Epidemia, Trump y Banxico

Seguimos sin saber si lo peor del Coronavirus ya pasó, lo que si sabemos es que el número de muertes supera las 1,000, ya son más que aquellas que provocó el SARS en 1998, y los infectados superan los 44,000. En la provincia de Hubei, ya fueron cesadas autoridades sanitarias por supuestos malos manejos y decisiones en la crisis de la epidemia.

Además, muchos países del mundo desconfían del manejo que se le ha dado, así como de la veracidad de la información. La parte más importante y sensible es la humana, es la verdadera prioridad. En cuanto a la parte económica, hasta ahora ya se habla que este problema ya le pueda impactar a China hasta en un 1% de su PIB, es decir, si China iba a crecer 6% en el 2020, podría bajarse a 5%, esto, si la crisis no empeora.

El impacto es enorme en billones de dólares, y no solo a China, al mundo entero le puede afectar. Hoy China significa cerca de un tercio del crecimiento global. Vamos a suponer que es cierto el 1% de baja en China, ¿cómo impactaría en el PIB de algunos países? Los más afectados son: Corea del Sur con un impacto de 0.35% de su PIB, le siguen con un 0.30% Hong Kong, Tailandia y Malasia y con un 0.20% Japón, Vietnam, Singapur, Filipinas, Australia y Sudáfrica.

En Europa los más perjudicados son Alemania y la parte que corresponde a Rusia, en América le pega un poco más a Canadá 0.11% que a México 0.10% y en tercer lugar a EE.UU. con un 0.06%. De hecho, a este último lo ha lastimado más la guerra comercial. A todo esto, el mercado se ha comportado muy raro. Han sido pocos los días en los que se preocupa demasiado y han sido más en los que la economía de EE.UU. y del mundo, que marchan bien, que se han sobrepuesto a la incertidumbre del virus.

Los reportes de las empresas públicas continúan y la tendencia a reportar mejor a lo esperado, también en su mayoría han sido mejores. De hecho, recientemente volvimos a ver máximos históricos. El ciclo económico de crecimiento y expansión continúa. Como es lógico, las utilidades han disminuido, pero la parte dura y fundamental, sigue siendo el principal sustento y motor del alza.

La semana pasada ha sido la mejor semana para Donald Trump desde que es presidente. No lo cesaron del cargo, el ridículo lo hizo Nancy Pelosi al romper su discurso y los demócratas en su proceso interno tuvieron caída de sistema y sorpresas en los resultados de sus elecciones en los que Buttigieg se pone a la cabeza.

Eso no es bueno porque los divide más y aún no se sabe quien será el “Gallo o Gallina” que pueda vencer a un hombre que salió fortalecido del “Impeachment” y que culminó la semana con un dato espectacular en la creación de nuevos empleos. La economía está bien y eso es lo que más va a pesar para reelegirlo.

Mañana toma su decisión de política monetaria en su primera reunión del año Banco de México. Al parecer, todos los elementos están puestos para ver una nueva disminución en la tasa de referencia y lo más probable es que se baje de 7.25% a 7%, o sea una reducción de 0.25%. Cuando digo todos los elementos son: inflación en una zona cómoda, tipo de cambio estable y la necesidad de contribuir con algo a que la baja de tasa apoye a la economía local.

Además, un cuarto de punto menos que pagamos al servicio de la deuda. Pienso que eso es lo prudente y que, de darse así, veríamos una muy ligera depreciación de entre 10 y 15 centavos en el tipo de cambio y que no necesariamente sería definitiva. Será muy interesante ver que tan dividida esta la opinión y el comunicado del Banco Central acerca de su perspectiva y opinión de la economía y riesgos del país.

@juansmusi

La geopolítica en los mercados financieros

Saber, si hizo bien o no Trump en matar a Soleimani, es algo que se podrá juzgar a la distancia y al paso del tiempo. Independientemente de la respuesta y las amenazas que puedan venir, el jefe de las fuerzas armadas élite de Irán (algo así como los marines de EEUU) era un hombre que representaba una constante amenaza a la seguridad nacional de EEUU y de la zona.

