El proteccionismo

Cuando el Presidente de los EEUU llegó al poder, se concentró en buscar la manera de seguir estimulando y promoviendo el crecimiento de la fuerte economía norteamericana; aprovechando su buen posicionamiento en el Congreso, promovió –a mi juicio– una irresponsable y populista reforma fiscal que le ayudó a aumentar el consumo y las utilidades de las empresas, favoreciendo que Wall Street tuviera un desempeño de sueño.

Bajar los impuestos en un país con ese déficit y nivel de deuda, es populista e irresponsable; con estas acciones el Presidente logró incluso caerle bien a quienes lo odiaban, la razón: Tenían más dinero en la bolsa, su negocio iba mejor y podían seguir gastando y endeudándose. Sin embargo los ciclos son finitos, y aunque históricamente los periodos de crecimiento en ese país duran alrededor de 7 años, éste ya entra a su undécimo año; idealmente para ganar la elección, tendría que llegar así en un año más.

La política proteccionista de Trump está fallando de manera muy importante, además de que el ciclo expansivo no es eterno, esta política está acelerando el deterioro de las variables macroeconómicas y eventualmente llegará la recesión más pronto de lo esperado. El proteccionismo es una receta del pasado, probada y fracasada. La globalización llegó para quedarse, una definición corta de ella es: Tener lo mejor del mundo al mejor precio posible.

La retórica detrás de esta necedad del Presidente americano al pelearse con China, México, Canadá, Europa, Irán, etc., es que al ponernos impuestos nos va a encarecer, sacar del mercado y esporádicamente provocará que tanto la industria como la mano de obra regrese a su país para hacer a EEUU grande otra vez (Make America Great Again).

Esto es un perfecto discurso para engañar a ignorantes que lo apoyan y que de verdad creen que esto es posible; es más, dicho discurso y este pleito con el mundo lo legitima más con su base de votantes, cualquier ciudadano educado y trabajador sabe que esto son sólo palabras y que la realidad es otra. Hoy se le han salido de las manos demasiadas cosas que creo no está calculando bien, si es que se quiere reelegir; señales inminentes de desaceleración, un juicio que seguro no va a prosperar para destituirlo pero que lo puede debilitar políticamente, un enfriamiento global y un caos geo-político por todos los rincones del mundo.

Él cree que con la FED de su lado y Powell bajando tasa de manera más agresiva, todo se arregla; está equivocado y ojalá Powell no se deje intimidar por él y por Wall Street, porque de hacerlo estaría quemando municiones para cuando realmente las necesite. Actualmente la economía norteamericana requiere otro tipo de estímulos así como de la quita de aranceles a cientos de billones de productos, hoy día su guerra comercial está dañando a China pero también está perjudicando mucho a su país.

Probablemente Trump sea un Presidente bueno para el mercado, pero quizá malo para su país; con aranceles y bajas tasas de interés se alargará la fiesta de las acciones un poco, pero la caída en la economía luce inminente.

Del otro lado, los demócratas son menos apreciados por los mercados por sus ideas socialistas y por la regulación financiera que a muchos parece excesiva, pero pareciera que a México y al mundo ya le conviene un cambio de líder en la economía más poderosa; un hombre que entienda y asuma el liderazgo internacional de un país, que en los últimos años ha renunciado a ello y sólo se ha hecho de enemigos; un hombre que a México le ha privado de mucha inversión y que le ha complicado su Tratado Comercial más importante.

Ojalá y surja un líder que le pueda ganar y con ello moderar una recesión o crisis que parece posible, crisis que él mismo está acelerando; la cual dicho sea de paso, nos costaría caro.

@juansmusi
Octubre 9, 2019

Ya mordió el tigre

Llevaba tiempo explicando, e incluso extrañado, cómo Trump le jalaba los bigotes al gigante asiático y no pasaba nada; no había repercusiones, el tigre aguantó y no mordió: Imposición de tarifas a $300 billones de USD de productos chinos al 25%, pleito con Huawei, cárcel a la hija del dueño y sanciones en plataformas tecnológicas, Android y Google, prohibición de venta de sus equipos por empresas de telecomunicaciones norteamericanas, y finalmente la amenaza de imponer el 10% adicional de aranceles a partir de septiembre a $200 billones más de productos chinos si no cumplían con un programa de compras agrícolas a EEUU. Trump tomó todas estas acciones para que China finalmente contestara las agresiones, y contestó con lo que más le va a doler a Trump para fines electorales y por supuesto económicos; China responde con una devaluación del 1.4% de su moneda rompiendo la barrera psicológica de 7 yuanes por dólar, propiciando el mayor movimiento devaluatorio desde 2008.

