OCTAVIO PAZ

Octavio Paz  el gran escritor mexicano que nos brindó el poder leer su muy famoso Laberinto de la Soledad, aunque toda su obra es fenomenal , pocos son los seres que han tenido esos dones y los han puesto a nuestro alcance, eso pasó con la pintura, la música etc.,  pero como ahora hablo sobre escritores y con los medios que tenemos está todo al alcance, os pido investiguéis a  este gran escritor y leáis algo de él, no cabe duda de que eso amplia horizontes, nos enseña otra forma no solo de escribir, sino de imaginar historias, cuentos, poesía. Un escritor que de joven se niega a estudiar derecho y renuncia a su familia y ciudad.

Antes de la guerra civil española fue invitado por el partido republicano, Paz admiraba a muchos escritores y poetas españoles, era gran admirador de Góngora, aquí también conoce a García Lorca. O sea, ya se le conoce en el mundo y su escritura y poesía no le abandonan, cuando hay vocación e interés es el motor que echamos andar durante la vida y eso es algo que nos llena, pues tenemos que pensar, imaginar y desde luego saber cómo combinar pensamientos y sucesos que además de interesar, muestran formas diferentes de enfrentar problemas y situaciones en la vida, todo esto con conocimiento y mucha imaginación. Hay tantos escritores, filósofos, músicos, pintores, en fin, seres privilegiados que nos dejan un legado muy interesante, y a través de ellos podemos ampliar y disfrutar lo aquellos logran con inteligencia y pasión.

Como ya comenté en otros escritos no tiene caso cuente la historia de este escritor, ya que con los medios actuales lo podéis averiguar en minutos.  Mi interés es recordar a uno de los grandes poetas mexicanos, que os emocionéis al ver como algunos seres tienen esos dones y los saben aprovechar y dejar un gran legado a la humanidad.

LA LITERATURA TRAGICÓMICA DE CAMILO JOSÉ CELA

Al finalizar la Guerra Civil Española, esta nación sufría una acentuada crisis económica. En ese contexto tan grave, prácticamente no había creación literaria. Pero para sorpresa de muchos, surgió un escritor que, poco a poco, se fue abriendo paso. Me refiero a Camilo José Cela.

Cuando leí su primera novela “La Familia de Pascual Duarte”, con un realismo tan escabroso y cruel, me hizo recordar al escritor norteamericano, William Faulkner, con su novela “El Ruido y la Furia”, en que uno de los personajes es retrasado mental y otro sufre de una neurosis crónica. Estos protagonistas, pertenecientes a una familia sureña. Se atacan brutalmente e incluso se llegan a herir. En esta novela de Camilo José Cela, también, ocurren sucesos increíbles, iniciando así la corriente denominada “El Tremendismo”, con influencia Existencialista.

Este autor nació en Iria Flavia, La Coruña en mayo de 1916. Pertenecía a una familia acomodada. Sobre su infancia cuenta: “Tuve una niñez dorada, suave. Viví épocas con mis abuelos, en Galicia, en el campo. Mi madre era inglesa. Me dieron una educación rígida, al estilo victoriano. Esto marcó mi carácter” (Trulock era su apellido materno). Su bisabuelo tuvo una importante fábrica de velas en Inglaterra. Cela ingresó a la universidad y eligió la Facultad de Derecho, pero sus estudios se vieron bruscamente truncados con el estallido de la guerra civil.

A partir de 1941 inicia su producción literaria cuando dio a conocer su libro de poemas: “Pisando la dudosa luz del día”. Pero volviendo a su novela, “La Familia de Pascual Duarte”, con su publicación retornó al realismo tradicional y crítico, costumbrista y fantástico. Este texto tiene una intención satírica; se trata de una provocación social y una clara protesta contra las estructuras socioeconómicas del país. 

El personaje central es anárquico, primario, que no ha tenido formación moral, desconocedor de los principios del bien y del mal, pero también es extrañamente real, auténtico y sincero. A veces, Pascual Duarte da la impresión de ser como un animal acorralado en su jaula, que se ve obligado a sobrevivir en un mundo pobre y desfavorable. Con esto, el autor hace una especie de radiografía social de esa España olvidada, con pinceladas satíricas y amargas, impregnadas de humor negro. Mostraba un ambiente imbuido en la barbarie debido a la cercanía de una guerra, recién terminada. Cela poseía una aguda y asombrosa capacidad de observación tanto en los pequeños detalles materiales como en los retratos psicológicos de sus personajes.

En su novela “La Colmena” (1951). Recibió la influencia literaria del escritor norteamericano John Dos Passos. Propiamente en esta novela no hay protagonistas, sino que muestra a una sociedad sinsentido, en la que sus habitantes carecen de significado en sus vidas. Los hechos son futilidades e intrascendencias y los sucesos, a menudo, carecen de lógica y de sentido común.

Este hecho recuerda al escritor existencialista, Albert Camus, con su novela “El Extranjero” (1942) y otras novelas más que escribió, quien recibió la influencia de los filósofos Arthur Schopenhauer, Friedrich Nietzsche y Martin Heidegger. Así se inicia la “Literatura del Absurdo”. En la que sobresale, entre otros muchos escritores, Eugéne Ionesco, uno de los principales dramaturgos del “Teatro del Absurdo”. 

Pero no se piense que toda la obra de Cela fue “Tremendista”. Gozaba de excelente sentido de humor. Durante su larga vida fue escribiendo sus “Escenas Matritenses”: Un serial de pequeñas historias sobre los personajes de las calles madrileñas que venden diversos artículos o realizan los más variados oficios en la vía pública. El escritor, entre otros aspectos, recoge sus costumbres y la característica manera de hablar de algunos madrileños. Esta obra, sin duda, es jocosa y divertida. 

