¿Un triunfo pírrico?

El aislamiento y encierro forzoso y cada vez más estricto que la autoridad nos va imponiendo a todos con motivo del Covid 19, está mostrando recién algunos de sus múltiples efectos (de salud, psicológicos, laborales, económicos, etc.), asemejándose a la punta de un inmenso iceberg, que cada día nos impresiona más.

            En realidad, se trata de una prueba inédita y tremendamente dura, que nos obliga a poner lo mejor de nosotros para resistirla y ayudar a nuestro prójimo. Máxime en un mundo crecientemente individualista, que creía tenerlo todo bajo control y que aspiraba a una vida cada vez más cómoda y gratificante.

            Al mismo tiempo, las restricciones a nuestras actividades cotidianas nos revelan dolorosamente lo sociables que somos y hasta qué punto necesitamos interactuar de manera normal con los demás. De hecho, ya se ha vuelto frecuente contemplar en diversos lugares, cómo las personas circulan temerosas unas de otras, mostrando a través de sus ojos –que apenas sobresalen sobre las mascarillas, usadas como escudos–, diversas y clarísimas emociones: desde el miedo hasta la desconfianza, desde la tristeza hasta la sospecha.

            Sin embargo –y hablo a título personal, esperando estar completamente equivocado–, a pesar de lo compleja de esta situación, hay que pensar muy bien si resulta conveniente decretar una cuarentena total, como varios personeros solicitan, a veces incluso enfurecidos, puesto que como también se ha dicho reiteradamente, el remedio podría ser peor que la enfermedad.

            En efecto, al margen de las muy buenas intenciones que se esgrimen al sugerir esta medida –salvar vidas–, si el país llegara a paralizarse por completo (salvo los servicios imprescindibles), se corre el riesgo de generar una situación mucho peor que la actual. Así, piénsese por un momento en esas personas y familias que ya no tienen trabajo; o cuya fuente de ingresos se encuentra paralizada; agréguese además, a todos aquellos que ya estaban en serios problemas con motivo del llamado “estallido social” de octubre pasado.

            Por tanto, ¿qué podría ocurrir si al ya notable estrés que genera el actual estado de incomunicación se añadiera la desesperación ocasionada por la escasez de víveres, por la falta de recursos para adquirirlos o por la eventual incapacidad de la producción en general para cubrir las necesidades básicas, dada la cuarentena que varios solicitan?

            Sin querer ser alarmistas sino realistas, por extremar de buena fe las medidas contra el Covid 19, podría estar incubándose una auténtica revolución, no tanto por maldad, sino por llegar a un límite tal, que no significaría perder mucho a quienes participen en ella.

            Se insiste que lo anterior es una mera conjetura –ojalá errada– de lo que podría ocurrir si no se ponderan bien y muy bien las medidas que hay que tomar ante la actual pandemia. Pues las emergencias y las necesidades de primer orden seguirán existiendo después de superado el Covid 19, y debemos estar mínimamente preparados para poder afrontarlas de forma adecuada. Mas, si la economía queda virtualmente destruida en nuestro esfuerzo por superar la pandemia –como si fuera el único problema que existiera–, se corre el riesgo de lograr un triunfo pírrico que puede generar mucha más muerte y destrucción que la que se quiere evitar.

Max Silva Abbott

Doctor en Derecho

Profesor de Filosofía del Derecho

Universidad San Sebastián

20 Tipos de salud que debemos cuidar de forma integral

1,131 Palabras. Tiempo de lectura 5 minutos aproximadamente.

Si alguien pregunta ¿Qué tal está de salud? Parecería una descortesía repreguntar a cuál de ellas se refiere, pues los 20 tipos de salud, están muy interrelacionadas y cualquier anomalía, en una o varias de ellas, repercute negativamente en todas las demás.

La salud integral, es la más alta expresión del equilibrio y funcionabilidad del nivel de bienestar físico, psíquico, social y religioso de las personas, las familias, las sociedades. Es una situación donde se pueden ejercer normalmente, todas las funciones del bienestar.

La salud no es solamente la ausencia de la enfermedad, es la felicidad expresada a su más alto nivel. De ella depende la calidad de nuestras vidas, pues cuando hay alguien enfermo, sufren todos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la salud como “el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de molestias o enfermedades”. Esto significa que estar sano, no es simplemente estar libre de afecciones, sino también mantener sana nuestra mente, sentirnos plenos, realizados, conformes con nuestros logros, por pequeños o grandes que sean.

Los padres deben de vigilar, fomentar, cuidar y transmitir los conceptos salud a todos los miembros de la familia, para que tengan el mejor comportamiento posibles y los ayuden a tener una buena salud integral, personal y familiar.

20 Tipos diferente de salud: (Puestos alfabéticamente y cada lector le dará la prioridad que considere oportuna)

1. La salud alimentaria: De acuerdo con el médico, intentar toda la familia comer ordenadamente, dentro de los mejores horarios, con las cantidades y calidades adecuadas y los productos más sanos. Periódicamente hacer un programa de desintoxicación. En la alimentación de toda la familia.
2. La salud ambiental: Implica las relaciones del hombre con los hombres, los animales, los vegetales, los minerales, la tierra y el universo en su conjunto. Se deben evitar los sitios contaminados por ruidos excesivos, olores, gases.
3. La salud colectiva o pública: Está relacionada con el desarrollo, protección e influencia del área política, ideológica y científica de los gobiernos, referida a los ciudadanos al tener en cuenta o desestimar la mejora de su calidad de vida, los perfiles de sus enfermedades, las principales causas de muerte, las epidemias y los accidentes.
4. La salud de la palabra: Medir y controlar qué es lo que queremos decir, cuándo lo queremos decir, por qué lo queremos decir y el daño o beneficio que podemos hacer.
5. La salud del carácter: Analizando si nuestras respuestas son incontrolables, irascibles, irritantes, coléricas, etc.
6. La salud del conocimiento: Sin conocimiento no puede haber un buen discernimiento, para entender lo que hay que aceptar o rechazar. El conocimiento se tiene que adquirir desde temprana edad, al ser una carrera donde el que se queda atrás, es muy difícil que pueda recuperarse.
7. La salud del riesgo físico: Estar vigilante continuamente ante los posibles riesgos físicos, tratando de evitar sitios, situaciones, deportes y actividades peligrosas.
8. La salud ecológica: No contaminar con nuestros desperdicios o actuaciones, la ciudad, el campo, los mares o ríos. Ser muy exigente con las compras, el consumo de productos y energías, el reciclado y el reusado.
9. La salud económica: Tener escrito un proyecto financiero que contenga los ingresos, gastos, ahorros e inversiones a corto, medio y largo plazo. Gastar menos de lo que se gana.
10. La salud emocional: Es la habilidad de poder controlar las emociones, sentirse cómodos al momento de expresarlas y poder realizarlas apropiadamente.
11. La salud en las virtudes y valores humanos: Analizando continuamente cuánta paciencia, disciplina, responsabilidad, etc. tenemos. Todos los tipos de salud se forjan a partir de acciones y actitudes cotidianas. La formación de costumbres sanas, que después se conviertan en hábitos y posteriormente en virtudes, influirán a practicar los distintos tipos de salud.