Además prohíbe y cierra –al 100%– la compra de productos agrícolas a EEUU. ¿Por qué hace esto China?, antes que nada explico que el yuan es la única moneda de un país importante que no flota libremente (opera en un rango máximo y mínimo), es decir que no se determina su precio por oferta y demanda al 100%.

Ellos conscientes de lo que quieren que evolucione su economía y por ende su población, invirtieron $1 trillón de USD para mantener la paridad cambiaria estable, el objetivo era hacerse más caro a las exportaciones buscando ya no ser solo la fábrica o manufactura del mundo y con el poder adquisitivo de la moneda incorporar a más chinos a una mayor clase media, buscando también tener una economía de consumo y servicios al interior del país.

Si se devalúan y mantenían como fábrica la economía, no podría dar este giro en donde el consumo interno se convierte en un motor; el mejor ejemplo de esto es EEUU, que ha dado en “outsourcing” las manufacturas y hoy su economía es movida por el consumo y servicios.

Esta respuesta o mordida del tigre tiene como fin lastimar a Trump y a EEUU, haciéndose China de nuevo más barata y competitiva se alejan de lo que habían venido haciendo; y temporalmente le pegan al dólar fortaleciéndolo, ya que es esa la divisa por excelencia en donde se refugia el mundo ante tiempos de incertidumbre y volatilidad. Recordemos la presión que le ha puesto Trump a la Reserva Federal para que baje tasas, mucho y a corto plazo, ya que a él le interesa que el dólar se debilite y con ello se revitalice la economía norteamericana, porque él ya está en campaña.


China ya se enojó, ahora la bola está en Washington; veremos hasta dónde se agudiza o profundiza el conflicto, o si esto ya ablanda al Presidente norteamericano.


El efecto en las monedas y Mercados es ya importante; este escenario provoca una aversión al riesgo que lleva a los inversionistas a salir de las Bolsas, comprar dólares, oro y refugiarse en activos de bajo riesgo mientras pasa la tempestad.


Aquí en México el problema nos ha llevado rápidamente a superar $19.70 y ha puesto nuestro índice de la Bolsa debajo de los 40,000 puntos.


Como siempre ocurre en estos momentos, no se debe reaccionar con pánico, no tomar pérdidas si acaban de comprar acciones, y tampoco compren dólares caros; al revés, se puede acercar el momento de comprar Bolsa y vender un poco de los dólares acumulados.

De prolongarse esta situación, veo muy complicado que Banco de México se atreva a bajar las tasas de interés, aunque la FED ya haya hecho un movimiento de baja.

Estar diversificado es imperativo; esta vez no toqué el tema local que de por sí ha aportado volatilidad, ni tampoco el BREXIT que en manos de Boris Johnson pinta terrible.

@juansmusi

Irán y China vs. EEUU

El entorno geopolítico se ha complicado y podríamos decir que otra vez el protagonista es Donald Trump, pero ahora con los Iraníes, las sanciones económicas y veto que ha impuesto a ese país han sido la consecuencia de asumir que ellos son los culpables –sin poder probarlo–, de los ataques a barcos cargueros de petróleo en el Estrecho de Ormuz así como del derribo de un dron norteamericano. Irán por su parte, sin hacerse responsable ni aceptar la culpabilidad que le imputa el Presidente Trump, también ha respondido agresivamente e incluso ha llamado retrasado mental al Presidente norteamericano; la consecuencia en los mercados financieros de este conflicto es un encarecimiento en los precios del petróleo, en el caso del WTI ya supera los 58 dólares, en relación a los mercados financieros las Bolsas se han visto afectadas, a nivel global, por aversión al riesgo con un desempeño negativo en los índices, así mismo volatilidad para el dólar norteamericano que también se ha fortalecido contra todas las divisas.