También escribió entretenidos relatos sobre sus travesías, como: “Viaje a la Alcarria” (1948), obra con la que, en lo personal, disfruto mucho por su narrativa y prosa tan agradable y sencilla. Son sucesos que se desenvuelven en la vida cotidiana, y esas menudencias, Cela las convierte en ocurrencias graciosas. Otra es “Del Miño al Bidasoa” (1952), “Vagabundo por Castilla” (1955); “Judíos, Moros y Cristianos: Notas de un vagabundaje por Ávila, Segovia y sus tierras” (1956), que continúan con ese mismo estilo tan ameno.

De igual forma tiene cuentos sumamente divertidos como: “Las orejas del niño Raúl”. El niño Raulito es el personaje central de un conocido cuento, quién tenía la enorme preocupación de que una oreja le estaba creciendo mucho más que otra. Entonces, con sus manos, se las medía en forma continua y constante y era tanta su obsesión, que llegó a la conclusión de que, en efecto, una oreja era notablemente mayor que la otra. Otros cuentos son: “El Gallego y su cuadrilla”, “El bonito crimen del carabinero y otras invenciones”, “Esas nubes que pasan”, “Santa Balbina 37, gas en cada piso”, “Timoteo, el incomprendido”, etc. Publicó muchas obras más: “San Camilo, 1936”; “Papeles de Son Amadans”, “La Catira, Historias de Venezuela” “Mrs. Caldwell, habla con su hijo”, “Tobogán de hambrientos”, etc. Sin embargo, existen algunas obras de Cela que giran obsesivamente en torno al aparato reproductor, que resultan desconcertantes y de mal gusto. También escribía en varios periódicos, como: “ABC”, “La Vanguardia Española, “Arriba” y en las revistas “Juventud”, “Revista para la Mujer”, “Cuentos para Medina”, “Fotografías de Pardo Bazán, etc. 

Fue miembro de la Real Academia Española y además era un brillante catedrático. Fue nombrado Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de las Islas Baleares. En 1975, por su actividad periodística, se le entregó “El Premio Miguel de los Santos Oliver”. En 1989, este destacado escritor fue galardonado con “El Premio Nóbel de Literatura”. Dos años antes había recibido el “Premio Príncipe de Asturias de las Letras” y en 1995 le fue concedido “El Premio Cervantes”. En general sorprende que sea un autor tan prolífico abordando un abanico temático amplio y extenso: cuentos, novelas, poesías, artículos editoriales, crónicas, fábulas…  

El 17 de enero de 2002, a sus 85 años, falleció de una insuficiencia cardiaca. Fue enterrado en su pueblo natal, Iria Flavia, acompañado de sus seres queridos. Tomás Cavanna, director de la “Fundación Cela” comentó que “cuando escribía una obra la trabajaba hasta el final, con un enorme perfeccionismo”. Añadió que su obra “La Cruz de San Andrés”, le valió el “Premio Planeta” en 1994.

En definitiva, fue un reconocido personaje en la cultura española, que dejó una impronta en la Literatura Universal.

Gironella: el escritor que luchó contra toda esperanza

Me ha impresionado la biografía del literato José María Gironella. Escritor español que se enfrenó con muchas dificultades en su vida. Fue hijo de una familia muy humilde. De niño se dedicó a múltiples oficios debido a la pobreza extrema en que vivían en su familia. Trabajó como empleado en una farmacia, luego en una tienda de comestibles, como obrero en una fábrica de licores, como botones de un banco, etc.

Su abuelo era zapatero. Su padre era fabricante de tapones de corcho y padecía de profundas depresiones que aparentemente superaba, pero volvía a recaer. Todo parecía indicar que Gironella profesionalmente nunca podría destacar.

Este conocido autor nació en Gerona, Barcelona, España, en diciembre de 1917. Fundamentalmente fue un escritor autodidacta, porque carecía de medios económicos para estudiar en una universidad. Le sorprendió el estallido de la Guerra Civil Española (1936-1939) y se opuso a la ideología de los principales dirigentes de este movimiento, porque no estaba de acuerdo con la Segunda República que, primero fue moderadamente socialista, y luego, se fue radicalizando hasta convertirse en un gobierno de extrema izquierda (marxista). El político Francisco Largo Caballero, quien fuera por unos años Ministro de Defensa, se hacía llamar “el Lenin español”. El novelista debido a ello huyó a Francia y ingresó de nuevo por la zona nacionalista de Francisco Franco entrando a la ciudad de San Sebastián y se enlistó en las filas del ejército nacionalista.

Al observar de cerca los pormenores de esta contienda fratricida, concibe la idea de escribir una Trilogía de novelas sobre esta Guerra. Primero publicó “Los Cipreses Creen en Dios” (1953), que presenta todo el ambiente sociopolítico previo a esta conflagración. Al terminar la contienda, publica “Un millón de muertos” (1961) y en la posguerra envía a la editorial “Ha Estallado la Paz” (1966). Los tres volúmenes fueron un éxito editorial, particularmente “Los Cipreses Creen en Dios”. En 1986 publica otro gran éxito: “Los Hombres lloran Solos” (1986).

Este novelista tenía la característica de ser un hombre tosudo. perseverante y un voraz lector de Literatura. Influyó en su pensamiento Giovanni Papini con su “Historia de Cristo”, quien con su humanismo cristiano impregnó claramente en todas sus obras. También fue un ferviente admirador de Fiódor Dostoyevski.