12. La salud familiar. Los padres son los responsables de mantener la salud en la familia. Para ello deben estar prevenidos, ante la llegada de los primeros síntomas y obrar en consecuencia. Deberán poner unas normas de actuación, junto a todos los medios a su alcance.
13. La salud física: Es el buen funcionamiento y desarrollo de las distintas partes del cuerpo, de su sistema fisiológico y de sus cinco sentidos, para obtener felicidad, buen ánimo y bienestar. Se soporta la salud física, con la prevención y la asistencia periódica al médico, la toma de las medicinas adecuadas y el seguimiento de regímenes y condiciones de vida.
14. La salud horaria: Los padres deben llevar un sistema de horario conciliador familiar, en la medida que sus obligaciones se lo permitan, para poder participar con el resto de la familia en las diversas actividades planeadas. Es fundamental y primer paso para obtener una buena salud, el intentar mantener el orden, la cantidad y la calidad en el horario para dormir, comer, estudiar, trabajar y descansar.
15. La salud laboral: Es muy importante que las personas que trabajan, estén protegidas por las leyes y sistemas que prevean y eviten los accidentes laborales y sus consecuencias.
16. La salud mental: Está relacionada al buen funcionamiento de los procesos y equilibrios mentales de las personas, para evitar el estrés, las tensiones, la depresión y los conflictos, buscando soluciones a los problemas, teniendo buena actitud y manteniendo la harmonía de la mente. Abarca la memoria, la inteligencia y la voluntad. Para mantener la salud mental y estimular el cerebro, es muy necesario escribir, leer, ver pantallas electrónicas, debatir, conversar, etc.
17. La salud preventiva: Alimentándose correctamente, evitando los excesos en la comida y en la bebida. Huyendo de los vicios y de las drogas. Haciendo el ejercicio físico recomendado por los profesionales. Evitando los hábitos sedentarios. Respetando los horarios de descanso.

18. La salud religiosa: Es el cultivo del espíritu y de la mente, propia y colectiva. Es sentirse bien en la creencia y devoción a Dios como Ser Supremo y a su Iglesia.
19. La salud sexual. Es una situación de bienestar físico, emocional, mental y social, relacionado con la propia persona, la familia y la sociedad. Requiere un enfoque educativo, religioso y social.
20. La salud social: Indica la capacidad para interaccionar efectivamente con los prójimos que le rodean. Depende principalmente de tres factores: El estilo de vida (hábitos personales de descanso, alimentación, trabajo, actividad física, etc.). El medio ambiente y entorno geográfico (Clima, pureza del aire, agua, recursos naturales, etc.). La herencia genética.

La salud es uno de los Derechos Humanos reconocido por la ONU. Los Estados debe garantizarla a todos los ciudadanos, pero también es una obligación de todos, fomentarla y mantenerla.

francisco@micumbre.com

Condición física, condición espiritual.

Cuando estudiaba en España al inicio de un verano un compañero nuestro de clases nos invitó a correr-caminar a un lugar donde solía ir los fines de semana. Eran 50 kilómetros. Hizo tanta promoción que nos animamos casi todo el salón, incluso algunos de otros grados. El problema fue que él iba en coche y nosotros no estábamos en condición física. El paseo fue un desastre, regresamos con ampollas, rozaduras, de mal humor, etc. No lo disfrutamos, no fue una buena experiencia. Si nos hubiéramos preparado físicamente hubiera sido maravilloso porque el lugar : “El Castillo del Buen Amor”, era hermosísimo.

Para ese tipo de paseos- carreras es necesario prepararse, hacer ejercicio, tener buena condición física. Sólo así se puede disfrutar. Hacerlo sin tener buena condición física es contraproducente.

En la vida espiritual sucede lo mismo: para poder disfrutar de una experiencia espiritual fuerte, como pueden ser unos ejercicios espirituales, un retiro de silencio, etc. Es necesario tener “buena condición espiritual”, ejercitarse espiritualmente de forma constante, sino el resultado será negativo. Al igual que en el deporte sólo disfruta estas experiencias fuertes quien se ejercita cotidianamente.

Las experiencias espirituales más profundas, más exigentes, son maravillosas, cambian la vida, nos llenan de paz y alegría espiritual, pero hay que irse preparando para vivirlas. Y, como en el deporte, hay que hacer “ejercicios espiritual” todos los días: un rato de meditación, Rosario, Santa Misa, etc. Todos los días con el deseo de crecer, de mejorar.
Te invito que así como te preparas para un maratón, un triatlón o alguna otra competencia de fondo, también te prepares para alguna experiencia espiritual más profunda.

Rodolfo Mayagoitia L.C.

#SoyCorintio

Un estilo nuevo de hacer deporte

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Avance en México en contra de la Explotación de Mujeres con Fines Reproductivos.

Fuente: Early Institute

26/04/2016 19:10 NOTIMEX
(Foto: Cuartoscuro)

El pleno del Senado de la República avaló reformas a la Ley General de Salud; estará permitida únicamente bajo estricta indicación médica, entre nacionales y sin fines de lucro

CIUDAD DE MÉXICO

El pleno del Senado de la República avaló reformas a la Ley General de Salud, las cuales contemplan cárcel de seis a 17 años de prisión para quienes participen o fomenten la maternidad subrogada con fines de lucro.

En la reforma aprobada por 71 votos a favor y uno en contra se define que la gestación subrogada es la práctica médica consistente en la transferencia de óvulos humanos fecundados en una mujer, producto de un espermatozoide y un óvulo de terceras personas.

Se indica que la gestación subrogada se realizará sin fines de lucro, habiendo un acuerdo entre las personas solicitantes y la mujer gestante, permitiendo la compensación de gastos médicos y otros derivados del embarazo, parto, post-parto y puerperio.

Asimismo se determina que estará permitida únicamente bajo estricta indicación médica, entre nacionales y sin fines de lucro, en los términos de esta ley, y sancionar los casos puntualmente establecidos en la legislación.

Con ello se establecen de seis a 17 años de cárcel a aquellas personas que entreguen a los menores derivados de la gestación subrogada a un individuo de nacionalidad distinta a la mexicana o se haga con fines de lucro.

La Secretaría de Salud regulará la maternidad subrogada, en las disposiciones jurídicas correspondientes.