Los Bonos del Tesoro que son por excelencia muy demandados, han bajado su rendimiento al punto de que el Bono de 10 años ya está por debajo del 2%, cotizando en 1.98%; esto para darnos una idea, es medio punto porcentual por debajo de la tasa der referencia de la FED que aún se ubica en 2.5%. Por último, el oro cotiza su mejor momento de los últimos cuatro años y medio, por arriba de los 1,430.00 dólares.


Hasta el momento, este movimiento de las variables económicas que comento, no ha perjudicado de manera importante a nuestro país, porque paradójicamente, han seguido ingresando recursos de extranjeros a nuestro país para aprovechar el alta tasa de interés que ofrecemos. Sigo pensando que Trump blofea y aprovecha este tipo de situaciones, porque como he venido diciendo, él ya está en campaña.

Espero no equivocarme pero de nuevo, estira la liga antes de que se rompa y politiza esta situación para legitimarse con su base de votantes y de paso ganar más adeptos. Pero lo más importante de lo anterior, será ver qué ocurre en el G20 en donde aparentemente la guerra comercial no encontrará solución; de hecho los mercados hoy descuentan que este tema no se va a solucionar en el corto plazo, creo que Trump como es su costumbre alardea y estira la liga, pero antes de llegar las elecciones lo solucionará.

Aquí el problema –más allá de comercial– tiene que ver con una enemistad y disgusto profundo de los norteamericanos con los chinos, debido a temas de espionaje, inteligencia artificial, uso de base de datos y demás información que a través de empresas tecnológicas como Huawei han vulnerado la privacidad de la información norteamericana; de ahí que esta empresa china hoy sea víctima de una ataque despiadado en donde incluso los proveedores de software y plataformas para teléfonos inteligentes han dejado de desarrollar actualizaciones, así mismo las compañías norteamericanas de telecomunicación han detenido la comercialización de sus equipos.

Por eso insisto, el conflicto chino/EEUU es mucho más profundo y complejo que solamente comercial, y de ahí, la dificultad para su solución.

 

@juansmusi
Junio 26, 2019

Trump ya está en campaña

Fui el primero en reconocer que teníamos que hacer algo en la frontera sur, y también en darle la razón a EEUU de que México tenía que implementar acciones con respecto a la desmedida inmigración en nuestra frontera sur; además de que no se puede pasar así nomás de un país a otro, no tenemos una nación que ofrezca oportunidades suficientes ni siquiera para los mexicanos que deben ser prioridad, mucho menos para centro y sudamericanos.

Por otro lado, habiendo evitado la bronca arancelaria –temporalmente–, tenemos un nuevo problema: Trump ya está en campaña, y un político en campaña de eso pide su limosna; motivos para legitimarse y popularizarse, sabemos que México es uno de sus villanos y causas favoritas. ¿A dónde voy con todo esto?, pues a que Trump va a estar evaluándonos temporalmente,  si lo estamos haciendo bien o no según su criterio; usándonos a su conveniencia y en favor de su campaña, según convenga a su posición en las encuestas y a su popularidad, castigándonos con tuits, amenazas y tarifas.

Actualmente Trump tiene muchos frentes abiertos: Corea del Norte, así como imposición de tarifas a coches europeos; pero sus enemigos favoritos hoy son China, Irán, y por supuesto México.

Deseo que no se reelija, es un hombre que nos ha hecho mucho daño, de reelegirse, son 5 y medio años más de pesadilla en una relación muy frágil en donde él está por encima de tratados, contratos y acuerdos; y con el pretexto de que es por asuntos de seguridad nacional, deja de respetar y honrar incluso a instituciones. La probabilidad de que se relija hoy según expertos, es 50%, motivado por un buen momento económico y una base de votantes que están contentos con sus acciones.

También según expertos lo que lo puede derrotar es la unión de los demócratas (que hoy no están muy unidos) en la designación de una dupla que cuente con todo el apoyo, Bernie Sanders y Joe Biden; o cualquiera de los anteriores con Camala Harris, pero si no hay unión, los van a derrotar. Otra probable causa o ayuda para que no se reelija, es que se atraviese una recesión o crisis antes de noviembre 2020.