Pero de forma inesperada le sobrevino una fuerte depresión. Tuvo que retirarse de su actividad literaria para recibir un tratamiento médico. Tuvo la impresión que ya no podría escribir jamás, por haber recibido como herencia paterna esta dura enfermedad. Comenzó a perder casi toda esperanza sobre su posible recuperación.

Pero comentábamos que este escritor tenía una gran fortaleza y tenacidad. Así que observó con cuidado las indicaciones del doctor, tomó puntualmente sus medicinas y pronto recuperó su capacidad de escribir.

Esta situación me hace recordar al célebre escritor inglés, Graham Green (1904-1991), quien fue galardonado con la Orden de Mérito del Reino Unido. Sufría de profundas y prolongadas depresiones. Y por increíble que parezca, confesaba que el hecho de irse a países con graves conflictos sociales y en esa zona a de peligro ponerse a redactar una novela particularmente truculenta y dramática, le hacía olvidar completamente su depresión y afirmaba que eso le servía como una eficaz terapia.

Graham Green en 1940 publicó su célere novela “El Poder y la Gloria”, sobre la persecución religiosa en el estado de Tabasco, México. El entonces gobernador, Tomás Garrido Canabal, estaba empeñado en aniquilar a la religión católica en esa entidad como consecuencia de la Guerra Cristera. Clausuró iglesias, quemó retablos e imágenes, prohibió que los curas celebraran Misas, etc. En la novela relata la historia de un sacerdote católico que se encuentra en ese estado durante la década de 1930. Y el gobernador se dedicaba a perseguirlo y hacerle la vida imposible, pero al final vence la ejemplar fe de este presbítero.

Por otra parte, Gironella, también publicó: “Los Fantasmas de mi cerebro” (1958), alusiva a su depresión. “Mujer, levántate y anda” (1962), “Personas, ideas, mares” (sobre sus viajes, 1963), al igual que “El Japón y su duende (1964), “China, una lágrima innumerable”, sobre la revolución de Mao-Tse-Tung”, “En Asia se muere bajo las estrellas” (1968).

La novela por la que recibió el “Premio Planeta” fue “Condenados a vivir” (1971). Además, un libro que tuvo particular éxito editorial fue “100 españoles y Dios” (1969). Publicó muchas otras obras de sus viajes y experiencias vitales, así como otras más novelas.

¿Por qué fueron exitosas las novelas de José María Gironella? Por su gran amenidad. Se documentaba rigurosamente para escribir sus obras. Tuvo una técnica realista tradicional y, dominaba el estilo directo, matizado a veces por el lirismo.  Se le considera como un escritor de “La Generación del ’50”.

Gironella contrajo matrimonio con Magdalena Castañer en 1946, a quien la amaba entrañablemente. Un año antes había publicado su libro de poemas “Ha llegado el invierno y tú no estás aquí”. En la que había dedicado muchos poemas a su novia Magdalena.

Recuerdo que cuando leí su novela “Los Cipreses Creen en Dios” me di cuenta que era una de esas obras que atrapan inmediatamente al lector. Presenta a los diversos grupos que actuaban en la zona nacionalista, como: los falangistas, los carlistas, los admiradores de José Antonio Primo de Rivera que fue un abogado y político español, primogénito del dictador Miguel Primo de Rivera y fundador de la Falange Española. Primo de Rivera fue un destacado representante del fascismo y tuvo muchos seguidores por su ideología. Murió al inicio de la Guerra Civil Española, fusilado por una supuesta “conspiración y rebelión militar contra el Gobierno de la Segunda República”.

Además, Gironella ambienta muy bien a las otras asociaciones y tendencias que surgieron en el frente nacionalista. Esta obra, sin duda, requirió de mucho trabajo de investigación y documentación.

Cuando leí “100 españoles y Dios” pude constatar la diversidad de opiniones en los ciudadanos españoles sobre el Ser Trascendente. A través de sus entrevistados el autor se plantea numerosas e importantes cuestiones, como: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Por qué existe la libertad en las personas, capaces de hacer mucho bien o mucho mal? ¿Por qué existen el dolor, las enfermedades y las guerras? ¿Cuál es la explicación de la presencia del mal en el mundo? ¿Por qué todas las personas necesariamente tendremos que morir? ¿cuál es la raíz última de la esperanza humana? Y así sucesivamente continúan sus vitales cuestionamientos.

Sin duda, José María Gironella ha dejado una honda huella en sus lectores y en el mundo literario de su época. Es admirable que teniendo tantas adversidades en su vida (pobreza extrema, la depresión de su padre, la suya propia, etc.), haya podido superarlas y convertirse en un destacado y brillante escritor.

Falleció en Arenys de Mar, provincia de Barcelona en enero de 2003., víctima de una embolia. Fue galardonado con el Premio Nadal y el Premio Nacional de Literatura. También fue miembro de Real Academia Europea de Doctores y recibió, a título póstumo, la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, por los méritos contraídos en los campos de la cultura e investigación.

Elena Poniatowska, ídolo de la izquierda y cultura contemporánea

“La literatura contemporánea, en cualquier época, es el peor enemigo de la cultura. El tiempo limitado del lector se gasta en leer mil libros mediocres que embotan su sentido crítico y lesionan su sensibilidad literaria”. Nicolás Gómez Dávila

Hace unos días, durante el día, estaciones de radio anunciaban a Elena Poniatowska con bombo y platillo la celebración por su cumpleaños número 90. El festejo fue llevado a cabo en el Palacio de Bellas Artes, máximo recinto cultural de nuestro país. Entre los asistentes se hallaba Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Cultura federal; Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México; Marcelo Ebrard Casaubon, secretario de Relaciones Exteriores, Marta Lamas, antropóloga, feminista y pro aborto, María Teresa Priego, feminista y pro aborto; entre otros más.