Las reformas a la Ley General de Salud, fueron enviadas a la Cámara de Diputados para su análisis.

Las Drogas: Una Espiral de destrucción sin retorno

En su libro “Luz del Mundo” en el que el periodista alemán, Peter Seewald, realiza una serie de entrevistas al entonces Papa Benedicto XVI, en uno de sus capítulos, al abordar uno de los cánceres sociales más graves de nuestro tiempo, como son: el tráfico y consumo de drogas, el Santo Padre afirmaba: “Creo que esa serpiente del tráfico y consumo de drogas abarca toda la tierra, es un poder que no nos imaginamos como se debe. Destruye a la juventud, destruye a las familias, conduce a la violencia y amenaza el futuro de países enteros”.

Y continuaba: “Tambén eso forma parte de las terribles responsabilidades de Occidente: el hecho de que (un país política y económicamente poderoso) necesita drogas y de que, de ese modo, crea países que tienen que suministrárselas, lo que, al final, los desgastra y destruye. Ha surgido una avidez de felicidad que no puede conformarse con lo existente. Y que entonces huye, por así decirlo, al paraíso del demonio, y destruye a su alrededor a los hombres” (Editorial Herder, México, 2010, página 74).

Estas aseveraciones del entonces Romano Pontífice recogían sus propias reflexiones y el pensamiento de muchos Obispos, procedentes de los cinco continentes, que acudían al Vaticano, dentro de sus acostumbradas visitas, a exponerle sus preocupaciones pastorales y dificultades en las labores apostólicas, entre otros muchos temas.

En décadas anteriores, el gobierno de los Estados Unidos, a través de la D.E.A., tenía redes internacionales para combatir frontalmente al narcotráfico. En esos combates han muerto muchos miles agentes y soldados para erradicar este mal social.

Ahora resulta que, bajo el mandato del Presidente Barak Obama y la Organización de las Naciones Unidas, el concepto intrísecamente perverso de los efectos de la drogadicción y su funesto tráfico, han cambiado radical y súbitamente de sentido y la nueva directriz que han “recomendado” al resto de los países del orbe es ésta: que se permita la legalización del cultivo de la mariguana “por motivos científicos y medicinales” , y se pueden portar personalmente todo tipo de drogas, legalmente autorizadas, siempre y cuando sean dósis bajas de cocaína, heroína, morfina, etc. y, hoy en día, se pretende argumentar un supuesto “derecho humano al goce placentero mediante el consumo de estupefacientes”.

¿Ante qué fenómeno social, político e ideológico nos estamos enfrentando? Ante la llamada “dictadura del relativismo”. Es decir, lo que ayer se consideraba “malo y perverso” ahora -porque así lo deciden algunos gobernantes y legisladores- “es bueno y recomendable”, esgrimiendo que “cada quien tiene la capacidad de decidir su propio camino para ser feliz” y, en este sentido, existe un cambio sustancial en el significado de las palabras (es decir, una nueva semántica), y de esta manera, producto de la mentalidad materialista y hedonista, se considera “como un legítimo y acertado ejercicio de la libertad el consumir drogas, puesto que el bien prioritario de cada individuo es la felicidad”.

Me parece que todos hemos sido testigos de amargas experiencias de compañeros de escuela o universidad que se aficionaron al consumo de drogas y que fallecieron por sobredosis o quedaron con daños cerebrales irreversibles. Además, es indudable que un drogadicto en un hogar tiene una imprevisible fuerza destructiva, ya que el día menos esperado: se puede suicidar, o bien, tener un ataque de irritabilidad y golpear a sus padres y hermanos e incluso matarlos; suele robarse objetos de su casa y malbaratarlos para conseguir un poco de dinero y así poder consumir su ansiada droga.

También, en las instituciones educativas, sucede a menudo que grupos de drogadictos fácilmente forman pandillas violentas y se dedican al robo, al consumo y tráfico de drogas, y por supuesto, su rendimiento escolar baja estrepitosamente hasta que el Director del plantel decide expulsarlos. ¿Y luego qué ocurre? Se convierten en delincuentes callejeros o en vagabundos y se tornan en una lacra social. Ese círculo vicioso culmina en la cárcel, pero en “esa otra escuela” es donde realmente aprenden a ser delincuentes profesionales, asesinos a sueldo, ladrones, secuestradores, etc.

Y si se destruye la célula familiar, se arrasa con todo el tejido social y, sobreviene un estado de mayor corrupción, caos, anarquía e inseguridad para vivir en paz y concordia en las ciudades y entre sus habitantes.

Me llama poderosamente la atención que no se escuche la experimentada voz de los Psiquiatras y Neurólogos, especialistas en esta materia; de los psicoterapeutas -que día con día- luchan por sacar de “las garras de las drogas” a sus pacientes; los comentarios, sugerencias y propuestas -fruto de duras experiencias- de los padres de familia y de los orientadores familiares; y, por supuesto, atender el testimonio de quienes pasaron por “el infierno de la drogadicción” y han logrado, con muchos esfuerzos, superar -dentro de lo que cabe, porque siempre tienen la posibilidad de “una dolorosa recaída”- su problemática y se han reintegrado a su familia y al mundo laboral. Sin duda, lo concerniente al mundo de las drogas y al narcotráfico “se ha politizado” porque no se acude ni la Ciencia ni a la voz de las personas expertas y autorizadas para emitir sus argumentos científicamente fundamentados.

Si como dice el Papa Emérito Benedicto XVI que las drogas y el narcotráfico conducen a la violencia y amenaza el futuro de países enteros, ¿cómo es que algunos gobernantes y legisladores de nuestro tiempo aprueban tan a la ligera leyes que, en muy poco tiempo, se revertirán en contra de la estabilidad social y política de sus mismas naciones? Y aunque en principio se diga que sólamente se aprueban “con fines científicos y medicinales”, ¿no entrañan estas legalizaciones graves contradicciones que ponen en riesgo las estructuras sociopolíticas, el orden, la armonía, la paz de las familias, de las sociedades y de la entera civilización?

PERMANECEN PELIGROSAS VACUNAS CONTRA EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO (VPH)

Salomón Chertorivski, secretario de Salud, anunció que en septiembre próximo la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) estará integrada en la Cartilla Nacional de Vacunación, la cual será aplicada a niñas a partir de los nueve años de edad.

Durante la Tercera Semana Nacional de Vacunación –que inició el 1 de octubre pasado— se aplicó la primera dosis de la vacuna contra VPH a todas las niñas de quinto de primaria o menores de 11 años que contaran con la autorización de sus padres. A partir de ese momento, la vacuna contra VPH pasó a formar parte de la Cartilla Nacional de Vacunación con el objetivo de prevenir el cáncer cérvicouterino en todo el país. Una segunda dosis se aplicará seis meses después y, de ser necesario, una tercera dosis será aplicada cinco años después de la segunda dosis.

