Gironella: el escritor que luchó contra toda esperanza

Me ha impresionado la biografía del literato José María Gironella. Escritor español que se enfrenó con muchas dificultades en su vida. Fue hijo de una familia muy humilde. De niño se dedicó a múltiples oficios debido a la pobreza extrema en que vivían en su familia. Trabajó como empleado en una farmacia, luego en una tienda de comestibles, como obrero en una fábrica de licores, como botones de un banco, etc.

Su abuelo era zapatero. Su padre era fabricante de tapones de corcho y padecía de profundas depresiones que aparentemente superaba, pero volvía a recaer. Todo parecía indicar que Gironella profesionalmente nunca podría destacar.

Este conocido autor nació en Gerona, Barcelona, España, en diciembre de 1917. Fundamentalmente fue un escritor autodidacta, porque carecía de medios económicos para estudiar en una universidad. Le sorprendió el estallido de la Guerra Civil Española (1936-1939) y se opuso a la ideología de los principales dirigentes de este movimiento, porque no estaba de acuerdo con la Segunda República que, primero fue moderadamente socialista, y luego, se fue radicalizando hasta convertirse en un gobierno de extrema izquierda (marxista). El político Francisco Largo Caballero, quien fuera por unos años Ministro de Defensa, se hacía llamar “el Lenin español”. El novelista debido a ello huyó a Francia y ingresó de nuevo por la zona nacionalista de Francisco Franco entrando a la ciudad de San Sebastián y se enlistó en las filas del ejército nacionalista.

Al observar de cerca los pormenores de esta contienda fratricida, concibe la idea de escribir una Trilogía de novelas sobre esta Guerra. Primero publicó “Los Cipreses Creen en Dios” (1953), que presenta todo el ambiente sociopolítico previo a esta conflagración. Al terminar la contienda, publica “Un millón de muertos” (1961) y en la posguerra envía a la editorial “Ha Estallado la Paz” (1966). Los tres volúmenes fueron un éxito editorial, particularmente “Los Cipreses Creen en Dios”. En 1986 publica otro gran éxito: “Los Hombres lloran Solos” (1986).

Este novelista tenía la característica de ser un hombre tosudo. perseverante y un voraz lector de Literatura. Influyó en su pensamiento Giovanni Papini con su “Historia de Cristo”, quien con su humanismo cristiano impregnó claramente en todas sus obras. También fue un ferviente admirador de Fiódor Dostoyevski.

Pero de forma inesperada le sobrevino una fuerte depresión. Tuvo que retirarse de su actividad literaria para recibir un tratamiento médico. Tuvo la impresión que ya no podría escribir jamás, por haber recibido como herencia paterna esta dura enfermedad. Comenzó a perder casi toda esperanza sobre su posible recuperación.

Pero comentábamos que este escritor tenía una gran fortaleza y tenacidad. Así que observó con cuidado las indicaciones del doctor, tomó puntualmente sus medicinas y pronto recuperó su capacidad de escribir.

Esta situación me hace recordar al célebre escritor inglés, Graham Green (1904-1991), quien fue galardonado con la Orden de Mérito del Reino Unido. Sufría de profundas y prolongadas depresiones. Y por increíble que parezca, confesaba que el hecho de irse a países con graves conflictos sociales y en esa zona a de peligro ponerse a redactar una novela particularmente truculenta y dramática, le hacía olvidar completamente su depresión y afirmaba que eso le servía como una eficaz terapia.

Graham Green en 1940 publicó su célere novela “El Poder y la Gloria”, sobre la persecución religiosa en el estado de Tabasco, México. El entonces gobernador, Tomás Garrido Canabal, estaba empeñado en aniquilar a la religión católica en esa entidad como consecuencia de la Guerra Cristera. Clausuró iglesias, quemó retablos e imágenes, prohibió que los curas celebraran Misas, etc. En la novela relata la historia de un sacerdote católico que se encuentra en ese estado durante la década de 1930. Y el gobernador se dedicaba a perseguirlo y hacerle la vida imposible, pero al final vence la ejemplar fe de este presbítero.

Por otra parte, Gironella, también publicó: “Los Fantasmas de mi cerebro” (1958), alusiva a su depresión. “Mujer, levántate y anda” (1962), “Personas, ideas, mares” (sobre sus viajes, 1963), al igual que “El Japón y su duende (1964), “China, una lágrima innumerable”, sobre la revolución de Mao-Tse-Tung”, “En Asia se muere bajo las estrellas” (1968).

La novela por la que recibió el “Premio Planeta” fue “Condenados a vivir” (1971). Además, un libro que tuvo particular éxito editorial fue “100 españoles y Dios” (1969). Publicó muchas otras obras de sus viajes y experiencias vitales, así como otras más novelas.

¿Por qué fueron exitosas las novelas de José María Gironella? Por su gran amenidad. Se documentaba rigurosamente para escribir sus obras. Tuvo una técnica realista tradicional y, dominaba el estilo directo, matizado a veces por el lirismo.  Se le considera como un escritor de “La Generación del ’50”.

Gironella contrajo matrimonio con Magdalena Castañer en 1946, a quien la amaba entrañablemente. Un año antes había publicado su libro de poemas “Ha llegado el invierno y tú no estás aquí”. En la que había dedicado muchos poemas a su novia Magdalena.

