Escenarios a mitad del año.

Culminó una semana muy intensa y muy negativa. Con lo que hizo la FED la semana pasada, subir 0.75% para llevar a la tasa a un límite superior de 1.75%, fue en principio bien visto por los inversionistas, pero al mismo tiempo trajo consigo más miedo hacia los escenarios futuros. Un alza de esta magnitud no se veía en Estados Unidos desde 1994. Y es que lo que hoy preocupa -como si las preocupaciones que ya teníamos fueran pocas- es cuándo llegará la recesión.
Los más pesimistas piensan que este mismo año, y los más optimistas piensan que podría ser un “aterrizaje suave” hacia finales del 2023. Pero en medio también hay muchos escenarios posibles: uno que contempla estanflación, es decir, estancamiento con inflación, o uno recesivo que pudiera provocar una baja de tasas en el 2023, para salir lo más pronto de la recesión.
Personalmente me inclino por una recesión en la primera mitad del 2023, que pueda agarrarnos mejor parados en materia inflacionaria. En Estados Unidos es muy probable ver una nueva alza en julio de 0.75%, que llevaría la tasa a 2.50% y se estima que a finales de año se aumente en las reuniones que quedan 1% más, para llegar a finales del mismo a 3.50%.
Esperemos que el “pico” de la inflación ya haya sido éste que vimos llegar a 8.6% y dependerá mucho del petróleo y otras materias primas en donde la pandemia y la guerra han seguido perjudicando. La semana pasada y al arranque de ésta, se estabiliza y modera un poco el barril del West Texas Intermediate alrededor de los $110 dólares. También en la semana que concluyó vimos alzas en todo el mundo; las bancas centrales de Inglaterra, Suiza, Brasil y Hong Kong, aumentaron su tasa de referencia.
Esta semana la empezamos con un feriado en EU, por el Día de la Emancipación (Juneteenth National Independence Day), que es un día en el que se conmemora la liberación de los esclavos de origen africano.
Para nosotros, sin duda, el día más importante de la semana será el jueves, pues temprano conoceremos el dato de inflación de la primera quincena de junio y más tarde veremos la decisión de política monetaria de Banco de México. Se espera que aumente 0.75% para llevar la tasa a 7.75%. Si se da este movimiento y además la FED aumenta 0.75% en julio, para fin de año estaría por arriba del 9%.
Los mercados siguen complicados y seguramente sin ver soluciones de corto plazo. Me preguntan mucho qué se debe hacer, y yo lo que veo es que hay tres grupos de inversionistas:
1.- El que lleva ya invertido más de 2 años y vio rendimientos muy buenos y esto solo le ha bajado las utilidades. Este grupo ahora no debe hacer nada.
2.- El que entró recientemente y va negativo. Estos también deben esperar, porque si la selección de activos que traen son empresas grandes y sanas, esto será transitorio porque no han podido ser ajenos a lo que les ha pasado a todas las demás acciones; es una clase de activo adecuada, aunque de momento estén golpeadas.
3.- Los que quieren entrar. Como hoy la liquidez es más prudente, pueden invertir de un día a otro en valores gubernamentales y esperar dos cosas, que el tipo de cambio regrese un poco y que las acciones estén más cercanas a su piso. Entrar ahora tampoco me molesta nada para los inversionistas sofisticados y a largo plazo: estoy seguro de que no se van a equivocar.
@juansmusi​​​​​​

