Reactivación económica

Me pidieron hacer una recomendación para lograr una reactivación económica de corto plazo. La verdad es que dadas las circunstancias y en el contexto de nuestro país lo que nos puede ayudar mucho es continuar con una campaña de vacunación pronta y eficiente, así como seguir concientizando a la sociedad del Covid, los cuidados y prevención.
Esto, evitaría restricciones que puedan volver a tener un impacto en la economía. Es tal nuestra dependencia de Estados Unidos, que lo mismo aplica para que ese país continúe con la recuperación y siga demandando productos, servicios y mano de obra mexicana. Es más, sin nuestro vecino del norte me costaría trabajo pensar en reactivación.
El gobierno no tiene de donde echar mano a recursos para hacer algún plan estructural que le permita detonar beneficios inmediatos. Lo que si puede hacer es tener un plan de mediano y largo plazo para detonar un mayor crecimiento y con ello una economía más próspera.
Lo primero que tiene que pasar es que se tiene que mantener la estabilidad macroeconómica. Si se sale de control la inflación, si se pierde el grado de inversión y si se sigue perdiendo inversión y no atraemos nuevas, la recuperación o reactivación no se puede dar.
Asumamos que medianamente se mantiene esta condición actual y que las variables no se mueven. Lo primero qué hay que hacer es recuperar la confianza. Detonar y reactivar proyectos de infraestructura atractivos que permitan a los inversionistas públicos, privados, nacionales y extranjeros recuperar su inversión con confianza y rendimientos atractivos. Promover las ventajas en el extranjero de la gran mano de obra y situación geográficas de invertir en México.
Esto requiere de talento y de gente preparada, además de presupuesto. Detonar una reforma fiscal que grave el consumo y que permita mejorar los ingresos y con ello la situación financiera del país y Pemex. Un plan de infraestructura nacional, que de prioridad a necesidades de conexión, carretera, puertos, aeropuertos y también de infraestructura tecnológica, de conectividad para beneficio de poblaciones marginadas.
Trabajar con un objetivo, con rumbo y planeación ayuda a orientar y evolucionar con crecimiento. Hoy improvisamos y resolvemos sobre la marcha.
Una mayor asignación de gasto a la promoción turística. Hemos perdido lugares en esta área en donde año tras año se mejoraba. La derrama por turismo beneficia a muchos sectores de la economía y tenemos un gran producto, un país que tiene todo.
Hoy el tipo de cambio se mantiene estable y atractivo gracias a factores que rápidamente pueden cambiar, una debilidad generalizada del dólar por tanta impresión de dinero, un diferencial de tasa amplio entre países, una balanza comercial superavitaria, que generalmente es deficitaria, el precio alto del petróleo y las remesas que siguen siendo históricas con respecto a ejercicios anteriores.
México tiene todo para una reactivación económica, empezando por la vecindad con la potencia número uno. Pero, para crecer sin dependencias y desinstalar de la pobreza al 50% de la población se requieren de cambios que al principio duelen, son impopulares y no los veo ocurriendo en esta administración. Si bien nos va, lo único que puede sentar las bases para en algún momento detonar el cambio es no perder la salud financiera y la estabilidad macroeconómica.
@juansmusi