Es cierto que el mundo no quiere líderes mal encauzados y mucho menos gente que atente contra inocentes, si eso era Soleimani y Trump tiene elementos sólidos y pruebas para haber actuado así, pues entonces lo habrá hecho por el bien común; pero en política y en búsqueda de una reelección, tristemente todo es posible. He visto muchos vídeos en donde Trump criticaba la estupidez de Obama por ir a buscar una guerra con Irán, diciendo que era un hombre desesperado por popularidad, pero que todo aquello era un sinsentido; más pronto cae un hablador que está en campaña y también interesado por obtener mayor popularidad. Para muchos estos son los objetivos del asesinato, temas políticos y de popularidad.

Típicamente las repercusiones en un conflicto geopolítico que empieza y puede escalar, es la de minimizar el riesgo.

La inversión sale de Bolsa para ir a bonos, las monedas se deprecian contra el dólar, los metales preciosos (oro) suben –actualmente la cotización del metal precioso está por arriba de los $1,560 dólares– y el petróleo también sube ubicándose el West Texas arriba de $63 dólares. Mucho de esto ha pasado últimamente, con excepción de la caída de las monedas frente al dólar, y esto puede ser porque hasta el momento el conflicto no preocupa demasiado. El peso ha seguido cotizando, hasta ahora, por debajo de los $19 pesos por dólar.

Irán es un país importante en la región, con un territorio y una situación geográfica estratégica, con 80 millones de habitantes y con una economía que se apoya mucho en energéticos, esta nación es la 4ª potencia mundial en crudo y derivados y el primero en gas, por supuesto es miembro de la OPEP; esto es lo suficientemente importante y atractivo para los EEUU –no es una potencia militar– ellos asignan cerca de $16 mil millones de dólares anuales a este propósito, y donde sí son una amenaza es en materia nuclear al haber abandonado inmediatamente el pacto que tenía con los Estados Unidos.

Sería también muy complicado justificar o purificar a Soleimani, un líder que armó a muchas organizaciones terroristas con ideas extremistas como el Hezbolá en Líbano e Irak; apoyo de milicia a Bashar al Asad en Siria y a Hutis en Yemen. Todo lo anterior siendo miembro del estado iraní.

Con este ataque Trump no sólo hizo enojar a Irán sino también a Irak, porque el ataque fue en su territorio e igualmente mató a Muhandis, representante de los líderes de comités populares y del Hezbolá iraquí.

¿Cómo esto puede afectar a los mercados?, pues mucho dependerá de qué tanto se agrave el problema; al final no parece que esto sea catastrófico o el principio de la tercera guerra mundial, pero es impredecible a ciencia cierta.

Mientras tanto yo recomiendo aprovechar el tipo de cambio, y a nivel de portafolios invertir en esa moneda, me sigue gustando la renta variable de ese país por los fuertes fundamentales económicos. A nivel de empresa, recomiendo hacer coberturas cambiarias a quienes tienen exposición a esa moneda, al nivel actual es atractivo “amarrar” precios futuros. La cotización actual del petróleo es una bocanada de oxígeno para Pemex y para el país que presupuestó en $49 USD el barril, para el 2020.

Enero 8, 2020

Por cuarta ocasión en la historia

Es altamente probable que ocurra un proceso de destitución y juicio al Presidente Trump, sería la cuarta vez en la historia que sucede, la primera fue en 1868 con el Presidente Andrew Johnson, la segunda con el Presidente Richard Nixon quien renunció antes de que avanzara la investigación en 1974, y la tercera al Presidente Bill Clinton en 1998.

Cabe mencionar que de los tres mencionados el único que dejó de ser Presidente fue Nixon, y eso porque no quiso afrontar el juicio y dejó su cargo; los otros dos siguieron su mandato porque en ambos casos ganaron el juicio. Lo que enfrenta el Presidente Donald Trump es un proceso en el que –a estas alturas– es muy probable que se de el juicio, y al parecer él decidirá sí afrontar con su equipo legal esa situación, buscando así su defensa.

En primer lugar no creo que renuncie, y en segundo lugar creo que tampoco perderá el juicio porque debería de contar con dos terceras partes de la cámara alta votando por su salida, esto requiere que más de 17 senadores republicanos además de la totalidad de los demócratas así lo quisieran; en resumen, habrá ruido y un proceso, pero creo que no saldrá.

Actualmente las encuestas de cara a la carrera Presidencial, favorecen a cualquier candidato demócrata por encima de Trump, ¡incluso la de Fox News! Si el candidato es Joe Biden, Bernie Sanders o Elizabeth Warren, todos le ganan, y quien más lo aventaja es la señora Warren que claramente es una líder de izquierda con una visión populista (menos que la de aquí), pero con ideas de ser fiscalmente mucho más agresiva con los multimillonarios que son personas que tienen o perciben más de 50 millones de dólares y también con una agenda de prácticas anti monopólicas importante; en la mira: Facebook, Amazon, Google, etc.