Aprender de la historia

Las cosas siguen difíciles, los tres grandes temas siguen siendo el centro de la agenda.
Respecto a la inflación, que por cierto hoy conoceremos la de la primera quincena de mayo en México, veremos si se empieza a ver un cambio de tendencia. En cuanto a la invasión rusa a Ucrania, las cosas ahí siguen igual y mal, no se ve una solución de corto plazo y complica la situación de Europa y del mundo. La pandemia, que en China arroja buenas noticias, disminuyendo contagios y empezando a relajar medidas que contribuyen a una mejora en la cadena de suministro global y la economía.
Quiero darles datos que contribuyen a citar la historia, recordarla, ser pacientes y aplicarla. Hablemos del índice más importante, el Standard & Poor’s 500, que ya bajó el 20% este año. Esta baja es en los últimos 70 años considerada una de las más fuertes e incluso se puede identificar como “Bear Market” (El oso representa a las bajas y el toro al alza). En este lapso de 7 décadas ha habido 12 momentos muy negativos, en donde el peor ha llegado a ser de un ajuste del 38%.
En todos estos eventos, una vez que se ha tocado fondo, 12 meses después se ha recuperado lo perdido y el alza promedio ha llegado a ser del 41%. Esto no quiere decir ni que las bolsas pueden bajar 18% más, ni que seguro rebotarán más de 40%; pero lo que sí quiere decir y se ha repetido siempre, es que, con el tiempo, por mal y oscuras que se vean las cosas, los mercados se recuperan.
Es cuestión de tiempo y la única forma de capturar el alza ante la imposibilidad de ver el momento exacto del rebote, es estando invertido, estando dentro. De esto estoy seguro y no me preocupa, lo que me preocupa es que mis clientes estén intranquilos y agobiados: lo entiendo, es humano -somos compañeros del mismo dolor- pero debemos recordar estos hechos históricos para tranquilizarnos y saber que estamos haciendo lo correcto. Todos los grandes inversionistas y manejadores de fondos ven y aprovechan este momento para comprar y no para vender.
Esta semana está llena de información económica. Conoceremos cifras ajustadas de crecimiento económico, índices de manufacturas, servicios, construcciones de casas nuevas y algunas reuniones de Bancas Centrales. Jerome Powell, presidente de la FED, tendrá también intervenciones. También inicia el foro de Davos en Suiza, que después de 2 años regresa a su formato presencial. Otro documento importante que conoceremos el miércoles es la perspectiva de crecimiento global y por países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), que seguramente traerá en la mayoría de los casos reducciones.
En México se darán a conocer las minutas del Banco Central y que servirán de guía para su próxima reunión de política monetaria el 23 de junio. Es muy probable que por lo menos se vuelva a aumentar 50 puntos base para llevarla a 7.50%.
Cerrando de nuevo con una buena noticia; Fitch Ratings ratifica la calificación de México BBB- estable; esto quiere decir que en el corto plazo no se ve una reducción en la misma. El tipo de cambio del dólar debajo de $20 (que se ha debilitado contra todas las monedas), me gusta mucho para construcción de portafolios.
@juansmusi​​​​​

Una luz al final del túnel

Desde 1994 empecé a trabajar en esto que me apasiona. Mi debut fue en un año duro: recordarán aquel diciembre en el que un México sostenido por alfileres era recibido por quien, a mi gusto, ha sido de los mejores presidentes que hemos tenido, Ernesto Zedillo.
En ese primer año de gobierno vimos uno de los peores cracks bursátiles, y vimos al tipo de cambio irse al doble. ¡Imagínense que, de un día para el otro, el dólar se fuera a $40 pesos! Las tasas de interés llegaron al 100%, una verdadera locura. Y fue ante esa gran crisis que se sentaron las bases para tener finanzas públicas sanas y se instaurara la disciplina fiscal, o sea, que no nos gastemos mucho más de lo que recaudamos. También en ese momento -de no ser por la ayuda de EEUU con Bill Clinton-, México podría haber tenido su primer default.
Esta fue una crisis local que también tuvo efecto en algunos otros países de América; y los daños a esas otras economías se conoció como el “efecto tequila”. Luego vino en el 2000 un auge, una burbuja que se detonó por las empresas punto com (o dot com), es decir, proliferaron las páginas de internet y se construyeron castillos en el aire que no eran más que buenas ideas, de las que pocas se aterrizaron y menos subsistieron; vino también un gran crack en el mercado y -aquí sí- la afectación fue global.
El valor de muchas de estas empresas se hizo cero. Ocho años después vino la crisis hipotecaria, un evento global de consecuencias inimaginables. Estados Unidos, su industria de bienes y servicios quebrada y toda la deuda que los bancos emitieron se colocó en manos de inversionistas de todo el mundo llevándonos al peor crack de la historia, solo similar a “la gran depresión” de 1929.
Después de este evento que nos llevó a muchos excesos (sobre todo de liquidez), impresión de dinero y programas y ayudas al desempleo, no había venido un episodio tan fuerte en los mercados como el que estamos viendo ahora. Ni en la pandemia con el confinamiento se afectaron tanto todos los sectores de la economía.
A este episodio lo podríamos bautizar como el crack de la post pandemia o el crack de la inflación. Y es que este crack todavía tiene efectos de pandemia y sus consecuencias, inflación alta por choque de oferta y bancos centrales actuando agresivamente, y por si todo esto fuera poco, la guerra de Rusia contra Ucrania. Finalmente, ¿Por qué recuerdo estos episodios? Porque en todos y cada uno de ellos, los inversionistas se han recuperado y ganado: solo es cuestión de tiempo e históricamente después del punto más bajo, a la vuelta de un año, ya te recuperaste.
Es en episodios como éste que la historia sirve y es bueno recordar. No es fácil y no sabemos cuánto falta, pero lo que sí sabemos es que ya falta menos. Esta semana en Estados Unidos seguirán los reportes y seguramente continuará la tendencia positiva de reportes mejor a lo esperado. También habrá intervenciones de Jerome Powell y se publicarán datos de ventas al menudeo, índices de manufacturas, producción industrial e inicios de casas.
También se publicará el PIB del primer trimestre en Japón y la Eurozona. La semana pasada no hubo sorpresas y Banco de México subió tasas al 7% en un muy esperado movimiento de 0.50%. El dólar cotiza debajo de $20.10, nivel adecuado para armar portafolios.
@juansmusi​​​​​​​​

