Algunas características del carácter del mexicano

El mexicano suele tener simpatía en muchos países del orbe debido a algunos elementos comunes en su personalidad:

  1. Suelen ser abiertos, nobles, comunicativos, extrovertidos y fácilmente tienden puentes de amistad.
  1. Las personas del extranjero comentan que cuando asisten, por ejemplo. a una reunión social y son presentados con varios matrimonios o novios de México, se abre un cauce amistoso que perdura con el tiempo.
  1. Habitualmente, cuando son presentados, se interesan por la lengua, las costumbres y la vida cotidiana del país de donde proceden y así “se rompe el hielo” para dar paso a un trato de mayor confianza. En otros países más cosmopolitas se observa más indiferencia o distanciamiento.
  1. Una chica universitaria comentaba que llegó a realizar sus estudios hacia el segundo semestre del año; no conocía prácticamente a nadie y temía una Navidad en solitario, cosa le resultaba aburrida y desagradable. Al enterarse varios matrimonios de este hecho, como la cosa más natural, la invitaron a pasar la noche de Navidad y el Año Nuevo en sus casas y dice que la pasó feliz por conocer más de fondo a una familia mexicana y que fue una bella experiencia.
  1. También comentan que el mexicano es emprendedor de nuevos negocios y dedicado a su trabajo, aunque no existe ese afán de competencia y tremenda rivalidad como sucede en algunos países de Europa. Es decir, además de tener claro sus objetivos profesionales, saben gozar de la vida.
  1. Observan que el mexicano es festivo por naturaleza y que cualquier cosa es ocasión de armar una buena fiesta, independiente que sea un cumpleaños, santo o cualquier otro suceso. Basta con que un grupo de amigos se reúnan el fin de semana y se organiza un animado baile. Comentaba un joven profesionista de Bélgica que en su país los festejos son muy diferentes: los amigos simplemente se reúnen para conversar y poco más. Y que, en cambio, en México aprendió a bailar cumbia, salsa y demás ritmos tropicales.
  1. En el pasado terremoto de hace algunos años, en que se derrumbaron o resultaron gravemente dañados algunos edificios, a muchos les llamó la atención la solidaridad de los matrimonios mexicanos de recibir a personas que se quedaron sin hogar ni vivienda.
  1. México ejerce una particular atracción en la gente joven por la cantidad de oportunidades laborales si trabajan bien, luchan por superarse y son cada vez más eficaces. En un principio, yo pensaba que abundaban los profesionistas de Latinoamérica, pero a los rusos, los de Centro Europa, de Corea y Japón reconocen que también sienten atracción por nuestro país.
  1. A los extranjeros les encanta el folklore, las costumbres, los platillos, los mariachis, la arquitectura colonial o típica, las playas de nuestro país. Les asombra tanta riqueza cultural que desconocían. A los europeos incluso les encanta el clima tan agradable de México. Guadalajara, Querétaro, San Miguel de Allende, Mérida, Morelia, Oaxaca y tantos pueblos mágicos son lugares muy visitados y valorados.
  1. Muchos universitarios y profesionistas que conocen México por motivo de trabajo o de estudios, les capta de tal manera tantas bellezas naturales que tienden a regresar para radicar definitivamente en nuestro país. Me llamó la atención una profesionista coreana, experta en alta cocina, que le gustó tanto Oaxaca que decidió poner un pequeño restaurante con comida coreana y mexicana y ha tenido buena aceptación.

Me parece que tenemos que valorar más lo que tenemos y que sigue siendo verdadero el dicho “Como México, no hay dos”.

El paquete económico 2021

Ayer se entregó al congreso el paquete que contiene la información sobre el ejercicio de los ingresos y los gastos de la administración pública federal para el próximo año. No soy nada optimista y no me gusta llevar ya tanto tiempo sin serlo con México, pero es que mi trabajo es ser objetivo y no optimista.

No espero grandes cosas ni grandes cambios, porque no hay de donde sacar recursos y tampoco veo grandes cambios o decisiones que puedan revertir lo visto en los últimos dos años. En primer lugar, espero que sea realista.

El punto de partida de este paquete son los ingresos, la recaudación fiscal y esu justo aqí en donde no se podrán hacer milagros. La recaudación proviene de una estructura fiscal, que en nuestro caso y ya lo he comentado es pésima, somos muy pocos pagando y muchos en la informalidad y el segundo componente es el crecimiento económico, que después del 2020, podría venir un rebote, pero nada espectacular.