La pobreza no está peleada con la confianza

Es necesario e imperativo reducir la brecha tan amplia que hay en un país como el nuestro. La desigualdad y la inequitativa distribución de la riqueza nos hacen hoy un país que sigue teniendo a más de la mitad de su población en pobreza. Sin duda, en 2018, con el nuevo gobierno, muchos pensamos que el cambio era para bien y aunque implicara sacrificios valdría la pena. A todos nos sacudió la abrumadora mayoría con la que llegaron al poder y era de sentido común concluir que ya lo mismo no funcionaba, había que arriesgarse y optar por alguien que siempre había prometido atender la desigualdad e injusticia.
El problema es que el costo ha sido enorme y los cambios no han ido en el sentido que debieran. El modelo altamente socialista y basado en dádivas es un sistema probado, fracasado y cuyo final ya se conoce. Esta experiencia México la vivió en los 70 y 80 y no terminó bien. Y eso que en aquel entonces Pemex no solo era rentable, daba para mantener un gasto social excesivo, hoy no solo no da, pierde, y mucho.
Hay que reducir la brecha, buscar formas para que este sea un país más justo, y eso empieza por dar más oportunidades. Educación de calidad es lo que más urge para que esas personas puedan aspirar a un mejor nivel de vida.
Con lo que hoy se tiene, y como estamos, lo que más necesitamos es dar certidumbre y confianza. Parece que estos mensajes al pueblo bueno y sabio están enfrentados o confrontados con dar certeza, cuando no deben y no tienen porque estar peleados. Dirigir el mensaje, priorizar en la agenda el gasto social y la comunicación con esa inmensa mayoría no está peleado con mandar señales positivas a la inversión nacional y extranjera.
Estoy seguro que el error más grande de esta administración fue cancelar el aeropuerto de Texcoco. Y no por la obra o por los empleos directos e indirectos cancelados, o por pagar deuda de algo que no se hizo, fue el peor error por la forma en la que se canceló, con lo que se manda un mensaje de incertidumbre total.
Pensé que con eso bastaría para que una vez cometido el error se pudiera corregir el rumbo, y no fue así. Se sigue priorizando el mensaje político y el camino a la elección en menos de tres meses. Es más importante seguir regalando dinero del poco que queda que atender con urgencia y transformar a Pemex.
Seguimos cancelando proyectos de inversión con consultas a mano alzada, seguimos peleando con las calificadoras y sugiriendo que son innecesarias cuando el mundo de las inversiones les presta atención e invierten su capital tomando en cuenta a la calificación otorgada por ellas.
Estamos deteriorando nuestra imagen haciendo modificaciones para priorizar energías limpias y un mejor sector energético que beneficiaría con tarifas más bajas al pueblo por proteger y seguir monopolizando a CFE. No solo modificaron la Ley de la Industria Eléctrica —que está suspendida de momento—, ignoraron y faltaron a contratos y capital ya comprometido, incluso violando al T-MEC. Y si esta suspensión otorgada por jueces continúa, están dispuestos ahora a modificar la Constitución.
El pésimo manejo de la pandemia y la lenta vacunación, aunado a los problemas de inseguridad, también nos han hecho caer a niveles nunca vistos el turismo. Nos urgen ingresos, inversión, proyectar confianza, que eventualmente eso signifique más dinero para el país y para los que menos tienen. ¿Porqué empeñarnos en mandar señales de desconfianza cuando los más afectados somos nosotros y los más pobres?
@juansmusi

UNAS BUENAS

Por fin y con mucho gusto puedo hablar de una buena noticia en nuestro país. Se trata de que la calificadora Fitch, que además es quien más cerca nos tiene de perder el grado de inversión, un escalón arriba, nos reitera la calificación BBB- con perspectiva estable. Es muy oportuna y llega en un gran momento cuando todo lo relacionado a la pandemia y economía es negativo. En términos generales el comunicado no habla de buenas perspectivas y mucho menos un futuro alentador, pero si habla de estabilidad en las variables macroeconómicas y ven de manera sostenible la salud de las finanzas públicas.
Es importante señalar que este escenario puede cambiar rápidamente, pero por lo pronto como este anuncio mandamos una señal de confianza a inversionistas locales y extranjeros en el corto plazo. En el caso de las dos calificadoras restantes, Standard and Poor’s y Moody’s no hay comunicados recientes y como comentaba ellos nos tienen dos niveles arriba del grado de inversión, por lo cual, si viniera una baja o downgrade estarían empatando el nivel en el que nos tiene Fitch.
Uno de mis mayores temores en el corto o mediano plazo es justo este, perder el grado de inversión. Para perderlo se requiere que 2 de ellas nos tengan por debajo, es decir que Fitch nos baje un escalón y que cualquiera de las otras dos nos baje 2 escalones.
Y es justo en este marco de buenas noticias locales que Banco de México nos sorprende no bajando la tasa de referencia. Prácticamente todos esperábamos este movimiento hacia 4% y sorpresivamente la deciden dejar en 4.25%. Hay 5 miembros en la junta que votan y solo uno, votó por bajarla. Nos sorprende porque a pesar de que la inflación está por arriba de donde debe estar, 4.09%, la economía está urgida de estímulos y de dinero más barato.
La contracción del PIB para este año puede ser mayor al 10% y apuntalar abaratando el costo del dinero era lo que la mayoría pensábamos haría el Banco. Sin embargo, fue ortodoxo y en apego a su mandato de combatir a la inflación, la deja sin cambio. Todavía hay una oportunidad más para hacerlo en diciembre 17, así es que veremos la evolución de la inflación para entonces.
Y dentro también de un ambiente de mejora ya nadie o muy pocos le hacen caso al perdedor de la elección y el mundo, casi todo, reconoce a Joe Biden como futuro presidente de los EEUU.
Por último, señalo el optimismo temporal por el que atraviesa el mercado gracias a que Pfizer da esperanza para la entrega de la vacuna para el Covid. Sin embargo, por tiempos y capacidad de producción es necesario el que otros laboratorios logren también la entrega de la misma.
Entiendo que son dosis dobles y por más que aceleren la producción, la capacidad de aplicación a la población mundial en el caso de este laboratorio solamente alcanzaría para 1 billón de habitantes en los siguientes 14 meses. Una séptima parte de la población mundial. Así es que las afectaciones sanitarias y económicas seguirán estando presentes.
Termino comentando sobre lo que he venido señalando, la ventana de oportunidad con el tipo de cambio en los niveles actuales para proteger nuestro patrimonio. Una debilidad del dólar coyuntural, digna de aprovechar.
@juansmusi ​​​​​​