Además de quién elijan los demócratas como candidato, es crucial la unidad en el partido; el elemento más importante de cara a la reelección será el momento económico en el que se llegue a noviembre de 2020, si llegan bien y creciendo se reelegirá Trump, si no, es altamente probable que pierda.

Hoy Donald Trump tiene muchos frentes abiertos, el principal la guerra comercial que ya está dañando su economía y que le está costando políticamente; el proteccionismo no sirve, está demostrado, las sanciones arancelarias a Europa, Rusia, China, Turquía, Canadá, México, etc. no le han traído un sólo beneficio, lo que sí han hecho es profundizar la desaceleración.

La mejora temporal en el sentimiento del mercado, de cara al conflicto comercial así como un entendimiento mejor entre Boris Johnson e Irlanda y la FED bajando tasas la próxima semana, han contribuido a la apreciación del peso estando el nivel actual en torno a los $19.20/$19.30, lo que me hace pensar que es buen momento para conformar portafolios de inversión entre un 30% y 40% en esa moneda.

Con el rumbo que está tomando el país y sin crecimiento económico, ¿qué tanto más se puede apreciar nuestro peso?, si los chinos vuelven a apreciar el Yuan para tratar de ser empáticos con Trump en la guerra de divisas, es probable que el peso vaya hacia los $19.00.

México está en un momento complicado porque no se ve una reversión clara en la tendencia, y tampoco un plan conjunto Iniciativa Privada-Gobierno; mucha junta y evento pero pocos hechos concretos, no hay seguridad ni Estado de Derecho y tampoco hay confianza; dado lo anterior, es lógico que no se esté reactivando la inversión.

Es imperativo cambiar el rumbo detonando programas que abonen al crecimiento y desarrollo del país; de no ser así, esta condición de estabilidad sin crecimiento no se puede mantener por mucho tiempo. Otro as bajo la manga pero altamente impopular, es una Reforma Fiscal que grave el consumo, no hay más.

@juansmusi

El proteccionismo

Cuando el Presidente de los EEUU llegó al poder, se concentró en buscar la manera de seguir estimulando y promoviendo el crecimiento de la fuerte economía norteamericana; aprovechando su buen posicionamiento en el Congreso, promovió –a mi juicio– una irresponsable y populista reforma fiscal que le ayudó a aumentar el consumo y las utilidades de las empresas, favoreciendo que Wall Street tuviera un desempeño de sueño.

Bajar los impuestos en un país con ese déficit y nivel de deuda, es populista e irresponsable; con estas acciones el Presidente logró incluso caerle bien a quienes lo odiaban, la razón: Tenían más dinero en la bolsa, su negocio iba mejor y podían seguir gastando y endeudándose. Sin embargo los ciclos son finitos, y aunque históricamente los periodos de crecimiento en ese país duran alrededor de 7 años, éste ya entra a su undécimo año; idealmente para ganar la elección, tendría que llegar así en un año más.

La política proteccionista de Trump está fallando de manera muy importante, además de que el ciclo expansivo no es eterno, esta política está acelerando el deterioro de las variables macroeconómicas y eventualmente llegará la recesión más pronto de lo esperado. El proteccionismo es una receta del pasado, probada y fracasada. La globalización llegó para quedarse, una definición corta de ella es: Tener lo mejor del mundo al mejor precio posible.

La retórica detrás de esta necedad del Presidente americano al pelearse con China, México, Canadá, Europa, Irán, etc., es que al ponernos impuestos nos va a encarecer, sacar del mercado y esporádicamente provocará que tanto la industria como la mano de obra regrese a su país para hacer a EEUU grande otra vez (Make America Great Again).

Esto es un perfecto discurso para engañar a ignorantes que lo apoyan y que de verdad creen que esto es posible; es más, dicho discurso y este pleito con el mundo lo legitima más con su base de votantes, cualquier ciudadano educado y trabajador sabe que esto son sólo palabras y que la realidad es otra. Hoy se le han salido de las manos demasiadas cosas que creo no está calculando bien, si es que se quiere reelegir; señales inminentes de desaceleración, un juicio que seguro no va a prosperar para destituirlo pero que lo puede debilitar políticamente, un enfriamiento global y un caos geo-político por todos los rincones del mundo.