Aparte de la recaudación y sus diferentes conceptos, IVA, ISR, IEPS, etc. están las ventas de petróleo. Aquí de nuevo habrá que ver con qué realismo se proyectan, uno, en cantidad de barriles y dos, el precio de la mezcla mexicana. Pues una vez contando con esta información conoceremos los ingresos y de ahí viene la asignación al gasto.

Independientemente del costo de manutención del gobierno, trabajadores y servidores públicos, mantenimiento de infraestructura, etc. La asignación del gasto a diferentes programas y secretarias y es ahí en donde no espero grandes cosas.

En resumen: Los programas sociales se mantienen intactos y los recortes llegan a todos los demás rubros. La mira hoy esta puesta en las elecciones intermedias del 2021 y por eso no se puede abandonar el asistencialismo.

Aquellos que podrían aportar crecimiento económico, como gasto de inversión e infraestructura también serán recortados y solo se mantienen los tres proyectos del presidente: La refinería, el aeropuerto y el tren. Con tan poco dinero sería muy positivo ver que estos se pospusieran y se asignara ese dinero a proyectos prioritarios, no va a ser así desafortunadamente.

Me preocupa y mucho hasta donde llegará la deuda, aunque digan que no se van a endeudar, el PIB se está haciendo chico y la deuda con respecto a él pasará del 44% al 59%. Este deterioro de las finanzas públicas podría acelerar procesos de baja de calificación de las agencias calificadoras. No veo que en el corto plazo el paquete incida para bien o para mal en el tipo de cambio y tampoco el apetito por México.

También es importante recordar que la situación de PEMEX es complicada y demandará muchos recursos. Sigo pensando que invertir en dólares y comprar empresas norteamericanas por el momento son una buena idea. Invertir en pesos en instrumentos de deuda de momento no es rentable. En tasa neta se puede aspirar máximo a 3% en instrumentos gubernamentales y la inflación está cercana al 4%, el rendimiento real es negativo.

En los mercados accionarios en EE.UU. veo una corrección sana de un mercado sobre comprado y sobretodo en la parte tecnológica. No veo razones fundamentales o de fondo que puedan llevar a descuentos mucho mayores. De vez en cuando estos ajustes y depuraciones hacen sentido, al final creo que para muchos que estaban fuera vale la pena entrar y los que ya están dentro aguantar y en otros casos comprar para promediar mejores costos.

@juansmusi​​​​​

¿Quédate en casa? ¿Y los demás?

«La juventud prolongada -permitida por la actual prosperidad de la sociedad industrial- redunda meramente en un número creciente de adultos puerilizados».Nicolás Gómez Dávila

A lo largo de la historia no encontramos más que la lucha del hombre para combatir las desgracias que le sobrevinieron. Una guerra, una peste o una pandemia pueden convertirnos en esclavos del miedo o en la persona fuerte que se espera que seamos. A diferencia de las generaciones que nos precedieron, nosotros contamos con lo último en medicina, somos la generación más capacitada, con los avances tecnológicos más modernos, con la mayor información sobre cualquier evento que se presente.

Del mismo modo, contamos con la mayor fuerza destructiva que se haya visto jamás; desde el aspecto bélico hasta el médico o mediante los medios de comunicación. La cuarentena por el Covid ha puesto al descubierto nuestras reacciones, algunas predecibles y otras totalmente inesperadas. Una de situaciones más comunes ha sido el miedo o la preocupación que, hasta cierto punto es entendible. Sin embargo el miedo puede obligarnos a actuar o paralizarnos. ¿Qué hemos hecho?

Las autoridades han “exhortado” a la gente a quedarse en casa, se prohibió la apertura de negocios, plazas comerciales, escuelas, fondas, peluquerías, colegios, etc. Más allá de lo que ha marcado el gobierno, muchos están en sus casas y no se dan cuenta de hasta qué punto han afectado a los demás innecesariamente; uno de esos temas es el económico: varios negocios han quebrado; ha habido recorte de personal, recorte de sueldos, intimidación de las autoridades, denuncias, etc.

En días recientes fue una verdadera sorpresa ver un sitio de taxis (que regularmente no se daba abasto), lleno de unidades detenidas, ¿el motivo? no hay pasajeros. El taxista visiblemente preocupado platicaba que la situación es muy difícil para ellos y no saben en qué va a parar esto. El descalabro ha sido al transporte, al sector restaurantero, al sector turístico, la construcción, el sector educativo y papelero, entre otros. Pocos han visto de cerca el cierre de empresas y el despido de gente, cómo algunos tenían que cuidarse de la patrulla para poder vender café y pan.