Caída libre

Ni los reportes corporativos de empresas que cotizan en bolsa (el 80% lo han hecho mejor a lo esperado), ni los datos de creación de empleo en México y Estados Unidos, ni la recuperación económica post Covid han podido parar la caída libre en la que se encuentra el mercado.
¿Cuáles son las razones más importantes que provocan esta baja tan fuerte? Sin duda la primera responsable es la inflación. Una inflación más cruel que la normal. La inflación suele presentarse ante la demanda de bienes y servicios cuando hay crecimiento económico y el círculo virtuoso de la economía trae consigo poder adquisitivo…pero en esta ocasión no es así.
Esta inflación resulta de una oferta muy limitada como producto de la pandemia, y la interrupción en la cadena de suministro y los cierres de fábricas y puertos. Pero como si lo anterior no fuera suficiente, se suma el conflicto geopolítico que saca de la ecuación de producción global de energéticos, granos y agropecuarios a Rusia y Ucrania.
Otro ingrediente previo a la pandemia, que viene desde 2008: el exceso de impresión de dinero, los excesos en ayudas por desempleo y programas sociales. Era obvio que tanta liquidez eventualmente cobraría factura. También hay quienes piensan que los excesos de los bancos centrales en torno a la creación de dinero se acompañaron de una reacción demasiado tardía. En pocas palabras, se tardaron mucho en actuar, subir tasas y disminuir la cantidad de circulante.
Desafortunadamente no se ve hasta cuando prevalezca esta adversa situación y los 3 grandes temas -Covid (sobre todo en China), inflación global y conflicto armado- no terminarán por resolverse en el corto plazo. Con tanta baja y descuento, creo que la paciencia no se debe agotar y, pronto, si no es que ya, considerar entrar y comprar a estos precios. Ser muy selectivos y escoger empresas que estructuralmente están sanas, baratas y con una buena perspectiva hacia adelante.
Esta semana tenemos decisión de política monetaria en México, en la que pido dos cosas: un incremento congruente, de 50 puntos base, y la continuidad en la autonomía del Banco de México.
La inflación anual está en 7.68% y no hay más que actuar frontalmente en contra de ella. Me preocupa que ya hubo un comentario y petición para que Banxico no suba la tasa. Recordemos que además de pegarle al crédito y por ende al crecimiento económico, le pega al costo del servicio de la deuda al gobierno federal.
Hay que luchar contra la inflación y lo que se espera es que tal y como lo hizo la FED y el Banco de Inglaterra la semana pasada, lo haga también nuestro Banco Central. No creo que los paquetes anunciados para combatir a la inflación con el compromiso de sectores de la economía contribuyan en bajarla.
La inflación es global, es importada, y por tanto, es muy poco lo que se puede hacer localmente. Los productores no pueden absorber un choque externo fuerte y tampoco hay recursos públicos que se puedan emplear para subsidios.
Como consecuencia lógica del alza de tasa en Estados Unidos, el dólar se ha fortalecido y no obstante lo anterior, el peso ha seguido bastante fuerte. En niveles cercanos a $20 me parece atractivo para la construcción de portafolios de inversión.
@juansmusi​​​​​​​​

