La Tierra NO es mi madre…

“…Se ha de subrayar que es contrario al verdadero desarrollo considerar la naturaleza como más importante que la persona humana misma. Esta postura conduce a actitudes neopaganas o de nuevo panteísmo: la salvación del hombre no puede venir únicamente de la naturaleza, entendida en sentido puramente naturalista”. (Papa Benedicto XVI, Carta Encíclica “Caritas In Veritate”)

La catequesis básica nos enseña que Dios creó a todos los seres de un modo jerárquico. Creó el Cielo y la Tierra; creó al hombre a su imagen y semejanza; le fue confiado el dominio de la Creación, entiéndase no de modo arbitrario sino conforme a los designios de Dios. Esto no solo puede ser hallado en el Génesis sino también en el Credo, el cual contiene las verdades que debemos creer para salvarnos.

En las últimas décadas se ha afianzado una visión ecologista que coloca al hombre al mismo nivel de cualquier animal que habita nuestro planeta. Otros van más allá al pretender que el hombre esté subordinado al resto del universo, por tanto ya no debe verse a sí mismo como el centro de la Creación, sino incluso, como un parásito que ha causado un daño irreparable.

Se afirma que la Tierra es nuestra “Madre”, dadora de “vida”, lo cual implica que los bosques, los ríos, los animales y el ser humano, son iguales al habitar en el planeta; ya no existe jerarquía alguna. Esto, tiene que ver con el panteísmo que sobrevivió en pueblos indígenas, por ejemplo, del continente americano (que no lograron ser cristianizados) y que veneran a la Tierra como “Madre” o Pacha Mama, llamada así por los aimaras en Bolivia. Desde luego, esto implica que, ante una nueva perspectiva, se origine en consecuencia, una nueva ética que regirá en el mundo.

Parece inofensivo el término “Madre Tierra”, pero es tan delicado que es necesario señalar algunos aspectos:

*El ecofeminismo se propone, velada y silenciosamente una reinterpretación del Génesis, dado que al dársele al hombre  el dominio de la Creación, la mujer y la naturaleza fueron excluidas y oprimidas. La enseñanza de la  Biblia y Doctrina Católica están entre los objetivos  a combatir. Congregaciones religiosas en Sudamérica son las primeras afectadas (o infectadas) por esta visión deformada a la que han permitido entrar.

*La sacralización de la Tierra y la alteración del orden, trae consigo el inevitable desprecio por el género humano o en el mejor de los casos su subordinación al planeta. La implantación de políticas antinatalistas es parte de esa “protección” a la “Madre Tierra”.

*La iniciativa privada es vista como el enemigo, dado que afirman que despoja a otros de tal o cual recurso, al que tienen derecho, los cuales “deben” estar disponibles para “todos”, ¿le parece conocido el argumento? Así es, hablamos de comunismo puro y duro. Se usa a los indígenas y para impulsar esta ideología.

*Sectores del ecologismo actual y no pocos católicos, toman como bandera a San Francisco de Asís; arguyendo que él usaba dicho termino en el “Cántico de las criaturas”: “Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra Madre Tierra, la cual nos sostiene y gobierna». Es una bella oración, sin embargo cabe aclarar que este santo no toma literalmente a la Tierra como su madre; uso la expresión poética para alabar a Dios por la armonía en su creación, totalmente maravillado.

Huelga decir que el ecologismo, el ecofeminismo, la Teología de la Liberación, el comunismo, la izquierda, el indigenismo, el animalismo y el Nuevo Orden Mundial, e incluso ciertas congregaciones religiosas y teólogos de la liberación, no usan la expresión poética de San Francisco de Asís, menos aún agradecen a Dios por su Creación; muy por el contrario, no reconocen su potestad divina sobre el género humano; hablamos de la rebelión del hombre contra Dios en todos los aspectos.