Aunado a ello, debo decir que es una verdadera tomada de pelo lo que están haciendo empresas internacionales y medios de comunicación respecto al confinamiento: presentarnos comerciales donde hay una familia o amigos sentados a la mesa, abundante comida, sonrisas y ¡mucho refresco! Otros promoviendo encerrarse y hacer maratón de películas, “¡Hasta que sea seguro y volvamos a vernos!” Vaya sarta de miserables. Tales mensajes masivos hechos para mantener en el aire la idea de que la gente está haciendo mucho bien encerrándose… mientras afuera todo se derrumba. ¿De dónde espera usted que la gente obtenga recurso para seguir viviendo y alimentando a su familia?

Mientras se repite hasta el cansancio el eslogan de “¡Salva vidas! ¡Quédate en casa!” ¿Acaso se ha preguntado alguna vez cuántos empleos se han perdido? ¿Cuánta gente necesita salir porque alguien debe llevar el pan a su mesa? Hacer las compras en línea, en lugar de visitar el lugar y probarse la ropa o calzado; la entrega de comida y despensa a la puerta de su casa, por su visita al súper o al restaurante; la convivencia y los abrazos por las video llamadas; tarde o temprano le hará pensar que todo puede ser sustituido, le hará pensar que finalmente nada es prioritario, excepto claro, su propia salud y que toda esa destrucción era necesaria para “salvar vidas”.

¿Recuerda cuando le decían que no debía dejar que la televisión educara a sus hijos? Pues bien, ahora aplíquelo a usted. Quedarse en casa y depender de lo que los medios transmiten, desde luego que tiene un impacto y difícilmente será uno bueno y constructivo. El dejar de tener contacto con la realidad, ha sido sin duda un error garrafal. Salga y respire aire fresco, refuerce su sistema inmune con una mejor alimentación, haga ejercicio, sea exigente con sus hábitos de higiene; abandone vicios como el cigarro, la bebida, la comida chatarra y el refresco; si en su trabajo se lo permiten, vuelva.

Procure volver a sus actividades cotidianas tanto como sea posible, tome el transporte, entre al centro comercial, coma en su fonda o restaurante favorito; en resumen, ayude a reactivar la economía, ayude a que otros lleven el pan a su mesa y así ellos puedan cuidar a su familia adecuadamente. Pero sobre todo, salga y recupere la confianza y el discernimiento. No viva un auto encierro innecesario que ha llevado a la soledad a muchos. El sentido común nos indica que está bien cuidar la salud, pero hacerlo como lo estamos haciendo actualmente nunca había sido tan costoso en todos los aspectos y eso debería alertarnos de hacia dónde estamos cayendo.

Al final, haber cuidado de nuestra salud como si fuera el único bien y cometido que tenemos, significará haber destruido todo y a todos a nuestro paso: desgarrados económica, anímica y espiritualmente, pero eso sí, «saludables». Al final, habremos “ganado” habiéndolo perdido todo; siendo la generación mejor equipada, somos la más débil y manipulable; una verdadera desgracia…

La difícil tarea de retener

A estas alturas del año hemos perdido cerca de $15 mil millones de dólares de inversión extranjera que ha decidido salir y buscar otra combinación de riesgo-rendimiento. Y es eso, precisamente lo que buscan las inversiones una buena y razonable combinación que pague una tasa de interés con un riesgo medible. México lleva muchos años siendo una muy buena opción.

Los rendimientos históricamente han sido buenos y nunca hemos dejado de pagar. En 1995 estuvimos cerca de incumplir, pero en aquel entonces, Bill Clinton y Ernesto Zedillo lograron ponerse de acuerdo para que recibiéramos un préstamo de EEUU y el impago no llegó.

Es justo a partir de Zedillo que comienza la disciplina fiscal. No gastar más de lo poco que recaudas, y es también a partir de ahí que las finanzas públicas mejoran y poco a poco fuimos ganando una mejor calificación crediticia y con ello nos hicimos de una gran reputación como destino de inversión.

La carrera por atraer flujos e inversión extranjera de 1995 en adelante fue en ascenso hasta prácticamente 2014, que la reserva federal en EEUU empezó a subir tasas de interés y provocó que algo de lo que había salido de ese país al mundo regresara, y por eso todas las monedas a partir de ese momento perdimos terreno frente al dólar.

Fue un fenómeno global y no tuvo nada que ver lo que localmente acontecía. Desafortunadamente a partir del 2018 la pérdida de valor del peso si ha tenido que ver con temas locales, malas decisiones y el envío de señales de desconfianza y un deterioro cada vez más profundo de Pemex que lleva ya muchos años mal.

Hoy la combinación riesgo-rendimiento México ha perdido atractivo. Seguimos siendo el país con grado de inversión que más rendimiento o tasa paga. Países con los que competimos por atraer inversión pagan menos de la mitad que nosotros, como Brasil, Chile, Colombia y nosotros seguimos ofreciendo un 5% que seguramente mañana se irá a 4.50% ya que hay junta en Banco de México y pienso que bajarán 0.50 puntos.