Recuerdo que cuando leí su novela “Los Cipreses Creen en Dios” me di cuenta que era una de esas obras que atrapan inmediatamente al lector. Presenta a los diversos grupos que actuaban en la zona nacionalista, como: los falangistas, los carlistas, los admiradores de José Antonio Primo de Rivera que fue un abogado y político español, primogénito del dictador Miguel Primo de Rivera y fundador de la Falange Española. Primo de Rivera fue un destacado representante del fascismo y tuvo muchos seguidores por su ideología. Murió al inicio de la Guerra Civil Española, fusilado por una supuesta “conspiración y rebelión militar contra el Gobierno de la Segunda República”.

Además, Gironella ambienta muy bien a las otras asociaciones y tendencias que surgieron en el frente nacionalista. Esta obra, sin duda, requirió de mucho trabajo de investigación y documentación.

Cuando leí “100 españoles y Dios” pude constatar la diversidad de opiniones en los ciudadanos españoles sobre el Ser Trascendente. A través de sus entrevistados el autor se plantea numerosas e importantes cuestiones, como: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Por qué existe la libertad en las personas, capaces de hacer mucho bien o mucho mal? ¿Por qué existen el dolor, las enfermedades y las guerras? ¿Cuál es la explicación de la presencia del mal en el mundo? ¿Por qué todas las personas necesariamente tendremos que morir? ¿cuál es la raíz última de la esperanza humana? Y así sucesivamente continúan sus vitales cuestionamientos.

Sin duda, José María Gironella ha dejado una honda huella en sus lectores y en el mundo literario de su época. Es admirable que teniendo tantas adversidades en su vida (pobreza extrema, la depresión de su padre, la suya propia, etc.), haya podido superarlas y convertirse en un destacado y brillante escritor.

Falleció en Arenys de Mar, provincia de Barcelona en enero de 2003., víctima de una embolia. Fue galardonado con el Premio Nadal y el Premio Nacional de Literatura. También fue miembro de Real Academia Europea de Doctores y recibió, a título póstumo, la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, por los méritos contraídos en los campos de la cultura e investigación.

Elena Poniatowska, ídolo de la izquierda y cultura contemporánea

“La literatura contemporánea, en cualquier época, es el peor enemigo de la cultura. El tiempo limitado del lector se gasta en leer mil libros mediocres que embotan su sentido crítico y lesionan su sensibilidad literaria”. Nicolás Gómez Dávila

Hace unos días, durante el día, estaciones de radio anunciaban a Elena Poniatowska con bombo y platillo la celebración por su cumpleaños número 90. El festejo fue llevado a cabo en el Palacio de Bellas Artes, máximo recinto cultural de nuestro país. Entre los asistentes se hallaba Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Cultura federal; Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México; Marcelo Ebrard Casaubon, secretario de Relaciones Exteriores, Marta Lamas, antropóloga, feminista y pro aborto, María Teresa Priego, feminista y pro aborto; entre otros más.

Hija de Paula Amor y el príncipe Jean E. Poniatowski, Elena junto a su madre y hermana, llegarían a México a causa de la Segunda Guerra Mundial librada en Europa, mientras su padre iba al frente de batalla. Dedicada al periodismo y a la escritura, fue apodada como la «princesa roja” por su adhesión a la izquierda y su origen real. Se le conoce como una escritora cercana a las “causas justas” y feministas. Autora del libro “La noche de Tlatelolco” que vio la luz en 1971 y fue la recopilación de relatos acerca de la matanza ocurrida en 1968, en la que se alteró testimonios y presento una historia intrincada, situación que le costaría una demanda por parte del escritor Luis González de Alba quien había vivido y escrito al respecto, ganando el pleito legal contra Elena.

Las “causas justas” la llevarían a escribir y opinar en varias ocasiones a favor de la organización abortista “Católicas por el Derecho a Decidir”, apoyando así el aborto, como ella misma lo expresaría: “Obviamente soy católica, tengo antecedentes religiosos y de niña scout, pero creo que la única que debe decidir sobre su cuerpo es la mujer”. Elena crítica reacia de la “jerarquía católica” como hacen tantos de izquierda y derecha para posicionar opiniones deleznables, en este caso el asesinato en el vientre materno. Otra de sus “causas justas” es el apoyo a la prostitución que hizo al firmar un manifiesto en contra de la ilegalización del sindicato de trabajadoras sexuales OTRAS en España; toda vez que la prostitución no es ningún trabajo sino la explotación de la mujer, favoreciendo así a los proxenetas.

Entre los galardones recibidos por Elena, está el Premio Miguel de Cervantes que otorga el Ministerio de Cultura y Deporte de España, considerado el galardón literario más importante en lengua castellana y es entregado por el Rey de España. Como es bien sabido, el gran literato participó en la Batalla de Lepanto, recibiendo heridas graves en el brazo izquierdo que le provocarían inmovilidad, dando paso a su sobrenombre “El manco de Lepanto”, autor de la máxima obra de la literatura castellana “Don Quijote de la Mancha”. Miguel de Cervantes, sobrado ejemplo de que una discapacidad motora no limita el escribir una obra magistral, pero una inteligencia deformada por la nefasta ideología de izquierda e ideología de género puede dar paso a las opiniones más abyectas, apoyando causas deleznables como hace Elena.

Pero nuestros contemporáneos otorgan los galardones más importantes a la literatura intrascendente; se exhibe en los máximos recintos culturales a los ídolos de izquierda, derecha y liberales cuyas obras impregnadas de su ideología inundan las bibliotecas, las ferias de libros y acaparan la “cultura” del día. Ya lo decía Nicolás Gómez Dávila: “La prensa de izquierda le fabrica a la izquierda los grandes hombres que la naturaleza y la historia no le fabrican”.