El 6 de Junio de 2.006, la FDA (Food & Drug Administration) aprobó la vacuna Gardasil, la que supuestamente combatiría ciertos tipos de Virus del Papiloma Humano (VPH), los que se han asumido por las farmacéuticas en su publicidad engañosa como la causa principal de cáncer en mujeres, lo que ha sido desmentido por diversos médicos e investigadores a la fecha. Esta ya es una discusión de relevancia puesto que el lobby farmacéutico ha arremetido en todo el mundo, a pesar de muchas noticias de parálisis, muertes fulminantes y miles de reacciones adversas en jóvenes mujeres que creyeron en la publicidad que apela al miedo de las personas. (Ver: www.JudicialWatch.org)

Las vacunas que prometen el imposible son: GARDASIL (Merck Sharp & Dome) y CERVARIX(GlaxoSmithKline). La primera dice prevenir cáncer de 4 tipos de virus papiloma (tipos 6, 11, 16, 18) y la segunda, de dos (tipos 16 y 18). Curioso al menos que Gardasil esté aprobada para niñas desde 9 años de edad, a pesar del hecho que en las pruebas de la vacuna participaron niñas de hasta 11 años.
Cada dosis de 0.5 ml de la vacuna Gardasil contiene aproximadamente 225 mcg de aluminio(como adyuvante) y 50 mcg de polisorbato 80, entre otros. El aluminio está relacionado con el Alzheimer y el polisorbato 80 es un conocido agente esterilizador (anti-reproducción).

El problema aquí es que no se trata sólo de las mentiras de ABC Color, sino que se combinan las mentiras deliberadas, propagadas por los intereses corporativos de Merck (fabricante de la vacuna Gardasil, contra el VPH) junto con los individuos y grupos asociados a y sobornados por la misma, y la propia ignorancia y/o omisión de la comunidad médico-científica, resultado de una educación pésima que solamente enseña a los médicos (y pseudo-científicos) a ser expertos en farmacología y no ya «promotores de la salud», como suelen llamarlos, sino Promotores de la Big Pharma, o gran industria farmacéutica que nos trae cada vez más dependencia, enfermedad y muerte.

Fuente: https://detenganlavacuna.wordpress.com/2013/06/23/vacunavph/

352 muertes por la vacuna del papiloma notificadas ante la Agencia Europea de Medicamentos

Por *Miguel Jara

Tres asociaciones europeas de afectadas por la vacuna del papiloma, entre ellas la española, AAVP, se han reunido con responsables de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para expresar su preocupación por cómo se ha llevado el proceso de evaluación de este fármaco y su posterior farmacovigilancia. Por contra, el Ministerio de Sanidad rehuye a la AAVP.

Los daños provocados por la vacuna del papiloma no han parado de crecer en todo el mundo y por ello han nacido numerosas asociaciones de afectadas. Esta semana, tres de ellas, la española citada, una irlandesa y otra inglesa se han reunido con varios técnicos de la EMA que les han explicado el procedimiento de revisión de seguridad de la vacuna que está desarrollando.

El Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia europeo (PRAC) está estudiando dos graves reacciones adversas a la vacuna: el síndrome de dolor regional complejo y el síndrome de taquicardia postural ortostática.

Las asociaciones han manifestado sus preocupaciones sobre este proceso de evaluación ya que consideran que existe infranotificación de los daños provocados por medicamentos y en concreto en lo relativo a esta vacuna. Según Alicia Capilla, presidenta de la AAVP:

Como hemos podido experimentar las familias afectadas, en muchas ocasiones los médicos no notifican a los sistemas de fármaco vigilancia de sus respectivos países las reacciones adversas con la vacunación del VPH y además la mayor parte de los ciudadanos no son conocedores de la existencia de este procedimiento”.

El no reconocimiento de los efectos adversos imposibilita la investigación y por tanto no existen tratamientos para curar ni tratar el síndrome post Gardasil y Cervarix (marcas de la vacuna del papiloma) que muchas jóvenes padecen.

Como afectadas -continúa Capilla- nos parece inaudito decir que esta vacuna no produce efectos adversos, como reiterados expertos e incluso autoridades sanitarias han declarado en España. Nos parece una temeridad y una falta de respeto hacia las víctimas relacionar todas sus dolencias con problemas psicológicos porque los síntomas que estas jóvenes padecen son los que están recogidos en la base de datos de la EMA, en la fichas técnicas y prospectos de estos productos.

Nos parece de una irresponsabilidad total que a día de hoy no se hayan encontrado tratamientos para estas afectadas”.

Las asociaciones han comentado con los responsables de la agencia europea el elevado número de notificaciones de reacciones adversas a esta vacuna, 45.222 (32.876 Gardasil y 12.346 Cervarix). Sobre todo las que acabaron en muerte (311 Gardasil y 41 Cervarix) y las notificaciones de enfermedades neurológicas ya que son las más notificadas (7.308 Gardasil y 2.848 Cervarix).

Estimamos que la revisión que realiza el PRAC debería incluir también la revisión e investigación de estas notificaciones”, concluye la presidenta de la AAVP.

La representante de las afectadas en España ha trasladado a los técnicos de la EMA la irresponsabilidad del Ministerio de Sanidad español, que se comprometió hace más de un año a volver a reunirse con dicha asociación para dar respuestas a todas las preguntas formuladas en un primer encuentro pero ahora rehuye a dichas familias.

Capilla también ha comentado cn la autoridad sanitaria europea el mal funcionamiento de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS):

No están siendo transparentes a la hora de contestar las peticiones de la AAVP, ni siquiera comunican el número de afectadas que hay en nuestro país. Los ciudadanos necesitamos a las autoridades públicas nacionales e internacionales en este tipo de casos, ya que nos están dando la espalda continuamente, primando intereses políticos y comerciales, en vez de sociales”.
Las tres organizaciones valoran de manera positiva su reunión en la EMA aunque consideran que el proceso de evaluación abierto es muy lento y debería ser más amplio.

*Fuente: Bufete Almodóvar y Jara 

Cuestionamientos sobre Derecho de la Bioética y Cristianismo.

*Dr. Carlos Leite Poletti.

La palabra bioética se traduce literalmente como ética de la vida. La ética tiene que ver con la conducta de la persona humana que se asume como libre y responsable de su destino.
Esta palabra es usada sin embargo más específicamente en relación a lo que tiene que ver con los avances tecnológicos en el campo de la Biología y la Medicina. Avances que provocan nuevos interrogantes en el campo de la ética. Porque cuando el hombre llega a tener en sus manos el poder de cambiar a los seres vivos y manipularlos genéticamente, es bueno que se pregunte cuales son los límites de sus acciones, qué es lo bueno y lo malo, lo humano y lo inhumano. En los últimos años, debido a los desastres ecológicos que ha provocado la actividad humana, el ser humano ha descubierto que tiene una gran responsabilidad frente a su planeta y a los otros seres vivos que habitan en él, ya que es el único ser con la capacidad no sólo de influir en el medio ambiente sino de transformarlo radicalmente.