Los grandes temas permanecen

Los tres grandes temas que dejan como consecuencia mercados financieros tristes y a la baja, no han cambiado mucho en los últimos días. Es difícil definir cuál es más importante; más bien creo que los tres tienen todavía un gran impacto. El primer tema es la FED, que la semana pasada a través de sus minutas y las diferentes intervenciones de sus miembros, incluido Jerome Powell, siguen viendo una preocupante y prolongada situación con altas inflaciones.
En particular la FED habla de -y por- Estados Unidos, pero realmente la preocupación es global. La visión es “hawkish” (halcón), que hace referencia al endurecimiento de la política monetaria y a que la actuación de los bancos centrales será mucho más dura y determinante, elevando más veces y de manera más agresiva la tasa de interés: esto siempre impacta a los mercados bursátiles y provoca que la gente migre de activos de mayor riesgo (como las acciones) a la renta fija o instrumentos de deuda.
Lo que haga la FED impactará a todos los bancos centrales del mundo y en concreto al Banco de México, al Banco Central Europeo, al de Inglaterra y al de Japón, entre otros.
El segundo gran tema es la invasión a Ucrania, que también le está costando mucho a Rusia y al mundo en términos de crecimiento económico; también contribuye al alza de precios y concretamente a los energéticos y alimentos. Sigue también sin haber soluciones de corto plazo.
El tercer tema es la pandemia, que sigue causando estragos económicos ahora en China, de nuevo con cierres, confinamientos, complicaciones en puertos, interrupción en la cadena de suministro, etc.
Pero también hay contrapesos y cosas buenas que vale la pena mencionar. La temporada de reportes bursátiles en Estados Unidos, que vuelve a ser positiva, e incluso a superar expectativas (cerca del 77% de los reportes hasta hoy han sido mejor a lo esperado).
Esta semana es bien importante porque reportan gigantes como Coca Cola, Google, Amazon, Facebook, Amazon y Apple. El triunfo de Emmanuel Macron en Francia es algo positivo para Francia, la región y el mundo. Ahora que el mundo se ha polarizado tanto y tiene a tantos líderes extremistas, populistas y dictatoriales, es de gran ayuda que esta potencia europea tenga estabilidad política. Fuera de China, también la pandemia se ha comportado de manera favorable, con contagios y mortalidad a la baja.
En México conocimos de nuevo la inflación de la primera quincena de abril y volvimos a ver un mal dato. La cifra sale por arriba de lo esperado y la anual se ubica en 7.72%, la más alta desde enero del 2001.
El rendimiento del bono de 10 años en Estados Unidos se ha acercado al 3%, presionando a las tasas en toda la curva y fortaleciendo al dólar; de ahí que el tipo de cambio esté consistentemente arriba de $20, y por momentos arriba de $20.30.
Sigo pensando que de momento no hay mucho por hacer, más allá de seleccionar buenas empresas y permanecer invertido ante un posible rebote de mercados muy golpeados y negativos. La única forma de capturar el rebote, es manteniendo las inversiones.
@juansmusi​​​​​​​​

¿Recesión a la vista?