Recién anunciado el plan de inversión del Consejo Coordinador Empresarial, sí es una buena noticia $25 mil millones de pesos, pero el sexenio pasado la cantidad anual promedio anual fue de $32 mil millones.

Sigo insistiendo, esto no es suficiente, y lo que México necesita concretamente es: Reactivar el NAIM, cancelar Dos Bocas así como el Tren Maya y Santa Lucía; y si además se puede fortalecer lo más importante que debe tener un país y que nosotros no tenemos, la seguridad y el Estado de Derecho. Mientras lo anterior no ocurra, está latente la amenaza de ver menos crecimiento económico, deterioro de finanzas públicas y por ende vulnerabilidad para que nos reduzcan calificaciones o perspectivas.

Hoy debe anunciar la FED que no hay cambios en la política monetaria, es decir las tasas no se mueven, pero el comunicado será el centro de la atención de los mercados globales en donde se espera claridad del rumbo que tomará la política monetaria; y esa, parece indicar que empieza el proceso de bajas, una o dos este año y uno o dos el año entrante.

La primera podría ser en julio y la segunda en diciembre, a título personal creo que esto es más una exigencia del mercado y no una acción necesaria de política monetaria, porque la economía sigue sólida y con fundamentales que sí desaceleran pero aún son buenos; por tanto pienso que este año podría haber solo una baja si la economía no se deteriora demasiado. De nuevo, la campaña electoral y las elecciones 2020, a partir de ahora pueden también incidir y presionar a un Jerome Powell, que hasta ahora, no se ha dejado intimidar y ha mantenido la autonomía del Banco Central.

@juansmusi                 ​​​  Junio 19, 2019

Con dignidad y con acuerdo

Cuando más miedo y amenazados nos sentimos, empezamos a calcular la magnitud del desastre ante la entrada en vigor del 5% de aranceles a exportaciones mexicanas por parte de los EEUU, vía tweet de Donald Trump; arrancando en un 5%, y progresivamente llevándolo a un 25%. Tomando como ejemplo y base al sector automotriz, hago este ejercicio: Un motor hecho en México que tiene que cruzar 3 o 4 veces las fronteras  –así pasa y así es–, terminaría pagando el 15% o 100% de impuestos de su valor dependiendo del arancel.

No defiendo ni justifico lo indefendible, la manera de imponerse –que no es negociar– de Trump, la ventajosa posición de tener el “sartén por el mango” y ahorcar a la contraparte, el mezclar asuntos comerciales con asuntos migratorios, el clavar un puñal por la espalda cuando estábamos a punto de firmar el TMEC, imponer aranceles por encima de un Tratado de Libre Comercio vigente, (eso sólo Trump lo hace), mismo que es una total y absoluta falta de ética, moral y respeto por la relación bilateral; pero es lo que hay, así se maneja y conduce el líder del país más importante y poderoso del mundo que es nuestro socio principal.

Desde la perspectiva de mercados, economía y finanzas, era imperativo llegar a un arreglo favorable para ambas naciones, hoy México tiene a su principal paraestatal al borde de la chatarra: calificación con perspectiva negativa en la deuda soberana, un crecimiento económico que cada día se debilita más, una falta tremenda de confianza y certidumbre agravada por una situación insostenible de inseguridad y una ausencia del Estado de Derecho.

Un país que tiene más de 60 millones de pobres, y que si no crece a tasas mayores del 4%, esta situación de rezago y desigualdad no va a cambiar. Trump lo pidió varias veces, digamos que por la buena, detengan ese flujo irracional de migrantes que son una amenaza para tu país y para el mío; si la ayuda y la caridad empieza por casa, ¿por qué no atender primero a los 60 millones de mexicanos que nos necesitan?; lo tomamos a la ligera, seguimos dejando pasar a quien quiera como “Pedro por su casa”.

A falta de oídos y acciones, vino la amenaza; de haberse materializado la amenaza de los aranceles crecientes iniciando en 5%, hubiera tenido consecuencias desastrosas que no únicamente nos habrían bajado más el crecimiento, podríamos haber llegado a números negativos entrando en recesión. México estaba en la posición del débil y con todo en contra, además con la urgencia de hacer algo al respecto de esta migración.