Hija de Paula Amor y el príncipe Jean E. Poniatowski, Elena junto a su madre y hermana, llegarían a México a causa de la Segunda Guerra Mundial librada en Europa, mientras su padre iba al frente de batalla. Dedicada al periodismo y a la escritura, fue apodada como la «princesa roja” por su adhesión a la izquierda y su origen real. Se le conoce como una escritora cercana a las “causas justas” y feministas. Autora del libro “La noche de Tlatelolco” que vio la luz en 1971 y fue la recopilación de relatos acerca de la matanza ocurrida en 1968, en la que se alteró testimonios y presento una historia intrincada, situación que le costaría una demanda por parte del escritor Luis González de Alba quien había vivido y escrito al respecto, ganando el pleito legal contra Elena.

Las “causas justas” la llevarían a escribir y opinar en varias ocasiones a favor de la organización abortista “Católicas por el Derecho a Decidir”, apoyando así el aborto, como ella misma lo expresaría: “Obviamente soy católica, tengo antecedentes religiosos y de niña scout, pero creo que la única que debe decidir sobre su cuerpo es la mujer”. Elena crítica reacia de la “jerarquía católica” como hacen tantos de izquierda y derecha para posicionar opiniones deleznables, en este caso el asesinato en el vientre materno. Otra de sus “causas justas” es el apoyo a la prostitución que hizo al firmar un manifiesto en contra de la ilegalización del sindicato de trabajadoras sexuales OTRAS en España; toda vez que la prostitución no es ningún trabajo sino la explotación de la mujer, favoreciendo así a los proxenetas.

Entre los galardones recibidos por Elena, está el Premio Miguel de Cervantes que otorga el Ministerio de Cultura y Deporte de España, considerado el galardón literario más importante en lengua castellana y es entregado por el Rey de España. Como es bien sabido, el gran literato participó en la Batalla de Lepanto, recibiendo heridas graves en el brazo izquierdo que le provocarían inmovilidad, dando paso a su sobrenombre “El manco de Lepanto”, autor de la máxima obra de la literatura castellana “Don Quijote de la Mancha”. Miguel de Cervantes, sobrado ejemplo de que una discapacidad motora no limita el escribir una obra magistral, pero una inteligencia deformada por la nefasta ideología de izquierda e ideología de género puede dar paso a las opiniones más abyectas, apoyando causas deleznables como hace Elena.

Pero nuestros contemporáneos otorgan los galardones más importantes a la literatura intrascendente; se exhibe en los máximos recintos culturales a los ídolos de izquierda, derecha y liberales cuyas obras impregnadas de su ideología inundan las bibliotecas, las ferias de libros y acaparan la “cultura” del día. Ya lo decía Nicolás Gómez Dávila: “La prensa de izquierda le fabrica a la izquierda los grandes hombres que la naturaleza y la historia no le fabrican”.

Desarrolle gusto por la lectura y aspire siempre a leer aquello que valga la pena y ayude a su intelecto…

El modernismo, Rubén Darío y otras grandes figuras literarias

En forma paralela a la “Generación Literaria de 1898”, surge “El Modernismo”, de carácter estético, renovador de temas y de formas. Influye en esos escritores el “Parnasianismo Francés” del poeta Leconte de I’Isle, que cultiva el verso sólo por su perfección formal.

Una de sus figuras más destacadas es el célebre poeta de Nicaragua Rubén Darío. Me parece que casi todos recordamos muchos de sus poemas sonoros y de gran belleza estética.

Según esta corriente literaria el poeta debe buscar temas raros o refinados, que permitan la creación de belleza exquisita, utilizando ritmos y metáforas nuevas. Influye en este aspecto el “Simbolismo francés” de Paul Verlaine que canta a la seducción de las cosas remotas e inefables.

El Modernismo es un fenómeno literario de carácter hispanoamericano, debido al prestigio de Rubén Darío que deslumbró a renombrados escritores de la Literatura Española.

No fue solamente una tendencia literaria; el Modernismo fue una tendencia general. Era el nuevo encuentro con la belleza, pletórica de entusiasmo y libertad.

Rubén Darío nació en Metapa (Nicaragua) en 1867. Su vida transcurrió entre el periodismo y los cargos diplomáticos, lo que le permitió viajar por casi toda Europa y América. Murió en 1916.

Es considerado uno de los poetas más importantes de la poesía del siglo XX. Supo encontrar nuevos tesoros de belleza y comenzó un movimiento de renovación en las tres primeras décadas del siglo pasado.

Hay un bello poema dedicado a “Margarita Debayle”, que podría parecer cursi, pero no hay que perder de vista que está dedicado a una niña pequeña, así que los versos rebosan de ingenuidad y sencillez. Así dice en versión sintetizada: “Margarita está linda la mar y el viento, / lleva esencia de sutil azahar; / yo siento en el alma una alondra cantar” / (…) Y ella dice:  Por las olas por el viento fui a la estrella y la corté” (…) / Y el papá dice enojado: un castigo has de tener: vuelve al cielo lo robado/ vas ahora a devolver. / La princesa se entristece/ por su flor de luz, / cuando entonces aparece / sonriendo el Buen Jesús. / Y así dice: “En mis campiñas esa rosa le ofrecí; son mis flores de las niñas / que al soñar piensan en mí”. / (…) Ahora la princesa está bella, / pues ya tiene el prendedor / en que lucen, con la estrella, / verso, perla, pluma y flor. (…) / Margarita, está linda la mar, y el viento / lleva esencia sutil de azahar.”  /

Entre los libros más destacados de Rubén Darío, figuran: “Azul” (1888), “Prosas profanas” (1896), “Cantos de Vida y de Esperanza (1905). Tiene otras obras de carácter patriótico en la que se exalta la raza, por ejemplo, “España” (1901). Darío lleva a cabo una verdadera revolución métrica del verso basada en su musicalidad. Como en su tiempo, Paul Valery revolucionó al arte del verso en el que buscaba la poesía pura en contraposición con el romanticismo.