Desarrolle gusto por la lectura y aspire siempre a leer aquello que valga la pena y ayude a su intelecto…

El modernismo, Rubén Darío y otras grandes figuras literarias

En forma paralela a la “Generación Literaria de 1898”, surge “El Modernismo”, de carácter estético, renovador de temas y de formas. Influye en esos escritores el “Parnasianismo Francés” del poeta Leconte de I’Isle, que cultiva el verso sólo por su perfección formal.

Una de sus figuras más destacadas es el célebre poeta de Nicaragua Rubén Darío. Me parece que casi todos recordamos muchos de sus poemas sonoros y de gran belleza estética.

Según esta corriente literaria el poeta debe buscar temas raros o refinados, que permitan la creación de belleza exquisita, utilizando ritmos y metáforas nuevas. Influye en este aspecto el “Simbolismo francés” de Paul Verlaine que canta a la seducción de las cosas remotas e inefables.

El Modernismo es un fenómeno literario de carácter hispanoamericano, debido al prestigio de Rubén Darío que deslumbró a renombrados escritores de la Literatura Española.

No fue solamente una tendencia literaria; el Modernismo fue una tendencia general. Era el nuevo encuentro con la belleza, pletórica de entusiasmo y libertad.

Rubén Darío nació en Metapa (Nicaragua) en 1867. Su vida transcurrió entre el periodismo y los cargos diplomáticos, lo que le permitió viajar por casi toda Europa y América. Murió en 1916.

Es considerado uno de los poetas más importantes de la poesía del siglo XX. Supo encontrar nuevos tesoros de belleza y comenzó un movimiento de renovación en las tres primeras décadas del siglo pasado.

Hay un bello poema dedicado a “Margarita Debayle”, que podría parecer cursi, pero no hay que perder de vista que está dedicado a una niña pequeña, así que los versos rebosan de ingenuidad y sencillez. Así dice en versión sintetizada: “Margarita está linda la mar y el viento, / lleva esencia de sutil azahar; / yo siento en el alma una alondra cantar” / (…) Y ella dice:  Por las olas por el viento fui a la estrella y la corté” (…) / Y el papá dice enojado: un castigo has de tener: vuelve al cielo lo robado/ vas ahora a devolver. / La princesa se entristece/ por su flor de luz, / cuando entonces aparece / sonriendo el Buen Jesús. / Y así dice: “En mis campiñas esa rosa le ofrecí; son mis flores de las niñas / que al soñar piensan en mí”. / (…) Ahora la princesa está bella, / pues ya tiene el prendedor / en que lucen, con la estrella, / verso, perla, pluma y flor. (…) / Margarita, está linda la mar, y el viento / lleva esencia sutil de azahar.”  /

Entre los libros más destacados de Rubén Darío, figuran: “Azul” (1888), “Prosas profanas” (1896), “Cantos de Vida y de Esperanza (1905). Tiene otras obras de carácter patriótico en la que se exalta la raza, por ejemplo, “España” (1901). Darío lleva a cabo una verdadera revolución métrica del verso basada en su musicalidad. Como en su tiempo, Paul Valery revolucionó al arte del verso en el que buscaba la poesía pura en contraposición con el romanticismo.

Otras veces se exalta ante los abusos del gobierno yanqui, como en su poema: “A Roosevelt” (1904), que causó gran polémica por su carácter socio-político. En este poema denuncia que Theodore Roosevelt atropella la libertad de los pueblos latinoamericanos, como fue la invasión a Cuba en 1898 por una guerra que los mismos yanquis se inventaron, pero todos sabían que, en su afán imperialista, querían apoderarse de esta isla caribeña. Lo mismo sucedió con Puerto Rico y Filipinas.

Escribe en sus versos: “Eres los Estados Unidos, / eres el futuro invasor / de la América ingenua que tiene sangre indígena, / que aún reza a Jesucristo y aún habla español”. (…) (Eres) el riflero terrible y el grande cazador / para poder tenernos en vuestras férreas garras / Y, pues contáis con todo, pero falta una cosa: ¡Dios! /

Otro escritor destacado del Modernismo fue Don Ramón María del Valle Inclán (1869-1936) un fiel discípulo del poeta de Nicaragua. Fue periodista y soldado. En 1892 estuvo viviendo en México. Dentro de su obra poética destacan: “Aromas de Leyenda” y “El Pasajero”. También escribe en tono humorístico y caricaturesco, como en “La pipa de Kif.

Dentro de su obra en prosa figuran: “Sonatas”, “Comedias Bárbaras, “Novelas de la guerra carlista”, con evocaciones de carácter legendario que el escritor recuerda con nostalgia.

Hay una obra con un tono francamente satírico cuya lectura resulta muy divertida y amena, titulada: “El Tirano Banderas”. Se trata de una caricatura de algunos gobiernos latinoamericanos que persisten hasta nuestros días.

Otro inolvidable escritor fue Juan Ramón Jiménez (1881-1958). Sus primeros libros son de tono modernista, donde palpita un espíritu doliente y sentimental. Como prosista destaca su delicioso libro “Platero y yo”, recomendable para todo público. En 1956 recibió el Premio Nobel de Literatura por su cuidada y elegante prosa.

La obra de Juan Ramón Jiménez marca el tránsito entre el Modernismo y las escuelas poéticas posteriores.

Otros destacados escritores son: Manuel Machado (1874-1947), hermano del Antonio, el gran poeta de Castilla; Francisco Villaespesa (1877-1935) que alcanzó gran popularidad con sus evocaciones históricas; y Emilio Carrere (1880-1947) quien recibe una notabl influencia del francés Paul Verlaine y traslada la vida bohemia y sentimental al ambiente madrileño.Columna Fe y razón,

La divertida prosa de Pedro Antonio de Alarcón

De pocos autores se puede decir que derrochan tanta alegría y buen humor como la prosa de Pedro Antonio de Alarcón.