Aún pagando 4.50% seguimos siendo una tasa sumamente alta y atractiva, no así cuando se ve en conjunto y de ahí que sigan saliendo recursos en vez de llegando. Nos ayuda mucho seguir con el grado de inversión, y por eso más de $100 mil millones de dólares se mantienen en nuestro país. Otro elemento que consideran estos portafolios o inversiones globales es el tipo de cambio.

Por ejemplo, de que me sirve un rendimiento del 5% en pesos si el peso se devalúa 7%, acabo perdiendo 2%. La estabilidad de la moneda se toma mucho en cuenta porque al final el rendimiento está compuesto por la tasa y lo que le pueda ganarme también por apreciación. Alguien que aprovecha y cuando el dólar se sube a $25 vende, y con esos pesos invierte al 5% y luego de estar un tiempo así, recompra sus dólares a $22.50, además de la tasa habría ganado $2.5 pesos por cada dólar.

Mañana Banco de México bajará la tasa y si el país sigue teniendo una perspectiva negativa, perderemos más recursos. No podemos darnos el lujo de perder el grado de inversión, y esto está en riesgo de que ocurra en el 2021.

De darse, ni pagando el 15% podríamos retener decenas de miles de millones de dólares. Por eso, pase lo que pase, se continúe con una agenda populista, el grado de inversión no lo podemos perder. Si lo perdemos, perdemos todos, de eso estoy seguro.

@juansmusi​​​​​​​​

Reportes, pandemia, empleo, encuestas y remesas

Esta semana van a seguir siendo protagonistas del rumbo del mercado los reportes de las empresas que cotizan en bolsa en EEUU, el seguimiento de la pandemia y su manejo, el viernes la publicación de la generación de empleos en EEUU, inflación en México y decisiones del Banco Central de Inglaterra y Brasil.

Los reportes trimestrales en general han sorprendido para bien, hay tres cosas que han pasado; los que han salido menos peor a lo esperado, los que han sorprendido positivamente y que tienen un gran peso en los índices (Apple, Amazon, Netflix, Google, Facebook, Microsoft) y las que se esperaba que salieran pésimo y simplemente se ha confirmado. Pues es tal el peso de las tecnológicas que se puede decir que han “arrastrado” a los mercados a una corriente positiva.

Esto no quiere decir que haya acciones muy rezagadas, castigadas y sumamente baratas. El caso de México es distinto, el índice esta bajísimo y se podría decir que está barato, no coincido. Algo es barato cuando no está en precio y es percibido como una oportunidad, pero al final es algo que tiene una buena perspectiva hacia adelante y parece ser una buena oportunidad.

En México, hay muchas acciones baratas, el problema es que la perspectiva de país es negativa y con ello el momento u oportunidad aún están en duda. Es por eso que la Bolsa Mexicana no me gusta. En cambio, hay quienes dicen o perciben a los de EEUU como caros, pero si siguen creciendo y mejorando las utilidades, todavía pueden dar más.
Esta semana se conocerá la creación de empleos en EEUU, un dato que pesa mucho en el ánimo del mercado y de la economía global.

Después de haberse destruido más de 30 millones de empleos se espera por tercer mes consecutivo un dato arriba del millón de empleos, pero aún así la deuda en el mercado laboral es enorme, mas de 24 millones por crear para regresar a niveles pre pandemia. Lo normal de ahora en adelante es que la creación de fuentes de trabajo sea grande y el reto es ver en cuánto tiempo se reponen.

Esta semana hay reuniones de Bancos Centrales en Inglaterra y en Brasil, en donde no se esperan grandes cambios, en Brasil, hay margen todavía para bajar las tasas un poco.

En México no hay buenas noticias, la contracción de la economía es históricamente alta y las encuestas están pronosticando un -9.9% del PIB para todo el año, la inflación terminaría por arriba de la meta en 3.6%, la tasa de interés de referencia de nuestro banco central va a seguir bajando hacia el 4%, actualmente está en 5% y el tipo de cambio en un escenario moderado, podría cerrar también sobre $22.6 pesos por dólar.

Nos tratan de vender malas noticias como buenas; comento un par de ellas. El superávit de balanza comercial. No es buena noticia porque México históricamente ha presentado déficits cuando la economía marcha bien. Este superávit lo que significa es que exportamos más porque en el exterior, EE.UU., las cosas mejoran y las importaciones son muy pequeñas porque el mercado interno está muy débil.