El panorama no cambia mucho. Los principales temas siguen en la mesa y es justo eso lo que tiene a los mercados preocupados ante una posible recesión que se presente a tan solo 2 años de haber salido de una terrible, la de 2020. El conflicto entre Rusia y Ucrania continúa. Las sanciones a Rusia parecen no doblegar a Putin y se analiza ser más enérgicos y contundentes, sobretodo EEUU y Francia.
Alemania no puede ser más enérgico, ya que depende del abasto de gas ruso y no hay manera de satisfacer su demanda si no es así. Inclusive, la semana pasada salió Putin a obligar a pagar en rublos y en bancos rusos el consumo del mismo, matando dos pájaros de un tiro y obligando a no cerrar por completo el sistema internacional de pagos para apuntalar su moneda.
Las negociaciones de paz continúan, pero en el inter, los bombarderos y muertes a civiles no paran. Los precios internacionales del petróleo y muchos derivados del mismo cotizan caro debido a la presión. Ha ayudado que Estados Unidos libere reservas estratégicas, pero la OPEP no ha tomado acciones fuertes. Mientras tanto sigue el West Texas Intermediate (WTI) arriba de $100 dólares el barril.
A estas complicaciones hay que sumarle a China, que está lidiando con la variante Ómicron, y con ello ha confinado a Shanghai y otras ciudades importantes. Esto implica el cierre de fábricas y puertos, y con ello las cadenas de suministro, los fletes y algunas materias primas se encarecen, presionando a la inflación.
Lo he venido comentando: cuando la inflación proviene de estos orígenes -y no del consumo o del crecimiento económico-, los bancos centrales podrían ser todavía más agresivos en las alzas. Por eso tantos analistas hablan de recesión, pues hay un entorno de guerra, alza de precios y bajos crecimientos económicos; es decir, puede haber una recesión si estos problemas no se solucionan relativamente pronto.
Personalmente creo que no habrá en el 2022, pero si se complica la guerra, la pandemia, y se sale de control la inflación, dicha recesión podría llegar en 2023.
Esta semana es muy interesante en materia de minutas de bancos centrales; publicarán las de la FED, del Banco Central Europeo y Banxico. Lo que esperamos ver es la visión de cada uno de ellos en torno a si la inflación empieza a mostrar o no una tendencia a la baja. Creo que las noticias no serán buenas y todos hablarán de esta preocupación.
En concreto, lo que viene son acciones de política monetaria más enérgicas. La FED y Banco de México muy probablemente aumentarán 50 puntos base si la inflación no cede. La FED se reune el 4 y Banxico el 12 de mayo.
También conoceremos la inflación de la segunda quincena de marzo este jueves, y muy probablemente la cifra anual regresará en torno al 7.4%. Todo parece indicar que para todo el 2022 la cifra anual se ubicará entre 5.7% y 6%, en el mejor de los casos. Me gusta mucho el tipo de cambio del dólar, por debajo de $20, para armar portafolios en acciones y deuda.
@juansmusi​​​​​​​​

La FED: a mayor claridad, mayor certeza.

