Bienvenido TMEC

Empezamos una nueva era en materia de comercio, un tratado con EE.UU. y Canadá que costó sangre y que al final se logró aceptando ciertos temas en los que no se debió ceder, pero estando Trump de por medio podríamos decir que fue la mejor versión posible.

Lo ideal hubiera sido actualizar y adecuar a los tiempos a un tratado que ya tenía 26 años de edad. EL TLC era más parejo e igualitario para los tres. Sin embargo, el presidente de los EE.UU. decía en campaña: El TLC es el peor tratado de la historia. Y prometió cambiarlo al mejor. Una tomada de pelo, porque se parecen mucho, son casi idénticos y donde metió mano y ganó no es radicalmente distinto a su versión original.

La base que lo apoya si cree de verdad que este tratado evitará lo que Trump identifica como grandes males y que hoy conocemos como globalización. Los líderes que hoy están al frente promueven dos cosas, políticas populistas y medidas proteccionistas. Hoy la globalización y sus bondades son malas, neoliberales y promotoras de la desigualdad, yo, no lo veo así.

La globalización ha permitido tener acceso a gente que antes no podía a productos y a activos. Bajar los costos ayudó a hacer más competitivas a las empresas y abrir a la inversión del mundo mejoró las finanzas y las condiciones macroeconómicas sobre todo de los países emergentes, como México. Darle para adelante al tratado era un tema incuestionable, nuestro país exporta el 90% a EE.UU. y por ello era insustituible.Celebremos y saquemos provecho en adelante de la extensión del tratado y aprovechemos que la relación China – EE.UU. no atraviesa su mejor momento. Hoy el gigante asiático es el único país más importante que nosotros en materia de exportaciones.

Algo de lo que se ha castigado vía aranceles nos debe beneficiar. Idealmente debería haber una oficina de gobierno, como en su momento Pro México, que ayudara a identificar estas áreas de oportunidad y que además apoyará con financiamiento a desarrollar exportadores mexicanos.Gane Donald Trump o gane Joe Biden este asunto tan importante como se dice coloquialmente “ya está planchado”. Y eso, es una muy buena noticia en medio de tantas malas.

Lo anterior me lleva a hacer una reflexión con respecto al posible resultado electoral en EE.UU. en donde creo que México es lógico que se pregunte: ¿Quién nos conviene más? Mi opinión es que nos conviene Biden. Creo que es un hombre más preparado, más predecible y más decente que su opositor. Cuando Biden fue vicepresidente en los términos de Obama la relación fue cordial. Trump, nos tira de un tuitazo un tratado y con otro tuitazo nos pone impuestos por encima de acuerdos y también es un presidente que mezcla asuntos migratorios con asuntos comerciales y diplomáticos.

También creo que Biden es un hombre menos visceral que entiende mejor al mundo y es menos proteccionista que Trump. El rasgo característico de ver siempre por ellos y no les importe los demás, ese no se les quitará jamás.Terminamos la primera mitad del año y el segundo trimestre, que en teoría debe ser el peor del año. Todos los escenarios y proyecciones hacia adelante contemplan una mejora y también incorporan que no vamos de nuevo a un confinamiento igual.

La reapertura está trayendo de nuevo una ola de contagios exponencial y queda demostrado que no sabemos manejar la libertad, que esto aun no acaba y que, aunque económicamente las cosas no puedan ir peor, en materia de salud, si. Atentos mañana al dato del empleo en EE.UU. que debe ser un número grande y positivo considerando que en la pandemia se perdieron 40 millones de empleos. El viernes no hay mercados por el feriado del 4 de julio.

@juansmusi​​​​​​​​

La importancia del TMEC

Mucha gente me pregunta, ¿por qué es tan importante la firma del TMEC, si mientras no ocurre tenemos al TLCAN?, el cuestionamiento es muy bueno por varias razones: la primera es que el TLCAN era verdaderamente tripartita, consideraba igualmente importantes a México, EEUU y Canadá; creo que era bastante igualitario y simple, poco complicado. Además, el TLCAN funcionó muy bien durante dos décadas y media, entonces de nuevo, ¿por qué tanto rollo con el TMEC?

Contestaría que sin duda la parte más importante es política, el TMEC es el de Donald Trump –de él y su administración–, y así como en campaña él acusó al TLCAN de ser el “Worst ever deal” (peor tratado posible), el TMEC es “Best ever deal”, (mejor tratado posible). Ambas afirmaciones son típicas de un político, ambas mentiras, ambas exageradas, pero también muy taquilleras; al ser “su tratado”, lo hace menos vulnerable y menos propicio de ser material para la campaña 2020.

Pongo este escenario: Su campaña va regular o mal, abajo en las encuestas; ¿qué elementos tiene el Presidente para revivirla?, China y la guerra comercial, Kim Jong Un y el desarme nuclear, Irán y México. Con México puede hablar del muro, de los cárteles de la droga así como del TLCAN o TMEC; si nos va a atacar, si nos va a poner aranceles y nos quiere lastimar para levantar su popularidad, es mucho más probable que lo haga sobre el TLCAN que sobre el TMEC. Ahora, ¿el TMEC es malo?, no, no necesariamente, es simplemente una actualización de un tratado que cuando se instauró no existía el internet, el comercio electrónico, las plataformas digitales y empezaba la telefonía celular. Es cierto que el Tratado requería de una actualización y que debía adecuarse a los tiempos, pero sin duda Trump y EEUU aprovecharon la ocasión para tomar ventaja de ciertas situaciones y apartados; sí creo que está claramente favoreciendo a ese país, y sin ser malo para México y Canadá, no es igual de parejo que el anterior.

También es cierto que ya estaba bastante planchado y listo, pero recientemente por temas políticos, lo complicaron los Demócratas; lo más sonado son dos temas: el contenido de origen de la región norteamericana en acero y aluminio –en donde claramente México pierde porque nosotros no los producimos y el que compramos para la industria automotriz y de construcción lo compramos más barato en otros países–, y el de que nos manden inspectores norteamericanos a auditar nuestra industria y manufactura, además de ser inaceptable, viola principios de privacidad, confidencialidad y hasta de territorialidad.

En ambos casos me parece que la postura de México debe ser firme, de inaceptabilidad; nunca, por presiones de otro tipo, ceder. Vino a México Jared Kushner, yerno del presidente, no sé si es un halago o un motivo de preocupación por el favor que viene a pedir; espero hoy, a esta hora, sepamos más detalles.
Pues sí, es muy importante firmar y hacerlo lo antes posible; además de que nos ayuda a no ser la piñata del mandatario, nos puede dar más certeza sobre nuestra economía el año entrante.

Esta semana se reúne la FED y pienso al igual que lo anticipa el mercado, que no va a hacer nada y que dejará la tasa de referencia sin cambios, en 1.75%; esto ayuda a que el mercado tenga certeza y claridad en el cierre de año y que prevalezca la estabilidad en los mercados tanto accionarios como cambiarios.
Con esta nueva apreciación del peso en torno a los $19.20, considero oportuno volver a comprar y asumir un pequeño riesgo de que si se firma el TMEC baje hacia los $19, y quizá temporalmente rompa esa barrera.

@juansmusi

Diciembre 11, 2019