La otra y que me llama tremendamente la atención, son las remesas (dinero que mandan mexicanos trabajando en EE.UU. a sus familiares en el país), que han aumentado con respecto al año pasado y que lo lógico, ante la difícil situación global, sería que bajaran y no es una buena noticia porque al final son paisanos que tuvieron que emigrar ante la falta de oportunidades en el país.

Es un ingreso hoy indispensable para el país y que no podríamos prescindir de él, pero no es un dato para presumir. Por lo pronto a seguir aguantando y sobreviviendo en el 2020, ese, es el reto.

@juansmusi​​​​​​

El segundo trimestre debe ser el peor

El momento de mayor impacto, cierre, confinamiento y responsabilidad coordinada mundial se dio en el segundo trimestre de 2020. El golpe económico más fuerte y el período más crítico fue a partir de la mitad de marzo y hasta junio. Por necesidad e ignorando cuestiones sanitarias el mundo, desarrollado y emergente prefirió arriesgarse a contagiarse de Covid que a quebrar económicamente.

Y es justo ahora cuando las empresas que cotizan en Bolsa, en EEUU y aquí, que están presentando sus reportes. Aquí el mercado no se pregunta como vienen la mayoría de estos reportes, es sabido que vendrán mal. Cuando vienen mejor a lo esperado o menos peor, los mercados se animan y cuando vienen peor a lo esperado, sucede lo contrario. Sin embargo, la gran paradoja se da cuando uno ve el resultado de el sector tecnológico.

Un sector que hoy tiene mayor peso específico que cualquier otro y que sumados nombres como Apple, Amazon, Google, Microsoft y Facebook, por mencionar las más destacadas, pesan más que índices accionarios de países muy importantes de Europa y Asia y en algunos casos su valor combinado es incluso superior a los PIB de muchos países del mundo. Pues es justamente por ello, que lo mercados a pesar de la dificultad y complejidad económica siguen subiendo y es por ello que mis clientes están muy satisfechos con sus inversiones porque las tienen en el portafolio y después del bajón ya se recuperaron y siguen subiendo.

Y si, han subido mucho, pero decir que ya están caras y que ya no pueden subir más me parece superficial. Estas empresas antes, durante y después de la pandemia han mejorado su desempeño, incluida Apple y Microsoft que han tenido que volver a cerrar sus tiendas. También me han gustado los bancos norteamericanos y en su mayoría los reportes han excedido los estimados. En fin, sigamos viendo como salen los reportes de otros sectores y sin duda habrá sorpresas.

Por otro lado, en Europa se aprueba un nuevo paquete de estímulos por €750 mil millones de euros para toda la Unión, para contrarrestar los efectos negativos de la pandemia. Dicho paquete ha sido aprobado por unanimidad. En Australia también aprobaron un plan de $14 billones con el mismo fin.

Existe un optimismo que ha ayudado a los mercados también por el eventual descubrimiento y lanzamiento de una vacuna contra el Coronavirus. Pero esto sigue siendo especulativo y todavía no es real o 100% probado. Habrá que ver cuándo suceda, cuánto costará y cuánto tiempo tardará en llegar a nuestro país. Parecen ser buenas noticias, pero a seguir cuidándonos y pacientes. Al final no hay precisión en la vacuna y tratamiento.

En nuestro país la cosa no cambia de rumbo, seguimos mal y de malas. Incrementó la inflación, la producción industrial cayó más de lo esperado y el Indicador Global de Actividad Económica (IGAE) también salió peor. La pandemia tampoco cede y la inseguridad sigue incrementando. Parece que no cambiará de parecer esta administración y que transitaremos lentamente o quizá no tan lento, a una degradación de la calificación crediticia que nos llevará eventualmente a la pérdida del grado de inversión.

Este evento, si será muy dañino y tendrá grandes repercusiones en las finanzas públicas y en las variables macroeconómicas y de no enderezar el rumbo podría ocurrir tan pronto como en 2021, y no sólo lo digo yo, ya hay varios analistas, instituciones crediticias nacionales e internacionales y calificadoras que lo señalan.

Me sigo sintiendo cómodo comprando dólares debajo de $22.50 e invirtiendo en el mercado de EE.UU.

@juansmusi​​​​​​

Impacto y recuperación retardada

En términos de muertes y contagios, las cosas siguen muy complicadas en EEUU, México, Brasil, India, Rusia, Perú y Chile. Lo peor no se puede afirmar que ya quedó atrás. Y es que a pesar de esto los mercados financieros y los indicadores económicos mejoran en el mundo y no así en México. ¿Porqué? Yo creo que hay muchas razones externas que desafortunadamente no se replican en nuestro país.