Fue autor de numerosas novelas, como: “El Sombrero de Tres Picos”, “El Capitán Veneno”, “El Niño de la Bola”, “El Escándalo” y muchas otras.

Algunos autores lo consideran como iniciador de la corriente literaria, denominada “El Realismo”. Otros escritores lo ubican dentro de la Escuela Romántica, como: Lord Byron, Víctor Hugo o José de Espronceda.

En su obra cumbre “El Sombrero de Tres Picos” recoge una leyenda popular en su natal Andalucía acerca de un Corregidor que llevaba un extraño sombrero de tres picos. Este personaje visitaba con frecuencia a su amigo el tío Lucas, un molinero y a su mujer, Seña Frasquita quién estaba muy enamorada de su esposo. Ésta era muy hermosa, derrochaba gracia y simpatía y, además de ser sumamente atractiva. Todos en el pueblo admiraban su belleza.

Con tantas visitas del Corregidor a su amigo el molinero y a Seña Frasquita se acabó enamorando de esta dama. Un día, sintiéndose solo le declaró su amor, no obstante que era casado y con varios hijos.

La quiso tomar del brazo y la Seña Frasquita, como inmediata reacción, lo echó por tierra desde la silla donde estaba sentado. Ella lo expulsó de su casa, acusándolo de cínico y desvergonzado. Éste juró vengarse ante tal afrenta. Y así se desenvuelve la trama de esta genial novela.

Esta obra es de corte Realista por la exactitud en la descripción de los personajes con la finalidad de que el lector se hiciera una idea clara de los perfiles de los distintos personajes.

Pedro Antonio se esmeraba para que la trama fuera ágil, amena, con suspenso y bastante divertida. Por momentos es jocosa y hace  caricaturas de cada personaje. El lenguaje es sencillo, llano y expresado con naturalidad.

Este autor representa el tránsito del costumbrismo al esplendor de la prosa realista en la España del siglo XIX.

En su juventud, Pedro Antonio de Alarcón (1833-1891) fue liberal y con ideas revolucionarias. Con el paso de los años evolucionó hacia posiciones más tradicionalistas. Este tránsito se refleja en sus obras.

El siglo XIX español fue un siglo enfrentamientos entre el gobierno y los activistas liberales o revolucionarios.

La acción se desarrolla en Madrid, durante el reinado de Isabel II, y el gobierno del General Narváez, que coincide con las Revoluciones Europeas de 1848.

En uno de tantos choques entre las tropas del gobierno y los republicanos cayó herido el “Capitán Veneno” -llamado así por su carácter huraño y belicoso- en plena calle y frente a la casa de Doña Teresa y su hija Angustias, una chica casadera. Ambas coinciden en recogerlo hasta que recuperara el sentido y fuera atendido por un médico.

Al volver en sí este Capitán, dijo llamarse Jorge de Córdoba. Cuando llega el médico le hace saber que ha sufrido una grave fractura y, por lo tanto, no puede ser trasladado a otro lugar, como era el deseo del Capitán. Le molesta esta indicación del Doctor de pasar su convalecencia entre dos mujeres, por su carácter misógino e independiente.

Pasados los días se establece una corriente de simpatía entre Doña Teresa y él. No así con la joven Angustias. Pero, al poco tiempo, fallece Doña Teresa de un infarto y Jorge paga todos los gastos del entierro.

Sigue transcurriendo el tiempo y Don Jorge va mejorando de su lesión. Entonces la joven Angustias le pide que abandone la casa para que quede asegurada su honra.

Después de muchas discusiones y rodeos entre los dos personajes, Don Jorge le declara su apasionado amor a la joven Angustias y se casan. La escena final es que Don Jorge aparece jugando con dos de sus hijos pequeños. El desarrollo de la trama es ameno e interesante. A este hombre malhumorado lo van dulcificando estas dos mujeres y cambia notablemente y muestra su valía y noble corazón.

 

Boris Pasternak: el gran disidente del totalitarismo soviético

El escritor ruso Boris Pasternak nació en Moscú en 1890 y falleció en 1960. Es reconocido como uno de los grandes poetas y novelistas de Rusia. Vivió la debacle de la Primera Guerra Mundial que tanto afectó a los soldados y a los ciudadanos, la turbulencia y el desorden social de la Revolución rusa de 1917, así como la era del terror comunista de José Stalin (1878-1953)

Pasternak nació en una atmósfera cosmopolita. Por su casa desfilaban grandes celebridades ya que sus padres eran artistas. Sólo por recordar algunos, como el célebre músico, Serguéi Rachmáninov, el genio de la Literatura rusa, León Tolstói (autor de “La Guerra y la Paz”, “Ana Karénina”, entre otras obras) o el admirado poeta Rainer Maria Rilke y algunos otros más.

En 1914 publicó su primera colección de poemas. Su obra está cargada de un intenso lirismo pletórico de vivencias y dotada de profundas reflexiones que eran como un reflejo de su redención personal que le proporcionaba nuevos descubrimientos de su luz interior. “Quisiera llegar a todo / hasta la misma esencia:  / quisiera a través de mis dudas / llegar hasta la médula del drama. (…)  / Viviré, pensaré, sentiré, amaré / todo el tiempo tomando los hilos / de los destinos y de los seres / para encontrar nuevos / descubrimientos”. /

Sus principales obras poéticas son: “Mi Hermana la Vida” (1917), “El Año 1905” (1927), “El Segundo Nacimiento” (1934). Sintió una viva pasión por la música, por las doctrinas filosóficas y por las experiencias de la poesía occidental. Fue traductor de la obra de Bertolt Brecht y de William Shakespeare.