Si la negociación fue: Yo hago algo por cerrar mi frontera sur y te lo demuestro, y tú no me pongas aranceles, ese es el acuerdo aparente, sin embargo ahora hay mucha especulación hablando de que volvimos a perder, cedimos de más y vendimos a la patria; no lo creo y quiero ser objetivo, teníamos que hacer algo en la frontera sur y para México la imposición de tarifas era catastrófico. Ahora todos muy dignos y criticando por criticar, a nadie nos consta que hayamos cedido más de lo que se debía, y tampoco quienes más critican hoy este acuerdo temporal han medido las consecuencias de perder una negociación con un tiburón sin escrúpulos.

Como veo las cosas los mercados regresaron con euforia en donde se encontraban, y no es festejo, simplemente se ubicaron otra vez ante lo terrible que pudo haber ocurrido; no creo que algo mejore pronto, pero sí celebro que no se haya puesto mucho peor.

Y como siempre digo, no tomen decisiones de pánico en medio de la tormenta; estas oportunidades son para vender caro y no para comprar, es decir, vender a $19.80 para recomprar a $19.20 y no al revés,  hablando de Bolsa es tiempo de comprar y no vender.

@juansmusi

Junio 12, 2019

Contra las cuerdas

Apenas han transcurrido seis meses en el cambio de administración, y los retos tanto locales como globales para México son muchos, desafortunadamente la perspectiva en general en ambos casos no ha mejorado sino que ha empeorado. Globalmente el ambiente es complicado, a pesar de que EEUU sigue creciendo y su información económica es sólida, las amenazas de una desaceleración más rápida de lo que se pensaba se hacen presentes ante las hostilidades del presidente Trump a los chinos, en esta guerra comercial que él ha detonado.

En Europa la cosa tampoco ha mejorado, el Brexit es, ha sido y seguirá siendo un desastre; pero con la novedad de que ahora también Theresa May ha renunciado a presidir su partido, y por ende a su rol de Primer Ministro. En Italia predomina un ambiente de incertidumbre y descontento ante posibles sanciones por incumplimiento a las reglas que la Unión Europea exige a los países miembros respecto a su déficit presupuestal; en Francia la popularidad de Macron sigue bajando, y la desaceleración económica en el resto de la Unión también se ha hecho presente.

El representante más importante y sólido del mundo emergente sin duda es China, quien también se ve amenazada con desacelerar abruptamente en caso de empeorar la guerra comercial. Por si fuera poco, surge un nuevo reto que estaba fuera de la ecuación de todo este ambiente global adverso –y que nos sorprende al estilo del Presidente Trump– la imposición de tarifas del 5% a todos los productos mexicanos, mismas que pueden llegar al 25% si México no hace algo con respecto al problema migratorio; en este caso le doy la razón al Presidente de los EEUU que nos exige controlar y detener un flujo desmedido de inmigrantes que pasan a México ”como Pedro por su casa”.

Mi reflexión en este sentido es que “la caridad empieza por la casa”, y antes de atender a Centro y Sud América debemos ver por los 60 millones de mexicanos pobres. El flujo desmedido de estas personas, con el presupuesto de nuestro país ajustado, implica un costo de manutención a nosotros como contribuyentes, por lo que estos migrantes que eventualmente pueden cruzar la frontera con EEUU, ya tienen que ser detenidos; nos lo habían solicitado por la buena en más de dos ocasiones, ahora desafortunadamente nos plantean un problema a la mala mezclando asuntos comerciales con temas migratorios.

Qué difícil tarea la de la Delegación Mexicana de convencer y evitar que lleguen las sanciones de un personaje que se mueve muy bien en el conflicto y que razones no entiende; pero también creo que es fundamental que México y sus autoridades entiendan que debemos negociar, y si es posible, complacer las exigencias del Presidente Trump a cambio de que nuestro país no siga afectando su ya de por sí bajísima estimación de crecimiento económico; me queda claro que en ésta, llevamos la de perder. La estrategia de inversión que he venido comentando, en la que se incluyen entre 30% y 40% de dólares, empieza a pagar dividendos.

@juansmusi

Junio 5, 2019

Trump ¡no estires la liga!

