsa de EE.UU., Amazon, Apple, Google, Microsoft y otras más. De hacerlo en su mayoría mejor a lo esperado, podrían contribuir también a un mejor ambiente pre electoral y contrarrestar preocupaciones.
Sigo recomendando aprovechar el tipo de cambio e invertir en esa moneda y en activos norteamericanos. El resto del mundo, incluido México con los rebrotes de la pandemia y políticas populistas, difícilmente rendirán mejor que la economía más grande del mundo.
@juansmusi​​​​​​​

Parece que cae el primero

El mundo optó por dar un salto al vacío. Ante la incompetencia y corrupción de la clase política “de siempre” se puso de moda votar por el que fuera, menos uno tradicional. Y es en esa apuesta tan arriesgada que hoy muchos países del mundo están gobernados por improvisados y en la gran mayoría de los casos mal preparados y tremendamente mal enfocados.
La clase política de siempre también construyó e hizo cosas buenas, no todo era malo, y en el afán de cambiar todo lo que ellos habían hecho, hasta lo bueno desaparecen.
Muchas de sus políticas son arcaicas, han probado fracasar en el pasado y simplemente por llevar la contraria las buscan implementar. Políticas proteccionistas, implementación de programas socialistas y dádivas para comprar al electorado. También suelen tener un discurso repetitivo, retador y que solo hace alusión al pasado.
A la hora de asignar el gasto no se basan en prioridades ni en visiones de largo plazo, es más, no existe una visión y solo se busca resolver el día a día. Los recursos se asignan a programas sociales y los proyectos de infraestructura y prioritarios pasan a segundo plano. Muchas veces los proyectos son solo promesas de campaña y no prioridades.
Lo responsable y conducente muchas veces es impopular y, por ende, aunque necesario, se descarta. Los grandes problemas se tratan por encima y se minimizan y lo que buscan es distractores todo el tiempo para tener temas de que hablar, no importa si son o no absurdos, relevantes o importantes, el chiste es distraer.
Otra actividad muy común es descalificar, desacreditar y lo más relevante de todo es como su discurso polariza. Sobre este último tema lo que estamos viendo es que los países liderados por estos extremistas disruptivos enfrentan hoy, además de crisis económicas e incertidumbre, una polarización de la sociedad que los ha llevado brotes de violencia y en algunos casos con consecuencias humanas.
El Reino Unido hoy enfrenta un proceso que requiere de un conciliador y un negociador, y no de un retador. El riesgo de que salgan de la Unión Europea sin acuerdo, es decir un “Hard Brexit” es muy alto.
Desde mi punto de vista el primer error fue salirse, pero salirse sin acuerdo será mucho peor. España enfrenta la peor crisis económica y política, al igual que Italia, y hoy los lidera esta ala extremista que no tiene rumbo.
En el mundo emergente, sobretodo en América Latina, existe este liderazgo que más que otra cosa está provocando rezago, crisis, polarización y destrucción de instituciones.
Pues muchas cosas en común tienen estos líderes como Donald Trump, quien es muy probable caiga en los comicios electorales en EEUU. El pueblo norteamericano vio en 4 años que le salió muy caro el experimento y parece que volverá a la política tradicional.
Este jueves habrá de nuevo debate y si no ocurre nada espectacular, el resultado no va a cambiar. Lo importante es que la gente salga a votar y aunque sea inminente el triunfo no se confíen. Esta condición de comodidad con el pretexto de que no tiene caso votar puede cambiar cualquier encuesta. ¡Hay que salir a votar!
Pues si cae el primero de esta nueva clase política, puede ser el presagio de que los demás, en su momento, también caerán.
Injustificable lo incompetente y corrupto de los políticos de siempre, pero todo parece indicar que este era un proceso por el que teníamos que pasar o padecer para demandar mejores líderes en el futuro. ¿Qué tiene que ver esto con economía y mercados? Todo, un líder te puede llevar al desarrollo o al ocaso.
@juansmusi​​​​​​​
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