Algunos ejemplos. El índice de mortandad ha bajado. Sin haber encontrado vacuna o remedio 100% eficiente los protocolos empleados en el mundo en una fase temprana del COVID parecen altamente efectivos. Hay menos muertes y si los pacientes no tienen otras complicaciones, parecen en su mayoría, que pueden salir adelante.

Otro ejemplo es que los indicadores económicos en una economía desarrollada, parecen haber dejado atrás lo peor, el desempleo, las ventas al menudeo, las ventas de autos nuevos, casas, indicadores de producción industrial y manufacturas. La explicación es que son economías más dinámicas, responden con mayor velocidad y lo reflejan inmediatamente.

En el mundo sub desarrollado los impactos negativos llegan más tarde y para recuperarnos, nos tardamos más. La mala noticia es que los indicadores locales y la economía nacional siguen empeorando. La probabilidad de una mayor caída del PIB, sigue latente, los números de desempleo también pueden empeorar.

La buena es que nuestro principal socio comercial y vecino, ya empezó a solicitar más bienes, productos y servicios de México. En pocas palabras el 50% de la economía nacional es dependiente de las exportaciones a ese país y el otro 50% es manufactura, consumo, gasto público y servicios nacionales.

Todo lo anterior y la posibilidad de ver ya la luz al final del túnel es siempre y cuando no volvamos a un confinamiento absoluto.

La expectativa de crecimiento para México ya es de -10%, el promedio del mundo estaría por debajo de -6% y China, que es de donde es originaria la pandemia, crecerá positivo 1%.

Lo que no veo es señales alentadoras a nivel nacional. Ahora que el tipo de cambio regresa a los rangos de $22.5 vuelvo a recomendar acumular inversiones en esa moneda y comprando selectivamente empresas que van a seguir creciendo a pesar del entorno adverso y que a pesar de lo difícil de los tiempos ofrecen una protección patrimonial y un rendimiento positivo.

No descarto la posibilidad de una mayor apreciación en el corto plazo y por eso hace sentido hacerlo promediando.

Tampoco es un mal momento para aprovechar y tomar oportunidades en estas épocas de crisis y con un horizonte a mediano y largo plazo capitalizarlas. No se nos puede olvidar que cuando nadie quiere invertir en un lugar y “apesta”, los pocos que se atreven a hacerlo, pueden capitalizarlo.

Esta semana esta llena de reuniones de Bancos Centrales, en Europa y Japón, hay juntas de la OPEP y del Consejo Europeo y también empieza la temporada de reportes corporativos de empresas que cotizan en la bolsa de EEUU. Sin duda este último será el mayor tema ya que las cifras vendrán en su mayoría muy mal.

De hecho, el segundo trimestre del año deberá ser el peor. Veremos que tan “descontado” lo tendrá el mercado, como siempre, habrá sorpresas positivas y negativas, que van a influir en el desempeño de las bolsas del mundo. Por lo pronto a seguir siendo prudentes y sensatos con el manejo de la pandemia y de la economía.

@juansmusi​​​​ 

Culpando a la pandemia

Resulta que culpar a la pandemia es lo más fácil. Si, estamos mal y las cosas no van como las habíamos planeado y por lo tanto la culpa no es nuestra, se atravesó el Coronavirus y miren que desastre. Diría cualquier funcionario del actual gobierno. Pues no es así, es cierto que el mundo y México están sufriendo mucho y en materia económica el daño de la pandemia es enorme, pero aquí, antes de este desastre ya habíamos empezado a regarla.

No puedo dejar de mencionar el aeropuerto, su cancelación y escándalo mediático. Más allá del daño patrimonial a los mexicanos por pagar y tirar algo que no se hizo, el daño fue reputacional, mandó un mensaje terrible y desde ahí empezamos a decir a gritos, México no es terreno fértil para la inversión.

Tan fue así que eso aceleró las bajas en las calificaciones de PEMEX, en la deuda soberana, de ahí vinieron medidas para cancelar, posponer y prorrogar licitaciones en materia energética, cancelaciones y pausa a contratos ya licitados a empresas extranjeras y con ello vino una inminente fuga de capitales. Más adelante vinieron consultas absurdas que impidieron la realización de proyectos productivos generadores de inversión, empleo y bienestar.

A lo anterior agréguenle calificadoras, todas observando y sugiriendo como encauzar los recursos de Pemex y del gobierno federal ante la complicada situación y estas, fueron además de ignoradas, descalificadas. También antes de la pandemia vinieron las ocurrencias de algunos diputados iletrados que lejos de contribuir a mayor estabilidad y confianza, desestabilizaron y continuaron mandando señales negativas y de desconfianza.

