La Ciudad de México se vestirá de Familia con marcha multitudinaria.

Este sábado 24 de septiembre de 2016, la #CDMX será testigo de la mayor manifestación ciudadana en forma pacífica y respetuosa, que se haya visto en la historia de la capital del país bajo lemas de “Defendemos la Familia” y “Con mis hijos no te metas”; la cita es a las 12:00 horas en el Auditorio Nacional, de donde marcharan rumbo al Monumento del Ángel de la Independencia. Se espera la llegada de miles de ciudadanos de varios estados del país para unirse a esta multitudinaria Marcha Nacional por la Familia, el Matrimonio y los Niños.

Tenemos como antecedente inmediato dos semanas atrás, las Marchas por la Familia en las principales ciudades del país, y que de acuerdo a las cifras oficiales dadas por el Frente Nacional por la Familia, en 122 ciudades tuvieron en total una asistencia histórica de 1,140,580 personas, conformados por familias enteras, niños, jóvenes, ancianos, como una forma de hacer ver a las autoridades de este país encabezadas por el presidente Peña Nieto, la inconformidad generalizada principalmente por parte de los padres de familia, ante la amenaza de imposición de leyes y contenidos educativos nocivos que atentan contra la inocencia de los niños, el bienestar de la familia, y por consiguiente de la misma sociedad.

Las Marchas por la Familia han servido para activar canales de comunicación y debates que antes no se veían, buscando se reconozca el derechos de los padres de familia a educar a sus hijos de acuerdo a sus valores y convicciones; lo cual consolidaría un verdadero Estado de derecho y de libertad de expresión, así como un mayor bienestar de la sociedad.

Como eco de las marchas en el interior de la república mexicana se han dado diversas críticas y ataques por parte del Lobby LGBT y simpatizantes de sus ideologías hacia el Frente Nacional por la Familia y participantes, diciéndose discriminados e insistiendo en reclamar falsos derechos.

También se han suscitado varios debates televisivos donde ha participado Mario Romo como representante del Frente Nacional por la Familia, y en donde representantes del Lobby LGBT han arremetido (a falta de argumentos sólidos) con una serie de acusaciones y señalamientos que rayan en la falta de respeto tanto a la Familia, el sentido común, y los valores que han siempre caracterizado al pueblo mexicano. Mientras tanto Mario Romo y otros representantes del Frente Nacional por la Familia han presentado cifras, estudios, y argumentos contundentes para defender el Matrimonio natural hombre-mujer como cimiento de la familia, que es la célula básica de la sociedad, y estamos hablando de una sociedad sana, que es lo que se busca preservar.

Se ha hecho énfasis en que el matrimonio natural es el único que da vida, ya que una unión hombre-hombre, o mujer-mujer no pueden generar vida, se ha visto que después de imponer por ley el “matrimonio” igualitario, enseguida se busca legalizar e instaurar como “derecho” la adopción de niños por parejas del mismo sexo, acerca de lo cual se debe destacar que no existe el “Derecho a adoptar” ni por homosexuales ni por heterosexuales, sino más bien que el derecho es del niño a ser adoptado, y darle lo que perdió: es decir un papá y una mamá.

También se debe hacer saber que existen estudios serios donde se ha demostrado que existe un menor bienestar y rendimiento académico en niños que viven bajo la tutela de parejas del mismo sexo, como por ejemplo el estudio presentado por Fernando Pliego Carrasco publicado en la UNAM en el año 2012, donde se muestra que en las parejas del mismo sexo hombre-hombre con hijos, estos tienen un índice de deserción escolar de 3.7%, el más alto de toda la población que se estudió, según el INEGI en 2010.
Y el segundo lugar con mayor deserción escolar es en familias donde las parejas son de mujer y mujer con un 2.9%.

Por otro lado, y para tener un criterio más claro de la importancia del objetivo de las Marchas por la Familia es oportuno dejar en claro algunas cuestiones más: Según la academia de Real de la Lengua Española, si buscamos en su diccionario la palabra Matrimonio nos dice que es la unión de un hombre y una mujer, etc. y su raíz etimológica vemos que viene de matris-monio que significa protección-de la madre, y se crea con el objetivo de proteger a la madre para que esta pueda criar hijos con una buena formación, con valores, con virtudes y bienestar, así que de entrada el nombre Matrimonio no aplica por ejemplo para uniones de dos hombres. Un hombre jamás podrá desempeñar el papel de una madre, si acaso usurparlo, ya que la mujer en su naturaleza posee características únicas.