Esta semana es crucial para definir el ritmo que podría observarse en las economías de EEUU y China, pero también del resto del mundo; sabemos que hoy existe un impuesto a 200 billones de productos chinos en los EEUU a los que el Presidente Trump les ha gravado una tarifa del 10%, y de no llegar a un acuerdo comercial este  próximo viernes, dicha tarifa aumentaría un 25%. Lo más obvio es pensar en los estragos y daño que haría en las dos economías involucradas, pero el perjuicio sería mucho más profundo en una perspectiva global.

Hay quienes piensan que de desatarse la guerra comercial, México sería beneficiado porque nos haríamos más competitivos que los chinos y nos abriría mercado; esto es cierto en parte, pero es un beneficio a corto plazo porque al final el consumidor norteamericano estaría pagando más caro y por lo tanto el ritmo de esa economía decrecería, al bajar el ritmo de EEUU también merma el ritmo de la economía mexicana.

Otra forma de ver lo dañino que puede ser para el mundo este conflicto comercial  es que muchos productos que se elaboran en distintos países tienen componentes chinos, por lo que el precio de ese producto final se encarecería y no sólo afectaría a China sino a los demás países proveedores y a la propia nación en donde se lleva a cabo la manufactura; un ejemplo muy gráfico de esto puede ser un coche norteamericano que tiene partes chinas, coreanas, alemanas,  mexicanas y es fabricado en México.

La semana en curso ha sido dominada por el temor a que se rompa esa relación comercial, ya que Donald Trump, en el estilo que le gusta, estira la liga y corre el riesgo de romperla; es cierto que él tiene el sartén por el mango, es mucho más lo chino que se consume en EEUU que los productos americanos que se consumen en China, de hecho la esencia de este problema es el enorme déficit comercial que la economía de EEUU tiene con la economía número dos del mundo.

Para la negociación, en términos de músculo es mucho más poderoso el que tiene EEUU que el  de  China, pero también es cierto que todo el mundo –incluidos los chinos– tienen un límite, y al no estar acostumbrados a negociar de esa forma se corre el riesgo de que se levanten de la mesa y se rompa la liga. En relación a lo financiero, se viene también un desastre, porque un sin número de empresas  que tienen este problema de origen, se verían afectadas por estas políticas proteccionistas, provocando una estampida que dañaría principalmente a aquellas que tienen más exposición a este problema.

Es por el bien de esos dos países y del orbe que nos conviene oír buenas nuevas el viernes, o incluso antes, respecto a su acuerdo comercial porque aunque la coyuntura en el corto plazo beneficie a México, las consecuencias a mediano y largo plazo hacia nosotros y el mundo sin duda serán contraproducentes.

Un escenario posible es que el viernes, ante la falta de un acuerdo definitivo, se negocie prorrogar y patear el conflicto, generando volatilidad por más tiempo.

En el inter sigo creyendo que la diversificación de 70% en pesos (aprovechando las tasas de interés), 30% en USD y Euros en Bolsa, es la correcta. Desde luego hay que aguantar la volatilidad y no apanicarse.

@juansmusi

Mayo 8, 2019

Caravana migrante, ¿enemigos?

La numerosa caravana de migrantes hondureños rumbo a Estados Unidos, que llegó a México, reavivó una inquietud: que los inmigrantes son un peligro para el país que los reciba. ¿Dejar su nación los convierte en criminales? ¿Se puede quitar este prejuicio?

  1. Trump y las caravanas. Desde hace tiempo, para huir de la violencia y la pobreza de sus regiones, cada año migrantes hondureños y otros centroamericanos organizan caravanas para protegerse un poco de los peligros del camino hacia Estados Unidos, como extorciones, asaltos, secuestros y violaciones.

Estas expediciones casi siempre pasan desapercibidas, pero en marzo de este año, Trump puso ante la opinión pública mundial a una de ellas, a la que acusó por Twitter de representar un peligro para la seguridad estadounidense. (NYT, 3 abr. 2018)

Nuevamente, con la reciente caravana hondureña que acaba de llegar a México, el Presidente estadounidense volvió a referirse a estos migrantes como si fueran criminales y desplegó en su frontera sur a unos 5 mil soldados para rechazar a las caravanas que, según él, “también están formadas por algunos matones y pandilleros muy malos”. (BBC, 5 nov. 2018)

  1. Un temor generalizado. La ayuda de las autoridades mexicanas, así como de la Iglesia católica y otras Iglesias cristianas, a los miembros de esta caravana ha sido muy generosa: se les ha dado refugio, alimentos y orientación jurídica.