Qué maravillosa la manera de comunicar de la FED, para tratar de quitarle incertidumbre a tiempos tan difíciles. Recuerdo cuando la encabezaba el señor Alan Greenspan que, era muy capaz, pero al mercado le costaba mucho entenderlo e interpretar sus comunicados. Muchas veces las interpretaciones de los comunicados resultaban opuestas, y dos personas después de leerlo, podrían llegar a conclusiones diferentes.
También es cierto que los comunicados eran ambiguos y no detallaban con precisión lo sucedido en esa junta y lo que seguiría. Después de Greenspan, vino Ben Bernanke, a quien le tocó la crisis hipotecaria del 2008. Fue increíble la determinación y el poder de la FED en mancuerna con el gobierno federal para sacar a los Estados Unidos de su peor crisis desde 1929. También los comunicados mejoraron y el señor Bernanke tenía mucha credibilidad. Más adelante vino la señora Janet Yellen, quien hoy es Secretaria del Tesoro, y después de tan complicado periodo hizo un relevo impecable.
Los comunicados de la FED bajo su gestión siguieron mejorando y el Banco Central continuó con esta estrategia de buscar darle claridad y certeza al mercado. La señora Yellen fue relevada luego de un solo periodo ya que no era la persona favorita de Donald Trump. Además de ser demócrata, no era la banquera central que quería tener el presidente a sus órdenes. Y es ahí cuando Trump propone al señor Jerome Powell para relevarla. Todos los presidentes buscan tener al frente del Banco Central a alguien de su entera confianza, y aunque sepan que la autonomía esta por encima de cualquier amistad o lealtad con el primer mandatario, es normal que el presidente en turno, al momento del relevo, quite a la cabeza del Banco Central, aunque su gestión haya sido impecable. Así pasó también aquí en México.
La clave de Powell fue cuando aun siendo el hombre designado por Donald Trump, no lo escuchaba en sus peticiones de cómo y qué hacer al frente de la FED: hacía lo que tenía que hacer con autonomía e institucionalidad. La enemistad llegó a tal nivel que el presidente lo llegó a llamar “traidor” y “un estúpido al frente del Banco Central”. Bueno, pues hoy, ese hombre sigue su gestión de manera exitosa en la administración de Joe Biden, y de manera muy acertada; tanto así que Biden lo propuso para 4 años más, en noviembre del año pasado.
Son tiempos muy difíciles y la inflación presenta un reto complicadísimo y qué mejor que tener de capitán del barco a alguien tan preparado. Es humano, se equivoca; y aquella transitoriedad de la inflación de la que hablaba, evidentemente tiene más un carácter de largo plazo y no transitorio. Es por ello que ahora se actuaría de manera más enérgica. Y cuando más decididos estaban a actuar con fuerza, empieza la invasión rusa en Ucrania, que evitó un incremento de 50 puntos base la semana pasada y por ello sólo aumentaron 25 puntos base.
Hablando de claridad, dijo que habría 6 aumentos en este 2022 y quizá otros 3 más en 2023. Lo más factible es que estos aumentos sean de 0.25, y para finales de 2023 la tasa podría llegar a 2.50% o 2.75%. Conclusión: entre más claro y preciso sea el Banco central, mejor y mayor certidumbre habrá.
El mercado seguirá de cerca la evolución del conflicto Rusia-Ucrania y también de la pandemia. La semana pasada fue positiva y ésta empieza de manera negativa. Ayer en EEUU pesaron muchas declaraciones precisamente de Powell expresando preocupación por la inflación.
@juansmusi​​​​​​​

Poca visibilidad

Desafortunadamente no se ve solución en el corto plazo al conflicto Rusia vs Ucrania, o sea, a la invasión rusa, propiamente dicho. Saber hasta dónde puede llegar, si esto va a escalar o complicarse más, o bien, solucionarse pronto, hoy es imposible. Y es esa incertidumbre precisamente la que tiene de nuevo a los mercados en cifras negativas desde la semana pasada y en la apertura de ésta que comienza.
Las acciones de empresas que están sanas; incluso superando expectativas de ventas a nivel global y que no tienen nada que ver con la guerra, también bajan, ¿por qué? Pues porque ante tal miedo, los inversionistas prefieren refugiarse en otra clase de activos que no ofrecen rendimiento, pero que sirven de refugio.
El instrumento más común para este tipo de circunstancia es el bono del tesoro norteamericano denominado en dólares; y es también por esa razón que el dólar se ha fortalecido contra todas las monedas al punto de cotizar cerca de los $21.30. Era de esperarse. Lo he venido diciendo –desde antes de que llegara a $20 el tipo de cambio- y lo vuelvo a repetir: estar invertidos en dólares en acciones de empresas AAA, me parece la clase de activo correcta en la que hay que invertir.
Hay que ser pacientes, aguantar la volatilidad y definitivamente esperar a que el precio regrese a los niveles que estaban, soportados por sus fuertes cimientos y su baja o nula correlación a lo que pase en la guerra. La correlación que sí existe y de manera directa, es que al ser acciones y haber una guerra, bajan. Las posturas de ambas partes siguen siendo muy firmes y polarizadas, por eso no se ve un acuerdo pronto. ¿Deben salir ahora quienes ya están invertidos? No lo recomiendo porque, aunque traigas o no utilidad acumulada, vender ahora es malbaratar y si no estás invertido, cuando regrese el alza no la vas a capturar y es imposible atinarle a ese preciso momento. En este sentido, creo que el que quería comprar dólares, a este nivel no debe hacerlo. En el frente inflacionario las noticias tampoco son buenas, pues Rusia y Ucrania son grandes productores de trigo, metales, energéticos y otros alimentos.
Con las sanciones impuestas a Rusia, el petróleo WTI ya rebasó los $120 dólares por barril; hasta el momento la OPEP sigue sin modificar por esta extraordinaria situación la oferta diaria que ya habían acordado. Valdría la pena que lo hicieran. Los precios de alimentos y muchas materias primas también están aumentando considerablemente.
La semana pasada en el frente económico las noticias en Estados Unidos fueron positivas; los reportes corporativos siguen confirmando que 76% de las empresas tuvieron utilidades y cifras superiores a las esperadas. También el dato del empleo de febrero fue positivo, ya que se esperaban 423,000 pero se crearon 678,000 nuevas plazas.
Esta semana es bien importante en materia de inflación, México da a conocer la de la segunda quincena de febrero mañana y Estados Unidos el jueves, también publicarán su inflación Brasil, China y Alemania. Es muy probable que todavía no reflejen un comportamiento a la baja o estable, por lo dicho anteriormente.
También hay reuniones de política monetaria del Banco Central Europeo, Polonia, Hungría y Perú. Por su parte la FED y Banco de México tendrán sus decisiones de política monetaria más adelante, la FED la siguiente semana y Banxico en dos semanas. Hay que tener calma, paciencia, esperanza, y evitar tomar decisiones precipitadas.
@juansmusi​​​​​​​​