Otro dato importante es que El Tribunal de Estrasburgo -el tribunal de derechos humanos más importante del mundo- que agrupa a 47 países del Consejo de Europa, y que por medio de sus 47 magistrados en forma unánime el 9 de junio de 2016 ha dictado una sentencia dada por el pleno dejando en claro tres puntos esenciales: a)No existe el derecho al “matrimonio” homosexual, b) El matrimonio solamente se puede entender como la unión entre un hombre y una mujer, y c)El Estado no comete ningún delito de discriminación al negarle a parejas del mismo sexo, el matrimonio.

Por todo lo anterior explicado vemos que es totalmente legitima esta lucha ciudadana por defender la Familia y la inocencia de los niños, a los cuales se les pretende ideologizar desde las aulas de clases en las escuelas en el estilo de vida homosexual bajo la falsa bandera de la no discriminación y la impartición de educación sexual.

Con las Marchas por la Familia y los Niños en el interior del país quedó en claro que México está despertando, al igual que otras naciones que se han visto atacadas por esta agenda mundial ideológica, que busca echar por tierra la estructura básica de toda sociedad estable, como es la familia; por eso vemos “despertar” ciudades Europeas como Berlín manifestándose en las calles contra el aborto, la eutanasia y demás males; o el caso de Eslovenia que recientemente dice NO al “matrimonio” homosexual en un referéndum, convirtiéndose en el primer país de Europa en echar atrás una ley de este tipo.

Así que el momento es ahora, y si no lo haces tú, nadie más lo hará; por eso este sábado 24 de septiembre asiste a la Marcha Nacional por la Familia y los Niños en la #CDMX en forma pacífica y respetuosa, tal como siempre ha caracterizado a las familias de bien de esta gran nación mexicana. Participa en Familia y juntos ¡Hagamos historia!

Los 47 jueces de Estrasburgo: “No existe el matrimonio gay”

Fuente: confamilia

Los 47 jueces, de los 47 países del Consejo de Europa, que integran el pleno del Tribunal de Estrasburgo -el tribunal de derechos humanos más importante del mundo- ha dictado una sentencia sorprendente el pasado jueves 9 de junio.

Por unanimidad, han aprobado la sentencia que establece que no existe el derecho al matrimonio homosexual.

Sustentan su decisión en el Artículo No. 12 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Dicho apartado equivale a los artículos de los tratados sobre derechos humanos firmados por México: No. 17 del Pacto de San José y al No. 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

En él se establece que “…el hombre y la mujer tienen derecho a casarse y a fundar una familia…”.

Si los legisladores hubieran querido decir que el matrimonio es también para hombres gays o mujeres lesbianas habrían escrito: las personas tienen derecho a casarse y a fundar una familia.

Pero no es así. Específicamente quisieron preservar la institución natural del matrimonio.

También han dicho que el Convenio Europeo de Derechos Humanos consagra “el concepto tradicional del matrimonio, a saber, la unión de un hombre y de una mujer” y que no impone a los gobiernos la “obligación de abrir el matrimonio a las personas de mismo sexo”.

En cuanto al principio de no discriminación, el Tribunal de Estrasburgo también afirma que no hay tal discriminación y dice que “…los Estados son libres de reservar el matrimonio únicamente a parejas heterosexuales…”.

La opinión unánime de 47 jueces de 47 diferentes países del Consejo de Europa deja claro que hay un grave error por parte del Presidente Enrique Peña Nieto y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en su interpretación de lo que es el matrimonio y en el significado de lo que es discriminar.

Con su interpretación, el Presidente y la SCJN violentan la realidad y corrompen el lenguaje.

#LOVE… ¿WINS? (el amor ¿gana?)

#LoveWins (el amor gana), fue la tendencia mundial de la semana pasada en redes sociales… acompañada de una bandera con los colores del arco iris. Este movimiento global se dio como consecuencia del fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos de América en favor del matrimonio entre personas del mismo sexo como derecho constitucional, acontecido el pasado 26 de junio.

Por supuesto como hubo propuestas a favor, también las hubo en contra. El dilema moral se centró en el ojo de este movimiento. ¿Es un avance? ¿es un retroceso? ¿es igualdad? ¿es ideología?

Yo sólo puedo decir que la unión entre un hombre y una mujer es el fundamento del matrimonio y la base de una familia. Esto no quiere decir que sea homofóbico, retrógrada o fanático religioso. Cualquiera de estos adjetivos serían tan reduccionistas como la promoción del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Cabe aclarar que la promoción y la defensa (en estos tiempos) del matrimonio entre una mujer y un hombre no es una postura que esté en contra de personas homosexuales, sino que se fundamenta en entender y proteger una institución: el matrimonio.

El debate no está (o no debería) centrado en la persona sino en la institución (el matrimonio). Y la institución del matrimonio nace y se fundamenta en la unión de un hombre y una mujer con el fin de la procreación. Es cierto, no todos los matrimonios llegan a procrear, sin embargo las casos específicos no podrán definir el fundamento.