Recuerde siempre:

La Tierra NO es mi madre, es el lugar donde vivo; nunca superior al hombre que es la perfecta creación de Dios. Solo tengo a mi Madre Celestial, a mi Santa Madre Iglesia y a mi madre terrenal…

¿Quiénes están tras bambalinas de las políticas antinatalistas?

Desde los años cincuenta, el gobierno de los Estados Unidos, la fundación Rockefeller y la Organización de las Naciones Unidas (a través de su dependencia, la Organización Mundial de la Salud: OMS) formaron un trinomio para enfilar sus baterías contra el desarrollo demográfico, en particular, el de América Latina.

¿Por qué? Por la ambición de tener mayor dominio político en todo el continente e instaurar un “neocolonialismo demográfico”. ¿En qué consiste? En que también les interesan nuestras selvas, ríos, vastos yacimientos de minerales, de petróleo, etc. “¡América para los americanos!” decía la doctrina del Presidente James Monroe (1758-1831). Y es interesante observar la fecha en que esta célebre frase fue pronunciada, ¡siglo XVIII y principios del XIX!. Desde entonces, Estados Unidos se ha dedicado a saquear a México y a todo un indefenso continente.

El mismo Presidente Teodoro Roosevelt (1858-1919) repitió muchas veces esta funesta frase e intervino en la guerra para despojar a España de Cuba en una injusta y dispar confrontación bélica. También a los españoles les arrebataron Puerto Rico y Filipinas.

El mismo Roosevelt mandó construir el Canal de Panamá –inaugurado en 1914- que era una imperiosa necesidad para el tráfico marítimo, pero políticamente era un punto estratégico para que USA tuviera y siga teniendo una zona de gran influencia económica, política y social.

La pregunta que flota en el aire es, ¿y por qué el país más poderoso de la tierra mantiene esa extraña política de animadversión en contra del resto de las naciones del continente?

Es verdad que algunos ex Presidentes, políticos, fundaciones e insignes personalidades han ayudado mucho en otras décadas. Ahora mismo recuerdo, que durante el mandato del Presidente John F. Kennedy se lanzó la “Alianza para el Progreso de las Américas” en un intento por potenciar y fortalecer las economías regionales de cada zona del continente.

Pero en noviembre de 1963, Kennedy fue asesinado y esas políticas fueron canceladas, olvidadas y archivadas. No recuerdo a ningún otro Primer Mandatario Norteamericano que haya propuesto y dado continuidad a los planes y proyectos de Kennedy de impulsar las economías regionales de América Latina.

Porque el Presidente Donald Trump continuamente se queja del flujo migratorio de miles de ciudadanos hacia USA pero no se ha reunido con los poderosos de las economías mundiales a plantear soluciones factibles y realistas para ayudar e impulsar el resto de las economías de los países del llamado “Tercer Mundo”.

Mucha de la explicación de fondo es que existe una fuerte discriminación racial y socioeconómica. A los poderosos les agobia que nuestra población mestiza –en su mayoría- crezca demasiado en el continente y sea más difícil sojuzgarla e imponer sus políticas antinatalistas y que se salgan de su férreo control político y económico.

A principios de los años setenta, se dio a conocer “El Informe de Henry Kissinger”, quien entonces era Secretario de Estado del Presidente norteamericano Richard Nixon, y en su extenso estudio consideró, como seria amenaza para los intereses mundiales, el crecimiento poblacional de los llamados países del Tercer Mundo debido a que se estaban acabando los recursos naturales del planeta y éstos, de modo prioritario, se deberían de conservar y mantener por el bien económico de los países altamente desarrollados. (ver en www.wikipedia.org “Informe Henry Kissinger”.

También existe la tendencia a mantener a los pobladores de nuestro continente en un estado de subdesarrollo intelectual, para que se guíen más bien por sus instintos sexuales y sus pasiones, así tenerlos más fácilmente controlados. “Consumir desfasadamente es sinónimo de felicidad”, parecen decir los que proponen toda esta cultura hedonista.