Gente en puestos clave, con mucha responsabilidad y poder sin experiencia, una estrategia de sueldos y prestaciones que corrió a funcionarios preparados y valiosos y todos bajo un poder completamente centralizado. Todo lo anterior promovió una devaluación del peso mayor a la de la canasta de monedas frente al dólar. Es cierto que todos nos hemos depreciado frente a esa divisa, pero el peso más. Les recuerdo que en marzo todavía cotizábamos a $18.60.

Después vino la pandemia, pero el daño ya estaba hecho, el crecimiento negativo de 2019, las malas expectativas al 2020 eran pre-pandémicas.
Al llegar la pandemia todo empeoró y a la fecha no tenemos la certeza si en el 2020 decreceremos a uno o dos dígitos, a estas alturas es todavía incierto porque el peor momento de la epidemia es cada nueva semana, a pesar de ya estar en la fase de reapertura.

Aún en la pandemia ha habido oportunidades de rectificar errores, de mostrar voluntad y con humildad remendarlos, y no, no ha sido así. Somos de los países que menos dinero ha destinado a contrarrestar los efectos negativos de la situación y también seguimos asignando recursos a proyectos que en este momento no son prioridad.

Nos marcan la agenda de la semana distrayendo con problemas menores dictados desde palacio en la mañanera y los temas de verdad importantes que son dos, no se tocan: La situación sanitaria en México y la economía nacional. Quienes dábamos el beneficio de la duda al cambio no solo no hemos visto cambio, las cosas hoy están peor.

La inseguridad es mayor, la corrupción no baja y los políticos de hoy están igualmente envueltos en escándalos que antes ellos criticaban y con la impunidad que siempre nos ha caracterizado.

Amo a este país y tengo fe que somos mucho más fuertes que un gobierno, que un sexenio y que el populismo. Requiere de mucho esfuerzo de los que aquí seguimos y seguiremos, requiere de empatía y participación.

@juansmusi

Con las Afores no

Si ustedes pudieran revisar el orden del día todos los días, morirían de un susto de las iniciativas que más bien yo llamaría ocurrencias que pasan por nuestro congreso. No darían crédito lo que supuestamente gente letrada y preparada propone. Las más recientes y sonadas ideas de nuestros legisladores son aquellas que proponían el uso de las reservas del Banco de México para otros fines, presupuesto, combatir a la pobreza, etc.

No se vale que un legislador no sepa que las reservas del Banco no son del gobierno, que el Banco es autónomo y que las reservas son para los fines que el Banco y su junta de gobierno estimen pertinentes. También insólito que no supiera que el ejecutivo tampoco tiene injerencia sobre esos recursos.

También muy sonada, una iniciativa para indagar a fondo el nivel de riqueza de los hogares mexicanos, ante la actual situación de inseguridad, también fue motivo de preocupación y escándalo.

Pero más reciente y más preocupante que estén sugiriendo el tocar a las Afores. Esto si rebasa cualquier ocurrencia y acto. Esto sería verdaderamente preocupante. La única referencia cercana que tengo de algún país que lo haya hecho, fue Argentina y vaya desastre que provocaron. Las Afores son administradoras privadas, son empresas que pertenecen a la iniciativa privada y que tienen dueños distintos al gobierno federal.

El sistema se privatizó y puede ser perfectible y puede seguir mejorando, de hecho, la principal mejora debería de venir de descontar más porcentaje del ingreso a dicho fin, pero si están amenazando con tocarlas, nadie querría depositar más. El modelo de las afores ha sido muy exitoso en Chile, país del cual las copiamos. Ellos, han hecho más de 3 reformas para incrementar la participación del ingreso de los trabajadores y eso ha permitido que ellos tengan un retiro mucho más digno en función de su último sueldo.

Estas empresas contratan a personal especializado y de gran experiencia financiera para el manejo de los recursos, en pocas palabras, tu dinero está en manos de gente profesional que busca y toma las mejores decisiones para que tu ahorro para el retiro sea lo más rentable posible. Es gente que invierte a largo plazo y que busca proteger tu patrimonio a través de una sana diversificación. Invierten en deuda, en acciones, en certificados de desarrollo, en pesos, dólares, etc.

Desde el punto de vista del trabajador el mayor problema es que lo que ahí ahorres, no será suficiente para pensionarte de acuerdo a tu último ingreso, pero eso, no es culpa de las afores, eso como comenté es porque aportamos en promedio el 6% del ingreso anual, cuando en otros países supera al 10% y con aportaciones voluntarias supera el 20% como en EEUU.

