EEUU, China y Pemex

En los dos grandes temas que nos ocupan, destaca en la agenda global, el asunto de la guerra comercial EEUU/China, y en la agenda local Pemex: En el primer tópico las cosas no están nada fáciles, ya comentaba yo la semana pasada que Trump estaba estirando demasiado la liga, por lo que  el ambiente de la negociación evidentemente es muy hostil.

A partir del viernes pasado,  200 billones de productos chinos han sido tasados con una tarifa impositiva, que ha subido del 10% al 25%, pero según Trump siguen platicando y negociando para llegar a un buen puerto. A mí me parece imposible negociar con alguien que de entrada, antes de llegar a soluciones  impone sanciones, y no sólo eso, ya amenazó con subir a 500 billones los productos afectados por mayores aranceles, si las pláticas no progresan.

Como era de esperarse los chinos respondieron sin poder hacer las sanciones en la misma magnitud, porque China únicamente exporta a EEUU 160 billones de productos; por lo pronto las autoridades de ese país ya respondieron a Trump imponiendo sanciones a 60 billones de artículos norteamericanos a partir del 1° de junio con  la misma tarifa impositiva.

Sigo pensando que el mundo y el crecimientos global se pueden ver afectados por este conflicto; aunque coyuntural y temporalmente México pueda beneficiarse, a mediano y largo plazo creo que es más lo que se pierde, ya que de prolongarse esta situación hostil EEEUU crecerá menos y eso nos impacta fuertemente de manera negativa.

También creo que para efectos de la reelección de Donald Trump, si esta crisis se extiende a las elecciones es muy poco probable que se reelija, desde mi perspectiva Trump está jugando póker, y aunque ya haya impuesto sanciones está blofeando, si quiere reelegirse tendrá que aparecer como el virtual ganador de la partida engañando a su base, a pesar de que en realidad  tal y como sucedió con el T-MEC con respecto al TLC, no habrá grandes cambios.

En la agenda local domina Pemex,  siendo la gran preocupación que le bajen la calificación a bono chatarra a la paraestatal o nos bajen un escalón en la deuda soberna porque al final se ha estado pasando recortes y recursos de un bolsillo a otro, sin embargo hasta ahora nada garantiza que en el corto plazo no nos degraden. El país cada vez crece menos y nuestra estimación actualizada para este año es que creceremos al 1.2%, con ello la recaudación y el presupuesto bajarán comprometiendo aún más las finanzas públicas.

El Presidente anuncia utilizar 8 mil millones de dólares para hacer una refinería, misma que en este momento no está en la lista de prioridades de una empresa petrolera emproblemada que sin duda podría utilizar mejor ese dinero, además a juicio de los expertos y las calificadoras las características que se están buscando en esa refinería como proyecto, en cuanto a su volumen, en costo de la misma y en tiempo de construcción, no serán posibles.

Esta semana amanecimos con anuncios  respecto a la mejoría en la estructura de la deuda de la paraestatal, y en resumen lo único que se está haciendo es refinanciar deuda ya existente –no se está contratando más deuda–, se  reestructuran los plazos y las condiciones financieras; en pocas palabras, tendrá mayor plazo para pagar la misma deuda a tasas más caras sin comprometer, en el corto plazo, el flujo de la empresa.

Encauzar mejor los recursos y reconocer que en este momento no es necesaria una refinería así como traer a gente de probada experiencia  a la Secretaría de Energía y a Pemex, podrían impactar de manera mucho más fuerte y positiva tanto al mercado como a las calificadoras.

@juansmusi

Mayo 15, 2019

Salvar a PEMEX es nuestra prioridad

Sabemos que se está trabajando en un plan detallado para rescatar a PEMEX; los tres principales puntos a mejorar son:

1.- La extracción y explotación del crudo.- Desde mi punto de vista, y creo que es el del mercado también,  esto es lo más importante, no hay manera de hacerse de más recursos que vendiendo lo que   es    la     esencia     de     la     compañía;    es un valor entendido  que    cualquier    empresa –independientemente del giro al que se dedique– si vende más, gana más, y si gana más, pues es solvente e irremediablemente rentable.

2.- Aligerar la carga fiscal. – Es sabido que PEMEX es y ha sido la “Caja chica” del gobierno federal, y esto viene desde su origen; ésta sin duda es la causante de la obsolescencia, atraso e ineficiencia de la petrolera. Una empresa que gana dinero, en el curso del tiempo debe destinar una parte importante de sus utilidades a la reinversión en equipo, en talento, tecnología e investigación. Ninguna de las anteriores ha sido un destino de las utilidades, las ganancias de PEMEX simplemente se las “da” al gobierno federal, y es una parte aún importante de la recaudación. Es cierto que la contribución fiscal de la paraestatal también ha disminuido, tanto como ha bajado la extracción así como el precio del petróleo, ¡pero no por quitarle carga fiscal! Imaginen una empresa cuyas utilidades, siempre en su totalidad, son repartidas; la consecuencia es que 70 años después, tienes una empresa obsoleta y sin recursos. También es cierto que hoy el petróleo representa menos del 10% del PIB, hace 5 décadas excedía el 50%.

3.- Plan de Negocio a mediano y largo plazo. – Es fundamental tener una visión como empresa. Lo más común es preguntarse en dónde nos vemos en los siguientes 5 años, 10 años; es fundamental responder a este cuestionamiento, creo que nadie,  y ninguna administración se ha respondido esta pregunta. Se saca el día a día y se improvisa; y de nuevo, esto no es culpa de la nueva administración, así ha sido desde el origen de la empresa. Así mismo se menciona que podría venir una asignación de recursos de la federación; sin embargo es una iniciativa que tendría que aprobarse en el Congreso, y no se han precisado cantidades.