Otras veces se exalta ante los abusos del gobierno yanqui, como en su poema: “A Roosevelt” (1904), que causó gran polémica por su carácter socio-político. En este poema denuncia que Theodore Roosevelt atropella la libertad de los pueblos latinoamericanos, como fue la invasión a Cuba en 1898 por una guerra que los mismos yanquis se inventaron, pero todos sabían que, en su afán imperialista, querían apoderarse de esta isla caribeña. Lo mismo sucedió con Puerto Rico y Filipinas.

Escribe en sus versos: “Eres los Estados Unidos, / eres el futuro invasor / de la América ingenua que tiene sangre indígena, / que aún reza a Jesucristo y aún habla español”. (…) (Eres) el riflero terrible y el grande cazador / para poder tenernos en vuestras férreas garras / Y, pues contáis con todo, pero falta una cosa: ¡Dios! /

Otro escritor destacado del Modernismo fue Don Ramón María del Valle Inclán (1869-1936) un fiel discípulo del poeta de Nicaragua. Fue periodista y soldado. En 1892 estuvo viviendo en México. Dentro de su obra poética destacan: “Aromas de Leyenda” y “El Pasajero”. También escribe en tono humorístico y caricaturesco, como en “La pipa de Kif.

Dentro de su obra en prosa figuran: “Sonatas”, “Comedias Bárbaras, “Novelas de la guerra carlista”, con evocaciones de carácter legendario que el escritor recuerda con nostalgia.

Hay una obra con un tono francamente satírico cuya lectura resulta muy divertida y amena, titulada: “El Tirano Banderas”. Se trata de una caricatura de algunos gobiernos latinoamericanos que persisten hasta nuestros días.

Otro inolvidable escritor fue Juan Ramón Jiménez (1881-1958). Sus primeros libros son de tono modernista, donde palpita un espíritu doliente y sentimental. Como prosista destaca su delicioso libro “Platero y yo”, recomendable para todo público. En 1956 recibió el Premio Nobel de Literatura por su cuidada y elegante prosa.

La obra de Juan Ramón Jiménez marca el tránsito entre el Modernismo y las escuelas poéticas posteriores.

Otros destacados escritores son: Manuel Machado (1874-1947), hermano del Antonio, el gran poeta de Castilla; Francisco Villaespesa (1877-1935) que alcanzó gran popularidad con sus evocaciones históricas; y Emilio Carrere (1880-1947) quien recibe una notabl influencia del francés Paul Verlaine y traslada la vida bohemia y sentimental al ambiente madrileño.Columna Fe y razón,

La divertida prosa de Pedro Antonio de Alarcón

De pocos autores se puede decir que derrochan tanta alegría y buen humor como la prosa de Pedro Antonio de Alarcón.

Fue autor de numerosas novelas, como: “El Sombrero de Tres Picos”, “El Capitán Veneno”, “El Niño de la Bola”, “El Escándalo” y muchas otras.

Algunos autores lo consideran como iniciador de la corriente literaria, denominada “El Realismo”. Otros escritores lo ubican dentro de la Escuela Romántica, como: Lord Byron, Víctor Hugo o José de Espronceda.

En su obra cumbre “El Sombrero de Tres Picos” recoge una leyenda popular en su natal Andalucía acerca de un Corregidor que llevaba un extraño sombrero de tres picos. Este personaje visitaba con frecuencia a su amigo el tío Lucas, un molinero y a su mujer, Seña Frasquita quién estaba muy enamorada de su esposo. Ésta era muy hermosa, derrochaba gracia y simpatía y, además de ser sumamente atractiva. Todos en el pueblo admiraban su belleza.

Con tantas visitas del Corregidor a su amigo el molinero y a Seña Frasquita se acabó enamorando de esta dama. Un día, sintiéndose solo le declaró su amor, no obstante que era casado y con varios hijos.

La quiso tomar del brazo y la Seña Frasquita, como inmediata reacción, lo echó por tierra desde la silla donde estaba sentado. Ella lo expulsó de su casa, acusándolo de cínico y desvergonzado. Éste juró vengarse ante tal afrenta. Y así se desenvuelve la trama de esta genial novela.

Esta obra es de corte Realista por la exactitud en la descripción de los personajes con la finalidad de que el lector se hiciera una idea clara de los perfiles de los distintos personajes.

Pedro Antonio se esmeraba para que la trama fuera ágil, amena, con suspenso y bastante divertida. Por momentos es jocosa y hace  caricaturas de cada personaje. El lenguaje es sencillo, llano y expresado con naturalidad.

Este autor representa el tránsito del costumbrismo al esplendor de la prosa realista en la España del siglo XIX.

En su juventud, Pedro Antonio de Alarcón (1833-1891) fue liberal y con ideas revolucionarias. Con el paso de los años evolucionó hacia posiciones más tradicionalistas. Este tránsito se refleja en sus obras.

El siglo XIX español fue un siglo enfrentamientos entre el gobierno y los activistas liberales o revolucionarios.

La acción se desarrolla en Madrid, durante el reinado de Isabel II, y el gobierno del General Narváez, que coincide con las Revoluciones Europeas de 1848.

