El segundo trimestre debe ser el peor

El momento de mayor impacto, cierre, confinamiento y responsabilidad coordinada mundial se dio en el segundo trimestre de 2020. El golpe económico más fuerte y el período más crítico fue a partir de la mitad de marzo y hasta junio. Por necesidad e ignorando cuestiones sanitarias el mundo, desarrollado y emergente prefirió arriesgarse a contagiarse de Covid que a quebrar económicamente.

Y es justo ahora cuando las empresas que cotizan en Bolsa, en EEUU y aquí, que están presentando sus reportes. Aquí el mercado no se pregunta como vienen la mayoría de estos reportes, es sabido que vendrán mal. Cuando vienen mejor a lo esperado o menos peor, los mercados se animan y cuando vienen peor a lo esperado, sucede lo contrario. Sin embargo, la gran paradoja se da cuando uno ve el resultado de el sector tecnológico.

Un sector que hoy tiene mayor peso específico que cualquier otro y que sumados nombres como Apple, Amazon, Google, Microsoft y Facebook, por mencionar las más destacadas, pesan más que índices accionarios de países muy importantes de Europa y Asia y en algunos casos su valor combinado es incluso superior a los PIB de muchos países del mundo. Pues es justamente por ello, que lo mercados a pesar de la dificultad y complejidad económica siguen subiendo y es por ello que mis clientes están muy satisfechos con sus inversiones porque las tienen en el portafolio y después del bajón ya se recuperaron y siguen subiendo.

Y si, han subido mucho, pero decir que ya están caras y que ya no pueden subir más me parece superficial. Estas empresas antes, durante y después de la pandemia han mejorado su desempeño, incluida Apple y Microsoft que han tenido que volver a cerrar sus tiendas. También me han gustado los bancos norteamericanos y en su mayoría los reportes han excedido los estimados. En fin, sigamos viendo como salen los reportes de otros sectores y sin duda habrá sorpresas.

Por otro lado, en Europa se aprueba un nuevo paquete de estímulos por €750 mil millones de euros para toda la Unión, para contrarrestar los efectos negativos de la pandemia. Dicho paquete ha sido aprobado por unanimidad. En Australia también aprobaron un plan de $14 billones con el mismo fin.

Existe un optimismo que ha ayudado a los mercados también por el eventual descubrimiento y lanzamiento de una vacuna contra el Coronavirus. Pero esto sigue siendo especulativo y todavía no es real o 100% probado. Habrá que ver cuándo suceda, cuánto costará y cuánto tiempo tardará en llegar a nuestro país. Parecen ser buenas noticias, pero a seguir cuidándonos y pacientes. Al final no hay precisión en la vacuna y tratamiento.

En nuestro país la cosa no cambia de rumbo, seguimos mal y de malas. Incrementó la inflación, la producción industrial cayó más de lo esperado y el Indicador Global de Actividad Económica (IGAE) también salió peor. La pandemia tampoco cede y la inseguridad sigue incrementando. Parece que no cambiará de parecer esta administración y que transitaremos lentamente o quizá no tan lento, a una degradación de la calificación crediticia que nos llevará eventualmente a la pérdida del grado de inversión.

Este evento, si será muy dañino y tendrá grandes repercusiones en las finanzas públicas y en las variables macroeconómicas y de no enderezar el rumbo podría ocurrir tan pronto como en 2021, y no sólo lo digo yo, ya hay varios analistas, instituciones crediticias nacionales e internacionales y calificadoras que lo señalan.

Me sigo sintiendo cómodo comprando dólares debajo de $22.50 e invirtiendo en el mercado de EE.UU.

@juansmusi​​​​​​

Negando la realidad

El aburrido y manipulado tema de la Guerra Comercial, continúa; un proteccionismo sin sentido que se usa políticamente para hacer creer a bobos que Trump está defendiendo su país, toma un giro interesante en las negociaciones porque China accede a regular, respetar y endurecer temas que tienen que ver con la propiedad intelectual.

Lo anterior podría ayudar a que pronto encuentren solución, a pesar de la intromisión norteamericana en asuntos diplomáticos con Hong Kong, que nada tienen que ver con los problemas entre ambas naciones y únicamente sirvió para complicar más esta situación.

El famoso “impeachment” sigue adelante, y aunque parece haber suficientes pruebas para probar la culpabilidad de Trump, también parece haber demasiada evidencia de prácticas irregulares en empresas de gas ucranianas con el hijo de Joe Biden, ¿en qué acabará todo este circo?, en nada, no lo van a destituir, no se contará con la ratificación mayoritaria republicana en el Senado.

Las tasas de interés en EEUU parecen haber llegado a un momento de pausa, 1.75% es su nivel actual y muy probablemente un grado que no se moverá de aquí hasta el segundo trimestre del 2020, a menos que la desaceleración llegue antes de lo previsto.