1. –¿Qué relación hay entre la bioética y la ética cristiana?

Hay una fuerte y directa relación. Sin quitarle autonomía a la ciencia, la fe cristiana le ayuda a humanizarse y a no ver los problemas que trata con el fácil pragmatismo, pensando al hombre como un objeto de estudio o un cobayo de laboratorio. La ética Cristiana nos habla de la dignidad del hombre, hecho a imagen de Dios, sienta sus bases en la Biblia y sobre todo en el mensaje de Cristo. Jesús no formuló ningún código ético, pero sí habló acerca de la verdadera dimensión del hombre, de su destino de grandeza y libertad, de su responsabilidad frente al proyecto del Padre Dios, proyecto que se realiza fundamentalmente en el amor. A la luz de este concepto, descubrimos que toda actividad humana debe tener por fin desarrollar y hacer crecer a la persona en dignidad y en libertad; es en este punto donde la Bioética y la ética Cristiana confluyen.
Pero este proyecto del Padre, no es algo acabado, explícito y completo, sino que debe ser descubierto constantemente tanto en la Biblia como en la Tradición y el Magisterio de la Iglesia. No se trata de buscar pasajes bíblicos aislados para fundamentar o condenar determinadas conductas. Se trata de captar el Espíritu del mensaje evangélico para aplicarlo en el hoy. San Ireneo de Lyon, preguntándose cual era la Gloria de Dios decía: ‘La Gloria de Dios es el hombre viviente’. El hombre viviente era para el gran pensador cristiano, el ser humano viviendo en plenitud de dignidad, de libertad, de amor y de vida.

2. –¿Qué es la eutanasia? -¿Cuál es la posición de la Iglesia frente a esta tema?

La palabra Eutanasia viene del griego y significa: ‘muerte dulce’.
En el mundo occidental, muchos han alzado la voz, pidiendo que se conceda a los enfermos terminales el derecho de terminar su vida, antes que la enfermedad les provoque graves sufrimientos y dolores que no desean sufrir. También se habla de aquellos que provocan la muerte de un ser querido por piedad. La Eutanasia se practica interviniendo para provocar la muerte en forma directa, o simplemente omitiendo el tratamiento necesario para prolongarle la vida. En ambos casos existe la deliberada intención de causar la muerte del enfermo. El médico norteamericano Jack Kevorkian, apodado el ‘doctor muerte’, se hizo famoso y millonario al inventar y utilizar una máquina que mata sin dolor a los pacientes que así se lo soliciten; de esta forma según él, se logra una ‘muerte digna’.
Para los cristianos la vida humana es un don sagrado y maravilloso, recibido de Dios. Por eso, la Eutanasia es considerada como un asesinato. ‘El hombre está llamado a la vida y a una plenitud de vida, que va más allá de las dimensiones de su existencia terrena… Lo sublime de esa vocación sobrenatural, manifiesta la grandeza y el valor de la vida humana, incluso en su fase terminal.’ (Juan Pablo II, ‘Evangelium Vitae’ n.2)
Todo cristiano tiene el deber de respetar, valorar y defender la vida humana. No existen ‘vidas inútiles’ que sean cargas para los otros. El sufrimiento y el dolor no justifican ni dan derecho a disponer de la vida de un ser humano. La muerte no es el término final y último de la vida del hombre, ni un fin absurdo de la misma.La mentalidad que ve a la Eutanasia como un derecho absoluto, nace de una visión que prescinde de Dios y que cree erróneamente que el hombre es dueño absoluto de su vida, siendo responsable sólo ante sí mismo de sus acciones. Por más que se quiera ver a la Eutanasia como un bien, no deja de ser un acto absurdo e inhumano que ningún fin puede legitimar. Esto no significa que tenga que prolongarse artificialmente la vida de una persona. Todos tenemos derecho a vivir y a morir dignamente. Pero esto no significa que se nos prolongue artificialmente la vida por medio de técnicas, medicamentos o aparatos que produzcan lo que se ha dado en llamar el encarnizamiento terapéutico.
Es lícito en un enfermo terminal, recurrir a calmantes (aun con el riesgo de acortarle la vida) que permitan que el enfermo viva los últimos momentos de su vida sin sufrimiento innecesario. Es legítimo y digno desear una muerte sin desfiguración, dolor y aislamiento y no se opone al Evangelio. Un paciente terminal nos da muchas veces una lección enfrentando la muerte con gran dignidad, somos nosotros los que deberíamos acompañar al enfermo los que a menudo nos comportamos indignamente.).

3. –¿Tiene derecho un enfermo terminal a conocer su situación?

No se puede negar este derecho. El enfermo debe saber la verdad. Antes de morir una persona, debe poder disponer de su voluntad en todo lo que tiene que ver con sus relaciones familiares y sociales. Para el creyente en particular, este momento se ve iluminado por la fe, como la ocasión de reconciliarse, de recibir la Santa Unción y de prepararse debidamente para el encuentro con Dios. A veces los familiares presionan al médico para que no le revele la verdad al enfermo y piensan que la visita del sacerdote puede asustarlo. La comunicación de una enfermedad terminal debe ser hecha con amor, comprensión, solidaridad, y que no sea simplemente un frío y escueto comunicado de un dato clínico. Pero el enfermo tiene derecho a conocer su situación.
La verdad es importante, debe ser dicha con amor y respeto. Los miedos y los escrúpulos no surgen del cariño al enfermo, son muchas veces síntoma de nuestros propios miedos frente a la muerte. El enfermo terminal nos recuerda que un día, nosotros también moriremos. Sólo quien ama la vida y la ve como un maravilloso regalo de Dios puede enfrentar estos miedos.

4. –¿Qué es el proyecto Genoma?