Él cree que con la FED de su lado y Powell bajando tasa de manera más agresiva, todo se arregla; está equivocado y ojalá Powell no se deje intimidar por él y por Wall Street, porque de hacerlo estaría quemando municiones para cuando realmente las necesite. Actualmente la economía norteamericana requiere otro tipo de estímulos así como de la quita de aranceles a cientos de billones de productos, hoy día su guerra comercial está dañando a China pero también está perjudicando mucho a su país.

Probablemente Trump sea un Presidente bueno para el mercado, pero quizá malo para su país; con aranceles y bajas tasas de interés se alargará la fiesta de las acciones un poco, pero la caída en la economía luce inminente.

Del otro lado, los demócratas son menos apreciados por los mercados por sus ideas socialistas y por la regulación financiera que a muchos parece excesiva, pero pareciera que a México y al mundo ya le conviene un cambio de líder en la economía más poderosa; un hombre que entienda y asuma el liderazgo internacional de un país, que en los últimos años ha renunciado a ello y sólo se ha hecho de enemigos; un hombre que a México le ha privado de mucha inversión y que le ha complicado su Tratado Comercial más importante.

Ojalá y surja un líder que le pueda ganar y con ello moderar una recesión o crisis que parece posible, crisis que él mismo está acelerando; la cual dicho sea de paso, nos costaría caro.

@juansmusi
Octubre 9, 2019

Ya mordió el tigre

Llevaba tiempo explicando, e incluso extrañado, cómo Trump le jalaba los bigotes al gigante asiático y no pasaba nada; no había repercusiones, el tigre aguantó y no mordió: Imposición de tarifas a $300 billones de USD de productos chinos al 25%, pleito con Huawei, cárcel a la hija del dueño y sanciones en plataformas tecnológicas, Android y Google, prohibición de venta de sus equipos por empresas de telecomunicaciones norteamericanas, y finalmente la amenaza de imponer el 10% adicional de aranceles a partir de septiembre a $200 billones más de productos chinos si no cumplían con un programa de compras agrícolas a EEUU. Trump tomó todas estas acciones para que China finalmente contestara las agresiones, y contestó con lo que más le va a doler a Trump para fines electorales y por supuesto económicos; China responde con una devaluación del 1.4% de su moneda rompiendo la barrera psicológica de 7 yuanes por dólar, propiciando el mayor movimiento devaluatorio desde 2008.

Además prohíbe y cierra –al 100%– la compra de productos agrícolas a EEUU. ¿Por qué hace esto China?, antes que nada explico que el yuan es la única moneda de un país importante que no flota libremente (opera en un rango máximo y mínimo), es decir que no se determina su precio por oferta y demanda al 100%.

Ellos conscientes de lo que quieren que evolucione su economía y por ende su población, invirtieron $1 trillón de USD para mantener la paridad cambiaria estable, el objetivo era hacerse más caro a las exportaciones buscando ya no ser solo la fábrica o manufactura del mundo y con el poder adquisitivo de la moneda incorporar a más chinos a una mayor clase media, buscando también tener una economía de consumo y servicios al interior del país.

Si se devalúan y mantenían como fábrica la economía, no podría dar este giro en donde el consumo interno se convierte en un motor; el mejor ejemplo de esto es EEUU, que ha dado en “outsourcing” las manufacturas y hoy su economía es movida por el consumo y servicios.

Esta respuesta o mordida del tigre tiene como fin lastimar a Trump y a EEUU, haciéndose China de nuevo más barata y competitiva se alejan de lo que habían venido haciendo; y temporalmente le pegan al dólar fortaleciéndolo, ya que es esa la divisa por excelencia en donde se refugia el mundo ante tiempos de incertidumbre y volatilidad. Recordemos la presión que le ha puesto Trump a la Reserva Federal para que baje tasas, mucho y a corto plazo, ya que a él le interesa que el dólar se debilite y con ello se revitalice la economía norteamericana, porque él ya está en campaña.


China ya se enojó, ahora la bola está en Washington; veremos hasta dónde se agudiza o profundiza el conflicto, o si esto ya ablanda al Presidente norteamericano.


El efecto en las monedas y Mercados es ya importante; este escenario provoca una aversión al riesgo que lleva a los inversionistas a salir de las Bolsas, comprar dólares, oro y refugiarse en activos de bajo riesgo mientras pasa la tempestad.