Sin hacer mención expresa, veo las siguientes áreas de oportunidad, que de nuevo, son desde su concepción: Eficiencia laboral.- la plantilla de personal es exagerada, se habla de que pudiera reducirse a más de la mitad, pero es un problema que es y ha sido intocable: el Sindicato y su líder. Reducción del Huachicol.- Hasta ahora lo único que se ha hecho es poner a militares en pocos kilómetros de ductos, pero hay más de 12,500 kms. por cubrir; no hay nuevas tecnologías o formas de combate al mismo, que no sea con presencia física, es un parche a una gran enfermedad ya que es imposible cubrir con efectivos 12,500 kilómetros. Reanudar la reforma energética.- Licitar en aguas profundas y hacernos de recursos que nos den flujo para sanear la empresa. Lo he dicho una y otra vez, si no hay dinero, ni conocimiento y experiencia ¿por qué decir NO a la asociación en contratos de riesgo?, un contrato de riesgo es aquel que permite compartir el beneficio por un tiempo definido cuando una de las partes pone el dinero y la experiencia, y la otra, es dueña del pozo; el riesgo es que la cantidad de crudo pudiera no justificar la gran inversión.

El tipo de cambio sigue abajo, en torno a los $19, me preguntan mucho por qué y la respuesta simple es porque el peso flota y su valor lo determina el mercado, es decir la oferta y la demanda; podría estar más abajo, estoy seguro, si hubiera confianza y grandes flujos de inversión tanto  local como extranjera directa, pero no hay tal. También podría estar más alto, y no lo está por dos razones: Se ha mantenido la disciplina fiscal y pagamos una tasa de interés alta. El premio por invertir en pesos es enorme y eso lo ven los locales y los extranjeros, por eso hemos recibido flujos positivos para inversión financiera; la parte mala es que con altas tasas se frena la economía porque se encarece el costo del dinero, y porque debemos pagar del presupuesto, mucho dinero para el servicio de la deuda.

@juansmusi

Abril 17, 2019

No es suficiente…

Lo que más esperaba el mercado –y cuando digo mercado es la comunidad nacional e internacional de inversionistas que con su dinero mueven y financian a esta y otras empresas así como países– era un anuncio convincente, creíble y contundente sobre cómo sacar de la delicada situación a PEMEX.

He de reconocer que el avance o nota positiva, es que el gobierno reaccionó y escuchó, dejando de minimizar o atacar a las calificadoras e instituciones nacionales e internacionales y presentó un plan, procesando y atendiendo a una llamada de atención que nos pone al borde de la categoría “Chatarra”; el problema es que la respuesta y los planteamientos no dejaron tranquilo a nadie.

PEMEX debe mucho dinero y presenta una situación de flujo negativo, es decir lo que ingresa menos lo que gasta y lo que le “quita” (carga fiscal) el gobierno federal, lo pone en números rojos. Lo preocupante hacia adelante y lo que las calificadoras señalan es la perspectiva de esta situación de pérdida y alto nivel de endeudamiento con planes a futuro, que no corrigen dicha situación de raíz y que no constituyen una garantía sólida para que los inversionistas la sigan financiando; capitalizarla, monetizar el pasivo laboral, no endeudarla más, anunciar una mayor recaudación (¿cómo recaudas más si el país crece menos?) y con la disminución del robo de combustible, no se puede garantizar la viabilidad de la empresa. Para poner en perspectiva, estas medidas suman $5,200 millones de dólares y PEMEX debe más de $100 mil millones de dólares (obviamente es deuda diferida a largo plazo y no con vencimiento inmediato), pero además muchas de estas medidas le quitan carga a la petrolera cambiándola de bolsillo, de tal manera que se la pasan al gobierno federal con el riesgo de deteriorar la perspectiva de la deuda soberana y calificación del país.

¿Qué elementos busca el mercado para creer en la empresa y su rescate?, ahí van algunas ideas: 1.- Extraer y explotar más petróleo, inversión en explotación en aguas someras y sacar más barriles diarios. 2.- Un equipo de gente competente y conocedora del tema energético tanto en la Secretaría como en la empresa. 3.- Cancelar y posponer las refinerías –cuestan mucho y dejan poco–, además de que hay una capacidad ociosa muy importante en Texas, que podemos aprovechar. 4.- Hacer más eficiente su estructura, cancelar aviadores y gasto excesivo en el Sindicato. 5.- Reactivar la Reforma Energética ya que es de ella de quien puede venir la inversión y el flujo que Pemex necesita para salir de su situación de quiebra. 6.- Revisión de contratos con la IP, seguro algo encuentran.

Será muy interesante ver cómo Fitch y las demás calificadoras (S&P y Moody´s) se pronuncian, pero de antemano sabemos que con lo anunciado hay mucho en riesgo. La buena parte de esta historia es que el gobierno sí escuchó, y seguramente se replanteará muchas cosas si no quiere que esto contamine al país; es claro que el “downgrade” incorpora a la frágil situación de una empresa que lleva enferma muchos años, y que la medicina que se le está suministrando no ataca el virus; la mejor medicina es aquella que le permita incrementar su producción, y con ello todo mejora: ventas, flujo, capacidad de pago y calidad crediticia.

Por favor, escuchen al mercado y a la comunidad de negocios que sabe que el activo más importante de una empresa es su producto y su gente, eso es lo que queremos ver y escuchar.

@juansmusi

Febrero 20, 2019