El mundo responde a Rusia

Incertidumbre y volatilidad serán las constantes en tanto no termine este conflicto de Rusia vs Ucrania. La semana pasada fue sin duda muy negativa, pero terminamos con una sesión de viernes muy positiva (de hecho, igual de irracional que las jornadas negativas) pero sí, así son los mercados en épocas de crisis, guerras y recesiones.
Hasta ahora la guerra ha cobrado una cuota diaria de vidas humanas que se puede equiparar a la de países con altos niveles de inseguridad –no con ello lo minimizo, pero quiero decir que no ha tomado las proporciones de una guerra. Por un lado, el mundo busca lastimar a Rusia, y lo hace a través de sanciones y embargos que responden a la idea de dañar al país y a Putin: la más reciente fue este fin de semana, en donde Estados Unidos, Europa, Japón y Canadá le retiran el sistema SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication), que es un sistema de mensajes seguros que reúne a más de 11,000 instituciones financieras de más de 200 países.
Este código es utilizado para los envíos de fondos entre países. También en Europa y el mundo han decidido paralizar o congelar al Banco Central Ruso, en donde Putin atesora más de $600 mil millones de dólares. Para fines prácticos, los rublos rusos no se pueden comprar ni vender con otros países; y evidentemente con estas medidas, los mercados rusos y su moneda se han desplomado.
La reacción inmediata ha sido una enérgica decisión del Banco Central ruso de llevar las tasas del 9.5% al 20% para tratar de evitar una fuga de capitales, y ya existen operaciones a tipo de cambio “obligatorio u oficial”, de manera que también la moneda está intervenida, y para contener una mayor devaluación, ha dejado el régimen de libre flotación, aunque a pesar de ello del viernes al lunes, se devaluó el 31% pasando de 83 a 109 rublos por dólar.
Adicionalmente, después de experimentar pérdidas muy fuertes en el mercado de valores han decidido no abrir la Bolsa Rusa. Todas estas medidas, que se suman a restricciones económicas, compra y venta de energéticos, conexiones digitales y cierre del espacio aéreo, lastiman a Rusia; pero apenas van 5 días de que comenzó la invasión y es altamente incierto lo que pueda pasar.
Ha habido esfuerzos diplomáticos y acercamientos de ambos países, pero que hasta ahora no han rendido frutos y el propio Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania, dice que están muy lejos de una solución. Como consecuencia de lo anterior tenemos de nueva cuenta al petróleo cotizando por arriba de los $100 dólares por barril.
En otros temas, tenemos una agenda económica en la que destaca la inflación en México, que no cede: la cifra anual sigue por arriba del 7%. Si el conflicto se prolonga, el petróleo y muchas otras materias primas seguirán subiendo, y esto es malo para la inflación. Tenemos un ligero superávit en la cuenta corriente (o sea que entran más dólares de los que salen), explicado todavía por una débil situación económica y por las remesas, que son altísimas.
En Estados Unidos habrá una comparecencia de Jerome Powell ante el senado y se espera que la creación de empleos que se dará a conocer el viernes, arroje una cifra de 350 mil nuevos empleos creados en febrero. Todavía esta semana continúan los reportes trimestrales en los que destacan Costco y Target, y en México FEMSA y PEMEX.
Sigo pensando que es buen momento para invertir en dólares debajo de $20.30 y comprar activos AAA en esa moneda.
@juansmusi