En uno de tantos choques entre las tropas del gobierno y los republicanos cayó herido el “Capitán Veneno” -llamado así por su carácter huraño y belicoso- en plena calle y frente a la casa de Doña Teresa y su hija Angustias, una chica casadera. Ambas coinciden en recogerlo hasta que recuperara el sentido y fuera atendido por un médico.

Al volver en sí este Capitán, dijo llamarse Jorge de Córdoba. Cuando llega el médico le hace saber que ha sufrido una grave fractura y, por lo tanto, no puede ser trasladado a otro lugar, como era el deseo del Capitán. Le molesta esta indicación del Doctor de pasar su convalecencia entre dos mujeres, por su carácter misógino e independiente.

Pasados los días se establece una corriente de simpatía entre Doña Teresa y él. No así con la joven Angustias. Pero, al poco tiempo, fallece Doña Teresa de un infarto y Jorge paga todos los gastos del entierro.

Sigue transcurriendo el tiempo y Don Jorge va mejorando de su lesión. Entonces la joven Angustias le pide que abandone la casa para que quede asegurada su honra.

Después de muchas discusiones y rodeos entre los dos personajes, Don Jorge le declara su apasionado amor a la joven Angustias y se casan. La escena final es que Don Jorge aparece jugando con dos de sus hijos pequeños. El desarrollo de la trama es ameno e interesante. A este hombre malhumorado lo van dulcificando estas dos mujeres y cambia notablemente y muestra su valía y noble corazón.

 

Boris Pasternak: el gran disidente del totalitarismo soviético

El escritor ruso Boris Pasternak nació en Moscú en 1890 y falleció en 1960. Es reconocido como uno de los grandes poetas y novelistas de Rusia. Vivió la debacle de la Primera Guerra Mundial que tanto afectó a los soldados y a los ciudadanos, la turbulencia y el desorden social de la Revolución rusa de 1917, así como la era del terror comunista de José Stalin (1878-1953)

Pasternak nació en una atmósfera cosmopolita. Por su casa desfilaban grandes celebridades ya que sus padres eran artistas. Sólo por recordar algunos, como el célebre músico, Serguéi Rachmáninov, el genio de la Literatura rusa, León Tolstói (autor de “La Guerra y la Paz”, “Ana Karénina”, entre otras obras) o el admirado poeta Rainer Maria Rilke y algunos otros más.

En 1914 publicó su primera colección de poemas. Su obra está cargada de un intenso lirismo pletórico de vivencias y dotada de profundas reflexiones que eran como un reflejo de su redención personal que le proporcionaba nuevos descubrimientos de su luz interior. “Quisiera llegar a todo / hasta la misma esencia:  / quisiera a través de mis dudas / llegar hasta la médula del drama. (…)  / Viviré, pensaré, sentiré, amaré / todo el tiempo tomando los hilos / de los destinos y de los seres / para encontrar nuevos / descubrimientos”. /

Sus principales obras poéticas son: “Mi Hermana la Vida” (1917), “El Año 1905” (1927), “El Segundo Nacimiento” (1934). Sintió una viva pasión por la música, por las doctrinas filosóficas y por las experiencias de la poesía occidental. Fue traductor de la obra de Bertolt Brecht y de William Shakespeare.

En Italia, en 1957, fue publicada su novela “Doctor Zhivago”. Esta obra literaria causó una enorme indignación en el régimen soviético de José Stalin. Y pronto fue acusado de escribir “sólo calumnias” y de ser un “insecto nocivo” y “traidor a la Patria”.

¿Cuál es el argumento de esta novela? Revela el mundo brutal y atroz de la era estaliniana. En medio de lo que parece ser sólo un drama de amor entre el Doctor Zhivago y su amante Lara (Larisa Antipova), comunica al lector el trasfondo histórico –de injusticia y crueldad- de un sistema totalitario que llena de dolor silencioso a su Patria. Es decir, es una metáfora del desconsuelo y del desaliento de la propia Rusia. De una Rusia humillada y ofendida, sin capacidad de defenderse. “Los personajes del Doctor Zhivago –afirma el crítico Slonim- son antes víctimas que verdugos”.

El resultado fue que esta novela tuvo un gran eco internacional y fue muy bien recibida por la crítica literaria de Europa Occidental. Al año siguiente, en 1958, Pasternak recibió el Premio Nobel de Literatura.

De inmediato fue expulsado de la Unión Nacional de Escritores. Pasternak escribió a la Academia Sueca para comunicarles que se sentía agradecido y sorprendido con tal distinción. A los pocos días, las autoridades obligan de nuevo a escribir otra carta a la misma Academia Sueca en la que les da la siguiente explicación “No me lo tomen a mal, pero debo de rechazar este Premio inmerecido que se me ha concedido, tomando en cuenta la sociedad a la que pertenezco”.

Después de este doloroso suceso, son reveladores estos versos del poeta: “Caí como una feria en medio / de la cacería. / En algún lugar hay hombres, / mundo y libertad. / Pero ellos me persiguen, / no hay salida. Está encadenado / el movimiento (…) / y así -muy cerca de la tumba- / mi fe es ésta: llegará el día / en que se opondrá el espíritu de / la bondad a la fuerza bruta / y a la maldad”. /

En el fondo de todos sus poemas, frente al dolor y la tragedia, siempre surge el amor, como elemento purificador, que llena de paz y alegría al poeta: “El amor está siempre conmigo. / Baila, ríe, rasga la oscuridad, / corre como los más poéticos / epígrafes…”. /

En “La Noche de Invierno”, del cuaderno lírico de Yuri Zhivago, aparece escrita la más íntima metáfora de la biografía espiritual de este poeta, quien a lo largo de toda su vida sufrió “el exilio interior” cuando escribió: “Una vela se quemaba en la mesa, / silenciosa se quemaba una vela.” /

En esta célebre novela, Boris Pasternak intentó –como otros grandes literatos de su Patria- dar su propia visión de la totalidad rusa en una época excepcionalmente inquieta, rebelde y cruel. Enfrenta a dos realidades históricas: el personaje de Sonia, que representa el orden tradicional abandonado y Lara, que es la esperanza –luego defraudada- de la Revolución.