Aquí en México el problema nos ha llevado rápidamente a superar $19.70 y ha puesto nuestro índice de la Bolsa debajo de los 40,000 puntos.


Como siempre ocurre en estos momentos, no se debe reaccionar con pánico, no tomar pérdidas si acaban de comprar acciones, y tampoco compren dólares caros; al revés, se puede acercar el momento de comprar Bolsa y vender un poco de los dólares acumulados.

De prolongarse esta situación, veo muy complicado que Banco de México se atreva a bajar las tasas de interés, aunque la FED ya haya hecho un movimiento de baja.

Estar diversificado es imperativo; esta vez no toqué el tema local que de por sí ha aportado volatilidad, ni tampoco el BREXIT que en manos de Boris Johnson pinta terrible.

@juansmusi

Irán y China vs. EEUU

El entorno geopolítico se ha complicado y podríamos decir que otra vez el protagonista es Donald Trump, pero ahora con los Iraníes, las sanciones económicas y veto que ha impuesto a ese país han sido la consecuencia de asumir que ellos son los culpables –sin poder probarlo–, de los ataques a barcos cargueros de petróleo en el Estrecho de Ormuz así como del derribo de un dron norteamericano. Irán por su parte, sin hacerse responsable ni aceptar la culpabilidad que le imputa el Presidente Trump, también ha respondido agresivamente e incluso ha llamado retrasado mental al Presidente norteamericano; la consecuencia en los mercados financieros de este conflicto es un encarecimiento en los precios del petróleo, en el caso del WTI ya supera los 58 dólares, en relación a los mercados financieros las Bolsas se han visto afectadas, a nivel global, por aversión al riesgo con un desempeño negativo en los índices, así mismo volatilidad para el dólar norteamericano que también se ha fortalecido contra todas las divisas.

Los Bonos del Tesoro que son por excelencia muy demandados, han bajado su rendimiento al punto de que el Bono de 10 años ya está por debajo del 2%, cotizando en 1.98%; esto para darnos una idea, es medio punto porcentual por debajo de la tasa der referencia de la FED que aún se ubica en 2.5%. Por último, el oro cotiza su mejor momento de los últimos cuatro años y medio, por arriba de los 1,430.00 dólares.


Hasta el momento, este movimiento de las variables económicas que comento, no ha perjudicado de manera importante a nuestro país, porque paradójicamente, han seguido ingresando recursos de extranjeros a nuestro país para aprovechar el alta tasa de interés que ofrecemos. Sigo pensando que Trump blofea y aprovecha este tipo de situaciones, porque como he venido diciendo, él ya está en campaña.

Espero no equivocarme pero de nuevo, estira la liga antes de que se rompa y politiza esta situación para legitimarse con su base de votantes y de paso ganar más adeptos. Pero lo más importante de lo anterior, será ver qué ocurre en el G20 en donde aparentemente la guerra comercial no encontrará solución; de hecho los mercados hoy descuentan que este tema no se va a solucionar en el corto plazo, creo que Trump como es su costumbre alardea y estira la liga, pero antes de llegar las elecciones lo solucionará.

Aquí el problema –más allá de comercial– tiene que ver con una enemistad y disgusto profundo de los norteamericanos con los chinos, debido a temas de espionaje, inteligencia artificial, uso de base de datos y demás información que a través de empresas tecnológicas como Huawei han vulnerado la privacidad de la información norteamericana; de ahí que esta empresa china hoy sea víctima de una ataque despiadado en donde incluso los proveedores de software y plataformas para teléfonos inteligentes han dejado de desarrollar actualizaciones, así mismo las compañías norteamericanas de telecomunicación han detenido la comercialización de sus equipos.

Por eso insisto, el conflicto chino/EEUU es mucho más profundo y complejo que solamente comercial, y de ahí, la dificultad para su solución.

 

@juansmusi
Junio 26, 2019

Trump ya está en campaña

Fui el primero en reconocer que teníamos que hacer algo en la frontera sur, y también en darle la razón a EEUU de que México tenía que implementar acciones con respecto a la desmedida inmigración en nuestra frontera sur; además de que no se puede pasar así nomás de un país a otro, no tenemos una nación que ofrezca oportunidades suficientes ni siquiera para los mexicanos que deben ser prioridad, mucho menos para centro y sudamericanos.