Se llama Genoma al conjunto de información genética que posee el ser humano en la totalidad de sus genes. El Proyecto Genoma es una investigación que intenta descifrar el código genético humano. En el núcleo de las células de todos los seres vivos se encuentran los genes que se componen de unas extrañas y complejas moléculas de una sustancia llamada ADN (ácido Desoxirribonucleico). Estas moléculas están compuestas por varias proteínas y azúcares y tienen forma de espiral helicoidal. Fueron descubiertas y descriptas por los científicos Watson y Crick en 1958, lo que les valió el premio Nobel. Ellos descubrieron que estas moléculas son capaces de dividirse y construir réplicas exactas de sí mismas, ofreciendo la información que determina la construcción de nuevas células. Esto explica por qué los hijos se parecen a sus padres, físicamente y en su temperamento, y por qué hay enfermedades genéticas que se transmiten de padres a hijos.
El ADN cumple un importante papel en la generación de una nueva vida. Cuando el ‘Nuevo Ser’ humano ha sido concebido, el ‘Cigoto’, resultado de la fecundación del óvulo, ya tiene en los genes de su núcleo celular, todas las instrucciones precisas para el futuro desarrollo de ese nuevo ser humano. El ADN tiene información de cómo sintetizar proteínas, enzimas, hormonas y cómo construir las distintas células de los distintos tejidos, órganos y partes del nuevo ser. Por supuesto, este código genético es difícil de interpretar y el conjunto de su información llenaría bibliotecas enteras; pero hoy, gracias a la tecnología, podemos descifrarlo.
Así, en un ambicioso proyecto y con el auxilio de poderosas computadoras, un conjunto de científicos, liderados por James Watson (uno de los que descubrieron la estructura del ADN), ha comenzado desde la década del 80, a descifrar el Genoma Humano. La información obtenida permitirá un avance importante en la Biología y la Ciencia Médica y permitirá corregir mediante manipulación genética, enfermedades hereditarias como el síndrome de Down, la hemofilia, la diabetes, el asma, e incluso impedir la aparición de enfermedades que tienen base en un mal funcionamiento de los genes como el cáncer, las afecciones cardiovasculares, y la misma obesidad. En este sentido el uso de esta información sería deseable y positivo. Pero también esa información se podría usar para cambiar la información genética de un embrión humano, o para modificar a voluntad, las características de un recién nacido. Esto ya se hace con los animales y los vegetales, pero ¿será oportuno con el ser humano? Los seres humanos no somos cobayos de laboratorio, y la investigación y manipulación del cuerpo humano y de sus genes, tiene sus límites. Es lícito poner la ciencia al servicio de la salud y el bienestar, pero no tenemos derecho a manipular la naturaleza humana.

5. –¿Se puede admitir el aborto terapéutico?

La doctrina y la tradición cristiana afirma claramente que en ningún caso puede admitirse el aborto. El ser humano comienza a existir desde el momento de su concepción. Desde ese momento empieza su inalienable derecho a la vida. El aborto siempre es una negación de la vida, como un homicidio o un asesinato. Algunos sin embargo dicen: ‘Hay un momento en que el embrión humano es inmaduro; además no puede sobrevivir fuera del cuerpo de su madre por tanto aún no es un ser humano completo’. Si éste es el criterio, se podría también aplicar al niño recién nacido, que sin ayuda perecería. Si la dependencia es el criterio, podría gruesamente decirse que un bebé, o también un niño, un adolescente, un anciano, no son seres humanos.
Otros dicen: ‘No se puede obligar a la mujer violada a tener el hijo de esa brutal agresión’. No puede remediarse un mal con otro peor. El ser humano en gestación es inocente y no tiene culpa de la violación. Siempre hay matrimonios que al no poder tener hijos, lo adoptarían. No se puede vengar una injusticia en un ser inocente.
Otros dicen: ‘Toda mujer puede abortar porque tiene derecho a disponer de su propio cuerpo’. Suena muy democrático, pero esta consigna de cierto feminismo radical, desconoce que en un embarazo hay dos vidas y dos cuerpos en cuestión: el de la madre y el del hijo (o hija) que tiene también derecho a disponer de su cuerpo. Otros plantean que si el niño es defectuoso o tienes defectos genéticos se puede recurrir al aborto (eugenésico). Detrás de esa afirmación se esconde el criterio de ‘control de calidad’ que es inaceptable para seres humanos. La historia ha registrado las terribles consecuencias de esa mentalidad en la Alemania nazi. Si la perfección fuese requisito para la vida, -quién tendría derecho a ella? No son los discapacitados los que no son felices a causa de su condición, sino los que no los saben aceptar. Véase por ej. la película ‘Mi pie izquierdo’ basada en el caso real de un niño parapléjico que demuestra el enorme potencial de las personas minusválidas.
En todo caso, la ética médica recomienda que en el caso de complicaciones en el embarazo, reconocido el valor de la vida del niño tanto como el de la madre, se debe correr riesgos proporcionados para salvar a los dos, y nunca tener como salida la muerte premeditada de uno de ellos. Es distinto el caso cuando se deba realizar una intervención curativa en la madre que se juzgue inaplazable y eficaz. Llamar ‘terapéutico’ a un aborto significa usar de un término en forma absolutamente impropia: terapéutico es lo que cura; el aborto no le cura nada a nadie.

6. –¿Son éticamente correctas las intervenciones quirúrgicas prenatales?

La cirugía prenatal puede ser realizada actualmente con muchas probabilidades de éxito. Como en toda operación, existen riesgos, pero se han logrado corregir defectos congénitos y salvar la vida a algunos niños. Es necesario que la intervención sea lo más segura posible. No se puede arriesgar la vida del feto. Cuando hay garantías que el niño pueda nacer sin dificultades y existen terapias posibles luego del nacimiento, no es oportuno poner en peligro su vida antes del nacimiento. Pero si el feto no es viable, la intervención prenatal no sólo se puede sino que se debe realizar.

7. –¿Es lícito experimentar nuevos medicamentos o terapias con seres humanos?

El cuerpo del ser humano no es una mera máquina biológica de tejidos y órganos, y no puede ser valorado en la misma medida que el cuerpo de un animal. Por eso cualquier intervención sobre el cuerpo humano no alcanza sólo a los tejidos y órganos, sino que alcanza también y en diversos niveles a la persona misma, al yo. En el cuerpo y a través de él se llega a la persona misma, en su realidad concreta. Por eso cualquier intervención quirúrgica, medicinal o experimental sobre el cuerpo humano, no es neutra y merece una valoración ética. Tomando en cuenta la valoración que la ética cristiana hace de cada ser humano, sacamos algunos principios éticos. Respecto al médico o investigador: Debe respetar profundamente la vida o dignidad del paciente y tener una profunda rectitud en su investigación. No puede actuar guiado por intenciones de lucro o prestigio, sino que debe buscar antes que nada, el bien integral del paciente, y de la humanidad en general. En cuanto a las características de la investigación: Esta puede ser efectuada con objetivo de conocimiento, utilizando métodos de observación científica, acerca de la fisiología y comportamiento del cuerpo humano. También puede tener un fin terapéutico; en este caso busca verificar el efecto desconocido o no, de un determinado tratamiento (farmacológico o quirúrgico) destinado a curar una afección. Si se trata de seres humanos vivos, la investigación directamente terapéutica es lícita, sólo si las personas no son puestas en peligro. Aunque el fin sea noble, el paciente no es medio para lograr algo. Aún con el consentimiento del paciente no se puede poner en peligro su vida.