Con los cambios políticos, económicos y sociales impulsados bajo la Presidencia de Mijaíl Gorvachov, en 1985, con la llamada “Perestroika”, una reforma basada en la reestructuración del sistema económico, y la Glasnot”, que buscaba una mayor transparencia y democratización en la U. R. S. S., fue publicada en ruso la novela “El Doctor Zhivago” en 1988. Ha sido catalogada como la gran novela de la Revolución Rusa y traducida a numerosos idiomas.

En 1965 se estrenó la película de esta novela protagonizada por los actores Omar Sharif, Julie Christie y dirigida por David Lean. Recibió el Óscar al mejor guión adaptado, el Óscar a la mejor fotografía y otros más reconocimientos internacionales.

En definitiva, Boris Pasternak fue rehabilitado como escritor en su Patria y ha sido reconocido como una de las grandes luminarias de la Literatura Universal.

Miguel de Cervantes Saavedra

El manco de Lepanto

Como ya dije, en estos difíciles momentos por los que pasa el mundo entero, no es posible recomendar lecturas, pues como ya comenté todo el mundo tiene a mano biografía y resumen de obras de todos los grandes escritores del mundo, pero no se trata de recomendar a Cervantes y a su famoso Don Quijote, que después de la Biblia, ha sido el libro más leído en el mundo entero.

Como es posible que un personaje recorra una gran parte de nuestro planeta y que en un combate contra los turcos le destrocen una mano, que le queda ya inservible, por eso le llamaron el manco de Lepanto, que pasó cinco años en la cárcel y que a pesar de todo su gran pasión y escape fueron la lectura y escritura.

Escribe  muchas y buenas obras, pero la más famosa y que todo el mundo conoce es Don Quijote de la Mancha. Que tienen algunos seres que con guerras, vidas difíciles, encierros, etc., tienen una pasión la escritura y en esos momentos se pone a escribir su famoso Don Quijote. Esto ha pasado con músicos, pintores, personas que no se rinden jamás, pues en su interior llevan algo que tienen que dejar salir y lo hacen de manera excepcional.

Aprendamos de estos personajes no nos intimidemos por la pandemia y atrevámonos a buscar y encontrar algo tan valioso y querido que llene nuestras vidas por muy difíciles que sean.

No penséis en el momento, sentid el corazón pues estos personajes nos han enseñado que nada puede detenernos, guerras, enfermedades, muertes, pero ellos tienen algo superior que en esos terribles momentos les hace sentir la vida de forma profunda y diferente.

Hagamos los mismo, no sabemos ni como, ni cuando será nuestro fin, aprovechemos el momento por nosotros y  todos los demás, seamos ejemplo de que todo es posible si tenemos lo más importante AMOR.

La revolución literaria generada por el escritor William Faulkner

Durante el siglo XIX y principios del XX era costumbre que las novelas tuvieran un desarrollo lineal. Habitualmente abarcaban desde el nacimiento, infancia, juventud y madurez del protagonista hasta su fallecimiento.

William Faulkner vino a revolucionar este modo de escribir novelas, por influencia directa del escritor irlandés James Joyce (Dublín 1882-Zúrich 1941). Joyce tenía un talento fuera de serie para transformar la obra literaria en un texto novedoso, de vanguardia. Además de James Joyce, Faulkner también recibió influencia de Franz Kafka y de Marcel Proust.

Joyce auténticamente recreaba e inventaba un nuevo modo de narrar; continuamente experimentaba tanto con el lenguaje como en sus obras, como en: “Retrato del Artista Adolescente, Ulises, Finnegans Wake y muchas otras obras más, que dejó asombrados a muchos intelectuales y novelistas de Europa, como T. S. Eliot, Virginia Woolf, Ezra Pound o Wallace Stevens.

A partir de James Joyce comienza una nueva literatura mucho más espontánea, natural y novedosa, nunca antes vista. Ha sido el padre de la revolución en la literatura europea.

En Norteamérica, William Faulkner continuó la saga de recrear los textos de un nuevo modo, aportando sus inéditas ideas creativas. Por ejemplo, incluyendo largos monólogos interiores; cambios de tiempo que de pronto saltaba al pasado y luego volvía al tiempo presente; en su narrativa tiene varios enfoques habla de “tú”, luego de “él” y a continuación utilizaba el “yo”. Dicho en otras palabras, empleaba enfoques plurales para enriquecer la visión de sus personajes.

De niño y adolescente escuchaba con atención los relatos de su abuelo sobre las hazañas de su bisabuelo quien fue héroe en la Guerra de Secesión (1861-1865) y se especializó en la novela sureña, presentando sus problemáticas y costumbres, como: la dura realidad de la discriminación racial; las costumbres tan características. de esa región de la Unión Americana.

Sus obras más destacadas son “El Sonido y la Furia”, “Mientras agonizo”, “Luz de agosto”, “Absalón, Absalón”.

Tanto su madre como su abuela le infundieron afición por las lecturas, en especial, por los autores clásicos como Charles Dickens, los Hermanos Grimm, etc. Se interesó bastante por la Historia de Misisipi y se convirtió en un experto.