Todo ello, aunado a los desórdenes sexuales, las drogas, el alcohol, la eutanasia, la pérdida de valores trascendentes; en la que parece no existir la razón sino sólo la pasión o el goce efímero, en que se dice: “¡esto se me antoja y lo quiero consumir, ahora mismo y luego lo desecho con desprecio!”.

Es decir, se pretende forjar a una sociedad embrutecida por sus pasiones e instintos, para efectos lucrativos (siempre hay quienes, de forma discreta o descarada, se enriquecen a costa de los demás) y porque así resulta más sencillo instrumentalizar y manipular a las masas.

Roma, el Caballo de Troya de nuestro cine

La reciente entrega de los premios Oscar en la que la película mexicana Roma fue nominada en diez categorías y ganadora en tres de ellas como “Mejor película extranjera”, “Mejor fotografía”, y “Mejor director”, causó revuelo en los medios de comunicación y la sociedad mexicana.

Desde el lanzamiento de dicha película los medios de comunicación se han empeñado en mantenerla vigente. Carece de verdaderas actuaciones, de guion, aburrida en su totalidad, una más de nuestro cine acostumbrado a la mediocridad y descalabros. Parecía que el asunto solo quedaba en discutir si era buena o mala producción, en si merecía o no ganar los premios de la Academia, en si Yalitza era fea o bonita, de si la película es clasista o no, etcétera. Su protagonista Yalitza Aparicio ha estado en el ojo del huracán: actores que en desafortunados comentarios externaron el desacuerdo con su trabajo actoral y que luego ofrecieron disculpas, han sido “linchados” en las redes sociales.

Pero toda la máquina de la mercadotecnia no era casualidad. ¿Cuál era el objetivo real?, ¿por qué una película tan mediocre fue promocionada asiduamente por los medios nacionales e internacionales? Simple, porque Roma impulsa el feminismo, el indigenismo y el aborto. Detrás del objetivo de ayudar a las trabajadoras del hogar, se encuentran estas causas.

*Alfonso Cuarón es –dicho por él mismo- aliado de Fondo Semillas y CACEH, organizaciones que “apoyan y mejoran la vida de las mujeres en México”. Pues bien, so pretexto de ayudar a la mujer indígena y trabajadoras del hogar, promueven el aborto, el ecofeminismo, la ideología de género y la salud sexual y reproductiva. Aunado a lo anterior, apoyan a los “pañuelos verdes”, campaña que promueve el aborto en el mundo.

*Tanto Alfonso Cuarón como Yalitza Aparicio han hecho promocionales que piden sumarse al Romaton consistente en organizar proyecciones de la película con la comunidad; por cada proyección registrada Netflix hará donativos a ambas organizaciones.

*Recientemente el futbolista mexicano Javier Hernández “Chicharito” y el West Ham donaron varias camisetas del equipo autografiadas por el delantero, las que ayudarán a reunir fondos para CACEH y Fondo Semillas.

Fondos y más fondos a organizaciones abortistas. Cuando nos quedamos con la envoltura de las cosas o bien cuando miramos solo la superficie, pasamos por alto todo el torbellino y la basura que trae consigo una simple película. ¿Realmente Alfonso Cuarón, Yalitza Aparicio y Javier Hernández ignoran que tales organizaciones promueven el aborto? Creen haber hecho una buena obra al igual que mucha gente de a pie que organizara funciones; prueba suficiente de que no importa el nivel económico, la formación académica, el origen, si usted pierde el sentido común, será capaz de apoyar sin saberlo (o sabiéndolo) causas tan deleznables como el asesinato en el vientre materno y por consiguiente a organizaciones abortistas. ¿Cómo decir que apoyas a la mujer cuando apoyas el aborto?

La industria cinematográfica no hace nada al azar, créalo; cada película lanzada en los portales comerciales de internet, en las salas de cine, tiene un propósito. Los verdaderos valores y la familia natural son una amenaza al Nuevo Orden Mundial. Asistimos a la deconstrucción de la sociedad.