Por otro lado, habiendo evitado la bronca arancelaria –temporalmente–, tenemos un nuevo problema: Trump ya está en campaña, y un político en campaña de eso pide su limosna; motivos para legitimarse y popularizarse, sabemos que México es uno de sus villanos y causas favoritas. ¿A dónde voy con todo esto?, pues a que Trump va a estar evaluándonos temporalmente,  si lo estamos haciendo bien o no según su criterio; usándonos a su conveniencia y en favor de su campaña, según convenga a su posición en las encuestas y a su popularidad, castigándonos con tuits, amenazas y tarifas.

Actualmente Trump tiene muchos frentes abiertos: Corea del Norte, así como imposición de tarifas a coches europeos; pero sus enemigos favoritos hoy son China, Irán, y por supuesto México.

Deseo que no se reelija, es un hombre que nos ha hecho mucho daño, de reelegirse, son 5 y medio años más de pesadilla en una relación muy frágil en donde él está por encima de tratados, contratos y acuerdos; y con el pretexto de que es por asuntos de seguridad nacional, deja de respetar y honrar incluso a instituciones. La probabilidad de que se relija hoy según expertos, es 50%, motivado por un buen momento económico y una base de votantes que están contentos con sus acciones.

También según expertos lo que lo puede derrotar es la unión de los demócratas (que hoy no están muy unidos) en la designación de una dupla que cuente con todo el apoyo, Bernie Sanders y Joe Biden; o cualquiera de los anteriores con Camala Harris, pero si no hay unión, los van a derrotar. Otra probable causa o ayuda para que no se reelija, es que se atraviese una recesión o crisis antes de noviembre 2020.

Recién anunciado el plan de inversión del Consejo Coordinador Empresarial, sí es una buena noticia $25 mil millones de pesos, pero el sexenio pasado la cantidad anual promedio anual fue de $32 mil millones.

Sigo insistiendo, esto no es suficiente, y lo que México necesita concretamente es: Reactivar el NAIM, cancelar Dos Bocas así como el Tren Maya y Santa Lucía; y si además se puede fortalecer lo más importante que debe tener un país y que nosotros no tenemos, la seguridad y el Estado de Derecho. Mientras lo anterior no ocurra, está latente la amenaza de ver menos crecimiento económico, deterioro de finanzas públicas y por ende vulnerabilidad para que nos reduzcan calificaciones o perspectivas.

Hoy debe anunciar la FED que no hay cambios en la política monetaria, es decir las tasas no se mueven, pero el comunicado será el centro de la atención de los mercados globales en donde se espera claridad del rumbo que tomará la política monetaria; y esa, parece indicar que empieza el proceso de bajas, una o dos este año y uno o dos el año entrante.

La primera podría ser en julio y la segunda en diciembre, a título personal creo que esto es más una exigencia del mercado y no una acción necesaria de política monetaria, porque la economía sigue sólida y con fundamentales que sí desaceleran pero aún son buenos; por tanto pienso que este año podría haber solo una baja si la economía no se deteriora demasiado. De nuevo, la campaña electoral y las elecciones 2020, a partir de ahora pueden también incidir y presionar a un Jerome Powell, que hasta ahora, no se ha dejado intimidar y ha mantenido la autonomía del Banco Central.

@juansmusi                 ​​​  Junio 19, 2019

Con dignidad y con acuerdo

Cuando más miedo y amenazados nos sentimos, empezamos a calcular la magnitud del desastre ante la entrada en vigor del 5% de aranceles a exportaciones mexicanas por parte de los EEUU, vía tweet de Donald Trump; arrancando en un 5%, y progresivamente llevándolo a un 25%. Tomando como ejemplo y base al sector automotriz, hago este ejercicio: Un motor hecho en México que tiene que cruzar 3 o 4 veces las fronteras  –así pasa y así es–, terminaría pagando el 15% o 100% de impuestos de su valor dependiendo del arancel.

No defiendo ni justifico lo indefendible, la manera de imponerse –que no es negociar– de Trump, la ventajosa posición de tener el “sartén por el mango” y ahorcar a la contraparte, el mezclar asuntos comerciales con asuntos migratorios, el clavar un puñal por la espalda cuando estábamos a punto de firmar el TMEC, imponer aranceles por encima de un Tratado de Libre Comercio vigente, (eso sólo Trump lo hace), mismo que es una total y absoluta falta de ética, moral y respeto por la relación bilateral; pero es lo que hay, así se maneja y conduce el líder del país más importante y poderoso del mundo que es nuestro socio principal.