Sin embargo, un artículo del sociólogo Pedro L. Arana pone de manifesto el fenómeno de temor y rechazo que esta última caravana ha suscitado entre un sector de los mexicanos, ante el anuncio del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, de otorgar visas de trabajo a los migrantes centroamericanos.

El temor de ese segmento de la población mexicana –que es compartido también por personas de otros países– contiene bastantes prejuicios contra estos migrantes, y queda reflejado en frases como: “van a quitarle trabajos a los mexicanos”, “son delincuentes”, “van a acabar con la cultura nacional”, etc.

  1. Riqueza cultural. Cuando se pone la etiqueta de “criminal” o de “peligroso” a un migrante, por el mero hecho de cruzar sin visado una frontera, se comete una gran injusticia. No es verdad que cada migrante sea un delincuente o que lo vaya a ser; al contrario, la gran mayoría de ellos busca convertirse en un trabajador, incluso de las labores más humildes.

Además, los migrantes siempre aportan las riquezas de las culturas en las que se criaron. Por eso, el Papa Francisco invita a los países “a una generosa apertura, que en lugar de temer la destrucción de la identidad local sea capaz de crear nuevas síntesis culturales”. (Evangelii Gaudium, n. 210)

Por eso, el Pontífice alaba a “las ciudades que superan la desconfianza enfermiza e integran a los diferentes, y que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo”; y también exalta a las localidades que “conectan, relacionan, favorecen el reconocimiento del otro”. (Ibidem)

Epílogo. Cada ser humano es una persona dotada de dignidad y esto es previo a su condición de residente o de migrante, de rico o de pobre. Por eso, es una gran injusticia tildar de criminales las personas que se desplazan de un país a otro para buscar paz y mejores oportunidades laborales.

Esta caravana migrante pone sobre la mesa varias tareas fundamentales, como la ayuda a los países de origen por parte de las naciones más desarrolladas para que sus pobladores no tengan que abandonar su patria y como el acercamiento de los medios de comunicación a la realidad de los migrantes para mostrar su verdadero rostro de personas sufrientes, no de criminales.

@FeyRazon   lfvaldes@gmail.com

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La autonomía del Banco Central

Es muy común oír que muchas cosas, que antes se podían hacer, así como labores dentro de empresas, funciones de ejecutivos y desempeño de cargos políticos hoy se han separado, porque existe algo que se llama “conflicto de interés” y que en muchos casos se explica mejor con el concepto “no se puede ser juez y parte”.

Dentro de las operaciones clave en la economía a este respecto, está la del Gerente del Banco Central, y como éste debe ser autónomo e independiente del gobierno federal, es solo facultad del ejecutivo –en México y muchos países–, proponer quién podría desempeñar esta compleja labor siendo el Senado quien debe ratificarlo; honestamente yo hasta esa facultad le quitaría al presidente, para evitar el nombramiento de un “cuate”.

Pues resulta que cuando la señora Janet Yellen es invitada a renunciar por Trump, este último nomina a Jerome Powell, un hombre preparado y con capacidad técnica pero cuate del presidente, el Senado lo ratificó y ha ejercido correctamente sus funciones; tan lo ha hecho bien que ya Trump lo criticó y lo está presionando, deteriorando y desgastando la relación, cómo ya es su costumbre. Es muy fácil pensar que Trump, teniendo tantos intereses en materia inmobiliaria, está siendo perjudicado con el alza de tasas; la razón es que el mercado inmobiliario se deteriora cuando el crédito hipotecario se encarece, y los bienes bajan de precio. Al revés, cuando las tasas son bajas, todo mundo compra, quiere crédito y eventualmente hasta una burbuja se podría volver a crear…

Dicho lo anterior, Powell tiene que ignorar los intereses de Trump y apegarse al mandato de la FED que por un lado combate a la inflación, y por el otro busca promover el crecimiento económico; en el caso de Banco de México el mandato es único: combatir a la inflación.