En Italia, en 1957, fue publicada su novela “Doctor Zhivago”. Esta obra literaria causó una enorme indignación en el régimen soviético de José Stalin. Y pronto fue acusado de escribir “sólo calumnias” y de ser un “insecto nocivo” y “traidor a la Patria”.

¿Cuál es el argumento de esta novela? Revela el mundo brutal y atroz de la era estaliniana. En medio de lo que parece ser sólo un drama de amor entre el Doctor Zhivago y su amante Lara (Larisa Antipova), comunica al lector el trasfondo histórico –de injusticia y crueldad- de un sistema totalitario que llena de dolor silencioso a su Patria. Es decir, es una metáfora del desconsuelo y del desaliento de la propia Rusia. De una Rusia humillada y ofendida, sin capacidad de defenderse. “Los personajes del Doctor Zhivago –afirma el crítico Slonim- son antes víctimas que verdugos”.

El resultado fue que esta novela tuvo un gran eco internacional y fue muy bien recibida por la crítica literaria de Europa Occidental. Al año siguiente, en 1958, Pasternak recibió el Premio Nobel de Literatura.

De inmediato fue expulsado de la Unión Nacional de Escritores. Pasternak escribió a la Academia Sueca para comunicarles que se sentía agradecido y sorprendido con tal distinción. A los pocos días, las autoridades obligan de nuevo a escribir otra carta a la misma Academia Sueca en la que les da la siguiente explicación “No me lo tomen a mal, pero debo de rechazar este Premio inmerecido que se me ha concedido, tomando en cuenta la sociedad a la que pertenezco”.

Después de este doloroso suceso, son reveladores estos versos del poeta: “Caí como una feria en medio / de la cacería. / En algún lugar hay hombres, / mundo y libertad. / Pero ellos me persiguen, / no hay salida. Está encadenado / el movimiento (…) / y así -muy cerca de la tumba- / mi fe es ésta: llegará el día / en que se opondrá el espíritu de / la bondad a la fuerza bruta / y a la maldad”. /

En el fondo de todos sus poemas, frente al dolor y la tragedia, siempre surge el amor, como elemento purificador, que llena de paz y alegría al poeta: “El amor está siempre conmigo. / Baila, ríe, rasga la oscuridad, / corre como los más poéticos / epígrafes…”. /

En “La Noche de Invierno”, del cuaderno lírico de Yuri Zhivago, aparece escrita la más íntima metáfora de la biografía espiritual de este poeta, quien a lo largo de toda su vida sufrió “el exilio interior” cuando escribió: “Una vela se quemaba en la mesa, / silenciosa se quemaba una vela.” /

En esta célebre novela, Boris Pasternak intentó –como otros grandes literatos de su Patria- dar su propia visión de la totalidad rusa en una época excepcionalmente inquieta, rebelde y cruel. Enfrenta a dos realidades históricas: el personaje de Sonia, que representa el orden tradicional abandonado y Lara, que es la esperanza –luego defraudada- de la Revolución.

Con los cambios políticos, económicos y sociales impulsados bajo la Presidencia de Mijaíl Gorvachov, en 1985, con la llamada “Perestroika”, una reforma basada en la reestructuración del sistema económico, y la Glasnot”, que buscaba una mayor transparencia y democratización en la U. R. S. S., fue publicada en ruso la novela “El Doctor Zhivago” en 1988. Ha sido catalogada como la gran novela de la Revolución Rusa y traducida a numerosos idiomas.

En 1965 se estrenó la película de esta novela protagonizada por los actores Omar Sharif, Julie Christie y dirigida por David Lean. Recibió el Óscar al mejor guión adaptado, el Óscar a la mejor fotografía y otros más reconocimientos internacionales.

En definitiva, Boris Pasternak fue rehabilitado como escritor en su Patria y ha sido reconocido como una de las grandes luminarias de la Literatura Universal.

Miguel de Cervantes Saavedra

El manco de Lepanto

Como ya dije, en estos difíciles momentos por los que pasa el mundo entero, no es posible recomendar lecturas, pues como ya comenté todo el mundo tiene a mano biografía y resumen de obras de todos los grandes escritores del mundo, pero no se trata de recomendar a Cervantes y a su famoso Don Quijote, que después de la Biblia, ha sido el libro más leído en el mundo entero.

Como es posible que un personaje recorra una gran parte de nuestro planeta y que en un combate contra los turcos le destrocen una mano, que le queda ya inservible, por eso le llamaron el manco de Lepanto, que pasó cinco años en la cárcel y que a pesar de todo su gran pasión y escape fueron la lectura y escritura.

Escribe  muchas y buenas obras, pero la más famosa y que todo el mundo conoce es Don Quijote de la Mancha. Que tienen algunos seres que con guerras, vidas difíciles, encierros, etc., tienen una pasión la escritura y en esos momentos se pone a escribir su famoso Don Quijote. Esto ha pasado con músicos, pintores, personas que no se rinden jamás, pues en su interior llevan algo que tienen que dejar salir y lo hacen de manera excepcional.

Aprendamos de estos personajes no nos intimidemos por la pandemia y atrevámonos a buscar y encontrar algo tan valioso y querido que llene nuestras vidas por muy difíciles que sean.