¿Por qué la procreación es el fundamento de un matrimonio? Me permitiré responder yendo al otro extremo. ¿Qué pasaría si no lo fuera? Entonces podríamos justificar que el fundamento del matrimonio sería darle una figura y un soporte jurídico a las relaciones afectivas. En ese sentido ¿qué impediría que el matrimonio fuera unión entre dos o más personas (poligamia)? ¿qué impediría que el matrimonio fuera entre un hombre y una infante (pedofilia)?¿qué impediría que el matrimonio fuera entre una persona y un animal (zoofilia)?

Es por es que el debate no debe centrarse en la supuesta discriminación a personas homosexuales (lo cual es claramente condenable), el asunto trasciende este aspecto. Llámenme exagerado, pero cuando se le cambia el fundamento a una institución para abrirla irracional o emocionalmente a otras personas que no tienen acceso a ella, en ese momento la institución deja de ser lo que es.

Todos tenemos la misma dignidad y los mismos derechos, lo comprendo, lo acepto, lo anhelo y procuro trabajar todos los días por este fin. Lo que no podemos hacer es modificar instituciones para otorgar derechos que en sí mismos y por la naturaleza de la persona y del matrimonio, que no son concordantes.

Repito, no es homofobia ni intolerancia. Debo decir que tengo familiares y amigos con atracción hacia el mismo sexo, los acepto y sobre todo los estimo y los amo por quiénes son y no por su atracción sexual, porque precisamente es el amor el que debe ganar.

¿El amor ganó el pasado 26 de junio? Yo pienso que ampliar los derechos a personas homosexuales es reduccionismo peligroso. En primer lugar por la distorsión del matrimonio (el cual ya desarrollé), pero sobre todo por reducir la tolerancia, el respeto y el amor a una sola característica humana.

El amor debe ganar y ganará el día en que nos aceptemos y nos amemos tal cual somos, a pesar de nuestra forma de pensar, a pesar de las diferencias raciales, a pesar de nuestra religión, a pesar de nuestra raza, a pesar de las carencias humanas que todos tenemos. Ese día el amor ganará.

Juan Antonio López Baljarg
@Juanlbaljarg

Ante la Jurisprudencia de la #SCJN que respalda los matrimonios homosexuales

Manuel Ocampo Ponce
Universidad Panamericana.

Hoy tenemos la Jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ha respaldado a los matrimonios homosexuales considerando inconstitucionales los códigos civiles de aquellos estados donde el matrimonio sólo es la unión de un hombre con una mujer para procrear, pues considera que vincular los requisitos del matrimonio con las preferencias sexuales y la procreación es discriminatorio en cuanto excluye a las parejas homosexuales. La jurisprudencia a publicarse se creó a partir de todos los fallos en los que los ministros resolvieron en favor de los derechos de la población homosexual. Esto abre la puerta para que en todas las entidades se reconozca el “matrimonio” igualitario entre personas del mismo sexo como una lucha por proteger y visibilizar los derechos fundamentales de todas las personas.

Ante esto, el Episcopado ha reiterado su convicción basada en razones científicas, sociales y religiosas afirmando que la definición tradicional de matrimonio no es discriminatoria y que no compete a la Suprema Corte crear formas de matrimonio porque ya no sería matrimonio sino otro tipo de unión.

Al respecto cabe mencionar que esta jurisprudencia de ninguna manera beneficia a los homosexuales, a quienes sólo se utiliza con fines e intereses internacionales de corte político y económico que nada tienen que ver con una auténtica promoción de los verdaderos derechos de las personas con atracción por el mismo sexo.

Estas iniciativas, lejos de ayudar, sólo denigran a las personas exhibiéndolas inmoralmente frente a la sociedad y promoviendo acciones que dañan profundamente su dignidad y los valores más altos de toda persona y de toda sociedad.

Por eso es importante reiterar que lejos de orientar y de ayudar adecuadamente a las personas, buscando una contribución social que se ha demostrado pueden realizar en aras del verdadero bien de la sociedad, se les utiliza y degrada promoviendo actividades que van en contra de la realidad y de sus mismos intereses y beneficios.

Lamentablemente, las personas con esa inclinación, acaban siendo carne de cañón de esos intereses políticos, económicos y de colonización ideológica manipulándolos indiscriminadamente. A lo cual hay que añadir que muchas personas en esa situación no están de acuerdo con las iniciativas ya que además, las personas siempre se han asociado bajo distintas figuras de asociación, por lo que no viene al caso llamar “matrimonio” que hasta nominalmente viene de matriz que significa fecundidad, a asociaciones que no tienen nada que ver con el matrimonio.