Por lo tanto si la inflación sigue repuntando y presionando, el Banquero Central tendrá que seguir subiendo las tasas, y con ello, el costo del dinero; esto hace que tanto el Banquero como el Banco Central sean autónomos e independientes y actúen con apego a su mandato, sin importar a quién atropellen, incluido al Presidente y sus intereses personales.

Dicho sea de paso, México ha tenido ya muchas décadas con Banqueros Centrales capaces, profesionales y autónomos, ojalá así sigamos!

@juansmusi

Julio 25, 2018

El sufrimiento de los niños migrantes

La migración siempre es un drama de personas concretas, como el de la niña hondureña de dos años separada de su madre por agentes de la Patrulla Fronteriza y que se volvió imagen viral. ¿Por qué las políticas migratorias deberían tener en cuenta a los menores y a la unidad de las familias?

1. El origen: “tolerancia cero”. Desde el inicio de su administración, el Presidente Trump ha tomado medidas muy radicales hacia los migrantes, y el 1 de abril implementó la política llamada “tolerancia cero”, que separa a los hijos menores de sus padres que intentan ingresar ilegalmente en Estados Unidos.

Desde esa fecha, el Departamento de Justicia de EUA trata a los indocumentados que intentan ingresar a territorio estadounidense como autores de un delito por el que deben ser juzgados, lo que implica que pierden la custodia de sus hijos. Según datos del gobierno de EUA unos 2,000 menores han sido separados de sus familiares. (BBC, 21 jun. 2018)

2. Un drama muy duro. En estos pocos meses, muchos niños han estado sufriendo. Basta un breve recorrido por los titulares informativos para ver el gran dolor que esta decisión de Trump ha infligido en personas concretas.

Por ejemplo, el Diario de NY publicó el 19 de junio que “Niños y bebés separados de sus padres llegan a centros en Michigan donde no tienen ni pañales”, y al día siguiente informó que el ex director de Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), John Sandweg, afirma que algunos niños separados de sus padres no volverán a verlos.

3. Trump revocó la medida. Luego de las críticas tanto en Estados Unidos como desde el exterior, el Presidente Trump firmó el pasado día 20 de junio una orden ejecutiva para detener la polémica medida, ante la creciente presión nacional e internacional.

Declaró el mandatario que consideraba “esta orden ejecutiva como muy importante. Se trata de mantener a las familias juntas mientras nos aseguramos de tener una frontera fuerte”. Y añadió: “No me gustaba la imagen de ver a familias siendo separadas”. (BBC, 20 jun. 2018)

La indicación de Trump sólo impide separar a los menores de sus padres, pero sigue vigente la política de enviar a juicio a los migrantes indocumentados, y tampoco resuelve cómo los niños que ya han sido separados de sus padres puedan reunirse de nuevo con ellos.

4. La dignidad humana antes que el populismo. En una reciente entrevista concedida a la agencia norteamericana Reuters, el Papa Francisco se refirió a esta medida de Trump y afirmó que “el populismo no es la respuesta al drama mundial de la emigración”.

Y con motivo de la jornada mundial de los refugiados (20 de junio), el Pontífice explicó en un tuit el fondo de la cuestión: “La dignidad de una persona no depende de que sea ciudadano, migrante o refugiado”. Y añadió que “salvar la vida de quien escapa de la guerra y de la miseria es un acto de humanidad”. (Aleteia, 20 jun. 2018)

Epílogo. La migración es siempre un drama de personas concretas, y en este de caso de niños y sus padres, que salen de sus naciones para huir de la pobreza o de la violencia. Detrás de frases contundentes como “tolerancia cero” o de medidas como el “muro de Trump”, siempre hay mucho sufrimiento de hombres y mujeres con un rostro, poseedores de una dignidad de la que se olvidan los que dictan estas políticas.

Por eso, la opinión pública tanto local como internacional es una gran herramienta para denunciar el sufrimiento de familias separadas a la fuerza y así lograr cambios en las políticas migratorias, como sucedió en este caso concreto, en el que Trump dio marcha atrás.

@FeyRazon lfvaldes@gmail.com
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