En el caso de Banco de México existen grandes posibilidades de que se baje la tasa en la reunión del 19 de diciembre, a 7.25%; no es una decisión fácil porque aunque la inflación esta baja, el riesgo mayor tiene que ver con los recursos de extranjeros que ante la baja puedan decidir salir, y con ello presionar el tipo de cambio. En lo personal pienso que es más prudente acompañar a la FED en sus movimientos y mantener el diferencial en 5.75%, se gana poco o nada en bajar, ya que no contribuye significativamente al comportamiento de nuestra economía.

Recién salido el dato de crecimiento económico ratifica el mal paso de la economía, la revisión del tercer trimestre arroja un dato negativo, y con ello la confirmación de la recesión técnica (dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo). No vamos bien; no hay otros datos distintos a estos que son oficiales y que publica el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).

Es altamente probable que el próximo año usemos el fondo para emergencias y contingencias que ya sólo tiene un remanente cercano a los $150 mil millones de pesos, porque la otra mitad ya la utilizamos este año. Posiblemente al no crecer y recaudar lo establecido en el paquete económico, y también con la posibilidad de ver bajas en la calificación de Pemex y la deuda soberana en el primer trimestre, que se tenga que echar mano de estos recursos. Las otras posibilidades son: endeudarse, que tampoco lo aguantamos con la calificación actual, o imponer nuevos impuestos que el Presidente prometió no hacerlo en los primeros tres años.

No tener una diversificación de pesos y dólares en este momento, es ignorar señales muy claras de riesgos elevados de que esta estabilidad sin crecimiento pronto se deteriore, y las variables macroeconómicas que se han mantenido más o menos estables dejen de estarlo.

Aprobado el presupuesto y sin grandes sorpresas, una altísima carga social así como poco o nada de inversión en infraestructura y rubros prioritarios, lo único bueno es que se ajusta a la disciplina fiscal y a la austeridad.

@juansmusi

Noviembre 27, 2019

#Economia A correr la voz!

Un hombre o una mujer que se gana la vida trabajando diariamente, pagando sus impuestos –ya sea como empleado o empresario—y que vive al día con la posibilidad de darle a su familia un techo, educación, seguridad y servicios de salud, con razón sobrada sí puede ver amenazado su futuro con la llegada del populismo. Basado en lo anterior, debería por obligación y conveniencia, transmitir a la gente cercana: familia, colaboradores, empleados, compañeros, amigos, etc. sobre los riesgos que se avecinan.

La explicación, para quienes se encuentran llenos de enojo y con la idea de que no podemos estar peor se dé cuenta del peligro que existe, la sintetizaría yo con la siguiente historia:

Si tengo una fábrica que produce envases de plástico, utilizo como materia prima resina, misma que por un lado está sujeta a los precios del petróleo y por otro al tipo de cambio (Peso/Dólar). Los precios del petróleo casi se han triplicado en los últimos dos años, de la misma manera que el tipo de cambio se ha elevado; si se llevan a cabo acciones populistas que pongan en riesgo las finanzas públicas de nuestro país, lo primero que sale es la inversión de extranjeros seguida por la de locales, presionando así al tipo de cambio en un momento en el que México –con su pobre recaudación–, no tiene para dar más dinero e incluir a más gente en programas sociales para regalar dinero. Lo más probable es que las calificadoras nos bajen el grado de inversión, originando una salida masiva de capitales que seguiría presionando hacia arriba el tipo de cambio.

Es así como el fabricante de envases plásticos decide repercutir en sus precios el efecto de un tipo de cambio más alto, lo que detona en mayor inflación; y si sube la inflación, dependiendo de la proporción, Banco de México tendría que subir las tasas de interés: primero para combatir la inflación, y segundo para evitar que se sigan yendo capitales con el propósito de hacer más redituable la inversión en México. De aquí que esta fábrica de plásticos de quienes se ganan la vida honestamente y que ha hecho todo por subsistir con esfuerzo y transparencia, ve comprometido el futuro de su empresa porque no pueden reflejar en el precio final de esos empaques, la elevación del precio del tipo de cambio, ni tampoco la subida de las tasas de interés que le están provocando pagar créditos más caros.

En pocas palabras, podríamos estar viendo una empresa con márgenes de ganancia más pequeños e incluso con pérdidas, por tanto la decisión que tiene que tomar ese empresario es reducir su plantilla de personal para no quebrar.

Es así como con una breve historia, se explica el efecto del populismo en una empresa que tenía todas las condiciones para seguir adelante y que por un desorden de variables macroeconómicas, se ve obligado a la reducción de costos vía despidos; y eventualmente, a su cierre.

Conclusión: Es mucho el daño que nos puede ocasionar el populismo; la lógica es: Si le va bien a la empresa, le va bien al empresario, al empleado y al país!

@juansmusi