No penséis en el momento, sentid el corazón pues estos personajes nos han enseñado que nada puede detenernos, guerras, enfermedades, muertes, pero ellos tienen algo superior que en esos terribles momentos les hace sentir la vida de forma profunda y diferente.

Hagamos los mismo, no sabemos ni como, ni cuando será nuestro fin, aprovechemos el momento por nosotros y  todos los demás, seamos ejemplo de que todo es posible si tenemos lo más importante AMOR.

La revolución literaria generada por el escritor William Faulkner

Durante el siglo XIX y principios del XX era costumbre que las novelas tuvieran un desarrollo lineal. Habitualmente abarcaban desde el nacimiento, infancia, juventud y madurez del protagonista hasta su fallecimiento.

William Faulkner vino a revolucionar este modo de escribir novelas, por influencia directa del escritor irlandés James Joyce (Dublín 1882-Zúrich 1941). Joyce tenía un talento fuera de serie para transformar la obra literaria en un texto novedoso, de vanguardia. Además de James Joyce, Faulkner también recibió influencia de Franz Kafka y de Marcel Proust.

Joyce auténticamente recreaba e inventaba un nuevo modo de narrar; continuamente experimentaba tanto con el lenguaje como en sus obras, como en: “Retrato del Artista Adolescente, Ulises, Finnegans Wake y muchas otras obras más, que dejó asombrados a muchos intelectuales y novelistas de Europa, como T. S. Eliot, Virginia Woolf, Ezra Pound o Wallace Stevens.

A partir de James Joyce comienza una nueva literatura mucho más espontánea, natural y novedosa, nunca antes vista. Ha sido el padre de la revolución en la literatura europea.

En Norteamérica, William Faulkner continuó la saga de recrear los textos de un nuevo modo, aportando sus inéditas ideas creativas. Por ejemplo, incluyendo largos monólogos interiores; cambios de tiempo que de pronto saltaba al pasado y luego volvía al tiempo presente; en su narrativa tiene varios enfoques habla de “tú”, luego de “él” y a continuación utilizaba el “yo”. Dicho en otras palabras, empleaba enfoques plurales para enriquecer la visión de sus personajes.

De niño y adolescente escuchaba con atención los relatos de su abuelo sobre las hazañas de su bisabuelo quien fue héroe en la Guerra de Secesión (1861-1865) y se especializó en la novela sureña, presentando sus problemáticas y costumbres, como: la dura realidad de la discriminación racial; las costumbres tan características. de esa región de la Unión Americana.

Sus obras más destacadas son “El Sonido y la Furia”, “Mientras agonizo”, “Luz de agosto”, “Absalón, Absalón”.

Tanto su madre como su abuela le infundieron afición por las lecturas, en especial, por los autores clásicos como Charles Dickens, los Hermanos Grimm, etc. Se interesó bastante por la Historia de Misisipi y se convirtió en un experto.

Estudió en la Universidad de Misisipi (1919-1921), y antes en la Universidad de Virginia. Fue también periodista y en 1955 recibió el Premio Pulitzer. Además de novelas, escribió numerosos cuentos y poesía. En un principio, Faulkner no logró que sus obras se publicaran y eso fue una labor de constancia hasta ser más conocido y apoyado por diversas casas editoriales.

Encontró trabajo estable como guionista para películas de Hollywood, desde 1930 hasta 1950, lo que constituyó un desahogo económico para él y su familia.

En 1932 el realizador norteamericano Stephen Roberts adaptó su novela “Sanctuary” y esta cinta se convirtió en un clásico del drama negro de los años treinta. También su novela “Pylon” fue llevada a la pantalla en 1957 por el cineasta Douglas Sirk.

Produjo una considerable influencia en la Literatura Latinoamericana, por ejemplo, en Gabriel García Márquez en su “Vivir para contarlo”; en Mario Vargas Llosa en “El Pez en el agua” y en “La Ciudad y los Perros”. También en Juan Carlos Onetti, Juan Benet, Juan José Saer, Jorge Luis Borges.

En México, Carlos Fuentes recibió su influencia en su destacada novela “La Región más Transparente” y Juan Rulfo en “Pedro Páramo” y “El Llano en Llamas”.

También Rulfo recrea la vida rural mexicana y aporta a personajes como “Macario”, un continuo monólogo. O también en “Luvina” ofrece una visión original del campo mexicano. Faulkner inventa un condado llamado Yoknapatawpha y de ahí surgen sus principales personajes y Rulfo tomó esos conceptos para transformarlos con singular maestría.

Rulfo en “Pedro Páramo” emplea también los cambios de tiempo; los monólogos; los enfoques plurales de sus personajes, que por momentos parecen más fantasmagóricos que reales.

Algunas de las frases célebres de William Faulkner han quedado para la posteridad, como: “Creo que el hombre no sólo resistirá, también prevalecerá. Es inmortal no sólo porque entre todas las creaturas sea el único que tiene una voz inagotable, sino porque posee un alma, un espíritu capaz de compasión, sacrificio y entereza”.

O también, “No te molestes en ser mejor que tus contemporáneos o predecesores, intenta ser mejor que tú mismo”.

La huella de William Faulkner en la Literatura Latinoamericana es imborrable porque actualmente hay escritores que continúan utilizando sus técnicas del monólogo interior, la pluralidad de enfoques de sus personajes o los saltos de tiempo dentro de la cronología tradicional.

En 1949 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura por sus valiosas y originales aportaciones. Fue destacado miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias. Faulkner es considerado universalmente como uno de los más importantes creadores de la Literatura de los Estados Unidos y de la región sureña en particular.