Pretender tocar el ahorro para el retiro como recientemente lo han sugerido es transgredir una barrera que además de ser violatoria, manda un mensaje de desconfianza que podría y tendría un efecto dominó nocivo. Usar los recursos para los fines que el gobierno determine en vez de ser invertidos en mercados abiertos sienta un precedente negativo.

La señal que esto mandaría es tan mala que habría fuga de capitales, aumento del tipo de cambio, tasas de interés y más pronto de lo que creemos una degradación de la calificación de la deuda soberana que nos podría llevar a perder rápidamente el grado de inversión.

Además de que esos recursos utilizados se convertirían en más deuda para el gobierno federal. ¿Se imaginan que su dinero lo utilizaran para hacer aeropuertos, refinerías y trenes? ¿Qué rendimiento nos ofrecerían o decretarían?

Las afores son perfectibles, pero si el estado interviene y las tocan es una regresión terrible. Son propiedad privada y así se deben quedar. Me atrevo a afirmar, si algún día las tocan, saquen su dinero.


@juansmusi​​​​​​​​ 17 de junio de 2020.

¿Está barato el dólar?

Mucho se habla en esto días del tipo de cambio y me llama la atención, que incluso, muchos especialistas se han sorprendido por el nivel. Les recuerdo que en marzo todavía estábamos a $18.60 y que solo días después se alcanzó el nivel de $25.70. ¿Ver romper la barrera de los $23 es para alegrarnos y hacer una fiesta? Desde luego que no, tan no lo es, que no la ha presumido el presidente en la mañanera. Desafortunadamente el nivel de $22 si es de considerarse como un nivel oportuno de compra y voy a tratar de explicar porqué. Hay varios factores que determinan el valor del dólar,el principal es la oferta y demanda del mismo, pero yo hoy veo 3 factores muy claros que inciden en la cotización de la divisa verde.

1.- El coronavirus, la pandemia. – El caos que ha traído este virus no es nuevo, no requiere de mucha explicación. El encierro ha significado el cierre de las economías y con ello se ha venido una turbulencia financiera, que, entre otras cosas, ha fortalecido al dólar y golpeado a la canasta de monedas del mundo. La pandemia, ante la incertidumbre, ha obligado al mundo a buscar un refugio seguro, y ese refugio es comprar dólares. El optimismo que ha traído ahora la reapertura económica en EEUU y Europa, ha ayudado a todas las monedas frente al dólar. Una apreciación que está sujeta a que la reapertura funcione y no que nos lleve de nuevo al confinamiento. Por lo que hemos empezado a ver, el mundo esta siendo sumamente irresponsable y me cuesta trabajo pensar que va a salir bien.

2.- Los precios del petróleo. – Recientemente vimos, también por la pandemia, como se desploma este insumo vital de la economía. El West Texas Intermediate llegó a cotizar por debajo de los $5 dólares el barril y hoy se ubica en un rango de $33 dólares. Esta mejora sensible ayuda a las monedas de países productores de crudo, y ahí entra México. Y la mejora en la cotización va ligada al punto 1, en donde la idea de reabrir demandaría más energético.

El punto número tres lo voy a mencionar, pero quiero aclarar que no se ha dado y que por lo que veo, oigo, leo y pienso, ni se dará.

3.- Cambio de rumbo en el manejo y decisiones de México. – Si se viera que esto ocurre, no me queda la menor duda que el peso también podría apreciarse. Creatividad en los planes fiscales, priorización en la asignación de recursos en tiempos de pandemia, reforma fiscal, inversión en obras estructurales, colaboración con el empresariado y la creación de valor, riqueza, empleo, etc.

Habiendo dicho lo anterior quisiera decir que, si vale la pena empezar a comprar dólares los que no tienen, un 20% o 30%. ¿se puede apreciar más? Si. Y aquí voy a elaborar escenarios: si la pandemia mejora, porque encuentran tratamiento y luego vacuna, el peso puede fortalecerse hacia los $21. Si mejora la situación de los precios del petróleo y el WTI se va hacia los $60 dólares podríamos bajar de $21. Si México cambia de rumbo abruptamente y se hacen cosas que abonen a la confianza y a detener la salida de capitales y las degradaciones en Pemex y gobierno, podríamos romper los $20, pero reitero, este punto, no va ocurrir.

Hace sentido comprar dólares y con ellos invertir en acciones de EEUU, no para guardarlos en el colchón o para comprar bonos del tesoro que apenas nos pagarían un 0.3% anual.

Como ven, si hay espacio para la apreciación, pero hay mucha fragilidad, y por ende, también puede volver a los niveles ya vistos, y si los puntos 1, 2 y 3 vuelven a empeorar $25.70 no es descartable.

@juansmusi ​​​​​​​

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