Los mercados financieros

Espero me lean todos aquellos que quieran profundizar en qué son los mercados financieros, pero especialmente aquellos que piensan que los mercados son un “club de ricos” o de minorías pudientes que manipulan un país; si existe esa creencia, con más razón puede ser interesante leer este artículo.

Los mercados financieros no son para y de los ricos, no son la Bolsa de Valores –la de aquí o la de Nueva York–, de hecho eso es sólo un pequeño componente; los mercados son el inicio de un círculo virtuoso de crecimiento económico y bienestar, para todas las clases sociales. Partamos de la base de que el mejor escenario posible para que un país crezca, distribuya mejor su riqueza y genere menos pobres, es contar con tasas de inflación bajas así como tasas de referencia bajas, al igual que un tipo de cambio estable, y en un valor razonable que al día de hoy, bien podría estar en torno a los $18.00 pesos por dólar.

Este escenario ayuda a que mucha gente que antes no podía comprar una casa porque no era sujeto de crédito para una hipoteca, lo pudo hacer durante muchos años y espero esto pueda continuar; así mismo estas condiciones estables le permitieron a micro, pequeños y medianos empresarios pedir créditos a tasas que les permitían progresar, hacer un negocio rentable, crecerlo y pagar sus compromisos gracias a que el financiamiento era barato. De la misma forma, mucha gente que no tenía posibilidades de estrenar un coche como medio de transporte o instrumento de trabajo, también lo pudo hacer porque el financiamiento era accesible a un plazo razonable.

Algo que tiene un valor muy importante es la preservación del poder adquisitivo cuando la inflación es baja, de tal forma que tu sueldo, tus ingresos, mantienen más su poder de compra a lo largo del tiempo, en comparación a periodos de altas inflaciones en donde tu dinero pierde poder adquisitivo con mayor rapidez; en resumidas cuentas, el ambiente más propicio para que un país crezca y vaya hacia donde tenga que ir, es con estabilidad y certeza. Con un gobierno y sector privado que dé confianza y las condiciones propicias para que la gente decida arriesgar e invertir. ¿Quién está pensando en invertir en Venezuela?  No escuchar a los mercados, no darles crédito y seguir suponiendo que es una minoría la beneficiada, es un craso error!!

El círculo vicioso se inicia desordenando estas variables, se empieza por provocar una fuga de capitales, eso sube al dólar, el valor del dólar provoca inflación (ya que muchos productos y materias primas cotizan en esa moneda), el Banco de México sube tasas de interés, se encarece el crédito por lo que menos gente tiene acceso a él, caes en cartera vencida y acabas en recesión o crisis.

Más allá de la cancelación de una obra importantísima de infraestructura, supuestamente plagada de corrupción, inviable por su localización, etc., es el mensaje que se manda y proyecta tanto local como externamente, por las formas; el costo más alto de esta revocación es intangible y es perder LA CONFIANZA. La próxima vez escuchemos o leamos, mercados financieros, vale la pena pensar en el círculo virtuoso y no en el “club de ricos”.

Al margen, comento brevemente la importancia de las elecciones intermedias en EEUU, donde deben de ganar el Senado los Republicanos y perder el Congreso; al menos eso dicen las encuestas. Sería importante que Trump pierda fuerza en la cámara baja, sobre todo para asuntos diplomáticos y políticos; desafortunadamente en la agenda económica y comercial –con y sin mayoría–, el innombrable tiene mucho poder.

@juansmusi

Noviembre 7, 2018