Desde la perspectiva de mercados, economía y finanzas, era imperativo llegar a un arreglo favorable para ambas naciones, hoy México tiene a su principal paraestatal al borde de la chatarra: calificación con perspectiva negativa en la deuda soberana, un crecimiento económico que cada día se debilita más, una falta tremenda de confianza y certidumbre agravada por una situación insostenible de inseguridad y una ausencia del Estado de Derecho.

Un país que tiene más de 60 millones de pobres, y que si no crece a tasas mayores del 4%, esta situación de rezago y desigualdad no va a cambiar. Trump lo pidió varias veces, digamos que por la buena, detengan ese flujo irracional de migrantes que son una amenaza para tu país y para el mío; si la ayuda y la caridad empieza por casa, ¿por qué no atender primero a los 60 millones de mexicanos que nos necesitan?; lo tomamos a la ligera, seguimos dejando pasar a quien quiera como “Pedro por su casa”.

A falta de oídos y acciones, vino la amenaza; de haberse materializado la amenaza de los aranceles crecientes iniciando en 5%, hubiera tenido consecuencias desastrosas que no únicamente nos habrían bajado más el crecimiento, podríamos haber llegado a números negativos entrando en recesión. México estaba en la posición del débil y con todo en contra, además con la urgencia de hacer algo al respecto de esta migración.

Si la negociación fue: Yo hago algo por cerrar mi frontera sur y te lo demuestro, y tú no me pongas aranceles, ese es el acuerdo aparente, sin embargo ahora hay mucha especulación hablando de que volvimos a perder, cedimos de más y vendimos a la patria; no lo creo y quiero ser objetivo, teníamos que hacer algo en la frontera sur y para México la imposición de tarifas era catastrófico. Ahora todos muy dignos y criticando por criticar, a nadie nos consta que hayamos cedido más de lo que se debía, y tampoco quienes más critican hoy este acuerdo temporal han medido las consecuencias de perder una negociación con un tiburón sin escrúpulos.

Como veo las cosas los mercados regresaron con euforia en donde se encontraban, y no es festejo, simplemente se ubicaron otra vez ante lo terrible que pudo haber ocurrido; no creo que algo mejore pronto, pero sí celebro que no se haya puesto mucho peor.

Y como siempre digo, no tomen decisiones de pánico en medio de la tormenta; estas oportunidades son para vender caro y no para comprar, es decir, vender a $19.80 para recomprar a $19.20 y no al revés,  hablando de Bolsa es tiempo de comprar y no vender.

@juansmusi

Junio 12, 2019

Contra las cuerdas

Apenas han transcurrido seis meses en el cambio de administración, y los retos tanto locales como globales para México son muchos, desafortunadamente la perspectiva en general en ambos casos no ha mejorado sino que ha empeorado. Globalmente el ambiente es complicado, a pesar de que EEUU sigue creciendo y su información económica es sólida, las amenazas de una desaceleración más rápida de lo que se pensaba se hacen presentes ante las hostilidades del presidente Trump a los chinos, en esta guerra comercial que él ha detonado.

En Europa la cosa tampoco ha mejorado, el Brexit es, ha sido y seguirá siendo un desastre; pero con la novedad de que ahora también Theresa May ha renunciado a presidir su partido, y por ende a su rol de Primer Ministro. En Italia predomina un ambiente de incertidumbre y descontento ante posibles sanciones por incumplimiento a las reglas que la Unión Europea exige a los países miembros respecto a su déficit presupuestal; en Francia la popularidad de Macron sigue bajando, y la desaceleración económica en el resto de la Unión también se ha hecho presente.

El representante más importante y sólido del mundo emergente sin duda es China, quien también se ve amenazada con desacelerar abruptamente en caso de empeorar la guerra comercial. Por si fuera poco, surge un nuevo reto que estaba fuera de la ecuación de todo este ambiente global adverso –y que nos sorprende al estilo del Presidente Trump– la imposición de tarifas del 5% a todos los productos mexicanos, mismas que pueden llegar al 25% si México no hace algo con respecto al problema migratorio; en este caso le doy la razón al Presidente de los EEUU que nos exige controlar y detener un flujo desmedido de inmigrantes que pasan a México ”como Pedro por su casa”.