Aún en el caso de enfermos graves hay ciertas condiciones para respetar:

* El paciente debe ser informado previamente, conociendo en la medida de sus posibilidades el riesgo de la intervención.
* Si el enfermo no está consciente, se recurrirá al permiso de sus familiares más cercanos.
* Es lícita la investigación terapéutica realizada en enfermos terminales en un intento de salvarles la vida, no habiendo otra terapia alternativa que sea segura y pueda lograr este fin.
* Si la terapia experimentada no compromete su integridad física o psíquica. Se debe evaluar la proporción entre el bien terapéutico buscado y los riesgos que se corren (cfr: ‘Decálogo del experimentador’, redactado por el Tribunal de Nüremberg en 1947).
* Que se utilicen métodos terapéuticos previamente experimentados con éxito y acompañados de un estudio profundo.
En cuanto a la investigación en animales o en cadáveres de seres humanos: Se podrá realizar una investigación científica con animales, procurando no producirles dolor o sufrimiento innecesarios. La vida siempre, aun cuando no sea humana, merece nuestro respeto pues viene de Dios. Respecto a los cadáveres de seres humanos (certificado debidamente su fallecimiento), si no hay autorización previa del difunto, se buscará la de sus familiares. Deberá ser realizada con el absoluto respeto que merecen los restos mortales de toda persona. Toda práctica comercial con los cadáveres o el material genético de fetos es ilícita.

Respecto al material genético humano: La enseñanza de la Iglesia afirma con determinación que es inmoral producir seres humanos en estado embrionario, para usarlos como material biológico disponible para investigación o experimentación.

*Dr. en Derecho Uruguayo y católico

Asesor en Bioética de la Universidad de Montevideo

El SIDA, una llamada

Querido David:

Son las cinco de la mañana. Ya me he levantado para escribirte. Toda mi familia sigue durmiendo y aquí, en mi despacho, hay un gran silencio, interrumpido solo por el canto titubeante de algún pájaro. Los primeros rayos de sol entran por la ventana, y un nuevo día está a punto de estrenarse. Todo parece tan armonioso … Yo no puedo sino recordar tu llamada conmovedora. Agradezco mucho que -¡por fin!- hayas dado señales de vida, David. Ya estábamos esperando noticias tuyas desde unas semanas, con impaciencia creciente. No sabíamos nada de ti. Y no nos imaginábamos qué rumbo había tomado tu vida. Realmente, ¡todo ha salido tan distinto a lo que pensábamos!

Me contaste que, algún día, Paul había vuelto de sus vacaciones … En aquel momento te encontrabas solo en el piso: escuchaste sus pasos en la escalera, los ruidos de la llave en el ojo de la cerradura. Querías huir o esconderte, pero ya se abrió la puerta, y entró Paul. Fue directamente al comedor donde tú estabas, dudando todavía de cómo saludarle. Tu amigo te dio un abrazo rápido, murmurando una petición de perdón, y se sentó en una silla. En un primer momento te extrañó que escondiese la cabeza en sus brazos haciendo unos movimientos bruscos; pero pronto te diste cuenta de que estaba llorando. Estaba llorando desesperadamente … Después de un rato te contó, con todo detalle, lo que había pasado.

Ronald, uno de sus compañeros de viaje, se había sentido mal desde el principio. Era uno de los más divertidos del grupo, pero llamativamente flaco, sin fuerzas ni apetito, además con una tos permanente. Como adelgazó a ojos vistas, hacía falta ir al médico, y este dio un diagnóstico desolador: ¡SIDA!

La noticia cayó sobre el grupo como una bomba. Todos tenían que hacerse un análisis de sangre, y esperar dos largas semanas a los resultados. Mientras tanto, el médico les explicó lo que hoy en día saben todos los adolescentes (y que tus amigos nunca querían escuchar): el virus de esta enfermedad mortal se encuentra en los diversos humores del cuerpo y se transmite cuando entra en la circulación de la sangre de otra persona. Es el caso, por ejemplo, cuando unos drogadictos utilizan la misma aguja de inyección y también en el encuentro sexual con una persona afectada, cuando la pareja tiene una herida, por pequeña que sea. Como eso es muy frecuente en la unión anal que practican las personas homosexuales (y menos frecuente en la unión matrimonial), son sobre todo esas personas las que se encuentran, junto con los drogadictos, en un peligro inminente …

Los resultados eran devastadores: además de Ronald, otros dos chicos sufren de SIDA (todavía al principio), y los siete restantes ¡están todos infectados! ¡Tienen el virus mortal en la sangre!, aunque pueda durar varios años hasta que se desarrolle la enfermedad. No pueden tener nunca más contactos sexuales (con personas sanas), porque contagiarán el virus …

¡Paul también está infectado! Insistió en que tú te hicieras el análisis cuanto antes. ¡Qué angustia! Tienes que esperar algún tiempo como los demás, ¡y todavía no sabes nada! Anteayer, Paul se despidió definitivamente de ti. No quiere esperar el resultado, porque de alguna manera se siente culpable. Tampoco quiere experimentar tu compasión. Se fue con unos de sus compañeros de viaje a Amsterdam para quedarse allí. Ronald, en cambio, recibió un gran consuelo: su amigo (con el que convive desde hace dos años) le prometió que le cuidaría y que se quedaría a su lado hasta el final. David, me alegra mucho esta muestra de solidaridad, y no se me quita de la cabeza aquella famosa cita del Evangelio: «Los publicanos y prostitutas os preceden en el reino de Dios»12. Me dijiste por teléfono que ahora quieres comenzar en serio a llevar una nueva vida. Estoy segura de que ya lo estás haciendo, y lo harás muy bien. No te preocupes, David: estés sano o enfermo, siempre puedes contar con nosotros. Seguimos esperándote, ahora con más ansias que nunca. No nos das ninguna «lata» (como temes), ni mucho menos: nos hace verdadera ilusión que tú estés entre nosotros.

No, David, no tenemos miedo al SIDA. Me parece francamente razonable que las personas en torno a un enfermo conozcan los mecanismo de contagio y se protejan en la medida de lo posible. Pero no entiendo el histerismo que se crea a veces alrededor del SIDA. Tenemos que combatir la enfermedad, no los enfermos.

No es nada justo discriminar a los pacientes de SIDA. Si una persona sufre de cáncer, puede estar segura de nuestro afecto y compasión, y muchas veces le ofrecemos ayuda y compañía. Si, en cambio, alguien sufre de SIDA, se le aísla y la familia trata de ocultarlo. Aparte de que el enfermo puede haberse contagiado también en un hospital, por la infusión de sangre ajena, ¿quiénes somos nosotros para juzgar sobre su comportamiento y castigarle? Pienso que necesita incluso más asistencia material y espiritual que cualquier otro enfermo. David, ¿por qué estoy escribiendo esto justamente a ti?, porque siempre nos hemos dicho las cosas claras. Y, sobre todo, tengo la gran esperanza de que tú no estás infectado.