Por último, decir que hay que apoyar una película sólo porque es de tu país sin importar si es un producto malo o que promueve causas contrarias a la dignidad del ser humano, es el absurdo total. Los calificativos para aquellos que disienten de la opinión pública que tanto elogia la película, tales como machista, clasista, racista, no hacen más que evidenciar la ceguera que tenemos hasta para las cosas más básicas.

Roma cumple su función de ser el “Caballo de Troya” de la cinematografía, depende de usted tragarse la mentira que la acompaña.

“Cada día resulta más fácil saber lo que debemos despreciar: lo que el moderno admira y el periodismo elogia”. (Nicolás Gómez Dávila)

El Club Bilderberg y el desgobierno mundial

El primer nivel, para los invitados. El segundo, una comisión directiva. El tercero… más allá de Rockefeller y Kissinger no se sabe muy bien quién está.

Hasta hace escasos años, mentar el Club Bilderberg equivalía a sentar plaza de conspiranoico en su más recalcitrante versión. De pronto, ha dejado de ser así. Y Bilderberg ha saltado de los libros de culto y de los círculos de iniciados a los titulares de la prensa generalista. Esta misma semana incluso se ha anunciado de forma pública la presencia de Pedro Sánchez en las reuniones del 2015.

En las últimas semanas, la prensa ha venido publicando artículos e informaciones sobre el club Bilderberg con una naturalidad pasmosa. Se anuncia que ministros, financieros y multimillonarios atraviesan medio mundo para reunirse con los miembros del club. Se habla con naturalidad de él, como si hubiera estado aquí toda la vida, como si hace apenas un escaso lustro mencionar su existencia en un medio público no hubiera levantado murmullos de incredulidad y generado comentarios sarcásticos. ¿A qué se debe este cambio? No falta quien opina que quizá el mejor truco del diablo no sea el de hacernos creer que no existe, sino el de mostrarse a las claras…

Imposible con publicidad

En todo caso, ya no parece ser tan necesario como antes mantener el secretismo en torno al club. En 1991, David Rockefeller, expresó su agradecimiento “al Washington Post, al New York Times, a la revista Time, y a otras grandes publicaciones cuyos directores han acudido a nuestras reuniones y han respetado sus promesas de discreción durante casi cuarenta años. Hubiera sido imposible para nosotros haber desarrollado nuestro trabajo si hubiéramos sido objeto de publicidad durante todos estos años”.

Sea como fuere, el club Bilderberg existe ahora que los medios hablan de él y también existía antes de que lo hicieran.

Nace el club

El Bilderberg recibe su denominación del hotel sito en la localidad holandesa de Oosterbeek, en el que se celebró el primer encuentro de los más altos mandatarios mundiales, que tuvo lugar durante los últimos días del mes de mayo de 1954. De anfitrión ofició el príncipe Bernardo de Holanda, a través de quien se convocó a numerosas personalidades interesadas en frenar la expansión del comunismo. De hecho, el propio club proclamó que el objetivo de la reunión era el de “colaborar a una línea política común entre los Estados Unidos y Europa”, así como oponerse al “comunismo y la Unión Soviética”.

Que Bernardo fuese el convocante no es ninguna casualidad. Hombre poliédrico, capaz de suscitar una valoración extremadamente negativa de un Hitler (“es un completo imbécil”) o todo lo contrario en un Churchill (“el príncipe Bernardo es la única persona que se lo pasó bien durante la IIGM”), Bernardo mantenía contacto a los más altos niveles con los norteamericanos, los británicos y los europeos occidentales (como antes los había mantenido con la Alemania del Tercer Reich).