WASSILY KANDINSKY

Últimamente he escrito sobre escritores muy conocidos y por supuesto escribí sobre este pintor que revolucionó la pintura, también mencione uno de sus  libros, el cual he vuelto a leer y ahora quiero hablar del escritor no del pintor.

Habla sobre algo que a mi particularmente me ha emocionado a través de los años, el arte abstracto y este libro se llama; De lo espiritual en el arte, mencionado en el artículo.

 Qué maravilla que un pintor tenga esos dones y pueda escribir con maestría como y de que forma el arte abstracto le permitió descubrir algo maravilloso y profundo que algunos escritores, músicos, pintores, etc. , llevan en el alma. Pero poderlo transmitir con pintura, música o escritura es una maravilla.

Este gran pintor nos anuncia que la pintura abstracta sale de dentro, no tiene que referirse o parecerse a algo que podamos identificar, tiene que llegar de otra forma, cómo la música, los momentos y pensamientos que tenemos en nuestra vida plasmarlo en colores y formas, que no se reconocen, se sienten.

La humanidad sólo busca lo exterior haciendo caso omiso de las fuerzas espirituales. “W.Kandisky

Esa belleza interior a la que se refiere Kandinsky, es cómo ha pasado a través de los años, personajes que se atreven a romper con lo que se conocía y mezclan sonidos, colores  de una manera personal, única y atrevida, pues la mayoría no entendería ni entiende eso de la abstracción. Estos cambios radicales no se refieren sólo a la pintura abstracta, acuérdense como pintores como Picasso y músicos como Debussy inician movimientos y rompen todo un protocolo.

Kandisky dice que con su pintura no quiere imitar o copiar la naturaleza, sólo quiere expresar su mundo interior.

Para terminar con el tema de la abstracción, me viene a la memoria una frase que obviamente no fue escrita así, pero es algo que recuerdo en el  momento que estoy escribiendo.

“Al ser humano en general no le atraen las grandes profundidades y prefiere mantenerse en la superficie  porque le supone un menor esfuerzo. Cierto es que nada hay más profundo que la superficialidad, pero esta profundidad es la de la ciénaga.” W. Kandinsky,

               Pintor pero que también se atreve a escribir y lo hace con sinceridad y maestría, yo me he quedado muy impresionada al ver como  puede decir y expresar su forma de pintar, por medio de palabras, pensamientos y toda una filosofía conectada a su pintura.

Un pintor puede crear impresiones, improvisaciones y expresión de un sentimiento interior, esto es lo que ahora llamamos expresionismo abstracto. V. Kandinsky.

Si les llama la atención, lean ese libro y vean cómo algunos seres, pueden ser pintores, escritores y dejar un legado maravilloso, que enriquecerá a todo el que lo lea.

La belleza sólo se puede medir por el rasero de  la grandeza y de la necesidad interior, que tan buenos servicios nos ha prestado  hasta aquí.

Es bello lo que brota de la necesidad anímica interior. Bello será lo que sea interiormente bello.

W.Kandinsky

Miguel de Cervantes: un gigante de la literatura universal

Sin duda, Miguel de Cervantes Saavedra es una de las figuras más sobresalientes de la Literatura Universal y la cumbre más alta de la Literatura Española. Considero que no hay literato que haya superado su enorme talento para escribir, con un estilo pulido y elegante.

Uno de los aspectos que más me llama la atención es que, a pesar de haber llevado una vida con situaciones humanamente muy duras, nunca perdió su alegría, su optimismo, su entusiasmo y buen humor.

Lo podemos comprobar en su incomparable obra “Don Quijote de la Mancha”, en la que rebosa la fe, la esperanza de vivir y un sentido trascendente de la existencia humana. Tuve catedráticos en la Facultad de Filosofía y Letras, que comentaban que cada año leían con gusto esta monumental obra maestra y continuaban aprendiendo mucho de esta célebre novela.

Lo digo en contraste con William Shakespeare que transmite pesimismo, melancolía y tristeza. Por ejemplo, en su obra “Como Gustéis”, aunque es una comedia, comenta que un bufón expresó: “Así, pues, de hora en hora maduramos y maduramos. Y luego de hora en hora, nos podrimos y podrimos, y aquí se acaba el cuento”. Y en su obra “Hamlet”, este personaje le dice a Horacio que la calavera del bufón Yorick huele mal y le dice: “Miserables son los destinos que nos esperan, Horacio”. También, en la obra “Macbeth” dice este personaje: “¡La vida no es más que una sombra que pasa, un pobre cómico que se pavonea y se agita una hora sobre la escena y después no se le oye más”

Miguel de Cervantes nació en Alcalá de Henares en 1547. Al parecer, estudió en la Universidad de Salamanca. Posteriormente vivió en Italia donde aprendió la lengua del Dante y leyó a los grandes autores renacentistas.

En 1570 se alistó como soldado en las tropas pontificias. El 7 de octubre de ese mismo año intervino en la histórica Batalla de Lepanto en la que los aliados derrotaron al Imperio Otomano que amenazaba con invadir Europa. Los aliados estaban integrados por el Imperio Español, los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya. Con esa importante victoria se reforzó la hegemonía cristiana en el Mar Mediterráneo y se recuperó la paz en el continente europeo.

En esta Batalla, Miguel de Cervantes resultó gravemente herido con dos arcabuzazos, uno en el pecho y otro en su mano izquierda que desde entonces le quedó inútil. Pero Cervantes se sentía orgulloso de esas heridas y por ello recibió el sobrenombre de “El Manco de Lepanto”.