Estudió en la Universidad de Misisipi (1919-1921), y antes en la Universidad de Virginia. Fue también periodista y en 1955 recibió el Premio Pulitzer. Además de novelas, escribió numerosos cuentos y poesía. En un principio, Faulkner no logró que sus obras se publicaran y eso fue una labor de constancia hasta ser más conocido y apoyado por diversas casas editoriales.

Encontró trabajo estable como guionista para películas de Hollywood, desde 1930 hasta 1950, lo que constituyó un desahogo económico para él y su familia.

En 1932 el realizador norteamericano Stephen Roberts adaptó su novela “Sanctuary” y esta cinta se convirtió en un clásico del drama negro de los años treinta. También su novela “Pylon” fue llevada a la pantalla en 1957 por el cineasta Douglas Sirk.

Produjo una considerable influencia en la Literatura Latinoamericana, por ejemplo, en Gabriel García Márquez en su “Vivir para contarlo”; en Mario Vargas Llosa en “El Pez en el agua” y en “La Ciudad y los Perros”. También en Juan Carlos Onetti, Juan Benet, Juan José Saer, Jorge Luis Borges.

En México, Carlos Fuentes recibió su influencia en su destacada novela “La Región más Transparente” y Juan Rulfo en “Pedro Páramo” y “El Llano en Llamas”.

También Rulfo recrea la vida rural mexicana y aporta a personajes como “Macario”, un continuo monólogo. O también en “Luvina” ofrece una visión original del campo mexicano. Faulkner inventa un condado llamado Yoknapatawpha y de ahí surgen sus principales personajes y Rulfo tomó esos conceptos para transformarlos con singular maestría.

Rulfo en “Pedro Páramo” emplea también los cambios de tiempo; los monólogos; los enfoques plurales de sus personajes, que por momentos parecen más fantasmagóricos que reales.

Algunas de las frases célebres de William Faulkner han quedado para la posteridad, como: “Creo que el hombre no sólo resistirá, también prevalecerá. Es inmortal no sólo porque entre todas las creaturas sea el único que tiene una voz inagotable, sino porque posee un alma, un espíritu capaz de compasión, sacrificio y entereza”.

O también, “No te molestes en ser mejor que tus contemporáneos o predecesores, intenta ser mejor que tú mismo”.

La huella de William Faulkner en la Literatura Latinoamericana es imborrable porque actualmente hay escritores que continúan utilizando sus técnicas del monólogo interior, la pluralidad de enfoques de sus personajes o los saltos de tiempo dentro de la cronología tradicional.

En 1949 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura por sus valiosas y originales aportaciones. Fue destacado miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias. Faulkner es considerado universalmente como uno de los más importantes creadores de la Literatura de los Estados Unidos y de la región sureña en particular.

WASSILY KANDINSKY

Últimamente he escrito sobre escritores muy conocidos y por supuesto escribí sobre este pintor que revolucionó la pintura, también mencione uno de sus  libros, el cual he vuelto a leer y ahora quiero hablar del escritor no del pintor.

Habla sobre algo que a mi particularmente me ha emocionado a través de los años, el arte abstracto y este libro se llama; De lo espiritual en el arte, mencionado en el artículo.

 Qué maravilla que un pintor tenga esos dones y pueda escribir con maestría como y de que forma el arte abstracto le permitió descubrir algo maravilloso y profundo que algunos escritores, músicos, pintores, etc. , llevan en el alma. Pero poderlo transmitir con pintura, música o escritura es una maravilla.

Este gran pintor nos anuncia que la pintura abstracta sale de dentro, no tiene que referirse o parecerse a algo que podamos identificar, tiene que llegar de otra forma, cómo la música, los momentos y pensamientos que tenemos en nuestra vida plasmarlo en colores y formas, que no se reconocen, se sienten.

La humanidad sólo busca lo exterior haciendo caso omiso de las fuerzas espirituales. “W.Kandisky

Esa belleza interior a la que se refiere Kandinsky, es cómo ha pasado a través de los años, personajes que se atreven a romper con lo que se conocía y mezclan sonidos, colores  de una manera personal, única y atrevida, pues la mayoría no entendería ni entiende eso de la abstracción. Estos cambios radicales no se refieren sólo a la pintura abstracta, acuérdense como pintores como Picasso y músicos como Debussy inician movimientos y rompen todo un protocolo.

Kandisky dice que con su pintura no quiere imitar o copiar la naturaleza, sólo quiere expresar su mundo interior.

Para terminar con el tema de la abstracción, me viene a la memoria una frase que obviamente no fue escrita así, pero es algo que recuerdo en el  momento que estoy escribiendo.

“Al ser humano en general no le atraen las grandes profundidades y prefiere mantenerse en la superficie  porque le supone un menor esfuerzo. Cierto es que nada hay más profundo que la superficialidad, pero esta profundidad es la de la ciénaga.” W. Kandinsky,

               Pintor pero que también se atreve a escribir y lo hace con sinceridad y maestría, yo me he quedado muy impresionada al ver como  puede decir y expresar su forma de pintar, por medio de palabras, pensamientos y toda una filosofía conectada a su pintura.

Un pintor puede crear impresiones, improvisaciones y expresión de un sentimiento interior, esto es lo que ahora llamamos expresionismo abstracto. V. Kandinsky.

Si les llama la atención, lean ese libro y vean cómo algunos seres, pueden ser pintores, escritores y dejar un legado maravilloso, que enriquecerá a todo el que lo lea.

La belleza sólo se puede medir por el rasero de  la grandeza y de la necesidad interior, que tan buenos servicios nos ha prestado  hasta aquí.

Es bello lo que brota de la necesidad anímica interior. Bello será lo que sea interiormente bello.

W.Kandinsky

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