Por las mismas fechas, Bernardo impulsaba decididamente la constitución del Mercado Común que se estaba cociendo, para lo que utilizó los oficios de los poderosos bilderbergers. Estos veían el Mercado Común como algo más que como un espacio económico de libre mercado. “No es completamente desacertado decir que estamos a favor de la creación de un gobierno mundial; una cosa así, sería algo positivo”, reconoció paladinamente uno de los miembros fundadores de Bilderberg. Que Europa ha venido siendo un conejillo de Indias para la construcción del Nuevo Orden Mundial, es cosa cada día más abiertamente admitida. Así, otro distinguido bilderberger, Javier Solana, ha aseverado que “el papel de Europa es fundamental. Europa puede y debe ser, si me permiten la expresión, un laboratorio de lo que pudiera ser un sistema de Gobierno Mundial”.

Para construir creíblemente dicho poder mundial era necesario preservar una apariencia de pluralidad, por lo que se preveía la pertenencia al club tanto de miembros de sectores progresistas como liberales y conservadores, tratando de que no prevaleciesen los unos sobre los otros.

Pero ¿quiénes componen el club Bilderberg?

Un grupo de unos ciento treinta billonarios de los cinco continentes, junto a dirigentes políticos y propietarios de grandes medios de comunicación de todo el planeta, mas las principales monarquías europeas y los grandes financieros, que se reúnen una vez al año en alguna localidad de pequeño o mediano tamaño en un complejo hotelero de lujo que les procure la mayor discreción posible.

Pasando a los nombres y apellidos, entre los dirigentes con más peso se encuentran figuras políticas como Donald Rumsfeld o Henry Kissinger, verdaderos garantes del Nuevo Orden Mundial que defiende Bilderberg. En la actual formulación de sus políticas internacionales tiene especial significación Zbigniew Brzenzinski(admirador de Henry Kissinger y hombre elegido por David Rockefeller para la creación de la Trilateral).

Pero el personaje clave, el verdadero factótum del club es, sin duda,David Rockefeller. Personaje esencial en las finanzas internacionales es -junto con el magnate de la comunicación Ted Turner (CNN), también miembro del club- el principal impulsor de las políticas de control poblacional y de las políticas antinatalistas que prevén la disminución de la población mundial en un 80% para las próximas generaciones. La adopción de estrategias contraceptivas y abortistas, así como la promoción de lo que se ha denominado la “cultura de la muerte” y de las prácticas sociales conducentes a la esterilidad, ha tenido en estos financieros a unos auténticos entusiastas, sin cuyo impulso no es posible entender la sociedad contemporánea.

No es un secreto para nadie que organizaciones ecologistas como WWF –presidida en su día por el príncipe Bernardo- y Greenpeace sirven los fines de Bilderberg, y que los defensores más radicales del cambio climático y el calentamiento global, encuentran sus inspiraciones en círculos muy cercanos a los del club: el ecologismo ideológico justifica la necesidad de controlar el crecimiento humano e incluso de disminuir la población en miles de millones de personas – la humanidad es definida como “una plaga”- con el argumento de que dañan la Tierra (recientemente, China ha esgrimido que su política de aborto obligatorio disminuye la emisión de gases tóxicos a la atmósfera).

Mención particular merece Hillary Clinton, también bilderberger y casada con un notorio miembro de la institución, la mejor embajadora del aborto y del control poblacional en todo el mundo. Las políticas de ayuda al desarrollo promovidas por ella al amparo de la ONU o del gobierno de los Estados Unidos, condicionan dicha ayuda a la adopción de políticas de “Salud Reproductiva” por parte de los estados receptores de las riadas de dólares que se prometen sólo si incluyen el aborto como un derecho en sus legislaciones.

Aunque las recientes palabras de Hillary Clinton –abril de 2015- acerca de la religión han resultado brutalmente imprudentes(“los gobiernos deben emplear sus recursos coercitivos para redefinir los dogmas religiosos tradicionales”), los medios bilderberger, cuya estrategia es notablemente más prudente, las han silenciado, restado valor o relegado a un discreto segundo plano. Es, sin embargo, poco probable que dicha imprudencia modifique la decisión del club de situar a la señora Clinton en la presidencia estadounidense en 2016.