¿Qué hago?

Es la pregunta que más me han hecho en los últimos dos meses y…es normal. Ha habido una reducción importante en las utilidades, y para quienes entraron recientemente, pérdidas en los mercados accionarios. Hay dos grandes causantes: La FED y el tema de Rusia vs Ucrania. Esta situación tiene, como todas, una arista negativa y otra positiva.
Hablemos primero de la FED, donde el problema de raíz es la inflación, pues si empieza a ceder, que parece haber indicios de que así es -según lo indican las minutas de la FED-, la noticia es positiva y en su primera reunión de marzo el aumento podría ser de 25 puntos base, en vez de 50. Si lo anterior ocurre, el escenario es favorable y podría regresar mucho del rendimiento.
En el año habrá 7 reuniones y dependiendo lo que pase con el alza de precios, la tasa que hoy está en 0.25% podría llegar a 2 o 2.50%. Claramente el escenario negativo es que la inflación no se detenga y todo esto sea más agresivo.
En cuanto al tema de Rusia y Ucrania, es altamente incierto qué vaya a pasar y los posibles escenarios son tres. 1.- Que Ucrania se incorpore a la OTAN con cambios en el orden político. 2.- Que Rusia invada Ucrania y Putin asuma el control y 3.- Que haya una solución diplomática en la que Rusia se retire. El peor escenario es el 2, que implica guerra y con ello las consecuencias terribles en pérdidas de vidas; pero también una serie de afectaciones económicas que les pegan a esos dos países y al resto del mundo, ya que hay mucho intercambio comercial desde y hacia Rusia y Ucrania.
Lo que hemos visto hasta ahora en materia de mercados es una baja importante, en muchos casos de más de 15% en acciones y empresas cuyas valuaciones a estos niveles seguro se repondrán. El problema es que no se sabe ni cuándo ni cuánto más puedan caer si los dos problemas anteriores se agudizan.
Los que ya estaban invertidos, muchos sólo están abajo en sus utilidades y niveles máximos. Los que invirtieron recientemente, están perdiendo; y, por último, los que no han invertido o tienen liquidez es un buen momento para comprar acciones con mucho valor y que no están sobrevaluadas y con la ventaja de tener un nivel muy decente en el tipo de cambio, que ronda los $20.30.
Cuando analizas fríamente qué hacer cuando los mercados se ajustan así, mi recomendación (asumiendo que traes un buen portafolio), siempre es esperar y no precipitarse, no es momento de tomar decisiones de salida y con ello dejar de ganar o aún peor, de perder. Si algo puedo recomendar es entrar con más y promediar costos abajo gracias a los recientes descuentos.
La gran desventaja de este consejo es que no estamos ciertos de que ya se tocó fondo o vimos lo peor; es cuestión de paciencia y recordar que siempre, siempre, la permanencia paga. Salirte hoy para estar líquido no te paga ni la inflación; irte a bonos de largo plazo cuando las tasas van a subir, te va a pegar en las valuaciones y también te va a costar. Por eso, sin duda la mejor alternativa es ser pacientes y, si se puede, comprar para promediar mejor: evita vender y perder o desesperarte en estos momentos en que confío que en el segundo semestre del año las condiciones mejorarán.
La única forma de capturar el alza y regresar con fuerza es estando invertidos, de otra manera necesitaríamos una bola de cristal para vender en el momento justo y volver a entrar antes del alza. Desafortunadamente eso es imposible.
@juansmusi​​​​​
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