Me confesaste que te sentías juzgado por Dios y que ahora creías lo que, al oído en tiempos anteriores, te había dado siempre mucha rabia: «el SIDA es un castigo de Dios». Pero, David, yo no diría esto, porque puede llevar a grandes malentendidos. ¿Cómo puede ser un castigo? Hay cada vez más niños que también sufren de esa enfermedad espantosa (se han contagiado en el seno de su madre, o al amamantar), y estos sin duda son inocentes. Por otro lado hay personas que practican la homosexualidad sin coger el virus. Cuando unos periodistas interrogaron a Juan Pablo II sobre el tema en un avión que le conducía a Estados Unidos, el Papa respondió sabiamente: «Es difícil conocer las intenciones de Dios>>. 13

No podemos establecer una relación directa entre la grandeza del sufrimiento y la grandeza de la culpa de una persona!´. Sería una grave injusticia. A la vez no es nada cristiano. Para la visión cristiana del mundo, antes bien, vale lo contrario: Cristo llama a la cruz justamente a sus mejores amigos; quiere que le acompañen en el sufrimiento y la oscuridad aquellos en los que tiene más confianza … Hay malhechores bien situados en nuestra sociedad, rebosando salud y coronados de éxito, y hay personas buenas y santas que tienen una desgracia tras otra.

Por otro lado, también es verdad que todo mal, de alguna manera, es consecuencia del pecado y tiene carácter de castigo: no para una persona concreta, pero sí para toda la comunidad humana. De eso nos habla la Biblia desde la caída de nuestros primeros padres´>. Es un hecho que la epidemia del SIDA se fundamenta, con frecuencia, en pecados bien concretos y que todos ellos, misteriosamente, aumentan el mal en el mundo (y también el sufrimiento de los santos).

David, solo podemos comprender adecuadamente los castigos, si consideramos su dimensión educativa 16 . Dios castiga para curar, para corregirnos17. Alguien ha dicho con razón: «El dolor es como un megáfono que Dios utiliza para despertar a un mundo de sordos». Por eso no diría yo que el SIDA sea un «castigo» (para no dar lugar a confusiones), pero sí que esa enfermedad tan seria es una llamada, como todas las demás contrariedades que pueden alcanzamos.

Es importante que aprendamos a escuchar las llamadas divinas. ¡Que encontremos sentido en las desgracias! El primer paso consistirá en aceptadas cuando ya no se las puede combatir. Es muy difícil, pero es posible, David. Mi amiga Anne es una persona extraordinariamente serena (¡y yo he aprendido mucho de ella!), aunque esté en una silla de ruedas desde su infancia …

Una persona alcohólica, por ejemplo, que se ha destruido el hígado, puede ver sus dolores y molestias como una llamada a arrepentirse de .su conducta anterior, y a purificarse Luego podemos intentar dar una «interpretación espiritual» de la propia historia..

Si el SIDA provoca conversiones en las personas afectadas, entonces esta horrible enfermedad tiene algún sentido. Pero tiene todavía mucho más sentido, si provoca conversiones en las personas no afectadas, eso es en todos nosotros: todos tenemos que damos cuenta de que contribuimos al mal en el mundo por nuestros pecados personales, por escondidos que sean. (¿Quién me dice que una persona no sufre de SIDA por el comportamiento egoísta de las personas que le juzgan?). La epidemia nos llama a todos a reflexionar, y a aprender la lección más importante de la vida, «la lección del amor incondicional» 18.

Bueno, David, tengo que terminar esta charla contigo, porque los demás se han despertado.

¡Rezo mucho por ti!

Un saludo muy cordial, también de Richard,

tu amiga Mary

Jutta Bergraff, Cartas a David, pp.25-27

Fuente: religionenlibertad

LEGALIZACIÓN DE LA MARIHUANA

A pesar de las advertencias de varios médicos y estudios sobre sus serios efectos negativos, la legalización del consumo de marihuana sigue avanzando en varios países, de la mano de banderas pseudolibertarias y de la democracia.

El principal argumento que suele escucharse es que cada uno es libre para hacer con su vida lo que quiera, siempre que no afecte a otros, razón por la cual el Estado no debiera inmiscuirse en la esfera privada de las personas.

¿Es tan cierto esto? Es verdad que cada uno posee una libertad que lo puede llevar a tomar muchos caminos; mas lo anterior no quiere decir que cualquier uso de la libertad sea indiferente. Es por eso que entre otros, la moral y el derecho intentan orientar la conducta para lograr una mejor vida individual y colectiva, lo cual demuestra que existen varias decisiones ilícitas, por mucho que las defiendan quienes las realizan.

Pero además, y sin caer en ningún tipo de paternalismo, parece impropio que el Estado permita que los sujetos se dañen a sí mismos, a sabiendas. Es la misma idea que inspira las crecientes restricciones al consumo de tabaco o de alcohol, o se exija más información en la rotulación de los alimentos, todo por razones de salud pública. Mas pareciera que todas estas razonables razones se hicieran literalmente humo cuando se trata de la marihuana.

Finalmente, tampoco es cierto que la decisión sólo afecte al sujeto, como suele decirse. Ello, porque a menos que estuviera totalmente solo, siempre existen seres cercanos (usualmente su familia), quienes de alguna u otra forma se verán afectados por esta conducta si es que comienza a salirse de control, como puede pasar, según advierten los especialistas.

Sin embargo el problema llega más lejos: si miramos a la sociedad en su conjunto, los costos de este comportamiento supuestamente privado la afectan, y no poco. Por ejemplo, en la falta de productividad, en problemas de trato con terceros, o incluso en conductas reñidas con la ley, que podría cometer quien se inicia por este camino; sin perjuicio que por mucho que se niegue alegremente, los daños a su salud, a la larga, pueden ser severos, lo cual, además de mermar su potencial para contribuir al bien común, puede significar una pesada carga para el Estado, por las eventuales prestaciones médicas que requeriría en algún momento. Desde esta perspectiva, si la conducta fuera tan “privada”, lo lógico sería que el sujeto renunciara de antemano al auxilio del Estado en caso de que la cosa salga mal.

Estas y otras razones hacen que por muy respaldada que se encuentre esta idea, sigue siendo una mala idea, pues las mayorías no deciden lo que es verdadero o bueno.

Max Silva Abbott
Doctor en Derecho
Profesor de Filosofía del Derecho
Universidad San Sebastián

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