Pues, por supuesto, Bilderberg cuenta con muchas de las principales cabeceras de la comunicación internacional. Uno de sus principales propagandistas es el New York Times, y otro la agencia de noticias Reuters, representada habitualmente por Peter Job, su director ejecutivo. Aunque Reuters pasa por ser una agencia informativa general, lo cierto es que una gran parte de su actividad está relacionada con los mercados financieros. Cuando con motivo de la crisis económica mundial tanto en Italia como en Grecia fueron situados hombres de Bilderberg al frente de sus economías, la agencia británica dirigió una verdadera campaña defendiendo la idoneidad de sus nombramientos. No es ningún secreto que Monti es miembro de la Comisión Trilateral, institución que mantiene fuertes vínculos con Bilderberg. Y lo mismo puede decirse de Lukas Papadimos.

En un breve listado, se ha relacionado con Bilderberg a la CBS, The Economist, The Washington Post, US News and World report, y The Observer. También al magnate canadiense Conrad Black, y al norteamericano Rupert Murdoch, a ABC, a la BBC, al Wall Street Journal, al Financial Times, Die Zeit, al London Times y a Le Figaro, entre los más señalados.

La estructura de Bilderberg

En cuanto su estructura, el club se articula en tres niveles: uno primero, constituido por los invitados, que son convocados cada año, y que no tienen más peso que el que los convocantes les quieran dar. Generalmente acuden para rendir cuentas, aunque dicha comparecencia guarde las formas. En segundo lugar, hay una especie de comisión directiva permanente que es la forma en que el club funciona de ordinario, compuesta por 33 miembros. Sobre ellos, el tercer nivel, en el que más allá de Rockfeller y de Kissinger no se sabe muy bien quién está.

Por lo que hace a nuestro país, es asiduo a estos encuentro Juan Luis Cebrián, del grupo PRISA, que sería un personaje de cierta envergadura, el único que pertenecería al segundo nivel; y también hay que reseñar la habitual presencia de la reina Sofía, si bien en los últimos años se ha ausentando en varias ocasiones.

Junto a ellos, muchos políticos que fueron de primera fila comoRuiz-Gallardón, Esperanza Aguirre, José María Aznar, Manuel Fraga, Pedro Solbes, Rodrigo Rato, Joaquín Almunia, Javier Solana, Jordi Pujol, o Bernardino León, todos ellos hoy en un segundo plano. Entre los activos María Dolores de Cospedal o Soraya Sáenz de Santamaría, que fue objeto de alguna que otra reprimenda por su labor económica y política hace tres años. También ha acudido el popular Luis de Guindos y parece que es asidua Ana Patricia Botín, así como Entrecanales y Juan María Nin

En términos generales, el objetivo es disuadir a la población de la bondad de las medidas políticas que se adoptan en el viejo continente. Medidas que se adoptan sin el acuerdo de los pueblos a los que van a ser aplicadas (y, en ocasiones, incluso sin su conocimiento). El objetivo actual es el TTIP, al respecto del cual tratan de evitar la apertura de debate alguno, caracterizando un tratado de tan gran calado de medida puramente técnica y no político-económica. Los bilderberger confían en que pueda evitarse la entrada de este tema en la arena política.

Su confianza se asienta en buenas razones. Como el propio Solana ha proclamado, no sin asombro ante la docilidad de los ciudadanos europeos: ”…en Europa los países han hecho transferencias de soberanía voluntarias, ¡voluntarias! Nadie los ha forzado, es la primera vez en la historia que se hacen transferencias de soberanía voluntarias. Hasta el nivel de transferir la moneda libremente…”. La construcción del Nuevo Orden Mundial de modo que los pueblos lo acepten en el convencimiento de que se trata de su propia decisión. Eso, exactamente eso, es Bilderberg.

Por: Fernando Paz

Fuente: gaceta.es