En 1572, ya recuperado de salud, se incorporó de nuevo en la milicia con Don Lupe de Figueroa. Su nave zarpó a España, pero a los pocos días, la embarcación fue atacada y aprendida por tres naves corsarias argelinas. Por cinco años estuvo en la cárcel de Argel. Hasta que en 1580 fue liberado y cuatro años después abandonó la milicia.

Sobre su obra literaria, en 1585 publicó “La Galatea”. Además, escribió las obras de teatro: “La Numancia”, “Los Tratos de Argel” y “La Batalla Naval”, haciendo referencia a sus experiencias en la Batalla de Lepanto” y a su prisión en Argel.

En 1602 cambia de ciudad, primero reside en Castilla, luego en Valladolid. En esta población comienza a redactar “El Quijote de la Mancha”. En 1605 publicó la primera parte de esta obra universal y el autor contaba con 57 años.

En 1608 se trasladó a Madrid y comenzaron los años de mayor actividad literaria y escribió: “Las Novelas Ejemplares”, La segunda parte de “El Quijote de la Mancha”, “El Viaje al Parnaso”.

En 1616 terminó “Los Trabajos de Persiles y Segismunda”, obra muy cuidada en donde alcanza la cima de la perfección narrativa con pasajes de armoniosa belleza.

Aunque es reconocido por ser un gran novelista también fue un excelente poeta lírico y muchas de sus obras de teatro las escribió en verso.

En sus “Novelas Ejemplares” presenta personajes con agudas observaciones psicológicas, así como detalles realistas, como se puede leer en “La Gitanilla”, “La Española Inglesa”, “La Fuerza de la Sangre”, “El Celoso Extremeño” y “La Ilustre Fregona”.

Cervantes era un profundo conocedor de las clases sociales de su tiempo y presenta una interesante radiografía de los diversos estratos socioeconómicos al modo de Honoré de Balzac, representante de la novela francesa realista del siglo XIX. Estas percepciones cervantinas se pueden leer en “Rinconete y Cortadillo”, “El Licenciado Vidriera”, “El Casamiento Engañoso” y “El Coloquio de los Perros”.

¿Dónde aprendió el pensamiento humorístico? De los Clásicos grecolatinos, como Aristóteles, Platón, Horacio, etc. Su humor es sano, divertido y nunca amargo. Le gustan los juegos de palabras, los contrastes graciosos, los chispazos inesperados de buen humor y el ingenio propio de su época. Además, posee sentimientos de generosa compasión por los defectos y miserias de los demás.

En 1616 falleció de diabetes a la edad de 68 años. Sus restos reposan en Madrid, en el Convento de las Trinitarias Descalzas.

Sin duda, Miguel de Cervantes Saavedra ha pasado a la Historia de la Literatura como la gran figura Universal de todos los tiempos. Sus obras se han traducido a numerosos idiomas y se han realizado bastantes películas y obras de teatro sobre sus inmortales obras.

León Tolstoi, una vida inspiradora

En los difíciles momentos por los que está pasando el mundo entero, recomendar lecturas parece un poco superficial, pero algunos autores, entre ellos León Tolstoi, encuentran salidas y respuestas para el momento histórico en el que vivieron, esto nos puede dar una idea, de cómo algunos seres no se rinden trabajan y encuentran respuestas insospechadas  a la conducta o a la época que les tocó vivir. León Tolstoi es uno de esos escritores que como Dostoyewsky no se rinde, encuentra un camino que le inspiran ideas de como son los tiempos, de cómo cambian la situaciones y donde se puede encontrar él y encontrar respuestas a las vicisitudes de su época.

Este personaje conocido  con otra de sus novelas Ana Karenina,  se convirtió en uno de los escritores más leídos y ampliamente reconocido. Hombre profundamente religioso quiere donar todo lo que tiene a los pobres, a lo que su mujer se opone y por ese motivo se separa y se retira hacer vida sencilla sin absolutamente  nada más que su cabeza,  gran inteligencia y sensibilidad.

Ahora  parece absurdo recomendar autores famosos con obras maravillosas, pues estoy segura con las facilidades que hoy tenemos, nos metemos a internet leemos quien era el personaje y a no ser que verdaderamente interese la literatura, los jóvenes no se van a poner a leer La Guerra y la Paz o Ana Karenina.

La literatura como cualquier otro arte, requiere de pasión de entrega, de analizar y tratar de entender, las épocas en que sucede, podría decirse lo mismo de la música y la pintura, tenemos una escala, tenemos los colores básicos, tenemos las palabras, ideas y algo que en algunas épocas no había, sin embargo estos grandes personajes, juntaron sonidos de forma única, colores y personajes de igual manera, así que ahora que muchos  pueden leer por internet, es un privilegio, piensen, unan ideas, junten e inventen formas que nos amplíen en todos aspectos, aprendamos a ver otras vidas y las nuestras y tratemos cada vez de ser mejores en todos aspectos, sobre todo, tratemos de ser más humanos, entendamos y ayudemos a los  que sufren y si tenemos ese don plasmarlo en palabras que nos enriquezcan y nos ayuden a superarnos.

León Tolstoi uno de esos grandes personajes que siempre nos enriquecerán y nos mostraran caminos, nos harán pensar y a los que les guste escribir les abre un mundo diferente, sobre todo teniendo en cuenta el momento en que fue escrito.

“No hay grandeza donde falta la sencillez, la bondad y la verdad.”

“Todos pensamos que tiene que cambiar el mundo, pero no pensamos en cambiar nosotros mismos.    León Tolstoi, La  Guerra y la Paz.”

 

 

 

 

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