Mi reflexión en este sentido es que “la caridad empieza por la casa”, y antes de atender a Centro y Sud América debemos ver por los 60 millones de mexicanos pobres. El flujo desmedido de estas personas, con el presupuesto de nuestro país ajustado, implica un costo de manutención a nosotros como contribuyentes, por lo que estos migrantes que eventualmente pueden cruzar la frontera con EEUU, ya tienen que ser detenidos; nos lo habían solicitado por la buena en más de dos ocasiones, ahora desafortunadamente nos plantean un problema a la mala mezclando asuntos comerciales con temas migratorios.

Qué difícil tarea la de la Delegación Mexicana de convencer y evitar que lleguen las sanciones de un personaje que se mueve muy bien en el conflicto y que razones no entiende; pero también creo que es fundamental que México y sus autoridades entiendan que debemos negociar, y si es posible, complacer las exigencias del Presidente Trump a cambio de que nuestro país no siga afectando su ya de por sí bajísima estimación de crecimiento económico; me queda claro que en ésta, llevamos la de perder. La estrategia de inversión que he venido comentando, en la que se incluyen entre 30% y 40% de dólares, empieza a pagar dividendos.

@juansmusi

Junio 5, 2019

Trump ¡no estires la liga!

Esta semana es crucial para definir el ritmo que podría observarse en las economías de EEUU y China, pero también del resto del mundo; sabemos que hoy existe un impuesto a 200 billones de productos chinos en los EEUU a los que el Presidente Trump les ha gravado una tarifa del 10%, y de no llegar a un acuerdo comercial este  próximo viernes, dicha tarifa aumentaría un 25%. Lo más obvio es pensar en los estragos y daño que haría en las dos economías involucradas, pero el perjuicio sería mucho más profundo en una perspectiva global.

Hay quienes piensan que de desatarse la guerra comercial, México sería beneficiado porque nos haríamos más competitivos que los chinos y nos abriría mercado; esto es cierto en parte, pero es un beneficio a corto plazo porque al final el consumidor norteamericano estaría pagando más caro y por lo tanto el ritmo de esa economía decrecería, al bajar el ritmo de EEUU también merma el ritmo de la economía mexicana.

Otra forma de ver lo dañino que puede ser para el mundo este conflicto comercial  es que muchos productos que se elaboran en distintos países tienen componentes chinos, por lo que el precio de ese producto final se encarecería y no sólo afectaría a China sino a los demás países proveedores y a la propia nación en donde se lleva a cabo la manufactura; un ejemplo muy gráfico de esto puede ser un coche norteamericano que tiene partes chinas, coreanas, alemanas,  mexicanas y es fabricado en México.

La semana en curso ha sido dominada por el temor a que se rompa esa relación comercial, ya que Donald Trump, en el estilo que le gusta, estira la liga y corre el riesgo de romperla; es cierto que él tiene el sartén por el mango, es mucho más lo chino que se consume en EEUU que los productos americanos que se consumen en China, de hecho la esencia de este problema es el enorme déficit comercial que la economía de EEUU tiene con la economía número dos del mundo.

Para la negociación, en términos de músculo es mucho más poderoso el que tiene EEUU que el  de  China, pero también es cierto que todo el mundo –incluidos los chinos– tienen un límite, y al no estar acostumbrados a negociar de esa forma se corre el riesgo de que se levanten de la mesa y se rompa la liga. En relación a lo financiero, se viene también un desastre, porque un sin número de empresas  que tienen este problema de origen, se verían afectadas por estas políticas proteccionistas, provocando una estampida que dañaría principalmente a aquellas que tienen más exposición a este problema.

Es por el bien de esos dos países y del orbe que nos conviene oír buenas nuevas el viernes, o incluso antes, respecto a su acuerdo comercial porque aunque la coyuntura en el corto plazo beneficie a México, las consecuencias a mediano y largo plazo hacia nosotros y el mundo sin duda serán contraproducentes.

Un escenario posible es que el viernes, ante la falta de un acuerdo definitivo, se negocie prorrogar y patear el conflicto, generando volatilidad por más tiempo.

En el inter sigo creyendo que la diversificación de 70% en pesos (aprovechando las tasas de interés), 30% en USD y Euros en Bolsa, es la correcta. Desde luego hay que aguantar la volatilidad y no apanicarse.

@juansmusi

Mayo 8, 2019

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